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2

Staff
Moderadora:
Deydra Eaton

Traductoras:
Deydra Eaton

Juli

aa.tesares

NnancyC

Sofí Fullbuster

*~ Vero ~*

CrisCras

Melody Hamort

Aimetz14

MaryJane♥

Kathuu

Tsuki

Adriana Tate

Mar Winston

Marie.Ang

Chachii

EyeOc

Vanessa VR

Moni

3

Correctoras:
Melii

Alessa

Itxi

Juli

Alaska

Sofí Fullbuster

Lalu

Mel M

Tsuki

Vanessa VR

CrisCras

NnancyC

Aimetz

Moni

Deydra Eaton

Meliizza

Lectura Final:
Deydra Eaton

Maca Delos

Juli

Luna West

CrisCras

Sofí Fullbuster

Diseño:
Sofí Fullbuster

Índice
Sinopsis

Capítulo 19

Capítulo 1

Capítulo 20

Capítulo 2

Capítulo 21

Capítulo 3

Capítulo 22

Capítulo 4

Capítulo 23

Capítulo 5

Capítulo 24

Capítulo 6

Capítulo 25

Capítulo 7

Capítulo 26

Capítulo 8

Capítulo 27

Capítulo 9

Capítulo 28

Capítulo 10

Capítulo 29

Capítulo 11

Capítulo 30

Capítulo 12

Capítulo 31

Capítulo 13

Capítulo 32

Capítulo 14

Capítulo 33

Capítulo 15

Capítulo 34

Capítulo 16

Próximo Libro

Capítulo 17

Sobre el Autor

Capítulo 18

4

por favor. Nadie sabe los oscuros secretos de su infancia que le han dado a Lucien un carácter de acero y un corazón encerrado en hielo. cuando le da instrucciones para seleccionar tres juguetes nuevos. Pero. ¿Rico y picante chocolate cubierto de salsa oscura líquidamente chupable? Listo. entiende cómo debió haberse sentido Alicia cuando cayó por el agujero del conejo. ha construido su imperio de clubes para adultos desde sus cimientos para convertirse en el santo patrón de la industria del sexo. Sophie. Lucien despoja a Sophie de todas sus inhibiciones y. ¿qué tan lejos está dispuesta a ir? Y. es magnífico hasta quitarte el aliento y está dañado por su turbulento pasado en Noruega. y Sophie está totalmente intoxicada. acepta el trabajo como asistente personal de Lucien Knight. ¿Tutti-frutti con cerezas brillantes e indecentemente rojas en la parte superior? Sí. Lucien toma su segura y vainilla vida y la sumerge en un gran plato de sabores de fantasía. ¿qué pasa cuando tiene que dar un paso atrás a la realidad de nuevo? Knight #1 5 . ella pronto se da cuenta de que él tiene más que un juego de Monopoly en mente… Él le ha abierto la puerta a un nuevo mundo lleno de placer sin límites. Nadie hasta Sophie Black. Maduro y trasladado a Londres.Sinopsis E l director ejecutivo de Knight Inc. Lucien Knight. Desde el momento en que la chica de al lado.

Toma la oración de aquí.1 Traducido por Aimetz14 & Melody Hamort Corregido por Alaska Young —¿C ómo puedo hacer mi currículum más interesante. —Entonces. como si hablara con un niño—. —Es en una industria de entretenimiento para adultos. —Sophie suspiró y lanzó el papel sobre la pequeña mesa de la cafetería para que su amiga lo leyera. Todo el mundo lo hace. —Eso no es genial —resopló Sophie—. —Kara suspiró—. Más divertido. entonces? Podemos adaptar tu currículum para lo que sea su negocio. O divertido. yo sé eso —dijo Kara. ¿Cuál es el trabajo que estás solicitando? —Otro puesto para asistente personal en gerencia. —Pues lo he hecho. —Sí. O sexy. —Kara rasgó un paquete de azúcar y lo vertió sobre la espuma de su cappuccino. —Bueno. pero éste es en una compañía mucho más grande. Kara? Incluso yo no me contrataría si esto aterrizara en mi escritorio. Sophie! Eso es un movimiento de carrera. —¡Santo cielo. Las cejas oscuras de Kara se alzaron en una gran franja cuando comenzó a reírse a carcajadas. ¿Dan lo sabe? 6 . Sophie. Analizó el currículum mientras giraba el agitador de madera en su taza—. Paso la mayor parte de mi tiempo escribiendo cotizaciones para dobles acristalamientos y ahuyentando las manos errantes de Derek. enciéndelo con un poco de sexo. Sophie se encogió de hombros. Dices: he trabajado como asistente personal durante diez años para el director de una compañía. Más sexy. ¿qué es lo que ellos hacen. Sophie se acercó y bajó la voz para que nadie más en la cafetería pudiera escuchar. no —esquivó Sophie. —¿Otra constructora? —Mmm. —Hazme caso. pero tienes que hacerlo sonar más genial.

o a un esposo tampoco para el caso. —Sophie mordió la hojuela de su chocolate caliente y empezó a reír—. y de alguna manera no parecía apropiado contarle sobre el anuncio de trabajo por teléfono. —¿Cómo diablos haré girar la industria del sexo con tu experiencia en una empresa de construcción? —No tengo idea. Pasó la prueba de edad y no hizo ninguna referencia a niños.Sophie sacudió la cabeza. pero parecía ocupado y distante. Bien. las mujeres mayores trataban de ser su mamá y las jóvenes madres se encontraban demasiado distraídas criando a alguien más como para ponerlo en el número uno de su lista. Con niños pequeños. hace una gran . 7 Lucien Knight tiró la sucia taza de plástico de café de la máquina expendedora en el cesto para papeles y miró a través de los currículums que habían llegado en el correo de la mañana. o insolidario con las madres. se hubieran ganado un pase automático a la entrevista para ser su nueva asistente personal. y en su experiencia. no le diría a menos que llegara al punto en que realmente le ofrecieran el trabajo. Muy mayor. por supuesto. Sin embargo. Kara sonrió y sacó su portátil del bolso. El segundo siguió al primero. Sophie Black. Si tuviera que ser completamente honesta. Siempre puedes decir que tengo experiencia con erecciones. —Ahora estás hablando. No era que fuera discriminatorio. Dan se encontraba en un viaje de negocios por un par de días otra vez. Si en alguno de ellos mencionaran sus habilidades para hacer café. ¿Por qué apurar la situación a menos que lo necesitara? Kara frunció el ceño. Sino que simplemente quería una asistente que lo hiciera su prioridad número uno. lo cual no era una cosa mala en su libro. El primero siguió a su café dentro del cesto. Un par de horas y dos grandes panques de arándanos glaseados después. Podría haberle dicho antes de que se fuera. Veamos qué podemos hacer. Sophie deslizó su nuevo y más sexy currículum en el sobre y lo dejó caer en el buzón con un beso de buena suerte. El tercer sobre parecía estar sellado con marcas de lápiz labial.

obviamente incapaz de hablar. Dan había levantado la vista de su periódico cuando ella volvió a la cocina con el correo en mano. pero desesperada por los chismes. al igual que las chicas que sellaban sus sobres con un beso. al lado de las arrugadas cuentas marrones esa mañana. —Hablo en serio. y se aseguró de mencionar cuán extremadamente abierta era a nuevas ideas. ¿un traje de mucama francesa? ¿Enfermera traviesa? —La risa de Kara era puro carbón en la línea telefónica. —¡De ninguna manera! ¡Esto es hilarante! —siseó Kara. —Kara rió—. Kara. —Después de trabajar. —Entonces. Folletos. A pesar de que Sophie Black no aludía a sus habilidades para hacer café. el lunes. aterrizó en el tapete de entrada. de todos modos colocó su currículum en la pila de entrevista. Él volvió a bajar la mirada antes de que incluso hubiera terminado de hablar. ¿Qué piensas que debería usar? —Eh. —¿Alguna cosa interesante? —No realmente. ¿cuándo es? —susurró Kara en su oído.cantidad con sus excelentes aptitudes personales. Iré el domingo y escogeremos algún conjunto. y por primera vez estuvo contenta por su desinterés. —Entonces. Cuentas. deberías agradecerle a tu buena suerte ya que me tienes a mí. basura. 8 . y mi vestuario consiste en un uniforme de trajes de trabajo mortalmente aburridos de cadenas de almacén. —¡Kara! Tengo una entrevista para ese trabajo de asistente personal en Knight Inc —susurró Sophie en su celular. Tan pronto como el grueso sobre color crema con el logotipo Knight Inc. Estarán esperando a alguien genial y sofisticada. Las chicas abiertas a nuevas ideas le interesaban mucho. —Los dejó caer sobre el pretil—. Miró hacia la puerta de la oficina donde podía ver a Derek y a uno de los obreros entablando una acalorada discusión. Sophie sintió un burbujeo innegable de emoción. Ya sabes.

si tal rol existía. y cuando se le propuso en su cumpleaños número veintiuno. eran jóvenes. 9 . hace unos años. probablemente no era todo culpa de Dan. cuando le compró a Dan una corbata nueva y recreó Mujer Bonita en el momento que regresó a casa. podía recordar bien ese día. Grande y de roble. Sophie apenas podía creer que eso alguna vez ocurrió. Y. Seguro. El idiota de mi jefe me está mirando. y bautizaron la mesa del comedor. hacía a Sophie una esposa de medio turno. Una leve sonrisa tocó sus labios mientras pasaba una mano por la fría madera. Sophie sabía que podría fácilmente ser la que instigara algo. no necesitó pensarlo dos veces. Él se había aflojado la corbata a la vista de ella en apenas tacones de aguja y su regalo. fortalecida por el apoyo de su amiga—. pero estaban enamorados. que era más una rutina que sexo espontáneo en la mesa. seguida rápidamente por las escaleras. El pensamiento la inquietaba. —Ya quedamos. si la verdad fuera dicha. ¿Quiénes eran esas personas? Dan la tiró de pies desde el primer momento en que lo conoció en la universidad. y cualquier intento de orientación de sus familias cayó en saco roto. funcionó.—Eres una salvavidas —dijo Sophie. Me tengo que ir —murmuró Kara—. pero ¿qué? ¿Y cuándo? Dan permanecía lejos tanto tiempo que oficialmente podría ser clasificado como esposo de medio turno. Dan se volverá a ir por diez días a partir de mañana. ¿No era cierto para todas las relaciones a largo plazo que la emoción va desapareciendo una vez que el primer sonrojo de lujuria se desvanece? Sophie leyó suficientes artículos de revistas como para saber que se encontraba en la mayoría cuando se trataba de tener una vida amorosa. Conseguiré el vino. así que tendremos la casa para nosotras. Sophie puso una ensalada preempaquetada en un bol y salpicó un poco de aderezo sobre ella mientras la colocaba en el centro de la mesa. Pensándolo ahora. Varias horas más tarde. y todavía tenía el ceño fruncido cuando Dan entró por la puerta unos momentos después. Y en su mayor parte. chica. Lo que por defecto.

—Seguro. Soph. Su cabello todavía se encontraba húmedo por la ducha. —Otro puesto de asistente personal. no era momento de mover el bote. Soph. puso vino en la mesa. Este trabajo está matándome. nena? —Le dio un beso en la frente mientras depositaba su maletín en el suelo. Sophie cortó la pizza. El rápido ascenso a través de los rangos en su trabajo fueron momentos de champagne en casa. —Genial. completada con velas. —No lo hacía. Dan llenó sus copas de vino. —Quieta ahí.—¿Está todo bien. Recupera tu energía. Estos eran los momentos en los que se sentía como si fuera suyo de nuevo. Esta era su última noche juntos por diez días. Dan rió y alcanzó la botella de vino. y sonrió cuando Dan bajó en vaqueros viejos y una camiseta blanca. en realidad. pero cada aumento en el salario había traído más responsabilidad y más viajes. La velada iba decayendo en una marea de charla sin importancia. Dan levantó la vista. sorprendido. —¿Sobre qué es? Sophie dudó. cuando ella realmente había querido convertirla en algo más memorable para poder pasar a través de los próximos días. —Tengo una entrevista de trabajo el viernes. Dan tomó su cuchillo y tenedor y se lanzó en una historia relacionada con su trabajo mientras comían. sólo que en una compañía más grande. —Y sin embargo. y sus pies iban descalzos. Dan se quitó la chaqueta y se dirigió a las escaleras. — Estoy bien —dijo—. —Pensé que podríamos tener un poco de romance. —Dan bostezó y movió sus hombros—. La sonrisa de Sophie vaciló mientras deslizaba la pizza en unos platos. no quieres dejarlo —dijo Sophie. estoy cansado. Cristo. y Sophie aprovechó la pausa para cambiar de tema. las pocas y distanciadas ocasiones cuando no llevaba puesto un traje y su celular pegado a la oreja. Sólo déjame ir y quitarme esto y soy todo tuyo. ¿Tienes hambre? Hice pizza. 10 . —Entonces. —Esto es lindo. y Sophie empujó su ensalada alrededor con creciente desaliento. Sophie sonrió y empujó su melancólico humor a un lado. intencionalmente. Estoy malditamente hecho polvo. Sólo atrapó mi interés. —No me di cuenta que hablabas en serio sobre buscar algo más. come. Dan se acercó por más pizza. —Él asintió hacia la mesa.

—Por supuesto. —Dan no apartó la mirada de la pantalla mientras respondía. Apagó la luz de la cocina y revolvió su cabello en el espejo del pasillo. — Nos vemos en la cama. así que saltó a la sala y se sentó. Bajando la mirada hacia su blusa. Tomó un buen trago de vino y decidió subir un poco la apuesta. —Dan bostezó—. sus piernas dobladas debajo de ella en una especie de invitación de “siéntate a mi lado”. Después de todo. cerraré y estaré arriba en cinco.Dan se quejaba incesantemente sobre sus largas horas. ¿Deberíamos. —Diez noches es mucho tiempo —dijo suavemente. Dan le cambió del programa que Sophie había medio decidido ver y lo dejó en una repetición de un programa de policías que realmente no podía soportar. —Se detuvo. 11 . A medida que limpiaba la cocina. —¿Empacaste todo para irte? —preguntó ella. Sube si quieres. se inclinó y le dio un beso en la boca. Mejor iré a empacar. y luego extendió la mano y tomó el control remoto del televisor de la mesa de café. luego. Lo había intentado sutilmente con su comentario sobre reunir fuerzas y él se deslizó bajo su radar. —No estoy segura. Dan se encogió de hombros y apartó el plato. Dan movió sus ojos hacia Sophie y sonrió. añadió una capa de brillo labial en su boca por si acaso. —¿Hay algo bueno? Sophie intentó ignorar la punzada de resentimiento y tomó su copa de vino con una sonrisa neutral. pero ella sabía perfectamente bien que no recorrería los anuncios de trabajo buscando otra cosa. —He terminado. Pudo oírlo cerrar su maleta en el piso superior. Sophie asintió con una sonrisa forzada mientras recogía los platos vacíos y apagaba la vela con un soplido resignado mientras él desaparecía. mmm. Le dio una sonrisa distraída cuando bajó y se dejó caer en su sillón. Sophie se desenrolló a sí misma del sofá y levantó sus copas de vino. —¿Me echarás de menos? Sophie asintió. paralizada por la incomodidad—. Excepto que no lo hizo. desabrochó un botón para darle a Dan una vista de cerca a su sujetador de encaje cuando se le unió en el sofá. tener una noche temprana? —Sí. no era justo esperar que él hiciera todos los movimientos. Al pasar junto a la silla de Dan. razonó consigo misma. —Creo que sí.

así que se dio por vencida y bajó sin hacer ruido. dejándola mirando su espalda—. Giró el rostro hacia su mano y besó su palma. Sophie se giró hacia él en la oscuridad. cariño —murmuró—. y aunque los ojos de él ya estaban cerrados. Le tocó el hombro. dejándose su ropa interior de encaje para que Dan la quitara. Se acurrucó más cerca y besó la comisura de su boca. Lo siento. Después de cinco minutos. —Buenas noches. ella se desnudó lentamente. —Realmente voy a extrañarte. Intentaré no despertarte en la mañana. Dan todavía estaba en el sillón. Estaré de vuelta antes de que lo notes. Mira el lado bueno. Cuando él entró en su habitación unos minutos más tarde. y durante un par de minutos. Podía ver su perfil claramente ahora que sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad. gruñendo mientras ponía la alarma más temprano de lo habitual. Soph. y él se despertó dejando caer su teléfono. extendió la mano y le acarició la mejilla. todavía manteniendo la esperanza a pesar del hecho de que apenas le había echado un vistazo cuando estuvo de pie frente a él en la ropa interior que se dejó puesta sólo para su beneficio. Puedes tener la custodia exclusiva del control remoto mientras no estoy. profundamente dormido con su celular en la mano. —Rápidamente tomó su teléfono y miró la pantalla. jugueteó con su ropa interior y se preguntó si parecía demasiado obvio y si debería cambiarse a otra cosa. Después de veinte. —Rió suavemente y se giró. —Mierda. se apoyó y tomó un sorbo de vino mientras esperaba. Soph. —Se movió un poco y le besó la frente en vez de los labios—. Luego de diez minutos. 12 . se desvistió y se metió directamente a la cama. Dan suspiró. Ya en la cama. cariño. Progresiva desesperación impulsó a Sophie. Apagó la lámpara y se dejó caer hacia atrás con la manta subida hasta la barbilla. Sophie giró y se dirigió de nuevo a la cama.Arriba. ninguno de los dos habló. Bien podría haber estado usando su abrigo de invierno. luchaba para mantener sus párpados abiertos. —Yo también. a pesar de que luchaba por ignorar las muy claras señales de que Dan sólo dormiría. decidió tomar un libro para pasar el tiempo.

algo extraordinario ocurrió. Su predatoria presencia en la atestada calle la intimidaba demasiado y consideró seriamente irse. la asistente del departamento local. y sus tacones altos marca Mary Jane le añadía al menos tres centímetros a sus piernas. Sophie sonrió nerviosamente a la mujer vestida elegantemente frente a ella. pero un sólo vistazo al brillante edificio Knight Inc. La chaqueta de su oscuro traje se apretaba en la cintura. dejando a Sophie casi incapaz de reconocer a la sexi y sofisticada mujer que la miraba. Kara fue fiel a su palabra y usó su magia en ella el día anterior. no necesitaba otro. esperando ser llamada. consiguió sacar de su cabeza todas las palabras que había memorizado tan cuidadosamente. Ya tenía un trabajo. Podría haberse ido fácilmente mientras seguía a la mujer a lo largo de la afelpada alfombra del corredor. Se sentía físicamente enferma. 13 .2 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Alaska Young —E l señor Knight la verá ahora. abierta a infinitas posibilidades. Ya no era sólo Sophie. En el momento en que se deslizó dentro del pequeño traje morado. un mundo que consistía sólo en ropa ordinaria. Era una versión mejorada de ella misma. siguiendo la línea de sus curvas. La falda de tubo estaba a un pelo de ser demasiado corta. Kara era una diseñadora de ropa obsesiva. se quedó sin aliento al ver su reflejo en el espejo. y apareció con un cargamento de ropa bien diseñaba que estaba a un mundo de distancia del estilo de Sophie. alguien ardiente y sofisticada. Mucha de su confianza había abandonado su cuerpo mientras se sentaba en la recepción del último piso. buscando potenciales respuestas para las posibles preguntas que le podrían hacer. Entonces. Alguien totalmente nueva. Se pasó la mayor parte de su día en el trabajo.

¿Debía responder. —Caminó a través de la habitación—. Pero esta no era una situación normal. estoy aburrida. Sus palabras parecieron divertirlo. —Adelante. O incluso de una revista para adultos. Sophie tragó duramente y entró. ¿Pero por qué aquí específicamente? ¿Por qué Knight Inc? Sophie cruzó sus tobillos y juntó los dedos en su regazo para impedir que se movieran nerviosamente. Lo podría haber estado más temprano. haciéndole saber que. Pero desde el momento en el que entró en la habitación. había 14 . Ella alzó una ceja mientras tomaba asiento al lado contrario del escritorio. Normalmente. A menos que quiera que lo haga —murmuró tardíamente. —Ja. Territorio seguro.Pero luego. —Bueno. mientras lo consideraba. la mujer la abrió. Era definitivamente alto. —Sus ojos centellaron. no pudo quitar sus ojos de Lucien Knight. Lucía como recién salido de un club. Tenía la oscura corbata aflojada y había desabrochado el botón superior de su camisa. señorita Black. haciéndose a un lado para que ella pudiera pasar. pero su expresión no mostraba nada—. Una pregunta para la cual se preparó. con hambre. oscuro y guapo. o pretender que no lo había escuchado? Afortunadamente. No muerdo. —Ya veo. Esa fue la explicación del año. revelando sus fuertes y tonificados antebrazos. —Bueno… porque es muy diferente a lo que hago en este momento. se detuvieron en la puerta al final del pasillo y. —Asintió—. Alto. el señor Knight continuó—: Entonces. finalmente. Sophie no se sentía atraída por otros hombres. para ser totalmente honesta. Ciertamente no era una pregunta para la cual Sophie hubiera preparado una respuesta. durante la mañana. o de una portada de alguna famosa revista sofisticada. después de golpear una vez. ¿por qué quiere ser mi asistente personal? Uf. Y porque… porque. señor Knight. Siento que necesito un nuevo desafío. señorita Black. no podía ni siquiera describirlo. —Lo vio observándola. Sophie no se habría sorprendido. pero ahora mismo tenía puesta una camisa color carbón con los puños doblados hacia arriba. he estado en el mismo puesto durante años. y si hubiera puesto los pies sobre el escritorio y servido un vaso de whisky. Tampoco se hallaba exactamente vestido con ropa de trabajo. con cabello rubio oscuro y un par de acerados ojos azules que la miraban detenidamente. Aún la miraba intensamente.

Un silencio se produjo entre ellos mientras parecía sopesar sus palabras. Sophie no podía decir si se burlaba de ella. Su primer pensamiento fue Dan. Incluso su nombre era sexy—. —No. no es algo bueno en esta industria. Lucien. exhibiciones. Sophie? Jesús. pero… ¿él no le daba los mismos servicios a su jefe sin siquiera pensar en ella? 15 . Quería ver los labios que hicieron esa marca. —Sophie saboreó su nombre por primera vez y sintió que si decía algo más. Su respuesta le quitó el aire de los pulmones y envió un candente hormigueo por su cuello. ¿Eso es un problema para ti? Sophie sacudió la cabeza y se echó a reír. —Giró un lápiz entre sus dedos—. este es el asunto. Pero algo la mantuvo en su silla. Sophie se atragantó. Necesito a alguien que pueda hacer todo lo que hace una asistente personal. así que no te aburriré con una lista. ocasionales viajes publicitarios. señorita Black. No soy exactamente tímida. esto es ridículo. bueno… para que conste. ¿Eres tímida. —Llámame Lucien. Su boca se arqueó de un lado. —Lo selló con un beso. señor Knight. sí. —Se apoyó sobre sus codos y juntó los dedos—. Hago una taza de café decente. Sophie frunció el ceño. ¿Eso te molestaría? Era todo negocios ahora y la expresión de su rostro no admitía discusión. —Lucien. Esto comenzaba a sentirse menos como una entrevista y más como si estuviera conociendo a alguien en un bar. —Lucien. y eso no había sucedido en un plazo considerable de tiempo. Tendrás horas extras. la mirada asesina aún en sus ojos. replicó—: Eso es un poco machista de su parte. —De acuerdo.dicho algo que lo sorprendió. Bueno. pero incluye hacer una buena taza de café. Una parte asustada de su cerebro la empujaba para que saliera de ese edificio y regresara a su ordinaria y mundana vida. —¿Usted sabe por qué la llamé para la entrevista? —preguntó eventualmente. Animada. señor Knight. Confíe en mí. —Necesitaré que me acompañes a reuniones. Ya sabes lo que es. sería obsceno. y ese mismo algo fue lo que le dio la valentía para enfrentar su mirada desafiante y responder su pregunta. casi mareada del alivio. Sophie. Mierda. —¿Por mi currículo? Asintió. —Se sonroja demasiado fácil. — Esta no es una industria para chicas tímidas.

—No estoy segura de lo que quiere decir. Inténtalo de nuevo. —Frunció el ceño—. se encontraba tan lejos de estar seria que ya parecía no preocuparla. Encajas en todas las casillas. Estarás mucho tiempo escribiendo citas aquí. —Esto es una industria sexual. — Sophie sabía que el color de sus mejillas la delataba—. Puede que un día escribas un reporte sobre una compañía de juguetes sexuales. Además. —No estoy totalmente segura. Es un anillo para el pene. podrías estar pidiendo jaulas nuevas para uno de los clubs. sintiendo que estaba lejos de creer que pudiera. —Asintió en señal de aprobación mientras se pasaba una mano por la barbilla durante unos segundos y la estudiaba cuidadosamente—. Lucien le lanzó una mirada asesina y abrió el cajón del escritorio. ¿Y qué es lo que hace? Sophie tragó de nuevo y miró hacia abajo. —Sonrió—. o eres muy remilgada para decirlo? —Levantó los anillos de silicona azul y se los tendió. —De acuerdo. No tenía ningún conocimiento íntimo para aprovechar aquí. pero creo que es para que los hombres duren más. Si fallaba. Colocó un objeto sobre la mesa entre ellos. —Buena chica. No lo sé. Lucien ladeó su cabeza. —Señor Knight… —Lucien arqueó una ceja—. Sophie sacudió la cabeza.—No sería un problema —dijo suavemente. 16 . Lo miró directamente a los ojos. Sophie. Lucien… yo… —¿Tú qué. y sus ojos le dijeron que ésta era la prueba de fuego. Sophie? ¿No sabes qué es esto. Sophie. sin embargo… —Sin embargo… ¿qué? —preguntó Sophie. Sophie se retorció en su silla. —¿Cómo puedo decirlo suavemente? —Se lamió los labios—. —¿Qué es eso? — preguntó. Los tomó y tragó saliva al sentir lo pequeños y estrechos anillos en sus manos. Alguien que no se sonroje cuando nombren un vibrador —añadió para demostrar su punto. Necesito a alguien que pueda hacer eso sin que se le mueva un pelo. Al día siguiente. Sus dudas alejaron todos los intentos para mantenerse seria. Sophie. —Hasta ahora todo va bien. debía irse por esa puerta. Lo miró. —Esto… uhm… —Respuesta equivocada. Te ves muy… inocente. —Puedo hacer todo eso —insistió Sophie. Dejó caer las manos a un lado.

Más o menos. Lucien soltó un suave silbido. sorprendida. ¿qué piensa tu esposo sobre la entrevista para este trabajo? Sophie vaciló y apartó la mirada. Durante un segundo. Estaremos en contacto. Está muy ocupado con su propio trabajo. Sabe que tenía una entrevista. —¿No estás totalmente segura? ¿Debo deducir que no tienes experiencia directa con juguetes sexuales? —Señor Knight… —Sophie jadeó—. sólo que no sabe para qué exactamente. ¿verdad? —Sí. Dime. —¿Estás casada? —¿Es contra la ley de esta empresa. pero tú no querrías este trabajo si fuera de cualquier manera remilgada. ¿Eso era todo? ¿Había terminado? 17 . —Su sonrisa no llegó a sus ojos—. sólo había una respuesta aceptable. —Quizá no. —Los ojos azules de Lucien se posaron en Sophie mientras que sus palabras hacían cosas impresionantes en su interior. Sophie. Por el amor de Dios. no. —Empujó su silla hacia atrás. —¿Y crees que a le importará? A mí me importaría si tú fueras mi esposa. —Todo su comportamiento cambió bruscamente—. pero la ponía nerviosa. Lucien asintió y golpeteó sus dedos sobre el escritorio. —No soy remilgada. —Está bien con eso. soy una mujer casada. —No le importa —dijo quedamente—. Sophie lo miró. Si Dan fuera así de territorial. Si soy feliz. creo que lo soy. Sophie? No estaba segura de lo que quería decir con esa pregunta. también? —No. —Sí. Lucien pareció genuinamente sorprendido mientras sus ojos se posaban en su mano izquierda. —Se erizó. No creo que esa sea una pregunta apropiada para cualquier entrevista de trabajo. —¿Y tú eres feliz. —Dirigió su mirada al anillo de bodas—. Gracias por venir. estoy muy segura de que será feliz. —No lo sabe. —Bien. en parte por la indignación y en parte porque él dio justo en el clavo.La boca de Lucien se torció hacia un lado. no soy una virgen que se sonroja. ¿Sus problemas maritales se hallaban escritos por todo su rostro? ¿O simplemente preguntaba si su desagradable y único modo de entrevistar le molestaba? De cualquier manera.

—Se inclinó hacia adelante y suspiró—. —Tienes razón. esa sin duda es una pregunta que no figuraba en ninguno de los sitios web de empleos que estudié —bromeó para cubrir su vergüenza. Eres demasiado vainilla. La boca de Sophie se abrió a causa del shock. —Lucien cruzó los brazos sobre su pecho. Él golpeteó su lápiz en el escritorio—. ¿Qué significa eso? Sacudió la cabeza con una pequeña sonrisa. No había forma de que lo dijera sólo para divertirlo. se había convertido en algo crucial que no la marcara como remilgada. demasiado masculino. aliviada—. pareces una buena chica. en su lugar. —Suspiró. Alguien que conozca desde los consoladores hasta las bolas anales. —No creo que este sea un trabajo para ti. Demasiado sexual.Tuvo la sensación de que Lucien creía que era una mala apuesta. porque comprobaría todos los sentimientos negativos que tenía sobre su relación con Dan. Sophie. Sophie. Necesito a alguien sin inhibiciones. Escuchar a Lucien Knight decir inesperadamente la palabra clítoris hizo que su estómago cayera. no digas clítoris. se dispuso a enfrentarlo. La hacía pensar en guerreros vikingos. y ahora mismo. Soy malditamente buena y aprendo rápido. —Bueno. A pesar de que se encontraba completamente vestido. ¿Se sentía acalorado? Sin duda comenzó a sentir que el calor subía en la habitación. Sophie cuadró los hombros. No estaba preparada para 18 . Podría hacer este trabajo. —Le sostuvo la mirada azul. Pero no necesito chicas buenas para este trabajo. —Se encogió de hombros—. —Decidió que soy inadecuada. —¿Vainilla? —No pudo ocultar la nota de frustración en su voz—. Lucien. ¿Era realmente el ratoncito por el que ambos la tomaban? —Está bien. —Me subestimas. Di masturbación. Lucien Knight tenía razón. Muy bien. demasiado arrogante. De repente. el sexo era expulsado de cada poro del hombre de una manera que Sophie nunca había visto antes. y los ojos de Sophie se sintieron atraídos por la forma en que la camisa definía sus bíceps—. y porque era poco probable que lo volviera a ver. Sophie no podía soportarlo más. —Exacto. Di clítoris. deseando que le creyera. Mira. —Asintió y trabajó en abrir el nudo de su corbata. se sentía como una damisela en apuros. Alguien que no titubee como una colegiala si tiene que decir una palabra grosera. Lucien Knight era demasiado. Él se recargó en su silla con una dura expresión en el rostro.

y luego volvió y dijo algo que nunca pensó que diría en una entrevista de trabajo. —Asintió. —Anillos para el pene. Era la sexy y sofisticada señorita Black.las candentes conversaciones que se requerían. no era la ordinaria Sophie Black. No llegue tarde. —Por el contrario. consoladores y… — Buscó desesperadamente en su limitada imaginación el gran final—: ¡Muñecas inflables! El divertido calor en los ojos de Lucien la quemó. A excepción de una. pero no hizo ningún otro movimiento. pudo captar su olor. Sophie se encontró con la miraba fija en su cabeza. dejándola sin otra opción que irse. mareada y con regocijo. Le sacaba una cabeza de altura. bolas anales. —Señorita Black. En ese momento. Delicioso. 19 . Se puso de pie. dejándola sin más remedio que pasar junto a él mientras salía. capaz de detener a dioses vikingos del sexo en sus caminos con tan solo unas pequeñas palabras. señor Knight. incluso con sus tacones altos y. No podía ser tan descarada como necesitaba que fuera. Algo oscuro y sexy. —Disfrutó al ver como la chispa depredadora volvía a sus fríos ojos azules. Sophie. —Se colocó su bolso sobre el hombro e ignoró la chispa de diversión en sus ojos—. Se había parado entre Sophie y la salida. y algo más. señorita Black. Lucien se puso de pie para abrirle la puerta. Lamento haber desperdiciado su tiempo. Se fijó en la forma en que la garganta de Lucien tragaba antes de hablar. Olía a especias y cítricos. Sophie se dio la vuelta. vibradores. A las nueve en punto. señor Knight? Probablemente tenga razón. —Empieza en la mañana. mientras apretaba el nivel. —¿Sabe que. y lo encontró apoyado en el marco de la puerta con una sonrisa perezosa. —Adiós. Se volvió hacia él. No estoy hecha para esto. tan único en Lucien Knight que puso sus sentidos a toda marcha. —Clítoris. y se lamió los labios antes de hablar de nuevo—: Masturbación. asistente personal de una constructora y la esposa invisible. pero al mismo tiempo quería que dijera algo para detenerla. Quería irse. Ha sido un placer.

por un momento allí. ¿verdad? Sophie puso sus pies debajo de ella y asintió. Quizá aprenda cosas nuevas para condimentar nuestra relación. Lo estoy tomando porque.Más tarde esa noche. Eran justo después de diez y media para ella. si tienes problemas con Dan. entonces. Un trabajo sin futuro. ¿lo sabes? —No lo hará. no estoy aceptando este trabajo por lo que está pasando entre Dan y yo. acurrucada en el sofá. Sophie había bloqueado todas las puertas y se fue a la cama con su celular en mano para llamar a Dan. Kara meneó la cabeza y se echó a reír con resignación. Si no lo hago. este trabajo lo va a hacer un millón de veces peor. —Hizo un gesto alrededor de la sala de estar—. —Tomó un sorbo de vino y buscó las palabras para expresar sus sentimientos—. comiendo comida china y equilibrando el plato en sus rodillas. Echó un vistazo al reloj. en caso de que Dan llamara. estoy aceptando que esto es lo más emocionante que mi vida va a ser. —¿No puedes sólo hablar con él? —Kara. Kara miró a Sophie. No lo hizo. —Debes colgar más de esas prendas. lo haré. con su celular todavía en la mano. ¿Con quién estaba que tenía que rechazar su llamada en ese momento? No iba a comenzar sus reuniones hasta mañana. un esposo que casi nunca está aquí y que no me avisa cuando lo está… —Soph. vislumbré una versión diferente de mí misma. ya que realizaba la conexión de larga distancia. y sonó un par de veces antes de que se desviara a su contestador. emocionada—: No vas a tomar realmente el trabajo. Algo me dice que las necesitarás. y me gustó. así que un poco después de la medianoche para él. 20 . Tengo que hacerlo. —Kara. Escuchó los clics. Sophie suspiró y se metió en la cama.

3 Traducido por Adriana Tate Corregido por Tsuki A las ocho con cuarenta minutos de la mañana siguiente. ¿Debería simplemente pasar? 21 . Su trabajo sólo demandaba que el habitual velo de decencia fuera removido. Sophie sentía lástima por la próxima chica que tuviera que aguantar sus inquietas manos. un bronceado y musculoso guerrero con brillantes ojos azules y una matadora manera de hablar. Derek no había sido capaz de alejar sus viejas manos asquerosas de ella. No. desconcertada de que la mujer ya supiera su nombre. de la nada. Sophie sonrió. ¿Era su nuevo jefe un viejo pervertido? Lucien Knight se cernía en su mente. No era un viejo pervertido. y salió del ascensor a la alfombra de felpa en el último piso. A menos que él pensara que ella quería que lo hiciera. en vez de una semana de las políticas de notificación de la compañía. ya sentía que podía confiar en él para no cruzar la línea. La misma inmaculada mujer que ayer ocupaba la recepción. Sophie sacudió su cabeza para desalojar el espontáneo pensamiento. pero Sophie se sentía bastante segura de que Lucien Knight no pondría un dedo inapropiado sobre ella. Sophie pasó por las relucientes puertas negras de Knight Inc. —La recepcionista tecleó en la computadora y no hizo ademán de levantarse—. —Gracias. Su antiguo jefe era un viejo pervertido de la categoría más alta. para renunciar. y afortunadamente él había estado tan confundido como para discutir con ella para solicitarle que usara los días de vacaciones que le debía. —El señor Knight la está esperado. con una sonrisa que era una fracción más cálida hoy mientras Sophie se acercaba al mostrador. con el corazón en la boca. El pobre y viejo Derek nunca había sonado sin palabras como cuando lo llamó ayer en la noche. A pesar de que Sophie había visto a Lucien sólo una vez. Bienvenida a bordo. Sophie.

Ahora era oficialmente una empleada en Knight Inc. pero no a las chicas normales llevando vidas normales. —¿Claire? —El interés de Sophie fue despertado. Viniste. —¿Cómo podrías resistirte? Sophie sonrió a pesar de sus nervios. y ella cruzó por detrás de su escritorio para estar a su lado. Lucien Knight era el hombre más seguro de sí mismo. —Mi anterior asistente personal. —Deberías encontrar todo lo que necesitas aquí. —¿Esperaba que no lo hiciera? Él se encogió de hombros. Tuvo que irse un par de semanas antes de lo esperado. —Lucien se puso de pie y abrió la puerta a una segunda oficina a un lado de su escritorio. ¿cierto? En los libro quizás. no. se sentía como nada más que una chica normal. y ella giró la manilla y entró—. o en las películas. —Adelante —su tranquilo mandato se filtró a través de la puerta. Entonces. No lo pudo evitar. la mujer asintió y extendió un brazo detrás de ella hacia el pasillo. Sophie no se había dado de la puerta hasta ese momento. La oficina de al lado era más pequeña. Sophie no era lo suficientemente valiente para preguntar por qué Claire tuvo que salir tan rápido. con la misma exuberante decoración y la misma vista de Londres en la ventana que Lucien disfrutaba. Tal vez se había enamorado de su jefe… —¿Por qué no te tomas un poco de tiempo para familiarizarte con las cosas? Yo te llamo si necesito algo. más engreído que había conocido. y mientras Sophie golpeaba la puerta de Lucien dos veces. Ayer ya se sentía como si lo hubiese soñado. de hecho. Sophie. pero deberías encontrar todo en orden. Claire ha dejado unas detalladas notas para orientarte. eso es todo. al final de la franja de la alfombra. cosas como esas no pasan en la vida real.En respuesta. —Una sonrisa cruzó por su rostro cuando él levantó la mirada—. Excepto que había pasado. Alzó las cejas en sorpresa. 22 . Los nervios se arremolinaban bajo el estómago de Sophie mientras se acercaba a la puerta de Lucien. —Por aquí.

A pesar de que acababa de decir lo contrario. Los dedos de Lucien anhelaban extenderse y quitárselo. y la luz del sol rebotaba en la horquilla que sujetaba su cabello recogido. Qué tan largo era. Agarró la taza y la observó retirarse hacia su oficina. Sophie. Y estaba ansioso en ayudarla a buscar su salida. podía apostar un buen dinero a que Sophie Black no se aparecería esta mañana. Levantó la vista cuando ella apareció en la puerta. para dejar su cabello rubio caer alrededor de su cara. Unos cuantos minutos más tarde. gracias. La pantalla se iluminó al instante. —¿Quiere café. pero dos cosas ya eran evidentes. con una bolsita en la mano lista. Ella inclinó la cabeza. Tenía mucho que aprender de Sophie Black. Claire de verdad había sido muy cuidadosa en su entrega de notas. El pensamiento de estar a cargo de los movimientos del Dios del 23 . se preguntó. justo como lo había hecho cuando regresó ayer y dijo las cosas que claramente la hacían sentir incomoda. La chica tenía un fabuloso trasero y realmente podía hacer una bestial taza de café. Me gustaría mucho.Lucien dejó la puerta de Sophie abierta y se sentó en su escritorio. Sophie se sentó en el gran y extraño escritorio y presionó una tecla del teclado de la computadora. ya que Sophie encontró todo enumerado. Desapareció de nuevo. —No estaba segura si tomaba azúcar —dijo. —No. señor Knight? —Había un brillo en sus ojos que casi se podía considerar malicioso. repentinamente incómodo. con el logo de Knight Inc. y se oía el ruido metálico de la máquina de café de alta tecnología que él nunca se había molestado en llegar a comprender. gracias. engalanándola. Lo había sorprendido una vez más. —Vaya. Si puedes hacer funcionar esa máquina infernal. Expreso. ¿Por la altura de los hombros? ¿Lo suficiente para cubrir sus senos? Se removió en su asiento. ella colocó una taza humeante en su escritorio. desde las contraseñas de las computadoras hasta intricadas notas sobre cómo manejar la agenda de Lucien. Sintió la chica valiente oculta debajo de su actitud de chica buena. Así está perfecto.

Parecía un buen lugar para comenzar como cualquier otro. señor Knight. Sus dedos merodearon por el teclado mientras trataba de decidir cómo responder. su respuesta se mostró rápidamente. en lugar de correr hacia las colinas extrañas. Quiero que me llames Lucien. como Tom o Jack… o Dan. y casi sorprendió a Sophie encontrar que su trabajo actual tenía algunas similitudes con el anterior. Todavía tenía que borrar correos. 24 . Se partió el cerebro. Entonces. Prefería pensar que quería a la otra Sophie. Unos segundos más tarde. Que la hacía sentir rara. en lugar de un 1Es un juego de palabras: Sophie dice “aim” en inglés que significa apuntar. puntería así como también propósito. Sophie se sonrojó. Ya había intentado llamarlo Lucien unas cuantas veces esta mañana. había algo inherentemente íntimo sobre mandarle mensajes. etc. Sacó fuerzas de esas similitudes. Pero extrañamente encendida. espero que tenga un buen disparo1. pretender. Aprendía rápidamente que era un hombre que evitaba lo predecible. Sophie se rió suavemente en voz baja. así que tecleó las contraseñas de las computadoras y abrió el correo del horario. Algo que podría haber sido de cualquier otro. pero de alguna manera había logrado mostrarle que eso no era lo que buscaba de ella. ¿Qué respondería la otra Sophie? Mi objetivo es complacerlo. Nunca fallo. objetivo. ¿Por qué no podía tener un nombre común y corriente? Algo normal. este hombre era su jefe. Aun así. Una sonrisa se asomó por las comisuras de su boca. Puedo hacer esto. Se ve muy trabajadora ahí. manejar el correo. Presionó enviar. Las siguientes par de horas pasaron en un borrón. señor Knight? Sí. Primero que nada. Estoy impresionado. Muy de Lucien Knight elegir hacer otra cosa que simplemente echar la cabeza hacia atrás lo suficiente para asomarse por la puerta y hablar con ella.sexo de casi dos metros sentado afuera de su puerta desencadenaba los nervios en su estómago de nuevo. ¿Hay algo en particular que le gustaría que hiciera a continuación. escribir memos. Debía ser extremadamente profesional. pero su nombre se sentía mal en su boca. Sophie. señora Black. Se encontraba a punto de llegar a enfrentarse con los ficheros cuando un mensaje instantáneo apareció en la esquina de su pantalla.

Son los informes de retroalimentación de los clientes de nuestro grupo de productos a prueba. Su investigación previa a la entrevista le había dicho poco del hombre en sí mismo. Había estado tensa. No se olvide de tomar un descanso para el almuerzo. 2Moneda británica. definitivamente. Tengo que salir por una hora o dos. pero mucho sobre el negocio multimillonario en libras esterlinas2 de los clubes y tiendas para adultos que opera en todo el Reino Unido. Eligió ese momento para rodar su silla hacia atrás y entrar en la oficina con un montón de papeles en la mano. y la hizo a un lado rápidamente. Di su nombre. ¿podrías trabajar en esto después del almuerzo. Una imagen espontánea de Lucien Knight masajeando la tensión de sus hombros le vino a la mente. Lo había solicitado porque el aburrimiento en su vida la estaba sofocando. por favor. Lo había dicho. pero Derek era un hombre cuya atención había evitado activamente. y Sophie respiró apropiadamente por primera vez desde que había llegado esta mañana. 25 . ¿completamente suyo? Él parecía llenar cada rincón de la palabra. Hasta ahora. Sophie se había considerado a sí misma una mujer convencional. —Por supuesto… Lucien. el riesgo más grande que alguna vez había tomado.nombre que era tan personal. Él mismo se había eximido de las convenciones habituales que encadenan a las personas y había creado el imperio de Knight Inc. Ella colocó los resultados a un lado con una sonrisa profesional. Irradiaba una cruda energía sexual. había anotado un gol espectacular. y nadie había muerto. Necesito los resultados en orden. demasiado tensa en su presencia. Sus ojos brillaron con aprobación. Se fue unos minutos más tarde. —Miro hacia su reloj—. en lugar de andar soñando como una fan deslumbrada. por favor? —Le entregó los papeles—. Parecía ver el mundo por una lente pornográfica. y hasta ahora parecía que si su objetivo había sido inyectar algo de emoción a sus días. ¿Qué le estaba pasando? Su último jefe nunca la había inquietado de esta manera. El hecho de estar alrededor de Lucien la tenía al borde. y había hecho sus millones explorando la vena de la depravación que corría en cada persona decente. —Sophie. Nunca había conocido a alguien como él antes. goteaba por cada uno de sus poros. ¿Estaba escapando de su antigua vida? Sí. Di su nombre. como contra parte. —Ya está. —Mucho mejor. Aceptar éste trabajo fue.

diciéndole que no lo llamara tan tarde de nuevo y que él la llamaría cuando pudiera? Por supuesto. Había sido de esa manera en más y más viajes de noche en los últimos años. Sophie bajó la página rápidamente y leyó la descripción del producto. Muchísimo. en lugar de apasionados apretones sobre la mesa del comedor. El abismo entre ellos se había ampliado poco a poco en un océano de restos y desechos de una descuidada relación. Demasiados mensajes de textos rápidamente ocultos. el control remoto de Lick’n’Love combina lo mejor de todos los mundos. ¿Qué era eso? Inclinó la cabeza hacia un lado para tratar de entenderlo. resurgiendo y… le gustaba. e incluso ese no había tenido mucho uso. Hasta ahora. Sophie podía sentirse a sí misma floreciendo. Abrió el archivo y la ilustración de toda la página uno mantuvo su sándwich a medio camino de su boca. Hasta ahora. Agarró su almuerzo de su bolso y regresó a su escritorio para empezar con ese reporte que Lucien le había pedido. pero terminó sin enterarse. Diseñada para moverse y sentirse como una lengua. No era que eso fuera tan raro en estos días. madurando. “El nuevo anillo vibrador Lick’n’Love3 cuenta con todas las mejores características de nuestro normal anillo-pene vibrador. y la confianza sexual de Sophie había decaído frente a las innegables refutaciones de Dan en la cama. Él tenía una manera de mirarla que la hacía sentir toda una mujer. innumerables hombros fríos en lugar de envolventes abrazos. entonces habría preguntas que necesitaban respuestas. no había querido preguntarlas. Un vibrador estándar que le fue dado en su despedida de soltera fue tan lejos como su experiencia había llegado con los juguetes sexuales. mayúsculas y negras. Él se había ido por tres días y todavía no había encontrado el tiempo para responderle las llamadas. Sophie sabía que si se permitía pensar en ello a profundidad. Hasta que entró en el campo de vigor de Lucien Knight ayer en la tarde. 26 .” 3Lame y ama. con la adición de una innovadora forma de lengua de silicona estimuladora de clítoris para un mejor juego. A pesar de que estaban allí en letras grandes.¿Estaba usando el trabajo para detenerse a sí misma de pensar en el texto conciso que había recibido esta mañana. Toda la evidencia circunstancial apuntaba hacia otra mujer. Demasiados besitos secos en la mejilla. La unidad a prueba de agua también viene con bolas desmontables para la estimulación anal para el uso masculino o femenino. Se había estado sintiendo vieja y fría.

