¿QUÈ ES EL AGUA?

Es una sustancia cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno
y uno de oxígeno (H2O). Es esencial para la supervivencia de todas las formas
conocidas de vida. El término agua generalmente se refiere a la sustancia en su
estado líquido, aunque la misma puede hallarse en su forma sólida llamada hielo,
y en su forma gaseosa denominada vapor. El agua cubre el 71 % de la superficie
de la corteza terrestre.
IMPORTANCIA DEL AGUA.
El Agua es de suma importancia para el consumo humano y es recurso
indispensable para la salud de todos los seres vivos.
Las aguas son una parte muy importante del paisaje. Hay agua en las
nubes. Hay agua, en forma de nieve o de hielo, en las cumbres de las
montañas. Hay agua en el mar, en los lagos, en los ríos y arroyos. Hay aguas
subterráneas. También el agua forma parte de todos los seres vivos.
Hay agua salada y agua dulce (sin sales disueltas). Son aguas saladas las
aguas marinas y las de algunos grandísimos lagos del planeta. El resto del
agua que está en los ríos, lagos, embalses, en forma de nieve... son aguas
dulces, sin sales disueltas.
El agua es imprescindible para la vida en la Tierra. El agua forma parte del
cuerpo de todos los seres vivos. Por ejemplo: constituye el 65% del cuerpo del
hombre, 60% en el elefante, 90% en una seta y el 95% en una medusa.
Los animales y el hombre toman agua como parte de su alimentación.
Las plantas necesitan agua para poder tomar las sustancias del suelo. El agua
se encarga de disolver las sales y otras sustancias inorgánicas del suelo para que
puedan ser absorbidas por las plantas.
También existen muchísimos seres vivos que viven en el medio acuático:
animales vertebrados como los peces, anfibios, mamíferos acuáticos, bastantes
reptiles, gran número de aves... y gran número de invertebrados como insectos,
moluscos, crustáceos, medusas, gusanos Además, dependen del agua las algas
y muchas plantas acuáticas.
CICLO DEL AGUA
Es el proceso de circulación del agua entre los distintos compartimentos de
la hidrosfera. Se trata de un ciclo biogeoquímico en el que hay una intervención de

reacciones químicas, y el agua se traslada de unos lugares a otros o cambia de
estado físico.
El agua de la hidrósfera procede de la desgasificación del manto, donde
tiene una presencia significativa, por los procesos del vulcanismo. Una parte del
agua puede reincorporarse al manto con los sedimentos oceánicos de los que
forma parte cuando éstos acompañan a la litosfera en subducción.[1]
La mayor parte de la masa del agua se encuentra en forma líquida, sobre
todo en los océanos y mares y en menor medida en forma de agua subterránea o
de agua superficial por ejemplo en los ríos y arroyos. El segundo compartimento
por su importancia es el del agua acumulada como hielo sobre todo en los
casquetes glaciares antártico y groenlandés, con una participación pequeña de los
glaciares de montaña, sobre todo de las latitudes altas y medias, y de la banquisa.
Por último, una fracción menor está presente en la atmósfera como vapor o, en
estado gaseoso, como nubes. Esta fracción atmosférica es sin embargo muy
importante para el intercambio entre compartimentos y para la circulación
horizontal del agua, de manera que se asegura un suministro permanente a las
regiones de la superficie continental alejadas de los depósitos principales.
FASES DEL CICLO HIDROLOGICO
Los principales procesos implicados en el ciclo del agua son:

1.º Evaporación: El agua se evapora en la superficie oceánica, sobre la
superficie terrestre y también por los organismos, en el fenómeno de la
transpiración en plantas y sudoración en animales. Los seres vivos,
especialmente las plantas, contribuyen con un 10 % al agua que se
incorpora a la atmósfera. En el mismo capítulo podemos situar la
sublimación, cuantitativamente muy poco importante, que ocurre en la
superficie helada de los glaciares o la banquisa.

