CURSO DE AUTOFORMACIÓN POLÍTICA

SEXÓPOLIS
CONSTRUCCIÓN DE LO COMÚN
DIVERSIDAD SEXUAL
CONFLUENCIA DE ACTIVISMOS

PRIMERA SESIÓN
Sexualidades y producción de lo común
Raúl Sánchez Cedillo y Pablo Lópiz Cantó 
Coordina: Pablo Lópiz Cantó

BIOS
PABLO LÓPIZ CANTÓ
Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Zaragoza con 
una tesis sobre Michel Foucault, tras un breve periodo como colaborador de la hoy extinta revista 
digital Sevilla Cultural, se integra, a partir del año 2000, en el Consejo de Redacción de Riff­Raff, 
ejerciendo como articulista desde esa misma fecha. Miembro investigador del Centro de estudios 
refractarios,   desde   2002   participa   activamente   en   las   actividades   culturales   promovidas   por   el 
Colectivo por la diversidad afectivo­sexual Towanda. Actualmente, trabaja como Profesor Ayudante 
Doctor en el Departamento de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de 
Zaragoza.
RAÚL SÁNCHEZ CEDILLO
Traductor,   activista   e   investigador.   Es   miembro   de   la   Universidad   Nómada   y   forma   parte   del 
Consejo  Editor de las revistas Multitud (París) y Swarm. 

SELECCIÓN DE TEXTOS
LÓPIZ CANTÓ, P., “Sobre una sexualidad borgiana”, Riff Raff, nº 17, Zaragoza, Mira, 2007.  
JABARDO, M. (Ed.), “Feminismo negro: la política como articulación”, en  Feminismos negros.  
Una antología, Traficantes de sueños, 2012, pp. 245­267. 
BUTLER, J. y ATHANASIOU, A., Dispossession: The Performative in the Political, Polity Press, 
Cambridge, 2013, pp. 1­9. 
SÁNCHEZ CEDILLO, R. y SALVINI, F., “El mestiere de la crisis – Captura y autonomía en el 
capitalismo   cognitivo”   .   Notas   desde   la   Universidad   Nómada   . 
(http://www.universidadnomada.net) 
SÁNCHEZ CEDILLO, R., “Hacia nuevas creaciones políticas. Movimientos, instituciones, nueva 
militancia ”. Notas desde la Universidad Nómada . (http://www.universidadnomada.net) .
HARDT M. y NEGRI, A., “Paralelismo revolucionario”, en CommonWealth, Madrid, Akal, 2012, 
pp. 327­345.

como cualquier otra estrategia.Presentación de las actividades del Curso de Autoformación Política Sexópolis: diversidad sexual. confluencia de movimientos. La sesión de seminario y debate estará coordinada por Pablo Lópiz Cantó. recuperar la soberanía y reapropiarse de las propias vidas. presenta ciertos riesgos y ciertas limitaciones. Los excluidos de la propiedad —en muchos casos incluso de la propiedad sobre sus cuerpos—. Identidades sexuales y privatización del cuerpo. de defensa y creación de un mundo compartido. las políticas de la identidad han jugado el papel central en lo que se refiere a las prácticas de emancipación. Las identidades minoritarias han sido y son lugares desde los que los sujetos de la opresión se han erigido orgullosos y han combatido contra aquello que les dominaba económica. La sesión de seminario y debate estará coordinada por Mónica Cano. bien como miembro ciudadano de un Estado o bien como propietario —en realidad siempre como ciudadanopropietario. no sólo de emancipación de las identidades constituidas. 1. 2. El capitalismo se caracteriza por desplegar procesos de cercamiento y privatización que afecta a la tierra y a los bienes materiales. Sexualidades y producción de lo común. 3. prácticas queer y trans . Sin duda. Esta sesión correrá a cargo de Mónica Cano. Con todo. política y epistemológicamente. Tanto lo uno como lo otro borran la presencia exuberante de las diferencias y de los desposeídos. construcción de lo común. no es un estado natural—. recordemos. pero también a los propios cuerpos. Las luchas por lo común impugnan las lógicas neoliberales que ensalzan la gestión y apropiación privada de nuestros bienes y nuestras vidas al mismo tiempo que el circuito perverso de la administración de lo público por el Estado. Somateca: producción biopolítica. sino. La supuesta contraposición entre lo público y lo privado esconde un acuerdo de fondo: tanto lo uno como lo otro configuran al sujeto según la forma universalista del individualismo. feminismos. Esta primera sesión correrá a cargo de Raúl Sánchez Cedillo y Pablo Lópiz Cantó. más aún. Raúl Royo y Elena Pilcher. han hecho de la reivindicación de sus identidades múltiples la palanca de cambio a partir de la cual acceder a la visibilidad. de las prácticas de gobierno — sobre todo del gobierno de sí mismos— y de la existencia reconocida —la invisibilidad. David Berná. La reivindicación y construcción de lo común a partir de las diferencias brilla como proyecto.

Taller Caligrafías feministas . raza. Esta sesión correrá a cargo de Marta Cruells. se desarrollan las luchas de los movimientos feministas. dirigido por Beatriz Preciado. de hecho. Este taller correrá a cargo de Jorge Begega aka Astroboi. bajo una óptica jungiana. Esta sesión correrá a cargo de David Berná y Marina de la Hermosa. bajo el título de Somateca. interconectadas. Taller Postmasculinaidad: Parodiar al hombre Aka Astroboi desarrollará un viaje a través del arquetipo del monstruo. Laura Bugalho. fragmentadas y enfrentadas las unas con las otras. Interseccionalidad: sexualidades y movimientos sociales Las múltiples identidades subalternas que habitan el mapa político contemporáneo en muchos casos se encuentran divididas. 6. queer. transexuales. éste ha sido identificado con una pesadilla ligada a las pasiones animales del hombre. elaborar y compartir estos saberes y prácticas críticas. de discapacitados. clase. afectadas mutuamente. etc. propondrá una lectura performativa capaz de mostrar lo monstruoso como una estrategia a través de la cual la masculinidad logra ubicar lo que la excede. poder y verdad han de ser estudiados como ficciones viva en torno a la que se han desarrollado y. prácticas de gobierno y aparatos de verificación. El trabajo desarrollado en Somateca 2012 tuvo como objetivo la conformación de una serie de microgrupos difusos dedicados a experimentar. Victor José Moreno y Curro Camacho. intersexuales. Los movimientos sociales que se han venido desarrollando a partir de esos polos identitarios han encontrado en el concepto de “interseccionalidad” una herramienta para comenzar a pesar los posibles modos de articulación de las demandas concretas y la excusa para imaginar la posibilidad de construcción de un proyecto común. 4. La noción de “somateca” pretende aludir al aparato somático en tanto que archivo político y cultural definido a partir de técnicas del cuerpo. tratando de poner de manifiesto cómo. sexualidad. La sesión de seminario y debate estará coordinada por Pepe Paz. 5. el trabajo a partir de una noción como la de interseccionalidad permite comenzar a entender y a reforzar los procesos de confluencia entre las múltiples formas de activismo. etc. Más allá de la letanía de las diferencias de sexo. pero también se encuentras atravesadas las unas por las otras. gais y lésbicos. Frente a esa óptica. Las diversas configuraciones somáticas que históricamente se efectúan a partir de los varios regímenes en que se entrelazan cuerpo.Desde el pasado 2012 se viene desarrollando de manera anual en el Museo Reina Sofía un seminario de investigación de prácticas críticas. La sesión de seminario y debate estará coordinada por David Berná..

cosa de hombres: desde las torturas que fijasen la letra de la Ley sobre la piel de los condenados hasta los actuales registros bancarios de deuda. Este taller correrá a cargo de María Añover. históricamente.La Escritura ha sido. la dominación masculina ha inscrito a sangre y fuego su abecedario sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. una que emborrone y tache las huellas del machismo. pasando por la redacción de los textos sagrados o científicos y la panoplia de la cartelería publicitaria que invade nuestras ciudades. . Caligrafías feministas pretende investigar otra escritura.

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I. es muy posible que nos meta en problemas. . como en las historias de esclavitud. Polity Press. constituye los ambivalentes y tenues procesos de subjetivación. 1-9. así. las pérdidas anticipadas que condicionan a uno como desposeído (o que lo convierten en desposeído) por otro: uno es movido hacia el otro y por el otro — expuesto y afectado por la vulnerabilidad del otro. El sujeto llega a “existir” instalando en sí mismo los objetos perdidos junto con las normas sociales que regulan la disposición del sujeto en su remisión al otro. la sujeción a la violencia militar. con las forclusionesi físicas que determinan qué “acoplamientos pasionales” son posibles y plausibles para que “uno” llegue a ser sujeto. Con el fin de poner este problemático concepto a trabajar —es decir. imperial o económica.Judith BUTLER and Athena ATHANASIOU. Dispossession: The Performative in the Political. Desposesión aporética o el problema con la desposesión AA: El concepto de desposesión es problemático. en su paradójica simultaneidad con el dominio. pp. la gubernamentalidad neoliberal y la precarización. la propiedad de una persona sobre el cuerpo de otra. el individualismo posesivo liberal. con el fin de enfrentarnos a las formas en que nos mete en problemas— debemos afrontar una aporía. la desposesión indica una inaugural sumisión del sujeto-por-ser a normas de inteligibilidad. la desposesión incluye lo constituido. Es tan problemático que. ser desposeído se refiere a procesos e ideologías por los que las personas son privadas y humilladas por los poderes normativos y normalizadores que definen la inteligibilidad cultural y que regulan la distribución de la vulnerabilidad: la pérdida de tierra y comunidad. conforme tratamos de escribir sobre él. Por el otro lado (hasta qué punto esta parte puede ser asumida como “otra” tendrá que permanecer en suspenso por ahora). una sumisión que. los regímenes securitarios. La desposesión resuena. la pobreza. Por un lado. En este sentido. la subjetivación biopolítica. Cambridge. 2013.

en el segundo sentido. En el primer sentido. en el segundo sentido la desposesión implica injurias impuestas. o. entonces. En ambos sentidos. la tarea de señalar lo performativo en lo político. dada su dependencia y relacionalidad fundamentales. como resultado de ello. confesar la huella de pasiones primarias y pérdidas —en cuanto que la sujeción física y social de uno a la ley determina su disposición a la alteridad— es una condición necesaria para la supervivencia del sujeto. Nosotras nos oponemos a esta última forma de desposesión porque es a la vez forzosa y privativa. y aún con todo posibilitadoras. en virtud de ser afectadas. la desposesión es precisamente lo que sucede cuando las poblaciones pierden su tierra. como un límite a la propia suficiencia autónoma e impermeable del sujeto liberal. es difícil entenderla mientras no veamos que la valoramos en una de sus modalidades y la detestamos y resistimos en la otra. La . JB: Es cierto que la desposesión arrastra esta doble valencia y que. injuriosas éstas. La tarea aquí. en lugar de ordenar los atributos en una secuencia fija y coherente. Aún así. Como dices. o incluso sorprendidas o desconcertadas por ese encuentro con la alteridad. En el primer sentido. sus medios de vida. quizá. y se convierten en sujetos de la violencia militar y legal. consiste en unir las dos valencias de la desposesión y performar este entretejido de las dos valencias más allá y contra la lógica de la numeración y el cálculo. la supervivencia y la responsabilidad. la desposesión implica la relación del sujeto con la norma. oclusiones y forclusiones. la desposesión es una dolorosa condición impuesta por la violencia normativa y normalizadora que determina los términos de la subjetividad. más exactamente. su modo de hacerse mediante la asunción y resignificación de interpelaciones injuriosas y pasiones imposibles. su ciudadanía. debemos señalar qué resiste a la asimilación en el marco de la desposesión.Si en el primer sentido la desposesión aparece como una condición heterónoma de la autonomía. la desposesión puede ser un término que marque los límites de la auto-suficiencia y que nos establezca como seres relacionales e interdependientes. estamos desposeídas de nosotras mismas en virtud de algún tipo de contacto con el otro. modos de subjetivación que exigen ser abordados y rectificados. dolorosas interpelaciones.

Puesto que si somos seres que pueden ser privados del lugar. y que poseen un cierto poder sobre nuestra propia supervivencia. como dependiente del entorno y de otros que sostienen e incluso motivan la vida del propio sí mismo. en las desposesiones del dolor. De lo que se sigue una serie de postulados: podemos decir que la desposesión instituye al sí mismo como social. o qué es lo que nos guía. dejamos de saber con precisión quiénes somos. la rabia. Como tales. Incluso cuando tenemos nuestros derechos. si podemos perder nuestra ciudadanía. el amor. por otros. el éxtasis. nuestros hogares y nuestros derechos. por ejemplo.experiencia no es meramente episódica. sugieren que somos afectadas por diversas fuerzas que preceden y exceden nuestra individualidad reflexiva y delimitada. sino que puede y de hecho revela una de las bases de la relaciolanidad —no es simplemente que nos afectemos a nosotras mismas. Gran parte de la tragedia griega se basa en este deshacer las formas autosuficientes de deliberación. pero también por cualquier “afuera” que resida en nosotras. Estas formas de experiencia ponen en cuestión aquello que somos en tanto que individuos delimitados y reflexivos. De este modo. entonces somos fundamentalmente dependientes de esos poderes que alternativamente nos mantienen y nos privan. El segundo sentido de la desposesión se encuentra atado al primero. como conducido por pasiones que no puede fundamentar o conocer de manera plenamente consciente. afectadas por otros cuando nos desconciertan. del abrigo. estamos ya fuera de nosotras mismas antes de que se dé la posibilidad de que seamos desposeídas de nuestros derechos. A veces. como pasional. somos dependientes de un modo de gobierno y de un régimen legal que confiere y mantiene esos derechos. tras entrar en contacto con algún otro o con algún otro grupo. la ambición. de la comida y de la protección. no podemos comprendernos a nosotras mismas sin abandonar de algún modo la noción de que el sí mismo es el fundamento y causa de su propia experiencia. sino que nosotras mismas somos afectadas por lo que está fuera de nosotras. Somos. tierras y modos de . desplazan y desposeen. o como resultado de las acciones de otro. Una puede ser desposeída con dolor o con pasión —incapaz de encontrarse a sí misma. es decir. autopropulsados y autoconducidos. del sustento. De hecho.

vemos precisamente cómo la privación de ese mundo que lo sostenga puede frustrar y de hecho frustra y arruina una vida. es decir.pertenencia. Pero cuando alguien nace sometido a malnutrición o a la exposición física o en alguna otra condición de extrema precariedad. sólo puede ser comprendida contra esta experiencia de fondo. En absoluto. fuera de sí misma desde el comienzo. Aunque los dos sentidos de la desposesión están atados el uno al otro. y “convertirte en” o “que te conviertan en” desposeída. la constitución del sujeto a partir de ciertos tipos de forclusión y pérdida anticipada) y “convertirse en desposeido” (en tanto que condición resultante. desde el momento en que una proposición como esa contribuye a establecer una relación causal entre “estar” desposeída. uno de nuestros esfuerzos en esta intervención debiera ser tratar de desnaturalizar y repolitizar los modos en que “estar ya siempre desposeído” es usado para legitimar una abdicación de la responsabilidad política ante las formas de privación y desposesión. somos seres interdependientes cuyo placer y sufrimiento dependen desde el comienzo de un mundo social sostenido. Debiéramos se cautelosas al demarcar ontológicamente o mezclar estos matices de la desposesión. no hay relación ontológica. toda vida está. causal o cronológica entre “estar desposeído” (en tanto que primordial disposición a la relacionalidad que reside en un nivel fundamental de sujeción e indica un desplazamiento constitutivo del sí mismo. como dices. Nuestra interdependencia establece nuestra vulnerabilidad ante las formas sociales de privación. derechos. pero también me asaltan dudas. y su “desposesión”. de un entorno que nos sostenga. AA: Estoy de acuerdo contigo en que “sólo podemos ser desposeídas porque ya estamos desposeídas”. derivativa. en el sentido forzoso o privativo. deseo o modos de pertenencia). Esto no quiere decir que todo el mundo nazca en un mundo que lo sostenga. por un lado. en este sentido. de una privación forzada de tierras. Sólo podemos ser desposeídas porque ya estamos desposeídas. De hecho. . Así. Me parece que aquí el lenguaje puede fallarnos. En otras palabras. sustento.

es doble. y. ¿cómo esta doble valencia de la desposesión pone en relación las violentas forclusiones de género y sexualidad con problemas convergentes de nuestro tiempo tales como la expatriación. la desposesión también se parece al concepto marxista de alienación. Al mismo tiempo. modos de poder y sujetos. ¿Cómo pensamos estos dos tipos de desposesión juntos? Más aún. es un tropo teórico que puede ayudarnos a empezar a abordar el hecho de que la des-posesión conlleva la presunción de que alguien ha sido privado de algo que legítimamente le pertenece. un término que restablece la posesión y la propiedad como las prerrogativas primarias de la personalidad autoformada. una dinámica que nos enfrenta a los múltiples estratos de los traumas de sujeción y de las forclusiones que estructuran nuestros “acoplamientos pasionales”. es igualmente importante pensar sobre la desposesión como una condición que no se contrarresta simplemente con la apropiación. debemos elaborar por qué este gesto reflexivo es políticamente significante. física y política muy complicada. En este sentido. . y que es simultáneamente un desafío ético. político y teórico. segundo. el racismo. sino también poniendo en cuestión el excluyente cálculo proprietarista en las formas de poder tardo liberales. en todas sus intratables formas de señalar la producción contemporánea de discursos sociales. la pobreza y la xenofobia.En los múltiples matices de “convertirse en desposeído” hay envuelta una dinámica afectiva. debemos trabajar en cómo pensar la desposesión fuera de la lógica de la posesión (en contraste con la modernidad. El desafío que aquí afrontamos. Primero. el cual trabaja en dos niveles: los sujetos trabajadores están privados de la capacidad de controlar sus vidas. y las consiguientes modalidades de exposición a la violencia y de recurso a los derechos? La noción de desposesión. es decir. no sólo evitando. el liberalismo y el humanismo). pero también están impedidos para el conocimiento de su subyugación en tanto que son interpelados como sujetos de una libertad inalienable. las forclusiones que producen melancolía al determinar qué acoplamientos pasionales son posibles y viables y cuáles no (por ejemplo el repudio del deseo homosexual).

2005]. no hay individuo1. [Existe traducción: La teoría política del individualismo posesivo: de Hobbes a Locke. uno no sería 1 C. y a fin de lograrlo podemos preguntarnos por qué ciertas formas de privación y explotación humanas son llamadas “desposesión”.JB: Sí. Es desde esta perspectiva que debemos concentrarnos en los regímenes discursivos y performativos de desposesión tanto como en las respuestas críticas a los mismos. Esto me lleva a preguntarme si podemos encontrar vías éticas y políticas de oposición a la desposesión forzada y coercitiva que no dependan de la valorización del individualismo posesivo. Trotta. Y es desde esta perspectiva que necesitamos oponernos a los regímenes de desposesión forzosa en contextos de gubernamentalidad liberal. subjetivas y afectivas de la razón tardo liberal en contextos nacionales y globales. . The Political Theory of Possessive Individualism: Hobbes to Locke. Clarendon Press. ¿Hubo una propiedad primero poseída y luego robada? A veces. por ejemplo. sí. ¿qué hacemos con la idea de que tenemos una propiedad en nuestros propios cuerpos? ¿Son las personas formas de propiedad? ¿Y seríamos capaces de entender esta formulación legal si no fuese por las condiciones históricas de la esclavitud y por aquellas formas de individualismo posesivo propias del capitalismo? Me parece que MacPherson nos ha dado una importante genealogía de la producción del individuo posesivo que reivindica eficazmente que. JB: Las formas de filosofía moral que fundamentan su oposición al robo de tierras sobre el derecho del individuo a la propiedad muy a menudo derivan de condiciones coloniales bajo las cuales. Aún así. AA: Exactamente. Madrid.B. Esta es una cuestión que refleja nuestro intento de enfrentarnos críticamente con las diferentes formaciones discursivas. 1962. la propiedad es sistemáticamente confiscada. Oxford. De ahí que nos vea trabajando contra este constructo clave del capitalismo al mismo tiempo que nos oponemos a las formas de robo de la tierra y de desposesión territorial. De hecho. MacPherson. donde “tener” siempre denota “individualismo posesivo”. donde no hay posesión de propiedad.

y esa “persona” permanece única e irreductible. es igualmente verdad que todas las que han perdido sus tierras por este medio forzoso (750. En los primeros años de sionismo. no podemos entender qué le ocurre a la tierra de un individuo si no entendemos al mismo tiempo la forma social de propiedad y la forma social de individualidad. Si cuestionamos el “deseo de poseer” como una propiedad natural de los individuos. porque ellos habían trabajado la tierra y establecido redes de irrigación. Aquellos que fundamentan sus objeciones sobre las bases de la reivindicación del individualismo posesivo tienden a argumentar que un individuo posee tierra en virtud de que la trabaja.capaz de entender o ni siquiera de oponerse al robo de propiedad en Israel/Palestina sin entender la función de la confiscación de tierras palestinas desde 1948 como parte de los asentamientos colonialistas y la fundación del estado-nación sobre principios de soberanía judía. a lo largo del tiempo. de hecho. De modo similar.000 sólo en 1948) están implicadas en procesos de colonización y de formación de estado. aunque en todos los casos de confiscación de tierra la tierra de una persona es robada. En Palestina. comenzar a preguntar por la cuestión histórica de cómo el deseo de poseer propiedad sobre bases individualistas fue. si no . las escrituras de propiedad y los contratos legales explícitos fueron regularmente ignorados en nombre del interés nacional. En otras palabras. Podemos ver. o en virtud de un contrato que compele al reconocimiento de esa reivindicación de posesión. los judíos claramente invocaron principios lockeanos para reivindicar que. la teoría del valor del trabajo fue de hecho invocada por los sionistas contra las reivindicaciones de contratos y escrituras ya existentes. que fue remodelada como nacionalismo posesivo. Así. tal y como hace McPherson. en lugar de eso. incluso derechos de pertenencia nacional fundados en el territorio. cómo las aspiraciones tanto de la nación como de la colonia dependen de la ideología del individualismo posesivo. la cuestión es cómo funciona y al servicio de qué tipo de aspiraciones políticas. producido como una característica natural. entonces podemos. este trabajo implicaba derechos de posesión. De modo que la cuestión no es si el individualismo posesivo es una ontología buena o mala.

de la persona humana. Desde un punto de vista filosófico. que señala los procesos. con condición heterónoma de la autonomía. . podemos entonces preguntar. un significante es excluido del universo simbólico del sujeto. Creo que esto se acerca a lo que te refieres. por los cuales. En este sentido. si esta producción del individualismo posesivo depende de una denegación de modos de existencia social. i Foreclosure: traducimos el término por el ya habitual en la terminología psicoanalítica lacaniana de “forclusión”. más radicales que los de la “represión”. como en los casos de ejecución hipotecaria. que en derecho significa “la extinción de la posibilidad de actuar en justicia para ejercer el derecho una vez vencidos los plazos legalmente prescritos”. dependiente y relacional más primarios.esencial. podemos preguntar cómo la confiscación sistemática de tierras socava las condiciones legales y económicas de convivencia. y para qué propósitos. en la psicosis. también. En el caso de Palestina. Athena. Sin embargo. la forma privativa de desposesión hace imposible la forma relacional de desposesión. en el contexto en que aparece conviene recordar el origen legal de esta noción.

De alguna forma el mismo contraste que vemos reflejado en las historias de los grandes artistas del Cinquecento – reconocidos como genios. es decir para poder acceder a todos los privilegios materiales y morales de aquellas artes que en la polis griega eran elección posible solo para los ciudadanos libres – los mismos privilegios de la filosofía. lime. A finales del Quattrocento. cierto se i pittori fussino atti a laudare collo scrivere l'opera loro come voi io dubito non giacerebbe li sì vil cognome. lo que no era excepcional entre los artistas florentinos era ser práctico de artes mecánicas. p. A finales del Quattrocento. sin embargo. una variedad de lo que hoy llamaríamos cluster creativos empezaron a aparecer en muchas ciudades italianas. hasta definir un nuevo marco de contraste entre el saber abstracto y empírico. Sin embargo. 1962. pero excluidos del Olimpo (y de los privilegios) de las Artes Liberales – ya existía en los laboratorios del Quattrocento. cuyos intereses estaban ligados “a las costumbres de las botteghe del Quattrocento […] con una genialidad sin duda excepcional. 278). No solo por la innovación estética e intelectual de lo que allí se construía. Un caso paradigmático es el de Leonardo da Vinci. en los Comuni y en los pequeños estados de toda la península.. Le botteghe eran laboratorios donde cooperaban ingenieros.. p. de quienes allí trabajaban. mantici y similares no son en modo alguno diferentes de lo que tenía que ser el bagaje común [de quienes trabajaban] en las botteghe fiorentine en aquellos tiempos” (Brizio. y en general las escrituras. 45–55) – participó en las campañas públicas de los artistas para romper esta división y reclamar la inclusión de las nuevas artes – especialmente de la pictórica – como Liberales. se voi la chiamate meccanica. este tipo de contradicciones e innovaciones tenían lugar en un espacio físico y social extremadamente peculiar para aquellos tiempos: donde convivían por un lado el altísimo valor simbólico y material de los artefactos que surgían en aquellos laboratorios y por el otro el bajo estatus social de il mestieri. diseñadores y carpinteros.El mestiere de la crisis – Captura y autonomía en el capitalismo cognitivo Notas desde la Universidad Nómada Francesco Salvini / Raúl Sánchez Cedillo 1. es decir. sino sobre todo por la invención de formas de organización cooperativa y compleja del trabajo: cruce entre trabajo material e intelectual que ponía en tela de juicio la división clásica entre artes liberales y artes mecánicas. perché è . “Voi [escritores] avete messo la pittura infra l'arti meccaniche. Lugares capaces de producir enormes innovaciones técnicas y estéticas. Contraste que surgía de la innovación en el trabajo ejercido por sectores populares y burgueses. molle. la teología. albañiles y gente de todo tipo de mestieri. Y su repertorio lo demuestra: viti. arquitectos. desde el estudio de la perspectiva a nuevos procedimientos de construcción. 1954. Leonardo: Saggi e ricerche. Problemas cruciales para la filosofía moderna surgieron como tales entre los muros del trabajo creativo de entonces: desde la posibilidad de analizar los cadáveres en busca de las almas. Pero también de abrir dilemas morales y romper los esquemas sociales. El mismo Leonardo da Vinci – cuenta Paolo Rossi (I filosofi e le macchine. leve.

Lo que nos parece interesante de este breve y parcial relato es el contraste que se articula entre trabajo vivo y producción de valor. El mestiere se hace arte. surgió el “Orto di San Marco”. en la dimensión de la bottega. 1962. En segundo lugar. Por un lado el saber filológico y teológico basado en la autoridad (de las escrituras religiosas y filosóficas). del popolo – que trabajaban en las botteghe. musical y de la red de redes. Pero quizás el elemento más importante en este conflicto era la lucha entre formas diferentes de entender los modos de producción del conocimiento. mientras miraba a Tiziano pintar su retrato. estética y moral de la vida. Por el otro el saber empírico. podemos afirmar que desde las botteghe se daba una lucha que – partiendo de las cuestiones laborales – atacaba la ciudadanía como herramienta de gobierno y como territorio de un conflicto de clases: por un lado la Iglesia. emblema individual y desde ese momento piedra angular de la producción artística que hace desaparecer la bottega –como entramado de cooperación entre formas de vida. que compraba el trabajo de los artesanos. conocimientos. Aquí le daremos la vuelta a la argumentación: empezando por un . Antal. A lo largo del siglo XVI. Aquellas luchas que reconocen la cooperación social y la forma autónoma de esta cooperación como elemento determinante de la producción de valor. etc. La lucha fue larga y se articuló conforme a directrices distantes de lo que podemos considerar hoy una lucha sindical. el saber-hacer empieza a ser escrito – en vulgar y en figuras. Por un lado. arquitectos. el arte pictórico. estético. la aristocracia y la gran burguesía comunal.prima manuale ché le mani figurano quel che tenevano nella fantasia. Visto desde nuestra perspectiva. así como la arquitectura. Simbólicamente quizá el momento mas interesante de este cambio esté representado por la reverencia de Carlos V que. Brunelleschi y aquella generación de pintores. I filosofi e le macchine. 1956). como forma de producción de valor simbólico ya subsumida por el poder. voi scrittori disegniate colla penna manualmente quello che nello ingegnio vostro si truova” (Da Vinci)[1]. y por el otro estos últimos – hijos de los sectores populares de la ciudad. las botteghe se reprodujeron bajo la atenta mirada de Lorenzo il Magnifico. La pittura fiorentina e il suo ambiente sociale. se agachó para recoger el pincel caído de la mano del gran artista (Rossi. formas autónomas de trasmisión y producción del poder. y sin embargo parece reconciliarse con las luchas que en las ultimas décadas del siglo XX se han articulado alrededor de la producción informática. los laboratorios. Por el otro. el reconocimiento –o la afirmación – del arte como esfera separada de los contrastes políticos y morales. Con Vinci. de pequeños comerciantes. un proceso de afirmación de nuevas instituciones sociales como las botteghe. no en latín – y a ponerse en abierto contraste con el Saber escrito por los antiguos. llegaron a ser considerados como artes plenas. ingenieros y biólogos. la inmersión del gran Artista como autor. donde las practicas de las trastiendas. el proceso de gobierno que actúa sobre estas formas de vida. tanto que el Emperador puede agacharse ante el artista sin poner en riesgo su autoridad. intentando capturar y dominar la producción organizada de manera autónoma. Mas allá de este gesto encontramos otras connotaciones: primero. vivo. autónomo. producido en la cooperación material entre cerebros. capaces de afirmar tanto formas diferentes de organización de la producción como nuevas formas de organización social.

Esta reorganización de las formas de subjetivación del cuerpo social productivo permite la especificación del proceso de acumulación capitalista por paradigmas. que ya no se contenta con gobernar la vida en la fábrica o con capturar la invención en la propiedad de las máquinas. sino un gobierno que intenta poner las bridas a la vida como experiencia individual y también como bios social. efectivamente. en función de los procesos sociales de cooperación en los cuales se apoya. diferenciando los status de quienes allí participan: no tanto rompiendo la dimensión social y cooperativa de la producción creativa. Sumariamente. Cada persona se enfrenta al devenir-empresa de su vida y al imperativo social de relacionarse en términos oportunistas y competitivos con los demás. capaces de poner en crisis las formas de gubernamentalidad hoy dominantes en Europa. en lugar de organizarse desde la cooperación frente a las relaciones de poder de la producción. solo sociológica y orientativamente. De la misma manera que el reconocimiento del Artista servía para dominar las relaciones de cooperación de la bottega. Por el otro. podemos llamar trabajo «cognitivo» y/o «creativo». Precari 2002). modulando la automovilización del individuo como actor primario. como autor. y en la inclusión de ulteriores esferas de la vida en la acumulación capitalista. Un proceso de subjetivación controlada que intenta cerrar todo espacio vacío de gobierno. sino poniendo en crisis los espacios de igualdad introduciendo jerarquías económicas y de derechos que polaricen las desigualdades y asimetrías presentes en la cooperación misma. esta estrategia de control se desarrolla como un double bind. entre cooperación en el proceso de producción y competencia jerárquica en la organización del trabajo. ¿Cómo funciona este proceso de subjetivación controlada y de extracción de renta? Por un lado. Consideramos. Tiddi. y como consecuencia. fragmentando y segmentando los espacios de cooperación. Bioeconomia e capitalismo cognitivo 2008. en competición con los demás. para luego intentar repensar formas institucionales y vitales monstruosas. que el gobierno actual de los modos de producción se centra cada vez más en el control a distancia de los procesos de subjetivación de quienes participan en la producción. con particular énfasis en aquellas que afectan a lo que. la construcción contemporánea de la creative class articula su narrativa social alrededor de dos polos opuestos. en cuanto . Considerando la dimensión especifica del capitalismo cognitivo – la especificación del proceso de acumulación en aquellos procesos de producción basados en los conocimientos y en la cooperación de los cerebros – queremos hacer énfasis en cómo este proceso de acumulación es (de nuevo) inmediatamente primitivo. Esta (auto)movilización total del individuo apunta a romper los lazos de alianza (bio)política dentro de la cooperación productiva y a separar la producción creativa de la esfera de la creación política: finalmente apunta a maximizar la extracción marginal de la renta (la apropiación del plusvalor de cada segmento/individuo que participa en la producción). una doble obligación capaz de articular cooperación y competitividad como dos caras de la misma vida precarizada: una precariedad constreñida entre socialización de la producción e individualización de la contratación laboral. entre la precariedad del empleo y la eficiencia del trabajo (Fumagalli. intentando encerrar la cooperación social en un aparato de extracción de renta.análisis del gobierno biopolítico de la producción.

derechos de autor. Intenta abstraer la vida misma. limitando artificialmente la potencia de la cooperación y el acceso a los recursos necesarios para que el proceso cooperativo de producción se reanude. ¿Cuáles pueden ser las vías de escape frente a esta doble brida que controla la vida individual y colectiva? Pensamos que es posible pensar vías de fuga desde el análisis y la experimentación de nuevas formas colectivas de organización capaces de enfrentarse a estos procesos de desposeimiento – resistiendo y abriendo nuevos campos pragmáticos. sino que abarca los espacios sociales y las formas de vida en las cuales se producen los conocimientos. Por el otro. Este proceso de mistificación de la cooperación permite imponer y legitimar reglas de organización jerárquica sobre el trabajo vivo cognitivo. privatización de los productos (conocimientos producidos: patentes. de los pensamientos. etc. Pero donde el trabajo vivo es inseparable de la vida misma esta acumulación primitiva inmanente no toca solamente las esferas asalariadas del trabajo – el momento clásico de abstracción del trabajo –. Dicho de otra manera. pero también privatización del espacio publico). esta privatización se articula a través de la individualización de la propiedad.subsume directamente los procesos sociales de cooperación productiva dentro de la organización capitalista de la producción. En el caso de la producción de conocimientos. La clase creativa como categoría sociológica permite segmentar el proceso de producción colectiva e imponer normas diferenciadas de organización capitalista – tanto en la organización del trabajo (producción-explotación) como en las dinámicas de acceso a los conocimientos producidos (circulación-distribución). a través de la definición de derechos exclusivos sobre el uso y explotación de los conocimientos. privatización de los procesos de producción según normativas de interés privado (códigos y software. Un gobierno de la vida mortífero toda vez que. La acumulación primitiva – lo han explicado muchos autores y no solo con respecto al capitalismo cognitivo – se hace inmanente. pero también procesos abiertos de producción cultural metropolitana. como dimensión individual – a través de la precariedad y del «devenir empresa» del sujeto de automovilización – y como dimensión social – a través de la abstracción de practicas autónomas de organización en la semiótica global del valor. Instituciones monstruo como antídoto y conjuro Los contenidos que se articulan a través de los enunciados. El gobierno biopolítico de la producción de conocimiento coincide entonces con el intento de construir nuevos aparatos de extracción de renta a través de la definición de derechos de propiedad exclusiva y de reglamentación sobre las cuencas de producción cooperativa de conocimiento. Y a través de la privatización de los procesos de producción. de la imposición de normas disciplinantes sobre los prácticas cotidianas de cooperación social: una imposición que embrida y se apropia de las formas de organización autónomas de la producción. Un gobierno de la vida. se desarrolla a través de una doble privatización: por un lado. es decir. en el sistema del arte. abstrayendo el trabajo vivo. de la . Tales dinámicas de privatización mistifican la función de la cooperación en la producción de conocimientos. formación e investigación en la universidad. reduce y pone en crisis la posibilidad misma de reproducir las condiciones sociales necesarias para la producción.).

Así es. consiste en huir buscando un arma. podemos encontrar en el caso de la Universidad Nómada unos pocos vectores de singularización que en cierto modo permiten comprender la experiencia y reubicarla en nuestro presente. En este ciclo hemos visto el surgimiento de diferentes experiencias que se han planteado el problema de la condiciones políticas e institucionales de la producción del conocimiento. como en toda línea de fuga. continúa a nuestro juicio permitiendo pensar comportamientos y operaciones esenciales del hacerse de la subjetividad y de la irrupción de lo (bio)político. Nada hay más difícil que una «teoría de lo que hacemos». que han creado una esfera de políticas radicales dentro del contexto de las fábricas globales del conocimiento. a su reconocimiento. composiciones y prototipos políticos similares: desde los centros sociales okupados al euromayday. sino algo que se asemeja más a una ética situada y a una «ascesis de sí»– ha sido en estos años la construcción de una línea de fuga respecto a las figuras de neutralización política de nuestro hacer. para la Universidad Nómada la operación fundamental de singularización – inevitablemente intermitente. en sustraerse arrastrando como un vórtice. Adoptar seriamente esta definición deleuziana de la filosofía como una radical pragmática significa en este caso situarla en el paisaje de los problemas políticos y de producción de subjetividad de la intelectualidad precaria. la Universidad Nómada es uno de los muchos resultados de un ciclo de luchas globales. pero reproducible) para la governance de las fábricas del conocimiento y de la producción cultural. heterogéneas. a su «éxito». nos resulta esclarecedor pensar y al mismo tiempo orientar el proceso de la Universidad Nómada como una línea de fuga en cada momento reformulada y que. cognitivo). puesto que ésta no es un acto de la voluntad ni la aplicación de un programa. Es el caso insistente de las dinámicas de autoformación y coinvestigación (en la estela de la mitopoiética conricerca de Alquati y los primeros Quaderni Rossi). Que tratan de hacerse incompatibles como puede llegar a serlo una forma de vida respecto a las exigencias de trabajo abstracto inscritas en el axioma de la automovilización por el (propio) proyecto (creativo. En los últimos diez años muchas de estas experiencias se han desplegado en torno a parámetros. Una nueva pragmática del . En este sentido. En este sentido. Y por eso en la Universidad Nómada[2] llevamos tiempo utilizando la expresión «instituciones monstruo»: para tratar de explicarnos cómo podemos convertirnos en una amenaza (local. Pobreza y potencia del trabajo cognitivo y creativo. antes que la oferta de un prototipo de autoorganización del trabajo intelectual e incluso de un nueva concatenación de teoría y práctica en las metrópolis del intelecto general. intentamos producir conocimientos tácitos que se sustraen activamente a su rentabilización.investigación y de las teorías resultan inseparables de los vectores instituyentes en su producción. Fuera de toda oposición o dicotomía binaria. singular. construyendo alianzas en la fuga y redefiniendo con movimientos imprevistos la «geometría de la hostilidad». pasando por Génova 2001 y la desobediencia civil-social. Éste es el comportamiento determinante. Por más daños y tergiversaciones que a esta idea del esquizoanálisis haya causado el «Deleuze hype». neutralizadas por la dinámica de guerra global permanente tras el 11 de septiembre de 2001 y transformadas en historia por la presente crisis sistémica desde septiembre de 2008. Más allá del balance de esas experiencias.

avant et après la lettre recobran hoy actualidad como repertorio de autosabotaje del «proyecto de sí» de la movilización total creativa y cognitiva. ni desenterrar la apología de la belleza de la derrota. Es más. con la lobotomización serial de cresta y envilecimiento personal objeto de los estudios culturales y de la sociología de las tribus urbanas). sirven también de actos de respiración contra la asfixia que nos atasca cuando no podemos tornar en maquinas efectivas de lucha las potencias conjugadas que se intentan concatenar. de dropouts. activistas y militantes. pero que sobre todo. de las mitologías pop à la Greil Marcus o de las meras nostalgia o fetichismo. Ni la estética del fracaso. que todavía hoy delimitan el non plus ultra de lo que puede dar de sí la cabeza y el cuerpo de un sujeto creativo/cognitivo. No podemos maquinar sin sabotear nuestro eventual «éxito». como afasia grupal y huida voluntarista de una búsqueda definitiva de un «salto de cualidad». que nadie se alarme: no vamos a descubrir ahora la inocencia del devenir. en la propia «educación sentimental» de web 2. Véase.0. Estamos dentro.punk contra el gobierno de la individualización creativa Más allá de los estudios culturales. mutatis mutandis. posiciones académicas. Ahora bien. etc. A la que paradójicamente hemos de ser fieles porque es nuestra principal fuente de orientación: capitalismo y esquizofrenia. la parábola de la experiencia del CERPHI francés. Dentro y contra el par éxito/fracaso que sólo cobra sentido en las «técnicas de sí» del individuo creativo subordinadas a la gubernamentalidad neoliberal. entendemos aquí el continuum punk como actualización del «decir (y hacer) verdadero» contra toda «autorrealización» del individuo creativo e inevitable oportunista de red. A fin de cuentas. intermitente y a medio plazo imposible se perfila así y se busca en estos años. No podemos normalizarnos sin descomponernos. de sujetos intermitente y alternativamente esquizoides. contra la crisis . Todo este discurso nos remite a viejas temáticas: una forma de vida intelectual colectiva. en una experimentación institucional. Im-potencia que se deja sentir con dolor y erosión de la cooperación. en 2011. pero no estamos «colocados». Continuum punk como autosabotaje y devenir. se trata de mantener vivas problematizaciones del hacer común que se van respondiendo en cada tentativa de expresión y intervención. como gesto del parresiastés. gracias a los estudios foucaultianos sobre la parresía en la Antigua Grecia y en particular sobre el valor ético y político que de esta suerte redescubrimos en la filosofía práctica de los cínicos. la gama de gestos punk. No puede ser de otra manera. Hoy. Quizá porque nuestra genealogía no esta hecha de perfiles universitarios y experiencias académicas – que no se trata sin embargo de rechazar desde lo que sería un populismo del «lumpen-cognitariado» – presenta un abigarramiento casi incomposible de generaciones. las afinidades íntimas entre un Diógenes de Sínope y el mejor John Lydon. la línea de fuga en y contra la «operación de la crisis». podemos reconocer ahora. al respecto y a modo de importante precedente histórico. como uno de los repertorios del devenir monstruoso del general intellect. Antes bien. neutralizado y disuelto una vez que tuvo que homologarse en las estructuras académicas del CNRS (sin que haya que dejar de tener en cuenta la profundidad de la crisis y el empobrecimiento subjetivo del gauchisme posterior a 1968 para explicar ésta y otras disoluciones). como es obvio. En las propias carnes de metrópolis. (Nada que ver.

monstruo. concebida en tanto que sabotaje de las operaciones de puesta en equivalencia del trabajo cognitivo y creativo. la evidencia del diagnóstico aplicado a la fenomenología de Facebook y por extensión a cuanto se conoce como «redes sociales» es sin más hiriente. y organizarse se reduce a espacio codificado de producción. ésta es la condición misma del gobierno y en cierto modo su imposibilidad formal. se trata de localizar y describir las concatenaciones de silencio en la inmanencia de la comunicación. sus condiciones y situaciones éticas. estén podridas. Es necesaria una desviación de la palabra.[3]” Por desgracia. Están penetradas completamente por el dinero. En realidad. sino por naturaleza. Crear siempre ha sido una cosa distinta que comunicar. en este ejercicio colectivo instituyente. para escapar del control. y el cuidado y análisis cooperativo de las mismas. En un medio. un punto de partida consista en romper el afirmarse de un dualismo ontológico moral entre producción-comunicación y soledad-creación. Lo importante será tal vez crear vacuolas de no comunicación. de la producción cultural y de su paisaje de instituciones. de la investigación. políticas e institucionales. Facebook devuelve a la actualidad la crítica de la comunicación de Deleuze. Si el gobierno es política de la relación. allí donde crear se hace territorio individual. en el que paradójicamente la eclosión de mundos posibles carece de rostro. así como sus operaciones semióticas. de su conversión en trabajo abstracto (plusvalor relacional. Una forma de vida irreversible. que aparece en los procesos de governance como prácticas dislocadas y crisis permanente dentro de la complejidad del cuerpo social productivo. territoriales especificas. materiales. A este respecto. consiste en una producción de tiempo y espacio ante la neutralización de las relaciones afectivas excedentarias y excesivas y la binarización y el empobrecimiento de las gamas de lo posible en la acción colectiva y en las figuras institucionales: contra la austeridad. tal vez sea preciso poner en practica y en experimentación una ética del «fracaso voluntario» (parafraseando a De la Boétie). interruptores. de innovación) que en la antropogénesis del capitalismo cognitivo se . cooperativo. una transducción creativa de mundos del sufrimiento de la pobreza de todo devenir minoritario. no hemos aprendido aún mediante qué procedimientos construir y comunicar una alteridad estructurante de un campo de devenires en el medio de la intelectualidad. el común se produce y reproduce en la comunicación. corpóreos. empresas y de su pegajosa y ambivalente governance. dominantes en la producción cultural y genéricamente en buena parte de lo que sociológicamente podemos acotar como «trabajo cognitivo». Excursus: Facebook como ejemplo y modelo Tal vez. y no por accidente. Frente a la binarización producción-creación. pero que no es exclusivo de nuestra experiencia) es precisamente operar efectivamente como minoría de devenires en las fábricas del conocimiento. lo que más nos cuesta (como algo que comprobamos. minoría. el de los «proyectos de sí» creativos. Y sin embargo. Para quién precisamente éste era el punto flaco del marxismo herético operaista-sociale. la comunicación. «Tal vez la palabra. ritornelo obsesivo que permita «enganchar» un devenir minoritario y una alterificación reales. Volviendo a pensar en la gama del gestos punk. Sin embargo. la condición monstruosa vive en la inmanencia de la producción.como gobierno en Europa. y sirva de ejemplo.

ha siquiera planteado la validez de la idea guattariana de una «elección de finitud» contra las diferentes Entschlossenheiten (resoluciones determinadas) voluntaristas y decisionistas. No es otro el tejido en el que consisten las «formas de vida» de las que hablamos. contra la renuncia a la potencia. donde la cuestión es mas compleja y delicada. No hay territorio existencial del trabajo creativo y cognitivo sin esa «elección de finitud». pues.presentan inseparables del proyecto mismo – y ésta es la paradójica definición que del fracaso podemos dar hoy en tanto que resultado de una empresa. recortes de un para sí de la pobreza y la precariedad que constituyen la sola determinación corpórea. esto es. Making politics with knowledge Así. Cartografías esquizoanalíticas. mientras que aquí estamos siempre ante una difícil. ¿Dónde quedan. sus (ambi)valencias constituyentes? A este respecto resulta igualmente fundamental determinar la diferencia de este planteamiento respecto a las variantes de (post)nihilismo (post)heideggeriano. tensores de los mundos posibles. El ersatz de eternidad que nutre el proyecto de automovilización total del individuo creativo. Practicas que actúen radicalmente . de Santiago López Petit a Giorgio Agamben. testaruda potencia. paradójica. La ambivalencia se presenta aquí como bloques y afectos problemáticos. mundana. que son la carne del malestar. Caósmosis. oportunismo y miedo del individuo creativo rigen como únicas virtudes prácticas (como propuesto por Paolo Virno). pero también contra el modo de equivalencia y mensurabilidad del «proyecto de sí». Esta «esquizoanalítica de la finitud» del general intellect es una obra pendiente. sólo se rompen en la caósmosis de territorios existenciales finitos. se trata de inventar procesos de producción que organicen secuencias reproducibles. la separación radical de la potencia que le es inherente. de mundos posibles) que la propia actividad cooperativa inevitablemente genera. y efectos maquínicos hiperabstractos que pueden inaugurar nuevos diagramas de cooperación. La construcción cotidiana de estas líneas de fuga dentro y contra la operación de la crisis pasa por generar tiempos (ritornelos) y espacios diferentes. planes de intervención capaces de generar nuevas relaciones materiales – por más que precarias y experimentales – de reproducción social. de la potencia generativa del general intellect. transitivista. pero resistente e irreversible en su ruptura ontológica (v. concatenaciones decisivas de enunciación colectiva humana y no humana. afectos (problemáticos) incorporales en la frontera sujeto-objeto. máquinas de guerra social contemporáneas y eficaces y artificios de la existencia colectiva de un nosotras transicional. a nuestro modo de ver lo decisivo a la hora de plantearse cómo «hacer política con el conocimiento» reside en la capacidad de sabotear las secuencias de captura y puesta en equivalencia del plusvalor (de código y maquínico. apenas nadie ha retomado. un apéndice venidero del «Fragmento sobre las máquinas» de los Grundrisse marxianos. entonces. Como único modo de existencia (política) que nos es dada. el plusvalor maquínico. Estos autores han abandonado el problema de la potencia. En este sentido. en el que se decide la «potencia»: universos de afecto y de efecto. Guattari. Esa «elección de finitud» zanja en lo que Guattari denomina un «bloque problemático». el plusvalor generativo. Como ruptura inmanente en el «mundo de la vida» en el que cinismo. Frente a ello. que es dada en general. y no como metáfora y valoración moral de una existencia individual. han sucumbido a la ambivalencia. 1992).

reproducción. las redes al mismo tiempo como practica de acción coordinada y de hibridación imprevisible. y al mismo tiempo sean capaces de buscar otros caminos mas allá de la reducción binaria de las gamas de lo posible con la cual chocamos no solo en las instituciones constituidas de la governance cultural y académica. En otros términos. Se trata de ir mas allá de la dimensión representativa de las diferencias . como de la dimensión europea – hoy mas que nunca puntos de fuga frente a la escasez provocada de la economía nacional. Son los espacios de composición maquínica como n-1. noborder. relaciones sociales. del Estado y la retórica del capitalismo bueno y del capitalismo malo. En la producción de este espacio novedoso. euromayday. En un plan que encarne las líneas de fuga dentro las complejidades materiales del cotidiano. Pero la red se entiende aquí no como máquina desterritorializada. cuerpos. Es el caso del espacio virtual tanto de la red. sino como experimentación material de acción colectiva dentro del proceso instituyente de nuevos territorios sociales. para desafiar desde lo imprevisible las geometrías de hostilidad que nos atrapan y las dimensiones de microfascismo cotidiano de la crisis. institucionales. abrir conexiones. dentro y contra los procesos de captura y individualización – una practica materialista capaz de desafiar el presente absoluto de la crisis y el proceso de desposeimiento de los espacios cotidianos de la vida por parte del capital. Pero también la red como experiencia que permite «aumentar la realidad»: actuar en el cotidiano sobrecargando las relaciones de poder preconstituidas con los flujos impredecibles que surgen de los procesos colectivos de composición. pasados.net. o proyectos como Wikipedia – pero también los espacios de encuentro y proyección que surgen de la afirmación de procesos políticos a escala europea –las luchas universitarias. Un primer elemento al que nos parece útil referirnos es la construcción de las redes como espacios. atrapado por relaciones de poder de mando. como territorio socio-maquínico determinado por tecnologías. sino también en las practicas colectivas de movimiento. constituir alianzas. tecnológicos. concatenación. desde el cual poder intervenir sobre y reconcatenar los espacios y los tiempos cotidianos sin renunciar a ellos. Pero también es el espacio de las redes metropolitanas que se construyen cada día para generar espacios políticos desde la inteligencia analítica y afectiva militante y capaces de escapar de las patologías de la articulación clásica de la organización. etc. Es desde aquí donde es preciso pensar la practica política en red como práctica de composición. la red de redes no se constituye como territorio otro. contra las fronteras de la Europa de Schengen. eipcp. actuar desde un bloque problemático significa situarse dentro un universo. de luchas procedentes de diferentes lugares –esto es. 2010). La red. sino como territorio «ulterior».ante la neutralización de las relaciones afectivas excedentarias y excesivas. pues. edufactory. Siguiendo a Gerald Raunig (Mil máquinas. dentro y contra las relaciones de poder de la crisis. estratégica. en los que se trata de combinar las ocasiones de la practica en una afirmación finita. etc. Y aquellos procesos de intervención metropolitana que son capaces de generar concatenaciones imprevisibles. pero atravesado también por múltiples campos de posibles constituyentes.cc. pensamos las redes como máquinas abstractas de funcionamiento combinatorio de experiencias diversas.

que en cada batido desafía la linealidad de la cantilena moderna capitalista y que pone en crisis el tiempo del capital como proceso de desarrollo (exclusivamente para los supervivientes de la austeridad). la traducción. y de la austeridad como tecnología moral que reprime la capacidad expresiva del sujeto. Aquí nos parecen útiles las sugerencias que vienen de las practicas políticas de los translation studies. escribir bajo su dictado. La practica enciclopédica no es representación de la realidad. «Nos dirigimos a los más hábiles artesanos de París y del reino. para pensar este desafío. que nos ayude a orientarnos en la oscuridad. conversar con aquellos que nos habían suministrado memorias y. desarrollar sus ideas. Por otro lado. que produce modificaciones concretas en la vida cotidiana de un cuerpo colectivo a través del encuentro. la yuxtaposición. definirlos y trazar cuadros con los mismos. que ponen de manifiesto la crisis de la «articulación» como práctica reductiva de organización de la diferencia y proponen la dirección heterolingüe de la traducción como práctica de composición material de los posibles. y no como teatro en que se representan palabras predefinidas. El tiempo que está pasando como ritmo de enunciación difusa y sincopada. creemos que es necesario centrarnos en los procesos de concreción y reproducción de estas experimentaciones en el tiempo: romper el vacío del presente. sino proceso expresivo que se . nos tomamos el trabajo de recorrer sus talleres. así como las relaciones de poder en la producción. coordinación e intercambio. conocer de ellos los términos propios de sus profesiones. Se trata. pero hay cosas que solo se pueden aprender en las oficinas». como búsqueda concreta de las composibilidades. En esto consiste desafiar el tiempo cerrado de la crisis: pasar del presente absoluto a un present continuous – un presente continuado. Y que las produce también a través de la metamorfosis molecular de los sujetos involucrados en los procesos de luchas o afectados por los acontecimientos que se dan en estas practicas de conexión. la discusión. en fin. Y con Diderot y muchos otros empiezan a recorrer Francia para armar un proceso de inchiesta que cuestione y modifique el diagrama social de jerarquía de los saberes. escribe D'Alembert a la hora de pensar la Enciclopedia. de reinventar el tiempo de la crisis como tiempo de la autonomía. surgen como procesos colectivos de enunciación. (precaución casi indispensable) rectificar en largas y frecuentes entrevistas con algunos lo que otros nos habían explicado en forma imperfecta. configurando perspectivas capaces de construir una continuidad entre el ahora y un futuro (muy próximo) de los experimentos instituyentes. este procedimiento llega a su crisis en el siglo XVIII. Se trata de la posibilidad de inventar una práctica colectiva que interviene en el presente. Prácticas de composición material en la cual las prácticas colectivas del common speech – habla común-[5]. Y un ritmo sincopado que nos permita romper el silencio frente al abismo. la fabulación. Secuencias autónomas que nos permitan salir de la crisis como dimensión despótica de un cotidiano viscoso. Si durante el siglo XV y XVI el hacerse-arte del mestiere había funcionado como herramienta para gobernar este espacio productivo y separar creación y política. comunicación. y definición colectiva de estrategias de acción. el rumor y el amor que lanza los grupos fuera de sí hacia los mundos posibles prendidos de elecciones de finitud. «Chambers ha leído libros. A este respecto. interrogarlos. oscura y a veces infiel». y «hacer la red» como práctica compositiva y expresiva «en la ruina de la representación» retomando una imagen sugerida por Dimitris Papadopoulos[4]. nos parece interesante volver a la anécdota con la cual habíamos empezado.que albergan las identidades.