Sophie encontró sus ojos constantemente volviendo a la imagen mientras anotaba las respuestas. Lucien probablemente la escucho jadear en voz alta.Sophie leyó la propaganda con las manos presionadas contra sus mejillas en shock. Casi terminado. Creo que bien. Sí puede. Ven y coméntame los resultados cuando hayas terminado. Y no escuchó la puerta de la oficina de Lucien abrirse hasta que él apareció en la entrada. Se sintió como una lengua de verdad. y luego un espacio para comentarios individuales. Sophie lo miró mientras se alejaba. Le dio un saludo burlón cuando ella levantó la vista. alto y delgado con definidos músculos. No podía. —Estaré aquí afuera si necesitas algo —murmuró. y luego escribió. ¿Era realmente tan bueno? ¿Cómo en la vida se sentiría de realmente? Esas preguntas y más pasaron por la mente de Sophie mientras recopilaba los comentarios. Buen trabajo. simplemente no podía. Un camino que la tenía preguntándose qué tan bien luciría Lucien Knight sin esa camisa puesta. 27 . Sin duda. ¿Estaba sus mejillas rojas y reveladoras? ¿Podía ver lo agitada que estaba? Por el brillo conocedor en sus ojos azules. pero de cualquier manera necesitaba escribir el informe. ¿Cómo va el informe? La pregunta apareció en la ventana de conversación en la esquina de la pantalla. Sophie se encontraba cada vez más caliente y agitada mientras leía las respuestas anónimas de los extraños en los formularios. otra informó. ¿Estaba Lucien probándola de nuevo? ¿O era ésta la realidad del trabajo que había aceptado? Sophie no estaba segura. La idea de discutir los resultados de los informes con él la hacía retorcerse en su asiento. Pasó el resto de las páginas mostrándole encuestas individuales de satisfacción con casillas de respuestas. y no puedo evitar darse cuenta de la forma que su camisa oscura se aferraba a la anchura de sus hombros. dijo una. pero lejos de ser fáciles de leer. Vaciló. Orgasmo alucinante. Lo suficientemente sencillos como para cotejar. Sophie sopló su flequillo fuera de sus ojos y sacudió su cabeza para sacar su mente del camino en que se estaba dirigiendo. probablemente sí. parecía que el juguete había conseguido favoritismo de sus colaboradores. Era obvio que se encontraba en buena forma.

Las palabras aparecieron en la pantalla. El aburrimiento era mucho más fácil de manejar que el aluvión de nervios que la tenían constantemente en el borde. Sophie. —Podría enviarle el informe por correo si está ocupado. Era ahora o nunca. 28 . —No es necesario. No había esperado este tipo de desafíos. Asomó la cabeza por la puerta. Sophie casi anheló su puesto en su antiguo trabajo mientras hacía clic en guardar en el último comentario y presionaba imprimir. Sophie se llevó las manos a la cara. a la que Lucien le había dado el trabajo. Lucien le sonrió. Se dio la vuelta y fue hacia la oficina de Lucien. Grapó dos copias del informe y las colocó en la bandeja al lado del café. Soy todo oídos. Su currículo decía que quería ser desafiada. señora Black. y ella lo escuchó reírse en voz baja. Traiga café. Era tiempo para que la otra Sophie saliera a jugar. Podía hacer esto. Quince minutos. desesperado por el discurso de evitación. Ella regresó y tomo una respiración profunda mientras recogía la bandeja.

la primera pregunta. Los dedos de Sophie tocaron su garganta. —Bueno. pero no levantó la vista para mirarlo a los ojos. todo bien. Hasta ahora. Sophie.. —Sophie sonrió. mmm. Lucien cambió la primera página a los resultados del análisis. Ella tragó ante su orden amable. Si alzaba la vista. —Está bien. como puede ver.. Derek. Se aclaró la garganta.. Un par de personas habrían preferido que fuera de color. por favor. Había decidido que la única manera en la que iba a sobrevivir a ésta sesión era imaginando que era su antiguo jefe. —Háblame de los resultados. y hablaban de algo tan inocuo como opciones de paredes rejuntadas. —Entonces. y los ojos de Lucien se detuvieron en el movimiento. Tendrá que hacerlo mejor que eso. Desde el principio. ¿Cómo vas con el informe? Sophie tomó las dos copias impresas y le entregó una.4 Traducido por Juli Corregido por Tsuki S ophie puso el café de Lucien a su lado y se sentó frente a él en el escritorio. —Asintió—. Bueno. pero a la mayoría le gustó el hecho de que era transparente. —¿Apto para el propósito? —La risa de Lucien era baja y sugerente— . señora Black. por favor. —Bonita presentación. Sophie. —¿Y? —Y les gustó. apto para el propósito. el grupo de prueba encontró que el producto era. —Gracias. Él le echó un vistazo a la portada. Se les pidió a los probadores que juzgaran la apariencia del producto. 29 . en la que Sophie había incluido la imagen del anillo Love’n’Lick. eso sería imposible.. A excepción de negarse. le había dejado su pequeño margen de maniobra. y su propaganda acompañada por la fecha y el encabezado del informe.

bueno. Eso es lo que esperábamos. —Está altamente calificado en esta área. Prueba cómo se siente sobre la piel. —No puedo decir realmente… —se trabó y tomó de nuevo la portada para verla otra vez. pero ¿qué más esperaba? —Fíjate la forma en que puedes ver tu piel a través de él.. —¿Y qué piensas tú de su apariencia? —¿Yo? Lucien asintió de nuevo y la miró con ojos expectantes.. Lucien. y ella trató de imaginar que sólo le había preguntado qué mezcla de lechada de cemento le recomendaría.. ¿Qué tan fácil era usar el producto? La gente había contado maravillas sobre ello en los cuestionarios. La gente lo encontró increíblemente fácil de usar. Bajó la mirada hacia el juguete sexual en su mano. Sophie no pudo hacer nada para detener el cálido rubor en sus mejillas. —Tosió. y luego regresó a la mesa con una versión real del Love’n’Lick en la mano. Lucien asintió. Su mente se dirigió a lo más obvio. a la gente le gusta el hecho de que se integra en lugar de destacarse. más táctil. —Parecía satisfecho con eso. Lucien hizo girar su silla hacia un armario y lo abrió. así que agradeció a sus estrellas de la suerte y siguió adelante.—¿Por qué? —¿Por qué. lo que parecía excitarle del tema era el hecho de que la investigación de este producto era información esencial para Lucien y lo tomaba en serio. —Bueno. La extendió sobre la mesa. con forma de lengua.. 30 . Sophie palideció cuando él lo sacó de la bolsa. La lengua estimuladora le pareció muy. —Mira esto —dijo. Era mucho más suave y más elástico de lo que había imaginado que sería. e hizo lo único que podía. No funcionó muy bien. Sin embargo. —La segunda pregunta. qué? —¿Por qué prefieren trasparente a color? —Teniendo en cuenta los comentarios.. ¿cómo se sentiría usar esto durante el sexo? Y lo más inquietante es que no era Dan quien protagonizaba su sexo imaginario. y la curiosidad superó a la vergüenza. Podía oír la nota de orgullo en su voz. Lo diseñamos para que sea casi invisible cuando se usa. Lo tomó. y ahuyentó las imágenes de su cabeza—.. y ella bajó la vista a toda prisa—.

Un montón. Todas encontraron que la estimulación adicional del clítoris ayudaba a alcanzar el orgasmo durante el sexo. y Sophie nunca se había sentido tan expuesta en su vida. por no hablar de Lucien. había comentarios. sí. — Sophie deseaba que sus mejillas se mantuvieran frías—. Lucien asintió. y la pequeña máquina zumbó a la vida en su mano. o bien podía ir a buscar su abrigo ahora. yo no he.—La siguiente pregunta apuntaba específicamente a las mujeres. Encendió el interruptor de la lengua vibradora. Sophie? —¿Yo? —¿Tú crees que la acción de la lengua se siente realista? —Lucien. O tan encendida. —Sophie habló sin dejar que un rastro de temblor saliera en su voz—. Era el momento de recuperar la compostura y ser la asistente de publicista que él necesitaba. —Las cejas de Sophie tocaron su flequillo.. —Mmm. Se preguntaba si el producto aumentaba el placer de la pareja femenina durante el sexo. Era indignante. Ni siquiera se habría sentido cómoda teniéndola con Dan. Las respuestas fueron favorables otra vez. Necesito que estés plenamente familiarizada con todos los aspectos de lo que hacemos. —No hablas en serio. Sophie no podía levantar la mirada. vio que la 31 . —¿Para todos? ¿No hay comentarios adicionales? Oh. dado el tema. y eso incluye conocer el producto. Realmente esperaba que lo encendiera y lo probara. Toda esta conversación era demasiado íntima. —Enciéndelo y pruébalo contra la palma de tu mano. Sophie se pasó la mano por la frente y volvió a toser. Lucien. así que tenía que demostrarle a Lucien que podía manejarlo. Una mujer citó tres orgasmos en menos de media hora. Esto era terriblemente difícil. —¿Y los resultados? Sophie asintió. —¿Y tú. La idea de perder el trabajo la centró.. Dios mío. —Perfectamente. aquí en frente de él. y puso los hombros hacia atrás y levantó la mirada. ¿Pero ese no era el punto? Este era el pan de cada día de la empresa de la que ahora era parte. Cuando bajó la mirada. —Hasta a la última de las mujeres les encantó. y muchas mencionaron que la acción de la lengua se sentía muy realista.

pero Sophie se encontraba lista para cumplir. —Abrió los ojos y se dio cuenta con horror que realmente acababa de decirlo en voz alta. y sus ojos azules se habían oscurecido hasta un azul marino brillante. su mente volvió a su anterior fantasía de un Lucien sin camisa—. El aroma de Lucien llegó a su nariz y le llenó la cabeza con canela y especias. y él parecía de alguna manera vulnerable con el movimiento de sus pestañas contra su mejilla. Lucien la miró con lujuria apenas controlada. y la pequeña lengua comenzó a lamer con urgencia contra la palma de la mano de Sophie. desafiándola. —Así no. —¿Y esto. Lucien negó con la cabeza. —Rodeó el escritorio y se dejó caer en cuclillas delante de su silla—. Empujó el deslizador con toda su fuerza. su respiración casi tan baja como la suya. Un movimiento como si fuera una lengua. ¿Cómo se siente? Sophie se quedó inmovilizada y lo miró fijamente. —Ya está. Movió sus ojos hacia Lucien y lo encontró mirándola fijamente a la cara. para saber cómo se siente entre mis piernas. —¿Y ahora? Sophie se movió en su asiento. Sophie? ¿Cómo se siente? Sophie cerró los ojos. 32 . con los ojos abiertos.. mirándola—. Colocó la punta de la lengua suavemente sobre el centro de la mano. —¿Honestamente? —Suspiró. Me dan ganas de sexo. —Me está lamiendo con más fuerza —dijo. —Extendiéndose. Movió el interruptor y las vibraciones aumentaron. Sus ojos miraban las manos. y luego con la otra mano giró el juguete y presionó la lengua estimuladora contra su palma. Lucien asintió y atrapó su labio inferior entre los dientes. No podía recuperar el aliento. Imagínate la posición en que estaría durante el sexo. Ahora sí —dijo.lengua tenía pequeñas protuberancias en toda su superficie que oscilaban en un movimiento ondulatorio. y la cálida fuerza de sus manos sosteniendo el juguete contra la de ella la hizo desear sus manos sobre todo su cuerpo.. —Pruébalo contra la palma. puso una mano grande y bronceada debajo de la de ella más pequeña para mantenerla firme. Sophie. —Fue más una orden que una pregunta. —Como si alguien estuviera lamiendo mi mano —susurró. Levantó una ceja. —Eso es excelente.

Sophie leyó las palabras.. y no podía culparlo porque había dejado voluntariamente que sucediera. su vida había pasado de monótona a algo salido de una película para adultos. dándole a Sophie un par de segundos para recomponerse mientras regresaba a su asiento. había caído. Y dicho esto. Dejó caer la cabeza entre sus manos. Sí.Se aclaró la garganta y apagó las vibraciones. Parecía gustarte. gracias. y fue a la oficina de Lucien. ¿Qué demonios hacía? En el espacio de veinticuatro horas. Desde el momento en que había puesto los ojos sobre Lucien Knight. gritó un “buenas noches” y escuchó su puerta cerrarse detrás de él un segundo o dos más tarde. dejando caer el juguete Lick’n’Love en su cajón—. Black. correr por su vida y su matrimonio antes de que algo más grave sucediera. La pantalla se instantánea apareció. y los pensamientos de renuncia se desvanecieron. donde el juguete sexual Lick’n’Love estaba encima de un pedazo de papel con su nombre garabateado en la parte superior. la chaqueta. He dejado un poco de tarea en mi escritorio para usted. No podía creer lo que había pasado por ahí. Recogió su bolso. 33 . — Creo que podemos enviar este a producción —dijo. Espero que haya disfrutado de su primer día tanto como yo. Sophie se quedó en su escritorio hasta después de las cinco. Tómelo al salir. iluminó cuando el apartado de mensajería Ya he terminado por la noche. Parece que dio en el clavo perfectamente. Sophie: Quédatelo. Ha sido muy esclarecedora. esperando que Lucien se fuera antes de que ella pasara por su oficina. Espero que eso sea algo bueno. Debería renunciar. Porque pasaría.. señora.

con curvas que. y él quería hincarle el diente. Lo había sorprendido. porque apenas se había molestado en cubrir las huellas de su romance de dos años. caminaba por el aeropuerto de Heraklion. no podía explicarlo fácilmente. pero resultó que su instinto había sido preciso. Mientras Lucien se sentaba y digería la información. para ser exacto. El hombre obviamente no esperaba que Sophie lo comprobara. Por qué había ordenado que se realizara un chequeo sobre Daniel Black. igual que en su entrevista. Bajo la imagen fría y profesional que podía ver que trabajaba duro para proyectar. Había aprendido con los años que su industria atraía a más de su parte justa de los solicitantes chiflados de empleo. eran suaves y abundantes en las manos de Lucien. la información que acababa de aprender acerca de Sophie Black cambió todo. En lo que a él concernía. 34 . con su brazo alrededor de una pequeña mujer de pelo oscuro. Lucien detectó a una mujer sensual esperando su oportunidad. Un poco después de la una de la tarde siguiente. Sophie era más alta y más armoniosa. con el pelo oscuro severamente recortado. saltando entre los nervios y la vivacidad. Lucien colgó el teléfono y tamborileó los dedos sobre el escritorio. Era como un melocotón maduro que nadie se había molestado en recoger. sonó un correo electrónico de su jefe de seguridad que confirmaba los detalles que acababa de resumirle por teléfono. La boca de Lucien se torció con disgusto al ver que el hombre con el que Sophie aparentemente se casó. O la información sobre su marido. espero que seas puntual. L. Podría fácilmente haber leído ese informe y sacado sus propias conclusiones. Esta mujer era pequeña y morena. El hombre tenía diversos gustos. pero era mucho más divertido ver hasta dónde se encontraba dispuesta a llegar. Una serie de fotografías acompañaba el informe escrito sobre la pantalla. así que cualquier nuevo personal era investigado rutinariamente. además de Sophie. lista para ser llevada de la mano. sin duda. Era muy diferente de Sophie.Mañana no te necesito para empezar hasta las 2:00pm. Ayer la había presionado deliberadamente. Le recordaba a un joven caballo: juguetona.

En lo que respectaba a Lucien. la mujer estaba desnuda. Riendo en un bar. eso hacía a Sophie Black una agente libre. Ayer. Leyendo junto a una piscina. El marido de Sophie la engañaba. 35 . No había duda. y si los ojos de Lucien no lo engañaban. Una foto nocturna de ellos envueltos alrededor del otro en el balcón del hotel. con las cabezas muy juntas. con la cabeza apoyada en su estómago. a pesar de que ni ella misma lo supiera.—Perdedor —murmuró en voz baja mientras se desplazaba a través de imágenes de la pareja tomadas ayer.

vestida en un vestido verde botella que se aferraba a cada una de sus curvas. —Se hallaba justo ahí y le abrió la puerta ampliamente para que pasara. pero se rehusó a permitirle controlarla. y por lo que importa. No quería tener esa conversación. Sophie rodeó el escritorio de recepción con un asentimiento educado hacia la recepcionista.5 Traducido por EyeOc Corregido por Tsuki S ophie emergió del elevador hacia el último piso. que comenzaba a sentirse más preocupada de que sus propias manos probablemente serían las que se desviarían. y desde ayer. y un pequeño entusiasmo de pertenencia se extendió en su estómago cuando pasó sus nudillos suavemente por la puerta de Lucien. Aunque era algo bueno que tuviera algo en que enfocar su mente. también se convirtió en una mujer muy ocupada. nunca lo hubiera querido. su cabeza llena de fantasías de Lucien Knight dándole una demostración personal del juguete Lick’n’Love. Se dejó caer y giró en su grande y vacía cama. sintiendo como si un león hubiera abierto la puerta de su guarida. —Buenas tardes. Siendo el asistente personal de Derek todo sobre trataba de alejar sus desorientadas manos. Desde el 36 . incluso consigo misma. justo antes de las dos. Sophie dio un paso dentro de la lujosa oficina. Lucien. ¿Qué haría si las manos de Lucien comenzaran a desorientarse? Lo cierto es. ¿Cuál era el punto de llamarla a casa cuando sabía que se encontraba en el trabajo? La idea de que lo hizo por esa precisa razón la acechó en la parte trasera de su mente. —No necesitas tocar. Hizo un pacto consigo misma mientras aplicaba cuidadosamente su maquillaje de ojos en la hora del almuerzo. —Levantó su mirada y le dio el beneficio de su sonrisa deslumbrante. porque Dan una vez más le mostró su lado evasivo. por el mensaje en la contestadora esperándola cuando llegó a casa ayer. atrayéndola dentro. Era un vestido que no se habría atrevido a usar en su viejo empleo. pero ser la asistente personal de Lucien trajo un completo set de parámetros. la mayoría de la noche. Dan era un hombre ocupado.

pero no cualquier club en el que alguna vez estuvo. Cristo. Iremos allí alrededor de las cinco en punto. Lucien asintió. Conocía a Lucien Knight desde hace menos de cuarenta y ocho horas. —¿Un qué. —¿Es ese uno de tus clubes? Levantó su café y movió sus hombros.momento que puso un pie dentro de Knight Inc. 37 Unos pocos minutos después. —Sophie —murmuró. ese día. El más nuevo de los Clubes Gateway. Era oscuro. una perezosa sonrisa en su cara. Todo en negro. Aunque no le sorprendería si lo fuera. —Supongo que no. —Sí. y lo iba a disfrutar bastante. era hermoso. —¿Nosotros? —La boca de Sophie se secó. Sophie? —A ni un lugar como ese. . —¿Tienes algún problema con eso? ¿Tenía un problema con eso? Negó con la cabeza. hasta sus botas negras. iba a dejar que la otra Sophie se hiciera cargo. Estaba cubierto desde la garganta hacia abajo. Es solo que nunca he ido a un… Entrelazó los dedos detrás de su cabeza y se inclinó hacia atrás en su silla. —Hizo una pausa y lamió sus labios—. y la ligera sonrisa en sus labios le dejó saber que su saludo lo complació. Por lo que pudo deducir. Sophie miró la pantalla de la computadora de Lucien mientras colocaba su café junto a él en su escritorio. —Sophie gesticuló hacia la pantalla. ¿Cómo luciría Lucien desnudo? El escandaloso pensamiento hizo que Sophie bajara la mirada a sus brillantes zapatos y deseó que leer la mente no fuera una de las habilidades de Lucien. Estarás perfectamente a salvo. justo a través de una inactiva y sexy mujer que necesitaba despertar de su hibernación. desde su bien confeccionada camisa a sus pantalones que se ajustaban hacia abajo. Parecía mirarla y ver a través de su cuidadosamente construido cascarón. opulento y gritaba sexo desde cada toma. pero ya la había cambiado en más formas que alguien más en toda su vida. —No te preocupes. Se inaugura esta noche. lucía como una página web de un club. y de alguna manera lucía más sexy que cualquier otro hombre desnudo.

reflexionando sobre las cosas. —Totalmente lo opuesto. porque un segundo mensaje destelló mientras se sentaba allí. —Sólo tomaré mi bolsa. Aún para los estándares de Dan. Sophie checó su teléfono por mensajes. dejando que la rutina de engancharse con su nuevo trabajo calmara sus nervios hechos jirones. Un flechazo. no parecía estar cuidando de un corazón roto. —¿Necesitamos irnos pronto? Lucien asintió. —Se rió otra vez ante su impactada expresión—. Perdida en sus pensamientos. —No estés nerviosa. Sophie asintió y escapó de regreso a su propia oficina. O realmente entendía cómo trabajaba su mente. debió de haberse tomado mucho tiempo para contestar. Se fue para casarse con su novio Francés. Vamos a trabajar. que creo que usó. Un pitido de la computadora la alertó de un mensaje entrante en su bandeja en la pantalla. —De regreso en su oficina. luego se detuvo por 38 . ¿Qué quería decir con eso? Sophie se consumió por saber por qué Claire tuvo que irse de su trabajo antes. de verdad era un lector de mentes. Apreció su intento de asentar sus nervios. esto era ridículo. ¿Dormía con Lucien? ¿Salió todo mal? Ciertamente. lo cual hizo el trabajo de Sophie mucho más fácil y la detuvo de necesitar pedirle constantemente ayuda a Lucien. pero el hecho de que necesitara tener una mente abierta fue de hecho más preocupante que calmante. Sophie fue a la oficina de Lucien y tomó su taza vacía. Sophie. ¿Cuánto ruido espera que una asistente personal haga? La anterior era bastante habladora. No quería ir a un club de sexo con él. o alguna frase igualmente trillada. de hecho. Cambió su celular a modo de espejo y colocó una nueva capa de brillo labial en sus labios. Suspiró pesadamente. Creo que lo disfrutaras si mantienes una mente abierta. Su predecesora hizo funcionar el barco muy ajustadamente. Abrió el programa de correo y comenzó a trabajar. Nada. no a jugar. Quería ir a un club de sexo con él. Estas muy callada ahí. —¿No estoy vestida un poco inapropiadamente para el club? Su risa era baja y sugestiva.Miró su vestido. Estoy bromeando. Eran las cuatro y media. Cristo.

valiente de vez en cuando. Su idiota esposo obviamente no era capaz de ver lo que él veía. y después giró sus amplios y aprensivos ojos a él. Abre a las ocho. El hombre debía de tener piedras en su cabeza. o no utilizaba su cabeza para nada. Los ojos de Sophie miraron al reloj en el tablero. Salió y abrió la puerta de Sophie. Te daré el gran recorrido antes de que abra. Lucien acomodó su Aston Martin en un estacionamiento reservado afuera del más nuevo de los clubes de la cadena Gateway y se giró hacia Sophie en el asiento del pasajero. ―Vamos Sophie. Esto es negocios. Casi podía verla desarrollando cuánto “tiempo seguro” le quedaba. y quería empujarla en situaciones que alentaran que la tigresa en ella saliera más seguido. —Este es. —Sophie. así que sólo relájate. No lo engañó ni por un segundo con sus actos de bravuconería. Sus interludios luchadores lo encendían. o no andaría pavoneándose por el Mediterráneo con alguna golfa con cara de duende. La chica brillaba con potencial sexual sin explotar. ¿está bien? Vio su garganta moverse mientras asentía y tragaba fuerte. Miró fuera del parabrisas. al brillante edificio y de tiro bajo. Tiempo de irnos. Una hora o así más tarde. Era obviamente el tipo de hombre que escuchaba su pene en vez de su conciencia. 39 . ―¿Ya está abierto? ―Todavía no. Se giró para enfrentarla. —Vamos. ¿Lucía de alguna manera diferente? ¿Sus ojos tenían un brillo más vivo que lo usual? Este trabajo y Lucien Knight hacían que su piel hormigueara con entusiasmo y su sangre fluyera un poco más fuerte en sus venas. Era como una gatito. No estamos aquí para jugar. pero mayormente como un malvavisco.un segundo mientras su reflejo le devolvía la mirada.

—¿Por dónde ahora? Lucien colocó una mano en la parte baja de su espalda y la urgió por el corredor. —Algo así. La emotiva decoración de la planta baja continuaba ahí arriba. —El tono de Lucien hizo que lo volteara a mirar curiosamente. Más como un sofisticado spa que un club. sorprendida por la normalidad del espacio—. la 40 . —Esta es el área social. mientras Lucien apuntaba hacia los probadores mientras pasaban por las puertas dobles más allá del área de recepción. — Lucien asintió—. el club se abría hacia un amplio. —Lucien gesticuló a los diversos rincones para sentarse. Sophie le entrecerró sus ojos. un bar y una pista de baile. Se forzó a si misma a seguir subiendo con pasos constantes. y cuando se giró hacia él en lo alto de la escalera la miró con una sonrisa. —Justo como un club normal —dijo Sophie otra vez. tres en cada lado. Se arrepintió de ir delante de él tan pronto como puso un pie en las escaleras. pero sólo de encogió de hombros otra vez y le hizo una seña para dirigirse hacia las escaleras abiertas que corrían por un lado de la pista de baile. —Luce como cualquier otro club —murmuró maravillada. beber… —Se encogió de hombros. Cada puerta por lo largo del corredor se hallaba cerrada. Dentro.El área de recepción era un mundo lejos de las expectaciones de Sophie. —Aceptaré eso. sintiéndose un poco menos intimidada. y el vestido verde botella de Kara estaba hecho para dejar muy poco a la imaginación. O una versión más agradable de un club normal. —¿Qué? Tiró sus manos a su lado y elevó sus cejas inocentemente. extenso y plano espacio. con una atmósfera oscura y opulenta. —Nada. Lucien llegó a la primera. pensó. no sería capaz de evitar tener una vista cercana a su parte trasera. ¿Qué esperabas? ¿Algo sórdido? Gente usa esta área para hacer amigos. bailar. opulentamente adornado con terciopelo berenjena y candelabros recubiertos de oro.

abrió y Sophie miró con disimulo dentro. Y luego, con vacilación, dio un
paso dentro y miró.
—Está bien. Esto ya no luce más como un club normal —murmuró,
mirando la enorme área de la cama en el centro de la habitación y al techo
con espejos.
—No. —La voz de Lucien se encontraba lo suficientemente cerca
para calentar su cuello, y su mano aún abrasaba lo bajo de su espalda—.
Escogimos lo mejor en equipamiento y elementos fijos para hacer nuestras
habitaciones lo más cómodas posibles. —Sophie asintió, demasiado
consiente del hecho de que miraba a una gran y sexy cama con Lucien
para comentar de la calidad del mobiliario.
—Pruébala. Dime si es cómoda.
Sophie jadeó y negó con la cabeza.
—No te asustes, está sin usar. Esta es la noche de apertura,
¿recuerdas?
Sophie sopesó sus opciones. Quería decir no, pero tenía que admitir
que también quería decir que sí. Recordó su resolución de divertirse hoy, y
dio un paso tentativamente hacia el borde de la cama.
¿Qué haría la Sophie sexy? Se hincó en el borde del colchón y trepó
hacia el centro, luego giró en su espalda y miró a su propio reflejo.
Contuvo su aliento. La mujer mirándola de vuelta no era nada como la
mujer que usualmente veía. Esta chica era sexy, no, sexual. Mejillas
rosadas, ondas rubias derramándose sobre el terciopelo berenjena como
una pin-up de los cincuenta.
—¿Bueno?
Lucien se movió hacia la parte baja de la cama y la miró, luego
alcanzó un botón que hacia vibrar a la cama completa. Se levantó en sus
codos, y él rió, bajo e indecente. —Está genial, ¿verdad?
Las vibraciones le hicieron cosas extrañas. Sophie se recostó de
nuevo y cerró sus ojos, permitiendo que las sensaciones jugaran a lo largo
de su columna. Empujó su cuerpo hacia ellas, y en respuesta, Lucien
subió la intensidad. Podía sentir su cuerpo entero derritiéndose en la cama
y mientras empujaba su trasero hacia abajo, las sensaciones eran lo
suficientemente fuertes para difundirse por todo el camino entre sus
piernas. Jadeó involuntariamente y abrió los ojos, encontrándose con los
de Lucien mientras la miraba. —¿Debería de encenderlo otra vez? —
preguntó con compostura, una rodilla descansando en el colchón.
Sophie enderezó su vestido y se levantó rápidamente de la cama.
—Es, mmm, muy cómoda —logró decir, mientras salía de la
habitación. Jesucristo. ¿Qué le pasaba?

41

Saltó cuando la mano de Lucien volvió a su espalda baja. Su piel
zumbó con conocimiento. Si hubiera escogido ese momento para
presionarla contra la pared, lo hubiese dejado. Habría rogado por más.
Lucien abrió las puertas del resto de las habitaciones por el corredor
una por una, pero Sophie se aseguró de no hacer más que meter su cabeza
y echar un vistazo dentro. Lo que estaba bien, dado que una habitación
tenía una jaula y grilletes, más una impresionante selección de látigos y
otras cosas que lucían siniestras y que no reconoció en la pared. Otro
revelaba una habitación con aire Nórdico, y una más allá parecía algo
aburrida en comparación, con su mesa de billar en el centro. Aburrido
hasta que la mente de Sophie ofreció la idea de Lucien doblándola sobre
ella, captó su mirada y, no por primera vez, sintió como si pudiera ver
cada pensamiento dentro de su cabeza.

Mientras el recorrido continuaba, Sophie se acostumbró al concepto
de cuartos de juegos para parejas, swingers, solteros… lo que fuera que
deseasen, lo podían encontrar en esas sombrías habitaciones.
Una larga área de spa dominaba la parte posterior del espacio del
segundo piso, con un opulento jacuzzi iluminado con estrellas invitadas y
brillantes espejos por todo el alrededor. Era innegablemente fabuloso.
—¿Un elegante chapuzón?
Sophie tuvo que mirar a Lucien para asegurarse de que bromeaba.
Después del inesperado interludio en la primera habitación, no podía estar
completamente segura.
—Probablemente después —se aventuró, y recibió una gratificación
instantánea de su expresión de sorpresa—. Estoy bromeando. —Sonrió
dulcemente.
—Esa es una lástima, princesa.
Sophie contuvo el aliento ante su casual palabra de cariño. Viniendo
de él, ese altísimo vikingo, era tan sexy que nublaba tu mente. Se sentía
demasiado atraída por Lucien Knight, y en ese simple momento de
claridad tomó una decisión. Si no se dejaba así misma tener a este
hombre, pasaría toda su vida preguntándose qué hubiera pasado si lo
hubiera hecho. Dan alejó de ella tanto en cuerpo y mente desde hacía
mucho tiempo. No más.

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Lucien quitó el seguro de la puerta de al lado, la dirigió a una
trayectoria de escaleras separadas de su suite privada en el piso de arriba.
El área frontal tenía un escritorio, con parafernalia de oficina de un lado y
una estancia con suntuosos sofás y una enorme televisión en otro lado. Un
par de puertas dobles se hallaban abiertas al final de la habitación para
revelar una habitación decadente al fondo. Sophie se movió
silenciosamente hacia adelante para pararse en el umbral y sus ojos
miraron la inmensa cama, el masivo espejo con cantos dorados
inclinándose contra la pared, la puerta abierta permitiéndole una vista
hacia un baño estilo hotel y azulejos seleccionados.
Esto era.
Ahora o nunca.

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6
Traducido por EyeOc
Corregido por Aimetz14

S

ophie entró en la habitación y se sentó en la silla del club más
cercana a la ventana.

Lucien inclinó un fuerte hombro contra la puerta y ladeó su
cabeza hacia un lado, mirándola.
Cruzó sus tobillos y lo miró.
—Mi esposo está teniendo una aventura, Lucien.
Tuvo la gracia de lucir genuinamente asombrado, después esperó y
la miró para que continuara.
—Y aquí está la cosa. Justo en este momento, está Dios sabe dónde
con Dios sabe quién hasta la semana que viene, y no creo que siquiera me
importe.
¿Cuán bien se sentía decir eso? Sophie se sintió momentáneamente
atónita por la fuerza de su alivio al escuchar sus propias palabras en voz
alta. Dan la había menospreciado lo suficiente con su desinterés casual
por el tiempo suficiente. La aceptación era un alivio. Lucien cruzó la
habitación lentamente, sin quitar los ojos de ella nunca, y se sentó en la
silla opuesta.
—Es un maldito idiota.
Sophie se encogió de hombros y miró por la ventana. —A lo mejor.
Ha evitado tener sexo conmigo por más de seis meses ya.
—Lo diré otra vez. Es un maldito idiota.
—Sí.
Sophie miró el lado opuesto de Lucien. Jesús, era hermoso. Si iba a
ser infiel con alguien, este pecaminoso y sexy hombre era perfecto.
—¿Ayudaría si follamos?
Sophie rió y puso las manos en sus mejillas por la sorpresa.
—¿Podemos por lo menos tomar una bebida primero?

44

Si pensó que se sentía excitada antes. El sonido del cierre deslizándose hacia abajo sonaba indecente en la silenciosa habitación. —Necesito ayuda con el cierre. —No lo necesitaba. Se quedó allí por unos segundos y el horrible pensamiento de que probablemente no se levantaría y la ayudaría la golpeó. Pudo haber levantado el vestido por su cabeza como lo hizo esta mañana. sus largas piernas extendidas frente a él. después se sentó al lado opuesto a ella otra vez. a sus bragas de seda negra. —Quítatelo —suspiró contra su oído. —Quédate quieta. luego se deslizó de regreso en su silla para mirarla. Regresó momentos después. O… a lo mejor no lo hacía. Joder. Se quitó el vestido de un hombro y luego el otro. Sus ojos se movieron de su busto a su estómago. Sophie contuvo el aliento. —Date la vuelta. Se levantó lentamente y le dio la espalda. y la cruda lujuria en sus ojos era tan desconocida. de hecho. —Quítate el vestido —dijo suavemente. Sophie quería recoger su ropa y correr. Descubrió que quería darse la vuelta y dejarlo mirar su parte trasera. y tomó todos sus esfuerzos para no girarse. y más abajo. dejando que las burbujas burbujearan en su lengua. La tomó y bebió profundamente. Se desvaneció en el instante que sintió que levantó el peso de su cabello en un solo hombro para exponer el cierre. Sophie se giró para mirarlo. a sus hombros y permanecieron en sus pechos envueltos en seda negra. Ahora estaba excitada. después contuvo el aliento mientras dejaba ir el material y permitía que cayera al piso. Sophie se retorció.Lucien le arqueó una ceja y cruzó la habitación para abrir un elegante gabinete. se equivocaba. colocó una cubeta de champagne y dos copas en la mesa entre ellos. que no pudo alejar sus ojos. Se inclinó. Se dio la vuelta. Sus dedos enviaron una onda de calor contra su cuello. Sophie no podía estar segura. pero pensó que Lucien pasó ligeramente las puntas de sus dedos por su columna mientras lo hacía. sirviendo el champagne y entregándole una copa. tan poderosa. 45 . Los ojos de Lucien se movieron lentamente de los suyos. y peleó con la urgencia de colocar sus manos para cubrirse. pero eso no parecía apropiado para este momento.

Se encontraba tan cerca de ella que podía sentir su calor. y su mano se deslizó hacia abajo por su columna para acariciar su trasero. ¿Cómo podía estar ahí. Se bebió la mitad de su champagne. Era crudo. todo duro contra ella desde sus hombros hasta la cadera. Cerca y con el pecho desnudo. todo el camino hacia arriba de su espalda hasta que lo tenía lo suficientemente apretado en su puño como para levantar su barbilla. Le tomó diez minutos esta mañana para encontrar el soporte en la parte de atrás de su closet. Sus manos registrando el duro calor. y Sophie lo deseaba más de lo que deseó a alguien más en su vida. Puso ambas detrás de su espalda con una de sus 46 . por favor. La respiración de Lucien era audible pero constante mientras sostenía sus manos. semidesnuda en sus brazos sin siquiera haberlo besado? Deslizó sus manos a lo largo de la pared de su pecho y lo tocó por primera vez. Realmente quería ver su cara. Sus dedos pellizcaron su nalga. pero ahora se sentía contenta por el esfuerzo. Sophie lo escuchó hacer un sonido bajo en su garganta. y después la giró en sus brazos para mirarlo. sí. Dios. Cuando dio un paso aún más cerca. Su otra mano tomó su copa de champagne y la colocó en la mesa. sus manos se elevaron y cubrieron sus pechos. Sophie desabrochó cada botón y deslizó el material negro por encima de sus hombros. justo encima del borde de seda de sus bragas. Estaba a punto de girarse cuando sintió las manos de Lucien en su cintura. sacándola de sus brazos y tirándola hacia el piso. Enrolló su cabello alrededor de su otra mano. Miró su rostro. y en ese momento Lucien era todo menos eso. y aún a través de su camisa. era alto. aterrorizada al pensar que su trasero revestido de seda no tuviera su aprobación. y Sophie se derritió contra él. —Desabróchala. podía sentir el constante latido de su corazón. Usualmente nunca usaba medias. Lucien era un fabulosamente detenedor de corazones. no movió ni un músculo.Por interminables y silenciosos segundos. La suave seda de su sostén se rozó en contra de su duro pecho. Oh. Dan siempre era gentil. y fuerte. Sophie movió un dedo de arriba abajo por el tallo de su copa mientras se preguntaba qué pensaba. Sophie soltó una aguda respiración y arqueó la espalda cuando su cálida mano se deslizó a su alrededor para extenderse sobre su caja torácica.

Hacia adelante. hasta que lo montó como una bailarina exótica en un 47 . por último. La seda de sus bragas rozó su sexo. suave y después duro y tan lleno de un propósito sexual que se estremeció. pero sostuvo sus manos más apretadas una fracción cuando se retorció en un intento por liberarlas. a su merced. Sus manos se deslizaron alrededor de su garganta. moviéndolas a través de las curvas de sus pechos cubiertas con seda. Levantó su cabeza para mirarla a la cara. —No tienes idea de en cuantas formas voy a hacer que te vengas. En vez de eso. pero no liberaría sus muñecas. y no podía tener suficiente de él. Estaba tan excitado como ella lo estaba. princesa. y después hacia abajo. Estaba captiva. Se sentía desesperada por tocarlo. Con su mano libre jaló los tirantes de su sostén hacia abajo para desnudar sus pechos a sus ojos. —Tranquila —murmuró en su boca. Deliciosa fricción. Sophie sólo aulló. Hacia atrás. Mordió sus labios y después los lamió. mientras que deslizaba la otra alrededor de la base de su cuello para atraer su boca a la suya. y le encantaba. Los sentidos de Sophie se tambalearon ante el primer toque de su boca en la suya. desesperada por más. Duro. Hacia atrás. —Tan rosados. —Todavía no. —Hermosa Sophie —murmuró en contra de sus labios. Exploró su boca con su caliente y potente lengua mientras su firme mano acunaba la parte trasera de su cabeza.largas manos. después acomodó su rodilla entre sus piernas. y luego. Sophie jadeó y sintió sus pezones endurecerse mientras lo miraba inclinar su cabeza ligeramente hacia un lado y mirar abiertamente su cuerpo. Lucien negó con la cabeza. Hacia adelante. Era indecente. Ser besada por Lucien hacía que Sophie se sintiera como si cualquiera que hubiera besado antes debiera de hacer fila para tomar lecciones de él. sacando un chisporroteo de deseo de la garganta de Sophie. bajó su cabeza y la besó. —Deslizó su muslo más a fondo entre sus piernas. Sus rodillas cedieron. —Se inclinó para succionar por turnos cada pezón. Quería empujar las manos por su cabello y sostenerlo ahí. pero la tenía tan asegurada en su agarre que ni siquiera importó. en su estómago. comenzó a mecerla en su muslo. dura. y gimió cuando su erección se presionó. Sophie se arqueó contra él. Balanceó su erección más duro contra ella y lamió sus labios mientras su acelerada respiración contradecía su aparentemente indiferente control.

—Dios. Una torcida sonrisa cruzó sus labios mientras daba sacudidas en su contra. Movió con cuidado sus piernas. —Eso está mejor —canturreó. e instantáneamente sus dedos la abrieron. Acariciando. —Toca mi clítoris —suspiró. Sophie podía sentir su calor. Estaba tan cerca de correrse. por favor… tócame. su mano en sus bragas y su lengua en su boca. —Dime lo que quieres que haga. Di las palabras. Acunando. una expresión de despreocupado triunfo posándose en sus ojos. Rodando sus pezones lo suficientemente duro para enviar dardos de deseo en respuesta a través de su cuerpo. 48 . Sophie? Deslizó sus dedos dentro de sus bragas y la acunó. Sus pechos palpitaron. besando su garganta cuando dejó caer la cabeza de Sophie hacia atrás—. listos por órdenes. —Lucien… —suspiró su nombre—. señorita Black. y lo ansiaba entre sus piernas—. y Lucien debía de saberlo. fascinada por lo que le hacía. No lo haré al menos que me lo pidas. Déjalo ir. — Ábreme —susurró. Sophie nunca había conocido una lujuria como esta. Tienes unas tetas perfectas. Sophie miró su lengua deslizarse sobre la protuberancia rosa. —Jugó con sus pechos. cada toque como un millón de pequeños voltios eléctricos. —No es lo suficientemente bueno. Sí… —gimió y se empujó así misma hacia sus manos. abriéndolas más y se frotó así misma contra de sus dedos. haciendo que los músculos de su estómago brincasen en respuesta—. —Lucien. desvergonzada de su necesidad por él para terminar lo que comenzó entre sus piernas. —Acunó uno de sus pechos en sus manos e inclinó la cabeza—. —Lamió su pezón y movió rápidamente sus ojos hacia su rostro. los fuertes dedos rodeando. mirando a su rostro por reacciones. —Dime exactamente qué es lo que quieres que haga. Lucien la miró. ¿Es esto lo que quieres. Sabía exactamente lo que quería. —Lamió el hueco en la base de su garganta. Se inclinó y besó su oído. —Sus dedos acariciaban el borde de sus bragas. sí.tubo. Sophie se retorció con placer. Lucien se enderezó y la sujetó con fuerza en su contra. Su risa en respuesta era pura obscenidad. Sophie. Lucien… Arqueó una ceja cuando sus dedos trazaron hacia abajo la suave curva de su estómago.

No todavía. y su beso lento y atormentador aún en sus labios. y la boca de Lucien se suavizó sobre la suya hasta un beso muy gentil. haciendo círculos lentos en su clítoris con el pulgar. Y otra vez. su corazón golpeando y su deseo calentándola. la liberación abandonándola. Sus dedos se deslizaron hacia su abertura. Desató algo nuevo en ella. princesa? —Comenzó a acariciarla. Sophie no podía hacerse sentir culpable. y estaba ávida por más. No con los dedos de Lucien aun moviéndose vagamente dentro de ella. Sophie se estremeció exquisitamente y cerró los ojos mientras las deliciosas sensaciones escalaban por su cuerpo. y empujó sus dedos más profundos mientras se mecía duro contra su mano. Vamos Sophie. Sintió su clímax comenzar en la punta de sus dedos. su pulgar moviéndose apresuradamente en su clítoris. La besó hasta que su cuerpo se tensó. Puedo sentirte llegando. sus hábiles dedos más insistentes que nunca entre sus piernas. y frotó el pulgar a lo largo de su boca—. tan cerca del clímax que el único pensamiento en su mente era la liberación. después empujó dos dedos dentro de ella. más. luego empujó otra vez. princesa —murmuró—. más. encorvando sus dedos dentro de ella. Sophie chilló por la intimidad. pide por más. una cruda necesidad sexual que estuvo demasiado tiempo enterrada debajo de los desechos de la vida diaria. mientras le soltaba las manos. Su lengua explorando su boca. La admiración de Lucien la hizo sentirse poderosa. y Sophie perdió las cuerdas de su control. sexy y sin inhibiciones. No tenía a dónde ir además de a lo grande… Chilló y dejó caer su cabeza hacia atrás salvajemente. Lucien hizo un sonido gutural y la movió hacia adelante en su muslo. Acarició su clítoris con el pulgar. —Dios. —Sus dedos fueron dentro de ella hasta el nudillo. hasta que Sophie lo perdió completamente. no puedo esperar para follarte —musitó. Debajo de los desechos de su matrimonio roto. —Cristo. Lucien… —Sophie se arqueó.—¿Así. Le mostró cómo se suponía que era el sexo. y la otra mano de Lucien se apretó alrededor de su cintura para sostenerla cuando sus piernas cedieran debajo de ella. y no había vuelta atrás. 49 . Nunca había sentido un orgasmo como ese. —Eso es. Y otra vez. —Pon tus dedos dentro de mí —murmuró.

tal vez no la tenía. O tan infiel. Dejó caer las manos y lo miró a los ojos. Lucien estaba despatarrado en la silla opuesta y apoyó los pies sobre la mesa de café. Cuando las grietas comenzaron a aparecer. Se retorció en los brazos de Lucien y se sentó en la silla detrás de ella. O para ser más exactos. todavía sin camisa. Las lágrimas brotaron de sus ojos y las quitó con el dorso de la mano.7 Traducido por MaryJane♥ Corregido por Alessa Masllentyle C uando el resplandor de su orgasmo se disipó. —Soy una mujer casada. Dios. por lo que. pero ella sí. Sophie negó con la cabeza. —Esto no es un juego de toma y da. le suplicó que lo hiciera. frenéticamente las había empapelado. y había permitido que su jefe la llevara al orgasmo. Lucien. de la manera en que yo lo veo. Cruzó los brazos sobre su pecho. Estaba mortificada. Mírame. No podía ignorarlo. esto es justo. 50 . ¿Quién era ella? Y oh. —Sí. Sophie se deslizó lentamente a la realidad. descansando como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo? Bueno. Lucien. es mi matrimonio. ¿Cómo podía parecer tan completamente relajado. —Mírame. tirando de su ropa interior en su lugar y con la cara caliente. Siempre había pensado que ella y Dan eran buenos juntos. No podía. ¿Qué hacía? Estaba en un club de sexo por el amor de Dios. Y tu marido se está tirando a otra persona. He amado a Dan desde que tenía diecisiete años. No podía creer que hubiera sido tan descarada. aún sexy como el pecado. —Sophie. Dan. de repente en sus manos.

Está jugando. —No te mientas a ti misma. Lucien.. Lucien. Sophie se encogió de hombros y cogió su vestido. pero él se puso de pie también y la agarró por los hombros. de repente sin expresión. Era una agonía quitar la envoltura frágil y exponer la verdad fea debajo. Lucien le tomó el vestido de las manos y lo tiró en la silla detrás de sí. —Se obligó a decir la palabra. Sophie lo miró y sus entrañas se retorcieron con deseo. —Le dolía el corazón—. —Parecías bastante segura. —¿Sí? Tal vez sólo me decía a mí misma que era conveniente. —No se trata de tu marido. Nunca había conocido a nadie como Lucien. Aún. y mereces que te follen hasta que no puedas ponerte de pie. ¿Cómo puede mentirte y no desearte? Las lágrimas quemaron la garganta de Sophie. no tienes. —Cristo.excusándolo. Sophie. porque te sientes culpable. Él debió haber sentido que sus palabras habían encontrado una grieta en su armadura. tan en contacto con su propia sensualidad. tan sin el estorbo de la inhibición innecesaria. Sophie. y la forma en que la miraba ahora con carnalidad no disimulada. —Cristo Todopoderoso. los pulgares cálidos moviéndose por su mandíbula. Esa era la cosa más sexy que alguien le había dicho. tengo que irme. ¿pero de esta manera? ¿Perceptivo y crudo? Era letal. Quédate aquí. —No me has follado —dijo—. —Sus manos se movieron hasta acunar su cara. ya que se acercó y tomó su mano. Sophie. Jesús. —No. su rostro estaba serio. era la manera más sexy en que alguien la había mirado. Se trata del hecho de que eres una joven atrapada en un matrimonio infiel. Se puso de pie para entrar en su vestido. y las tragó. también. Mereces ser adorada. para follarte. Lucien era bastante peligroso cuando estaba siendo habitualmente engreído. ¿Y si me equivoco? ¿Y si ni siquiera está teniendo una aventura? Lucien fijó su mirada en la ventana. Cuando levantó la vista. —¿Aún? —Sacudió la cabeza para tratar de aclararla—. 51 .. porque quería darme permiso para. y te mereces algo mejor. Se trata de ti. Sé valiente.

