De DIÁLOGO EN EL PUENTE

“pero ahora la lluvia ya no teme a mis palabras”
De SISTEMA DE BABEL
“Pero basta con no llamar a las cosas por su nombre para que adquieran un nuevo,
insospechado sentido que las amplifica o las recubre con el velo de misterio de las
antiguas invocaciones sagradas. Se vuelven otras, como dicen. Llamadle flor a la mariposa
y caracol a la flor; interpretad toda la poesía o las cosas del mundo y encontraréis otro

tanto de poesía y otro tanto de mundo en los términos de ese trastrocamiento o de esa
exégesis; cortad el ombligo serpentino que una a la palabra con la cosa y encontraréis que
comienza a crecer autónomamente, como un niño; florece luego y madura cuando
adquiere un nuevo significado común y transmisible. Condenada, muere y traspone el
umbral hacia nuevos avatares lógicos o reales. Digo reales porque las metamorfosis de las
palabras afectan a las cosas que designan”
De AMBYSTOMA TRIGRINUM
“Todo en ellos delata una profunda nostalgia del lodo. El habitante ideal de un medio
ambiguo: el fango, que no es ni líquido ni sólido, como el ajolote no es ni acuático ni
terrestre; ni cabalmente branquial ni totalmente pulmonar, sino ambos o ninguno a la

vez. Seres en absoluta suspensión dentro de su medio; animados solamente de su mirada
estúpida y escéptica”
“En el agua turbia se asemejan, por su quietud y por las coloraciones fantásticas que la luz
o los reflejos de los objetos circundantes les confieren, a vísceras recién vaciadas flotando
ambiguamente en esos frascos de cristal…”
“Qué distinción sería posible para designar a dos seres que tienen una misma mirada; un
ser que ni siquiera es él mismo todavía de otro tampoco”
“Viaje al origen del axólotl. Creación de un periodo verbal capaz de remontarnos hasta
este núcleo.

un topacio radiante en mitad de un espacio ardiente. mientras defecan contra los basamentos del Gran Templo” “Visión de las serpientes apareadas o luchando. donde se come el pozole y donde los hombre se reúnen a conversar acerca de la próxima venida de la Serpiente Emplumada. Es fácil intuir las formidables construcciones solares que recela esta impenetrable barrera de lodo. como si la ciudad estuviera rodeada por el cilindro titánico de sus murallas de tierra. ingente de grandes materiales sublimes para realizarla. por nómadas que han llegado. Una de jade y otra de obsidiana. Una ciudad fundada para su población por seres genéticamente transmutantes. Raza abocada a una monumentalidad delirante. El ajolote es ambiguo como el hombre que ha levantado estas barreras dentro de las que el espacio parece amplificarse.Enormes paramentos y taludes de adobe surcados de formiculantes escalerámenes tallados de polvaginosa materia de oro que se complican con recios andamiajes tensamente ligados con tendones y sogas que surcan las gigantescas murallas ocreáceas trazando caprichosas demostraciones de una geometría bárbara y terrorífica. expresa claramente un hecho de desesperación racial en el que se conjugan simbólicamente las dos formas extremas de la vida aquí: el águila que vuela y preda y el ajolote que nada y medra. en ese momento incandescente. Como si la ciudad hubiera sido construida por esos hombres que cometen los grandes crímenes del espíritu impunemente. La visión de una falacia simbólica que desmienten esas manitas de simio. Axolotitlán. infinito” “Ante las represas ciclópeas: premonición de la ciudad. . invadidos de la tersa muchedumbre de las diminutas algas color de sulfato de cobre que las recubren. Todos sus monumentos se yerguen en honor de la fuerza que el centro de la tierra ejerce sobre la escritura” “La condición de los ajolotes que hemos encontrado que la marea del lago forma cerca de las cavernosas garitas y pórticos de la muralla. del erector. al último centro de la espiral de su camino y adoptan la condición hierática del sedentario. la luz la vuelve cristalina y dorada a la vez. circunscripciones que enaltecen la extensión de un paisaje cuyas partes. Imagino esta ciudad pentélica más líquida que cualquiera de Grecia. En medio de ellos el constructor de este sueño de lodo y de piedras enormes se ajetrea en el barullo de los mercados y en las inmediaciones de los templos donde se da el espectáculo de los sacrificios humanos.

