R.J.

Scott |

1

Este es un proyecto realizado por el grupo Valkyries sin ánimo
de lucro y queda prohibida su distribución y/o modificación sin
el permiso expreso del mencionado grupo.
Se avisa que esta es una obra de contenido homoerótico, con
escenas sexuales explícitas entre hombres, por lo que no es apta
para adultos que puedan sentir herida su sensibilidad o
menores de edad.
No siendo el grupo Valkyries responsable si se continúa con su
lectura.

R.J. Scott |

2

SINOPSIS
Ha pasado demasiado tiempo desde que Christian
Matthews ha visto a Daniel Bailey. De hecho, la última vez que
se vieron, Chris estaba en el último año de la universidad y era
el asistente de profesor encargado de ayudar a Daniel, que era
un estudiante de primer año muy confiado.
Habían pasado siete años, y Chris todavía se estaba
lamiendo sus heridas después de que le pidieran que dejara la
escuela privada en la que enseñaba. Se había quedado sin
trabajo y no tenía dinero, por lo que tenía que depender de su
amiga Amelia para tener un trabajo y una habitación para vivir.
Necesitaba un jodido milagro de Navidad para que esta
temporada no fuera una pérdida total.
Entonces Daniel regresa a su vida y de repente todo parece
posible. No sólo Daniel sigue siendo el hombre al que Chris
quiere más que a nada, sino esta vez Chris bien puede realmente
decirle a Daniel lo que siente.

R.J. Scott |

3

Muy. fue una sorpresa que le pateó el culo tan duramente que casi se cayó al suelo. y todos los clichés que hubiera en el medio. el jodido Daniel Bailey era la perfección personificada.J. Daniel. se convirtió pronto en un himno navideño. 2 Literatura inglesa. Si bien el tema figura como una canción protesta contra la Guerra de Vietnam. Habían estudiado juntos. Era el cielo y el infierno. una especie de optativa que se elige en la universidad. Incluye un coro de niños procedentes del Harlem Community Choir.CAPÍTULO UNO Miércoles. Daniel Bailey. 21 de noviembre Todo comenzó entre una respiración y la siguiente. el chico que había querido con pasión. con la septuagésima quinta repetición del clásico navideño de Lennon1 en sus oídos y el olor de los muffins de arándanos de Amelia en su nariz. un eufemismo utilizado por los que realmente trabajaban duro en la universidad. Daniel estaba en inglés Lit 1012 para obtener créditos fácilmente. Alto. Jamás pareció 1 Happy Xmas. un hoyuelo en el mentón y los pómulos altos. Chris era el asistente técnico del profesor de inglés. de los Bailey de Boston. apareciendo en numerosos álbumes recopilatorios de canciones navideñas. es una canción del músico británico John Lennon grabada en los Record Plant Studios de Nueva York a finales de octubre de 1971 y publicada como sencillo. muy alto. el chico que nunca tuvo que intentarlo. con el pelo castaño y hermosos ojos color avellana. Necesidades especiales era. Ese era Daniel. R. en este caso. Scott | 4 . Daniel había sido asignado a recibir las clases de recuperación que impartía Chris porque este era muy bueno con las ‘necesidades especiales’ de los estudiantes. Se utilizaba con mucho desdén para describir a aquellos estudiantes que simplemente no parecían preocuparse lo suficiente.

aun con los largos y encrespados mechones que se movían hábilmente alrededor de su rostro. Pero genial. y con unos Denim que probablemente costaban más de lo que Chris ganaba en una semana en la cafetería. de alguna manera Daniel siempre lograba salir del apuro. ya que cuando saliera de la universidad se uniría a la empresa familiar. Ésta era una curiosa mezcla de marrón y azul. no tenía necesidad de preocuparse por planificar su carrera. habría sido un espectáculo horrible. En Daniel sin embargo. dos en realidad en el estacionamiento de la escuela y vacaciones en Europa. Daniel lo tenía realmente fácil y era una persona con una luz increíblemente brillante a su alrededor. Bien. Afortunadamente. Scott | 5 . por lo que debía ser considerado como un veinte más un plus añadido. sudadera que a él tanto le gustaba. lo que estaba sucediendo se quedaba oculto bajo el delantal que declaraba que él era uno de los hojaldres de Amelia 3 . —¿Chris? Chris Matthews. y aún con la espantosa. Luego estaba el incidente del 3 Hace referencia al nombre del sitio en el que trabaja. Daniel tenía ese efecto en él en la universidad. Daniel estaba hablando con él. ¿eres tú? —Chris parpadeó al oír la profunda y culta voz. Sin embargo. era obvio. y en un hombre que fuera poca cosa. su polla endureciéndose increíblemente contra la cremallera de sus pantalones. aunque cara. un Ferrari. y aparentemente nada había cambiado.J. más feo. el algodón se curvaba sobre los músculos definidos y se aferraba a su torso antes de rozar las caderas y cubrir el área que Chris había definido en la universidad como puro cielo. Por otra parte. Todavía se veía bien a los veintinueve años. R. un hombre mayor. ¿por qué Daniel incluso quería trabajar en la escuela? No lo necesitaba.que trabajara en nada. Con un fondo fiduciario a los veinticinco años. La última vez que Daniel había hablado con él había sido en la graduación hacía diez años.

que Chris había probado con un saludable trago para asegurarse de que estaba bien. Hoy en día. habían coincidido en la cafetería del campus. Un café los llevó a un debate sobre Grand Theft Auto 4 . Se concentraron como sólo dos chicos jóvenes llenos de cerveza podían. la receta. la crema. ¿Por qué tenía que recordarlo ahora? Aquí. no podía recordar de quién había sido la idea de introducir el ponche de huevo en la situación pero el recuerdo de lo que había pasado lo acompañó durante unos cuantos años. lo que condujo a un enfrentamiento en la casa de Daniel. Daniel había inclinado el contenido de la bolsa suavemente sobre la superficie de trabajo y Chris alargó una mano para detener la botella de bourbon que se caía de un lado. El hombre de sus sueños estaba de pie a no más de treinta centímetros de él y agitaba el bourbon bajo su nariz. Grand Theft Auto cuenta la historia de distintos criminales.J. luego el brandy. El alcohol lo volvió audaz. Lujoso y otro ejemplo de la diferencia entre ellos. Daniel la compartía con sólo otros dos. fueron los dos únicos que se quedaron en sus respectivas casas compartidas y. La casa de Daniel había sido muy diferente del vertedero que Chris compartía con otras siete personas. Lo siguiente. y cada uno tenía su propio baño. y por una razón u otra se van relacionando y envolviendo en problemas a más personajes conforme va pasando el tiempo. Scott | 6 . un poco más de brandy. 4 Grand Theft Auto (GTA) es una serie de videojuegos creada por David Jones y luego por Sam Houser y Dan Houser. exigiéndole que le dijera si estaba bien como para usarlo. el azúcar. Luego había añadido casi la mitad la botella. más por suerte que por juicio. en la creación de lo que se describía en la receta como el ponche de huevo perfecto. generalmente los protagonistas son antihéroes. Los huevos.ponche de huevo de Navidad. R. y algo más bourbon. En medio de la loca fiebre de la media mañana. Joder. la nuez moscada. Ambos se habían quedado en la universidad durante las Navidades.

Yo trabajo. Lo que fue una pérdida total dado que su polla estaba afectada debido al alcohol. el segundo lo entumeció. su expresión hablaba de la preocupación por haberse equivocado con el nombre de Chris. Chris Matthews. A continuación. aparte de intercambiar descuidados besos bajo el muérdago de navidad.. Tenía muy pocos recuerdos de las siguientes horas. La caprichosa cosa no podría levantarse para la ocasión ni aunque Brad Pitt hubiera entrado en la habitación desnudo y pidiendo sexo a tope. —Bueno.. o el hecho de que realmente no conociera a Chris en absoluto. —Muffins —Chris comenzó—. de la universidad. Chris se fue. Tosió. yo.. eso mató su erección. En su cabeza sabía exactamente lo que se debía decir y cómo debía decirlo. Pero al igual que el empollón de cada película cliché.. Aunque nunca los consiguió.El primer contacto con el brebaje tuvo a Chris jadeando en busca de aire. lo que en realidad salió fue poco más que un chillido que probablemente sólo podría ser oído por los adolescentes y los perros pequeños... Scott | 7 . perdiendo diez veces más sus contenidos estomacales. Muffins. Y ahora el hombre que había intentado olvidar estaba parado ahí en busca de una respuesta racional de un chico normal y de repente la cabeza de Chris estaba vacía. Parecía un poco confuso.. Había querido más de esos. ¿verdad? —Daniel añadió cuidadosamente. e ingirió antes de empezar de nuevo. ¿no? —De la universidad. Daniel roncando en el sofá y su trasero sin tocar. Cuatro años de educación universitaria que R. Se había despertado en la suelo con la boca llena de algo muerto. Erm. uhmm. Caminó las dos calles hasta su casa y pasó el resto del día agarrando al dios de porcelana.. —Elocuente. Pero el beso. hizo una demostración de palmaditas en la garganta después de la tos. sí. Chris. —Hey.J.

Se movió de un pie a otro con la esperanza de estar siendo sutil. ¿en realidad pensaba en esa palabra?. Parecía que ahora era el turno de Daniel de quedarse callado.habían quedado reducidas a una ciega idiotez con cero habilidades verbales ante la vista de Alto. Le entregó la caja al otro hombre.J. poniendo un especial interés en lo que estaba haciendo para no mirar a Daniel o encontrarse con sus ojos. Chris pudo incluso haberlo imaginado. —Daniel claramente quería mantener una conversación. como no se le ocurrió nada más que decir. y el brillo de entusiasmo en sus ojos se desvaneció un poco y sus anchos hombros se pusieron rígidos sólo por un instante. Chris los puso en una caja. Moreno y Atractivo. —Uh huh —Chris logró soltar. y le ofreció una R. —Cuánto tiempo sin verte. concentrándose ávidamente en la tentadora exposición de las magdalenas bajo el cristal y. pero esa era la forma en la que le salió. Daniel siempre tenía esta forma de convertirlo en un idiota con la lengua atascada. Entonces. por favor. —Doce de esos. Chris se maldijo interiormente ante la ineptitud social que sólo manifestaba en torno a tipos realmente calientes. fue muy breve. y Chris estaba de acuerdo. Scott | 8 . Aunque era una pena que su cerebro y su boca estuvieran teniendo una gran cantidad de problemas para conectarse con cualquier nivel de coherencia. espetó—: ¿Qué puedo hacer por ti? —No había pretendido que su tono fuera brusco. Y maldita sea. tenía unos bonitos hoyuelos. Una amplia sonrisa feliz que alcanzó sus ojos color avellana y arrugó toda su cara. profundos y. No duró mucho tiempo. entonces Daniel estiró hacia atrás esos increíblemente anchos hombros. Daniel sonrió. por último señaló a los muffins de arándanos. follables.

una tarta de crema. se volvió sobre sus talones y solo salió. su jefa. pero Daniel no se la devolvió exactamente. Es un café desarrollado en Australia y Nueva Zelanda en la década de 1980. pero obviamente ella estaba hablando de las magdalenas. que puta. y una mocha7. moreno y atractivo. por lo tanto llevará más café que leche y la leche tiene una consistencia más aterciopelada. aunque más pequeño. contando cuidadosamente dos dólares y veinticinco centavos en la palma extendida de Daniel antes de que el otro hombre lo mirara expectante. 6 R. Chris hurgó en el cambio. —Oh. que estaba haciendo malabarismos con más bollos y un plato de pasteles de crema. café negro. —Lo conocí en la universidad.J. —Ese tipo al que acabas de servir: alto. Dios —Amelia medio susurró en voz baja—. ¿ya conseguiste su nombre? Es verdad cuando dicen que los callados son los más salvajes. Se las arregló para murmurar esto antes de que la siguiente persona en la sinuosa línea exigiera su atención. Ame —dijo Chris. un flat white6. después la expectativa se convirtió en confusión. ¿verdad? Chris cogió inmediatamente la nueva hornada. Se volvió para hacer frente a Amelia. Christian James Matthews. finalmente. —Chris oyó las palabras suaves y el silbido. un macchiato5. Scott | 9 . —Daniel. ordenando tres magdalenas. En cambio. colocándolas en el expositor. Se prepara vertiendo micro espuma (leche cocida al vapor en el fondo de una jarra) sobre un expreso. y. 5 El latte macchiato es una bebida preparada con leche y café expreso. Mi. le entregó un billete de veinte. —Hablando de caliente.pequeña sonrisa. —¿Hmmm? —Él no terminaba de pillar lo que Amelia estaba diciendo. 7 Café con chocolate. Es algo similar al café con leche. ¿de acuerdo? No soy una puta.

consideró lo que Daniel le había dicho.Él se ocupó de ese cliente y de los siguientes. empujando los pensamientos sobre Daniel a un lado para hacer frente magistralmente al pre Acción de Gracias todavía trabajando. no había disminuido el enamoramiento de Chris por el hombre más joven.J. —De acuerdo. a pesar del incidente con el ponche de huevo y del hecho de que después de eso Daniel pareció evitarlo en la universidad fuera de las sesiones de estudio. Volviendo la vista atrás. ¿En algunos años? Dudaba que fuera a ver al hombre de nuevo. Nueva R. Sin embargo. —De nada —le dijo Chris. Scott | 10 . todos se apresuraban a por sus muffins. ¿Y qué si Daniel había sido el objeto de más de una de las fantasías de su mano derecha en más o menos los últimos once años? ¿Y qué si probablemente había perdido la totalidad de sus posibilidades en la vida de poder hablar con el chico como un adulto crecido y confiado? Nunca iba a verlo de nuevo. —Nos veremos en algunos años —Daniel ofreció. La única otra cosa que se había quedado pegada en su mente era el recuerdo de su último día en la universidad. Sólo más tarde. él dejó la universidad sin probar ese objeto de su deseo. Daniel lo arrinconó en el aparcamiento y tiró de él en un fuerte abrazo. —Gracias por toda tu ayuda con las tareas del curso —le había dicho Daniel. cuando estaba en el coche escuchando el mal gusto de su madre en lo que a música mierda se refiere. Corta y al grano. Su respuesta fue la misma que les había dado a todos los estudiantes de primer año que había ayudado.

—Los muffins son siempre un poco gais. hizo el primer comentario. Daniel Bailey seguía siendo caliente. galletas o algo un poco más hetero? —Ja. el azúcar. R. con la palma hacia arriba—.J. Alex Strachen. Strachen —dijo Daniel secamente. Scott | 11 . Bailey —dijo—. sólo era una cafetería fuera de las rutas turísticas. ¿no pudiste conseguir rosquillas. —No seas tan apresurado —dijo Alex. aunque popular. Infiernos. realmente. ja. Entonces me los comeré con al administrador. Dejó caer la caja de doce muffins de arándanos sobre su mesa situada en medio de la zona de trabajo llena de escritorios. Daniel puso la caja deliberadamente frente a su compañero y luego se instaló en la silla más cercana antes de arrastrarse hacia delante para coger uno de los muffins. Apartó la caja fuera del camino de Alex y cerró la tapa—. Daniel se puso el uniforme en el vestuario y luego corrió a su escritorio. Haciendo una cuenta atrás hasta diez en su cabeza no se sorprendió cuando su compañero. Dámelos. Le tendió la mano y se la estrechó. y Amelia. porque. Era una pena.York era una ciudad enorme.

Esos muffins eran el cielo en una caja. Alex respetaba que él no quisiera hablar delante de todo el mundo y que se enteraran de los detalles de su vida privada. R. Una pequeña parte de él lamentó el compartirlos. Las personas todavía se arremolinaban. mientras apuntaba a la dirección que aparecía a un lado de la caja—.—¿Son de Grand Street? —Alex comentó con la boca llena. ya que lo ralentizaba todo. Scott | 12 . Dios. Mordió un arándano y el jugo de la tarta de frutas provocó su lengua. se volviera aguanieve. Eso está como a diez calles de distancia. antes de que se derritiera o.J. Estaba en casa. Pero había un murmullo de emoción en el aire. en el peor de los casos. Era casi mediodía antes de que salieran a la calle. y la nieve era una bendición. una caja vacía significaba que podía volver después de Acción de Gracias y ver a Chris de nuevo. Aun así. A pesar del hecho de que todos en el departamento sabían que Daniel era gay. Eso Se asentaron para hacer frente a la rutina del nuevo día. —Gran trabajo de detective —dijo Daniel. —Hablaremos más tarde —Daniel le ofreció. haciendo una mueca ante lo que Daniel sabía que era un café repugnante—. los coches se abrían paso a través de los semáforos y en las esquinas apenas faltaban los pies de los peatones que esperaban. —¿Tiene esto algo que ver con tu chico ? ¿Lo localizaste? — Alex se inclinó y habló en voz baja. significaba: ‘Cuando estamos fuera y lejos de aquí’. mientras otros oficiales se los llevaban. yendo a una reunión informativa y organizando lo que tenían que hacer. revisando informes. El aire amargo de noviembre picaba la cara de Daniel. La primera nieve siempre era muy emocionante. Y en la dirección opuesta a donde vives. Vio cómo desaparecían uno a uno. —Él tragó su bocado y tomó un sorbo de café. pero estaba bien.

en una cafetería. Con la dirección en la mano y salir dos horas antes para ir a trabajar significaba que finalmente. ver que se dio cuenta —¿Ibas de uniforme? —Lo dejé aquí ayer y me cambié cuando llegué. el hermano o algo así. detrás del mostrador. —De ahí los muffins. lo tienes mal. de todos los lugares. R. te dio buena información? Daniel odiaba utilizar la información de la policía para buscar al hombre que quería encontrar y en su lugar había confiado en el buen trabajo de un detective a la antigua. En su cabeza Chris se había convertido en maestro.—Así que dime. ¿Ese tipo que rastreaste. y trabaja allí. —¿Te acuerdas de que llevaba gafas? —Alex se echó a reír—. y no llevaba sus gafas. ¿Te reconoció? —Sí que lo hizo. Es una publicación que cuenta además con varias ediciones en diversas partes del mundo. había visto a Chris de nuevo. —Sí. Scott | 13 . Hombre. Saber que el hermano de Chris trabajaba en el Times8 era un buen lugar para empezar. Cualquier cosa menos alguien que hacía café y muffins y los vendía para ganarse la vida. o había hecho algunos estudios más y se había convertido en Doctor en literatura inglesa. ¿Realmente te ha seguido gustando durante todo este tiempo? 8 Es una revista de información general que se publica semanalmente en los Estados Unidos desde 1923. Parecía un conejo asustado. Pude inmediatamente de quién era yo. No quería asustar al chico a primera vista.J. —Daniel se encogió de hombros—. el siguiente paso era conseguir la información de dónde trabajaba su hermano. después de todos esos años. Extraño que el hombre que le había dado un propósito a sus estudios hubiera terminado.

¿Por qué iba a hacerlo? Daniel lo mantenía todo muy cerca de su pecho. después el entrenamiento. R. —Entonces.Daniel no había compartido mucho de su historia personal con Alex. Hizo una mueca. Su socio conocía los titulares: hijo de padres ricos. Este pareció pillar la indirecta y desapareció. título universitario. Él no conocía a Chris y el efecto que el estudiante de último curso había tenido en su primer año. y lo utilizaba con buenos resultados. Había dominado el arte de la dura mirada de no me jodas de Alex. por último superarlo todo. situada en Atlántico. y el trabajo de la policía era asegurarse de manejar cualquiera cosa que la ciudad les lanzara. Strachen? 9 Isla de Tortuga. A veces. Todo el mundo tenía alguna intención oculta. Suspiró. policía. —No era el momento adecuado. ¿Y si él hubiera encontrado a algún otro semental alto y con los ojos de color avellana y se hubiera fugado a Tortuga9? —¿Me estás llamando semental. Estaba en la universidad. luego las peleas familiares.J. Supongo que sólo lo establecí así. ¿por qué no lo buscaste antes? Daniel vio a un Santa desaliñado con una caja de caridad en la esquina y lo miró fijamente. Scott | 14 . Alex lo miró pensativamente mientras evitaba con habilidad chocar con una mujer que se había detenido a mirar un escaparate con muy poca consideración por las personas alrededor de ella. educación privada. —Es un asunto pendiente. pero siguió caminando. —Juego peligroso si él era tan importante. el lenguaje corporal y el uniforme eran más eficaces que las palabras. Estaban acostumbrados a cosas mucho peores. Debería haberlo buscado antes.

pero lo había reconocido. Decisión tomada. no lindo. tal vez incluso tuviera el valor para pedirle que saliera con él. Daniel intentaba poner sus propios pensamientos en orden. lindo. magnífico. A medida que conseguían los detalles. Eso sólo ocurría en Nueva York. se concentró en la historia de por qué un niño de cuatro años de edad había encontrado un conejo muerto en el interior de una caja de zapatos. Chris se había escandalizado al verlo esta mañana. Scott | 15 . R.Alex resopló una carcajada y respondió a una llamada en su radio. ¿no? Seguía estando igual a como Daniel lo recordaba. un conejo muerto. un niño que se lamentaba y la mamá del niño. Él volvería pronto. Nervioso.J. un estafador. Esa era una buena cosa. Había una situación tensa a una calle y de repente la conversación se había acabado. y aún con esa sonrisa que ponía mariposas en la boca de su estómago.

Scott | 16 . tenía la típica belleza clásica y el típico aire agudo al que Chris aspiraba. Un amigo de un amigo mencionó que la escuela privada estaba buscando un profesor suplente de inglés durante un tiempo y que si Chris estaba interesado en trabajar allí durante un par de semanas. Unas pocas semanas se habían convirtieron en unos pocos años y Chris no podría haber sido más feliz. y se había incluso metido en una relación a escondidas con uno de ellos.CAPÍTULO DOS Jueves. Trabajar ahora para su mejor amiga desde que se mudó a la ciudad había sido un retroceso hasta que decidiera qué hacer. Había hecho en línea los cursos de R. Había intentado duramente alejar de su cabeza el texto en la pantalla. Había sido encontrado un correo electrónico y el contenido del mismo significó que se le pidió que se fuese con nada más que la caja con sus objetos personales y una advertencia no poner de nuevo un pie en Sagrado Corazón. Los niños a los que enseñaba eran respetuosos y lo escuchaban. y se suponía que ahora debía estar trabajando. hijo de uno de los miembros de la junta. sus compañeros eran amigos y colegas. Había rechazado pasar Acción de Gracias con Ame. ¿A quién estaba engañando? No había manera de que pudiera trabajar cuando en lo único en lo que podía pensar era en el Sagrado Corazón y el lío en medio del que estaba. 22 de noviembre Chris empujó su teclado y se desplomó en la silla.J. El trabajo que había conseguido en el Sagrado Corazón le había caído por accidente. Whitman Hamilton Keyes III. pero al final del día ni siquiera Charles Dickens hubiera podido mantener la cabeza en el asunto. Todo eso se había ido a la mierda.

encantadora. Scott | 17 . Bajó las escaleras. me esperaba ayer cuando abrí mi correo. Había contratado a un abogado con lo que le quedaba de sus escasos fondos. fútbol. la habitual familia Genial. Podía mentir. Siempre había esperanza. dos cestas vacías para muffins en sus brazos y una mirada de preocupación en su rostro. para mantener a los lobos en la puerta. —¿Pasaste un buen rato con tu madre? —Chris era un experto en desviar la atención de sus propios problemas. Ame tenía esa expresión en su cara.. Lo mejor era sacar rápidamente del camino cómo se encontraba. —Demasiada comida. Renunció a mantener su pequeño apartamento y se quedó en la habitación encima de la cafetería. —He estado mejor —dijo Chris. O más bien la distracción de elaborar la bebida haría que pareciera como si estuviera tomándose un descanso en lugar de estar dándose por vencido. Sin embargo sabía que una cosa siempre sería cierta. El chocolate caliente probablemente ayudaría. No cambies el tema.. R. que ella vería a través de él en un instante.J. pero al final del día los fondos habían volado justo cuando la escuela le dio el ultimátum: Permanezca tranquilo y no haremos un escándalo. los pies sin calcetines contra el suelo de madera y su cabeza dando vueltas con qué pasaría y si quizás. que todo estaba bien. Mejor ser honesto—.alfabetización. la que decía que no iba a dejar pasar la mentira. Podría pasar muchísimo tiempo de pie bajo el aire de la noche fría tratando de convencer a su mejor amiga que sí. Me llegó la carta final de la Junta del Sagrado Corazón. —Despierto hasta tarde ¿estás bien? —Ame estaba al final de las escaleras.

—Está bien. No sabía qué más decir. —Permanecieron en silencio durante unos momentos. deseándole suerte para el futuro y dándole las gracias por su comprensión. y no correría el riesgo de volver a la enseñanza. bajaría la cabeza. lo había lastimado. —¿Se acabó entonces? —Su voz denotaba tristeza. y colocó las canastas en el suelo. Los detalles bajo el exclusivo membrete de la escuela preparatoria. liberando sus brazos para tirar de él en un fuerte abrazo. No. podía abrazar como un culturista con esteroides.J. No estaba de acuerdo con él. Tener a alguien con él que entendiera que sólo necesitaba tiempo era suficiente. —Lo siento. Ella sabía lo que había decidido. Sabía lo que iban a decir. R. Scott | 18 .—¿Qué decía? —Lo que esperaba. lo envolvió en sus brazos tanto como podía. lo abrazó cuando llegó abajo. no se metería en líos. Había sido demasiado. y podía muy bien tener sólo dos tercios de su peso. sólo que verlo es duro. todo lo que habían dicho era mentira. La pena le hizo una bola en el pecho. Christian —agregó suave y quedamente en su oído. Agradeciéndome mi trabajo allí y que lamentan ver que me voy. No era estúpido. Amelia podría ser quince centímetros más baja que él. Ver las palabras en blanco y negro. Él se encogió de hombros mientras ella lo soltaba y miraba su cara en la penumbra del pasillo. pero infiernos. Los rumores serían suficientes para detener cualquier posibilidad futura de que una escuela estatal o privada le diera un trabajo. Se relajó en su abrazo. al menos. una mentira que lo seguiría siempre. pero.

Deseaba poder sentir lo mismo. R. Que Maria se pusiera enferma a sólo seis semanas del parto. Era de la opinión de que él se desperdiciaba en cualquier lugar fuera de un aula. Parece que puede ser preeclampsia10. —Pobre Maria —dijo Chris inmediatamente. ni siquiera se le había ocurrido preguntar por la mujer a la que estaba reemplazando temporalmente. Ellos llevaban mucho tiempo tratando de tener un bebé. ahora que tienes el despido por escrito de la escuela? —Chris sabía lo que le estaba preguntando. Ame. y quería a Amelia. solo. ¿Vas a intentarlo con otro puesto? ¿Tal vez en otra escuela? ¿Una escuela pública? —Esa no era la primera vez que ella se lo había dicho. bebé. y pueden tener que realizar una cesárea. Sentía mucho afecto por la fogosa italiana y su familia. —Ya lo sé. —¿Te quedarás aquí conmigo durante más tiempo.. no vamos a verla antes de Navidad.—Maria tenía su exploración hoy. en la habitación encima de la panadería.J. En cualquier caso. —¿Está todo bien? —El bebé está bien. —Chris abrió los ojos. pero la presión de la sangre de Maria está por las nubes. y continuaba cubriendo a Maria. —Nunca te he dejado en la estacada.. Si se quedaba aquí con ella. ¿Quería quedarse en esa pequeña cafetería a medio camino de Grand Street que atraía turistas y hombres de negocios por igual y siempre estaba ocupada? La distracción era buena. no le parecía justo. 10 La preeclampsia es una complicación médica del embarazo también llamada toxemia del embarazo y se asocia a hipertensión inducida durante el embarazo. Scott | 19 . por lo menos ganaría un poco de dinero. Le dijeron que no podía trabajar hasta que llegara el bebé.

