Trabajo en equipo.

|1.- INTRODUCCIÓN CONCEPTUAL
2.- CLASES DE EQUIPOS DE TRABAJO
3.- CARACTERÍSTICAS DE UN EQUIPO EFICAZ
4.- LOS ROLES EN UN EQUIPO DE TRABAJO
5.- FASES EN EL DESARROLLO DE UN EQUIPO DE TRABAJO
6.- HABILIDADES SOCIALES ACONSEJABLES PARA EL TRABAJO EN EQUIPO
7.- EL LIDERAZGO EN EL EQUIPO DE TRABAJO
8.- ALGUNAS TÉCNICAS PARA TRABAJAR EN EQUIPO

1.- INTRODUCCIÓN CONCEPTUAL
En el presente son muchas las aportaciones teóricas efectuadas por diferentes autores sobre el
concepto de empresa como organización. La condición multidimensional y la complejidad por la
que se caracteriza la empresa en la economía actual, permite ser analizada desde distintas
perspectivas, aunque estas muestren solo uno de los aspectos principales que caracterizan a la
misma.
En coherencia con lo expuesto en la introducción y en los objetivos precedentes se presenta el
siguiente concepto descriptivo de la empresa actual:
La empresa como organización representa una unidad compleja, con una estructura orgánica de
tipo divisional o por unidades de negocio descentralizadas, bien por producto, mercado o función;
con una dimensión jurídica tendente a multisocietaria o con estructura de grupo de sociedades y
con un ámbito de actuación internacional

2.- CLASES DE EQUIPOS DE TRABAJO

Se puede establecer una clasificación de los diferentes equipos de trabajo, atendiendo a
diferentes criterios:
Atendiendo a su duración en el tiempo:
Permanentes: Realizan una función de forma permanente en el tiempo y están integrados en
la estructura organizativa de la empresa. Por ejemplo: Equipo directivo del Instituto o de una
empresa.
Temporales: Se crean con una finalidad concreta, conseguida ésta desaparecen. Ejemplo:
Equipo de información sobre la gripe A.
Atendiendo al grado de formalidad:

Formales: Creados por la propia empresa con una finalidad concreta, ya sea permanente o
temporal.
Informales: Surgen espontáneamente de entre los miembros de la empresa, para atender
necesidades concretas. Ejemplo: equipo creado en solidaridad con una causa.
Atendiendo a su finalidad:
De solución de conflictos: Su misión es resolver conflictos concretos que puedan surgir y
afecten a la marcha normal de la empresa.
De toma de decisiones: Encargados de adoptar decisiones relevantes para la marcha de la
empresa. Por ejemplo el equipo directivo.
De producción: Equipo formado por trabajadores de la empresa, mediante la creación de estos
equipos se busca una motivación de los trabajadores haciéndoles sentir parte de la empresa.
Atendiendo a la jerarquización o no de sus miembros:
Horizontales: Son equipos integrados por empleados de un mismo nivel jerárquico. Ejemplo:
equipo directivo.
Verticales: A diferencia del anterior, lo integran trabajadores de diferentes niveles jerárquicos.
Tipos concretos existentes en la actualidad:
Círculos de Calidad: Surgió en los años 60 en empresas japonesas con una cultura de gestión
basada en el trabajo autónomo. Estos equipos están formados por entre 4 y 8 trabajadores de
una misma área que, de forma espontánea, voluntaria y periódica se reúnen con la finalidad de
solucionar problemas o introducir mejoras en aspectos específicos de su trabajo. Obtenidos
unos resultados o conclusiones, los plantean a sus superiores quienes deciden aprobarlas y
dotarlas de recursos necesarios para llevarlos a cabo.
Equipos de Alto Rendimiento o alto desempeño: Son grupos de trabajadores muy preparados
procedentes de diversas áreas funcionales de la empresa, dirigidos por un líder o coordinador
a la consecución de unos objetivos claros y desafiantes. Mantienen un elevado compromiso
con el equipo y participación para la consecución de sus objetivos. Son recompensados
colectiva o individualmente cuando alcanzan el objetivo. Ejemplo actual: Futbol Club
Barcelona.
Equipos de Mejora: Su objetivo es la mejora de la calidad y se encargan de identificar, analizar
y buscar soluciones a los fallos detectados en el propio trabajo, persiguiendo una constante
mejora de la calidad. Estos equipos los forman los propios trabajadores, que son quienes
mejor conocen el trabajo.

