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ASPECTOS IMPORTANTES QUE SE DEBEN TENER EN CUENTA EN LA

GERENCIA DE LA SALUD

El concepto de salud integral, lleva implícita la necesidad de coordinar las
acciones curativas con acciones de fomento, prevención, rehabilitación y
recuperación de la salud a nivel colectivo, que excede en mucho el carácter
predominante individual que impera en el momento. Esta dimensión desde el
punto de vista colectivo, unido a criterios de eficiencia y efectividad caracterizan
el contexto de la salud en el momento actual. La Salud Pública abarca un
conjunto de disciplinas que permiten comprender y analizar las dimensiones
reales del problema de salud, sus condiciones y las posibles soluciones para la
salud de nuestras comunidades.

Como disciplina científica debe considerar la dinámica de los procesos
socioeconómicos, los avances científicos y tecnológicos, los factores
condicionantes, la influencia del entorno, la legislación imperante, las formas de
solución a problemas de salud, para que pueda responder en forma adecuada
y permanente a la demanda del sector salud y dar soluciones acordes con las
situaciones presentadas.

La descentralización administrativa y la seguridad social obligan al sector salud
a capacitar su recurso directivo y crear en ellos un espíritu de adaptación
constante y de análisis crítico de las nuevas políticas
imperantes en el sistema colombiano, donde la atención primaria, aumento de
cobertura, gestión estratégica y manejo adecuado de los recursos juegan un
papel primordial.

Las organizaciones del presente, sí quieren garantizar su viabilidad en el largo
plazo, deben preocuparse no solo por la satisfacción de sus usuarios y por
obtener resultados rentables, económicos o sociales, tienen la responsabilidad
de construir ventajas sostenibles que les ofrezca la posibilidad de ser
competitivas en un entorno turbulento y global. Las instituciones prestadoras de
servicios de salud no son una excepción y por el contrario cada día sienten
más la presión por ofrecer servicios de alta calidad, accesibles, oportunos,
eficientes y efectivos, a lo cual se suma la presión de la sociedad por la
perdurabilidad de los servicios públicos para toda la comunidad.

Las ventajas competitivas no se logran por azar, ni siquiera por una buena
organización y una buena gestión; hacerlo implica que la gerencia tome
conciencia de su papel en el desarrollo de competencias distintivas dinámicas,
la mayoría de ellas asociadas con activos intangibles.

Desde su concepción inicial, la gerencia ha sido considerada una actividad
social que orientada a la dirección de organizaciones tiene por finalidad la
obtención de resultados bajo criterios de eficiencia, eficacia y efectividad.
Desarrollos posteriores han incluido otros beneficiarios de la acción de la
gerencia como son la sociedad, los usuarios, el Estado, el medio ambiente,
entre otros. Esta consideración tiene especial interés en la gestión de
instituciones de salud por cuanto se relacionan con un servicio asociado con el
bienestar social de la comunidad, con la calidad de vida de una sociedad y con
un alto impacto sobre el desarrollo de un país o región.

El desarrollo de la actividad gerencial se ha enfocado desde una gran
diversidad de perspectivas, dependiendo de la generación de nuevos
conocimientos de la teoría organizacional, del desarrollo de herramientas y
técnicas gerenciales y, en especial, del surgimiento de paradigmas dominantes
en gestión. De esta manera las decisiones gerenciales estuvieron marcadas
antes de los años 50 por características estructurales de las empresas, en los
70 por la definición estratégica que se tuviera, en los 80 por los análisis de las
culturas organizacionales, en años posteriores por concepciones de calidad
total provenientes de la visión japonesa o la mirada de excelencia de las
empresas norteamericanas. Uno de los mayores avances teóricos es la
comprensión del papel central de la gerencia: lograr la competitividad de la
organización la cual se ha tratado de alcanzar mediante la construcción de una
ventaja competitiva sostenida, "sin una ventaja competitiva sólida, la empresa,
o fracasa, o tiene éxito por casualidad, generalmente de un modo efímero o
limitado"

Por ello, el Gerente de Instituciones de la salud, deberá ser un sujeto con una
visión integral del área de la salud y una comprensión de su contexto
económico, político, social, cultural y normativo; apoyado en el desarrollo de
habilidades gerenciales que posibiliten la formación de un profesional con
posiciones en su actuar que llevan un sello relevante de características: éticas-
humanas, ciudadanas, y de responsabilidad social.