Facultad de Filosofía y Letras

Colegio de Letras hispánicas.
Teoría y crítica literaria
Josué Ulises Cruz Casillas
“El arte poética de Horacio en 24 horas de la vida de una mujer”
Grupo 31, tercer semestre.
Fecha de entrega: 22 de Septiembre del 2014.

¿Quién era Quinto Horacio Flaco? Fue un latino, nacido en Venusia, hoy Venosa,
Basilicata, el 8 de diciembre del 65 antes de Cristo y fallecido en Roma, el 27 de
Noviembre del año 8 A.C. Elocuente poeta, dentro de su obra poética (era asiduo
escritor de sátiras, tragedias y demás) se encuentra la epístola a los Pisones, uno
de los mejores ejemplos de la crítica literaria del mundo clásico, ya comenzada por
Aristóteles. En esta obra, él resalta la coherencia y la unidad que deben seguir los
objetos poéticos, así como una cierta ética que debe seguir cada poeta. Para él es
muy importante la armonía entre cada parte de las obras con las demás, y en la
ética debe haber una cierta humildad y esmero del poeta respecto a sus textos,
así como el cuidarse de los aduladores (Horacio, 2006)
Stefan Zweig, autor austro-húngaro nacido en Viena, el 28 de Noviembre de 1881
y fallecido en Petrópolis, Brasil, el 22 de Febrero de 1942, publicó 24 horas de la
vida de una mujer en 1929. Esta novela es parecida a la más conocida del autor
(Una novela de ajedrez), en tanto que en ambas hay un primer narrador masculino
que se topa con otro personaje, quien toma las riendas de la narración para
contarle un perturbador secreto de su vida. En las 24 horas se trata de una mujer
anciana británica, a quien sólo conocemos con el nombre de Mistress C. La
historia empieza con dos matrimonios, un aventurero danés, la mujer británica y
nuestro narrador, cuyo nombre desconocemos, de vacaciones en una pensión al
sur de Francia. De pronto llega un joven, y al día siguiente él y una mujer,

y que el poeta latino trató brillantemente de resolver. no se encuentren más de 3 personajes hablando a la vez. por ejemplo. El único diálogo.18-21). hace partícipe al narrador de que debe contarle un secreto. como teórico literario. que no es parafraseado sino puesto directamente. aún hoy. Pero entonces Mistress C. sigue vigente en su homónimo de comienzos del siglo XX. Este suceso sirve para catapultar un debate entre todo el grupo acerca de las acciones de la mujer. La mujer deja atrás a su marido y sus dos hijas. Historia de un apostador. Va de la pregunta por la función de la poesía ¿esta debe ser más ética. Se refiere a un pequeño problema que existía en tiempo de Horacio. y eso si consideramos que el danés sólo habla para pedir silencio. 2006). Esto nos lleva a pensar en el consejo horaciano de que. entre la señora británica y el narrador. 1978. en escena.Madame Henriette. con el narrador (Zweig. en el que los integrantes de la mesa debaten acerca de las acciones de la madame. Diálogos. y que si hubiera un cuarto. Y así es como la huida de Henriette enlaza a la señora británico con un hecho casi idéntico que le sucedió décadas antes y por el que se siente identificada con la mujer que huyó. Al mismo tiempo nunca se cuentan más de tres personas hablando. Se dan. Los diálogos de la novela son casi siempre entre dos interlocutores. es el de Mistress C. Hay un momento. Recread instruyendo. Pero ¿Qué tanto de la ética y la estética de Horacio pudieron haber subsistido al paso del tiempo? Lo que queremos ver aquí es si el latino. buscar primariamente la enseñanza antes que procurar el goce estético? ¿O bien ha de darle prioridad a la . y qué tanto se ha creado nuevo y se han negado las tesis horacianas en las 24 horas partiendo de varios elementos precisos de la epístola a los Pisones. Ambos autores y sus obras están separados por milenios. este debería permanecer como de fondo (Horacio. pp. o de la señora y el apostador. después de que escapa Madame Henriette. escapan del lugar.