recogida en Conversaciones. Poder pensar la revolución. [4] «In the ruins of representation: Identity. entrevista a Gilles Deleuze de Toni Negri. 1995. entonces vosotros los escritores dibujáis manualmente con la pluma aquello que se encuentra en vuestra mente». individuality. Creemos que en este juego entre finitud y potencia. British Journal of Social Psychology. Donde la experimentación es práctica de conflicto y transformación. es decir en la reterritorialización de la practica de inchiesta y producción autónoma del saber enciclopédico en el contexto socio-maquínico contemporáneo.gesta en las dinámicas sociales. entre inchiesta del cotidiano y estrategias de transformación pueden producirse esas alteridades encarnadas que nos permitan enfrentarnos a los procesos de gobierno de la crisis apoyados en la desposesión del común y el disciplinamiento de la cooperación. de experimentar. si lo llamáis mecánico. se dibuja una ecología materialista de la sociedad. 1. Vol. por un lado se reconoce y construye una cartografía de las maneras de hacer en los mestieri cuyo estatuto es todavía relegado a los niveles mas bajos de la sociedad. París. de las condiciones del trabajo. subjectification». Practica de inchiesta que genera un espacio político y material. pero que abre sobre todo un espacio y un tiempo del «antagonismo». que se articula desde la autonomía y la experimentación. Así. 1990. de la transmisiones de los saberes. abrir espacios posibles de autonomía pero al mismo tiempo situarlos en el bloque problemático de una elección de finitud. como tensión constituyente. marzo de 2008. Pre-textos. Y hacer del arte de la crisis un mestiere cotidiano y común. . L'Harmattan. hacia un futuro impredecible. [2] www. Futur antérieur. 139-165.net [3] «El devenir revolucionario y las nuevas creaciones políticas». claro que si los pintores fueran tan diestros como vosotros para alabar con la escritura sus propias obras dudo que merecieran un nombre tan vil. Por el otro. 47. Y asimismo se dibujan líneas de fuga capaces de abrir el tiempo. no ya del individuo. Se inventa una práctica colectiva que afirma su propia capacidad – autónoma – de reproducción como punto de partida antagonista en contraste con la aristocracia y con la Iglesia. pp. abierta y contingente. satisfaciendo necesidades sociales. Number 1. es un instrumento. de análisis y empoderamiento. [1] «Vosotros habéis colocado la pintura entre las artes mecánicas. Práctica cuya potencia expresiva y productiva se continua traduciendo y reinventando cada día en el «espacio wikipédico». Valencia. en el análisis de los ciclos de reproducción de la tierra. [5] «En el hablar común se expresa el hecho de que el lenguaje. porque es ante todo manual ya que las manos dan forma a aquello que albergaban en la imaginación. pensar el presente como umbral de vacío de la historia.universidadnomada. sino de la sociedad» (Rossi-Landi).

de la construcción europea. la instalación del régimen de guerra global tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. de su consistencia y de su autoorganización. instituciones. Más cercanas en el tiempo están las jornadas de Génova. pusieron punto y final al espacio político democrático que el movimiento global estaba construyendo y que tuvo en Seattle. y en términos generales en la lucha contra una governance íntimanente ligada a la movilización general productiva.Hacia nuevas creaciones políticas. de nuevo. No creo que suponga una exageración la siguiente afirmación: las promesas y los primeros ensayos de fauve . es decir. de una potencia domesticada. el rechazo del TCE por parte de las y los votantes en Francia y Holanda reforzase el carácter no democrático. debilidad organizativa y disipación de la subjetividad o. pues. Movimientos. su acontecimiento fundador. de un nuevo polo de influencia en las «democracias de opinión». puramente confederal e intergubernamental. Han pasado seis años desde entonces. tecnomaquínica. lo que se traduce en buena medida en su incapacidad. poética. dicho de otra manera. Éste es el drama de las expresiones políticas que ven en la experiencia de la precariedad un foco de subjetivación política general y un terreno de reinvención de la lucha de clases adecuada a la hegemonía de lo que se ha venido denominando «capitalismo cognitivo». en primer lugar. neutralizada. parece cerrarse a pasos agigantados. proyectar y construir instituciones. y que hasta ahora tan sólo experiencias como el Euromayday han conseguido mantener abierto. los 20-22 de julio de 2001. pero esta vez se trataba de la potencia de la opinión pública. Tales parecen ser los rasgos centrales de la crisis de la forma movimiento en el territorio europeo. La declaración de guerra al movimiento por parte del G8 (vía el gobierno Berlusconi) y. en particular en el terreno de la precarización de la renta y de los derechos sociales. a imaginar. institucional). paradójicamente. para construir batallas locales y regionales que expresen relaciones de fuerza. Sarkozy docet. sobre todo desde que. en particular en el espacio político europeo: el 1 de enero de 1994. Así. en el mismo año. impotencia política. Las fechas que señalan los acontecimientos pueden servirnos de brújula para entender el carácter de necesidad que presenta la cuestión de la creación institucional. el movimiento contra la guerra en Irak fue calificado por el New York Times. y el espacio político in nuce que prefiguraban los movimientos. Pero en segundo lugar se traduce en el empobrecimiento tendencial de la creación política y de sus dimensiones de enunciación (discursiva-significante. que sin duda marcaron un punto de inflexión en la capacidad de creación política del llamado movimiento de movimientos. al workfare y al warfare que informa hoy las «políticas sociales» y las relaciones laborales en el continente cuyo centro de gravedad es la Unión europea. nueva militancia Raúl Sánchez Cedillo Un conjunto de síntomas recurrentes nos obliga. crisis de la producción de subjetividad. recordar. Son ya más de 13 años los que han pasado desde aquel acontecimiento decisivo para la salida de los que Félix Guattari denominara «años de invierno». cuando el EZLN se levantó en armas contra el gobierno mexicano y contra el poder neoliberal en el mundo. como la «segunda potencia mundial». Como sabemos. el 30 de noviembre de 1999.

renouveau han cedido el protagonismo, hasta nueva orden, al sentido común populista y
conformista, así como a su opuesto simétrico, el sectarismo ideológico presa del delirio
de binarización total, rasgos ambos de una vieja política de la «resistencia» y de las
«amplias alianzas», vieja ferralla de la época del socialismo como (poder de) gestión
alternativa de la relación de capital. Un corte transversal de las distintas «familias» o
polaridades que compusieron el «movimiento de movimientos» en Europa puede
confirmarnos, con extraordinarias excepciones, esta situación difícil de confesar y de
plantear como problema público.
Con arreglo a este breve apunte de «coyuntura», ¿qué utilidad, o qué fuerza heurística
puede ofrecernos la temática de las instituciones, de su creación y/o destitución? No
poca, sobre todo si somos capaces de circunscribir problemas concretos en situaciones
concretas y actuales, al mismo tiempo que enmarcamos y contextualizamos el inmenso
acervo de la crítica y de la teoría de las instituciones en la coyuntura presente, marcada
por la neutralización de la potencia constituyente de los movimientos de lucha, y en un
medio en el que la vida es tan política como productiva, de tal suerte que sólo
formalmente podemos establecer distinciones entre la politización de la existencia de
individuos y colectivos y las matrices de nueva potencia productiva (fuera de y/o contra
el valor-medida), o bien, desde el punto de vista de la capacidad de captura y control de
las singularidades cooperantes, las tecnologías y dispositivos del biopoder en red sólo
pueden determinar secuencias de valor económico con arreglo a una relación social
entre sujetos, entre individuos creativos, capaces de afectarse unos a otros, de ejercer un
poder (y por ende una modificación de su actitud) de unos sobre otros, con arreglo a
relaciones móviles y dentro de una abertura espacio temporal, la del mercado
generalizado de las formas de vida, que es también la dimensión, decisiva, del proyecto,
en el que todas las competencias del sujeto deben concatenarse para realizar, en la
finitud del espacio y del tiempo, los objetivos de autovalorización de sí mismo. En este
sentido, la forma individuo resulta tan esencial para esta ontología neoliberal de la
producción y del gobierno como su riqueza de relaciones, interacciones, experiencias,
etc. Cabe plantear la hipótesis de que, para este individuo productivo, el régimen de
guerra en tanto que elemento de su mundo de la vida funciona, dentro de determinados
parámetros de estabilidad de su vida, como un cúmulo de riesgos e incertidumbres, de
déficit de información, de miedo y esperanza, ciertamente, pero también como un
acicate para su rendimiento en la red de la movilización total productiva, como una
constante confirmación de la finitud y la fragilidad de su proyecto de sí mismo.
Se torna necesaria, pues, una selección activa de las herramientas y experiencias
disponibles. Hagamos un esfuerzo por orientarnos. Comenzando por el acotamiento
mismo de la noción de «institución». Considero que la temática de las instituciones
presenta una actualidad extraordinaria en su relación con el problema de los
contrapoderes sociales (y por ende políticos) o, dicho de otra manera, con el proyecto de
una red de contrapoderes capaz de soportar una dinámica, discontinua e impredecible,
de éxodo constituyente del dispositivo complejo capitalismo-governance-guerra. ¿Qué
implica esta selección activa? En gran medida, y como ya ha sido señalado, un
desplazamiento radical con respecto a los contenidos y objetos de anteriores periodos,
contextos y proyectos de la crítica de las instituciones y de la imaginación de un nuevo
mundo de instituciones de la libertad. Resulta evidente que, fuera de las condiciones de
contextualización y situación que hemos citado más arriba, corremos el riesgo de
sacarnos de la chistera un nuevo ámbito, separado y aislado de los problemas de
conflicto, organización, producción de subjetividad y contrapoder de los nuevos

movimientos. Corremos el riesgo así de hacer de la necesidad virtud, cubriendo con un
referente genérico, el de «las instituciones», el vacío que las prácticas críticas aborrecen
o adoran religiosamente, así como la sólida neutralización del espacio político que
estamos viviendo en territorio europeo. Un «huevo de Colón», banalidad y fuente de
distracción, una «salida institucional».

Instituciones, da capo
Pero volvamos al vocablo. Partamos de la institutio y del instituere, y de su extrema
problematicidad. Institutio nos remite a una fundación y a un plan, un proyecto, un
designio fundamentado, mientras que instituere es un preparar, disponer, establecer,
pero también un organizar algo ya existente, y un formar e instruir. Demasiado
genérico, sin duda, pero al mismo tiempo interesante para acometer la cuestión bajo un
prisma productivo. El motivo: salir del bloqueo epistémico y de la imaginación política
que se determina con la «cuestión de las instituciones», atribuyendo ésta a referentes (o
acaso imágenes o iconos) tan pesados como los aparatos del Estado, instituciones como
escuela, cárcel, hospital, partidos políticos, museos, etc., y otros equipamiento públicos.
Así podemos salir, por un rato al menos, al aire libre del instituere y de lo instituyente.
En un breve artículo, vinculado a su trabajo sobre la obra de David Hume, «Instintos e
instituciones»,[1] Gilles Deleuze ofrece unas consideraciones sencillas y desnudas sobre
la dimensión creativa, positiva y afirmativa de la creación de instituciones, en
contraposición a la ley, a la violencia de la norma. Para Deleuze la institución comparte
con el instinto la búsqueda de la satisfacción de tendencias y necesidades, pero se
diferencia del instinto en la medida en que constituye un sistema organizado de medios
de satisfacción,[2] un medio institucional que determina a priori modalidades sociales
de conducción de la experiencia individual. Las instituciones son, a diferencia de las
leyes, las principales estructuras de invención de lo social, de un hacer afirmativo y no
limitativo y exclusivo:
No hay tendencias sociales, sino tan sólo medios sociales de satisfacer las tendencias,
medios que son originales porque son sociales. Toda institución impone a nuestro
cuerpo, incluso en sus estructuras involuntarias, una serie de modelos, y da a nuestra
inteligencia un saber, una posibilidad de previsión así como de proyecto. Llegamos así a
la siguiente conclusión: el hombre no tiene instintos, hace instituciones.[3]
Despejamos así el campo de una fijación exclusiva del objeto «institución» en sus
acepciones caras a otras coyunturas del pensamiento y de las prácticas críticas, desde la
dialéctica de lo inauténtico y de la esencia alienada que informa, todavía hoy, los
enfoques situacionistas o neosituacionistas, pero también la crítica institucional en los
medios del arte y del artivismo, al análisis de las instituciones disciplinarias y de su
diagrama de poder y resistencias (manicomio, hospital, cárcel, escuela) vinculado al
periodo aparentemente más político de la obra y de la actividad pública de Michel
Foucault. Hasta el punto de que discurso sobre la «institución» y «crítica de las
instituciones» son, bajo tales parámetros, apenas distinguibles, resultando el añadido de
la «crítica» un mero pleonasmo.[4]
Pero sabemos que hay «otros» Foucault. La obra tardía foucaultiana, pronunciada y
vivida en buena parte en territorio norteamericano (Estados Unidos y Canadá), nos

ofrece apuntes llenos de inspiración, también en lo relativo a la creación institucional.
El surgimiento de la temática de las técnicas de sí y de su relación con la
gubernamentalidad, con las tecnologías de gobierno de las poblaciones, es inseparable
en Foucault de su experiencia y de su relación con la minorías de deseo y con sus
expresiones políticas y académicas desde finales de la década de 1970 hasta su muerte.
Desde el siglo XIX, las grandes instituciones políticas y los grandes partidos políticos
han confiscado el proceso de la creación política; quiero decir con ello que intentaron
dar a la creación política la forma de un programa político para hacerse con el poder.
Pienso que hay que preservar cuanto fue producido en la década de 1960 y a principios
de la de 1970. Una de las cosas que hay que preservar, a mi modo de ver, es la
existencia, fuera de los partidos políticos, y fuera del programa normal y ordinario, de
una cierta forma de innovación política, de creación política y de experimentación
política. […] Aquellos movimientos sociales han transformado verdaderamente nuestras
vidas, nuestra mentalidad y nuestras actitudes, así como las actitudes y la mentalidad de
otras personas —personas que no pertenecían a esos movimientos.[5]
Resulta interesante poner en relación estas observaciones de Foucault con los resultados
de su trabajo de investigación durante la segunda mitad de la década de 1970, dominado
por la cuestión del gobierno de las poblaciones y de sus paradojas y alternativas (y es
aquí donde reposa sólidamente la categoría de «biopolítica»).[6] El estudio del
neoliberalismo contemporáneo, tanto en su versión centroeuropea (el ordoliberalismo
alemán de Röpke, Eucke, Böhm, que acuñaría la «economía social de mercado» aún en
boga) como en su versión estadounidense (la Escuela de Chicago de Friedman y George
Stigler) permite a Foucault descubrir una práctica de autolimitación del gobierno, una
crítica de la razón de Estado interna a la problemática misma de la
«gubernamentalidad». La condición de esta autolimitación es la determinación de un
referente absoluto: la «sociedad» en la que se insertan las poblaciones. Y en la sociedad
se descubren dinámicas de autooorganización, procesos autónomos respecto a la
intervención del gobierno, hasta el punto de que el excesivo intervencionismo de éste, la
profusión y proliferación de intervenciones legislativas innecesarias contribuye al
fracaso de los objetivos mismos que sostienen la problemática de la gubernamentalidad:
Un gobierno omnipresente, un gobierno al que nada se sustrae, un gobierno que obedece
a las reglas del derecho y un gobierno que, sin embargo, respeta la especificidad de la
economía, será un gobierno que gestionará la sociedad civil, que gestionará la nación,
que gestionará lo social.
Así, pues, el homo oeconomicus y la sociedad civil son dos elementos indisociables. El
homo oeconomicus es, si se quiere, el punto abstracto, ideal y puramente económico que
puebla la realidad densa, plena y compleja de la sociedad civil. O incluso: la sociedad
civil es el conjunto concreto en cuyo interior es preciso, para poder gestionarlos
convenientemente, situar los puntos ideales que constituyen los hombres
económicos.[7]
La «economía» es, de esta suerte, el dominio de autenticidad de este homo
oeconomicus, y en esa misma medida el mercado es el medium que estructura las
interacciones de los individuos que componen la esfera, autónoma, dotada de sus
propias reglas, sólo controlable, optimizable, compatibilizable con sus objetivos, pero
no determinable, constituible, por parte de las técnicas de gobierno. A este respecto

Es más. no sólo permite la aparición de los mecanismos naturales. tan cooperativo en lo social como autocentrado en la forma de su proyecto como determinación auténtica de su libertad. hasta tal punto que si se intentara modificarlos. la extensión e intensidad de su composición en un cuerpo común. encontramos en Spinoza el reconocimiento del «rechazo del trabajo» y de la búsqueda del placer como tendencias espontáneas del individuo que opera con arreglo a su propio conatus. así como de cada sujeto con la transcendencia imaginaria (la imaginación de su propia finitud en el mundo y el miedo y la esperanza que a ésta acompañan) o. En efecto. esto es. en tanto que amenaza constante para la conservación de la sociedad. El interés que nos ofrece el punto de vista de Spinoza consiste en descubrir una modalidad de gubernamentalidad religiosa que opera con sujetos activos de deseo e imaginación que construyen las modalidades de su cooperación productiva. a mecanismos espontáneos. pero espontáneos. La institución religiosa debe dominar la . cupiditas. en esta teoría del contrato spinoziana. el Tratado teológico-político de Baruch Spinoza se esfuerza en comprender el papel de la religión en el Estado bíblico de los hebreos en tanto que política de la relación imaginaria entre los sujetos. su propio conatus como tendencia a la conservación y aumento de su propia potencia. el «derecho natural» de cada individuo. cuando se da rienda suelta a su libre juego. en el Tratado teológico-político Spinoza descubre. aunque no seamos capaces de aferrarlos en su complejidad. mientras el ordoliberalismo alemán y el neoliberalismo de la Escuela de Chicago ponen la dominación de lo social por lo económico con arreglo a una antropología de un individuo autónomo tan deseante como posesivo. y que más tarde será denominado «precio natural». Sin embargo. nunca desaparece. Por otra parte. El objetivo de Spinoza es una política encaminada a evitar la guerra y a conservar la paz y la concordia. en la producción de una «acción anímica interna» como fuente sólida de la obediencia. en una civitas. la obediencia a las leyes y la práctica de una pietas civil basada en la conciencia de una potentia/potestas divina y de sus mandamientos imperativos. Vemos así que.[8] Sin embargo. frente al miedo exterior de la violencia del imperium y la esperanza en su benevolencia. sino que esos mecanismos naturales. así como un fundamento de la autolimitación y mesura del «excesivo gobierno»).escribe Foucault: El mercado fue presentado como. tan sólo se conseguiría alterarlos y desnaturalizarlos. tal y como son concebidos en las doctrinas liberales y neoliberales. como sabemos. es decir. de ahí que no haya contrato estable ni insoluble. basada en el «gobierno de los corazones». al poder político constituido. permiten la formación de un determinado precio que Boisguilbert llamará precio «natural». —y en este segundo sentido el mercado se torna en un lugar de verdad—. en las funciones de la religión judía en el Estado de los hebreos. algo que obedecía y debía obedecer a mecanismos «naturales». por una parte. no sólo en la «economía» y en el mercado. que se traducen en las normas de un comportamiento social tendencialmente óptimo. de los conatus singulares (conatus que es. deseo. encontramos la descripción de un mecanismo no directamente gubernamental de regulación de la cooperación entre los sujetos. ni pueda evitarse la crisis continua de la relación de obediencia y cooperación entre los sujetos. de la potestas que gobierna a los «ignorantes». dicho de otra manera. un mecanismo de gobierno y de obediencia activa de los sujetos a partir de una mediación religiosa de la cooperación social. para Spinoza. esto es. como un ámbito autónomo y un lugar de verdad del individuo y de la razón última de la sociedad. en el caso de los seres humanos) de la población «ignorante» entre sí y con respecto a la potestas. (es decir. que los fisiócratas llamarán «buen precio».

Le cinque campagne. esa obediencia no es. haya que guiarlos para que mantengan constantemente su fidelidad y su virtud. los discursos y las instituciones. producidos en fases anteriores de los movimientos posteriores a la «revolución existencial» de 1968. sino un efecto de subjetivación. una manifestación amenazante de una potestas humana y política. podemos buscar aliento en enfoques inspirados de la cuestión. Se trataba de interpretar aquella crisis fuera de los términos de la «autonomía de lo político». mejor» de los grupos terroristas o del catastrofismo de las elites capitalistas. bajo el empuje de la sobredeterminación terrorista de los grupos armados. Aquel planteamiento . cuanto a la acción anímica interna. que modifica el conatus del individuo. los instrumentos. sin embargo. es quien decide con toda su alma obedecerle en todos sus preceptos. mediático y político del régimen corporativo del «compromiso histórico». de ruptura con las máscaras. no es tan fácil verlo. De ahí que quien está más sometido a otro. A partir de la «primavera del '77» e implacablemente desde el secuestro y asesinato de Aldo Moro por parte de las Brigadas Rojas. Porque todos. transforma literalmente a éste: […] la obediencia no se refiere tanto a la acción externa. en el funcionamiento de la institución religiosa. Negri entrega a la publicación un escrito perentorio y prácticamente desconocido en la actualidad: Politica di classe.tendencia irreprimible de tales conatus: La razón y la experiencia enseñan con toda claridad que la conservación del Estado depende principalmente de la fidelidad de los súbditos y de su virtud y constancia de ánimo en cumplir las órdenes estatales. quien tiene la máxima autoridad. Y planteémonos la siguiente pregunta: ¿en qué medida puede contribuir un proceso de institucionalización a un desplazamiento positivo del espacio político neutralizado? Dicho de otra manera: ¿un reconocimiento y un trabajo específico sobre la cuestión de la creación de instituciones puede ser un factor relevante en el acrecentamiento de las potencias de conflicto contra el régimen del capitalismo cognitivo y contra el régimen de guerra/excepción que informa en gran medida la governance actual en los ámbitos global y europeo? Antes de acometer un intento de respuesta provisional. así como del «cuanto peor. Ya en la cárcel desde el blitz del 7 de abril de 1979. Éste es el caso de los trabajos que Antonio Negri dedicara. esto es. las capacidades de invención y acción política propias del llamado «movimiento autónomo» estaban reduciéndose al mismo tiempo que se distorsionaban. pero el citado escrito se esfuerza por interpretar la crisis en términos de posibilidad de renovación completa del movimiento. Instituciones y movimiento. que rehuyen el trabajo y propenden al placer. La situación era en aquel entonces de crisis completa de las estructuras y de las líneas políticas de las distintas autonomías italianas. una constricción externa. tanto los que gobiernan como los gobernados. en el periodo crítico —que se revelaría fatal— del movimento del proletariado social en Italia a finales de la década de 1970. arqueológicas y ajenas. de la iniciativa represiva de las magistraturas y del cierre institucional. de las que se habían dotado hasta entonces las estructuras políticas del nuevo movimiento. de deseo y de imaginación. es aquel que reina sobre los corazones de los súbditos. Cómo.[9] Ahora bien. La «gran táctica» Regresemos ahora al tratamiento de nuestros propios problemas contemporáneos. son hombres. y por lo mismo.

Esta mediación política tenía en el proceso de creación institucional uno de sus puntales. ejercicio de la fuerza colectiva (producción normativa de los movimientos. de lo que Negri denomina la «producción comunista». tanto interna como externa del nuevo movimiento. La combinación de ambas. esto es. En el trasfondo se adivina justamente la dificultad de imaginar una «transición» fuera de los esquemas. en lo que atañe a los espacios y tiempos del conflicto. de las nuevas formas de cooperación productiva del proletariado social orientadas a la expresión de potencias de libertad y de goce individual y colectivo.[11] A juicio de Negri. Estas nuevas formas de cooperación resultan inseparables de .[12] Para Negri. esto es. liberación de la producción y de las singularidades. siempre expansivas y abiertas. se presentaba como un rompecabezas insoluble: ¿Cabe pensar que el proceso de transición se realice sin una normalización de la violencia proletaria? […] El rechazo del trabajo. capacidad de imponerla) y despliegue de la fuerza invención. ni tampoco una operación de «representación» de las mismas. el problema era romper el enquistamiento de los contrapoderes sociales construidos por el movimiento en una relación simétrica. en el estado actual de la investigación. de las estructuras o las finalidades del movimiento. como un proyecto de construcción de su propio espacio político afín y favorable.[10] La expresión «mediación política» no designa una operación externa de recomposición o selección de la composición. de la generalización política. la reducción de la ciencia al proyecto de autovalorización de clase no resuelven el problema de la normalización de la violencia. de dependencia respecto a la iniciativa del capital y del sistema de partidos. ¿Qué forma de normatividad? ¿Qué forma de institucionalidad? ¿Son distinguibles ambas? […] El caso es que no se da transición sin normatividad […] no se da transición sin unidad real del momento normativo y del momento institucional […] El problema es hoy. las primeras instituciones obreras y proletarias de la liberación comunista. pero también en una relación «dialéctica». esto es. Necesitamos expresar. y de su uso tanto en términos destructivos del enemigo como en términos creativos […] [ésta es] nuestra cuestión: el uso y la normalización de la violencia en el proceso de transición. ejercicio del poder y transformación de las formas de vida. por añadidura deformados. en las articulaciones de la táctica. de la potencia cooperativa común en el proceso de transformación social. y se formulaba como la operación de una «gran táctica»: La gran táctica significa entonces someter los lemas de la lucha de clases a la crítica revolucionaria de la mediación. la liberación de la fuerza productiva del proletariado. Transición. Se trata más bien de una operación material de desbloqueo y activación de las líneas de innovación política radical que en el mismo eran reconocibles: Mediación política significa entonces traducir la movilidad constitutiva del sujeto de clase en movilidad política. en capacidad continua de apreciación de los espacios políticos y de recalibrar constantemente el tiro con arreglo a los mismos. la solución del rompecabezas vendría del lado de las dimensiones institucionales. puramente militar. de una «toma del poder» de bolchevique memoria. irresoluble».de la crisis en tanto que crisis creativa se apoyaba en un proyecto de mediación política. esto es.

la invención de una empresarialidad proletaria, en tanto que determinación de la
creación institucional. Hasta el punto que, estratégicamente, la transición se juega en la
batalla entre empresarialidades de signo opuesto y fines inconmensurables:
La empresarialidad es un signo de creatividad que se desplaza entre los confines de
clase: cada vez más la fenomenología de los comportamientos cotidianos señala su
surgimiento en el frente de la destrucción del beneficio […] ¿Cuáles son las funciones,
las tensiones, la intencionalidad en torno a las cuales se organiza la capacidad
empresarial?
Tenemos así lo que podríamos llamar un uso antagonista de la «destrucción creativa»
schumpeteriana en el ámbito de la autovalorización de los sujetos proletarios y de la
creación de instituciones en tanto que medios de autoorganización de tales procesos.
Para el Negri que estudia estos problemas, cabe pensar una institucionalidad proletaria
como:
Posibilidad de activar funciones complejas de organización alternativa a la del poder de
mando capitalista, y en cualquier caso de acción antagonista. La matriz lógica es aquí
puramente práctica, determinada, verdadera. […] Por institucionalidad proletaria
entiendo, pues, la manifestación de algo que es idéntico a sí mismo, enemiga de la
explotación, detentora de un código autónomo de desarrollo. Entiendo la comunidad del
deseo de liberación de la explotación y de la represión, la individualidad masificada de
la necesidad de comunismo.[13]
El operador de esta institucionalidad es para Negri el trabajo negativo, «el contenido
intelectual y materialmente determinado del rechazo de la actual organización
social».[14] En este periodo, Negri concibe la incidencia lógica y ontológica de la lucha
de clases con arreglo a una matriz dualista. En la medida en que el antagonismo entre el
poder de mando y la fuerza invención del trabajo vivo carece de resolución dialéctica,
lógica y/o política, el desarrollo del proceso de liberación o, dicho de otra manera, el
proceso de autodeterminación del sujeto plural proletario tendrá que organizar un
conjunto de convenciones dualistas, de reglas de ejercicio de su poder normativo sobre
el conjunto de la sociedad y de determinación antagonista del problema de la
producción y la reproducción sociales.
La derrota definitiva, en Italia y en Europa, de los movimientos del proletariado social y
de las minorías de deseo durante la década de 1980, paralela y concomitante de la plena
subsunción productiva de la sociedad (y de la vida, y por ende de la subjetividad) en el
proceso del capital, que trajo consigo el debilitamiento político extremo de las
identidades ligadas al trabajo, impiden hoy pensar un proceso de creación institucional
ligado a un proceso de transición con arreglo a la rígida matriz dualista que, en un
periodo en el que la separación y la independencia de las formas de vida del
proletariado social en las ciudades italianas y europeas era algo más que una hipótesis,
venía prácticamente impuesto por la estructura misma de la relación antagonista. Sin
embargo, resultaría bastante ardua la tarea de refutar la validez y la urgencia de
«construir en lo social centros de proyectualidad alternativa e independiente,
comunidades de trabajo negativo, completamente libres y antagonistas respecto a la
programación de la reproducción del poder de mando».[15] Así como la fuerza
inspiradora del planteamiento de la creación institucional como elemento de una «gran
táctica» de refundación de (la capacidad política de) los movimientos antisistémicos

contemporáneos.
A nadie se le escapa el difícil estatuto (antropológico, ético, político) de la nueva fuerza
de trabajo cooperativa, cognitiva, relacional y afectiva, surgida de la conjunción entre
procesos históricos de orden heterogéneo, tan inconmensurables como el gran rechazo
del trabajo fordista por parte de los movimientos antisistémicos de la década de 1960 y
la reestructuración postfordista de la sociedad desde comienzos de la década de 1980, o
como el impulso hacia la escolarización de masas antes y después de 1968 en Europa y
la nueva precariedad de los sujetos cuyo trabajo vivo es fundamentalmente cognitivo,
relacional y afectivo. Se trata de procesos cuya eficacia concomitante, no exenta de
resultados catastróficos, ha producido nuevas especies híbridas y monstruosas,
definitivamente alejadas del cuadro orgánico de la modernidad capitalista, pero también
de los contramodelos emancipadores de la modernidad alternativa, ya procedieran del
liberalismo político radical o del socialismo.
En nuestros días, la citada crisis de la identidad trabajo, su confusión con la actividad
vital de los individuos, plantea problemas adicionales a un diseño de refundación
institucional. Mientras que en la concepción del trabajo negativo que maneja Negri en
los trabajos que hemos citado, los comportamientos de autovalorización de los sujetos
proletarios precisan de una dimensión temporal, rígidamente dualista, de transición, de
desarrollo de las capacidades de comunismo del conjunto de los explotados que
conduzca a la autodeterminación de los mismos, (es decir, a la capacidad material de
construir condiciones de producción y reproducción no capitalistas —o comunistas—
para todos los sujetos de la relación social, al comunismo como proyecto pleno pero
siempre inacabado, tan extenso e intenso como pueda llegar a serlo la potencia de
cooperación y goce de los individuos sociales), hoy el trabajo vivo se presenta de
antemano como multiplicidad, y el despliegue de las capacidades cooperativas comunes
es inseparable de la singularización de cada uno de sus operadores.
Sin embargo, para algunos esta nueva especie sería el producto degradado de la
destrucción de las grandes divisiones técnicas, culturales y políticas entre trabajo
manual e intelectual, entre trabajo y cultura, entre mano y cerebro. Una catástrofe, ni
más ni menos. La melancolía y el cinismo políticos son los polos éticos y afectivos de
esta detención del pensamiento emancipador, que sin duda continúa dominando los
ritornelli de la izquierda realmente existente.
Así y todo la lectura política del presente nos indica que de la eventual catástrofe han
surgido modelos, agentes de enunciación consistentes de otras maquinaciones de saber,
cooperación y enunciación política. Hasta el punto que, ex post, se hace posible
emprender una contragenealogía, una diagramática y una programática de estas
combinaciones, haciendo un énfasis particular en sus discontinuidades de subjetivación,
de reapropiación de los nexos cooperativos y de creación de nuevas máquinas políticas.
No faltan las experiencias que, en distintas partes de Europa han querido hacer de su
vida comunicativa, relacional, formativa, creativa, una vida política, esto es, una vida
hecha en el interfaz de singularidad y común. Instituciones como los centros sociales
okupados o las formas políticas de la movilización global, el uso de la red de redes o la
ingeniería jurídica inversa de las licencias copyleft y las cooperativas de hackers, o los
grupos y redes de investigación-acción que han comenzado a crecer en los intersticios
(precarios) de una universidad en crisis y en reestructuración prácticamente definitivas.

De ahí que la institucionalización de movimiento se presente entonces como medio,
desde luego, pero como medio de autodeterminación, de constitución libre de la
subjetividad individual y colectiva a partir de una reapropiación de las condiciones de
producción y reproducción de sí mismos. Si la subsunción plena de la vida en el capital
implica que secuencias vitales productivas y secuencias (posibles o reales) de
semiotización y registro de las mismas como (valorización de) capital tienden a
presentarse como un solo y mismo proceso, la ruptura ética y política de esta relación
es, inmediatamente, autodeterminación política y gradiente de potencia común y
singular liberada. En busca de siempre mayor libertad, riqueza y goce para todos.
Ahora bien, esta revolución institucional es inseparable de la capacidad de expresar
contrapoderes. O, dicho de otra manera, de la capacidad de imponer la huelga
metropolitana contra la movilización total productiva de las poblaciones. ¿Cabe acaso
pensar en una derrota del régimen de guerra/excepción fuera de esta capacidad de
ejercer una fuerza colectiva y éticamente regulada contra la violencia de la movilización
total metropolitana? Este tipo de huelga sólo puede ser el resultado de ensayos y errores,
de procesos materiales de composición y cooperación, de networking multilateral entre
las multiplicidades que componen hoy, irreversiblemente, el trabajo vivo metropolitano.
Irreversiblemente porque son inseparables o se confunden con las formas de vida en
liberación, y por lo tanto con dimensiones que tienden a la unicidad, a la singularización
y a la metamorfosis, a cuanto, como escribe Paolo Virno, hace de la vida propia algo
único e irrepetible. Enjambres, guerrillas comunicativas, simulacros antagonistas,
desobediencias polifónicas pero coordinadas son otros tantos elementos in nuce del
proyecto de huelga metropolitana, de la capacidad de producir en las elites un miedo y
una incertidumbre mucho mayores que las que producen en la actualidad la guerra, la
devastación ecológica o el terrorismo global. La huelga metropolitana debe expresar un
nuevo tipo de bestia indomable, de monstruo civil y constituyente de la libertad de las
multiplicidades productivas.

Institución como máquina político-productiva y territorio existencial. Para el
inmediato presente
Sin embargo, la multiplicidad ex ante de las formas de vida y de las figuras del trabajo
vivo no implica necesariamente su valencia antagonista, ni su resistencia a la
producción de formas de vida subsumidas en el circuito capitalista de la imitación y la
diferenciación. Precisamente nuestro problema es el de la consistencia y la resistencia a
la laminación de las producciones de subjetividad política, así como sus coeficientes de
«transversalidad», su disposición a una experiencia de la metamorfosis. Para ello
precisamos de un concepto de producción de subjetividad mucho más rico que los que
están en uso en buena parte de los grupos y movimientos políticos. Lo que no sólo
impide contrastar en los terrenos prepersonales y transpersonales las producciones de
subjetividad compatibles con la movilización total productiva, sino que invisibilizan o
desdeñan una miríada de experiencias cotidianas en las que se juegan envites de libertad
y transformación en los registros microfísicos de la percepción, el afecto y los
agencements[16] de enunciación no significantes de cada sujeto y de sus relaciones en
las redes productivas y comunicativas que constituyen el soporte material y maquínico
de la «cooperación entre cerebros».[17]
Félix Guattari nos ofrece una definición formal de la producción de subjetividad, con

Son estos últimos los elementos decisivos en la producción de la subjetividad contemporánea. Este CMI descansa para Guattari en cuatro regímenes semióticos principales: – las semióticas económicas (instrumentos monetarios. etc. los equipamientos colectivos. programas. tales como las relativas a la arquitectura. legislación y reglamentaciones diversas). al mismo tiempo. los maquinismos concretos y abstractos que trabajan los flujos. last but not least. contables. debe estar en condiciones de «manejarse» con los regímenes de signos. subordinada a la irrupción de la metamorfosis. con las semióticas capitalistas en las que se «baña» y que saturan y distorsionan.arreglo a lo que denomina procedimiento de «metamodelización». el urbanismo. – las semióticas técnico-científicas (planes/os. Es sabido que Guattari denominaba Capitalismo Mundial Integrado a la nueva figura del capital adecuada a la realización del mercado mundial y a la subsunción de la sociedad entera en los procesos de valorización. financieros. ¿no supondría esto para la institución su permanente apertura. pero al mismo tiempo de su tratamiento ético. investigaciones…). atravesando así los dominios establecidos y evitando las restricciones antiproductivas de la legalidad de cada uno de los paradigmas en liza. en tanto que ética y políticamente orientada a la ruptura y a la batalla contra su captura. estudios. pero a las que convendría añadir muchas otras. en agencias e instituciones enunciadoras directamente capitalistas.[20] Podemos preguntarnos ahora: ¿podría ser la institución un topos privilegiado de la producción de subjetividad no controlada. de una discursividad teorética capaz de acoger el máximo de descripciones o cartografías de rango ontológico. los esfuerzos de singularización individual y/o colectiva. de los nuevos agencements de enunciación y de vida? . su condición siempre crítica y procesual. control y explotación por los dispositivos del nuevo capitalismo. – las semióticas de subjetivación. en adyacencia o en relación de delimitación con una alteridad a su vez subjetiva. del cuidado de su consistencia? Y.[19] Esta producción de subjetividad.[18] Para Guattari la subjetividad es un efecto de consistencia y existencia que resulta de la aglomeración de entidades que podemos cartografiar con arreglo a cuatro funciones o functores ontológicos: los flujos materiales y semióticos. algunas de las cuales coinciden con las que acaban de ser enumeradas. concatenados en montajes pragmáticos. diagramas. Tendríamos así una definición formal de la subjetividad en tanto que: El conjunto de condiciones que hacen posible que instancias individuales y/o colectivas puedan surgir como Territorio existencial sui-referencial. – las semióticas jurídicas (títulos de propiedad. salvando el pluralismo inherente al proceder cartográfico. decisionales…). es decir. los territorios existenciales precarios y finitos. los universos incorporales de referencia y de valor adyacentes a cada agencement de subjetivación y. y están por ello en el centro de los problemas de resistencia y autonomía de las nuevas creaciones políticas.

gracias a contratos de investigación social. pero ni que decir tiene que se trata de una distorsión del concepto. La transversalidad es hoy casi un requisito en los utillajes técnicos de la dinamica de grupos. como sabemos. el comité central.. su recurso inconsciente a mecanismos antagónicos de su transversalidad potencial. uno de sus fundadores: […] fue fundado en 1967 para financiar. en un tiempo primordial. de una aceptación en su seno del riesgo. el funcionamiento de un organismo federativo. la células de base). […] A diferencia de los aparatos paralizados del Partido Comunista y de las organizaciones izquierdistas. de tener que confrontarse con el sin sentido.No han faltado experiencias en este sentido. deliberadamente o no. escribir. Que. se trataba de formar una nueva especie de miliantes capaces de animar. pensar. sustraerse a los aparatos de captura del trabajo intelectual y de la militancia política. a diferencia de los militantes fascinados y atontados por la jerarquía habitual de esos aparatos (el buró político. están ligadas estrechamente a la formación de las herramientas cartográficas del esquizoanálisis y a la acuñación de nociones como «transversalidad» o «grupo-sujeto».[22] La acuñación de términos como transversalidad y grupo-sujeto se llevó a cabo en el seno de una aventura política. investigaciones y formación institucionales]) que. recherches et formation institutionnelles [Centro de estudios.[21] Por ello resulta interesante que recordemos que la transversalidad. capaces además de reconocer y de afirmar sus pulsiones inconscientes. cuya denegación era para nosotros la principal causa de los callejones sin salida políticos de los grupúsculos de izquierda. No lo es tanto la particularidad de la invención institucional que la bande à Guattari puso en pie para. con la ayuda de mecanismos de autoconservación. poniéndose así en posición de tener que ser los agentes de su propia muerte […] En oposición (relativa) a esos grupos misioneros. un problema del que Guattari fue consciente en el periodo mismo de la gestación de tales nociones. con la alteridad. como relata François Fourquet. poder actuar políticamente. no son fenómenos ineluctables. sino una red de grupos autónomos que discutían entre sí y actuaban juntos. intervenir. los grupos sometidos reciben pasivamente sus determinaciones del exterior y. […] Formulamos la hipótesis de que la automutilación burocrática de un grupo-sujeto. Hoy resulta difícil entender que un pequeño grupo de radicales pudiera conseguir contratos . la Fgeri (Fédération des groupes d'études et de recherches institutionnelles [Federación de grupos de estudios e investigaciones institucionales]).[23] Otra de las fundadoras. etc. insiste en las dimensiones del Cerfi como agencement de vida para una pequeña red de intelectuales y técnicos militantes. […] Esta dimensión no puede ser puesta de relieve sino en ciertos grupos que. con la muerte. intentan asumir el sentido de su praxis y de instaurarse como grupo-sujeto. se protegen mágicamente de un sin-sentido experimentado como externo. en el grupo es una dimensión contraria y complementaria a las estructuras generadoras de jerarquización piramidal y de los modos de transmisión esterilizadores de los mensajes. y que dependen. no un partido. correlativo del surgimiento todo fenómeno de sentido verdadero. sencillamente. La experiencia relevante y fundadora de este dominio de empresarialidad de minorías políticas y de subjetivación fue el Cerfi (Centre de études. institucional y existencial que es relativamente conocida. Anne Querrien. de la que cabe hacer responsable en buena medida a la deriva «sistémica» y oficial de la corriente del análisis institucional. de los departamentos de recursos humanos.

no «accionistas» y «campañistas». el Cerfi era resistir a nuestra propia tendencia a convertirnos en funcionarios. pensamiento y acción política. a fin de cuentas. y nuestra guerrilla intelectual no contribuyó tal vez más que a reforzar algunas contratendencias. Se trata. El contexto global reconstruyó las fuerzas del poder. teníamos una relación esquizoanalítica con algunas personas en el interior de las estructuras de poder que tenían a su vez relaciones entre sí. universitarios y burócratas sindicales o de partido […] Nuestra vidas tal vez sean percibidas como un fracaso. en su capacidad de adaptación y discriminación entre los posibles de la situación de mercado. […] La hipótesis principal de Félix y de mí misma era que nuestros dadores institucionales eran tan esquizoides como nosotros. y que nuestro esquizoanálisis no tenía que limitarse al despacho del analista o a los muros del hospital. propietario de un capital (fijo) que está inscrito fundamentalmente en sí mismo. organización y crecimiento político en muchos aspectos inédito. se trata de promover las modalidades de experimentación en los citados dominios. No exclusivas. pero también como breves testimonios de que la resistencia es posible. no estábamos ni dentro ni fuera del poder. que vayan más allá de la banalidad del «nuevo paradigma» y se planteen con pasión la cuestión de su eficacia destructiva y constitutiva. […] La escala de nuestra tentativa era demasiado pequeña para poder durar mucho tiempo. pues. investigar y militar a unas veinte personas. los módulos o moldes de expresión e identificación subjetiva inscritos en las nuevas declinaciones del individuo posesivo neoliberal. Que sepan generar y parir máquinas de guerra políticas políticas y comunicativas adecuadas. las estructuras jurídicas del mercado laboral. cooperativo. Otro de los problemas sustantivos que a mi modo de ver tenemos por delante es el de la construcción de verdaderas redes de investigación. con funciones de control y regulación de la emergencia. componer nuestros valores de recombinación en una variedad de territorios metropolitanos: de las universidades a los centros sociales. que permitían vivir. finitas e irreverentes. En el plano de la micropolítica de los grupos no faltan experiencias de enorme interés ligadas a la producción de subjetividad dentro de los grupos militantes y al esquizoanálisis de sus callejones sin salidas y de su difícil o imposible consistencia. no identitarias. los grupos y cooperativas de . envites y modos de hacer en las condiciones que son las nuestras.[25] Ante todo. Que pasa por la autoorganización e institucionalización de la producción y procesamiento colectivo de saberes. ni al interior de nuestro grupo […] Así. y que incluso recibieran el encargo de «analizar» el inconsciente estatal mismo de los funcionarios «avanzados» con los que trataban: En cierto sentido. ahora creativo. las instituciones de mercado del capitalismo cognitivo. de construir un terreno de invención. pues. relativos a la captura de las potencias creativas por las nuevas formas de poder en red. Redes.de investigación con ministerios franceses con plena libertad para hacer lo que quisieran.[24] Hoy se trata de reinventar tales gestos. de los museos y agencias culturales a las periferias en las que abundan. Hemos discutido también que la co-extensividad misma de esta dinámica con respecto al networking de la inteligencia colectiva precaria nos permite aplicar nuestras fuerzas. Nuestro problema es muy concreto: el de hacer de las minorías activas del trabajo intelectual y artístico operadores de una perspectiva de relanzamiento del movimiento.

universidadnomada. pero abierta y política en su propia definición. y desde luego de los propios.educadores. rompiendo. infoartistas. finita. Las figuras del curator. se trata de imponer el estatuto de parte de las redes de cooperación. mientras que unos meses después podría volver a colaborar con el mismo museo o institución. Un «aguascalientes». sino nueva máquina política). del precario/a que trabaja de forma intermitente en museos e instituciones culturales en las mismas condiciones que en cualquier empresa de trabajo basura. etc. del deporte. ni sindicato. sí capaz al menos de promover. debe esforzarse por construirse como una institución de nuevo tipo.net) y su contenido se ha expandido posteriormente en . en primer lugar. un «caracol» de la cooperación entre cerebros. se trata de imponer la contratación colectiva y la gestión autónoma de los recursos por parte de la red de cooperación y trabajo artísticointelectual-político (que. de la investigación y la formación.) como para pasar del estupor y el registro a la puesta en práctica de iniciativas que modifiquen el sentido de la corriente: de la ofensiva propietaria a la recombinación (en una esfera pública a construir) de las comunidades de la infoproducción y la creación. del becario/a investigador/a en competencia desenfrenada por conseguir su plaza o su proyecto. becarias/investigadoras. que constituye uno de los principales resortes de vulnerabilidad y división de la inteligencia colectiva. la discusión y la negociación con los operadores de las instituciones del saber y el arte para que tales productos no puedan ser privatizados es otro elemento central de esta nueva «carta de derechos en escritura permanente». se trata de imponer la propiedad común de todos los productos del trabajo de la inteligencia colectiva en red. El uso cotidiano. Ante tales prácticas. a partir de un enunciador colectivo institucional polifónico y autónomo respecto a las instituciones del capitalismo cognitivo y de capitalización de la excedencia productiva y estética (fabricantes de lo sensible). se entiende. esta vez con el estatuto de «artista» o «activista creativo» con condiciones bastante diferentes y mejores. así como la puesta en práctica de prototipos de subjetivación colectiva «de clase» capaces de incluir en su seno toda la multiplicidad y heterogeneidad de las nuevas fuerzas del trabajo vivo contemporáneo. Más en concreto. la tutela y la garantía de nuevos derechos y la lucha contra la explotación en el capitalismo cognitivo. desde una perspectiva y una promoción de la singularidad existencial máxima de cada una de sus componentes. músicos independientes. desde el principio. ¿Cómo? Imponiendo. trabajadores sociales y mediadores interculturales. concreta. etc. La subjetivación ética y política de tales ámbitos es una necesidad y una tarea que está en nuestras manos llevar a cabo. etc. del urbanismo. En segundo lugar. la individualización de la cooperación con tales instituciones. la negociación y contratación en tanto que red de cooperación. de la lucha y de la constitución de clase (siempre multitudinaria) de lo común en los próximos años. Cabe extraer incluso algunas indicaciones políticas para el modo en que las minorías de la inteligencia colectiva precaria pueden empezar a relacionarse con las instituciones del saber. ni partido. Cabe pensar que de esta suerte el panorama de precarización de la subjetivación y de la organización políticas del trabajo vivo «inmaterial» en las regiones metropolitanas europeas podría dar un giro sensiblemente favorable para el retorno. Este texto ha sido elaborado en el ámbito de la Universidad Nómada (http://www. Ya es lo suficientemente largo el camino andado por distintos y heterogéneos colectivos (hackers. Al fin y al cabo. monstruoso. se trata de construir un modo de hacer. del arte. la batalla jurisprudencial en torno a las licencias copyleft. ni «club creativo». si no literalmente sindical.

[1]«Instincts et institutions». [10]Antonio Negri. y curiosos. Feltrinelli. 27. [3]Ibidem. La naissance de la biopolitique. Por una política menor. La falsa y afectada crueldad del vengador situacionista ha quedado incorporada desde hace mucho tiempo en el catálogo de los gestos inútiles. XVII. no somos situacionistas: no esperamos el derrumbe de la simulación espectacular del arte ni del capitalismo (contemporáneos). [7]Michel Foucault. «La sovversione del mercato» [1978]. 15-65. pp. p. Lo cierto es que el mercado y sus instituciones esperan con impaciencia la aparición de nuevas levas de estas vanguardias.p. como telos resolutivo. 39. que en la teología del arte se expresa. en Macchina Tempo.el monográfico que este colectivo ha editado en colaboración con transform. pp. París. 2001. [12]Antonio Negri. Tampoco pensamos exactamente que en la extrema inversión y alienación de las potencias humanas. . [5]«Michel Foucault. 24-27. Milán. 2006. Gallagher y A. 25. Paris. Alianza. Milán. [2]Ibidem. 353 [p. p. Macchina Libri Edizioni. Toronto. [8]Ibidem. cit. para el mercado de las personalidades. Gallimard. an Interview: Sex. Power and the Politics of Identity». 121. p. yazca. ni siquiera bajo los efectos aceleradores de la acción de una vanguardia esclarecida. Un estudio exhaustivo de estos cursos foucaultianos se encuentra en Maurizio Lazzarato. [9] Baruch Spinoza. [4]Por desgracia. 1976-1988. la plena reapropiación de esas potencias que. p. 31. entrevista con B. cap. Wilson.p. 33. sensibilidad o de afecto. París. y saben aguardar con paciencia a que el ardor y la acidez del producto joven reposen y curen hasta que un buen caldo pueda servirse en los catálogos de nutrientes desafíos de la apropiación capitalista de la potencia común. 1980. recogida en Dits et écrits II. Gallimard. 300. Madrid. 2004. population. L'île déserte et d'autres textes. Gallimard.p. mayo de 2008 (http://eipcp. 203 de la edición Gebhardt]. [6]Michel Foucault. op.. p. Minuit. 2004. La naissance de la biopolitique. transversal: instituciones monstruo. al parecer.net/transversal/0508). 1982. junio de 1982. Politica di classe. territoire. Traficantes de sueños. Madrid. Tratado teológico-político. 1986. para la política. Sécurité. París. [11]Ibidem. tendría que pasar por una destrucción incendiaria de toda positividad de valor.

1992 [ed. 21. . 1976. también desde el punto de vista narrativo. [17]Véase Maurizio Lazzarato. 1981. en ibid. «La acumulation du pouvoir ou le désir d'État». Valencia. Cerfi.samizdat. 2008. Por una política menor. 1965-1987. [16]A falta de una traducción aceptable de esta palabra que. [25]Véase el recién publicado Micropolíticas de grupo. [20]Félix Guattari. agencement puede definirse como la unidad de consistencia pragmática (de acción y transformación) de elementos ontológicamente heterogéneos (flujos materiales y semióticos. Chaosmose. [24]Anne Querrien. Traficantes de Sueños. 2002. que traza la historia del Cerfi. en cursiva en el original. núms 8-9.. Madrid. París. París.html. Recherches. «concatenación». [15]Ibidem. p. sino de singularización del concepto. como en el agencement del trabajo informático.: Caósmosis. Un extracto del mismo texto. [14]Ibidem. [18]Félix Guattari. 1996]. Galilée.p. «ensamblaje» u otras (como la traducción brutal. de David Vercauteren (en colaboración con Thierry Miller y Olivier Crabbè). 42-43. 216. [23]François Fourquet. «La trasversalidad». Psicoanálisis y trasnversalidad [1964]. 208.net/article2751. El libro construye herramientas teóricas de esquizoanálisis de la pragmática de los grupos militantes apoyándose. considero preferible dejarla en francés. Pre-textos. p. [22]Ibidem. Buenos Aires. físicas y biológicas. p. cast. adopta en la acepción que de la misma ofrecen Félix Guattari y Gilles Deleuze matices que no quedan recogidos en «disposición». Siglo XXI. 8-9. No se trata de pedantería. Buenos Aires. cit. pp. por ejemplo). pp. Las tres ecologías. 106-107. Para su uso en este texto.com.criticalsecret. Disponible en www. 1990.[13]Antonio Negri. así como máquinas informáticas. Manantial. aunque de uso común. [21]Félix Guattari. «agenciamiento» que podría servir si no resultara tan literal). 208 y 213-214. y que citamos aquí. op. en una experiencia colectiva de 10 años de trabajo en común en los nuevos movimientos de Bélgica. pp. está disponible en http://multitudes.pp. [19]Ibidem. París. 92. «Lavoro negativo e istituzionalità proletaria».