Y vio a la misma persona que siempre veía reflejada. —La llevó a través de la habitación hacia el enorme. —Se encontraba tan cerca que podía sentir el calor de su aliento cosquillear en su cuello—. —Movió los dedos por su sexo. —Dio un paso contra ella. casi demasiado encendida para respirar—. y lo único que podía pensar era en lo mucho que quería que continuara haciéndola sentir tan bien. Sophie. —Sophie lo miró en el espejo. haciéndola temblar y el aliento se quedó en su garganta—. todavía mojado de la primera vez que la hizo venir—. zapatos de tacón alto. Deliciosas curvas. pero la sostuvo firme. —Deslizó una mano entre sus piernas y la acunó. Piel de suave terciopelo. ojos sensuales de una mujer satisfecha. Su guerrero vikingo. —Déjame que te cuente lo que veo —dijo Lucien. Una boca hinchada por los besos y los líquidos. Eres como un melocotón en espera a ser arrancado del árbol. su espalda contra su pecho—. Veo una mujer que merece ser tratada como una princesa. con las manos sobre sus hombros—. —Cubrió sus pechos con las manos y los acarició a través de su sujetador—. —Pasó los dedos por sus brazos—. Mírate en el espejo. —Extendió una gran mano cálida sobre su pálido estómago.—Ven conmigo. La misma pero sutilmente diferente. Sophie. —Pasó el dorso de sus dedos por su mejilla—. espejo de suelo con marco dorado—. Madura. Quiero lamer tus jugos. —Él gimió mientras deslizaba su mano dentro de sus bragas—. Sophie observó todos sus movimientos en el espejo con los ojos muy abiertos. Sin camisa. La visión de ellos en el espejo era 52 . una cabeza y hombros más altos. Tan jodidamente jugosa. sujetador. ¿Más adulta? ¿Más conocedora? Ropa interior de seda negra. Miró de mala gana. Pelo largo y rubio. Quiero que veas algo. Dime lo que ves. —Mira. Que tiene el tipo de curvas que hacen que los hombres quieran tocarla. Sophie. sorprendida y fascinada—. Ella trató de apartarse. Lucien. Sólo tenía que tocarla y era como si hubiera accionado el botón “sedúceme ahora” en su cabeza. Hermoso. Veo a una mujer con el rostro de un ángel. Jugosa. —Mírate. Sophie podía sentir su erección presionando con fuerza en su espalda. y ahora su amante vikingo. Un rostro que hace que los hombres la quieran follar sólo para ver cómo luce cuando se viene. Y detrás de ella.

su perezosa sonrisa de vuelta en su lugar. no podía hacer casi nada que quisiera. no. de plata en la otra. Ella abrió la boca y fue a aferrarse a él. No creo que sepas qué es lo tuyo. como esto. —Le movió el cabello detrás de sus hombros para exponer completamente sus pechos desnudos—. Regresó momentos después con su copa de champán en una mano y un vibrador grande. —Tocó con la punta del vibrador la curva de sus pechos. —Sophie.. —Puso la punta del vibrador contra uno de sus pezones. Yo no quiero. pero él fue más rápido y le quitó las manos. —Has vivido una existencia segura y aburrida. Sophie se quedó inmóvil. el vibrador de plata en la mano. Lo que había esperado. No me digas que no quieres esto. Ella no podía. —Le entregó el champán y negó con la cabeza—. y se arqueó contra las olas de placer erótico que la recorrieron. Sophie.. Los dientes de Lucien rozaron su cuello mientras movía el vibrador alrededor de su otro pezón. —Se fue apagando. Te vi en mi oficina. no podía apartar los ojos de su mano moviéndose dentro de sus bragas. no era eso. sabiendo muy bien que no iba a detenerlo. Mírate..como una película porno suave. —Pero nunca he. En este momento. Sophie sintió la vibración erótica en sus pezones duros como guijarros a su ingle. —Dime que esto no es hermoso —dijo en su oído. y los ojos de Sophie se abrieron ante la nueva sensación. pensar en ese juguete te encendió. princesa. y tragó una gran bocanada de champagne—. 53 ... Jesús.. —Sophie casi lanzó un grito de protesta cuando él sacó sus manos de ella y retrocedió. Sophie.. —Quédate ahí. Movió el interruptor y se encendió. —Miró el vibrador con aprensión—. — Sus ojos se oscurecieron con la lujuria y movió la cabeza del vibrador hasta su estómago—. —Lucien. —Deja de esconderte de mí. Estás perdida entre el combate ocasional del sexo misionero con un hombre desinteresado. Nunca he utilizado realmente nada como. Sophie se quedó boquiabierta. No es lo mío. —¿Cuál te gustaría primero? —preguntó. y desabrochó el sujetador a la vez en un movimiento rápido. Él se rió y se paró detrás de ella otra vez. El hecho era que la hacía hermosa.. —Su brazo se deslizó alrededor de su cintura. —Esa es la cosa. sus mejillas ardiendo.

sus labios suaves. —Él bajó su ropa interior. y se derritió por él otra vez. Deslizó el vibrador por su cuerpo y acarició entre sus piernas. Tenía el aspecto de vaquero sexy: todo músculo y el pecho desnudo con un vibrador en lugar de un arma. Movió sus manos para enganchar los pulgares en los costados de sus bragas mientras Sophie se veía desnuda. Se mordió el labio y asintió lentamente—. — ¿Todavía estás segura de que esto no es lo tuyo. rozando su hombro. El pánico se arremolinó en el vientre de Sophie. —Sus ojos saltaron a él con confusión—. Sophie miró su cabeza inclinada. y nunca se había sentido tan profundamente sexy en su vida. Puso las manos en sus rodillas y le separó las piernas. Su pulso se disparó en anticipación erótica por lo que podría suceder a continuación. sus pechos sobresaliendo. frente al espejo. en la forma en que cerraba los ojos cuando la besaba. Mira de nuevo. Luego abrió los ojos y le dio esa torcida sonrisa de Dios del sexo. Envolvió los brazos alrededor de su cuerpo y la abrazó. el vibrador silenciado en el suelo junto a él. Aquí. Veo a la chica de allí que quiere más. y luego mantuvo sus manos en sus rodillas. extendiendo un brazo detrás de la cabeza para aferrarse a su cuello. Lucien la miraba de pie detrás de ella. y ella se dejó caer con incertidumbre arrodillándose con su parte inferior descansando sobre sus tobillos. ¿O era emoción? Las dos sensaciones se habían entrelazado en sus entrañas desde el 54 . Sophie? Ella sacudió la cabeza y se recostó contra él. Sophie se vio a sí misma. aun mientras ella instintivamente trató de cerrarlas de nuevo. —Quieres esto. mirándola a los ojos en el espejo—. y ella no podía esperar. aparte de lo malditamente bueno que el vibrador se sentía mientras él lo pasaba por la escasa seda que cubría su sexo. Ábrelas. Lucien no la hizo esperar para averiguarlo. y esos pocos momentos inesperados de ternura la abrumaban. Realmente te veo —susurró. Puso una mano sobre su hombro y aplicó un poco de presión para animarla. —Uh-uh. desnuda. Los brazos de Lucien eran fuertes y cálidos. —Arrodíllate. y podía ver claramente su erección cerca de su cabeza. Mira lo que yo veo. y el momento se había ido. Se sentó y se arrodilló detrás de ella y juntando las piernas a las suyas.—Te veo. luego se enderezó para mirarla a los ojos. No estaba segura de nada. Iba a desnudarla y follarla con ese gran vibrador de plata. aparte de sus tacones altos. subiendo y bajando en el espejo.

No muevas las manos. —Sí —susurró. y luego los ojos de Sophie se ampliaron cuando Lucien pasó la punta entre sus piernas.. a temblar físicamente con profundo placer. Quería venirse. La respiración de Sophie llegó en cortos jadeos. —Cerró los ojos con fuerza y él hundió sus dientes en su cuello casi lo suficiente para hacerla gritar—. — Ella hizo lo que le dijo. era demasiado obsceno.. y ella sacudió sus caderas en un esfuerzo para moverlo más cerca de su clítoris. Sophie gimió de placer. y sonrió a la manera en que ella se sacudió y gimió de placer—. ambos mirando su sexo brillante en el espejo. y él la mantuvo en el borde de su clímax. corriendo la punta arriba y abajo de su sexo. perdida en la forma en que sus grandes dedos morenos se movían de la manera correcta. —Lucien empujó hacia adelante para darle lo que quería por un breve segundo. Sí. Podía ver su palpitante cabeza de plata. Lo suficiente como para hacer que se retorciera. pero esta vez con temor. —Princesa —murmuró contra su pelo. porque había agarrado el vibrador y lo deslizaba por detrás de su espalda. Quería cerrar las piernas. Mira. Mira mis dedos. obligándola a exponer su yo interior a los dos en el espejo—. muy lento. guiando sus acciones. perdida en la intensidad de los sentimientos que había liberado. No cierres los ojos. horrorizada por el hecho de que su cruda elección de las palabras sólo la excitara aún más—. Quería que los dos la vieran venirse. —Chica codiciosa. Sus grandes manos calientes sobre las suyas. muy. Observa. Y entonces se quedó sin aliento de nuevo. y amenazó con detenerse por completo cuando él movió las manos para cubrir las suyas y llevarlas hacia abajo entre sus piernas.momento en que había puesto un pie en el umbral de la oficina de Lucien y entró en su presencia. Sonó bruscamente contra la plenitud de su trasero. Se lamió los labios. y ella gimió cuando él pasó un dedo por su base. pequeñas. —Estaba más allá desesperada porque él la llenara. Sus dedos trazaron la piel suave. 55 . ¿Lo quieres dentro de tu coño. incapaz de apartar la mirada de sus manos mientras introducía el eje de plata en ella. ¿Lo ves? ¿Puedes ver cuán jodidamente hermosa eres? —Él tocó con su dedo índice su clítoris. Las manos de Lucien se movieron a lo largo de sus muslos cuando estuvo seguro de que ella no iba a cerrarlos sobre él. Sí. y luego introdujo el vibrador dentro de ella en un empuje largo y lánguido. pero luego. No te detengas. porque había estado tan cerca. muy cerca. Y luego se detuvo y ella se quedó sin aliento por la frustración. Eso está mejor. nunca dejando que tuviera lo que necesitaba—. demasiado breve para dejarla venir. desafiándola con sus ojos y sus manos a ir más allá de lo que lo había hecho antes. Otra vez. Él era su verdugo celestial. —Ábrete para mí. Sophie. no quería. Sí. Comenzó a temblar. —Movió los dedos con los suyos propios. Sophie? —Dejó que la punta del vibrador se deslizara en su interior.

Podía oír a alguien gritar de placer. y la dejaba con sólo un sentido de inevitabilidad y calma. mientras explotaba a través de ella. ¿Qué hacía? Las réplicas de vergüenza se apoderaron de ella. para que su corazón martillado se detuviera y su cuerpo dejara de temblar. sus fuertes brazos se deslizaron por debajo de ella y la levantó como un niño. dejándola sin sentido y deseosa de su toque. —Su cuerpo comenzó a sacudirse—. Sophie. Momentos más tarde. Sophie se dejó caer en los brazos de Lucien mientras la acercaba a su pecho. Sophie podría haber encontrado la voluntad de poner fin a la misma.. Ella no tenía por qué preocuparse. pero su ternura derribaba sus defensas. Incluso ahora. 56 . Si hubiera sido distinto a impresionantemente suave. no podía verlo como algo más que hermoso.. y le tomó varios minutos para registrar el sonido como suyo. Lucien Knight era salvaje. y cerró los ojos ante la imagen de sí misma desnuda en brazos de otro hombre. —La tenía bien abierta y el estimulador se mantuvo estable contra su clítoris cuando trató de zafarse ante la intensidad. La mantuvo allí. palabras incomprensibles. Le acarició el pelo. con el peso de la vergüenza en sus hombros.—Sí. ¿Que control tenía este hombre sobre ella? Sólo tenía que tocarla y el sentido común se iba volando. sí —susurró—. y luego se retorció hasta que el estimulador de clítoris golpeó su punto dulce. haciéndola convulsionarse con la violencia de su orgasmo. y por mucho que pudiera pensar. y luego colocó las sabanas sobre su cuerpo temblando ligeramente y alisó el pelo húmedo de su mejilla. dejarse seducir no era la clave para recomponerlo.. Su cuerpo había tomado el control de su mente con un instinto animal que ella era incapaz de luchar. Mírate venir.. Se esforzó por atraparlas. y la tranquilizó con susurros. Princesa. pero sus huesos se sentían demasiado pesados para levantarse del suelo. Se robaba su vergüenza y su ira. Mírate. y le encantaba. su cálido pecho contra su mejilla mientras ella se instalaba en su contra. Lucien se agitó detrás de ella. —gimió y empujó el vibrador dentro de ella hasta la empuñadura. Todas excepto una. —Joder. y el dolor cansado de una amante satisfecha. No era su culpa que su matrimonio se hubiera roto. Lo que le había parecido tan erótico hace momentos. Necesitaba estar quieta. Se acercó a la cama y la depositó suavemente. pero flotaron lejos mientras se dormía... sí. ahora se veía sucio.

El potencial sexual brilló en ella como un faro. Su único crimen había sido amar por su causa. Su investigador había cavado alrededor y aparecieron pruebas de que otra mujer de Dan había sido un accesorio permanente en el matrimonio de Sophie por un tiempo considerable. nadaban a través de su demasiado a su padre. y consideró su misión el hacerla rugir. y lo había sorprendido cuando se dio la vuelta y soltó palabras que claramente la mortificaron. y su insistencia de lo contrario sólo le daba aún más ganas de demostrar que se equivocaba. y abajo el club había cobrado vida. su coraje para rechazar los límites sociales y ser quienes demonios quisieran en ese lugar que había creado. El Club Gateway era precisamente lo que decía sobre la puerta.8 Traducido por Deydra Eaton Corregido por Sofí Fullbuster L ucien se sentó en la silla junto a la cama y observó dormir a Sophie. y murió en el corazón de Lucien mientras los de su madre. enterrados durante mucho cabeza. Si había una cosa que realmente ponía de gallina la piel de Lucien. La chica era ochenta por ciento gatita y veinte por ciento leona. Había recorrido el piso una hora atrás y se encontró satisfecho por el número de personas que fluían por las puertas. Había estado fuera de combate durante un par de horas. Miró a Sophie de nuevo. y eso lo impresionó. cada una de ellas con ojos audaces y expectantes. Amaba su falta de inhibición. Una puerta a la libertad sexual para cualquier persona lo suficientemente valiente como para entrar. Su vergüenza había perdido la batalla con su arrebato. Además. salvo por una botella 57 . ¿Cómo podía hacerlo ese hombre? ¿Cómo podía decirle mentiras descaradas a la mujer a la que profesaba amar? La oscuridad de asentó recuerdos del dolor del corazón tiempo. eran los hombres que trataban mal a las mujeres. estaba el pequeño detalle de su marido. Lo había frustrado como el infierno desde el momento en que desfiló en su oficina con tacones en los que apenas podía mantenerse en pie. Sola.

ella no ocultó el hecho de que lo consideraba atractivo. En todo caso. María. 58 . Se había enfrentado con la verdad en toda su fealdad. su relación con Sophie era ideal. Se tambaleaba justo directo al punto de enfrentar a su esposo. Desde el momento en que se conocieron en una fiesta de trabajo. María hizo cosas que Sophie no se atrevería. su esposa y mejor amiga. No tomó ningún esfuerzo separarla en su mente de sus votos matrimoniales. hasta ahora. Era excitante en su falta de familiaridad. y ella lo quería. follar a María ayudó a su matrimonio. Lucien había sido demasiado joven en ese entonces para salvar a su madre. porque fue empujado bruscamente en su cara cuando lo había visitado en el trabajo y lo encontró a horcajadas sobre su secretaria en el escritorio. Las reuniones con María para cenas clandestinas y sesiones de sexo por la tarde se habían convertido en el agradable elemento fijo en su vida durante los últimos dieciocho meses. Sexy. ¿Qué hacía? Esta era la primera vez que pasaba más de veinticuatro horas seguidas en la compañía de María. Era coqueta. En una habitación pequeña de hotel en Creta. Había vivido su vida a la sombra del engaño del padre de Lucien. Sophie. Había compartimentado su vida en su cabeza perfectamente. Justo hasta el día en que no pudo ignorarlo más.de píldoras y una arrugada fotografía de su esposo. Dan se dejó caer en una silla similar al lado de una cama similar y miró a otra mujer dormir. y en cualquier otra área a parte de la habitación. Había sido el plan ideal. y en su mayor parte se engañó a sí misma diciendo que era feliz. y la había roto. pero se iba a asegurar jodidamente que Sophie no se dejara atrapar en el mismo ciclo de destrucción. amante dos veces por semana. y no le importaba si él olvidaba poner los contenedores afuera o dejaba la ropa sucia en el suelo del dormitorio. se dijo. Era divertida. y la realidad de estar con alguien más que no fuese Sophie durante todo el día había dado duro en el blanco. Era un hombre satisfecho. y Lucien pretendía armarla para la lucha.

No quería ir a la tienda libre de impuestos con ella. Quería ir a casa. María había estado haciendo ruido acerca de irse juntos durante meses. Estar con María veinticuatro/siete había destacado todas las diferencias entre las dos mujeres en su vida que nunca se había tomado el tiempo de pensar. Ella conocía su situación. 59 . Pero entonces. esperaba que no. pero había dado a entender lo mismo. O tal vez estaba siendo injusto. Realmente no debería perturbarlo. eventos habían conspirado contra él y se había encontrado incapaz de salir de ello esta vez. ¿Sophie sabía sobre María? ¿Cómo no iba a saberlo? Cristo.Hasta esta semana. Dejó caer la cabeza entre sus manos. porque comprarle a Sophie una nueva botella de perfume era parte de su ritual habitual de vacaciones. Por supuesto. la mujer que lo conocía completamente. pero él había logrado esquivarlo. o que prefiriera té en lugar de café en la mañana. María puede que no se quejase sobre contenedores o ropa sucia por el momento. supo con absoluta convicción que estaba mal. María se había encontrado con él en el aeropuerto. Pero el hecho era que todas esas cosas sí lo molestaban. pero los pequeños detalles de vivir temporalmente con ella habían expuesto más sus incompatibilidades que sus puntos fuertes. o que no tuviera ni idea de cómo jugar por la noche al póker en el balcón. porque ignoraban el hecho de que ella simplemente no era Sophie. que ella fuera del tipo turista en lugar de la chica que cocina en la playa. María no había dicho exactamente que le diría a Sophie sobre su aventura. Probablemente no debería importar que María durmiera en el lado equivocado de la cama. Era un hombre casado. sintiéndose atrapado. y de allí en adelante. No era la mujer que amaba. y la amenaza era suficiente para tenerlo empacando su maleta y decir su mentira más grande hasta ahora.

El cielo solamente sabía lo que sucedía debajo de ella. Cálidas y tenues lámparas iluminaban el dormitorio. No lo había soñado. y una mirada bajo las mantas confirmó sus temores. Esto está mal. Oh. —Lo tomaré como un cumplido que durmieras tan bien. Dios. Fragmento por fragmento. ¿Dónde se encontraba Lucien? Se sentó en la cama. luego se sentó a la par. —¿Qué hora es? —preguntó. y se encontraba increíblemente cómoda. No debería estar aquí. No lo había visto en nada más que trajes de negocios. luego volvió con una bandeja. Debes estar hambrienta. la sábana apretada contra su cuerpo desnudo. contrariada por el hecho de que se había cambiado de ropa. —Se apoyó contra el marco de la puerta con los brazos cruzados encima del pecho. desorientada por la oscuridad y la cercanía de Lucien. Estaba en un club de sexo. porque un segundo después apareció en la puerta. Sophie frunció el ceño. —Lucien.9 Traducido por NnancyC Corregido por Sofí Fullbuster S ophie abrió los ojos. La colocó en la cama al lado de ella. Él debió haber oído sus movimientos. Realmente había dejado a Lucien hacerle aquellas cosas. 60 . en suaves y desgastados pantalones vaqueros y una camisa negra descolorida que se adhería a su cuerpo bien definido. Sophie lo miró de reojo. —Su voz salió más ronca de lo que había esperado. pero justo ahora. —Casi media noche. el recuerdo de las últimas horas hicieron clic en su lugar cuando despertó. —Come. era un nuevo tipo de marca de hermosura. Lucien negó con la cabeza y desapareció por unos segundos. Había estado dormida por más de tres horas. Estaba desnuda.

Una mejor razón. por eso. por favor. luego se extendió a su lado en la cama y balanceó otra cereza indecentemente grande sobre su boca por el tallo. preguntándose cómo podía esperar que se sentara allí. —Por supuesto que quieres. —Quédate conmigo esta semana. No conocía las palabras apropiadas. —Eres el hombre más engreído que jamás haya conocido. era tan impredecible como imprevisible. ¿Dónde se había ido su realidad? De repente entendió como Alice se había sentido cuando cayó en la madriguera del conejo. desnuda. Sophie negó con la cabeza. Sophie conocía la respuesta a eso.Sophie bajó la mirada al despliegue de comida. Él era su jefe. Ella era su asistente personal. pero la idea perdió su atractivo ante sus palabras. Trufas de chocolate. —Un preludio. Lucien? ¿Un viaje al club de sexo. Sophie sacudió la cabeza. Levantó la mirada hacia Lucien otra vez. No podía hablar. —Lucien se rió y mordió la cereza en la mitad—. —Tengo una propuesta para ti. y comiera algo. Había estado medio considerando comer un sándwich. —Se estiró por otra cereza. pero estaba claramente loco. Siempre había un elemento sorpresa en las conversaciones con Lucien. Había tenido la intención de ofenderlo. —¿Un preludio? Asintió y agarró una cereza del bol. —Eso no fue un tanteo. un rápido tanteo y un sándwich? No es muy elegante. sólo tienes miedo a admitirlo. ¿Había alguien arrancándola de su propia vida y arrojándola en una fantasía? Estaba desnuda en un club de sexo mirando a un guerrero vikingo succionar una cereza. Este no era su promedio de martes a la noche. Fue un preludio. —¿Qué? ¡No! —Podría ser hermoso. Boles con frutas. Sophie lo observó en silencio y esperó por más. Vaya. —Dame una buena razón de por qué no —dijo. Sophie. —Porque… porque no quiero. —¿Así es tu bienvenida a todo nuevo personal. —Hundió los dientes en la oscura y brillante piel de la cereza y rasgó la pulpa desde el carozo. 61 . pero sólo se rió de su grosería. Sándwiches delicados.

Estaba atrapada. No podía recomponerse lo suficiente como para mentir. —Quien no está allí. 62 . —Porque te lo debes a ti misma. —Sólo somos Dan y yo. Quédate conmigo hasta el domingo. y lo miró fijamente. Sophie? ¿De verdad no quieres saber? Por convención decretó que Sophie se rehusaría. Sophie. Sophie se apoyó a sí misma en un codo y se giró hacia él. pero su franqueza exigía la misma sinceridad de ella. De acuerdo. la sábana apretada bajo sus brazos. —Hizo gestos para que se moviera. Porque eres joven. y hay mucho más que el sexo que has experimentado hasta ahora. y hermosa. Mereces saber todo. —¿Tienes un gato? ¿Es eso? ¿El señor Tibbles va a morir si no vuelves a casa para alimentarlo? Estrechó los ojos y desvió la mirada. infiltrándose con sutileza en sus pensamientos. blah. blah. y quiero ser el único que te muestre. —Extendió el brazo y eligió un melocotón de la bandeja—. —Llevó el melocotón hasta su nariz e inhaló profundamente. sabiendo muy bien que era mucho más que una pieza de fruta inocente. Lo hacía otra vez. y vuelves a vivir. Vamos a comenzar esta conversación otra vez. —¿Por qué? Sus ojos se deslizaron a los suyos. —¿Un perro. Si alguna vez renunciara a su vida como el rey de un imperio sexual.—Blah. Trazó con la punta de su dedo la curva del melocotón. —¿Se te había ocurrido que podría no querer saber? Lucien sacudió la cabeza con una sonrisa baja y sexy. Pero luego te toco. —No tengo un gato. —Quédate porque quiero que lo hagas. y la sábana estaba sujetada bajo su cuerpo. aún del mismo modo no podía permitirse admitir la verdad. se convertiría en un caliente hipnotizador de primera. ¿No sientes curiosidad. sentir todo. y también podría haber estado acariciando su trasero. Volvió sus grandes e inocentes ojos azules a ella. Sus ropas se hallaban dispersas por el otro lado de la habitación. —Se me ocurrió que creías que no querías saber. Lucien giró el melocotón en sus manos. y él lo sabía perfectamente bien. frustrada. —La frialdad contenida de sus palabras arrebató la ira de Sophie y la dejó a la defensiva—. Aparte de invitarlo a un striptease no había escape de esta conversación. entonces? ¿Dos hijos gritones? Sophie suspiró y se dejó caer en la almohada de nuevo.

—Me quedaré — susurró. Dulce. cerró los ojos y hundió los dientes profundamente en él.—Quédate porque puedo hacerte sentir mejor de lo que cualquier otro jamás hizo. —Voy a lamerte aquí. Me quedaré —repitió. tocándola en todas partes. Abrió la boca y le chupó el dedo. por lo que abrió las piernas un poco para él. Sus dedos se movieron en largas caricias. se cernió y rodó a Sophie encima de él. y en un movimiento veloz. Estaba desnuda aparte de sus medias de liguero. Cuando abrió los ojos. Quería su boca en ella en vez de en ese melocotón. y Peachy. reflejando su postura. —Me gusta tu sabor —dijo—. —Ahora esto es estupendo4 —dijo. Y tentador. lo suficientemente cerca como para que ella lo probara. Los pezones de Sophie se endurecieron debajo de la sábana. Puso las manos en su trasero. Su otra mano se movió para acunar su cabeza contra la suya. haciéndola jadear. Sophie le dio el más diminuto asentimiento. —Sus dedos le tocaron la boca cuando tragó—. con una mirada de soslayo al abandonado plato con frutas. Lucien había ganado. —Sophie no podía detenerse. —Se puso el melocotón en la boca. La sonrisa en respuesta de Lucien se hallaba llena de promesa sexual. y había capas de ropa de cama entre ellos. pero las palabras no saldrían. luego ofreció el melocotón a sus labios. estupendo. 63 . Fuegos artificiales explotaron en su estómago cuando su lengua se deslizó sobre la suya y sus caderas se mecieron. Cerró los ojos y obedeció su orden. Lucien. luego retrocediendo para trazar vagas figuras de ocho en su clítoris. Quiero quedarme contigo. luego serpenteó una mano alrededor de su nuca para atraer su boca para un beso. fuertes en suavidad. arremolinando el dulce jugo del melocotón alrededor de él con la lengua. melocotón. pero Sophie todavía podía sentir claramente su excitación presionando en su estómago. Dime que te quedarás. más fuerte esta vez—. y sus dedos se deslizaron en la grieta de su trasero. y Lucien no perdió el tiempo. —Sabe como tú. Se apoyó en el codo. 4 Juego de palabras entre Peach. —Muerde. Deslizándose justo dentro de ella. Lucien deslizó los dedos lentamente fuera de su boca y luego los metió en la suya. No pudo evitarlo. Sus manos recorrieron la longitud de su columna expuesta. luego se aclaró la garganta—. —Sus palabras la acariciaron cuando comió la suave pulpa—. No podía negarlo. Estaba totalmente vestido.

Sophie gimió con anticipación. Era un tabú que nunca había estado interesada en romper. se cernió encima de ella. Sus ojos se ampliaron. Sophie. Y todavía no lo estaba. Vamos a bajar. Sabía que Sophie ya había madurado para gustarle la sensación extraña de su atención allí. pero su toque fue tan suave como una pluma que dejó de intentar alejarse. —Deslizó los dedos en su interior otra vez por un segundo. 64 . —Podría sorprenderte. —Lo agregaré a mi lista. —Sus dedos acariciaron la pequeña entrada apretada. Lucien no dijo nada. Estaba llena hasta el borde con deseo oscuro y atractivo. quería su lengua allí. —Y aquí. Estaba tendida encima de un hombre que jugaba con su culo y llenaba sus oídos con promesas de una semana de placer absoluto. princesa. lo que le hizo empujar su trasero un poco más fuerte en su mano. Negó con la cabeza. y preparada para seguir a ese gran dios vikingo del sexo por su apasionante y desconocido mundo. Sophie levantó la cabeza un ratito. —Y aquí. Sophie se sintió más allá de sucia. pero había algo innegablemente sexy ante la sensación de Lucien tocándola allí. luego Lucien se sentó y la bajó de encima suyo. Hundió los dientes en su labio inferior. haciéndola retorcerse con sorpresa. Dios. luego los retiró de nuevo para acariciar su culo. —Lucien respiró en su boca. sin censuras. pero en vez de darle una larga y cómplice mirada. —¿No? No apartó los dedos de su culo. —¡Lucien! No. —Vístete. —¿Qué lista? —La que tengo en mi cabeza de las cosas que voy a hacerte esta semana. y el movimiento empujó su columna hacia abajo. Su mano permaneció por otro momento en su trasero.

voy a hacer todo un chequeo completo del lugar.10 Traducido por Moni Corregido por Vanessa VR S ophie se quedó atrás junto a la puerta abierta de la suite de Lucien. Estaban en el bolsillo de Lucien. Dio un paso vacilante hacia abajo para estar junto a él. Sophie. —Deja de mirar mi entrepierna y ven aquí. en vez de una buscadora de placer. —¿No debería tener un portapapeles o algo así? —preguntó. —Así está mejor. Ahora. 65 . Sophie encontró un pequeño consuelo en el hecho de que le había dado al evento un sesgo relacionado con el trabajo. Lucien se rió de ella. Sophie. teniendo la ventaja frente a sus palabras. pero despojada de la ropa interior. no sobresalir y hacer que las personas se… —Se volvió hacia ella y lamió sus labios—. y ninguna cantidad de súplicas por ella había hecho la más mínima pizca de diferencia. —Tomó su mano. sintiéndose mal y expuesta a pesar de que se veía perfectamente decente a simple vista. —Vamos. y vas a hacer tu trabajo como mi asistente personal y acompañante. —No seas ridícula. Se puso de pie en la parte inferior de la pequeña escalera y la llamó. Nuestro objetivo es mezclarnos. distinta del resto de la clientela del club. Realmente quería la seguridad de su ropa interior. Voy a hacer toda una entrada. Se sentiría mucho mejor si luciera oficial. Algo para marcarla como parte del personal. Se había reído de la idea de que ella nunca antes había dejado la casa sin ropa interior. y vas a venir conmigo. y la guardó en su bolsillo a pesar de su protesta. usando de nuevo el vestido verde y zapatos de tacón alto. —Pero… —Miró desesperadamente hacia su bolsillo.

Todo esto era un gran juego para él. Por amor a Dios. Él inclinó la cabeza y colocó la mano en la parte baja de su espalda. sólo relájate. tendiéndole de nuevo la mano—. y luego siguió a Lucien por la salida de incendios. se suponía que debía estar aquí en calidad de la asistente personal de Lucien. Sr. Sophie se apretó a sí misma contra el lado de Lucien mientras pasaban la pequeña cola en la puerta principal. o rozaba al pasar junto a ellos por error? ¿La atarían a una cama y le darían treinta azotes? Y. Si lo pensaba de esa manera. ¿quieres? Por aquí. —Se movió hacia la salida de incendios. ¿Y si se tropezaba con alguien. Antes había estado nerviosa. en esas camas… se estremeció. El club se veía diferente ahora que la oscuridad había descendido. Sophie enderezó la columna vertebral y colocó los hombros hacia atrás. o lo consideraría todo parte de su liberación sexual? —¿Sophie? —Lucien se detuvo y la miró—. La idea de ver el club con personas en esas habitaciones. La fachada de cristal ahumado 66 . Se recordó que independientemente de todo lo demás. tal vez podría lograrlo durante las próximas horas. —No creo que vaya a dejar que te pongas ropa interior de nuevo esta semana. —Iremos por este camino y entraremos por la recepción —explicó.Alejen a grandes zancadas. El hombre era letal. —Pasó una mano por la parte trasera de ella y se inclinó hacia su oído. Como que quería huir a casa. Nadie te tocará a menos de que lo toques primero. incluso sin su ropa interior. y le lanzó una mirada inquisitiva cuando no lo siguió automáticamente. —Quédate cerca de mí. —Muéstreme el camino. y era un jugador de clase mundial. Sophie lanzó una última mirada de anhelo sobre su hombro hacia la ahora puerta cerrada que se interponía entre ella y el santuario. Ahora estaba aterrorizada. ¿Lucien intervendría. Knight. Quiero verlo a través de los ojos de nuestros clientes que pagan. pero tenía que aceptar que una gran parte de ella quería quedarse y ver lo que había más allá.

—Ya no estamos en Kansas. una mirada más cercana confirmó que no estaban vestidos como los fiesteros de afuera.tomó una postura amenazante sin el sol brillando fuera de él. Sin embargo. Dorothy. Lucien le asintió al personal de seguridad y colocó una mano en su espalda de nuevo para dirigirla por la recepción y a través de las puertas dobles de la entrada. —No parece muy profesional. A primera vista. Le ofreció uno de los vasos. Sophie frunció el ceño. sin embargo. Obviamente los vestuarios se hallaban colocados mayormente para deshacerse del ochenta por ciento de la ropa. —¿Una bebida? —preguntó Lucien. Un chico se encontraba sentado en un taburete al final del bar. Apartó la mirada rápidamente y se encontró con los ojos azules divertidos de Lucien mirándola. Se inclinó y colocó la boca cerca de su oído mientras entraban en el club oscuro y lleno. la mayoría de las personas se veían bastante regulares. notando el hecho de que la habitación antes vacía. Tal vez había exagerado un poco las cosas en su mente. ¿Podía confiar en él para cuidarla aquí? ¿Y si de pronto se quitara la ropa y esperara a que ella saltara desnuda dentro de un jacuzzi? Era extraño. Las mujeres brillaban con diminutos vestidos transparentes. —Considéralo parte de tu disfraz. ahora se encontraba llena de gente. estaba —de un modo insondable— segura de que podía confiar en él. Sophie dio el más pequeño vistazo hacia ellos mientras pasaban. Sólo lo había conocido por una pequeña cantidad de tiempo. luego desvió la mirada rápidamente. —Lo inesperado de la frase la hizo reprimir una risita. Se relajó un poco. 67 . Carajo. y la pista de baile se levantó con personas girando. y los ojos de Sophie vagaron mientras Lucien ordenaba bebidas al barman. las personas en la cola no estaban más que vestidas como fiesteros regulares. casi parecía cualquier otro club. el bar brillaba con un sinnúmero de botellas de alcohol y mezcladores. La guió hasta el bar. Había ido suficientes veces a discotecas. y ocasionalmente casi nada en absoluto. y la iluminación tenue en la recepción añadía el ambiente de expectación que irradiaban los clientes que esperaban. y tardó varios segundos para que Sophie se diera cuenta de que su pene estaba enterrado en la boca de una morena entre sus piernas. inmediatamente atento. La música bombeaba. Sophie dejó que sus ojos vagaran alrededor. Era un club. La iluminación tenue oscurecía su cara y le daba un aire ligeramente amenazante. levantando la voz sobre la música. Por lo que pudo ver.

Los ojos de Sophie se dispararon alrededor en pánico. Sophie miró el taburete de metal de diseñador junto a él y deseó tener un poco de desinfectante de manos. —Puedes tener hielo si quieres. Te besé porque. Lo inesperado de su boca en la suya un segundo o dos más tarde le sacó el aire de los pulmones a Sophie. ¿Por qué hicieron estas cosas tan incómodas? Lucien estabilizó el taburete con la mano. Está escrupulosamente limpió. No había nadie mirándola excepto Lucien. quien vació una pala plateada de hielo en él sin una pizca de expresión.—¿Qué es? —Vodka. a pesar de que estás totalmente vestida. Creo que impactaste a ese tipo de allí. Una mujer con largos rizos negros y un vestido de encaje rojo se pavoneó hasta el bar junto a Lucien. y el miedo erizó la piel de Sophie. —¿Fue eso otra parte del disfraz? —susurró cuando la soltó. —Sólo siéntate en él. y fue su turno de rodar los ojos mientras se subió en él. —Lucien anticipó sus pensamientos de nuevo. Acarició su ropa interior en su bolsillo. y abrió la boca para dejar su lengua deslizarse sobre la suya. Sabía a vodka y lujuria. luego volvió la espalda en su cara para volverse hacia Sophie con deliberada lentitud. Lucien se volvió para inclinarse contra el bar e inspeccionó la habitación. sus manos aún más firmes mientras sostenían sus caderas. suficientemente cerca como para hacer que ignorarla fuera imposible. Lucien rodó los ojos y le tendió su vaso al barman. —No. quien reía abiertamente. Necesito ver todo trabajando. 68 . sigues siendo la mujer más sexy del lugar. —¿Un vodka seco? Se encogió de hombros. —Que divertido —murmuró con amargura. ¿Lo habría malentendido? ¿Aceptaría la no tan sutil invitación de esta mujer? Sophie lo miró mientras él inclinó la cabeza hacia la mujer en un saludo informal. Sus labios eran firmes. Bebió con cautela y de inmediato se atragantó con la intensidad del alcohol en su garganta. —Sus pulgares frotaron sus caderas—. —Siéntate por un segundo. y cruzó las piernas para estar doblemente segura de que nadie podía ver más arriba de su falda. —Ojalá hubiera estado de pie enfrente de ti en ese momento. su boca hormigueando por el vodka y el beso. Su cuerpo curvilíneo rozó contra el suyo desde el hombro hasta el muslo.

Estaba rodeada por sexo de pared a pared. —Por aquí. y su lengua golpeó y lamió dentro de la suya mientras sus dedos buscaron los pezones a través del material de su vestido. Nunca se había sentido atraída por cualquier tipo de porno. sus pantalones en sus tobillos. no hacían un secreto del hecho que tenían sexo. pero no cualquier tipo de cine en el que había estado. Sophie trató de no mirar muy de cerca a la gente a su paso. un tour domesticador. Los asientos estaban agrupados en pares y cubiertos de piel de leopardo. y la llevó hacia un lado dentro de una habitación oscura. El brazo de Lucien cayó en la cintura de Sophie. Algo le decía que no iban a comprar palomitas aquí. Peligrosa. una mezcla de ternura con lo obsceno que la dejó sin habla. Una mujer que usaba una tanga negra diminuta colgaba de cabeza en un tubo. —¿Te gusta el cine? —susurró. Una hoguera carnal. —Le ayudó a bajarse del taburete y la guió alrededor del borde de la pista de baile. Nadie mirará a menos de que sea invitado. Le tomó unos segundos a sus ojos ajustarse a la oscuridad y darse cuenta que se encontraba dentro de un cine. y en los brazos de un hombre que la deseaba con una pasión que bordeaba en la obsesión. no podemos… —Está marcado como privado. Sophie la miró. Deliciosa. 69 . Los dedos de Lucien se entrelazaron con los de Sophie y la agarró con fuerza cuando pasaron a una pareja follándose contra la pared. y la película rodando a través de la pantalla era pornografía fuerte. paralizada. Se dirigió a través de un arco en la parte trasera hacia algún lado que no le había mostrado antes. —Lucien.Tenía una manera de decir lo último que Sophie esperaba. Posesivo. Sus labios chocaron con los suyos. pero esos que estaban allí. las parejas se tocaban entre ellos abiertamente. pero no podía evitar que sus ojos se desviaran. o que su cuerpo reaccionara a ello. así que verla de pronto tan lasciva y enorme frente a ella la sorprendió. Tranquilizador. la mano de un tipo entre sus piernas abiertas. No parecía haber mucha gente en la habitación. —Vamos a caminar. En los sofás. las piernas de ella alrededor de sus caderas. Incluso aquí en medio de esta atmósfera cargada y sexual. y el fuego en su vientre se encendió con indecente velocidad. Lucien brillaba. Lucien tiró de ella hacia un sofá del amor escondido justo en el fondo de la habitación. Su boca aterrizó en la suya al instante en que la tenía arrinconada.

y él colocó la otra mano sobre su boca. y le mordió el labio cuando comenzó a perder el control de su habilidad para estar en silencio. Ella gimió. y su cara se contorsionó con el esfuerzo de silenciar su placer. Sabía lo cerca que estaba y la incitó susurrando palabras sexuales y con profundos hundimientos de sus dedos. Tú vas a tocar tu clítoris. extendió el brazo y masajeó su gran erección. Él gimió y se movió debajo ella. Operando por instinto. sabiendo a donde iba. apartando la mano de su boca. Esta era la tercera vez que la había tocado íntimamente. Sus dedos mojados hicieron su camino para jugar alrededor de su ano justo como antes mientras sus dedos se movían duro dentro de su sexo. Sophie podía sentir su clítoris bajo sus dedos. Colocó la mano de ella entre sus piernas y mordisqueó su oreja. —Eres tan malditamente sexy. soltando palabras en sus oídos que la avergonzaban con su tosquedad y empujó su clímax más allá de los límites. —Compórtate —se rió Lucien en su boca—. Lucien lo sintió y movió sus dedos más rápido dentro de ella. en su boca. Ella se tensó. rítmica y profundamente. Era puramente coger. Él chupó los dedos de su otra mano y la estiró alrededor de su muslo para pasar la mano sobre su perineo. y quería nivelar la situación. Sophie —murmuró. Quería sentir su pene en sus manos. y te va a encantar. luego abrió el botón de sus vaqueros. Voy a cogerte con mis dedos. Su erección quemaba entre ellos mientras él subió su falda bruscamente y empujaba la mano entre sus piernas. Sophie se puso rígida. Ella asintió. Sophie clavó las uñas en sus hombros y apretó los dientes cuando su orgasmo comenzó a construirse. y Lucien empujó la lengua dentro de su boca al mismo tiempo que torció el 70 . —Las personas considerarán que está bien venir y mirar si haces ruido —susurró. —Aquí no. —Sophie se quejó con frustración cuando tomó su muñeca—. Era obscenamente erótico. con los ojos muy abiertos. —Hazte venir tú misma. asustada de que fuera a detenerse. Quiero escucharte gritar la primera vez que te coja. dentro de su cuerpo. voy a tocar tu culo. —Sus dedos aún moviéndose dentro de ella. sabiendo que no lo haría. princesa. —No hagas ruido. Ahora.La lujuria se apoderó de ella. No era hacer el amor. y no podía resistir el deseo de hacer lo que se le pedía. Empujó los dedos dentro de ella. Sophie gimió. Rápida y fuerte necesidad la hicieron subir para sentarse a horcajadas en su regazo.

dedo suavemente dentro de su culo. Sophie se arqueó violentamente, llena
en cada orificio, y todo su cuerpo se sacudió con el esfuerzo de controlar el
deseo de gritar en el oscuro y sublime éxtasis mientras se venía en sus
manos. Continuó, y continuó… ola tras ola… se agarró de él y se sostuvo a
través de la tempestad.
—¿No estás feliz de no estar usando ropa interior ahora? —susurró
mientras ella se calmaba. Sophie apoyó la frente contra la de él. Sí. Sí.
Lucien sacó los dedos de ella y le arregló el vestido sobre los muslos
gentilmente y deliberadamente. Una sonrisa jugaba en las comisuras de su
boca.
—Qué pena que no trajeras esa carpeta. Pudimos haber tachado
“hacer que Sophie tuviera un orgasmo en un club de sexo” de mi lista. —
Lucien levantó las cejas hacia ella—. La primera en la clase, Srta. Black.
Está progresando correctamente.
Sophie se puso de pie y alisó su vestido, inestable en sus zapatos de
tacón alto. Frente a la gran pantalla delante de ella, un chico tenía a una
mujer desnuda doblada sobre el capó de su auto, y la cámara hacía un
acercamiento de su pene enterrado profundamente entre sus piernas. El
sexo de Sophie aún pulsaba por su orgasmo, y miró hacia Lucien detrás de
ella. Quería su pene dentro de ella, lo quería llenándola justo como la
mujer en la pantalla.
—¿Podemos ir arriba? —susurró con voz ronca, pasando la mano
sobre su entrepierna.
Una sonrisa baja sonó en su garganta.
—Con calma, princesa. —Puso la mano en su trasero para llevarla
fuera del cine.
De vuelta en el club, Sophie caminaba cerca detrás de Lucien hacia
las escaleras a un lado de la pista de baile. Era consciente de los ojos de
otras mujeres en él mientras las pasaban, y un poco de orgullo bailaba por
su columna vertebral.
Manos lejos, chicas. Este es mío. Por esta semana, de todos modos.
Después de lo que acababa de pasar en el cine, Sophie sentía un
extraño hilo de conexión con estas personas, y los comienzos de
entendimiento del por qué se encontraba aquí.
Era extrañamente liberador, un sentido de pertenencia.
¡Guau! ¿En qué pensaba? No pertenecía a estas personas. ¿Cierto?
¿Lucien tenía razón? ¿Había una diosa degenerada del sexo merodeando
bajo su piel inocente?
Ya estaba segura de una cosa, no podía volver a su apenas vida
sexual suburbana con Dan.

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Físicamente empujó cualquier pensamiento de él fuera de su cabeza.
Dolían demasiado. Se encontraba en otro lugar, probablemente cogiéndose
a alguien más en ese mismo momento, y sólo por esta semana, no iba a
sentir culpa sobre hacer exactamente lo mismo.

72

11
Traducido por Adriana Tate
Corregido por Alessa Masllentyle

L

ucien llevó a Sophie a través del club. A través de habitaciones
llenas de extraños follándose los unos a otros. Más allá de la
bañera de hidromasaje, una maraña de extremidades
desnudas, una mujer rubia desnuda con tres hombres en ella. Uno por
detrás. Uno por delante entre sus muslos extendidos. El tercero de pie
sobre ella con su polla en su boca. Ella llamó la atención de Sophie
mientras pasaban, una silenciosa pero inconfundible invitación para
sumarse, tenía a Sophie apresurándose para evitar su mirada. Podría
haber dejado a Lucien tocarla aquí, pero no tenía ganas de dejar a nadie
más.
Escaleras arriba, Lucien abrió una puerta tras otra, y un
caleidoscopio de imágenes de sexo explícito se quemaron a sí mismas en
las retinas de Sophie. La música de la planta baja también se oía aquí, un
ritmo bajo sexual que sustenta la acción. Si la planta baja parecía lasciva,
aquí arriba era francamente obsceno. Parejas. Tríos. Orgías. Lucien abrió
la puerta de la habitación que contenía la cama que Sophie había probado,
y esta vez no se hallaba vacía. Tres mujeres desnudas estaban enroscadas
una alrededor de la otra en un triángulo sáfico.
Una pelirroja se encontraba situada al final de la cama viendo las
actuaciones, con un pie de tacón de aguja apoyado en el colchón para
darle a la mujer arrodillada en el suelo entre sus piernas mejor acceso. La
mano de Lucien masajeó a Sophie por detrás mientras ella quedó
paralizada en su sitio. Podía ver claramente la lengua de la mujer
trabajando su magia entre las piernas de la otra… moviendo rápidamente
su clítoris… a diferencia de la mayoría de las mujeres en el club, ella no
estaba completamente afeitada. Un triángulo de suaves rizos rojos cubrían
su sexo, y de alguna manera representaba el acto oral más íntimo, como
ver animales salvajes.
—Jodidamente hermoso, ¿no es así? —susurró Lucien, y movió la
mano detrás de ella para cubrir su abultada erección. La garganta de
Sophie se sentía reseca. No quería estar excitada por lesbianas. No quería

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disfrutar de la sensación de la polla de Lucien en su mano mientras
observaba a alguna mujer venirse en la cara de otra mujer. Quería irse,
pero Lucien le bloqueaba el camino, y la mujer comenzó a gritar. Se iba a
venir, justo aquí delante de Sophie. Ella retrocedió, pero sólo tuvo éxito en
estar más cerca en contra de la dureza del cuerpo de Lucien.
—No huyas. Obsérvala venirse. ¿Puedes ver lo cerca que está,
Sophie? —Lucien meció su polla en la parte de atrás de su mano—. Ve lo
rosada que está. Cristo… —susurró Lucien—. Tú eres incluso más
hermosa Sophie.
La mujer ahora realmente gemía, y se extendió a sí misma aún más
amplia con sus dedos. Sophie no podía quitar los ojos de su brillante sexo,
sus labios extendidos para esa golosa boca.
—Tan mojada… —Lucien respiró—. ¿Estás mojada, Sophie? —
Sophie agarró su polla duro. Sí—. Imagínate como te vas a sentir cuando
lama tu clítoris de esa manera.
Sophie se puso tensa, demasiado perdida en la bestial sensación
para estar avergonzada. La cadera de la mujer se sacudió contra la cara de
su amante, y los dientes de Lucien se hundieron en la oreja de Sophie.
—Vamos. El espectáculo terminó.
—Supongo que podemos tachar “hacerte ver un espectáculo en vivo
de sexo de lesbianas” de esa lista, también —dijo Lucien secamente,
mientras la guiaba por el corredor. Sophie no podía mirarlo. Su cabeza
daba vueltas. Demasiadas imágenes sexuales. Demasiadas posiciones.
Demasiadas emociones que no había esperado y no sabía cómo manejar.
Estaba avergonzada de su reacción allá en esa habitación, avergonzada
por el hecho de que lo había encontrado tan erótico.
Lucien la presionaba demasiado lejos. No tenía idea de quién era, de
cómo actuar, cómo regresar a la normalidad después de lo que él había
hecho con ella.
—Por favor, Lucien. ¿Podemos regresar ahora? —Se giró hacia él, y
sus ojos recorrieron su cara por unos cuantos minutos en silencio.
—Suficiente por ahora, ¿eh? —Ahuecó su mejilla.
—Más que eso —dijo Sophie, su garganta de repente obstruida con
lágrimas. Todo esto estaba mal, mal, mal—. Quiero ir a casa. —Sophie
recogió su cartera de la habitación de Lucien tan pronto como llegaron a
su suite. Se sentía agotada más que cansada. Saturada más que
informada, y quería estar sola para mantener su propia asesoría. Lucien
parecía robarle la capacidad de pensar racionalmente; un toque y su
resolución se derretía como un cubo de hielo que se enfrenta a un soplete.