Concebí entonces una raza de seres branquiales que en todo momento detentaran conocimiento de su posibilidad pulmonar y aérea. sobre la puerta mayor de las murallas de Axolotitlán. Agua turbia y espesa para la glorificación de estas construcciones. conglomerativa. emana un horror que fascina a las mujeres. en un ámbito que tuviera la densidad exacta del pulque. Aquí no hay columnas.todas. el principio en el que se fundan las antiguas arquitecturas de su contexto y obtener de ellos las leyes de esa geometría rígida. Obtener de ello la sabiduría fundamental de esas construcciones que se yerguen en el sentido de la gravedad y no en contra de ella. Nunca se atreven a cogerlos delante de otros. de la sangre. por medio de algún proceso analítico especial. de esa posibilidad de espacios tan especiales. como la de un vientre. sino la vida de la prosa. solamente cimientos” “Hay. Las fascina sagradamente. en esa región de sus espíritus secretos en la que el asco se ejerce . Quise presenciar el acontecer cruento que configuraba a esa civilización. Un proyecto crítico interesante: totalmente conseguir sustraer. Hemos optado por la metamorfosis” “Había soñado antes de llegar a las puertas de Axolotitlán con una construcción espiritual hecha totalmente de lodo y de piedra. la cual en todos hechos se complacía en ablaciones y en las disminuciones de sí misma y que había adoptado el principio de flotación inerte para regir esa forma de vida víscida. contienen una partícula de material eterno. casi inmóvil en que medraba” “De la forma acentuadamente fálica del ajolote. Me percaté de que había sido creados para vivir en pequeños charcos de sangre. una materia fangosa y una posibilidad de generación hedionda. de aberturas y clausuras tan desconcertantes e inmensas. especialmente visto por su parte inferior. inscrita dentro de un pórtico ornado de culebras circonvulsas. para la proliferación de estas serpientes” “En la digresión no está la esencia. de esa música tan escalonada. una rúbrica que dice: Hemos abolido el sonreír y la reproducción. Una construcción tan vasta como la torre de Babel dentro de la que fuera posible la perfecta convivencia de esos hombres emplumados con los dioses pétreos y con esas bestias fulgurantes. Digresión sobre la arquitectura.

Primer salto imaginativo. Se consuma la demostración de esa transformación estupenda. como en la sensación especular en la que el deseo y el horror se conjugan formando una construcción perfecta. Si no fuera por la cegadora blancura que de todas las cosas allí emana como una condición necesaria a la naturaleza imprecisa de este ámbito. que comporta una carga demasiado grande de realidad concreta. Soñé que yacía en una cámara mortuoria.paradójicamente. Se trata de escribir. presente de indicativo. I Sueño que yazgo sobre una losa de mármol. en los sueños” “Alguien ha mencionado la “vagina dentada”. El proyecto consiste en desarrollar esas 59 palabras tantas veces como lo permita una jornada ininterrumpida de trabajo. La blancura gélida de las paredes y el brillo diminuto y preciso de algunos instrumentos metálicos que alguien había dejado olvidados sobre la mesilla —brillan como la punta de un lápiz-tinta— hacen pensar que se trata de un quirófano infame o de un anfiteatro para la demostratio de la anatomía descriptiva… 59 palabras. La salamandra yace muerta. El ajolote se agita en el agua turbia. Se trata de obtener la amplitud de ese movimiento pendular de la imaginación. gravitatoria para que la armonía de este sueño enfermizo no se rompa. El . Nada más. Consigue saltar fuera de la pecera y cae sobre el regazo de una mujer que grita horrorizada. Imágenes a ser construidas: la de la mirada del rey de este país extraño. Mayor majestad que la de las estatuas ecuestres. El cadáver flácido y verguiforme es la figura de esa metamorfosis” MNEMOTHREPTOS A André Pieyre de Mandiargues. ahogada. de naturaleza fónica ríspida. Sepulcros de yacientes. Mal dado: la palabra yazgo es una palabra inconnotante. parecería más bien la cámara mortuoria de una funeraria de beneficencia o el anfiteatro de una facultad subrepticia en un país extraño… Empleo de la primera persona. Traza convulsivas topologías con su cuerpo.

