ALUMNA: MARÍA GUADALUPE SÁNCHEZ CASARRUBIAS

CICLO ESCOLAR 2014-2015

CHILPANCINGO GUERRERO A 6 DE OCTUBRE DEL AÑO 2014

PROCESADORES DE TEXTO
El procesador de texto es un tipo de aplicación informática destinada a la creación o
modificación de documentos escritos por medio de una computadora. Representa una
alternativa moderna a las antiguas máquinas de escribir, siendo mucho más potente y
versátil que éstas.
Los procesadores de texto brindan unas u otras posibilidades según la aplicación de que se
disponga. Como regla general básica, todos los procesadores de texto pueden trabajar con
distintos formatos de párrafo, tamaño y orientación de las fuentes, efectos de formato,
además de contar con las propiedades de poder cortar y copiar texto, fijar espacio entre
líneas y entre párrafos, alinear párrafos, establecer sangrías y tabulados, crear y modificar
estilos, activar presentaciones preliminares antes de la impresión o visualizar las páginas
editadas. Los procesadores de texto incorporan desde hace algunos años también
correctores automáticos de ortografía y gramática así como diccionarios multilingües y de
sinónimos que facilitan sobremanera la labor de redacción.

ORIGEN Y EVOLUCIÓN
El procesamiento de textos no nación de la tecnología informática. Se desarrolló de las
necesidades de escritores más bien que de las de matemáticos, aunque más adelante se
combinara con el campo de las computadoras. La historia del procesamiento de textos es la
historia de la automatización gradual de los aspectos físicos de la escritura y la edición, y el
refinamiento de la tecnología para ponerla a disposición los usuarios individuales y
corporativos.
La invención de la imprenta y de los tipos móviles en el final de la edad media fue el paso
inicial en esta automatización. Pero el mayor avance desde la escritura manual lo fue la
máquina de escribir. Henry Mill, ingeniero inglés de principios del siglo XVII, es
considerado su inventor. El hecho de que hoy casi no se sabe nada sobre su invento es
evidencia de su carencia del éxito.
Una innovación importante era el desarrollo de los programas del chequeo de la ortografía
y de las listas de correo. Otro avance, introducido por Xerox en su Sistema de Información

Estrella (Star Information System), permitió el trabajar en más de un documento a la vez en
la
misma
pantalla.
Algunos
programas
ahora
incluso
incorporan
las funciones de contabilidad y de inventario, combinando el procesamiento de textos con
la informática y terminar así la unión del procesador de textos a la computadora. El campo
combinado
se
conoce
como
tratamiento
de
la
información.
El WORDSTAR, desarrollado por Micropro International, emergió como el estándar de la
industria en paquetes de software, aunque otros, actualmente, lo sobrepasan en muchísimas
características.

FUNCIONES
Los procesadores de textos brindan una amplia gama de funcionalidades, ya
sean tipográficas, idiomáticas u organizativas, con algunas variantes según el programa de
que se disponga. Como regla general, todos pueden trabajar con distintos tipos y tamaños
de letra, formato de párrafo y efectos artísticos; además de brindar la posibilidad de
intercalar o superponer imágenes u otros objetos gráficos dentro del texto.
Como ocurre con la mayoría de las herramientas informáticas, los trabajos realizados en un
procesador de textos pueden ser guardados en forma de archivos, usualmente
llamados documentos, así como impresos a través de diferentes medios.
Los procesadores de texto cumplen con una función similar a la que cumplían las máquinas
de escribir hace algunas décadas, aunque mucho más completa y compleja. En la máquina
de escribir, por ejemplo, cada letra tipeada por el usuario era impresa de forma inmediata
en el papel, lo que imposibilitaba la posibilidad de borrar.
Con un procesador de texto, en cambio, es posible borrar y editar el contenido en todo
momento ya que su funcionalidad básica se realiza sobre la pantalla. Una vez que la tarea
de redacción ya está completada, el usuario tiene la opción de guardar el documento en un
soporte informático (ya sea en el disco rígido de su computadora, en Internet o en CD) o de
imprimir el material.
Pero este tipo de programas informáticos presentan además otro importante número de
posibilidades que son las que han hecho que pasen a ser piezas imprescindibles tanto en
nuestra vida personal como en el ámbito laboral.
En concreto, nos permiten editar por completo un texto y hacerlo lo más atractivo posible. Eso
supone, entre otras, el dotarle de una tipografía concreta, un tamaño de letra determinado así como
proceder a utilizar herramientas para resaltar determinadas palabras o frases. Es decir, nos da la
oportunidad de usar recursos tales como la negrita, la cursiva o el subrayado.