—Chris —Voy a trabajar en los cursos en línea. Pero también sabes que no tienes que quedarte si quieres pasar a otra cosa. las persianas bajadas. Estaba siendo terco y lo sabía. No me refiero a. ella no sabía lo que realmente sentía por dentro. ella frunció el ceño ante las palabras. —Sabía que su dolor e ira llenaban sus palabras de mentiras que Ame no se creyó. Obviamente él no estaba haciendo un buen trabajo ocultando cómo se sentía. —Chris se sorprendió a sí mismo por su rápida respuesta.. Mira. Siempre puedo contratar ayuda para Navidad. tal vez escriba algunos libros de texto —dijo Chris. Tanto en la habitación como en el trabajo de la planta baja —finalmente dijo. Sabes que incluso con Maria aquí siempre puedo necesitar ayuda. inclinándose para recoger las dos cestas y regresar a la tienda en el área principal.J. La siguió—. Estoy muy feliz de trabajar en segundo plano.—No. Lo siento. Scott | 20 .. Por un instante. —¿No es eso un desperdicio? —No voy a pasar por toda esa mierda de nuevo. Normalmente era mucho más contenido. no voy a trabajar otra vez con niños cuando en un momento dado podría tener un dedo apuntándome por ser gay. y la única iluminación venía de la máquinas que alimentaban su parte correspondiente de Nueva York con café. Joder. pero a pesar de que llevaba cinco años siendo amigo de Ame. La tienda estaba oscura. los colores verde y rojo lanzaban un sobrenatural resplandor fantasmal al interior. La R. —Eres bienvenido a quedarte aquí. Nada de eso era culpa de Amelia—.

bebé —comenzó con bastante calma—. R. Esa reacción fue suficiente para hacer que Chris deseara volver al piso de arriba. es tu pasión. y así poder comprar a precios reducidos. Caray. ¡Debes estar en la enseñanza. Estás desperdiciándote aquí. estoy tan cabreada con el Sagrado Corazón. tengo el tiempo. —Gracias por eso. Christian. sabiendo lo que venía de su ferozmente protectora amiga—. sangras por la literatura inglesa. —Amelia se paró en el mostrador y negó. —Gracias.tienda estaba tranquila antes del día siguiente con su fiebre de compras del viernes negro11. y enseñar a los niños. No voy a decir que no. —Ame… —Prométeme que lucharás contra esto. en el cual todos se levantan en la madrugada para hacer fila fuera de las tiendas. trabajando con los niños! Es en lo que eres bueno. es frenético. Chris se movió y recogió a su amiga en un abrazo. en ese punto no estaba seguro de quien estaba consolando a quien. y haré los turnos de Maria. Te graduaste como el mejor de tu clase. 11 Es el día justo después del Día de Acción de Gracias. El período previo a la Navidad siempre nos tiene ocupados como el infierno. mierda. No es necesario que busques a nadie más.J. Ame. —Ame… —Lo digo en serio. Scott | 21 . un desastre. pero… —Ella hizo una pausa. busca la forma de ponerte en pie. y Chris hizo una mueca. y me dan ganas de llorar porque ellos te lo hayan arrebatado. demuéstrales que no pueden hacerte esto. Quiero quedarme y estar centrado en algo. Aquí venía la conferencia. lo necesitas.

¿cuál era el punto de analizar esto una y otra vez? Él no había hecho nada malo. ¿Pero luchar contra el Sagrado Corazón.—Te dije que no voy a luchar contra ellos —comenzó en voz baja—. Por encima de todo lo demás. una institución muy respetada desde hacía doscientos años? Él no era lo suficientemente fuerte como para hacerlo. ¿Podemos hablar de esto mañana? —Estaba luchando contra el cansancio. con la copia de su carta de despido del Sagrado Corazón colocada sobre su escritorio. el hecho de que tenía que dejar a sus estudiantes dolía como un cuchillo en el corazón. una escuela privada. Esta noche. puntuando cada palabra. Ella chasqueó la lengua y dejó escapar un suspiro ruidoso. no tenía ningún apoyo. Chris se encogió de hombros otra vez. necesitaba más que nada ocultarse y lamerse las heridas. no había hecho ninguna de las cosas de las que había sido acusado. En serio. Al día siguiente iba a encontrar otra excusa para no hablar de ello. el acuerdo era que si me iba en silencio. R. Se estaba mintiendo a sí mismo y a ella. Las acusaciones y la condena de sus compañeros. dolían. Sólo quería una bebida. lo sabía y ella también. Necesito mi cama. Ame. e incluso si lo intentaba. y las oraciones de más de cuatro o cinco palabras estaban más allá de él. Scott | 22 .J. —Estoy cansado. no presentarían cargos. —Por supuesto que no van a presentar cargos. todavía resoplando y suspirando mientras él se servía un chocolate caliente y se deslizaba en silencio fuera de la cocina con un suave ‘buenas noches’ para su amiga. ¡Tú no has hecho nada malo! —Ame se echó hacia atrás y le clavó el dedo en el pecho. No pueden.

CAPÍTULO TRES Domingo. «¿Daniel es policía?» —Hey —dijo Daniel. Todavía había un flujo constante de turistas pasando. Chris enfocó su atención. El olor de la Navidad en la ciudad estaba en el aire. 25 de noviembre Esa mañana la cafetería de Amelia estaba más tranquila. 12 Capa fina de hielo en la carretera. Daniel con dos policías. ya que era una cabeza más alto y con los hombros más anchos que la mayoría. Pero eso es lo que había pasado. R. El sonido del tráfico se había suavizado debido a que los vehículos se movían con más cuidado para evitar el hielo negro 12 . Mirando por la ventana.J. hablar e intercambiar saludos de Navidad y todavía planificar los textos sobre Dickens en su cabeza. pero no había colas enormes y todo el mundo estaba sonriendo. Chris no vio a Daniel en un primer momento. parado frente a él. Daniel. vacilante. la parte de él que lo hacía sin esfuerzo puso una sonrisa en su rostro y se metió en la cafetería. Podía servir y sonreír. Chris podía ver que las aceras estaban húmedas y deslizantes por los parches de hielo acumulados durante la noche. En la cola. Eso explicaría el tráfico lento de los transeúntes por la calle. ni verlo en uniforme. Daniel en uniforme. Se preguntó por qué no había notado antes que estaba allí. el policía. Scott | 23 . pero Chris supuso que era porque nunca había esperado verlo de nuevo. No era fácil para Daniel ocultarse entre una multitud. y eso fue todo lo que Chris necesitó para dejar sus pensamientos. y con ello la expectativa de la temporada.

Por favor. —Oh. Chris calculó que no R. Genial. ¿Tienes algunos más? —Daniel estaba mirando la vitrina esperanzadoramente.—Hey —respondió y luego se detuvo. su mirada escaneando los bollos rellenos de crema. y les dije que les enseñaría el sitio. —¿Qué me recomiendas en su lugar? —El policía ancho interrumpió.. —Alex y Mikey. Chocolate.J.. al poli bajo y al poli ancho. —No —dijo Chris al instante.... —Amo los muffins de caramelo —ofreció el policía bajo amablemente. otro día en el que no conseguía decir una frase realmente coherente. mis colegas —presentó—. las galletas y viceversa. y luego sintió como si se golpease la cabeza contra la máquina de café. cuando Daniel le entregó el dinero... Amaron los muffins de arándanos —Daniel suministró amablemente.. y Chris nunca estuvo más agradecido porque alguien continuara con la conversación. erm. Chris llenó de muffins una de las cajas más grandes que guardaban para grandes pedidos y se la entregó a Daniel. —«Mierda.» ¿Por qué no podía conectar su cerebro con su boca? —Así que. Daniel tenía el ceño fruncido. Muffins —Chris finalmente sugirió. Esta vez. —Nos llevaremos quince —Daniel ordenó y dio un golpecito en la caja de cristal— muffins de caramelo y chocolate. «¿No?» ¿Qué tipo de respuesta había sido esa? Era grosera y brusca y. y Daniel asintió su obvio acuerdo. su mirada parpadeó entre el poli Daniel. —Caramelo. maldita sea. Scott | 24 . señalando a sus sonrientes compañeros policías—.

con su uniforme. así era como ellos sabrían uno del otro. «¿Cómo de idiota era eso?» Todo lo que tenía que decir era algo en la línea de: ‘¿Cómo estás?’ ‘¿Qué estás haciendo ahora?’ ‘¿Por qué decidiste ser policía?’ Tenía muchas opciones sobre las que hablar. con el rostro enrojecido por el frío. toda se había disparado en dirección a su polla. había vuelto e iba a grandes zancadas y con confianza hacia él. trató de sonreír. Chris no tenía sangre en su cuerpo. todo en un solo paquete. todos lo miraban y temblaban por dentro como una hoja. ¿qué se suponía que tenía que hacer? Daniel Jodido Bailey había regresado y estaba de pie justo en frente de él en la tienda. Estaba seriamente jodido si no podía ni siquiera formar una frase que no incluyera la palabra ‘muffin’. demonios. que se quedó boquiabierto.. Palabras. Uniforme. pero en serio. y experimentó una punzada de tristeza instantánea porque no iba a tocar la mano de Daniel. después de todo. ¡Uniforme! Daniel en uniforme con los ojos brillantes y esos hoyuelos era cada una de las fantasías que Chris alguna vez había tenido. Chris estaba jodido. sus ojos color avellana brillando con luz. Daniel. Bueno. «Recuerda tus palabras». estaba en uniforme. con una expresión pensativa en su rostro. Hubo una especie de conmoción en la puerta y la multitud se abrió hasta el mostrador. Se las arregló para sonreír.. le dijo una débil voz dentro de su cabeza. Pero. Daniel miró hacia atrás. Scott | 25 . R. Y. ‘¿Realmente lograste pasar los cuatro años en la universidad sin joderla?’ Habría funcionado. todo lo que le había salido era alguna mierda estúpida sobre magdalenas de caramelo. y él asintió en respuesta. Daniel. —Que tengan un buen día —finalmente logró decirles a los policías cuando estos se retiraban.habría ningún cambio.J.

—Estoy en el turno de tarde. sin embargo. o al día siguiente —Mañana. Chris —dijo Daniel. una palabra que no estaba mal. En realidad no tenía horarios como tales. —Oh. Scott | 26 .» Daniel miró alrededor de la tienda con una sonrisa irónica. ¿verdad? Era después de la hora de comer y estaba más enfocado a media tarde. Pero no aquí —añadió rápidamente.Pidiéndole disculpas al hombre del macchiato y la ración de tarta de caramelo y toffee que estaba a mitad de su pedido. Dos y media no parecía demasiado ansioso. maldita sea. probablemente con risitas. no allí. pero supongo que probablemente estás harto de él.J. gritaba su confusa mente. —Me encantaría ponerme al día. y Chris parpadeó ante el comunicado. y arrojando comentarios sarcásticos libremente—. —¿Entonces aquí a las tres y media? R. —No. Daniel se inclinó sobre el mostrador.» —¿A qué hora termina tu turno? —preguntó Daniel. Sin la palabra muffin. «Tienes que hacérselo saber a Ame». un café está bien. Estaré aquí. —Dos y media —Chris mintió. Dicho cliente apenas le echó un vistazo al alto policía y retrocedió. Daniel asintió rápido. esa frase vital que dijera: ‘sí. «Oraciones. «Bueno. Necesitaba encadenar una oración. —Te diría que nos reuniéramos para tomar un café. Ame estaría observando todo tiempo. si quieres nos encontramos aquí. —Sí. sino que simplemente cubría cuando se le necesitaba. mañana libro. La esperanza estaba grabada en su rostro. por favor’. El tiempo trastabillaba hacía la superficie de su cerebro cuestionando cada movimiento que hacía.

se ve caliente y el deseo no correspondido por experimentar con chicos heteros es tu razón R. Scott | 27 . —Se disculpó con el tipo del macchiato y luego. —Ame. Daniel sonrió ampliamente.—Sí. —Será bueno ponerse al día. Incluso abrió las palmas de las manos para indicar inocencia en lo referente al tema de Daniel. se dirigió a través de la tienda mientras las personas se separaban de nuevo para dejarlo pasar. —Por ti. —Ame lo estaba esperando en la cima de la escalera. con un gesto de su mano.J. Chris suspiró ante la inevitabilidad de todo. —Lo siento. —¿Perdón? ¿Hola? —Chris parpadeó al aquí y ahora. Chris. —No hay nada que contar —dijo Chris. Eso sólo significaba una cosa. solo espero que sea gay. ¿Qué era lo que quería? El día fue largo y para el momento en el que las puertas se cerraron a las siete de la tarde Chris estaba listo para una ducha y un buen libro. —Háblame de ese alto amigo de cabello oscuro de la universidad que ha resultado ser el policía Daniel. o al menos bi. —En serio. Dos botellas de vino. y se dio cuenta de que el cliente frente a él estaba mirándolo fijamente y tenía una expresión irritada en su rostro. señor. La última cosa que quería era hablar de lo que había pasado hoy. Pensó que había logrado que ella lo creyera hasta que reveló lo que estaba en la mesita junto a ella. Aprovechó que Ame no estaba a la vista y subió los escalones de dos en dos a su habitación. con los brazos cruzados sobre su pecho y una sonrisa arqueando sus labios. y Ame era una experta en sonsacarle información.

—Por el amor de dios. con un suspiro. —Estoy cansado… —Un tipo se te acerca y tú estás a punto de caer de rodillas con la lengua por el suelo. sin sus sentidos. creo —dijo ella. No pudo evitar el suspiro adjunto. Con un suspiro. Quiero saber más detalles. Ame… —Una noche. No podía imaginar tener a un hombre en esa habitación. hacía que todo fuera mucho mejor para decirle a Ame la verdad. extra de pimientos.. Ahora pásame un vaso. pero ella lo hizo callar con el suave toque de un dedo sobre sus labios. R. Después de que Chris le diera el primer vaso. Scott | 28 .J. sólo para las noches como ésta. él le hizo un gesto. Ella trepó sobre su cama y luego se colocó contra las almohadas. como cualquier otra noche que compartían vino y pizza. pero podía disfrutar de lo que Ame cariñosamente llamaba las ‘noches de chicas’. —¿Ya pediste la pizza? —le preguntó Daniel. Sería el que bajara para coger la pizza en la puerta de atrás. ella lo llenó hasta el borde con el vino tinto y se lo pasó de nuevo.de ser. con un hombre realmente gay. —Él abrió la boca para hablar.. se sentó en el borde de la cama y tomó un sorbo enorme. ese era el símbolo de su fracaso. Mantenía dos copas de vino en su pequeña mesa de noche. pero durante aproximadamente diez minutos podía dejar que el opaco vino nublara sus pensamientos. Hablando de lo cual. —Doble de salami. la grande. Repitió lo mismo con el segundo vaso y luego. llenado su boca con la bondad de la uva. ¡Tienes que salir y realmente tener de verdad algo de lo que la escuela te acusaba! Tener sexo a tope. Tener el cerebro confuso.

Chris. la primera vez que vi a Daniel fue tal vez en la segunda lección después de que me pidieran que fuera TA de Inglés. Scott | 29 . Bueno. Y tenía razón. se excusó del choque con un simple levantamiento de las cejas. —¿Qué es exactamente lo que quieres saber? Ya has visto cómo me pongo cuando alguien remotamente guapo llega al mostrador. —No vas a dejar pasar esto. —Así que. así que suéltalo. —Tu cara. Yo en realidad nunca lo sorprendí haciendo R. Y cuando lo hizo no podía creer que ella fuera directa a la yugular. Eso sería una final increíble para la noche: dormir en una zona húmeda que no hubiera sido provocada por un caliente sexo sudoroso.J. El que sonaba a completa inocencia. ¿cuándo caíste lujuriosamente por Daniel? Cuando Chris finalmente dejó de toser. —¿Qué? —dijo. estabas totalmente colorado y luego se te trabó la lengua. y no lo niegues. haciendo que su vino tinto se tambalease peligrosamente. Ese era tan buen punto para empezar como cualquier otro. Entró arrogantemente debido a su dinero.La pizza llegó y Ame esperó hasta que terminó la segunda porción antes de comenzar con las preguntas. ¿verdad? —Ame negó e incluso se inclinó un poco hacia delante para mostrar su interés. —Esto era diferente —dijo Ame. Chris recordó la primera vez que había visto a Daniel. supuso—. Era brillante. Y se las arregló para superar el año. Usó ese tono de incredulidad que le había funcionado tan bien con sus padres cuando era más joven. Muy brillante. Ame golpeó su pierna. y con un grupo de otros niños de primer año de su edad todos colgados de cada palabra que decía.

de repente pasaron a la parte delantera de sus pensamientos. Scott | 30 . Yo solía observarlo. queriéndolo. la lujuria no era mutua. que era el último mío. estaba poniéndose duro ante la idea de estar a cuatro patas sobre la cama. — Ame se reía mientras lo decía. literalmente. qué lindo es eso. pero de alguna manera se las arregló para puntuar lo suficiente en todas sus clases como para pasar. etcétera. y no he sabido nada de él desde entonces. En realidad nunca lo entendí. —Awww —dijo Ame. la que Chris temía—. Si Ame pudiera ver dentro de su cabeza no se reiría. Y. —Esto suena como el comienzo de una película porno. Me fui al final de su primer año. niñas y niños.algo remotamente parecido a estudiar. ella estaba usando su linda voz.J. ¿Qué pasaba con las chicas que veían a chicos gais y los encontraban lindos? Seguro como el infierno que ella no lo encontraría lindo si le sorprendiera con un hombre de la forma en la que quería estar con Daniel. se acostaba con cualquier cosa que se moviera. tan divertido. la única clase que se le resistía era inglés. Así que estaba fuera de mi zona de confort. Incluso con el vino que normalmente le bajaba la libido. etcétera. necesitaría dormir con todo lo que estuviera alrededor. marcándolo. su maldita polla tenía que quedarse atrapada en la tela R. Genial. Así que me asignaron la tarea de tutorizarlo después de clases. tan fuerte. ¿cuántos años han pasado hasta que entra en esta tienda de café y te encuentra? Oh… — ella apretó una mano contra su pecho—. Sé que suena un poco raro. Curiosamente. Entonces. —Era más joven que yo y estaba completamente en el lado opuesto del campus. Él se retorció para ponerse cómodo. pero me gustaba mirarlo cuando estaba estudiando para ver si podía sacarme de la cabeza por qué alguien tan guapo. con Daniel dentro de él. De todos modos. y el sexo. Daniel y él. Chris sonrió.

—Oh. bueno. realmente tenía que llegar a un acuerdo con la fuente de su malestar. «¿Qué. yo estaba jodido. No lo recuerdo muy bien. ni siquiera entonces. —¿En serio? —dijo Ame soñadora.. él se folló a la totalidad del campus. Nunca he bebido mucho. repito. —¡No! —dijo Chris con una sonrisa—. en un año. Así que con cuatro cervezas y una botella de brandy y otra de whisky. una rebanada de pizza en una mano.de su jersey. —¿Alguna vez lo conseguiste en la universidad? —Ame se inclinó hacia delante. gay o bi.. —Típico en la universidad. Pero —ella continuó—. y un brillo avaro en sus ojos. —Sí. —Su voz se desvaneció mientras una vez más recordaba el beso en la fiesta del alcohol. ella quería detalles?» —Nos besamos una vez. En serio. Nos besamos.J. está de vuelta y creo que está interesado. actuar sin control —Ame intervino. Él me evitó el resto del semestre a excepción de la tutoría y nunca hablamos de ello. ¿Qué quería ella? ¿Un romance gay de libro de cuentos? Como que iba a suceder—. Fue épico. estaba fuera de mi cabeza. cualquier chica o muchacho. Sin embargo. Era sólo una de esas cosas de borrachos. ¿Qué te dice eso? R. —Ame. —Ame sonó desanimada. no fue a ninguna parte cerca de mí. Lejos de épico. —Estábamos borrachos. —Cuéntame más. Scott | 31 . la mitad de un vaso de vino tinto en la otra. y con dos copas yo estaba con cualquiera. Yo estaba solo con Daniel.

Ella consideró la pregunta por un momento y masticó un
bocado de pizza. La ingirió con un buen trago de vino y después
le entregó su dictamen pericial.
—Él se estaba guardando a sí mismo para ti. O bien para sí
mismo. O lo que sea. —Ella se echó a reír y era contagiosa, y de
repente, la pizza y el vino fueron olvidados, Chris y Ame rieron
hasta llorar.
Fue un infierno de noche, y justo lo que necesitó para que
le ayudara a olvidar.

R.J. Scott |

32

CAPÍTULO CUATRO
Lunes, 26 de noviembre
No era la primera vez que Chris se preguntaba por qué
diablos había accedido a reunirse con Daniel. Cuando el reloj
marcaba las dos y cuarenta y cinco, se puso de pie delante del
espejo de cuerpo entero en su habitación, la mirada perdida en
su reflejo.
«¿Cuál es mi problema? ¿Por qué soy tan idiota?»
No es que fuera feo, pero tampoco era una belleza clásica,
sino que era simplemente de aspecto normal. Una figura
delgada, pelo oscuro y un mentón cuadrado. Cuando en una
ocasión dejó de afeitarse por un tiempo, un ex novio incluso le
dijo que tenía una extraña belleza. Sus ojos eran su mejor
característica, aunque realmente no necesitaba que nadie le
dijera eso. Eran de un suave marrón y enmarcados en unas
pestañas que su mamá decía que las mujeres asesinarían por
tener. Su último novio había comentado más de una vez que sus
favoritos no eran los ojos de Chris, sino sus labios. Añadió que
era especialmente agradable cuando veía esos labios ocupados
alrededor de su polla. Muy elegante.
«Mierda.»
Esos malos pensamientos llenaron y endurecieron su polla
que se empujaba contra la cremallera de sus nuevos jeans. La
imagen de una mamada, cuando ya tenía a Daniel en su cabeza
era lo último que quería conjurar en los recovecos polvorientos
de su cerebro. Se sintió caliente y descansó la frente contra el
espejo frío, catalogando todas las cosas que podrían salir mal en
la reunión para tomar café con Daniel.

R.J. Scott |

33

—¿Chris? —La voz de Amelia hizo que la razón entrara su
oído y saltó con aire de culpabilidad, golpeándose la cabeza en
el espejo y haciendo una mueca por el agudo dolor.
—Ouch —murmuró, poniéndose su camisa y girándose
hacia su amiga.
—Te ves bien —fue todo lo que dijo, y él se sintió formando
una sonrisa, bueno al menos casi una sonrisa. Había elegido su
mejor camisa abotonada, una azul oscuro que hacía que sus ojos
destacaran. Bueno, eso según el novio que antes le había dicho
que tenía unos lindos labios.
—Gracias. Daniel vendrá a recogerme en un rato, dijo que
iríamos a tomar un café.
—Que os divirtáis. Recuerda el pasado. Y asegúrate de ser
muy sexi. Ah, y no olvides los condones y el lubricante. —Ella le
dio un codazo en el pecho y se echaron a reír, y debido a sus
bromas Chris se sintió inexplicablemente más ligero.
Sabía que Daniel era bi. El otro hombre jamás lo había
escondido en la universidad. Realmente hizo un gran
espectáculo yendo de amor en amor, sin prejuicios de géneros.
Por otro lado, él era gay. Fin de la historia. Estaba seguro que
Daniel los sabía, y en esos momentos Chris se encontraba sin
ataduras, llevaba siendo así desde que el problema de la escuela
le explotó en la cara. Así que, si Daniel estaba libre, tal vez los
recuerdos del pasado podrían llegar a algo más. De pronto
sintió náuseas.
«Paso a paso, Christian, paso a paso.»
Cuando finalmente tropezó con incertidumbre en la planta
baja, se preguntó si tal vez la tienda estaría tan llena que Amelia
exigiría su ayuda. No parecía más ocupado de lo normal, pero

R.J. Scott |

34

El propietario era un amigo de Amelia. Daniel lo había tenido todo. una buena —Daniel terminó. y Chris se encontró medio corriendo unos pocos pasos para ponerse al día con él. Fuera hacía frío y algunas veces el viento helado del exterior podía robar el aliento. La buscó pero estaba ocupada atendiendo. Scott | 35 . sí. —Chris. pero era también su rival más cercano. La Cafetería. Salieron de la tienda. sin saber la dirección en la que Daniel tenía la intención de ir. mordiendo el muffin y entrecerrando los ojos. Daniel estaba allí esperando con unos jeans que abrazaban sus musculosas piernas y una chaqueta de cuero negro con la cremallera subida hasta la barbilla—. cualquier excusa es buena en una tormenta. Ordenaron. Daniel resueltamente había girado a la izquierda. —Chris se acercó hasta estar frente a él. Chris lo miraba pensativo. unirme a la fuerza fue una decisión fácil. poco inteligentemente. los muffins que Daniel había comprado tenían arándanos y la conversación comenzó en su mayoría de un solo lado. padres con conexiones. encogiéndose de hombros en su chaqueta y subiéndose la cremallera. —Maldita sea. Caminaron en silencio por un momento y se detuvieron en una cafetería llamada. deteniendo la mano de Chris cuando este buscaba su billetera en la chaqueta—. Chris sonrió para sus adentros al pensar en la cara de Ame cuando le dijera que se había gastado el dinero allí. Daniel le contó cómo se había convertido en policía. Todo en lo que Chris pudo concentrarse fue en: ‘Esta vez’.bueno. y ¿tenía que decidir ser policía? ¿Y no cualquier policía. Chris se detuvo. al final. Yo invito esta vez —dijo. —Así que. El café estaba caliente. sino un policía de la ciudad de Nueva York? R.J. y luego oyó la voz de Daniel. un fondo fiduciario. Daniel pagó. Aquí.

Scott | 36 . y mucho menos por ser el aparente heredero.. los libros y cualquier cosa. —Chris respondió. Objetos. —Mamá suavemente se contuvo. No muffins.. pero lo que más les importa. Quiero decir. nunca fui feliz en la oficina con papá. Durante un tiempo. Frases pequeñas. —La voz de Daniel tenía un tono curioso—. Preposición.—¿Qué piensa tu familia? —Chris no recordaba mucho de lo jodidamente rica que era la familia de Daniel. Verbo... Chris no estaba dispuesto a hablar de lo que había sucedido en el Sagrado Corazón. A su manera están contentos por mí. —¿Pero lo dejaste? —Daniel siempre había sido el único en las clases en ir al grano. es que ahora soy feliz. De Inglés. «Frases.. papá ya había renunciado a preocuparse por lo que llama su extraño hijo. Con Amelia. —Daniel se encogió de hombros—.J. —Yo no lo disfrutaba —Chris mintió rápidamente. no las mías. ¿Qué acerca de ti? —Chris se quedó noqueado por el repentino giro de enfoque en la conversación. o eso supongo.. directamente al punto de cualquier conversación. El sujeto cambió rápidamente al fútbol. Sus palabras. el arte. después al béisbol.. y luego se encogió de hombros—. sólo tenía un vago recuerdo de lo que otros estudiantes le habían dicho. Sujeto. —Genial. R. Siempre fuiste el único inteligente. Daniel pareció pillar la indirecta y continuó hablando.. Frases pequeñas. —Fui profesor. Aunque supongo que me lo esperaba.» —Yo trabajo en. haciendo una mueca interiormente cuando Daniel asintió en aceptación incondicional ante lo que acababa de decir.

Verlo en la gran pantalla o fuera con las multitudes. Daniel parecía entusiasmado. y por asociación. y estaremos a sólo unos pasos del árbol. ¿Qué había que ponerse para un evento como ese? Él sólo tenía un buen traje. Ya sabes la iluminación del árbol de Navidad. Papá me las envió. Debían ser caras.—Tengo unas entradas para la celebración en el Rockefeller Center. el mismo Daniel.J. ¿Pero junto a las personas que podían pagar el precio? Eso era nuevo. La Navidad no comenzaba oficialmente en la ciudad hasta que el Árbol de Rockefeller estaba iluminado. Chris no juzgaría a Daniel por tener los medios para disfrutar de nuevas experiencias en la vida. R. —Las entradas son para el evento en el Brasserie. Parecía repentinamente incómodo y no miraba a Chris a los ojos—. ¿Ese chico caliente de más de 1. Chris no estaba seguro de qué decir a eso. ¿Estaba Daniel pidiéndole que fuera o estaba diciendo algo completamente diferente? —¿Quieres venir conmigo? ¿Cómo mi cita? —Daniel se movió nerviosamente incómodo y el corazón de Chris se retorció en su pecho. En Brasserie Ruhlmann 13 —dijo Daniel. en una cafetería junto a Daniel. De repente. Chris esperaba algo más. Scott | 37 . ¿o debía sacar su escaso suministro de marcas de diseño en un esfuerzo por verse informal? Aunque se 13 Restaurante que está justo en el Rockefeller Centre. lo había hecho antes. en el interior. barra libre y todo lo demás. le había hecho olvidar lo rica que era su familia. Cualquier cosa.82 metros de altura estaba nervioso por pedirle una cita? —Sí —contestó—. Estar sentado ahí. —Sonaba como si estuviera defendiéndose por tener las entradas. A pesar de que admitía para sí mismo que se sentía un poco celoso. Me encantaría.