el elemento literario ha desbordado el tono de la prosa. Un problema meramente secuencial. Por otra parte digno de celebrarse considerando anticipadamente la posibilidad de que la versión III entronice al Cristo como personaje de primera persona. "la Pelirroja". crispada de escamadas guanteletas. sobre una plancha de mármol. . De pronto las líneas han dado un paso vacilante en dirección del apólogo. la enorme piedra con que las buenas mujeres habían hecho tapar la entrada a la cueva hizo un leve ruido. con el costado traspasado por el pilum y las manos y los pies deshechos por el aguzado hierro de las crestadas escarpias con que me habían crucificado. Súbitamente. Un sueño de majestades imponderables me había llevado allí. Infiltración de elementos de juicio ético. estaba yo tendido sobre una enorme losa. III Súbitamente. cuando la enorme losa comenzó a desplazarse y a dejar entrar el vago relumbror de la mañana en aquel sepulcro lóbrego. envuelto en un sudario ensangrentado. emanaba de las paredes. Si no hubiera sido por la blancura cegadora de las paredes que más que adivinada parecía penetrar la oscuridad y abrumarla hasta hacerla visible como algo muy negro dentro de algo muy luminoso que asemejaba un quirófano de pobre categoría o a una aula de anatomistas. lo que me hizo despertar… Muy torpemente introducido. la de María de Lancaster. me hubiera creído en un aula de disecadores de Alejandría o en una de las ínfimas cámaras de la funeraria edilicia gratuita que los romanos han abierto recientemente en Jerusalén. Proyecto futuro: una historia sin moraleja. o como el ruido que hace la arena al pasar por el cuello del vaso del reloj. Si no hubiera sido por la blancura cegadora que. Inevitables en cuanto aparece la figura histórica.peso de la cruz de la espalda. Abrí los ojos. tal vez la otra presencia. II Yaciente. la enorme piedra que las buenas mujeres habían hecho colocar en la boca de la cueva produjo un ruido levísimo que me hizo despertar el oído: ratas sobre vidrio molido. Unos granos cayeron sobre mis párpados que se contrajeron como las alas de los murciélagos en los resquicios sombríos. como el que hace la arena al correr en el reloj. Unos granos me cayeron en los párpados. hubiese sido como un cubículo aséptico en una inhumadora municipal gratuita o como una gruta funeraria cavada en el costado de una enorme roca. de tema evangélico. Yaciente.

hacia los que se han quedado afuera: Emanaba de un bello cráter de alabastro el aroma del bálsamo que José de Arimatea había enviado para que fuera sahumado el sepulcro que hacía poco había mandado cavar en la roca. para designar las fluctuaciones de la llama después de que se ha encendido el pabilo. Nordenskióld. Voy despertando hacia la blancura de estas paredes. La otra opción sería la de verter todo el cauce de la escritura hacia una solución ya congruente con la del Cristo concebido como una especie de revolucionario de su época. La versión IV será una tentativa de excluir a Cristo de la Pasión. Las hojas de las cuchillas despiden reflejos violentos en la penumbra cuando la luz comienza a entrar por la ranura de los batientes de la puerta corrediza de vidrio despulido que comienza a abrirse lentamente. en los . de un Cristo literario que emplea adjetivos como "lóbrego" y que está en posesión de datos como que los romanos acaban de abrir una agencia funeraria gratuita para judíos indigentes. soy una misma cosa con el mármol. Un recuerdo de la lectura de La evolución histórica de las ciencias biológicas de E. El nuevo "tono" ha dado al traste con todo. Regreso. Ahora la escritura exige una solución de continuidad hacia el exteriordel sepulcro. sencillamente. una organización clánica familiar. A partir de aquí la tarea consiste en volver al asunto original. Se trata. sin que se advierta la presencia de nadie más allá del umbral. Brillan acerados los instrumentos que los preparadores dejaron olvidados sobre la mesilla.Basura vulgar. He empleado el término francés atèlier sólo para darle a la escritura un carácter más grotesco. Para resolver la versión III se me ocurre agregar lo siguiente: Había yo caído en un atèlier de Asclepíades… No sé quién me dictó lo de los Asclepíades. El perro del olfato que va naciendo en mí husmea y descubre la pista de la muerte en los algodones purulentos. olorosos a llaga. Cabría especular sobre la naturaleza esencial de las blasfemias: estupro a dioses. en la que se atribuye a los asclepíades. como quiera que sea. Muy cerca de mi cuerpo hay un manantial de líquido terapéutico. Inventé la palabra relumbror. a esa especie de quirófano abyecto: IV Como una estatua. hacia la frialdad de estas losas.