74

El sexo con Dan era… apretó los ojos. Sophie suspiró más fuerte. rosados calientes. manejando el carro deportivo con fácil experiencia. pero aun así. ni siquiera había tenido sexo con Lucien. Sophie negó con la cabeza y miró lejos de él. Y entonces Lucien entró con ella. Extraño. El sexo con Dan era aburrido. más que agradecida de que Lucien la había llevado por la parte de atrás del club. Todo era un caos total en su cabeza. la había excitado más en los dos últimos días que Dan en los últimos años. entonces nada de esto habría pasado. Si tan sólo pudiera mantener la calma y la compostura cerca de él. Lucien. Ella no podría enfrentar todo eso otra vez esta noche. dándole un aire de modelo de dudosa procedencia de una revista costosa. siguiéndolo mientras cerraba la puerta y se dirigía hacia la salida de emergencia de nuevo. Te llevaré ahora. Amaba a Dan. aliviada de que él había elegido no pelear con ella. pero su corazón le dolía más. rojos peligrosos. —Gracias —murmuró. y no estaba segura en el carro. Porque si Lucien se encontraba cerca. Quería a Lucien. sin embargo familiar. Se había colocado una chaqueta de cuero sobre su camisa. el vidrio y el metal a su alrededor. no estaba segura de sí misma. o en cualquier otro sitio. —Sabía que su voz sonaba acuosa. Jesús. Las luces de las señales de tráfico y las fachadas de las tiendas brillaron. Lucien inclinó su cabeza de lado. el gran maestro de toda la depravación.No quería derretirse más. —Atrapó las llaves y señaló hacia la puerta—. Una extraña hermosura. Lucien parecía como si iba a decir algo pero luego lo pensó mejor. probablemente porque tenía que forzarla más allá de las lágrimas que brotaban de su garganta. el carro devorando los kilómetros como si fuera caramelo. Condujeron en silencio. un muro de bienvenida separándola de la depravación más allá. —Está bien. Él le quitó el seguro al carro y ella se deslizó en la seguridad del cuero negro. No lo supo hasta que Lucien le había quitado la venda de los ojos. sombras multicolores por las laderas y los ángulos de su cara. Tragó bocanadas de aire de la noche fresca mientras taconeaba en su camino por las escaleras de incendio de metal. —Necesito ir a casa. Cogió las llaves de la mesa y las lanzó al aire. no como Dios manda. —Siempre puedes dormir aquí. El cuerpo de Sophie le dolía. 75 . Sus ojos se desplazaron hacia su perfil mientras él miraba la carretera. Verdes neón.

Él desaceleró el carro hasta estacionarse fuera de su casa. Lucien. No era muy dada a llorar. Verlo sentado en la silla de Dan… tomar desde la taza de Dan… simplemente parecía muy mal. Era un hombre totalmente a gusto con su piel. Sophie cerró los ojos para contener las lágrimas que la amenazaban. Su relación no había seguido ninguna de las rutas convencionales. no en ninguna manera que importaba. —Sé lo suficiente.Él llevaba su belleza sin ninguna disculpa. y parecía vivir una vida sin compromisos o convenios. el sexo. dulce. horrorizó a Sophie. ¿Qué es lo que realmente sabes de mí? — Este hombre en realidad no la conocía. Él se giró. Oh Dios. Ahora. con los labios fruncidos—. pero estar cerca de Lucien parecía intensificar todas sus emociones. —Lucien… —Suspiró y retorció los dedos en su regazo—. —Hogar. Lucien ya no puedo trabajar para ti. El error sería para ti correr de prisa bajo tu roca y esconderte de quien realmente eres. ¿Vas a invitarme a tomar un café? La idea de Lucien dentro de su casa. Sé que te has sentido viva en este último par de días más de lo que te has sentido en un largo tiempo. algunos de los cuales eran tan profundos que ni ella misma era consciente de ellos. pero ella se rehusó a encontrarse con su mirada. Ahora… —Se encogió de hombros—. la casa de Dan. La ira golpeó caliente dentro de ella. estás ardiendo. no le había preguntado donde vivía y no fue ninguna sorpresa que ya supiera. 76 . —O sólo podrías invitarme a tener sexo. —Estás equivocada —dijo—. Ella gimió y colocó las palmas de sus manos en los ojos y se los frotó duro. hacerlo parte de su matrimonio en lugar del distinto espacio que Sophie había reservado para él en su mente. —Oh por favor. Le había dado una mirada y parecía ver sus secretos más íntimos. Todo esto es un desastre. así como no se disculpaba por el negocio que había elegido por sí mismo. Pero entonces ahí estaba el sexo. él la conocía íntimamente. Él definitivamente la había hecho venir diez veces más fuerte de lo que había conocido antes. hogar —murmuró mientras apagaba el motor—. sin embargo apenas en lo absoluto. —Sacudió la cabeza y miró por la ventana. Sophie no podía evitar envidiarlo. Lucías apagada cuando viniste a mí. Prefiero el sexo que el café. No puedo creer que haya hecho todo esto. Invitarlo a la puerta borrando todas las líneas.

Él aceleró el motor y movió el carro lejos sin mirar hacia atrás. él tenía razón. pero eso no excusaba su comportamiento. Sophie ya sabía lo suficiente como para darse cuenta que no tenía sentido discutir con él. Necesitaba escapar dentro del santuario de su propia casa. Se encogió ante la idea de estar en el club. con la erección de Lucien apretada en su mano.No podía mentir. mañana ni ningún día otra vez. 77 . No llegues tarde. él entendía que ella necesitaba estar sola esta noche para sacar sus sentimientos para sí misma. No iba a volver a trabajar en Knight Inc. Sophie. —Él encendió el motor—. Se equivocaba. Empezaremos después del almuerzo mañana otra vez. Él claramente no creía que ella pudiera resistírsele. No podía ayudarla a luchar la batalla que se desencadenó en su cabeza en este momento. viendo a esas mujeres teniendo sexo. despeinada y deliciosa. Ella estaría de vuelta en su oficina mañana a las dos en punto. Sólo que no lo sabía todavía. Tener a Lucien y su carro fuera de su entrada. en esa habitación. —Entra. duerme un poco. Lucien observó a Sophie subir por el sendero del jardín. Tal vez había estado a la deriva a través de su vida matrimonial en un estado de insatisfacción sin saberlo.

se quedó inmóvil. Quería arañar sus propios ojos con vergüenza mientras se dirigió arriba. No podía soportar pensar en Dan de pie en algún lugar. y Sophie apretó fuerte los ojos—. Por más de diez minutos. enferma con repugnancia de sí misma mientras salió de la ducha de vapor. Sonaba desolado. Soy yo… ¿dónde estás. cuando todo el tiempo estuvo en el Club de Gateway dejando que Lucien la follara con su gran vibrador plateado.12 Traducido por Aimetz Corregido por Moni D entro de la casa. Las ocho en punto. esperando que ella contestara. Bob está siendo un imbécil como de costumbre con demandas irrazonables y arruinando las negociaciones… en fin… —Suspiró audiblemente bajo la línea. Sophie cerró la puerta y se recostó contra ella. insegura de que sus piernas no pudieran sostenerla por mucho tiempo. solo. ¿Dónde había estado ella cuando él necesitaba escuchar su voz? Registró la hora de la grabación en la máquina. y Sophie tragó aire mientras las lágrimas corrían por su rostro. Nos vemos pronto. Se acercó y presionó rebobinar. Tragó duro. nena. Deseo que estés aquí. Había cambiado mucho desde que había dejado su casa ayer al mediodía. escuchando más los suspiros silenciosos de Dan que sus palabras. Nuevas lágrimas calientes de vergüenza corrían por sus mejillas. O yo estar allá. que seguían en el bolsillo de Lucien. ¿sí? El mensaje terminó. La luz roja intermitente en el contestador llamo su atención. con la cara 78 . —Hola Soph… —Sólo el sonido de su voz trajo un fuerte dolor en su pecho—. ha sido un día muy largo… te extraño… todo está bastante mal aquí… la misma mierda de siempre. deshaciéndose de sus ropas a su paso y tirándolas en una bola. Cualquiera que sea… te amo. Excepto por las bragas. Cruzó y se sentó en el piso al lado de la mesa del pasillo y presionó el botón con la cabeza entre sus manos. y tomó una respiración fuerte y dolorosa. nena? Realmente quiero escuchar tu voz esta noche. Ese tenía que ser Dan.

Sophie se deslizó por la pared y dejó que el agua cayera sobre su cabeza inclinada. Pero luego.viendo hacia el grifo de la ducha. trajo recuerdos incómodos de las manos de Lucien sobre ella. —No. —El sonido que salió del pecho de Sophie. No. ante la fuerza del vikingo de Lucien Knight y su cruzada por la liberación sexual de las esposas insatisfechas? ¿Los hilos de la relación de cualquiera no se habrían descosido por los ágiles dedos de un hermoso hombre carismático? ¿Todas las mujeres no habrían descubierto su lado oscuro. Ella era asquerosa. Se negó a dejar que el recuerdo dictase que se había sentido bien. fue un grito animal de frustración mientras golpeaba sus puños contra la pared de azulejos. ¿cualquier mujer no se habría desmoronado tan fácilmente. 79 . revelar a una mujer dentro que ella aún no había reconocido? Una mujer con torceduras y perversiones. Apretó media botella de gel de baño en sus manos y se restregó a sí misma. una mujer sin inhibición sexual o respeto por la santidad del matrimonio. Con la esperanza de que pudiera lavar su pena junto con la capa de sudor que todavía quedaba en su piel desde el club. Incluso tocándose. Debió haber sido horrible porque no era Dan. Las lágrimas se mezclaron con el agua de la ducha cayendo en su cara mientras se enjabonaba duramente el cuerpo. Incluso no importaba en ese momento que Dan pudiera estar follando a otra persona. carnal cuando se enfrentaban con Lucien? ¿O era sólo un peso emocional? Agobiada por la culpa. Ninguna cantidad de agua podía limpiar el auto-desprecio de su piel y de sí misma. Desde el momento en que ella había besado ese sobre y enviado su solicitud de empleo. Se sentía sucia e inmunda y se había burlado de sus votos matrimoniales. Sophie había puesto el sello sobre su romance con Lucien Knight. Era inútil. ¿Y para qué? ¿Para un manoseo con un extraño en un club de sexo? ¿En qué tipo de mujer se había convertido? ¿Cómo logró Lucien así sin esfuerzo reducirla a su esencia sexual. No. apretando los dientes contra la sensación de sus manos en los pechos. porque la horrible verdad es que nada hubiera cambiado.

La voz teñida de pánico de la secretaria de Dan otra vez rompió el silencio. Cerró los ojos y se obligó a respirar profundamente. en su propia cama. El sueño se deslizó a través de sus huesos. expirar.. Sophie se sentó en el escalón inferior y presionó rebobinar en la máquina contestadora por tercera vez. Inhalar. porque no tenía ninguna intención de ir a ninguna parte cerca de Knight Inc. La alarma del reloj junto a la cama le informó que era un poco después de las nueve. hasta sentirse como ella misma otra vez. y esta tarde también si le daba la gana.Se desmayó poco después de que su cabeza tocara la almohada. pero al menos sería un paso para colocar su vida de vuelta al borde del desastre. ¿La había sustituido Derek en su viejo trabajo? La idea de volver. es Elise. agotada físicamente por Lucien y mentalmente por la culpa. expirar. No lo encuentro en ningún lugar y lo necesita para una reunión en diez minutos. así que se sorprendió al encontrarse parpadeando contra los delgados dedos de la luz de la mañana mientras se movían entre las cortinas cerradas. He intentado con el móvil pero está apagado así que esperaba que pudieras estar en casa. ¿Cuánto tardaría? ¿Un par de días? ¿Un par de semanas? ¿Toda una vida? Sophie se volvió a su lado y tiró de la colcha encima de su hombro. hizo que Sophie se acurrucara aún más profundo en la manta con la miseria. Quería cerrar los ojos y quedarse en la cama. ¿Tienes alguna idea de dónde está el informe Matteson? Por favor. Había esperado dar vueltas en la cama.. No podría ser capaz de pasar por siempre en la cama. Llámame si puedes. 80 . expirar. Y fue entonces cuando sonó el teléfono. Sabes cómo se pone. pero sus huesos y su corazón se sentían demasiados pesados. Lo siento otra vez. Bob está teniendo una de sus emergencias. Siento molestarte cuando estás de vacaciones. y Sophie se relajó con gratitud en él. pero podía muy bien dedicar esta mañana a estar allí. Inhalar. —Hola Dan. rodando sobre sí misma en un capullo contra el mundo exterior. expirar. Inhalar. —El dramático suspiro de Elise decía mucho—. Podía levantarse. gorra en mano con él. Inhalar. di que sí.

era una relación propia. El shock robó el aire de los pulmones de Sophie. se había ido de vacaciones con su amante. Dejó caer la cabeza entre las manos mientras su voz se derramaba por el pasillo vacío. Una pelirroja en su cama. sagradas a alguien más. se había encontrado en su lugar. Si estaban de vacaciones. Él siempre había sido su ancla. ¿Por qué estaría de vacaciones? Tenía que para estar en Milán por negociaciones. A la deriva sin rumbo. No había ninguna posibilidad imaginable de un malentendido. la conclusión era obvia. Esto era su culpa. Culpa.. quienquiera que ella fuese? Ardientes lágrimas cayeron por las mejillas de Sophie ante la idea de Dan diciendo esas palabras preciosas.. Sophie frunció el ceño y rebobinó los mensajes de unos días atrás para escuchar a Dan. si mentía en el trabajo. Los ojos de Sophie se movieron rápidamente hacia el reloj. Esto. El Dan de otra persona. Podría haber perdido su reclamo a la tierra de la alta moral al momento en que había dejado que Lucien la tocara. Con Bob. pero esta cosa de Dan… era diferente. Su matrimonio estaba roto. Una rubia en una playa. Su.La línea hizo clic cuando Elise colgó. pero demasiados meses de enterrar la cabeza en la arena sobre las sospechas de su infidelidad habían cortado sin rumbo hasta que había flotado demasiado lejos de él como para alcanzar su mano. valía más que sus votos matrimoniales? La tristeza se deslizó hacia un lado en una pared sólida de ira. En realidad. incluso años. ¿no es así? No podía haber ningún error. pero ahora lo sabía mejor. Mediodía. ¿Quién era ella? ¿Quién era la mujer que Dan había decidido. Pero Elise sabría eso. por todas estas semanas y meses. No podía justificar esto. Hablaba de Bob como si estuviera con él. por todo lo que Sophie conocía? Su propia culpa se derritió bajo el calor de su ira. Rabia caliente hirviendo. cuajándose en su estómago como una rancia infección. Jesús. ¿la amaba. la mano de un gran atractivo vikingo con lujuria viajando por sus venas. Era. Imágenes de Dan y de una mujer sin rostro se desplazaban a través de su mente. Dan. y Sophie se desplomó contra la pared. ¿Cómo se atreve? ¿Cómo mierda se atreve Dan a pisotear su amor. Un pesado manto de tristeza se colocó alrededor de sus hombros. Una morena en un restaurante. Su Dan. Dan no se encontraba de vacaciones. 81 .

82 . apagó su celular y se dirigió arriba para cambiarse.Con una determinación que no sabía que poseía. No tenía intención de llegar tarde al trabajo.

había un nuevo brillo en sus ojos. por mucho. —Siéntate. Pobre princesa. Después.13 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Moni L ucien le echó un vistazo al rostro de Sophie mientras entraba por la puerta justo antes de las dos de la tarde y supo con sólo mirarla desde lejos que algo había cambiado. pareció sorprendida y luego se sentó frente a él. Al parecer. Estaba molesta con alguien y el hecho de que estuviera allí. Auch. señorita Black. No se rió. —Bueno. con ojos cautelosos. hola. —¿Quieres hablar de eso? 83 . —Se ha vuelto muy claro para mí que a nadie le importa donde estaré esta semana. Soy toda tuya. el idiota de su esposo se había vuelto demasiado perezoso como para esforzarse en esconder sus huellas. algo audaz y decidido. sólo se limitó a dejar caer su bolso junto a la puerta. Para empezar. Momentáneamente. Sophie. Hoy le recordaba a un asustadizo potro moviéndose de un pie a otro. —Arqueó una ceja—. una mujer totalmente distinta de la que había seducido anoche en el club. significaba que no era con él. fue el gran bolso que llevaba bajo su brazo. Me gustas y todo eso. —¿Estás segura de que el Señor Tibbles puede sobrevivir sin ti? — Arqueó perezosamente una ceja en señal de pregunta. pero no estoy seguro si estoy listo para que nos mudemos juntos. Él asintió y golpeteó la punta del lápiz contra el escritorio mientras apreciaba su sobresaliente mandíbula desafiante. la señal más reveladora de que algo había pasado. Sophie suspiró profundamente. Lucien. —Me pediste que me quedara contigo hasta el domingo. obviamente había estado llorando. Pero.

estaba segura de que había sido un error. Tenía una manera de mirarla que opacaba todo a su alrededor. Hazlo por ti. Hazlo porque lo deseas. no por su esposo. La computadora sonó. Determinación. 84 . —¿Lo es? —Sus angustiados ojos se elevaron para encontrarse con los suyos—. Me siento como una mierda. No me siento poderosa. y luego el domingo vuelve con él y toma las riendas de la relación. No había apartado la mirada mientras él hablaba. buscando consuelo en la familiaridad de desplazarse por su computadora y borrar correos metódicamente. Había estado segura que lo mejor sería venir al trabajo y ahora que se encontraba aquí. —El conocimiento es poder. Lucien asintió. aquí estás. sólo tuvo que mirarlo esa mañana y la lujuria serpenteó a través de sus venas. —Sin embargo. Lucien. Jesús. Hazlo porque eres hermosa. —No hagas esto para lastimarlo. Hoy sé que es así. Cristo. Sophie se movió a través de las peticiones en su escritorio. Necesitaba hacerlo por sí misma. Hazlo porque te mereces algo mejor. era exquisita. Esto no estaba bien. Iba a joderla de diez maneras diferentes hasta que no pudiera pararse y luego iba a mandarla a casa para que barriera el piso con ese hombre. No estoy orgullosa de querer herirlo. Lucien Knight la embrujó. Lucien habló con sentimiento.Suspiró de nuevo y hundió sus hombros. la hacía sentir bien. anunciando la llegaba de un nuevo mensaje. Incredulidad. —Se inclinó hacia delante—. por lo que Lucien vio todas las emociones que pasaron por su rostro. —No estoy orgullosa de ello. Ayer pensaba que mi esposo tenía un romance. Sophie. A pesar de la explosión de emociones que había sentido desde que la dejó en su casa la noche anterior. Sophie. Dolor. —No hay mucho que decir. sin importar si se encontraban solos en la oficina o en medio del club Gateway.

—Negó con la cabeza. Respiró profundamente y miró por la ventana. No estás escogiendo el stock. y se giró sobre sus talones mientras se alejaba hacia su escritorio. señorita Black. antes de que él pudiera ver el rubor de sus mejillas. ese brillo sucio aún en sus ojos—. Era igualmente probable que le pidiera un descarado masaje o la última boleta de la recaudación del dinero de la empresa. Podía ver el video de los productos e informarle sobre ello. no me hagas escoger el stock. pero aún escuchaba el profundo retumbar de su risa. Lucien se reclinó en su silla. No tengo ni idea de esas cosas. —Lo sé. Estoy ocupada. de verdad. —¿Sophie? Quiero que escuches muy cuidadosamente descripciones de los productos y escojas tus tres favoritos. La taza se sacudió ligeramente en el plato mientras que lo levantaba y lo dejaba en el escritorio de Lucien. La boca de Sophie se abrió en una perfecta O. señorita Black? Sophie negó con la cabeza y levantó los ojos hacia el cielo. señor Knight? El brillo lascivo en los ojos azules le dijo a Sophie la cantidad de respuestas que consideraba. —De hecho. 85 . Y yo estoy sediento. —Lucien. —Un nuevo proveedor ha enviado en archivo de demostración de sus últimos productos. Sophie lo miró recelosamente de nuevo y esperó que hablara. y Sophie se esforzó en mantener la compostura relajada mientras era consciente de una mirada fija en su trasero.¿Ha hecho un voto de silencio. ¿Podría revisarlo por favor? Sophie asintió con una sonrisa tensa. Sophie suspiró lo suficientemente alto como para que Lucien la pudiera oír. No lo podía adivinar. —Por supuesto. sí la hay. —Inclinó la cabeza y se dirigió hacia el santuario de su oficina. Estás eligiendo el entretenimiento de esta noche. y luego caminó hacia la máquina de café. las Sophie frunció el ceño. Podía hacer eso. —¿Hay alguna cosa en particular que quiera que haga.

Miró bruscamente hacia la puerta. —Me encanta usar el pétalo con mi esposa. viendo videos de juguetes sexuales se sentía mal. El chico se sentó a horcadas detrás de ella. ya que su silla se hallaba muy cerca de la puerta de su oficina. como si estuviera viendo porno cuando se suponía que tenía que estar sumando hojas de cálculo. ¿pero qué tan malo podía ser? Era una presentación corporativa después de todo. aparecía en la pantalla con algo en su mano de un color azul pálido y de forma ovalada. o podía darse por vencida y regresar a casa. ¿Qué era? De aspecto suave y curveado. Se ve muy inocente. y luego tres palabras aparecieron. Sophie tragó duramente y abrió el archivo que Lucien le había mandado. y luego de vuelta hacia la pantalla. el objeto posaba de manera inocente en la palma de la mano. Una mujer se sentó en el asiento junto a él y deslizó un dedo por el pétalo azul con una sonrisa. Subió el volumen al nivel normal y presionó el botón de reproducir. Excepto por el hecho de que se había prestado para hacer eso. y un par de segundos después. y luego se inclinó para besar su boca. Sophie había estado esperando algo espeluznante de neón plástico. Se separó al cabo de unos segundos y se sentó en un banquillo para subir su falda hasta la cintura. así como el cuerpo. así que fue una grata sorpresa ver la atención que la empresa había puesto para que sus juguetes parecieran atractivos a la vista y a la conciencia. Sophie echó la cabeza hacia un lado mientras un hombre diferente y muy caliente. Podía hacer esto. La pantalla se quedó en negro de nuevo.Una hora después. ¿no es así? 86 . apareció una sensual silueta de una pareja teniendo sexo. La idea de que él supiera que estaba allí. La pantalla se quedó en negro. dándole un tierno beso en el cuello y luego miró a la cámara con una sonrisa. Tenía que superar sus complejos y rápido. dejando ver a la cámara que no llevaba ropa interior y que estaba completamente afeitada. No estaba segura de qué esperar. Y lo fue. Bajó el sonido de la computadora con la esperanza de que Lucien no se diera cuenta de que lo veía. De hecho. Sophie se relajó cuando vio que el director de la empresa comenzaba a hablar sobre la reducción de carbono y las cualidades naturales de sus productos. era algo realmente fácil. Chris y Jeannie. al menos por los primeros minutos.

Los brazos de Chris se deslizaron alrededor de su esposa. Jeannie enredó un brazo alrededor del cuello de su esposo. Le besó la oreja a Jeannie. Es bueno cuando estoy sola. —¿Ves cómo el pétalo encaja perfectamente sobre Jeannie? Las vibraciones son más intensas aquí. soltando un bajo gemido de anticipación. abriendo su cuerpo completamente para que la tocara. hipnotizada. Jeannie se arqueó entre sus brazos. una tierna forma de corazón que se extendía por su palma. —El pétalo lo hace por mí todo el tiempo —ronroneó—. mostrando una detallada imagen del pétalo mientras se deslizaba dentro de la vagina de Jeannie. haciéndola jadear y gemir—. Sophie los miraba. Y aquí. despacio y con ternura. el pétalo en una mano y su otra mano descansó en el interior de su muslo. y puso la punta del pétalo entre sus piernas. sólo se aplica presión en el centro del pétalo. Chris palmeó el pétalo entre las piernas de Jeannie y ella gritó mientras su cuerpo se sacudía durante varios minutos debido a la intensidad de su orgasmo. Extendió la palma de su mano hacia la cámara para mostrar como el pétalo vibraba ligeramente. y aún mejor con Chris. —Empujó el dedo índice contra la parte superior del pétalo y lo sostuvo con fuerza contra el clítoris de Jeannie. —Casi termina —murmuró Chris y la cámara se enfocó en mostrar el rostro de Jeannie con sus ojos fuertemente cerrados y su labio inferior enganchado entre sus dientes. pero se siente cualquier cosa menos inocencia cuando Chris lo usa en mí. Chris sacudió el pétalo con dos dedos. —Para prenderlo. Jeannie apoyó la cabeza en el hombro de su esposo y cerró los ojos. la parte más ancha vibraba en el clítoris de Jeannie mientras que la parte baja era sumergida en su interior con cada empujón que daba Chris con su dedo medio. Chris sostuvo a su esposa mientras abría los ojos y le sonreía débilmente a la cámara. Jeannie gimió de placer cuando Chris puso el pétalo a lo largo de su sexo mientras que con la otra mano acariciaba sus pechos. Los dedos de Chris sacudieron el pétalo expertamente contra su esposa. y él respondió aplastando más el pétalo entre sus labios y cubriéndolo con su palma. —Puede que lo parezca. Cris volvió a mirar a la cámara. 87 . haciendo que sus gemidos fueran más fuertes y se arqueara mucho más. Un zumbido bajo resonó por los altavoces de la computadora de Sophie cuando encendió el aparato. y Jeannie sonrió.Jeannie se rió y abrió las piernas un poco más. —Empujó el dedo medio contra la parte baja de nuevo y la cámara siguió su movimiento. Chris giró su cabeza para besar el brazo de su esposa. y luego miró a la cámara.

Lo abrió. Sophie quería apoyar la cabeza sobre el escritorio y llorar de frustración. Estás en el trabajo. Haz una lista. Voy a hacer que te corras más fuerte que Jeannie y más veces de las que puedas contar. el pétalo se hallaba envuelto en un pañuelo. haciendo que Sophie se sintiera culpable. la mano de Chris aún apretada contra su sexo. Sí. Sustancial. Dios mío. Sí. Abre tu cajón. Tres cosas. Un regalo para ti. Mantén ese pensamiento para más tarde y mira el resto del video. ¿Y Sophie? Recuerda. Si voy hacia allí ahora mismo y deslizara mi mano bajo tu falda. 88 . Se sentía mucho mejor de lo que había imaginado. Escuchó su sucia y baja risa y tuvo que luchar contra el impulso de ir allí y subírsele a horcajadas. ¿Te gusta? Sophie descubrió que no podía respirar tan fácilmente como siempre. más para ella misma que para él. creo que estarías mojada y lista para mí. Sí. No podía pensar en una sola palabra para responderle. Lucien continuó la conversación sin esperar que respondiera. pero táctil. había estado imaginando lo mismo. Estoy imaginándote usándolo en este momento.La cámara se deslizó hacia atrás para mostrar el plano completo de la pareja en un abrazo. Sophie traviesa. Sophie tragó y tomó el pétalo. señor Knight. El mensaje de Lucien apreció en una ventana en la esquina de la pantalla de la computadora. Azul pálido y bonito. Sophie se quedó inmóvil con los dedos sobre el teclado. Sophie tragó. Sophie asintió. Miró hacia su cajón cerrado.

pero no sin un considerable malestar. en los negocios y en el placer. —Interesantes opciones. horrorizada ocasionalmente. Sólo escribir las palabras la habían hecho sonrojar. Sophie respiró profundamente. —Se desabrochó el botón superior de su camisa y pasó un dedo por el collar. Nos vamos. pero podemos trabajar en eso. dejándola libre para pelear con su conciencia y ver el video mientras instruía y construía su lista de tres elementos. La mirada de Lucien siguió la de ella. —¿Una buena reunión? Se encogió de hombros. Había retorcido su camino a través de la mayor parte de ello. Sophie escuchó abrirse la puerta del despacho de Lucien.14 Traducido por Deydra Eaton Corregido por Aimetz14 P oco después de las cinco. Black. Sophie pensó que empezaría a trabajar en ello ahí mismo. sorprendida a veces. así que sí. Él había estado abajo en una reunión por la mayor parte de la tarde. Sra. —Termina. —¿Has hecho tu lista? Sophie bajó automáticamente la mirada hacia el trozo de papel en su escritorio. Lo escaneó en silencio por lo que a Sophie le pareció al menos tres horas. Sonrió tensamente mientras él aparecía en torno a su puerta. pero se dio la vuelta y se dirigió a la puerta. Un poco aburrido en algunos lugares. —Conseguí lo que quería. y cruzó la habitación y tomó el pedazo de papel. este hombre siempre conseguía lo que quería. Por un sorprendente —no. 89 . pero más que nada encendida y desesperada por Lucien. Sophie. Al parecer. Sí había hecho la lista que le había solicitado. emocionante— segundo.

pero se sintió aliviada de que la dirección que había tomado no era el club de nuevo. el punzante corazón de vidrio y metal de la ciudad. No estaba asustada.Sophie le echó un vistazo al perfil de Lucien mientras él conducía. pertenecía a la oscuridad. Era un marcado contraste con la noche anterior. mientras el coche doblaba la curva. Por alguna razón. en realidad. es justo lo que esperaba.. la rendición de todas las decisiones conscientes. —¿No es lo que esperabas? —No. Condujo a lo largo del extenso camino y.. pero la impresionante pared delantera de la completamente moderna casa country de Lucien era una revelación. Black. Se giró para mirarla mientras el motor estaba en reposo mientras esperaba a que la puerta del garaje se abriera silenciosamente. Podría preguntarle. libertad de la responsabilidad. y él respondía a su toque como una amante embelesada. Manejaba el coche con la misma maestría con la que manejaba todo lo demás en su vida. sabía que podía 90 . Había una cierta libertad en seguir su liderazgo. pero no importaba realmente porque había tomado la decisión de entregarse a él por completo hasta el domingo. —Aquí nadie puede oírla gritar. Giró bruscamente a lo largo de un camino sin marcar y un par de puertas negras de hierro se abrieron silenciosamente para permitirles el acceso. La ubicación le hizo imaginar una casa country. Deslizó el coche en el garaje y salió. Ahora estaban en un campo abierto. Lucien era una criatura tan de la metrópolis. pero en un lugar inesperado. cuando había caído en su casa en su suburbio privado. por supuesto. No tenía ni idea de a dónde se dirigían. lo que la sorprendió. Sra. —Guau. Sophie obtuvo el primer vistazo de lo que debía ser su casa. que era más una escultura que un hogar. El sueño húmedo de un arquitecto de ángulos yuxtapuestos y vidrio laminado. Sophie salió del lado del pasajero y lo miró a través del techo del Aston Martin. Parecía fuera de lugar entre campos ondulantes y frondosos setos.

Había muchas 91 . Nunca habría venido aquí si no estuviera completamente segura de que estaría a salvo. Sin embargo. La protegería. en una cosa. no le haría daño.confiar en él. él tenía razón posibilidades que la harían gritar.

Volvió a la habitación. todo hombros anchos y excelentes músculos firmes y duros. Podría haber sido la casa de alguien más. Elegante y discreto con enormes alfombras y muebles lujosos. 92 . una decisión deliberada para señalarle su intención a Lucien. y un recordatorio para ella misma ―si necesitaba uno― de que no había vuelta atrás. El vestido azul de Kara se le entallaba perfectamente alrededor del cuerpo. Sophie cerró los ojos y contuvo la respiración. el cual. Lujosos y cálidos tonos madera complementaban los descomunales sofás de visón de terciopelo. sin necesidad de comprobarlo. Ella había elegido su traje del día con cuidado. las mangas tres cuartos hacía un contraste recatado con su escote redondo. No había nada. que no habría ropa interior debajo de aquellos vaqueros. desde el ángulo de la ventana. Realmente era hermoso. La falda acampanada alrededor de sus muslos terminaba justo sobre las rodillas. sin adornos. y Sophie sabía. ―Siéntete como en tu casa. Regresaré en unos segundos. piernas desnudas y su ropa interior favorita de encaje azul francés. ni una pequeña señal reveladora. Él le acarició con una mano por la cremallera que recorría la longitud de su columna mientras hablaba. habiéndose cambiado de la ropa oscura de trabajo a vaqueros gastados y nada más. con su artístico ambiente iluminado desde el suelo al techo de cristal. Estaba descalzo. y había optado por zapatos de tacón. Sin fotografías. gritaba sexy urbanidad. parecía ser cortado por la pared. Todo muy de acuerdo con el hombre de pie a su lado. La dejó momentáneamente para arreglárselas sola y miró toda la habitación por pistas del Lucien real. sabiendo que se iba con él con la intención de quedarse. aparte del hecho de que de algún modo cantaba en voz alta su nombre desde sus ladrillos y argamasa. haciéndola estremecer con anticipación. Se sentía coqueta.15 Traducido por NnancyC Corregido por Itxi S ophie siguió a Lucien al interior de la casa y se encontró en un enorme salón hundido.

¿Realmente había elegido un tapón anal? Jeannie parecía haberlo amado. Tan pronto como el primer artículo apareció. arremetiendo contra su boca para tomar su beso. Lucien cerró los ojos un momento cuando sus manos rodearon su erección. sus pezones rosas expuestos y erectos. ―¿Ves? ¿No es eso mejor? Sinceramente. Una venda de seda negra. Sus manos se deslizaron por su cabello mientras él le levantaba el rostro hacia el suyo. sin duda sabiendo que sería masilla en sus manos para el momento en que la trajera aquí. más arte con brillo que juguete sexual. hasta un completo asalto sensual en segundos. y segundos después Sophie sintió sus dedos bajar la cremallera en un movimiento fluido. ―Su catálogo. pero no quería que se detuviera. ―Tienes que relajarte. 93 . hacia sus manos. ¿Cómo era posible relajarse en este estado? Él había empujado deliberadamente sus botones durante toda la tarde. Ella bajó la mirada a su escote. luego los abrió de golpe y los fijó en los de ella.Lucien colocó tres artículos sobre la mesa de café con deliberado cuidado. Y el último de todos. Sus ojos ardían en los suyos y sus manos se acercaron furtivamente para bajar las copas de su sostén. Él meció su polla cubierta por los vaqueros hacia adelante. Sophie no estaba segura de sí se sentía más relajada. Black. creo. Dejó el vestido deslizarse hasta el suelo. Sophie. dejándola tambaleante cuando él elevó la cabeza. Sophie miró los artículos. y Sophie había estado muy nerviosa pensando en Lucien como para considerar por completo la realidad de él trabajándolo en su propio trasero. Sus labios fueron desde cariñosos a insistentes. así que juntó los brazos juntos y extendió la mano para masajear la entrepierna de Lucien. rogando por su atención. dejándola solo en su ropa interior y tacones. en forma de bellota sobre un soporte de vaivén. un tapón anal pesado. levantando la mirada hacia ella cada vez que dejaba uno para medir su reacción. debido a que sabía exactamente qué iba a pasar después. Un consolador de vidrio. Lucien cruzó la habitación para pararse a su lado. Sra. el pulso de Sophie rebotó. La giró en sus brazos y ella encontró su estómago contra su cálido y duro cuerpo. Le pellizcó los pezones con duros movimientos. plateado.

―Debido a que pensaste que era la opción más segura. Sophie ―susurró detrás de ella ahora y presionó su mano inesperadamente en la parte delantera de sus bragas. ―Cuando estés vendada. ¿Qué? Dan nunca había sido un amante dominante. Podía oír a Lucien moviéndose. ¿lo es.―Voy a follarte hasta que no puedas ponerte de pie ―dijo en voz baja. Lucien negó con la cabeza y caminó hacia atrás. ―Lucien. por favor. Black? ―Sus dedos ahondaron más profundo hasta que su mano cubrió su sexo―. Él recogió la venda de la mesa. ―No pensaste esto meticulosamente. y un rayo de lujuria atravesó de repente su interior. y sus dedos se movieron a la otra punta endurecida. Srta. porque su boca caliente se cerró alrededor de un pezón y chupó. ―Colocó la seda negra sobre sus ojos y la ató suavemente detrás de su cabeza. no me toques a menos que lo diga. No creo que esté preparada aún… ―murmuró. Se había sentido como la opción más sosa comparada con los demás artículos que había visto esa tarde. La segunda regla de estar vendada ―susurró mientras la abría y empujaba dos dedos en su interior― es que debes ser educada todo el tiempo. a sus lados. Y luego no quería. O pérdida de él. en absoluto ―murmuró cuando se puso frente a ella otra vez―. Ella intentó alcanzarlo. ―Así es como tiene que ser cuando estás vendada. pero no podía establecer la posición en la que estaba sin su visión para ayudarla. 94 . ―Eso no es muy educado. debido a que tenía razón. La sorpresa por no notar que había estado tan cerca la hizo gritar. Sophie cerró los ojos detrás de la tela. ―Supongo que esto fue la primera cosa que elegiste. ―Era una afirmación más que una pregunta. Sophie asintió y tragó fuerte. Lucien! ―jadeó Sophie. princesa. y la autoridad de Lucien la entusiasmaba más allá de lo que le gustaba admitir. más allá de encendida por su juego erótico. Quería alcanzar y ajustar su sostén. Ella levantó un hombro. la ansiedad pinchando por su cuerpo. pero él atrapó sus brazos y los puso hacia atrás. desorientada por la oscuridad. incapaz de discutir. ―¡Joder. La excitación se acumuló entre las piernas de Sophie cuando ella abrió el botón superior de sus vaqueros. ―Pero todavía no. Las vendas son todo sobre control.

Sophie asintió. y todo lo que podía pensar era hazlo otra vez. Voy a quitarte la venda por ahora. No podía evitar más que mecerse contra él. hazlo otra vez. Srta. ―Eso está mejor. debido a que Lucien se quejó bajo su aliento con clara impaciencia. vio a Lucien parado con los brazos cruzados sobre su pecho desnudo y el brillo de triunfo en sus ojos. ―Su mano acarició su trasero para disipar el escozor. Sophie se tensó. Sácate el sostén. ¿Puedes hacer eso. Lucien. Sophie parpadeó cuando sus ojos se reajustaron a la luz. Knight. ―¿Te di permiso para gozarlo? Sophie no podía recuperar el aliento. Casi se quejó en voz alta con frustración cuando sus dedos se deslizaron para deshacer el nudo de la venda. Su palma le abofeteó el culo de nuevo. Bajó la vista hacia ella. ―No. queriendo poner la tela de vuelta en su lugar en vez de sacársela. piel con piel. Sr. Cuando la había azotado había forzado sus dedos más profundo dentro de ella. luego sacó con cuidado la otra mano de sus bragas―. ―Tal vez no. Knight. ¿La complacía? Si ella no lo decía en voz alta. terriblemente cálido. ―Sí. hazlo otra vez. las vendas no son tan inocentes como pensabas. Chispas de dolor y placer ardieron entre las piernas de Sophie. ―No creo que haya alguna opción inocente en ese video. y chilló con asombro cuando su otra mano azotó su trasero en verdad totalmente fuerte. ―Cristo. Se sentía mal querer que lo hiciera de nuevo. su evidente erección dura contra su estómago. ―Al parecer. ―Lucien… ―Avergonzada. ―Tienes mucho que aprender. Cuando dio media vuelta. Sophie? Sophie asintió. si te complace. Parecía que la duda era otro pecado prohibido. sus dedos se sentían asombrosos. Sophie. se estaba haciendo evidente que habría consecuencias. pero cada nervio en su cuerpo gritaba por más. Sophie bajó la mirada a sus senos medio expuestos. ―¿Sientes lo que me haces? 95 . ―En voz alta. Cuando te la coloque de nuevo más tarde. ―Su voz era seda contra su oído cuando su palma golpeó la mejilla de su culo por tercera vez. quiero que recuerdes las reglas. Sr. y su cuerpo lloró la pérdida de su toque. Black. Él extendió el brazo y la presionó contra él. princesa. Sophie deliberó por un segundo cuando la masajeó otra vez.

pero justo en ese momento. Sin hablar de vendas. sus labios cálidos y suaves en los suyos. no había segundas intenciones. todavía no lo había visto desnudo. Él agachó la cabeza para reclamar su boca. A pesar de todo lo que había sucedido entre ellos. y la mirada azul clara de Lucien se fijó en la suya cuando inclinó las caderas poco a poco. La barrera final. La respiración se sacudió en su garganta cuando sus dedos se movieron para desabotonar sus vaqueros. Desde el momento en que había conocido a Lucien había irradiado peligro y lujuria. perdida por la ternura de su beso. Lo quería. Lucien las había dejado lejos. Se sintió protegida en sus brazos. sus manos entre sus cuerpos acunaron la amplitud de sus pechos. y luego pateó afuera sus vaqueros. ―Princesa ―susurró contra sus labios. Sophie levantó las pestañas. Cristo. Le dio su contención de seguridad. Sensual. Sophie sintió que eso estaba probablemente fuera del plan de Lucien. luego lo llevó por detrás y le desabrochó el sostén. Lucien simplemente encajó su cuerpo sobre la longitud del suyo y la sostuvo. dejando a Sophie casi desnuda y vulnerable en sus brazos. Rasgó el paquete de aluminio del condón con los dientes y se recubrió a sí mismo. La tela cayó. No había duda. Por unos momentos. ―Lucien… ―Suspiró. Su boca nunca dejó la suya cuando cruzó la habitación para recostarla sobre los mullidos cojines del sofá. Le cubrió el cuerpo con el suyo y Sophie suspiró con satisfacción ante su peso encima de ella. protegida debajo de la calidez de su pecho. y él la movió poco a poco para acomodarse por completo entre sus piernas. Sophie se fundió. Sus brazos se movieron para sostenerla contra él. Lento. y resultó ser lo que necesitaba más que nada. se acomodó entre sus piernas con sus antebrazos a cada lado de su cabeza. Él buscó en su bolsillo un condón. su longitud dura como 96 . y lo apreció más aún por entender lo que ella necesitaba. él le dio la última cosa que esperaba. sus senos chocaron contra la pared de su pecho. Ambos gimieron en respuesta a la forma en que su sexo acunó su erección. Ella se deleitó en la sensación de su firmeza alrededor de su suavidad. y ella envolvió las piernas alrededor de su cintura cuando sus manos acunaron su trasero. sin mirar hacia los juguetes alineados en la mesita. dándole tiempo para aceptar el peso de su erección contra su abdomen. Ella no había anticipado cuán increíblemente dulce podría ser su beso. ―Abre los ojos ―murmuró cuando su rodilla se movió entre las suyas.Él pasó un dedo desde un pezón al otro con lentitud. o cuán cariñosas podían ser sus manos mientras deslizaba sus bragas hacia abajo por sus piernas. Sophie se aferró a él. Él se agachó y la alzó. lo quería. arrastrada por lo bien que sus manos la hacían sentir.

Sus ojos todavía le sostenían la mirada y podía ver el esfuerzo en su mandíbula apretada mientras él contenía su propio placer por el de ella. ¡Más rápido. ella era un charco de calor y deseo debajo de su dominio. Intoxicada y sin control.una roca alimentando la fricción deliciosa de un lado a otro sobre su clítoris―. Este hombre era algo más cuando tenía confianza. Penetrar. su polla enterrada en su interior. Los tiernos pulgares de Lucien acariciaron las solitarias lágrimas de sus mejillas. Él era firme y magnífico. Acariciar. Lucien leyó sus pistas bien y cambió de lento y profundo a rápido y duro. Sabes que se siente bien. puntuando cada palabra con un profundo embiste. Lucien arrojó la cabeza atrás y bombeó las caderas. sí. Más. sí! El orgasmo de Sophie explotó por su cuerpo. y con cada repetición él empujaba a Sophie más y más cerca del borde del control. Salvaje. sí. Maravillosa ―habló trabajosamente. más duro. y cuando su hermosa polla dura se deslizó contundentemente dentro de ella. Su mano le acunó el rostro cuando su otra mano serpenteó entre sus húmedos cuerpos. más apretado. Frotar. ¿Se siente bien? ―Una sonrisa perezosa tocó sus labios. Penetrar. Jesús. y su lengua reflejaba el movimiento en su boca. más profundo… más. Jodidamente. La euforia se mezclaba con el placer físico. más. Acariciar. sus uñas clavándose en arcos en sus hombros. sí. Sophie se mordió el labio para contener el llanto de placer en su interior. Más. Sensacional. ―Eres. Estableció un conjunto de movimientos. Más. Animal. y cada penetración envió la lujuria ascendiendo en espiral más alto. aumentando con cada caricia y penetración de Lucien. más. y sus besos como plumas trazaron sus labios cuando se posicionó. frenético y primitivo. Su pulgar estaba todavía acariciando su clítoris. Sophie lo apretó. Se movieron al unísono. Su lengua en su boca. dejándola ir a algún sitio aún más allá sobre la cima con él. haciéndola estremecerse y sacudirse debajo de él. extraño y misterioso. y Sophie tragó aire en seco cuando le manoseó el clítoris. Sophie gritó su nombre cuando la llenó. Los dedos de Sophie se curvaron alrededor de su nuca cuando sus caderas comenzaron a sacudirse sin control. 97 . la convirtió en su amante Vikinga. Frotar.

