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Artista Del Mes: Oron Catts y Ionat Zurr.

Todo está permitido: Maquinas de carne o
la clonación del arte Oron Catts (1967 Helsinki, Finlandia) y Ionat Zurr (1970 Lond
res, RU) son dos de los artistas más controvertidos e importantes de este naciente
siglo. Oron Catts es fundador y director de SymbioticA y The Tissue Culture and
Art Project, proyecto creado en 1996 que se dedica a la investigación y desarroll
o del uso de tecnologías con tejidos animales y humanos como medio para la expresión
artística. Pioneros en el campo del arte biológico (o "bio-arte"). Es hasta el 2004
que se dan a conocer mundialmente, con su obra Victimless leather (Algo así como C
uero sin víctimas) obra que revoluciono el concepto artístico, que consistía en una arm
adura biodegradable en donde crecía un tejido semi-vivio que formaba una diminuta
chamarra, y que se alimentaba con células madre e iba creciendo progresivamente. O
tras obras, exploraban el absurdo y lo caprichoso de la naturaleza, por ejemplo,
el proyecto Pig Wings (Alas de Cerdo) 2003, donde los artistas crecieron pequeños
prototipos para las alas de la especie porcina en placas de Petrie. Como entend
erán estos artistas y sus proyectos suscitaron y suscitan, importantes debates cul
turales sobre la ética y las epistemologías de manipular tecnológicamente los sistemas
vivos para fines humanos. Según sus propias palabras justifican su acción artística d
e esta manera: Estamos investigando las relaciones con los diferentes gradientes
de la vida a través de la construcción / crecimiento de una nueva clase de objeto /
ser , el objeto Semi-Living (Semi-Vivo). Estas son las partes de los organismos
complejos que se mantienen fuera del cuerpo vivo y obligado a crecer en formas p
redeterminadas. Estos objetos evocadores son un ejemplo tangible que pone en cue
stión, profundas y arraigadas percepciones de la vida y la identidad, el concepto
de sí mismo, y la posición del ser humano en relación con otros seres vivos y el medio
ambiente. Estamos interesados en los nuevos discursos y nuevas ética/ epistemología
s que rodean las cuestiones de la vida parcial y los escenarios futuros discutib
les que nos están ofreciendo. Tanto Catts como Zurr, como todos los representantes
del Bio- arte, desafían no solo las convenciones y los límites del arte, si no desafía
n los límites de la misma ciencia y del sentido de la que es o hace al humano, hum
ano, pero sobre todo desafían nuestra moralidad y conceptos éticos, llevándonos a refl
exionar sobre lo práctico y el origen de los mismos. El arte de todo el siglo XX y
el de los inicios del siglo XXI, no han más que dejado de hacer énfasis, en la expe
rimentación, en el desafío a los limites y la destrucción de los cánones estéticos y moral
es del arte religioso, versus los descubrimientos científicos, y lo relativo de la
belleza; sin embargo es en la experimentación en donde intentan trazar los límites
de los vínculos prácticos, entre la naturaleza del arte, y su influencia en la natur
aleza del ihumano, el arte, como su nombre lo indica, es artificio y por lo tant
o, es falsedad, pero como dijera paradójicamente Pablo Picasso: El arte es una gran
mentira que permite darnos cuenta de la verdad y si el arte es una mentira, el h
ombre como su representación, o el arte como representación del hombre, cuestiona en
donde están los límites de lo real y lo falso, y por lo tanto de lo permitido o lo
prohibido, en este caso. Por lo que la intención de estos artistas reside en la tr
ansgresión de hacernos notar con hechos la desvinculación del humano de su propia na
turaleza, que piensan ya no es tal, exhiben a la realidad como una obra artística,
y lo confronta entonces a una relativización de la verdad, de la realidad y de la
artificialidad, pero es innegable que esta verdad, esta realidad, de que somos
experimentos, moldeables, biologías Semi-Vivientes, es por demás obscena y morbosa,
y es la reflexión biológica y pre determinista, que nadie quiere ver, y que aquí es re
presentada en su brutalidad mas posmoderna. Los límites de la belleza, están según muc
hos expertos en la simetría perfecta de la naturaleza, pero el hombre desafía esos már
genes simétricos, y fundamenta su falsa existencia, de ser, el hombre crea su ambi
ente en oposición a las leyes naturales, para establecerse como hombre, pero en la
modernidad o hipermodernidad, su resentimiento contra un dios muerto o inexiste
nte, contra una naturaleza que también es brutalmente violenta, y que dota de bell
eza fugaz a los seres como un tortuoso juego de moldes determinados que se repit
en al infinito en su feroz batalla evolutiva, el hombre no puede hacer frente al
fin de Dios, si no intentando ser, el mismo Dios, como dijo Dostoievski, si Dio
s no existe todo está permitido, y si no hay leyes que regulen nuestro comportamie
nto moral, lo primero por hacer es acabar con todo rasgo de memoria religiosa, q
ue fue el engaño primero, cortando de tajo este vinculo histórico , y segundo la mem
oria genética, que es cadena de todo cuanto la realidad humana y animal es (o al m
enos lo que queda todavía..)es el lazo, la liga, que nos une como especie a la nat
uraleza y a nuestra realidad, pero es esa naturaleza, de la cual huimos e intent
amos crear artificios que la evadan, la anulen, la destruyan, o la desaparezcan,
el hombre rompe como eslabón de esa cadena natural, y ya no tiene vinculo con la
naturaleza o la religión, come, actúa, respira, viste, se comunica, piensa, en fin v
ive artificialmente, no hay nada que lo ancle a la naturaleza de la cual provino
, ni aun está ya anclado ante la artificialidad de Dios, o incluso de la ciencia.
El hombre del siglo XXI es el hombre tecnológico, no es un hombre científico, es un
hombre tecnológico, virtual, un clon con cuerpo biónico, en donde la tecnología es una
prótesis biológica, un todo compartido, un todo en su propio cuerpo y pensamiento,
una extensión radiada, que nos convierte en el arte de la tecnología y no la tecnolo
gía como nuestro arte, un puerto en donde conectar un pensamiento único via satélite,
el hombre hipermoderno, que no tiene ya símil con otra especie, es un dios impoten
te, fractal, hecho pedazos, es una celula que vislumbra sus acciones con abnegad
o automatismo, su estandarte es la ciencia, pero no la comprende, le es ajena, l
es es mas artificial que su artificialidad, está alejada de él y esto es una contrad
icción, porque mientras la ciencia crea las ilusiones de la tecnología que lo hacen
ser, destruye los mismos conceptos de las ilusiones, haciéndolo no ser, y nos da d
escarnadas e inentendibles soluciones a problemas que fueron creados por lo arti
ficial, en primera instancia La ciencia es una fe, porque el común de las personas
no entiende aun nada de su existencia, y basa su confianza en creencia, la cienc
ia en vez de ayudar a resolver las dudas las incrementa en relativismos teóricos,
y por lo tanto la ciencia es una fe que el hombre no termina de abrazar, una fe
que le es extraña, que le es indigerible aun. Si el Arte como vehículo de propaganda
religiosa, murió con la modernidad, el arte como vehículo de publicidad científica po
r medio de la tecnología, nace en este siglo, y es Oron Catts y Ionat Zurr, con su
s muñecos, ropas y objetos semi-vivos el inicio de este Arte transhumano.