"El sueño de la razón produce…" El pequeño monstruo no se ha dado a desear mucho. Husmea entre las deyecciones hasta que encuentra la pista que buscaba y la sigue: halla a la muerte agazapada en un rincón del quirófano entre los algodones purulentos. Despierto lentamente a la blancura de estas paredes como a un piélago blanquecino.pequeños frascos de formol. pero mata por efecto de la lentitud extrema de sus movimientos. V Yazgo como una estatua mortuoria y soy una misma cosa con el mármol. Salta sobre la presa y la devora ávidamente. Los vendajes y los sudarios mohosos se pudren en el suelo. en el reloj impertinente que me mira con su pupila de manecillas. pequeñas antonomasias zoológicas con las que se podría construir una figura semejante a la estatua de Condillac. Su velocidad de acción es exactamente la misma que la de la arena del reloj… Súbitas metamorfosis. "Yazgo" y "piélago" me parecen deplorables. Todas esas imágenes son el producto de un movimiento clónico del espíritu. por efecto de la máquina que los romanos dejaron aquí. mi cuerpo comienza a ser penetrado por la frialdad de este mármol. Despierta el perro del olfato cuando rechinan las puertas. Irrupción de elementos ya totalmente fuera del control de la razón. Yaciente como una estatua funeraria me va subyugando la frialdad del mármol que me ciñe. Me gusta la idea del perro del olfato (el lince de los ojos. VI Me sueño despertando hacia la blancura de esas paredes de quirófano deletéreo. miope como gato… Mecánica de la acción demasiado abigarrada y farragosa. Dijérase que alguien ha movido la losa que guarda la entrada al sepulcro. está aprendiendo a renacer. Brilla en mi hocico debatiéndose y brilla con el brillo lento de la punta del lápiz-tinta. Tiene gusto de vómito. Brilla imprevista y cegadora la máquina de morir que han dejado aquí.). No muere nunca. cuando el haz que se mete por la ranura de la puerta corrediza la toca. El perro de mi olfato se despereza y husmea hacia la sombra cuando se produce un ruido levísimo y por una grieta se cuela un chorro angosto y tenue de luz eclíptica. A mis pies se pudren los vendajes manchados de agua con sangre y el sudario me envuelve en un abrazo húmedo y tenaz. El monstruo. El . etc.