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PRIMERA SESIÓN Sexualidades y producción de lo común Raúl Sánchez Cedillo y Pablo Lópiz Cantó  Coordina: Pablo Lópiz Cantó .

 se acaba de  publicar su artículo más reciente en el número 19 de la revista Feminismo/s: "Intersexualidad. A lo largo de su carrera investigadora destacan sus investigaciones en gitanos y exclusión  social. Contrátenlo. Trabajo sexual y precariedad. ahora diluido en el Febrero Feminista. RAÚL ROYO Nacido en 1986.L. feminismos y prácticas queer  junto a B. Inmigración y sexualidad.   está   escribiendo   su   tesis   doctoral. Por compasión. MÓNICA CANO ABADÍA Activista   en   diversos   colectivos   feministas   y   LGTBQI. Madrid y Alcalá de Henares. Romántico empedernido continua errando su trayectoria vital y le d por seguir  consiguiendo papeles certificados. democrática y feminista.   Como   doctoranda   en   filosofía   en   la  Universidad   de   Zaragoza. Motivado por una errónea lectura del ciclo económico por venir decide estudiar  filosofía. una  mirada   feminista".  Se vende.   Asimismo.BIOS DAVID BERNÁ Antropólogo y trabaja como investigador y docente en la Universidad Complutense de Madrid. Ahora sobrevive como mercenario a sueldo. en A  zofra (grupo de estudios metropolitanos) y en el C.S. Son diversas las  publicaciones que destacan en estos últimos años tanto en ámbito nacional como internacional. ELENA PILCHER Ha participado y participa en el colectivo d­generadas. Actualmente también es docente en diferentes  Master y cursos de especialización en Alicante. Investigacion­Ación­Participativa en  barrios en proceso de exclusión. en la que analiza herramientas del feminismo  queer  para explorar las posibilidades de  una transformación social radical. La Pantera Rossa. Finalmente consigue un papel donde SM Juan Carlos I certifica la dudosa condición de  filosofo certificado.   titulada  Identidades   en   riesgo   de   exclusión.   es   profesora   asociada   de   Filosofía   Moral   en   la   Universidad   de  Zaragoza. En la  actualidad está acabando su tesis sobre análisis socio­jurídico de la Ley de violencia de género. . Realidades queer y procesos de resignificación étnica en Paraguay  donde realizó trabajo de campo durante dos años. En  la actualidad tambien es docente en el Programa de estudios avanzados en Prácticas Críticas del  Museo Reina Sofía:  Somateca Producción biopolítica.  Preciado. En esta línea de trabajo. entre otros. esta vez de Edición.

  afectos.   Identidad   y   otredad. el especismo. reflexionaremos  sobre lo insostenible  de representarla como  algo  natural.   los   sexos   y   las  sexualidades. de mutaciones en las  lógicas   de   las   relaciones   heterosexuales.   perspectivas. “Sujetos de sexo/género/deseo”. MÓNICA CANO ABADÍA Quiero explorar la posibilidad de un activismo no identitario. más alejadas de la hegemónica y que no se ven representadas en  ella. Paidós. instintiva El objetivo de nuestra ponencia es registrar críticamente. A pesar de que la masculinidad representada tiene un alto grado de artificialidad.   cambios   políticos   en   el   S.   Éstas   mutaciones   se   traducen   tanto   en   grietas   que  posibilitan otras masculinidades. en nuestras comunidades políticas y personales.   que   puede   ser   llevada   más   allá   del   análisis   crítico   de   los   géneros.   esto   es. Barcelona.   Esta   perspectiva   plural   e  inclusiva.   sino   intentar   trabajar   para   flexibilizarlas. 2007.   universales   y   definitivas. las lgtbqifobias y  todo tipo de discriminación derivada de clasificaciones inflexibles. ésta apela  a   una   especia   de  ur­heterosexualidad. J.   XIX   y   el surgimiento   del   capitalismo   y   su   relación   con   el   cuerpo   y   con   las identidades.   lo   que  permite dar cabida.   cuerpos. pp. a través de un conjunto. ELENA PILCHER Y RAÚL ROYO A partir del análisis de las representaciones (y producciones) de heterosexualidad en la cultura de  masas.   entre   otros:  Identidad   como   Artefacto   de   control   y  domesticación.   Construcción   social   del   cuerpo. que consideramos  sintómatico. a una multiplicidad de sexos.  géneros. el racismo.  . de manifestaciones en su representación en la cultura de masas. especialmente a través de una serie de realities y programas en un continuo que podemos  denominar  shore y  viceversa.   sexualidades. como también otras reaccionarias. en El género en disputa. SELECCIÓN DE TEXTOS BUTLER.RESUMEN DE LAS INTERVENCIONES DAVID BERNÁ Trataremos   algunos   los   siguientes   temas. nos da armas para combatir el sexismo..   sexo   y   espacios   de lucha/domesticación.   una   forma   mutante   de   heterosexualidad   que   se  presenta y performa a sí misma como primitiva.   lenguas.   razas.   cerradas.   tratando de no manejar categorías  estancas.   culturas.

. a veces Petia Cervera es un ejercicio de  deconstrucción. .  Cuestiones  de  identidad cultural. El trabajo de  José Ramón Alonso. Nº 68. 41­83.  “Introducción:   ¿quién  necesita   «identidad»?”   en  HALL  y  DU  GAY. 1996. La   voluntad de saber. un continuo cuestionamiento de los arquetipos sociales. HALL. J. Partiendo de Carl Jung se hará un recorrido por la representación del monstruo en  ficciones. “Derecho de muerte y poder sobre la vida”.tumblr. culturales y mentales. TALLER..tumblr. lo natural  es performativo. a veces Astroboi. ASTROBOI http://vimeo. Donde lo normativo es consenso. arte y pornografía contemporáneos.. Los asistentes podrán experimentar algunas  de sus características y explorar.com/  http://malesmell. fotógrafo. Reis.  GARCÍA SELGAS.josebegega.. en  Historia de la sexualidad. como subyugar el arquetipo  masculino. ­ Dec.com/astroboi/  http://www. 1994).com/ Este   taller   es   un   viaje   a   través   del   arquetipo   de   monstruo   moderno   en   relación   con   las  masculinidades. F.45­99. desde tendencias sadomasoquistas. pp.com/  http://www. gestor cultural. Amorrurtu Editores. artista contemporáneo. anime.com/album/2181465  http://astroboiselaby. actor porno o blogero. a veces Jose Begega.  S.tumblr.josebegega. Postmasculinaidad: Parodiar al hombre  JOSÉ BEGEGA AKA ASTROBOI Individuo.com/  http://sublevaciondeabril.  Monográfico sobre: Perspectivas en Sociología del Cuerpo (Oct.  FOUCAULT. “El «cuerpo» como base del sentido de la acción social ”. M. a  través de la confusión inducida entre realidad y ficción. Buenos Aires.

El género en disputo. Es autora. es un volumen indispensable para comprenae"'r.. Libro interdisciplinario que se inscribe simultáneamente en la filosofia. Así."la teoría feminista actual: constituye una lúcida crítica a la idea esencialista de que las identidades de género son inmutables y encuentran su arraigo en la naturaleza. con un pie en laacademiay otro en la militancia. Luce Irigaray.scribd. a los estudios pioneros sobre el travestismo. responsable ella misma de más de una disputa. Judith Butler ocupa la cátedra Maxine Elliot de Retórica. la teoría literaria y el psicoanálisis. polémica y desde luego subversiva. Claude l.éví-Strauss.com http://www.. y también a su activa participación en movimientos defensores dela diversidad sexual. al psicoanálisis.com/Insurgencia . Judith 8utler EI género en disputa El feminismo y la subversión de la identidad . Julia Kristeva. apoyada en su lecturade autores como Jacques Lacan. Monique Wittig y Michel Foucault. Simone deBeauvoir. Berkeley. obra fundadora de la llamada teoría queery emblema de losestudios de génerocomo se conocen Hoy en ma. de Cuerpos que importan.paidos. este texto es deudor de un prolongado acercamiento de la autora al feminismo teóri . los debates sobre el carácter socialmente construido del género..laantropología. todos ellos publicados por Paidós. Literaturacomparaday Estudios dela mujeren laUniversidad deCali fornia. en el cuerpo o en una heterosexualidad normativa y obligatoria. Sigmund Freud. www. Butler ofrece aquíuna teoría original. entre otros libros. Deshacer el género y Vida precario.

com/Insurgencia .Judith Butler El género en disputa El feminismo y la subversión de la identidad http://www.scribd.

. .08110 Monteada i Reixac (Barcelona¡ Impreso en Espa/'Ja . Riviere y las estrategias de la mascarada 115 Freud y la melancolía del género . sexo y la metafísica de la sustancia 70 Lenguaje. . . . . . . . psicoanálisis y la producción de la matriz heterosexual. poder y estrategias de desplazamiento . . . . cultura Libre Q 1990.. . . . . .OAntonia Mufloz e 2007 de tadas las ediciones en castellano. . . . . . . . .com/Insurgencia . . . . . Nueva YOflI Traducción de M. lo unitario y más allá 65 Identidad. . .TiMa original: Gandar TroubJe. . 173 La política corporal de Julia Kristeva 173 Foucault. . . . . M. . . .. . . . . . 101 El intercambio crítico del estructuralismo 107 Lacan. . 85 2. . . Av. . 56 Teorizar lo binario. . . . . . Ediciones Paidós Ibérica. . Sujetos de sexo/género/deseo. .1999 by Rautledge e 2007 de la traducción. 662-664 . . .Prinled in Spaín 7 35 1. . . . Prohibición. . . . en 1999. . . . . . . . SA. . . .com ISBN: 978-84--493-2Q30. . . .paidos. 23. . . . .' Antonia Mufloz SUMARIO Cubierta de Mario Eskenazi Prefacio (1999) . . . . . . .08034 Barcelona www. . 5 . . . . . . . . .. . Actos corporales subversivos . Diagonal. . . .-9 Depósito legal: B. par RouUedge. . SL VMlldi. . . Prefacio (1990) . . . . . . . .scribd. . . . . 137 La complejidad del género y los límites de la identificación 151 Reformular la prohibición como poder ' 161 3. . . . . . . . . . .. . . . . . . . Herculine y la política de discontinuidad sexual 196 http://www. .66712007 Impreso en Novagratik. . . . . Feminism and the Subvemion of Idootffy Publicado en Inglés. 45 Las «mujeres» como sujeto del feminismo 45 El orden obligatorio de sexo/género/deseo 54 Género: las ruinas circulares del debate actual .

1 estableció esta noción de sexo.. .scribd. LUCE IRlGARAY El despliegue de la sexualidad L. JULIA KRISTEVA La mujer no tiene un sexo. SIMONE DE Bnzuvom Estrictamentehablando.com/Insurgencia .CAPíruLO 1 SUJETOS DE SEXO/GÉNEROIDESEO No se nacemujer: liega una a serlo. no puede decirse que existan los «mujeres». MONIQUE WITTIG LAS «MUJERES» COMO SUJETO DEL fEMINISMO En su mayoría. MICHEL FOUG\ULT La categoría del sexo es la categoría política que crea a la sociedad como heterosexual. entendida mediante la categoría de las muhttp://www. la teoría feminista ha asumido que existe cierta identidad.

Por un lado. Así. es decir. la prohibición. pero además hay muy poco acuerdo acerca de qué es. no «se perciben». la categoría de las mujeres. en virtud de que están sujetos a ellas. y la consecuencia es que la representación se extiende únicamente a lo que puede reconocerse como un sujeto. se constituyen. los sujetos regulados por esas estructuras. supuestamente. en la que la vida de las mujeres se representaba inadecuadamente o no se representaba en absoluto. Esto se convierte en una cuestión políticamente problemática si se puede demostrar que ese sistema crea sujetos con género que se sitúan sobre un eje diferencial de dominación o sujetos que. Pero política y representación son términos que suscitan opiniones contrapuestas. Evidentemente. son masculinos. recurrir sin ambages a ese sistema para la emancipación de las «mujeres» será abiertamente contraproducente. que no sólo introduce los intereses y los objetivos feministas dentro del discurso. esto ha sido de gran importancia. por otro. se definen y se reproducen de acuerdo con las imposiciones de dichas estructuras. de la liberación. y estas operaciones políticas se esconden y naturalizan mediante un análisis político http://www. la reglamentación. 47 Foucault afirma que los sistemas jurídicos de poder producen a los sujetos a los que más tarde representan. mediante la limitación. Dicho de otra forma. No obstante. esta concepción dominante sobre la relación entre teoría feminista y política se ha puesto en tela de juicio desde dentro del discurso feminista. el desarrollo de un lenguaje que represente de manera adecuada y completa a las mujeres ha sido necesario para promover su visibilidad política. incluso.scribd. Para la teoría feminista. y concretamente para la política feminista.46 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GÉNERO EN DISPUTA jeres. Recientemente.com/Insurgencia . representación funciona como término operativo dentro de un procedimiento político que pretende ampliar la visibilidad y la legitimidad hacia las mujeres como sujetos políticos. ~ Las nociones jurídicas de poder parecen regular la esfera política únicamente en términos negativos. En definitiva. porque los sujetos jurídicos siempre se construyen mediante ciertas prácticas excluyentes que. supuestamente. la representación es la función normativa de un lenguaje que. En tales casos. una vez determinada la estructura jurídica de la política. Los campos de «representación» lingüística y política definieron con anterioridad el criterio mediante el cual se originan los sujetos mismos. o debería ser. muestra o distorsiona 10 que se considera verdadero acerca de la categoría de las mujeres. Hay numerosas obras que cuestionan la viabilidad del «sujeto» como el candidato principal de la representación o. El problema del «sujeto» es fundamental para la política. permitirá su emancipación. al parecer. entonces la formación jurídica del lenguaje y de la política que presenta a las mujeres como «el sujeto» del feminismo es. de por sí. Si este análisis es correcto. teniendo en cuenta la situación cultural subsistente. deben cumplirse los requisitos para ser un sujeto antes de que pueda extenderse la representación. El tema de las mujeres ya no se ve en términos estables o constantes. el control y hasta la «protección» de las personas vinculadas a esa estructura política a través de la operación contingente y retractable de la elección. una formación discursiva y el resultado de una versión especifica de la política de representación. sino que se convierte en el sujeto para el cual se procura la representación política. la construcción política del sujeto se realiza con algunos objetivos legitimadores y excluyentes. el sujeto feminista está discursivamente formado por la misma estructura política que.

La hipótesis prevaleciente de la integridad ontológica del sujeto antes de la ley debe ser entendida como el vestigio contemporáneo de la hipótesis del estado de naturaleza.jno porque una «persona» con un género predeterminado sobrepase los atributos específicos de su género. y de que puede fundarse en una identidad que aparentemente existe en todas las culturas.scribd. un lugar de refutación. Am I tbat Name? [¿Soy yo ese nombres]. se han encontrado «ejemplos» o «ilustraciones» de un principio universal que se asume desde el principio. esperando la representación en y por esta ley. Esa manera de hacer teoría feminista ha sido cuestiona- http://www. Así. está el problema político con el que se enfrenta el feminismo en la presunción de que el 49 término . Una vez examinados esos contextos diversos en el marco de dichas teorías. La invocación performativa de un «antes» no histórico se convierte en la premisa fundacional que asegura una ontología presocial de individuos que aceptan libremente ser gobernados y.' Si una «es» una mujer. así. sino porque el género no siempre se constituye de forma coherente o consistente en contextos históricos distintos. Sin embargo. No basta con investigar de qué forme las mujeres pueden estar representadas de manera más precisa en el lenguaje y la política. con ello. es una pregunta motivada por los posibles significados múltiples del nombre. y porque se entrecruza con modalidades raciales. aparte de las ficciones fundacionistas que respaldan la noción del sujeto. a menudo va unida a la idea de que la opresión de las mujeres posee alguna forma específica reconocible dentro de la estructura universal o hegemónica del patriarcado o de la dominación masculina. esa fábula fundacionista que sienta las bases de las estructuras jurídicas delliberalismo clásico. un motivo de angustia. la política debe preocuparse por esta doble función del poder: la jurídica y la productiva. sujeto del feminismo. la ley produce y posteriormente esconde la noción de «un sujeto anterior a la ley»" para apelar a esa formación discursiva como una premisa fundacional naturalizada que posteriormente legitima la hegemonía reguladora de esa misma ley. La crítica feminista también debería comprender que las mismas estructuras de poder mediante las cuales se pretende la emancipación crean y limitan la categoría de «las mujeres».48 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GÉNERO EN DISPUTA en el que se basan las estructuras jurídicas. Como sugiere el título de Denise Riley. En efecto. forman la legitimidad del contrato social. De hecho. El poder jurídico «produce» irremediablemente lo que afirma sólo representar. La creencia política de que debe haber una base universal para el feminismo. En lugar de un significante estable que reclama la aprobación de aquellas a quienes pretende describir y representar.emujeres» indica una identidad común.com/Insurgencia . mujeres (incluso en plural) se ha convertido en un término problemático. es imposible separar el «género» de las intersecciones políticas y culturales en las que constantemente se produce y se mantiene. étnicas' sexuales y regionales de identidades discursivamente constituidas. la cuestión de las mujeres como sujeto del feminismo plantea la posibilidad de que no haya un sujeto que exista «antes» de la ley. es evidente que eso no es todo lo que una es. La idea de un patriarcado universal ha recibido numerosas críticas en años recientes porque no tiene en cuenta el funcionamiento de la opresión de género en los contextos culturales concretos en los que se produce. de clase. Quizás el sujeto y la invocación de un «antes» temporal sean creados por la ley como un fundamento ficticio de su propia afirmación de legitimidad. el concepto no es exheustivo.

donde la opresión de género es sutilmente considerada como sintomática de una barbarie esencial. Desde luego. la conclusión de aquel marco.ha provocado. la reiteración prematura en un sujeto estable del feminismo -------entendido como una categoría inconsútil de mujetes-e. sino que de cual- 51 quier otra forma la «especificidad» de lo femenino. dentro de los límites de alguna formación cultural más dominante? ¿Hay una región de lo «específicamente femenino». ¿Comparten las «mujeres» algún elemento que sea anterior a su opresión. por tanto. supuesta? La oposición binaria masculino/femenino no sólo es el marco exclusivo en el que puede aceptarse esa especificidad. por consiguiente. la exclusión en sí puede definirse como un significado no intencional pero con consecuencias. no occidental. o bien las «mujeres» comparten un vínculo únicamente como resultado de su opresión? ¿Existe una especificidad en las culturas de las mujeres que no dependa de su subordinación por parte de las culturas rnasculinistas hegemónicas? ¿Están siempre contraindicadas la especificidad y la integridad de las prácticas culturales o lingüísticas de las mujeres y." Mi intención aquí es argüir que las limitaciones del discurso de representación en el que participa el sujeto del feminismo socavan sus supuestas universalidad y unidad. se descontextualiza completamente y se aleja analítica y políticamente de la constitución de clase. que por lo visto origina la experiencia de subyugación habitual de las mujeres. pues cuando se amolda a la exigencia de la política de representación de que el feminismo plantee un sujeto estable.50 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO da porque intenta colonizar y apropiarse de las culturas no occidentales para respaldar ideas de dominación muy occidentales. ha sido mucho más difícil de derribar. y también porque tiene tendencia a construir un «Tercer Mundo» o incluso un «Oriente». en algunas ocasiones. la división en el seno del feminismo y la oposición paradójica a él por parte de las «mujeres» a quienes dice representar muestran los límites necesarios de las políticas de identidad. una vez más. porque las estrategias siempre tienen significados que sobrepasan los objetivos para los que fueron creadas. La noción de que el feminismo puede encontrar una representación más extensa de un sujeto que el mismo feminismo construye tiene como consecuencia irónica que los objetivos feministas podrían frustrarse si no tienen en cuenta los poderes constitutivos de lo que afirman representar. la noción de un concepto generalmente compartido de las «mujeres». De hecho. aunque ésta se haya llevado a cabo con objetivos de emancipación. ha habido numerosos debates al respecto.com/Insurgencia . etnia y otros ejes de relaciones de poder que conforman la «idenridadsy hacen que la noción concreta de identidad sea errónea. En realidad. http://www.scribd. que se distinga de lo masculino como tal y se acepte en su diferencia por una universalidad de las «mujeres» no marcada y. raza. La urgencia del feminismo por determinar el carácter universal del patriarcado --<:00 el objetivo de reforzar la idea de que las propias reivindicaciones del feminismo son representativas. ese feminismo se arriesga a que se lo acuse de tergiversaciones inexcusables. Si bien la afirmación de un patriarcado universal ha perdido credibilidad. que se busque un atajo hacia una universalidad categórica o ficticia de la estructura de dominación. Estos campos de exclusión ponen de manifiesto las consecuencias coercitivas y reguladoras de esa construcción. En este caso.provoca inevitablemente un gran rechazo para admitir la categoría. Este problema se agrava si se recurre a la categoría de la mujer sólo con finalidad «estratégica».

tal vez sea el momento de formular una crítica radical que libere a la teoría feminista de la obligación de construir una base única o constante. dentro de este marco constituido. ademas de una meta política. lo cual tampoco sería posible.~edlante la afirmación de ese fundamento. ¿es una reglamentación y reificación involuntaria de las relaciones entre los géneros? ¿Y no contradice tal reificación los objetivos feministas? ¿En qué medida consigue la 53 categoría de las mujeres estabilidad y coher~c~ únicam~­ te en el contexto de la matriz heterosexual? SI una noción estable de género ya no es la premisa principal de la política feminista. sobre la necesidad de construir un sujeto del feminismo. paradoJlcamente.se. http://www. desde una perspectiva feminista. que sostenga que la construcción va. 'Qué sentido tiene ampliar la representacron hacia sujetos ~ue se construyen a través de la exclusión de qu~enes no cumplen las exigencias normativas tácitas del sujeto? .riable de ~a identidad es un requisito metodológico y normativo. Tal vez. quizás ahora necesitemos una nueva política feminista para combatir las reificaciones mismas de género e identidad. La construcción de la categoría de las mujeres como sujeto coherente y estable. parece necesario replantearse de manera radical las construcciones ontológicas de la identidad para plantear una política representativa que pueda renovar el feminismo sobre otras bases. Dentro de la práctica política feminista. Y la tarea consiste en elaborar. como afirmó Marx. la aplicación no problemática de esa categona puede tener como consecuencia que se descarte la opción de que el feminismo sea considerado una política de ::preset. que fundan la teoría feminista en una noción de «mujeres» como sujeto. una crítica de las categorías de identidad que generan. Por otra parte. es obvio que la labor política no es rechazar la política de representación. Las estructuras jurídicas del lenguaje y de la política crean el campo actual de poder. se demuestre que la «representación» tendrá sentido para el feminismo únicamente cuando el sujeto de las «mujeres» no se dé por sentado en ningún aspecto.52 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GÉNERO EN DISPUTA Por lo tanto. sino sólo una genealogía crítica de sus propias acciones legitimadoras. establecen ( . no hay ninguna posición fuera de este campo. el punto de partida crítico es el presente histórico. de manera involuntaria cuando la representacron se convierte en el único interés de la política? La identidad del sujeto feminista no debería ser la base de la política feminista si se asume que la formación del sujeto se produce dentro ~e un campo de poder que desaparece invariablement~. Quizás haya una oportunidad en esta coyuntura de la política cultural (época que algunos denominarían posfeminista) para pensar. ¿Acaso las prácticas excluyentes. permanentemente refutada por las posturas de identidad o de antiidentidad a las que invariablemente niega. Como tal.Qué relaciones de dominación y exclusión . debilitan paradójicamente los objetivos feministas de ampliar sus exigencias de «represenración»?' Quizás el problema sea todavía más grave.scribd. A lo largo de este intento de poner en duda a las «mujeres» como el sujeto d~ feminismo.'-tación. naturalizan e inmovilizan las estructuras jurídicas actuales. Examinar los procedimientos políticos que originan y esconden lo que conforma las condiciones al sujeto jurí?ico del feminismo es exactamente la labor de una genealogía feminista de la categoría de las mujeres.com/Insurgencia .

quizás esta construcción denominada «sexo» esté tan culturalmente construida como el género. No debe ser visto únicamente como la inscripción cultural del significado en un sexo predeterminado (concepto jurídico). y cómo puede una crítica feminista apreciar los discursos científicos que intentan establecer tales «heches»?" ¿Tiene el sexo una historia?" ¿Tiene cada sexo una historia distinta. el género mismo pasa a ser un artificio ambiguo. Si por el momento presuponemos la estabilidad del sexo binario. si éste es ya de por sí una categoría dotada de género. o varias historias? ¿Existe una historia de cómo se determinó la dualidad del sexo. con el resultado de que hombre y masculino pueden significar tanto un cuerpo de mujer como uno de hombre. quizá siempre fue género. la unidad del sujeto ya está potencialmente refutada por la diferenciación que posibilita que el género sea una interpretación múltiple del sexo. con independencia de la inmanejabilidad biológica que tenga aparentemente el sexo. aunque los sexos parezcan ser claramente binarios en su morfología y constitución 00 que tendrá que ponerse en duda). la distinción sexo/género muestra una discontinuidad radical entre cuerpos sexuados y géneros culturalmente construidos. Originalmente con el propósito de dar respuesta a la afirmación de que «biología es destino». una genealogía que presente las opciones binarias como una construcción variable? ¿Acaso los hechos aparentemente naturales del sexo tienen lugar discursivarnente mediante diferentes discursos científicos supeditados a otros intereses políticos y sociales? Si se refuta el carácter invariable del sexo. en la cual el género refleja al sexo o. esa diferenciación sirve al argumento de que. el género no es a la cultura lo que el sexo es a la naturaleza. Llevada hasta su límite lógico. de hecho.scribd. el género se construye culturalmente: por esa razón. ¿Podemos hacer referencia a un sexo «dado» o a un género «dado» sin aclarar primero cómo se dan uno y otro y a través de qué medios? ¿Y al fin y al cabo qué es el «sexo»? ¿Es natural. y mujer y femenino tanto uno de hombre como uno de mujer.54 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL ORDEN OBUGATORIO DE SEXO/GÉNERO/DESEO Aunque la unidad no problemática de las «mujeres» suele usarse para construir una solidaridad de identidad la diferenciación entre sexo y género plantea una fragmentación en el sujeto feminista.com/Insurgencia . Además. el género no es el resultado causal del sexo ni tampoco es tan aparentemente rígido como el sexo. entonces no puede afirmarse que un género únicamente sea producto de un sexo. anatómico. de lo contrario. con el resultado de que la distinción entre sexo y género no existe como tal. no está claro que la construcción de «hombres» dará como resultado únicamente cuerpos masculinos o que las «mujeres» interpreten sólo cuerpos femeninos. Como consecuencia." Si el género es los significados culturales que acepta el cuerpo sexuado. sino que también debe indicar el aparato mismo de producción mediante el cual se determinan los sexos en sí." La hipótesis de un sistema binario de géneros sostiene de manera implícita la idea de una relación mimética entre género y sexo. está limitado por él." En ese caso no tendría sentido definir el género como la interpretación cultural del sexo. Esta separación radical del sujeto con género plantea otros problemas. Cuando la condición construida del género se 55 teoriza como algo completamente independiente del sexo. cromosómico ti hormonal. el géne- http://www. no hay ningún motivo para creer que también los géneros seguirán siendo sólo dos. Por tanto.

Y es~­ dente que esa obligación no la crea el «sexo». siempre ha sido género. el sexo podría no cumplir los requisitos de una facticidad anatómica pr~­ discursiva. y se cree que esos cuerpos son receptores pasIvos de una ley cultural inevitable. se convierte en destino. el género se «construye». por tanto. entonces parece que el genero es tan preciso y fijo como lo era bajo la afirmación ~e que «biología es destino». un cogito. o acaso su construcción conlleva alguna forma de determinismo social que niegue la posibilidad de que el agente actúe y cambie? ¿Implica la «construcción» que algunas leyes provocan diferencias de género en ejes universales de diferencia 57 sexual? ¿Cómo y dónde se construye el género? ¿Qué sentido puede tener para nosotros una construcción q~e no sea capaz de aceptar a un constructor hum:mo ~tenor a esa construcción? En algunos estudios. Esta producción del sexo como lo prediscursivo debe entenderse como el resultado del aparato de construcción cultural nombrado por el género. y no la bIOlogia. una superficie políticamente neutral sobre la cual actúa la cultura." http://www. Trataremos de nuevo esta construcción del «sexo» como lo radicalmente no construido al recordar en el capítulo 2 10 que afirman Lévi-Strauss y el estrucruralismo. como 10 expresa la pregunta. Sirnone de Beauvoir afirma en El segundo sexo que <<110 se nace mujer: llega una a serlo». pero en su pl~teamiento queda implícito un agente. " Por otra parte. Cuando la «cultu:~» pertinente que «construye» el género se entiende en funCIO. anterior a la cultura. la afirmación de que ~ género está construido sugiere cierto detenn~is. En su est~dio no hay nada que asegure que la «persona» que s~ con~erte en mujer sea obligatoriamente del sexo femenino. ¿cuál es el mecanismo de esa construcción? Si el género se construye. De hecho se demostrará que el sexo." Para Beauvoir.com/Insurgencia . «¿De qué género eres?»? Cuando las teóricas feministas argumentan que el género es la interpretación cultural del sexo o que el género se construye culturalmente.mo de s~­ ficados de género inscritos en cuerpos anatómicamente ~­ ferenciados. En esta coyuntura ya queda patente que una de las formas de asegurar de manera efectiva la estabilidad interna y el marco binario del sexo es situar la dualidad del sexo en un campo predis- cursivo. En tal caso. SI «~ cuerpo es una situación». pero siempre bajo la obligación cultural de hacerlo." como afirma. ¿cómo debe reformularse el género para incluir las relaciones de poder que provocan el efecto de un sexo prediscursivo yesconden de esta manera ese mismo procedimiento de producción discursiva? GÉNERO: LAS RUINAS CIRCULAREs DEL DEBATE ACTUAL ¿Existe «un» género que las personas tienen. ¿Es el género tan variab~e y VO~t1~O como plantea el estudio de Beauvoir? ¿Podría cucunscnbuse entonces la «construcción» a una forma de elección? Beauvoir sostiene rotundamente que una «llega a ser» mujer. el cual ~n ~l~rtO mo~o adopta o se adueña de ese género y. ¿podría construirse de distinta manera. por definición. Entonces. o se trata de un atributo esencial que una persona es. e": prInCIPIO.scribd. no se ~uede eludir a un cuerpo que no haya sido desde siempre Interpreta~o mediante significados culturales. la cultura.56 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO ro también es el medio discursivo/cultural a través del cual la «naturaleza sexuada» o «un sexo natural» se forma y establece como «prediscursivo». p~~na aceptar algún otro.? de dicha ley o conjunto de leyes.

que la persona universal y III género masculino están unidos y en consecuencia definen a las mujeres en términos de su sexo y convierten a los hombres en portadores de la calidad universal de persona que trasciende el cuerpo. Las mujeres son el «sexo» que no es «uno». intenta limitar el análisis o defender algunos principios del humanismo como presuposiciones para cualquier análisis de género. o incluso un conjunto de relaciones. No puede afirmarse que los cuerpos posean una existencia significable antes de la marca de su género. En consecuencia. con Beauvoir. una ausencia y una opacidad lingüísticas. pero incluso en ese caso ese significado existe únicamente en relación con otro significado opuesto. cuando no una contradicción. Algunas teóricas feministas aducen que el género es «una relación». Dentro de un len- ciona sólo externamente un conjunto de significados culturales. que coinciden.com/Insurgencia . como lo son los múltiples «cuerpos» que conforman el campo de los sujetos con género. Esos límites siempre se establecen dentro de los términos de un discurso cultural hegemónico basado en estructuras binarias que se manifiestan como el lenguaje de la racionalidad universal. Esto no quiere decir que todas y http://www. y no un atributo individual. ¿en qué medida comienza a existir el cuerpo en y mediante [afs} marcats) del género? ¿Cómo reformular el cuerpo sin verlo como un medio o instrumento pasivo que espera la capacidad vivificadora de una voluntad rotundamente inmaterial?l' El hecho de que el género o el sexo sean fijos o libres está en función de un discurso que. Otras. En un movimiento que dificulta todavía más la discusión. ya sea en el «sexo» o el «género» o en el significado mismo de «construcción».58 59 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO La polémica surgida respecto al significado de construcción parece desmoronarse con la polaridad filosófica convencional entre libre albedrío y determinismo. dentro del discurso mismo de la identidad. el «cuerpo» se manifiesta como un medio pasivo sobre el cual se circunscriben los significados culturales o como el instrumento mediante el cual una voluntad apropiadora e interpretativa establece cada una de las posibilidades de género estén abiertas. Dentro de un lenguaje completamente masculinista. es razonable suponer que una limitación lingüística común sobre el pensamiento crea y restringe los términos del debate. las mujeres conforman lo no representable. ent?nces. e! género puede verse como cierto significado que adquiere un cuerpo (ya) sexuaImente diferenciado. Luce lrigaray afirma que las mujeres son una paradoja. otorga un indicio de las opciones culturales que pueden o no activarse mediante un análisis más profundo. En ambos casos el cuerpo es un mero instrumento o medio con el cual se rela- Incluso cuando los científicos sociales hablan del género como de un «factor» o una «dimensión» del análisis. De esta forma. las mujeres representan el sexo que no puede pensarse. se elabora la restricción dentro de lo que ese lenguaje establece como el campo imaginable del género. un significado cultural para sí misma. Los límites del análisis dis~rsiv~ del. Pero el «cuerpo» es en sí una construcción. falogocéntrico. también se refieren a personas encarnadas como «una marca» de diferencia biológica. afirman que sólo e! género femenino está marcado.género aceptan las posibilidades de contiguraciones imaginables y realizables del género dentro de la cultura y las hacen suyas. sino que los límites del análisis revelan los límites de una experiencia discursivamente determinada.scribd. Es decir. como se verá. En estos casos. El lugar de lo intratable. Dentro de esos términos. lingüística o cultural.

Irigaray sostiene que el sexo femenino no es una «carencia» ni un «Orro» que inherente y negativamente define al sujeto en su masculinidad. como afirmaría Beauvoir. La relación entre masculino y femenino no puede http://www. la perspectiva que muestra que esa sustancia es una ilusión permanente y fundacional de un discurso masculinista. falogocéntrica y cerrada. que designa una capacidad universal para el razonamiento. pues esas categorías siguen siendo relativas al sujeto sartreano. Para Beauvoir. Las mujeres no sólo están representadas falsamente dentro del marco sartreano de sujeto significante y Otro significado. la carencia frente a la cual se distingue la identidad masculina. Incluso en su variedad. las mujeres son el sexo que no es «uno». sino múltiple. Asimismo. sino a un punto de unión relativo entre conjuntos de relaciones culturales e históricas específicas. para Irigaray. la concepción universal de la persona na sido sustituida como punto de partida para una teoría social del género por las posturas históricas y antropológicas que consideran el gé- 61 nero como una «relación» entre sujetos socialmente constinudos en contextos concretos. lo que «es» el género siempre es relativo a las relaciones construidas en las que se establece. inmanentes a ese esquema falogocéntrico. Esta perspectiva relacional o contextual señala que lo que «es» la persona y.scribd. la deliberación moral o el lenguaje. afirmación que da la vuelta al argumento de Beauvoir (y de Wittig) respecto a que el sexo femenino está marcado. porque ella no es ni «Otro» ni «carencia». Una posición feminista humanista puede sostener que el género es un atributo de un ser humano caracterizado esencialmente como una sustancia o «núcleo» anterior al género. denominada «persona». la imposibilidad de una sustancia gramaticalmente denotada y. sino-que la falsedad de la significación vuelve inapropiada toda la estructura de representación. No obstante.'? Como un fenómeno variable y contextual. los discursos crean otras tantas manifestaciones del lenguaje falogocéntrico. En ese caso." Al contrario que Beauvoir. Por el contrario. las concepciones humanistas del sujeto tienen tendencia a dar por sentado que hay una persona sustantiva portadora de diferentes atributos esenciales y no esenciales. En este sentido. las mujeres son lo negativo de los hombres.60 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GÉNERO EN DISPUTA guaje que se basa en la significación unívoca. Así pues. ¿Qué es la metafísica de la sustancia. que consigue su objetivo totalizador a través de la exclusión total de lo femenino. esa dialéctica específica establece un sistema que descarta una economía de significación totalmente diferente. de hecho. el sexo femenino evita las exigencias mismas de representación. mientras que el sexo masculino no lo está. para Irigaray lo femenino nunca podría ser la marca de un sujeto. el género no designa a un ser sustantivo. Esta ausencia no está marcada como tal dentro de la economía significante masculina. lo femenino no podría teorizarse en términos de una relación específica entre lo masculino y lo femenino dentro de un discurso dado. el sexo que no es uno es el punto de partida para una crítica de la representación occidental hegemónica y de la metafísica de la sustancia que articula la noción misma del sujeto.com/Insurgencia . Irigaray sostiene que tanto el sujeto como el Otro son apoyos masculinos de una economía significante. ya que aquí el discurso no es una noción adecuada. Así pues. el sexo femenino es también el sujeto que no es uno. quien piensa que las mujeres están designadas como lo Otro. Pero Irigaray afirmará que el «sexo» femenino es una cuestión de ausencia lingüística. y cómo influye en la reflexión sobre las categorías del sexo? En primer lugar. el sexo femenino es lo no restringible y lo no designahle. por esta razón.

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representarse en una economía significante en la que lo masculino es un círculo cerrado de significante y significado. Paradójicamente, Beauvoir anunció esta imposibilidad en El
segundo sexo al alegar que los hombres no podían llegar a un
acuerdo respecto al problema de las mujeres porque entonces estarían actuando como juez y parte. rs
Las diferenciaciones entre las posiciones mencionadas
no son en absoluto claras; puede pensarse que cada una de
ellas problematiza la localidad y el significado tanto del «sujeto» como del «género» dentro del contexto de la asimetría entre los géneros socialmente instaurada. Las opciones
interpretativas del género en ningún sentido se acaban en
las opciones mencionadas anteriormente. La circularidad
problemática de un cuestionamiento feminista del género
se hace evidente por la presencia de dos posiciones: por un
lado, las que afirman que el género es una característica secundaria de las personas, y por otro, las que sostienen que
la noción misma de persona situada en el lenguaje como un
«sujeto» es una construcción y una prerrogativa masculinistas que en realidad niegan la posibilidad estructural y semántica de un género femenino. El resultado de divergencias tan agudas sobre el significado del género (es más,
acerca de si género es realmente el término que debe examinarse, o si la construcción discursiva de sexo es, de hecho, más fundamental, o tal vez mujeres o mujer y/o hombres y hombre) hace necesario replantearse las categorías
de identidad en el ámbito de relaciones de radical asimetría de género.
Para Beauvoír, el «sujeto» dentro del análisis existencial
de la misoginia siempre es masculino, unido con lo universal, y se distingue de un «Otro» femenino fuera de las reglas
universalizadoras de la calidad de persona, irremediable-

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mente «específico», personificado y condenado a la inmanencia. Aunque suele sostenerse que Beauvoir reclan:a el
derecho de las mujeres a convertirse, de hecho, en sujetos
existenciales y, en consecuencia, su inclusión dentro de los
términos de una universalidad abstracta, su posición también critica la desencarnación misma del sujeto epistemológico abstracto masculino." Ese sujeto es abstracto en la medida en que no asume su encarnación socialmente marcada
v, además, dirige esa encamación negada y despreciada a la
~sfera femenina, renombrando efectivamente al cuerpo como
hembra. Esta asociación del cuerpo.con lo femenino se basa
en relaciones mágicas de reciprocidad mediante las cual~s
el sexo femenino se limita a su cuérpo, y el cuerpo masculino, completamente negado, paradójic~ente se transforma
en el instrumento incorpóreo de una libertad aparentemente radical. El análisis de Beauvoir formula de manera implícita la siguiente pregunta: ¿a través de qué acto de negación
y desconocimiento lo masculino se presenta como una UOlversalidad desencarnada y lo femenino se construye como
una corporeidad no aceptada? La dialéctica del amo y,el
esclavo, replanteada aquí por completo dentro de los terminas no recíprocos de la asimetría entre los géneros; p:efigura lo que Irigaray luego definiré como la econ~mla s~g­
nificante masculina que abarca tanto al sujeto existencial
como a SU Otro.
Beauvoir afirma que el cuerpo femenino debe ser la situación y el instrumento de la libertad de las mujeres, no
una esencia definidora y.limitadora." La teoría de la encarnación en que se asienta el análisis de Beauvoir está restringida por la reproducción sin reservas de la distinción :artesiana entre libertad y cuerpo. Pese a mi empeño por afirmar
lo contrario, parece que Beauvoir mantiene el dualismo men-

http://www.scribd.com/Insurgencia

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te/cuerpo, aun cuando ofrece una síntesis de esos términos." La preservación de esa misma distinción puede ser reveladora del mismo falogocentrismo que Beauvoir subesti~a. En la tradición filosófica que se inicia con Platón y

encore (yen corps) que discurre en el modo de la otredad.
Para Irigaray, ese modo falogocéntrico de significar el sexo
femenino siempre genera fantasmas de su propio deseo de
ampliación. En vez de una postura lingüístico-autolimitante
que proporcione la alteridad o la diferencia a las mujeres, el
falogocentrismo proporciona un nombre para ocultar lo femenino y ocupar su lugar.

sigue con Descartes, Husserl y Sartre, la diferenciación

00-

tol~gica entre. alma (conciencia, mente) y cuerpo siempre
de!le~de relaciones de subordinación y jerarquía política y
pstqutca. La mente no sólo somete al cuerpo, sino que eventualmente juega con la fantasía de escapar totalmente de su
corporeidad. Las asociaciones culturales de la mente con la
masculinidad y del cuerpo con la feminidad están bien documentadas en el campo de la filosofía y el feminismo." En
consecuencia, toda reproducción sin reservas de la diferenciación entre mente!cuerpo debe replantearse en virtud de
la jerarquía implícita de los géneros que esa diferenciación
ha creado, mantenido y racionalizado comúnmente.
La ~onstrucció~ discursiva del «cuerpo» y su separación
?e la «hbe:rad» e~lstente en la obra de Beauvoir no logra fijar; en el eje del genero, la propia diferenciación entre mente/cuerpo que presuntamente alumbra la persistencia de la
asimetría entre los géneros. Oficialmente, para Beauvoir el
cuerpo femenino está marcado dentro del discurso masculinista, razón por la cual el cuerpo masculino, en su fusión
con lo universal, permanece sin marca. Irigaray explica de
forma clara que tanto la marca como lo marcado se insertan
dentro de un modo masculinista de significación en el que el
cuerpo femenino está «demarcado», por así decirlo, fuera
del.camp~ de lo significable. En términos poshegelianos, la
~~Jer est~ «anulada», pero no preservada. En la interpretacron de Ingaray, l~ explicación de Beauvoir de que la mujer
«es sexo» se modifica para significar que ella no es el sexo
que estaba destinada a ser, sino, más bien, el sexo masculino

TEORIZAR LO BINARIO, LO UNITARIO Y MÁS ALLÁ

Beauvoir e lrigaray tienen diferentes posturas sobre las
estructuras fundamentales mediante las cuales se reproduce
la asimetría entre los géneros; la primera apela a la reciprocidad fallida de una dialéctica asimétrica, y la segunda argumenta que la dialéctica en sí es la construcción monológica
de una economía significante masculinista. Si bien Irigaray
extiende claramente el campo de la crítica feminista al explicar las estructuras epistemológica, ontológica y lógica de
una economía significante masculinista, su análisis pierde
fuerza justamente a causa de su alcance globalizador. ¿Se
puede reconocer una economía masculinista monolítica así
como monológica que traspase la totalidad de contextos culturales e históricos en los que se produce la diferencia sexual? ¿El hecho de no aceptar los procedimientos culturales
específicos de la opresión de géneros es en sí una suerte de
imperialismo epistemológico, que no se desarrolla con la
mera elaboración de diferencias culturales como «ejemplos»
del mismo falogocentrismo? El empeño por incluir culturas
de «Otros» como amplificaciones variadas de un falogocentrismo global es un acto apropiativo que se expone a repetir
el gesto falogocéntrico de autoexaltarse, y domina bajo el

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66

SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO

EL GÉNERO EN DISPUTA

signo de lo mismo las diferencias que de otra forme cuestionarían ese concepto totalizador,"
La crítica feminista debe explicar las afirmaciones totalizadoras de una economía significante masculinista, pero
también debe ser autocrftica respecto de las acciones totalizadoras del feminismo. El empeño por describir al enemigo
como una forma singular es un discurso invertido que imita
la estrategia del dominador sin ponerla en duda, en vez de
proporcionar una serie de términos diferente. El hecho de
que la táctica pueda funcionar tanto en entornos feministas
como antiferninistas demuestra que la acción colonizadora
no es rnasculinista de modo primordial o irreductible. Puede
crear distintas relaciones de subordinación racial, de clase y
heterosexista, entre muchas otras. Y es evidente que detallar
las distintas formas de dominación, como he empezado a
hacerlo, implica su coexistencia diferenciada y consecutiva
en un eje horizontal que no explica sus coincidencias dentro
del ámbi~o social. Un modelo vertical tampoco es suficiente;
las opresiones no pueden agruparse sumariamente, relacionarse de manera causal o distribuirse en planos de «originalidad» y «derivatividad»." De hecho, el campo de poder,
estructurado en parte por la postura imperializante de apropiación dialéctica, supera e induye el eje de la diferencia sexual, y proporciona una gráfica. de diferenciales cruzadas
que no pueden jerarquizarse de un modo sumario, ni dentro
de los límites del falogocentrismo ni en ningún otro candidato al puesto de «condición primaria de opresión». Más
que una estrategia propia de economías significantes masculinistas, la apropiación dialéctica y la supresión del Otro es
una estrategia más, supeditada, sobre todo, aunque no únicamente, a la expansión y racionalización del dominio masculinista.

67

Las discusiones feministas actuales sobre el esencialismo
exploran el problema de la universalidad de la identidad femenina y la dominación masculinista de distintas manerm:.
Las afirmaciones universalistas tienen su base en una POSIción epístemológica común o compartida (entendida como la
conciencia articulada o las estructuras compartidas de la dainación) o en las estructuras aparentemente transculturales

~e la fembridad, la maternidad, la sexualidad y la écriture!é-

miníne. El razonamiento con el que inicio este capítulo afirmaba que este gesto globalizador ha provocado numeros~
críticas por parte de mujeres que afirman que la categ~na
«mujeres» es normativa y excluyente y se utiliza ~t~en­
do intactas las dimensiones no marcadas de los privilegios de
clase y raciales. Es decir, insistir en la coherencia y la unida~
de la categoría de las mujeres ha negado, en efecto, la multitud de intersecciones culturales, sociales y políticas en que se
construye el conjunto concreto de «mujeres». . .,
Se ha intentado plantear políticas de coalición que no
den por sentado cuál sería el contenido de ~~j~res». Más
bien proponen un conjunto de encuentros dialógicos c:n los
que mujeres de posturas diversas propongan dístíntas Identidades dentro del marco de una coalición emergente. Es
evidente que no debe subestimarse el valor de la políti~a de
coalición, pero la forma misma de coalición, de un cO~Junt?
emergente e impredecible de posi~iones, no puede unaginarse por adelantado. A pesar delunpulso, cl~r~ente democratizador, que incita a construir una coalición, ~guna
teórica de esta posición puede, involuntariamente, reinsertarse como soberana del procedimiento al tratar de establ~­
cer una forma ideal anticipada para las estructuras de coalición que realmente asegure la unidad como conclusión. Los
esfuerzos por precisar qué es y qué no es la forma verdadera

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que excluye la sibilidad de diferentes acciones. para quienes el significado de la categoría es . ¿qué tipo de política requiere ese tipo de unidad anticipada? Quizás una coalición tiene que admitir sus contradicciones antes de comenzar a actuar conservando intactas dichas con.com/Insurgencia . de la democratización. a cualquier precio. justamente porque la «unidad» de la categoría de las mujeres ni se presu. 69 . O quizá parte de lo que implica la comprensión dialógica sea aceptar la divergencia. Asimismo. otro puede asegurar que no es así. pues mientras que un hablante puede afinnar que se está manteniendo una conversación. pueden aparecer unidades provisionales en el conte:.ni que la forma y el significado del conjunto en una coalición puedan conocerse antes de que se efectúe. clase.e ni se desea. la ruptura. Este acercamiento anufundaclon1sta a la política de coalición no implica que la «identidad» sea una pre~is~. Sin la expectativa obligatoria ~e qu~ las acciones feministas deben construirse desde una . Puesto que la estructuración de una identidad dentro de límites culturales disponibles establece una definición que desc~rta ~or adelantado la aparición de nuevos conceptos de identidad en acciones políticamente comprometidas ya través de ~as. ' ras mismas de los conceptos de identidad o que precisamente intentan conseguir ese cambio como un objetivo político explícito? Sin la presuposición ni el ~bjetivo de «unidad». siempre discutible. . de hecho.to de acciones específicas cuyos propósitos no son la organIZación de la identidad. es una condición previa para la acción política. la táctica fundadonista no puede tener como fin normativo la transformación o la ampliación de los conceptos existentes de identidad. Primero deben ponerse en tela de juicio las relaciones de poder que determinan y restringen las posibilidades dialógicas.pon. El carácter incompleto de la definición de esta categoría puede servir. que implica que los agentes hablantes poseen las mismas posiciones de poder y hablan con las mismas presuposiciones acerca de lo que es «acuerdo» y «unidad» y. . que modifican las frontepo . pueden impedir la dinámica autofonnativa y autolimitante de la coalición. unificada y acordada. como un ideal normativo desprovisto de la fuerza coercitiva. cuándo se ha conseguido la «unidad». que ésos son los objetivos que se pretenden. Pero.' ' .EsJustamente la insistencia prematura en el objetivo de la ~nidad la causante de una división cada vez más am~rga entre los grupos? Algunas formas de división reconocída pueden facilitar la acción de una coalición. éstas bien podrían uuciarse más rápidamente Yparecer más aceptables para algunas «mujeres». La hipótesis de su carácter incompleto esencial posibilita que esa categoría se utilice como un lugar de significados refutados que existe de forma permanente. tradicciones. sobre todo. De lo contrario. edad.Es precisa la «unidad» para una acción política eficaz? . qué constituye una posición de sujeto y. etnicidad y sexualidad para que esté completa. que en ambos casos se crea en un nivel conceptual.lde~~­ dad estable. El concepto mismo de «diálogo» es cu1turalmente específico e histórico. Insistir anticipadamente en la «unidad» de coalición como objetivo implica que la solidaridad. Sería erróneo suponer anticipadamente que hay una categoría de «mujeres» que simplemente deba poseer distintos componentes de raza. entonces.scribd. la fragmentación y la división como parte del proceso. ¿Establece la «unidad» una norma de solidaridad excluyente en el ámbito de la identida~. por lo general tortuoso. cuando las identidades acordadas o http://www. el modelo de diálogo puede volver a caer en un modelo liberal.68 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GÉNERO EN DISPUTA de un diálogo.