.3- CARACTERÍSTICAS DE UN EQUIPO EFICAZ

Para llevar adelante cualquier proyecto es necesario trabajar en equipo. Los buenos equipos
consisten en algo más que la suma de sus partes. El trabajo en equipo favorece la creatividad,
el compromiso, la ejecución de tareas, los resultados, las relaciones interpersonales y el
crecimiento personal.
Las características de un equipo eficaz son:
Propósito común ilusionante con valores compartidos: Si no tienes una buena razón para que
la gente se una y que sea lo suficientemente importante para que la gente se entusiasme y
comparta valores y objetivos, no hay forma de tener un gran equipo
Metas y objetivos: todos los miembros los conocen y comparten. Se habrán discutido
abiertamente los objetivos para que los miembros del grupo se comprometan personalmente
a ellos. Los objetivos individuales están en sintonía con los del equipo
El poder colectivo del equipo puede más que la habilidad individual: “Ninguno de nosotros vale
más que la suma de todos” Es el fundamento de un equipo.
Responsabilidad – Delegación: a medida que el equipo avanza adquieren más conocimientos y
habilidades que les convierte en autónomos con responsabilidades crecientes. El equipo se fía
del compromiso y no del control
Relaciones personales y comunicación: Respeto mutuo, expresión libre y abierta sin temor,
donde las discrepancias se plantean abiertamente de forma constructiva. Las personas son
libres de expresar abiertamente sus sentimientos además de sus ideas, tanto en relación con
los problemas como en relación al funcionamiento del equipo. La crítica es constructiva y se
orienta hacia el desbloqueo de obstáculos a los que se enfrenta al equipo y que le impide
realizar su trabajo.
Flexibilidad: El equipo y sus miembros tienen una elevada adaptación al cambio, con
polivalencia sin necesidad de supervisión constante. El equipo se beneficia de aportaciones de
personas con aptitudes y conocimientos muy diferentes.
Desempeño: Se genera un alto compromiso. Los procedimientos son rápidos y ágiles. La
eficacia es elevada
Reconocimiento y aprecio: Se reconoce el trabajo de equipo. Los logros individuales son
reconocidos por todos, clima de armonía y respeto
Moral: Se tiene orgullo de pertenencia, satisfacción por el trabajo y desaparecen los
sentimientos negativos
Interdependencia: Los miembros confían entre sí y saben que en los malos momentos
recibirán el apoyo de los suyos. Sin interdependencia un grupo no se convierte en equipo.
A la hora de dirigir un equipo, el buen líder debe perseguir convertir un grupo de trabajo en un
equipo, sumar fuerzas y no restarlas, multiplicar resultados y no fraccionarlos, orientar
actividades y coordinarlas, alcanzar los beneficios grupales e individuales.

4-LOS ROLES EN UN EQUIPO DE TRABAJO

Por una inercia puramente natural, en el momento de conformar un equipo de
trabajo las personas tienden a armonizar sus habilidades de toda índole en el
contexto del equipo, lo cual es básico que se lleve a cabo armónicamente para
lograr equipos fuertemente cohesionados en torno a objetivos factibles, de modo
que todos los integrantes del grupo cumplan su rol más adecuado a sus
capacidades y su personalidad siempre en beneficio de la noción de equipo. De
hecho, resulta inevitable una cierta tensión en las etapas incipientes de la
constitución de un equipo de trabajo hasta que cada miembro encuentra un encaje
definido en el engranaje.
Existe doctrina de reconocida solvencia sobre cuáles son los roles en un equipo de
trabajo convencional, doctrina que recomienda que éste se articule en base a
definidas tipologías de rol que, en si mismas, representan las propias figuras que
de forma espontánea surgen en toda organización colectiva:
1. Coordinador o líder: persona que genera una corriente de sinergia en el grupo, define
metas e impulsa la toma de decisiones, transmitiendo la necesaria confianza a sus
compañeros.
2. Cerebro: individuo de pensamiento, no de acción, aquél que solventa las papeletas
complicadas amparado en su capacidad de aflorar ideas y sus propuestas siempre originales.
3. Investigador: evita que el equipo encalle en el progreso de un proyecto, pero sin aportar
ideas originales, dado que acostumbra a nutrirse de fuentes de información externas.
4. Impulsor: quien aun trabajando bajo presión, despliega tal energía que supone un acicate
para los demás en su tarea.
5. Evaluador: habitualmente carente de iniciativa y falto de creatividad, sin embargo hace
gala de rigor en el análisis de las ideas, valorando ventajas e inconvenientes de cada una.
6. Cohesionador: es sensible para inspirar ideas en el resto del equipo y ejerce de
amortiguador en los conflictos.
7. Iniciador: por su carácter pragmático, transforma ideas y estrategias en praxis concreta de
hechos realizables.
8. Finalizador: lima los detalles del proyecto, asegurando su adecuación a los objetivos
prefijados.
9. Especialista: mediante un papel centrado en la actividad mental, es aquél que aporta
conocimientos técnicos específicos por dominar una parcela muy concreta del trabajo.
10. Vigía de tiempo: controla el cronograma establecido para que el equipo responda de sus
metas dentro del plazo convenido a priori.
Una vez estabilizadas las funciones y los roles, todo equipo de trabajo debe
esmerarse en que se produzca entre sus estamentos el adecuado flujo de
información que permita una correcta toma de decisiones, flujo que debe ha de
producirse hacia y entre subordinados, superiores y equivalentes.
5.- FASES EN EL DESARROLLO DE UN EQUIPO DE TRABAJO

Para situarse las fases de desarrollo del trabajo en equipo pregúntese: ¿He sentido
incomodidad al iniciar un proyecto en un contexto de trabajo en equipo? Si dirigía el equipo
¿He percibido, al principio, que la autoridad era cuestionada? ¿Ha habido momentos en los
que he pensado que, en lugar de avanzar, el equipo retrocedía? ¿Han surgido conflictos en un
grado tal que he pensado que el equipo no iba a alcanzar, ni de lejos, los resultados
esperados? ¿Me he desanimado por ello?
En el trabajo en equipo, todos los grupos pasan por esas fases, de las hay que ser conscientes
y, consecuentemente, llevar a cabo una gestión adecuada de cada una de ellas.