2. º Condensación: El agua en forma de vapor sube y se condensa
formando las nubes, constituidas por agua en pequeñas gota.

3. º Precipitación: Se produce cuando las gotas de agua que forman las
nubes se enfrían acelerándose la condensación y uniéndose las gotas de
agua para formar gotas mayores que terminan por precipitarse a la
superficie terrestre en razón a su mayor peso. La precipitación puede ser
sólida (nieve o granizo) o líquida (lluvia).

4. º Infiltración: Ocurre cuando el agua que alcanza el suelo, penetra a
través de sus poros y pasa a ser subterránea. La proporción de agua que
se infiltra y la que circula en superficie (escorrentía) depende de la

permeabilidad del sustrato, de la pendiente y de la cobertura vegetal. Parte
del agua infiltrada vuelve a la atmósfera por evaporación o, más aún, por la
transpiración de las plantas, que la extraen con raíces más o menos
extensas y profundas. Otra parte se incorpora a los acuíferos, niveles que
contienen agua estancada o circulante. Parte del agua subterránea alcanza
la superficie allí donde los acuíferos, por las circunstancias topográficas,
intersecan (es decir, cortan) la superficie del terreno.

5. º Escorrentía: Este término se refiere a los diversos medios por los que
el agua líquida se desliza cuesta abajo por la superficie del terreno. En los
climas no excepcionalmente secos, incluidos la mayoría de los llamados
desérticos, la escorrentía es el principal agente geológico de erosión y de
transporte de sedimentos.

6. º Circulación subterránea: Se produce a favor de la gravedad, como la
escorrentía superficial, de la que se puede considerar una versión. Se
presenta en dos modalidades:

Primero, la que se da en la zona vadosa, especialmente en
rocas karstificadas, como son a menudo las calizas, y es una
circulación siempre pendiente abajo.

Segundo, la que ocurre en los acuíferos en forma de agua
intersticial que llena los poros de una roca permeable, de la cual
puede incluso remontar por fenómenos en los que intervienen la
presión y la capilaridad.

7. º Fusión: Este cambio de estado se produce cuando la nieve pasa a
estado líquido al producirse el deshielo.

8.º Solidificación: Al disminuir la temperatura en el interior de una nube
por debajo de 0 °C, el vapor de agua o el agua misma se congelan,
precipitándose en forma de nieve o granizo, siendo la principal diferencia
entre los dos conceptos que en el caso de la nieve se trata de una
solidificación del agua de la nube que se presenta por lo general a baja
altura. Al irse congelando la humedad y las pequeñas gotas de agua de la
nube, se forman copos de nieve, cristales de hielo polimórficos (es decir,
que adoptan numerosas formas visibles al microscopio), mientras que en el
caso del granizo, es el ascenso rápido de las gotas de agua que forman
una nube lo que da origen a la formación de hielo, el cual va formando el
granizo y aumentando de tamaño con ese ascenso. Y cuando sobre la
superficie del mar se produce una manga de agua (especie de tornado que
se produce sobre la superficie del mar cuando está muy caldeada por el
sol) este hielo se origina en el ascenso de agua por adherencia del vapor y
agua al núcleo congelado de las grandes gotas de agua. El proceso se
repite desde el inicio, consecutivamente por lo que nunca se termina, ni se
agota el agua.