las inconsecuencias de coribantes ebrios en la procesión del dios. Algo así como: Heme aquí convertido en esa escoria dicotómica por la que el carnicero habrá de cruzar su tranchete con el escalpelo del anatómico. me concedan la gracia de otra vida. tabaqueras. levantando sus vasos de papel parafinado. Teseo. El ruido de ratas sobre vidrio roto solivianta al ganso vigía del oído que grazna zumbidos fisiológicos. haciendo en mi nombre libaciones de cerveza fría… . resoplando de ardor en el instante en que el más jubiloso sol del mundo se derrame sobre una muchedumbre sofocada que me aclama como a un dios. a lo largo de mis años de libertad en la dehesa. en la muerte satisfacen por igual el hambre de los dioses que han reclamado mi sacrificio y la de los hombres que devorarán la carne de mi rostro impasible y mis ojos ciegos. oliendo el hierro melifluo de mi sangre espesa y humeante. un género perfecto: Diatriba del Minotauro contra Teseo. sobre la blanda arena del coso. Deseo… …y se concreta una forma de la antitradición literaria.perro del olfato da a la caza alcance. Presencia del Taurómaca más allá de la luz de la puerta. si en la vida no supieron acumular más que el tenebroso conocimiento del laberinto. pues mi cabeza cornuda y la fortaleza de mi cuerpo. mar de graznidos en el caracol que llevo dentro de la oreja. para morir después a manos del Taurómaca. el retorno al comienzo de mi tortuosa sabiduría de meandros y que me permitan dirimirlo. Eros. pequeños receptáculos para substancias nefandas y estimulantes. Las heridas que me infligió Teseo destinan mis despojos con la misma indiferencia a los altares de Zeus que a los de Hades. que compendia los sentidos en la blanca bestia ciega y sorda de la sinestesia. como máscara. que con los huesos de mi testuz fabricarán copas y cráteres. Es por ello que imploro de los dioses. vasijas de mi cráneo para llevar pequeñas ofrendas de panecillos a los otros. Sólo tiene de Ariana el cabo de un hilo. esta vez. Sabe a vómito en el instante en que el cerdo del gusto abre los ojos de su hambre hacia la substancia en descomposición de su alimento. Ya soñé el escalofrío que recorrerá el suave vellocino negro de mis hombros cuando sólo sirva para encubrir. Laberinto de Minos: el toro del deseo. aunque no fuera más que por haber llevado en la vida la cornamenta que por derecho pertenecía al rey de Cnosos.

etc… …su mirada de carátula de despertador con las pupilas bordeadas de números como pestañas. en esas circunstancias. mirada miope y fija. como la arena del reloj. mirada miope y fija. como de imbécil. El personaje de Cristo no ha sido totalmente suprimido. sobre los párpados. con su pequeño aguijón. . depende de que ese personaje no tenga ningún carácter significativo. la mirada con la que la muerte mira desde sus escondrijos infames cuando mata.La muerte se agazapa entre los algodones purulentos. Involuntariamente (como es lo natural aquí). Dijérase que alguien ha entreabierto apenas la puerta corrediza. pero todo está en silencio. A eso se debe la ineficacia de la escritura. Eso es imposible. El carácter literario de un personaje de esa naturaleza. La muerte brilla en esa blancura turbia con un brillo de punta de lápiz. Pero el monstruo renace en cada tarascada y me mira y me retrata con su mirada fija de cámara fotográfica. El perro del olfato se despereza y husmea por los rincones hasta que descubre a su presa agazapada entre los algodones purulentos. es decir: de que no sea un personaje histórico. El arenero de la muerte va coagulando en prodigiosas cristalizaciones los humores del ojo. se ha introducido. El desarrollo de la estatua se vuelve problemático en virtud de que basta cualquier elemento de este tipo para romper la continuidad lógica de la escritura que la estatua (la estatua del abate de Condillac) propone como figura en un discurso filosófico. VII Sueño que soy una estatua. antes del final previsto para la versión anterior. Es inmortal y siempre está naciendo y siempre está mirando todo con su mirada de fotografía. como de imbécil. Yaciente como una estatua funeraria me penetra la frialdad del mármol que me ciñe. Cae luz mortecina. un elemento que tiene un marcado carácter irracional. la mirada con la que la muerte me mira.… Sueño que soy una estatua que estaba dormida y que va despertando hacia la blancura de esas paredes. En la luz triste que se cuela brilla como la punta del lápiz. que estaba dormida y que va despertando hacia la blancura de esas paredes de quirófano deletéreo que me circundan. Por la ranura de la puerta corrediza se cuela una vertical de luz eléctrica. Pero aquí se trata de un discurso literario.