Él no había tenido la intención de que esto sucediera de una forma tan vainilla.Lucien descansó la frente contra la de Sophie. Le besó la punta de la nariz. quería calmarla. confortarla. Escandalizarla era lo siguiente en su agenda. pero una mirada al rostro vulnerable de Sophie y su gen protector-cazador se había puesto en marcha. 98 . ser suave con ella en lugar de escandalizarla en la sumisión. Por encima de todo. las réplicas de su orgasmo todavía vibrando por su entrepierna.

pero casi. Era un poco después de las nueve y el atardecer había convertido el cielo en un azul petróleo profundo y los árboles alrededor de la casa en sombras negras fusiformes. contenta de que Lucien hubiera sido lo suficientemente considerado como para proporcionarla.16 Traducido por MaryJane♥ Corregido por Itxi S ophie enrolló la correa de la corta y blanca bata de felpa alrededor de su cintura y la anudó. y perdió el valor. No era de noche. —¿Hambrienta? Sophie pensó y decidió que. ¿Es aquí donde me dices que eres un cocinero caliente? 99 . lo estoy. se estaba muriendo de hambre. en realidad. Era impresionante. era claro para Sophie que no era una cocina que viera mucha acción. sin embargo pasaría mucho tiempo antes de irse a dormir. por lo menos. iluminado por la tenue luz del interior de la enorme nevera de acero inoxidable en la que estaba buscando algo. Brillo blanco impoluto y acero se alineaban en las paredes en filas ininterrumpidas. O no cocinando. y Sophie deseaba ir a pasar sus manos sobre él. Un complejo y detallado lobo solitario. mejorando cada pendiente y ángulo de su espalda. Él se dio la vuelta mientras se acercaba. atado con cuerdas y lianas que se extendían de omóplato a omóplato. Sophie sintió un pequeño escalofrío. Ella se detuvo bruscamente debido al hermoso tatuaje monocromático que había a través de sus amplios hombros. Él se había deslizado de nuevo en sus vaqueros maltratados. Sí. Sobre él. Los juguetes seguían en la mesa de café. Cuando entró en la cocina. y ella hizo lo posible por no mirar en su dirección mientras entraba en la cocina. —Sí. Lucien estaba de pie de espaldas a ella.

pero estaba sin duda soltero. Jesús. Pensamientos de Dan de vacaciones en algún lugar con su amante invadieron su mente. Ella dejó escapar un suspiro de alivio cuando sacó un gran quiche de tocino. en realidad? ¿Lo que sea que Dan podía hacer. Sus ojos parpadearon hacia arriba. una bolsa de ensalada y una botella de champán de la nevera y cerró la puerta. —Tu marido no parece luchar con eso. Sophie. —Deja la culpa. sin ofrecer una explicación. No podía poner su dedo en la llaga. que aflojó los nervios de Sophie y su lengua. ¿Estaba bromeando? Aún no lo conocía lo suficiente como para estar segura.. Este es el punto en que me ofrezco a servirte sushi en mi ombligo. A diferencia de ella. era bueno. ¿era su mujer? No. 100 . nada más. la ayudó a bajar con el champán. pero para él. —Estamos de suerte. —No. ella parecía ser un libro abierto. Lo que Dan había hecho. Los ojos de Sophie se abrieron. ¿y si no iba a volver? ¿La había dejado y no podía encontrar las pelotas para decírselo? Cerró los ojos. él no le debía una. ¿Era Fran su novia? ¿Su amante? ¿Su madre? Quería saber. ella lo iba a hacer mucho peor antes de que llegara el domingo. no estaba casado. Él podría ser ilegible para ella.. Hombre. Lucien tenía razón. ¿Fran? ¿Quién era Fran? Lucien llenó de alimentos dos platos. La comida estaba deliciosa. Dan no le había dado un segundo pensamiento cuando había planeado sus vacaciones clandestinas. y su amante durante sólo una semana. Era su jefe. —Cogió su copa profundamente. La melancolía se convirtió en ira. tratando de lavar la melancolía. Fran ha venido hoy. Cristo. Qué lío. de champán y bebió Lucien llenó la copa de nuevo. ¿Por qué estaba aquí? ¿Qué demostraba. ella podía hacerlo mejor? Porque una cosa era segura. Para ser justos. —Ya basta —dijo Lucien suavemente. y ella empezó a empujar la comida lánguidamente alrededor del plato.Lucien levantó una ceja. —No es tan fácil.

las paredes de madera elegantes y suelos interrumpidos sólo por una enorme alfombra de piel de oveja. y luego arrugó las cejas cuando él la saludó con la copa de coñac fresca. que felizmente lo acompañaba a beber y luego. O al menos solía hacerlo. Más techo de cristal. y Sophie se sintió por un momento como un cordero en el matadero. cubierta de sábanas blancas como la nieve. Morena en vez de rubia. cuando eran felices. Sonrió cuando le miró. cojines mullidos y almohadas a la moda de terciopelo y pieles neutras. pero por ahora la vista se ocultaba bajo el manto de terciopelo del negro cielo nocturno. achispada. Cruzó la habitación y se sentó 101 . Lo que sea. Nada como Sophie. Sophie. Una enorme cama con marco de metal dominaba el espacio central de la sala. ¿Por qué el consolador de cristal? Lucien dirigió a Sophie hacia su habitación mientras él agarraba un cubo fresco de hielo y una botella de vodka del congelador. rompiendo su tren de pensamiento—. Estoy intrigado —dijo Lucien. Esta era la guarida de Lucien. Los pelos de la nuca de Sophie se erizaron ante la idea de pasar la noche en ella con Lucien. ¿Cuándo había ido todo tan mal? Levantó la vista cuando María regresó de la barra. El resto de la habitación era casi clínicamente ordenada. Dan pidió otro coñac para molestar a María. Sophie se quedó en la puerta de la gran habitación de Lucien. Cómoda. le encantaba hacer un juego nocturno de Strip Póker. Ella se oponía a que él bebiera demasiado en caso de que no pudiera rendir en la cama.—Así que. Firme en lugar de suavemente curvada. hundiendo el consolador de vidrio en el cubo de hielo mientras se dirigía hacia las escaleras. En un bar de noche en Grecia. Se guardó la venda y la bellota de metal cuando pasó por el salón.

más allá de su ombligo. se agachó y abrió el botón superior de sus vaqueros en su lugar. dejando el cubo de hielo—. Sus ojos se deslizaron por la bata de felpa todavía envuelta con fuerza alrededor de su cuerpo. Todo reluciente. Si Lucien hubiera existido en la época del Renacimiento. los escultores se hubieran arrancado sus propios ojos por la oportunidad de esculpirlo. 102 . Al soltar el último botón. Era sin duda el hombre más hermoso que había visto en la vida real. Sophie se apartó el flequillo de sus los. puro músculo. Dios. Se dio la vuelta. Cristo. Él la miró en silencio durante unos largos segundos. —¿Ves? Sin ropa. —Refrescos —dijo. Encendió con el mechero una vela y luego se volvió para mirarla. y observó con aprensión que había espejos en el techo encima de la cama. Curiosamente parecía un viejo sombrero. Su pene. Los ojos de Sophie se desviaron más bajo. sus ojos siguiendo sus dedos mientras trabajaba en el segundo botón. en revistas o películas. Él se dio la vuelta y echó la cabeza hacia un lado. Se aclaró la garganta mientras iba por el tercero. — Dejó caer la venda de los ojos sobre la mesita de noche y puso la bellota de plata junto a ella. empujó sus pantalones hacia abajo y dio un paso para librarse de ellos. —Él extendió las manos y Sophie se atiborró de la fiesta visual que le estaba ofreciendo. Y entretenimiento. Su ombligo esculpido brillaba a la luz de las velas. A pesar de que ella lo había experimentado tan íntimamente en su interior. Cuando finalmente arrastró sus ojos de nuevo a su cara. —Tu turno.en el borde de la cama escuchando a Lucien subir. Sophie parpadeó con fuerza. el pulso de Sophie se aceleró. Él la dejaba sin aliento. cuerpo duro y atlético. luego se enderezó. Él sabía el efecto que estaba teniendo sobre ella. esta era la primera oportunidad que había tenido de verlo completamente desnudo. Fácil. una especie de forma perezosa de un Dios del amor para marcar su territorio. y cuando no se movió para desnudarse. Desnuda bajo la bata. —Estás demasiado abrigada. Ella tomó aliento mientras se quedaba mirando la gruesa y larga curva rígida contra su abdomen. sus dedos ansiaban tocar los hombros anchos y entintados para recorrer su columna de granito hasta su espalda perfectamente curva. se encontró con una arrogante media sonrisa en sus labios. completamente desnudo e indiferente.

pero siguió sosteniendo la bata mientras la deslizaba por su espalda. y sabía que tenía las mejillas de color rosa por la incomodidad y el deseo en igual medida. masturbándose con pereza. Sus manos eran torpes a sus costados. Su baja orden le hizo revisar su plan para dejar caer la bata y mostró sólo un hombro. Su altura sobre ella golpeó a Sophie de nuevo. Se puso lentamente en pie y Lucien se movió a su alrededor para tomar su lugar en el borde de la cama. —Lentamente. Plantó las manos sobre la almohada de piel detrás de él. —Buena chica. Sophie sintió que sus pezones se arrugaban en perlas maduras bajo su escrutinio y apenas pudo recobrar el aliento mientras sus ojos viajaban hacia abajo. —Hombre. 103 . deslizó el otro hombro hacia abajo. —Mujer. dejando caer la bata al suelo. Su boca se abrió y se dio la vuelta rápidamente. El deseo ganó. sus ojos deslizándose de su cara a sus pechos. Se dio la vuelta para mirarlo. No quitó la mano de su erección mientras asentía lentamente. El conocimiento de que él estaba detrás de ella. pero aceptó su petición con un cosquilleo de lujuria en su ingle. Se volvió para echarle una mirada descarada a Lucien por encima de un hombro y lo encontró acariciando lentamente la longitud de su dura polla con una mano. —Posó sus dedos contra su pecho y alzó las cejas. atrapada entre los nervios y el deseo de cumplir. Lucien miró su entrepierna y se acarició a sí mismo por un segundo más. y un nudo de nervios se retorció en su estómago mientras se obligaba a ser valiente.Sophie se mordió el labio inferior entre sus dientes. Animada. su polla grande y descarada enfrente de él. —Date la vuelta. luego se humedeció los labios y se levantó. reforzada por la vulnerabilidad de estar desnuda. sosteniéndola como cubierta seductora sobre su trasero. volvió sus rodillas gelatina. Sophie se lamió los labios secos y tomó el cinturón de la bata. —Rozó la base de su garganta con sus dedos. Su espalda se volvió y soltó el cinturón. —¿Lo ves? —Hizo un gesto hacia sus cuerpos con las manos. No había esperado la instrucción.

Ve. —Hizo un recorrió con un dedo desde el valle entre sus pechos hasta su ombligo. Cama. Y. haciendo que los músculos de su estómago saltaran en respuesta—. convirtiendo su invitación en una demanda cargada de deseo que Sophie fue incapaz de resistir.—El sexo es natural. Sus claros ojos azules sostuvieron su mirada. —Puntualizó sus palabras con grandes pausas. A. —Ahora. 104 . Y jodidamente hermoso. La. olvida todo lo demás —dijo—.

Su cuerpo estaba lo suficientemente cerca como para tocar la longitud del suyo.Ang Corregido por Vanessa VR L a manta de piel era cálida contra la espalda desnuda de Sophie mientras se reclinaba. A través de sus pechos. Cuando abrió los ojos y sólo vio oscuridad. sosteniendo una venda en su mano. podía estar dentro de ella en un segundo. Tus ojos se adaptarán a la oscuridad. por sus caderas. Lucien reaccionó de inmediato. —¿Recuerdas lo que dijimos sobre esta venda. 105 .17 Traducido por Marie. Sophie respiró temblorosamente y descubrió que tenía razón. y la idea estableció un pulso latente entre sus piernas. —¿Lucien? —pronunció su nombre en voz alta. sintiendo algo sospechosamente parecido a una risa de Lucien. —¿Necesito una palabra de seguridad? —respiró ansiosamente. la hacía contener la respiración. como un capullo. La sensación de sus manos revoloteando pero sin llegar a tocarla. no podía evitar notar su calidez. relajándose ante la burla susurrada de las caricias de la seda. sobre su estómago. —Sus labios rozaron los de ella—. por un momento el pánico amenazó con consumirla. y la comodidad en directo contraste al peligroso hombre tumbado a su lado. —Shh. Sophie suspiró. y su dedo tocó sus labios para calmarla. Sophie cerró los ojos por un momento. Sophie? Lucien la acarició suavemente entre las piernas con la seda negra y abrió sus muslos un poco. y luego asintió y levantó la cabeza. poniendo la venda en sus ojos y anudándola cuidadosamente. y la suavidad del colchón le hacía señas. Si él elegía moverse. desde los hombros hasta las rodillas. ¡Qué magnífica cama! Incluso en su estado de máxima expectación sexual. su erección pesada sobre su cadera. Dejó vagar la venda de seda sobre su piel.

Su dedo se quedó en sus labios. No solo no podía salir de las esposas. y su mano bajó para rodear su garganta. Estaban unidos por una cadena de metal corta y fría. Sophie se estremeció. en realidad no. —Tomaré eso como un sí. y ella abrió la boca y lo mordió. —Lucien… no estoy segura si… —susurró. Podía escuchar un cajón siendo abierto. Sus palabras salieron como una orden deliciosa y oscura. descubriendo el tachón frío de metal en cada brazalete que supuso debía ajustar su tamaño. sólo di para. estaba caliente y pesado. Sus dedos trazaron el cálido cuero. Sophie frunció el ceño detrás de la venda mientras sus dedos tanteaban aprendiendo el esquema de los dos círculos finos y suaves de cuero que le había dado. Sophie tomó aire y exhaló entonces. Señor. Prisionera. Estaba demasiado confiado. 106 . y no podía negar el hecho de que le encantó la sensación. Tomó su mandíbula con los dedos y la sostuvo con fuerza. El peso de las esposas en sus manos trajo recuerdos de cómo había sujetado sus brazos a su espalda en el club. trazándolos suavemente. y Sophie retorció las muñecas. —Pon los brazos sobre tu cabeza —ordenó Lucien en voz baja. Asegúrate de que tus manos no se salgan.—No. —Confía en mí —murmuró. Ahora probémoslas. —Listo. ¿Ya estaba buscando un condón? Y entonces estuvo de vuelta junto a ella colocando algo inesperado en sus manos. mientras lo sentía inclinarse a través de su cuerpo hacia la mesita de noche. y rozó su boca contra la de ella antes de volver su atención a asegurar la segunda esposa. cerniendo sus brazos en el lugar. ¿de acuerdo? Trata de relajarte. —Terminó su trabajo—. Se apartó un poco. El primer círculo de cuero se deslizó por una de sus muñecas y los cuidadosos dedos de Lucien lo ajustaron de modo que no podía liberar su mano. pero ofreció sus manos voluntariamente. Si quieres que me detenga. sino que Lucian había pasado la cadena detrás del diseño metálico de la cama. Pero para que conste… no lo querrás. sintiendo el efecto de la resistencia. La risa baja de Lucien retumbó en su oído. —No me muerdas —murmuró como advertencia. La ansiedad se levantaba en la mente de Sophie cuando escuchó la cadena tintinear contra el metal. pero incluso para sus propios oídos su protesta sonaba vacía. Esposas. jadeó y arqueó la espalda. sintiendo la emoción combinada con conmoción por la restricción. luego los dedos de Lucien encerraron su otra muñeca.

y su cuerpo vibraba con erótica anticipación. Quieta. Su boca estaba caliente. forzando a que los músculos de su estómago subieran con el fin de remover el cubo derretido. Y entonces llegó su recompensa. poseer su cuerpo de cualquier forma que quisiera. Sabía que sus senos debían estar alzándose de forma grosera. ávida de más. haciéndola aspirar aire bruscamente. —Quédate. Deja que se derrita. Se sentía encadenada. Su cuerpo gritaba por su toque. y con cada momento que la hacía esperar. con voz baja y sensual. Quería que este hombre hiciera lo que le placiera: tocarla por todas partes. la primera vez que había hablado desde que la encadenó—. totalmente a su merced. De verdad deseaba poder verlo. Sophie descubrió que quería saber qué pasaría si le desobedecía. ahuecando su plenitud. 107 . lo ascendía a francamente letal. Intentó flexionar su cuerpo contra las delicadas gotas. pero las restricciones la excitaban tanto que no podía suavizar su columna. Sus dedos fríos. El cubo de hielo empezó a derretirse contra el calor de su piel y pequeños riachuelos de agua helada goteaban por su cintura. y la sumisa en ella se deleitaba con eso. Jadeó en voz alta y se arqueó incluso más. masajeándola mientras su lengua se deslizaba en su boca. pero las esposas de cuero sostenían sus muñecas firmemente en su lugar. pero Lucien movió su rodilla para cubrir sus piernas y sujetarla. Lucien era impredecible en el mejor de los casos. calentando donde estaba congelada.Sophie deseó poder hacerlo. mientras sus dedos hacían círculos en el otro con el cubo de hielo. Interminables segundos de silencio se extendieron sin que la tocara. El golpe doble de la pérdida de libertad de movimiento y visión la dejaban indefensa. —Quédate quieta —dijo. y Sophie giraba en una rueda de emociones… lujuria… miedo… ansiedad… y de vuelta a la deliciosa lujuria de nuevo. Se retorció. Succionó fuerte su pezón hasta que lo sintió alargarse en su boca. —Sus manos estaban en sus pechos. sus nervios se tensaban al punto de romperse. Su cálida y húmeda boca se fijó sobre un pezón duro como una roca mientras deslizaba un cubo de hielo alrededor del otro. —Sophie… —advirtió. Exhaló con fuerza. Sophie hizo tintinear la cadena contra el metal de la cama como un prisionero reticente. Un cubo de hielo se deslizó por su ombligo. Con la privación de dos de sus sentidos. consiguiendo una emoción sensual del traqueteo y la sensación de estar atrapada.

—No estaba planeándolo. ¿Paddle? De acuerdo… tal vez debería haberle obedecido después de —Nada de paddle —suspiró. Saltó cuando sus manos agarraron sus tobillos y los separó. ¿Debía obedecer. El esfuerzo de mantenerse quieta valía la pena por sentir y escuchar su aprobación. Largos y lentos barridos de su lengua que la hicieron gemir con placer. luego se movió hasta arrodillarse entre sus pantorrillas. Debía ser toda pechos pesados y carne rosada. —Acunó sus pechos con las manos y los juntó con un sonido gutural de apreciación. y mantuvo su cuerpo inmóvil cuando su boca derivó desde la base de su garganta hasta el hueso púbico. —Mejor —murmuró. El cubo de hielo se deslizó de su cuerpo y esperó con gran expectación. podía sentir su sexo abierto para él. Sophie cerró los ojos detrás de la venda. todo. pero haces que mis dedos piquen por alcanzar el paddle en el cajón a tu lado. —Sophie. sus niveles de ansiedad se dispararon de nuevo. Cuando se alejó de ella. y lamió cada uno de sus pezones al mismo tiempo. genuinamente insegura. Le había advertido dos veces. Frunció los labios y movió las caderas. Tenía una manera de hacerse cargo de ella y de conseguir hacerla sentir invencible al mismo tiempo. ¿Quieres que te castigue? Se mordió el labio. —Si sólo pudieras ver lo que puedo ver en este momento — murmuró. El impulso de ser traviesa ganó. sus manos pesadas en su muslo. Una imagen de las lesbianas del club de sexo se deslizó en su mente y Sophie se alegró de que la venda escondiera sus ojos avergonzados de Lucien. y de nuevo hacia arriba. 108 . Debía tener una visión de rayos X. y era una combinación embriagadora. No tenía ni idea de cómo jugar este juego. Lucien suspiró pesada y audiblemente. —Mejor aún. por lo que no pudo pasarlo por alto a pesar de la venda. o debía dejar de cumplir? ¿Cuáles eran las reglas aquí? Dan nunca la había atado a la cama y ordenado que no se moviera mientras derretía hielo en su ombligo: esto era todo un territorio desconocido para ella.Una emoción escandalosa se desplegó en su vientre.

Lucien masajeaba el aceite por todas partes. y necesitada. —Se derrite en aceite —dijo mientras sus manos empezaban a deslizarse sobre su piel. desesperada porque volviera. Su lengua estaba en todas partes. sus pulgares rozando ocasionalmente el pequeño rastro de pelo salvado por su terapeuta de belleza. Se detuvo y se inclinó sobre su cuerpo hacia la mesa de nuevo. Ella se iba a venir. Estaba tan abierta como le era posible. Extendió las piernas y levantó las caderas hacia sus manos. Lenta y suave sobre su clítoris. Estaba caliente y húmeda. Había visto a Madonna hacer algo similar en una película pervertida y pareció doloroso. y las manos de Lucien habían puesto sobre su pubis una gran mariposa caliente presionando suavemente su carne. La cabeza de Sophie iba de lado a lado. La cera estaba caliente. excepto por donde realmente lo ansiaba. —¿No te dije que confiaras en mí? Antes de que pudiera sacar su voz para protestar. Soltó el aliento que había estado reteniendo. Era fuerte y generoso. haciéndola saltar 109 . —Voy a derramar cera caliente en ti. pero no tan quemante. y el agua derretida del hielo que quedaba en su obligo se derramó por su cuerpo. palpitando con lujuria para que sus manos se concentraran en su sexo. El hombre sabía lo que estaba haciendo. Y en eso fue cuando Lucien se detuvo. Lucien extendió la mano sobre su estómago para mantenerla quieta. Larga y firme mientras se hundía en ella. ¿Podría ver su clítoris? Debía ser capaz de hacerlo. Con dedos cálidos y resbaladizos por sus muslos internos. La sensación de su cabeza situada entre sus piernas la tenía jadeando su nombre. y tan abrumadoramente sexy que Sophie comenzó a temblar desde sus manos atadas hasta los pies. Y entonces lo hizo. y sus ojos estaban cerrados con fuerza bajo la seda de la venda. Jesús. inquieta por la liberación. Lucien dejó una cinta de gotas calientes por su abdomen de cadera a cadera. la lamió. Se iba a venir. La cadena de las esposas arañaba la cama cuando se retorcía. —¡No! —gritó y sacudió su cuerpo hacia donde él había estado. En vez de eso.Sus palmas recorrieron sus piernas con caricias lentas y largas que terminaban tentadoramente cerca de su sexo. y en respuesta sus manos llegaron a sus caderas para mantenerla quieta. Sophie tiró de sus restricciones con fuerza en consternación.

incluso mientras sus labios se separaban para permitir que el extremo bulboso del consolador de vidrio entrara en su boca. Esposas de cuero alrededor de sus muñecas. Y duro. Sus ojos devoraban el erótico cuadro. estaba más allá de frío. La suave piel de su espalda. Frío como el hielo y caliente como la boca. ¿Qué era eso? Era demasiado sólido para ser hielo. 110 . y los matices del vidrio ondulado rebotaron en un millón de diminutos arcoíris de color en las paredes de la habitación iluminada con velas. Era frío. Tan. Todavía frío. Escuchó a Lucien gemir. Lucien. Frío y pesado vidrio contra la carne febrilmente caliente. —Abre los ojos. y un final bulboso y con forma de polla. Y entonces lo supo. y lo que fuera que fuese. luego extendió la mano tras su cabeza y desató la venda. Encadenada. Arcoíris de cristal en las paredes. y duro. muy frío. desnudo y de rodillas. con una cinta elevada de brillante vidrio aurora boreal al azar alrededor del exterior… deliciosos bordes de fricción cada vez que lo giraba. Un vikingo arrodillado entre sus piernas. Él se inclinó hacia adelante y deslizó la lengua en su boca. princesa. Cristalino. Y de vidrio. inflexible y sólido como roca.violentamente cuando algo frío y duro rozó sus pezones. Ella estaba caliente. todo al mismo tiempo. tan duro. y vio su propia imagen reflejada en los espejos del techo. Lucien deslizó la otra mano entre sus piernas abiertas y empujó los dedos dentro de ella. Abierta. lo puso contra su clítoris. Desnuda. Sophie gimió en apreciación ante las nuevas sensaciones a las que Lucien había expuesto su cuerpo. Sophie sintió cada delicioso canto del consolador deslizarse. Su cerebro giraba con lujuria mientras él acariciaba el objeto a través de su boca. el hermoso tatuaje del lobo vivo en su musculosa espalda mientras trabajaba entre sus piernas. El consolador de vidrio se veía incluso más erótico en sus manos de lo que lo había hecho en la película. luego sacó el consolador de su boca y en vez de eso. Estaba muy. Los sintió endurecerse al instante bajo sus cuidados helados. Lucien lo enroscó lentamente en ella. Sophie parpadeó mientras su visión se ajustaba a la luz. y sólo pudo imaginar cuan pervertida debía verse atada a la cama y dejándolo follar su boca con la gran polla de vidrio.

S… y se vino. R… ella se arqueó. Estaba tan lista. Lucien. C… —Lucien… E… ella se vino.Sophie revisó su opinión sobre los techos con espejos. desnuda y encadenada a su cama. Lucien… Lucien miró cómo las curvas de Sophie se tensaban y atrapó su atención por un segundo antes de que su lengua tocara su clítoris de nuevo. P… ella se estremeció. Metió el consolador de vidrio tan profundo como pudo dentro de ella y trazó letras en su clítoris con la punta de su lengua. 111 . Había llegado el momento. Lucien. pero Sophie Black. Había tenido un sin número de mujeres en los últimos años. podía sentir su clítoris tembloroso e hinchado. No eran algo viejo. N… jadeó su nombre. Ver su flor hacía que su polla doliera. estaba allí como el encuentro más erótico de su vida. A… y se vino. I… ella gimió. Cuando Lucien bajó la cabeza para succionar su clítoris. las primeras señales de advertencia de que el orgasmo de Sophie se aproximaba empezaron a hormiguear por su cuerpo como electricidad. Eran un clásico por una razón.

sus dedos dolían por extenderse y acariciar el orgulloso ángulo de su pómulo. y una inocencia en el arco de cupido de su labio superior. El sueño le había robado su característica sonrisa arrogante y fácil confianza. Se durmió. la única conversación en la que estaba interesado en usarlo era en aquella para 112 . Estudiándolo. y suspiró en él. de chico inocente a líder autoproclamado de un movimiento de liberación sexual? Su casa no ofrecía pistas de su pasado. Todos los arreglos estaban hechos. ¿Necesitaba que su jet privado estuviera listo para despegar con tres horas de anticipación? Ningún problema. justo ahora sólo estaba contenta de tenerlo en su vida. Había una dulzura en cómo sus pestañas rozaban sus mejillas. Sophie parpadeó mientras sus ojos se acostumbraban a las sombras del cuarto. La atrajo más cerca.Ang Corregido por Lalu D e acuerdo con el luminoso reloj en la mesita de noche de Lucien era un poco más de las cuatro de la mañana. ¿Quería la casa de campo preparada para la hora de almuerzo? Considéralo hecho. medio despierta y muy consciente del peso del brazo de Lucien en su cuerpo. Él suspiró en su sueño. dejándolo desnudo y vulnerable como un niño. Pero en este momento. Giró la cabeza en la almohada para mirarlo. Era una de las cosas que más apreciaba de su riqueza: con un gesto de varita mágica hacía que todo fuera posible. Quien quiera que fuese. por supuesto. ¿Quién era? ¿Cómo se había transformado de niño a hombre. Sophie casi puso ver al niño sin preocupaciones e impetuoso que debió de hacer sido. el trabajo de minutos.18 Traducido por Marie. El dinero habla. y Sophie giró su cuerpo por completo en el círculo de sus brazos. e internet había demostrado ser igual de escueto a la hora de revelar al chico detrás del hombre. Lucien apagó su móvil.

esa mirada no había estado en ninguna parte en el rostro de Sophie. No había tiendas libres de impuestos o colas de check-in. Esta se sentía como una casa de muñecas después de la mansión de Lucien. Pero luego. el matrimonio era todo sobre poder. Estaba lista.ayudar que Sophie se diera cuenta de que ella tenía todos los ases. su madre jugando eternamente con una mano perdedora. su vestido favorito y tacones. en su casa. No quería eso. 113 Sophie corrió alrededor de su casa. por lo que abordar un jet privado más o menos una hora después fue una especie de choque cultural. Una sonrisa tocó las comisuras de su boca ante la idea de Daniel Black regresando a casa el domingo. Él no tenía lugar aquí. y entonces apagaría el motor y vendría a buscarla. Lucien había sugerido que también trajera un abrigo. y sólo un par de días de permanecer vacía le había dado un aire desolado del que estaba ansiosa por escapar. En su prisa por entrar al auto antes de que Lucien saliera. nunca se dio cuenta de la luz intermitente en el contestador en el pasillo. Lucien le había dado exactamente diez minutos. El hombre estaría realmente sorprendido. Cuando Sophie había entrado en su oficina la pasada noche del lunes. Sophie solo había volado en clase económica. décadas de antiguos ecos de una mirada perseguida similar en los ojos de su madre. arrojando ropa y su pasaporte en la bolsa de viaje que yacía abierta en la cama. Su propio padre había sostenido todas las cartas en el matrimonio de sus padres. así que abrió la cremallera de la bolsa y puso su abrigo de lana rojo cereza en la cima. no su marido. el aspecto defensivo en sus ojos ante la mención de su matrimonio había despertado profundos recuerdos. solo un chofer uniformado para llevarse el Aston de Lucien cuando se trasladaran . especialmente no en los segundos antes de que se corriera. Para el final del fin de semana esa mirada sería expulsada para siempre. pero el instinto la hizo tirar su ropa interior más bonita. Ella no tenía ni idea de a dónde se dirigían o de qué empacar. Por lo que podía ver. anoche.

y movió un brazo hacia la zona de estar. El capitán saludó a Lucien calurosamente. Miró detrás de ella. Estaba volando a Dios sabe dónde con un hombre que solo había conocido por unos días. ¿Ella? ¿Estaba contenta de estar sola en los cielos con Lucien? —No lo creo —dijo finalmente. y la preocupación erizó su piel. Cenicienta.del coche a las escaleras del prístino avión negro adornado con el logo de Knight Inc. —Vuelo mucho. ¿Y si no volvía a tiempo a casa? La culpa se abalanzó y cayó pesadamente en su pecho. paneles de madera reluciente y costosos accesorios la rodearon. Pensaba como una amante deshonesta. agradecida una vez más por la perspicacia de Lucien. ¿Qué quería decir? O su marido no se preocupaba por si ella descubría su infidelidad o lo que él creía realmente era que era demasiado estúpida como para atar los cabos. ¿Dan se sentía de esta forma cada vez que se reunía con la mujer que había decidido era más digna de su atención de lo que ella era? ¿Se preocupaba por cubrir sus rastros? Pensaba en ello. Dentro de la cabina. y no fue ninguna sorpresa que fueran los únicos pasajeros. —No te preocupes. Lucien se quitó su chaqueta de cuero negro tan pronto como las puertas se cerraron. Lucien se encogió de hombros. cualquiera que fuera el destino parecía ser un viaje que Lucien hacía regularmente. —Vamos a estar en el aire alrededor de cinco horas. Sophie asintió y se dejó caer en el sillón más cercano. ¿Y que más podría haber esperado? Profundos sillones de cuero. se quedó en blanco. Ninguna de las opciones le dio mucho consuelo. Ponte cómoda. —¿Hay alguna tripulación de cabina? —¿Quieres que haya? Las cejas de Sophie se juntaron. Estarás en casa el domingo al amanecer. —¿Este es tu jet? —preguntó Sophie. ¿Cinco horas? Eso era mucho más de lo que Sophie había anticipado. 114 . el avión era la última palabra en aviación de lujo. Lucien asintió. y tanto como intentó aplicar la culpa retrospectivamente y el remordimiento por la conducta de Dan.

sin embargo. —Volar me pone caliente —dijo Lucien desabotonarla y tiró de la blusa hasta su cintura. y luego almacenándolo en los recovecos de su cabeza. compartimentar su vida. entonces ser seducida en un 115 . pero ¿no era él el que practicaba tanto más el arte del engaño? —¿Adónde vamos? —preguntó. Sophie se recostó y cerró los ojos. —Estamos volando hacia el norte. —Si está mirándonos en vez de volar lo sabremos bastante pronto. Podría hacer eso. Levantó las caderas una fracción para permitirle sacar la falda. Mantuvo los ojos cerrados. Estar con este hombre era tan fácil. Hasta entonces. Se visualizó a si misma cerrando el archivo y poniendo el sello. El delicado encaje con bordes del sujetador de corte bajo y bragas de corte alto la hacían sentirse femenina y voluptuosa. parecía que Lucien estaba hambriento de algo más que de tocino y huevos. ella nunca había tenido ni el más remoto interés en unirse al Club de las alturas. —¿Estás seguro de que el piloto no puede vernos? Lucien deslizó hacia abajo la cremallera lateral de su falda. Podría guardar bajo llave sus problemas maritales en un archivo cerrado marcado con la fecha del domingo. incluso a pesar de que su cuerpo estaba escandalosamente despierto ante su tacto. Apenas era la hora del desayuno. era un líder nato y se encontró a sí misma más que contenta de seguirlo. Eso realmente no era de mucha ayuda. —¿Al norte? —Deja de hacer preguntas y confía en mí. tanto como para llenar su cabeza con algo nuevo como por genuina curiosidad. Ropa interior negra había sido una necesidad con su elección de blusa. Alguien que justo ahora había reclinado su asiento por completo y estaba desabotonando los botones de su blusa de vaporosa gasa negra. y por el bajo silbido apreciativo de Lucien. Era una emoción nueva estar cerca de alguien que siempre sabía exactamente qué hacer. parecía que también lo aprobaba. Hay montañas más adelante. La geografía no era el punto fuerte de Sophie.Ella necesitaba pensar como un hombre. pero si lo hacía. —Lucien se acomodó en el asiento junto al de ella. cuando terminó de Sophie se mordió el labio pero no abrió los ojos. Dan no dudaba de que no había ningún problema.

Saber que lo había excitado la excitaba también. Sophie abrió los ojos y miró los penetrantes azules de Lucien. la caricia prolongada de su boca acabó con cualquier duda acerca de su habilidad de tomar el mando por un rato. e inclinándose. y casi podía escuchar moverse los engranajes en su mente mientras debatía qué hacer con ella primero. Lo tomó bien. Vio perezosa lujuria. Pop. se envolvió alrededor de él para reclamar el beso que la esperaba en sus labios. apoyó las manos en sus hombros y lo empujó hacia atrás en su asiento. notó el destello de sorpresa en los ojos de Lucien. pudo sentir su erección esforzándose por liberarse de sus vaqueros. todo el tiempo? De pronto valiente. se levantó para cuando ella puso sus manos en la parte superior de sus pantalones y los arrastró hasta sus pies. Apoyándose en los hombros. Solo estaba ahí. Era seguro de sí mismo y al borde de la arrogancia. Entonces. pop. Sophie puso su asiento en posición vertical. abriendo el siguiente botón. reaccionando de nuevo por cuan perfectamente esculpido estaba. ¿Cómo puede alguien tan hermoso no ser vanidoso? Porque él no lo era. Su ceja se elevó un poco más. y de repente estaba desnudo enseñando sus cincelados abdominales. y tan pronto como la soltó. honestamente. Con un poco de remordimiento. Con satisfacción. La abrió en un par de segundos. listo para chamuscar los globos oculares de cualquiera cuya mirada se detuviera en él por más de unos pocos segundos. rozó su duro pecho a través del puñado de pelos dorados hasta llegar a la barrera de la hebilla de su cinturón.jet privado por un dios del amor nórdico sin duda vencía al ser descubierta en el estrecho baño de un avión económico. Lucien se quedó sentado. pop. Con sus uñas. Los nervios bailaban un tango en su vientre. y entonces el cambio de sorpresa a anticipación cuando se puso de pie y se dejó caer de rodillas frente a él. En estos momentos. Sophie estaba en llamas. 116 . ¿por qué tenía que tomar él todas las decisiones. Lenta e intensamente sexual. mientras sus dedos bajaban más. Sophie suspiró con satisfacción. ¿Qué sigue? Sophie se lamió los labios. ¿Tenía lo necesario para tomar el control de este hombre en este momento. pero no usaba su belleza como un arma en la forma en que muchos estarían tentados. mirándola con una ceja levemente alzada. Era a su manera. Extendió una mano hacia el botón de la camisa en la base de su garganta y lo desabotonó. hacerlo sentir de la forma en que él la hacía sentir a ella? Sólo había una forma de averiguarlo.

—Touché. fascinado. —¿De esta manera. Ella estaba disfrutando esto. Explícamelo. entonces miró a Lucien a los ojos y se pasó la lengua por su labio superior. Knight? —preguntó. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios cuando se extendió y lo rodeó con sus dedos. Acarició su longitud.¿Cómo era que él estaba en la única posición comprometedora. Inclinándose. lamió sus pezones y luego bajó la mirada a sus manos alrededor de la erección de él. mareada por la lujuria—. orgullosa y deliciosa. dejando que sus pulgares se deslizaran sobre la palpitante cabeza con cada barrido hacia arriba. usar las habilidades que él le había enseñado para encenderlo. Desliza tu magnífica boca hasta el final. Sophie cerró los ojos por un segundo y tragó. Sus ojos eran tan oscuros que apenas podía distinguir algo azul. Lucien —susurró Sophie. Black. Jesús. el cambio de poder. Lucien —suspiró—. Le dio uno de sus casi imperceptibles guiños registrados. —Vamos. Su pene era sólida seda bajo la hábil caricia de sus manos. Sophie. y luego tranquilamente se lamió los dedos de nuevo y entrelazó las manos alrededor de él. —Dime lo que quieres que haga. sus bolas cálidas y pesadas mientras las acunaba. Lucien respondió con un fuerte gemido y empujó su polla más fuerte en sus manos. Él extendió la mano y tocó ligeramente su nariz. y el pecho le subía en reveladoras respiraciones superficiales. Sr. —Chupa mi polla. era duro. No voy a hacerlo a menos que me lo digas. 117 . Él se movió en respuesta ante sus manos sobre él y observó. y sin embargo era ella la que se sentía más expuesta? Su polla se levantó entre ellos. Ahora acaricia mi polla. mientras llevaba las manos a sus labios y humedecía sus dedos con su propia saliva. Sra. dura.

cada sacudida de su cabeza lo llevaba más cerca. —Asintió para dar énfasis. Él era un festín. Ella levantó la vista de los contornos de su cuerpo para encontrarlo mirándola y la intimidad del contacto visual fue todo lo que tomó para enviarlo por encima del borde. 118 .19 Traducido por Juli Corregido por CrisCras S ophie se humedeció los labios y estableció su trasero sobre los tobillos entre sus rodillas. sintiéndolo caliente y duro y a punto de estallar. lo ponía más duro. Sophie cerró los ojos y apoyó la mejilla en la firmeza de su muslo. Cada desliz y giro de la lengua. sino que le agarraba la cabeza con ambas manos y se empujaba en su boca. disfrutando del calor de su pecho contra el de ella—. irguiéndose sobre sus rodillas hacia él. Sosteniéndolo con firmeza. Ella tragó. Sophie aumentó la velocidad. sus labios relajados sobre sus bolas mientras escuchaba su respiración entrecortada cambiando lentamente de irregular a constante. hasta el punto en que ya no le acariciaba el pelo. Una. con su polla aún palpitante en la boca. las manos suaves ahora en el pelo y los hombros. —¿Dos? —Sus brazos se deslizaron alrededor de ella y la abrazó contra su cuerpo desnudo. evidenciando lo que había hecho con él. y ella se atiborraba de él. me he unido al club Mile High. O dos. Sus caderas temblaron y el semen caliente y salado se introdujo en la parte posterior de su garganta. encendida por la emoción de arrodillarse delante de él y ser retenida. El deseo invadió a Sophie hasta el fondo de su sexo. luego se acercó más y pasó la punta de la lengua alrededor de la cabeza de su pene. en realidad —dijo ella. Lo que había hecho por él. coordinada con sus manos resbaladizas y su boca deslizante. —Supongo que esto es otra cosa que puedes tachar de tu lista. lo tomó en su boca y su lengua se arremolinó a su alrededor hasta que él gimió y una de sus manos se deslizó en su pelo. —Dos.

—Quítatelas. Lucien asintió. ¿Estás seguro de que el piloto no va a entrar? Lucien levantó la mirada de entre sus piernas y pasó un dedo desde el perineo a la parte delantera de su sexo. Levantó un pie y luego el otro para que pudiera sacarla sobre sus tacones altos. Se sintió intensamente expuesta. Él se agachó para chupar cada uno de ellos. —No puedo —dijo ella. sus pulgares jugando con los pezones. pero vaciló con un nuevo ataque de nervios. —Le tocó las mejillas calientes con los dedos—… Hasta aquí. le desabrochó el sujetador y luego lo deslizó fuera de su cuerpo. —¿Hay más de uno por ahí? —Miró hacia la puerta de la cabina y trató de dar un paso atrás. pero lo aceptaré. Sophie se quedó sin aliento.Su boca se torció. y apretó las manos contra sus mejillas.. —Estás toda rosa desde aquí. Llevó la mano a su espalda. Todavía con las mejillas calientes se puso de pie.. —Sophie sintió que sus mejillas se sonrojaron tan pronto como las palabras salieron de su boca. ¿Qué esperaba? Estaba de rodillas entre sus muslos usando nada más que la ropa interior mientras su jet privado la llevaba a través de los cielos hacia un destino desconocido. Oyó su demanda tranquila. —Pero todavía tenemos que trabajar en ese rubor. Estaba completamente desnuda y la cabeza de Lucien estaba al nivel de su entrepierna—. 119 . —Su dedo hizo el mismo camino hacia atrás—. Esta no era su típica mañana de viernes.. —Su tono era tranquila. —Sigues ruborizada. pero las manos de Lucien se posaron en sus caderas y la mantuvieron cautiva. ¿Y lo segundo? —Le he hecho una mamada a mi jefe.. pero no admitía discusión. —Y deja de ruborizarte. Y entonces se sintió aún más expuesta cuando Lucien se las bajó por sus piernas. luego lamió sus labios antes de deslizar su lengua en su boca. —Sophie. de pie en la cabina del avión en tan sólo sus bragas. Sin embargo no podría jurarlo por el copiloto. —Es una mención de mal gusto. —Ponte de pie. —Sí. —Recorrió los dedos por su cuello hasta sostenerle los pechos en sus manos como un vendedor de frutas podría ahuecar las naranjas.

. Había tratado de ponerlas en las caderas. pero la postura se sentía demasiado artificial. 120 . la retorcida anticipación de lo que sea que Lucien estaba a punto de hacerle era más convincente. —La protesta de Sophie murió en sus labios ante el primer toque de su lengua insistente. Y entonces se sintió aún más obscena. Ella se agachó y se aferró a su cabeza mientras él giraba sin cesar la lengua sobre su clítoris. no había manera de alejarse de eso. Ella se agitó deliciosamente. pero él sólo se encogió de hombros. —Sólo para referencias futuras. yo. sin saber dónde poner las manos.. Alardear abiertamente estaba bastante bien. haciendo alarde abiertamente de sí misma. cerca de su clítoris.—Lucien. La folló con los dedos y su orgasmo llegó inevitablemente duro y rápido. La había llevado deliberadamente a una posición donde podían ser vistos en lugar de retirarse a la intimidad de la habitación... —¿Por qué? ¿Así podías esconderte? Sé honesta. Él miró su cuerpo hasta fijar los ojos en los de ella. Él levantó la mirada e inclinó la cabeza hacia un lado en uno de los extremos de la cabina. —Tócate las tetas —dijo. Saber que alguien podía entrar y vernos lo hizo aún más caliente. indiferente. de pie en tacones de aguja. Por mucho que temía ser descubierta desnuda por el copiloto. Sophie lo miró con incredulidad. Su boca se detuvo lentamente mientras sus dedos se aflojaron en su pelo. Sophie respiró profundo. con su increíble amante mirando en su sexo. Sophie perdió cualquier persistente inhibición y echó la cabeza hacia atrás en abandono mientras Lucien hacía una minuciosa exploración de su sexo con la lengua. ¿verdad? —El desafío iluminó sus ojos azules. y la recompensó al empujar dos dedos dentro de ella y bombear lentamente. su hermosa cara mirando hacia arriba entre sus piernas abiertas. Se tomó los pechos mientras él la miraba. desnuda. más allá de encendida al verlo enterrar la nariz profundamente en su sexo. Sophie. Sophie no podía recordar haberse sentido más sensual que en este momento. Se deslizó hacia adelante para sentarse en el borde de su asiento. hay una habitación por allí. princesa. —Podrías haberlo dicho. mientras él la abría con los dedos y acariciaba con la punta de la lengua su clítoris. y las vibraciones de su voz en su carne la hicieron temblar.

había dicho. Completamente vestida de nuevo. Ella lo miró con curiosidad mientras se subía la cremallera de su falda. Sólo me refiero a que entiendo lo que quieres decir. 5 121 . Me sentí. “Sé honesta”. Lucien pasó una mano por el pelo que ella recientemente había estado arreglando... —Voyeurismo. Él levantó las cejas. Black? —¿Qué? ¡No! —Sophie abrochó la blusa desalineada y tuvo que desabotonarla y empezar de nuevo—.. podría venir y descubrirnos. sexy. tratando de encontrar las palabras para expresarse—. La posibilidad de ser descubiertos fue. Añadió algo el pensar que alguien. princesa. Sra.. no recomendaría mucho sexo al aire libre adónde nos dirigimos. no voy a tener sexo al aire libre mientras la gente está mirando. —¿Entonces tiene una cosa por los uniformes.. Está dentro del Círculo Polar Ártico. más traviesa. La honestidad es la única cosa que en su matrimonio era lamentablemente escasa. umm. Hizo una pausa. —Había una emoción en tan sólo admitirlo. Y de todos modos. el voyeurismo no tiene por qué significar estar fuera.. y ella era una servidora dispuesta. —¿Honestamente? —Ella abrochó el sujetador en su lugar mientras él se abrochaba el cinturón—. Lucien se volvió a poner la camisa. alguien de uniforme. Sí.. Lucien.. así que la demanda de Lucien de ello en todos los aspectos de su vida era algo que admiraba mucho. Lucien asintió. Él era el Svengali5 de su propio culto de honestidad sexual. Svengali es una película protagonizada por John Barrymore y Marian Marsh basada en la novela Trilby de George du Maurier. Sophie negó firmemente con la cabeza. —Donde quiera que vayamos..Sophie se inclinó para ponerse las bragas y pensó en su pregunta. —Para que conste. —Creo que acabas de añadir un nuevo ítem a la lista en la que trabajamos..

Se moriría de frío. y Google la había informado fiablemente de que a los treinta y un años. quesos y carnes continentales. Has traído un abrigo. no es muy diferente a un invierno inglés allí en este momento. —Más o menos. señora. desconfiada. Sophie miró la variedad de alimentos y se dio cuenta de que se moría de hambre. cualquier mujer que desees. Su perspicacia para los negocios era muy documentada y alabada. —¿Tu vida siempre es así? —preguntó ella. Lucien se dirigió a la cocina de autoservicio y regresó con una bandeja de croissants. incluido comer. —No te preocupes. pastelillos. ¿nunca quieres más? 122 . Su hermoso abrigo rojo de lana la mantenía lo suficientemente cómoda en casa. Él estaba completamente sin complejos. pero entonces. —Sin embargo. Este atuendo no sería suficiente. ¿Jets privados. estarás bien. era una página en blanco.20 Traducido por Deydra Eaton Corregido por CrisCras ¿E l Círculo Polar Ártico? ¿Cómo en la nieve. después de que hubiera llenado su plato—. Su marido probablemente también debía ser agregado a esa lista. —El desayuno está servido. incluso si su historia antes de Knight Inc. pero no sería la elección de un típico esquimal. glaciares y osos polares? Sophie miró hacia su blusa vaporosa con alarma. Lucien Knight era un hombre completamente realizado. Estar con Lucien la hacía olvidar las cosas más básicas. champaña de barril? Lucien la estudió por encima del borde de su humeante taza de café. ¿no? Sophie asintió. ¿por qué no lo estaría? Era una vida de ensueño.

picada por sus palabras. —Lucien apartó su plato—. niños algún día. Él se había construido una vida para sí mismo que era toda sobre diversión sin dolor.. O picada por la verdad detrás de sus palabras.. El hombre debería ser político. en ninguna manera que contaba. y ella tenía la clara sensación de que habían sido estructuradas para tener precisamente ese efecto. No tengo tiempo para estar solo. Sophie? Sophie bajó la cabeza. y Santa realmente existe. Lucien Knight? Por más de la intimidad en la que habían estado en los últimos días. —Sí. ¿A dónde te ha llevado el amor. tal vez? Lucien soltó un suspiro y sacudió la cabeza. no me refería. Los lazos no se han hecho para mí. 123 . aliviado de que Sophie hubiera aceptado su sugerencia de que se cambiara a unos pantalones y tratar de recuperarse durmiendo un poco durante el resto del vuelo. algo en el rostro de Lucien se había cerrado. Tal vez tenía razón.. No estaba solo. y tengo un equipo de más de quinientas personas. ¿Quién eres. ¿no te sientes solo a veces? Lucien se encogió de hombros. princesa.—¿Más? Un jet privado es suficiente. ¿Qué tenía eso de malo? —Pero. —No es lo mío. —Todo el mundo necesita amor. Sus brillantes ojos se habían diluido a un azul plano. Sus preguntas durante el desayuno lo habían inquietado. ¿Qué pasa con la familia? ¿Y qué con el amor.. —agitó un brazo alrededor de la lujosa cabina—. el hombre sentado frente a ella era un completo extraño.. Lucien cerró la puerta de la habitación sin hacer ruido. El amor la había llevado precisamente a ninguna parte. Lucien. incluso para mí —dijo secamente. Sus respuestas le habían dicho absolutamente nada. y la última cosa en su agenda era encadenarse a otra persona. a esto. —No. y un musculo tembló a lo largo de su mandíbula. —Soy dueño de siete clubes y veintinueve tiendas minoristas por todo el país. incluyendo una AP terriblemente distraída. Por mucho que Sophie quisiera cavar más profundo..

mientras su esposa yacía en la cama recuperándose de su último orgasmo en el camino al Círculo Polar Ártico. El matrimonio de Sophie era un ejemplo de ello. Él no era un hombre dramático. e hizo villanos y víctimas de los que fallaron. Lo deformaban aquellos que trataban de ajustarse a las normas. De vuelta en los suburbios. ¿Dónde estaba la honestidad en eso? ¿Dónde estaba el amor y el mismo respeto legendario? Lucien miró hacia la puerta del dormitorio. El instinto le dijo que Sophie estaba eligiendo evitar sus llamadas. el matrimonio suprimía artificialmente los deseos de la naturaleza. Rojo de daño. Su marido estaba a mitad de camino en el mundo disfrutando de los placeres carnales del cuerpo de otra mujer. Rojo de problemas por delante. Rojo de peligro. pero el silencio de Sophie sólo podía significar una cosa. Nunca en un millón de años pudo contemplar la idea de que la misma Sophie podría estar demasiado ocupada en los brazos de otro hombre como para escuchar sus ruegos cada vez más desesperados para que tomara sus mensajes. Un frío miedo envolvió sus dedos húmedos alrededor de su corazón al pensar que ella sabía de su aventura. . el rojo parpadeante del contestador automático como la única luz en el lugar. no se le ocurrió que algo desfavorable le pudiera haber pasado. Se encontraba decidido a que Sophie disfrutara de los placeres más carnales antes de que se fuera a casa y entrara en la batalla con su marido infiel. Difícilmente podía hacer una escena sobre ello con María. 124 Daniel Black era un hombre preocupado. No podía controlar a su esposa.¿Por qué alguien pensaría que la monogamia iba a funcionar? No era natural. su ordinaria y pequeña casa permanecía abandonada. Las personas eran seres sexuales.

o tal vez Venecia. pero por el aspecto del dramático paisaje con picos nevados sobre el que habían volado.21 Traducido por Tsuki Corregido por Deydra Eaton —¿E stás seguro de que no moriré de hipotermia? Sophie le lanzó una mirada ansiosa a Lucien mientras el avión avanzaba hasta detenerse en la pequeña pista de aterrizaje. aliviada de sentir el frío. Sra. Él aseguró su chaqueta de cuero y abrió las puertas de la aeronave con la facilidad de alguien que lo hace a menudo. —Lanzó una mirada dudosa a sus pies—. salieron fácilmente del pequeño aeropuerto y ya se encontraban en carretera abierta. Lucien enroscó una suave bufanda de lana negra que olía deliciosamente a él alrededor de su cuello después de haberla tomado de un compartimiento superior. 125 . Noruega. Lucien había logrado hacer lo último que había esperado. Cualquier otro playboy podría haber elegido París. Lucien no. Sophie le siguió. —Bienvenida a Noruega. —Estarás bien. Black. Cuidado al caminar. había decidido que el Círculo Polar Ártico era el escenario adecuado para la seducción. Se detuvo un momento en la parte superior de las escaleras. Él la empujó directamente al cuero caliente del interior de una limusina que los estaba esperando. Lucien aún no tenía detalles sobre dónde estaban exactamente. Tus zapatos no son lo que la mayoría de la gente elegiría para el Círculo Polar Ártico. se encontraban en un lugar extremadamente frío. pero no tanto el helado aire en sus mejillas mientras respiraba el cristalino aire fresco. Una vez más. Por alguna razón inexplicable. inhaló profundamente y luego se dirigió hacia abajo sobre el asfalto con la cabeza gacha. pero todo irá bien. y en cuestión de segundos.

