El encierro en el poema “El tigre”1 de Eduardo Lizalde

José Ángel Cabral Sena
Universidad de Guadalajara
Mudo espío
mientras alguien voraz a mí me observa
Carlos Pellicer
La Poesía se escapa con facilidad, es una búsqueda constante del significado, leerla es
en sí un acto de cacería, en el caso de la obra de Eduardo Lizalde se redondea la imagen
con la constante aparición del tigre, este felino muestra una larga tradición en el
significado de la fiera donde, sumado a la larga tradición del símbolo, se añaden
factores discursivos que entablan un diálogo con el pasado, así como su representación
con el presente.
1. En el principio existía el tigre
Según el diccionario de símbolos de Chevalier, el tigre es considerado una de las
fuerzas generadoras de vida en el mundo superior, ocasionalmente se le observa escapar
de sus fauces a un hombre representado por un niño, en el sudeste asiático es visto como
el iniciante, un guía que conduce a los neófitos por la jungla, para matarlos y
resucitarlos. Mamífero propio del continente asiático se asocia con la fiereza y la fuerza;
poblaciones en la India le confieren poderes de altura propios de autoridad; dentro de la
mitología China es el devorador de las fuerzas maléficas; se cree también que asusta a
los demonios y se suelen encontrar representaciones de tigres en varias tumbas; en todo
sentido el tigre es símbolo de fuerza y estabilidad. (Chevalier, 1991: 592).
En literatura goza de gran tradición e historia, poetas como Rainer María Rilke, William
Blake, Jorge Luis Borges, Ramón López Velarde, Rubén Darío, entre muchos otros, no
resistirían la presencia del tigre como motivo de creación. Es historia y símbolo,
primero por la importancia religioso-simbólica que se le ha otorgado y segundo como
motivo de muerte, destrucción y renovación de vida.
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Todas las citas de este poema para la elaboración del presente acercamiento son tomadas de Lizalde,
Eduardo, Nueva memoria del tigre, Fondo de Cultura Económica, México, 2005, pp. 125-126.

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La palabra “hay”. Este primer verso permite ver una oposición entre lo masculino. Para Bachelard. Viendo el tigre como elemento de lo externo.2. su presencia hace de la violencia una constante. 2000: 29). Y el tigre se hizo poema El tigre es el eje que domina la instancia narrativa. lo exterior vs lo femenino e interior. con los artículos se instaura también lo definido y lo indefinido. en este caso simboliza lo exterior contenido y la casa forma parte de lo interior hermético. permitiendo de este modo que el primero ejerza el encierro. la preposición “en” señala cómo lo masculino es contenido por lo femenino: “Hay un tigre en la casa”. pues debería proteger de la amenaza exterior de las fieras y no contenerlas. casa con “la” y tigre con “un”. Sin embargo la presencia del tigre hace que se pervierta su función. los espacios. Así desde el inicio se privilegia el espacio femenino sobre el sujeto masculino. sin embargo en la forma en cómo se ejerce es donde se encuentra la riqueza del texto. La casa El título del poema prepondera una definición concreta de lo masculino pero en el primer verso se menciona un espacio concreto que a su vez ejerce un dominio total y hermético en la instancia narrativa. a través de él se filtra la acción poética y se somete la tonalidad del poema. En este acercamiento se observa cómo la violencia funciona a través de una serie de incidencias que tienen que ver con el encierro por medio del texto semiótico de lo masculino vs lo femenino y un desdoblamiento del tigre hacia el yo poético. la vivienda brinda intimidad a las acciones que se realicen en ella. territorio hermético y seguro para todos aquellos que lo habitan (Bachelard. /percibe el miedo desde la cocina/y a pesar de las puertas más robustas”. Masculino vs femenino. 2 . en los versos trece al quince: “huele la sangre aun a través del vidrio. otorga un significado de presencia en un espacio concreto. como forma impersonal de la tercera persona singular. la casa es también un espacio donde tiene lugar el ejercicio de lo onírico. La cocina A pesar de que el tigre es una presencia terrible dentro de la casa también está confinado sólo a ciertos lugares.