¿Eso había sido una cita? Lo del árbol lo era. y Chris se mostró de acuerdo. no tenía ni idea. —¿Tal vez podríamos hacer esto de nuevo? Sólo hablar. Se acobardó en el último minuto. Cuando llegaron. R. podríamos tener una buena noche. Fue bueno —Daniel sugirió. sino que Chris era capaz de iniciar un beso. y todo lo que Chris pudo hacer fue aferrarse para seguir el hilo. Hizo los ruidos apropiados de interés y luego abandonó cuando se hizo evidente que él simplemente estaba mirando fijamente a los ojos color avellana de Daniel. En la siguiente respiración estaba parado fuera de la casa de Amelia. las luces y las bebidas. Daniel estaba charlando sobre la Navidad. El tiempo voló hasta que ambos regresaron a casa de Amelia a primera hora de la noche. cuando Daniel tiró de él en un abrazo. sonriendo. La cara animada de Daniel se suavizó en una sonrisa gentil y se inclinó y se apoderó de la mano de Chris. Daniel apretó brevemente su agarre ante esta declaración y luego continuó charlando y recordando el pasado. sintiéndose realmente agradecido de haber pasado todo el día de la cita del café sin hacer el ridículo proclamando su deseo eterno por Daniel. —Nunca he estado tan cerca del árbol — admitió. un par de palmadas rápidas y varoniles y luego dio un paso hacia atrás. —Estoy muy contento de poder compartirlo con alguien. Scott | 38 .J.llamaba a sí mismo un hombre gay. Cambiaré el turno para conseguir la noche libre y aunque estaré de turno por la mañana. Chris asintió. ¿pero podían cuatro horas en una cafetería considerarse una cita? ¿Daniel le daría un beso? ¿Debía dar el primer paso? Daniel no era el único que podía liderar. sólo. Chris no estaba seguro de lo que iba a suceder.

Chris se tocó sus labios con la certeza de que todavía podía sentir el beso. —Puedo —contestó. pero fue suficiente para que Chris persiguiera más. ¿Te puedes escapar a esa hora? No se me ocurrió preguntar. —Pasaré a por ti a las cuatro. Ame probablemente lo empujaría hacia la puerta para cualquier cosa remotamente cerca de una vida social. Sonriendo como un tonto. R. actuando a su antojo. Alguien alto e imponente. Daniel se movió de nuevo con una sonrisa. No fue más que un ligero toque. Un segundo más tarde. Vacilante. Este se inclinó hacia abajo tomando ventaja de su altura y colocó un tierno beso en los fríos labios de Chris. Chris lo consideró. buscó a tientas el pomo de la puerta de Amelia y entró. Scott | 39 .Fue un final extrañamente decepcionante para el día. Se quedó absorto en sus pensamientos hasta que alguien invadió su espacio personal. —Miércoles entonces —Daniel medio susurró y luego se volvió para irse.J. algo —dijo Daniel con cuidado. mirando hacia atrás. El policía hizo un gesto. asomó la cabeza y miró hacia la acera donde Daniel estaba de pie. ¿Daniel? ¿Qué demonios pasaba con ese hombre y su manía de volver constantemente? —Me olvidé de Suavemente. —¿Qué? —Chris estaba orgulloso de sí mismo por conseguir decir por lo menos una palabra cuando Daniel dio un paso aún más cerca. y Chris le devolvió el saludo antes de retirarse al calor.

—Estás muerto. A las seis y cinco apenas era una maldita y delicada flor. Ya sabes que es una delicada flor gay. Scott | 40 . todavía no podía sacarse el gusto de Chris fuera de su cabeza.Daniel se sintió inexplicablemente más ligero. Luego se inclinó para acariciar a Daniel exactamente donde Mikey lo había golpeado—. —¿Estás despierto? —le preguntó Mikey mientras le daba a Daniel un golpe en el centro del pecho. —Más de lo que tú nunca lo estarás —Daniel respondió rápidamente. sino que había conseguido una cita para la iluminación del árbol. había querido mucho más. —Sois como un viejo matrimonio —Mikey señaló. No sólo había logrado pasar a través de horas de hablar sin molestar a Chris. No había forma de que se pusiera en plan fuerte y asustara al chico de sus sueños alejándolo. Alex. pero se había controlado. Daniel soltó una carcajada. y dios. Cuando llegó a la comisaría y se vistió.J. Eso iba a ser diferente. El beso había sido tan breve. Daniel iba a hacerlo correctamente aun si lo mataba. La próxima vez que alguien nos apunte con una pistola te usaré como escudo. —Deja a mi compañero a solas —Alex interrumpió. R. Él estaba ajustándose su cinturón y tenía una amplia sonrisa en su rostro.

—Sabía lo que Alex iba a decir. Mira. —Tú la consientes. y hacía poco que ella había cumplido tres años. pero Daniel también era muy bueno en su papel—. con todo.—Menos lo de viejo —dijo Daniel. pero ya sabes que ella está muy cansada. era la niña de su madre y los ojos de papá. Y todo lo que dice es: ‘Estoy tan gorda’ y no escucha ni una cosa de lo que le digo. lograré que Kathy esté de acuerdo con una cita nocturna. linda como un botón. —Son las tareas del cargo. Echó la llave y luego se volvió para apoyarse contra la puerta. En su primer día fuera de la academia había sido asociado a Alex Strachen. y yo me quedaré en tu casa.J. y de repente Daniel tenía una nueva familia. La repentina R. felizmente casado. —Tarde —dijo Mikey. lo que garantizaba que estuviera asegurada. —Emma. con spa. —Eso es lo que hace estar embarazada de siete meses — dijo Daniel—. Alex sonrió y cerró la puerta del armario con un estrépito. —¿Vamos a ir a por más muffins mañana? Quiero llevar algunos a casa para Emma —Alex preguntó mientras revisaba su arma y la metía en la funda. —Si alguien va a llevar algunos de esos muffins para mi ahijada seré yo —dijo Daniel impávido. —Voy a idear algo. y los dejó solos en el vestuario. todavía quiero hacer de canguro para que podáis tener una noche libre en algún lugar. Scott | 41 . Había entrado en la vida de Alex y de Kathy justo antes de que Emma hubiera nacido. te organizaré una noche en un bonito hotel. Hablando de eso. en una habitación muy bonita.

dalo por hecho. Alex puso una mano sobre el brazo de Daniel. Daniel no utilizaba a su familia muy a menudo. —Gracias. —Ya sé lo que vas a decir.J. —Entonces no voy a decir que no —dijo finalmente. Scott | 42 . —Entonces. pasar una noche entera con Em me hace feliz.actitud defensiva estaba escrita en la cara de su amigo. pero es genial. ¿por qué no habría de hacerlo por el hombre que se parecía más a un hermano que a compañero de trabajo? —Daniel… Él levantó una mano. R. Pero infiernos. Alex se quedó pensativo por un momento. ¿Cuál es el punto de que mi familia sea propietaria de hoteles si no puedo tirar de los hilos? De todas formas.

R. Champagne.J. y todo lo que Chris podía hacer era estar cerca de Daniel. Podría ponerse con eso. un simple toque de los suaves labios. Aun así. y el mundo entero de Chris se había sacudido. llegaron a la zona del patio cubierto contra el frío aire. Finalmente. —¿Estás bien aquí? —le preguntó a Chris. Un tipo con un esmoquin estaba de pie con un pequeño grupo hablando sobre la historia y la arquitectura del Rockefeller Center. ¿Sería incluso posible que el chico que había anhelado probar en sus años de universidad y al que incluso ahora quería se hubiera convertido en un hombre que estaba interesado en lo mismo? Y ahora ahí estaba con Daniel. Ese maldito beso lo había puesto nervioso al punto de que llegó incluso a pensar que se lo había imaginado. Él no parecía interesado en mucho más allá que coger el champán y luego arrastrar a Chris a través de la pequeña multitud hacia las puertas del ancho patio. a punto de embarcarse en una noche que podría incluir una gran cantidad de besos. 28 de noviembre Por mucho que Chris intentara lo contrario. La alfombra de color rojo oscuro adornada con el nombre de Brasserie Ruhlmann conducía hasta la puerta. pero Daniel no se detuvo. solo se habían involucrado en ponerse al día con los recuerdos de la universidad y los deportes. No habían coqueteando ni nada que lo sugiriera cuando se habían sentado en el café. entremeses y camareros sonrientes. Scott | 43 .CAPÍTULO CINCO Miércoles. Sujetos a salvo. un beso bajo el aire helado. Daniel estaba en la parte delantera de sus pensamientos. Para entrar en otro mundo. Daniel exhalando ruidosamente.

señor. Daniel se las quitó y le dio las gracias al camarero. aunque de pie entre la multitud te dejabas llevar por el espíritu navideño. —Daniel se quitó los guantes y le pasó uno de los paquetes envueltos a Chris. Nadie más se aventuraba a salir todavía. Chris sonrió y se movió para colocar sus dos manos enguantadas en el balcón. —El camarero le devolvió una amplia sonrisa a Daniel y luego volvió interior. La música de navidad amenizaba a las multitudes que esperaban la iluminación del árbol.Chris miró hacia lo que podían ver desde ese lugar. aunque no lo suficiente como para que Chris se quitara su abrigo. Un camarero se detuvo a su lado con una bandeja que contenía un plato con dos cosas envueltas en forma de paquetes. En realidad se estaba un poco caliente por los calentadores de patio. —Por supuesto. Nunca había un buen momento para poder apoderarse de un lugar y realmente no había ningún sitio bueno. Los reflectores escaneaban los tejados y los edificios altos. —¿Le puedes decir a Laurent que gracias? —dijo en voz baja. algo que le era familiar. Scott | 44 . cuando llegó por primera vez a Nueva York. Estos son mis favoritos.J. R. Lo desenvolvió para revelar algún tipo de complicado sándwich de carne asada. Él había estado entre esas multitudes antes. El pan estaba caliente al tacto y los olores que flotaban hacia arriba estaban impregnados de ajo y especias—. Probablemente era un evento que era mucho mejor ver en casa si querías todos los detalles y una buena imagen. —Aquí. —Es perfecto —dijo. Un millón de estrellas y copos de nieve iluminaban casi todos los escaparates concebibles en el camino. Tenían una excelente vista del árbol y un corto período de tiempo para entretenerse antes de que se iluminara.

—Tienes un poco. —¿Conoces al chef? —Chris soltó. R. Daniel rompió el beso y por un segundo Chris estuvo desorientado. Scott | 45 . lo había hecho. Él entrecerró los ojos mientras masticaba. El sabor del champán y las especias despertó su lengua y quiso subirse sobre Daniel. De inmediato se acercó a por más. —La voz de Daniel sonaba un poco extraña y luego se acercó y limpió la salsa que Chris debía haber perdido.. —Joder —murmuró Daniel. Daniel asintió y tomó el primer bocado de su sándwich. Hizo un pequeño sonido en su garganta y levantó la vista de inmediato para ver si Daniel lo había escuchado.J. El calor. Chris tomó un bocado y cuando las especias golpearon su lengua tuvo ganas de cerrar los ojos. Chris soltó el dedo y Daniel invadió su espacio. Chris se perdió en un beso salido directamente de una novela romántica. Con la misma mano. Alimentos como ése necesitaban ser saboreados. Por un segundo. Sonrió—. Chris se movió por instinto. Estúpido. Inclinó la cabeza para profundizar el beso y Daniel gimió bajo en su garganta. el tiempo se detuvo. Algo de la aromática salsa se filtró por un lado y la capturó lamiéndola. Chris estaba avergonzado. enroscó la palma por la parte trasera de la cabeza de Chris y los unió en un beso. Basándose en la mirada en los ojos de Daniel.Cuando mi padre me traía aquí el chef me los hacía porque yo siempre tenía hambre. la pasión y quererlo tan malamente lo inundaron y se puso duro en cuestión de segundos. —El árbol —dijo Daniel. Y ya hay gente aquí fuera. Cuando Daniel le ofreció su dedo con la salsa en él. Los alimentos y bebidas olvidados.. Curvó la lengua alrededor del dedo y chupó la salsa. presionándose contra Daniel lo más cerca que podía dado que llevaban abrigos.

. Cuando terminara. Ese tipo de estupideces cuando su cerebro se adelantaba a su boca lo había metido en problemas anteriormente. R. —Me gusta besarte —dijo Chris. Daniel se inclinó para susurrar al oído de Chris. Comerse el sándwich de carne con la mano libre era incómodo... —Tres... El calor inundó a Chris ante la idea y entrelazó sus dedos con los de Daniel antes de poner las manos entrelazadas en su gran bolsillo donde estaban calientes. Daniel tendría que irse porque entraba de guardia... pero al menos habían sido capaces de compartir algo que siempre había hecho que Chris se imaginara que la Navidad no estaba tan lejos. que tenía una expresión en su rostro que Chris no podía medir. —.. — Podríamos mantener los besos si quieres. Él parpadeó hacia Daniel.. —Daniel se unió.. Dos. Algo acerca de la gente y un árbol.J. La música terminó y el locutor comenzó la cuenta regresiva. pero no iba a soltar a Daniel y se concentró en la cuenta regresiva y en la multitud alrededor del centro. Tengo la intención de hacer mucho más. Se dio cuenta rápidamente de lo que acababa de decir. pero allí también había un toque de picardía. Simplemente.Cinco. Scott | 46 .—De acuerdo —Chris respondió como si a través de la niebla de su cabeza tuviera la menor idea de lo que Daniel estaba diciendo. Cuatro. —Bueno. Daniel cerró la nueva brecha y luego Chris volvió a enfrentar al árbol. es un poco público. también me gusta besarte —dijo—. Daniel lo atrajo hacia él y le agarró la mano. Sacudió su cabeza y dio un paso atrás. Parecía tan sorprendido como él mismo se sentía.

—¡Uno! —Chris terminó, y luego tanto Daniel como él se
echaron a reír cuando lo que debían ser miles de pequeñas luces
iluminaron el gigante Abeto Noruego. Las personas vitorearon y
aplaudieron, y la música cambió a un popurrí de canciones de
Navidad que Chris se encontró disfrutando. Una a una, la gente
en el área de patio se marchó, y Daniel y él se quedaron en las
sombras.
—¿Sabes que la estrella de Swarovski es la más grande que
jamás ha tenido el árbol? —dijo Daniel en tono familiar. No
había habido más de esos besos francamente impresionantes
pero la responsabilidad de empezarlos era tan suya como de
Daniel. Sorprendentemente, se contentó con sólo tomarse de las
manos bajo el aire frío.
—¿Y tú cómo sabes eso?
Daniel resopló una carcajada. —Por mucho que me decías
que no podía, sabes que puedo abrir los libros, ¿no?
Chris se encogió de hombros y recordó de nuevo varias
ocasiones en que su exasperación con Daniel y su actitud en la
universidad se habían derramado fuera de su reserva habitual y
hacia la luz pública. Por un segundo debatió si Daniel se estaba
burlando o si estaba hablando en serio.
—A veces —Daniel continuó—: Yo ni siquiera los leo.
—Tonto —murmuró Chris.
—Pero tenemos esa cosa maravillosa llamada Google. —En
ese momento Daniel se estaba riendo y Chris no pudo
controlarse y se unió, además de querer besar a Daniel—.
Vamos, profesor, voy a llevarte a casa, y luego tengo que irme a
patrullar las calles. —Él movió las cejas hacia Chris y luego lo
llevó de la mano por el Bistró y salió a la alfombra de color rojo
oscuro. No había taxis y en su lugar fueron atrapados por la

R.J. Scott |

47

multitud de gente que regresaba a casa hasta que finalmente
lograron volver de nuevo a la cafetería en el metro.
Un suave beso compartido y luego Daniel se alejó.
—¿Daniel? —dijo Chris rápidamente. Daniel volvió a la
llamada de Chris—. Mantente a salvo.
—Lo haré.
—Y gracias.
—No —dijo Daniel—. Gracias a ti.

R.J. Scott |

48

CAPÍTULO SEIS
Sábado, 01 de diciembre
La clientela cambiaba los sábados. Ya no eran las
reuniones de negocios con capuchinos o los secretarios
haciendo equilibrio con las bandejas de cartón con los pedidos.
Era turistas, compradores, que se inclinaban más por el servicio
de mesa y no estaban por la labor de apresurarse.
Amelia le había preguntado si quería cubrir las mesas de la
zona cerca de las ventanas, y le gustaba más eso que estar de pie
detrás del mostrador. Podía arrodillarse para hacerles
carantoñas a los bebés y localizar las mantitas perdidas. Podía
coquetear un poco, hablar dulcemente con las mamás, sonreír y
ser amable. Podía ayudar a las personas dándoles un poco de
calidez frente al frío exterior con un alegre ‘Feliz Navidad’, y
luego, cuando las mesas eran limpiadas y sillas colocadas, todo
empezaba de nuevo.
No había hablado con Daniel desde la iluminación del
árbol. Habían intercambiado los números de sus móviles, pero
tras una serie de textos intercambiados durante el primer par de
días, su móvil había estado deprimentemente silencioso. La idea
de ser la primera persona en enviar un texto... no, eso no iba a
ocurrir. No quería verse como un patético necesitado. Excepto,
que tal vez estaba realmente bien verse como un necesitado en
lo que a Daniel se refería. ¿Y si había sido herido? Un policía de
Nueva York se enfrentaba a muchos peligros cada día. Chris se
metió en el área de la cocina y se escondió en la esquina,
sacando el móvil de sus jeans y mirando a la pantalla, pensativo.
¿Qué diablos iba a decir? ‘¿Hola?’ Buen comienzo, pero
realmente eso no iba a frenarlo. Seleccionó el texto seleccionado
y comenzó a escribir: ‘Hola, has estado silencioso, esperaba que

R.J. Scott |

49

y actuó —No te disculpes. Los hombros anchos y las suaves. volviendo a meterse el móvil en el bolsillo.» Lo borró. Scott | 50 . volvió a quitar el nombre. —Aquí. catorce? Entonces reelaboró el inicio y añadió su nombre a la final. Añadió dos pasteles de plátano recién horneados y serpenteó hacia la mesa junto a la ventana. Hizo una mueca mientras lo releía y luego eliminó los besos. por favor tómate todo el día. Daniel estaba de espaldas a él. No debería utilizar las equis. oscuras y rizadas ondas que casi tocaban su cuello eran un claro indicativo.pudiéramos encontrarnos de nuevo. nos hemos estado textos. pero no se podía negar que era él. Lo siento. no has tenido un descanso durante toda la mañana. —Salió de detrás de la nevera inocentemente—. —Ame fue hacia él. —¿Chris? —la voz de Ame era alta y curiosa. R. Moreno y Guapo está en una mesa en la parte delantera. «¿Qué? Por supuesto que sabe que soy yo. entonces volvió al principio.J. en caso de que Daniel no supiera de quien era. yo no estoy aquí para molestarte. ya que el hombre está ahí. Tómate cinco. En un movimiento veloz tenía las manos lavadas. sólo para decirte que Alto. Lo reconocería en cualquier parte. sentado en una de las mesas del frente. le dio a la tecla de retroceso y lo eliminó todo. De todos modos. ¿Qué tenía. Creo que tienes derecho a esconderte de las masas que van de compras durante diez minutos. ella estaba claramente tratando de encontrarlo. —Lo agarró de la manga y sin miramientos lo empujó hacia la tienda en la que se detuvo en seco. lo añadió de nuevo. se había quitado el delantal y había puesto unos cafés en una bandeja. y finalmente completamente exasperado ante su estupidez. xx’. diez. por Dios Chris.

el aroma de café y plátano mezclado con los olores de la nieve del exterior que tenía sobre él—. Nada de beso entonces. Entrecerró los ojos e hizo ese jodido murmullo sexy de apreciación—. Ame no lo dijo. he venido a verte. —Creo que deberíamos terminarnos el café e irnos —dijo Daniel—. La decepción corrió por él cuando el otro hombre se reclinó en la silla. Sé que tu trabajo te mantiene ocupado. y se inclinó hacia delante en la silla más cerca de Chris. que le sonrió a su llegada. —He traído el café —Chris ofreció. —Agitó la mano entre ellos para indicar la frase no dicha—. Me llamaron para apoyar una operación y estuve atrapado en medio de todo el asunto lo que pareció una eternidad. al instante tuvo la idea más horrible. sólo se concentró en romper un pedazo de la esquina del pastel y lo hizo estallar en su boca. Realmente quiero besarte otra vez. —¿Trajiste el pastel también? —Daniel no respondió.J. —Siento haber estado callado en los últimos días.deslizándose en la silla frente a Daniel. y Chris. Correctamente. —Estaban a unos centímetros de distancia y Chris bajó la mirada. preguntándose si Daniel iba a darle un beso. preguntándose si era el tipo de hombre que hacía demostraciones públicas de afecto. Scott | 51 . ¿Y si Daniel no estaba allí para verlo? —Um. yo no estoy aquí para encontrarme con nadie más. no estaba seguro de si era a mí a quien estabas esperando. Me encanta pastel de plátano —murmuró. —No hay problema. —Está bien —Chris finalmente logró decir. Estaba fuera de práctica en lo referente a todo ese coqueteo. Creo que nos hemos echado menos mutuamente. y entonces. Sin una R.

Daniel no comenzó de inmediato con lo prometido. Por desgracia. el cine estaba lleno. Chris no podía recordar que alguna vez hubiera hecho eso de una manera tan casual e íntima. El héroe de la película le hizo algo a un chico que estaba haciendo algo con un arma. se levantó bruscamente. impactaba increíblemente sus sentidos. Scott | 52 . y la heroína estaba gritando mientras otro chico la apuntaba con una pistola en la cabeza. aunque Chris anticipaba muchos besos. más amplio. sus dedos uniéndose y separándose haciéndose caricias. y las luces disminuyeron para la sesión de la tarde. Por Dios. inclinándose para susurrarse en los oídos. En realidad más que agradable. Chris no vio nada. suavemente. Estaba muy excitado con sólo tener al otro hombre tocándolo. Daniel era una gran presencia junto a él. Quiero ir al teatro o a ver una película. Fue sutil. más alto. Para empezar sólo sostuvo la mano de Chris. demasiado lleno como para liarse en los asientos traseros. y el calor que se construía en su interior era increíble.J. con un cubo de palomitas saladas en el regazo de Daniel. y fue agradable. ¿y tal vez liarnos en los asientos traseros? Chris respuesta. R. Eso no necesitaba —Voy a por mi abrigo. O algo así.audiencia de arrogantes mirándonos. ¿a quién quería engañar? Desde el momento en el que se sentaron. Chris nunca había sonreído tanto. Intercambiaron comentarios murmurados.

Por fin había llegado a ese lugar en su cabeza en el cual parecía
que Daniel posiblemente, en realidad, lo quisiera.
Por la noche regresaron a casa de Amelia envueltos en la
oscuridad de la ciudad, y realmente hicieron todo el camino de
regreso sin que Chris se diera cuenta de que habían cogido la
ruta. Por acuerdo tácito Daniel lo siguió por las escaleras y flotó
detrás de él mientras buscaba las cervezas en la nevera de su
habitación. Cuando Chris volvió con la cerveza fría como el hielo
que refrescaba sus calientes manos, Daniel no estaba a más de
un suspiro de distancia. El primer beso le robó el aliento, las
manos de Daniel ahuecaron su rostro, dios, era tan
malditamente sexy, y Chris no dudó en profundizar el beso.
Quería tocarlo, pero con una cerveza en cada mano no disponía
de los medios para no dejar caer las botellas, y todo lo que pudo
hacer fue hundirse contra Daniel, en su abrazo.
—Ha pasado demasiado tiempo —murmuró Daniel en el
beso.
—Demasiado tiempo —Chris repitió.
Daniel gimió algo bajo y confuso, un gruñido en su
garganta. Esa fue la guinda. Duramente Chris se retiró, colocó
las botellas en la encimera y se giró para mirar al hombre que
no le dio ni un segundo para pensar. Antes de que Chris pudiera
decir una palabra, Daniel lo había arrastrado, y lo había
levantado sobre la encimera, una de las botellas de cerveza se
estrelló a su lado y se cayó hacia atrás contra las baldosas detrás
de ellos. No era algo para lo que Chris tiempo o inclinación para
preocuparse, porque Daniel estaba allí, colocado entre sus
piernas abiertas y, Santo Cielo, estaba jodidamente duro.
Ambos lo estaban.
—Joder... —Daniel susurró, dejando un rastro de besos
desde la oreja al cuello, centrándose en el aleteante pulso en la

R.J. Scott |

53

base del cuello de Chris—. Lo que me haces. Lo que siempre me
has hecho.
—¿Daniel? —Chris arqueó su cuello, la sensación de Daniel
marcándolo con suaves besos junto con sus manos deslizándose
hasta descansar en sus caderas era demasiado. Necesitaban
llevar esto al dormitorio—. Por favor. —Daniel se apartó
ligeramente y Chris vio dudas en su mirada.
—Quiero hacer esto bien —Daniel comenzó.
—Tenemos que parar y pensar —Chris insistió.
Ellos hablaron al mismo tiempo y luego ambos se
detuvieron repentinamente. Daniel resopló una carcajada y
descansó su frente contra la de Chris.
—Dios, Chris, tu sabor… Debería haber hecho esto antes.
—Entonces, ¿por qué no lo hiciste cuando estábamos en la
universidad? —Chris gimió, y realmente, de verdad quería una
respuesta a esa pregunta. No era como si no se hubiera lanzado
a Daniel en más de una ocasión. ¿Qué había estado mal con él
entonces y ahora de repente no lo estaba?
Daniel sólo dejó escapar un bufido de incredulidad. —¿Me
estás tomando el pelo, ¿verdad? ¡Yo era una puta! Yo no era lo
que necesitabas.
—¿Ayudaría si te dijera que yo siempre envidié tu actitud
de zorra? —Chris sonrió con satisfacción cuando él le ofreció esa
profunda visión de que era el único hombre que claramente
dudaba de lo que decía.
—¿Me envidiabas? —Otra vez la incredulidad.
—Sólo porque todo el campus durmió contigo y yo no.

R.J. Scott |

54

—No todo el campus —Daniel comenzó en serio—. Nunca
toqué a los chicos de Ciencias Políticas —dijo sin expresión, y
Chris se encontró sonriendo a pesar suyo.
—¿Te acuerdas de la Navidad?
—¿El ponche de huevo? —dijo Daniel. Estaba sonriendo y
ladeó la cabeza mientras era evidente que estaba recordando lo
que había pasado—. Maldito Bourbon. Nunca estuve tan cerca
de romper todas las promesas que había hecho.
—¿Promesas a quién?
—¿Te parecería raro si dijera que eran promesas que me
había hecho a mí mismo? En mi cabeza me había dicho que no
dormiría contigo, que me mantendría apartado. Yo no era el
adecuado para ti. Te merecías un hombre mejor de lo que yo era
entonces, y respetaba que tú estuvieras enfocado y tuvieras una
dirección en tu vida. Eras uno de los chicos buenos y yo era
básicamente una puta entusiasta. —Daniel ladró una risa—.
Terminé mi jodida licenciatura. No pude seguir jugando tan
duro después de que te fuiste, de alguna manera no me parecía
bien. Al principio yo sólo empujé algunos límites para
deshacerme de mi resentimiento por tener que asistir a la
maldita universidad, y de alguna manera, a pesar de mis
problemas, tú fijaste firmemente en mi cabeza que tenía que
trabajar. Entonces empecé jodidamente a estudiar. Tenía tres
años por delante, bajé la cabeza abajo y pasé por todo. Todo por
tu culpa.
—Me alegra haber sido bueno en algo —Chris ofreció. Le
robó otro beso antes de tragarse sus nervios y decidir que era el
momento de decir lo que realmente pensaba—. Me gustaría que
te quedaras. ¿Otro trago o alguna otra cosa? —El algo al que no
dio nombre era llevar a la práctica cada fantasía única que había
tenido con el alto, moreno y peligroso Daniel Bailey.

