De la Libertad

:
Y de la necesidad de los Valores, desde la
perspectiva del acto de Elegir o Decidir.

Libertad. Palabra que utilizamos con mucha regularidad, (o que al menos está
presente, tácitamente y de continuo) en nuestra cotidianidad. Prendemos el televisor
para ver un noticiero y escuchamos con frecuencia frases como: “fué privado de su
libertad el ciudadano…” o “en horas de la mañana se realizó una manifestación a favor
de la libertad de expresión en las adyacencias de…” De igual modo está presente (esta
vez en nuestro fuero interno), cuando sentimos que poseemos una facultad que nos
permite actuar en el mundo, bien sea permisiva o restrictivamente. En efecto, tenemos la
percepción de que cuando realizamos un determinado acto, es porque previamente
hemos decidido hacerlo o viceversa: creemos que al tomar determinada decisión, ésta
nos llevará a realizar determinada acción: cuando tomamos el metro, a pesar de tener un
vehículo, para evitar las colas y llegar a tiempo a nuestro lugar de trabajo, nos parece
haber tomado una decisión, así como cuando (para utilizar un ejemplo más trivial)
tomamos el control remoto y nos detenemos en un canal de televisión para ver algún
programa; en todos nuestros actos, por muy insignificantes que parezcan, parece estar
presente esta facultad de manera subyacente, aunque no reflexionemos en ello.
Ahora bien, sabemos o percibimos tal facultad, más sin embargo no sabemos en
qué consiste. Un hombre que trabaje en un granero y cuya vida esté reducida al campo,
no podría imaginar siquiera tener la libertad de elegir entre asistir a una ópera o un
concierto de cámara, o un hombre que no haya podido acceder al más mínimo grado de
estudios jamás se verá en la necesidad de elegir entre leer a Sartre o a Ferber. De hecho,
tal como pude observar en la película La Ultima Cena, recomendada por el profesor en
clase, puede darse el caso de que un hombre no pueda siquiera hacerse una idea de qué
es ser libre, si toda su vida ha estado en esclavitud, como fue el caso de uno de los
esclavos, al que luego de otorgársele la tan anhelada libertad, se puso a llorar de
desesperación, pues aunque sabía que la quería más que a cualquier cosa (como un fin),
no sabía qué hacer con ella.

Ferber (2006). expresa que “…el bien es aquello a lo que aspira todo ser humano”. carretera. ¿Alguien pudiese pensar que alguna de estas nociones son perniciosas para sí? No cabe duda de que todos queremos que nos traten con respeto. ¿Cómo sé que soy libre?. de manera absoluta sin ningún tipo de determinaciones. nos encontramos con que el bien se dice de muchas maneras para los ellos: amistad. la libertad necesita de unas coordenadas determinadas para así establecer los criterios de elección para efectuar una acción. nos remite a las siguientes interrogantes. define la libertad en los siguientes términos: “Libertad es la facultad de elegir y decidirse. Lo cual tiene mucho sentido. que no nos engañen sino que nos sean . honestidad. si es un fin más que un medio. por un objeto o una acción. Si vinculamos esta acepción de bien a lo cual aspiran los seres humanos. sin coacción ni condicionamiento alguno interior o exterior. Pero un medio determinado que. Sánchez (2006).Lo anterior. etc. pues la libertad “sin coacción ni condicionamiento alguno interior o exterior” es una libertad vacía. sería buena por sí misma y no por lo que se hace con ella) sino un medio para la acción. así como de deseos y conciencia en lo interno). respeto. que la libertad no es un bien absoluto (pues si así fuese. pues nadie actúa sin pensar que el acto que realiza es lo bueno para él (aunque pueda estar o no equivocado) y que por tanto. por si misma. pues no motiva a acción alguna: Si se nos presentaran dos opciones. bien sea interno (deseos.) o externo (leyes). sin caer con profundidad en el hecho de que la libertad vista de este modo no se corresponde con la realidad en lo absoluto (pues es evidente que somos sujetos de leyes en cuanto a lo legal y de normas en lo moral. paz. así como un auto necesita de un espacio determinado por donde transitar (llámese autopista.57). ¿Es la libertad. en su libro Conceptos fundamentales de la Filosofía. tiene algún sentido (como en el caso del esclavo Sebastián). tendríamos que pensar que la libertad es sólo un concepto abstracto. ¿qué nos motivaría a elegir? Parece. vía). etc. justicia. eso es lo que quiere y lo que elige. amor propio o dignidad. Si esta es la definición de la libertad correcta. y tuviésemos que elegir entre una u otra sin ningún tipo de coacción ni condicionamiento. y la segunda a determinar si la libertad por sí misma. un fin último? La primera pregunta se refiere al hecho de saber si (como en el ejemplo del granjero) mi libertad está limitada a factores externos. querer. es decir. que sean justos para con nosotros. prefiriéndola a su opuesto o a cualquier otra” (p.

Francis Lorena Chirinos C. de seguro podría haberse dado cuenta de lo que es poder elegir entre arepas y empanadas. ni con cualquier otro tipo de moral de índole alienante. aunque estos últimos se hayan apropiado de los mismos a efecto de dominar y alienar. en mayor o menor escala. independientemente de cualquier religión o doctrina.. por decirlo de algún modo.honestos. hubiese mirado dentro de si mismo en vez de afuera. ¿Pero dónde o qué da comienzo a la libertad? ¿El espíritu crítico? . a su vez.. y hubiese preferido tal valor a la conformidad de quedarse con lo conocido: los golpes del mayoral. si el esclavo de la película. Ahora bien.. Nunca podremos saber hasta qué punto somos libres (como en el caso del granjero) o qué hacer con nuestra libertad (como en el caso del esclavo en la película) sin que estos valores impulsen nuestra voluntad y consecuente accionar. Estos valores básicos. son inherentes al ser humano y existen de manera inmanente en él. que la elección comienza con la facultad de la libertad y que ésta. Es aquí donde debe colindar la libertad. Pues bien. Un Vasco que viviera en España de la época de Franco. estos valores no admiten excepción alguna. con la cual concluyo: He dicho aquí. bienes preciados por todos los seres humanos. luego decidiera haberse venido (como ha sucedido con muchos inmigrantes) a tierras venezolanas.866. en cuanto a que son. sino como medio. etc. nunca hubiese podido imaginarse en la situación de poder decidir entre desayunar arepas o empanadas. De aquí surge otra reflexión. más no como fin (pues como fin es un sinsentido). estos valores no deben confundirse con la llamada moralidad cristiana. Valga la reflexión en tal sentido. Pudiera ser que la falta de prejuicios sea lo que allane el camino a una verdadera libertad.694 .I 6. debe colindar con ciertos valores intrínsecos al ser humano para guiar la voluntad de acción para tener sentido. de seguro hubiese sentido su propia existencia y habría experimentado algo de amor propio o Dignidad. pero si ese Vasco en su búsqueda de la Paz y de la Dignidad. De igual modo.