IDENTIDAD. Mientras que la cuestión de qué es lo que establece la «identidad personal» dentro de los estudios filosóficos casi siempre se centra en la pregunta de qué aspecto interno de la persona determina la continuidad o la propia identidad de la persona a través del tiempo. El género es una complejidad cuya totalidad se posterga de manera permanente. ya no son el tema o el sujet~ ~e la política. más bien. una premisa de esas investigaciones-es su énfasis en la exploración crítica y la inversión. mediante las cuales se comunican las identidades ya establecidas. La política de coalición no exige ni una categoría ampliada de «mujeres» ni una identidad internamente múltiple que describa su complejidad de manera inmediata.70 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO las estructuras dialógicas estipuladas. Si bien no profundizaremos en esos estudios. Dentro del propio discurso filosófico. la coherencia interna del sujeto y. Algunas prácticas políticas establecen identidades sobre una base COntingente para conseguir cualquier objetivo. ya sea la conciencia. SEXO Y LA METAFíSICA DE LA SUSTANCIA . En la medida en que la «identidad» se preserva mediante los conceptos estabilizadores de sexo. ¿cómo configuran estas suposiciones los discursos sobre «identidad de género»? Sería erróneo pensar que primero debe analizarse la «identidad» y después la identidad de género por la sencilla razón de que las «personas» sólo se vuelven inteligibles cuando poseen un género que se ajusta a normas reconocibles de inteligibilidad 71 de género. nunca aparece completa en una determinada coyuntura en el tiempo. normas de inteligibilidad socialmente instauradas y mantenidas. por encima de todo. entonces las identidades pueden llegar a exrsnr y descomponerse conforme a las prácticas específicas que las hacen posibles. la «coherencia» y la «continuidad» de «la persona» no son rasgos lógicos o analíticos de la calidad de persona sino. la noción misma de «la http://www. género y sexualidad. una coalición abierta creará identidades que alternadamente se instauren y se abandonen en función de los objetivos del momento. Los análisis sociológicos convencionales intentan dar cuenta de la idea de persona en función de la capacidad de actuación que requiere prioridad ontológica respecto de los distintos papeles y funciones mediante los cuales adquiere una visibilidad social y un significado. unificadas e internamente coherentes? Y. habría que preguntarse: ¿en qué medida las prácticas reguladoras de la formación y la separación de género determinan la identidad. ¿Qué significado puede tener entonces la «identidad» y cuál es la base de la presuposición de que las identidades son idénticas a sí mismas. se tratará de un conjunto abierto que permita múltiples coincidencias y discrepancias sin obediencia a un reíos normativo de definición cerrada. la condición de la persona de ser idéntica a sí misma? ¿En qué medida la «identidad» es un ideal normativo más que un aspecto descriptivo de la experiencia? ¿Cómo pueden las prácticas reglamentadoras que determinan el género hacerlo con las nociones culturalmente inteligibles de la identidad? En definitiva. la idea de «[a persona» se ha ampliado de manera analítica sobre la hipótesis de que el contexto social «en» que está una persona de alguna manera está externamente relacionado con la estructura de la definición de «calidad de persona» [personbood]. y que se mantienen a través del tiempo como iguales. la capacidad para el lenguaje o la deliberación moral.scribd.com/Insurgencia . de hecho. Así.

se cree que diferentes regímenes de poder crean los conceptos de identidad del sexo. Considérese la oposición entre esas posturas. entendidos estos conceptos como atributos que designan «hombre» y «mujer». es el efecto de una p:áetica r:guladora que puede definirse como heterosexualidad oblig~to­ ría? 'Nos devolvería esa explicación a otro marco totalizador ~n el que la heterosexualidad obligatoria simplem~t~ ocupa el lugar del falogocentrísmo como la causa monolítica de la opresión de género? Dentro del ámbito de las teorías feminista y postestructuralista francesas.producción de una economía difusa que regula la sexualidad. No obstan:e. es la. y. género. La heterosexua!ización del deseo exige e instaura la producción de oposiciones discretas y asimétricas entre «femenino» y «masculino». géneros culturalmente formados y la «expresión» o «efecto» de ambos en la aparición del deseo sexual a través de la práctica sexual. son prohibidos y creados frecuentemente por las mismas leyes que procuran crear conexiones causales o expresivas entre sexo biológico.s~an únic~~ mente como defectos en el desarrollo o imposibilidades 10gicas desde el interior de ese campo. su insistencia y proliferación otorgan grandes oportunidades para mostrar los límites y los propósitos reguladores de ese campo de inteligibilidad y. que sostienen que sólo existe un sexo. ~~s singular? ¿De qué está formada? ¿Cuál es la peculiar uruon. Los géneros «inteligibles» son los que de alguna manera instauran y mantienen relaciones de coherencia y continuidad entre sexo. el masculino. La matriz cultural -mediante la cual se ha hecho inteligible la identidad de género-.e lrígaray.que aparentemente hay entre un sistema de heterose~alidad obligatoria y las categorías discursivas que determinan los conceptos de identidad del sexo? Si la «identidad» ~s un efecto de las prácticas discursivas.ad».72 i: EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO persona» se pone en duda por la aparición cultural de esos seres con género «incoherente» o «discontinuo» que aparentemente son personas pero que no se corresponden con las normas de género culruralrnenre inteligibles mediante las cuales se definen las personas. como la denomina irónicamente Foucault. para revelar -dentro de los límites mismos de esa matriz de inteligibilidad. En este contexto. por otra parte. dichas identidades se.scribd. que argumenta que la categoría de sexo. que evoluciona en y mediante la producción del «Otro». Es decir. las cuales determinan y reglamentan la forma y el significado de la sexualidad. «consecuencia» es una relación política de vinculación creada por las leyes culturales. precisamente porque algunos tipos de 73 «identidades de género» no se adaptan a esas reglas de inteligibilidad cultural. Pero antes de analizar esas prácticas desordenadoras.exige que algunos tipos de «identidades» no puedan «existir»: aquellas en las que el género no es consecuencia del sexo y otras en las que las prácticas del deseo no son «consecuencia» ni del sexo ni del género. como la d.m~e.otras matríces diferentes y subversivas de desorden de género.com/Insurgencia . ¿hasta qué punto la Identidad de género. ya sea masculino o femenino. posturas como la de Foucault. http://www. La noción de que puede haber una «verdad» del sexo. concebibles únicamente en relación con las reglas existentes de continuidad y coherencia. género. los fantasmas de discontinuidad e incoherencia. práctica sexual y deseo. se crea justamente a través de las prácticas reguladoras que producen identidades coherentes a través de la matriz de reglas coherentes de género. En realidad. práctica sexual y deseo. por tanto. es importante entender la «matriz de inteligibilid. vista como una relación entre sexo.

lo no representable como tal. de hecho. justamente porque son el fetiche de la representación y. Las mujeres también son una «diferencia» que no puede ser entendida como la mera negación o el «Otro» del sujeto ya siempre masculino. y también una coherencia interna artificial dentro de cada término de esa relación binaria. la gramática sustantiva del sexo exige una relación binaria artificial entre los sexos. acallando lo femenino como un lugar de multiplicidad subversiva. Para Foucault. siempre es femenina (mientras que la masculina no está marcada y. ¿Se puede preservar la complejidad de estos campos de poder y al mismo tiempo pensar en sus capacidades productivas? Por un lado.scribd. Aunque parezca paradójico. por tanto. mediante lo cual este dominio se distingue. la restricción binaria del sexo está supeditada a los objetivos reproductivos de un sistema de heterosexualidad obligatoria. Como he comentado anteriormente. aparentemente Wittig no mantiene ningún pleito metafísico con las formas hegemónicas de significación o representación. En otros fragmentos de sus textos «la lesbiana» aparentemente aparece como un tercer género que promete ir más allá de la restricción binaria del sexo instaurada por el sistema de heterosexualidad obligatoria.com/Insurgencia . por tanto.74 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GENERO EN DISPUTA Considérese también el argumento de Wittig respecto a que la categoria de sexo. la gramática sustantiva del género. Para Wittig. no son ni el sujeto ni su Otro. En otros contextos." Para Irigaray. la teoría de Irigaray sobre la diferencia sexual expresa que no se puede definir nunca a las mujeres según el modelo de un «sujeto» en el seno de los sistemas de representación habituales de la cultura occidental. en términos metafísicos. según esta ontología de las sustancias. es un ejemplo de una oposición binaria que de hecho disfraza el discurso unívoco y hegemónico de lo masculino. como un ser idéntico a sí mismo. justamente porque son la relación de diferencia. En su defensa del «sujeto cognoscitivo». el http://www. lo excluido. en ocasiones afirma que el derrumbamiento de ésta dará lugar a un verdadero humanismo de «la persona» liberada de los grilletes del sexo. dependiendo de la forma en la que se organiza el campo de poder. reproductiva y médico-jurídica. así como sus atributos de masculino y femenino. sino una diferencia respecto de la economía de oposición binaria. género e identidad. para todas estas posiciones es vital la idea de que el sexo surge dentro del lenguaje hegemónico corno una sustancia. desaparecería a través de la alteración y el desplazamiento de la hegemonía heterosexuaL Las diferentes explicaciones que se presentan aquí revelan las diversas maneras de entender la categoría de sexo. Las mujeres nunca pueden «SeD>. Esta apariencia se consigue mediante un giro 75 perforrnativo del lenguaje y del discurso que esconde el hecho de que «ser» de un sexo o un género es básicamente imposible. es sinónimo de lo «universal»). la gramática nunca puede ser un indicio real de las relaciones entre los géneros porque respalda justamente el modelo sustancial de género corno una relación binaria entre dos términos positivos y representables. plantea que la profusión y la difusión de una economía erótica no falocéntrica harán desaparecer las ilusiones de sexo. que es por sí misma una estratagema para el desarrollo monológico de lo masculino. La reglamentación binaria de la sexualidad elimina la multiplicidad subversiva de una sexualidad que trastoca las hegemonías heterosexual. Wittig está de acuerdo con Foucault cuando afirma que la categoría misma de sexo se anularía y. que implica a hombres y mujeres. No obstante. de hecho. el falogocentrismo. Según lrigaray. en las condiciones de heterosexualidad obligatoria.

Esto no sólo confirma el carácter presocial de la libertad humana. En e~ camino hacia esa destrucción. lo hace mediante la defensa de la «persona» anterior al género. Porque lo masculino no es lo masculino.com/Insurgencia . según Haar. sino que también respalda esa metafísica de la sustancia que es responsable de la producción y la naturalización de la categoría del sexo en sí. Pero en ningún caso muestran ni representan un orden real de las cosas. ~lcho de otr~ forma. ~u atributo de autodeterminación. Únicamente hay uno: el femenino pues el "masculino" no es un género. 27 rdc:nuficar a las mujeres con el «sexo» es.. que a través de un gesto misógino de sinécdoque ha o~upado el lugar de la persona. La metafísica de la sustancia es una frase relacionada con Nietzsche dentro de la crítica actual del discurso filosófico. esta crítica nietzscheana es instructiva si se atribuye a las categorías psicológicas que rigen muchas reflexiones populares y teóricas sobre la identidad de género. el cogito autodeterminante.76 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO sujeto: . las «mujeres» de?en asumir tanto una perspectiva particular como otra umve~al. sólo los hombres son «personas» y solo hay un genero: e] femenino: El género es el índice lingüístico de la oposición política entre los sexos. en vez de refutarla. Wittig reclama la destrucción del «sexo» para que las mujeres puedan aceptar la posición de un sujeto universal. Para nuestros fines. representada como libertad. destruir la categoría de sexo sería destnúr un atributo el sexo. En un comentario sobre Nietzsche. sino lo generals. la lesbiana de 77 Wittig corrobora la promesa normativa de ideales humanistas que se asientan en la premisa de la metafísica de la sustancia. Género se utiliza aquí en singular porque realmente no hay dos géneros.e Así pU(~s. la crítica de la metafísica de la sustancia conlleva una crítica de la noción misma de la persona psicológica como una cosa sustantiva: http://www. ]. En este sentido. parece ser la rehabilitación de~ agente de la elección existencial bajo el ?ombre de «lesbiana»: «La llegada de sujetos individuales unpone destruir primero las categorías de sexo L .COO. para Beauvoir y Wittlg. un rechazo a dar libertad y autonomía a las mujeres como aparentemente las disfrutan los hombres. sino que recomienda en su lugar el equivalente de ~ sujeto lesbiana como usuario del lenguaje. Cuando Wittig parece defender un proyecto radical de emancipación lesbiana y distingue entre «lesbiana» y «mujer». Wittig se desmarca de lrigaray no sólo en lo referente a las oposiciones ahora muy conocidas entre esencialismo y materialismo. Michel Haar afirma que numerosas ontologías filosóficas se han quedado atrapadas en ciertas ilusiones de «SeD> y «Sustancia» animadas por la idea de que la formulación gramatical de sujeto y predicado refleja la realidad ontológica previa de sustancia y atributo. por co~slgU1ente. el orden y la identidad. una unión de la categoría de mujeres con las caracterís~ica:' aparentemente sexualízadas de sus cuerpos y. conforman los medios filosóficos artificiales mediante los cuales se crean de manera efectiva la simplicidad.scribd. Como sostiene Haar. Así pues. la lesbiana es el único concepto que conozco que trasciende las categorías de sexo». Estos constructos." sino también en la adhesión a una metafísica de la sustancia que corrobora el modelo normativo del humanismo como el marco del feminismo." No censura al «sujeto» por ser siempre masculino según las normas de lo Simbólico inevitablemente patriarcal.29 En tanto que sujeto capaz de conseguir la universalidad concreta a través de la libertad.

cuya estructura presuntamente mantiene cierta coherencia interna paralela pero opuesta entre sexo. más concreta~ente.com/Insurgencia .. sin ningún tipo de duda. el género. sin los cuales los filósofos no pueden definir una línea de razonamiento y que según ellos se presuponen. entre las cuales está el deseo sexual. en la verdad de las categorías gramaticales. junto con una nebulosa distinta de otros conceptos primitivos que pertenecen a la misma línea de pensamiento. llamando al género un «sexo ficticio» [. género y deseo. lo hacen en broma. la persona) proceden de la ilusión de identidad sustancial. [. el género parece atañer principalmente a la filosofía. Como concepto ontológico que trata de la naturaleza del Ser. atribuye la inflexión de «ser» a los géneros y a las «sexualidades». La gramauca (la estructura de sujeto y predicado) sugirió la certeza de ~escartes de que «yo» es el sujeto de «pienso». Para Wittig. . ambos originan un concepto ontológico primitivo que en el lenguaje divide a los seres en sexos distintos [. ingenuamente (y no críticamente) confundido con el sexo. Aunque el francés posee un género para todo tipo de sustantivos de per:oonas. según Wittig. ambos [inglés y francés] son portadores de género en la misma medida. el género no solo designa a personas -las «califica» por así decirlo' . El sujeto. En lo que concier- 79 ne a las categorías de la persona. pues convierten las unidades ficticias en sustancias cuyo origen es exclusivamente una realidad lingüística. Tanto en el caso de «hombres» como en el de «mujeres». Las frases «Me siento como una mujer» pro- http://www. funciona como un principio unificador del yo encarnado y conserva esa unidad por encima y en contra de un «sexo opuesto». la creencia en el lenguaje y. En ese contexto prefeminista. ~ittig sostiene que su análisis también puede aplicarse al inglés. es decir.. esta afirmación tiende a supeditar la noción de género a la de identidad y a concluir que una persona es de un género y lo es en virtud de su sexo. sino también a los filósofos. La afirmación no problemática de «ser» una mujer y «ser» heterosexual sería representativa de dicha metafísica de la sustancia del género." El razonamiento de Wittig se confirma con ese discurso popular sobre la identidad de género que. Hacen referencia a éste en términos de función. el indivíduo son tan sólo falsos conceptos. ~ esta lógica. En realidad. el Individuo. Si ponen en duda su significado. Pero esta ilusión regresa básicamente a una superstición que engaña no sólo al sentido común. Al principio de «The Mark of Gender» (1984). Todas las categorías psicológicas (el yo. cuando más bien son los pensamientos Jos que vienen a «mi»: en el fondo la fe en la gramática solamente comunica la voluntad de ser la «~ausa» de los pensamientos propios. la marca del género está relacionada con los sustantivos.. que pertenece a «ese cuerpo de conceptos evidentes por sí solos.[. su sentido psíquico del yo y diferentes expresiones de ese yo psíquico. smo que constituye una episteme conceptual mediante la cual se universaliza el marco binario del género." El hecho de que el género «pertenezca a la filosofía» significa. escribe: Para los gramáticos. el yo.78 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO La destrucción de la lógica mediante su genealogía implica además la desaparición de las categorías psicológicas basa~as. ya existen previamente a cualquier pensamiento u orden social en la naturaleza». Analiza desde la perspectiva política la g:amáti~a del género en francés.scribd.." Wittig ofrece una crítica diferente al señalar que las personas no pueden adquirir significado dentro del lenguaje sin la marca del género.

la frase «Me siento como una mujer» es cierta si se acepta la invocación de Aretha Franklin al Otro definidor: «Tú me haces sentir como una mujer natural»." Este logro exige diferenciarse del género opuesto. Esa heterosexualidad institucional exige y crea la univocidad de cada uno de los términos de género que determinan ellúnite de las posibilidades de los géneros dentro de un sistema de géneros binario y opuesto. mujer y hombre. es decir. El género puede designar una unidad de experiencia. El hecho de establecer una distinción entre los dos momentos opuestos de la relación binaria redunda en la consolidación de cada término y la respectiva coherencia interna de sexo. Por consiguiente. se presupone. género y deseo: también señala que el deseo refleja o expresa al género y que el género refleja o expresa al deseo. ya sea hombre o mujer. Instituir una heterosexualidad obligatoria y naturalizada requiere y reglamenta al género como una relación ~inaria en la que el término masculino se distingue del femeruno. Aunque puede no parecer problemático ser de una anaromia dada (aunque más tarde veremos que ese proyecto también se enfrenta a muchas dificultades). Ya sea como un paradigma naturalista que determina una continuidad causal entre sexo. género y deseo. Esta concepción del género no sólo presupone una relación causal entre sexo.80 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO nunciada por una persona del sexo femenino y «Me siento como un hombre» formulada por alguien del sexo masculino dan por sentado que en ningún caso esta afirmación es redundante de un modo carente de sentido.u Foucault dice que la categoría de sexo. se reifica y se racionaliza. En el último capítulo del primer tomo de La historia de la sexualidad y en su breve pero reveladora introducción a Herculine Barbin. uno es su propio género en la medida en que uno no es el otro género. en una forma de heterosexualidad en la que hay oposición. anterior a toda categorización de ~ere~c~a sexual se establece mediante una forma de sexualidad históricam~nte específica. llamada Alexina B. se constituyen de manera parecida dentro del marco binario. aquí «el viejo sueño de simetría». el género y el deseo.y el deseo -cuando el deseo es heterosexual y. necesita una heterosexualidad estable y de oposición. la coherencia o unidad interna de cualquier género. de sexo. Se presupone que la unidad metafísica de los tres se conoce realmente y 81 que se manifiesta en un deseo diferenciador por ~ género opuesto. Foucault está de acuerdo de manera implícita con esta explicación. La producción táctica de la categorización discreta y binaria del sexo esconde la fmalidad estratégica de ese mismo sistema de producción al proponer que el http://www. como lo ha denominado lrigaray. género y deseo. El desplazamiento estratégico de esa relación binaria y la metafísica de la sustancia de la que depende admite que las categorías de hembra y macho. se distingue mediante una relación de oposición respecto del otro género al que desea-o Por tanto.. género y deseo. la experiencia de una disposición psíquica o una identidad cultural de género se considera un logro.com/Insurgencia . Así. sólo cuando sea posible interpretar que el sexo de alguna forma necesita el género -cuando el género es una designación psíquica o cultural del yo. y esta diferenciación se consigue mediante las prácticas del deseo heterosexual. afirmación que presupone y fortalece la restricción de género dentro de ese par binario. ya sea como un paradigma auténtico expresivo en el que se afirma que algo del verdadero yo se muestra de manera simultánea o sucesiva en el sexo. por lo tanto. Este esbozo del género nos ayuda a comprender los motivos políticos de la visión sustancializadora del g~ero.scribd.

scribd. Para Foucault.com/Insurgencia . Herculine expone y redistribuye los términos de un sistema binario. Foucault. Si bien las partes anatómicas masculinas y femeninas se distribuyen conjuntamente en y sobre su cuerpo. A partir de su interpretación sumaria de Herculine. la producción de un régimen dado de sexualidad. se cuestiona por el juego disonante de atributos que no se corresponden con modelos consecutivos o causales de inteligibilidad. EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO «sexo» es «Una causa» de la experiencia. Herculine Barbin.82 '." Sonrisas. sostiene que la crítica genealógica de estas categorías cerneadas del sexo es la consecuencia involuntaria de prácticas sexuales que no se pueden incluir dentro del discurso médico legal de una heterosexualidad naturalizada. entonces parece que el género como sustancia. Foucault propone una ontología de atributos accidentales que muestra que la demanda de la identidad es un principio culturalmente limitado de orden y jerarquía. Como atributos vagos.por su discontinuidad anatómica. Si se puede hablar de un «hombre» con un atributo masculino y entender ese atributo como un rasgo feliz pero accidental de ese hombre. Foucault imagina la experiencia de Herculine como un mundo de placeres en el que «flotaban. entonces ya no se pueden supeditar rasgos de género disonantes como otras tantas características secundarias y accidentales de una ontología de género que está fundamentalmente intacta." pero su análisis añade la idea interesante de que la heterogeneidad sexual (paradójicamente impedida por una eheteros-sexualidad naturalizada) contiene una crítica de la metafísica de la sustancia en la 83 medida en que penetra en las categorías identitarias del sexo. la sorprendente concurrencia de heterosexualidad y homosexualidad en su persona es originada -pero nunca causada. la viabilidad de hombre y mujer como sustantivos. placeres y deseos se presentan aquí como cualidades sin una sustancia permanente a la que presuntamente se adhieran. pero esa misma redistribución altera y multiplica los términos que quedan fuera de la relación binaria misma. tanto esenciales como accidentales). que intenta regular la experiencia sexual al determinar las categorías discretas del sexo como funciones fundacionales y causales en el seno de cualquier análisis discursivo de la sexualidad. cualquiera que éste sea. Si la noción de una sustancia constante es una construcción ficticia creada a través del ordenamiento obligatorio de atributos en secuencias coherentes de género. aunque se continúe sosteniendo la integridad del género. http://www. El cuestionamiento genealógico de Foucault muestra que esta supuesta «causa» es «un efecto». en el aire. entonces también se puede hablar de un «hombre» con un atributo femenino. en su introducción al diario de este hermafrodita. Herculine no puede categorizarse dentro de la relación binaria del género tal como es. una ficción reguladora. Las convenciones lingüísticas que generan seres con género inteligible encuentran su límite en Herculine justamente porque ella!él origina una convergencia y la desarticulación de las normas que rigen sexo/género/deseo. la conducta y el deseo sexuales. plantean la posibilidad de una experiencia de género que no puede percibirse a través de la gramática sustancializadora y jerarquizadora de los sustantivos (res extensa) y los adjetivos (atributos. Herculine no es una «identidad». no es ésa la fuente real del escándalo. sonrisas sin dueño». La apropiación que Foucault hace de Herculine es sospechosa. sino la imposibilidad sexual de una identidad. Pero una vez que se suprime la prioridad de «hombre» y «mujer» como sustancias constantes. felicidades.

siempre se puede afirmar que los adjetivos disonantes funcionan retroactivamente para redefinir las identidades sustantivas que aparentemente modifican y. el género siempre es un hacer. podemos añadir como corolario: no existe una identidad de género detrás de las expresiones de género. Si bien el humanismo de Wittig presupone de forma clara que hay un realizador de la acción. que conforma la identidad que Se supone que es. En este sentido. En este sentido. del devenir. la teoría feminista radical de Wittig es ambigua. Así. parecería que la ontología de las sustancias en sí no es únicamente un efecto artificial sino • que es esencialmente superflua. para ampliar las categorías sustantivas de género de modo que permitan posibilidades antes negadas. por el otro. se afirma. dentro del discurso legado por la metafísica de la sustancia.com/Insurgencia . el hacer es todo». es decir. como el sitio metafísico donde se sitúa la capacidad de acción." En una aplicación que el mismo Nietzsche no habría previsto ni perdonado. PODER Y ESTRATEGIAS DE DESPLAZAMIENTO No obstante. el «mito de la http://www. esa identidad se construye performativamente por las mismas «expresiones» que. por lo tanto. ni tampoco es un conjunto de atributos vagos. su teoría de todas formas traza la construcción performativa del género dentro de las prácticas materiales de la cultura. por lo tanto. género no es un sustantivo. sólo la marca impuesta por el opresor. mantiene al sujeto humano. del actuar. tampoco la capacidad para transformar las relaciones de dominación dentro de la sociedad. "el 85 agente" ha sido ficticiamente añadido al hacer. En el continuo de teorías sobre el sujeto. aunque no un hacer por parte de un sujeto que se pueda considerar preexistente a la acción. El reto que supone reformular las categorías de género fuera de la metafísica de la sustancia deberá considerar la adecuación de la afirmación que hace Nietzsche en La genealogía de la moral en cuanto a que «no hay ningún "ser" detrás del hacer. numerosos estudios feministas han afirmado que hay un «hacedor» detrás de la acción. son resultado de ésta. al parecer. Wittig parece refutar la metafísica de la sustancia pero. Obviamente. en realidad. ella escribe: Un acercamiento feminista materialista manifiesta que lo que consideramos la causa o el origen de la opresión es. Por un lado. LENGUAJE.84 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO La apariencia de una sustancia constante o de un yo con género (10 que el psiquiatra Roben Stoller denomina un «núcleo de género»)" se establece de esta forma por la reglamentación de atributos que están a lo largo de líneas de coherencia culturalmente establecidas. Sin un actuante.scribd. el género resulta ser performativo. Pero si estas sustancias sólo son las coherencias producidas de modo contingente mediante la reglamentación de atributos. no es posible la acción y. En una frase que muestra el espacio intertextual que une a Wittig con Foucault (y descubre los rastros de la noción marxista de reificación en ambas teorías). La consecuencía es que el descubrimiento de esta producción ficticia está condicionada por el juego des reglamentado de atributos que se oponen a la asimilación al marco prefabricado de sustantivos primarios y adjetivos subordinados. porque hemos visto que el efecto sustantivo del género se produce performativamente y es impuesto por las prácticas reguladoras de la coherencia de género. refutando la temporalidad de las explicaciones que confundieran «causa» con «resultado». el individuo.

sino sólo en sus utilízacíones." Puesto que esta producción por parte de la «naturaleza» se desarrolla de acuerdo con los dictados de la heterosexualidad obligatoria. así como otras posiciones independientes del contrato heterosexual. su visión se aleja radicalmente de la de lrigarayo Ésta entiende la «marca» de género como parte de la economía significante hegemónica de lo masculino. Claramente influida por la crítica que Beauvoir hace del mito de lo femenino en El segundo sexo. «rasgos físicos» que pertenecen a un orden natural. Para Wittig. no tendría nada que ver con las marcas preliminares de los sexos». la posibilidad de otro lenguaje o economía significante es la única forma de evitar la «marca» del género que. En algunos de sus escritos.86 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GÉNERO EN DISPUTA mujer». Con todo. la homosexualidad -c--tanto masculina como femenina. Mientras que Irigaray intenta explicar la relación presuntamente «binaria» 87 entre los sexos como una estratagema masculinista que rue- ga completamente lo femenino. no es sino la eliminación falogocéntrica de su sexo. la aparición del deseo homosexual. debilitadas por las acciones colectivas de los individuos que eligen. Wittig afirma que posturas como la de Irigaray vuelven a afianzar lo binario entre masculino y femenino y vuelven a poner en movimiento una noción mítica de 10 femenino. En cier- http://www. una «formación imaginería». cree que el lenguaje es «otro orden de materialidad». Sin embargo.." una institución que puede modificarse de manera radical.scribd.ofrece la posibilidad tanto para el derrocamiento como para la proliferación de la categoría de sexo. para lo femenino. en El cuerpo lesbiano y en otros textos. Obviamente. es una categoría producida y extendida por el sistema de heterosexualidad obligatoria en un intento por ceñir la producción de identidades sobre el eje del deseo heterosexual. vista como una contraestrategia a la construcción reproductiva de la genitalidad. la cual funciona mediante los dispositivos de especularización que funcionan por sí solos y que prácticamente han establecido el campo de la ontología en la tradición filosófica occidental. según ella.com/Insurgencia .. El lenguaje es una de las prácticas e instituciones concretas y contingentes mantenidas por la elección de los individuos y." Para Irigaray. Pero lo que consideramos una percepción física y directa es únicamente una construcción mítica y compleja. esta marca no existe antes de la opresión [ . el lenguaje es un instrumento o herramienta que en ningún caso es misógino en sus estructuras. una marca que puede ser eliminada u ofuscada mediante prácticas que necesariamente niegan esa institución. Wittig se desmarca de la sexualidad genitalmente organizada per se y propone una economía de los placeres diferente que refutaría la construcción de la subjetividad femenina marcada por la función reproductiva presuntamente distintiva de las mujeres. por lo tanto." Wittig es perfectamente consciente del poder que posee el lenguaje para subordinar y excluir a las mujeres. como «materialista» que es." Aquí la proliferación de los placeres fuera de la economía reproductiva implica una forma específicamente femenina de difusión erótica. el sexo se considera un «dato inmediato». Wittig dice: «No hay "escritura femenína?». sostiene. La ficción lingüística del «sexo». Así. más sus efectos y manifestaciones materiales en la conciencia y en los cuerpos de las mujeres que han sido apropiados." Wittig hace referencia al «sexo» como una marca que de alguna forma se refiere a la heterosexualidad institucionalizada. ]. va más allá de las categorías del sexo: «Si el deseo pudiera liberarse. un «dato sensible».

Pero. donde éste afirma la superioridad de desarrollo de la sexualidad genital por encima y en contra de la sexualidad infantil. como una lectura «invertida» de los Tres ensayos sobre teoríasexual de Freud. la ley que repudia el deseo de la hija por la madre y por el padre exige que la niña acepte el emblema de la maternidad y preserve las reglas del parentesco. Al hacer una crítica política contra la genitalidad. El tabú del incesto. El «invertido» -la definición médica usada por Freud para designar a ehomosexuab-c-. ¿es ésta la única interpretación posible de Freud? ¿Yen qué medida está implicada la práctica de «inversión» de Wittig con el mismo modelo de normalización que ella pretende reb~tir? En definitiva. la cual es menos limitada y más Wittig concibe la práctica de marcar como algo contingente. la ley del Padre. un conjunto de reglas lingüísticas diferendadoras que generan la diferencia sexual. De forma parecida. radicalmente variable y hasta prescindible.com/Insurgencia . La categoría de una prohibición fundamental en la teoría lacaniana opera con mayor fuerza y menor contingencia que la idea de una práctica reguladora en Foucault. la idea de desarrollo puede interpretarse sólo como una normalización dentro de la matriz heterosexual. que supuestamente existe antes que las marcas del sexo. la diferencia sexual no es un mero binarismo que preserva la metafísica de la sustancia como su fundamento. ahora totalmente «invertida». Wittig muestra la «inversión» como una práctica de lectura crítica. se valora como el telos de la sexualidad humana. De esta manera. lo femenino no podría ser un «atributo» de un género.scribd. La postura lingüística masculina soporta la individualización y la heterosexualízación exigidas por las prohibiciones fundadoras de la ley Simbólica. En Lacan. http://www. Lo femenino nunca es una marca del sujeto. es una ley que se aplica «en el nombre del Padre». que aleja al hijo de la madre y de este modo determina la relación de parentesco entre ellos. lo femenino es la significación de la falta." En realidad. que valora justamente los as- pectos de una sexualidad no desarrollada nombrada por Freud y que de hecho inicia una «política posgenital». La perversidad polimorfa. así como en el replanteamiento poslacaniano de Freud que hace lrigaray.88 89 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO to modo. si el modelo de una sexualidad antigenital y más difusa es la única opción de oposición a la estructura hegemónica de la sexualidad. El cuerpo lesbiana puede interpretarse. es el único que no «cumple» con la norma genital. ¿en qué medida está esa relación binaria obligada a reproducirse de manera interminable? ¿Qué posibilidad existe de alterar la oposición binaria en sí? La relación de oposición con el psicoanálisis planteada por :x'ittig tiene como consecuencia que su teoría supone precisamente esa teoría psicoanalítica del desarrollo. significada por lo Simbólico. El «sujeto» masculino es una construcción ficticia elaborada por la ley que prohíbe el incesto y dictamina un desplazamiento infinito de un deseo heterosexualízador. Más bien. según Wittig. pero únicamente a través de la creación de una sexualidad inconsciente que reaparece en el ámbito de lo imaginario. ya sea vista como oposición al falogocentrismo de Lacan (Irigaray) prolija. tanto la posición masculina como la femenina se establecen por medio de leyes prohibitivas que crean géneros culturalmente inteligibles. o el análisis materialista de un sistema de dominación heterosexista en Wittig. que ella intenta vencer." Una posible respuesta psicoanalftica feminista a Wittig seria que ésta subteoriza y subestima el significado y la función deI lenguaje en la que tiene lugar «la marca del género»." La apropiación feminista de la diferencia sexual.

Podemos concretar más el argumento al afirmar que «el antes» y «el después» de la ley son formas de temporalidad creadas discursiva y perfonnativamente. sobre la base disyuntiva de lo femenino/masculi_ no. quien. esas prohibiciones son formas la condición construida de la diferencia sexual. posee una integridad presocial y previa al género. Llegados a este punto es recomendable rememorar las palabras de Poucaulr. Lo femenino como lo rechazado/excluido dentro de ese sistema posibilita la crítica y la alteración de ese esquema conceptual hegemónico. Como afirma rotundamente Rose. La crítica psicoanalítica logra explicar la construcción del «sujeto» -y posiblemente también la ilusión de sustanciadentro de la matriz de relaciones normativas de género.'¡ las alteraciones de esta coherencia a través de la reaparición involuntaria de lo reprimido muestran no sólo que la «identidad» se construye. Las obras de Jacque1ine Rose" y de jane Gallop" exponen de distintas «después» de la ley como una sexualidad posgenital. la inestabilidad propia de esa construcción y la consecuencia doble de una prohibición que al mismo tiempo establece una identidad sexual y permite enseñar la frágil base de esa construcción.90 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO o como una reformulación crítica de Lacan." No obstante. la desestabilización y el desplazamiento exigen una sexualidad que de alguna forma evita las prohibiciones hegemónicas respecto del sexo. la construcción de una identidad sexual coherente. Con todo. Según Foucault. sino que la prohibición que construye la identidad no es eficaz (la ley paterna no debe verse como una voluntad divina determinista.com/Insurgencia 91 . como un lugar de sexualidad reprimida. Desde su postura existencial materialista. está caracterizada por una singularidad monoteísta que quizá sea menos unitaria y culturalmente universal de lo que pretenden las principales suposiciones estructuralistas del análisis. al afirmar que la sexualidad y el poder son coextensos. reaparece dentro del discurso del sujeto como la imposibilidad misma de su coherencia. Por otra parte. Wittig alega que el sujeto. sus críticas pasan por alto la dimensión crítica del inconsciente que. la persona. no hay ningún acuerdo sobre la forma de concretar esa «ley» o serie de «leyes». sólo puede fracasar. Aunque Wittig y otras feministas materialistas dentro cid contexto francés afirmarían que la diferencia sexual es una imitación irreflexiva de una sucesión reificada de polaridades sexuadas. impugna de manera implícita la demanda de una sexualidad subversiva o emancipadora que pudiera no tener ley. sino como un desacierto continuo que sienta las bases para las insurrecciones contra el padre). no teoriza lo femenino como una expresión de la metafísica de la sustancia sino como la ausencia no representable elaborada por la negación (masculina) en la que se asienta la economía significante a través de la exclusión. Paradójicamente se piensa que el tropo normativo de la perversidad polimorfa es una característica de ambas perspectivas sobre la sexualidad distinta. la confrontación también hace referencia a la articulación de un tropo temporal de una sexualidad subversiva que cobra fuerza antes de la imposición de una ley. «la Ley paterna» en Lacan. al igual que el dominio monológico del falogocentrismo en lrigaray. que se usan dentro de los límites de un marco normativo según el coalla subversión. Las divergencias entre la posición materialista y la lacaniana (y poslacaniana) aparecen en una confrontación normativa sobre si hay una sexualidad recuperable ya sea «antes» o «fuera» de la ley en el modo del inconsciente o bien http://www.scribd. después de su derrumbamiento o durante su reinado como un reto permanente a su autoridad.

No es el proyecto fracasado de criticar el falogocentrismo o la hegemonia heterosexual." o que.no puede acceder a una sexualidad que en cierto sentido está «fuera». o si sólo se construye culturalmente con respecto al falo. el signo de una identificación masculina en un sentido reduccionista. la representación de la sexualidad femenina como rotundamente diferente de una organización fálica de la sexualidad todavía es problemática. puesto que están «identificadas con lo masculino» o «no iluminadas». «antes» o «después» del poder en sí. algunas de las cuales han llevado a cabo una apropiación específicamente feminista o lesbiana de Foucault.la sexu~idad siempre se construye dentro de lo que derermínan el discurso y el poder. una sexualidad que va más allá del «sexo». no está del todo claro en el texto de Irigaray si la sexualidad se construye culturalmente. Las producciones se alejan de sus objetivos originales e involuntariamente dan lugar a posibilidades de «sujetos» que no sólo sobrepasan las fronteras de la inteligibilidad cultural. ¿está el placer específicamente femenino «fuera» de la cultura como su prehistoria o como su futuro utópico? Y si lo está. incluye tanto las funciones jurídicas (prohibitivas y reglamentadoras) como las productivas (involuntariamente generativas) de las relaciones diferenciales. Pero ya sea que la sexualidad femenina se conforme en este caso a través de un discurso biológico por motivos meramente estratégicos. de hecho. por tanto. Por tanto. se trate de un retomo fem~ista al esencialismo biológico. El empeño de Irigaray por obtener una sexualidad femenina específica de una anatomía femenina específica ha sido el centro de debates antieseneialistas durante algún tiempo. 54 El hecho de volver a la biología como la base de un significado o una sexualidad femenina específica parece derrocar 93 la premisa feminista de que la biología no es destino. En realidad. sino que en realidad amplían los confines de lo que. más que la ley. bisexuales y heterosexuales. ¿de qué manera se puede utilizar esa noción para negociar las luchas contemporáneas de la sexualidad dentro de los términos de su construcción? El movimiento a favor de la sexualidad dentro de la teoría y la práctica feministas ha sostenido que . es culturalmente inteligible. no es.92 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO productivas de manera repetida e involuntaria porque «el sujeto» -quien en principio se crea en esas prohibiciones y mediante ellas. La norma feminista de una sexualidad posgenital recibió una critica significativa por parte de las teóricas feministas de la sexualidad.com/Insurgencia . de hecho. Esta idea utópica de una sexualidad liberada de las construcciones heterosexuales. Es decir. una repetición uniforme de una economía de identidad masculinista. no admitía las maneras en que las relaciones de poder siguen definiendo la sexualidad para las mujeres incluso dentro de los términos de una heterosexualidad «liberada» o lesbianismo. Si la sexualidad se construye culturalmente dentro de rela- http://www. y este último se entiende parcialmente en función de convenciones culturales heterosexuales y fálicas. El poder. la sexualidad que emerge en el seno de la matriz de las relaciones de poder no es una mera copia de la ley misma." También se ha criticado la noción de un placer sexual específicamente femenino que esté tajantemente diferenciado de la sexualidad fálica. dentro de entornos lésbicos. La aparición de una sexualidad construida (no determinada) en estos términos. Las mujeres que no aceptan esa sexualidad como pro~ia o que afirman que su sexualidad está en parte construida dentro ?e los términos de la economía fálica se quedan fuera de los terminas de esa teoría. como si una crítica política pudiera desmontar la construcción cultural de la sexualidad de la feminista crítica.scribd.

las construcciones mismas por las cuales se movilizan? pia de las relaciones de dominación sin criticarlas. se puede ampliar la noción de sexualidad construida en términos de relaciones fálicas de poder que reabren y distribuyen las posibilidades de ese falicismo justamente mediante la operación subversiva de las «identificaciones». lo que copia es a copia. Si no se rechaza radicalmente una sexualidad culturalmente construida. La «presencia» de las supuestas convenciones heterosexuales dentro de contextos homosexuales. ¿qué posibilidades de establecer el género repiten y desplazan -c-mediante la hipérbole' la disonancia. no pueden entenderse como representaciones quiméricas de identidades originalmente heterosexuales. Es evidente que esta labor crítica implica que operar dentro de la matriz del poder no es lo mismo que crear una co- Es evidente que. Si las «identificaciones». restan las siguientes preguntas: ¿qué posibilidades existen para la recirculación?. en el seno de la teoría sexual feminista. La repetición paródica de «lo original» (explicada en los últimos pasajes del capítulo 3 de este libro) muestra que esto no es sino una parodia de la idea de lo natural y lo original.94 95 EL G~NERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GtNERO/DESEü cienes de poder existentes. Así pues. ¿Existen formas de repetición que no sean la simple imitación.scribd. reproducción y. las cuales son ineludibles en el campo de poder de la sexualidad. sino su desplazamiento. que posterga la tarea concreta y contemporánea de proponer alternativas subversivas de la sexualidad y la identidad dentro de los términos del poder en sí. por consiguiente. más bien. así como la abundancia de discursos específicamente gays de diferencia sexual (como en el caso de hutch y [emme como identidades históricas de estilo sexual). entonces se puede llevar a cabo una identificación que revele su estructura fantasmática. la confusión interna y la proliferación. consolidación de la ley (la noción anacrónica de «identificación con lo masculino» que debería descartarse de un Vocabulario feminista)? ¿Qué opciones de configuración de género se plantean entre las diferentes matrices emergentes y en ocasiones convergentes de inteligibilidad cultural que determinan la vida separada en géneros? http://www." Aunque las construcciones heterosexistas circulan como los sitios disponibles de poder/discurso a partir de los cuales se establece el género. gay no es a hetero lo que copia a original sino. la reproducción de estas construcciones en marcos no heterosexuales pone de manifiesto el carácter completamente construido del supuesto original heterosexual. pueden ser vistas como fantasmáticas. tampoco pueden verse como la reiteración perjudicial de construcciones heterosexistas dentro de la sexualidad y la identidad gayo La repetición de construcciones heterosexuales dentro de las culturas sexuales gay y hetero bien puede ser el punto de partida inevitable de la desnaturalización y la movilización de las categorías de género. proporciona la posibilidad de una repetición de la ley que no sea su refuerzo. «fuera» o «más allá» del poder es una imposibilidad cultural y un deseo políticamente impracticable.com/Insurgencia . la presencia de la dinámica de poder dentro de la sexualidad no es en absoluto lo mismo que la mera consolidación o el incremento de un régimen de poder heterosexista o falogocéntrico. entonces la pretensión de una sexualidad normativa que esté «antes». En vez de una sexualidad «identificada con lo masculino» (en la que «masculino» se utiliza como la causa y el significado irreductible de esa sexualidad). según Jacqueline Rose. lo que queda es el tema de CÓmo reconocer y «hacer» la construcción en la que uno siempre se encuentra.

Como una genealogía de la ontología del género. una ontología del género. y la alianza médico-legal que aparece en Europa en el siglo XIX ha originado categorías ficticias que no podían predecirse. Afirmar que el género está construido no significa que sea ilusorio o artificial. el objeto de una investigación genealógica que delinea los factores políticos de su construcción al modo de la ontología. La complejidad misma del mapa discursivo que elabora el género parece prometer una concurrencia involuntaria y g~eratI~a de estas estructuras discursivas y reglamentadoras. por medio de un mecanismo de producción excluyente. Las relaciones de poder que infunden las ciencias biológicas no disminuyen con facilidad. así como los sitios subversivos de su unión y resignificación. los sig- nificados relativos de «heterosexualidad». homosexuales y bisexuales se eliminan y redefinen dentro del marco reificado de la relación binaria disyuntiva y asi- métrica de masculino/femenino. http://www. ¿qué determina la posibilidad de inversión. mediante la cual se explique el significado de ser una mujer o un hombre desde una perspectiva fenomenológica. SI las ficciones reglamentadoras de sexo y género son de por sí sitios de significado muy refutados. subversión o desplazamiento reales dentro de los términos de una identidad construida? ¿Qué alternativas hay en virtud del carácter construido del sexo y el género? Mientras que Foucault mantiene una postura ambigua sobre el carác- 97 ter concreto de las «prácticas reguladoras» que crean la categoría de sexo y Wittig parece hacer responsable de la construcción a la reproducción sexual y su instrumento -la heterosexualidad ohligatoria-e-. La hipótesis aquí es que el «ser» del género es un electo. su metafísica y sus ontologías naturalizadas no significa que deba detenerse la repetición en sí --como si esto fuera posible-. Es decir. entonces se plantea una pregunta fundamental: ¿qué tipo de repetición subversiva podría cuestionar la práctica reglamentadora de la identidad en sí? Si no es posible apelar a una «persona».scribd.com/Insurgencia . un «sexo» o una «sexualidad» que evite la matriz de las relaciones discursivas y de poder que de hecho crean y regulan la inteligibilidad de esos conceptos. entonces la multiplicidad misma de su construcción posibilita que se derribe su planteamiento unívoco. entendiendo estos términos dentro de una relación binaria que opone lo «real» y lo «auténtico». Si la repetición debe seguir siendo el mecanismo de la reproducción cultural de las identidades. sino que estas configuraciones culturales de confusión de géneros operan como sitios para la intervención. la revelación y el desplazamiento de estas reificaciones. «homosexualidad» y «bisexualidad». el propósito de este proyecto no es presentar dentro de los términos filosóficos tradicionales. esta explicación tiene como objeto entender la producción discursiva que hace aceptable esa relación binaria y demostrar que algunas configuraciones culturales del género ocupan el lugar de «10 real» y refuerzan e incrementan su hegemonía a través de esa feliz autonaturalización. otros discursos coinciden en inventar esta ficción de categorías por motivos no siempre claros ni sólidos.96 SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO EL GÉNERO EN DISPUTA Hay que tener en cuenta que no sólo las ambigüedades e incoherencias dentro y entre las prácticas heterosexuales. Obviamente. El hecho de que los regímenes de poder del heterosexismo y el falogocentrismo adquieran importancia mediante una repetición constante de su lógica. El poder de esta práctica reside en limitar. la «unidad» del género es la consecuencia de una práctica reguladora que intenta uniformizar la identidad de género mediante una heterosexualidad obligatoria.

la coherencia interna del género y el marco binario para sexo y género son ficciones reguladoras que refuerzan y naturalizan los regímenes de poder convergentes de la opresión masculina y hetercsexista. un construirse del que no se puede afirmar tajantemente que tenga un inicio o un final. sino que se llega a serlo es en parte cierta. se argumentará que es una significación performativamente realizada (y. sino movilizando. inteligible sólo por su apanencra de género. como si un telos dominara el proceso de aculturaeión y construcción.com/Insurgencia . Puesto que el sexo ya no se puede considerar una «verdad» interior de disposiciones e identidad. un convertirse. este texto continúa esforzándose por reflexionar sobre si es posible alterar y desplazar las nociones de género naturalizadas y reificadas que sustentan la hegemonía masculina y el poder heterosexista. de una especie natural de ser. para problematizar el género no mediante maniobras que s~eñen con un más allá utópico. en definitiva es imposible convertirse en mujer. http://www. deconstruírá la apanencra sustantiva del género en sus acciones constitutivas y situará esos actos dentro de los marcos obligatorios establecidos por las diferentes fuerzas que supervisan la apariencia social del género.98 EL GÉNERO EN DISPUTA SUJETOS DE SEXO/GÉNERO/DESEO . el «congelamiento» en sí es una práctica perststente y maliciosa. El género es la estilización repetida del cuerpo. y también en relación con su función de reproducir esos regímenes sin criticarlos. Una genealogía política de ontologías ~el género. Aunque el género parezca congelarse en las formas ~ás reificadas. En el capítulo 3 se investiga la noción misma de «el cuerpo».e consigue llevar a cabo. mantenida y regulada por distintos medios sociales. Si la afirmación de Beauvoir de que no se nace mujer. puede provocar la proliferación paródica y la interacción subversiva de significados con género. por tanto.-. Para Beauvoir.scribd. está abierta a la intervención y a la resigníficación. confundiendo subversivamente y multiplicando aquellas categorías constitutivas que intentan preservar el género en el sitio que le corresponde al presentarse como las ilusiones que crean la identidad. que no «es») y que. Revelar los actos contingentes que crean la apariencia de una necesidad naturalista -lo cual ha constituido parte de la crítica cultural por lo menos desde Marxes un trabajo que ahora asume la carga adicional de enseñar c~m~ la noción misma del sujeto. La univocidad del sexo. El siguiente capítulo explora algunos elementos del planteamiento psicoanalítico estructuralista de la diferencia sexual y de la construcción de la sexualidad en relación con su poder para refutar los regímenes reguladores aquí bos- 99 quejados. no como una superficie disponible que espera significación. una sucesión de acciones repetidas -c-dentro de un marco regulador muy estricto-. entonces mujer es de por sí un término en procedimiento. si s. sino como un conjunto de límites individuales y sociales que permanecen y adquieren significado políticamente. al desembarazarse de su interioridad y superficie naturalizadas. Así pues. Como práctica discursiva que está teniendo lugar. permite opciones que antes habían quedado relegadas forzosamente por las diferentes reificaciones del género que han constituido sus ontologías contingentes. que se inmoviliza con el tiempo para crear la apariencia de sustancia.

Dentro de la crítica antiesencialista de las concepciones étnicas. A diferencia de las formas de crítica que apuntan a reemplazar conceptos inadecuados por otros «más verdaderos» o que aspiran a la producción de conocimiento positivo. entonces. La primera consiste en señalar un rasgo distintivo de la crítica deconstructiva a la que fueron sometidos muchos de estos conceptos esencialistas. Introducción: ¿quién necesita «identidad»? Stuart Hall En los últimos años se registró una verdadera explosión discursiva en torno del concepto de «identidad». al mismo tiempo que se lo sometía a una crítica minuciosa. El discurso de un feminismo y una crítica cultural influidos por el psicoanálisis desarrolló la cuestión de la subjetividad y sus procesos inconscientes de formación. Pero como no fueron superados dialécticamente y no hay otros conceptos ente13 .1. Un yo incesantemente performativo fue postulado por variantes celebratorias del posmodernismo. de la noción de una identidad integral. originaria y unificada. el enfoque deconstructivo somete a «borradura» los conceptos clave. todas ellas críticas. Esto indica que ya no son útiles —«buenos para ayudarnos a pensar»— en su forma originaria y no reconstruida. La filosofía planteó en forma generalizada la crítica del sujeto autónomo situado en el centro de la metafísica occidental poscartesiana. de otro debate más sobre la «identidad»? ¿Quién lo necesita? Hay dos maneras de responder a esta pregunta. raciales y nacionales de la identidad cultural y la «política de la situación» se esbozaron en sus formas más fundadas algunas aventuradas concepciones teóricas. ¿Cómo se explica este paradójico proceso? ¿Y en qué posición nos deja en cuanto al concepto? La deconstrucción se ha realizado en el interior de varias disciplinas. ¿Qué necesidad hay. de una u otra manera.

no hay más remedio que seguir pensando con ellos. y el surgimiento invasor de un nuevo "concepto". o de restaurar un enfoque que «coloca su propio punto de vista en el origen de toda historicidad. que funciona «bajo borradura» en el intervalo entre inversión y surgimiento. Un segundo tipo de respuesta nos exige señalar dónde. Derrida describió este enfoque como pensar en el límite. 1995). y en relación con qué conjunto de problemas. Cuando hablo de política me refiero a la significación del significante «identidad» en las formas modernas de movilización política. que pone abajo lo que estaba arriba. Al decir «agencia» no expreso deseo alguno de volver a una noción no mediada y transparente del sujeto o de la identidad como autores centrados de la práctica social. La línea que los tacha permite. Hall. 1981). en síntesis. que se los siga leyendo. La identidad es un concepto de este tipo. una especie de doble escritura. que —como lo muestra con claridad la evolución de la obra de Foucault— este descentramiento no requiere un abandono o una abolición del «sujeto». sin embargo. una idea que no puede pensarse a la vieja usanza. paradójicamente. «Por medio de esta doble escritura desalojada y desalojadora y detalladamente estratificada. pensar en el intervalo. el cual. sino una teoría de la práctica discursiva». xiv). pero también a las dificultades e inestabilidades notorias que afectaron de manera característica todas las formas contemporáneas de «política identitaria». Creo que en este caso la respuesta radica en su carácter central para la cuestión de la agencia y la política. pág. pero sin la cual ciertas cuestiones clave no pueden pensarse en absoluto. 1970. su relación axial con una política de la situación.ramente diferentes que puedan reemplazarlos. debemos señalar también el intervalo entre la inversión. aunque ahora sus formas se encuentren destotalizadas o deconstruidas y no funcionen ya dentro del paradigma en que se generaron en un principio (cf. surge la irreductibilidad del concepto de identidad. Coincido con Foucault en que no necesitamos aquí «una teoría del sujeto cognosciente. lleva a una conciencia trascendental» (Foucault. Creo. un concepto que ya no puede y nunca podría ser incluido en el régimen previo» (Derrida. sino 14 .

y la política de exclusión que todas esas sujeciones parecen entrañar. un proceso de articulación. Su uso implica extraer significados tanto del repertorio discursivo como del psicoanalítico. Este campo semántico es demasiado complejo para desentrañarlo aquí. no cancela la diferencia. En contraste con el «naturalismo» de esta definición. y con el vallado natural de la solidaridad y la lealtad establecidas sobre este fundamento. Una vez consolidada. la cuestión de la identidad o. Aunque no carece de condiciones determinadas de existencia. una sobredeterminación y no una subsunción. Co15 . (Freud siempre habló de ella en relación con «consumir al otro». el enfoque discursivo ve la identificación como una construcción. Siempre hay «demasiada» o «demasiado poca»: una sobredeterminación o una falta. sin limitarse a ninguno de los dos.una reconceptualización: pensarlo en su nueva posición desplazada o descentrada dentro del paradigma. pero al menos resulta útil establecer de manera indicativa su pertinencia para la tarea en cuestión. no constituye garantía alguna contra las dificultades conceptuales que han acosado a este último. se reitera en el intento de rearticular la relación entre sujetos y prácticas discursivas. la identificación se construye sobre la base del reconocimiento de algún origen común o unas características compartidas con otra persona o grupo o con un ideal. La identificación resulta ser uno de los conceptos menos comprendidos: casi tan tramposo como «identidad». si se prefiere destacar el proceso de sujeción a las prácticas discursivas. aunque preferible a este. en el sentido de que siempre es posible «ganarlo» o «perderlo». la identificación es en definitiva condicional y se afinca en la contingencia. En el lenguaje del sentido común. una fantasía de incorporación. entonces. como veremos dentro de un momento. pero nunca una proporción adecuada. en realidad. Al parecer. y. No está determinado.) La identificación es. una totalidad. la cuestión de la identificación. sostenerlo o abandonarlo. La fusión total que sugiere es. sin duda. mejor. una sutura. que incluyen los recursos materiales y simbólicos necesarios para sostenerla. un proceso nunca terminado: siempre «en proceso».