R.J. Scott |

55

te enviaré mensajes. Se despidieron. R. entro de turno a las ocho. Tengo que irme. lo prometo —dijo Daniel. —Te llamaré. dejando a Chris cachondo y reflexivo.—Lo siento. no puedo —dijo Daniel. incluyendo besos simples. No era una brillante combinación para una buena noche de sueño. El remordimiento era evidente en su expresión—. —Está bien. —Chris luchó para mantener la decepción fuera de su tono.J. Scott | 56 . y luego se fue.

y luego se puso gel en su cabello trabajando la corta longitud en picos suaves. nada. El otro hombre había estado coqueteando con él a través de los mensajes. burlas suaves. eso era algo jodidamente positivo. Puso varias. ‘Turno cambiado. eso estaba claro hasta el momento. Había dejado el móvil ociosamente a un lado del lavamanos. Moviendo la cara a un lado y otro. Realmente un bajo y sucio coqueteo. Tenían planes para estar juntos durante casi todo el día. y nada iba a arruinarlo. El primero consistía en sólo dos palabras: ‘Trae muffins’. Dos mensajes. Ni la ansiedad. Daniel era el más glotón en esa relación. El segundo fue el que volcó su corazón en su pecho y puso su polla como el hierro. Como no había visto a Daniel desde el sábado anterior. pero al final. Chris estaba a mitad del afeitado. ni el cansancio. su texto fue más en la línea de que R. ¿Cena a las nueve?’ Se pasó el móvil de una mano a la otra mientras reflexionaba en busca de una respuesta ingeniosa que enviar. Scott | 57 . Ese día se perfilaba como uno bueno. Se echó la loción.J. juzgó el afeitado en el espejo.CAPÍTULO SIETE Domingo. lavó la navaja. haciendo una mueca por el picor. Terminó el afeitado. pero la mejor parte de recibir un mensaje de Daniel era la anticipación de lo que diría. Por último no pudo retrasarlo por más tiempo y miró su móvil. y cada texto lo había hecho sonreír. y la colocó de nuevo en el armario de las medicinas. 09 de diciembre Cuando llegó el mensaje. Él resopló ante eso. Quería mirarlo.

Museos ¿qué puedo decir? Bueno. Entonces él me envió el texto con lo de la cena y todo cambió. Cena. Scott | 58 . —¿Dónde iréis los dos? —le preguntó Ame cuando llegó a la zona de la cocina y enganchó un café para llevar. —Si me hubieras preguntado eso hace diez minutos hubiera dicho que estaba realmente contento con lo de no hacer nada en todo el día. claramente dispuesta a escuchar si Chris quería hablar. R.J. Llevaré diez’. ¿Estás bien? Chris se apoyó contra el mostrador.estaba de acuerdo con la cena. —¿A qué te refieres con lo de algo más? —Amelia detuvo su trabajo y se sirvió un café. Entonces recordó la última vez que había hecho eso y el dolor que le había causado una cuchara en la parte posterior de la mano. Y añadió: ‘Ame tiene muffins de ciruelas pasas y salvado de trigo. Luego le dio una segunda mirada e inclinó la cabeza cuestionadoramente—. supongo. incluso puedo sonar inteligente —Amelia resopló su desaprobación por lo que había dicho. mirando como mezclaba el enorme plato de masa. Los movimientos eran rítmicos y se preguntó brevemente si le permitiría inclinarse y degustar la mezcla. pero él la ignoró completamente—. —Museo de la Policía y luego a cenar en su casa — respondió con calma a pesar de que realmente decirlo en voz alta lo puso repentinamente nervioso. Ese era un gran paso. —Diviértete —ella le ofreció. —¿Cambió cómo? —Se convirtió en algo más. Añadió una cara guiñando un ojo al final y dejó de enviar mensajes de texto el tiempo suficiente como para vestirse. —No podía explicar lo que sentía y se encogió de hombros.

Scott | 59 . ¿Era una puta? Chris se calmó inmediatamente. —El verdadero ‘tú’ es increíble. —A lo grande. —La exasperación se deslizó en la voz de Chris. chicas y chicos por igual. y luego me invita a ir a su casa. no tengo don de gentes. —¿En hombre sobre hombre? —Amelia sonrió. pero al parecer se mantuvo alejado deliberadamente. tío raro. sabemos en qué va a terminar eso. Ame —se señaló a sí mismo con un movimiento de su mano—. déjame pensar… ¿Por dónde empiezo? ¿Qué soy un completo friki. ¿por qué no iba a ver eso? —Nunca pensé qué vio en la universidad. hago algo mal y le muestro al verdadero ratón de biblioteca. soy torpe y burdo. —Él dice que quiere ir despacio. una mirada de determinación en su rostro. pero me dijo que me ‘veía’. al miedoso? ¿El que se haría hacía atrás para salvarse del estrés de ponerse de pie por mí mismo? Amelia puso su café sobre la mesa.Chris asintió. Era eso exactamente. Admitió que en realidad quería más conmigo.J. —Ame —se quejó. —¿Y? —preguntó Ame—. sin hablar de que soy un profesor de adolescentes que necesita R. Como he dicho creo que se acostó con la mayor parte de aquellos que eran medio atractivos. no lo sé. y joder. En unos pocos pasos se detuvo justo en frente de él. —¿Qué es lo peor que puede pasar. ¿por qué dudas de lo que dice? —Mírame. según dice porque era una puta. bebé? —Oh. —Entonces.

La acción lo centraba. la emoción asfixiando su garganta—. —Está bien. y no puedo verlos aceptando mis palabras sobre las suyas.. Su reacción inmediata fue envolver sus brazos alrededor de ella. cariño. Olía bien. habían mentido por él. y esa carta sólo ha abierto la herida de nuevo. Lo estabas llevando tan bien. apoyando la cabeza bajo su barbilla y abrazándolo.J. palabras que no le harían daño. tirando de su cabeza hacia la suya y descansando su frente contra la de él. que me quiera. a la masa de R. Ellos pueden hacer lo que quieran. —Esa maldita escuela —le espetó ella con no poca cantidad de calor en sus palabras—. Daniel diciéndole esas bonitas palabras sobre cómo lo había querido en la universidad. A menos que luches contra eso... Scott | 60 . —Chris cerró los ojos. obligándolo a mentir. —Se quedaron así durante un rato. no cuando él va a decir lo contrario. No puedo levantarme y anunciar mi sexualidad y defender lo que pasó. Chris. Pero su año había sido una mierda hasta ahora. Ame.gafas.. así que no podía dilucidar lo que era verdad. — Se dio cuenta de que lo que estaba diciendo tendría poco sentido para cualquier persona que escuchara. Todo iba bien. lo calmaba. Demasiadas personas le habían mentido. nunca la cerrarás.. —Yo no soy lo suficientemente fuerte —por último medio susurró—. mentiras que por lo general estaría feliz de creer. —No creo que me lo merezca. —Ella se movió sutilmente. ¿Por qué siquiera me miraría y mucho menos pensaría que me quería cuando era más joven e incluso patoso? —¿De dónde te sacas eso? —Parecía preocupada y le ahuecó la cara en sus manos. babeando en el campus por el alto hombre.. con Chris midiendo inconscientemente su respiración contra la suya. pero en el ojo de su mente estaba de vuelta en la universidad y era un torpe ratón de biblioteca de nuevo.

—Lo siento —dijo. Sólo cuídate. —Es tu decisión. Y por favor. por mí. R. y él inhaló profundamente. Chris. Scott | 61 .galletas y fruta fresca. chocolate y especias de Navidad. simplemente diviértete.J.

y cercado por todos lados por altos edificios de oficinas. pasando por dos motocicletas de policía y un gran caballo de plástico con todos los arneses de gala. ver las imágines de 14 Los atentados del 11 de septiembre. era viejo y sólido. pero no hoy. pero Daniel no parecía preocupado. Nada en el exterior anunciaba que era un museo. Maldita estúpida autoestima. Entraron y Chris rondó durante un momento por la tienda mientras Daniel cogía un folleto. excepto una placa oscura en la pared. R. sólo tiró de él en un abrazo rápido y un beso suave.J. ni siquiera que estaba allí. con unos veinte minutos de retraso. El museo de la policía era el típico edificio de Nueva York. Lo que había pasado en el Sagrado Corazón no había sido culpa suya.CAPÍTULO OCHO Chris había llegado tarde. —Nunca lo he visitado —dijo. —He querido hacerlo desde que me hice policía. Había confiado en la persona equivocada. Daniel estaba tranquilo cuando leyó la placa. Algún día lo haría. Ame tenía razón. Se movieron hacia la exposición. Le había costado mucho tiempo controlar sus crecientes sentimientos de pánico y hacer la última parte de su viaje al museo. De alguna manera. —¿Fuiste a la academia de policía directamente desde la universidad? —preguntó Chris mientras miraban una muestra de los caídos del 9/1114. —Yo tampoco. Scott | 62 . Tenía que enfrentar lo que había pasado. no agachar la cabeza ni aceptar las mentiras que se decían de él.

—Después de la universidad trabajé con mi padre durante algunos años. parejas. algo que se ofrecía a los turistas. —Fue extraño ver el arma de Al Capone —dijo Daniel. Sacó una foto pequeña del bolsillo. familias. y tuve la suerte de que me aceptaran. Scott | 63 . y cuando salieron por la puerta parecía que la vida real los golpeaba de frente en la cara. El museo se asentaba directamente en el distrito financiero. Había sido idea de Daniel ponerse delante y asumir la postura de chico malo. pero eso no impidió que las muestras de afecto públicas de Daniel se fueran amontonando sobre Chris en forma de abrazos y de tomarse de las manos. Chris no se había dado cuenta que habían almacenado las pruebas de las torres.los jóvenes allí expuestas le recordaban lo que Daniel era y que en realidad no sabía cuánto tiempo llevaba siendo policía. parecían necesitar la conexión con otro ser humano. La imagen de los primeros en responder delante de las ruinas del 9/11 era tan conmovedora que Daniel y él se agarraron las manos al ver las réplicas de insignias de todas las personas que habían muerto en servicio. una vuelta a la derecha y había una hermosa fuente con bancos. Ambos hombres habían optado por hacerse una foto en frente de la alta puerta. incluidas las del 2001. Estar en una oficina mirando papeles no era la cosa más útil que yo podía hacer. Tan pronto como se hicieron la foto se intercambiaron—. Lo que quería era ser policía. respetuoso. El museo era muy tranquilo. fotos.J. Te ves muy bueno como para ser un criminal —comentó entre risas. Fue una experiencia de humildad. R. y había un bloque de cemento que se había fundido bajo el calor y luego se había enfriado con una pistola en su interior. Había vídeos. y toda la visita te daba que pensar. No funcionó. Todo el mundo que caminaba por allí. personas solas. —Daniel se encogió de hombros—.

el apartamento era muy modesto. Boromir. Teniendo en cuenta lo rica que era su familia y que Chris sabía lo del fidecomiso de Daniel. estaba interesado en lo que tenía que decir. Chris había olvidado todas las preocupaciones que había tenido esa mañana. era difícil moverse y fácil hablar. R. mirando los imponentes edificios de oficinas donde miles de personas trabajaban durante la semana. me encanta esta película —Chris señaló al monólogo de apertura. la zona estaba llena de turistas como ellos. No hablaron de nada más serio que la historia o la geografía y. sarcástico. Faramir y Legolas. sobre todo en lo referido ‘a la visión que tenía Legolas sobre largas distancias’. tomándose una cerveza. Vieron en silencio la mayor parte de la película. teniendo 15 Última parte de la trilogía del Señor de los anillos. —¿Aragón o Faramir? —Daniel sonrió mientras hacía la pregunta.Se sentaron y se bebieron un café en Starbucks. eran sólo dos chicos teniendo un buen día. Estaba en un buen barrio ubicado en la zona de Sunnyside Queens. —Aragón. ya que podían comerse una pizza en el apartamento de Daniel. Deseó estar en el cine viéndola por primera vez con Daniel. con sólo unas pocas observaciones. Daniel era atento. Daniel zapeó los canales. tenía buenas vistas. y conocía muchas historias de policías que hacían que Chris se muriera de risa. Scott | 64 . divertido. —Dios. Hundido en el sofá después de la pizza. Probaron nuevos cafés y reían y se burlaban. no necesariamente siempre en ese orden. Ahora. por decisión conjunta. decidiéndose por El Retorno del Rey15. y todo estaba limpio y ordenado. pero luego. se saltaron el almuerzo.J.

sentándose. con la misma rapidez espabiló y lo pilló. Se inclinó un poco para golpear en los hombros a Daniel. Cuando la película terminó eran las once y media y Chris brevemente contempló sacar su móvil y llamar a un taxi. —Eso es verdadera dedicación. no estoy aquí el tiempo suficiente para hacer un lío. Con tanto cuidado como pudo. sin entender qué le estaba pidiendo que hiciera. Chris se perdió en el beso. podría sentarse durante horas solo saboreando a ese hombre. Ven aquí. duermo y respiro en el trabajo. aprendiendo de él. Daniel gruñó bajo en su garganta mientras profundizaba el abrazo y deslizaba las manos para ahuecar firmemente el culo de Chris. la necesidad de empujarse hacia abajo sólo para molerse. consciente de su torpeza general y del peligro de sus rodillas para la polla de Daniel. entonces abrió los brazos—. cuando estaba cálido y bien alimentado y sentado con Daniel. Scott | 65 . Daniel se inclinó. —Antes no había nada más que quisiera. Bueno. que estaba tumbado a su lado. Chris vaciló uno o dos segundos. La lujuria los provocó como un incendio. tal vez eso no hubiera funcionado tan bien. y se encogió de hombros—. Era tan condenadamente difícil pensar en moverse en ese momento. Y parecía que Daniel estaba bien con ese plan. —Nunca estoy aquí —dijo. R. —Daniel se movió un poco. poniéndolo duro. No hubo torpeza.en cuenta lo sucedido en la última película. Chris se inclinó. —Eres monstruosamente pulcro —finalmente observó. y el beso fue electrizante. y este lo alentó deslizándose un poco más hacia delante. las pollas duras. Supongo que como. sus largas piernas extendidas frente a él. se sentó a horcajadas en su regazo y se retorció un poco para ponerse cómodo. Entonces.J.

era fácil estar dedicado al trabajo. —Amaba tus gafas. Una timidez repentina lo envolvió. de Daniel.Daniel se apartó ligeramente. Esto era diferente. tenías que recordar mis gafas. Las horribles gafas de montura oscura que no le favorecían de ninguna manera. era una sesión de perezosos besos sin complicaciones. —No puedo creer eso. y Chris no pudo recordar una sola ocasión en la que hubiera hecho nada como eso antes. buenas noches y fin. — Mierda. En realidad ni siquiera estaban tratando de bajar. —Nunca sabría cómo esas palabras provocaron escalofríos en la espina dorsal de Chris. follar. había esperado que Daniel hubiera olvidado las gafas. húmedos debido al beso. parpadeando para centrarse en los labios. Chris gimió. —Como no tenía a nadie —dijo entrecerrando los ojos—. de todas las cosas que uno recuerda. En la universidad. sosteniendo aún a Daniel. Siempre te veías jodidamente caliente en la biblioteca. —La lectura —dijo en voz baja—. pero le llevó un tiempo detener la exploración del cuello de Daniel con su lengua y labios. Lo recuerdo. todo estudioso y concentrado. lamiendo y mordiendo su camino hasta esa boca. Siempre había sido reunirse.J. Scott | 66 . el calor aumentando entre ellos. —¿Tus gafas? —Daniel estaba haciendo una pregunta. que enterró ambas manos en los sedosos rizos. —Lo siento —logró forzar. —¿Chris? —¿Hmmm? R. su lenguas reuniéndose y debatiéndose. jadeando en busca de una bocanada de aire. Realmente sólo las necesito para leer. —Solías llevar gafas.

Scott | 67 .—¿Te quedas aquí esta noche? Chris ni siquiera tenía que pensar la respuesta. o Dante. Tenía que irse ahora. he tenido esta fantasía desde hace siglos. y luego tomó a Chris de la mano y lo condujo a través de la habitación hacia el pasillo que separaba el espacio vital de dormir. —Eso no suena como la mejor fantasía del mundo. La voz de Daniel fue baja. —Llegaron a la puerta del dormitorio y Daniel la abrió. —Estarías tan enterrado en lo que estabas aprendiendo. tratando de inyectar ligereza ante el toque de las palabras de Daniel en sus sentidos. No estoy viendo sexo allí —murmuró Chris. Chris se dejó llevar y no pensó ni por un minuto en retirar la mano. Esto era surrealista. El suave resplandor azul R. —Sí —dijo rápidamente. ante la caja con el logo de Amelia en la parte superior. sin tocarlos. La ansiedad anudada su pecho. Se encontró pensando demasiado claramente. —Daniel apagó el televisor y las luces. ajustándose la polla dura como una piedra que presionaba contra su bragueta para que no le doliera tanto. Estaba parado al borde de algo. o algún tomo contemporáneo que a mí me habría enviado a dormir en un santiamén. necesitaba esta noche—. Chris esperó a que Daniel también se hubiera puesto de pie. algunas palabras polvorientas de alguien de hace cien años o más. pero Daniel todavía estaba hablando y Chris se obligó a escuchar. Preguntándose que vendría después. El repentino parón en su magreo fue como un cubo de agua fría para Chris. Miró a los dos muffins de limón con semillas de amapola que habían elegido para el postre.J. Cualquiera que fuera la forma en la que saliera. Iría a la biblioteca por la noche y te encontraría estudiando. —Chris se levantó del regazo de Daniel. Tal vez fueran de Brönte. a punto de caer o volar. —Sabes. —Pero no he terminado toda la historia. Allí estaban. era ir demasiado rápido.

Lo guapo. Sobre ti. Así que estábamos solos en la biblioteca. todo lo que quería decirte en la vida real. trató deliberadamente R. hermoso. —No tienes que… —Las palabras le salieron más fuerte de lo que pretendía. Chris estaba hipnotizado—. —Oh —Chris respondió débilmente mientras permitía que su camisa se deslizara de sus hombros después de que Daniel la desabrochara suavemente. cómo me podía imaginar mirando fijamente esos ojos durante todo el día. que se cernía sobre la puerta. al igual que respirar. Daniel no paró de hablar. Sonrió a Chris. —Hablábamos todo el tiempo. decirte lo hermoso que eras. Apretando sus dientes.J. no quería que se detuviera. El golpe de aire fresco a través de su piel caliente envió una pequeña cascada de escalofríos a través de su cuerpo. y se sintió inesperadamente cabreado con las mentiras que Daniel estaba diciendo. Sabía que Daniel también estaba quitándose la ropa. Acerca de cómo la expresión de tus ojos marrones era tan considerada y que tenías un mancha de color negro en el marrón del ojo izquierdo. Quería perderme dentro de ti. Scott | 68 . inteligente y lindo que eras. nunca acerca de lo que yo quería hablar. —Necesitaba. y yo finalmente conseguí coraje para hablar contigo. —El desconcierto ante la insinuación de Daniel de que le faltaba valor hizo que Chris frunciera ligeramente el ceño. —Sobre gramática y la estructura y el significado de la oración. y en cuestión de minutos estaba de pie delante de Daniel sólo en calzoncillos. —Con movimientos vacilantes Chris abrió sus propios pantalones vaqueros y se los quitó. Sintiendo la necesidad de escribir poesía sobre ellos. pero simplemente me retenía.de la alarma del reloj mostraba que era pasada la medianoche y Daniel encendió la lámpara de la pequeña mesita. Su pánico apareció tan repentinamente que le robó el aliento.

No tienes que decir esas cosas sólo para llevarme a la cama. Chris. No me importa. Su tono era suave. Daniel se balanceó sobre los talones. Eso fue todo. Daniel. y ahora se lo iba a contar. —Chris tenía que darle sentido a lo que estaba sucediendo. la aceptación. —No importa lo que digas ahora. No había forma en el infierno de que me quisieras como te quería yo. ¿Por qué no me crees? —Tenías a todo el que querías. ayudándolo a acostarse antes de quitarse su propia ropa de forma rápida y eficiente. llevó a Chris hacia la cama. reflexiva. ¿no? Soy algo seguro. Si sólo Daniel dejara de hablar entonces podrían simplemente follar y él podría descargarse y sacarlo de su sistema de una vez por todas. Cuando se colocó justo encima.J. —Suavemente. la incredulidad. marcando sus movimientos con seguridad. Sus manos habían estado hurgando con el cinturón de sus propios pantalones vaqueros. Sólo R. La decepción en la voz de Daniel lo atenazó y miró más estrechamente al alto hombre— . y luego. al parecer. Él se limitó a mirarlo fijamente. pero se detuvo —Te estoy diciendo la verdad. lo aceptaría. —Te equivocas. Estoy aquí. dormiría con el hombre y seguiría adelante. moviéndose lentamente y manteniendo las manos a la vista. Simplemente. —Tengo una confesión que hacer —dijo Daniel. tratando de ignorar el dolor que lo cortaba profundamente. una miríada de expresiones barrieron su rostro en rápida sucesión: la sorpresa. la expresión de su cara. barriéndolo con sus besos. cualquier mierda que lances —dijo Chris enérgicamente—. sus labios sólo a un suspiro de Chris.de relajar cada músculo—. Daniel se detuvo. Chris sabía que Daniel había estado mintiendo. Finalmente fue ascendiendo sobre el cuerpo de Chris. Scott | 69 .

Chris frunció el ceño. —Daniel asintió y tuvo la decencia de parecer un poco avergonzado.quiero que me folles... Lo encontré en internet. Me localizaste como una especie de loco acosador. Lo que Daniel estaba diciendo. —Frustrado.J. —Espera. y me dijo que no estabas con nadie. Daniel lo calmó. tienes que saber que digo la verdad. aunque lo estropeó un poco por la intención que destellaba en su ardiente mirada. R. Scott | 70 . —Daniel se rio en voz baja—. eso no… No podía ser cierto. yo no te encontré en la cafetería de Amelia por accidente. —Chris se empujó contra las blandas almohadas—. Supongo que podrías decir que me había encontrado a mí mismo después de todo este tiempo. —¿Qué quieres decir? —Yo ya había hecho mis elecciones. su dura polla encontrándose con el surco del muslo y la ingle—. la otra sujetando el pelo de Chris. Hablé con tu hermano. —¿Andy? Tú… —Yo sabía que trabajaba en el Times. Y. cambiando su peso. Vamos. me había instalado en el trabajo que amaba. Sólo cosas generales acerca de ponernos al día. —Espera. supuse que sería más fácil seguir desde allí. se empujó contra Daniel. Yo te localicé. llegué más allá del dinero y todo lo que tenía que ver con esa mierda. —Le dio a Chris un suave beso en los labios y este cerró los ojos. clavándolo en la cama con una sola mano para sostenerlo firmemente. hablé con él. Usé la información acerca de Amelia y fui a una cafetería que claramente está cruzando la ciudad desde mi distrito sólo para ver si lo que había sentido en la universidad seguía allí. Maldita sea.

Daniel con esos hermosos ojos de color avellana y la fuerza de esos músculos lo había encontrado. sólo para estar aquí contigo ahora. y nunca había experimentado tal dulzura o necesidad. No ocurrió nada. Esperó a que la ansiedad lo dejara sin aliento.—Lo hice. Scott | 71 . Daniel fuerte y contundente desde atrás y Chris desesperado porque su amante lo tocase. No era especialmente rápido. la cabeza de la polla de Daniel presionando contra su glándula en cada pase lo envió más alto. Una emoción desesperada fue reemplazada casi de inmediato por el calor que voló a través de su cuerpo como un reguero de pólvora ante las siguientes palabras de Daniel—. Fue una sensación como ninguna otra. el nombre de Daniel en sus labios y una oleada de emoción en su cabeza. ¡A él! —Yo no quiero follar —Daniel ofreció quedamente. Estaba plenamente allí y completamente centrado en cuerpo y mente. Se balancearon rítmicamente. esa parte oscura invitando y dándole la bienvenida a dos hombres y su necesidad. Chris era un lío incoherente casi suplicando para el momento en el que Daniel lo tuvo preparado y se movió colocándose en forma de cucharita. —Chris realmente quería decir algo más.J. Fueron besos tan profundos y tan largos que tuvieron que separarse en busca de aire. Había pasado mucho tiempo. provocadoras y eróticas. pero tampoco lento. —Oh. tal vez meses. y te puedo decir que lo haría de nuevo. El ritmo era increíble y se perdió en el instante. y la decepción instantánea ahuyentó los pensamientos positivos de la cabeza de Chris. Quiero que hagamos el amor. Cuando estuvo cerca. Esas eran palabras conmovedoras. Daniel se empujó con R. pero no tenía palabras en su cabeza. era como si Daniel supiera exactamente cuándo finalmente debía cerrar sus dedos alrededor de Chris. desde que había estado con alguien.

y por primera vez en un tiempo muy largo. la prueba de su amor. Después de que utilizó la ducha y se vistió. Él sonrió y luego se encogió de hombros.J. no le parecía correcto usar sus cosas ni comerse su comida. y luego se puso rígido detrás de él. cariño y la promesa de más. Amelia no dijo nada. R. caliente con su aroma.fuerza una vez más. sólo levantó una ceja cuando caminó en medio de la cafetería. y agregó que Chris debía desayunar allí y darse una ducha. y Chris se mantuvo en la cama de Daniel. un abrazo. decidió que realmente necesitaba volver a Ame y a la tienda. el nombre de Chris fluyendo de sus labios una y otra vez. enredado en las sábanas a su alrededor. Daniel se había ido con un beso. Era su manera de hacer la pregunta. Chris no tuvo preocupaciones o problemas que lo hicieran despertarse en la oscuridad. Daniel tuvo que dejarlo a las nueve de la mañana para su siguiente turno. Por mucho que Daniel hubiera dicho que estaba bien. El sueño llegó muy rápidamente. Esperaba que esa fuera explicación suficiente para el paseo de la vergüenza. y otra vez. Scott | 72 .

si te caes será un largo desplome? —Chris señaló. ¿Ves? Las personas se caen. 16 Es una concurrida y famosa pista de patinaje del Central Park de Nueva York. Lo le importaba que estuvieran bajo cero en Central Park. Chris frunció el ceño y luego miró hacia atrás a la pista de patinaje Wollman 16 con inquietud y un poco de terror añadido. los patinadores estaban riendo y felices. más relajado parecía. Señaló a un grupo de chicas jóvenes que estaban todas tumbadas boca arriba sobre el hielo—. Él estaba atándose sus patines y comprobando el ajuste meneando su pie. pero cuanto más cerca llegaban a la zona de patinaje real. que ya que eres tan alto como un árbol. había nieve en el suelo. tiró de él por el camino al quiosco para pagar y conseguir patines. Daniel Bailey.J. y las luces que se reflejaban en el hielo eran impresionantes. R. Scott | 73 . Se veía condenadamente serio. Durante el resto del año se practica patinaje sobre ruedas en su piso de cemento. —La gente también se desliza muy bien en el hielo — contestó.CAPÍTULO NUEVE Miércoles. —Hay que vivir un poco —dijo. —No quiero pasarme la Navidad en el hospital —dijo Chris. Vaciló sólo brevemente cuando Chris tiró hacia atrás. Daniel sonrió a su nuevo amante y decidió en ese momento que realmente iba a empujarle a ello. —¿Te das cuenta. construida en 1949. funciona durante el invierno (entre octubre y abril) como pista de patinaje sobre hielo. Agarrando la mano de Chris. 12 de diciembre —No me llevo bien con los patines de hielo —dijo Chris con firmeza. Tiró de Chris en un estrecho abrazo y amó la sensación del hombre enterrando la cara en su cuello y bufanda.