Tampoco hay que olvidarse del conjunto de posibilidades que nos da en cuanto a alineación
del texto, a espaciado entre párrafos, a las sangrías, al color de las letras e incluso a la
inclusión de listas numeradas.
Más herramientas puestas a disposición de los usuarios de los procesadores de texto son la creación
de tablas o la incorporación de elementos tales como cuadros de texto, hipervínculos, saltos de
página, encabezados y pies de página.
Con todo ello, y haciendo empleo también de las diferencias herramientas de diseño de página se
consiguen unos resultados espectaculares y unos documentos muy atractivos.
Otra opción que brindan los procesadores de texto es la utilización de un corrector ortográfico (una
aplicación que detecta las faltas ortográficas y sugiere las correcciones necesarias) o de

un diccionario de sinónimos (que recomienda palabras alternativas a las escritas sin que se altere el
significado del texto).
Los procesadores de texto también permiten intercalar imágenes y distintos tipos de gráficos dentro
del texto, lo que permite crear documentos más avanzados al no limitarse a las palabras escritas.

Microsoft Word, WordPerfect y OpenOffice.org Writer son algunos de los procesadores de
texto más populares.
Es interesante resaltar el hecho de que, por ejemplo, Word se incluye dentro de un paquete de
programas llamado Microsoft Office que se enmarca en la categoría ofimática. Con ellos se pueden
realizar y trabajar con textos, hojas de cálculo, presentaciones de diapositivas, bases de datos o
correos electrónicos. De ahí que este tipo de conjuntos sean vitales para las labores administrativas
de muchas empresas.

CARACTERISTICAS Y TIPOS DEL PROCESADOR DE TEXTOS
MICROSOFT WORD: De todos los procesadores de texto conocidos hasta el momento,
el del paquete Microsoft Office se ha convertido en poco menos que un estándar de
referencia casi obligada, dado el elevado porcentaje de usuarios que lo han instalado en su
ordenador y lo utilizan.

LOTUS WORD PRO: Una de las alternativas más populares a Microsoft Word es este
procesador de textos, incluido en el paquete de software de escritorio de Lotus. Para gustos
se pintan colores, pero lo cierto es que los usuarios que se decanten por este producto no
estarán haciendo una mala elección.

WORD PERFECT: No podía faltar el tercero en discordia, que en su día llegó a ser el más popular
de su género entre los usuarios, hasta mediados de los noventa. El procesador de textos de la suite
de Corel presenta un despliegue de innovadoras características que demuestran el interés por parte
de sus promotores en volver a hacer de este programa un producto puntero capaz de competir en el
mercado con Microsoft Word.

WORD PAD: Instalado por defecto en todas las versiones de los sistemas operativos de Windows,
se le podría considerar el "hermano pequeño" de Microsoft Word. Es la opción ideal para aquellos
usuarios que necesitan de forma esporádica un procesador con el que dar cierto estilo estético a sus
escritos, sin buscar un acabado de apariencia profesional ni excesivas florituras ornamentales.

BLOCK DE NOTAS: También presente por defecto en todas las instalaciones del sistema de
Windows, independientemente de la versión, este programa se muestra como la opción ideal para
usuarios austeros. Al tratarse de una aplicación de posibilidades reducidas, no tendrán que
familiarizarse con un complejo entorno lleno de funciones que nunca van a utilizar.