El lenguaje es demasiado rígido. Hay una vertical de luz eléctrica en la ranura de la puerta y cae de la bóveda luz blanca y mortecina como arena sobre los párpados.Aunque sintetiza la mayor parte de los elementos que ya están definitivamente inscritos dentro de una unidad literaria y aunque corrige muchas deficiencias y contradicciones de los desarrollos anteriores. el lince de los ojos. El perro del olfato se despereza y husmea por los rincones hasta que da con la presa. de una técnica más atenta a la retórica y a la emoción de algún lector conjetural. no me gusta. Dijérase que se oyen pasos más allá de la puerta. aunque no está por demás establecer el paralelo de una manera cabal: el sabueso del olfato. expositivo. Del desarrollo anterior he tachado la frase: "…y mira como aparato fotográfico". ¿Tiene la muerte mirada de cámara fotográfica? Es preciso a estas alturas abandonar la imagen del perro del olfato. todavía no es redondo. Decir que la muerte tiene mirada de cámara fotográfica es invertir los términos en que esa correlación se plantea: la cámara fotográfica tiene mirada como de muerte. Tienen toda la pobreza de una sala de espera de un crematorio gratuito. falta la perspicacia de los acentos dramáticos que deben caer siempre en su sitio. La muerte sabe renacer. como una estatua mortuoria. Continúan las infiltraciones literarias. ¿el qué del oído? ¿el qué del gusto? ¿del tacto? —el gato o la serpiente del tacto—. Sus pequeñas garras brillan como la punta del lápiz. Descubre la pieza agazapada entre los algodones purulentos. Es imposible. me ciñe el blancor de las cosas de quirófano. involuntarias de mi parte (pero no de la del que dicta) como la de la navaja de rasurar. VIII Sueño que estoy despertando hacia un ámbito lívido. Sus ojos tienen la condición horrible de las navajas de rasurar desechadas. Por otra parte eso de "Sueño que soy una estatua que estaba dormida…". Yaciente. Me gusta más lo de la punta del lápiz. Salta sobre ella y la atrapa. IX En este desarrollo los interlocutores son Sidney Greestreet que ha quedado afuera y Peter Lorre que ha penetrado en el depósito de cadáveres: . La luz vidrea y coagula los humores del ojo.

Sebastian Baalfour? —No.—¿Quién es el muerto? —El muerto es ese que se ve allí. Yace sobre una plancha de disección. —También hay lápices. . —¿Cuántos lápices? —Muchos lápices-tinta. —¿De una mujer hermosa? —El pelo rojo le cae sobre el rostro. —Comprendo. Sus puntas muy afiladas brillan como perlas negras. Las inscripciones han sido deslavadas por el tiempo y manchadas por las salpicaduras. Inexplicables. Tal vez se trata de un atèlier de Asclepíades. Una luz eléctrica encendida. Un monumento ya desacrado por el olor de todas estas deyecciones cadaverales. reflejado en el espejo. —¿Una fábrica de deyecciones y de malos olores. ahora comprendo. Hay mesas de mármol para los cadáveres y mangueras de hule para lavarles las vísceras… —¿Y qué más…? —Hay marcas en las paredes. ¿Está usted seguro de que ese cadáver no es el de Sebastian Baalfour? —Es el cadáver de una mujer. tal vez? —No. —¿Cómo es el monumento? ¿A la memoria de quién fue erigido? ¿Por quiénes? —No es posible precisarlo. taller industrial para la fabricación de preparaciones anatómicas para la Facultad. Pero es imposible que haya alguien más detrás de esa puerta. Probablemente inscripciones antiguas. Está envuelto en un sudario. vestigios memorables de anotaciones esgrafiadas por habilísimos anatomistas de la antigüedad. —¿Se trata de un monumento? —Probablemente. —Ah. —¿Puede usted distinguirlo con claridad? —No hay más que claridad aquí. sólo está ese cadáver que se refleja en el espejo. sólo hay una puerta corrediza al fondo. —¿Hay una gran losa que cierra la otra entrada a la morgue? —No. —¿Y el recinto? —El recinto es blanco. —¿No está allí el cadáver de Mr.