O como una monja. —Fue su turno para mirar por la ventana. Aunque puedes vestir como institutriz si quieres. muy por encima del Círculo Polar Ártico. tanto para sí misma como para Lucien. basada en un musical de Brodway sobre una institutriz que se enamora de un viudo. 6 126 . eso es Austria —corrigió. Parecía una escena sacada de un libro de imágenes. —Es muy hermoso —murmuró Sophie—. Por la forma en que había callado en el avión anteriormente y la forma en que su rostro se había endurecido en este momento. Por lo que ella sabía. —Es impresionante. Trabajaba duro. le pasó un brazo por los hombros y la atrajo hacia él en el asiento trasero esponjoso del coche—.Sophie miró con asombro por la ventana. pero envidiaba su punto de vista. demasiado perfecta para ser real. Sophie frunció el ceño. —Esos son los Alpes de Lyngen. Estamos en el extremo norte del país. —Suspiro. ver demasiada televisión y abrirse a sí mismo a la devastación del amor y la pérdida? —¿Vienes aquí a menudo? —Tan pronto como las palabras salieron de los labios de Sophie. de todos modos. eufórica por su primer vistazo de Noruega. Conocida como “Sonrisas y lágrimas” o “La novicia Rebelde” es una película de 1965. se arrepintió. y nunca había tenido el corazón roto. —¿Alguna vez no piensas en el sexo? —¿Dónde está la diversión en eso? Sophie volvió a mirar el hermoso paisaje. Sophie rodó los ojos. jugaba duro. Me siento como María de The Sound of Music6 —País equivocado. sin saber qué le había dicho para hacer que se cerrara. Intentaba hacer una pregunta genuina y logró hacer que sonara como una invitación. Pero Lucien no captó la insinuación. ¿No era un plan mejor que el de la mayoría de la gente? ¿Hacer un trabajo que odias. Montañas cubiertas de nieve sobresalían contra el pálido cielo azul. bordeadas alrededor con exuberantes tonalidades de verdes y dorados del otoño. —Lucien señaló por la ventana a las majestuosas montañas—. ¿Qué quiso decir con no tan a menudo como le gustaría? ¿Tenía obligaciones personales aquí? —¿Tienes clubes en Noruega? —No. Él había estado bromeando. se podría decir que no apreciaba ese tipo de preguntas. —Con menos frecuencia de lo que quisiera.

Vaya. entre estas tranquilas montañas vírgenes. Sophie escaneó alrededor en busca de otras personas. —La atrajo a su regazo y miró su reloj—. la casa estaba en un contexto de crecientes montañas de granito. en cuyas aguas se reflejaba la luz del sol claro. 7 Valle glaciar situado en la costa e invadido por el mar. —Deja de hacer preguntas y ven aquí. la limusina bajó la velocidad hasta detenerse y Sophie se subió la blusa antes de que el conductor abriera la puerta. Salió y se paró al lado de Lucien. Parecía orgánica. como si la tierra hubiera crecido alrededor de ella en lugar de haber sido hecha a mano. Apuesto a que puedo hacerte venir antes de tres. Pero por muy hermoso que el edificio fuera. que parecía estar en desacuerdo con su estilo de vida que hubiera optado por tener una casa aquí. con sus puntas cubiertas de nieve. dubitativa. una escapada con encanto para quienes tienen la suerte de poder pagarla. aún palpitante por sus acciones. Situado a orillas de un fiordo7 brillante. No había ninguna. Tenemos aproximadamente catorce minutos. Es mía. un lujo. Toda la vista irradiaba salud nórdica y la riqueza sobria. Sophie se dio cuenta de que había tenido el mismo tipo de pensamiento cuando había visto por primera vez su casa en Reino Unido. —¿Tuya? —No debería ser una sorpresa. —No. 127 . Exactamente catorce minutos después. La fachada de madera ondulada y ventanas blancas estaban en perfecta armonía con el entorno. la madre de todas las cabañas de madera.Lucien pulsó un botón y el vidrio de privacidad entre el conductor y la parte trasera de la limusina se deslizó en su lugar. Lucien era tan urbanizado. Habían quedado en la entrada de una hermosa casa de campo de madera de baja altura. todo el camino hasta las vertientes de su techo cubiertas de hierba. no era nada en comparación con el paisaje que lo rodeaba. pero lo era. —Su mano se deslizó a lo largo de su muslo—. —¿Es un hotel? —preguntó ella.

y Sophie podía ver por qué. Lucien apoyó el brazo en la repisa de la chimenea de piedra. Sophie se sintió atraída hacia él. Black —prometió Lucien—. pensó ella. El lugar había sido diseñado en torno a las impresionantes vistas de la montaña. embebiéndose en el camino de la naturaleza mezclada con el impresionante y lujoso espacio de la casa de Lucien. —Ya veo. —¿Almuerzo? 128 . Colocó el objeto de su bolsillo en el centro de la repisa de madera y se volvió para mirar a Sophie contener el aliento debido a la sorpresa.. y cada habitación fluía orgánicamente con la siguiente. sutil. —Antes de que caiga la noche. y el toque acogedor del sofá te invitaba a reposar en él. Sra. —Lucien metió la mano en el bolsillo de su chaqueta de cuero—. El coche se escabulló lejos mientras Lucien la guiaba a través de la puerta directamente a un área abierta en la casa de campo. Saludable. Estás sonrojándote de nuevo. es tan. Notas de orgullo se deslizaron en su tono de voz mientras le daba la visita guiada.Él se negaba a cumplir con los estereotipos fáciles. mmm. mientras que la tela de gamuza suave con la piel de las alfombras añadía calidez. y sin embargo tenía matices similares del estilo limpio y elegante que lo hacía único. Madera blanda yuxtapuesta con piedras sobresalientes. Era muy diferente.. —Me ha sorprendido —dijo. Losas gris perla se alineaban simétricamente debajo de los pies.. Un lado de la hundida sala de estar estaba hecho casi enteramente de vidrio. Sophie caminó lentamente hasta detenerse. Déjame mostrarte los alrededores. y Sophie se encontró totalmente encantada. y era aún más ilegible por eso. en forma de bellota. fresca pero no fría. sorprendida por la calidez ambiental en el interior en comparación con la frescura crujiente exterior. Despejada pero no abandonada. La luz del sol se reflejaba en la plata.. un tapón anal. —¿Por qué? —Este lugar.. Todo el lugar emanaba confort y calidez.. y se giró hacia él. —Sophie hizo una pausa mientras pensaba en la frase correcta—. Tan… bueno. —Se acercó lentamente y le advirtió con un golpecito en la punta de la nariz—. los grandes ventanales rendían el homenaje adecuado a las gloriosas vistas de más allá. complementando las paredes blancas y suaves. así que puso una mano contra el vidrio. el Círculo Polar Ártico. y totalmente Lucien Knight. inesperadamente sano —terminó eventualmente.

las siempre presentes corrientes de deseo. ¿Cuál es la diferencia? —Nada. y ella se dedicó a probar un poco de todo mientras Lucien le explicaba cómo había diseñado y construido la casa de campo hacía cinco años. Esta era su patria. La llevó de vuelta al comedor. Que lo disfruten.La normalidad de la pregunta de Lucien la agarró desprevenida. Estaba desorientada con los cambios constantes desde el plano del casi fantástico estilo de vida de una estrella de cine. Chablis—. ¿Por qué Noruega? Parece una opción inusual. —No lo sé.. algunos calientes y otros fríos. Estaba delicioso. Ellos. Te mostraré el exterior. por qué Noruega. y su mirada hacia abajo se sintió como un telón cayendo sobre la conversación. Knight. ya era demasiado tarde. —Lucien hizo un gesto hacia la ventana y el brillo innegable de la luz del sol en el exterior. Sophie estaba impresionada por la variedad de pescados y mariscos frescos. pero reflexionando se encontró con que estaba más que lista para comer. 129 . Y lo hicieron. Una mujer mayor. en el fiordo. territorial. Esto era más que una casa de vacaciones para Lucien. probablemente me iría a un lugar con sol. Lucien giraba el vino dentro de su copa.. —Tenemos sol en Noruega. todo servido con salsas y pan. Ya no más. Sin embargo. Si pudiera elegir cualquier lugar. Sophie pronto supo exactamente por qué aquí. —Hablaba con un ligero acento inglés e inclinó la cabeza hacia Sophie para incluirla en la conversación—. —Nosotros. que en la inspección anterior había estado vacío... miró y sonrió cálidamente a Lucien mientras daba los últimos toques al festín que había dejado sobre la mesa del comedor. —Todo está listo para usted. vestida elegantemente con un traje de pantalón negro discreto. —¿Dónde esperabas tú? Sophie se encogió de hombros. sólo sonaste. en realidad. mientras él llenaba su copa con vino frío. y el regreso a la realidad ordinaria. —¿Tenemos? Lucien se detuvo momentáneamente. —¿Por qué aquí? —preguntó ella. Lucien miró su plato vacío y se terminó su vino. Sr. —Vamos.

Era el hombre más enigmático que había conocido nunca. —Tal vez más tarde. Era una combinación embriagadora y dejó a Sophie queriendo conocer las raíces de este hombre que había entre los dos extremos. — 130 . Las palabras de Lucien rompieron su ensimismamiento y la reorientaron a la cubierta envolvente que rodeaba la cabaña. —¿Te apetece un chapuzón? —preguntó ella descaradamente haciendo eco de la pregunta que él había hecho anteriormente en el Club Gateway. Un largo jacuzzi cuadrado inclinado delante de ella humeaba. Lucien extendió sus manos hacia un lado. No he traído un bikini.Sophie se acurrucó profundamente en su abrigo y en la bufanda negra que Lucien había envuelto alrededor de su cuello mientras él la tomaba de la mano y la conducía al exterior de la casa. directamente frente al lago y las distantes montañas. y por otro lado era un hombre que anhelaba la soledad y la intimidad. y una sonrisa de pura felicidad tocó sus labios ante la idea de zambullirse en las burbujas calientes y observar esa vista. — Apretó un botón y el jacuzzi dejó de burbujear—. —Touché. Su conclusión anterior sobre la herencia de Lucien parecía tan obvia en retrospectiva. —Como si te hubiera dejado llevar uno. obviamente muy orgulloso de este toque especial. Hasta esta noche. Ella estaba completamente enamorada de la majestuosidad de las montañas. Vayamos dentro. Por un lado él era un Thor. —El repentino silencio en la cubierta era ensordecedor—. y solo ahora hizo la conexión. un guerrero sexual. amante de este raro y extraordinario escenario. —No puedo. Estaban en la parte trasera de la casa de campo ahora. él tenía todo un orgullo noruego. Lucien rodó los ojos. en casa estaba perfectamente entrenado para escabullirse alrededor de los puestos de su imperio comercial. y respiró profundamente para llenar sus pulmones con aire vigorizante. —Y este es el jacuzzi. de todos modos. Sophie pasó los dedos por el agua caliente.

Lucien tomó su mano todavía húmeda en la suya cálida—. 131 . Hay algo que tenemos que hacer.

respiración con respiración. Lucien se sacó su chaqueta y paró frente a ella con el fin de desenroscarle la bufanda. pero Lucien sacudió la cabeza. No dudaba de él ni por un segundo. Sophie. —Todo el personal se ha ido a casa. El aire de afuera traía consigo una ventisca helada mientras se quitaba sus zapatillas y se paraba junto al fuego para calentarse el trasero. Sus ojos regresaron a los suyos. podemos hacer lo que sea que queramos. una combinación del efecto del fuego y del deseo que siempre tenía cuando miraba a ese hombre. El significado tras sus palabras era claro. un brillo de diversión en ellos mientras pasaba su mano detrás de ella y le acariciaba el trasero. —Ahora desnúdate y agáchate. —Su mano seguía aferrada a la parte trasera de sus jeans—. ¿Aún no has aprendido a confiar en mí? —Su otra mano se desplazó para jugar con el botón superior de su blusa—. La mirada de Sophie se detuvo en su boca. hasta que vio que sus ojos se iban a la deriva un segundo antes de que su boca tocara la suya. —Él acarició con la punta del dedo su clavícula. —Estoy bromeando. Para el momento en que vayamos a usar esa bellota. Sus labios se abrieron un poco. La bellota. y luego bajar el cierre de la chaqueta para finalmente sacársela fácilmente por los brazos. Los ojos de Sophie se agrandaron en alarma. El fuego que calentaba sus espaldas no era nada comparado al fuego encendido en su vientre por sus palabras. Los ojos de Lucien se desliaron sobre su hombro. 132 . Nariz contra nariz.22 Traducido por Chachii Corregido por Juli D evuelta en la sala. rogarás por ello. y sin girarse. ella sabía qué era lo que estaba mirando. A pesar de la perdida de una capa de ropa. Sophie se sentía más caliente que fría. Estamos solos aquí. y ella se inclinó más cerca. Sophie se alegró de ver el crepitar del fuego recientemente hecho en la chimenea.

y segundos después ambos se ayudaron a quitarle los jeans al otro. —¿Mejor? —Deslizó los tirantes por sus brazos. Sophie tragó duro ante la vista de su polla.El deseo la recorrió mientras él se tomaba su propio tiempo con el dulce beso. así como por modestia. tanto por la emoción de que fuera Lucien quien las retirase. 133 . así que buscó los botones para quitar las barreras de ropa. sus manos acariciando su cuerpo mientras su lengua danzaba un lento tango con la suya. Lucien terminó primero y se quitó la ropa interior al mismo tiempo. —¿Demasiado calor. —¿Necesitas algo de ayuda con eso? —Los dedos de Lucien se deslizaron bajo la tela. luego se detuvo para pasar un dedo por el tirante de su sujetador. He decido que puedes quedarte con el rubor — dijo Lucien—. pero decidió seguirle el juego. sexy. Quería tener sus manos sobre su cuerpo. Sophie asintió y se mordió el labio. los contornos de granito de sus musculosos abdominales. dejándola desnuda de la cintura para arriba—. Ella levantó los ojos hacia su rostro y lo vio apreciando la situación. Eres más como un melocotón maduro que nunca. jugando con ellos delicadamente. e incluso a pesar de que ya lo había visto. Y rosa justo aquí. Sophie lo miró. Ella liberó el segundo botón de su ojal. Cuando ella abrió el tercero supo qué esperar. tal como ella esperaba. Lucien lo desabrochó con confianza. Él era alguien por quien babear a la vista. y fue su turno de ser seducida. Carne cremosa… —Sus dedos recorrieron su garganta y llegaron a los pezones—. y los dedos de ella habían encontrado el botón superior de sus jeans por propia voluntad. —¿Debo quitar esto también? —Sophie tuvo la clara impresión de que la pregunta no requería respuesta. ¿Cuándo no? Sólo se dejó puestas unas pequeñas bragas negras. Sophie sintió que sus pezones se ponían duros mientras las palmas de él le rozaban los pechos. Él estaba duro y listo. —Todavía tengo bastante calor —dijo. sobre la hermosa definición de sus hombros. —Su mano restante se encargó del otro pezón. —Hizo círculos con su pulgar alrededor de él—. enloqueciendo ante el placer carnal en sus ojos mientras miraba su cuerpo. entonces él tomó sus vaqueros y la miró en acción. y Lucien hizo lo mismo con el más mínimo movimiento de cejas. señorita Black? Lucien la ayudó a quitarse la blusa y también se deshizo de la suya. Y aquí. Y entonces los ojos de ella se posaron en las cuerdas de su cuello. batiendo las pestañas.

un recuerdo de lo que estaba por venir. 134 . sin embargo él no parecía tener prisa. sus manos haciendo de almohada bajo su barbilla y el calor de anticipación en sus piernas. que enrolló los brazos alrededor de su cuello y se aferró con fuerza. Sophie cerró los ojos y deseó que se las quitara. Cuando se volvió. sintió que era una damisela en apuros siendo rescatada de las fauces del dragón. irresistible. —Se inclinó y la besó para alejar la decepción. Mientras se sentaba. levantándola en brazos. Era algo tan primitivo. un suave y lento roce de su boca que la dejó queriendo más. Ella se sentó. suavemente sobre su trasero. Él pasó sus dedos sobre el material. Sophie se dejó caer sobre la alfombra y se volcó sobre su frente. entonces él enroscó el cabello en sus dedos y le apartó la cabeza. Ella sintió que se ponía más duro. Sus ojos se abrieron con sorpresa cuando colocó un brazo tras su rodilla y el otro detrás de su espalda. y entonces se detuvo mientras sentía su polla justo ahí.—Creo que podría necesitarla. Su boca era una tentación. sacudió sus caderas y le acarició el pelo. justo allí y estaba lista cuando ella alzó la cabeza. Recuéstate y date la vuelta. y luego se movió a horcajadas sobre sus muslos. Apretó los brazos alrededor de su cuello y se empujó para que él la besara. Él gimió en agradecimiento. —No todavía. Ella movió su espalda contra la suave sensación. mientras ésta se movía en sus brazos para sentir el roce de su polla un poco más. un lánguido toque de su lengua que la dejó mareada. luego deslizó su boca sobre ésta y tomó su miembro dentro de la misma. y tan sexy encontrarse presionada contra su pecho. Sus dedos se deslizaron en su cabello y así mantuvo su boca contra la de ella. Bajó la cabeza y la lamió. princesa. Era un preludio. explorando entre sus piernas. la punta de su erección empujó contra su trasero cubierto de seda. Lucien se giró bruscamente hacia la mesa de café y abrió el cajón inferior para sacar algo. Excepto que en ninguna película de peligros había visto al héroe con la cabeza desnuda de su erección presionándose en el trasero de la damisela. Él se arrodilló suavemente y la acostó sobre la enorme alfombra frente a la chimenea. Lucien dio un rápido beso contra la parte baja de su espalda. Sophie vio que se trataba de una pequeña botella. y él ya la tenía arqueada para el evento principal. Él la sostuvo como si pesara menos que el aire y por un segundo. —Date la vuelta. soltándole el pelo—.

la había puesto al borde. ¿En el cine? Sophie lo recordaba de un glorioso tecnicolor. Pero esto te gusta. El ahora conocido logo plateado de Knight Inc. su respiración siendo un cálido cosquilleo contra su oreja. y Sophie contener el suyo. Todavía no es el momento. El fuego la mantenía caliente por todos lados. y Sophie instintivamente movió su trasero desnudo. y sí. Siguió bajando por lo que éstos cruzaban por encima de sus muslos. una pequeña y brillante estrella sobre la “i” del nombre. Esto era lento y sensual. y sus dedos iban a ritmo sobre su columna. sus pulgares pecaminosos se deslizaron dentro de la costura con cada nueva contracción de sus dedos. Lo hacía. y las manos seguían en su trasero. Las cálidas y resbaladizas palmas de Lucien se deslizaron sobre sus nalgas y las apretaron. entonces bajó de nuevo uno a uno hasta la parte superior de su ropa interior. pero en parte de pesar. remplazando su pulgar con el dedo medio. El exuberante aroma a naranja tiñó el aire mientras Lucien dejaba la pequeña botella en el piso cercano a su rostro. —Relájate. —Su pulgar trazó círculos lentos y secretos mientras sus dientes rozaban su oreja—. Él movió un poco su mano. Sus manos bajaron por su espalda. Cada vez que él se movía. Sobre sus hombros. él aplicó una pequeña cantidad de presión con su pulgar. En su nombre. Sophie. Lucien inclinó la cabeza y le acarició el cuello. el nombre detrás del logo. mitad ansiosa. respiró profundamente a través de la nariz y asintió. se detenía para tomar aliento. esperando. El peso del pulgar se sentía sexy—. —Escuchó antes que ver su sonrisa. —Bien. asegurándose de trabajar el aceite contra su piel. En la siguiente pasada. ella soltaba una bocanada. y en ese momento el hombre detrás de Sophie. de verdad le gustaba. Sophie se movió contra su mano. recordaba cómo los dedos dentro de su trasero habían hecho que se viniera. El hecho de tener su carne expuesta se sentía mucho más indecente que la simple razón de estar desnuda. De verdad. y ella se tensó. Recuerda el club. Cada vez que pasaba sobre la apretada y pequeña entrada. estaba discretamente impreso sobre la parte inferior. —Le besó la nuca—. mayormente de placer. entonces los ojos de Sophie deambularon hasta la etiqueta negra. Te has puesto tensa otra vez. Eso había sido rápido y sucio. Aceite para Mansaje Sensual Neroli. haciendo movimientos largos. ¿no es así? Sophie cerró los ojos. era ligero como una pluma. Lucien Knight. mitad excitada. y el cuerpo de él estaba resbaladizo sobre el suyo gracias al aceite neroli—. gimiendo un poco. En respuesta. Pero esto era diferente. El conocimiento asentado sobre ellos acerca de que él tenía intención de usar el dilator anal en algún punto antes que la noche terminara. Sophie. y luego el mismo goteo cayó sobre sus hombros. dos. y la 135 .Las gotas de un aceite para masajes cayeron de a una. tres por su espalda. —Su pecho le cubrió la espalda.

Le bajó las bragas por las piernas y las arrojó a un lado. y Sophie suspiró con placer. Él le dio lo que anhelaba. masajeándolos suavemente. y se encontraba bajo su hechizo completamente. Gratitud. la boca caliente contra su cuello. bajando las manos por la longitud de sus brazos. y la única emoción para la que había espacio allí era el deseo. y Sophie usualmente encontraba difícil aceptarlos. Paz. Estaba más allá de lo sensual. 136 . retiró el dedo y se sentó. Sophie no lo habría detenido. —Eres muy hermosa. Sus muslos presionaban los suyos. En su lugar. Pasión. De todos modos. —Gírate. las frotó. Éstos se cerraron en torno a los suyos. Deseo. sus ojos se lo habían dicho sin necesidad de palabras. un instintivo intento por hacerse más accesible a sus caricias. Los elogios eran pocos en su día a día. Y entonces las manos de Lucien bajaron a masajear el vértice superior de sus piernas. Ella lo sintió reírse suavemente contra su cuello cuando alzó su trasero. —No tienes idea de cuánto me gustaría follarte aquí —susurró él. Alegría. Sus labios viajaron por sus hombros mientras volvía a sacar su dedo. pero en ese momento no había dudado de la sinceridad de Lucien. empujando más adentro y torciendo un poco el dedo. y él los apretó suavemente antes de moverse para aferrar su caja torácica. Sophie aspiró aire caliente mientras alzaba la mirada hacia el grande y bronceado hombre. luego se sentó a horcajadas sobre sus muslos otra vez. La tenía. Tenía dedos mágicos. y él lo sabía. Se tomó su tiempo. un preámbulo gentil. y su erección descansaba contra su cadera. con rayos dorados. Los ojos de él se movieron sobre ella y se detuvieron en sus pechos. Él volcó un poco más de aceite neroli en sus manos. Si se hubiese puesto condón y hecho exactamente eso. Pero no lo hizo.anticipación de la bellota de plata la tenía jadeando mientras Lucien metía un dedo en ella. pasando el aceite por todos lados hasta la punta de sus dedos. y luego lo metía un poco más adentro por segunda vez. y las colocó sobre los hombros de ella. estando desnuda y caliente aquí con sus manos aceitándole el cuerpo. Su erección presionaba contra su estómago mientras se inclinaba hacia adelante. Sophie cerró los ojos y dejó que las emociones la inundaran.

ella se sentía bien. Sophie parecía no tener idea de cuán sexy era. Su respiración pasó de acelerada a superficial. y ya húmeda para él. sus muslos se presionaban contra él mientras intentaba abrir las piernas. Él se inclinó y chupó sus dulces pezones rosados otra vez. Jesús. Mirarla rendirse ante los deseos de su cuerpo era simplemente la cosa más sexy que había visto. mucho mejor que porno hecho con ese propósito. cada vez que tocaba su clítoris. 137 . Caliente. una mano aún entre sus piernas. pero no lo hizo.Lucien ahuecó su sexo y trabajó con un dedo aceitoso el interior de sus labios. Fácilmente podría dejarla correrse ahora mismo. Ella era todo curvas y suavidad. Su cuerpo brillaba en la luz dorada del fuego y su clítoris florecía mientras él pasaba un dedo a lo largo de su sexo. eso estaría presionado en su trasero. al igual que la de él cuando ella hundió los dientes en su mano para evitar gritar. especialmente en momentos como este donde se rendía a las inhibiciones y se dejaba llevar. La próxima vez que Sophie tuviera un orgasmo. Sus ojos se deslizaron de Sophie a la bellota plateada en la repisa de la chimenea. y la suavidad de su pecho en la otra.

parecía extenderse por encima de ella. ¡Regresa! Su cuerpo temblaba.23 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Mel Markham S ophie abrió los ojos cuando Lucien sacaba sus manos y su peso de ella. sus manos ahuecaron su trasero. Se recargó sobre los codos. Si quería hacer eso. Pero claramente. lo habría hecho. y el tapón anal de plata. Ella envolvió las piernas alrededor de su cintura y los brazos alrededor de su cuello. —Dime que tienes un condón en tu mano —susurró Sophie y frotó su cuerpo contra su dura polla—. Su corazón martilleaba rápidamente contra su oreja. Desde su ventajosa perspectiva en el suelo. Si le hubiera dicho que diera cinco vueltas desnuda alrededor del edificio. mordisqueando su pezón. Lucien se levantó. no tenía ninguna objeción. la cabeza inclinada contra su pecho mientras él alcanzaba la bellota de plata. un pequeño recipiente con lubricante. Un condón. era totalmente su esclava ahora. No había espacio para el miedo con el caliente deseo eclipsándolo. de ser adorada. Sophie abrió la boca para su lengua. Así que en su lugar. cuando la levantó del suelo. y se estiró hacia su mano cuando él alzó la suya para levantarla. justo al borde del orgasmo. sus manos aún resbaladizas con el aceite con la que la había masajeado. Lucien apoyó el brazo contra la repisa de la chimenea mientras ella frotaba su polla. perdida en la intensidad de ser sostenida. Sophie envolvió el brazo alrededor de su cintura y frotó su polla con la otra mano. besándola. Lucien la cargó a través de la habitación y la sentó en una silla de madera junto a la ventana. desesperada por él. Lucien abrió la mano para enseñarle los productos que había recogido de la repisa de la chimenea. y esta vez. 138 . Te quiero dentro de mí. y Sophie volvió el rostro hacia él. Los brazos de Lucien se envolvieron a su alrededor. y Sophie pudo sentir el frío metal de la base del tapón anal contra su mejilla. y Lucien la acercó. eso no era lo que tenía en mente.

Quiero tocar tu hermoso trasero. Era su perfecta Coca-Cola Light en versión hombre. y luego situándose en su extendido sexo. por el peso de la anticipación. el bajo ruido en su garganta. llenándola mientras ella aplicaba lubricante a su ya resbaladiza vara. El deseo de Sophie se incrementó mientras obedecía su suave demanda. luego Lucien bajó la cabeza y la besó. de querer saber cuán bien iba a sentirse la bellota de plata. más que escuchar. y las venas en su garganta relucieron con un brillo de sudor. y luego todos sus dedos la tocaron a la vez. Los deslizó por todos lados. Ni siquiera podía conseguir hacer eso. la madera de la silla fijándose duramente contra la parte trasera de sus rodillas. tan controlado. La hizo esperar con sus ojos y su cuerpo.—Envuelve tus piernas alrededor de la silla. Le había arrancado el miedo de querer que empujase un dedo en su interior. Por unos largos segundos. aplicando lubricante en la suave piel. 139 . —No tuvo la necesidad de preguntar para saber a qué se refería. —Pásamelo. Su dedo aún se deslizaba lentamente fuera y dentro de su trasero mientras alcazaba lo que quería—. Lucien era más que bueno en esto. princesa. —Voy a tocarte en todas partes. sus ojos en su polla mientras él metía dos dedos en su interior. Cristo. poniendo las cosas en sus manos en el pequeño estante junto a él. la quería dentro suyo. Quería empujarlo un poco. Sus manos estaban en todas partes. empujó sus dedos profundamente en su trasero. Había estado actuando tan indiferente. Y el lubricante. y no pudo evitar inclinarse y lamer el hueco en la base de su cuello. Sus ojos se trabaron con los suyos. Se detuvieron en sus pechos. su lengua ardiente mientras se movía por su boca. poniendo un brazo detrás de Sophie y el otro delante mientras la ponía sobre sus muslos. darle algo a cambio del disturbio de emociones que había estado desatando en su interior. Ella enterró las uñas en sus hombros e inclinó la frente contra él. Las manos de Lucien se movieron a lo largo de su cuerpo. masajeando. Fue un asalto sensorial. Se estiró hacia el estante y aplicó lubricante en sus propios dedos. y al mismo tiempo. y Lucien puso un poco de lubricante en sus dedos. Estaba extendida para él. escurridizos por el lubricante y los jugos de Sophie. Jesús. Lucien se quedó sin aliento. Lucien inclinó la cabeza hacia atrás por un segundo debido al placer. estuvo perfectamente quieto y Sophie dejó de respirar. Sintió. Cuando cerró la mano alrededor de su firme polla. Una de sus manos se deslizó por la grieta en su trasero. cepillando su estómago.

—Ambos miraron hacia abajo mientras Sophie seguía sus instrucciones—. era del tamaño de una cereza y estaba fría. besando suavemente su boca mientras alejaba la mano en su trasero para aplastarla contra él. Su ternura alejó cualquier persistente eco de ansiedad. Arqueó las cejas hacia él. El corazón de Sophie palpitaba duramente contra su esternón.La bellota se sentía pesada en su mano. y cuando puso la sólida punta de la bellota contra su trasero… ella estuvo lista. La bellota de plata se deslizó de entre sus manos mientras Lucien la cogía. 140 . Desliza tus dedos alrededor de ella. piel contra piel. —Pon lubricante en tus manos. sin estar segura de qué hacer a continuación y totalmente distraída por los gentiles dedos en su trasero. Entíbiala. —Lucien movió su mano entre sus cuerpos y cubrió sus resbaladizos dedos con ella—.

—Siéntelo. Besó sus párpados mientras empujaba la bellota profundamente en su interior. princesa… déjala entrar.24 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Mel Markham L ucien sostuvo a Sophie en su brazos y se ordenó a sí mismo ir más lento para darle lo mejor de esa experiencia. —¿Más? Movió suavemente sus caderas y asintió. pero este momento era todo sobre ella. y se encontró a sí mismo casi sin respiración. —Estaba jadeando. deseoso de enterrarse en su interior. Estaba resbaladiza a causa del lubricante y su propia excitación. por lo que sabía que la bellota se deslizaría en su interior si se relajaba y la dejaba entrar. Acarició la sensible piel bajo su oreja dándole tiempo para acostumbrarse a esa nueva sensación. 141 . Confiaba en él. Su piel se sentía cálida como la seda bajo sus manos mientras su lengua acariciaba la suya. —Desearía que fuese mi pene ahora mismo —dijo mientras movía la punta en su interior. y luego relajó lentamente sus músculos—. no iba a arruinarlo. Eso es. y a diferencia del idiota de su esposo. y sus dientes se hundieron en su labio inferior. grande y sólido en tu interior. Las cejas de Sophie se fruncieron por encima de sus apretados ojos cerrados. Sophie se tensó. Cuando llegó a la parte más ancha. Su pene se tensó. no de él. Era mucho más atrevida ahora y su creciente coraje le hacía sentir cosas que nunca antes había sentido. Sophie. Sophie gritó. y Lucien puso su boca gentilmente sobre la suya. Podía sentir el temblar de su cuerpo mientras ponía la punta contra su trasero.

Confía en mí. mientras un repentino e intenso orgasmo serpenteaba a través de su cuerpo. Cada sensación era magnífica. Miró la rígida silla de madera. loca de necesidad por él. con un movimiento tan rápido que la dejó sin aire. Tenía razón. y luego retrocedió vacilantemente hacia Lucien. Sophie jadeó y se arqueó por el placer adicional. el sabor de su sexo en sus labios. Cerró los ojos mientras su culo hacía contacto con la firme silla. había dicho. Quiero ver tu hermoso trasero cuando te folle. —Levántate. Él cogió el paquete de aluminio de sus dedos. Sophie. Él hizo lo mismo y acarició su trasero.Sophie abrió los ojos de par en par y miró a Lucien. sus azulados ojos oscuros llenos de lujuria. Le hacía sentir mucho más mujer de lo que alguna vez se había sentido. Las manos de Lucien se enroscaron alrededor de su cintura. Cada ola del orgasmo era más intensa debido al tapón. —Esto se siente jodidamente maravilloso —dijo Lucien mientras movía el curvado metal al final del tapón anal. y Sophie jadeó. más sexy. Lucien. su cuerpo aun palpitando por el placer. Quería decir algo. —Oh. así que se levantó. Arremolinó su lengua sobre ella. —Fóllame. —Ahora siéntate en la silla. decirle cuán intensa se sentía la bellota en su interior. Lucien alzó su cuerpo y la besó duramente. hacia el tapón anal enterrado en su trasero. Sus manos la alzaron con urgencia. pero no podía encontrar las palabras. Sophie se derritió contra él antes de deslizarse hacia el suelo. buscando un condón. Se estiró hacia la repisa. empujando sus pies hacia el suelo por la erótica conmoción que sentía. Lucien se acuclilló y abrió sus piernas. Jesús… Lucien… —Sophie se aferró a sus hombros mientras sus músculos se contraían. y el placer en su interior crecía diez veces mientras el tapón se presionaba con su vagina. y sus músculos se apretaron deliciosamente alrededor de la bellota. y luego. Se sentía incluso más maravilloso para ella. sucia y eufórica. más consciente de lo que quería y de lo que tenía para dar. 142 . —Arrodíllate. Lucien había llegado más allá de su femineidad de una forma que Dan nunca había conseguido descubrir. Se sentía llena. se inclinó hacia ella y succionó el clítoris en su boca. Todo su cuerpo latió.

—Es una sumamente linda vista. Sophie cayó sobre el sofá. moviendo su trasero provocativamente. pulsante y poderoso. Se encontraba en cuatro patas. Pero lo quería a su forma. Se hundió en el cálido círculo de sus brazos y cerró los ojos. con las ahora gentiles mano de Lucien en sus caderas. Dios. 143 . haciéndola jadear. Lucien retrocedió lentamente. y ningún persistente miedo disiparía las increíbles sensaciones que sentía. el tapón de movió en su interior. señorita Black. luego la subió con él hacia las acolchadas profundidades del sofá. y luego se movió en su interior hasta que sus caderas tocaron su cuerpo. y se sentía lo suficientemente confiada como para tomar las riendas por un momento. Lento y con calma. Cuando alcanzó el asiento. tan intensos que la sacudieron físicamente. Sophie respiró profundamente mientras escuchaba el sonido del paquete rasgarse. haciéndola lloriquear con la necesidad de correrse… apretándose en su cabello mientras se acercaba su orgasmo y la follaba duro y rápido. su ardiente boca y húmeda lengua bordeando el tapón. exhausta. segura de que encendería mucho más si lo hacía. e incluso más cerca con cada satisfactorio golpe del cuerpo de Lucien contra el suyo. Se sentía absolutamente feliz. enviándola instantemente hacia el borde de nuevo. El éxtasis la tuvo temblando. Estaba abierta y desesperada por él. Lucien enrolló su cabello alrededor de su mano y tiró su cabeza hacia atrás. Estuvo detrás de ella y besando su trasero en segundos. luego se volteó para descansar sus codos sobre el sillón. la hicieron gritar mientras la envolvían. Jesús. bombeando su palpitante polla en su interior hasta que se corrió. se giró y lanzó una lasciva mirada a Lucien por encima de su hombro. Salió suavemente de su interior mientras Sophie respiraba lentamente. Estaba cansada y casi dormida cuando Lucien la empujó a la curva de su brazo y tiró una manta de la parte trasera del sillón para envolverla alrededor de ellos. Ella también. Se hallaba tan profundamente enterrado en su interior que podía sentir su polla presionada contra el tapón. y sus dedos moviéndose para acariciarla entre las piernas. y mientras gateaba los pocos metros hacia el sofá gris de terciopelo. y gritó de placer cuando finalmente se empujó a sí mismo en su interior. sí.Lucien quería tomarla por detrás. enviando un sucio entusiasmo por su cuerpo que la atrapó por sorpresa. Sí. Sus dedos se encontraban en todas partes… presionando suavemente el tapón con cada zambullida de su polla… acariciando su clítoris. El orgasmo de Sophie comenzó en la punta de sus dedos y violentos voltios de placer. se tomó instintivamente su tiempo mientras le entregaba esta nueva experiencia.

Independientemente de lo que Lucien podría ser. Sus ropas estaban todavía en el suelo. así que el por qué se había enfocado precisamente en ella era un misterio que no tenía el coraje suficiente para resolver. —Me agotaste. —Metió el dedo en la crema y lo chupó. ¿pero sólo porque había una mujer en torno a él a quien no había 144 . Sophie admiró la forma en que la luz del fuego acentuaban los músculos esbeltos a través de sus hombros. Usaba los vaqueros gastados y nada más. Por placer. justo ahí. —Naturalmente.25 Traducido por Vanessa VR Corregido por Aimetz14 H abía oscurecido cuando Sophie abrió los ojos de nuevo. arropada en piel. —Se encogió de hombros. sin duda. La taza caliente que Lucien le entregó tenía encima crema y virutas de chocolate. pero la descartó. —Estaba a punto de despertarte. ¿Por qué ella? Era un hombre que podía seleccionar. y un pequeño pero delicioso estiramiento confirmó que el tapón anal seguía metido en su interior. y deliciosas ráfagas de chocolate caliente mezclado con alcohol llenaron sus fosas nasales. ¿Dónde estaba Lucien? Se apoyó en un codo y miró alrededor de la habitación vacía. y la pequeña botella de vidrio de aceite neroli colocada en la mesa de café. Estaba increíblemente cómoda. ¿Era sólo que se había metido en su haz principal? La idea de que cualquiera que hubiera conseguido el trabajo como su PA estaría aquí en este momento revoloteó en su mente. y la luz del fuego llenaba la sala de sombras doradas bailando. La puerta se abrió y apareció Lucien con dos tazas humeantes en las manos. profundamente después del sexo? ¿Siempre duermes tan Sophie se irguió para sentarse y metió la manta debajo de sus axilas. no parecía el tipo de persona que follaba sólo por el beneficio de eso. Un sendero de puntos al sexo más sensacional de su vida.

el escenario más allá de las ventanas oscuras. grandes franjas de luz que burbujeaban y rodaban como si fueran mezclados desde arriba por una bruja invisible. Como debe ser. ¿eh? 145 . —Gracias —dijo. El oscuro cielo nocturno estaba vivo con rayas mágicas de colores. Sophie estaba de pie en la terraza con vistas al fiordo. Cuando la mano se movió un poco más alto para frotar el músculo de la pantorrilla. —Muy especial. señalando la habitación. —Es un placer.. —Guau —susurró. Bebió un sorbo de chocolate.tenido todavía? No. Sophie tomó un sorbo de su chocolate humeante y vio el fuego. No albergaba esperanzas y sentimientos de amor. —Asintió—. Y para ti también. —Bueno. Mechones blancos etéreos salpicados con brillantina rosa alrededor de bailarines fantasmas verdes luminosos. Guau. ausente. —Sus ojos no encontraron los suyos mientras masajeaba la rodilla.. inundada hasta los huesos con la lujuria cada vez que la tocaba. si no me equivoco. Envuelta en la sábana de piel para protegerla del aire frío. pero tenían una conexión innegable que era algo más que físico. el brandy en él fuerte y fortificante. estiró la pierna hacia fuera sobre su regazo. su cabeza inclinada hacia atrás a los cielos con asombro. y por unos tranquilos minutos pareció a un mundo de distancia—. —Por esto. en voz baja. lo único que notaba era la sobrecarga majestuosa astral. Estaba tocándola ahora. masajeándole el tobillo mientras se sentaba en el extremo del sofá con la taza en la mano. Era fácilmente lo más impresionante que Sophie había visto en su vida. —¿Por qué? Ella inclinó la cabeza. Hay algo que deberías ver. el momento. Era insuficiente. Lucien acarició la suave piel de la parte posterior de la rodilla. Lucien se volvió para estudiarla. inmersión. El sexo con Lucien era. —Nunca he conocido placer como este. Por estar aquí. Bébelo. Se sentía saturada de él. pero la visión la dejó casi sin palabras—.

uno más grande. y mucho más ahora que se había quitado la mortaja gris de la infelicidad que se había puesto sobre los hombros como un manto invisible la primera vez que había entrado en su oficina. una botella de champán y dos copas extendidas en sus manos. —¿Siempre es así? Negó con la cabeza. se volvió hacia Lucien detrás de ella. sólo vemos la Aurora en los meses más fríos.Quería responder. De pie bajo la gloriosa presentación de la naturaleza. Ya bañada en una embriagadora sensación de liberación. Miró hacia arriba de nuevo. Las aguas previamente inmóviles del jacuzzi cobraron vida. desnuda y libre. Observó a Sophie cruzar hacia él. Era una invitación que ninguna mujer podía rechazar. La tenía por un día más. ansiosa por ver más. Estos amplios cielos ondulantes alcanzaron y tocaron su corazón. —Es bastante pronto en el año para nosotros. las burbujas de vapor caliente iluminadas por luces bajo el agua evocando los cielos. Las noches llegan más rápido aquí ahora. las palabras le fallaron. No se dio cuenta de que había lágrimas en su rostro. como si hubiera salido recientemente de las aguas del fiordo y a su cubierta. perfectamente enmarcada por las montañas y el cielo neón brillando detrás de ella. Le recordaba a una ninfa mística. Lucien estaba junto al jacuzzi. y un jacuzzi caliente bajo un cielo pintado por una gama siempre cambiando de la brocha de la madre naturaleza. Sophie dejó caer la manta de piel al suelo y caminó por la cubierta hacia él. realizando su baile elegante para ella. pero descubrió que no podía. Un hombre hermoso. uno mejor donde los maridos infieles y matrimonios rotos no importaban. 146 . Este mundo estaba tan lejos del suyo. Finalmente. Una fantasía viviente. y luego miró hacia abajo cuando un zumbido comenzó detrás de ella. No tenía la menor idea de lo gloriosa que era. hasta que probó la sal en sus labios. e iba a hacer que cada segundo contara.

Lucien le lamió la oreja. una plenitud sexy que era aún más deliciosa por seguir siendo desconocida. Estaba en las preliminares sin manos. Se veía tan perfectamente cómodo al desnudo. La hacía insaciable. Se movió más cerca y la besó. su estado natural. Lucien se encontró con su mirada y la mantuvo. Era todo lo que necesitaba. y no pudo evitar separar un poco las piernas. 147 . de manera que lo presionó contra la parte posterior de su vagina. Sophie se maravilló de cómo su cuerpo anhelaba continuamente más de este hombre. ¿Qué piensas del tapón? Sus dedos se deslizaron suavemente sobre la nuca de Sophie mientras se acomodaba a su lado en el calor del agua. Se acomodó en el asiento sumergida bajo el agua. Dejó caer la cabeza sobre el brazo de Lucien. Sacudió su cuerpo en el asiento. como un masaje íntimo y secreto. disfrutando de sus manos sobre sus pechos mientras se construía hacia la liberación que sólo un orgasmo podía darle. La anticipación de su orgasmo tensó su cuerpo. haciendo todo aún más atractivo por el hecho de que la mirada en los ojos perspicaces de Lucien le dijeron que sabía exactamente lo que estaba sintiendo. demasiado consciente de su tacto y los chorros calientes de agua burbujeando debajo de ella. el éxtasis aún más intenso por compartirlo cara a cara con Lucien. Cerró los ojos mientras Lucien se estiraba detrás de ella y aumentaba la intensidad de los chorros. El tapón se movió dentro de ella. sus dedos jugando distraídamente con sus duros pezones. Se removió. Se sentía tan condenadamente bien. Su boca abierta se deslizó por su cuello. Cuando se movió. disfrutando de la nueva sensación oscura de la plenitud. recordando otra vez la presencia del tapón anal cuando se movió profundo en su interior. se roció directamente entre sus muslos. —Sólo deja que suceda. Sophie gimió suavemente cuando se vino fuerte y rápido.Sophie se hundió en las burbujas celestiales mientras Lucien se quitaba los vaqueros. Cuando comenzó de nuevo el hormigueo de la excitación sexual. y luego se pasó la lengua por los labios entreabiertos. Se movió de nuevo y el agua golpeó su clítoris. Jesús. lentamente y con la boca abierta mientras su cuerpo pasaba de tenso a relajado en sus brazos. dime. Sophie se retorció en su asiento. —Entonces. incansablemente buscando la intensidad suficiente para empujarla sobre el borde.