134). la proyección y la idealización. Dentro de una agencia como el superyó. pág. sin embargo. el ideal del yo está compuesto de identificaciones con ideales culturales que no son necesariamente armoniosos» (pág. En primera instancia. por ejemplo. pág. conflictivas y desordenadas. pero las menciono 16 . «Vistas en su conjunto. Freud lo llama «la primera expresión de un lazo emocional con otra persona» (Freud. las identificaciones —señalan Laplanche y Pontalis (1985)— no son en modo alguno un sistema relacional coherente. es un «moldeado a imagen del otro» que compensa la pérdida de los placeres libidinales del narcisismo primario. Freud elaboró la distinción crucial entre «ser» y «tener» al otro con referencia a la identificación: «Se comporta como un derivado de la primera fase oral de organización de la libido. de hecho. 208). De su uso psicoanalítico. Su objeto es con igual probabilidad aquel que se odia como aquel que se adora. No sugiero con ello que todas estas connotaciones deban importarse al por mayor y sin traducción a nuestras reflexiones en torno de la «identidad». la marcación y ratificación de límites simbólicos. con lo cual instala la ambivalencia en el centro mismo del proceso. 1921/1991). sino a una elección objetal abandonada. está sujeta al «juego» de la différance. toma las figuras parentales como objetos a la vez amorosos y de rivalidad. Se funda en la fantasía. En «Duelo y melancolía» no es lo que nos ata a un objeto existente. ambivalente desde el comienzo mismo» (Freud. 135). su exterior constitutivo. En el contexto del complejo de Edipo. Necesita lo que queda afuera. 1921/1991. la producción de «efectos de frontera». Obedece a la lógica del más de uno. en la que el objeto que deseamos se asimila comiéndolo y. para consolidar el proceso. entraña un trabajo discursivo. De manera similar. de ese modo. se aniquila como tal» (1921/1991. «La identificación es. coexisten demandas que son diversas. Y puesto que como proceso actúa a través de la diferencia. el concepto de identificación hereda un rico legado semántico.mo todas las prácticas significantes. y es devuelto al yo inconsciente con igual frecuencia con que «nos saca de nosotros mismos».

cómo nos han 17 . Vale decir que. 1990). subyacente a todas las otras diferencias superficiales. sino construidas de múltiples maneras a través de discursos. que en mi opinión son coextensos con la modernidad (Hall.\E1 concepto acepta que las identidades nunca se unifican y. Aunque parecen invocar un origen en un pasado histórico con el cual continúan en correspondencia. de principio a fin. y que pueden estabilizar. por lo tanto. prácticas y posiciones diferentes. El concepto de identidad aquí desplegado no es. no «quiénes somos» o «de dónde venimos» sino en qué podríamos convertirnos. nunca son singulares. sobre todo en relación con los procesos de globalización. se desenvuelve sin cambios a través de todas las vicisitudes de la historia. más superficiales o artificialmente impuestos. idéntico a sí mismo a lo largo del tiempo. en realidad las identidades tienen que ver con las cuestiones referidas al uso de los recursos de la historia. este concepto de identidad no señala ese núcleo estable del yo que. a menudo cruzados y antagónicos? Están sujetas a una historización radical. Tampoco es —si trasladamos esta concepción esencializadora al escenario de la identidad cultural— ese «yo colectivo o verdadero que se oculta dentro de los muchos otros "yos". Es preciso que situemos los debates sobre la identidad dentro de todos esos desarrollos y prácticas históricamente específicos que perturbaron el carácter relativamente «estable» de muchas poblaciones y culturas. y en un constante proceso de cambio y transformación. de manera directamente contraria a lo que parece ser su carrera semántica preestablecida. esencialista. están cada vez más fragmentadas y fracturadas.para indicar los novedosos repertorios de significados con los cuales hoy se declina el término. sino estratégico y posicional. el fragmento del yo que ya es y sigue siendo siempre «el mismo». fijar o garantizar una «unicidad» o pertenencia cultural sin cambios. la lengua y la cultura en el proceso de devenir y no de ser. en los tiempos de la modernidad tardía. que un pueblo con una historia y una ascendencia compartidas tiene en común» (Hall. 1996) y los procesos de migración forzada y «libre» convertidos en un fenómeno global del llamado mundo «poscolonial».

derroteros. con lo que se ha denominado su afuera constitutivo (Derrida. inconsútil y sin diferenciación interna). material o política. del T. Las identidades. las identidades pue* El autor hace aquí un juego entre las palabras roots. en parte. rumbos. aun cuando la pertenencia. la relación con lo que él no es. en consecuencia. y routes. por ello. una mismidad omniabarcativa. no al margen de ella. raíces. Se relacionan tanto con la invención de la tradición como con la tradición misma. dentro de un campo fantasmático. Esto implica la admisión radicalmente perturbadora de que el significado «positivo» de cualquier término —y con ello su «identidad»— sólo puede construirse a través de la relación con el Otro. 1990. 1994): no el presunto retorno a las raíces sino una aceptación de nuestros «derroteros». debemos considerarlas producidas en ámbitos históricos e institucionales específicos en el interior de formaciones y prácticas discursivas específicas.) 18 .* Surgen de la narrativización del yo. A lo largo de sus trayectorias. son más un producto de la marcación de la diferencia y la exclusión que signo de una unidad idéntica y naturalmente constituida: una «identidad» en su significado tradicional (es decir.representado y cómo atañe ello al modo como podríamos representarnos. y en contradicción directa con la forma como se las evoca constantemente. se constituyen dentro de la representación y no fuera de ella. {N. emergen en el juego de modalidades específicas de poder y. Laclau. Butler. siempre se construya en parte en la fantasía o. 1981. y nos obligan a leerla no como una reiteración incesante sino como «lo mismo que cambia» (Gilroy. la «sutura en el relato» a través de la cual surgen las identidades resida. las identidades se construyen a través de la diferencia. pero la naturaleza necesariamente ficcional de este proceso no socava en modo alguno su efectividad discursiva. caminos. al menos. por lo tanto. mediante estrategias enunciativas específicas. Por otra parte. con lo que justamente le falta. que son casi homófonas. Sobre todo. 1993). en lo imaginario (así como en lo simbólico) y. Precisamente porque las identidades se construyen dentro del discurso y no fuera de él.

no es una forma natural sino construida de cierre. diversity * «Marcados» debe entenderse aquí no sólo como «señalados». aquello que le «falta». "Mujer" y "negro" son entonces "marcas" (esto es. 1994. 1993). desde luego. 1990. no de una totalidad natural e inevitable o primordial. (N. Derrida demostró que la constitución de una identidad siempre se basa en la exclusión de algo y el establecimiento de una jerarquía violenta entre los dos polos resultantes: hombre / mujer. la homogeneidad interna que el término identidad trata como fundacional. en realidad. términos marcados) en contraste con los términos no marcados de "hombre" y "blanco"» (Laclau. algo más. específicamente no como aquello que fija el juego de la diferencia en un punto de origen y estabilidad.* De modo que las «unidades» proclamadas por las identidades se construyen. Sucede lo mismo con la relación negro-blanco. «Si (. sino también con el matiz de «sospechosos» o «condenados». sino como lo que se construye en o través de la différance y es constantemente desestabilizado por lo que excluye.den funcionar como puntos de identificación y adhesión sólo debido a su capacidad de excluir. Toda identidad tiene como «margen» un exceso. sino del proceso naturalizado y sobredeterminado de «cierre» (Bhabha. La unidad. abyecto.) una objetividad logra afirmarse parcialmente. en que el blanco. Si las «identidades» sólo pueden leerse a contrapelo. Laclau (1990) sostiene con vigor y persuasión que «la constitución de una identidad social es un acto de poder» dado que. 33).. de omitir. vale decir. dentro del juego del poder y la exclusión y son el resultado. Lo peculiar del segundo término queda así reducido a la función de un accidente. aunque silenciado y tácito.) 19 . en oposición al carácter esencial del primero. etc. es equivalente a "ser humano". y toda identidad nombra como su otro necesario. ¿cómo podemos entender su significado y teorizar su surgimiento? En su importante artículo «Diflference. pág. del T.. sólo lo hace reprimiendo lo que la amenaza. de dejar «afuera». Hall.

106). lo que Stephen Heath llamó «una intersección» en su artículo pionero «Suture» (1981. ¿Cómo debe analizarse la subjetividad poscolonial racializada y de género? El hecho de que el psicoanálisis privilegie la "diferencia sexual" y la primera infancia. todavía deben emprenderse muchos trabajos sobre el tema de la constitución del "otro" racializado en el dominio psíquico. Las identidades son. por un lado. me he apropiado del término identidad de una forma que. «Una teoría de la ideología no debe iniciarse con el sujeto sino como una descripción de los efectos de sutura. pág. los discursos y prácticas que intentan «interpelarnos». Lo que sigue es un intento de empezar a responder esta decisiva pero perturbadora serie de preguntas.and differentiation». pág. la efectuación del enlace del sujeto con estructuras de sentido». ¿cómo debe teorizarse el vínculo entre la realidad social y la realidad psíquica?» (1992. pág. por otro. hablarnos o ponernos en nuestro lugar como sujetos sociales de discursos particulares y. En algunos trabajos recientes sobre este tópico. ¿limita su valor explicativo en lo concerniente a ayudarnos a comprender las dimensiones psíquicas de fenómenos sociales como el racismo? ¿Cómo se articulan el "orden simbólico" y el orden social en la formación del sujeto? En otras palabras. 142). 143) formula una significativa serie de preguntas planteadas por estas nuevas maneras de conceptualizar la identidad: «Pese a Fanón. a la vez que siempre «sabe» (en este punto nos traiciona el 20 . los procesos que producen subjetividades. 1995). el punto de sutura entre. las identidades son puntos de adhesión temporaria a las posiciones subjetivas que nos construyen las prácticas discursivas (véase Hall. De tal modo. Avtar Brah (1992. por así decirlo. Uso «identidad» para referirme al punto de encuentro. Son el resultado de una articulación o «encadenamiento» exitoso del sujeto en el flujo del discurso. no es compartida por muchos y tal vez no sea bien entendida. que nos construyen como sujetos susceptibles de «decirse». las posiciones que el sujeto está obligado a tomar. sin duda.

significa que la sutura debe pensarse como una articulación y no como un proceso unilateral. si no las identidades. del debate. La idea de que una sutura eficaz del sujeto a una posición subjetiva requiere no sólo que aquel sea «convocado». 21 . Jacqueline Rose. sino que resulte investido en la posición. aunque no exitoso. y esto. una división. que la representación siempre se construye a través de una «falta».lenguaje de la conciencia) que son representaciones. pág. los dos aspectos del difícil problema de la ideología quedaron fracturados. No obstante. Este artículo introdujo la noción de interpelación y la estructura especular de la ideología en un intento de eludir el economicismo y reduccionismo de la teoría marxista clásica de la ideología. 1991. como ha llegado a conocérselo. Michele Barrett hizo mucho para demostrar «la naturaleza profundamente dividida y contradictoria del argumento que Althusser empezaba a plantear» (Barrett. véase también Hall. en la agenda teórica. 1985. Las referencias al término que describe la convocatoria hecha al sujeto por el discurso —la interpelación— nos recuerdan que este debate tiene una prehistoria significativa e inconclusa en los argumentos suscitados por el artículo de Althusser «La ideología y los aparatos ideológicos de Estado» (1971). y de reunir en un único marco explicativo tanto la función materialista de esta en la reproducción de las relaciones sociales de producción (marxismo) como (por medio de los elementos tomados de Lacan) su función simbólica en la constitución de los sujetos. el ensayo sobre los aparatos. y desde entonces se asignaron a polos diferentes»). En su reciente análisis de este debate. pág. por ejemplo. resultó ser un momento muy significativo. sostuvo en Sexuality in the Field of Vision (1986) que «la cuestión de la identidad —cómo se constituye y mantiene— es por lo tanto el tópico central por medio del cual el psicoanálisis entra en el campo político». a su vez. 102: «En ese artículo. y por eso nunca puede ser adecuada —idéntica— a los procesos subjetivos investidos en ellas. desde el lugar del Otro. pone firmemente la identificación. 96.

por ese motivo. 5). todos participamos. es porque funciona en los niveles más rudimentarios de la identidad psíquica y las pulsiones» (Rose. si la ideología es eficaz. Sin embargo. la exigencia de que así lo hagan. la brecha insalvable entre la primera y la segunda mitad del ensayo de Althusser en términos de «la pesada ausencia de una articulación conceptual elaborada entre 22 . 1986.«Esta es una razón por la que el psicoanálisis lacaniano llegó a la vida intelectual inglesa. se debe a que actúa a la vez «en los niveles más rudimentarios de la identidad psíquica y las pulsiones» y en el nivel de la formación y las prácticas discursivas constituyentes del campo social. El feminismo. porque su poder como aparato ideológico se apoya en los mecanismos de identificación y fantasía sexual en los cuales. a través de los caminos del feminismo y el análisis cinematográfico (un hecho a menudo utilizado para desacreditar a los tres). al parecer. El cine. pág. no puede desistirse. El artículo de Heath (1981) nos recuerda que Michel Pécheux trató de elaborar un tratamiento del discurso dentro de la perspectiva althusseriana y constató. porque la cuestión de cómo se reconocen los individuos en cuanto varones o mujeres. 1995) pero del cual. parece mantener una relación fundamental con las formas de desigualdad y subordinación que aquel procura cambiar. es necesario agregar que. vía el concepto althusseriano de la ideología. si no queremos pasar directamente de un reduccionismo economicista a un reduccionismo psicoanalítico. El término identidad —que surge precisamente en el punto de intersección entre ellos— es así el lugar de la dificultad. Vale la peña añadir que es improbable que alguna vez podamos armonizar estos dos constituyentes como equivalentes: el inconsciente actúa entre ellos como la barrera o el corte que lo convierte en «el sitio de una perpetua postergación o aplazamiento de la equivalencia» (Hall. pero que —fuera del cine— sólo se admiten en su mayor parte en el diván. y los verdaderos problemas conceptuales radican en la articulación de estos campos mutuamente constitutivos pero no idénticos. en sustancia. Si la ideología es eficaz.

pero es posible que la interrupción de toda investigación ulterior en ese punto haya resultado prematura. permanecía inquietantemente sin resolución. y provocó en concreto una intempestiva interrupción en todo ese campo de investigación. aunque continúa usándose como un modo general de describir el «emplazamiento» del sujeto. págs.la ideología y el inconsciente» (citado en Heath. págs. 1981. en sustancia. Heath presenta así el argumento de Pécheux: «Los individuos se constituyen como sujetos por medio de la formación discursiva. en concreto el término del sujeto en lo discursivo y lo ideológico. estaba sometida a la famosa crítica de Hirst. utilizando la noción foucaultiana de la formación discursiva como factor «determinante de lo que puede y debe decirse». un proceso de sujeción en el cual [abrevando en los elementos lacanianos adoptados por Althusser en lo concerniente al carácter especular de la constitución de la subjetividad] el individuo es identificado como sujeto de esa formación en una estructura de desconocimiento (y presentado así como la fuente de los significados de los cuales es un efecto). 65). el punto de su correspondencia» (1981. «Ese algo que no es un sujeto debe tener ya las facultades necesarias para respaldar el reconocimiento que lo constituirá como sujeto» (Hirst. el sujeto debía ser capaz de efectuar antes de haberse constituido como sujeto dentro del discurso. 101-2). La interpelación da nombre al mecanismo de esta estructura de desconocimiento. pág. 1981. Este argumento demostró ser muy persuasivo para muchos de los ulteriores lectores de Althusser. sin embargo. pág. La crítica era sin duda formidable. 106). Pécheux intentó hacer una «descripción con referencia a los mecanismos de la puesta en posición de sus sujetos» (Heath. Dependía —sostenía este— de un reconocimiento que. La interpelación. Dicha «correspondencia». 1979. 101-2). La crítica de Hirst logró mostrar que todos los mecanismos constituyentes del sujeto en el discurso como una interpelación (a través de la es- 23 .

) permanezca en el estadio del espejo de Lacan o que llenemos su cuna de supuestos antropológicos» (Hirst. ¡La «resolución» de la crisis edípica.. nacionaliza y constituye como sujeto empresarial liberal tardío también en este momento?) También Hirst parece haber asumido lo que Michele Barrett llama «el Lacan de Althusser». El problema se postergó.. de la propuesta un tanto sensacionalista de Lacan de que todo lo constitutivo del sujeto no sólo se produce a través de este mecanismo de resolución de la crisis edípica. era idéntica y se producía por medio del mecanismo equivalente a la sumisión a la Ley del Padre. al menos. la consolidación de la diferencia sexual y la entrada en el lenguaje.. sordos o mudos con el mero objetivo de negar que poseen las capacidades de sujetos filosóficos y tienen los atributos de sujetos "cognoscientes" al margen de su formación y capacitación como seres sociales». «el complejo y azaroso proceso de formación de un adulto humano a partir de "un pequeño animal" no corresponde necesariamente al mecanismo althusseriano de la ideología (. en el lenguaje extremadamente condensado de los ardorosos evangelistas lacanianos.) a menos que el Niño (. (¿El sujeto se racializa. como nadie propuso renunciar a la idea del sujeto constituido en el discurso como un efecto. Sin embargo. aún quedaba por demostrar cuál era el mecanismo no susceptible de ser considerado un supuesto previo que podía emprender esa constitución. Algunas de las dificultades. «No tengo quejas contra los Niños ni quiero calificarlos de ciegos. Aquí está en discusión la ca24 . 1979). Sin embargo. así como —según Althusser— a la afiliación a las ideologías patriarcales de las sociedades occidentales del capitalismo tardío! En estas condensaciones polémicas y equivalencias hipotéticamente alineadas se disuelve la noción más compleja de un sujeto en proceso.. sin haber sido resuelto. modelada sobre el estadio del espejo lacaniano) corrían el peligro de presuponer un sujeto ya constituido. parecían deberse a la excesiva aceptación a su valor nominal. y sin restricciones. Su respuesta a esto es un tanto superficial. tal como él lo expresa.tructura especular del desconocimiento. sino que ocurre en el mismo momento.

Por otra parte. Lacan (1977a) describe a uno de los «padres sosteniéndolo frente al espejo». ya puede. Para Lacan. sino la interrupción —la pérdida. que es todo lo que necesitamos para poner en movimiento el pasaje entre lo Imaginario y lo Simbólico en términos de Lacan. Ya existe una relación con una fuente de placer —la relación con la Madre en el Imaginario— y. el propio Lacan señaló que «el niño. es superado por el chimpancé en inteligencia instrumental. Después de todo. Peter Osborne (1995) señala que en «The field of the Other». y esto depende no sólo de la formación instantánea de alguna capacidad cognitiva interna. por breve que sea. ese momento sólo tiene sentido en relación con la presencia y la mirada de apoyo de la madre. y menos aún «filosófico». la investidura básica de las zonas de actividad corporal y el aparato de la sensación. De manera inexplicable. la crítica parece instalarse en una forma lógica más bien binaria. la división— que inicia el proceso «fundador» del sujeto sexualmente diferenciado (y el inconsciente).pacidad de autorreconocimiento. antes/después u o bien/o bien. reconocer su propia imagen en el espejo». El estadio del espejo no es el comienzo de algo. el placer y el dolor ya debe estar «enjuego». En su artículo sobre «El estadio del espejo». no obstante. por lo tanto. que garantiza al niño su realidad. a fin de que pueda establecerse una relación de cualquier tipo con el mundo externo. aunque sea en forma embrionaria. en este punto las apuestas parecen haber sido efectivamente excesivas. sin embargo. ya hay un fantasma: la imagen misma que sitúa al niño divide su identidad en dos. mientras el niño mira a la Madre en busca de 25 . e improbable que deba aparecer en el niño de una sola vez y establecer con ello un antes y un después. en un momento en que. la falta. sino de la ruptura dislocadora de la mirada desde el lugar del Otro. y de acuerdo con Freud. Pero es injustificable suponer que el «reconocimiento» es un atributo puramente cognitivo. también debe haber algo que sea capaz de «reconocer» qué es el placer. No parece necesario dotar al «pequeño animal» de todo el aparato filosófico para explicar por qué puede tener la capacidad de «desconocerse» en la mirada desde el lugar del otro. Más aún.

y considera algunas otras variantes (Kristeva. La afirmación de que la subjetividad no se constituye plenamente hasta que no «se resuelve» la crisis edípica no exige una pantalla en blanco. como dice Osborne. con la madre)». y el debate tal vez parezca diferente ahora que el «diluvio lacaniano» comienza a amainar un tanto y ya no rige el poderoso impulso inicial en esa dirección que suscitó en nosotros el texto de Althusser. (¿Qué es el «pequeño animal» individual que todavía no es un sujeto?) Podríamos agregar que la de Lacan es sólo una de las muchas versiones de la formación de la subjetividad que toman en cuenta los procesos psíquicos inconscientes y la relación con el otro.) no su ideal del yo sino su yo ideal» (pág. Laplanche) que no están tan con26 . aun cuando —como lo señaló acertadamente Hirst— deje sin zanjar la relación problemática entre «el individuo» y el sujeto. Este argumento. sugiere Osborne. «explota la indeterminación inherente a la discrepancia entre la temporalidad de la descripción lacaniana del encuentro del niño con su imagen corporal en el espejo como un "estadio" y el carácter puntual de su retrato de ese encuentro como una "escena". La idea de que hasta el momento del drama edípico no existe ningún elemento del sujeto es una lectura exagerada de Lacan. Jessica Benjamín. Peter Osborne criticó a Lacan por «su absolutización de la relación del niño con la imagen al abstraería del contexto de sus relaciones con otros (en particular.. . 257). cuyo momento dramático se limita a las relaciones entre sólo dos "personajes": el niño y su imagen corporal». o bien representa una adición crítica al argumento del «estadio del espejo» —en cuyo caso. En su reciente y meditado análisis de los orígenes hegelianos del concepto de «reconocimiento» antes mencionado. a la vez que la hace ontológicamente constitutiva de «la matriz simbólica en que el yo [I\ se precipita en una forma primordial». Sin embargo.confirmación y la ve como un «punto de referencia (. iniciado por una especie de coup de théátre. una tabula rasa o la concepción de un antes y un después del sujeto. ¿por qué no se desarrolla?— o bien introduce una lógica diferente cuyas implicaciones no se abordan en la obra ulterior de Lacan.

Este es producido «como un efecto» a través y dentro del discurso. McNay (1994. su arqueología presenta un tratamiento formal crítico pero unidimensional del sujeto del discurso. pero revelan poco sobre la causa por la cual algunos individuos ocupan ciertas posiciones y no otras. las críticas planteadas contra ellas. sin duda. Aunque estas obras son intensamente fascinantes y originales. 76-7) cita la observación clave de Brown y Cousins de que Foucault tiende a elidir aquí las «posiciones subjetivas de un enunciado con capacidades individuales de llenarlas» (Brown y Cou27 . ninguna continuidad o identidad trascendental de una posición subjetiva a otra. Al omitir analizar cómo interactúan las posiciones sociales de los individuos con la construcción de ciertas posiciones subjetivas discursivas «vacías». Así. Foucault también lleva a cabo una historización radical de la categoría del sujeto. Con un ataque despiadado contra «el gran mito de la interioridad». Estos son indicadores útiles más allá del callejón sin salida en que nos ha dejado esta discusión. Estos textos proponen una descripción formal de la construcción de las posiciones subjetivas dentro del discurso. A mi modo de ver. pero lo hace. al menos en este aspecto.finadas dentro del reconocimiento falso y alienado del guión lacaniano. Foucault reinscribe una antinomia entre las posiciones subjetivas y los individuos que las ocupan. como secuela del «Lacan de Althusser». El nacimiento de la clínica. págs. y movido tanto por su crítica del humanismo y la filosofía de la conciencia como por su lectura negativa del psicoanálisis. y no tiene existencia y. con las hebras del hilado psíquico y discursivo sueltas en nuestras manos. En el trabajo «arqueológico» foucaultiano (Historia de la locura. Las posiciones subjetivas discursivas se convierten en categorías a priori que los individuos parecen ocupar de manera no problemática. La arqueología del saber). parecen justificadas. desde la dirección opuesta. por así decirlo. también Foucault aborda el callejón sin salida en que nos deja la crítica de Althusser por Hirst. Las palabras y las cosas. en el interior de formaciones discursivas específicas. los discursos construyen posiciones subjetivas por medio de sus reglas de formación y «modalidades de enunciación».

por lo cual tropieza contra la misma dificultad que Althusser no logró resolver. 87). no estoy seguro de que podamos o debamos acompañar a Foucault en la proposición de que «en el hombre nada —ni siquiera su cuerpo— es suficientemente estable para servir de base al autorreconocimiento o a la posibili28 . Más aún. persisten algunos problemas. empero.sins. en un lugar central. La tarea de la genealogía. pág. pág. que estaba ausente en el tratamiento más formal del discurso. de su reduccionismo de clase y sus insinuaciones economicistas y con pretensiones de verdad. El cuerpo es construido. «es exponer el cuerpo totalmente marcado por la historia y los procesos de destrucción del cuerpo por la historia» (1984. El pasaje crítico en la obra de Foucault de un método arqueológico a un método genealógico contribuye en mucho a hacer más concreto el «formalismo» un tanto vacío de sus primeros trabajos. y en las estimulantes posibilidades abiertas por la discusión foucaultiana del carácter bilateral de la sujeción/subjetivación (assujetissement). la posición central de las cuestiones de poder y la idea de que el discurso mismo es una formación reguladora y regulada. lo cual se nota en especial en la vigorosa reintroducción del poder. a la vez que es constitutiva de ellas» (McNay. pero por un camino diferente. declara Foucault. el último residuo o refugio del «Hombre». 1994. desprovisto. 63). En el área de la teorización del sujeto y la identidad. por supuesto. Si bien podemos aceptar esta afirmación. con sus radicales implicancias «constructivistas» (el cuerpo se vuelve infinitamente maleable y contingente). 1980. cuya entrada queda «determinada por las relaciones de poder que impregnan el reino social. Una de las implicaciones de las nuevas concepciones del poder elaboradas en este Corpus es la «deconstrucción» radical del cuerpo. genealógicas y discursivas. acercan la concepción de Foucault de la formación discursiva a algunas de las cuestiones clásicas que Althusser trató de abordar por medio del concepto de «ideología». y su «reconstrucción» en términos de sus formaciones históricas. 272). modelado y remodelado por la intersección de una serie de prácticas discursivas disciplinarias. pág.

La crítica mejor establecida. Creo que «el cuerpo» adquirió un valor totémico en la obra posfoucaultiana justamente a causa de ese status talismánico. de un modo diferente. la concepción integral de autovigilancia del sujeto que surge de las modalidades disciplinarias. sino a que —aunque pueda tratarse de un «reconocimiento falso»— así actuó precisamente como significante de la condensación de las subjetividades en el individuo. fracturaría y dispersaría de manera irreparable.dad de comprender a otros hombres». mi impresión es que. vuelve a sujetar o «suturar» las cosas que la teoría de la producción discursiva de los sujetos. Esto no se debe a que el cuerpo es ese referente estable y fiel para la autocomprensión. y esta función no puede dejarse de lado por el mero hecho de que. confesionales y pastorales del poder analizadas en esos libros. si se la llevara a sus extremos. y de ese modo opera discursivamente para «resolver» o aparentar resolver la relación no especificada entre el sujeto. La sumisión del cuerpo a través del «alma» a los regímenes normalizadores de la verdad constituye una poderosa manera de repensar la llamada «materialidad» del cuerpo (que fue productivamente abordada por Nikolas Rose y la escuela de la «gubernamentalidad». Para expresarlo con crudeza. por Judith Butler en Bo29 . impedir o perturbar de cualquier forma la fluida inserción de los individuos en las posiciones subjetivas construidas por esos discursos. Además. sin embargo. a pesar de los desmentidos de Foucault. así como. no sea cierta. se refiere al problema que debe enfrentar Foucault para teorizar la resistencia dentro de la teoría del poder desplegada en Vigilar y castigar y en la Historia de la sexualidad. su invocación del cuerpo como punto de aplicación de una diversidad de prácticas disciplinarias tiende a prestar a esta teoría de la regulación disciplinaria una especie de «concreción desplazada o descolocada» —una materialidad residual—. y la ausencia de toda consideración de los factores susceptibles de interrumpir. como lo muestra efectivamente Foucault. el individuo y el cuerpo. Es casi la única huella que hemos dejado en la obra de Foucault de un «significante trascendental».

con ello. Puesto que aquí. Esto lo lleva a sobrestimar la eficacia del poder disciplinario y a plantear una idea empobrecida del individuo. aun cuando muchos de sus seguidores todavía lo rechacen como una crítica. que aquí «Foucault pasa con demasiada ligereza de describir el poder disciplinario como una tendencia dentro de formas modernas de control social a postularlo como una fuerza monolítica firmemente instalada que satura todas las relaciones sociales. sigue siendo cierto. 1988. produzca y regule. con todas las dificultades que acarrea: a saber. discipline. Por otra parte. Aunque esta obra es sin duda rica y productiva. sin alejarse demasiado de su perspicaz trabajo sobre el carácter productivo de la regulación normativa (no hay sujeto al margen de la Ley. Pero es difícil no tomar en serio la formulación de Foucault. 1994. El hecho de que esto resultó obvio para Foucault. 1993). y la dificultad misma que Althusser reinscribió al definir normativamente la función de la ideología como la de «reproducir las relaciones sociales de producción»). no hay un planteamiento teórico del mecanismo psíquico o de los procesos internos mediante los cuales estas «interpelaciones» automáticas podrían producirse o —de manera más significativa— fracasar. 104). que los sujetos así construidos son «cuerpos dóciles». es notorio en el nuevo cambio distintivo de su obra que indican los últimos volúmenes (inconclusos) de su llamada Historia de la sexualidad {El uso de los placeres. la capa30 . 1987. Foucault admite tácitamente que no basta con que la Ley emplace. pág. No hay ninguna descripción teórica que explique cómo o por qué los cuerpos no deben aparecer siempre y para siempre en su debido lugar y el momento justo (exactamente el punto a partir del cual comenzó a desentrañarse la teoría marxista clásica de la ideología. en la medida en que podemos colegirlo. y.dies That Matter. incapaz de explicar las experiencias que están al margen del reino del cuerpo "dócil"» (McNay. debe existir también la producción correspondiente de una respuesta (y. el volumen inédito y —desde el punto de vista de la crítica recién mencionada— crítico sobre «Las perversiones»). La inquietud de sí. como lo expresa Judith Butler). entonces. ser resistidas o negociarse.

para luego agregar críticamente «las prácticas mediante las cuales los individuos se vieron en la necesidad de concentrar la atención en sí mismos. en el deseo. en sí mismos y en otros. 5). las prácticas de autoconstitución. una hermenéutica del deseo» (1987. reconocerse y admitirse como sujetos de deseo. No es este el lugar para describir de principio a fin las muchas ideas productivas que fluyen del análisis de Foucault sobre los juegos de verdad. sin duda. la elaboración del trabajo ético. poniendo en juego entre unos y otros cierta relación que les permitía descubrir. descifrarse. con esta genealogía la idea era investigar cómo fueron inducidos los individuos a practicar. la verdad de su ser. a fin de analizar lo que se denomina "sujeto". un único pasaje a la «agencia». fuera natural o caído. pág. Pero tenemos la producción del yo como un objeto en el mundo. y en un lugar muy central. Foucault enumera lo que para entonces cabía esperar de su obra —«la correlación entre campos de saber. pertenece a la problemática «identitaria». tipos de normatividad y formas de subjetividad en culturas específicas»—.cidad y el aparato de la subjetividad) por el lado del sujeto. Foucault describe este aspecto —correctamente. los regímenes de autorregulación y autoconfiguración y las tecnologías del yo que intervienen en la constitución del sujeto deseante. sin duda. pero creo que con «la relación con el yo» y la constitución y el reconocimiento de «sí mismo» [«himself»] (sic) como sujeto nos aproximamos a una parte del territorio que. no haría nada tan vulgar como desplegar realmente el término «identidad». en los términos antes establecidos. En la introducción crítica a El uso de los placeres. Foucault. Parecía apropiado buscar las formas y modalidades de la relación con el yo mediante las cuales el individuo se constituye y reconoce como sujeto». la intención y la volición (aunque existan. a nuestro juicio— como «un tercer cambio. reconocimiento 31 . En suma. las prácticas de la libertad que impiden que este sujeto sea nunca un mero y dócil cuerpo sexualizado). No hay aquí.

para Althusser. y las coacciones de las reglas sin las cuales no se produce ninguna «sujeción/ subjetivación» [«subjectification»]. como el descentramiento del sujeto no es su destrucción y el «centramiento» de la práctica discursiva no puede funcionar sin la constitución de sujetos. cómo se constituyen los sujetos. Siempre fue preciso exponer. y en esta obra Foucault se esforzó por mostrarlo. dado que aborda por primera vez en las obras fundamentales de Foucault la existencia de algún paisaje interior del sujeto.y reflexión. Resta saber si también necesitamos. la relación con la regla. y sus tecnologías se demuestran con la mayor eficacia en las prácticas de autoproducción. el trabajo teórico no puede cumplirse plenamente sin complementar la descripción de la regulación discursiva y disciplinaria con una descripción de las prácticas de la autoconstitución subjetiva. Para Marx. Foucault describe muy acabadamente en esta obra la ética y las prácticas del yo como una «estética de la existencia». así como su fuerza objetivamente disciplinadora. junto con la escrupulosa atención a la regulación normativa. ciertos mecanismos internos de acatamiento a la regla. con referencia a prácticas discursivas. a través de una serie de cambios conceptuales en diferentes etapas de su obra. para Foucault. además. en modos específicos de conducta y en lo que por obras ulteriores hemos llegado a reconocer como una especie de performatiuidad. y que indique 32 . una teoría que señale cuáles son los mecanismos mediante los cuales los individuos. cerrar la brecha entre una y otra cosa: vale decir. nunca bastó con elaborar una teoría que explicara cómo se convoca a los individuos a su lugar en las estructuras discursivas. Este es un avance significativo. Creo que podemos ver aquí. se identifican (o no se identifican) con las «posiciones» a las cuales se los convoca. entonces. que impide la caída de la descripción en el «behaviorismo» y objetivismo que amenazan algunas partes de Vigilar y castigar. a admitir que. que el rigor escrupuloso de su pensamiento empuja a Foucault. por decirlo de algún modo. A menudo. como sujetos. a la autorregulación normativa y a tecnologías del yo históricamente específicas. una estilización deliberada de la vida cotidiana.

esa puerta ya estaba cerrada de antemano. no permaneció cerrada por mucho tiempo. esto es. En consecuencia. Para bien o para mal. mientras que otros no lo hacen nunca o se embarcan en un proceso agonístico constante de lucha. de acudir a una de las principales fuentes de reflexión sobre este aspecto olvidado. en cambio. cf. En resumen. las transacciones complejas entre el sujeto. Lo que produjo fue. se vio impedido. queda pendiente la exigencia de pensar esta relación del sujeto con las formaciones discursivas como una articulación (todas las articulaciones son verdaderamente relaciones de «correspondencia no necesaria». de una vez y para siempre. precisamente porque no podía enfrentarse con el inconsciente. Pero se trataba de una fenomenología que corría el riesgo de caer bajo el peso de un énfasis excesivo en la intencionalidad. para lo cual reunió en un marco analítico ideas extraídas de una perspectiva foucaultiana y psicoanalítica. a saber. y por qué nunca lo hacen completamente.cómo modelan. cuando por fin Foucault se movió efectivamente en esa dirección (en una obra después trágicamente interrumpida). es tanto más fascinante constatar que. impedido de moverse en esa dirección por su propia crítica de este como una mera red más de relaciones disciplinarias de poder. negociación y adaptación a las reglas normativas o reguladoras con las que se enfrentan y a través de las cuales se autorregulan. el cuerpo y la identidad. Con la adopción de la postura de que el sujeto se construye discursivamente y que no lo hay an- 33 . Judith Butler abordó. el psicoanálisis. En Gender Trouble (1990) y más especialmente en Bodies That Matter (1993). resistencia. estilizan. pág. desde luego. Laclau. una fenomenología discursiva del sujeto (abrevando tal vez en fuentes e influencias anteriores cuya importancia para él ha sido un tanto subestimada) y una genealogía de las tecnologías del yo. a partir de su interés en «los límites discursivos del "sexo"» y la política del feminismo. 1990. producen y «actúan» esas posiciones. se fundan en la contingencia que «reactiva lo histórico». 35). Por suerte.

2). pág... 1). el cambio decisivo es «una vinculación de este proceso de "asunción" de un sexo con la cuestión de la identificación y los medios discursivos por los cuales el imperativo heterosexual permite ciertas identificaciones sexuadas e impide o desaprueba otras» (Butler. el sexo no sólo funciona como una norma. Sin embargo. sino más bien como el poder reiterativo del discurso de producir los fenómenos que regula y constriñe» (Butler. junto con la problemática del sujeto que «asume un sexo». es decir. pág. es lo que Foucault llamó un "ideal regulatorio". sino que es parte de una práctica regulatoria que produce (por medio de la repetición o reiteración de una norma sin origen) los cuerpos que gobierna. pero la performatividad queda despojada de sus asociaciones con la volición. La idea de que el sujeto se produce en el curso de su materialización tiene un sólido fundamento en una teoría performativa del lenguaje y el sujeto. da acceso en la obra de Butler a un diálogo crítico y reflexivo entre Foucault y el psicoanálisis. pág. diferenciar— los cuerpos que controla (. la elección y la intencionalidad y (contra algunas de las lecturas erróneas de Gender Trouble) se relee «no como el acto por medio del cual un sujeto da origen a lo que nombra. Este lugar central asignado a la cuestión de la identificación. desde el punto de vista del argumento que se desarrolla aquí.tes o al margen de la Ley. desde el principio. En este sentido. entonces. «se piensan» en conjunto en su 34 . circular. o la relación entre lo discursivo y lo psíquico. 1993.) el "sexo" es un constructo ideal que se materializa forzosamente a través del tiempo» (Butler. 5). 1993. Es cierto que Butler no propone un metaargumento teórico elaborado para explicar la forma como las dos perspectivas. Butler elabora un argumento rigurosamente fundamentado en el cual sostiene que «el sexo es. La materialización se replantea aquí como un efecto de poder. que es enormemente productivo. cuya fuerza regulatoria se ilustra como una especie de poder productivo. normativo. 1993. el poder de producir —deslindar.

pág. aparentemente al margen del campo de lo simbólico. 23). está orientado por la inquietud de saber cómo ciertas normas regulatorias forman un sujeto "sexuado" en términos que establecen el carácter indistinguible de la formación psíquica y corporal» (1993. y por lo tanto recurre directamente a las cuestiones de la identidad y la política identitaria y a las antes planteadas por el trabajo de Avtar Brah sobre la función paradigmática de la diferencia sexual con respecto a otros ejes de exclusión. a través de la construcción discursiva de un afuera constitutivo y la producción de sujetos abyectos y marginados. que luego retorna para trastornar y perturbar las exclusiones prematuramente llamadas «identidades». 22)—. pág. El retorno al psicoanálisis. «este texto acepta como un punto de partida la idea de Foucault de que el poder regulatorio produce los sujetos que controla. un dominio de efectos inteligibles» (1993. entonces. y que el poder no sólo se impone externamente sino que actúa como el medio regulatorio y normativo gracias al cual se forman los sujetos. moldeada por el feminismo. sin embargo. porque se desarrolla en el contexto de la discusión del género y la sexualidad. aun cuando el propio Foucault rechazó esa posibilidad». Butler despliega este argumento con eficacia en lo concerniente a la sexualización y la racialización del sujeto: un argumento que exige ser elaborado si se pretende que la constitución de sujetos en y a través de los efectos regúlatenos normalizadores del discurso racial alcance el desarrollo teórico hasta ahora reservado al género y la sexualidad (aunque el ejemplo mejor trabajado por esta autora tiene que ver. con la producción de las formas de abyección sexual e 35 . La significación de la postura de Butler para el argumento es mucho más pertinente. Sea como fuere. más allá de una sugerente indicación: «Tal vez haya un modo de someter el psicoanálisis a una redescripción foucaultiana. En este punto Butler argumenta con vigor que todas las identidades actúan por medio de la exclusión.texto. lo representable —«la producción de un "afuera". desde luego.

a veces. La paradoja es que. son la sedimentación del "nosotros" en la constitución de cualquier yo [7]. en efecto. esto no induce a Butler a sostener que todas las nociones de identidad deberían. por ende. Según lo señaló James Souter (1995). sin embargo. «producida y restringida por las mismas estructuras de poder mediante las cuales se busca la emancipación». de pensar la cuestión de la distintividad de la lógica dentro de la cual el cuerpo racializado y etnicizado se constituye de manera discursiva. El esfuerzo. De manera significativa. hoy. «los límites necesarios de la política identitaria».. esta identidad «se basa en la exclusión de mujeres "diferentes" (. «la crítica interna que Butler hace de la política identitaria feminista y sus premisas fundacionales cuestiona la adecuación de una política representacional cuya base es la presunta universalidad y unidad de su sujeto. por medio 36 . una categoría inconsútil de mujeres». se ve forzado a ceder el paso» (1993. como en todas las otras identidades tratadas políticamente de una manera fundacional. son esfuerzos fantasmáticos de alineación. esta autora toma la estructura especular de la identificación como una parte crítica de su argumento. se reconstituyen de manera incesante y. cohabitaciones ambiguas y transcorpóreas que perturban al yo [/]. Las identificaciones nunca se construyen plena y definitivamente. pág. recorta e impugna constantemente y. Esta «unidad». «En este sentido. las identificaciones pertenecen a lo imaginario. sostiene Souter.ininteligibilidad vivida habitualmente «normalizadas» como patológicas o perversas). En rigor.. lealtad. Son lo que se ordena. como también afirma Souter. abandonarse debido a sus defectos teóricos. 105). están sujetas a la volátil lógica de la reiterabilidad. por eso.) y en la priorización normativa de las relaciones heterosexuales como fundamento de la política feminista». es una «unidad ficticia». el presente estructurante de la alteridad en la formulación misma del yo [7]. Pero admite que tal argumento sugiere. consolida.

de que el cuestionamiento y la teorización de la identidad son un asunto de considerable significación política que probablemente sólo será promovido cuando tanto la necesidad como la «imposibilidad» de las identidades. 2001. Rattansi.] (1972) The Archaeology ofKnowledge. [El lugar de la cultura. Donald y A. Butler. págs. J. (1992) «Diñerence. más allá de toda duda. Londres: Tavistock. Buenos Aires: Manantial. Cambridge: Polity Press. (1980) «The linguistic fault». [Lenin y la filosofía. 1968. [Cuerpos que importan. México: Siglo XXI.] Brah. Londres: New Left Books. 2003. Londres: Tavistock. Buenos Aires: Paidós.] Barrett. Race. (1981) Positions. H. M. se reconozcan de manera plena e inequívoca. Culture and Difference. 126-45. [Vigilar y castigar. Harmondsworth: Penguin. Valencia: Pre-Textos. [El género en disputa. México: Siglo XXI. y la sutura de lo psíquico y lo discursivo en su constitución.] Derrida. 1970. Nacimiento de la prisión. demostrativa.. Londres: Routledge. M. Una arqueología de las ciencias humanas. A. Londres: Routledge. 1972. en J. L. y Cousins.] 37 . (1971) Lenin and Philosophy and Other Essays. Bhabha. J.] Foucault. [La arqueología del saber. en The Location of Culture. México: Siglo XXI.] (1993) Bodies That Matter. 1976. Londres: Sage.] (1977) Discipline and Punish. México: Paidós. 1977. Chicago: University of Chicago Press. Brown. (1991) The Polines ofTruth. (1990) Gender Trouble. Pero estos recibieron un enorme impulso original de esa enredada e inconclusa argumentación. (1970) The Order of Things. (1994) «The Other question».del ideal normativo regulatorio de un «eurocentrismo compulsivo» (a falta de una palabra diferente). [Las palabras y las cosas. México: Era. Londres: Routledge. eds. no puede incorporarse meramente a los argumentos antes esbozados con brevedad. B. [Posiciones. Economy & Society 9(3). M. diversity and differentiation». 2002. Referencias bibliográficas Althusser.

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D2G. DERECHO DE MUERTE Y PODER SOBRE LA VIDA .COM [161] V.HTTP://BIBLIOTECA.

452. extorsión de productos.D2G. o reteniéndolo. relativa y limitada. sino en los únicos casos en que el soberano se encuentra expuesto en su existencia misma: una especie de derecho de réplica. Le droit de la nature (trad. entonces el soberano puede ejercer sobre su vida un poder directo: a título de castigo. es un derecho disimétrico. uno de los privilegios característicos del poder soberano fue el derecho de vida y muerte. Pufendorf. El soberano no ejerce su derecho sobre la vida sino poniendo en acción su derecho de matar. tanto en esa forma moderna. como en su antigua forma absoluta. de trabajo y de sangre.. de 1734). no indica su poder sobre la vida sino en virtud de la muerte que puede exigir. mecanismo de sustracción. Y quizá haya que referir esa forma jurídica a un tipo histórico de sociedad en donde el poder se ejercía esencialmente como instancia de deducción. así también un cuerpo moral puede tener. derecho de apropiarse de una parte de las riquezas. que quieren derribarlo o discutir sus derechos? Puede entonces hacer la guerra legítimamente y pedir a sus súbditos que tomen parte en la defensa del Estado. sin "proponerse directamente su muerte". lo matará.COM [163] Durante mucho tiempo. era simbolizado por la espada. podía quitarla. loc. p. . ciertos derechos que no revestían formalmente a ninguno de los particulares y cuyo ejercicio sólo corresponde a los conductores. una trasposición al príncipe [164] del derecho de cada cual a defender su vida al precio de la muerte de otros? ¿O hay que ver ahí un derecho específico que aparece con la formación de ese nuevo ser jurídico: el soberano?2 De todos modos. ¿Hay que considerarlo.1 Pero si es uno de sus súbditos el que se levanta contra él. ¿Está amenazado por sus enemigos exteriores. de servicios. impuesto a los súbditos. Después de todo. El derecho que se formula como "de vida y muerte" es en realidad el derecho de hacer morir o de dejar vivir. Desde el soberano hasta sus súbditos.HTTP://BIBLIOTECA. "Así como un cuerpo compuesto puede tener cualidades que no se encuentran en ninguno de los cuerpos simples de la mezcla que lo forma." Pufendorf. p. de bienes. el derecho de vida y muerte ya no es un privilegio absoluto: está condicionado por la defensa del soberano y su propia supervivencia. es lícito para él "exponer sus vidas": en este sentido ejerce sobre ellos un derecho "indirecto" de vida y muerte. cit. la había "dado". el derecho de vida y muerte. 445. Sin duda derivaba formalmente de la vieja patria potestas que daba al padre de familia romano el derecho de "disponer" de la vida de sus hijos como de la de sus esclavos. El derecho de vida y muerte tal como se formula en los teóricos clásicos ya es una forma considerablemente atenuada. Así entendido. en virtud de la unión misma de las personas que lo componen. El poder era ante todo derecho de captación: 1 2 S. como Hobbes. franc. ya no se concibe que tal privilegio se ejerza en lo absoluto e incondicionalmente.

Esa muerte. la decisión que las abre y la que viene a concluirlas responden a la cuestión desnuda de la supervivencia. mantenerla y desarrollarla. fue mucho tiempo la otra forma del derecho de espada. los cuerpos y finalmente la vida. se educa a poblaciones enteras para que se maten mutuamente en nombre de la necesidad que tienen de vivir. Fue en tanto que gerentes de la vida y la supervivencia. nunca las guerras fueron tan sangrientas como a partir del siglo XIX e. como tantos regímenes pudieron hacer tantas guerras. Las guerras ya no se hacen en nombre del soberano al que hay que defender. si su papel mayor es asegurar. sostener. se hacen en nombre de la existencia de todos.MICHEL FOUCAULT de las cosas. se ha vuelto principio de estrategia entre Estados. apareció como el simple envés del derecho que posee el cuerpo social de asegurar su vida. ello no se debe a un retorno. su persona. su ley. a hacerlas crecer y ordenarlas más que a obstaculizarlas. Y [166] por un giro que permite cerrar el círculo. Sin embargo. Pero es por las mismas razones por lo que éstos son más numerosos y aquéllos más escasos. Las matanzas han llegado a ser vitales. incluso salvando las distancias. Los que mueren en el cadalso escasean cada vez más. y a conformarse a lo que reclaman dichas exigencias. de aumento y organización de las fuerzas que somete: un poder destinado a producir fuerzas. yo habría podido tomar el ejemplo de la pena de muerte. de la especie. se debe a que el poder reside y ejerce en el nivel de la vida. de reforzamiento. a la inversa de los que mueren en las guerras. del tiempo. Pero ese formidable poder de muerte —y esto quizá sea lo que le da una parte de su fuerza y del cinismo con que ha llevado tan lejos sus propios límites— parece ahora como el complemento de un poder que se ejerce positivamente sobre la vida. culminaba en el privilegio de apoderarse de ésta para suprimirla. 82 . pero la existencia de marras ya no es aquella. de la raza y de los fenómenos masivos de población. Ahora bien. ¿Cómo puede un poder ejercer en el acto de matar sus más altas [167] prerrogativas. de vigilancia. que se fundaba en el derecho del soberano a defenderse o a exigir ser defendido. no fue el nacimiento de sentimientos humanitarios lo que hizo cada vez más difícil la aplicación de la pena de muerte. de control. En otro nivel. de los cuerpos y la raza. sino la razón de ser del poder y la lógica de su ejercicio. constituía la respuesta del soberano a quien atacaba su voluntad. aumentarla. del viejo derecho de matar. hoy. Desde que el poder asumió como función administrar la vida. de la soberanía. sino sólo una pieza entre [165] otras que poseen funciones de incitación. haciendo matar a tantos hombres. multiplicarla. tanto más. jurídica. sino la puramente biológica de una población. que procura administrarla. doblegarlas o destruirlas. Las "deducciones" ya no son la forma mayor. el Occidente conoció desde la edad clásica una profundísima trasformación de esos mecanismos de poder. A partir de entonces el derecho de muerte tendió a desplazarse o al menos a apoyarse en las exigencias de un poder que administra la vida. nunca hasta entonces los regímenes habían practicado sobre sus propias poblaciones holocaustos semejantes. mientras más ha llevado a las guerras a la destrucción exhaustiva su tecnología. ejercer sobre ella controles precisos y regulaciones generales. Hoy la situación atómica se encuentra en la desembocadura de ese proceso: el poder de exponer a una población a una muerte general es el envés del poder de garantizar a otra su existencia. que sostenía la táctica de los combates. reforzar. Si el genocidio es por cierto el sueño de los poderes modernos. en efecto. El principio de poder matar para poder vivir. Junto con la guerra.

el arrancamiento de sus fuerzas. se torna el punto más secreto de la existencia. el nivel de salud. todos esos problemas los toma a su cargo una serie de intervenciones y controles reguladores: una biopolítica de la población. durante la edad clásica. puesto que era una manera de usurpar el derecho de muerte que sólo el soberano. ese poder sobre la vida se desarrolló desde el siglo XVII en dos formas principales. el derecho individual y privado de morir. podía ejercer— llegó a ser durante el siglo XIX una de las primeras conductas que entraron en el campo del análisis sociológico. Ahora es en la vida y a lo largo de su desarrollo donde el poder establece su fuerza. la muerte es su límite. individualizante y especificante. Se mata legítimamente a quienes significan para los demás una especie de peligro biológico. el escándalo y la contradicción. El establecimiento. que al hecho de que los procedimientos de poder no han dejado de apartarse de ella. el más "privado". Podría decirse que el viejo derecho de hacer morir o dejar vivir fue remplazado por el poder de hacer vivir o de rechazar hacia la muerte. con todas las condiciones que pueden hacerlos variar. Las disciplinas del cuerpo y las regulaciones de la población constituyen los dos polos alrededor de los [169] cuales se desarrolló la organización del poder sobre la vida. formado algo más tarde. vuelta hacia las realizaciones del cuerpo y atenta a los procesos de la vida— caracteriza un poder cuya más alta función no es ya matar sino invadir la vida enteramente. la muerte era el relevo de una soberanía terrestre por otra. fue centrado en el cuerpo-especie. el crecimiento paralelo de su utilidad y su docilidad. fue centrado en el cuerpo como máquina: su educación. De ahí el hecho de que no se pudo mantenerla sino invocando menos la enormidad del crimen que la monstruosidad del criminal. El cuidado puesto en esquivar la muerte está ligado menos a una nueva angustia que la tornaría insoportable para nuestras sociedades. los nacimientos y la mortalidad. el momento que no puede apresar. de esa gran tecnología de doble faz —anatómica y biológica. por lo mismo tan poco explicable por particularidades o accidentes individuales. no son antitéticas. su integración en sistemas de control eficaces y económicos. más bien constituyen dos polos de desarrollo enlazados por todo un haz intermedio de relaciones. 83 . al parecer el primero en formarse. Uno de los polos. y la salvaguarda de la sociedad. hacía aparecer en [168] las fronteras y los intersticios del poder que se ejerce sobre la vida. Concretamente. el fasto que la rodeaba era signo del carácter político de la ceremonia. la duración de la vida y la longevidad. tan extraña y sin embargo tan regular. todo ello quedó asegurado por procedimientos de poder característicos de las disciplinas: anatomopolítica del cuerpo humano. hacia mediados del siglo XVIII. En el paso de un mundo a otro. en el cuerpo transido por la mecánica de lo viviente y que sirve de soporte a los procesos biológicos: la proliferación. El segundo. singularmente más poderosa. fue una de las primeras perplejidades de una sociedad en la cual el poder político acababa de proponerse como tarea la administración de la vida.HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I – LA VOLUNTAD DE SABER multiplicar la vida y ponerla en orden? Para semejante poder la ejecución capital es a la vez el límite. tan constante en sus manifestaciones. el de aquí abajo o el del más allá. No hay que asombrarse si el suicidio —antaño un crimen. Quizá se explique así esa descalificación de la muerte señalada por la reciente caída en desuso de los rituales que la acompañaban. el aumento de sus aptitudes. Esa obstinación en morir. su incorregibilidad.

de las vidas y su probable duración: los trabajos de Quesnay. la Ideología como doctrina del aprendizaje. En la vertiente de las regulaciones de población.MICHEL FOUCAULT La vieja potencia de la muerte. de técnicas diversas y numerosas para obtener la sujeción de los cuerpos y el control de las poblaciones. Pero exigió más. el ajuste entre la acumulación de los hombres y la del capital. Moheau. en parte fueron posibles gracias al ejercicio del bio-poder en sus formas y procedimientos múltiples. de las fuerzas [171] involucradas en ellos y que los sostienen. En realidad. requirió métodos de poder capaces de aumentar las fuerzas. Süssmilch. reflexiones sobre la táctica. Se inicia así la era de un "bio-poder". la educación. migración. como instituciones de poder. colegios. longevidad. el ejército. una moral ascética. la policía. pero también de la composición social de los intereses. la estimación de la relación entre recursos y habitantes. Es sabido que muchas veces se planteó el problema del papel que pudo tener. del signo. pero lo que sucedió en el siglo 84 . las aptitudes y la vida en general. si el desarrollo de los grandes aparatos de Estado. su reforzamiento al mismo tiempo que su utilizabilidad y docilidad. garantizando relaciones de dominación y efectos de hegemonía. el aprendizaje. los cuadros de las riquezas y su circulación. su valorización y la gestión distributiva de sus fuerzas fueron en ese momento indispensables. figura la demografía. en la primerísima formación del capitalismo. la escuela. la articulación entre el crecimiento de los grupos humanos y la expansión de las fuerzas productivas y la repartición diferencial de la ganancia. en la cual se simbolizaba el poder soberano. La filosofía de los "ideólogos" —como teoría de la [170] idea. la medicina individual o la administración de colectividades) . actuaron en el terreno de los procesos económicos. y de los más importantes. La invasión del cuerpo viviente. operaron también como factores de segregación y jerarquización sociales. necesitó el crecimiento de unos y otros. de su desarrollo. En la vertiente de la disciplina figuraban instituciones como el ejército y la escuela. salud pública. de la génesis individual de las sensaciones. pues. de los problemas de natalidad. cuarteles. vivienda. Desarrollo rápido durante la edad clásica de diversas disciplinas — escuelas. un elemento indispensable en el desarrollo del capitalismo. pero también del contrato y la formación regulada del cuerpo social— constituye sin duda el discurso abstracto en el que se buscó coordinar ambas técnicas de poder para construir su teoría general. aseguraron el mantenimiento de las relaciones de producción. en el campo de las prácticas políticas y las observaciones económicas. sin por ello tornarlas más difíciles de dominar. a no dudarlo. Las dos direcciones en las cuales se desarrolla todavía aparecían netamente separadas en el siglo XVIII. su articulación no se realizará en el nivel de un discurso especulativo sino en la forma de arreglos concretos que constituirán la gran tecnología del poder en el siglo XIX: el dispositivo de sexualidad es uno de ellos. van desde los análisis propiamente militares del mariscal de Saxe hasta los sueños políticos de Guibert o de Servan. éste no pudo afirmarse sino al precio de la inserción controlada de los cuerpos en el aparato de producción y mediante un ajuste de los fenómenos de población a los procesos económicos. aparición también. Ese bio-poder fue. talleres. inventados en el siglo XVIII como técnicas de poder presentes en todos los niveles del cuerpo social y utilizadas por instituciones muy diversas (la familia. se halla ahora cuidadosamente recubierta por la administración de los cuerpos y la gestión calculadora de la vida. incidiendo en las fuerzas respectivas de unos y otros. los rudimentos de anatomo y biopolítica. el orden de las sociedades. explosión.