Luego tendió la 17 18 Personaje de la película de Walt Disney. Había un pequeño paso hasta la vasta extensión de material resbaladizo. Thumper lleva a Bambi al hielo y él es todo patoso y se cae? —Estará bien.—¿Es una broma de alturas? ¿Acabas de hacer una broma de alturas? —Daniel bromeó. —Sí. «Estoy jodido». Eso es una buena broma de alturas. se reía. R. ¿Te acuerdas de la escena cuando el conejo… —Thumper18. Scott | 74 . que Daniel no pudo contener la risa incluso aunque lo intentó. —Daniel entró en la pista y centró su equilibrio hasta que tuvo una posición firme. fruncía el ceño. luego dio un paso tan cuidadosamente como pudo dentro del espacio de Chris.J. Bambi. —Chris se obligó a ponerse de pie y le tendió las manos para mantener el equilibrio en la estera. se echó hacia atrás y lo guió hacia el hielo. Personaje de la película de Walt Disney. ¿no? —dijo Chris. De hecho amaba cuando Chris sonreía. —Te ves bien así —dijo.» —No. si fuera una broma de alturas estaría preguntándote que tal es el clima allá arriba. Te tengo. Esperó cuando Chris detuvo su movimiento hacia adelante. Bambi. Había una expresión tal de triunfo en su expresión cuando permaneció erguido. en absoluto. No estaba seguro y mirando con aire taciturno hacia abajo al hielo—. pensó para sí mismo. —Has visto Bambi17. Les robó un beso a esos labios fríos como la nieve. «Sólo quiero estar con Chris todo el tiempo. o de hecho hacía cualquier cosa que se reflejara en sus ojos de color marrón. Amaba cuando Chris sonreía.

con Chris patinando con menos pasos y más deslizamientos. Mírame. Pero me las arreglaba para R. finalmente respondió con una sola palabra cuestionadora. — ¿No? —Fui tan egoísta —Daniel comenzó—.mano y tomó el peso inestable de Chris sobre el hielo. Vamos. Demasiados viejos que escribían cosas que no disfrutaba. Chris se deslizó hacia adelante unos centímetros y Daniel no podía creer el terror en los ojos del otro hombre. La primera vuelta alrededor siguiendo a los otros patinadores fue lenta e inestable.J. La segunda fue un poco más rápida. —Relájate —dijo—. Scott | 75 . pero yo simplemente quería pasar tiempo contigo. —¿En serio? Daniel estaba contento de ver que el patinaje se estaba convirtiendo en algo secundario en el pensamiento de Chris. pero en cuanto pasaron a los niños de una escuela con planeadores de pingüinos. —El inglés nunca fue fácil para mí. Estoy seguro de que te llevé lejos de otros estudiantes más merecedores que necesitan apoyo. Daniel tenía que elegir un tema de conversación que alejara la mente de Chris de lo que estaba haciendo para que sus movimientos fueran más instintivos y menos forzosos. —¿Te has preguntado por qué el inglés fue la única asignatura en la que necesité ayuda? Chris no respondió de inmediato. Empujó más el tema. Estaba muy concentrado. —Estaré bien. —Chris miró a los ojos de Daniel y asintió.

que podía sentir la presión de ellas incluso a través de su abultado abrigo. una estratagema descarada de su parte para pasar tiempo con él. sobre todo. Afortunadamente Chris eligió la segunda opción. —Gracias por encontrarme de nuevo —dijo Chris.mantener mis notas. Cuando salieron de la pista estaban sin aliento por la risa y Chris estaba exigiendo que lo volvieran a hacer. Daniel tomó la cara de Chris y le dio un beso mientras se reía. La nieve caía de nuevo y las luces de los edificios estaban borrosas detrás de la blanca cortina. las luces. ya sabes. puede que eludiera algunos de mis ensayos para obtener menos nota. Luego sonrió suavemente y colocó sus manos sobre el pecho de Daniel. —Idiota —dijo las palabras con afecto. más o menos como ‘y yo te amo’.J. Con un grito de estímulo. Siguieron el camino para salir de Central Park y regresaron a la ciudad. a dónde irían después. Para Daniel eso sonó como una declaración. Cuando me di cuenta de que podría conseguir pasar un tiempo cara a cara con el adjunto más caliente que había visto. Aceptaría la victoria porque Chris pudiera aceptar eso tan rápido después de encontrarse de nuevo. —Eso podría ir de dos maneras: Chris podría molestarse y enfurruñarse porque Daniel le había mentido. la gente y. —Me he enamorado de ti de nuevo —dijo Daniel en voz baja. Daniel mejoró su patinaje y pronto los dos se unieron a los patinadores rápidos y fueron capaces de hablar de lo que podían ver: la ciudad iluminada bajo el cielo de la noche. Scott | 76 . Apretó la mano de Daniel fuertemente y luego estiró su paso para que se movieran más rápido. R. Chris parpadeó con sorpresa por un momento. o podría verlo como lo que era. lo suficiente para sobrevivir.

J. Scott | 77 . Perfecto. R.Daniel no creía que nunca se hubiera sentido más feliz.

Scott | 78 . Eran las diez de la mañana del sábado y finalmente estaba relajado y sentía que no iba a ser carne para la Inquisición española bajo el aluvión de preguntas de su amiga. cuando su cabeza estaba tan llena de qué pasaría en su propia vida. no más de veinte segundos de ‘hola y ¿cómo estás?’ pero Chris se dio cuenta de que era una conexión que había estado esperando durante mucho tiempo. sólo que no estaba listo para que nadie más lo supiera. pero Daniel había tenido unos cambios en sus últimos turnos que 19 Besos. Sólo saber que Daniel quería verlo significaba claramente que Chris no lo había hecho volar con la común frase de: ‘Gracias por encontrarme’.J. Acababa de recibir un texto de Daniel y todo estaba bien en el mundo. Daniel no lo había empujado. 15 de diciembre Chris no podía creer que Ame y él hubieran pasado el resto de la semana sin demasiadas ‘conversaciones’ sobre que había pasado la noche en casa de Daniel más de una vez en la última semana. R. y el alivio lo inundó. quería llamarlo y escuchar su voz todo el tiempo. ni sobre el hecho de que no podía dejar de sonreír al azar en los momentos en los que pensaba en Daniel. con una ‘x’19 al final del mensaje. Estaba enamorado y lo sabía. pero fue suficiente. Sólo había sido una simple oferta para reunirse de nuevo esa noche. Al texto le había seguido una llamada.CAPÍTULO DIEZ Sábado. y Chris estaba agradecido por eso. Quería pasar cada minuto con Daniel. Sólo que no estaba listo para decir ‘te amo’. No tenía que haber más. En los últimos días se habían visto solamente una o dos veces brevemente.

El tiempo pasó volando en un borrón entre el café. —Dijo que podría pasarse a tomar un café en algún momento. R. pero no obstante definitivamente de alegría. Sólo sonaba un poco agobiado por teléfono. lo que significaba que se pasaba casi todos los días durmiendo. Se había saltado el almuerzo. Scott | 79 . y luego colgó. Ame sabía cómo era y ella no respondió. En realidad Daniel no había explicado detalladamente lo que estaba pasando en el trabajo que hacía que esos cambios fueran tan largos. el reloj marcaba las dos treinta. el dinero y los turistas en busca de información sobre los lugares emblemáticos. yendo de compras y haciendo turismo y dejando pasar el aire frío navideño a través de la puerta. cosas del trabajo. controlada tal vez. y la anticipación de ver a Daniel más tarde comenzó a construirse. todos los que llegaban a la tienda parecían muy felices. Chris se resignó a muchas más burlas. —Sabía que sonaba aliviado. pero se encogió de hombros alejando la emoción. admitió.. —¿Vas a ver a Daniel esta noche? —Amelia lo sorprendió mirando su móvil y su voz era risueña.duraban más allá de lo normal.J. aunque tarde. Para colmo. las situaciones y el turno doble. ¿tal vez era sólo una extensión de su propio estado de ánimo? Fuera lo que fuese. dijo algo de la temporada de Navidad. Era el tipo de mañana favorita de Chris. —‘Cosas’ suena importante. —Chris hizo un gesto hacia el móvil tratando de encubrir la falta de información que tenía sobre cualquier detalle. O. me dijo que tiene. ocupado e intenso y lleno de la risa compartida con Ame y el resto del personal. Chris lo amaba. sólo asintió y preparó un pedido. —Uh huh.. Era la típica de mañana en la cafetería de Amelia en la que no había tiempo para tomar un respiro o un descanso.

Una presencia imponente en traje. una final áspero en su nombre... R. con las manos agarrando el mostrador y todo a su alrededor borroso mientras se concentraba en el dueño de esa voz. agarrando apretadamente los bordes de su delantal. y estaba orgulloso de la forma en la que dijo esas palabras sin estallar o saltar el mostrador y matar al hombre al otro lado del mismo. Scott | 80 . El hombre que se llevó su corazón y sus afectos y los pisoteó en el barro. —Cinco minutos. Whitman Hamilton Keyes Tercero. por supuesto que no podía tomarse tiempo. escuchar las dos sílabas. se asomó por encima del mostrador y echó una rápida mirada al resto del personal. «¿Con traje en sábado?» Con su cabello rubio peinado hacia atrás y los brazos cruzados sobre el pecho. Sólo una persona lo llamaba Christian con ese tono de censura mezclada con superioridad. Whit inclinó la cabeza en aceptación. un simple no. Esa voz. —No tenemos nada de qué hablar —finalmente logró decir. —¿Cómo estás? —le preguntó. Quien le mintió. y las emociones que lo habían estado inundando fueron aplastadas.—¿Christian? En un solo segundo todo se volvió repugnante. y luego se detuvo y miró a Chris con determinación en su rostro. ¿Cómo esperaba que estuviera?—. Trató de formar palabras. —Whit —dijo Chris. O incluso sólo un minuto.. Lentamente levantó la vista. el asco le subía por la garganta.. listo para irse. ¿Puedo robarte un poco de tiempo para hablar? —Whit estaba bromeando ¿no? Chris estaba en medio del ajetreo de la tarde. lo usó y le tendió una trampa que lo derribó. y Chris se balanceó sobre los talones. los turistas haciendo cola casi hasta la puerta detrás de Whit. ¿Cómo estaba? «¿Cómo estaba?» Todo lo que había sucedido era culpa de Whit. su temperamento enrollándose dentro de él. controlando su brusco temperamento.J.

de lo contrario podría jurar que se habría perdido por completo. Así que perdóname por corresponder a ese tiempo. —Un minuto entonces —Chris espetó irritado y luego se quitó el delantal. Un minuto no es tiempo suficiente para… —Jódete... subiendo las escaleras a su habitación. sus palabras iba dirigidas a Whit. Hizo caso omiso de Ame. indicándole a Whit que lo siguiera a la cocina. R. —Yo. Tú. pero gracias a Dios no insistió. Había sido bueno compartirlo. Whit. Tengo mucho que decir. —Tienes tu minuto.. —En menos de un minuto el consejo del Sagrado Corazón me juzgó como un depredador y me arruinó. Por supuesto que ella sabía todo lo que había sucedido. —¿Está todo bien aquí? —Ella no estaba realmente preguntando. con el whisky y la cerveza se lo había sacado todo. Whit lo siguió y Chris cerró deliberadamente la puerta para que estuvieran solos. midió sus siguientes palabras.. en su línea. que le había dejado con su futuro destruido y su reputación destrozada. Nunca se había encontrado con el otro hombre durante todo lo que había sucedido en el Sagrado Corazón. no se inmutó cuando Chris se detuvo justo frente a él.. Sólo. —Chris inhaló ruidosamente y luego trató de controlar su ira. miró brevemente hacia la izquierda y vio el ceño fruncido en el rostro de Amelia.. —Chris no le daba cuartel y Whit palideció. Se detuvo momentáneamente ante la curiosidad en las caras de las dos chicas que estaban en un descanso y reflexionó sobre sus pies. había sido vital. Con cuidado. Scott | 81 . Después de aquella mañana en la oficina.J. Más que bueno.Chris sintió que alguien pasó cerca de él. necesitaba estar lúcido para manejar esto. no podía ni siquiera mirarla a los ojos.

Créeme. —Se acabó el tiempo —Chris espetó en respuesta. Tenía que tener la última palabra.. —¿Hay algo que pueda hacer por ti? —dijo finalmente Whit—. —Whit estaba evidentemente horrorizado ante la idea. Ni siquiera soy gay. su voz resonante con incredulidad. —No podía. Abrió la puerta y se hizo a un lado. Quería que se fuera. no de mí para un niño a mi cuidado. —No puedo. ¿No se daba cuenta de lo que había hecho? ¿Qué la carrera de Chris estaba en la cuneta? ¿Era tan inconsciente? —Estás bromeando. no necesitaba estar allí escuchando esa mierda. Cualquier control de Chris se rompió. La gente va a pensar que soy.J. La ira giró en espiral tan rápidamente dentro de Chris que era un fuego dentro de su cabeza. ¿verdad? ¿Sabes lo que tienes que hacer? Volver a la escuela. Diles que el correo electrónico que les llegó era de ti para mí. y en cuestión de R. Scott | 82 . —Whit empujó las palabras fuera. y vio rojo. —Podrías haberles dicho la puta verdad. ¿Algo para que pueda compensar las cosas? Whit parecía realmente confundido. La niebla de su temperamento descendió de manera tan rápida que no tuvo tiempo ni para un pensamiento racional. Decirles que en realidad nosotros teníamos una relación y que yo no actué inapropiadamente con mis alumnos.—Yo no tenía ninguna opción.. Era completamente y absolutamente incorrecto por parte de Whit decir eso. Ser honesto. Le estaba resultando muy difícil no dejar que su necesidad de lastimar físicamente a Whit se escapara y se convirtiera en violencia real. Infiernos.

diciéndole a Chris que se quedase. Chris no tenía energía para decir nada. Daniel estaba allí. R. Se iba. ¿Daniel estaba aquí? La voz de Daniel les gritaba. Para. pero Ame estaba allí. —Chris logró forzar la súplica... —La palabra fue estrangulada. podrían haber sido segundos u horas. la confusión arrastrándose a través de él. todo era borroso.J. una fuerza siendo utilizada para tirar de él hacia atrás. follándome por la mañana —dijo Chris. No sabía después de cuánto tiempo. lamentaba haber caído tan rápido por él ante la mirada en blanco en el rostro de Daniel. Sintió una presión sobre su hombro. queda. que no fuera la desesperación total. un gemido en su garganta—. «¿Qué he hecho?» «¿Qué soy?» Daniel llevaba su uniforme. Decía que se iba. la ira incoherente unida al miedo era obvia. y soltó una maldición. No. Tú eras más que jodidamente gay cuando me estabas dando. Apretó. —Por favor. —Eras gay cuando estabas enterrado dentro de mí. —No te vayas. empujándolos para separarlos. Joder. cayendo de rodillas junto a él y tirando de él en un estrecho abrazo. y empujó con más fuerza. tengo que explicarte. Scott | 83 . Se dejó caer al suelo. Luego fue Daniel quien se agachó a su lado. Chris se tambaleó hacia atrás y Whit se revolvió hacia la puerta. No tenía energía.segundos había empujado a Whit contra la pared y tenía las manos apretando con fuerza sus hombros. No era nada ante la expansión de energía y el sonido en la cabeza de Chris. ni un gramo de emoción. Whit tratando de empujarlo hacia atrás. la adrenalina abandonando su cuerpo con prisa.. El amante de Chris había salido de la habitación después de Whit.. —Quédate aquí —Daniel estaba gritando. Hablaba en voz alta. hablando.

Daniel dio físicamente un paso atrás. —Señor —dijo formalmente. Daniel sonaba resignado.J. devastado—. —Whitman estaba visiblemente conmovido y sus ojos se encendieron con un brillo maníaco—. Eso no era cierto. No sabía qué coño estaba pasando. oficial —Whitman ordenó—. pero conocía a Chris. Quiero presentar cargos. Tenía sus manos sobre mí. Daniel se encontró con el hombre que Chris tenía en sus manos fuera de la tienda. Esto es oficial. era exactamente el tipo de persona que Daniel evitaba en sus viajes de regreso a casa. No puedo quedarme. Tenía que haber otra razón.—Escucha. ¿Qué había causado que Chris se perdiera de esa manera? —Whitman Hamilton Keyes Tercero —el hombre se presentó—. —Y con eso. Usted vio lo que estaba haciendo. Ame acariciaba suavemente su brazo. Y ahora esto. Alto. Scott | 84 . vestido con un traje y brillantemente rico. R. Se le pidió que dejara su puesto en la escuela porque estaba persiguiendo a los menores. —Necesito su nombre. se fue. He sido agredido físicamente. Algo estaba sucediendo aquí y ese rubio con un traje de buena calidad estaba en el centro del asunto. ¿Dejó su escuela? ¿Debido a eso? No. Estoy de uniforme. mírame. —Chris parpadeó y trató de hacer obvio que estaba escuchando. a pesar de que lo que realmente quería hacer era derribarlo al suelo con un solo golpe.

Era un policía de uniforme. Alex llegó justo cuando terminaba de tomar la declaración. —Estaré allí en diez —respondió Alex. quienquiera que fuese. Comenzó a tomar notas mientras Whitman se explicaba. —¿Puedes acompañar al señor Hamilton Keyes fuera? Estaré con vosotros en un minuto. Francamente no estaba seguro de cómo no estaba empujando ese culo arrogante al suelo y golpeándolo. homosexual. Chris necesitaba ayuda ahora. Sacó el móvil del bolsillo y marcó el primer nombre de la lista. Alex hizo una pausa. —Por supuesto. —¿Daniel? —Alex preguntó desde la puerta. Daniel terminó la llamada y alentó a Whitman de nuevo a la tienda de café para que se sentara en la mesa más cercana a la puerta. escuela. —¿Alex? —Hola Daniel. y que Dios lo ayudara. aún en servicio. Para su crédito Alex fue fríamente impasible. Scott | 85 . R. le jodían la cabeza mientras las ponía en el papel. Tenía la responsabilidad de servir a la comunidad. pero Daniel nunca le había pedido nada. Su compañero estaría en casa con su esposa e hijo. Su pecho se tensó y miró fijamente con horror a esa cara. No debía tratar con esa situación a menos que fuera completamente imparcial. —¿Puedes venir a esa cafetería en Grand Street? Hay una situación. niños. Palabras como comunicación inapropiada.—Daniel Bailey —dijo Daniel.J.

la evidencia que había visto con sus propios ojos y la emoción que tenía en su propio corazón eran pesados. un poco enojado. —¿Chris está bien? —Daniel preguntó inmediatamente. Él necesitaba saber dónde estabas. —¿Daniel? Oyó la voz de Ame y giró sobre sus talones. —Por supuesto que sí —dijo—. —Dile adiós por mí.Whitman se puso de pie y echó un vistazo a la parte trasera de la cafetería.J. R. Ame —comenzó—. Los hechos que le habían contado. Parecía cansado. —Lo sé. No había otra decisión que pudiera tomar. Tengo que hacer esto bien para poder ayudarlo. Scott | 86 . —¿Tú sabes que nada de lo que dijo la escuela es realmente cierto? Ella estaba pidiéndole a Daniel que tomara una decisión en el acto. y si Daniel no se equivocaba. Ame asintió con tristeza. —Lo dejé arriba. —Me tengo que ir. Pero tengo que irme. Tengo que presentar la denuncia. Ella estaba abrazándose a sí misma y viéndose demacrada.

pero necesitaba hacerlo. —Señor. —Edmund Voegleson. si llegara el caso.CAPÍTULO ONCE Lunes. El director estaba de pie con el ceño fruncido en su rostro. Lo hago pasar.. una cosa que descaradamente no tendría reparos en hacer era utilizar su posición como policía para conseguir más información para ayudar a Chris. ni mucho menos. No estaba allí oficialmente. junto con las cosas que podía y no podía hacer. Llamó a la puerta y entró antes de oír un ‘pase’. Por no hablar de arrojar el peso del apellido de su familia. Scott | 87 .. El oficial Daniel Bailey. 17 de diciembre Daniel se mantuvo en calma mientras el secretario del director marcaba el número y se conectaba. Aunque el uniforme conllevaba toda una serie de responsabilidades. Era evidente que no era aceptable que un policía de turno estuviera de pie en la entrada a su dominio—. —¿Un incidente en la escuela? —Voegleson parecía nervioso. Daniel asintió.J. pero la reacción inmediata pronto fue cubierta por un R. hay un policía que quiere verlo. Daniel la apretó con firmeza—. El director lo verá ahora. —Colgó el teléfono y levantó las cejas mientras pasaba la mirada hacia arriba por el uniforme de Daniel. Él lazó las palabras con fingido respeto. ¿Cómo puedo ayudarte? —Estoy aquí por un incidente. señor —Daniel comenzó. Era un juego peligroso el que estaba jugando. director del Sagrado Corazón —se presentó y le tendió una mano.

Soy de Nueva York. Oficial. Un profesor empleado. y del enigmático director que dirigía la escuela—. se sabía los detalles de Whitman de memoria.control helado—. oficial. oficial? Daniel fingió mirar su cuaderno de nuevo. Ver a Chris empujando al hombre contra la pared con sus ojos idos fue suficiente para asustar a Daniel y descubrir cada maldita cosa acerca de Whitman Hamilton Keyes Tercero. Scott | 88 . —¿La Ciudad? —Sí.J. del Sagrado Corazón. señor. Tengo entendido que es profesor de inglés aquí. —Daniel se detuvo y sacó una libreta del bolsillo. No lo entiendo. —Entiendo que hubo algún tipo de problemas en la escuela entre estos dos hombres. —¿Uno que llevó al señor Matthews a salir de la escuela? ¿Se presentó ese asunto ante la policía local? Puedo empezar por ahí. —Ese es un asunto privado. El nombre que tengo es Whitman Hamilton Keyes Tercero. Dimitió. —Sí.. No necesitaba verla.. Cualquier cosa que ocurra fuera de la escuela no es responsabilidad del Sagrado Corazón. que es nuestro enlace con el departamento y trata directamente con la policía local. —¿De qué va esto. R. —Yo no soy policía local. Tengo entendido que el señor Matthews estuvo trabajando en esta escuela hace tiempo. Daniel siguió adelante. Los tenía grabados a fuego en la cabeza. creo que necesita hablar con Danvers. —El señor Hamilton Keyes estuvo involucrado en un altercado con un tal Christian Matthews en una cafetería de la Ciudad en la calle Grand.

J. Scott | 89 . ¿El hombre sentado allí intentaba que la información sobre Chris no saliera a la luz? Daniel sabía que la información era que Chris era gay. señor. Daniel hizo una demostración de tomar notas en su libreta. Incluso tenía la mano en la puerta. que Voegleson tomó inmediatamente—. —Gracias desconcertado. El asunto fue tratado y cerrado. ¿El director lo había despedido de allí como si fuera basura sólo porque había optado por dormir con un hombre? Esto no tenía nada que ver con las preocupaciones acerca de una relación. —¿Información sobre qué? —No creo que sea apropiado discutir eso. —¿Es cierto que Whitman Hamilton Keyes Tercero es el hijo de uno de los miembros de la junta? —Eso es correcto. Salió a la luz cierta información sobre la vida privada del señor Matthews que nos llevó a creer que era una persona inadecuada de trabajar con los niños. No era un asunto de la policía. —dijo el director. —Se dio la vuelta para irse. Parecía un poco —Voy a pasar sus comentarios al enlace de departamento en la comisaría local para cuando llame para hablar con usted en relación con la situación de Matthews. —Sólo es una conexión que tengo que señalar. Gracias por su tiempo. y de alguna manera Whitman siendo protegido para que sobreviviera a las consecuencias. Esto era Chris siendo señalado debido a su preferencia sexual. No veo cómo eso se conecta con el señor Matthews. Y los dos incidentes no están relacionados. — Daniel se levantó y le tendió la mano.—Espere. R.

aliviado. Por supuesto yo quería hablar con usted primero.J. ya que este tipo de problemas puede salirse rápidamente de madre y dar lugar a demandas judiciales. Leyó el mensaje que recibió media hora más tarde con sombría satisfacción. probablemente Whitman dejaría todo este asunto. Hacer que la escuela fuera consciente de lo que estaba sucediendo era un paso más en la protección de Chris. estaremos encantados de proporcionarle las referencias adecuadas como acordamos. ¿Cuál es la situación de Matthews? —Hablé con el señor Matthews tras el altercado entre el señor Hamilton Keyes y él. Daniel se fue inmediatamente. Una máscara cayó sobre su rostro y recuperó visiblemente la compostura—. La forma de vida del señor Matthews no es algo que involucre a esta escuela por el momento. pero de un modo extraño. señor Voegleson. Alegó que existen algunas evidencias que podrían dar lugar a una condena por un entorno de trabajo inseguro y algún tipo de mensaje que se tomó desfavorablemente. Gracias por su tiempo. Se sentía enfermo. pero luego se detuvo con la misma rapidez. Evidentemente la escuela había ido R. Si la escuela lo respaldaba. —Le pasaré esa información. Por favor añada que es bienvenido de vuelta a la escuela en calidad de profesor en cualquier momento. y que en caso de que decida no regresar. Scott | 90 . —Prometió que… —Voegleson comenzó.—¿Oficial Bailey? —Daniel se volvió y esperó—. Al enterarse de que el señor Hamilton Keyes iba a formular una acusación contra él por asalto sugirió que había pruebas que le gustaría sacar a la luz en su defensa. Antes de que pase cualquier cosa al enlace. por favor tranquilice al señor Matthews y transmítale que la escuela lamenta esta posición.

Ame quería que consiguiera un abogado. De un hombre que normalmente no le diría ni boo a un ganso. Daniel odiaba jugar a esos juegos. Chris supo que potencialmente era la última vez que lo vería. Scott | 91 . R. posiblemente no.directamente a Whitman y habían sido inflexibles. al punto. mucho menos enviara mensajes de texto. Podía pensar en lo que Daniel podía o no haber oído. Recordó los episodios de ‘Ley y Orden’ 20 en los que a veces se quedaba 20 Serie americana sobre un bufete de abogados. al final del día. dejaba elocuentemente clara su opinión sobre el asunto. Whit presentaría cargos y tenía a un testigo material que era un policía uniformado para respaldarlo. pero como el hijo rico de un hijo rico sabía exactamente cómo funcionaban esas escuelas de élite. o de nuevo. o según sus palabras ‘necesitas contratar a un abogado ya’. El hecho de que el hombre ni siquiera llamara. Podía ser que lo hubiera oído porque Chris se había perdido. Entrar y tener que detenerlo debió haber sido un gran shock. claramente le había mostrado a Daniel su lado más oscuro. No importaba si se lo estaba follando durante sus horas libres. Voy a retirar los cargos. Lo que fuera. Debido a eso necesitaba hacer un seguimiento de manera oficial. y. «He reconsiderado el asunto. Daniel era policía.» A los pocos segundos de que su amante desapareciera por la puerta. El texto era claro. y tuvo que apartarlo de Whit.J. Era el último clavo en el ataúd de cualquier tipo de cargo de asalto contra Chris. y del propio Whitman.

