Aparecida y la misión continental

Dimensión Histórica

Después de haber identificado en la clase los aspectos más significativos de la
vida de la Iglesia en su compromiso misionero en América Latina, desde la llegada
de la Evangelización, quiero rescatar dos aspectos que además de llamar mi
atención constituyen verdaderos signos de la presencia de Cristo y los frutos de la
misión de la Iglesia en estas tierras y además se convierten en referentes para la
ruta que posiblemente la Iglesia, en su conversión permanente, debe tener en
cuenta:
1. La presencia mariana: María, la Madre de Jesús, y desde el momento de la
cruz, madre de todos los discípulos de Cristo, ha sido la principal piloto de
la Evangelización en América Latina y se convierte en una estrella del
anuncio de Cristo, no únicamente por los datos que nos arroja la historia,
pues la primera Iglesia construida en tierra firme y la primera diócesis
erigida en el nuevo mundo llevan por titular a la excelsa madre del
Salvador; sino que ella misma ha tomado la iniciativa de manifestarse en el
interior de su pueblo, al lado de los indígenas, ella ha querido hablar con
ellos y su imagen quedó estampada de manera maravillosa en la tilma de
uno de ellos y desde el santuario que ella misma pidió edificar ha llenado de
la vida de Cristo a cuantos se acercan a observar tan maravillosos sucesos.
Ella es nuestra principal misionera, contamos con su presencia y este, es
un hecho que sin duda hay que resaltar.
2. Como segundo aspecto que vale la pena subrayar del proceso histórico de
Evangelización, existe una constante en la vida de la Iglesia en
Latinoamérica. A pesar de los ires y venires de la historia y de las fallas que
como Iglesia pecadora se suelen observar, la capacidad de estar con la
gente, de tocar su carne, sus pobrezas, sus desilusiones, de estar al
pendiente de lo que le pasa es algo que ha estado latente en la vida de la
Iglesia. Los pastores de la Iglesia latinoamericana al transcurso de los 5
siglos de la presencia del Evangelio han sido en su mayoría pastores
preocupados por su pueblo. Un ejemplo de ello, es el cariño con que los
aceptaron los indígenas, ya que en ellos veían algo diferente. Les
maravillaba ver como hablaban con paciencia con ellos, como comían de lo
que ellos comían y la manera en como vivían en las mismas condiciones de
ellos.
Ahora bien, ¿cómo es que estos aspectos deben influir en la pastoral propia?
Pues bien, se habla mucho de la conversión pastoral, pero esa conversión
pastoral, implica una conversión de los pastores como su mismo nombre lo indica.
Es bueno recordar que esta conversión se debe dar al estilo de Jesús y
principalmente basada en este criterio, el de estar con el pueblo, de ser cercano a

Es importante que así como en los primeros años de evangelización. la labor pastoral y misionera. Hacerlo en este tiempo. los indígenas se quedaban absortos al verlos tan cercanos a su realidad. . así hoy en día. en su santo rosario. El desafío propio es poder poner con confianza en las manos de la Madre. Que nuestros pueblos y parroquias puedan tener en ella. la Palabra de Dios en nuestras casas. para darle una Palabra cargada de sabiduría una Palabra diferente a todo lo que escuchan en el mundo secularizado. mirándose a sí misma. frente a una Iglesia que se quedó en la sacristía. un verdadero compendio del Evangelio que les haga producir muchos frutos para la Vida Eterna. en una Iglesia donde muchos todavía piensan en las comodidades que brindan los poderes terrenos es un signo profético para llevar con autenticidad y no con añadidos que a veces contradicen y acostumbran. barrios y parroquias. Presentado por: Seminarista Nestor Leonardo Portillo Martinez. ella ha demostrado ser una gran misionera.él de reconocer cuando está en peligro y poder sentir con él para curarlo cuando es necesario. los hombres vean a una Iglesia que no está por encima de ellos sino que está a su lado para que caminen juntos y para dialogar. Llevar el Evangelio de la mano de María.