el tigre es encerrado por “vidrio” y “puertas robustas”. la cama se considera uno de los espacios de más intimidad. en este caso la cocina es donde se elabora la comida. 2000: 38). con el desarrollo del poema se encuentra también un desdoblamiento que relaciona al yo poético con la presencia del felino. / y sólo alcanzo el baño a rastras. en lo siguiente “Su lomo. con los elementos hallados hasta ahora puede explicarse cómo. El tigre se hizo carne y era el yo… poético En los primeros versos hay una serie de indicadores que dan pauta hacia una sistemática del dos. entonces. aunque sea él quien ejerza el verbo. el tigre es contenido por el otro. aquí el espacio se torna insuficiente. objeto que se coloca en el interior de una alcoba cuyo fin es el descanso y el ejercicio de lo onírico. se aprieta en el pasillo/ de muro a muro. La cama. jerárquicamente. fortalece el encierro y.Nuevamente el espacio lo constituye un elemento de lo femenino. se encuentra un texto semiótico de lo horizontal: “cama”. un territorio de servicio. según Bacherlard “La casa es imaginada como un ser vertical. su acción ocurre dentro del 3 . La reclusión del tigre en esta clase de espacio íntimo y. el sitio hermético de la habitación y el objeto determinado “cama” se contrapone a las dimensiones del tigre. en oposición. por el número de incidencias de este fragmento. “pasillo” y “túnel” vs lo vertical “casa”. Cada lugar de la casa está condicionado por su función. En el segundo verso “que desgarra por dentro al que lo mira” se explicita este nivel de inclusión hacia el tigre. Se eleva” (Bachelard. la casa continúa dominando la condición y el confinamiento del tigre. horizontalidades en juego En cuanto a lo doméstico se refiere. Como un todo hermético. el pasillo y el túnel. combinado con sus dimensiones. contra el techo/ como a través de un túnel”. percibe pero está restringido a una habitación. dando lugar a otro nivel de encierro. el felino sufre una fragmentación “cabeza” y “hocico”. lo femenino tiene un grado mayor en un estado de privilegio. su amenaza no es presencial. de los versos quince al dieciocho: “coloca su cabeza de tiranosaurio/ en una cama/ y el hocico le cuelga más allá de las colchas”. se encuentra por encima del tigre y lo masculino.

hacia el final del poema puede verse que no se mira nunca. el encierro de este fragmento se vuelve una referencia deconstrída al Cantar de los 2 Por ejemplo: “Las fieras se acarician. el juego del doble inicia: desgarrar. por medio de sus componentes “cama”. / y sólo alcanzo el baño a rastras. vigilar para no ser visto. El cantar de los rugidos. bajo las vastas selvas primitivas”. Con el verbo espiar se remite hacia un sentido de ocultamiento. Abolición de los sentidos y autoconfinamiento. el tigre es una función. pero restringido tanto en espacio como en acción: “en” y “por dentro”. deconstrucción En los versos catorce al veintitrés la casa. es fiero con la otredad que a su vez lo contiene. “pasillo” y muros. amenaza que no se cumple.cuerpo del otro. remite un acto íntimo y adquiere una fuerza propia que violenta el acto amoroso. de este modo la casa ejerce el papel dominante general y el tigre de factor amenazante. De los versos diecinueve al veintidós ocurre el cambio del tigre al yo poético: “Su lomo. se aprieta en el pasillo. tener los ojos abiertos para tener conciencia y ocasión de cerrarlos oportunamente. con el uso de las palabras “tiene” y “puede” se reafirman sus limitaciones. / de muro a muro. se elude. para que pueda hacer uso de sus zarpas es necesario que el otro lo vea o lo espíe. En este fragmento evidencia la relación del tigre y la voz poética. El acto de espiar violenta el espacio de lo otro. además de dar velocidad a la estrofa también subordina los siguientes tres. Rubén. sumado al crecimiento y la invasión del lomo del tigre. 4 . escindir un cuerpo u objeto por medio de una acción rápida y violenta. ni siquiera se huele al tigre. un estado propio del yo poético “Ni siquiera lo huelo/ para que no me mate”. entonces. según su definición es partir en dos. no deja de estar encerrado a pesar de que la otredad esté amenazada por él. que recuerda evidentemente el poema “Estival” de Rubén Darío. El inicio de los versos tres. en otros poemas del mismo autor se muestra también esta relación de la fiera con la sexualidad2. aquel que espía no debe ser descubierto. cuatro y cinco con el coordinador “y”. se teme a sí mismo. Las facultades del tigre están condicionadas por el espacio que lo contiene y la acción del otro. Aunque sea una presencia terrible dentro de la casa que castiga “al que lo mira”. contra el techo”.