—Chris. de tan distraída que parecía. cariño. Para gran disgusto de Ame siguió trabajando.atrapado viendo las reposiciones y le pareció excesivo para lo que realmente había sucedido. tenías algo con él. fue tan profundo y significativo como una aventura casual de una noche. Necesitaba un fin. no quería que Daniel lo aborreciera. ¿No? —Lo siento. ¿Unas pocas citas y algunas folladas por lástima? —Chris —amonestó rápidamente—.J. las nueces y el chocolate de forma aleatoria. Me dijo que sabía que tú no eras así. esperando cada vez que la puerta se abría que los policías. —Ella estaba mezclando un nuevo lote de magdalenas. Se había resignado a lo que le iba a suceder. quizás así pueda superar esto del cierre con Daniel. ¿Por qué estaba mintiéndose a sí mismo? En el fondo quería preguntarle a Daniel qué pasaba. —Ella sonaba condenadamente triste. R. eras feliz. —Sólo necesito cerrarlo. y era lo único que podía hacer para no descomponerse y pedirle que lo ayudara. incluso Daniel. independientemente del costo. y realmente quería cerrar eso con Daniel. Finalmente puso una reacción animada y burbujeante justo antes de la tienda abriera y entraran los primeros clientes. ¿verdad? Infiernos. fueran a detenerlo. —¿Por qué no llamas a Daniel? Al menos busca el desenlace. Ame. —En realidad. Si no se ha puesto en contacto contigo tiene que haber una razón. nunca comenzó. —¿Desenlace de qué? —le preguntó rápidamente—. Scott | 92 . dejando caer la fruta. Chris se preguntó si aún sabía lo que estaba haciendo. Otro cuerpo caliente.

Sólo que no era Ame quien lo había seguido escaleras arriba. con esa conversación girando en su mente. R. sin un trabajo real. Y así. Scott | 93 . y a las cinco casi había llegado a su límite de ser educado. Escuchó durante todo el día a las voces de Nueva York romperse. No se sobresaltó. sus cuentas agotadas. —Tengo cosas que decidir —dijo— después de la Navidad.J. Alejarme. incapaz de empujarse más allá del umbral. —Eso si es que tenía la oportunidad. Se quitó su delantal y subió las escaleras hacia su habitación. incluso los turistas estaban pasando por alto la tienda. Dobló sus brazos sobre el pecho. Luego sintió unas manos descansar sobre sus hombros. estridente y sin alegría ni placer. Era alguien más alto. sus posesiones en un guardamuebles. Una pequeña habitación. Le dio un abrazo a Ame. La gente se quejaba con una voz chirriante. ignorando su gemido de protesta y la nube de harina que lo acompañó. Estar de pie en un café atendiendo a clientes de mierda que no tenían ni una pizca de bondad en ellos no era el sueño de su vida. más ancho. Eso no era lo que debería estar haciendo. Si no le levantaban cargos de algún tipo por asalto agravado—. había escuchado pasos detrás de él. Necesito hacer algo con todo este maldito lío. el día fue tedioso y a paso de tortuga. Al parecer. Si soy acusado tendré algo más en contra de mi nombre. y ahora sin Daniel. y se quedó de pie ante la puerta durante un tiempo pensando en cómo se había desmoronado todo. No puedo quedarme aquí para siempre. exigiendo el café hecho de esta y aquella otra manera. y voy a tener que pensar de nuevo. No podía moverse. Si sólo pudiera verbalizarlo. y eso nunca era una buena cosa ya que normalmente compensaban el dolor que los hombres trajeados y las mujeres en tacones le provocaban.Ciertamente no podía soportar la idea de que lo odiara. esperando y queriendo el tacto. arreglar las cosas. justo como cualquier otro lunes. entonces tal vez ayudaría.

quería tener ese último toque de afecto antes de que todo acabara. le dije que se quedara abajo. Entonces lo presioné. su aliento cálido. pero no hubo la falsa cortesía social de dejar que el otro fuera primero mientras un revolcón de palabras se derramaba de Daniel. Girándose hacia Daniel.. permitió que el dolor y la preocupación se deslizaran a través de él. Al principio fue difícil mantener el ritmo.J. Si se trataba de una visita para explicarle por qué no podía seguir viéndolo.fui tras él. Daniel estaba de pie. R. el agradable calor de un fuerte cuerpo masculino. ¿Por qué estaba allí? ¿Para detenerlo? ¿Estaba solo o había traído a su compañero? Chris no dijo nada. Chris. que todavía estaba en desorden después del último fallido intento de la noche anterior para conseguir dormir algo. Egoístamente quería estos últimos momentos de contacto. ¿Puedes entender por qué no podía dejarlo? Tenía que hablar con él. se dio cuenta que Daniel estaba allí. me dijo lo que había sucedido. —¿Podemos hablar? En silencio Chris asintió y Daniel lo animó a la habitación. Daniel se inclinó para susurrarle al oído. y me dijo más de lo que deseaba. cerrando la puerta cuando entraron.más duro. Mierda. y con un suspiro. le conseguí un café. Yo iba de uniforme. tenía que tratar con él como policía. una mirada de determinación en su rostro. —. Scott | 94 . —Lo siento… —Te fuiste… Hablaban a la vez. por favor.. alto. Durante largos segundos se miraron el uno al otro hasta que Chris rompió el contacto visual y se sentó en el borde de la cama.

que no era seguro que estuviera con ellos.Chris. eso lo hizo oficial. que. Se levantarían cargos contra él por lo de escuela y sería etiquetado como algo que no era. R. La escuela dijo que te darían una buena referencia. Admitieron que la razón por la que te pidieron tu renuncia fue la vergüenza de tener un profesor gay marginado en su jodida escuela de cincuenta mil años de antigüedad. —Tuve que hacerlo oficial. Ellos dijeron que habían encontrado un correo electrónico que demostraba que era inapropiado para enseñar a los niños de mi clase. —Él estaba cerca de volverse incoherente debido a la rabia que estaba subiendo constantemente en su interior—.. No tenían nada. —¿Presentar cargos sobre qué. Daniel. me fui al Sagrado Corazón… —¿Fuiste a la escuela? —Chris enterró su cabeza entre las manos cuando la vergüenza lo inundó. dijeron. no tienen nada. Después Whit se negó a aceptar que era él quien había enviado el correo electrónico… —Hamilton Keyes habló de presentar cargos por asalto. —¿Sólo por ser gay? No a causa de. yo estaba de guardia. les prometí que no iba a ir más lejos. Chris levantó la mirada en shock. —¿Asalto? Estoy jodido. Vi lo que pasó aquí. Él recibió un aviso de la escuela y ha retirado todas las acusaciones. Scott | 95 . —Espera. Por lo que pillé. le seguí la pista. era la única cosa que les impidió presentar cargos... Chris sintió que toda su vida se deslizaba lejos de él.J. —Daniel se agachó delante de él. uní algunos fragmentos. ¿por qué no me lo dijiste? Yo podría haberte ayudado. bebé? —Daniel interrumpió—.. —No.

incluso si quisiera. si me hubieras contado todo esto en detalle habría estado allí para ti. Lo miró directamente a los ojos y Daniel le sostuvo la mirada con firmeza. No quiero que pienses. —Las palabras salieron fácilmente después de tanto tiempo preocupándose acerca del momento y el lugar para decirlas. Por eso lo lamento tanto. Chris cerró los ojos e inclinó la cabeza. —Siento que hayas tenido que. Pude haber alentado su respuesta con una pequeña cantidad de intervención policial implícita. Metió la cabeza bajo la R. no tenía otra opción.. —Fui honesto con ellos —dijo simplemente—. Eso era más honestidad de la que él esperaba y la calidez le llenó ante lo que Daniel había hecho.J. —¿Te las arreglaste para hablar con él y conseguir una referencia para mí? ¿Así de fácil? —preguntó. Chris. pero. Entonces se puso furioso al pensar que Daniel no podía verlo como un hombre fuerte. Se despojó de sus ropas y luego subió a la cama detrás de él. Chris sintió dolor por él. Lamentaba que Daniel hubiera tenido que involucrarse. Tiró de él estrechamente y Chris se permitió relajarse en esa fortaleza. Daniel vaciló brevemente y cerró los ojos. —No siento haberme involucrado.. —No es necesario que lo lamentes. Ahora era el momento correcto—. No había manera de que Chris pudiera zafarse.. Scott | 96 ..Toda la lucha abandonó a Chris en un instante por las tranquilas palabras de Daniel. —Yo también te amo. Para empezar. Daniel animó a Chris para que se quitara sus bóxers y luego se tumbara en la cama. — No capaz ni de terminar una frase. Te amo.

inhalando el olor a frío y nieve del exterior. tenía muchas preguntas en su cabeza.barbilla de Daniel. —No lo hice por ti —dijo Daniel con firmeza—. Lo hice por nosotros. pero sólo había una cosa que realmente podía decir. Scott | 97 . R.J. —Siento que hayas tenido que hacer todo eso por mí.

había dormido hasta un nuevo día en la misma cama que Daniel y no habían hecho el amor.m. El reloj marcaba las 03 a. Después era imposible no tocar lo que miraba. Todo lo que Daniel hizo fue mover su brazo. trató de moverse.J. procediendo a hacer algo que realmente disfrutaba. acurrucado y sostenido herméticamente. Se retorció R. Chris sonrió. Scott | 98 . Nunca había tenido el lujo de verlo dormido antes. lo que era una definitiva ventaja. lento. Ese fue un trágico desperdicio de oportunidades y se retorció de nuevo. el policía malo y vencedor del mal parecía un niño pequeño. pero había tanto en su cabeza que simplemente no podía suceder. gruñir en sueños y tirar de la manta con él.CAPÍTULO DOCE Martes. para llenar el tiempo. Chris podía recordar cada hilo castaño suave entre la seda de color marrón oscuro. Daniel tenía el cabello muy suave. Por Dios. Desorientado. Mirarlo duró todo un minuto. el peso del brazo de Daniel fijándolo contra el colchón y sus dedos cerrados en las sábanas. perezoso. observar a Daniel. el pelo enredado y su rostro tan joven como el que recordaba de la universidad. Trató de pillar de nuevo el sueño. arrastró los pies hacia atrás y se apoyó contra la cabecera. y Chris parpadeó para asegurarse que estaba viendo la hora adecuadamente. con la esperanza de que Daniel se despertara y tomara nota. En cambio. caliente. Con Daniel girado al menos Chris podía moverse y usar el baño. Su amante. rodar sobre su espalda. ya que el otro hombre parecía estar en estado de alerta permanente y malditamente consciente todo el tiempo de lo que sucedía a su alrededor. y a pesar de la oscuridad de la habitación. 18 de diciembre Chris emergió de su sueño segundo a segundo.

tiró de la colcha. Era un bonito sueño el que estaba teniendo. —Sólo querías que me despertara. con mucho cuidado.y lo tomó alrededor de sus dedos.J. —Yo sólo quería probarte — admitió. todavía dormido. y Daniel se agitó lo suficiente como para apoyarse en el toque. Scott | 99 . yo quería darte las gracias apropiadamente. Daniel murmuró y tensó los músculos de su brazo bajo el toque de Chris. dejando al descubierto el ancho pecho de Daniel para hacer su boca agua. anclando los dedos en su pelo y sosteniéndolo con firmeza. Se retiró. No fue suficiente. todavía tranquilo. Daniel se quedó quieto un momento. Ya era más que obvio que Daniel estaba fingiendo dormir mientras su respiración se aceleraba. Chris sonrió. El cuerpo de Daniel temblaba. y trazó un camino desde la frente hasta el cuello. nunca lo era en lo que a Daniel concernía. Utilizó sus dientes preocupándose de apretar solo ligeramente la piel. Chris quería saborearlo más y sin un pensamiento consciente hizo precisamente eso. Chris encendió la lámpara de la mesita de noche. —No te detengas —Daniel murmuró—. esa era una polla dura hurgando en su muslo. que proyectó una luz suave alrededor de la cama. inclinándose y soplando suavemente sobre el mismo antes de tocar con la punta de su lengua el botón endurecido. Luego enhebró los dedos en el cabello de Chris y lo animó a subir más arriba para R. pasando rápidamente a inclinarse ligeramente en la cama para poder seguir a sus dedos con besos. —Bueno. moviendo la boca degustando una cuesta enrevesada. Chris se rio entre dientes. y si Chris no se equivocaba. Con cuidado. la emoción hinchándose dentro de él. pero Daniel lo detuvo. Se centró en uno de sus pezones.

El sabor de Daniel lo intoxicaba. todo alborotado por el sueño y una mirada tierna. dejando que el calor se construyera con suavidad. —Obviamente Daniel estaba hablando en serio. —Para nosotros. —Nunca tienes que dar las gracias. con perezosa lentitud... Preocupándose por cosas estúpidas como el aliento mañanero se empujó fuera de la cama. lenguas con sabor a caramelo. y por una fracción de segundo Chris quiso ver sus ojos de color avellana claro para juzgar la emoción en ellos. Chris lo dejó y se metió de nuevo bajo las sábanas calientes. Había pasado tanto tiempo desde que había conectado con alguien. Empujó de su cabeza los pensamientos sobre su ex y se concentró en Daniel. R. Así que. Por Dios. apoyando el peso sobre su amante. furtivo y en primer lugar teñido por la amargura de Whitman ante lo que estaban haciendo. yo no soy un luchador. Para mí. Daniel. —Lo que hiciste por mí… —Por nosotros. Se precipitó al baño.J. y Whitman no contaba. El sexo con él había sido apresurado. Daniel finalmente se reunió con él sobre el edredón y se besaron de nuevo. Gracias. Chris fue de buena gana. Dándole un cepillo de dientes de repuesto. Scott | 100 . Chris animó a Daniel a que se metiera entre sus piernas y luego lo abrazó buscando el mayor contacto que pudiera conseguir. La expectativa de lo que quería hacer se construía en su interior hasta que fue tan fuerte que estaba maldiciendo el tiempo que le estaba llevando a Daniel cepillarse los dientes. se lavó los dientes y sonrió ante el espejo cuando Daniel lo siguió.robarle un beso.

—Tú también —Chris respondió. Se movió con impaciencia para conseguir tener la erección más cerca de la boca de Daniel. Chris se retorcía debajo de él ante las sensaciones que estaban creciendo en su cuerpo.J. Tenían manchas de color ámbar y negro oscuro. Apretó con sus manos hasta que Chris abrió más sus piernas y luego se inclinó para poder concentrarse en besar y chupar los pesados sacos que estaban contraídos. pero este se estaba riendo. a veces verdes. —Tienes unos ojos preciosos —susurró Daniel. Le besó la punta de la nariz y le sonrió. R. Se había perdido el tanto. el hijo de puta. A veces marrones. —¿Qué. —Siempre tus ojos —Daniel murmuró. Los ojos de Daniel siempre habían sido un misterio para él. —No te disculpes —susurró Daniel. y eran preciosos. Chris estaba tan condenadamente cerca. —Por favor —murmuró—. No estaba mintiendo. —L-lo sien-lo siento —Chris tartamudeó cuando los labios de Daniel se trasladaron peligrosamente cerca de su polla. el término avellana no le hacía justicia. y degustaba todas las partes menos la que Chris quería que besara. No creo que supieras como de afeminado me sentía mirándote a los ojos. Compláceme. Posó los labios en su garganta y luego se concentró en crear una ruta de calor desde el pezón hasta el ombligo y la espalda. Daniel era un maestro en eso—.Se arqueó hacía él y disfrutó de la sensación de que el otro hombre estuviera tan duro contra él. Cuando estudiábamos siempre parecías tan serio. Scott | 101 . Dios. Christian? —Daniel bromeó. me gustaba ver tus ojos.

Daniel no discutió. Cerró los ojos un instante mientras Chris se corría duramente. —Te amo.. Llegó abajo y retorció los dedos en el cabello de Daniel.J. todo al mismo tiempo. Daniel no perdió el tiempo. Pero quería más. pero se miraron uno al otro a los ojos en todo momento. Aspiró a Chris abajo en un movimiento suave y luego se concentró en engullirlo hasta que no pudo tomar más. se presionó en el interior. Chris quería que fuera más rápido y se empujó hacia abajo en los dedos de Daniel. R. —Dentro de mí —ordenó Chris. y luego lo siguió. El ritmo que cogieron fue apresurado y crudo. —¿Qué? —le preguntó.. Scott | 102 . Nunca he visto.—Con la boca —Chris logró empujar las palabras en un orden lógico. Ahora. Cada chupada. Jesús —Daniel respiró—. Se alineó y alentando a Chris para que se inclinara y descansara contra sus muslos. Te amo —dijo Daniel una y otra vez. y tiró suavemente hasta que su amante pilló el punto. La sensación era demasiado y Chris casi se perdió en el acto—. toque y lamida fue suficiente para empujarlo. Te dolerá —Daniel no terminó la frase. porque Chris se movió de nuevo y los dedos de Daniel presionaron más profundo en su interior. Esta mañana necesitaba más. se puso el condón y estiró a Chris. —No te apresures. Se agitó de lado hasta el gabinete donde encontró el condón y el lubricante y los dejó caer en las manos de Daniel—. Chris hizo una mueca ante la primera intrusión y cuando pasó el inicial malestar se movió hacia delante para que Daniel entrara más profundamente.

Chris lo atrajo hacia él. pero todavía había más que suficiente color tan cerca de Navidad para asegurar que sería una noche variada. Scott | 103 . Visitando la cafetería de Amelia había creado un monstruo. El cielo nocturno estaba despejado y la nieve que había caído por la mañana cubría todos los techos de color gris con una capa de blanco diamante que se reflejaba en las farolas. no cubrirían los puntos altos de presión. ya que su socio amaba las galletas de chocolate. deleitándose con el calor y el peso de su amante. Se estaban preparando para salir a patrullar en la oscuridad. podía sentir que estaba sonriendo y el sentimiento no lo dejó ni siquiera cuando salieron a la calle. Sí. —Supongo que podemos —respondió Daniel. Daniel —susurró. —Tal vez podrías presentarme a tu chico. —Entonces. era la forma favorita de Daniel de hacerlo. Se encogió de hombros en su chaqueta y se aseguró que todo estaba en su lugar. Podía sentir la sonrisa de Daniel contra su piel. Amaba esta ciudad. R. Daniel se echó a reír.J. Infiernos. —Te amo. ¿podemos hacer una parada por la mañana y pillar más panecillos? —dijo Alex. Correctamente. quiero decir. Daniel sonrió.

21 22 Alarma en unas oficinas. lo que fuera. estaba en una calma helada. No estaba drogado ni borracho. edificios. Ansell Stewart. estaba. Cuando les dijo a Daniel y a Alex que debían hacer una última llamada telefónica no estaba bromeando. La esposa de Ansell. R. literalmente. Las alarmas de la ciudad llegaban durante todo el tiempo de coches. sin emoción.—Tenemos un 10-11 ¿pueden asistirlos? 21 entre Panaderos y la Quinta. Había decidido que la única manera de salir de un matrimonio que había terminado mal era llevar un arma a la reunión. no importaba lo que le dijera. —10-422. Vamos para allá. pero si se preocupaban por todas la policía perdía el tiempo en llamadas que no llegaban a nada. pero era la primera donde había tanta decisión racional en los ojos del poseedor del arma. Scott | 104 . y de repente Daniel supo que no tenía palabras para Chris. Esa no era su primera vez en el extremo equivocado de un arma. Recibido y entendido. Llevaban sentados en el suelo con una pistola apuntándoles por lo menos durante una hora.J. sollozando. en breve ex esposa. Daniel quería estar tranquilo pero el miedo que lo estaba arrasando se lo hacía difícil. Por eso Daniel no estaba ni un poco preparado cuando todo se fue al infierno. estaba sentada en una silla. muerto. Era limpiadora en ese antiguo edificio de oficinas y Ansell le había hecho una visita después de haber recibido los documentos. cincuenta y tres años y con una pistola. El código de alarma en oficinas no era nada nuevo. Daniel y Alex habían entrado en una situación que probablemente se les fuera de las manos en un segundo.

No hubo grandilocuencia ni elocuentes discursos o cualquier cosa que les diera la oportunidad de correr hacia el hombre. —No deberíais haber venido ¿sabéis? No quería ningún testigo para el final de cosas con ella —dijo Ansell con calma. Daniel también lo intentó. tal vez? Alex asintió sutilmente y de repente Daniel supo lo que su amigo iba R. Alex miró a Daniel y por un segundo sus ojos se encontraron.—Hola. Daniel y Alex estarían ya en la lista como desaparecidos y el lugar de su última llamada sería el centro de búsqueda para la policía.J. dile a Em que también la amo’. Fuera de ese lugar colegas y compañeros estarían esperando el apoyo para lograr sacar a sus chicos con vida. Alex intentó hablar pero Ansell ignoró cada palabra. declarara o explicara. La comisaría sabría que algo había salido mal. con Ansell mirando a su esposa en absoluto silencio y calma. pero luego se dio cuenta que no podía decir nada más. Una gran cantidad de información pasó entre ellos. Ponerlos sobre sus rodillas era un asesinato estilo ejecución. Nada. él no se inmutó. tal vez más. Daniel no podía ver estar vivo mucho más tiempo como una opción. Era evidente que había decidido lo que iba a hacer. Desafortunadamente. Scott | 105 . —Cortó la llamada y colocó el teléfono donde Ansell Stewart les estaba diciendo que lo pusieran. Terminó la llamada. —Mantuvo su voz tan calmada como pudo. nena. Siento que no tengamos más tiempo. —De rodillas —dijo de manera uniforme. La radio trató de establecer contacto. Entonces Ansell cometió un error. No le importaba lo que ella dijera. Se sentaron allí durante una hora. para siempre. yo sólo quería decirte que te amo. Alex hizo la suya y el corazón de Chris casi se paró cuando fue la esposa de Alex quien contestó al teléfono. como demostraba el aspecto ceniciento en la cara de su amigo y el simple ‘te quiero. Acabo… Por Dios… Chris. lo que podría ser una buena cosa. ¿Fuerzas especiales.

Daniel no podía dejar a Emma sin su papá. Daniel ni siquiera dudó. De repente. permitió que su yo consciente se desplomara. otra bala salió disparada. algo que muy probablemente sería estúpido. Chris sentía que esta noche había sido diferente. viendo el nombre de Daniel en la pantalla. Había tenido una llamada telefónica. pero tenía la empuñadura de la pistola y fue capaz de aferrarse fuertemente controlando su respiración para alejar el dolor. Daniel no podía ver lo que sucedía. A las tres de la mañana su móvil vibró en el suelo antes de que estuviera lo suficientemente despierto como para llegar a él. Cuando Alex gritó y saltó a ayudarlo y alejarlo. se aferró a él. Maldiciendo. Alex era padre. lo justo para coger a Ansell con la guardia baja. y con un último pensamiento sobre lo que su padres y Chris pensarían. Había R. Scott | 106 . En un segundo tenía la mano en la pistola y todo se detuvo. un velo cayó sobre sus ojos. casi al termino de su turno. infiernos. Ya que de los dos era el oficial superior. Había sido llamado temprano. Causar un disturbio para alejar la atención del tío de ellos iba a terminar con uno de ellos con un disparo. La bala salió de la pistola y cavó profundamente un ángulo en su muslo.a hacer. y nunca llegó a casa. estaba atado emocionalmente a él de maneras que nunca había imaginado. En primer lugar nada de Daniel. Daniel tuvo su momento. Realmente intentó no preocuparse.J. pero tenía un inversión seria en el otro hombre. No había manera de que esto terminaría así. probablemente sentía que era su responsabilidad hacer algo. Cuando hizo el movimiento para arrodillarse tropezó.

pero de nuevo nada. Metido ciegamente en sus propios problemas. Tenía que llamar a alguien. Scott | 107 . trató de introducir el número de Daniel. Esperó hasta que el teléfono indicó que tenía un mensaje y de inmediato trató de ponerse en contacto con él. No era cerca de aquí. Siento que no tengamos más tiempo’. Espera. parecía mal.apretado los botones para contestar. claramente él había sido demasiado lento. Maldita sea. La voz de Daniel era baja. —¿Por qué tienes que hablar con él? —El mensaje que me dejó. Acabo… Por Dios. Recogió el móvil. Estaba bien. Mierda. probablemente le había dejado un mensaje. Chris. en realidad nunca lo había preguntado. Daniel había llamado a su hermano para encontrarlo. pero fue directamente al correo de voz. controlada y muy tranquila. pero en cuestión de segundos debió notar la confusión en la voz de su hermano y entonces estuvo lúcido y capaz de dar una idea de cómo encontrar a Daniel. se dio cuenta de que ni siquiera sabía en qué comisaría estaba Daniel. pero la vibración se había detenido. ‘Hola. R. yo sólo quería decirte que te amo.J. directamente al correo de voz. estaba al otro lado de la ciudad. Se desplazó a su propio correo de voz y lo conectó: un mensaje. ¿tal vez Andy lo supiera? La voz de Andy era confusa y somnolienta. pero un frío estremecimiento pasó por la espalda de Chris y en segundos estaba fuera de la cama y tirando de sus pantalones vaqueros.

él se deslizó corriendo pasando policías ocupados y terminó en una especie de oficina principal. Scott | 108 .El café estaba tibio. El policía del escritorio.J. no había puesto un pie en el puesto de Ame desde que había salido con la misión de saber qué demonios le había pasado a su amante. seguramente tenían alguna forma de contactar con Daniel y decirle que su amigo Chris estaba preocupado. pero no tenía realmente claro si los colegas de Daniel sabían que él era gay. y que cuando regresara le darían su mensaje. y la mirada algo sospechosa que estaba recibiendo del encargado fue suficiente para congelar lo que quedaba de la cafeína en el vaso de plástico. Sólo fue informado que el oficial Daniel Bailey estaba de guardia. —Mi amigo me dejó un mensaje —fue todo lo que Chris dijo. Todo iba de mal en peor cuando ni siquiera el policía que había conocido la segunda vez que Daniel visitó la cafetería lo miraba a los ojos. Johnson por el nombre en su tarjeta de identificación en el pecho. y nadie le decía nada. finalmente dejó de archivar los R. con ganas de gritar. De hecho. pero no estaba sentado exactamente en la bonita cafetería donde dispensaban cafeína caliente y magdalenas a los neoyorquinos. soy importante para él’. Quería exigir respuestas. Al final. poniéndose delante de la primera mesa disponible y hablando en voz lo suficiente alta como para que el policía que estaba hojeando unos papeles lo escuchara. Nadie lo había ayudado. reproduciendo las pocas palabras. ‘mirad. Desde luego no era de calidad como el que conseguiría en Amelia.

Levantándose. y al borde de agarrar un arma y entrar él mismo. Ansell Stewart. la tensión se arremolinaba en su interior. todo parecía surrealista. pero Chris quería hacer algo. ¿No se suponía que debería estar allí un tipo del FBI. —El jefe tiene que hablar contigo. y la situación de los rehenes era un millón de veces peor que cualquier cosa que Chris hubiera visto en las películas. Toda la sala se había quedado en silencio. Y ahora. supuestamente tenía algunos problemas emocionales. bajo la luz borrosa de la madrugada. Estaban en un callejón sin salida.papeles y miró hacia arriba. a Daniel. aparte de algún tipo de trastorno mental. y la situación seguía sin resolverse. R. el policía cogió el móvil y luego le indicó a Chris que lo siguiera. Chris había conseguido esa información en el pequeño y cambiante grupo de personas que estaban lo más cerca del cordón que podían. Daniel sólo terminó en el lugar equivocado en el momento equivocado. un inteligente y listillo negociador del FBI. Chris miró a su alrededor. para sacarlos del edificio? La nieve caía de manera constante sobre el cordón policial y los coches de policía. uniformados y vestidos de civil por igual. Cualquier cosa. todo el mundo se detuvo. rescatando a la mujer. Tenía los dedos entumecidos. sensible. Olvidando lo que decían los expertos. una hora más tarde. De repente ya no estaba tan frío ni con ganas de correr para poner la vida de Daniel aún más en peligro.J. Scott | 109 . Algo estaba mal allí. estaba exhausto. El secuestrador. un complicado laberinto de habitaciones en el edificio de oficinas en el que la ex señora Stewart estaba limpiando. atrapado en ese edificio venido a menos. contestando a la alarma de unas oficinas. y al compañero de Daniel. ex marine. Entonces pensó en Daniel. pero ninguna razón sólida para tener como rehén a su ex mujer.

la determinación en sus facciones y. e incluso le había suministrado más café de la policía que era como agua. otros dos colaboradores y el grupo de policías desplegados frente a ellos. le daba la limitada información que podía darle. el compañero de Daniel. Esto era estúpido. Necesitaba ver. —Necesitamos aquí un paramédico. el caos se desplegó entre la multitud.Uno de los policías de la comisaría de Daniel se había apiadado de él. Scott | 110 . Chris se esforzó por ver a Alex. Claramente algo estaba sucediendo. ¿Dónde diablos estaba Daniel? Chris pasó junto a la barrera. armas en mano. por lo que se agarró duramente del brazo del policía amistoso. R. tal vez estaban saliendo. Nada de Daniel. alguien estaba gritando. Había una especie de conmoción cerca de una de las grandes camionetas blancas y un amigable policía le hizo a Chris una señal con los pulgares hacia arriba. y él contuvo el aliento. a través del mar de uniformes azules y coches sólo podía ver un hombre siendo sacado esposado y una mujer.J. a continuación. esperando. tropezando fuera de la puerta. Se acabó en un instante. ¿Por qué no estaba Daniel allí? Los policías corrían.