El hombre occidental aprende poco a poco en qué consiste ser una especie viviente en un mundo viviente. en el campo de las técnicas políticas. salud individual o colectiva. En el espacio de juego así adquirido. fue otro fenómeno y quizá de mayor amplitud que esa nueva moral que parecía descalificar el cuerpo. Por primera vez en la historia. toman en cuenta los procesos de la vida y emprenden la tarea de controlarlos y modificarlos. el hecho de vivir ya no es un basamento inaccesible que sólo emerge de tiempo en tiempo. el desarrollo de los conocimientos relativos a la vida en general. probabilidades de vida. y los riesgos biológicos corridos por la especie son quizá más grandes.HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I – LA VOLUNTAD DE SABER XVIII en ciertos países occidentales y que fue ligado por el desarrollo del capitalismo. permitieron que se aflojaran un poco esas amenazas profundas: la era de los grandes estragos del hambre y la peste —salvo algunas resurgencias— se cerró antes de la Revolución francesa. de hostigar directamente a la vida. sobre los cuales el último poder del poder es la muerte. pasa en parte al campo de control del saber y de intervención del poder. que antes del nacimiento de la microbiología. Éste ya no tiene que vérselas sólo con sujetos de derecho. dio al poder su acceso al cuerpo. Fuera del mundo occidental. el mejoramiento de las técnicas agrícolas. sino con seres vivos. sin duda. la muerte dejó. el [172] aumento de la productividad y los recursos más rápido aún que el crecimiento demográfico al que favorecía. o comenzó a dejar. en el azar de la muerte y su fatalidad. contribuían a ese aflojamiento: un relativo dominio sobre la vida apartaba algunas inminencias de muerte. No se trata de pretender que en ese momento se produjo el primer contacto de la vida con la historia. el hombre siguió siendo lo que era para Aristóteles: un animal viviente y además capaz de una existencia política. la epidemia y el hambre constituían las dos grandes formas dramáticas de esa relación que permanecía así colocada bajo el signo de la muerte. los procedimientos de poder y saber. habría que hablar de "biopolítica" para designar lo que hace entrar a la vida y sus mecanismos en el dominio de los cálculos explícitos y convierte al poder-saber en un agente de trasformación de la vida humana. fuerzas que es posible modificar y un espacio donde repartirlas de manera óptima. Durante milenios. tener un cuerpo. fue nada menos que la entrada de la vida en la historia —quiero decir la entrada de los fenómenos propios de la vida de la especie humana en el orden del saber y del poder—. Si se puede denominar "biohistoria" a las presiones mediante las cuales los movimientos de la vida y los procesos de la historia se interfieren mutuamente. más que la amenaza de asesinato. condiciones de existencia. el hambre existe. fue extremadamente fuerte. en todo caso más graves. el hombre moderno es un animal en cuya política está puesta en entredicho su vida de ser viviente. la presión de lo biológico sobre lo histórico. 85 . las observaciones y las medidas dirigidas a la vida y supervivencia de los hombres. escapa de ellas sin cesar. lo biológico se refleja en lo político. Pero lo que se podría llamar "umbral de modernidad biológica" de una sociedad se sitúa en el momento en que la especie entra como apuesta del juego en sus propias estrategias políticas. Al contrario. por un proceso circular. el desarrollo económico y principalmente agrícola del siglo XVIII. Pero al mismo tiempo. y el dominio que pueda ejercer sobre ellos deberá colocarse en el nivel de la vida misma. haber [173] tomado a su cargo a la vida. esto no significa que la vida haya sido exhaustivamente integrada a técnicas que la dominen o administren. durante milenios. y en una escala más importante que nunca. organizándolo y ampliándolo.

más que manifestarse en su brillo asesino. etc.MICHEL FOUCAULT Tal trasformación tuvo consecuencias considerables. Pero un poder que tiene como tarea tomar la vida a su cargo necesita mecanismos continuos. Desde el siglo pasado. a la vez. es la vida.) cuyas funciones son sobre todo reguladoras. las constituciones escritas en el mundo entero a partir de la Revolución francesa. La vida. penetrada por sus técnicas de saber y de poder. pues. Poco importa si se trata o no de utopía. al menos a título de último recurso. reguladores y correctivos. y su arma por excelencia es la muerte. hemos entrado en una fase de regresión de lo jurídico. Otra consecuencia del desarrollo del bio-poder es la creciente importancia adquirida por el juego de la norma a expensas del sistema jurídico de la ley. Un poder semejante debe calificar. ni siquiera el restablecimiento de justicias imaginadas como ancestrales. se volvió entonces la apuesta de las luchas políticas. en el interior de la historicidad humana. incluso si éstas se 86 . [175] Una sociedad normalizadora fue el efecto histórico de una tecnología de poder centrada en la vida. toda una actividad legislativa permanente y ruidosa no deben engañarnos: son las formas que tornan aceptable un poder esencialmente normalizador. Ya no se trata de hacer jugar la muerte en el campo de la soberanía. sino de distribuir lo viviente en un dominio de valor y de utilidad. no tiene que trazar la línea que separa a los súbditos obedientes de los enemigos del soberano. los códigos redactados y modificados. las grandes luchas que ponen en tela de juicio el sistema general de poder ya no se hacen en nombre de un retorno a los antiguos derechos ni en función del sueño milenario de un ciclo de los tiempos y una edad de oro. el espacio entero de la existencia. las fuerzas que resisten se apoyaron en lo mismo que aquél invadía —es decir. que a partir de allí van a invadir el cuerpo. Es igualmente inútil insistir sobre la proliferación de las tecnologías políticas. Si la cuestión del hombre fue planteada —en su especificidad de ser viviente y en su especificidad en relación con los seres vivientes—. y que la institución judicial se integra cada vez más en un continuum de aparatos (médicos. realiza distribuciones en torno a la norma. plenitud de lo posible. a quienes la trasgreden responde. medir. ni el reino de los últimos días. tenemos ahí un proceso de lucha muy real. sino que la ley funciona siempre más como una norma. La ley no puede no estar armada. la vida como objeto político fue en cierto modo tomada al pie de la letra y vuelta contra el sistema que pretendía controlarla. la salud. mucho más que el derecho. En relación con las sociedades que hemos conocido hasta el siglo XVIII. apreciar y jerarquizar. esencia concreta del hombre. con esa amenaza absoluta. No quiero decir que la ley se borre ni que las instituciones de justicia tiendan a desaparecer. Ya no se espera más al emperador de los pobres. Es inútil insistir aquí en la ruptura que se produjo entonces en el régimen del discurso científico y sobre la manera en que la doble problemática de la vida y del hombre vino a atravesar y redistribuir el orden de la episteme clásica. las condiciones de vida. las maneras de alimentarse y alojarse. Y contra este poder aún nuevo en el siglo XIX. debe buscarse [174] la razón en el nuevo modo de relación entre la historia y la vida: en esa doble posición de la vida que la pone en el exterior de la historia como su entorno biológico y. en la vida del hombre en tanto que ser viviente. cumplimiento de sus virtualidades. entendida como necesidades fundamentales. La ley se refiere siempre a la espada. administrativos. lo que se reivindica y sirve de objetivo.

Por un lado. Las dos primeras se apoyaron en exigencias de regulación —en toda una temática de la especie. Por el otro. la histerización de las mujeres. perseguida en los sueños. El "derecho" a la vida. De uno a otro polo de esta tecnología del sexo se escalona toda una serie de tácticas diversas que en proporciones variadas combinan el objetivo de las disciplinas del cuerpo y el de la regulación de las poblaciones. a intervenciones que apuntan al cuerpo social entero o a grupos tomados en conjunto. a la [176] salud. este "derecho" tan incomprensible para el sistema jurídico clásico. a estimaciones estadísticas. intensificación y distribución de las fuerzas. a la felicidad. desde el siglo XVIII hasta fines del XIX. Es utilizado como matriz de las disciplinas y principio de las regulaciones. de la salud colectiva— para obtener efectos en el campo de la disciplina. fue la réplica política a todos los nuevos procedimientos de poder que. ajuste y economía de las energías. se la persigue hasta los primeros años de la infancia. a encontrar lo que uno es y todo lo que uno puede ser. de la solidez de la institución familiar y [178] de la salvación de la sociedad. fue presentada como una amenaza epidémica capaz de comprometer no sólo la futura salud de los adultos sino también el porvenir de la sociedad y de la especie entera). que exigió una medicalización minuciosa de su cuerpo y su sexo. tampoco dependen del derecho tradicional de la soberanía. participa de la regulación de las poblaciones. a arreglos espaciales de una meticulosidad extrema. Pero también se convierte en tema de operaciones políticas. a un tiempo. depende de las disciplinas del cuerpo: adiestramiento. a la satisfacción de las necesidades. da lugar a vigilancias infinitesimales. a lo largo de los cuales se desarrolló toda la tecnología política de la vida. Está en el cruce de dos ejes. por su parte. El sexo es. pasa a ser la cifra de la individualidad. a exámenes médicos o psicológicos indefinidos. el "derecho". revelando así tanto su energía política como su vigor biológico. más allá de todas las opresiones o "alienaciones". pero también da lugar a medidas masivas. De ahí la importancia de las cuatro grandes líneas de ataque a lo largo de las cuales avanzó la política del sexo desde hace dos siglos. de la descendencia. en el siglo XIX. la sexualización del niño se llevó a cabo con la forma de una campaña por la salud de la raza (la sexualidad precoz. acceso a la vida del cuerpo y a la vida de la especie. se llevó a cabo en nombre de la responsabilidad que les cabría respecto de la salud de sus hijos. la sexualidad es perseguida hasta en el más ínfimo detalle de las existencias. de intervenciones económicas (mediante incitaciones o frenos a la procreación). al cuerpo. Por ello. de campañas ideológicas de moralización o de responsabilización: se la hace valer como índice de fuerza de una sociedad. se la sospecha en las [177] menores locuras. a todo un micropoder sobre el cuerpo. es acorralada en las conductas. Se inserta simultáneamente en ambos registros. Cada una fue una manera de componer las técnicas disciplinarias con los procedimientos reguladores. De una manera general. a controles de todos los instantes. actuó la relación inversa: aquí la intervención era de naturaleza regularizadora.HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I – LA VOLUNTAD DE SABER formularon a través de afirmaciones de derecho. en la unión del "cuerpo" 87 . por todos los efectos globales que induce. pero debía apoyarse en la exigencia de disciplinas y adiestramientos individuales. a la vez lo que permite analizarla y torna posible amaestrarla. Sobre ese fondo puede comprenderse la importancia adquirida por el sexo como el "pozo" del juego político. En cuanto al control de los nacimientos y la psiquiatrización de las perversiones.

si hay algo que esté del lado de la ley. verdugos y suplicios. es en cambio permanentemente suscitada. Sociedad de sangre —iba a decir de "sanguinidad": honor de la guerra y miedo de las hambrunas. mejor. busco las razones por las cuales la sexualidad. enteramente mantenidos. lejos de haber sido reprimida en la sociedad contemporánea. Y lo que determina su importancia es menos su rareza o su precariedad que su insistencia. no es marca o símbolo. raza. demasiado pronta para mezclarse. Pero mientras los primeros sueños de perfeccionamiento de la especie llevan todo el problema de la sangre a una gestión del sexo muy [180] coercitiva (arte de determinar los buenos matrimonios. la diferenciación en órdenes y castas. la sexualidad está del lado de la norma. estamos en una sociedad del "sexo" o. Como se ve. Los nuevos procedimientos de poder elaborados durante la edad clásica y puestos en acción en el siglo XIX hicieron pasar a nuestras sociedades de una simbólica de la sangre a una analítica de la sexualidad. en sus manifestaciones y sus rituales. a la vida. de la muerte. de asegurar la salud y la longevidad de los niños). Sade y los primeros eugenistas son contemporáneos de ese tránsito de la "sanguinidad" a la "sexualidad". aceptar arriesgar la sangre). de "sexualidad": los mecanismos del poder se dirigen al cuerpo. su vigor. la sangre corre a todo lo largo del placer —sangre del suplicio y del poder absoluto. Para una sociedad en que eran preponderantes los sistemas de alianza. sujeta a agotarse. de las disciplinas y las regulaciones. es un efecto con valor de sentido. el hecho de que en todas partes sea a la vez encendida y temida. Nosotros. de la vida. No es el alma de dos civilizaciones o el principio organizador de dos formas culturales lo que intento expresar. del saber. y también de su precariedad (fácil de difundir. mientras la nueva idea de raza tiende a borrar las particularidades aristocráticas de la sangre para no retener sino los efectos controlables del sexo. triunfo de la muerte. su capacidad de dominar o su aptitud para ser utilizada. Sade sitúa el análisis exhaustivo del sexo en los mecanismos exasperados del antiguo poder de soberanía y bajo los viejos prestigios de la sangre. de su funcionamiento en el orden de los signos (poseer determinada sangre. a [179] lo que refuerza la especie. la suscita y utiliza como el sentido proliferante que siempre hay que mantener bajo control para que no escape. ese algo es la sangre. a lo que la hace proliferar. del sentido. la forma política del soberano. en cambio. el poder habla de la sexualidad y a la sexualidad. de la trasgresión. rápidamente susceptible de corromperse). es objeto y blanco. No quiero decir que la sustitución de la sangre por el sexo resuma por sí sola las trasformaciones que marcan el umbral de nuestra modernidad. El poder la dibuja. sangre del pueblo que se derrama a voluntad 88 . Salud. de lo simbólico y de la soberanía. de provocar las fecundidades deseadas. ésta es una realidad con función simbólica. las epidemias y las violencias hacían inminente la muerte. la sangre constituía uno de los valores esenciales: su precio provenía a la vez de su papel instrumental (poder derramar la sangre). su presencia insidiosa. sangre de la casta que uno respeta en sí y que no obstante hace correr en los rituales mayores del parricidio y el incesto. el valor de los linajes. ser de la misma sangre. el sexo se convirtió en blanco central para un poder organizado alrededor de la administración de la vida y no de la amenaza de muerte. Durante mucho tiempo la sangre continuó siendo un elemento importante en los mecanismos del poder.MICHEL FOUCAULT y la "población". porvenir de la especie. progenitura. el poder habla a través de la sangre. vitalidad del cuerpo social. soberano con espada. para una sociedad donde el hambre.

Dos de [181] esas interferencias son notables. A eso debe el psicoanálisis haber estado en oposición teórica y práctica con el fascismo. Pero esa posición del psicoanálisis estuvo ligada a una coyuntura histórica precisa. En el extremo opuesto. de la jerarquización social y de la propiedad. y una larga serie de intervenciones permanentes a nivel del cuerpo. En realidad. de la educación. desde su línea de ruptura con la neuropsiquiatría de la degeneración) lo que podía haber de irreparablemente proliferante en esos mecanismos de poder que pretendían controlar y administrar lo cotidiano de la sexualidad: de ahí el esfuerzo freudiano (por reacción sin duda contra el gran ascenso contemporáneo del racismo) para poner la ley como principio de la sexualidad —la ley de la alianza. Desde la segunda mitad del siglo XIX. El nazismo fue sin duda la combinación más ingenua y más astuta —y esto por aquello— de las fantasías de la sangre con los paroxismos de un poder disciplinario. de la consanguinidad prohibida. la salud y la vida cotidiana recibieron entonces su color y su justificación de la preocupación mítica de proteger la pureza de la sangre y llevar la raza al triunfo. en cuanto a lo esencial y salvo algunas excepciones.HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I – LA VOLUNTAD DE SABER puesto que la que corre en esas venas ni siquiera es digna de ser nombrada. so capa de una estatización ilimitada. tal ejercicio lo conduce a no ser más que el punto puro de una soberanía única y desnuda: derecho ilimitado de la monstruosidad todopoderosa. De diferentes maneras. Es el honor político del psicoanálisis —o al menos de lo que hubo en él de más coherente— haber sospechado (y esto desde su nacimiento. la sangre y la soberanía —sean cuales fueren las referencias a Sade y a Bataille. sean cuales fueren las prendas de "subversión" que se les 89 . Y nada podría impedir que pensar el orden de lo sexual según la instancia de la ley. la muerte. del Padre-Soberano. si le ocurre imponerse por juego el orden de las progresiones cuidadosamente disciplinadas en jornadas sucesivas. pero está sometido a la ley ilimitada de un poder que no conoce sino la suya propia. la analítica de la sexualidad y la simbólica de la sangre bien pueden depender en su principio de dos regímenes de poder muy distintos. del orden simbólico y de la soberanía. la preocupación por la sangre y la ley obsesionó durante casi dos siglos la gestión de la sexualidad. de todos modos no se sucedieron (como tampoco esos poderes) sin encabalgamientos. La sangre ha reabsorbido al sexo. de la familia. ésta implicaba el genocidio sistemático de los otros y el riesgo de exponerse a sí misma a un sacrificio total. estatal. las conductas. la otra a causa de los problemas teóricos que plantea. Una ordenación eugenésica de la sociedad. del matrimonio. iba acompañada por la exaltación onírica de una sangre superior. En Sade el sexo carece de norma. sucedió que la temática de la sangre fue llamada a vivificar y sostener con todo un espesor histórico el tipo de poder político que se ejerce a través de los dispositivos de sexualidad. de regla intrínseca que podría formularse a partir de su propia naturaleza. es decir. biologizante): toda una política de población. El racismo se forma en este punto (el racismo en su forma moderna. con lo que podía llevar consigo de extensión e intensificación de los micropoderes. se puede seguir (también a partir de fines del siglo XIX) el esfuerzo teórico para reinscribir la temática de la sexualidad en el [182] sistema de la ley. Y la historia quiso que la política hitleriana del sexo no haya pasado de una práctica irrisoria mientras que el mito de la sangre se trasformaba en la mayor matanza que los hombres puedan recordar por ahora. una a causa de su importancia histórica. en suma para convocar en torno al deseo todo el antiguo orden del poder. interacciones o ecos.

de anclaje. Antes de Freud. sino que se ligarían con arreglo a una complejidad creciente conformada al desarrollo de las tecnologías modernas de poder que toman como blanco suyo la vida. Se me dirá: eso es caer en un historicismo más apresurado que radical. de fijación de la sexualidad. secundarios y en suma superficiales. usted intenta mostrar lo que podría denominarse la organización de 'zonas erógenas' en el cuerpo social. finalidad. y no constituye una paradoja querer hacer una historia de la sexualidad a nivel de los cuerpos sin tratar para nada del sexo? Después de todo. y supongamos que. o sea el sexo. mecanismos que el psicoanálisis ha localizado con precisión al nivel del individuo. en provecho de fenómenos quizá variables pero frágiles. una sexualidad sin sexo. de lo funcional? Creo que a esta primera pregunta se puede responder negativamente. distinta de la primera: esa materialidad a la que se alude ¿no es acaso la del sexo. sino. de una "historia de las mentalidades" que sólo tendría en cuenta los cuerpos según el modo de percibirlos y de darles sentido y valor. en el fondo usted muestra fenómenos de difusión. en cambio. una "historia de los cuerpos" y de la manera en que se invadió lo que tienen de más material y viviente. placeres. entonces: castración. el poder que se ejerce a 90 . Otra pregunta. Hay que pensar el dispositivo de sexualidad a partir de las técnicas de poder que le son contemporáneas. de lo anatómico. y que el psicoanálisis. se volvían hacia un mínimo biológico —órgano. los mecanismos del poder fueron más empleados en suscitar e 'irritar' la sexualidad que en reprimirla. Por un lado: ¿el análisis de la sexualidad como "dispositivo político" implica necesariamente la elisión del cuerpo. lejos de que el cuerpo haya sido borrado. Admitámoslo. haberse separado. la vida de los niños. En todo caso. ramificaciones privadas de raíz. es esquivar. el objetivo de la presente investigación es mostrar cómo los dispositivos de poder se articulan directamente en el cuerpo —en cuerpos. en efecto." [184] En este punto hay que distinguir dos preguntas. sus localizaciones anatómicas inmediatas. la existencia biológicamente sólida de las funciones sexuales. no ignora. se trata de hacerlo aparecer en un análisis donde lo biológico y lo histórico no se sucederían (como en el evolucionismo de los antiguos sociólogos). Usted quiere describir ese gran ascenso de la preocupación sexual desde el siglo XVIII y el creciente encarnizamiento que pusimos en sospechar la presencia del sexo en todas partes. bien podría resultar que usted no haya hecho más que trasponer. pues. a la escala de procesos difusos. a su vez. de lo biológico. Pero así permanece muy cercano a aquello de lo que pensaba. es [183] hablar de la sexualidad como si el sexo no existiese. los vínculos familiares y toda una amplia red de relaciones sociales. Nada. sin duda. También aquí. sensaciones.MICHEL FOUCAULT pida— no sea en definitiva una "retroversión" histórica. funciones. Y se tendría el derecho de objetarme: "Usted pretende analizar en detalle los procesos merced a los cuales han sido sexualizados el cuerpo de la mujer. Pero usted elide aquello a partir de lo cual la sexualización pudo realizarse. instinto. buscaban localizar la sexualidad del modo más estricto y apretado: en el sexo. Pero usted está en una posición simétrica e inversa: para usted sólo quedan efectos sin soporte. sus funciones de reproducción. procesos fisiológicos.

91 . Por último. el "sexo" es descrito como [187] atrapado entre una ley de realidad (cuya forma más inmediata y más abrupta es la necesidad económica) y una economía de placer que siempre trata de esquivarla. a ese elemento de lo real que es el "sexo" —el sexo en general? Puede admitirse que la sexualidad no sea. A lo largo de las líneas en que se desarrolló el dispositivo de sexualidad desde el siglo XIX. el sexo fue referido a funciones biológicas y a un aparato anatomofisiológico que le da su "sentido". vemos elaborarse la idea de que existe algo más que los cuerpos. si el sexo del niño sigue presente. la historia es interpretada como el juego del sexo en tanto que es lo "uno" y lo "otro". algo más y algo diferente. impotencia. todo y parte. Pero ¿el [185] sexo no es acaso. que sólo más tarde aparecerán en su gravedad patológica. algo dotado de propiedades intrínsecas y leyes propias: el "sexo". respecto del poder. o como lo que pertenece por excelencia al hombre y falta por lo tanto a la mujer. específicamente. en esta estrategia. incapacidad de experimentar placer. los sistemas anatomofisiológicos. En la psiquiatrización de las perversiones. es decir. su finalidad. pero también fue referido a un instinto que. sirvió de hilo conductor para el análisis de todas las demás desviaciones. los órganos. ¿El "sexo". por el contrario. torna posible la aparición de conductas perversas e inteligible su génesis. y en el adulto. o asimismo actual en sus manifestaciones pero escondido en sus efectos. así el "sexo" es definido mediante un entrelazamiento de función e instinto. en el proceso de histerización de la mujer. a través de su propio desarrollo y según los objetos a los que puede apegarse. respecto del poder. cómo esa idea "del sexo" se formó a través de las diferentes estrategias de poder y qué papel definido desempeñó en ellas. pero también como lo que constituye por sí solo el cuerpo de la mujer. las sensaciones. el "sexo" fue definido de tres maneras: como lo que es común al hombre y la mujer. anestesia de los sentidos). efecto e instrumento de sus arreglos o maniobras. orientándolo por entero a las funciones de reproducción y perturbándolo sin cesar en virtud de los efectos de esas mismas funciones. los placeres. En la sexualización de la infancia. sino. lo "otro".HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I – LA VOLUNTAD DE SABER través de la sexualidad ¿no se dirige acaso. se elabora la idea de un sexo presente (anatómicamente) y ausente (fisiológicamente). presente también si se considera su actividad y deficiente si se atiende [186] a su finalidad reproductora. en todo caso. con los efectos que se le prestaban. principio y carencia. históricamente formada en el interior del dispositivo de sexualidad? Se podría mostrar. lo hace en la forma de una causalidad secreta que tiende a anular el sexo del adulto (fue uno de los dogmas de la medicina de los siglos XVIII y XIX suponer que la precocidad del sexo provoca luego esterilidad. un dominio exterior en el que éste se impondría. es esa idea del sexo la que no se puede admitir sin examen. ese "fetichismo" que. la masturbación. y en esta forma. cuando no la ignora. de lo oculto y lo manifiesto. mientras que es para la sexualidad el foco en torno al cual distribuye ésta sus efectos? Pero. al sexualizar la infancia se constituyó la idea de un sexo marcado por el juego esencial de la presencia y la ausencia. las localizaciones somáticas. las funciones. revelaría de modo privilegiado ese juego de la presencia y la ausencia. de finalidad y significación. al menos desde 1877. Así. en la realidad. en la socialización de las conductas procreadoras. es el ancoraje que soporta las manifestaciones de la "sexualidad". o bien una idea compleja. de lo manifiesto y lo oculto. en parte alguna se manifiesta mejor que en la perversión-modelo. frigidez. justamente. pues en él se leía claramente la fijación del instinto a un objeto con arreglo a la manera de la adherencia histórica y de la inadecuación biológica.

secreto a descubrir en todas partes: el sexo. Merced a una inversión que sin duda comenzó subrepticiamente hace mucho tiempo —ya en la época de la pastoral cristiana de la carne— 92 . al que pedimos que nos revele lo que somos y nos libere de lo que nos define. En efecto. Como se ve. su maternidad. de la función y el instinto. ese punto que nos fascina por el poder que manifiesta y el sentido que esconde. pudo funcionar como significante único y como significado universal. placeres. por esa misma vecindad. permitió invertir la representación de las relaciones del poder con la sexualidad. en esas diferentes estrategias la idea "del sexo" es erigida por el dispositivo de sexualidad. No hay que imaginar una instancia autónoma del sexo que produjese secundariamente los múltiples efectos de la sexualidad a lo largo de su superficie de contacto con el poder. sus sensaciones y sus placeres. como instinto y como sentido. Ahora bien. sino como anclada en una instancia específica e irreducible que el poder intenta dominar como puede. recibió por privilegio de vecindad una garantía de cuasi-cientificidad. es por el sexo. En primer lugar. Sobre todo tres fueron importantes. la noción de "sexo" permitió agrupar en una unidad artificial elementos anatómicos. Así se formó poco a poco el armazón de una teoría general del sexo. al darse unitariamente como anatomía y como carencia. como principio causal. El sexo. de la ausencia y la presencia. el onanismo. sus energías. y permitió el funcionamiento como principio causal de esa misma unidad ficticia. del exceso y la deficiencia. de la realidad y el placer. pero. sin tomar realmente nada de las segundas —salvo algunas analogías inciertas y algunos conceptos trasplantados—. del principio y la carencia. conductas. que atraviesa a las primeras y las sostiene. a la totalidad de su cuerpo (puesto que es una parte real y amenazada de ese cuerpo y constituye simbólicamente el todo). así el primero. el fetichismo y el coito interrumpido. permite no pensarlo sino como ley y prohibición. así. más ideal y también más interior en un dispositivo de sexualidad que el poder organiza en su apoderamiento de los cuerpos. el sexo. Se podría añadir que "el sexo" desempeña otra [189] función aún. por lo que cada cual debe pasar para acceder a su propia inteligibilidad (puesto que es a la vez el elemento encubierto y el principio productor de sentido). la idea "del sexo" permite esquivar lo que hace el "poder" del poder. por el contrario. hace aparecer al sexo como sometido al juego del todo y la parte.MICHEL FOUCAULT el más célebre de los "fraudes". pues. no es sino un punto ideal vuelto necesario por el dispositivo de sexualidad y su funcionamiento. Papel más práctico que teórico esta vez. de la finalidad y el sentido. sensaciones. funciones biológicas. Además. es el elemento más especulativo. Finalmente. la teoría así engendrada ejerció en el dispositivo de sexualidad cierto número de funciones que la tornaron indispensable. pudo trazar la línea de contacto entre un saber de la sexualidad [188] humana y las ciencias biológicas de la reproducción. a su identidad (puesto que une a la fuerza de una pulsión la singularidad de una historia). El sexo. la noción de sexo aseguró un vuelco esencial. como función y como latencia. y en las cuatro grandes formas: la histeria. punto imaginario fijado por el dispositivo de sexualidad. sus fuerzas. y hacer que ésta aparezca no en su relación esencial y positiva con el poder. pero también como sentido omnipresente. esa instancia que parece dominarnos y ese secreto que nos parece subyacente en todo lo que somos. representa el punto donde la instancia de lo real obliga a poner un término al placer y donde el placer logra realizarse a pesar de la economía prescrita por lo real. ciertos contenidos de la biología y la fisiología pudieron servir de principio de normalidad para la sexualidad humana. el coitus interruptus. fuera de duda.

los placeres. hoy. El sexo bien vale la muerte. el hilo del dispositivo general de sexualidad. la noción de sexo. contra el poder. contra la verdad y soberanía del sexo. cuando llena el mundo. nuestra identidad a lo que se percibía como oscuro empuje sin nombre. y ella misma suscitó. pero cuya densidad lo torna más grave que cualesquiera otros. cuando que en realidad nos ata al dispositivo de sexualidad que ha hecho subir desde el fondo de nosotros mismos. esa deseabilidad nos hace creer que afirmamos contra todo poder los derechos de nuestro sexo. H. el dispositivo de sexualidad suscitó uno de sus más esenciales principios internos de funcionamiento: el deseo del sexo —deseo de tenerlo. No hay que [191] poner el sexo del lado de lo real. la aplicación que ponemos en conocerlo. Y mientras que el dispositivo de sexualidad permite a las técnicas de poder la invasión de la vida. conviene liberarse primero de la instancia del sexo. se sigue. como un espejismo en el que creemos reconocernos. Constituyó al "sexo" mismo como deseable. De ahí el hecho de que. éste: intercambiar la vida toda entera contra el sexo mismo. "Todo es sexo —decía Kate. No hay que creer que diciendo que sí al sexo se diga que no al poder. hace ya mucho. como hoy el sexo está atravesado [190] por el instinto de muerte. los cuerpos. Al crear ese elemento imaginario que es "el sexo". y de ahí que todos los enigmas del mundo nos parezcan tan ligeros comparados con ese secreto. de ahora en adelante. Y esa deseabilidad del sexo nos fija a cada uno de nosotros a la orden de conocerlo. el punto ficticio del sexo." Por lo tanto. la sexualidad es una figura histórica muy real. haya llegado a ser más importante que nuestra alma. la más elevada de todas. por el contrario. El pacto fáustico cuya tentación inscribió en nosotros el dispositivo de sexualidad es. como elemento especulativo requerido por su funcionamiento. deseo de acceder a él. particularmente acción sexual. una tan monótona y cansadora repetición sin ningún desarrollo paralelo en el pensamiento y la comprensión. "Hubo tanta acción en el pasado —decía D. Contra el dispositivo de sexualidad. ejerce sobre todos bastante fascinación como para que aceptemos oír cómo gruñe allí la muerte. te penetra con su luz. minúsculo en cada uno de nosotros. Lawrence—. Qué bello puede ser el sexo cuando el hombre lo conserva poderoso y sagrado. el reverencial temor con que lo rodeamos. establecido por el mismo dispositivo. el punto de apoyo del contraataque no debe ser el sexo-deseo. no hay que referir a la instancia del sexo una historia de la sexualidad. a escala de los siglos. de formularlo como verdad. de sacar a la luz su ley y su poder. el sexo pretende esa equivalencia. estrictamente histórico. Es en este sentido. Es como el sol que te inunda. de liberarlo. 93 . Actualmente. Cuando Occidente. el brillo negro del sexo. todo es sexo. le acordó suficiente precio como para tornar aceptable la muerte. de articularlo como discurso. los saberes en su multiplicidad y posibilidad de resistencia. y la sexualidad del lado de las ideas confusas y las ilusiones. Si mediante una inversión táctica de los diversos mecanismos de la sexualidad se quiere hacer valer. descubrió el amor. De ahí la importancia que le prestamos. nuestra tarea es comprender la sexualidad.HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I – LA VOLUNTAD DE SABER hemos llegado ahora a pedir nuestra inteligibilidad a lo que durante tantos siglos fue considerado locura. la plenitud de nuestro cuerpo a lo que mucho tiempo fue su estigma y su herida. más importante que nuestra vida. sino los cuerpos y los placeres. de descubrirlo. en La serpiente emplumada—. sino que mostrar cómo el "sexo" se encuentra bajo la dependencia histórica de la sexualidad.

Ellas son las 94 . pero aún más extraña nuestra obstinación en no descifrar en él más que la negativa a hablar y la consigna de callar. digna de los más grandes religiosos y directores de conciencia de la época clásica. atribuyeron nada más al genio malo de Freud lo que había sido preparado desde antaño. por su parte. para hacernos creer en la soberanía de su ley cuando en realidad estamos trabajados por los mecanismos de poder de la sexualidad. contra toda una moral milenaria. La gente se burlará del reproche de pansexualismo que en cierto momento se objetó a Freud y al psicoanálisis. modificado. creyeron que Freud restituía por fin al sexo. Pero los segundos. Con frecuencia se evocan los innumerables procedimientos con los cuales el cristianismo antiguo nos habría hecho detestar el cuerpo. la parte que se le debía y durante tanto tiempo había estado impugnada. después de todo. no vieron que el genio bueno de Freud lo colocó en uno de los puntos decisivos señalados desde el siglo XVIII por las estrategias de saber y de poder. quizá se sonreirá.MICHEL FOUCAULT Hoy. No se comprenderá que una civilización tan dedicada a desarrollar inmensos aparatos de producción y de destrucción haya encontrado el tiempo y la infinita paciencia para interrogarse con tanta ansiedad respecto al sexo. pero pensemos un poco en todas esas astucias con las cuales. se equivocaron de fecha en cuanto al establecimiento. para afincar en él nuestra atención y cuidado. la conminación secular a conocer el sexo y conformarlo como discurso. que así él reactivaba. a las estrellas y a las formas puras de su pensamiento. también. de un dispositivo general de sexualidad. nuestros saberes— producía a plena luz y reactivaba con estrépito. gracias a un vuelco súbito. como si tradujera únicamente los terrores de una vieja pudibundez. Se interrogará sobre lo que pudo volvernos tan presuntuosos. recordando que esos hombres que nosotros habremos sido creían que en el dominio sexual residía una verdad al menos tan valiosa como la que ya habían [192] pedido a la tierra. con las cuales." Quizá algún día la gente se asombrará. a través de los siglos. avariciosa y minuciosamente utilizado por los imperativos de la economía burguesa. la gente se sorprenderá del encarnizamiento que pusimos en fingir arrancar de su noche una sexualidad que todo — nuestros discursos. desde hace varios siglos. esa importancia que decimos le corresponde y cómo pudimos glorificarnos de habernos liberado a fines del siglo XX de un tiempo de larga y dura represión —el de un ascetismo cristiano prolongado. de un dispositivo complejo para hacer hablar del sexo. nuestras instituciones. Y allí donde nosotros vemos hoy la historia de una censura difícilmente vencida. se buscará por qué nos atribuimos el mérito de haber sido los primeros en acordar al sexo. con las cuales se nos tornó deseable conocerlo y valioso todo lo que de él se dice. Retrospectivamente. nuestros reglamentos. con las cuales se nos culpabilizó por haberlo ignorado tanto tiempo. se equivocaron sobre la naturaleza del proceso. y se nos impuso el deber de extraer la verdad. Pero los que parecerán ciegos serán quizá menos quienes lo formularon que [193] aquellos que lo apartaron de un revés. con admirable eficacia. se nos ha hecho amar el sexo. Pues los primeros. el ruido podrá parecer desmesurado. se reconocerá más bien el largo ascenso. nuestros hábitos. se nos incitó a desplegar todas nuestras habilidades para sorprenderlo. Y el futuro se preguntará por qué quisimos tanto derogar la ley del silencio en lo que era la más ruidosa de nuestras preocupaciones. la comprensión plenamente consciente del instinto sexual importa más que el acto sexual. en nuestra sociedad. sólo se vieron sorprendidos por un proceso muy antiguo del cual no vieron que los rodeaba ya por todas partes.

113-B col.a. hasta el punto de destinarnos a la tarea indefinida de forzar su secreto y arrancar a esa sombra las confesiones más verdaderas. ya no se comprenderá cómo las astucias de la sexualidad. lograron someternos a esta austera monarquía del sexo.f. Ironía del dispositivo: nos hace creer que en ello reside nuestra "liberación". dos mil ejemplares y sobrantes 15 de enero de 1998 95 . y del poder que sostiene su dispositivo. de c. en otra economía de los cuerpos [194] y los placeres. dr. doctores . Y debemos pensar que quizás un día. s.v. d. impreso en murguía impresores.HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I – LA VOLUNTAD DE SABER que hoy merecerían causar asombro.06720 méxico. vértiz núm.

El "cuerpo" como base del sentido de la acción social
Author(s): Fernando J. García Selgas
Reviewed work(s):
Source: Reis, No. 68, Monográfico sobre: Perspectivas en Sociología del Cuerpo (Oct. - Dec.,
1994), pp. 41-83
Published by: Centro de Investigaciones Sociologicas
Stable URL: http://www.jstor.org/stable/40183757 .
Accessed: 11/04/2012 18:56
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EL «CUERPO»COMO BASE
DEL SENTIDO DE LAACCIÓN

Fernando J. García Selgas
Universidad Complutense

El poder de una ciencia
no es conocerel mundo:dar ordenal espíritu.
Formularcon tersura
el arte magna de su léxico
en ordende combate:el repertoriomágico
de la nomenclaturay las categorías,
su tribunalpreciso, inapelableprosa
bella como una máquina de guerra.
Y recorrercon método
los desvariosde su lógica;si de pájaros
hablo,
prestar más atención a las aves zancudas.
Guillermo Carnero, Elogio de Linneo.

INTRODUCCIÓN
La mirada moderna sobre el cuerpo es la mirada que lo separade la mente.
Del mismo modo que enfrenta lo material con lo cultural y contrapone la
acción con la estructura.La imagen moderna del ser humano por antonomasia
es la imagen cartesianadel fantasma en la máquina. De ella y de sus diversos
refinamientos sólo nos hemos podido empezar a deshacer a partir de la crisis
cultural acaecida en la segunda mitad de nuestro siglo1.
1

Agradezco aquí las diferentes ayudas que me han brindado para esta investigación algunos
profesores de la Universidad de California en Berkeley (J. Arditi, N. Smelser, J. Searle y H. L.

Reís
68/94 pp. 41-83

FERNANDO J. GARCÍA SELGAS

Si nos reducimos a la teoría social podemos constatar que desde los años
setenta se vienen produciendo diversasinvestigaciones dirigidas tanto a superar
esos dualismos (especialmente el que se establece entre estructura y acción)
como a impedir la reducción de uno de los polos del dualismo al otro. En esta
dirección aparece, por ejemplo, el intento habermasiano de fundamentar la
teoría crítica en los presupuestos pragmáticos de la comunicación o, de un
modo más próximo a mi propuesta, encontramos la teoría de la estructuración
de A. Giddens, que pretende hacernos ver en la acción una corriente de realizaciones estructuradasy estructurantes.Este es el espíritu que alimenta mi trabajo: la superación de los dualismos modernos.
Sin embargo, este estudio forma parte de una investigación amplia, todavía
en curso, que versa sobre la producción y reproducción de los marcos de sentido de la acción. En concreto, el presente artículo se limita a ser el desarrollode
una de las conclusiones de esa investigación, a saber,de aquella que afirma que
el «cuerpo», o, mejor dicho, la constitución social y constante de la corporalidad, es una solidificación básica del trasfondo, que posibilita la configuración
de marcos de sentido para las diferentes acciones. Esto hace que al buscar un
camino para la superación del dualismo mente-cuerpo lo encuentre ligado a la
superación del dualismo moderno entre lo simbólico y lo material.
Lo más peculiar de mi propuesta ha surgido a la hora de tomar un referente para esa superación. Me he visto conducido por el lenguaje a reconocer un
hecho en el que nunca había reparado,a saber, que la teología cristiana dominante, que durante siglos ha sido germen y alimento del dualismo mente
(alma)-cuerpo, contenía también la idea de la unidad de esos polos. Una unidad que se habría dado en un caso concreto (Jesús) y que se anunciaba para
todo ser humano.
Mi propuesta es que la reapropiación y secularización del concepto de
«encarnación»facilita aquella superación y ayuda a ver en la corporalidad el
lugar básico donde se funden y diluyen muchos de los dualismos modernos.
Este movimiento conceptual nos ayudaráa ver el «cuerpo»como la materialidad significativamente conformada; como la estructura dinámica de interacción con el medio, que alimenta nuestros procesos cognitivos y volitivos; y
como el asiento de la estructuración social, que hace posible la realización de
acciones y la reproducción de estructuras.
Independientemente de que pueda resultaruna contribución algo atípica a
un número monográfico sobre la sociología del cuerpo, lo cierto es que, dado
lo novedoso de algunos aspectos de esta propuesta y lo extraño de algunos
otros, estimo conveniente recordarsu localización en el seno de una tendencia
general. Por ello, el primero de los dos objetivos yuxtapuestos que me propongo consiste en mostrar la relevanciade una incipiente «tradición»de investigación en ciencias sociales y, especialmente, de una vertiente de la misma, que he
venido siguiendo en los últimos años. Ello me obligaráa hacer algunos apuntes
Dreyfus) y de la Universidad Complutense (C. Corral, F. Serra, M. Barañano y T. Huertas).
Pero, sobre todo, quiero agradecerla colaboración de L. Pérez Latorre, cuya ayuda y amistad son
inestimables.

42

como son: recordarbrevementelos procesos y rasgosprincipalesde esa «tradición»o contexto teorético en que se mueve nuestra propuesta (ver § 1). pretendo mostrarla aceptabilidadde las siguientes afirmaciones: i) El sentido. está ligada a la investigación empírica y le aporta una especial fuerza metafóricay crítica (ver § 5). lejos de ser una cuestión meramente terminológica. y por lo tanto ha de ser tenido en cuenta a la hora de explicar. y traer a colación el beneficio que mutuamente se procurandiferentesvertientes de aquella tradición (§ 6).EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN o notas. y que deberían permitir al lector o lectora construir el argumento sobre el que se sustenta mi propuesta concreta sobre la encarnación como asiento de la constitución de los marcos de sentido de la acción. se asienta sobre el hecho de que sus elementos configurantes (agentes. iv) La reapropiación del concepto de «encarnación». EN EL ENTORNO DE LOS ESTUDIOS SOCIALES SOBRE LA CORPORALIDAD Nuestro contexto de trabajo se viene urdiendo en torno a la recuperación teorética y práctica de la naturalezasocial de la corporalidady al consiguiente cuestionamiento de algunos supuestos epistemológicos largamente arraigados en el pensamiento occidental. que se condensan en tres momentos configuradores básicos: identidad. que cumple el «cuerpo»en la constitución y el conocimiento de la realidadsocial. ontológico y metodológico. así como su reproducción analítica por parte de los científicos sociales. v) Es bastante probable que el «cuerpo» juegue un papel semejante en todo el ámbito del conocimiento humano y de la producción y captación de significados (ver § 6). iii) El uso laico o seglar de un concepto tan potente como el de «encarnación» nos ayuda a captar en su riqueza el papel fundamental. También se mostraráindirectamente la relevanciade nuestra investigación si consigo mi segundo y principal objetivo. § 1. ii) La (re)producción ontológica del sentido de una acción. y que nuestro dualismo cartesianoy modernista nos impedía apreciar(ver § 4). significado o contenido representacional es un elemento básico en la configuración de toda acción en cuanto tal. En concreto. recordarla pertinencia de indagaren (las condiciones de posibilidad de) la pregunta por el sentido de una acción (ver § 2). y dicho de forma excesivamente contundente al usar un formato de tesis. habitus y encarnación (ver § 3). comprender o simplemente saber a qué atenerse con la acción (ver § 2). Es un movimiento muy amplio que abarca desde la revolución tecnológica producida por la cibernética en las ciencias de 43 . intencionalidad y juegosde-lenguaje) se constituyen a partir de un trasfondo común. que consiste en hacer aceptables una serie de consecuencias o resultados que se han ido desprendiendo de mi investigación general.

que facilita el reconocimiento de un trasfondo práctico y general. y pasaríamos por trabajos como los realizados por R. en los programas de investigación sobre la realidad humana que actualmente son más progresivos. T. Pero lo que da consistencia a este proceso es que. en lugar de una más de las aplicaciones de las teorías y técnicas sociológicas (como la sociología del deporte o la sociología de la 44 .1. aquella consolidación es.1. la del método y la forma académica. Heiddeger o M. O.como los encabezados por los autores citados. No parece difícil mostrar el paso de esos objetivos a la configuración de los rasgos más generales de nuestro contexto. Bourdieu. partiríamos del surgimiento. cuya reedición actual no es casual. Mauss y M.y ahí ocupa un lugar prioritario la redefinición del conocimiento. y la aceptación de la reflexividaden todos los niveles. que conviene recoger para entender el tono epistemológico general del contexto en que nos movemos. GARCÍA SELGAS la vida hasta la consolidación de la sociología del cuerpo. a través de autores como M. Por una de las líneas. Brown y J. un movimiento para hacer de la sociología del cuerpo un elemento central en toda sociología. De hecho. Mead. Allí es posible apreciardos líneas que nos conducen hasta el momento actual (la última década) de consolidación de los estudios sociales sobre el cuerpo. Lakoff.FERNANDO J. Barthes y M. Estos procesos aparecenen el lado más autónomo de las ciencias sociales. de su sustitución por una antropología social del cuerpo (M. y comentaré sus principales condiciones y rasgos característicos(1. Foucault. En concreto. en los años sesenta. Con el fin de aclarartanto aquel movimientocomo estascondicionesrecordaré algunos de los procesos que han venido configurando nuestro contexto (1. Para que la conjunción de ambas líneas dé paso al proceso de consolidación de la sociología del cuerpo. Douglas). la del objetivo o espíritu. Un primer proceso se hace manifiesto en la influencia de cierta fenomenología existencialista. Merleau-Ponty. F. lo experiencialy el «mundo-de-la-vida». sobre todo. el replanteamiento de qué es y qué papel juega nuestro cuerpo. la más corta.). Fast.en científicos como P. Por la otra línea. de los que quizá los más conocidos sean los de N. y que ha generado una serie de posiciones y condiciones generales.2) 1. es un objetivo central el analizarla relación interna entre lo cognitivo. habríamos partido del derrocamiento (por propio fracaso) de la antropología física (de la medida) del cuerpo y. M. que se une al rechazo de fundamentalismos y relativismos. M. pero ahora resulta más oportuno hacerlo con un segundo conjunto de procesos. en parte. mucho más larga y profunda. Winnograd. de la captación de significados y de la intencionalidad. especialmente en lo que hace referenciaa su asentamiento en (y por) la activa corporalidad. que está más próximo a la sociología del cuerpo. de análisis del caráctersocial y comunicativo del cuerpo. Várela o G. esas condiciones/posiciones son las siguientes: el rechazo del objetivismo. es necesario un movimiento teorético que ayude a desenmascarary desechar la insostenible visión del cuerpo incrustada en las escuelas dominantes en sociología. Foucault.

EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN vejez). y el haber insistido en el dualismo entre lo sociocultural y lo biológico-natural. pero también entidad social. op. dejando de lado este segundo polo2. y al centrar la atención en la constitución de los agentes sociales.con el mundo. es símbolo primario del yo. pp. SYNNOTT. a saber: el haber relegado a un segundo plano al individuo. Si aquel movimiento en la teoría sociológica confluye con cambios en las ciencias de la vida. no es con aquellos que pretenden extenderlashasta el estudio de lo social. de 1984) no deja de ser una confirmación de esa necesidad y una prueba adicional de que estamos en medio de un proceso constitutivo. No basta con admitir que el individuo es una realidad sociobiológica sin 2 Ver A. me refiero a la sociobiología. que necesariamentegirarán en torno a la redefinición de la corporalidady a su caráctersociocultural. en favor de las estructuras y las confrontaciones de la sociedad industrial. esas investigaciones conforman el siguiente y último conjunto de procesos constitutivos de nuestro contexto. en ella se sostienen. puede ser útil compararlocon otro intento de recuperarel carácterbiológico de lo social. es en sí mismo un constructo social. que nos tiene. 45 . es a la vez sujeto y objeto. p. esto es. De ahí la dificultad y el atractivo de ese proceso. es algo que tenemos y algo que somos. científica y políticamente opuestas. Si todavía queda alguna duda de que este proceso conduce a las mismas condiciones y posiciones que hemos señalado antes (al rechazodel objetivismo. en su producción. sino con aquellas investigaciones que resaltan el carácter social de nuestro conocimiento de lo biológico y de nuestra naturaleza..The Body Social. Ello exige que veamos la corporalidad en el centro mismo de nuestra socialidad y de nuestra identidad (social y personal): en la corporalidad. en parte. pp.). se nos conduce a ver las dobles naturalezas que habitan nuestro cuerpo: es carne y hueso. Al resaltarel carácterencarnado de nuestra identidad y nuestra experiencia. pero también de la comunidad. Con ello se refuerzatambién la necesidad de admitir que nuestro vínculo cognitivo más directo con el exterior. y. Son dos posiciones temáticamente bastante próximas. recaen las tensiones centrales de la configuración de los agentes sociales (individuales y colectivos). pero también es común con toda la humanidad. De hecho. 1-6. la lenta pero perceptible evolución de las posiciones de B. 155. reproducción y multiplicación. 3 A. cit. S. En este sentido. Ahora podemos apreciarcómo este movimiento alimenta los rasgos característicos de nuestro contexto. como la sociobiología. es individual y único. incluido el que creamos tener como sociólogos o sociólogas del cuerpo3. Pero este movimiento implica tener que deshacerse de las dos condiciones fundamentales que habían llevado a la teoría sociológica clásica a olvidar la corporalidad. ej. que nuestra estructuraciónsensorial y experiencialvaría sociohistóricamente y ello afecta necesariamentea todo nuestro conocimiento. Turner (autor del primer paso firme en esa consolidación con su libro The Body andSociety. Synnot. 1993. London: Routledge. 251-259. pues desmontar estas dos condiciones exige sustituirlas por otras. pero epistemológica.