—Esta semana ha sido. —Sólo si quieres que lo sea. —Casi no he hecho ningún trabajo —señaló en voz baja. Para mí. Era un cuento de hadas. Lucien giró el bucle de su cabello alrededor de su mano. y la presión rítmica de su pulgar.Sophie cerró los ojos y se entregó a las sensaciones. adelante y atrás sobre su caja torácica. los ojos fijos en el cielo moviéndose. de alguna manera. ¿Cómo puedo seguir trabajando para ti después de esto? —Miró al alrededor a la belleza celestial sobre su cabeza. El roce de la lengua de Lucien en su boca. Es real para ti. —Por el contrario. —Lo haces. Todavía necesito una AP. y estás perfilándote para ser muy buena en eso. Este es tu mundo. Por mucho que no los quisiera. pero uno para mayores de edad. —Buscó las palabras para resumir lo que el cambio cataclísmico de la semana pasada había sido para ella—. Sophie no podía imaginar cómo su antigua vida posiblemente aún podría estar esperándola en Inglaterra. —¿Qué estoy haciendo aquí. 148 . tal vez. No la vida real. La sensación de su corazón martillando lentamente en su pecho mientras su cuerpo se acomodaba contra el suyo. y las cadenas montañosas sombreadas—. Lucien? Ya no reconozco mi propia vida. —¿Eso es algo malo? Sophie retorció su cabello húmedo colocándolo en un bucle sobre un hombro. Lucien. los dedos huesudos de la realidad la pinchaban. pero tengo que ir a casa y enfrentar la realidad el domingo. —¿Existen realmente? —Buscó las respuestas en su expresión abierta—. de todos modos. es solo una semana de fantasía.. Los cielos del caleidoscopio estaban allí cuando abrió los ojos y miró hacia arriba. Una fantasía. ¿Me empleaste porque me viste como una esposa aburrida lista para descarriarse? Rió bajo en su garganta y apoyó la cabeza en el borde del jacuzzi. —¿Este siempre fue tu plan? —preguntó—.. Has superado mis expectativas por bastante. —Los ojos de Lucien brillaban con diversión mientras descorchaba el champán y lo vertía. un simple par de zapatillas comparado al estilo de vida tacón de aguja sexy que había llevado junto a Lucien la última semana. Abrió los ojos y lo encontró mirándola. Ha sido increíble. Sophie. Pero por lo menos ahora sabes que hay otras opciones. empujes afilados que la hicieron suspirar pesadamente. Las ondas y las burbujas del agua tibia.

así que seguramente tenía que ser aficionado a ella. —¿Por qué Noruega. y porque me sorprendiste. —Me fui de Noruega en mi cumpleaños décimo octavo. Ya había sentido que este lugar. —No lo hacía. ambos eran parte integral del hombre que era. Me gusta la gente que me sorprende. ¿qué cambió? —Comencé a hacerlo. Esta visita siempre fue sólo para follarte. de nuevo. Lucien? —Sus dedos se arrastraron sobre la curva definida de su hombro mientras bebía su champagne. —No. hermanos y hermanas. —¿Por qué no aquí? Me gusta la privacidad. —Se encogió de hombros sin comprometerse—. Sophie? —Lucien abrió los ojos y se encontró directamente con su mirada.—No. —¿Lo extrañas cuando estás en Inglaterra? —Sophie asumió que debería. Lucien tomó la botella de champán.. Londres es mi hogar ahora. —¿Es este lugar un hogar para ti? Quiero decir. como uno con su entorno. supongo. pero no podía entender sus sentimientos por él. ¿creciste aquí? Lucien tomó un trago grande de su copa de champán y luego bajó con cuidado intencionado. —Es magnífico —murmuró Sophie—. Con los ojos ocultos y la cabeza inclinada hacia atrás. eso no era del todo sorprendente si su corazonada sobre él era correcta. —El endurecimiento imperceptible de su mandíbula desmentía la ligereza de su tono.. —Entonces. este país. Te di el empleo porque besaste los sobres antes de enviarlos por correo. Era demasiado hermosa para no hacerlo. Crecí. Sophie frunció el ceño. Tenía una hermosa casa aquí. consciente de que no sabía prácticamente nada sobre este hombre enigmático. —Hizo una pausa y cerró los ojos—. no por mucho tiempo. se veía completamente relajado. ¿Pero hay algo más que eso? —¿Qué estas preguntando. pero sus ojos estaban fijos en el cielo que se desplazaba. Pero. sin embargo.. —¿Así que supongo que debes tener familia aquí? Padres. Sophie deseaba que la mirara. 149 . ¿los visitarás? —se interrumpió vacilante.. consciente de que lo estaba presionando por información que no estaba necesariamente dispuesto a compartir. había una dureza en su postura y un acero en la posición de la mandíbula que sugería lo contrario.

—Sí. pero aquí no puedes escapar de mí. —Suspiró profundamente—. no es una mala persona. —No cometas el error de pensar que eres igual a él. y buena. Sophie. a pesar del hecho de que estaba descaradamente tratando de sacar la conversación de ese rumbo. la posición abatida de su boca. —Podríamos haber hecho esto en casa. no estarías aquí ahora. Sophie. —No lo sé. Su razonamiento era sensato. En casa habrías retrocedido a ello a cada rato. ¿Qué voy a hacer con todo. sin embargo. Se encogió comprenderlo. Estar aquí había roto sus apegos a casa —al menos por el momento— y la ausencia no le había hecho que en su corazón creciera el apego. Lucien. Sophie notó cada cumplido. Tengo que hablar con Dan. —Todo sigue ahí esperando por mí. Sophie asintió lentamente. la mujer maravillosa que puedes ser.Sophie negó con la cabeza y se rió un poco. sobre su aventura.. su mente muy lejos. en Inglaterra. —Tú no lo conoces. Era una tramposa adúltera. de hombros. y esa misma expresión torturada y aburrida en sus ojos que había visto la primera vez que la había conocido. pero el vino espumoso y las vistas deslumbrantes no podían calmar el torbellino de emociones en su interior. y ahora sobre la mía. exactamente igual que Dan. pero no se sentía ninguna de esas cosas. Lucien? —¿Qué quieres hacer? Sophie exhaló despacio y sacudió la cabeza. Todas las cosas que él no es. Aquí eres libre de ser la persona que quieres ser. —No tengo que conocerlo para Sophie alcanzó su copa y tomó un gran trago de champán. Si hubiera sido un verdadero esposo.. Lucien miró el perfil de Sophie. —¿Quién dijo que quiero hacerlo? —Yo lo hago. Sigues siendo tan buena chica en el fondo. La boca de Lucien se torció hacia un lado. —¿Cómo puedes saber eso? —Porque eres indulgente y amable. 150 . supongo. Sólo hablar de su marido había sido suficiente para pintar al instante sombras en su rostro.

sintiendo su estrechez envolver cada centímetro de él.¿Qué estaba considerando hacer otra vez? ¿Qué iba a hacer escuchando su confesión de una aventura por un periodo de más de dos años? La única cosa que quería hacer justo en ese momento era poner de nuevo el brillo en sus ojos. más resistente y lista para pelear. Las lágrimas no derramadas todavía brillaban en sus pestañas. Cristo. encontró sus ojos cerrados. Sobre hacerla sentir querida. Si dependiera de él. y lo habría acabado ya —y podría hacer que sucediera— pero sabía que ese no era el tipo de resolución que Sophie quería. Acunó su cuerpo en sus brazos y empujó lentamente. ella era sexy. y sólo quería hacerla más fuerte. Podía ver su confusión. Rodó su lengua alrededor de la protuberancia rosa. reconfortante. Lucien aceptó sin pensar o preguntar. Se arqueó contra él ahora. y él los besó. de una manera u otra. y no se sentía como follar. y podía sentir su miedo. lágrimas húmedas en sus mejillas y el labio inferior enganchado detrás de sus dientes. Subió por su cuerpo y cubrió su boca con la suya. Cerró los ojos. y bajó la cabeza para tomar uno en la boca. Sus pezones se balanceaban rosados y juguetones delante de él. Parecía atrapada en algún lugar entre el éxtasis y la desesperación. Cuando balanceó sus caderas hacia delante y lo invitó a entrar. Extendió la mano y le llenó la copa. —Creo que es hora de que quite esa bellota. y tenía que inclinar la balanza en la dirección correcta. tensándose y presionándose por más atención de su lengua chupando. se habría encargado de su esposo. Cuando levantó la vista. Se sentía como una conexión. su polla entre sus piernas. disfrutando de su gemido satisfactorio cuando cerró los labios sobre el pezón y lo chupó. sus senos contra su pecho. pero una risa temblorosa burbujeó en su garganta a la tensión rota. Pero se trataba de ella. luego se deslizó bajo el agua burbujeante y resurgió de rodillas cara a cara con ella. y como otras sensaciones a las que nunca le importó darle nombre. un beso lento pensado para ahuyentar los demonios persistentes de su mente. El cuerpo de Sophie fluyó a su alrededor como la seda. Por la forma en que su lengua respondió a la suya y sus manos se deslizaron en su pelo. acerca de hacer sus ojos brillar con satisfacción en lugar de lágrimas. sabía que lo había conseguido. Deslizó sus brazos alrededor de su cuerpo bajo el agua mientras sentía el comienzo de su 151 . Su pene se puso rígido cuando el pezón se volvió roca en su boca.

Sólo había un pensamiento en su mente mientras el sueño lo reclamara. Momentos más tarde la llevó a través de las tranquilas habitaciones de su casa con la cabeza en su hombro. La bilis le subió a la garganta al pensar en el hombre cuyas acciones habían llevado a su madre a la muerte. y para el momento en que la colocó sobre la cama. ella suspiró y volvió su cara hacia su mano. apretó su agarre alrededor de su flexible manera de dormir. Ira. rastros de lágrimas sólo visibles en sus frías mejillas rosadas. Cuando apartó un mechón rubio de cabello de sus ojos. Lucien sólo mantuvo su calidez cerca contra la suya y vio el espectáculo de luz sobre su cabeza. sus hábiles dedos masajeando el tapón en su interior. pero el peso ideal de esta mujer en sus brazos y la majestad de los cielos sobre ellos lo llenaron de una inesperada sensación de paz. No era un hombre dado al romance. más dulce de lo que jamás había encontrado en el toque de una mujer.orgasmo. buscando consuelo en su contacto incluso mientras dormía. mientras el pulso erótico y frenético de su orgasmo alrededor de su pene lo hizo venirse con ella. Sophie hundió la cara en su cuello. y durante unos segundos. estaba dormida. más aguda de la que había sentido desde la última vez que puso los ojos en su padre. 152 . y Lucien quitó con cuidado el tapón de su trasero extendido. No le fallaría de nuevo. y luchó para igualar los latidos de su corazón con el patrón de respiración lenta y constante de ella. ¿Cómo se atreve el marido de Sophie a empujarla a esto? ¿Cómo podía ponerla en riesgo por causa de una emoción barata? Mientras el esposo de Sophie y el padre de Lucien se encajaban juntos en su mente. Consuelo. Protegería a esta mujer. más puntiagudo de lo que había sentido por nadie desde el día que su madre murió. y cuando ella se vino él se puso de pie y empujó duro. Lucien perdió el control mientras las caderas de Sophie se molían duro contra las suyas. Miedo. El edredón se colocó suave y caliente sobre sus hombros. Emociones enterradas por mucho tiempo se abrieron paso hasta la superficie mientras se enroscaba a su alrededor y envolvía su cuerpo con el suyo. El agua caía en torrente de sus cuerpos calientes cuando se calmaron. exhausta.

26
Traducido por *~ Vero ~*
Corregido por Juli

S

ophie abrió los ojos en la penumbra de la madrugada,
desorientada por la ropa de cama desconocida y el hombre
durmiendo a su lado. Con un brazo sobre la cabeza y el otro
extendido hacia un lado, Lucien estaba totalmente pacífico, todo lo
contrario de su estado despierto. Lo miró por un rato, tratando de no dejar
que la culpa y el temor afectaran la tranquilidad del silencioso amanecer
noruego. Era algo que nunca tendría la posibilidad de volver a ver.
Después de hoy, nunca se despertaría junto a Lucien Knight de nuevo.
La vida real parecía un mundo aparte, pero dentro de veinticuatro
horas estaría de vuelta en su propia casa con sus propios grandes
problemas. Cerró los ojos por un momento y respiró hondo, y los volvió a
abrir lentamente.
Estaba lista. Ahora totalmente despierta y resuelta a hacer lo mejor
de este día, se deslizó de la cama y se puso el albornoz blanco que colgaba
de un gancho en la parte posterior de la puerta, luego se dirigió escaleras
abajo en busca de café.

Veinte minutos más tarde, Lucien la encontró sentada en la
cubierta con una manta alrededor de sus hombros y una taza de café
humeante acunada en sus manos.
—Te has levantado temprano. —Su aliento se cristalizaba en el aire
frío de la mañana.

153

Sophie asintió y tomó una taza extra que había preparado para él.
Se veía letalmente hermoso en pantalones negros y nada más, sus pezones
apretados, la única indicación de que sentía frío en su cuerpo escultural.
—¿Café?
—¿Nadamos? —Inclinó la cabeza hacia las aguas quietas y brillantes
del fiordo.
—¿Es una broma? Hace mucho frío aquí afuera.
En respuesta, él se bajó los pantalones y se quedó desnudo en la
cubierta.
—¿Te parece que estoy bromeando?
Sophie lo miró fijamente, con la boca seca por la sorpresa y la
lujuria al verlo desnudo. Su pene pedía atención a pesar de la
temperatura. Estaba aprendiendo rápidamente que siempre lo hacía.
Ella se pasó la lengua por los labios y los ojos agradecidos de Lucien
parpadearon, evaluando su reacción.
—Mantenga ese pensamiento, señorita Back.
Se dio la vuelta y salió del pequeño embarcadero que embestía el
agua de la cubierta, dando a Sophie la oportunidad de admirar su
retaguardia tensa y el lobo descansando sobre sus hombros. Sin dudarlo
ni una mirada hacia atrás, ejecutó una inmersión perfecta y corta en las
heladas aguas del fiordo.
Sophie respiró bruscamente cuando salió a la superficie y se
sacudió el agua de su pelo, gotas brillando a su alrededor en el pálido sol
de la mañana.
Jesús, era magnífico. Ella observó el agua escurrirse sobre sus
músculos mientras él se dirigía a ella con largos movimientos decididos
que apenas ondulaban la superficie. Cuando volvió a subir a la terraza
unos minutos más tarde y se dirigió hacia ella, Sophie temblaba en
anticipación. Ella dejó la taza sobre la mesa, por miedo a delatarse con
café derramado. Ver a Lucien emerger del lago merecía el cien por cien de
su atención. Mira al señor Darcy, hay un hombre nuevo en la ciudad.
—¿Café? —dijo ella con voz ronca, repitiendo su pregunta anterior,
ahora incapaz de apartar la mirada de la tabla de lavar de su abdomen.
En respuesta, él empujó la manta lejos de su cuerpo, la levantó
limpiamente de la silla y la lanzó por encima de su hombro.
El susto de su movimiento inesperado la hizo gritar y golpear con
sus puños en la espalda de él. ¡No! ¿Iba a echarla en el agua?

154

—Lucien, ¡bájame! ¡No sé nadar! —Ella se movió ineficazmente, y él
se detuvo para levantarle la bata y golpear su ligeramente desnudo y
expuesto trasero.
—Compórtate. No vas a ir al fiordo.
Sophie se quedó inmóvil. —¿A dónde vamos entonces?
Los dedos de Lucien acariciaron donde habían golpeado un
momento antes.
—De vuelta a la cama. Te quiero a ti para el desayuno.

Después de un segundo y más nutritivo, pero menos sexualmente
satisfactorio desayuno de huevos revueltos y salmón ahumado, Lucien
sugirió a Sophie que podría gustarle ir y elegir unas botas de caminar de la
habitación en la puerta de entrada.
Ella levantó la vista, sorprendida.
—¿Vamos a salir?
—Parecías cautivada por la visión exterior más temprano. Pensé que
te gustaría verla de cerca.
Él tenía razón, ella había estado en trance a fondo por la vista, sobre
todo cuando involucraba un mojado y desnudo vikingo. No le gustaba
mucho caminar, pero por él, le daría una oportunidad.
Lucien miró su reloj y empujó su silla hacia atrás.
—Tengo un par de llamadas de negocios que atender primero, sin
embargo, me temo que no pueden esperar. —Tomó su taza de café y se
echó hacia atrás su asiento. Al pasar junto a la silla, se inclinó y la besó en
los labios, sin prisas y lleno de deseo—. Lleva ropa de abrigo, princesa —
murmuró, y su corazón se ablandó con su solicitud—. Pero nada de ropa
interior.

155

—No puedo creer lo hermoso que está aquí. —Sophie giró la cabeza y
se cubrió los ojos para ver a un ave de rapiña sola bajando para agarrar
algo que había visto en la maleza. Habían estado caminando por poco más
de media hora, y ya parecían estar en un desierto creado sólo para ellos.
Vibrantes marrones rojizos y dorados mostaza otoñales cubrían el suelo
del bosque que caminaban, y al otro lado del fiordo, las caras grises de las
torres de granito de los Alpes llevaban alegres gorras blancas de nieve
contra el cielo azul pálido.
Allá, en la casa en Inglaterra, Sophie estaba acostumbrada a ser
cercada por los densos edificios y el bullicio y el tráfico de la vida de la
ciudad, pero aquí se encontró con que realmente podía respirar. Era
enorme y limpio, y gloriosamente carente de nadie más que ellos. Acurrucó
su cara en la suave bufanda a rayas que había encontrado en la
habitación de botas de Lucien, contenta de su calor contra el frío del aire.
Incluso bajo el gran cielo azul y el pálido sol acuoso, no se podía negar que
el aire del Ártico tenía más que suficiente para poner las mejillas rosadas y
los desprotegidos dedos fríos.
Se había vestido con cuidado, híper consciente de las palabras de
despedida de Lucien mientras la había dejado después del desayuno.
Había deliberado sobre la posibilidad de desafiarlo y usar ropa interior,
entrando y saliendo de ellas, al menos dos veces antes de tomar su
decisión final.
Había resuelto ponerse unos jeans cómodos con su súper suave
desgarbado suéter favorito negro, y luego añadió una chaqueta de esquí
roja bien acolchada y ropa de lana del invierno de la habitación de las
botas de Lucien. Se había dejado el pelo suelto y aplicado un mínimo
maquillaje, la más fina capa de máscara de pestañas y brillo labial. Este
entorno gritaba la naturalidad y Sophie voluntariamente accedió.
Lucien estaba vestido de manera similar: incluso se las arregló para
hacer que la vestimenta de invierno se viera atractiva. Sus jeans gastados
se aferraban a sus músculos magros y la chaqueta a prueba de viento
negra hacía que resaltara su piel dorada y ojos de acero.
Él se dio la vuelta para mirarla. —Es por aquí. —Tomó su mano y la
llevó al bosque, las hojas y las ramitas crepitantes bajo el peso de sus
botas.
—¿Nos dirigimos hacia un lugar en particular? —le preguntó ella,
mientras se movían más profundo entre las copas de los árboles.
La boca de Lucien se arrugó en los bordes. —Sí.
—¿Es un secreto?

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157 . un mágico y secreto claro. no hay manera de que me metas allí. —Te ves a kilómetros de distancia. corría por la pared de roca escarpada que se elevaba a lo largo del lado del claro. Él estaba en algún lugar lejos de ella. —No. Rayos del sol se inclinaban hacia abajo sobre la superficie parecida al cristal de la piscina en el centro. Se agachó y pasó los dedos en el agua helada. estaba justo aquí. encantada. ¿verdad? — preguntó—. Sophie aceptó la mano extendida de Lucien mientras la conducía a la orilla del agua. pero fue el espectacular salto de agua lo que se robó el aliento. Era la cascada mística de todos los cuentos de hadas que había amado cuando era niña. —¿Este lugar no secreto está mucho más lejos? En respuesta. porque tan hermoso como es esto. ni las sensaciones que ocurrían entre las piernas de Sophie. tan clara que podía ver las piedras en el fondo de la piscina y el pequeño pez pasando a toda velocidad cerca de la superficie. —Relájate. Sophie la miró. y donde sus recuerdos lo habían llevado. no era un lugar feliz. Claro como el cristal. Tenía los ojos empañados por la emoción cuando se reorientó y la miró. el golpeteo del agua. Parecían estar jugando el juego del sí y del no. —No hay nadie aquí más que nosotros. Caminaron por el claro y se detuvieron cerca de la cascada. princesa. una pista de acompañamiento musical de la tarde de otro modo silenciosa. No había nada infantil sobre el hombre a su lado. gracias a la fricción de los vaqueros desgastados y sin ropa interior. sólo que en un día diferente. —No estás planeando bañarte desnudo otra vez. —Si Hansel y Gretel salieran del bosque en estos momentos. No se requiere nadar. Sophie se vio salir de la protección de los árboles en un claro circular. Ella extendió una mano vacilante para tocar su mejilla fría y lo encontró tan duro como la roca detrás de él. pero cuando giró la cara para hablar con Lucien.—No. no me sorprendería —murmuró ella. Sophie rodó sus ojos. la expresión de su rostro se robó las palabras de sus labios. fascinada. Lucien puso la mano en la parte baja de su espalda y la empujó hacia adelante.

¿aquí es donde traes a todas las chicas? —Sophie quería apartar las sombras de sus ojos. señorita Black. Sophie no registró nada extraño en la forma en que entrelazó sus manos detrás del tronco de un árbol. Sólo cuando sintió el pañuelo anudado fuertemente alrededor de sus muñecas.—Este es uno de tus lugares de caza preferido. y una luz depredadora sustituyó a la insipidez de sus ojos. que se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. ¿entonces? No me digas. La había atado al árbol. Un tirón instintivo reveló que ella estaba realmente atada. 158 . La lengua se hundió en su boca y convirtió el beso sensual en uno sexual. Arrastrada por su repentino cambio de contemplativo a sexy.. —Demasiadas preguntas. La apoyó contra el árbol más cercano y bajó la cabeza. —No he estado aquí en casi veinte años. entonces? Ella vio las persianas rodar sobre sus emociones. su beso caliente y pesado en los labios de ella. —¿Un escondite de tu infancia. liberando más piel para que él acaricie y bese. esperando que él sonriera ante sus bromas.. y sus hábiles dedos desenrollaron el pañuelo de su cuello.

sorprendida por la extraña combinación de Lucien de conversación seria con estimulación sexual. la idea no sonaba verdadera. Lucien. Se enderezó y besó sus labios entreabiertos de nuevo. luego se inclinó y besó su ombligo y lo único que ella registró fue el calor. pero el pañuelo suave la mantuvo firme. La respiración de Sophie quedó atrapada en su garganta. —Lucien… Le levantó el suéter y el aire fresco y frío le golpeó el vientre. —Es un juego. Extendió el brazo y le cubrió los pechos con las manos. —¿Debería hacer que lo asesinen? —Le pellizcó los pezones. —¡No! —Esperaba que estuviera bromeando. —Te va a gustar. ya rígidos por el aire frío y el deseo. —¿Por qué me has atado a un árbol? —exigió ella. Movió el suéter más arriba para revelar su sujetador. —Le levantó el pelo para que cayera detrás de sus hombros y la besó en el cuello al descubierto—. Su mirada le quemó la piel. ¿Lo estaba?—. De alguna manera. dejándola sin aliento. Sophie se retorció. —¿Un juego? Asintió. Él tomó el sombrero de lana de la cabeza de ella y abrió la cremallera de su chaqueta. ¿tenemos que tener esta conversación mientras estoy atada a un árbol? 159 . incluso cuando el aire la enfriaba. Sophie frunció el ceño.27 Traducido por *~ Vero ~* Corregido por NnancyC —¿A hora sería un buen momento para decirte que solía ser un boy scout? —preguntó Lucien. —Tu esposo te está engañando. Se llama Mostrémosle a Sophie lo jodidamente hermosa que es.

—Probablemente no es lo suficiente bueno. Se encogió de hombros. El estúpido hijo de puta no aprecia el hecho de que tienes tetas perfectas. —¿Por qué? —Sus pulgares dibujaron círculos sobre sus caderas. —¿Es qué... se aburre. Cuando abrió el primer botón de sus vaqueros. —No sé. Ni siquiera sus dedos en la cinturilla de los vaqueros de ella podían quitar el aguijón de las palabras acerca de Dan.. Bajó la cabeza y le chupó primero un pezón y luego el otro.. Sophie ? —susurró contra su garganta. No lo entenderías. Él es.. Simplemente no es como tú. —Probablemente nadie lo hará. Por favor. —Bajó las copas de encaje de color piel de su sujetador y dejó al descubierto sus pezones—.. conmigo. ¿no podemos simplemente.. no es ninguna de esas cosas. —Porque. y el roce de las yemas de sus dedos contra su hueso púbico la dejó sin habla. —Es complicado.... —Si alguien viene. —¿Quieres decir que es aburrido.. bajo y viste trajes de mierda horribles? Risa inapropiada burbujeó en su garganta. Los dedos de Lucien desabrocharon el último de sus botones. es otra cosa que tu marido parece dar por sentado. y la brisa fría en su carne lamida y humedecida sólo sirvió para aumentar la increíble sensación. dolida y emocionada. no.. serían malditamente afortunados de verte así.. —Luchaba por aferrarse a su línea de pensamiento—. —Culparte a ti misma no justifica su comportamiento de mierda. lo cual no sucederá. 160 . Su boca caliente fijada con fuerza sobre ella. ella jadeó. —Lucien. Sin embargo. Lucien. —No. ¿supongo? Lucien maldijo entre dientes y arrastró sus pantalones vaqueros por sus caderas.—Sí.? —Las palabras azoradas murieron en sus labios cuando él se levantó y apretó su cuerpo contra el de ella con firmeza y el material frío de la chaqueta se arrugó contra su piel. sobre todo porque sabía que tenía razón. Sintió que él exhaló con desprecio.. ¿Qué pasa si alguien camina por aquí? La miró por entre sus pechos.

sorprendida por la aspereza de su voz y sus manos. su respiración era tan dificultosa como la suya. luego se encogió de hombros—. 161 . Se apoyó en ella mientras se levantaba y ahuecó su trasero con sus manos grandes y cálidas. No es más complicado que eso. Después de la semana que acababa de pasar con él. atada a un árbol por un… un… magnate del sexo noruego. y estaba muy segura de que era un juego que no podía ganar. Sophie descubrió que no le molestaba nada más sobre la posibilidad de que algún extraño los descubriera en el claro. Se sacudió cuando sus dedos se hundieron en la carne de su trasero. pero no para los hombres. El juego de Lucien estaba resultando ser uno con altas apuestas emocionales. Sophie —susurró Lucien mientras sus hábiles dedos encontraron su clítoris—. —La monogamia no es natural. ¿De dónde había salido eso? —¿Magnate del sexo? —murmuró con incredulidad. Estaba equivocado. —Te diré por qué lo hace. porque deseaba muchísimo el orgasmo hacia el que Lucien la empujaba. Arrastró la boca abierta por la curva de su cuello mientras sus dedos trabajaban entre ellos. ¿Dónde están tus agallas? —Deslizó el brazo entre sus cuerpos y la tocó entre las piernas. —¿Por qué crees que se folla a otra persona cuando debería estar follándote a ti? Sophie arrastró aire frío en sus pulmones. Le lanzó una mirada. sabía muy bien que las mujeres eran tan capaces de engañar como los hombres. pero su mente era incapaz de procesarlas sobre las sensaciones de la mano entre sus piernas. Era el temor que mantenía oculto incluso de sí misma. Para las mujeres. Me han llamado cosas peores. de todos modos. y ridículamente encendida por el sentimiento lascivo de los vaqueros alrededor de sus rodillas y la fría brisa entre las piernas. Las palabras de Lucien yacían como ácido en su corazón.Sophie lo miró. pero sus dedos calmaban el dolor de la quemadura. Sin embargo. —Nunca pensé que engañaría. tal vez. Lo hace porque puede. —Por Dios. algo en sus palabras le impidió entregarse a él. —Supongo que ya no soy suficiente para él —susurró. —Y una mierda. Sus palabras estaban en sus oídos y su cabeza. no pudiendo respirar adecuadamente. Cuando su boca cubrió la de ella. No para los hombres. sin embargo aquí estoy. —Empujó profundamente dos dedos dentro de ella y se le doblaron las rodillas—.

o tan llena de deseo oscuro o tan poderosa. su polla más profunda dentro de ella de lo que jamás había experimentado. Su boca estaba sobre la de ella. y sus dedos se cerraban posesivamente alrededor de sus caderas para mantenerla estable mientras bombeaba. sus lenguas deslizándose. una admisión cruda y repleta de sentimientos para sí misma y para Lucien de que no. y en respuesta. pero los vaqueros la tenían limitada. Sophie gritó al cambio de la intimidad del acto. para calmar la tensión de su mandíbula. desabrochándose los pantalones mientras lo hacía. reverenciada y hermosa. un segundo orgasmo. Las. Sophie. — Magnate del sexo —repitió en voz baja—. Lágrimas se atraparon en su garganta y le hizo difícil hablar. Se echó hacia atrás. incluso más intenso apretó su cuerpo. Algo sobre la incomodidad sólo sirvió para aumentar la sensualidad del acto. No fue suave. y ella llegó al orgasmo con un grito casi tan pronto como él estaba dentro de ella. —¿Se siente tan bien cuando él te penetra? — Su voz salió como un susurro rasgado cuando se estrelló contra ella. Un magnate del sexo que está a punto de follarte. Jodidas. Le abrió los labios con los dedos y hundió la lengua en sus pliegues. haciéndola jadear. —¿Lo hace? —gruñó. Di. luego se posicionó contra ella y empujó con fuerza. y ciertamente no impidió la habilidad o la concentración de Lucien. Era puramente una ruda follada. chupando y acariciando su clítoris hinchado hasta que su cuerpo empezó a temblar de placer. Dan nunca la hizo sentir de esta manera. a la fricción incesante de su polla deslizándose contra su clítoris. Que ningún hombre jamás le hizo sentir tan empapada de lujuria. —No puedo oírte. los ojos clavados en los de ella—. Quería abrir más los muslos. a la ardiente intensidad de él. Sophie negó con la cabeza. Palabras. y Sophie se encontraba desesperada por sostener su rostro en sus manos. —Tenía los pantalones bajos y un condón puesto en cuestión de segundos. ¡No! —Las palabras arrancadas de su garganta.Se dejó caer de rodillas y apretó la cara contra su sexo. No. Los ojos de Lucien ardían brillantes con caliente lujuria. El gemido animal y triunfante de Lucien le llenó los oídos. 162 . sus dientes chocando. nadie en su vida jamás la hizo sentir así. —No —susurró. Él abrió la cremallera de su chaqueta y se la deslizó por la longitud de su cuerpo. Ella cerró los ojos mientras él inclinó las caderas y casi le levanta los pies del suelo del bosque. incapaz de decir en voz alta que no. haciendo a Sophie gemir mientras movía la lengua sobre su clítoris. Respóndeme. —No.

su sexo se había vuelto primitivo. Bam. Pero ahora todo había terminado. pero a su manera estaba resultando ser casi el hombre más moral que ella había conocido jamás. sin saber si él la sontenía a ella. La agarró firmemente mientras él se venía. que no era lo bastante mujer para retenerlo. Lucien soltó el pañuelo de sus manos y la estrechó en su pecho. Instintivamente apretó los brazos alrededor de Lucien. Sophie Black. Bam. La liberó del temor de que había impulsado a Dan a los brazos de otra. y ella se sacudió contra la base de su pene mientras su propia liberación se apoderó de ella una vez más en una explosión brillante de placer. porque no era ella quien lo rompió en el primer lugar. brutalmente arrastrando afuera las admisiones sobre Dan de ella. Lucien le hizo darse cuenta que no podía arreglar su matrimonio por su cuenta. 163 . Más que eso. Podría manejar una cadena de clubes de sexo y tiendas de adultos. sosteniéndolo con asombro por darle el sexo más intensamente erótico que jamás había conocido.Bam. y en agradecimiento por haberle dado la confianza para dar un paso atrás en su antigua vida como una mujer a tener en cuenta. Si Dan no vio eso. era suficiente para volver a un hombre salvaje. Ella envolvió los brazos alrededor de él con fuerza dentro de su abrigo y hundió la cara en su cuello. Sophie encontró que estaba contenta de ello. o si ella lo sostenía a él. le dejó ver la cantidad de poder que tenía dentro de sí: que ella. En el bosque. entonces no merecía su amor. No pretendía entender lo que hizo a Lucien funcionar. Trajo sin dudas a la bestia en Lucien. Instantáneamente suave ahora.

Y ahí es donde tenía toda la intención de ir. aunque sutilmente diferente. ayudaría a ver detrás de la fachada que había elegido mostrar. Lucien fue aclamado por su encargado. dispuesta a hacer su propio camino a la cocina en busca de café. hambre de conocimiento. elegante dominaba el espacio. Un escritorio grande. Tal vez reuniendo un poco más de información. Sophie estaba aprendiendo rápidamente que este edificio era todo acerca de hacer la mayor parte de esa hermosa vista: cada habitación rendía homenaje a la porción cielo más allá de transcendental. destilado de reflejar la esencia del hombre que la utiliza. Lucien daba tan poco de sí mismo. parecía saber mucho de ella. Más sencillas. Se encontraba cerrada cuando le había dado una visita guiada y no le había dado importancia. Miró con incertidumbre ida y vuelta por el pasillo desierto. ya que ella misma se había permitido entrar 164 . más costoso que cualquier mural o arte jamás podría haber sido. Quedó claro en la expresión del hombre que tenía muchas ganas de tener una discusión detallada con su jefe. Sus ojos se movieron nuevamente dentro de los límites del estudio. comprendería un poco más. sin embargo. Las ventanas del piso al techo creaban una pared de cristal con vistas al fiordo.tesares Corregido por Aimetz14 D e vuelta en las puertas de la casa de campo. La habitación estaba amueblada de manera similar al resto de la casa de campo. Sophie hizo un gesto a Lucien cuando él le echó una mirada de disculpa. muy consciente de que una puerta abierta no era necesariamente una invitación a entrar. pero ahora estaba abierta y había una oportunidad de echar un vistazo detrás de la cortina. y Sophie se sentó en la silla giratoria de cuero de color rojo oscuro detrás de ella para inspeccionar la habitación. más recortada. Luego su curiosidad venció sus escrúpulos y entró. en un primer momento al caminar derecho frente la puerta abierta del estudio de Lucien.28 Traducido por aa. Pero entonces vaciló.

Sophie? 165 . Sophie alargó la mano y tocó con un dedo el marco de plata de la gran fotografía en blanco y negro en el escritorio de Lucien. y encargase de los que le rodean. Estaba despojado de adorno o arte. No podía haber tenido más de diez en la imagen. pero más que eso. Sosteniendo el marco en sus manos. La risa de Lucien y la adoración estaban dirigidos a la mujer a su lado en la foto. Su mirada se centraba en Lucien mientras miraba hacia abajo.ilegalmente en el santuario de Lucien. más culpable la hacía a sonar. quería.. pero incluso cuando era un niño. —Yo solo. —Estaba completamente nerviosa. todo el mundo crece. con los brazos enrollados alrededor de sus delgados hombros. Pero fue la inocente mirada de amor en sus ojos que hizo el corazón de Sophie contraerse por la emoción.. ni notado que estaba en la puerta mirándola. pero el niño de la fotografía era un mundo aparte del hombre cuyos brazos acababa de dejar. con su pelo rubio apartado de su rostro. reconociendo de inmediato los rasgos inconfundibles del niño rubio con los ojos brillantes. Sophie estudió el conjunto relajado de los hombros del niño Lucien y la expresión despreocupada en su rostro. Lucien había sido impresionante.. Discretos diamantes brillaban en el delicado brazalete alrededor de su muñeca. el vínculo irrompible de amor entre una madre devota y su hijo. lo que sólo sirvió para poner de relieve el poder personal en la sala.. y Sophie sintió que de tener que serlo. lo abierto que se veía en la foto? Claro. era todo acerca de estar en control de sí mismo. —¿Qué estás haciendo aquí? La cabeza de Sophie se alzó culpable ante el sonido de la voz cuidadosamente controlada de Lucien desde la puerta. Irradiaba una baja frecuencia de peligro en todo momento. Sophie suspiró ante la ternura de la imagen. ¿Qué le había pasado? ¿Dónde había ido su suavidad. Ella estaba elegantemente vestida de negro. era obvio que la mujer sólo podía ser la madre de Lucien. —¿Querías qué. e incluso sin que sus facciones completas estuvieran mirando a la cámara. Había estado tan absorta en sus pensamientos que no había oído sus pasos acercándose. y muy conscientes de que cuanto más se tropeaba con sus palabras. El hombre al que había llegado a conocer en los últimos días era todo ángulos duros y músculos tensos. La conexión entre ellos saltaba desde detrás del vidrio y la broma privada que compartían excluía al mundo que les rodea. Sus pómulos definidos se fueron suavizados por la flor de la juventud. actuaría completamente despiadado. y la risa iluminó la sonrisa que rompía su rostro de forma abierta.

Fue un rechazo claro y directo. hacia el perfil aparentemente pasivo de Lucien. ni la forma en que su garganta se movió al tragar duro. pero sus ojos permanecieron fijos en la vista. Se acomodó sus hombros hacia atrás y lo miró a los ojos. estaba en su oficina. No era el crimen del siglo. No me di cuenta que estaba fuera de los límites. Había empleado la misma táctica de anoche en el jacuzzi. —Se paseó por la habitación hacia las ventanas. —¿Por qué? —Obviamente. no. no le había pedido expresamente no entrar aquí. Así que. —Lo es. —¿Debo? 166 . Sophie miró la imagen fija en sus manos. —Lo siento. con el rostro de perfil. —Sophie volvió a mirar la imagen con la nueva comprensión. Practicada.. —¿Es tu madre? Vio su garganta moverse otra vez. por lo que mirarla había sido una respuesta natural. La mirada inescrutable de Lucien se deslizó al bastidor fotografía. — Debes extrañarla. como él obviamente lo hacía para ocultar sus emociones. Lucien no pudo detener el pulso que brilló a lo largo de su mandíbula tensa. —Es una hermosa toma —dijo ella en voz baja. Lucien asintió lentamente. y con más depredadora por su tranquilidad. —La puerta estaba abierta. La fotografía era fácilmente la cosa más fascinante en la oficina: la austeridad de la habitación parecía diseñada para atraer la mirada. y frustró el infierno fuera de Sophie.. Muerta y plana. —Es impresionante.No había oído ese tono en su voz antes. Preferiría que no vinieras aquí de nuevo. Pasaron varios segundos antes de volver a hablar. mirándolo por una reacción. En realidad. y luego lentamente a Sophie. —Era. y la puso con cuidado sobre el escritorio. —Sí. mientras observaba el fiordo más lejano—. Sophie respiró. golpeando el freno en la cara de cualquier pregunta que fuera más allá del aquí y el ahora. y luego. y ella no había hurgado alrededor.

—No lo sientas. una muestra deliberada de despreocupación que no engañó a Sophie por un segundo. ¿Te importaría. hermanas? —¿Por qué es importante? —Porque lo es. Se volvió hacia ella. Eres lo suficientemente feliz para profundizar en mi matrimonio. Mi madre está muerta. consciente de que estaba haciendo deliberadamente la conversación lo más difícil posible. a pesar de que había dejado claro que la quería fuera de su oficina y que esta conversación terminara. Fue hace mucho tiempo y soy un chico grande. —¿Hermanos. sin hacer ningún movimiento para levantarse de la silla. 167 . —Mira. —Algunos. —Suficiente..Sophie frunció el ceño. —¿Por qué haces eso? —preguntó Sophie.? —Sus ojos se desviaron hacia la puerta.. No hay hermanas. —Está bien. —Lo siento —murmuró otra vez. No lo dudaba. tengo que hacer un par de llamadas. Sophie. —No lo hago.. No hay nada que decir. No hay hermanos. —¿Pero seguramente tienes familia aquí en Noruega? Su mandíbula se endureció de nuevo y sus fosas nasales se abrieron ligeramente.. pero no estaba dispuesta a parar. —¿Y tu padre? Los ojos de Lucien se estrecharon. —Cruzó los brazos sobre su pecho. ¿Seguro puedo hacer preguntas también? Sus ojos se oscurecieron mientras consideraba su respuesta. Sophie. Lucien. Puedo cuidar de mí mismo. Se encogió de hombros y rodo los ojos. —¿Hacer qué? —Cambiar el tema cada vez que te pregunto por cosas personales. Las escalas de conocimientos actualmente se inclinaban demasiado en su favor y que quería restablecer el equilibrio. Se encogió de hombros. Sophie sabía que lo estaba presionando. ¿Algo más? Sophie retrocedió ante la entrega contundente de sus palabras. Lucien audible suspiro. y Sophie se percató de la forma en que sus dedos se enterraron en sus antebrazos. y la desolación que había detrás de ellas. Pero aún así algo la mantenía en su lugar en la silla. una muralla defensiva—.

y sus puños en forma de bola fuertemente le dijeron que estaba tan tenso como ella. Es un gran salto desde asistente personal. pero ira era todo lo que había. princesa. pero algo le había sucedido a este hombre. —Está muerto. 168 . —Lucien golpeó la mesa para enfatizar—. —Te dije que es suficiente. y yo no necesito la suya.. maldita sea. —Eso es diferente y lo sabes jodidamente bien. Y porque tú necesitabas mi ayuda. ahora? Afectada.. y luego otra vez al hombre en que el niño sonriente se había convertido. —No necesito tu maldita ayuda. Sophie. Su respiración era infinitamente demasiado rápida. y es asunto de nadie sino mío. ¿Por qué? ¿Porque tú lo dices? —Sí. sintiendo que estaban bailando alrededor de algo en lo más profundo en la psique de Lucien. —Pero tú crees que necesito la tuya —dijo. —Y de repente eres psiquiatra. En algún momento. —Podemos hablar de ello. —Las palabras de Lucien cortaron a través de ella y la sorprendió en un silencio momentáneo. Se rió con aspereza. Sophie se estremeció interiormente. Sus ojos ardían en los de ella. ¿de acuerdo? Todo esto fue hace mucho tiempo. Sophie observó el rostro de Lucien en busca de rastros de cualquier expresión. Se miraron por encima del escritorio. algo grande y feo que le había sucedido para acabar con esta enorme y pesada carga de total autosuficiencia que llevaba encima de sus hombros. mi padre está muerto. y sus ojos brillaban con ira reprimida. aunque su tono se mantuvo incluso. —¿Lo es? —Se inclinó hacia él—. si pudiera ayudar —dijo Sophie suavemente. o la de cualquier otra persona. ¿Feliz. —Sólo estaba tratando de ayu. pero sólo para que conste. —¿Está aquí en Noruega? Lucien puso las palmas de sus manos sobre el escritorio y le clavó una dura y firme mirada. Echó un vistazo a la foto una vez más.Así que era eso. No entendía lo que había detrás de él. Sophie se irguió a una posición de pie y lo miró de lleno en toda la extensión de la mesa. odiando su uso sarcástico del cariño que hasta ahora había parecido tan íntimo.

Estaba detrás de ella antes de que llegara a la puerta. hasta que por fin levantó la cabeza y la besó. le dolían. —Yo también lo siento —susurró en su boca. Sus labios se movían lentos y dulces sobre los de ella. Lo había presionado para saber más acerca de él. Estoy muy lejos de ser feliz. Aplastó su cuerpo contra la pared con el suyo. engranados juntos en el piso de la oficina de Lucien. Lo siento. Lucien —murmuró—. abriendo la mandíbula para dejar que su lengua se deslizara dentro. —Se volvió para salir de la habitación. Te voy a dejar hacer tus llamadas. Dedos temblorosos tiraban de la ropa en busca de la comodidad y la calidez de la piel desnuda. obviamente. princesa. bálsamo para calmar el escozor de sus duras palabras anteriores. y su erección endureciéndose contra su vientre.—No. Sophie cerró los ojos llenos de lágrimas y lo abrazó. 169 . y disolvieron las tensiones de la única manera que sabían. —Lo siento. Suavizó su respiración áspera con tiernas manos y alisó los dedos sobre la seda de su pelo. deseando que su toque pudiera derretir la tensión del hierro de los hombros y la tristeza sombría de sus ojos. y todo lo que había logrado era desenterrar recuerdos que. Podía sentir sus latidos fuertes en contra los suyos. sus manos empujaron en su pelo.

Necesitaba un baño de espuma para suavizar sus músculos. y el corazón le dolía aún más. Lucien apoyó la frente contra el lado frío de la ventana del coche y se quedó mirando el soso edificio del hospital universitario de ladrillo rojo. No tenía intención de entrar. Este no fue su destino planeado esta tarde. luego echó su silla hacia atrás. Sophie asintió. La comida que el ama de llaves preparó para ellos estaba deliciosa. no preocupándose por el hecho de que la arruinaba hasta un punto en el que leerla de nuevo sería casi imposible. sólo que en esta ocasión había muchas posibilidades de que no 170 . Le dolía el cuerpo. Sus dedos se cerraron alrededor de la carta en el bolsillo de la chaqueta. y algún precioso espacio para pensar. Cada momento con Lucien era completamente acelerado y las experiencias del día hasta el momento la dejaron sintiéndose en carne viva y expuesta.29 Traducido por Vanessa VR Corregido por NnancyC L ucien rellenó la copa de vino de Sophie después del almuerzo. pero instintivamente giró hacia él de todas formas. En menos de veinticuatro horas estaría de regreso en Londres con Dan. sin embargo ambos ni la disfrutaron después de su mañana tempestuosa. extrañamente aliviada ante la perspectiva de un tiempo a solas. —Tengo que salir un rato esta tarde. Su viejo y querido papá estaba aquí una vez más por abuso de alcohol. y no tenía ni idea de qué diablos iba a hacer. Sabía lo que decía sin mirarla. Lo único que sabía era que las próximas horas se sentían como si se acercara su ejecución. en lugar de pasar de largo.

no lo había hecho. y durante muchos años. Las arrojaba sin abrir una encima de la otra en una vieja caja. Llegó al punto de partida. y ¿para qué les servía a ellos un moribundo? Dejó al capellán escuchar las súplicas por perdón de su padre. ¿Cómo luciría aquellos días? Lucien cortó todos los lazos con él después de la muerte de su madre. Lucien sólo se sorprendió de que le tomara tanto tiempo. Dejó que la fría mano de un extraño fuera su consuelo. No tenía sentimientos que ofrecer excepto disgusto y odio. una nostalgia profunda de recostarse sobre su espalda en el claro y ver los cielos bailar una vez más. A medida que los años transcurrieron y las cartas continuaron llegando. escogiendo quedarse con los familiares que soportaban su presencia problemática como una cruz en vez de quedarse con el padre miserable que abogó diariamente por la comprensión de su hijo. de las muertes de la familia y de los bebés naciendo que compartían su linaje. Ya no era ese niño asustado.saliera bien librado de nuevo. fue conveniente que Noruega le ofreciera el puerto seguro y el consuelo perdido en su vida en Londres. Lucien no tenía nada que darle. el caparazón protector de Lucien se endureció lo suficiente para que lograra abrirlas sin ser envuelto por la furia. esas ventanas de papel en las pequeñeces de la vida día-a-día en el Círculo Polar Ártico reavivaron su amor por Noruega. Y así reconstruyó su relación con su patria. Sin embargo. las cartas lo seguían obstinadamente. Estudió el edificio y se preguntó cuál ventana albergaría a su padre. Su padre siguió su progreso en todo el mundo y se mantuvo en contacto cada pocos meses. 171 . Sin embargo. Las cartas le traían noticias de su patria. todavía no se puso en contacto con su padre. hizo las paces con el reino frío y hermoso que contenía esos recuerdos agridulces. donde fuera que Lucien colocara el sombrero. Carta por carta. inseguro de por qué no las lanzaba a la chimenea en su lugar. Volver a Tromso como un hombre exitoso calmó el rugido de injusticia en su corazón. Lucien no quería leerlas. a pesar del hecho de que nunca recibió ninguna respuesta de que sus palabras llegaran a su hijo. Había sido un muerto andante desde que su esposa se suicidó. y después de años escapando.