nunca se anuncia como tal. Luego está Mistress C. Lo que hablen los personajes. 2006). las mujeres y el apostador son quienes rompen con esto. Al mismo tiempo que se narre la historia estéticamente hay que mostrar en ella lo ético. y esto es lo maravilloso de la novela. un persa no podría comportarse como una hetaira ateniense. y pretender con ello no menos que la risa (Horacio. 1978. nunca se dice. 19). que. señora de familia. En su tiempo él se puso en contra del Deux Ex Machina (la intervención de la nada de un dios para salvar el conflicto) en concordancia con este principio. Sólo lo acepta en algunos personajes. casi una violación que le provoca horror a la señora. Se ve en la actitud del narrador al hablar de Madame Henriette “personalmente. pero no debe parecer algo extraño o muy forzado. juntar la cabeza de un animal. Primero Madame Henriette. ¿Qué se lograría con esto? Este es el pensamiento de Horacio. Uno no debe. Pero Zweig no está de acuerdo. Es un llamado a la empatía.forma y el contenido que agraden a uno. Es una ética. sin tomar como punto de partida la instrucción? Horacio responde conque se debe recrear instruyendo. esas cosas refutan a Horacio. En su novela. p. sino que ambos elementos deben ir acordes y al mismo ritmo. ha de tomar en cuenta los usos y costumbres de su sociedad y su clase (Horacio. En las 24 horas. me causa mayor satisfacción comprender a los hombres que condenarlos […] no quiero en este caso ni juzgar ni condenar” (Zweig. todos burgueses bienpensantes de la posguerra luego de la primera guerra mundial. por tratar de ayudar al apostador a no suicidarse es confundida por una cocotte. y curiosamente termina acostándose con el apostador aun cuando ella lucha con toda su voluntad por no hacerlo. Es el principio de la trama y todo el problema. el tronco de otro y las extremidades de otro. quizás cercana al psicoanálisis con la talking cure. Cada personaje hable como le es debido. El uso es la máxima regla del lenguaje. Excepto si son Alebrijes. como los matrimonios que se juntan en el grupo del narrador. como dice él irónicamente. Por lo mismo. cómo sean. De un modo gracioso esto cumple un precepto de . 2006). sólo se muestra. al abandonarlo todo y escapar con ese joven francés.

si él. por ejemplo). claro que sí. El cuarto momento es el más importante de todos. muchas veces descrito como bastante generoso y amable. pues el latino nos pone que en escena no han de perpetrarse actos horribles (Medea no debe matar a sus hijos frente al público. esta relación sexual jamás es mencionada directamente y la propia Mistress C. Lo que quita a Horacio es precisamente esta innovación que hace el novelista. pp. Podemos concluir que la obra horaciana sigue siendo muy importante. pero es algo que se da por entendido. 96-97) Un quinto y final momento de quiebre se observa cuando el mismo apostador.Horacio. por lo que Stefan puede experimentar con los personajes. Aunque podría decirse que las acciones del joven no son tanto un quiebre en la imagen de un buen muchacho.. La coherencia dentro de las diferentes partes de la obra y las precisiones de los diálogos son aún seguidas por Zweig. con un gesto. En un tercer momento vemos que el apostador es un hombre de buena posición social. noble. que en el latino está de un modo más sujeta a la tradición griega (horacio). no viese en mí a la mujer”. Y en la novela. acepta sus extraños sentimientos hacia el joven apostador: “el desencanto… el desencanto de que el joven hubiese partido tan fácilmente. Es cuando Mistress C. sólo con una palabra. y también: “Todo lo que llamamos pudor o respetabilidad entre los hombres lo hubiera arrojado lejos de mí. (Zweig. decide no dar detalles. 1978. sin resistencia alguna […] y no. . y constituye el clímax de la novela. luego de arrepentirse de sus actos ludopáticos frente a la Cruz. sino como la expresión fiel del carácter de un estafador. es encontrado jugando a las cartas de nuevo. hubiese intentado llevárseme”. que dilapida su fortuna en el juego.