Chodorov). nos sitúa ante la imagen especular de una organización vital que. Maturana. esto es. En segundo lugar.como aquella en que con la mayor naturalidadconfluyen estos tres movimientos para generaruna reflexión irrepetibleque nos pone ante el espejo del ciborg u organismo cibernético.FERNANDO J. pues esto puede llevar perfectamente a un conductismo o a un biologismo redivivos. o la oposición entre naturalezay cultura. apareceel desarrollo del pensamiento feminista. entre lo racional/objetivoy lo emocional/subjetivo (L. teniendo una naturalezaintrínsecamente social. aunque no exclusivamente. Esta visión de que 4 Me refiero principalmente. y en abierta confrontación con los biologismos. a su obra Simians Cyborg. entre lo natural y lo cultural. 46 . a la vez que plantea nuevos problemas ético-políticos. Deleuze. como la separación entre corporalidady conciencia. and Women. nos está obligando a cuestionar nuestras nociones más fundamentales sobre los organismos vivos. 1991. GARCÍA SELGAS dualismo alguno y/o que al in-corporarsela interacción con el medio se producen experiencias y creencias diferentes. Foucault). cuyas propiedades y relaciones con otros objetos son independientes de la comprensión humana. Keller). que van de la revuelta ético-científica del SIDA al complejo industrial de la biomedicina (G. Empiezo por el más importante de esos rasgos. F.Espero que ello haga visible el paisaje general en que nos movemos.N. Haraway4. es como se han venido desarrollando una serie de movimientos. en su crítica radical a la determinación biológica del destino personal y/o social y en su esfuerzo por desenmascararel dominio político que hay tras la naturalización de oposiciones sociales. aunque en realidad están todos ligados unos a otros. controla y comunica información.2. podemos pasar a aclarar algunos de sus rasgos más característicos. de modo que su conocimiento y su representaciónsimbólica deberían trascenderlas particularidadespsicosociales de las personas. 1. El objetivismo que se rechazaha venido sosteniendo la visión del mundo como compuesto de objetos definidos. Paraevitarlo hay que ver esa incorporación como un proceso sociohistórico que produce disposiciones. de los que quiero resaltartres. Y hay que hacerlo revisando radicalmente algunos supuestos básicos de la modernidad. encontramos que la configuración de la identidad y la biopolítica emergen como uno de los principales escenarios de conflicto en las sociedades occidentales. The ReinventionofNature. No resisto la tentación de referirmea la obra de D. porque están interrelacionados y vienen a configurarel tercer proceso constituyente. como la sociobiología. Con gran eficacia han venido a mostrarla relación interna entre lo carnaly lo simbólico. sobre el carácterinformacional (software)de su conformación genética. E. Irigaray. En tercer lugar. Teniendo en cuenta que es la confluencia de estos y otros procesos lo que está configurando nuestro contexto teorético. En esta dirección. London: Routledge. sobre la fragilidad de la separación entre lo interno/propio y lo externo/impropio o entre lo técnicamente modificado y lo naturalmente desarrollado(H. encontramos la revolución en las ciencias biológicas que. En primer lugar. M.

entre otras cosas. Un importante impulso para este rechazo del objetivismo que caracterizanuestro contexto lo dio R. tales son los movimientos a los que queremos contribuir con este trabajo. por un lado. hace ya más de dos décadas que no dejan de hacérsele críticas desde la psicología. Filadelfia: University of Pennsylvania Press. lo teórico. para hacernos ver que. el de que los significados o representacionessimbólicas no dependen de la imaginación o la intención de los y las hablantes.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN el mundo es como es. 16. lo cognitivo. Nos han hecho ver que para posibilitar tal tipo de explicación necesitamos asignar. Douglas y el de M. 1991 (e. escalas de valor y micropoderes. Madrid: Debate. al final podremos mostrar que nuestra propuesta confluye con buena parte de lo que se deriva de aquellas críticas. JOHNSON.o. éste se 5 M. Otro rasgo importante de nuestro contexto es la transformaciónradical del concepto de «cuerpo». lo conceptual. que trasciende las limitaciones de los sujetos y es una especie de «ojo de Dios». para la que la teoría del significado. y de los que cabe destacarlos siguientes: el de la existencia de una racionalidad o razón universal al margen de las creencias de los pueblos concretos. el que establece una línea divisoria infranqueableentre lo mental. lo práctico. sino de una relación extrasubjetivaentre los símbolos y realidades objetivas. como. lo imaginativo. sucede con la semánticade la comprensión. Johnson5. BERNSTEIN. En el círculo de las Ciencias Sociales ha resultado fundamental el trabajode M. p. pues. yuxtapuesto al cuerpo físico.En eso estamos. la biología. entraña una serie de supuestos epistemológicos tradicionales. no sólo ocurre el hecho de que él mismo esté ya ligado internamente a la construcción de nuestra identidad personal. romper la separación entre lo conceptual y lo imaginativo y aprender a convivir y a negociar con diferentes visiones sin esperar la visión definitiva ni admitir la amargaresignación relativista. Foucault. lejos de reducirsea la teoría de la verdad. además. supone tener que revisar el concepto de cuerpo.como dice M. pues a la vez que el cuerpo físico está constreñido y determinado (en su percepción y tratamiento) por el cuerpo social.Hermeneuticsand Praxis. si hay suerte. la lingüística. 1987). Y. Pero esa yuxtaposición hay que entenderla como profunda interrelación. por otro. entrelazados como un racimo.con su obra Beyond Objetivismand Relativism:Science.del citado Johnson. 1983. que han venido a mostrar su incapacidad para generar una explicación aceptable sobre el conocimiento y/o el significado.El cuerpoen la mente.. lo perceptivo. A pesar del enorme peso del objetivismo. y lo físico. por ejemplo. «un papel central a las estructuras corpóreas e imaginativas de la comprensión. mediante las cuales captamos nuestro mundo». es una teoría de cómo un individuo perteneciente a una comunidad y en un contexto histórico comprende las cosas. Y ello implica un rechazo del objetivismo. y el que mantiene la existencia de una única visión correcta de cómo es el mundo. lo está al cuerpo sociopolítico que almacena y consolida significados. sino que. Al . la sociología de la ciencia o la epistemología. independientemente de lo que uno crea o imagine.

propiedades y acontecimientos. con F. encontramos que el cuerpo deja de ser visto como una mera organización fisiológica o un soporte. p.FERNANDO J. un argumento. etc. De este modo podremos reafirmarel rechazo del objetivismo y considerar. para defender que no es posible reducir el significado a una realidad (objetiva). la mente y el mundo. una máquina habitada por un espíritu. siendo sensata7. se muestra que la formulación y comprensión de contenidos proposicionales requiere la existencia de una red de estructurasimaginativasy cognitivas que no son intencionales ni figurativas. en el ámbito de los procesos y mecanismos cognitivos.y que constituyen y funcionan como un trasfondo necesario para que podamos experimentar algo (una oración. Yaveremos cómo esto se concreta en nuestra propuesta. sorteando la oposición interno-externo. JOHNSON. Veremos que nuestra propuesta es perfectamente compatible con su tesis de que no ha de verse la cognición ni (objetivistamente) como recuperación o aprehensión de algo externo. cit. «LiteralMeaning». y simultáneamente cualquier configuración del cuerpo es también configuración de la identidad (el yo encarnado que somos) y determinación del modo en que la vida es vivida y la experiencia constituida. ni (relativistamente) como proyección de lo interno. al menos. 178. Searle. En ella. M. Várela. y la conclusión inevitable es que el conocedor y lo conocido. en causa de los estímulos. Thompson y E.. esto es. que el significado no puede quedar completamente expresado conceptual y proposicionalmente en términos literales. en 48 . que «la cognición no se puede comprender sin sentido común. pp. sino que. conocimientos prácticos. pues lo que se está afirmando es que la cognición y toda representaciónnecesitan de un trasfondo de comprensión. y que el sentido común no es otra cosa que nuestra historia corporaly social.) como teniendo sentido o.De cuerpopresente. También el rasgo característico anteriormente comentado nos lleva a la necesidad de reconocer el trasfondo. Várela6. Me refiero a la crítica a la visión objetivista del significado. 6 F. que se corresponderíancon fenómenos objetivos de la realidad. ROSCH. 1992. Latour sobre los cuasi-objetos y los cuasi-sujetos como híbridos que constituyen la producción científica y se constituyen en ella. De una forma más general y característica para el contexto en que nos movemos. 53-63.op. debemos ver la cognición como acción corporizadao enacción. se relacionan mediante una especificación mutua o un coorigen dependiente». Aquí ya se hace patente la llamada al trasfondo. creenciasy disposiciones. en mecanismo de individuación u objetivación de objetos. J. Barcelona: Gedisa. 7 Ver. una acción. que incluye habilidades motrices.por ejemplo. en condición básica de la posibilidad de representacióny. para convertirse en la estructuraexperiencial vivida. Tanto en este caso como en la cita anterior podríamos habernos referido a las tesis de B. GARCÍA SELGAS asienta en su estructuración signiñcativa y sociopolítica en la configuración misma de la corporalidad. por ejemplo. en tanto que componente fundamental de la acción. E. que se arraiganen la estructuraciónsociobiológica de nuestra corporalidady se experimentan en el ámbito de una (inter)acción histórico-culturalmenteconstituida.

wittgensteiniana. al haber denunciado la fantasmagoría que son las esencias (esencia-sujeto o esenciaobjeto). no puede negarse que todo tratamiento científico de esos ámbitos de la realidades producto de nuestra propia estructurabiológico-mental (u orgánico-cognitiva). Madrid: Libertarias/Prodhufi. por otro lado. Pero aún hay más. (re)producimos y somos conformados (en tanto que agentes) por ese trasfondo. simbólicos e intencionales en general. además de análisis externo mediante la reducción fenomenológica. por ejemplo. del círculo reflexivo y práctico en que se ubica nuestra investigación. Por último. Cambridge: Cam. al admitir que el trasfondo tiene un carácter mucho más activo y corporal que representacional. etc. Esto es. sin embargo.. disponemos de un modo más inmediato de resaltarel funcionamiento del trasfondo. Ello obligaría al trasfondo a dejar de ser el lecho posibilitante de toda actividad interpretativa. GARCÍA Selgas. Es más. Ver F. circularidad. García Selgas. el estudio de ese trasfondo. consistiría básicamente en representaciones (creencias. a otro nivel. Ello supone un cierre más. dejar de ser el trasfondo. resulta claro que los bucles reflexivos son más de uno. En concreto. y. por nosotros mismos. básicamente. VÁRELA «Por un uso costructivo de Wittgenstein en la Ciencia social». es realizadopor seres corpóreos y sociohistóricamente situados. que aunque aquí neguemos esta posibilidad de transformación intencional del trasfondo. en F. también le permiten rechazar la opción relativista y la falsa salida fenomenológica y mannheimiana de autoexclusión del círculo. es decir. por ejemplo). por otro. Serra y F. a saber: considerar toda la serie de asociaciones. ha de quedar claro que la ligazón entre reflexividad. salimos de la insostenible alternativa a que conducen los enfoques cognitivistas y fenomenológicos de tener que elegir entre la realización de alguna pirueta metodológica difícilmente aplicable y defendible. prácticas. cit.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN El reconocimiento de tal tipo de trasfondo y de las funciones que cumple no puede dejar de estar ligado al reconocimiento de la reflexividadcomo propiedad de toda consideración sobre lo «mental»o lo biológico en el ser humano. que es lo que aquí vamos a hacer en buena medida. Aquella negación va unida a vernos ubicados en una circularidad que no es cerrada. y F. Expressionand Meaning. puede decirse que los rasgos característicosdel contexto en que se mueve nuestra propuesta le permiten reconocer el caráctercirculary no (definitivamente) fundamentado de los procesos cognitivos. Quizá. op. esto es. incluidas las ciencias y nuestro propio discurso. En efecto. como el cauce de un río. y la destrucción del círculo hermenéutico o de cualquiera de los otros hechos que hemos defendido como fundamentales8. que se mueve y cuya base cambia lenta e inintencionalmente. por utilizar una metáfora (et. 1979. 35-42. por las ciencias. resulta claro a estas alturas que esa (auto)reflexión se produce a partir de (sobre y en relación a) un trasfondo de creencias. University Press. significados y prácticas comunes que permiten la creación y el éxito de las campañas publicitarias. ai). por lo que. pp. disposiciones. ello no implica que afirmemos su inmovilidad o la imposibilidad de cambiarlo. que llaman mundo-de-lavida. Ensayosdefilosofía social. trasfondo y rechazo del objetivismo no nos conduce al relativismo ni nos lleva a descubrir ningún nuevo fundamento último y universal. por un lado. si. 8 Para la tradición fenomenológica el trasfondo vital y común. 161-173 y 235. 49 . Téngase en cuenta. podría ser objeto de transformación intencional. en nuestra sociedad de consumo. 1992. que.

La cursiva es mía. 50 . poseían un sentidoycorrespondiendo a restos o reminiscencias de tales situaciones afectivas. y que. Y ello con independencia de que también indaguen en sus elementos materiales. por tanto. 2. Breuerobservó que las confusiones mentales desaparecíancuando a la paciente se le inducía mediante hipnosis a expresarlas fantasíasemocionales que en ese mismo momento la dominaban. FREUD. que habían empezado mientras cuidaba a su padre. 1973. Generalmente resultaba que en ocasión de hallarse junto al lecho de su padre había tenido que reprimir un pensamiento o impulso.FERNANDO J. originaría la aplicación de la hipnosis para el tratamiento y estudio del origen de los síntomas de histeria. Freud en su estudio autobiográfico. Por casualidad.sus causas. inhibiciones y estados de confusión mental. GARCÍA SELGAS § 2. sus determinantes estructurales. recibidas durante el tiempo que pasó cuidando a su padre. sensaciones y acciones ante9 S. etc.puerta de entradaal psicoanálisis. ya fallecido. Un ejemplo famoso de esta situación nos lo relata el mismo S. LA PREGUNTA POR EL SENTIDO DE LA ACCIÓN Una vez presentado el contexto de la investigación general vamos a ver cuál es la pregunta que. En la historia del análisis científico de la realidad humana hay momentos en los que una serie de acontecimientos que parecían inconexos o que eran vistos como simples apéndices de otros fenómenos. Los desórdenes físicos de la paciente cobraron orden. Allí recuerda una experiencia terapéutica del doctor J. al ser comprendida. en principio.vol. por no decir todos. en cuyo lugar y representación había aparecidoel síntoma»9. enfermo. 2768. unidad y sentido cuando se les ubicó en el trasfondo de emociones. es inherente a tales investigaciones el preguntarse por el sentido de las acciones que están estudiando. contracciones. Súbitamente emergen ubicados en un fondo o en un marco que les otorga sentido. sino que también lo es el preguntarnospor las condiciones que hacen posible el plantearloy el responderlo. Breuer estaba tratando a una joven que sufría una serie de síntomas como parálisis. III. «Autobiografía». la anima y orienta.1. Pero iré más allá al mostrar que no sólo es pertinente tal interrogante. y que llevaríaa Freud a proseguir con esas experienciasy a postular la teoría de la represión. Para ello voy a presentar investigaciones sociales diferentes que nos permitirán recordarque en muchos casos. Pero lo relevante aquí es que Breuer utilizó también la hipnosis profunda para que la enferma expresarala conexión generativaperdida y poder eliminar con ello la fuente de los desórdenes físicos: «Resultó así que todos sus síntomas se hallaban relacionados con intensas impresiones. Breuer que. Madrid: Biblioteca Nueva. de repente parecen cobrar un significado u organización totalmente nuevo que nos permite comprenderlos. p.en Obras completas.

En otros casos ese diálogo tiene como línea principal la reproducción del sentido que el agente atribuyeexpresa e intencionalmente a sus acciones físicas y lingüísticas. Así sucede en la metodología y en la prácticadel análisis político que Q.al contexto práctico e ideológico. ideológico y desiderativo. requiere atender a la siguiente serie de elementos: a las intenciones manifiestasde los agentes. si queremos captar el sentido intencionalmente imputado por el agente a su acción. de unas ideas o de una acción cuando lo ubicamos en el seno de la interrelación social. Fue entonces cuando.New Jersey. y a los diferentes procesos históricos de identificación e interrelaciónentre los discursos ideológicos y las acciones políticas10. aunque parece pasar por encima del sentido que el agente atribuye (conscientemente) a sus acciones. tenemos que recomponer el entramado práctico. Meanning and context. que. narración y racionalización que los mismos agentes dan de y en sus actos. a la que se reemplaza como su signo-síntoma. tanto en lo referido al análisis de la historia de las ideas (las de Maquiavelo. Tully y Q.). y aunque sea ir algo más allá del subjetivismo que a veces padece Skinner. en realidad es una especie de diálogo. que da un fondo comprensivo a ese sentido.2. ej. se pudo apreciar que los desórdenes físicos expresabanun doble sentido: un evidente sentido de valoración negativa («es malo y repudiableel dolor humano») y un sentido simbólico o representativode la emoción reprimida. y ello permitió verlos como síntomas de la represión de esas emociones. mantenido con las diferentes imputaciones o enmarcados de sentido (conscientes. histórica y comunicativa. podríamos decir que lo que se hace es recomponer el fondo práctico-significativoque posibilita y satura la (re)producción de acciones sociales. 10 Ver especialmente la recopilación de sus artículos metodológicos: S. discursivo. Skinner (eds. el que el sentido o significación de una acción alude tanto a componentes de simbolización como de valoración. a la descripción. pues es la valoración (sentido) negativa la que al reprimirsegenera la aparición de un síntoma (signo-sentido). Es decir. y que ello supone dotarnos de los medios necesarios para comprender y explicar ese texto o esa acción. inconscientes y prácticas)que el mismo agente hace. Para mi propuesta es importante darse cuenta de dos hechos: en primer lugar. en segundo lugar. Princeton Univ. de la objetivación científica del sentido de una acción. Hemos visto un ejemplo de la atribución objetiva o. 51 . y. 2.) como en lo referido a las explicaciones (incluso las causales) de las acciones humanas. Press. Seguir sus propuestas implica admitir que accedemos al sentido de un texto. p. o círculo interpretativo. que los dos sentidos expresadosestán interconectados. De este modo. Este importante politólogo británico ha venido a defender que el estudio de la realidadhumana. 1988.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN riores. mejor dicho. Skinner defiende y realiza. incluso a pesar del positivismo reinante.

Pero para evitar esa artificialidad hay que empezar un movimiento circular por el que a partir de las informaciones acumuladasse va reconstruyendo la perspectiva (o marco de orientación. significativo o expresivo de lo irrelevante.FERNANDO J. Nuestro caso de referenciava a ser una investigación realizadapor un reconocido sociólogo español (Mariano FernándezEnguita) sobre el alto grado de abandono de la escuela entre la población gitana española11. sentido y valoración) desde la que hablan los y las entrevistadas.que nos ha de permitir filtrar e interpretarlas informaciones y datos que ellos y ellas mismas nos han dado. y eso. 52 . Basta con apreciar que la práctica cotidiana del investigador social concita la necesidad básica de entender lo que pasa. Cuando el investigador se tuvo que enfrentara los datos que le proporcionaban las entrevistas en profundidad previamente realizadas. a la vez que le ayudabaa intentar sortear esas identidades artificiales que emergen como entrevistados. La preadecuación interpretativa y ese movimiento circular suponen una especie de reproducción del proceso de culturización sufrido por cada individuo en su grupo. Madrid: CIDE.y a distinguir las repeticiones que convierten una afirmación o un tema en un dato importante de las repeticiones que no añaden nada a lo ya puesto en evidencia. Esa preadecuación interpretativa le iba a permitir. el investigador afirmabaen una comunicación personal que lo que al final estaba guiando la delimitación e interpretaciónde 11 Ver M.De hecho.Lo peculiar del caso es que tuve la oportunidad de observardirecta y atentamente esta investigación durante buena parte de su proceso de elaboración y. Con ello esperaba conseguir ayuda (¿medios?)para empezar a discriminar lo informativo. sociológicos y demográficos. Fernandez Enguita. de hecho. Su colaboración no debe entenderse como acuerdo con las conclusiones a que he llegado. de comprender las acciones. requiere restablecerel fondo o marco de sentido en el que se hagan comprensibles.ya se había procurado una especie de telón de fondo preanalítico. 12 Debo agradecer a Mariano Fernández Enguita la paciencia que ha tenido conmigo y el buen humor con que ha asumido la incómoda posición del investigador investigado. en concreto. 1994 (en prensa). empezar la construcción y el análisis de los datos. como en el caso de los datos que ha ido recopilando. antropológicos. GARCÍA SELGAS 2. acontecimientos y declaraciones que le sirven de referencia. Escuela etnicidad: el caso de los y gitanos. los temas o el modo mismo del diálogo. durante la consolidación y el análisis de los datos obtenidos12. percepción. Podemos ratificaresta idea en un contexto más próximo. aunque no pierdo la esperanzade que termine siendo así. mediante la lectura de diferentes estudios estadísticos. Es una reproducción externa o reconstrucción que se da en cualquier estudio cualitativo serio. históricos.3. y que son en buena parte resultado de lo artificioso que para el propio discurso (interéspoder-saber) de los entrevistados resultan las preguntas. aunque en este caso sea especialmente difícil y llamativo porque implica una cultura diferente de la que constituye al agente-investigador.

o que el sentido de cualquier acción. en mayor o menor medida. determinadapor la captación de su sentido14. que caracterizansu composición de lugar. 53 . y las formas de representacióndel mundo. que había terminado por incluir los siguientes componentes mínimos: los principios y elementos de relación económica (trabajo por cuenta propia). es evidente que no existe la interpretación definitiva. era una especie de modelo global de la forma-de-vida gitana. Skinner. Ese modelo global de la forma-de-vida que el investigador ha necesitado reconstruir.Pero. disposiciones y valores que enmarcan las conductas de estas gentes. Podríamos incluso mirar la especificación de los elementos del modelo global como una explicitación de los componentes que aquellas subjetividadesponen en juego a la hora de producir y captar el sentido de las acciones en su propia vida.4. 2. aunque haya elementos para en un momento dado preferir una interpretación a otra.y que en estudios sobre realidades sociales culturalmente mucho más próximas se hace menos explícito. es decir. por ahora. etc.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN los datos. Se pueden extraer sugerencias importantes de los casos considerados13. más que los intereses investigadores iniciales. de mitología. esto es.. será suficiente si nos quedamos con tres conclusiones encadenadas: i) La comprensión de una acción viene. 14 Hay que tener en cuenta que la relevancia del sentido a la hora de comprender la acción varía dependiendo de diferentes circunstancias. que. Se nos estaría adelantando una especificación de los elementos básicos de ese entramado o trasfondo. de parentesco (linaje) y de organización espacio-temporal(itinerancia) con que este grupo organiza su vida. A lo que sin ninguna duda se parece mucho ese modelo global es al entramado práctico-discursivo que. ii) Paracaptar el sentido de una acción hay que tener un mínimo conocimiento de las condiciones que posibilitan la configuración de ese sentido. se asemeja a aquello a lo que nos vamos a referircuando hablemos del trasfondo de la intencionalidad: aquello que posibilita la atribución e interpretacióndel sentido de las acciones. el conjunto de los principales hábitos. siempre depende del contexto práctico en que se inscribe su realización. de percepción de los extraños. Son condiciones que los y las agentes suelen dar por establecidasy que constituyen lo que hemos denominado el trasfondo práctico-discursivoen que se asienta el 13 Por ejemplo. nos dota de un fondo comprensivo del sentido de la acción. varía según las acciones sean más o menos ordinariaso extraordinarias(regularidady diferencia). puede verse como paralelo e incluso parecido al conjunto de elementos que una vez apropiados configuran (lo social del) al agente. los elementos de identidad y obligación que perfilan a cada género. como las precisiones sobre el sentido de la acción y sobre los materiales y elementos del trasfondo que han sido presentadas. como vimos con Q. en la vida vivida. incluso las acciones verbales.y quizá habría que retener alguna de ellas. Por ejemplo.

BOURDIEU de «red de circuitos de causalidad circular».. Ver El sentidopráctico. tenemos que (re)construirlos marcos en que se sitúa la acción.1). en la medida en que éstos sean coincidentes o no con aquéllos. a su vez. Es decir. 16 Las propuestas filosóficas abstractas como el ser-en-el-mundo heideggeriano o la formade-vida wittgensteiniana y las explicaciones sociológicas comunes como hablar de internalización o socialización.9. Si queremos entender qué ocurre o cómo es la realidad social.Y para ello es necesario tener claro qué elementos 15 Esta noción de visión sinóptica de la totalidad subyacente está muy próxima a la de captala liga a la idea ción del trasfondo y puede tener la ventaja de que. lo cual nos facilitaráafrontar directamente la pregunta sobre el trasfondo del sentido de la acción (3. al contexto práctico y al sentido mismo15.o. sobre un trasfondo o totalidad y.o.México: FCE. capítulo 5 y. que para dotarnos de unas bases metodológicas sólidas sobre las que realizarla atribución de sentido y la consiguiente comprensión de las acciones. las pp. habría que situarse en el movimiento perpetuo de la reflexividad. Pero para evitar caer en pseudosoluciones16conviene dejar claramente planteado el problema desde el comienzo (3. cap. Economía Sociedad. GARCÍA SELGAS sentido de la acción. el conocimiento producido estará condicionado de una u otra manera. Y ello implica elaboraruna visión sinóptica de la totalidad que subyace a la acción. Esto es. § 1. 1922). para captar el sentido de la acción hay que acceder a una reconstrucción del trasfondo de sentido. iii) La elaboración de esa visión o de aquella reconstrucción se hace. El problema principal surge cuando nos preguntamos qué configura y sostiene a esos marcos. 1980). en su desarrollo. y las geometrías sociales de los deseos privados. Estos códigos. al agente. entre otras cosas. 1991 (e. 1983 (e. § 3. En concreto. los conjuntos de normas y valores sociales y públicos. y 54 . tenemos que (re)construir los códigos de expresividady representación.1. especialmente.4-1.3). más parecen reformulaciones del problema que posibles soluciones. 140-142 y 164-165. hay que clarificarla geografía conceptual que nos hemos ido encontrando y los pasos que ella nos permite dar (3. Es decir.. 3. Weber. Y en este sentido podemos referirnosa ellas como pseudosoluciones. conjuntos y geometrías son los marcos específicos de significado que hacen posible que una conducta cobre algún tipo de sentido y con ello se convierta en una acción. Madrid: Taurus. P. que en realidad es siempre una corriente de acciones materiales y discursivas. 17 Ver M. Dicho de una manera más tradicional: comprender una acción requiere captar el sentido que el agente imputa a su conducta (la intención con que la realiza)y el complejo de significado práctico en que se sitúa (el marco de sentido vivido por los agentes)17.2). ASENTAMIENTO DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN: SU TRASFONDO Llega ahora el momento de dar respuesta a las exigencias planteadas.FERNANDO J. I.

)» Métodosy técnicas cualitativas de investigación en Ciencias sociales. el saber lo que se puede. Por ello.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN permiten concretar aquella imputación y con qué material se amagalma ese complejo de significado. ligue directamente el sentido con un código o estructuraobjetiva). Los primeros elementos que se proponen para especificar lo que configura y constituye esos marcos son las intenciones y los discursos o narracionesque los agentes exhiben. Gutiérrez (coords. El caso de la investigación terapéuticade Breuer nos mostró que el sentido de una acción es a la vez representaciónsimbólica y valoración normativa. Sin embargo. es una entidad semántica (pragmático-semántica. Delgado y J. tiene el conocimiento prácticohabitual. J. El sentido de la acción es un sentido-significado. lo que se debe y cómo hay que hacer. que son posibles merced a unas regularidadesestructuralesque 18 Una exposición bastante más pormenorizada y fundamentada de las aclaraciones y pro«Análisis SELGAS. en J.La acción tiene en la intencionalidad y en la intervención del agente en un espacio material y sociopolítico unos componentes básicos. y que resultan imprescindiblescuando. Esas tendencias perjudicialesy complementarias también hay que evitarlas en el concepto de acción: la acción no debe ser reducida ni a un evento aislado ni a una determinación estructural. Pues bien.2. que es el eje de la configuración materialy simbólica de las acciones. que consiste en poder dirigirse a algo predeterminado bajo la forma representacional de un contenido intencional. como aquí. en cuanto indagamos en cada uno de ellos nos vemos remitidos tanto a prácticas comunicativas concretas cuanto a una capacidad general del ser humano llamada intencionalidad. por ejemplo) o que. es decir. lo que hacemos es una somera presentación de los picos o pasos principalesde esa investigación18. M. resulta que las prácticas comunicativas y los estados intencionales necesitan. algún marco de sentido que permita especificar sus respectivos contenidos. se siga un modelo objetivista (que. puestas conceptuales presentadas en este apartado puede verse en F. etc. y es un sentido-orientación. Es una capacidad que se concreta en creencias. a su vez. Y para ello es importante que percibamos el papel central que. 3.normativa o desiderativa. para dar asiento a la (re)producción del sentido de las acciones. Las ideas que fuimos extrayendo de los tres casos considerados en el apartado anterior nos ayudan ya a introducir algunas aclaraciones que son necesariasa la hora de investigar esas condiciones de posibilidad. 1994. alternativamente. miedos. es una entidad de la geografíavalorativa. frente a la conciencia y al inconsciente. Madrid: Síntesis. deseos. intenciones. GARCÍA del sentido de la acción: el trasfondo de la intencionalidad». por ejemplo. 55 . sería más correcto).A esto hay que añadir una aclaración que resulta fundamental: es necesario evitar que se interprete esta doble naturalezadel sentido de la acción en clave subjetivista (ubicándola en el inconsciente. hay que estudiar las condiciones de posibilidad de la intencionalidady de la narratividadcomo vía privilegiadapara buscarlos fundamentos ontológicos de los marcos de sentido de las acciones.

una práctica. legitimación y producción. por su base. Por ello me limitaré a presentarloscomo eslabones no cerrados: i) La acción es una realidadprocesual. que ese fondo o entramado comprensivo es. está siempre ligada a las estructuracionesde dominación. discursivo y desiderativo. prácticay dual que se asienta en la existencia de unos agentes capaces de participarmaterial y simbólicamente en los marcos de sentido correspondientes. entre cuyos elementos constitutivos aparecían los siguientes: principios de organización familiar y espacial. por tanto. hay que ver sobre qué bases interviene el agente y qué discurso despliega. iv) Ese conjunto básico o trasfondo general es el lecho rocoso sobre el que en última instancia descansan los marcos de sentido. constituye su sentido. ii) Dado que para comprender un conjunto de acciones. una intencionalidad y unos discursos o juegos-de-lenguaje. puede realizaracciones y convertirse en agente social si el contenido intencional y la narratividad que cualifican su acción están ligados. además de unida a la carga valorativa.A ello tenemos que añadir ahora. estos tres elementos se configuran. en última instancia. Fernández Enguita ya nos permitió afirmarque tras el sentido de la acción hay un fondo comprensivo o entramado práctico. Por lo tanto. medios de identidad personal y social. y formas de representación y percepción socialmente características. intencionalidad y discursos) y posibilitan sus funcionamientos. disposiciones y valores. Una vez hechas estas aclaracionesson fácilmente comprensibles los primeros pasos de mi propuesta. en buena medida. individual o colectivo. Las diferentes formas en que el trasfondo emerge y trabajaconstituyen a esos tres elementos ontológicos (agentes. que ellos ayudan a reproducir. iii) Sin embargo. GARCÍA SELGAS la misma acción ayuda a (re)producir. conjuntos específicos de hábitos. No olvidemos. mantienen y redefinen sobre la base de un trasfondo general de significado o sentido.FERNANDO J. tras lo dicho sobre los conceptos de sentido y acción. v) En tanto en cuanto queramos captary comprender de forma científica 56 . a algún conjunto de marcos de sentido. Así. conviene percibir la acción como un momento de la corriente que constituye la práctica social y no olvidar que su carga expresivo-simbólica. podemos afirmar que los elementos ontológicamente básicos para la emergencia y comprensión del sentido de las acciones son: unos agentes socialmente competentes. que encuadran el sentido de la acción. La revisión de los trabajos de Q. Es la condición de posibilidad de su (re)producción. Skinner y de M. los contextúales y los estructurales. común condición de posibilidad de la configuración de los marcos intencionales. un agente. que aclarar la naturaleza del trasfondo de la intencionalidad nos conduce a hablar de aquello que hace posible la contextuación y el condicionamiento estructural del sentido de la acción. En esa realidadse expresa un contenido intencional o representacionalque.

el trasfondo conjuga su historicidad y su permear todos los ámbitos de la vida (desde los más profundos a los más superficiales)con un venir constituido por la sedimentación de la vida en hábitos. necesitamos clarificarese trasfondo general y cómo trabaja. y el papel cada vez más importante que la corporeidadjuega en ese proceso. De aquí que afirmemos que su naturalezaha de ser biosocial y que su funcionamiento ha de sostener las condiciones de posibilidad del agente.3.y la configuración dinámica de esquemas corporales. que llamaré. hacen que la construcción de la identidad sea un tanto dependiente de los otros dos procesos o manifestaciones. los modos concretos en que. esto es. 3. cit. disposiciones. de manera genérica. creencias prácticasy biografías. 19 Cfr. el trasfondo se realiza. en nuestro contexto espacio-temporal. modelos de conducta. instintivo o natural y lo sociocultural. esto es. pero sobre todo en la construcción histórico-política de una subjetividad y de un interlocutor interno al sujeto (el self. «Análisis del sentido de la acción: el trasfondo de la intencionaJ. la naturaleza y las manifestaciones principalesdel trasfondo.ypp. Los procesos de identidad constituyen la manifestación más evidente por su ligazón directa con los procesos de capacitación práctica y simbólica de los agentes sociales. Continuando con el tono categórico adoptado. En la construcción de identidades colectivas. Sin embargo. son tres esas manifestaciones actuales:los procesos de formación de las identidades personales y sociales. Así diremos que. y especialmente el último. Ya tenemos los datos mínimos para presentar lo que llamo las manifestaciones actuales del trasfondo. pero sin olvidar que lo que aquí se afirma ha sido argumentado en otro lugar19. la fragmentación actual de las identidades. García Selgas. lidad». nos permiten ver que el trasfondo habita el espacio mediacional abierto por la falsa dicotomía entre lo presimbólico. La configuración histórica de una subjetividad otorga un asiento relativamenteunitario a códigos de expresividad. tanto como las del código o capital simbólico y las del espacio de interacción.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN el sentido o significado de las acciones sociales. Es patente que este último paso nos deja directamente enfrentados a la necesidad de profundizar en los rasgos. Vayamosa ello.. Son sus modos de funcionamiento. se produce una continua interpretación reflexiva y una narración de la propia biografía que dotan al agente de un sentido. 499-514. en op. En concreto. 57 . F. que condensan y (re)crean marcos de sentido de la acción. una moralidad y una posición social específicos. unida a la prevaleciente concepción distributivo-dialógica del yo. el enraizamiento de conjuntos de disposiciones duraderasy transferibles.órdenes normativo-valorativosy geometrías desiderativassociohistóricamente condensados. el yo). se despliega y se convierte en condición efectiva de posibilidad. con su intencionalidad. Estos rasgos. estando sociohistóricamente constituido y narrativamenteestructurado. en la construcción de la identidad personal.podemos indicar unos rasgos existenciales generales (ontológicos) del trasfondo. procesos de encarnación. etc.

en la inscripción. No obstante. 44-47. entre otros hechos. Cambridge (Mass. La solución nos la da el recordarque el eje central de este proceso está en la corporeización de la objetivación histórica.me atrevo a afirmarque. JOHNSON. incluidas las interacciones con el medio. pp. posibilidades y prohibiciones inscritas en las condiciones objetivas.ObjectsofDesire in Modern Narrative. es decir. el punto atractivo del concepto de habitusse termina convirtiendo en su punto débil cuando nos percatamos de que con él puede haberse trasladado al interior del agente la tensión entre la autonomía subjetiva y el condicionamiento objetivo. si no antes. Parafuncionar como procesos consolidadoresdel trasfondo de la intencionalidad y del sentido. que. y siguiendo una línea de investigación en cierto sentido inversa a la nuestra.op. por la que la constitución de las identidades se fundamenta en la configuración de estructuras estructurantes. ha puesto de manifiesto que la estructuración ecosocial de nuestra corporeidad es fundamental respecto a la determinación de quiénes somos y qué medios o procesos de racionamiento y significado podemos usar. 1993. y que generan y estructuranlas prácticas individuales y colectivas de un modo condicionado pero no determinado: es la configuración histórica. encontramos que P. etc. de sistemas de disposiciones. Ver P. coordinación y movimiento socializados. crean vínculos y conexiones que son condicionantes de nuestra conciencia y nos dotan de identidad. Lakoff. M. esquemas de movimiento y percepción.): Harvard University Press. aunque los tres procesos o manifestaciones del trasfondo se desarrollancasi simultáneamentey con cierta autonomía. Johnson y otros. así como las disposiciones y capacidades aportadas por el habitus. 58 . al analizar el lugar del cuerpo como objeto narrativo moderno. Por otro lado.La continuidad y característicasotorgadas por la identidad. Desde nuestro nacimiento. práctica y corporal de un agente socialmente hábil. 193 y passim. por un lado. necesitan una constante naturalizaciónhistórica de distinciones y oposiciones sociales que las enraize en la organización dinámica y 20 Pienso. cit. en el cuerpo mismo de los agentes. en el programa de investigación de G.que a su vez descansan en la continua e histórica conformación de la corporalidad. sólo pueden funcionar si las prácticasimplicadas pueden ser almacenadascomo formas naturales de conducta. Body Work. GARCÍA SELGAS El enraizamiento de conjuntos de disposiciones duraderas. inculcadas por las oportunidades.. Ver M. como proceso de asentamiento de marcos de sentido. de modo que no se puede contar historias sin hacer del cuerpo el vehículo básico de significación y no se pueden determinar identidades sin precisar previamente la corporeidad sexuada. nos encontramos lanzados a un proceso progresivo en el que las orientaciones corporales. Este concepto permite establecer una interesante conexión entre el sentido práctico del agente capaz y el sentido «objetivo»de las condiciones y situaciones de interacción. que se incorporan en cada organismo como disposiciones duraderas. es posible encontrar una especie de dependencia interna. Brooks argumenta que las narrativasliterariasy plásticas modernas han terminado por hacer del cuerpo fuente y espacio de significados. El habitus es un sistema de estructurascognitivas y motivacionales. percepción. Apoyándome en lo dicho y con una pequeña ayuda de dos investigaciones parejasa la mía20. se conceptualiza principalmente a través del desarrollo que Bourdieu ha hecho de la idea de habitus. BROOKS.FERNANDO J.

El sistema de estos esquemas generativoso conjuntos de disposiciones resulta una condición básica para la comunicación lingüística. garbo.masculino-femenino) que son primariamente patentes o tienen sentido porque están enraizadasen la organización. Aprendemos algo más sobre la encarnación si recordamos las formas en que esos conjuntos de disposiciones se depositan en nuestro cuerpo. más de entrenamiento y adiestramiento que de educación discursiva. Pero. hablar. El resultado 21 Ver P. ademán. El sentido práctico. 1991. etc. por el que las taxonomías y oposiciones sociales básicas van cobrando carta de naturalezaen nuestra propia corporalidad. etc.4. moverse. pensamiento y acción. Así veremos aparecerla encarnación bajo las siguientes formas: i) como esquemas corporales que tienen un cierto correlato en las redes neurales. esto es: que está ligada al conocimiento práctico. La oposición entre la política abierta. hacia dentro. que se dirige hacia arriba. Efectivamente. que tiene un carácterhistórico y narrativamenteestructurado. izquierda-derecha. aire. para el contenido intencional de los estados mentales y de las acciones. Se puede llegar a la noción de encarnación a través de diferentes caminos.ii) como una parte o aspecto comprensivo y global de la conducta (maneras de andar. cap. y otra manera (la femenina) cuya organización y movilidad corporal se dirige hacia abajo. Pero para entender mejor el proceso de encarnación nos es más útil atender al bien conocido ejemplo puesto por Bourdieu21para mostrar cómo toda una mitología política se enraiza (=encarna) en nuestras maneras corporales. el eje central del proceso de configuración del habitus ya nos muestra que la encarnación es el resultado de experiencias pasadas depositadas en cada organización vital en la forma de esquemas de percepción. hacia los otros hombres. moverse. paso. al interior de la casa.. iii) como clasificaciones o taxonomías prácticas (arribaabajo. dado que aparececomo el último eslabón de la cadena. comportarse.de frente-detrás. resulta más directo desde aquí llegar a él a partir de una profundización en el concepto de habitus. una trabajadoraexperta. Es un proceso intensivo.que está en el fondo y en la superficie.secretay subterráneade los siervos (dominados) se encarna bajo/en la oposición entre una manera (masculina) de andar.y que habita el ámbito mediacional entre lo naturaly lo cultural. Madrid: Taurus.). iv) como el porte o estilo con que se presentan y actúan los agentes (gesto. 59 . etc. Los procesos/productos de la encarnación ya nos permiten afirmarque en ella se dan todas las característicasque hemos imputado al trasfondo de los marcos de sentido. hacia fuera. Bourdieu. mediante el desarrollo crítico de un concepto tan extendido como el de experiencia (un hombre de experiencia. y para la homogeneidad de las prácticassociales.). hacer el amor. por ejemplo. pública y manifiesta de los señores (los dominantes) y la política cerrada.). la experienciay la ordenación corporal de los agentes. 1. etc.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN el cuerpo de los agentes: necesitan un proceso básico de encarnación de marcos sociales de sentido.

Por lo tanto. Espero mostrar aquí que mi atrevimiento está justificado incluso más allá de estos dos motivos. GARCÍA SELGAS es que los esquemas y organizacionescorporales no sólo constituyen elementos básicos en los procesos de identidad. nos enfrenta con el hecho problemático de la viva confluencia interna entre la carne (la naturaleza. A la hora de dar nombre al proceso de corporeización de sistemas disposicionales. lo cual nos permite encararel insoslayable problema de la dicotomía entre lo natural y lo cultural con menos trabasy frontalmente. una realidado una especie nueva. los signos objetivos y los intérpretes subjetivos deberían ser vistos como configuraciones de la encarnación histórica de oposiciones y significaciones sociales. y que están relacionadasinternamente con el proceso por el que nos convertimos en agentes sociales competentes. Los códigos lingüísticos. he tenido en cuenta que no parecía que estuviéramos descubriendo un continente.ha sido lo que.FERNANDO J. me ha llevado a impulsar una especie de secularizaciónterminológica de un concepto que tiene una enorme carga religiosa. en buena medida. § 4. sino que además encarnan un código con el que producir mensajesy dan acomodo al aparatoperceptivo e interpretativo. Nuestras nociones de cuerpo y encarnación deben sufrir transformaciones en las ciencias sociales y en las naturales. También podemos recuperarla intuición pragmatistade basarlos procesos semióticos en la constitución viva de disposiciones y expectativaspara la acción. Según vamos profundizando en el proceso/producto de la encarnación vamos ganando en claridad respecto a las condiciones de posibilidad de los marcos de sentido y de su reproducción analítico-científica. REAPROPIACION Y SECULARIZACIÓN DEL CONCEPTO DE «ENCARNACIÓN» La posibilidad de dar solución a esta serie de problemas terminológicos y conceptuales. Con ello nos deshacemos de la metáfora productiva (producción social de significado) y de la tradición intelectualista (que reduce lo semiótico a lo discursivo o lingüístico). El asiento último y contingente de la configuración de habitus y de la construcción de identidades aparece como una prótesis vital de posibilidades de significación. se nos hace más visible que el trasfondo de sentido. Es decir. que van más allá de la piel de los individuos. en tanto que basado en la encarnación.de forma que ambas aparezcan como entidades dinámicas. Por ejemplo. abiertase históricas. el espíritu). lo más indicado no era crear un neologismo sino buscar algún término ya existente y trabajar discursivamente su empleo para que adquiriera las referencias y los empleos 60 .la materia) y el sentido (la cultura. junto a la necesidad de reunir todas las fuerzas posibles en el enfrentamiento con la dicotomía naturaleza-cultura. sea a la vez condición y resultado de las prácticassociales significativas. La aceptación de esta propuesta teórica nos impele a una renovación de conceptos técnicos y de nociones y metáforas tradicionales.

Para hacer más difícil todavía esa posibilidad creo conveniente puntualizar que. la consolidación material y carnal de marcos de sentido (significativo y desiderativo). etc. puede parecer que la constitución de una subjetividad. quizá tenga razón L. un dualismo. esto es. tome forma corporal) se corresponde bastante bien con el proceso que queremos designar22. el nivel de consideración debe ser el filogenético. lo que es peor.que conlleva toda una larga ristra de disputas y metáforasteológicas.2) pondrán en evidencia 22 Aunque me parece difícil.1) y las característicasdel uso propuesto (4. 1994. No es posible pensar dos cosas separadas. Estamos ante un movimiento constante de una especie. aunque desde un nivel estrictamente ontogenético. al menos desde la visión que instaura la encarnación como consolidación primigenia del trasfondo. Sin embargo.) 61 . F. tienen una existencia virtual: sólo existen en tanto que encarnadas. una idea. Desde aquí es fácil ver que esas ideas. los candidatos más plausibles en castellano ofrecían y ofrecen diversos problemas: i) «incorporación». ii) En realidad. 127-134.que tiene un sentido único y muy preciso (=efecto de encarnar una herida) que no corresponde con lo que se quiere afirmar. etimológicamente. resulta que: i) No es posible pensar la constitución de una subjetividad o agentividad social independientemente de. espíritus o marcos de sentido. Y ello por las siguientes razones terminológicas: el sentido central de «encarnación»(=acción y efecto de que un espíritu.en tanto que activadas. y iii) «encarnación». que pudieran aparecercomo preexistentes a las subjetividades individuales. Esta opción implica tener que hacer una especie de secularizaciónlingüística que nos lleve a un uso laico o seglar de un término teológico-religioso y a un uso ampliado del correspondiente término cotidiano. constantemente connotan una idea que queremos desechar (=adición o añadido sobre algo que ya estaba y de lo que puede ser separado). Mi decisión ha sido usar como base el tercer candidato. siempre concretado en espacios socioculturales determinados. pero sin excluir radicalmente a ninguno de los otros dos. carnis)»refuerzala idea de conexión interna entre la posibilidad de (marcos de) sentido y la constitución de la corporalidad. El contenido del dogma (4.. en éste sería la idea. representaralguna idea o algún personaje. pp. aunque originariamente se derive de «cuerpo».al hacer referencia al movimiento de «entraren» \in latino=en) «la carne» (caro. Pérez Latorre y pueda creerse que el empleo de este sentido central de «encarnación» termine cayendo en el defecto que antes he imputado al empleo de «incorporación». que nos permite indicar la relación con la constitución de identidades. como el que alude a personificar.que. de este modo. y con ello alimente el dualismo: mientras en el primer caso lo preexistente sería el cuerpo.tiene una serie de sentidos que en casi todos sus usos sólo aluden al cuerpo metafóricamente y. nos ayude a ver el papel fundamental que cumple el cuerpo en la constitución y el conocimiento de la realidadsocial. que reintroduzca el supuesto de una adición o añadido sobre (o de) algo que ya estaba. (Cfr. Teoríasocialy Metateoria hoy. o aparte de. Madrid: CIS/Siglo XXI.ii) «encarnamiento». J.EL ««CUERPO»COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN oportunos y.algunos de sus sentidos secundarios nos son de utilidad. «encarnación». García Selgas. identidad personal o individualidad es un proceso sociobiológico en el que estructurasy marcos de sentido preexistentes se van aposentando en la configuración de ese/a agente. y.

que se verán ratificadasal exponer algunos de los resultados de su aplicación (4. tiene verdadero cuerpo. con cuerpo y alma espiritual. el Absoluto. no eternamente preexistente» (p. En todo el cristianismo. ii) «Por tanto. que constituye su contenido específico y su fundamento último.3). El misterio de la Encarnaciónapareceligado intrínsecamente a toda la cristología y a la doctrina de la Redención. II. preexistente).. Y la hizo suya en verdadera.. la Encarnación es su misterio central. (. GARCÍA SELGAS la corrección y adecuación de esa secularización y reapropiación conceptual. Barcelona. tomada de María virgen.1. conse23 K. que es verdadera madre del hombre asumido. es verdadero Dios y verdadero hombre. reveladaen el Antiguo Testamento. No voy a olvidar la doctrina oficial de la Iglesia católica. ambos predicados no dicen lo mismo y. «Encarnación».W.. 1972. a la única persona del Verbo le pertenecen dos naturalezas:la divina y la humana. y. lo que ellos expresanpertenece a un solo sujeto»23. su cuerpo se unió con la persona del Verbo pero conservando como forma esencial un alma espiritual y racional.14). el que se encarna en la figura de Jesús.. Herder. SacramentumMundi. esto es. Enciclopedia Teológica. en AA. 555. nombrado por una de las naturalezas. en el momento de la concepción. 557). Es el misterio que expresa la convicción de que Dios mismo. con lo que se abría la vía de la salvación. se realiza y hace efectivo en el seno de la fragilidadhistórica y habita en ella. se comunica con lo finito (sus criaturas humanas) en la facticidad concreta de Jesús de Nazaret. incluso más adelante haré referenciaa algún punto característicosuyo. 24 Siguiendo a K.FERNANDO J.) y. cit. de aquí que haya una larga historia de controversiasy disputas de todo tipo. y con ellas caracterizarla encarnación de modo genérico como un acontecimiento o proceso en el que se dan los siguientes hechos: i) la palabraprofética. Esta unión hipostática pertenece a los misterios absolutos de la fe» (p. Esto no quita que haya habido algunas tradiciones más o menos minoritarias (o heréticas) en el cristianismo que cuestionaran esta idea. 557).op. con toda su inmaterialidad.).. divina. iii) es el propio Dios el que se une de forma real y concreta. en sus dogmáticas y en sus teologías. 4.. sustancial y definitiva unidad» (p. ii) es también el Logos helenista de la razón y la inteligibilidad universales. que obra y nos sale al paso [=Jesús].. vol. sin embargo. p. de este sujeto único. el Dios verbalmente revelado. es decir. por tanto. destiladas de las diferentes disputas históricas. iv) «carne» no designa sólo la corporeidad. podemos resumir la doctrina oficial de la Iglesia católica en las siguientes ideas: i) «El Verbo (Logos) eterno (o sea. con su cuerpo y su alma espiritual. el Hijo del Padre. un solo y mismo sujeto es Dios y hombre. Y ello a pesar de que desde Orígenes ha estado claro para la mayoría de los cristianos el contenido básico del dogma: «este uno concreto.pero prefiero empezar recogiendo una serie de afirmaciones. pueden predicarse las propiedades de la otra (comunicación de idiomas).. (. 62 . como el papel otorgado a la Virgen24. Rahner.). por la unión hipostática una naturalezahumana. de modo que en Jesús (el Cristo) «el Verbo se hizo carne y puso su morada entre nosotros» (Jn 1. RAHNER. y iii) «Jesucristoes verdadero hombre. sin mezcla ni separación. a una corporalidad humana. 556). con su impotencia y fragilidad. no metafórica ni mítica. en su fe. como segunda persona de la Trinidad hizo suya. creada en el tiempo. sino toda la naturaleza humana. (.

Es más fácil seguir dentro del moderno edificio construido por Descartes. lo que el objetivismo moderno rechaza de este misterio es que. para muchos) cuanto hacerse ser humano en un proceso vital.Barcelona. además. mental) y la finita (carnal). no pueden calificar la encarnación de milagro o de mito. También contamos con la articulación de la visión descendente o antigua y la ascendente.en P. redentora o moderna de la relación entre el Espíritu y la carne. 532-533.en la doctrina de la Encarnación. aspectos y virtualidades. por la que creen en la venida en la carne del propio Hijo de Dios vivo. etc.He aquí dos preciosas aportaciones conceptuales a nuestra noción: la unidad de naturalezasdiversasy la retroalimentaciónentre lo espiritual (cultural o simbólico) y lo carnal (corporalo material). En gran medida. DORÉ(op. se quiera defender la unidad ontológica de dos naturalezas conceptualmente contrapuestas: la absoluta (espiritual.). Herder. tanto la naturalezahumana como la divina se darían de forma completa en Jesús y estarían sostenidas por el despliegue del Verbo. de modo que la encarnación es tanto el hacerse carne (en el seno de la Virgen.Pero esta inclinación a lo sencillo. fácil y cómodo es una 25 Ver J. Kant. cit. por ello. un agente social). Lo misterioso surge. poblada de híbridos y monstruos. Pero. Así tenemos el concepto de la unión hipostática. según la doctrina. Comte. «los cristianos no disocian la fe. más allá de la paradójica realización concreta de una profecía. 535).. Diccionario de las Religiones. ésta quedará habilitada y caracterizadainmediatamente al destacar. p.EL «CUERPO»»COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN cuentemente. Es más sencillo escandalizarseque cuestionar esa contraposición conceptual (el dualismo). entre otras cosas. 63 . pues ésta se pretende literalmente cierta. Hay un encadenamiento de problemas-solucionesen este dogma que coadyuvan al uso propuesto. Resulta muy útil para solucionar nuestros problemas terminológicos y conceptuales reunir esos cuatro hechos en una relecturaque nos muestre la encarnación como el movimiento por el que la divinidad (entendida como espiritualidad o inmaterialidad) o la inteligibilidad del Logos se actualiza de forma concreta o histórica en la corporeidadhumana. o que caminar por los desiertos vacíos de normas. del carácter paradójico de su formulación y de que ello resulte escandaloso para quienes. pp. El aspecto de misterio que poseen estos y otros ingredientes de la noción teológica también se alia con nosotros a la hora de desvelarla peligrosa simplificación en que caen los objetivismos. identificando la experiencia con lo evidente o lo verificable.que retorna al Espíritu26. mortal y postmortem. de la esperanza en la resurrección de la carne». que salir a la heteróclita metrópoli actual. 1987. Puoupard (ed. valores o jerarquíasuniversales. la «encarnación»señala igualmente un llegar a ser verdadero y completo ser humano25.«Encarnación». 26 En palabrasde J. Nos aproximamosasí a la reapropiaciónque propongo. según el cual sólo hay una persona (la del Verbo trino) y. se encuentran con que.una serie de problemas.. DORÉ. configurando con ello un sujeto humano auténtico y completo (=una subjetividad plena.

un proceso de encarnamiento28. podemos proponer que se vea la in-corporacióndel alma en el hombre (individuo) a la vez como un remero o eco de la encarnación de Cristo (da la posibilidad de acceder al Logos y emitir signos. Ensayosdefibsofla social. Por ejemplo. ahora se les puede añadir el encontrarse huyendo de una paradoja misteriosa a otra. Paraapreciarlaconviene recordarsu relación con las doctrinas del pecado. es una vía postmortemen la que el cuerpo recuperasu unidad perfecta con el alma. Esa virtualidad. Rahner. pp. Con una cierta laxitud podemos incluso decir que ese proceso tiene como punto de referencia tendencial.Teología dogmática. que daría el fundamento sólido. 1992. en buena medida. paradójicoy/o misterioso. Aunque a su sensibilidad resulte menos escandaloso que el dogma de la Encarnación27. Madrid: Rialp. no encuentran un último sustento sólido que no sea dogmático. op. marca el comienzo de la historia personal) y como un proceso de expiación y saneamiento de una herida. Madrid: Libertarias/Prodhufi. II. García Selgas. cit. 1961. se convierte en cuerpo perfecto o totalmente informado por el espíritu.FERNANDO J. que son procesos (e incluso misterios) que se realizany actúan en el cuerpo. se hace más evidente desde nuestra estructura conceptual.. el alma se distancia de la fuente de vida que es Dios. El mismo mentalismo cartesiano. GARCÍA SELGAS actitud peligrosa para los objetivismos modernos. inamovible y común para los intercambios simbólicos. que habría abierto la vía de la redención o retorno del hombre a Dios. del alma que se ha apartadode Dios en el pecado dice la SagradaEscrituraque es «carne». vol. 1. 64 . el antropocentrismo y el progresismo ilustrado. una naturaleza incompleta e insuficiente cuya supervivencia le exige someterse a una dura terapia de configuración sociocultural (encarnamiento) '. que le caracterizany avalan.el remedio o cura de ambos desgarramientosse ha hecho definitivamente posible a partir de la encarnación de Cristo. cap. El uso más o menos metafórico de esta dogmática facilita captar las posibles confluencias entre los tres términos candidatos. 356-367 y 382-388. encontramos en este dogma la virtualidad de hacer confluir los tres términos que eran candidatos a nombrar la concreción corporal del trasfondo de sentido de las acciones. 27 Ver K. esto es. al igual que en el pecado. pues a los problemas que ya hemos visto que tienen. Por último. 28 Para la reconstrucción dogmática me baso en M. Me refiero a recordar las siguientes afirmaciones hechas por esta dogmática: en la muerte. SCHMAUS. de la muerte y de la salvación. en la incrustación o in-corporaciónvital de marcos de sentido. consistente. esto es. a la vez que facilita la reapropiación terminológica que propongo. metafórico y mítico la encarnaciónperfecta. Desde ella diremos que el proceso de encarnacióno de estructuraciónsimbólico-social de una subjetividad tiene como punto de arranque una carencia inicial. 562-565. e inaugurado la auténtica historia de la humanidad (año primero). pp. y F. Serra y F.

pues ésta. también reconoce que secundariamente «la Revelación de Encarnacióndel Verbo da ocasión a la razón para consideraciones sobre el ser personal y natural y las relaciones recíprocas entre naturalezay persona»29. a la afirmación de que un único Yo rige dos naturalezas. tales como: el que no se refierea un hecho puntual y único (acaecido en la persona de Jesús de Nazaret).) ni en negativas (el Verbo de Dios no sufrió)30. así como resaltarsu carácterconcreto y constatable. 159. SCHMAUS. En este sentido quiero señalartres aspectos concretos del modo de elaborar la propuesta que encuentran apoyo directo en la Teología que nos sirve de inspiración y cómo ello le otorga un aval adicional: i) es un uso laico o seglar que. sino a un proceso que se repite en todo ser humano. p. lejos de tener conexión con algún gnosticismo o intento de conocer los misterios de la fe por medio de la razón. 65 . En ese sentido podemos recordar algunos de los que lo distinguen del uso teológico. Entre ellas hay tres que aquí resultan pertinentes: i) con «encarnación» me refiero a unos procesos cuyos procedimientos y modos se especifican bajo la forma genérica de confluencia de lo simbólico y lo material.. viene afianzado porque esta Teología denomina «comunicación de idiomas (comunidad de propiedades)»al corazón del dogma. ii) la flexibilidad que así otorgamos a nuestro concepto hace que nos sirva de cobertura conceptual y metafórica con la que.y iii) ligar la encarnación a la posibilidad de significar y comprendersignificados. 30 Ibid.y exige que esta forma de hablar sólo se pueda utilizar en expresiones concretas y afirmativas(Dios murió.). p. Esos y otros rasgos diferencialesvienen exigidos por una serie de particularidades más específicas. Teología dogmática. pero no en abstractas(la divinidad sufrió. se refiere a los procesos históricos de configuración de los agentes sociales y de la posibilidad de la producción y comprensión de sentidos prácticos. 144. especialmente para quienes mantienen el dualismo y/o el objetivismo. pero de cuyos contenidos no se concreta nada porque varían históricamente. Pero ello no quiere decir que desechemos el respaldo conceptual. el que no se refiere a un misterio. etc. etc. 1962. además de resolver las 29 M. aunque insiste en que antes que nada esa doctrina es «garantíade nuestra salvación». metafórico y mítico que se pueda obtener de un concepto que (re)producimos todas y todos los nacidos en alguna cultura cristiana. la naturaleza humana es omnipotente.EL «CUERPO»COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN 4. Madrid: Rialp. códigos de signos y conjuntos de valores. III. ii) es un uso que ya está contemplado como posible por la Teología dogmática. y el de que en lugar de referirsea la unidad del Verbo y de lo histórico en la constitución del sujeto por antonomasia de la historia cristiana. esto es. El uso propuesto de «encarnación»parece la mejor alternativaterminológico-conceptual. este hombre es todopoderoso. vol. y así lo vamos a seguir corroborando al considerar algunos de sus rasgos específicos. Entre los rasgos más o menos peculiaresdel uso propuesto también encontramos razones para reiterarsu aplicabilidad.2. toma como referencia la literatura de la Teología dominante. sino a algo que resulta paradójico.

