El ESPECTADOR EMANCIPADO

Doc. Francisco Javier Gómez Carpinteiro
Alumna: Marisol Amador Calderón
Jacques Ranciére comenzó a escribir El espectador emancipado a partir de las
ideas desarrolladas en el libro El maestro ignorante en el que menciona la
teoría de Joseph Jocotot. Dicho autor proclamó como base de su enseñanza
algunos principios desafiantes y aparentemente paradójicos: todas las
inteligencias son iguales; un individuo puede todo lo que quiere; se puede
enseñar lo que se ignora; todo está en todo.
Ranciére explica la idea de emancipación considerando que la ausencia de
toda relación evidente entre el pensamiento de la emancipación intelectual y la
cuestión del espectador es hoy en día una oportunidad. Para hacer aparecer
esta relación y darle sentido, habría que reconstruir la red de presupuestos que
sitúan al espectador en el centro de la discusión sobre las relaciones entre arte
y política. La idea de espectáculo como cuerpos en acción ante un público
reunido, son remitidas por el autor en lo que él formula: la paradoja del
espectador: No hay teatro sin espectador. Ser espectador es un mal, por dos
razones:
1. Mirar es lo contrario de conocer, el espectador aparece ante una
apariencia, ignorando el proceso de producción de esa apariencia o la
realidad que ella recubre.
2. Es lo contrario de actuar, el espectador permanece inmóvil en su sitio,
pasivo. Ser espectador es estar separado al mismo tiempo de la
capacidad de conocer y del poder actuar.
Este diagnostico abre camino a dos conclusiones:
1. El teatro es una cosa mala, una esencia de ilusión y pasividad que es
preciso suprimir en beneficio de aquello que ella impide: el conocimiento
y la acción, la acción de conocer y la acción conducida por el saber.
2. Hace falta otro teatro, un teatro sin espectadores: no un teatro sin
asientos vacios, sino un teatro en el que la relación óptica pasiva
implicada por la palabra misma esté sometida a otra relación, aquella
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borrando las fronteras entre disciplinas y las jerarquías entre los niveles del discurso. La relación entre la historia mitificada y el espectador es la de la emancipación. se trata de “reconocer el saber que obra en el ignorante y la actividad propia del espectador” (Ranciére. radica la ruptura de la paradojas del observador y propicia la emancipación de dicha posición. El poder común de la igualdad de inteligencias. La crítica platónica apela a la oposición entre corea y teatro. como formula antiplatónica en vías de una crítica del espectáculo. Apelando a la cuestión de Guy Debord acerca de ¿cuál es la esencia del espectáculo? La exterioridad como desposeimiento de la visión unívoca de las cosas. 2010: 13). a la crítica feuerbachiana de la religión “lo que el hombre contempla en el espectáculo es la actividad que le ha sido hurtada. a través de Marx.implicada por otra palabra que designe lo que se produce en el escenario. significa: el borramiento de la frontera entre aquellos que actúan y aquellos que miran. La crítica contemporánea entre los postulados ya mencionados descansa en una línea de emancipación intelectual la cual no busca autómatas inteligentes con funciones virales de construir hipótesis unívocas. en la que se autoconcientiza. el drama (la acción). Como el autor menciona. 2010: 23). entre individuos y miembros de un cuerpo colectivo. no se trata de transformar a los espectadores en actores ni a los ignorantes en doctos. Cuestionar los efectos que la representación del 2 . como oposición entre la verdad del teatro y el simulacro del espectáculo. organizadora de un mundo colectivo cuya realidad es la de este desposeimiento” (Ranciére. Ya que la palabra “emancipación”. El primero. Finalmente. 2010: 14). opuesto del segundo. lo que el autor propone es vencer la enajenación que se pueda tener respecto al otro. devenida extranjera. en su propia esencia. entre el poder de asociar o disociar con nuestros iguales. la idea de verdadero acto de comunidad en el que “la gente del pueblo toma conciencia de su situación y discute sus intereses” (Ranciére. vuelta contra él. el cuestionar el mirar y el actuar y no sólo ejercer una acción de simulacro comunitario. un acto de obediencia y simultaneidad colectiva.

(Obra original publicada en 2008). El espectador emancipado (Ariel Dilon. (2010). entender que aquel que colocamos en la posición de espectador puede ayudarnos a comprender mejor el modo en el que la historia y los actos cambian el espacio que habitamos. En el quehacer colectivo e intelectual. BIBLIOGRAFÍA Ranciére.simulacro pueda representar y reflexionar acerca de los presupuestos de la potencia comunitaria conlleva. Argentina: Manantial. trad..). J. 3 .