CUANTA AGUA HAY EN EL PLANETA

La superficie de la Tierra está cubierta de agua en un 70% y tan sólo el
30% es tierra firme.
Tenemos un planeta cubierto de una pequeñísima película de agua. Para
darnos una idea: si mojamos una naranja, la pequeña película de agua que
permanece en su cáscara es la misma proporción de agua existe nuestro planeta.
No, nuestro planeta no es un planeta de agua, apenas es un planeta mojado. Sin
embargo, esa poca agua que tiene el planeta, es la que ha hecho el milagro de la
vida. La superficie de la Tierra está cubierta de agua en un 70% y tan sólo el 30%
es tierra firme.
Es por ello que se le suele llamar planeta de agua, porque comparado con
otros planetas es el único que conocemos con esa abundancia tan evidente, pero
ojo, acaban de confirmar que sí hay agua en Marte… enorme descubrimiento.
Y la Tierra es un planeta apenas mojado pero en su mayoría de agua salada, el
97. 5% del agua es el agua de los mares, de los océanos. El restante 2.5% es
agua dulce, pero casi toda esta congelada en los polos, en los glaciares. El agua
congelada representa el 69.7% del agua dulce, el agua subterránea representa el
30% y en los ríos y en los lagos solamente encontramos el 0. 3% de agua dulce.
Si imaginamos que el planeta tiene 100 litros de agua, entonces solamente se
disponen de 750 mililitros de agua subterránea y 7 mililitros en ríos y lagos
superficiales, es toda el agua dulce para la vida terrestre y la humanidad.
Estos son los cálculos de cuanta agua hay en el planeta:
En los océanos y los mares
1 370 000 000 km3
En la corteza terrestre
60 000 000 km3
En los glaciares y nieves perpetuas
29 170 000 km3
En los lagos
750 000 km3
En la humedad del suelo
65 000 km3
En el vapor atmosférico
14 000 km3
En los ríos
1 000 km3

Debido a que las aguas están en constante movimiento, esto es, se
evaporan, se condensan, se infiltran, son arrastradas por los ríos al mar, o
los hielos de los polos se rompen, migran, se funden, entre otros posibles

cambios, conviene considerar que las cifras presentas arriba tienen un
margen de error del 10 al 15%. Por ejemplo, tan sólo en lo que toca a la
evaporación, anualmente, de los océanos se van a la atmósfera 449 000 km3
A nivel mundial, se dispone de 12.500 a 14.000 millones de metros cúbicos
de agua (12.500 a 14.000 kilómetros cúbicos) por año para uso humano. Esto
representa unos 9.000 metros cúbicos por persona al año, según se estimó
en 1989. Se proyecta que para el año 2025, la disponibilidad global de agua
dulce per cápita descenderá a 5.100 metros cúbicos por persona al año al
sumarse otros 2.000 millones de habitantes a la población del mundo. Aun
entonces, esta cantidad sería suficiente para satisfacer las necesidades
humanas, siempre y cuando el agua estuviera distribuida por igual entre
todos los habitantes del mundo. Ante este panorama, la necesidad de
generar estrategias para fomentar la conciencia del uso y la conservación
del agua, se vuelve prioritaria y común a todos los seres humanos
UTILIDAD DEL AGUA
El agua, es uno de los elementos más importantes para la vida sobre el
planeta
Tierra.
Para los seres vivos en general el agua, es un elemento vital pues no solo
es parte integrante de su estructura orgánico-molecular, sino que además participa
en innumerables procesos y reacciones químicas, físicas y biológicas que
condicionan su propia existencia.

Para los seres humanos en particular el agua, no sólo cumple ese rol
orgánico-fisiológico, sino que además las propiedades físicas y químicas propias
con que cuenta han determinado que el hombre la utilice en numerosas instancias
de índole social, productiva o industrial.

En todas sus formas y estados, el agua es un elemento primordial e
insustituible para la vida, siendo innumerables las situaciones en las cuáles
comparte su existencia con otros elementos ambientales.

DIGA CUAL ES LA COMPOSICIÓN DEL AGUA

CLASES DE AGUA QUE HAY EN EL PLANETA

Existen diferentes tipos de agua, de acuerdo a su procedencia y uso:

Agua potable: es agua que puede ser consumida por personas y animales
sin riesgo de contraer enfermedades.
Agua salada: agua en la que la concentración de sales es relativamente
alta (más de 10 000 mg/l).