el tercero. XI Lo que me dijo la muerte: Tú estás aquí para cuidar que una lámpara no se extinga. Yo apago las lámparas y tú tienes que luchar conmigo. los tajos recuerdan la secuencia de la Fábrica perseguida a lo largo de tres o cuatro días por un aprendiz acucioso y metódico… —Se trata entonces. que seria el autor acotando dramáticamente el diálogo de Sydney Greenstreet y Joel Cairo. el gordo y el pequeñito que han violado la entrada a este lugar. Ese automatismo está equilibrado por la ausencia de otro elemento. de nada te servirá la ayuda de esos dos hombres. Se trata de una anticonstrucción. Es posible discernir: Vesalii Bruxellensis… Alguien ha escrito 3273 en mi costado con un lápiz-tinta que dejaron olvidado sobre la mesilla de los instrumentos. de un monumento a la memoria de Vesalio. Hay muchas lámparas y no sabes cuál es la que te toca guardar. La punta del lápiz brilla como una perla negra. Al fondo hay una inscripción borrosa grabada en la bóveda. Si yo venzo de nada te servirá saberlo. Yo creo que aquí es el intenor de la pupila de la muerte… En el desarrollo anterior la condición automática del argumento va conduciendo toda la escritura. de nada te servirá. —Quizás. —¿Una capilla gnóstica? —Nada aquí lo revela. si pierdes. De TRACTATUS RETHORICO-PICTORICUS . pero hay en el piso vendajes manchados de sangre y guantes de hule y algodones con pus. la ayuda de Dios para salvarte. tal vez. Si vences te diré el nombre del fuego que tienes que guardar. X Sueño que acabo de morir y que estoy tendido en una plancha de anfiteatro.—¿Está recién disecado el cadáver de la inglesa? —No.

Imágenes invisibles. La revelación de un secreto es el fin de la ciencia y el heroísmo del arte es una indiscreción. Todo fenómeno es un ultraje a esa integridad perfecta de lo conocido. La mirada es maldita porque la naturaleza del ojo es la de lo que transpone el umbral entre el Yo y lo de afuera. tiene miradas. Una pintura es la representación del drama de la luz” II “De la pintura secreta. y que fuéramos esos otros que imaginamos ser cada vez que el espejo refleja nuestro rostro. Quisiéramos por ello que toda nuestra condición estuviera inscrita dentro de ese paréntesis que la censura instaura como interés del capital sobrecogedor de la palabra. . pero nuestra actitud tenazmente adversa al empleo de la mentira como método de conocimiento de lo otro representa la forma ideal del prejuicio y de la negación de su propia posibilidad de reflejarse a sí mismo en la que se sustenta. La condición del mundo es evidentemente arcana.I “§ No es lo mismo una antología que un museo. el precario equilibrio de sujeto y objeto que el espejo propone. el mundo paralelamente secreto al verdadero mundo de nuestra mentira. – Todo acto es secreto. el mundo en el que la apariencia y su demostración misma son expresión de la falacia del mundo real. toda contemplación un acto de escándalo y toda realización un crimen. La elaboración de una antología es una labor extensiva de selección” “§ Formas básicas esenciales de la ―representación‖: la escritura (exposición de la idea en el tiempo) la pintura (disposición de la idea en el espacio)” “§ La pintura no tiene público. a su vez. Tiene ojos de la misma manera que el drama tiene espectadores. el mundo secreto. Ése es el mundo de los pensamientos secretos. El museo es el resguardo de la temporalidad. Son imágenes que no estaban destinadas a tocar ninguna retina y a no ser reflejadas jamás en la superficie de ningún espejo. El secreto es lo otro: aquello cuya existencia es del orden de esa verdad que es el ápice en el que se sustenta el equilibrio lógico de toda mentira perfecta. Quisiéramos concebir un pensamiento sin falla que acompañara las misteriosas imágenes producidas furtivamente por el pintor secreto. Pero entre el espejo y la mirada medra el mundo de lo otro.

