La dialéctica saber/poder en Michel Foucault: Un instrumento de

reflexión crítica sobre la escuela.
1. La dialéctica saber/poder
Foucault nos invita a poner en duda toda VERDAD, a preguntarnos qué ocultos efectos de poder
persigue.
Detrás de la fachada de la VERDAD se esconde toda una voluntad de poder, y esta VERDAD es una
justificación para aplastar y dominar, exigir conformidad y sumisión.
El poder supone el saber y la verdad. El poder está determinado, qué el discurso es aceptado como
verdadero, que los criterios, procedimientos, instituciones y personas pueden distinguir un
discurso “verdadero” de otro “falso”.
El saber no es sólo un objeto de deseo, ni si quiera justificación del poder; es uno de sus
instrumentos de dominación más potentes. Poder y saber son las dos caras de la misma moneda,
poder genera saber y todo saber proviene de un poder.
El poder no puede dejar de incluir distintas estrategias de control e imposición que están
determinando qué se pueda mirar, sobre qué es posible hablar o de qué forma hay que pensar.
El discurso de la VERDAD pertenece a aquéllos que poseen el poder. Sólo aquel que posee poder
puede transformar un discurso verdadero. Y una vez que se obtiene el poder… se obtiene también
la garantía de la supremacía en el saber, pues quien tiene el poder acaba imponiendo sus
definiciones de realidad y de la verdad.
No existe saber independientemente del poder, el saber produce y mantiene poder, pero también
el poder produce saber. Poder y saber dos aspectos inseparables. El poder genera saber y ese
saber también está generando a su vez, poder.
“Todo sistema de educación es una forma política de mantener o modificar la adecuación de los
discursos con los saberes y los poderes que implican”.

2. La escuela que tenemos: una fábrica de individuos sumisos y normales
Saber/poder no castiga o reprime, sino que, por el contrario, controla y somete construyendo
individuos “normales” y, por tanto, sumisos.
La escuela está, por tanto, seleccionando y construyendo sujetos; pero evidentemente construye
sujetos sólo en una dirección determinada: sujetos individuales sumisos y normales. Pero vayamos
por partes.
Construir individuos dóciles y sumisos el primer paso será construir individuos, esto es,
individualizar. El individuo no es un punto de partida sino un punto de llegada.

ambientales o psicológicas a las que este sujeto. no las condiciones estructurales.Se trata de romper el grupo psicosociológico que supone el aula. más que un generador de saber. Someter a sus miembros. El profesor es.2. un domesticador de salvajes. Individuos sumisos y dóciles Toda insumisión al orden establecido está bajo sospecha. por tanto. Estamos ante una nueva “sociedad individualizada”. controlando tanto el tiempo como el espacio. . y todo el excedente de diferentes e insumos que esta sociedad genera han de quedar marginados de la participación ciudadana en la toma de decisiones políticas. La escuela equipara éxito con éxito individual: sólo importa la conducta y el rendimiento individual del sujeto. 2. un moralista que sutilmente impone la moral de la sumisión. bajo vigilancia.