Agua salobre: agua que contiene sal en una proporción significativamente
menor que el agua marina. La concentración del total de sales disueltas
está generalmente comprendida entre 1000 - 10 000 mg/l. Este tipo de
agua no está contenida entre las categorías de agua salada y agua dulce.

Agua dulce: agua natural con una baja concentración de sales,
generalmente considerada adecuada, previo tratamiento, para producir
agua potable.

Agua dura: agua que contiene un gran número de iones positivos. La
dureza está determinada por el número de átomos de calcio y magnesio
presentes. El jabón generalmente se disuelve mal en las aguas duras.

Agua blanda: agua sin dureza significativa

Aguas negras: agua de abastecimiento de una comunidad después de
haber sido contaminada por diversos usos. Puede ser una combinación de
residuos, líquidos o en suspensión, de tipo doméstico, municipal e
industrial, junto con las aguas subterráneas, superficiales y de lluvia que
puedan estar presentes.

Aguas grises: aguas domésticas residuales compuestas por agua de lavar
procedente de la cocina, cuarto de baño, fregaderos y lavaderos.

Aguas residuales: fluidos residuales en un sistema de alcantarillado. El
gasto o agua usada por una casa, una comunidad, una granja o una
industria, que contiene materia orgánica disuelta o suspendida.

Aguas residuales municipales: residuos líquidos originados por una
comunidad, formados posiblemente por aguas residuales domésticas o
descargas industriales.

Agua bruta: agua que no ha recibido tratamiento de ningún tipo o agua que
entra en una planta para su tratamiento.

Aguas muertas: agua en estado de escasa o nula circulación,
generalmente con déficit de oxígeno.

Agua alcalina: agua cuyo pH es superior a 7.

Agua capilar: agua que se mantiene en el suelo por encima del nivel
freático debido a la capilaridad.

Agua de adhesión: agua retenida en el suelo por atracción molecular,
formando una película en las paredes de la roca o en las partículas del
suelo.

Agua de desborde: agua que se inyecta a través de una fisura en una
capa de hielo.

Agua de formación: agua retenida en los intersticios de una roca
sedimentaria en la época en que ésta se formó.

Agua de gravedad: agua en la zona no saturada que se mueve por la
fuerza de gravedad.

Agua de suelo: agua que se encuentra en la zona superior del suelo o en
la zona de aireación cerca de la superficie, de forma que puede ser cedida
a la atmósfera por evapotranspiración.

Agua disfórica: agua pobre en nutrientes y que contiene altas
concentraciones de ácido húmico.

Agua estancada: agua inmóvil en determinadas zonas de un río, lago,
estanque o acuífero.

Agua fósil: agua infiltrada en un acuífero durante una antigua época
geológica bajo condiciones climáticas y morfológicas diferentes a las
actuales y almacenada desde entonces.

Agua freática: agua subterránea que se presenta en la zona de saturación
y que tiene una superficie libre.

Agua funicular: agua presente en los mayores poros que rodea las
partículas del suelo formando, en los puntos de contacto con dichas
partículas, anillos que se fusionan entre ellos.

Agua primitiva: agua proveniente del interior de la tierra que no ha existido
antes en forma de agua atmosférica o superficial.

Agua magmática: agua impulsada hasta la superficie terrestre desde gran
profundidad por el movimiento ascendente de rocas ígneas intrusivas.

Agua metamórfica: agua expulsada de las rocas durante el proceso de
metamorfismo.

Agua vadosa: cualquier agua que aparece en la zona no saturada.

Agua subterránea: agua que puede ser encontrada en la zona saturada
del suelo, zona formada principalmente por agua. Se mueve lentamente
desde lugares con alta elevación y presión hacia lugares de baja elevación
y presión, como los ríos y lagos.

Agua superficial: toda agua natural abierta a la atmósfera, como la de ríos,
lagos, reservorios, charcas, corrientes, océanos, mares, estuarios y
humedales.