6-HABILIDADES SOCIALES ACONSEJABLES PARA EL TRABAJO EN EQUIPO

Trabajar en equipo exige una serie de capacidades y actitudes por parte de cada miembro del
grupo. Cada perfil debe responder de una manera determinada. Sin embargo, la mayoría ha de
tener rasgos comunes, como ser comunicativos, tolerantes, participativos y tener un conjunto
de habilidades sociales determinadas.
Para lograr el éxito empresarial de manera individual, la mayoría de expertos recomiendan
aptitudes relacionadas con la disciplina, la perseverancia, la tenacidad, etc. Sin embargo,
cuando se trabaja en equipo las habilidades que se aprecian son la coordinación, la armonía o
la comunicación.

EL LIDERAZGO EN EL EQUIPO DE TRABAJO

El liderazgo es el proceso de realización de un grupo de personas, convirtiéndolo en un equipo
que genera resultados. Es la capacidad para motivar e influir en los miembros del equipo, de
una manera ética y positiva de contribuir voluntariamente y con entusiasmo para lograr los
objetivos del equipo y la organización.
Así, el líder difiere del jefe, que es la persona responsable de una tarea o actividad de una
organización y, con este fin, lleva un grupo de personas, la autoridad de tener que enviar y
exigir obediencia
ALGUNAS TÉCNICAS PARA TRABAJAR EN EQUIPO

Para reforzar el espíritu de equipo de tu gente, pone en práctica alguna de las
siguientes actividades en tu lugar de trabajo. A través del juego, se promueven las
habilidades para el trabajo alineado y efectivo. Con una sesión mensual de no más de
una hora y con los recursos a tu alcance, podrás identificar y resolver conflictos
latentes, así como potenciar el desempeño del grupo.
Las actividades grupales fortalecen el espíritu del grupo.

Actividad 1. El comunicador. Sólo hace falta papel y lápiz para poner a
prueba las habilidades de comunicación. Una persona del grupo realiza un
dibujo, oculto para los demás (se puede arrancar con figuras geométricas o
simples líneas). Luego, intenta dar instrucciones al resto para que lo
reproduzcan en sus papeles (ej. "dibujá un rectángulo apaisado a la derecha de
la hoja..."). Al finalizar, se compara el original con las reproducciones
realizadas. Por lo general, las diferencias entre las distintas versiones son tan
grandes, que se dispara la reflexión acerca hablar, escuchar e interpretar.
Puede aumentarse la dificultad realizando la actividad en otro idioma,
prohibiendo las preguntas, o reemplazando el dibujo por una construcción con
bloques que se arman dentro de cajas de zapatos, para mantenerlos fuera de
la vista de los demás.

Actividad 2. Emociones en marcha. Se instruye a uno de los miembros del equipo para
representar el papel de un cliente que se acerca a la empresa o realiza un reclamo en una
determinada situación emocional (enojo, tristeza, entusiasmo, etc.). Los participantes restantes
deben actuar para entenderlo y guiarlo hacia un objetivo (compra, retención, etc.) ¿Qué se
busca? Entrenar la percepción y la gestión de de emociones en el entorno laboral.

Actividad 3. La espada del tiempo. Se divide al grupo en dos equipos que deben competir
para completar en un tiempo limitado un desafío similar de cierta complejidad, como el armado
de un rompecabezas, una construcción con materiales de oficina o la preparación de un sketch.
La presión del tiempo suele acentuar las dificultades de los grupos para auto organizarse, ya
que surgen diversas estrategias, conflictos por el liderazgo y procesos de negociación.

Actividad 4. Colaboración digital. Sin hablarse más que a través de correo electrónico o chat,
el grupo debe crear una wiki, blog o página colaborativa, por ejemplo, para guiar a los clientes
en un proceso, describir las ventajas de la empresa o diseñar un folleto. Permite entrenar las
habilidades de interacción digital, al detectar las dificultades para una comunicación efectiva.

Actividad 5. El equipo ideal. En cartones o tarjetas de un color, cada participante debe
enumerar cinco fortalezas individuales. (ver "Análisis FODA") En tarjetas de otro color, describir
cinco características de las personas con quienes trabaja bien en equipo. Se juntan luego las
tarjetas de todos y se analiza al "equipo real" frente al "equipo ideal". Puede dibujarse o
escribirse cómo es cada uno, y discutir acerca de las diferencias. El ejercicio permite reflexionar
sobre fortalezas y debilidades de los individuos

potenciar recursos.

y la necesidad de unirse en equipo para