él fue firme en eso. Una bala salió de la pistola y desgarró el muslo de Daniel. el compañero de Daniel. Esa acción era lo único que podía hacer para calmarla.J. la esposa gritando. el marido inconsciente. Scott | 111 . mellando una arteria. A medida que los minutos iniciales pasaron toda la historia había sido reconstruida: Alex. Daniel se había puesto a sí mismo en medio de la pistola en mano del psico y Alex. sólo faltaban tres días para Navidad. El amante de Chris cayó sangrando al suelo. y de pronto sucedió. 22 de diciembre Chris no sabía qué hacer consigo mismo mientras esperaba el informe del hospital. La íntima escena se hizo mucho más conmovedora debido a la hija de tres años de edad de Alex que se abrazaba a su padre mientras este explicaba lo que Daniel había hecho. sentado en las frías y duras sillas con la familia de Daniel mientras fingía que todo estaba bien. movía el arma. Alex tenía los recuerdos borrosos de los movimientos.CAPÍTULO TRECE Sábado. Alex la había abofeteado dijo. «¿Por qué haría eso?» El marido se rompió. R. Era 22 de diciembre. y se negaba a creer que Daniel no estaría fuera del hospital para ese día tan importante. Alex le dijo a la familia de Daniel que si no fuera por él no estaría allí de pie. ‘sólo agarré la pistola y le di una bofetada a la esposa’. en la zona alta. y el hombre corpulento de la cafetería. Todo había salido terriblemente mal. ayudaron a crear el conjunto de la imagen.

La madre de Daniel tenía los ojos secos en un primer momento. Daniel comentó que era gracioso que sus padres en realidad habían tenido más dificultades para aceptar su elección de carrera que su elección de pareja sexual. ni siquiera quería pensarlo. Llegar en minutos al cirujano de traumas en el St Angels. R. señalándolo. estaba bien con ser ignorado. la violencia dentro de él era tan jodidamente primaría que lo corroía. amaba su trabajo. habían hablado de eso en su primera cita. eso estaba claro. Chris quería golpearla.. Scott | 112 . Realmente no reconocieron a Chris en un principio debido a las prisas. La familia de Daniel entraba y salía de la UCI23. Sabía que esta era la familia de Daniel.. si iba a morir sus padres no deberían pasar las últimas horas de la vida de su hijo atacando sus opciones de vida y diciendo que Daniel había cometido un error.. —¿Cómo se ha permitido que él esté aquí? —La mamá de Daniel finalmente espetó. Chris. y luego fue un desastre lloriqueando de histeria cuando se pararon junto a su hijo en la cama y les informaron que había necesitado una transfusión de sangre.J. pero hablando con el cirujano que les explicaba las posibilidades de su hijo tres días después de que sobreviviera a la cirugía. Joder. Había una barrera entre ellos y Chris. y su ira y desesperación estaban siendo dirigidas hacia el exterior a la víctima más cercana. la pena y el dolor.. Por supuesto que Daniel debía ser policía. al igual que Alex había golpeado a la mujer histérica.Si los paramédicos no hubieran estado allí en la escena a la espera en caso de alguna muerte o heridos. Ella no podía hacer frente a todo. Mientras pudiera sentarse allí por si Daniel lo necesitaba. 23 Unidad de cuidados intensivos. y finalmente decidió que desde luego no iba a hacerse notar para captar su atención. su padre con comentarios afilados y preguntas punzantes. ‘le dijimos que nunca debería haberse unido a la fuerza de policía’.

Por acuerdo tácito se turnaban. ocultando ese arreglo. —Chris miró al cirujano con gratitud y atrapó la mirada comprensiva del padre de Daniel cuando el hombre mayor alejó a su esposa. A pesar de que había sido expulsado de la habitación. En realidad. detrás de excusas como ir a buscar café o agua. sin aceptar discusiones. —¿Daniel? ¿Cariño? R.—Soy su novio… —Chris había comenzado. ya estaba acabando el 23 de diciembre cuando los párpados de Daniel revolotearon y de repente ya no importó el tema de la terapia física o tratar con los efectos secundarios ni todas la advertencias que el inteligente cirujano les había dado sobre qué esperar. díganle algo. Ahora hablen con él. Hemos detenido los medicamentos que lo mantenían inconsciente. no iba a aceptar ninguna posibilidad de no estar allí. o que necesitaban ir al cuarto de baño. pero el cirujano interrumpió el inminente argumento contundentemente. Chris había vuelto a casa. Tenía a su amante de nuevo. Por lo menos a él no le importaba que Chris estuviera allí—. sabía una cosa. lo que necesita ahora es oír el sonido de sus voces. de una alguna manera informal.J. —Daniel necesita que le hable todo el que signifique algo para él. incluso ayudó a Ame un poco en la tienda mientras Daniel había sido mantenido inconsciente para curarse. Ahora que le habían dicho que podía despertar en cualquier momento. Scott | 113 . y derivado a la sala de espera.

Genial. —Después de que el médico lo haya visto —dijo la madre. «Algo falta. —Su madre estaba muy cerca. Eso era muy agradable. Estaba vivo. ¿Chris? Christian. —¿Mamá? —En su cabeza.» —¿Dónde está Chris? —murmuró alrededor de la bola de algodón en su boca. perdiste algo de sangre y necesitaste una transfusión. No hay mucho más que añadir. —Hola. justo lo que Daniel necesitaba. y entonces sintió que su padre sostenía su mano. Chris —dijo. añadió un montón de preguntas. R. La bala rozó una arteria. tan cerca que podía oler su familiar perfume. —¿Alex está bien? —Él está bien. Scott | 114 . Nadie le respondió y luchó a través de la niebla para preguntar otra vez—. Alex estaba bien y su familia estaba allí.J. soy el doctor Kavachik. Eso respondía a dos de las preguntas. Daniel. Puso todo su esfuerzo en el sonido de la palabra. ‘¿Qué diablos ha pasado?’ ‘¿Dónde está papá?’ ‘¿Estoy en casa?’ —Hubo un tiroteo —dijo su padre. Danny. Has sido muy valiente. Estaba flotando y oía la voz de su madre. Un par de días de reposo en cama y creo que después podremos ponerte en pie. ¿Cómo te sientes hoy? —Dolor —dijo Daniel. un médico con sentido del humor—. la arreglamos.Daniel se centró en las palabras y parpadeó en su camino de regreso a la plena conciencia. —Una herida de bala hace eso —dijo el doctor socarronamente.

Sin embargo. y no podía culparlo.. mamá? —Necesitaba saber lo malo que era todo esto. hijo — comenzó su padre. —Gay. y eres un hombre joven. —Es sólo que. ya que hubo un poco de daño muscular. te pondrás bien. —Su padre se encogió de hombros como si esa sola frase lo explicara todo. pero la incredulidad absoluta lo inundó y de repente fue demasiado. pero no iba a discutirlo. El médico continuó. Trabaja en una cafetería... —¿Alguien ha llamado a Chris? Entrecerró los ojos cuando sus padres se miraron el uno al otro y una mirada incómoda pasó entre ellos. quieres decir —Daniel respondió con la misma rapidez. ¿Alex no se ha puesto en contacto con él? —Lo hizo Daniel. Miró a sus padres hablar con el médico antes de que se fuera y luego esperó a que los dos volvieran hasta su cama. —Necesitarás terapia física.En la mente de Daniel eso ya era añadir mucho. —¿Pero qué. El miedo mordió profundamente dentro de Daniel. Te revisaré de nuevo más tarde. Pero. —Sabes que entendemos que eres como eres.J. —La voz de su madre se desvaneció. Scott | 115 . y parece que caíste torpemente y tienes una gran inflamación en tu rodilla izquierda. eso es todo. —Gracias —Daniel logró soltar. —Chris.. Mi novio Chris. ¿Acaso Chris no quería saber nada de él ahora? Tener un novio que estaba en la línea de fuego cada día tenía que ser duro. R.

Su madre miró a su padre otra vez. Encuéntralo y dile que estoy aquí. agitado. Daniel —dijo su madre. Lo amo. —Perdóname mi falta de modales y locuras —Daniel comenzó—. pero ¿no te gustaría intentar conocer a alguien apropiado en el club? ¿Tal vez tomarte unas cortas vacaciones en el viñedo y revisar a los que viven en los alrededores de la casa de la playa? —¿Qué jodidos. el ex idiota que había durado el tiempo suficiente para que Daniel descubriera que cada vez que lo miraba lo único que veía era el signo del dólar. Esta vez había una pregunta en su expresión. —¿Amas a ese hombre? —Su padre le preguntó con suavidad. Ha estado aquí desde que te trajeron —su papá planteó—. —Chris.J. ¿Qué pasa con ese buen hombre. Sólo estamos mirando por ti. Simplemente. Su padre asintió. —Genial. Me acaban de disparar en la puta pierna y quiero a Chris. mamá? —No hay necesidad de ser grosero.—¿Perdón? —Querido. De repente. Christian Matthews. el corredor de bolsa? Daniel ni siquiera quería allí a Malcolm. Daniel. Scott | 116 . Voy a ir y traerlo. —Él ya está aquí. te apoyamos al cien por cien. ofendida—. A estas alturas estará enloquecido. pero el dolor lo detuvo y maldijo en voz alta. R. ahora era el turno de su madre—. Lo conozco desde la universidad. quiso moverse de la cama.

J.—Lo siento. Scott | 117 . ¿Estaría Chris todavía interesado? ¿Se habría dado cuenta exactamente de lo que podría sucederle cualquier día. No sabíamos que lo amabas. Daniel quería a Chris. Ella puso una mano suavemente sobre la suya—. Danny —dijo su madre. En ese momento entró una enfermera en la habitación y comenzó a revisar sus signos vitales. el tipo de amenazas que ocasionalmente enfrentaba? R.

. desesperado por ver a Daniel por sí mismo..J. —Se movió pasándolo. Se quedó mirando el espumillón rojo y oro que decoraba la mesa de información. indicándole que entrara. Chris saltó de golpe. como un niño esperando la Navidad. Finalmente Daniel sería libre de cualquier conexión a ellos. —Gracias. Al menos una hora de espera después. señor. Su voz era áspera cuando le dijo algo a la enfermera R. Lo estaba haciendo muy bien y la enfermera revisaba sus signos vitales. el padre de Daniel de pie a un lado.CAPÍTULO CATORCE Chris había sido relegado a las frías sillas de plástico de color naranja para los visitantes que esperaban. llámame Edward. y aparatos de limpia plata. los tubos serpenteaban claramente formando un nido de líneas frágiles. sabía que pronto sería trasladado. Todo en la habitación era tan estéril. con la puerta abierta. Scott | 118 . Bebió más café de mierda y se mantuvo cuerdo escuchando a las enfermeras mientras hablaban. —Había calidez en la voz del otro hombre. y Chris tropezó poniéndose de pie lo más rápido que pudo. pero el hombre de más edad detuvo su entrada con un apretón fuerte y luego una mano extendida. Chris le dio la mano con cautela. pero nadie le había dicho que le estaba permitido volver a la habitación. ni rastro de la Navidad para los pacientes por temor a infecciones y a la falta de limpieza. la puerta se abrió. y las paredes. —Daniel está preguntando por ti. todo blanco. almohadas. Sabía que Daniel estaba despierto. —Hijo. sábanas. Nada de eso se permitía más allá de las puertas principales de la UCI. más de la que había tenido de la madre de Daniel. y todavía estaba sentado allí.

Chris se dio cuenta de la cánula en la parte posterior y del miedo que había vivido durante tres días. y en seguida estuvo de regreso el Chris torpe. R.J. Bien podía haber seguido a la espera de que ese hombre abriera los ojos. —Chris —Daniel. parecía un poco contenta de verlo. habría seguido sentado durante horas contemplando las vueltas y giros que había dado su vida en las últimas semanas. ¿Quién podía decir que Daniel estaba sintiendo ni siquiera la mitad de lo que él sentía en esos momentos? ¿Quién sabía si Daniel tan sólo lo había llamado para decir hola y eso era todo? —Hey —Chris ofreció suavemente. incluso mientras agarraba la mano que Daniel le ofrecía. pero no había nada ahí. pero luego se detuvo ante el ancho pecho de Daniel cubierto por una bata blanca de hospital. Con cautela se acercó un poco más. Ella se movió y Chris tuvo su primera visión de Daniel sin la parafernalia que había ayudado a su respiración y empujado los nutrientes que necesitaba. su mano moviéndose para tocarlo. El tubo en la garganta de Daniel claramente lo había golpeado. —No vuelvas a hacerme esto otra vez. el que nunca podía hilar una frase completa. La emoción era espesa en su garganta y quería decir algo más. e incluso la madre de Daniel. que oscilaba apenas a un lado.mientras esta se inclinaba sobre él ajustando las sábanas. Scott | 119 . La enfermera le sonrió. levantó su mano y mientras le hablaba.

en los últimos días. lo más importante era que bajo esa ordenada fachada social que llevaba tan bien ocultaba el miedo por su hijo. Probablemente estaba acostumbrada a que los familiares quisieran oír las noticias directamente de los médicos o los cirujanos. y parece muy probable —fue lo que ella respondió. —Chris alivió la tensión. apoyándose en su novio y golpeando sus hombros suavemente—. con cuidado de no tocar ninguna parte que le causara dolor. ¿eh? —Se había sentado en el borde de la cama de Daniel tan pronto como pudo. 23 de diciembre —Con un poco de suerte —dijo la enfermera jefe. eso es lo que el médico le aconsejó. será capaz de volver a casa en Nochebuena. Tendrá que hacer reposo forzoso en cama pero el médico me ha dicho que está dispuesto a darte el alta para que sane en casa. hojeando las páginas de la gráfica de Daniel—. era que en realidad eran las enfermeras quienes dirigían el espectáculo. —¿Asumo que eso es realmente lo que el médico ha aconsejado? —La madre de Daniel interrumpió y miró a Chris con suspicacia. haciendo caso omiso ante la preocupación que incluso Chris pudo oír en la voz de la madre de Daniel. R. Como si tuviera algo que ver con un gran nefasto plan para llevarse a su hijo del hospital. Es una buena noticia. La enfermera la miró sin comprender y luego volvió su atención a las notas. —Sí.J. Scott | 120 . Él había descubierto mucho acerca de ella. sin embargo.CAPÍTULO QUINCE Domingo. —Gracias. Melissa. De lo que Chris había observado durante su tiempo sentado en la recepción.

Lo que Daniel dijo a continuación hizo que se sintiera por dentro como gelatina..J. y finalmente desaparecieron. —Me gusta tu lugar. —¿Qué estás pensando? —Daniel brusquedad y tosió—. —Se intercambiaron besos. me quedaré con Chris. tienes amigos que tienen casas grandes. Scott | 121 . Daniel. Y. mamá —comenzó—. Daniel —dijo Melissa. cariño.. —Es tu elección. Ame tenía un sofá cama en su sala de estar. Melissa no perdió el paso. Te ves muy serio. moviendo su mano sin ataduras para agarrar la camisa de Chris y acercarlo más. El corazón de Chris dio un vuelco. Había estado esperando que de alguna manera pudiera involucrarse en su cuidado. preguntó con —¿Estás seguro que quieres estar conmigo cuando salgas? Quiero decir. —Estaré bien. y vaya. ¿Dónde iba Daniel a dormir en su pequeña habitación? ¿Habría realmente espacio para un enfermo en su cama en la casa de Amelia? ¿Daniel incluso querría compartirla? Si no. ¿Dónde más iba a querer estar? R. Te amo —susurró—. tranquilizado por el aleteo del pulso en el cuello de Daniel. se comprometieron a visitarlo al día siguiente. ¿no tienen tus padres esa enorme mansión en la ciudad? Y también tienes tu propia casa… Daniel frunció el ceño hacia él.—Tenemos tu viejo cuarto listo. Daniel estaba medio dormido y los ojos brillantes de Chris estaban centrados en la pequeña porción de piel en el pecho de su amante que la bata de hospital revelaba. No podía dejar de tocarlo. sólo continuó poniéndose su chaqueta. Ahora solos.

Cuando descubrió que Santa Claus no era real. —La voz áspera por el sueño de Daniel fluyó sobre Chris.CAPÍTULO DIECISEIS Día de Navidad Cuando Chris era un niño. Él se reunía con Andy en la parte superior de las escaleras y los hermanos miraban a través de la barandilla y hablaban en susurros acalorados en voz baja sobre lo que podían ver bajo el árbol. —Daniel evadió la pregunta del dolor. ¿Tienes mucho dolor? —Nadie duerme la mañana de Navidad. eso no le impidió seguir sintiendo la emoción anticipada de un día tan especial. El más perfecto despertar que podía imaginar. Regalos apilados debajo de un árbol y despertar muy temprano bajo el negro azabache fuera de la ventana. este se volvió totalmente de lado.J. Daniel no había dormido muy bien. Chris extendió la mano y encendió la luz de la mesilla demasiado rápido como para que Daniel pudiera R. —Mañana. Despierto en la habitación oscura. Este. se centró en la suave respiración del hombre que yacía junto a él. la Navidad había sido el momento decisivo del año. sin embargo. como demostraban las sábanas reunidas en un montón y retorcidas a su alrededor y por la humedad del sudor en su piel caliente. sobre todo teniendo en cuenta todo lo que había sucedido. y con una sonrisa. —Deberías estar durmiendo todavía. Se había negado de plano a tomar los medicamentos para el dolor. pero fue obstinado como el infierno sobre eso y Chris había tenido una pelea en su manos para lograr que se relajarse. Scott | 122 . era el mejor día de Navidad de toda su vida.

hizo una mueca cuando sus pies descalzos tocaron el suelo frío y luego llenó el vaso de agua de la mesita de noche. —No quiero perderme nuestra Navidad. Bajando por un lado de la cama. Demonios. —Me dejan somnoliento —dijo Daniel malhumorado. La siguiente vez que Daniel se despertó. No importaba si esa Navidad pasaba en un borrón entre el alivio del dolor y el sueño. del hombre dentro de él que amaba. con la catástrofe se estaba perdiendo muchas horas. de su alma. y esperó hasta que finalmente cedió y se tomó las pastillas. Lo que Chris dijo a continuación. eran palabras nacidas del corazón. Cogió dos píldoras de la botella y ayudó a Daniel a sentarse. —Idiota —dijo Chris tan bien como pudo. —Tienes que dormir. estaba enamorado y estaba decidido a tener una vida con el hombre que estaba en sus brazos. —Chris colocó a Daniel a su lado y luego se hicieron suavemente hacia atrás. solo había una suave luz de una lámpara de noche iluminando el cuarto oscuro. —Siempre tendremos el próximo año. Scott | 123 .controlar sus facciones en las que se evidenciaba su sincero malestar y agotamiento. Si bien hacía tan solo un mes que se habían vuelto a encontrar. ¿Era la noche de Navidad? ¿Qué se había perdido? R.J.

—¿Qué hora es? —preguntó. donde se cepilló los dientes. una sudadera holgada y un maltratado abrigo de Chris seguido de una bufanda y un sombrero. Scott | 124 . Tenía en la mano un libro de bolsillo. pasando por las dos puertas que daban a la azotea. Daniel se apoyaba pesadamente sobre Chris y solo gracias a la pura voluntad lograron llegar a la pared que llevaba a la parte superior del edificio. habría dicho algo del estilo ‘¿Qué jodidos?’ Juntos consiguieron que Daniel llegara al baño. probablemente. y Daniel R. Tenía la garganta áspera. una historia de Stephen King. ¿Puedo ofrecerte algo más? —¿Tal vez podamos salir en busca de un poco de aire? Chris levantó las cejas en una pregunta silenciosa pero en realidad no pronunció las palabras.J. con la espalda apoyada por almohadas. Daniel no creyó que alguna vez hubiera probado algo tan condenadamente perfecto. Se vistió con un chándal suelto. El frío era penetrante pero aun así terapéutico. —Chris estaba sentado en posición vertical en la cama. Chris asintió hacia una puerta al final del pequeño pasillo e hicieron el camino por las escaleras. Luego le pasó un vaso de agua. la noche de Navidad. —¿Se puede subir a la azotea desde aquí? —preguntó Daniel. —Poco después de las seis. Se retorció un poco para estar sentado un poco más vertical y Chris dejó caer su libro sobre la mesa y lo ayudó. —Oye —Daniel logró decir. Se detuvieron por un momento en la parte superior de las escaleras.—Hola. las jodidas medicinas le dejaban la boca seca. por lo que pudo ver. sintiéndose finalmente un poco más normal. Ha nevado de nuevo. extraño.

pero no se oía ningún ruido.agarró la mano de Chris y luego echó la cabeza hacia atrás para mirar al cielo de la noche. de la noche. pero la ciudad contra el negro cielo de la noche era impresionante. Cuando se retiró tenía una amplia sonrisa en su cara y sólo dijo: —Sí. La ciudad nunca estaba tranquila. o la Navidad. Paz. pero este volvió la cara hacia él y lo besó profundamente en respuesta. ni siquiera en el día de Navidad. amortiguados por la nieve que caía suavemente y se arremolinaba y bailaba alrededor de ellos.J. ¿considerarías mudarte conmigo? Lo dijo cuidadosamente. Daniel nunca se había sentido más en paz de lo que lo hacía en ese momento y no estaba seguro de si se trataba de Chris. —Cuando todo esto termine. —Hermoso —Daniel murmuró. El resplandor de las luces hacía menos evidentes las estrellas. pero estaba muy dispuesto a hacer todo eso con Chris permanente. R. Chris hizo un pequeño ruido de acuerdo y cogidos de la mano se quedaron allí por un corto tiempo. Scott | 125 . Esperaba que Chris lo pensara.

De todos modos es lo que me tendrán haciendo en una semana. sólo quería a Daniel feliz. lo llenaba de temor. y cuando llegaron de nuevo a la cafetería Chris estaba de mal humor por el gruñón de Daniel en sus manos. no quería ni siquiera empezar a pensar en Daniel en la comisaría. el pensamiento de que volviera allí. El PT24 estaba funcionando bien y no pasaría mucho tiempo antes de que Daniel pudiera regresar a la comisaría.J. Se negó a que su miedo de lo que podría sucederle gobernara cómo se sentía ahora y se centró en el hecho de que tenía un papel que desempeñar.CAPÍTULO DIESICIETE Lunes. —Chris colocó un café frente a su novio y pegó en su rostro la mejor expresión de apoyo que podía reunir. La otra parte de él. R. Scott | 126 . —Yo sólo quiero volver a trabajar —Daniel chasqueó mientras trataba de ponerse cómodo en una de las mesas redondas de la cafetería. Él estaba resultando sorprendentemente ser el mejor novio de toda la ciudad de 24 Entrenamiento físico. al peligro. Siete cortos días y no lo tendría más para sí mismo. Dios. la que se había enamorado tan condenadamente duro que dolía. —Ha pasado poco tiempo. 07 de enero Ese día la terapia física había sido más intensa de lo que había sido desde que comenzó. —Podría volver y estar detrás de un escritorio —Daniel repitió por enésima vez desde que había dejado los fuertes medicamentos y estaba en la PT y en recuperación—. Egoístamente. Daniel.

—¿Y todo bien? —Daniel murmuró alrededor de un bocado de muffin de chocolate obscenamente grande. Tragó saliva y luego repitió la pregunta—. —Dijeron que la cesárea está programada para mañana. Desde Navidad. y hasta ahora. Daniel amaba los bebés. Tal vez era el tema de ser un policía herido lo que tenía Daniel a su favor.Nueva York. ¿Está bien? —Los médicos dicen que está haciéndolo bien. Más o menos a las diez.J. —Claramente Daniel estaba confundido en cuanto a qué emoción debía mostrar ante la llegada de los muffins. o que durante un tiempo había utilizado un bastón para mantener el peso de su pierna lesionada. atraía a las mujeres con bebés. el bebé tiene que estar aquí más pronto que tarde. Daniel se decidió por hacerse el gruñón con los ojos entrecerrados. incluso con el reposo en cama. Ame lo había descrito como ‘moscas alrededor del culo de una vaca’. cuando bajaba desde la habitación de Chris a la cafetería y mientras se bebía el café. —Bebe tu café y deja de quejarte. Scott | 127 . pero su presión arterial todavía no es buena. gran hombre —dijo Ame con una sonrisa en su voz mientras dejaba caer dos platos con magdalenas de triple chocolate—. Las reacciones enfrentadas de ‘odio estar enfermo’ y ‘me gusta mucho el chocolate’ eran cómicas de ver. era un imán para ellos. pero eso no le impidió sumergirse en el cielo de los muffins. Tal vez era su R. la fachada no se había agrietado para exponer al hombre asustado que estaba debajo. —¿Has sabido ya algo de Maria? —Chris vio la necesidad de cambiar la conversación y se decidió casi al instante por un tema bastante seguro. Cualquier otro amaría las vacaciones forzadas. Chris escuchaba a medias mientras veía como se rompía en el magnífico rostro de su amante con una sonrisa.

Su móvil vibró en su bolsillo y lo sacó para comprobar la pantalla. Chris lo observaba mientras trabajaba y le llevó una enorme cantidad de auto-control no saltar el mostrador y meterse entre las nuevas madres hormonales con bebés en brazos y su corpulento amante de 1. Fuera lo que fuera. pero con tiempo llegaría. Edmund Voegleson. Edmund al habla. —Christian Matthews —respondió formalmente.pelo oscuro encrespado que tocaba su cuello en suaves ondas o los más increíbles ojos color avellana cambiantes conocidos por el hombre. felices de estar en la pequeña habitación de Chris.98 metros. Scott | 128 . excepto la comunicación escrita con las acusaciones de la interacción inadecuada estudiante-profesor. No habían vuelto a hablar de irse a vivir juntos. de forma incidental. Sonaba como el director. La escuela privada no había firmado nada. y las madres no muy lejos de la misma reacción. —Christian. El del colegio Sagrado Corazón. entonces con unos pocos gestos y muecas Daniel tenía al bebé balbuceando y sonriente. cuando Daniel estuviera mejor y quisiera que Chris se mudara a su lujoso apartamento. —La persona que había firmado su despido R. tratando de poner un nombre a la voz. en sus momentos más extravagantes consideró que Daniel llevara una camiseta con un logo que dijera: propiedad de Christian Matthews. De hecho. Ame y Daniel ni siquiera observaron el movimiento. si una mujer se sentaba cerca de él con un bebé llorando. pero seguramente Edmund Voegleson no cogería el teléfono para hablar con un ex profesor de su escuela—.J. se levantó para alejarse de la mesa. Pulsó el botón de conexión de llamada y luego. Aún absorto en la conversación del bebé. Un nombre que nunca pensó que volvería a ver. de alguna manera. ¿Cómo estás? —Chris frunció el ceño. Lo que vio le envió una verdadera ráfaga del pasado.

la fuerza tranquilizadora de Daniel agarrando su brazo. y no podía pensar en una persona más digna para que volviera a la escuela que tú. que queremos que vuelvas al Sagrado Corazón.. —Hola —dijo Chris finalmente.. —Una vacante.. —Volver —dijo Chris. simplemente resumía la frase que le había dicho por falta de algo más que decir. — Edmund vaciló momentáneamente cuando puso el énfasis en amigo. Scott | 129 . —Tenemos una vacante en el Departamento de Inglés. Christian —dijo Edmund bruscamente como si fuera la continuación de alguna gran conversación—. —No cobrarías lo mismo que la vez anterior. amigo. No había duda en su voz. por supuesto. —La situación es. —A ver si lo entiendo —Chris comenzó bastante agradablemente.del Sagrado Corazón por ser gay. y empezarías desde abajo de nuevo. Recostado sobre su amante. —Ya veo… —Whitman Hamilton Keyes ha sido ascendido a jefe de departamento. pero estoy seguro de que estarás de acuerdo en que el Sagrado Corazón es sin duda el mejor lugar para enseñar. Tú eres un viejo. —Chris trató condenadamente duro de mantener la incredulidad en su voz. Se apartó del apoyo de Daniel y se dirigió a la R. esperó a oír más. ya me entiendes. y seguramente señalaba claramente quién era porque Christian no había respondido.. ¿De qué diablos iba eso? Sintió a alguien a su espalda. El director tosió y murmuró algunas otras palabras que Chris no pudo distinguir.J.