quizás.Preguntémonos de quién es la mirada que está viendo. La imaginación es el desciframiento de la clave. como una bola de vidrio. es poder ver la imagen real de la mentira. en la oscuridad en la que nace el proyecto de pintar el kaki” De FUTURO IMPERFECTO “No dejo naturalmente de preguntarme qué orden de claridad podría obtenerse mediante las diferentes series que con los tres términos que forman la relación entre la escritura y la lectura podrían formarse. da cuenta de nuestras dos únicas potencias: el sueño y esa otra forma más terrible del sueño que son las visiones demenciales mediante las que la riqueza oculta del mundo se nos manifiesta en la tenebrosa magnitud de nuestra vida secreta. la obra en sí. la forma concreta de lo secreto en un rostro. representa la . una mínima historia de la pintura secreta contenida en la cifra máxima de la historia de la realidad como hecho secreto. como espías. por ejemplo. él mismo. en primer lugar. El misterio es la regla de oro de la creación. de espaldas a nosotros? La pintura secreta permite trasponer el umbral de las figuraciones pictóricas. en un hecho. Penetramos hasta el otro lado del cuadro y. el más jubiloso e infame de los pecados imperdonables: el de crear” III “Un kaki es. una mancha invisible. para entregarla luego desnuda. pues. la escena representada en ese cuadro inquietante. Pero así como hay una historia secreta de la pintura. también. Nuestra paulatina aceptación de la derrota que la evolución de las especies nos ha inflingido. Esta escritura. hay. el Interior del estudio del pintor. aproximativamente imaginable. en lo que sea. Sustraer a la forma del mundo para descubrirla. El artista obra secretamente y su actividad sólo es. entre otras cosas porque. a la mirada es. Si nuestros más fervientes deseos secretos se realizaran. la pintura se hace a oscuras. como la fotografía. envuelta sólo con la belleza de lo nefando. el universo se rompería en pedazos. descubrimos la realización de un hecho secreto. ¿No habla de la afiliación de Vermeer a una guilda secreta el hecho de que quien inventó la imagen del pintor pintando sólo aparece en ella. como la de la pareja o la del asesino. una mancha futura. la realización de un acto secreto. El arte es la región ignota del mundo. todavía ahora. en un instante. Imaginar la realidad contenida en los hechos de la imaginación es dar con la cifra correcta.

ahora” De PASADO ANTERIOR (MONÓLOGO ESCÉNICO) “como mi materia es la de los recuerdos. Voy al pasado como otros van a Grecia o a Buenos Aires. soy la pequeña aventura furtiva de la juventud. Yo soy el que está yendo. ser encarcelado. pero indescriptiblemente. para ser exactos. soy el acto infame pero secreto. Estoy convirtiéndome a cada instante en algo que ya pasó. siento cierta satisfacción de que no podáis gozar plenamente de ellas por haber perdido la primicia. bebe un sorbo. oculto bajo esa gran acumulación de remordimiento de conciencia o de olvido que algo o alguien sembró en nosotros en un momento de descuido. sí. a pesar de que el hecho está aconteciendo ya.) Brindo por la llegada de mi adversario! Estoy seguro de que no me matará mañana al amanecer. (Vorbei se dirige nuevamente a la mesa y vuelve a llenar su copa. sin la posibilidad misma de que su acontecer se pueda registrar más que como el acontecer de la imagen de las doce y veintinueve en que tiene lugar un hecho que carece totalmente de importancia y que no puede ser descrito más que como una figura de la nada.realización presente del futuro planteado en su origen del día del encuentro con Ramón Xirau. Digo ―pasando‖ en sentido literal. soy el que ha hecho el amor a todas las mujeres que hay en esta sala antes que sus respetables maridos que las acompañan —debo confesar que no comparto sus arrepentimientos insinceros—. pero es también la consumación pretérita de la presente lectura que un lector futuro está realizando de una escritura pasada en el presente: ahora” De PRESENTE DE INFINITIVO “Y es que la naturaleza del hecho es más importante que el hecho mismo. Soy la seducción apremiante. Y soy también un personaje peligroso. porque yo soy el pasado de todos ustedes. su naturaleza de ser un hecho que tiene lugar en el núcleo de un cúmulo de circunstancias. sin más.) ¡Soy un personaje peligrosísimo! Debería de hecho. ¡Salud! (Bebe de un sorbo todo el contenido de la copa que vuelve a llenar. por el contrario. Estoy seguro de que llegará . aquí. que tiene lugar. idea que os asalta cada vez que os tendéis a su lado. El hecho no puede ocurrir sino como el vacío dentro del que él mismo está teniendo lugar como hecho de acontecer puro. soy un individuo eminentemente a posteriori” “No hay que olvidar que yo soy algo que está pasando. Ello se debe a que del hecho sólo lo que no es él puede ser descrito. Sí. como si su verdadera naturaleza no fuera otra que la de acontecer.

tarde.) ¡Ah…! Sí. llego después de todos. investido con la forma del recuerdo…” . ¡Brindo por ser anterior a todos! (Bebe.