se complementa con “crecer” que otorga la indicación de un estado de cambio. como espacio vertical y profundo. en tanto el yo poético y el tigre son incidencias de lo masculino. El crecimiento del tigre se encuentra en un sitio particular de la casa: el pasillo. “cabeza de tiranosaurio” remite hacia un pasado primitivo y violento. además es un lugar lúbrico de lodo y miel.cantares donde el esposo entra en el lecho de su amada para poseerla. El inicio “Suele” como indefinido. el espacio permiten los elementos necesarios que indican el acto sexual: la noche y la cama. indica que la acción a que acompaña este verbo ocurre de forma periódica o habitual. entonces se aprieta en el pasillo. señala también que es una acción intermitente. entre lo definido y lo indefinido. La colocación de la fiera en el tiempo. ahora se vuelve gigante. Los espacios son alusiones fragmentadas hacia lo femenino. esto último de forma deconstruída recuerda varias alusiones hacia el antiguo testamento. simboliza el vientre femenino. la segunda. Su lomo. la exaltación de sus dimensiones recrudece el sentido de violencia que tiene el poema. contra el techo como a través de un túnel de lodo y miel. el poema de Lizalde: Suele crecer de noche coloca su cabeza de tiranosaurio en una cama y el hocico le cuelga más allá de las colchas. riqueza. nutrición y crecimiento. donde la tierra prometida era el lugar donde manaba leche y miel. de transición entre lo pequeño a lo grande. y sólo alcanzo el baño a rastras. pero recuérdese que el tigre ya es “enorme”. de muro a muro. para el caso que atañe 5 . promesa de perpetuidad. la primera como símbolo de abundancia.

símbolo absoluto de lo femenino 2) lo masculino dominante que es el tigre y 3) el yo poético que se encuentra dentro y entre estos dos elementos. indica un estado de anhelo por parte de la instancia y a su vez fortalece el enclaustramiento con la doble negación. es también un espacio donde se encuentran varios orificios por donde estos insectos pueden entrar y salir. es decir un espacio de libertad que no se mira nunca. sino una amenaza a perpetuidad del encierro. Los últimos versos del poema relacionan al tigre con la miel. en tanto miel permanece en su estado de significación. inservible para fines de consumo. pues el crisol convierte la saliva en una substancia ponzoñosa. además de ser luz natural. simbolizando un estado psíquico a través del espacio: “Sólo alcanzo el baño a rastras. no es una promesa de prosperidad. artesanía hecha de barro que simula la colmena real de las abejas. el término particular se refiere a la parte superior del artefacto donde las abejas depositan la miel que producen. La colmena solar es un término propio de la apicultura. en cuestiones jerárquicas de libertad. no existe ningún proceso de purificación sino de contaminación. el lodo es el elemento que sustituye a leche diferenciándose por su consistencia más espesa y pesada. La colmena solar convoca el texto semiótico de lo natural y lo artificial. para el uso del verso. los crisoles de saliva emponzoñada de sus fauces.ahora. La voz poética sufre un estado de enclaustramiento que. al igual que los crisoles de saliva contradicen el significado. La interacción entre el lomo del tigre (horizontal masculino) y el “muro a muro” (vertical femenino) oprimen la primera aparición de la voz poética. 6 . los renegridos panales del crimen de sus ojos. contra el techo/ cómo a través de un túnel/ de lodo y miel”. haciendo soporte al estado de perpetuidad del felino y su condición de encierro: No miro nunca la colmena solar. pues los crisoles son artefactos refractarios que se utilizan en procesos artesanales con la intención de purificar metales. En todo el poema no se había hecho mención de la luz sino hasta ahora. pero combinado con lodo. ocupa el lugar último: 1) La casa.

Chevalier. 2005. Argentina. María. Herder. Gastón. en este caso el encierro es el que violenta al tigre. Eduardo. se privilegia sobre todo los espacios interiores donde se guarda una distancia discreta entre el confinado y el carcelario. Madrid. es también una incidencia decisiva del encierro. La poética del espacio. 2007. BIBLIOGRAFÍA Bachelard. en tanto este último amenaza donde curiosamente no hay una referencia que explicite la voluntad de escapar al estado de encierro. una pieza faltante que daría sentido a algo en particular. Barcelona. Diccionario de símbolos. Jean. traducción Ernestina Champourcin. en su obra se encuentran constantemente alusiones a la fiereza que. Esta deconstrucción que recuerda el refrán “aquí hay gato encerrado” alude a una forma de decir que existe un misterio. Fondo de Cultura Económica. 1991. 7 . Eduardo Lizalde es un poeta de la violencia.El poema termina encerrando definitivamente al tigre: Pero sé claramente que hay un tigre encerrado en todo esto. sirva de ejemplo el presente texto. Fondo de Cultura Económica. una dinámica entre vigilante y vigilado que produce un estado de tensión en todo el poema. 2000. México. se ejerce de distintas formas. Diccionario de uso del español. Lizalde. Nueva memoria del tigre. Gredos. Moliner.