J. en una escuela que alentó activamente la demonización de un profesor gay y por menos dinero de lo que valgo?» Chris sabía que tenía que terminar esa conversación antes de que realmente perdiera el control. voy a rechazar su amable oferta. tengo la esperanza de que si necesito una referencia estará en condiciones de proporcionármela.parte inferior de la escalera. —Oh. —Sin embargo. —Señor. agarrando con fuerza la chaqueta de Daniel y animándolo a que lo siguiera. No. Muy ventajoso. Chris terminó la llamada presionando tranquilamente el botón y luego abrazó con fuerza el móvil contra su pecho. con todo respeto. —Por supuesto. «¿Dependiendo del hombre que mintió cuando le preguntaron sobre los correos electrónicos. Chris y Edmund—. ¿Me está invitando a que vuelva a un puesto en el departamento de inglés con un salario más bajo y a las órdenes del hombre que se negó a asumir la responsabilidad por lo que había hecho y por lo que me despidieron en primer lugar? —Sí. —Edmund estaba lleno de satisfacción cuando goteó esa única palabra—. Matthews. Espera. Mira. sin duda sería beneficioso para todos los interesados que reanudaras tu papel aquí. Daniel cerró la puerta de la cafetería detrás de él y de repente solo estaban Daniel. —¿Estás bien? ¿Chris? R. —Buenos días. Scott | 130 . Daniel puso un dedo debajo de su barbilla y lo animó a que elevara su mirada.

El que estaba allí de pie era Daniel.—Tuve que… —No podía hablar. el hombre que amaba. Scott | 131 . Volver a la docencia. —La epifanía golpeó a Chris como una tonelada de ladrillos. Chris tenía que enseñar. y tengo que hacer algo con las habilidades que tengo. y no podía hilar una frase sensata— decirle que no. Tanto como Daniel necesitaba volver al cuerpo de policía para asegurarse de que el sol brillaba como en un día de verano. la única persona con la que se sentía totalmente como él mismo. ¿Qué coño? —Está bien. La expresión de sus ojos de color avellana estaba llena de compasión y comprensión. —Quiero vivir contigo. Daniel le dio un beso en los labios y luego acunó su rostro.J. R. Eso está bien. No quiero que os preocupéis.. —Ya era hora. Quiero decir... Yo quiero.. Trabajar con Whit. y se tambaleó hacia atrás hasta que golpeó la pared... y sonrió con satisfacción y luego se rio. Tiernamente. Menos dinero.

—Soy un buen maestro —Chris respondió obedientemente. —Él dijo las palabras. No tienes que darles el poder de hacer que te preocupes por eso. Era lo que le daba sentido a su vida y había sido así desde que Peggy McGuire necesitó ayuda con la historia cuando estaban en quinto grado—. Cuando Ame llamó a la puerta del apartamento de Daniel temprano en la mañana. —Un gran maestro. Daniel lo miraba con una exasperada y familiar expresión.CAPÍTULO DIECIOCHO Lunes. —Lo vas a hacer muy bien —dijo Daniel en voz baja mientras le ajustaba la corbata y le sonreía. ¿Todo lleno de muffins? Daniel sonrió. tenía en sus R. —¿Qué pasa si el Sagrado Corazón me dio una mala referencia? —Nos prometieron que no lo harían. Y mírate a ti —dijo para cambiar la dirección de la conversación—. Scott | 132 . 14 de enero El primer día de Daniel de vuelta en su escritorio fue el mismo día en el que Chris tenía su primera entrevista después de los ocurrido en el Sagrado Corazón y el cuarto día de convivencia en el apartamento de Daniel. Chris amaba enseñar. pero no estaba del todo convencido de que lo que estaba diciendo era verdad. —Gran maestro.J. Di después de mí: — Yo soy un gran maestro. —Daniel frunció el ceño mientras corregía las palabras de Chris.

—¿Era una pregunta del formulario de solicitud? —Daniel preguntó pacientemente. Por supuesto que no. —Chris… —Tengo miedo. Por Dios. listo para trabajar. Esta tenía un mensaje simple y era para Chris: ‘buena suerte’. Daniel llevaba su uniforme todo planchado y pulcro. e incluso tenía el pelo arreglado después de que se lo hubiera cortado y descargado. Chris no quería quejarse pero sin duda se había perdido la suavidad de la longitud más larga. Scott | 133 . Daniel miró los muffins y luego de nuevo a Chris con los ojos entrecerrados. ¿Qué pasa si consigo el jodido trabajo y lo descubren? ¿Debería haberlo puesto en el formulario de solicitud? Daniel pareció confundido por un momento. simplemente no puedo evitar pensar inconscientemente en lo fácil que sería que jodiera todo esto. —No. Un grande para Daniel para que la llevara al trabajo con las palabras: ‘id a coger a los malos’ garabateadas en la tapa. —No cambies el tema —dijo con firmeza. —Ahí lo tienes.manos dos cajas de magdalenas. y una caja más pequeña que contenía un solo panecillo. —¿Que te fuiste del Sagrado Corazón? —No. —No voy a cambiar. No es un requisito. Chris suspiró y puso una mano sobre el plano pecho de su amante. Daniel. Chris parpadeó. —Daniel desestimó sus miedos con un chasquido de sus dedos. ¿por qué no podía Daniel ver cómo podía ir esta situación? Con un fuerte R. que soy gay.J.

finalmente. sobre sus hombros. —Mire. basado en la escuela. una tasa de aprobados del cien por R. Chris se quedó solo en medio de la cocina de Daniel agarrando la caja con el pequeño muffin. —Está bien. que aún no podía soltar todos los hilos. Joder. señor Matthews. Scott | 134 . Estaba interesado en lo que Chris tenía que decir y respondió cuidadosamente a sus preguntas sobre el currículo y la evaluación. El director de la Escuela Secundaria North Downs era un tipo de unos cuarenta y tantos años con una expresión grave y el pelo gris acero. Bueno. Ser gay había sido más que un requisito en su antigua escuela. infiernos. —Usted enseñó en el Sagrado Corazón: buena financiación para las aulas. voy a ser honesto con usted. ser gay y dormir con ese imbécil de Whitman. La financiación es inexistente.J. Chris no podía dejar de notar que parecía que tenía el peso de su mundo. Podría ir mal de tantas maneras. deseando poder volver a la cama. padres agresivos. Daniel lo dejó para incorporarse en su primer día de vuelta como policía de la ciudad y. Las aulas de inglés necesitan desesperadamente un cambio de imagen y nuestra tasa de aprobados en Literatura es terriblemente baja. algunos de los padres tampoco se preocupan. había perdido su trabajo a causa de ello.beso y un rápido abrazo. niños inteligentes tutelados de forma privada. algunos de los niños ni se preocupan.

—Yo no. Eso era realmente todo lo que necesitaba decir. la aristocrática escuela lo había llevado a este suburbio de medio pelo. y Chris asintió sin poder hacer nada. Buscó en su cabeza algo que decir y maldijo a la tensión que se había apoderado de su garganta. Scott | 135 . ¿Quién infiernos decía que quería marcar la diferencia en una entrevista? El director simplemente lo miró con una suave sonrisa comprensiva. —Yo no era una buena opción para la escuela —dijo Chris. —No hubo ninguna razón para que dejara su último trabajo.. Ni palabras que me esperaría ver como que deseaba impulsar su carrera o que ha tenido un choque de personalidades. sino que trabajó en una cafetería llamada Amelia. Le llegó un jodido pensamiento. —Sus referencias son impecables —agregó el director.J. Una vez más. ¿Cómo actuaría Daniel en esta situación? —Soy un buen maestro —Chris soltó—. —Él gimió para sus adentros cuando el cliché se empujó y salió por su boca. solo empujó a Chris en la dirección correcta. Quiero marcar la diferencia.. no hizo una pregunta.. Maldijo para sus R.ciento en los exámenes estandarizados… —El director estaba mirando sus papeles y eso le dio tiempo a Chris para ordenar sus pensamientos. Sólo hay un recuadro vacío y un espacio de un año en el que no enseñó. No había habido ninguna censura en el comunicado. —dejó de hablar tan pronto como se dio cuenta de que en realidad el director no le había hecho una pregunta directa. él no ajustaría bien aquí. lo que probablemente implicaba un paso hacia atrás. Amo el inglés y amo enseñar. Yo no estaba. Sobre el papel. Solo declaraba lo obvio en función de su solicitud..

eso no había terminado. —Ya está. Claramente. ¿Demasiado joven? —Demasiado gay. a la escuela. Lo que quiero de mis maestros es respeto. La declaración estaba ahí ahora.. Podía haber jodido la entrevista. independientemente del sexo o de su opción de vida. Daniel iba a matarlo. Empujándose a sí mismo se puso de pie y extendió una mano. —¿Qué fue? ¿Demasiado pobre para los padres agresivos? —El director se rio de su pensamiento—. y Chris lo hizo de inmediato. a sus colegas. El director asintió e hizo una marca en la solicitud. Scott | 136 . ¿Es lo suficientemente fuerte como para pasar más allá de eso y enseñar lo R. A continuación. —Me gustaría decir que North Downs es una escuela totalmente inclusiva donde se apoya a cada maestro al cien por cien. —¿Está bien.J. simple política de aula. —Los chicos le romperán en pedazos si se enteran de que es diferente.. empujó los papeles a un lado y juntó los dedos. pero al menos se iría con dignidad. —Gracias por tomarse el tiempo para considerarme —dijo. le hizo un gesto para que se sentara. Su corazón se hundió y su boca estaba seca.? —Ahora Chris estaba muy confundido. El director no tomó su mano. Pero no puedo. y a los niños. Joder. Lo había dicho. Chris no tenía que saber nada más. En su lugar. dejó la pluma en su lugar. —Me importa una mierda lo que le guste o cómo pasa su tiempo fuera de las puertas de la escuela. Lo miró reflexivo. Respeto a sí mismos.adentros por no haber puesto una de las muchas razones que tenía en el recuadro para ello.

—Alex se encaramó en la esquina de su escritorio. seguía R. Lo sé. Colocó la caja de muffins en el escritorio y se sentó en su silla. Bailey. Bien.» —¿El lunes? Sí. puedo hacerlo lunes.» El escritorio de Daniel tenía globos. Realmente no importaba que hubiera sido Alex quien lo había recogido y lo había llevado.suficientemente bien como para que puedan aprender a amar lo que les está enseñando? —Creo que sí.. Supuso que la gente estaba contenta de que estuviera de vuelta. señor. Scott | 137 . Días. el puesto es tuyo.. —Bienvenido de nuevo.? «Coherente. mierda. ¿Cuándo puede empezar? —¿Uhmmm. Siete días. Todavía tenía dolor en el muslo. en realidad su escritorio tenía condones inflados unidos con lazos de plástico. —¿Cree? —No. «Joder.J. ¿no?» —¿Podría comenzar el próximo lunes? «¿Lunes? ¿En una semana? Siete. —Entonces. señor Matthews. señor. Excitantes. pero conseguiría mejorar cuanto más lo ejercitara.

Una casa con la palabra ‘POLICE’ escrita en ella y luego lo que imaginó que serían Alex y él de pie junto a ella. —Es bueno estar de vuelta —dijo. Scott | 138 . No sé que es peor. Kathy ha preparado una última cena antes de que tenga al bebé. entre tantos otros que ella había hecho para él. — Ella dijo que quiere que lo pongas en tu escritorio. —Alex le pasó una hoja llena de garabatos. y asintió hacia ellos ante el tranquilo reconocimiento. eso o recibir un disparo. Se sirvió un muffin—. tenemos mucho que archivar. Gracias a Dios que estás de vuelta —dijo. —Mierda —dijo Daniel de mal humor—. Alex se echó a reír y luego le robó otro muffin. —Daniel lo hizo. desde su perspectiva. pero Daniel entendió el mensaje. —Dale las gracias. R. Inclinándose hacia adelante. —Estaremos allí. Daniel almacenó la información para posteriores burlas. ¿qué hay en el calendario? — preguntó Daniel. —Emma te ha hecho esto. Emma. y me he presentado voluntario para permanecer aquí contigo. —Díselo tú mismo.J. Este sábado. Un par de policías se acercaron y le dieron una palmada en el hombro. no hay excusas. mi chico. Chris y tú.marcando el punto de su regreso. Estarás en la mesa por lo menos durante una semana. había dibujado a Daniel alto y a Alex bajo. —No hay nada para ti. la colocó en su pequeño espacio y luego se echó hacia atrás para admirarlo. Nosotros. La magdalena lo hizo sonar más como un revoltijo al azar. Ahora.

R.J. justo lo que le gustaba hacer. También tenemos que reunirnos con ese tipo que viene a hablar con nosotros sobre el trabajo de enlace con el albergue. Perfecto. Bailey. archivar es trabajo del diablo. Podría manejar el archivo. Scott | 139 . tenía ganas de ser parte de la comunidad. Era como cualquier otro policía. era bueno estar de vuelta aquí donde haría una diferencia. se iría a casa con Chris. El trabajo de enlace con el albergue sonaba interesante. cuando terminara.—Créeme. Archivar sonaba menos emocionante. Daniel extendió sus piernas debajo de la mesa con una pequeña mueca de incomodidad. Te vemos en la cafetera en diez. pero infiernos.

J. Chris iba en esa dirección antes de lo de Whitman y el Sagrado Corazón. Habían comprado una cama más grande e incluso había ganado la lucha para pagar la mitad. y había puesto algunas de sus propias fotografías junto a las de Daniel. era un hombre asentado. Tenía todos los aparatos imaginables y armarios completamente equipados. Por supuesto. No podía recordar a ningún colega de Daniel llamado Jason.CAPÍTULO DIECINUEVE Domingo. 30 de enero Chris descubrió que disfrutaba cocinando en la cocina vanguardista de Daniel. pero un año. Daniel tenía todo lo que Chris no. Por supuesto. Él que viene a trabajar con nosotros en los temas de la comunidad. Desde un apartamento real a una máquina de café. —Hoy me he encontrado de nuevo con Jason —Daniel entabló conversación mientras preparaban la cena. Scott | 140 . Se sentía cálido y acogedor. —Oh sí. su mitad saldría de algunas nebulosas ganancias futuras pero al menos Daniel sabía que tenía la intención de pagar. —¿Jason? —preguntó. el que administra el refugio. Si no hubiera conocido a Daniel no habría habido ninguna posibilidad a corto plazo de que hubiera sido capaz de salir de la pequeña habitación encima de la cafetería. En cierto modo. y sus ahorros se esfumaron. —¿Te acuerdas? Es el tipo que mencioné la semana pasada. Amaba estar en el apartamento de Daniel. ¿el ex militar? R.

pero sonaba a pregunta. —Chris logró decir esa única palabra. —Está bien. —Es nuestro apartamento. El salario de un maestro nunca iba a ser suficiente para ser parte de la vida de Daniel a largo plazo. ¿Qué más quería Daniel que dijera? —Chris —dijo Daniel. Uso un solo dedo para presionar la barbilla de Chris hasta que este no pudo hacer nada más que mirar a los hermosos ojos de Daniel. Daniel no dijo nada. Tiene algunas ideas sobre cómo podría ayudar la policía en los problemas en el refugio de los sin techo.J. los bizcochos no iban a hacerse solos—. —¿Qué? —Chris respondió amablemente.. —¿Por qué preguntas si estoy de acuerdo? —Se volvió a la nevera para encontrar la nata. Es tu apartamento —terminó en un murmullo. Giró a Chris hasta estuvo frente a él. Vale. así que pensé que sería bueno algo de privacidad. y con firme insistencia le quitó la nata y la colocó de nuevo en la nevera antes de cerrar la puerta. R. —¿Chris. de espaldas a la nevera. pero tengo la sensación de que algunas de sus ideas son un poco controvertidas como para ponerlas en práctica.—Espero que no te importe.. y un dolor familiar se agarró al pecho de Chris. pero le pedí que viniera a comer el sábado. Scott | 141 . Daniel tenía pantalones vaqueros en su armario que probablemente costaran más que Chris ganaba en una semana. —Daniel hizo hincapié en ‘nuestro’. Ahora el tono era un poco menos cuestionador y un poco más acusador. Chris hizo una mueca.? —Daniel se limitó a decir una cosa: su nombre. Antes de que pudiera perderse en demasiada autocompasión Daniel estaba junto a él. Chris miró a su novio y entrecerró los ojos.

. Chris.J. —Jódete. —¿Sabes cuánto cuesta este lugar? —Daniel se echó a reír. te lo juro. R.. Yo sólo quería decir. ¿Tienes algún problema conmigo por traer a un amigo a casa? No lo traeré si es un problema. Ya está. —No —Chris interrumpió—.—Es. lo tengo.. —Mierda. Tenía esa manera de hacer que Chris se derritiera. una combinación firme y cuidada y tan atento.. un tema polémico. —Quiero pagar el alquiler —Chris soltó. no pretendía que saliera de esa manera. —El temperamento se disparó a través de Chris más rápido que la luz.. No es eso. Daniel continuó: —Jason es un amigo y creo que también te gustaría.. —Él no estaba del todo seguro de cómo debía plantear las palabra sin que la conversación se convirtiera en un argumento. Lo había dicho. Scott | 142 . y siempre sería. Tiene novia. pero el dinero era. Las palabras salieron. Quiero conocerlo. La expresión de Daniel cambió tan pronto como se dio cuenta de lo que había dicho. Me gustaría pensar que tal vez podríamos hacer algún trabajo juntos en el refugio. —Habla conmigo.. Daniel tomó la cara de Chris y le robó un beso suave. En ese caso nos reuniremos en la comisaría. Daniel dio un paso atrás con una mirada de asombro en su rostro. Daniel odiaba cuando Chris se sentía inferior.. ¿qué es? —Es una estupidez. Incluso he pensado en ayudar con algunas tutorías o algo así. —Entonces.

Chris sintió la puerta moverse ligeramente. en este mismo momento siento tenerlo. —Vaya.. Mira. —Ni siquiera yo lo pago —dijo Daniel—. ¿puedo entrar? —Daniel dijo fuera de la puerta. Daniel. —Lo siento. —Vete. Ya está pagado... Me siento como un maldito hombre mantenido contigo pagándolo todo. Estoy viviendo aquí y me hace sentir que soy menos de lo que debería por estar en torno a personas con dinero. Odiaba tener razón. Fue otra vez como lo de Whitman. Eso no era lo que quería decir. realmente sonó como un niño. —Pagado. Pero no había manera de que hablara con Daniel hasta que tuviera sus emociones bajo control. no puedo evitarlo. Nuestro futuro. En mi futuro. —Chris bajó la cabeza. y en un movimiento que haría que un defensa de fútbol se sintiera orgulloso. pero aun así. En nuestro hogar. Quería decir. Scott | 143 . Sabía que eso era probable. —Yo sé lo que cuesta vivir aquí. No quería que saliera así. Pero si te hace sentir mejor. R. —Lo siento.J. —Chris.Chris no podía escuchar más. Joder. Cerró la puerta detrás de él y se sentó de espaldas a la puerta... pero cuando se dio cuenta de que evidentemente Chris estaba bloqueando la puerta no lo intentó de nuevo. La sensación de que era menos que Daniel lo destruyó.. no soy estúpido — dijo Chris—. empujó a Daniel fuera del camino y se dirigió al dormitorio. Sabía que estaba siendo infantil pero lo que Daniel acababa de decir era exactamente lo que había estado esperando oír. ¿me dejas entrar? — Daniel empujó la manija desde el exterior. lo que indicaba que Daniel se había sentado en el suelo al otro lado de la misma. Es mi forma de invertir mi herencia.

Se todo eso. con las piernas cruzadas en el suelo en una extraña clase de enfrentamiento. No puedes hacer nada. ¿dime qué puedo hacer para disculparme? —Nada —Chris finalmente ofreció—. Daniel hizo una mueca mientras se movía y Chris se sintió aún más culpable por estar lanzándole un ataque a su amante mientras la lesión seguía molestándolo. —Mira. ¿Vas a abrir la puerta. Daniel tomó las manos de Chris con fuerza—. Scott | 144 . —¿Por qué? —Siento tener el apartamento y el dinero. No los quiero si eso significa que eres infeliz o que te vayas. no soy estúpido. Luego se sentaron. Arrastró los pies lejos de la puerta y permitió que se abriera.Chris esperó unos segundos antes de preguntar lo inevitable. Debería ser yo el que pidiera disculpas por ser tan estúpido. —Una vez más una pausa—. Crees que sólo importas si pagas tu parte. Puedo ver todo el lado racional de esto. —Hizo una pausa. Los expresivos ojos de color avellana de Daniel estaban llenos de preocupación. Lo siento —repitió Daniel—. Sé que Whitman era un idiota que te hizo pensar que eras menos porque tenía un apellido de élite. Sabes cuánto te amo. R. Chris. ¿Qué quieres que haga? Te amo. Chris? Lo siento mucho. Daniel se movió inmediatamente cuando su cuerpo dejó la puerta y la cerró completamente de nuevo. pero incluso él podía oír que su voz era jodidamente miserable—. Chris generalmente no se aferraba a la ira. Lo entiendo. El dinero no significa nada. —Daniel se acercó más hasta que sus rodillas se tocaron. pero Chris no tenía palabras con las que responder a su novio—. —No tenía la intención de sonar tan triste. sobre todo con el hombre que amaba. Entiendo que la escuela privada directamente te jodió. —Joder. Conozco la causa de la tensión. Sabía que eras rico cuando te conocí en la universidad y todavía sigues estando forrado.J. Lo entiendo.

—Daniel tenía pasión en sus ojos y Chris no podría haber confiado o haber amado al hombre más. Haré cualquier cosa para conseguir que nos establezcamos. Chris observó el movimiento del pecho de su amante cuando liberó el aliento. Un día. cocinando. Te amo y quiero despertar junto a ti todos los días.. Lo que intento decir.. —La cosa es que quiero volver a casa contigo y dormir en la misma cama cada vez que pueda. e incluso tener un perro y un gato. podríamos hacer eso. No es ese el problema. —Lo sé. y quiero que me ayudes a pintar la oficina. —No seas estúpido —Chris espetó—.. —Tú sabes que siento lo mismo —dijo Chris.. Hacer grandes gestos como ese no prueba nada. una madre de alquiler. —¿Qué tal si nos quedamos aquí entonces? Decorando. Pertenecerte de verdad.. ya sabes. —¿Niños? —Chris se atragantó. tal vez en el campo en algún lugar fuera de la ciudad. creo que podríamos formar una familia.J. no aquí. amándonos. Scott | 145 .. Tú me amas de la mejor forma que nadie puede amarme. Niños sonaba a algo permanente. Quiero compartir la cocina. —La emoción ahogó la garganta de Chris al oír las suaves palabras de Daniel— . R. Quiero todo eso contigo. Adoptar. —Bajó la mirada e inhaló.—Yo también te amo —Chris respondió rápidamente. Supongo que. Donaré todo mi dinero a la caridad. Te amo mucho y no puedo imaginar la vida sin ti. Quiero todo eso de ser tu mitad. Soy yo. y puedes pagarme cualquier renta que quieras y la pondremos en un fondo fiduciario para nuestros hijos. —Chris quiero estar para siempre contigo. Volveré al café barato.

No te voy a dejar. Lo había jodido todo. En menos de un minuto estaba de vuelta con una pequeña caja en la mano. ¿cómo perder su temperamento lo había llevado a una jodida propuesta de matrimonio? —No tienes que hacer eso —dijo Chris inmediatamente. se puso de pie y desapareció fuera de la habitación. Te amo. «Espera». En serio. y luego la esperanza. —Christian. Necesitaré un tiempo antes de que pueda borrar de mi cabeza todo lo sucedido con Whit. —Lo siento —Chris se atragantó. Chris lo oyó ir a la pequeña caja fuerte que tenía en la oficina. el resentimiento. —Se movió para coger uno de los anillos y tomó la mano izquierda de Chris—. pensó Chris. ¿Era eso un anillo en la caja? Daniel se apoyó en la puerta y se arrodilló delante de Chris. —¿No lo ves? —dijo Daniel—. oyó el tañido familiar de metal y los pitidos. Daniel frunció el ceño ante la respuesta. yo te amo. La expresión de Daniel era pesada por la emoción. Yo no puedo imaginar una vida sin ti y me maldigo R. Este es exactamente el momento adecuado. Le tendió la caja y luego la abrió para mostrar dos anillos de platino idénticos. y luego.J. la consternación. no es necesario que te sientas obligado a algo tan grandioso como eso.—¿Daniel? —Chris esperaba no haberla jodido. Scott | 146 . Siento lo de antes. ¿Sabes eso verdad? ¿Quieres casarte conmigo? Daniel estaba absolutamente inmóvil y esperó. Ese tiempo de menos de un minuto había dejado a Chris tambaleándose por el shock. —Yo quería esperar el momento adecuado para hacer esto. haciendo palanca. Su primer instinto fue reducir la tensión entre ellos—. Christian Matthews.

Un simple beso para sellar el trato. Daniel. Quiero.todos los días por todo el tiempo que perdí hasta que te encontré de nuevo. Chris. —Sí. sacó el otro anillo de su lugar de descanso. Robándole otro beso para ocultar su incapacidad para formar una frase coherente. —Habló en voz baja. ¿Quieres casarte conmigo? Temblando. —¿Te das cuenta de que Ame va a querer hacer el pastel? —Se besaron y Daniel se rio. —Y vamos a hacer que funcione —dijo Daniel. observando con una silenciosa respiración mientras Daniel le ponía el anillo. con cuidado. —La primera tarta de muffins de la ciudad de Nueva York. Scott | 147 . Durante un segundo o dos bajó la mirada hacia la simple banda y luego. Le acarició la cara a Chris y luego se inclinó para darle un beso. y un futuro tan lleno de posibilidades que las emociones de Chris le obstruyeron la garganta. FIN R. deslizó el anillo en el dedo de su prometido.J. Chris desplegó su puño y le ofreció su dedo anular. — Te amo. Tomando la mano de Daniel. —Te amo. Daniel sonrió y sus ojos de color avellana se iluminaron. Chris finalmente se hizo para atrás. Un acuerdo que comenzó en Navidad y que había sido fortalecido con amor y necesidad.

rjscott. nació una amante de la escritura.yahoo. desde los thrillers de ciencia ficción o de terror.uk Facebook: https://www.co. Su objetivo es escribir historias con un corazón romántico.RJ SCOTT RJ Scott vive a las afueras de Londres.facebook. Scott | 148 . Email: rj@rjscott. Le encanta leer cualquier cosa. sin embargo.J.co.com/author. cuando fue castigada a no salir en la hora del almuerzo por una infracción que implicaba galletas y le dijeron que escribiera una historia.rjscott Twitter: rjscott_author Yahoo: http://groups. un atribulado camino para llegar a la felicidad y más de un toque de felices para siempre. Lleva escribiendo desde los seis años. su auténtico primer amor siempre fue el mundo del romance. Dos caras de un folio más tarde sobre una princesa atrapada.uk Webpage: www.com/group/rjscott/ R.

Scott | 149 .PROYECTO Traducción Lleu Corrección Mai Formato Gaby R.J.