«constructorde lo social. un mundo que produce. 33 Según M.Nunca hemos sido modernos. la historia de las controversiashabidas en torno a este dogma (a la doble naturalezade Cristo. 4. 165.un sujetoflotante. Ver passim y.FERNANDO J. que como los sintetizadores de genes. III. no está propiamente instalado en ninguna de esas esferas. p. 130). Veamos. como aquí estoy haciendo. es uno de esos híbridos negados y hechos posible por las frágiles y cristalinas separaciones que la modernidad ha creído establecer entre lo natural. el nestorianismo afirma que «El Logos se une con el hombre Jesús [=agente] sólo moralmente y sin tocar su per- 66 .por contraste. pero tampoco lo está fuera de ellas: es un cuasi-objeto. 52-81. 1993. Estos movimientos conceptuales vuelven a hacer patente nuestro enfrentamiento con el objetivismo. En el primer caso33lo simbólico aparece como algo extrañamente adherido a la 31 B. p. Pues bien. le damos un refuerzoadicional. 32 Explícitamente dice J. Son conceptos y argumentos que sirven para desechar incluso las versiones más pulidas de los monismos reduccionistas (materialistaso espiritualistas)y de los dualismos. cit. Una de las implicaciones teológicas fundamentales del dogma de la Encarnación ha sido el rechazo del dualismo32. iii) en los términos de B. en una especie de nestorianismo o en un cierto racionalismo. como condición y consecuencia de la Encarnación.3. Latour. 533) que. atribuido a un mundo trascendenteque sin embargono es divino. encontramos que la reapropiación del concepto de «encarnación» nos ayuda a atacar directamente dos de sus pilares. Con ello se apunta la coherencia de nuestra propuesta y. ayudan a reafirmarla unidad de lo simbólico-mental (lo divino) y lo material-corporal(humano) en la acción y el agente (en Cristo). podríamos decir que el nuestro es un concepto monstruoso. DORÉ(op. pp. de toda forma de dualismo». una vez reformulados. de todo dualismo. y en una corporalidad que sólo alcanza su conformación plena en tanto está inundada y sostenida por el Verbo. Schmaus {Teologíadogmática. LATOUR.. Madrid: Rialp. cada uno de los tres tipos de caso: i) La negación sutil de lo simbólico en la acción puede basarse. resumidamente y por ese mismo orden. desplazándonos al nivel de la ontología. lo social y lo divino: es una de esas quimeras. como son el dualismo y toda una serie de supuestos. GARCÍA SELGAS cuestiones terminológicas.Madrid: Debate.ya que sólo este rechazo hace factible pensar en un Logos inmaterial e íntimamente ligado a una materialidadhistórica concreta.ligados a él. nos ayudamos para desechar el dualismo y revisar nuestra ontología. Esto también explica cómo es posible hablar del fin de (la ilusión de) la modernidad y defender simultáneamente la actualidad de un concepto básicamente premoderno. más o menos mentalistas o intelectualistas. Quizá por ello. p. al considerar alguno de sus resultados. entre otras cosas. los sistemas expertos o los ciborg. especialmente. en concreto) nos dota de toda una batería de conceptos y argumentos que. «resulta claro el rechazodefinitivoy radical en el plano doctrinal. expulsadodel mundosocial.vol. portadordel derechoy la moralidad»^.

iii) Las anteriores tentaciones desembocan en el enemigo fundamental.Pero. además. relaciones de oposición o esencias. se reviste de naturalezahumana como de una vestidura. 67 . pp. se une con el hombre. 36 Sólo esta especial unidad permite que la Encarnación abra el camino a la salvación del pecado y de la muerte. 34 Ver ibid. 170. en la tradición hermenéutica. que recuerda al racionalismo griego34. se recae en un materialismoque reduce la acción humana a mero intercambio materialde recursos. Ver. o apunta a un dualismo que luego veremos problematizarse o mutila ontológicamente la realidad humana. entre la estructuración comportamental de marcos de sentido y la coordinación significativa de la intervención concreta en el medio sociomaterial. Nos hace ver que es precisamenteel ser carne. e incluso lo material. Pero. En el segundo caso. SCHMAUS{op. al ver lo simbólico como imposición artificial sobre la acción. que lo cultural o intencional absorbe y desborda. haciendo impensable su comprensión y explicación. hasta anular prácticamente.resulta inaceptable que algo tan limitado. el ser hijo de mujer.) es la carne y el Verbo. como entre los teólogos. con ello. Por ello. lo mismo que es consustancial al Padre. p.v>. M. a lo simbólico. Por ejemplo. ¿cuántasveces no se está suponiendo. contra él se erige el centro mismo del dogma.. a lo carnal? ¿Hasta qué punto se ve lo corporal como mero soporte mudo de la socialidad?¿Cuántasveces la tendencia a generalizaro a unlversalizarno es la tendencia a descarnar?35.. sonalidad humana [=su carnalidad]. ii) Entre los teóricos sociales.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN acción y/o a la corporalidad. para ser más exactos. ibid. estructuralistas o fenomenólogos que. El Logos habita en el hombre Jesús como en su templo. pues la mediación redentorao salvación requiere que las dos naturalezasestén inexorablemente ligadas en una única identidad actuante o yo (=Cristo)36Y esto nos puede facilitar un modelo comprensivo para reconocer una unidad similar entre lo simbólico y lo material de las acciones o. 35 La misma Teología afirma: «con la corporalidad está dada la temporalidade historicidad del Verbo encarnado» (ibid. es de la misma naturalezaque su Madre». Paraluchar contra esos «espiritualismos»encontramos un modelo (metafórico) en el dogma. p. mundano y concreto como un cuerpo pueda dar sustento al sentido. como el marido con su mujer». tanto del alma como del cuerpo. 164). lo que permite la función más sublime y espiritual de la Encarnación.. la tentación más común ha sido negar de manera ingeniosa lo carnal.. 158) recalca que «Cristo (. esto es.. que afirma que la unión de las dos naturalezasse produce en el momento concreto de la concepción en el seno de María. cit. Así ocurre en la labor de ciertos hermeneutas. en el dualismo. afirmando estar preocupados por reconstruirel sentido y significatividad de la realidad humana. 158-168. logran que ésta corra el peligro de irse desvaneciendo en un mundo puramente mental o abstracto de intencionalidades. Por eso.con las que nunca interaccionaría.

SCHMAUS. 147 y 209. nos facilita un ejemplo de la compleja unidad de diferentes temporalidades que se puede producir en la configuración de un agente39. conforma y posee a la naturalezay es activo a través de ella. una «agentividad». Esta estructurase atisba mejor al realizarun doble movimiento. op. Con este modelo ontológico en la cabeza es más fácil hacer una crítica constructiva al dualismo. 172-173 y 189-190.. lo simbolizante) con lo material y mudo.» M.FERNANDO J. que soporta y da vida a dos conjuntos diferenciables de potencialidades38. la configuración de un agente humano o sujeto. Recordamos también que en la polémica teológica sobre la relación entre el pecado. Y desde aquí puede sernos más fácil entender que la configuración subjetiva de la corporalidad. o de la acción. III. El dogma de la Encarnaciónno se limita a ayudarnos a rechazarlas principales vías directas o indirectas al dualismo.En mi propuesta hablaríamos. refiriéndonos a todo ser humano.. que sin embargo atraviesa la historia. 68 .y nos da una estructura conceptual opuesta al dualismo. con ella queda sellada para siempre la unidad de lo inmaterial (el Verbo. 39 Me refiero a que la Encarnación es concreción histórica en el hijo de María y realización de lo dicho antes (Antiguo Testamento) mediante la genealogía (de David). subjetividad o agentividad sólo constituida en tanto que simbólica y materialmente actuante en la realidad social. que su Yo llenó la vida de ella. 163-165. pp. Ver M. cit. también nos muestra un modo de reafirmarla irreductibilidaddel agente. pp. y según el derecho judío. Naturaleza humana (la carne materna) y verbo divino (la palabra anunciada previamente y heredada a través del padre) se unen en un momento concreto. de una identidad personal. cit. SCHMAUS. En primer lugar. p. a lo carnal (comportamental) o a lo significativo. sino que (. prensión). de José. que trascienden su propia temporalidad. GARCÍA SELGAS con su afirmación de la unión en una sola persona de dos naturalezas. a la vida de espiritualidad (y significatividad): con ella se asienta la máxima significatividad en el medio mismo de la historia humana.. 139.que subsisten de manera completa y diferenciada. recordamosque se nos dice que con la Encarnaciónse abre una vía para que cada sujeto pueda acceder a la salvación. su satisfacción y la posibilidad de ésta a través de la Encarnación parece que los argumentos apuntan a que ésta es el fin último de 37 Dicho con su propia terminología: «No es que lo divino se hiciera humano o viceversa.. 38 Ver ibid. es a la vez la (re)producción de las estructurasbásicas de simbolización (=significación y comop. 139-141.) el Logos se apropió de la naturaleza humana con tal fuerza que puede decirse que su propia mismidad se hizo la mismidad y el "yo" de la naturaleza humana. el dogma afirma que en Cristo se da la configuración y existencia de una identidad y capacidad autónoma de acción. sin transformación de la una en la otra. y hablar de la persona es hablar del yo. vol. Por lo tanto. que penetra. unidad de mente y cuerpo. que el Verbo se hizo responsable de la historia y destino del hombre. en esta dogmática hablar de naturaleza es hablar de la sustancia que da a una cosa su determinación más peculiar y que constituye la fuente y razón de sus actividades y potencialidades. esto es. sin cambio y sin mezclarse37..Ahora bien. heredada putativamente. 148.

cit.25).. 22. El mismo autor nos recuerda en la p. Me. ver pp.. cit. Por cierto. 34. estas ideas parecen ratificar el hecho de que el concepto de encarnamiento sea secundario respecto al de encarnación. 5.). 4.9).Es cierto que esta Teología atribuye a ese principio vital que es el alma una sustancialidadautónoma. nos ayudan a desechar toda una serie de supuestos. sistemáticamente ligadas al misterio de la Encarnación. La Escritura dice del espíritu que es el que da la vida. El alma piensa y conoce. Del alma misma se dice que es la vida (Sal. op. donde se habla de Teología nos referimos a Ciencias Sociales. a propósito de la Encarnación. consciente y adquirido por la experiencia. siente (Is. alma y espíritu (Thess. sino que se sirve de expresiones distintas para indicar distintas funciones del alma espiritual. preconsciente y adquirido por el proceso de Encarnación y un conocimiento actual.. el que da sentido y orientación a todo lo que en ella sucede.35. 41 La crítica de esos supuestos es. que han venido alimentando la ontología propia del objetivismo. y a plantear una ontología diferente41. 33. Pensemos. cuando sabemos unir la centralidad que la Encarnación otorga al cuerpo con una adecuadalectura del concepto de alma. cuya espiritualidadconsiste en su capacidad de habitar lo simbólico. además de profundizar en esta distinción. 325-326.su individualidad es la especificidad indivi40 Ver ibid. donde se habla de Encarnación le quitamos la mayúscula y desarrollamosel uso que proponemos.Así ocurre con la crítica y superación del dualismo mente-cuerpo. pp. En segundo lugar.. La Teología dogmática y la ontología. está en que se nos facilita la visión de que la encarnación es un proceso en el que se establece ese conocimiento habitual (que podríamos ligar al concepto de habitus). Hebr. en algún caso. el que permite su comprensión y reconstrucción discursivaen la Teología40.2. y afirmarconsecuentemente que el ser humano es un cuerpo estructuradovitalmente por el mismo principio que le otorga identidad y le permite hablar.EL «CUERPO»COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN la Creación. que da asiento y alimento al conocimiento actualrepresentacional. Y han postulado la existencia de un «proceso de conversión del saber preconceptual en saber por representación y conceptos dentro de la conciencia estrictamente circunscrita»(M.conocer. es decir. pero importante para nosotros. 209-21 1). un tanto periférica respecto del dogma. y que afirme que el ser humano es la unidad vital de cuerpo y alma espiritual.). Sin embargo.23. que dificulta el que se la perciba como pretendemos. II. por ejemplo. 1 1. Schmaus. Lo importante para mí.» 43 La espiritualidad del alma se concreta en dos movimientos básicos. Parahacer más factible esa lectura nos hace falta mostrarque. Deut... encontramos que los otros tres rasgos con que esta Teología caracterizael alma sí avalan nuestra propuesta:su espiritualidadno es otra cosa que la intencionalidad y la capacidad simbólica43. pp. 16. 42 Para ello nos ayuda el que esta dogmática conciba el alma espiritual como principio vital específicamente humano que hace posible la comunicacióncon Dios (entrar en contacto con el Logos). Ver M. podemos identificar a ésta con un principio de estructuraciónvital. (. III. Mt.12.). el conocimiento y la 69 . en las disquisiciones teológicas que. quiere y tiende. Schmaus. 213. 8. que equipara el yo o identidad personal con el alma. Todavía hay más. 81-84. p. op. p. sin distorsionar la Teología pertinente. no confirma la existencia de tres distintas partes de la naturalezahumana. desear y elegir42.19. (. 326: «Cuando la Escriturahabla ocasionalmente de cuerpo. y entendemos que la encarnación es tanto un proceso existencial cuanto un medio ineludible para la comprensión científica. ej. han llevado a distinguir (en Cristo) entre un conocimiento habitual.. vol. y más allá de lo discutible de la noción misma de sustancia. vol.

ya sea que el espíritu tiende hacia las cosas que están fuera de él. De este modo se estaría afirmando una muy larga y profunda confluencia del principio vital anímico (alma) y la corporeidad. 353). 365-366. (Ver M. están orientadashacia el objeto. cit. cit. Ahora podemos apreciar que la unión de las relecturas de los conceptos cristianos de alma y de Encarnaciónse concreta en una imagen. y su inmortalidad es su inmaterialidadintencional. 355-361 y 367-372. eso es lo que constituye la persona y el fundamento de toda su actividad. Ver. seguirá viviendo en una vida inmortal. la resurrección del cuerpo. que son: la resurreccióndel cuerpo y el surgimiento coetáneo de alma y cuerpo. Por ejemplo. esto es. la vida humana en todos sus momentos es espíritu incorporado.. cit. pp. II. p. tanto el alma como el cuerpo. de la espiritualidad a la intencionalidad y la representatividadsimbólica. II. que es clave de la capacidad simbólica. 336. que básicamente consisten en un orientarse hacia el objeto. cit... etc. La imagen que resultaes la de una totalidad unitariay específica en la que la estructuración de la carnalidad. es una especie de eje fundamental de la fe cristiana (I Cor. pp. Schmaus. SCHMAUS. sin las cuales no puede existir. pp. A ello se añade que ese dogma va ligado a otros dos. 47 No resulta difícil encontrar afirmaciones explícitas en esta Teología que son perfectamente equiparables a éstas. «el cuerpo lleva grabada la especial estructura del alma. en Cristo está el núcleo de la Encarnación. vol. nos basta con la claridad de estas afirmaciones: « Conocer. voluntad. 15). II.» Y no olvidemos que. además.. op. o encarnación. esto es. estilo o matiz general. podemos interpretar tal carácter como la inmaterialidad propia de lo simbólico e intencional.. o bien sea que el espíritu se capte a sí mismo.op. amar y querer. 70 . 345-347. 355). 10). 44 La individualidad del alma. op. 46 Ver M. la identidad que habitualmente marcan sus conceptos y deseos44. M. que tiene como modo fundamental de funcionamiento la intencionalidad. siendo por eso expresión del espíritu».) también es cierto que surge al mismo tiempo que él. que es la resultante de superponer la visión (propia de la Encarnación) de la corporeidad humana como la condición necesaria para la actuación (práctica y verbal) y para la referencia (a los otros seres humanos y al resto del mundo)46. Más aún.FERNANDO J.». un cierto temple. el alma informa y estructura la materia en cuerpo humano. la confluencia de la individuación que aquél estructuray de la herencia concreta que conforma a ésta. en op. SCHMAUS. que confluye en su origen y en su fin con la corporeidad45. el yo humano entero. 45 La inmortalidad del alma puede asentarse en su carácter espiritual y. SCHMAUS. deseos. según esta dogmática. SCHMAUS. de todo sentido47. M. vol. GARCÍA SELGAS dual. que no es sino una participación de la resurrecciónde Cristo. Sin necesidad de citar a Santo Tomás {De veritateXXII. disposiciones. por lo dicho.con la percepción de que esa corporeidad es materialidadinformada por un principio vital (=alma). op. es la condición necesaria y suficiente de toda orientación e intencionalidad. cit. 362-367. al menos en nuestra propuesta. en la intencionalidad. Por otro lado (p...» Así se ha de entender que el ser humano es «corporeidad informada por el alma espiritual» y el cuerpo es «una parte esencial de la sustancia humana total» (p. las siguientes: el ser humano es una totalidad psíquico-anímico-somática. conceptos. que está ligada a la identidad personal. Es difícil decirlo más claro que M. esto es. esto es. nos dice: «Aunque el alma no perezca con el cuerpo (. Es decir.) Todo lo cual se aproxima mucho al concepto de habitus. vol. se ha entendido como la especificidad del individuo: la especial manera en que su naturalezahumana se realiza:aquello que determina en sus representaciones. p. pp. las tres funciones fundamentales del espíritu. 347: «Según la Revelación..

Sin embargo. nos aporta una especial fuerza metafóricay crítica. EXCURSO: ARGUMENTOS PARA UNA REAPROPIACION Mi intención inicial era concluir el apartadoanterior con el siguiente resumen. por un lado. Y. nos hemos encontrado con que ese término está profundamente ligado a un dogma religioso.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN § 5. Pero no es la única. en el núcleo del dogma de la Encarnaciónhay un fructífero modelo de crítica a los dualismos que queremos rechazary que. debería haber quedado justificada la defensa de la reapropiación del concepto religioso de «encarnación». aunque sería fácil mostrar que entre sus virtualidades está el hecho de que con ella resulta reforzada la ontología esbozada por el estudio de los marcos de sentido (recordarlos §§ 2 y 3). Por lo tanto. La conclusión debería haber sido que la secularización lingüístico-conceptual o reapropiaciónde ese concepto nos facilita la solución de algunos problemas planteados por el reconocimiento que hemos propuesto de que se vea el proceso de conformación de la corporeidad como el proceso básico que da asiento a la posibilidad de (re)producirmarcos de sentido. secularizarel concepto de «encarnación»es la mejor solución de entre todas las propuestas existentes para afrontarlos problemas terminológico-conceptuales que afligen a quienes pretendemos no sólo mostrar la naturaleza social de la corporalidad. todavía queda la posibilidad de que esa reapropiaciónsea vista como una cuestión «meramente»terminológica. e indescernible de. sino porque tanto la reapropiacióncomo aquellos problemas son ya parte 71 . Esa indagación nos ha mostrado que. Y no lo digo sólo porque la largajustificación de la reapropiaciónrealizadaresponda a exigencias propias del predominio casi absoluto de la cultura cristiano-católicaen nuestro contexto. por otro lado. está ligada a. sino también defender que ocupa un lugar determinante en. En lugar de hacer caso omiso de ese hecho he optado por indagar qué repercusionespuede acarrearnosla relación con esa dogmática. la investigación científica. Esa es la primera razón para abogar por tal reapropiación. que es otro de nuestros principales obstáculos teoréticos. la configuración de nuestras actividades mentales. estimo necesario argumentara favor de tres ideas encadenadassobre esa reapropiación: i) ii) iii) no es una cuestión «meramente»terminológica. no son cuestiones «meramente»terminológicas. Los problemas que ayuda a afrontary que ya quedaban apuntados por el entrecomillado de «cuerpo» en el título mismo del trabajo. la ontología que ese mismo dogma implica facilita el desmontaje de toda una serie de supuestos que alimentan las raíces del objetivismo (moderno). i) Como ya indiqué al comienzo del § 4 y reiteraré más adelante (ver penúltima nota). sino conceptuales. Una vez aceptado que «encarnación»era el mejor candidato para nombrar el proceso por el que nuestra corporeidad se convierte en fuente básica de sentido. y es aplicable en.

Eso es lo que he querido recordaral encabezareste trabajo con el poema de Guillermo Carnero. En pri48 Me refiero concretamente a las obras de autores como G. indicando con ello que es el nivel en el que nos dotamos de herramientaspara concebir un ámbito de la realidad.avanzar conceptos clasificatorios y descriptivos y esbozar modelos comprensivos o interpretativos. contamos ya con elementos para defender su utilidad científica. Por ello. Y también incluyo mi artículo «Análisis del sentido de la acción: el trasfondo de la intencionalidad».A ellos y a ellas les diría tres cosas. F. en el que. En nuestro caso. Y eso no son cuestiones «meramente»terminológicas. 72 . Lakoff. imprescindibles para la observación científica. según la tesis de la necesaria unidad de las ciencias humanas y sociales.Atender a esos problemas es recorrerbuena parte de la senda propiamente científica. Johnson. frente al representacionismo objetivista de la modernidad. Me temo que a algunos pueden no bastarles las señales y los argumentos esgrimidos. ii) Los niveles generales en que se mueve este trabajo y la investigación que lo ha generado son el de lo teórico y lo metodológico. especialmente si tenemos en cuenta los trabajos en que se apoyan esas afirmaciones48. Su aceptabilidady aplicabilidad queda por ello parcialmente pendiente de su uso y desarrollo en el nivel empírico-observacionaly en el teórico-conceptual de las ciencias concernidas. Así puede entenderse lo ya dicho al introducir la noción de encarnación como referidaal proceso central de estructuración del trasfondo de sentido y la confluencia que en el próximo apartado se mostraráentre esta y otras propuestas. Ello posibilitaría la construcción de modelos teóricos para el análisis y la observación cultural en sociología. Várela. Si se quiere dar una calificación general al nivel de la mayoría de los problemas abordados con la reapropiaciónhabría que hablar de nivel conceptual. Sin embargo. posibilitan la construcción de modelos teóricos. la reflexión sobre la encarnación debería haber permitido denominar y concebir el ámbito de la realidadconstituido por el hecho de que la posibilidad de un marco de sentido esté sostenida por la configuración corporal de los agentes. etc. esa confluencia es una magnífica señal. antropología. se nos dice que el poder de la ciencia no es conocer el mundo. T.También habría que tener en cuenta que. en op. de Lauretis o D. su pretensión no es otra que afianzar y avalar un tipo de mirada científica y unos medios cualitativos para el análisis científico (social). sino dar orden al espíritu mediante la construcción de la máquina de guerracategorial. cit.FERNANDO J. semántica. GARCÍA SELGAS de ese movimiento fundamental en todo asentamiento de una perspectiva científica que consiste en organizarel mundo posible de su referencia. Son herramientasconceptuales y analíticas que nos deben permitir nombrar y comprender ese ámbito y que. en buena medida. y reclamen pruebas empíricas de la aplicabilidad científica de la reapropiaciónconceptual realizada. Haraway. M.

pp.. pp.. por ejemplo. la interacción y la estructurade las neuronas49.y sin embargole hace defenderun funcionalismo. nosotros. pp. como argumentaréa propósito de la terceraidea .(ver iii). en tercer lugar. cuando recuerdalos modelos de aprendizajeno supervisadoo el competitivo. 45-47 y 101. hábitos y encarnación).Lo importanteaquí es que. que la reapropiaciónpropuesta nos dota de una fuerza metafórica y de sugerencia que permite dar más potencia y juego al concepto de «encarnación». xii.De aquí me resulta fácil pasar. 49 Ver F. que estamos más próximos del análisisde la percepciónque hace Várela. Respecto de este último punto puede ser relevantela referenciaa la reciente propuesta de una de las figuras más representativasde la ciencia institucionalizaday consagrada. que en muchos de los casos empíricos estudiados en los trabajos aludidos se pone en evidencia la aplicabilidad del concepto de «encarnación». con la guía de la experienciaacumulada. (La cursiva es mía. Su defensadel reduccionismole lleva a rechazardualismoscomo el cognitivista. 1994 (e.también tenemos la posibilidadde construiresos modelos. que ha querido separarla lógica mental de su mecánicay ha olvidado la formación evolutivay selectivade ambas. nos da un ejemplo de por dónde se pueden establecercomprobaciones empíricasde un procesode encarnaciónconductualde un habito?0. requiere la intervención constitutiva de la experiencia del agente u observadoren su triple dimensión (identidad. en los que las redes informáticasen paralelo(modelo de las neurales)«aprenden»autónomamente... que la más inmediata potencialidad productiva de nuestro concepto para las investigaciones empíricas está en favorecerla construcción de modelos para esas investigaciones.) 73 . a decir que todo proceso mental . en el estudio que M.incluida la (re)producción de sentido. Crick (premio Nobel por el descubrimiento de la estructuradel ADN) tiene como mensaje la afirmación de que hoy es el tiempo de pensar científicamente la conciencia y su relación con la hipotética alma. Segundo. El mismo Crick incluso.La búsquedacientífica del alma. 3-15.o. y toma como tema principal lo que él llama la hipótesis sorprendente de que toda la vida mental no es más que el comportamiento.con Várelay otros. además del necesario correlato neuronal. 217-241. 249 y 319-325. Madrid: Debate.La última obra de F. Crick. CRICK.Así ocurre. op. Aún hay más. Johnson hace de la conformación del esquema corporal de orientación dentro-fuera y del modo en que éste nos dota de un medio o marco para la comprensión y producción de sentido. 50 Ver F. que no compartimos.combina distintos conjuntos de rasgos con el fin de que tengansentida*1. 1990). Crick centra toda su propuesta en el estudio de la conciencia visual y la define como un proceso constructivo en el que el cerebro.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN mer lugar. al igual que Crick utiliza los conceptos de «redesneurales»y de «procedimientodistribuidoen paralelo» para esbozar una modelización experimentalmentecomprobable. Y. cit. 51 Ver ibid.

«De Cristo a la burguesía». Contra esa triple oposición o dualidad nos estamos movilizando y. cuya trabazón histórica. Que en buena medida puede ser extraída (con nuestra estrategia) de una de las fuentes que nutre al contrincante lo voy a argumentaren tres pasos: 52 G. se incluirían cosas tales como la pretensión de mostrar (¿lacanianamente?)que lo que llamamos naturaleza (humana) no es otra cosa que una de las maneras en que se presenta enmascaradamenteel discurso. Pero ello se hace aún más evidente si nos fijamos en lo que hay al otro lado de las trincheras. por ejemplo. Allí aparecentres dualismos u oposiciones. 33-35. entre objeto sensible real y objeto de pensamiento. Sólo la visión global de estas batallas científicas y políticas permite apreciarel importante frente que se está abriendo. núm. hay que tener en cuenta que nuestra defensa de que la corporeidad crea las condiciones de posibilidad para la (re)producción del sentido es parte de un movimiento más amplio y un tanto circularde rechazo de la dicotomía naturaleza-cultura. p. entre el sujeto privado y el sujeto impersonal o Estado»52. [y] la oposición política. entre el sujeto corporal y pecador y el sujeto espiritual. ver pp.por ejemplo nuestro código genético. además de la corrección experimental de las modelizaciones de nuestra tesis.o. de mostrar que el modelo de ser humano que el cristianismo construyó con esa noción puede sernos útil en este ataque sin cuartel a los dualismos modernistas. También es aquí pertinente el joven Hegel.me refiero a «la oposición científica. DELEUZE. 1946). si la corporeizamoso ligamos al proceso de configuración carnaly conductual de la individualidad. paralelamente a como B.. 33 (e.En él. yo he propuesto la reapropiaciónde parte del discurso cristiano para con su misma fuerza oponernos a ese frente que nos impide ver la historicidad de la corporeidadhumana y su carácter de condensación de un ethosy una cultura que posibilita los marcos de sentido. 1993. 15. Pero igualmente cabe la posibilidad de redefínirlao. o el intento de hacer patente que hasta nuestra más íntima y definitiva naturaleza. Que necesitamos fuerza para romper los moldes comprensivos y metafóricos dominantes es ahora evidente. GARCÍA SELGAS También yo creo que ha llegado el momento de afrontar la cuestión del alma y que si se continúa viéndola como incorpórea posiblemente haya que tomarla como una hipótesis innecesaria y quizá como un mito perjudicial. iii) Se comienza a apreciarya que la fuerza metafórica y crítica que nos da la reapropiación propuesta sea un argumento a su favor. oposición de exterioridad. 74 . como aquí he hecho. no-contingente y característicamentemoderna ha sido bien argumentada. utiliza el análisis de la ciencia para ir contra la primera oposición.FERNANDO J. Por último.la oposición religiosa de interioridad. es una mixtura de interpretables y determinantes. Latour. e indirectamente contra las otras. en Archipiélago.

opone y separa lo natural de lo cultural y de lo social. como medio de satisfacción de la necesidad allí nacida. op. cit. sigue hoy inevitablemente instalado en nuestro pensamiento. cit. hasta el punto de que éstos hacen hoy insostenible el mantenimiento de aquellas separacionesy exigen un nuevo modo de mirar que los haga visibles54. por ejemplo. 79-81 y passim. Ya Deleuze53recordabaque la actualidad (y yo añadiríala fuerza) del evangelio está tanto en la mala nueva. con su actualidad y su pertinencia a otros tiempos. Ateos. pp. También lo es la transustanciación. Latour. Unamos a ello el hecho de que la modernidad puede ser vista como un proceso que. 30-33. op. pp. La desgarrada conciencia cristiana se ha encontrado con la paradójica tarea de tener que ver fuera de ella (en Cristo) una unidad interna que luego ha de interiorizar. como uno de los ejes fundamentales de las culturas occidentales.. op. p. en la mediación que Cristo ejemplifica y hace posible. esto es. Por un lado.. como el agujero de ozono. 75 . G. dentro del mundo burgués. esto es. su resultado ha sido la multiplicación de los híbridos. Nunca hemossido modernos. el cristianismo. que es un poco de todo a la vez.. DELEUZE. Sin embargo. pero deshacerse de la autoimagen valorativay ontológica inculcada por las religiones es mucho más difícil55. op. 34. como el de Latour con la ciencia.29-30.. cambiar la mirada y absorber el empuje. también puede jugar a nuestro favor. de modo que la relación entre Naturaleza (cuerpo) y Espíritu (mente) no exista sólo a modo de nostalgia de la conciencia moderna (burguesa). sino en resituar los ya existentes. Interiorizaruna externa vida interior ya es complejo. agnósticos y creyentes sui generispodemos negar dogmas y misterios. 55 Cfr. En concreto. CRICK. 8. de esa mediación (Cristo) en la mediación universalque vendrían a ser la propiedady el dinero. 2.De ahí que yo haya necesitado un largo recorridopor la espiritualidad para asentar el reconocimiento del papel fundante de la corporeidad. esto es. cit. no consiste en introducir nuevos materiales.. de su sincronía con la actualidad. 53 Cfr. la variación conceptual afecte a una de las raíces más profundas de nuestro pensamiento. 54 Cfr. cuanto en la buena nueva.pp. B.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN 1. Ahora ya no debe resultartan extraño ni el movimiento que hemos hecho. ha de resultarposible que sea la distinción previa del cristianismo la que nos permite encontrar un referente (como la mediación que para ellos supondría Cristo) con el que cambiar nuestra mirada. cit. Pero de ahí también. que sólo existe merced a la primera. caso de tener mínimamente éxito. G. F. p. distingue. alejado de lo divino. en el desgarramiento que produce entre la Naturaleza (el cuerpo) y el Espíritu (el alma). El doble carácter histórico del cristianismo. Deleuze. ni el que ello nos permita absorberparte de la fuerza que los elementos puestos en juego generan. que. Nuestro movimiento. sino también de perspectivageneral en una visión no-moderna.

en cierta medida nuestra reapropiaciónes una secularizaciónque la convierte en metáfora y mito interpretativo de la naturalezahumano-social. corazón. su (a-moderna) interiorización. En su lugar podemos enarbolarnuestra concepción del cuerpo como corporeidad (comportamiento.) cargadade sentido. tanto de la biotecnología como de los medios de comunicación. caps. 8. Fernández Buey ya ha mostrado contundentemente entre nosotros el modo en que las metáforastienen en las ciencias un papel comprensivo y constructivo. Watson obtuvieron el premio Nobel. Y precisamente de ahí extraemos fuerzas adicionales para evitar la seducción de lo más evidente. por el que F. Es una construcción premoderna. El mito de la Encarnación. La ilusión del método. ni un mito. que el caso ejemplar para ilustrar estas ideas sea el descubrimiento de la estructura de doble hélice del ADN. 76 . según la dogmática cristiana. hábito. de lo último. socialidad y emotividad. Es la dignidad que la encarnación nos hace reconocer en el cuerpo lo que. a la vez. O. 1991. nos aporta una fuerza imprescindible para construir una nueva imaginación y retórica que hagan visibles y enunciables las diferentes conexiones y afinidades ontológicas. objetivación y homogeneización del cuerpo. de lo actual. Es lo anacrónico del dogma cristiano lo que nos ayuda a separar nuestra propuesta de la desbordante visibilidad e hiperrepresentaciónque hoy recibe el cuerpo. Sin embargo.Barcelona: Crítica. Por no hablar del Leviatán de Hobbes o del reino de la libertad de Marx. No deja de ser curioso. etc. Por otro lado. hibridación y diferenciación. impregnado de los discursos de la antigüedad. y queda prácticamenteestablecido en la estamental edad media. 3. es posible extender metafóricamente esa imagen al proceso real de configuración de cada uno de los agentes sociales como un proceso de entrelazamiento interno de lo carnal-materialy lo simbólico-cultural. El proceso de unidad interna de lo divino y lo humano es secularmente visible como mito de unidad de lo corporal y lo mental y. como un objeto. 9 y 10. Fernandez Buey. como una máquina externa. por cierto. F. políti56 Ver F. Frente a la moderna exteriorización. Ya vimos que. en parte. En este orden de cosas se encuentran la afirmación newtoniana de que tiempo y espacio son los constituyentes de la sensibilidad de Dios y la einsteiniana de que Dios no juega a los dados. sino un misterio. que se engrasa y embellece. de significado.FERNANDO J. GARCÍA SELGAS Por otro lado. deseo. nos permite desechar la (hiper)imagen moderna del cuerpo como algo mecánico. Crick y J. sólo recordarla relevanciade lo mítico en lo científico y apuntar algo del poder discursivo que aporta la reapropiaciónpropuesta. No hay propuesta científica que no incorpore entre sus presupuestos y elementos teóricos algún mito que haga más aprehensiblela (re)modelización de la realidadque propone y que impulse su siempre difícil conceptualización. No pretendo emular a los santones. además de heurístico56. metafóricamente convertido en el proceso de la encarnación. la encarnación no es un milagro. el cristianismo surge en los albores de nuestra cultura. esto es.

conquistador y competitivo de la modernidad capitalista ha impedido apreciar. 77 . que ello exige acceder práctica o analíticamente a las estructuras de sentido que subyacen a esa acción. hablo de la dirección de marcha. 1991. espero haber logrado cierta complicidad entre aquellas y aquellos investigadoresque buscan el componente significativo o valorativo de la realidadsocial. más que de conclusiones definitivas. o que usan las técnicas cualitativas. London: Routledge. ver.. el capítulo ocho: «A Cyborg Manifestó: Science. Y EL VIAJE SIGUE EN COMPAÑÍA: ECOS Y DISONANCIAS A lo largo de este trabajo he querido defender la propuesta más arriesgada de una investigación que todavía se está realizando. La encarnación. de opciones tomadas. pero posible y emancipadora: «No queremos una teoría de poderes neutrales para representar el mundo. 187. donde el lenguaje y los cuerpos caigan bajo la bendición de una simbiosis orgánica. espero que la geografía conceptual presentadafacilite un acuerdo sobre el hecho de que las estructurassubyacentes o trasfondos de sentido tienen sus principales manifestaciones o modos concretos de realización y despliegue actual en la constitución de identidades. y que para dar solidez a estas labores hay que estudiar reflexivamente en qué relación se encuentran las estructuras subyacentes a la investigación y aquellas que posibilitan el sentido de lo investigado. and Socialist-Feminism in the Late Twentieth Century». Ahí se apreciarácuánto debo a su inspiración. Así ocurre con las afirmaciones de que en buena medida para comprender una acción o una práctica hay que captar su sentido.En concreto. que quiere acompañar a la imagen-mito del ciborg para iluminar una prácticacientífico-política ni universalni inocente.) Necesitamos el poder de las modernas teorías que cuestionan la manera como han sido construidos los significados y los cuerpos. 57 D.(.. Simians. Cyborg.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN cas y conceptuales. Haraway. no para negar significados y cuerpos. mezcla de lo vivido. Por otro lado. Por ello. En esa línea hay que entender las cuasi-conclusiones que en cada apartado nos han servido para tomar aliento y dar un nuevo paso. p. de los rasgos del camino y de la compañía. en la configuración de conjuntos de disposiciones duraderas (habitus)y en la conformación dinámica de la corporalidad(encarnación). Technology. sino para vivir en significados y cuerpos que tengan futuro»57. que el afán analítico. § 6.and N ature. que tienen como principal objeto de consideración la conformación socializante de la subjetividad (o agentividad). es un mito-metáfora menor. lo imaginado y lo pensado en este final de milenio. Ello no quita que algunas de ellas sean ya parte del acervo más o menos común de las ciencias sociales. además.

aunque gozan de cierta autonomía. mental o intelectual. para devolver a la corporalidad algo de la dignidad que el puritanismo. dentro de la teoría social. Es decir. con el misterio cristiano de la Encarnación. nuestro contexto teórico conlleva la acepta- 78 . junto al rechazo del objetivismo y al reconocimiento del trasfondo y de la corporalidad. se sustentan en última instancia sobre una constante naturalización histórica de distinciones sociales que las enraiza en la corporalidad de las y los agentes. hay que tener en cuenta que. le había hurtado y para contribuir a la superación de los dualismos de la modernidad. GARCÍA SELGAS Hay razonesy hechos para pensar que el acuerdo se concita fácilmente respecto de las dos primeras manifestaciones. entre otros. facilitan la superación de la oposición estructura/acción. conceptual y metafórica. ¿Qué mejor forma de rechazarla negación de relevanciao centralidad cognitiva del cuerpo que ir a una de sus raíces y mostrar que podemos reapropiarnos de ella y hacer que alimente la visión del cuerpo como elemento clave de la constitución y del conocimiento de la realidad social? Con esta intención no sólo he mostrado la compatibilidad del uso laico de «encarnación»con su uso religioso. Soy consciente de que difícilmente conseguiré esos objetivos si mi propuesta no se lee en el contexto mismo en que se está gestando. El enfrentamiento de esta propuesta con el mentalismo tradicional es inevitable. la posibilidad de determinación de los contenidos intencionales y la reproductibilidad de los discursos. Pensemos. sino que también hemos visto que la ontología que éste implica nos es de gran ayuda para deshacernos de diferentes vías que llevan al dualismo mente/cuerpo o a la sobrevaloraciónde lo espiritual. esto es. Un tanto apresuradamente. así como la exigencia de una profunda renovación terminológica. haya necesitado un paseo tan dilatado por la inmaterialidadde lo simbólico y la espiritualidadde lo religioso. he mantenido que este proceso es el que en última instancia hace posible el asentamiento de los marcos de sentido de las acciones. he intentado mostrar que este proceso básico de (re)producción del trasfondo configura los y las agentes socialmente competentes. en la enorme cantidad de estudios que hoy se hacen sobre procesos concretos de formación de identidades personales o colectivas como medios de especificar el entramado de significados y valores en que se desenvuelve(n) una(s) vida(s). para argumentar el papel fundamental que juega la configuración de la corporalidaden la vivencia y en la reconstrucción científica del sentido de las acciones. por ejemplo. No deja de ser significativo que. Por ejemplo. de propuestas que. También podemos traer a colación la creciente aceptación.FERNANDO J. En lugar de rehuir o disolver tales problemas he preferido ir directamente contra ellos y reafirmarla elección del término «encarnación» para hablar de ese proceso básico. Me gustaría que al menos ello sirviera para apoyar las investigaciones sociales cualitativas. como el concepto de habitusde Bourdieu o la teoría de la estructuraciónde Giddens. La dificultad ha surgido a la hora de defender que esos dos procesos.

por ejemplo. e insisten en que todo ello funciona sobre un trasfondo práctico. Es una propuesta. Várela. nos permite desechar el relativismo sin tener que postular ningún fundamento último y universal. y que el mundo que conocemos no es pre-dado. además de mostrarnos la circularidaden que nos movemos. pensemos en que el descentramiento y la fragmentación del yo que supone esta visión de los procesos cognitivos nos obliga a revisarlo dicho sobre los procesos de identidad. El evidente apoyo que nos ofrece la confluencia con ella es muy valioso. sino acción guiada perceptivamente. y también porque no deja de ser plausible pensar que la corporalidad juegue un papel igualmente básico en todo el ámbito humano de la (re)producción de conocimientos y significados. Ello permite. F. hecha desde las ciencias cognitivas. que no es otra cosa que la intencionalidad. En concreto. Al exponer nuestro contexto ya me refería la propuesta de F. 79 . cultural y biológico58. por lo que. y iii) que la cognición y el medio ambiente (o mundo) emergen simultáneamente y coevolucionan a través de nuestra historia de acoplamiento estructural. Rosch como una de las que nos guía en la superación del objetivismo y del relativismo.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN ción de la reflexividaden todos los niveles. 117.. por ejemplo. pero también lo son los problemas que nos plantea. con lo que el conocimiento se presenta como acción corporeizada o «enacción». evitar la tentación de ver la encarnación como una nueva fundamentación definitiva. op. ii) que la percepción no es representación ni proyección. pp. Junto a ello y también como elementos definitorios afirman que las formas de percepción (y la inteligencia) son formas creativas de significación enactiva basadas en la historia corporeizada. Várela (et. cit. 173. 185-208 y 234-241. pretendo traer a colación el beneficio que mutuamente se procuran diferentesvertientes o concreciones del contexto recordadoen § 1. Para impulsar esta lectura contextuada. que persigue esos objetivos generales mediante la crítica a las visiones cognitivistas (=modelos informáticos) y a las emergentistas (=modelos autopoiéticos y conexionistas) del conocimiento. 233). ai). Presentan una visión no objetivista del conocimiento en la que la cuestión de la representacióny la de la resolución de problemas ceden su lugar central al acoplamiento corporal que hace emerger (=enactúa) un mundo y configura una experiencia. Thompson y E. y una de las que más nos ayuda a elaborar una nueva visión de la corporalidad.caracterizanesas historias por una aperturao viabilidad. voy a terminar ubicando mi propuesta en la tradición teórica en que se mueve. Con su teoría se resaltan básicamente tres ideas: i) que la cognición siempre depende de las experienciasoriginadas en la corporalidadde unas estructuras sensomotrices. 58 Cfr. que tiene un gran campo de proyección empírica en la robótica y la inteligencia artificial. E. La teoría de la enacción es una de las propuestas más brillantes de nuestro contexto. La síntesis que ellos mismos hacen de su enfoque consiste en decir que «la cognición no es representación sino acción corporizada. sino que se enactúa a través de nuestra historia de acoplamiento estructural»(p.

A ambos objetivos se apunta al argumentarque para explicar el significado y la intencionalidad en general hay que explicar cómo comprendemos.FERNANDO J. por el intercambio con el medio y por las rutinas de acciónreacción. pp. Eco y otros. 59 Ver M.y al que también me referí en § 1. Meaning and Mental Representations. de la recuperaciónde la relevanciateorética de la corporalidada través del concepto de encarnación.y ii) que en toda configuración de sentido hay una estructura experiencial metafóricamente dominante y cuya proyección está limitada por nuestra forma de vida. cit. y cómo esas articulacionesde sentido. como lo es el deseo de evidenciar lo insostenible 4e una semántica objetivista (como la davidsoniana) que viene a reducir la teoría del significado a la teoría de la verdad. pp. Quizá las dos ideas más interesantes en esta propuesta son: i) la de los esquemas corporeizadoso esquemas de imágenes. resulta más interesante terminar resaltando el juego de diferencias y similitudes con el fin de captar la especificidad de nuestra propuesta. por ejemplo.necesita aclararen qué consiste ese fondo sobre el que se asienta la intencionalidad y se experimenta la corporalidad. 64-86 y 101-105.organizan dinámica y significativamente nuestra experienciay nuestra comprensión60. A partir de aquí. estudia algunos casos concretos de cómo nuestra corporalidad está conformada por esos esquemas corporeizados de orientación.Indiana University Press. GARCÍA SELGAS El segundo compañero de viaje que quiero recordar. op.. histórico. que viene impulsada desde principios de los ochenta por los trabajos de G. que no son preposicionales.op. en U. M.. 264-289. como el de dentro-fuerao el de parte-todo. como es el hacer ver que las estructurasimaginativas y de comprensión que surgen de la corporalidad son fundamentales para explicar los fenómenos semióticos y los cognitivos. Lakoffy M. es la llamada semántica de la comprensión o semántica cognitiva. cuanto en los problemas que nos deja planteados: está pidiendo una reconceptualizaciónde cosas básicas como la experiencia. Johnson. Es evidente que esta «geografíade la experiencia humana» nos es de gran apoyo tanto en lo que logra. 1988. conocimiento o pensamiento racional surgirían de la naturaleza estructurada de la experiencia sociocorporal o de nuestra capacidad de proyectar los esquemas corporales o estructurascomportamentales de interacción. 60 Ver M. graciasa su naturalezagestáltica y mediante su proyección imaginativo-metafórica. esto es. Johnson. 80 . y reclama la renuncia a encontrar la fundamentación última. se originan en la experienciacorporal y tienen una estructura que puede proyectarsemetafóricamente. y esto requiereremitirsea su enraizamiento en nuestra corporeización biológica (su asiento en esquemas corporales que se proyectan metafóricamente) y no olvidar que ésta se experimenta en un (tras)fondo social consensual. En este caso el enfrentamiento con el objetivismo es absolutamente explícito y directo. JOHNSON. y G. práctico y cultural59. LAKOFF «Cognitive semantics». A pesar de las garantíasy ayudas que ambos compañeros de viaje nos procuran. La centralidad otorgada a la corporeidad por este enfoque se pone de manifiesto cuando reparamosen que todas las estructuras de significación. cit. Johnson.

o la reapropiación del misterio (mito) de la encarnación. Pero afirmar esto sería arrimarel ascua a mi sardina. pp. la argumentación de que ese sentido se asienta sobre un trasfondo práctico. de haber mostrado que en lo práctico-conductual hay un componente básico de naturaleza simbólica y que ello debe ser entendido desde una conceptuación no dualista. M. etc. 63 Ver A. Inevitablemente se nota de qué disciplina se parte y en qué lugares se busca la inspiración necesaria para contrarrestarla fuerza de los supuestos dominantes.la separaciónkantiana entre lo formal o conceptual y lo material o sensible. esto es. Nos vemos unidos en la necesidad de rechazarlos dualismos entre lo personal y lo social. Y. yo pretendo hacer esto después de haber realizadoel camino complementario. op. Johnson nos recuerdauna de las formulaciones más finas de aquel dualismo. La teoría de la enacción se centra en especificar los modelos sensomotores que permiten que la acción sea guiada por la percepción y en el hecho de que la percepción (y el conocimiento) se explica a partir del acoplamiento estructural entre el organismo y el medio ambiente61. pp. Synnott. cit. No es lo mismo moverse principalmente en el ámbito de la psicología y la biología y buscar inspiración en la filosofía y la práctica budistas. 81 . más allá de confluir y compartir un mismo contexto. entre la acción y la estructura o entre el cuerpo material (máquina) y el alma espiritual (lo sagrado). Y nos encontramos con unas tareasque nos quedan planteadasa todos y cada uno. nos encontramos transitando por cuestiones y pasos muy semejantes. al. la necesidad de una revisión terminológico-conceptual profunda.Puede decirse que estaríamos próximos a los trabajos de Giddens o Bourdieu.Por su parte. 32-47.). social y carnal. que mantuvieron los teóricos clásicos de la sociedad63. Baste con recordarla afirmación de que el sentido es un componente esencial de toda acción. Pues mientras ellos se limitan a llevar la corporalidada la base del ámbito de lo mental (al conocimiento y al significado).En mi caso he querido apuntar la enorme cantidad de relaciones de ida y vuelta e interdependencia entre lo simbólico y lo material. cit. la recuperación del valor central de la corporalidad. los conceptos. sin embargo. pp..) se basa en y surge del segundo (esquemas corporalese imaginativos). e intenta probar que el primer polo (el significado. op. 235-237. que partir de problemas metodológicos y epistemológicos en ciencias sociales y buscar inspiración en la teología cristiana.EL «CUERPO» COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN Las tres propuestas se ven abocadas a atacar el supuesto del dualismo mente-cuerpo.. Várela (et. Johnson. como hace Várela. Busca mostrarlos diferentes modos en que el cuerpo está en la mente62.. la especificación del trasfondo. como son: el intentar redefiniry reagrupar 61 Ver F. Todos buscamos un terreno medio entre el dualismo y los monismos. 251-260. Pero cada uno lo hace de una manera. cit. que intentan superar esos dualismos sin caer en ningún monismo reduccionista. op. a saber. como hemos hecho nosotros. etc. 62 Ver M. como la intencionalidad de lo mental.

la reapropiación del concepto de «encarnación»es una mejor solución para resolver los problemas terminológico-conceptuales que nos afligen.. al defender que la corporalidad es base de lo social y condición de posibilidad de su comprensión (incluso sociológica). y en el que se encuentran. tales como son: i) traducir el término embodymento. 19-21. y su dependencia de la conformación conjunta de una corporalidad y un mundo.. como la ruptura de la oposición entre sujeto/corporeidady objeto/mundo y la admisión de una conexión osmótica entre ambos. de la captación de significados o de la comprensión de las acciones. podemos apreciar qué significa que el objetivo de estas propuestassea cambiar la mirada:ver que los límites de mi corporeidadseñalan los límites de mi mundo. no sólo estamos implicando la necesidad de ir más allá de una mera sociología del cuerpo. 64 En mi caso creo que. psicoanalíticos o de elección-racional para explicar (no en sentido positivista) la acción social. como han hecho los defensores de la semántica de la comprensión. buscan explicar algo más profundo y general. pp. el poder denominar ese terreno de naturalización subjetiva de oposiciones sociales. y el hacer saltar los límites epistemológicos y disciplinarios que esos y otros supuestos pretenden imponer a nuestra indagación65.)* pero ampliándolo más allá de lo habitual. cit. a elaborar una explicación del conocimiento. JOHNSON.el seguir haciendo acopio de recursos para resistir el continuo embate del objetivismo y sus secuaces.Más que un problema de traducción. y ii) dar respuesta a la necesidad de mantener el uso de términos tradicionales («corporal». lejos de limitarse a plantear respuestas a las cuestiones formuladas en sus territorios de origen. Una vez que entendemos que la corporeidad. ai). en un continuo social y material. El cuerpo y la sociedad. frente a la creación de un neologismo como «enacción». GARCÍA SELGAS las diferentes conceptualizaciones propuestas. 176 y 183-184.op. etc. el proceso continuo de corporeización del agente y la deseabilidado significatividadde las acciones. como la agentividad. M. 82 . también mostramos la parcialidad e insuficiencia de los planteamientos meramente semióticos. especialmente en el caso del concepto de «experiencia». que no evita que cada uno defienda la suya64. como es la producción de estructurasde sentido. esto es. Turner. De ahí que se produzcan importantes resultados. se extienden más allá de la piel. que es objeto de consideración sociológica. pp. más en general. cit. op. con su ligazón a la intencionalidad y al trasfondo. pp. que para estar justificado necesitaría denotar una especie real y una diferencia específica. y frente a un estiramiento de todos los conceptos implicados sin darles una estructura metafórica en la que apoyarse. como el intelectualismo. De las tres propuestas se podría decir que. es un problema científico-conceptual. Várela (et.FERNANDO J. esto es. 19-25. y F. Nótese lo poco afortunado de la traducción del título de esta obra: donde decía The EmbodiedMind se ha dicho De cuerpopresente. 65 Nosotros. Ver S. «imaginación». de un ámbito mediático del que fluyen. que exige un enriquecimiento o ampliación urgente.

En él se hacen dos afirmaciones principales: primero. 83 . Johnson en Semántica. Pero este ensayo es también parte de un movimiento teorético contra los mentalismos y los dualismos cuerpo-mente. que este proceso concreto puede ser mejor comprendido si usamos el concepto. Johnson's in Semantics. second. A este respecto. Varela's in Cognitive Science or LakofiPsand M. it makes dear its affinities with relevant researches such as F. In this respect. clarifica sus afinidades con investigaciones relevantes del tipo de las de F. esbozan un nuevo contexto teórico y. ABSTRACT This essay comes from a wider researchon how it is possible for social actions to have meaning or sense. such as anti-objetivism. Várela en Ciencias Cognitivas o G. outline a new theoretical context and. tales como el antiobjetivismo. at the same time. al mismo tiempo. it argües that its general assumptions. se argumenta que algunos de sus supuestos generales. segundo. and. misterio y mito de la «encarnación». Two main claims are made within it: first. that this very process can be better understood if we use the concept/mystery/myth of «encarnation». But this essay is also part of a theoretical movement against mentalism and body/mind dualism. that embodiment is one of the basic process for setting up the frames of meaning of action. que uno de los procesos básicos en la constitución de los marcos de sentido de la acción es la configuración de la corporalidad y. Lakkof y M.EL «CUERPO»COMO BASE DEL SENTIDO DE LA ACCIÓN RESUMEN Este ensayo proviene de una investigación más amplia sobre las condiciones de posibilidad del sentido de las acciones.

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