Lucien la transportaba a este cuento de hadas de cielos mágicos y sexo grandioso. Todo su mundo giró en torno a él durante toda su vida adulta. Pero. y la idea de ver a Dan nuevamente hizo su estómago un ovillo de miedo. ¿Cuán poco debe pensar de ella. presionaría el botón en este momento. Sophie alcanzó la copa oscura de Shiraz equilibrada en la repisa al lado de la bañera y bebió un gran trago.No podía hacerlo. Aceleró cuando golpeó el camino abierto. era todo lo que conocía del amor. habría respondido que sí sin pensarlo. el hombre fue el responsable de la muerte de su madre. si ese fuera el caso? 172 . Arrojó la carta hecha un ovillo en el asiento del pasajero y puso el coche en reversa. ¿Él era consciente de que ella sabía? ¿Tomó su falta de desafío como una aceptación tácita? La vergüenza le sonrojó las mejillas más calientes que el agua del baño de vapor. ¿lo seguía amando? La pregunta dio vueltas en su cabeza. Si pudiera congelar el tiempo. pero esta semana con Lucien la obligó a tomar una píldora de honestidad cuando se trataba de sus propias emociones. Sophie tuvo la idea de que Dan veía a otra persona por más meses de los que estaba dispuesta a admitir. Sophie se recostó en las burbujas de vapor y cerró los ojos. El vino calentó sus venas y la fortificó con coraje holandés para continuar su larga sesión de terapia personal atrasada. Cuando todo se dijo e hizo. pero ¿habría sido la verdad? Amar a Dan era natural. ignoró la creciente evidencia. Antes de que conociera a Lucien Knight. incluso por estar allí en primer lugar. Los cielos grises y la discordia marital esperaban impacientemente por ella. Había otro lugar en el que quería estar. Fue alarmantemente fácil considerar sus explicaciones alternativas plausibles en lugar de enfrentar posible la verdad y toda su fealdad asociada. y toda la conversación en el mundo no podría cambiar eso. disgustado consigo mismo. de vuelta en Londres. Era muy curioso dar un paso atrás y mirar los hechos descubiertos. pero la aventura tenía que llegar a un final abrupto mañana. sin embargo.

riendo mientras ella subía a la barra de su bicicleta todo el camino a casa desde la escuela. Recuerdos de los momentos en los que él fue el único en hacerla sentir adorada. un hombre-niño. y lo mucho que lo extrañó la sensación. Las lágrimas se deslizaron debajo de sus párpados cerrados. la venda le cayó de los ojos. Lucien le recordó cómo se sentía ser adorada. de alguna manera ocurrió. 173 . nervioso y de rodillas en las hojas húmedas. de verdad. y sus remembranzas estaban todas envueltas en recuerdos infantiles de lágrimas limpiadas y besos de buenas noches. Sophie dejó de esperar. Luego llegó Lucien Knight. No fue una decisión consciente envolver su corazón y enterrarlo junto a su madre. Lágrimas por Dan. mientras caminaban por el parque. a pesar de que muchos lo intentaron. de repente solo y carente de amor. Permaneció en la misma tumba todos esos años atrás. ¿Estaría orgullosa del hombre en el que se había convertido? ¿Habría recorrido el mismo camino si ella hubiera vivido? No tenía ninguna respuesta. y no había flores para animar la lápida gris que llevaba el nombre de su madre. Con un solo toque. apenas un adolescente. Nadie se acercó a fundir el hielo alrededor de su corazón desde entonces. Quería que él la eligiera. sin embargo. Era sencillo. A los dieciocho. Y en su vigésimo primer cumpleaños. Los recuerdos de Dan se agolpaban en su mente. y los dejó entrar. con el cabello muy largo y su grande sonrisa que iluminó su corazón. o alguien para preguntar. A los catorce años. y en una mirada de él. Ella se fue de su vida por más años de los que estuvo. de rodillas raspadas y nevadas en las mañanas de navidad.Sabía en su corazón por qué se mantuvo su silencio. y por su amor que alguna vez se sintió demasiado importante como para romperlo. Lucien metió las manos en los bolsillos y bajó la barbilla en su chaqueta. El cementerio estaba adecuadamente desolado.

Ella era la única persona que lo miraba a él y comprendía su corazón. Su suavidad y su valentía lo impresionaron demasiado. lápida dura. y luego se giró y se alejó. Lucien extendió una mano y la puso contra la fría. Sophie se metió bajo su piel de una manera que muchas mujeres refinadas y depredadoras que poblaron su vida y su cama hasta ahora nunca consiguieron. era más una sensación que una imagen. ¿por qué sentía cada vez más como si ella fuera quien lo salvaba? Sin siquiera intentarlo. ¿Qué hacía con Sophie Black? ¿Por qué intentaba salvarla? ¿Qué demonios se creía que era: Caballero8 por nombre y Caballero por naturaleza? Y si eso era todo. Se frotó las manos sobre la cara. y encontrarla en sus brazos cuando despertaba parecía calmar su siempre-presente necesidad de levantarse y luchar. 174 . Cerró los ojos por un segundo en conmemoración silenciosa. Su rostro era confuso en su mente ahora. era problemas para todos y deseado aún más por ello por las novias que llenaban su pasado. Su memoria lo mantuvo a salvo mientras crecía. 8 En inglés Knight significa Caballero y es su apellido. Vino aquí porque necesitaba hablar y no había nadie más para escucharlo.Creció hermoso y rebelde.

luces bajas alumbraban en el techo. y agradecida de poder respirar fácilmente por la inteligente mezcla de humedad y calor. Tomó un vaso de agua helada y dio un paso dentro. Creyó que Lucien tenía lo mejor de ambos mundos. Lloró de pesar por la pérdida de confianza en su matrimonio y la tristeza por las esperanzas pisoteadas de un amor eterno con Dan. su sesión de llanto en el baño le provocó una catarsis en muchos niveles. se encontraba lista para agarrar su vida por el cuello y sacudirla. ¿Saunarium? ¿Era eso lo mismo que un sauna? Notó la puerta de madera ayer. instantáneamente consciente del calor ambiental. Sophie volvió a la habitación de Lucien y vio la nota que dejó en la mesa de noche. como si el sol más abrasador estuviera besando su piel. Un suspiro de placer salió de los labios de Sophie mientras se echaba hacia atrás y se obligaba a relajarse. así que un saunarium era algo entre un sauna y baño de vapor. la nota aún en su mano.30 Traducido por kathuu. Vagó de nuevo al baño.cv Corregido por Meliizza L uego de llorar y decidida a aprovechar al máximo estas últimas horas robadas. era una oportunidad demasiado buena para dejarla pasar. Por fin se quitaba sus lentes rosa. Inhaló por su nariz y exhaló por la boca. Su cuerpo entero envuelto en el calor. luego se sentó en la esquina del pequeño banco opuesto a la puerta. pero la escalonada y entablonada habitación le pareció fría y seca cuando le echo un vistazo. 175 . pruébalo. Ya no era frío allí. Encendí el saunarium para ti. convirtiendo el cuarto en un capullo feliz. y para mañana. Miró hacia su esponjosa toalla blanca sobre su cuerpo. dedujo. te gustará. su propia sesión privada de spa.

pero sería menospreciar o una mentira hacia él. ¿Agarraría su toalla para cubrirse o lo invitaría? Fácil. ¿No le mostró esta semana que su vida podría ser mejor y más grande de lo que imaginó que sería? Este interludio de fantasía con Lucien no era la vida real. La dejaba sin aliento y mareada. parecía que él la conocía de adentro hacia fuera. y le hizo cosas a su cuerpo que ni siquiera sabía que se podía hacer. Sus dedos tocaron la toalla debajo de sus brazos. Cerró sus ojos y masajeó su propia carne caliente. y con una última mirada hacia la puerta. Aun así. de hecho caliente. y él se encontraba fuera persiguiendo sus misteriosos fines comerciales. bronceado y desnudo trasero. no tenía ni idea de cómo haría para seguir trabajando para él después de esta semana. aunque se encontraba sola. Estaba cálida hasta los huesos. Apenas lo conocía. Salió del baño y como una serpiente cambiando su piel. se desenvolvió y dejó que cayera en el banquillo. No tenía idea de donde las piezas desordenadas caerían pero se negaba a permitirse ser consumida por el miedo de lo desconocido.duro. Sophie respiró profundamente mientras se relajaba de nuevo en el banquillo del saunarium. lista para sacudir su mundo. pero la vida con él se sentía como tener el pie atascado en el acelerador. la chica mirándola en el espejo era toda nueva y con los ojos brillantes. Era sin discusiones el hombre más carismático y fabuloso que jamás había conocido. teñido con un brillo de humedad por el calor. luego hacia la puerta. Sus pezones se levantaron bajo sus 176 . sonrojado y brillante y se preguntó qué haría si Lucien abriera la puerta en ese momento. sin embargo. tomó un largo trago de agua helada y empujó su empapado cabello de su frente hacia atrás. podía imaginar a Lucien usando este cuarto… su grande. Estaba desnuda en el saunarium de Lucien. dejó a la vieja Sophie atrás. Sus manos trazaron suavemente el largo de sus sudados brazos y se posicionaron gentilmente sobre su pecho con el pensamiento de él desnudo. Pensamientos de Lucien en el bosque más temprano se arrastraron espontáneamente a su mente cuando cerró los ojos. Sí. Sus muñecas todavía cosquilleaban donde la había amarrado y su cuerpo aun sentía chispas con el recuerdo de sus orgasmos. Su sentimiento de ultra relajación se transformó lentamente en una excitación nervio-cosquilleante mientras lo imaginaba. negar que cada minuto no había sido nada más que impresionante. el material de ensueño de cada mujer. Segura de que nadie entraría aparte de Lucien. Miró hacia su cuerpo. Sintiéndose repentinamente expuesta. Abrió sus ojos y miró hacia su toalla.

Princesa? Lanzó un grito de sorpresa mientras sus ojos se abrieron de golpe y sus dedos saltaron fuera de su cuerpo.pulgares. copiando sus acciones para recrear ese latido de anticipación entre sus piernas. Se hallaba demasiado lejos bajo la línea de éxtasis para notar la puerta abriéndose. Estaba tan caliente. Debería estar avergonzada. al igual que la curva de la erección de su pene contra su duro y liso abdomen. y el calor fundido en sus ojos le dijo que no debería. Se ahuecó ella misma ahora. Atrapó su labio entre sus dientes y jadeó en voz baja. Jesús. pero no lo hizo.. Sophie se arqueó mientras se tocaba.. —¿Necesitas una mano. Se hallaba lo suficientemente cerca como para acercar la lengua y lamerla. atrapada en el recuerdo caliente de las manos de Lucien recorriendo su cuerpo. —Adelante. Hace apenas unos días habría hecho las cosas de manera diferente. La forma en que lamió sus labios mientras deslizaba su mano dentro de sus pantalones y se encontró ahuecando su sexo desnudo. la impresión de la boca de Lucien masajeándolos en el bosque esa mañana apareció claramente en su memoria. la había atado. tan abierta. Oro en crema. Sus dedos buscaron su clítoris mientras recordaba a Lucien de rodillas empujando su lengua en su sexo. fuertemente cerrados mientras las sensaciones se intensificaron. pero ahora se obligó a ser audaz.. se sintió así. mientras deslizaba sus dedos dentro de sus pliegues resbaladizos con una rodilla levantada en el banco. Echó un poco de agua fría sobre su piel caliente y ambos vieron correr el agua por entre sus pechos. Suspiró mientras recostaba su cabeza contra el banco de madera atrás de ella. cualquiera podría haberlos visto. —Dime que pensabas justo ahora. Sophie tomó un trago fortificante y enorme de agua.. Apretó los ojos. ¿Lo conjuró solo por el poder del pensamiento? Entró y se puso de rodillas entre sus piernas. sus dedos tan insistente como la diestra lengua de Lucien había sido. Ella bajó la mirada hacia el peligroso brillo de sus ojos cuando él puso su cabeza en la cara interna de su muslo. pero se encontraba desnudo. La lamió aquí. Ese pequeño gemido de agradecimiento que salió de su garganta cuando él descubrió que obedeció la orden de dejar sus bragas en casa. 177 . la vieja Sophie lo habría estado ciertamente. y completamente atrapada en su propia recreación privada de los acontecimientos de la mañana al lado de la cascada.

Era una sensación embriagadora—. luego se tocó a sí misma. sorprendentemente íntimo y abrumadoramente erótico. Ella quería que durara toda la vida. —Pensaba en lo de esta mañana. Eso no era tan fácil con su boca a un susurro de distancia de su sexo.. Su control se rompió y reemplazó sus manos con las suya entre sus piernas. la profundidad de color azul grisáceo de ellos cargaba con la promesa de una larga noche por delante.. Sobre ti follándome duro contra ese árbol. su boca caliente tan cerca de ella.—Recordaba. Sigue hablando.. Mantuvo la voz firme. Levantó una ceja en aprobación. haciéndole saber lo mucho que sus palabras lo excitaban. cuéntame más. —Le besó el dorso de sus dedos—. en el bosque. —Él gimió. pero él la tenía en segundos. 178 . —Pensaba en tu dura y hermosa polla dentro de mí. Sus ojos parpadearon y conectaron con los suyos. con esfuerzo. —Lo vio pasar la lengua por sus labios mientras la abría con sus dedos. —¿Qué parte? Alargó un dedo y trazó la curva húmeda y llena de su labio inferior. —Me gustó esa parte también. Sin aliento y con exquisito placer. —Hmm. vio y sintió que la adoraba. —Pensaba en cómo se sentía tu lengua en mí. —Rodeó su clítoris con sus dedos mientras hablaba—: Te imaginaba lamiéndome. Podía sentir su aliento en su clítoris. y desesperada por él. con los dedos extendidos sobre sus muslos para mantenerla abierta. —Me encanta tu sabor —murmuró—. —Aquí. haciéndola estremecerse de placer. ¿Qué más? Sophie apenas podía recobrar el aliento. mientras la sostenía en su boca mientras se corría. justo aquí. Se sentía caliente y húmeda. Sus pulgares se deslizaron dentro mientras bajaba la cabeza para hacerle el amor lento e hipnóticamente con su boca.. —La parte donde pusiste tu mano en mis pantalones para comprobar si llevaba ropa interior. Peligrosamente oscuro y brillante. —Dejó caer la mano casualmente entre sus piernas. Le dio un lánguido beso sobre su muslo. —Siguió el movimiento de sus dedos con un leve rastro de su lengua.

Pero por supuesto. ¿Qué piensas tú? —Le dio un poco de pannacotta en su boca. —Mmm. Sus dedos rozaron los de ella mientras volvía a llenar su vaso. letal y goteando atractivo sexual. La comida se hallaba divina. 9 179 . Lucien asintió mientras saboreaba su propio postre. sus ojos fijos en sus labios. Se apoyó en la mesa y ella puso una mano intencionalmente casual en la pierna de él mientras se tragaba su bocado del impecable postre.31 Traducido por Kathuu. que se suele adornar con mermeladas de frutas rojas. no era más que la actriz principal hasta que la aventura terminará. Su rodilla toco la de él mientras cogía su copa de vino. Los ojos de Lucien bajaron a ver a su mano que se deslizaba hasta el muslo. y sin embargo apenas la probaron.cv Corregido por Meliiza S e vistieron para la cena. Lucien parecía el hermano sexy de James Bond. la atrajo hacia sus pies contra su cuerpo. y un estremecimiento de anticipación onduló por la espalda de Sophie. Postre elaborado a partir de crema de leche. Su mirada se detuvo en sus labios mientras probaba el dorado puré de mora rociados por la pannacotta9 perfectamente arreglada.. Sophie se sentía como si hubiera entrado en un set de filmación y hubiera sido involuntariamente contratada como su suertudo interés amoroso. azúcar y gelatificantes. Veo lo que quieres decir. —Ella saboreó la fría y aterciopelada crema en la boca.. En segundos. —Le falta algo —Empujó su silla hacia atrás y se dirigió a la mesa con el plato de postre en la mano—. —Esto es delicioso. como en todas las mejores películas de James Bond. Se encontraba en modo depredador máximo.

y su lengua tocó su labio en concentración mientras la movía para posarla en la mesa. luego sumergió sus propios dedos en la pannacotta y pintó sus pezones endurecidos hasta que se parecían a los Alpes fuera de las ventanas. Sus brazos le agarraban cada lado de su cuerpo mientras inclinaba la cabeza hacia atrás para dejarle hacer un buen trabajo en su boca. Sophie asintió. y se encontró con su lengua haciendo lo mismo. Su pene se hallaba tan duro como una roca bajo su mano. —Eso tiene ya un sabor un poco más dulce —murmuró. Los dedos de Lucien ya trabajaban en abrir los botones de su camisa y la tiró a un lado un momento después y pasaron a sentarse de forma más segura en el borde de la mesa. —Está casi allí. —¿No es suficiente. masajeando su erección a través de sus pantalones. y su cuerpo se tensó 180 . y separó sus piernas. y la conexión entre su lengua caliente y el postre frío en su piel hizo a Sophie suspirar de placer. Lamió cada uno de sus pezones hasta dejarlos limpios. consciente de que no lo sería. creo que tiene que ser más dulce —dijo. Sus cálidas manos abarcaron su cintura y la desplazaron hacia atrás sobre la mesa. aun verdad? —preguntó. y deslizó la cremallera de su vestido. —Déjame ver. Ésta deslizó la punta de su lengua para saborearlo. y en un rápido movimiento tiró todo el contenido de la mesa en el piso. —Llegó detrás de ella. Sacudió la cabeza. asediada por la lujuria desenfrenada en sus ojos cuando se enderezó. —Hmm… —Lucien sumergió su dedo en el postre y lo limpió en el labio inferior de Sophie. Se movió más cerca entre sus piernas. más aún cuando un segundo o dos más tarde Lucien prescindió de sus bragas. —Con esta ayuda.—Sabes. Era frío y suave por debajo de su trasero. Todo excepto su pannacotta. Sophie sabía muy bien hacia dónde se dirigía. su boca sobre la de ella. Sus ojos vagaron por su cuerpo. Cayó en el suelo. dejando a Sophie escandalosamente encendida y vestida sólo con su ropa interior y zapatos de tacón de gamuza negro. triste. —No del todo. y su cuerpo tembló de anticipación. ¿qué te parece? Levantó una ceja en aprobación. —Debes decirle a la cocinera que añada un poco más de azúcar — dijo. —¿Y bien? —susurró. Se mordió el labio mientras los dedos de él se sumergieron en el postre.

Se corrió casi tan pronto como golpeó dentro de ella. Lucien. el cambio de juguetón a mortalmente serio la hizo casi venirse en el acto. lamiendo. Lucien arrojó un leño al fuego y se sentó al lado de Sophie. La atrajo hacia el borde de la mesa y se desabrochó los pantalones.por la sorpresa erótica mientras untaba la crema fría entre sus piernas. —Pruébame. —Dilo de nuevo. Su pulgar masajeó la crema dentro de su hueso púbico. y él gloriosamente duro. apoyando su codo y la otra extendida. Sophie se dejó caer sobre la fría mesa y se llevó las manos a sus mejillas sonrojadas. con la espalda apoyada en el sofá. a un susurro de distancia de su clítoris. por lo que pudo deslizar sus pies en la alfombra de piel de oveja. —Por favor. Chupando. y luego empujó su polla en su interior. —Se encontraba a medio camino de rogar. Su espalda con curvas doradas y sensuales resplandeciendo de color ámbar por las llamas. Éste dejó caer su cabeza. Su lengua y labios se hallaban sobre su sexo. El estómago de Sophie giró mientras observaba la transferencia de crema de su cuerpo a su lengua. una capa de remolinos de pico grueso que cubría su modestia en la manera más lujuriosa posible. y Lucien se corrió segundos después. Pruébame. más cerca del orgasmo con cada golpe de su lengua. sin necesidad de preámbulos. —¿Mejor? Su mano se extendió sobre su estómago. y la mitad de una sonrisa arrogante apareció en los labios de Lucien. húmeda y lista. rápido y sucio. fue demasiado intenso como para durar más que unos momentos. —Es jodidamente delicioso. pero eran fácilmente los momentos más sensuales de la vida de Sophie. lentamente arrastró su lengua por toda la longitud de su sexo. Estaba caliente. una pierna doblada por delante. Se detuvo un momento para admirar su obra. los gestos típicos de su timidez a pesar de que había dejado que la follara hasta dejarla sin sentido en la mesa de comedor. Se puso sus bragas de nuevo y medio abotonado la camisa de él sobre su cuerpo después de la cena. y cuando por fin dejó caer su cabeza y la devoro. lamiendo hasta dejarla limpia. 181 .

y la única por la que la trajo con él en este viaje a Noruega. Sin embargo. y esto sólo había sido cosa de una semana. con los ojos fijos en las llamas. Se inclinó hacia atrás y se volvió hacia él. Ella inclinó la cabeza hacia adelante un poco para sacar el máximo provecho de sus acciones. retorciendo un mechón de su cabello ligeramente alrededor de su dedo. y besó sus mejillas cremosas que parecían gemelas manzanas rosadas. No seguro de si ella se refería a su tiempo juntos o a su matrimonio. La involuntaria mezcla de inocencia y sensualidad de Sophie Black era una combinación letal que lo ponía duro cada vez que la miraba. —Sólo deseo poder presionar el botón de pausa. Brillaba. y luego suspiró y rodó los hombros. todo eso podía esperar para otro día. Ahora quería desaparecer esas sombras y rápido. Sombras opacaron el brillo de sus ojos. Solo triste porque este sea el fin. Personalmente. —Eres bienvenida en cualquier momento. Su pene se movió en sus vaqueros. Lucien. Sus mundos eran polos opuestos. pero con Sophie aquí el viaje se convirtió de una obligación instintiva a un paseo de mucho placer adulto. no hay que irnos hasta en unas horas. —Gracias por traerme aquí. creo que hablar está sobrevalorado. le estoy temiendo al mañana. —Se inclinó hacia delante y pasó un dedo en la piel expuesta por la profunda abertura de su camisa de cuello en V—. —Como yo lo veo. Metió la mano bajo el peso de su cabello para darle masajes a la parte posterior de su cuello. O ambas cosas. los dos sabían que no iban a volver aquí después de esta noche. Era un poco después de las diez—. y no estoy pensando en dormir. podemos pasar la noche hablando o podemos haciendo otra cosa. Fue la razón principal por la que le dio el trabajo. De todos modos. —Sus ojos se encontraban redondos y serios. —Sus rasgos eran un perfil de melancolía—. Sra. Black. complacido por la sonrisa amable que curvó sus labios mientras miraba el reloj. —Creo que sí. Sus párpados se cerraron y sus labios carnosos se abrieron con un suave suspiro. Todo en ella hablaba de bondad y salubridad. —Prefiero el botón de rebobinado —dijo Lucien. y él disfrutaba. lo cual hacía que desabrochar sus inhibiciones fuera aún más adictivo. Ella tomó un sorbo generoso de brandy y asintió.—¿Estás bien? —murmuró. 182 . La última carta de su padre le trajo aquí con tanta seguridad como si hubiera tirado de una cadena invisible.

Un pequeño suspiro de placer escapó de su garganta mientras ella inclinaba la cabeza hacia atrás y lo dejaba guiarla y no pudo resistir la tentación de deslizar su mano dentro de su. comprometida a memorizar los planos suaves y las curvas tensas. Las manos de Lucien recorrieron la espalda de Sophie de nuevo para moldear su trasero mientras ella llevaba a cabo su propia exploración de su espalda.Se inclinó. Podía sentir su erección presionando entre sus piernas. y ella se estremeció con las expectativas cuando él presionó sus hombros. Sabía a miel mezclada con brandy. Uno por uno. Sophie se arqueó. hacía que su polla doliera. pero sabía que el lobo solitario y depredador dormía bajo sus manos mientras acariciaba sus hombros. separadas sólo por mezclilla y seda. para abrir más su boca. Sus manos recorrieron su espina dorsal y se enroscaron en su cabello. Mantuvo sus pechos en sus manos. Su cuerpo se encontraba lleno de deseo sensual. echando la cabeza hacia atrás para dejar al descubierto su garganta al camino de besos que le dejaba. deslizó sus brazos alrededor de él y cerró los ojos. Duro contra suave. encontrándolo firme y caliente por el fuego. abrió los botones de la camisa. y su boca se abrió como una flor cuando la cubrió con la suya. luego bajó su rostro hacia ellos y respiró profundamente. Su lengua sin prisas exploró su boca mientras la otra mano se deslizo plana en la parte posterior de su pelo. Cuando la arrastró a horcajadas sobre su regazo sus pechos se aplastaron contra su abdomen desnudo. su lengua en sus pezones. El toque de su lengua sobre la de él. Tenue música sonaba de fondo. tenía sus manos moviéndose en su cabello para atraerla más cerca. para dejarlo beber más profundamente. la sombra de su barba cosquilleando deliciosamente contra la parte inferior de sus pechos. El cabello de él se deslizó entre sus dedos. El pezón instantáneamente cambio de terciopelo suave a un pico rígido cuando rozó con el pulgar lentamente sobre él. y lo único que podía pensar era en el aquí y ahora. y estaba satisfecho por dejarla sin aliento y por el arco fraccional de su espalda. Desnuda. su beso envió a sus sentidos tambaleándose. y cuando volvió a reclamar su boca. camisa para acariciar la suavidad de su pecho mientras su lengua se deslizaba sobre él. Era tan minucioso. Cristo. ahora. aparte de sus bragas. No podía verlo. 183 . codiciosa de su boca sobre ella. tarde en la noche. e iba a tomar su dulce tiempo satisfaciéndola esta noche Sophie sintió su pezón crecer en la mano de Lucien mientras cada fibra respondía a sus caricias. relajados sonidos que evocaban imágenes borrosas de clandestinos bares parisinos.

Movió sus bragas a un lado con sus dedos y Sophie tuvo que contener el orgasmo que se cernía listo para que él lo reclamara. todo al mismo tiempo. y su pene saltó de sus confines. Sí. —Sólo un poco. con el corazón aún palpitante. —¿Dónde? —Pellizcó su pezón—. podía sentir su lengua explorándola a través del material. Oh. Sophie nunca había conocido a un hombre tan generoso.. Él gimió bajo y le acarició la cara con las manos mientras ella desabrochaba sus botones.. Princesa? —Sus dedos quemaron contra su sexo caliente y masajeando a través de la seda frágil. Era más insistente ahora. Después de la semana que habían pasado juntos. pero el lento e insistente movimiento de su lengua por su sexo estaba más allá de lo electrizante. El sexo con Lucien era un cruce entre una película excesivamente romántica y una porno muy sucia. como sabía que estaría. ¿Aquí? —Pasó el dedo por el vientre—. un abrazo de amantes relajados y cómodos. sí. Parecía que se calentaba. su ternura abrumo sus esfuerzos para mantenerlo por más tiempo. ¿O aquí? —Trazó una línea a través del borde superior de su ropa interior. Se encontraba desnudo bajo sus vaqueros. Levantó sus caderas y la sorprendió deslizándose hacia abajo para acostarse sobre su espalda debajo de ella. con la mano hacia atrás en su entrepierna. era gentil como una pluma y eróticamente indecente.. sí. Sus rodillas dobladas fueron el soporte de las de ella. Él le dio un beso a través de los felices y largos temblores. y cuando cumplió su deseo y besó su clítoris. acariciándola entre sus piernas. —Se rió con voz temblorosa.. Caliente. él era muy. Sophie sabía que no eran solo palabras vacías. —Es lo que me provocas. rígido y rogando por su atención. y justo en ese momento podía sentir su intensa erección presionando contra la base de su espalda. mientras ésta se apoyaba contra su pecho. —Tú no pareces tan relajado. Quería que durara. y luego se deslizó de debajo de ella y la arrastró hasta sentarla entre sus piernas. húmedo. —¿O quieres que te bese aquí. —Levantó el cabello sobre un hombro y la besó en la base de su cuello. muy bueno. Sophie empujó sus vaqueros lejos y lo rodeó con 184 . su boca sobre la de él. grueso. calentándola a ella. y oh Dios. Extendió una mano detrás de ella y cubrió su entrepierna aun con ropa. Deslizó sus bragas y se deslizó hacia él. Quería su boca por todas partes. —¿Más relajada ahora? —Podía sentir su sonrisa contra su oído mientras cruzaba sus brazos sobre su cuerpo y sostuvo sus pechos en sus manos.—¿Bésame toda la noche? —Hundió sus dientes completamente en su labio inferior.

le echó los brazos al cuello y lo apretó contra su pecho. Más allá de lo hermosa. Sophie miró la cara de Lucien mientras se corría. rozando la cabeza de su pene en su clítoris. mierda. —Di eso de nuevo. podía sentir el pesado subir y bajar de su pecho contra sus senos. La beso con fuerza sus labios. Sophie se rió suavemente en su boca. —Mierda. Suspiró con placer. y Sophie sabía que sería un recuerdo que se quedaría con ella para siempre.. Sus manos se extendían por su cintura. Ella besó sus párpados cerrados y la piel sensible debajo de su oído mientras palmeaba su longitud. Puso su mano en su mandíbula. Estaba dorada y esculpida en la luz del fuego. Era exquisito. —Lucien repitió eso como un mantra. De todas las emociones que Lucien Knight despertó en ella en los últimos días. sosteniéndolo tan profundo en su cuerpo como le era posible. y luego la tiró a su regazo. su rostro era de concentración erótica mientras Sophie dictaba el ritmo lento del sexo.su mano entre sus cuerpos. —Jesús. 185 . Sophie. Puso su mano en su mejilla y él se giró y le dio un tierno beso contra su palma. Entonces. y ella buscó en el bolsillo. aumentando su velocidad un poco y consiguiendo un retaso de la mirada de placer casi agónica en su rostro—. totalmente perdidos.. Vio que sus dientes se apretaron y cuando abrió los ojos de color gris azulado.. y podía sentirlo cómo se aferraba a su control mientras se meneaba sobre él. Beso su cuello cuando él echó la cabeza hacia atrás y lamió sus pezones cuando ella ahuecó su columna vertebral. Completamente conectados. que se hallaba fuera de lugar con el dios del sexo seguro de sí mismo que por lo general el mundo veía. sin embargo. sujetándole la cadera cuando llegó a su clímax con un estremecimiento que sacudió todo su cuerpo. Se levantó y empaló a sí misma en cada centímetro de su glorioso pene. Sus dedos golpeaban su espalda para curvarse sobre los hombros. sabiendo muy bien que no iba a ser capaz de aguantar más. Se hallaba tan listo. instintivamente. —Siéntate en mí. Lujuria oscureció sus ojos azules y tensó la mandíbula. y profundamente erótico. Él lo abrió y se lo coloco a sí mismo. mientras aumentaba el ritmo. En mis vaqueros —murmuró. se encontraba duro como el hierro y sin prisas en su búsqueda de hacer que el momento durara para los dos. —¿Condón? —jadeó. lo único que no esperaba sentir era protección. —Siéntate en mí. vio la vulnerabilidad pura allí....

parecía muy cercano a la perfección. Usó su cuerpo para darle placer y en sus brazos encontró mucho más que la liberación física. De alguna manera. anclado en el cuerpo desnudo de Sophie con el calor del fuego en su piel. Algún tiempo justo después de la una. El mundo parecía un lugar bastante sombrío de pie en la tumba fría esa tarde. Dedos entrelazados. 186 . pero ahora mismo. Sophie giró las cartas. Como una mariposa de su crisálida. Corazones lastimados.Lucien soltó un profundo suspiro mientras su orgasmo disminuía. Miembros enredados. Mejillas humedecidas. ella emergió aún más brillante y más fascinante de lo que imaginó. Nunca había sentido nada igual como el orgasmo que ella le dio. y entre despierto y dormido en alguna parte. Sophie se movió debajo de él otra vez. ni durante los años él compartió con demasiadas hermosas amantes que habían cumplido.

dale la vuelta a este avión. reproduciendo las posibles formas en que el día podría desarrollarse. Levantó la vista cuando él se abrochó el cinturón en el asiento junto a ella. Se sintió como cristal en sus manos. —¿Todo listo? —preguntó. Ahora que todo había terminado y el tiempo de seguir adelante con el asunto desastroso de la vida real y los maridos que engañan y los matrimonios rotos. mientras rodaba para despegar.tesares Corregido por NnancyC S ophie se acomodó en el sillón reclinable de cuero en el jet de Lucien. —Lista para irme —murmuró. Hubo una torpeza en su tono y una mirada imparcial en sus ojos. Era un país que nunca imaginó que incluso iba a ver. Había sido rampante y grosero en la mesa del comedor. cayó completamente 187 . no quiero ir a casa? Esto siempre fue un trato de una semana.32 Traducido por aa. no estoy lista? ¿No. Sophie cerró los ojos y tragó el nudo que le subió a la garganta cuando el avión despegó del suelo noruego. Ya podía sentir el abismo entre ellos ampliándose mientras la realidad se entrometía en su interludio. ¿Dónde iba a estar cuando anochezca? Si sólo pudiera retroceder el reloj y vivir la última noche una y otra vez. ¿Qué otra opción tenía? ¿No. y más tarde fue tierno porque ella había necesitado que lo fuera. Su estómago se revolvió con temor. ¿O se imaginaba esas cosas en él porque ella las sentía? Con cada minuto que pasaba se sentía más como la antigua Sophie. El cielo de terciopelo negro de la madrugada discordaba con el color de su estado de ánimo. su mente ya a cientos de kilómetros por delante de Londres. Lucien le quitó el aliento tantas veces que era un milagro que aún estuviera en pie. como si se deslizara de nuevo en su antigua piel opaca después de una semana de prestada cubierta de oro pulido. pero en pocos días.

no puedo seguir trabajando para ti después de esto. pero no estaba tan segura. Obviamente. ¿Estaría? ¿Podría haber resistido a Lucien si hubiera sido completamente feliz con Dan? Le habría gustado decir que sí. —No vas a estar desempleada. forzando sus ojos para encontrarse con los suyos. me voy a casa. pensó Sophie. —Estoy bien. No somos niños. Podemos separar el trabajo del juego. no después de esto. Se trataba de la estela de destrucción que estaba a punto de causar en su propia vida. 188 . inexpresivo. Y ya no puedo trabajar para ti. —No seas ridículo. Sólo triste de irme. ¿Estarías aquí si te hubiera tratado correctamente? Sophie miró y estudió su anillo de bodas. Lucien. y estoy probablemente a punto de dejar a mi marido. posiblemente sin hogar y sin empleo. Alpes eminentes y cielos místicos se habían grabados en ella para siempre. cuando él es el único que ha estado tirándose a otra persona por meses? Pero por mucho que tuviera un punto. —Hoy vas a estar bien. Se trataba de ella. entonces. —Lo miró fijamente. —¿Por qué debes ser la de la fibra de moral. Al final de hoy lo más probable es que estaré soltera. al igual que el grande y hermoso vikingo a su lado ahora. —Dime una cosa. Él extendió la mano y la sostuvo por los hombros. Dedos calientes cubrieron los suyos. pero sus ojos eran suaves y preocupados. —Lucien. ¿Cómo podía pensar que era sostenible para ella continuar como su asistente personal?—. Fue una gran pregunta. también. Sus vistas panorámicas. no era sólo acerca de Dan. Lucien negó con la cabeza. de verdad. y abrió los ojos. Asintió. Tienes un trabajo. No creo que pueda hacerle frente. —¿Por qué no? No nos hemos mentido el uno al otro o hecho algunas falsas promesas. —¿Lo estaré? —Lo miró a los ojos con los suyos mientras el pánico se levantó en su pecho—. —Me siento tan culpable. Sophie.bajo su hechizo. —No es demasiado tarde para que me encargue —dijo Lucien. Después de una semana en la empresa no estaba bajo ninguna ilusión sobre el poder de su encanto.

Sophie se estremeció. Guau. Realmente era tan helado como la tierra
que acababan de dejar atrás. Tan analítico, tan libre de vínculos
emocionales.
—No soy como tú, Lucien. No puedo separar perfectamente mi vida
en el trabajo y el sexo. —Se encogió de hombros—. No soy un hombre,
supongo.
Algo en sus palabras traspasaron a través del hielo. Lo vio en el
estrechamiento de sus ojos y la rigidez repentina en su mandíbula.
—No me añadas a los gustos de tu marido, Sophie. Sí, me gusta el
sexo, pero soy honesto acerca de lo que hago, y con quien lo hago. No
corro en torno a puertas cerradas para conseguir mis puntapiés de
lastimar a las personas que profeso amar.
Vaya. ¿De dónde vino eso?
—Amar. —Repitió la palabra distraída, como si nunca la hubiera
oído antes. Era algo que ella sentía que conocía muy poco en eso días.
—Sí, amar. Esa cosa no causa nada más que miseria y angustia,
luego hace que las personas engorden demasiado con helado y se corten el
pelo de forma poco aconsejable cuando las cosas van mal.
esto?

Ouch. Ahora ella estaba alerta de nuevo. ¿Qué demonios ocultaba

—¿Nunca has estado enamorado, Lucien? ¿Nunca has querido tanto
a alguien que tu corazón ruge cuando estás con ella, y todos los huesos de
tu cuerpo sufren por su ausencia?
—No.
—¿Eso es todo? ¿Simplemente, no?
—¿Qué esperabas? —Se encogió de hombros y extendió las manos
hacia los lados—. ¿Alguna triste historia de mi pobre corazón roto? Lo
siento, princesa.
Sophie se encogió de hombros ante el vacío. Se las arregló para
convertir su expresión de cariño en una burla, una vez más. —No lo sé. No
sé. Yo sólo...
—No necesito etiquetar mis sentimientos como el amor, o encadenar
a una mujer a mí sólo por el bien de una jodida fiesta y una pieza sin
sentido de basura. —Él miró su anillo de bodas y ella lo cubrió
instintivamente. Nunca había salido de su dedo desde el día que Dan lo
deslizó en su lugar, y por muy falso que parecía en este momento, la idea
de quitárselo se sentía como eliminar una parte de sí misma. Al igual que
toda su identidad siendo descartada con un bisturí.

189

—No digas eso. —A la defensiva tocó el anillo de oro en su dedo
anular.
—¿Por qué no? ¿Por qué la verdad duele? —La boca de Lucien se
torció con disgusto—. Apuesto a que tu marido se lo quita cuando se folla
a su amante.
Sophie sintió las palabras aterrizar como golpes. —¿Tienes que ser
tan contundente? —le lanzó en respuesta.
—Sí. Sí, lo tengo que ser. Porque si no lo soy, volverás ahí y
escucharás sus trivialidades y mentiras.
—Pero ¿no es mi elección? ¿Por qué te importa lo que hago, Lucien?
Lucien golpeó el brazo de su asiento con ira y frustración. —¿Por qué
haces esto ahora, Sophie? ¿Por qué estás dudando de todas las cosas que
has dicho y sentido esta semana?
Sophie suspiró profundamente. —Porque esto es mi vida de la que
estamos hablando, Lucien, no un episodio de algún reality show de la TV.
Tengo que escucharlo, por lo menos escuchar su versión de la historia.
—¿Su versión de la historia? —La risa de Lucien no tenía ningún
sentido del humor—. ¿Esa es la parte en la que cae de rodillas y lo
perdonas? —La miró intensamente, y Sophie lo miró de vuelta, notando la
forma en que su garganta se movió al tragar duro—. Te voy a mostrar su
lado de la jodida historia.
Agarró su portátil, la abrió, y después de unos cuantas claves, puso
la pantalla hacia Sophie, que se encontró a sí misma mirando a una serie
de fotografías. Entrecerró los ojos, tratando de dar sentido a las imágenes
frente a ella. Pero no tenían ningún sentido. No aquí, no en la
computadora de Lucien, no en el avión privado de Lucien.
Su marido, en un aeropuerto con su amante.
Dan riendo en un bar, envuelto sobre de su amante.
Una vez más en un balcón, su amante desnuda envuelta alrededor
de él.
No llevaba su anillo de bodas.
Sophie no podía respirar, sus pulmones de repente demasiado
apretados.
Incapaz de apartar los ojos de la pantalla, con las manos en las
mejillas en conmoción. Después de los días que sólo había pasado con
Lucien, que perdió su derecho a jugar a la víctima, aún así su corazón se
rompió en un millón de pedazos al ver los brazos de Dan envueltos
alrededor de otra mujer. Quería llegar al interior de la pantalla y tocar su

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sonrisa, girar la cabeza lejos de esa mujer y hacerlo mirar en su dirección
en su lugar.
Aquellos eran los brazos en los que había planeado pasar el resto de
su vida y su beso era el único que alguna vez había deseado en los labios.
Las lágrimas le humedecieron las mejillas, y un gran sollozo se
arrancó de su cuerpo. Saber sobre el romance de Dan era una cosa. Tener
imágenes de ello para siempre grabados en las retinas era otra. Dejó caer
el rostro entre las manos y lloró a lágrima viva.

Lucien cerró la pantalla poco a poco y colocó la portátil sobre la
mesa junto a él. Ver a Sophie llorar era insoportable. Su único instinto era
extender los brazos y sostenerla. —Sophie... Princesa... Lo siento mucho.
—Ella se estremeció cuando la tocó, y la mirada en sus ojos cuando
levantó la cabeza lo dejó helado hasta los huesos.
—¿Lo sientes? ¿Por cuál parte lo sientes, exactamente, Lucien? ¿La
parte donde acosaste a mi marido, o la parte en donde utilizaste mis
problemas maritales para llevarme a la cama? Cristo, debes pensar que
soy tan estúpida. —Sus palabras salieron en un revoltijo de lágrimas y
respiración inestable, pero la ira sostuvo su figura erguida—. Planeaste
esto. Sabías que Dan me engañaba, y viste la oportunidad de tomar algo
que no era tuyo.
La mente de Lucien luchó por alcanzar el tren de pensamientos de
Sophie. Ella lo entendió todo muy, muy mal.
—Sophie, no. —Se estiró por sus manos, pero ella las retiró lejos—.
Eso no es lo que pasó...
—¿En serio? Porque eso es exactamente lo que parece desde donde
estoy sentada. ¿Por qué, Lucien? —Arrastró las manos con furia en sus
mejillas, manchando de rímel rastros de lágrimas en zig-zag por su cara—.
Ni siquiera te molestes en contestar. No eres mejor que Dan. Eres peor, de
hecho, porque eres un jodido mojigato con ello. —Los labios de Sophie se
curvaron—. ¿Eso es lo tuyo? ¿Lucien Knight, seductor Vikingo honorable,
listo para lanzarse en picada a rescatar a las doncellas en peligro? ¿Eso es
todo? —Sus puños se apretaron con tanta fuerza que sus nudillos
brillaban blancos—. ¿Lo es?

191

—Sí. Porque soy un Thor habitual. —El intento de Lucien de
frivolidad cayó en un saco roto. Hizo una pausa y suspiró—. Sólo quería
hacer lo mejor para ti, Sophie.
Su amarga carcajada resonó por toda la cabina.
—Bueno, ¿adivina qué? No necesitaba tu versión jodida de un
cuento de hadas para salvarme.
La desolación se instaló sobre sus hombros como una barra de
pesas. No podía decirle la verdad. No podía decir que algo en sus frágiles,
respuestas defensivas alrededor de su marido en la entrevista había
sonado las alarmas en su cabeza, o que había estado operando por puro
instinto cuando había dado la orden de tener a Daniel Black investigado.
No podía contarle que ella le dio mucho más de lo que negoció durante la
semana pasada, o que le cambió la vida tanto como él cambió la suya.
Así que se encogió de hombros en su lugar, refugiándose en su
habitual porte frío. —Es mejor que sepas. Lo mejor es que sostengas todas
las cartas.
—¿Mejor? —Saltó del asiento, alejándose de él—. ¿Mejor? —Su voz
tembló cuando abrió la puerta del dormitorio—. Vete a la mierda, Lucien.
No necesito lecciones de amor de alguien que no sabe nada de ello.

192

Ella había sido un tonto premio por permitirle halagarle en la cama. el dolor fresco del engaño de Lucien dolía como el infierno en la cima de todo. —La voz de Lucien era baja y estaba llena de pesar—. La última cosa que quería era una audiencia. Él la había usado. Todo lo que había llegado a pensar que sabía sobre Lucien había sido incorrecto. realmente lo siento. había repasado los eventos de la última semana una y otra vez en su mente. y afortunadamente la calle parecía invitar en sí misma a una mañana de domingo de quedarse en la cama. Era un poco antes de las diez. Tumbada acurrucada en la cama. Ahora. las cortinas cerradas resueltamente contra la mañana inevitablemente gris.33 Traducido por CrisCras Corregido por Melii S ophie se quedó mirando fijamente por la ventana cuando Lucien detuvo su coche en el exterior de su casa. Ella cerró los ojos contra sus palabras vacías. de las cosas que había permitido que sucedieran. Después de que ella hubiera visto las fotos de Dan con su amante. —Sophie. ¿Cómo podía haber esperado él que esas fotos hicieran otra cosa más que herirla? Excepto que no era solo las fotografías de Dan lo que dolía. había estado atrapada. La última parte del vuelo a casa había sido infernal. No tenía ni idea de qué decirle. Molestarte era lo último que quería hacer. Cualquier vestigio de autoestima al que hubiera logrado aferrarse se había disuelto ante la idea de lo fácilmente que había sido corrompida. Parecía de algún modo desconocido y siniestro. en lugar del paraíso que solía ser. todo lo que quería hacer era huir y gritar: en cambio. La había identificado como un objetivo vulnerable y se había aprovechado de ella para sus propios juegos sexuales. Sophie estaba agradecida. Lucien en su Aston Martin destacaba como un faro parpadeando entre el paisaje suburbano de hombres barrigones paseando a sus perros con berlinas familiares aparcadas en su caminos de entrada. —Pensé que te ayudaría. 193 .

Hice esto para hacerle daño a mi marido. Porque no tenían sentido—. Siento haber puesto mis ojos sobre ti. 194 . Simplemente fuiste tú. no lo es. Lucien la miró con ojos sombríos. —Su voz se quebró e indeseadas lágrimas frescas cayeron por sus mejillas—. Él podría incluso amarla. —Eso es una mentira y tú lo sabes —dijo en voz baja. pero no podía mantenerla firme—. Ni más ni menos. Sophie. Sra. pero las manos de él se cerraron alrededor de las suyas. Lo que yo he hecho es mucho. —Negó con la cabeza con disgusto—. Dime. —Cometí un error. Black. Joderme. Como si no fuera lo suficientemente malo que mi marido tenga una aventura. no en ninguna de las maneras que importan. —Sophie oyó el temblor en su voz. dándoles vueltas en su mente. su piel dorada más pálida de lo que ella lo había visto nunca. —Lo creas o no. —Tú no hiciste esto por venganza. y necesitas a alguien que te lo recuerde. He permitido que un desconocido frío y calculador me folle por venganza. pero no lo lamento ni un poco por tener sexo contigo. Ella se quedó inmóvil porque él no le dejó otra opción. por favor —porque me estoy muriendo por saber—. realmente lamento mostrarte esas fotos. eres mucho mejor que… —No me digas lo que soy. Lucien? Al menos Dan parece como si tuviera sentimientos por ella. por todo lo que yo sé.—¿Ayudarme? —Ella repitió sus palabras lentamente. Lucien? ¿No crees que saber que había estado viendo a alguien más dolía lo suficiente ya? Él suspiró pesadamente y se pasó las manos por la cara. —¿Y sabes que lo hace incluso peor. no me conoces en absoluto. Eres malditamente hermosa. más bien. ¿cómo pensaste que mostrarme imágenes de mi marido con su amante me ayudaría. ¿Por qué embellecerlo? Me viste como una presa fácil y yo te vi como una forma de conseguir mi propio objetivo. —No. Podría haber sido cualquiera. sus manos la sujetaban como un torno. —No. Soy tan mala como él. mucho peor. Una amarga risa resonó a través de su pecho. Ella extendió la mano hacia la puerta. —Está bien. Sophie Black. Lucien —le cortó—. —Se ahogó con las palabras—. En realidad. yo cometí el error. Ahora me gustaría hacerlo a mí. y lo siento. Ahora yo he perdido la única ventaja que tenía. Ya has hablado.

permíteme adivinar… ¿Se suponía que yo tengo que ir a casa y romper con Dan. pero sus ojos exigían los de ella. No. héroe. no lo pensaste. Estaba allí. Sophie. Te vi brillar. supongo. —Tenías tristeza escrito por todo tu rostro la primera vez que entraste en mi oficina —dijo suavemente—. De repente estaba cansada más allá de la resistencia. ¿Cómo hacía eso? La sinceridad salía con tanta facilidad de él. Su cruda honestidad derritió su ira y la dejó indefensa. Las has hecho diez veces peor. ¿Cómo exactamente se supone que terminará esto. pero después de esta mañana no tenía forma de saber si era solo un mentiroso malditamente bueno. Quería alejarla. ¿Cómo podía alguien tan devastadoramente sexy y masculino ser tan infantil? —¿Y luego qué? ¿Estabas planeando caer de rodillas y declararme amor verdadero? —Sophie vio su mandíbula endurecerse y sus ojos parpadear—. No has mejorado las cosas. —¿Puedes decirme que no disfrutaste de todas las cosas que hicimos? Porque sé la verdad.Sophie lo miró a los ojos en silencio. No le quería cerca de ella. Le quería cerca de ella. Así que. Lo vio estremecerse y trató de apartar las manos. —Sus masajes con los pulgares la estaban volviendo loca—. deslizándose sobre los puntos donde latía el pulso de sus muñecas. Lucien? Él suspiró y sacudió la cabeza. Vi alegría y vi belleza. —Lo sé porque vi tus ojos. y su cuerpo orientado hacia el de ella estaba rígido como una piedra. Ella quería bajar la mirada. en medio de las cosas más locas y más dulces que Sophie había oído jamás. y Sophie se puso rígida. —Entonces. Lucien tenía una forma de mirarla que la hacía querer volver a caer en sus brazos otra vez. Fiera frustración volvió sus iris azules en un color ahumado. para que tu después sigas adelante rescatando a la próxima esposa despechada? —El pulso era 195 . pero él mantuvo su agarre. y le dolía el corazón con tristeza. ¿pero no era exactamente ese el objetivo de sus inteligentes palabras? ¿Para enredarla y luego convertirla en una tonta? —Noticia de última hora. Él inclinó más cerca. Los vi cada vez que te venías. y no vi tristeza nunca más. —Pensé que podría follarte para hacerte feliz. Solo sus pulgares se movían.

el caballero no rescataba a la princesa y luego se la devolvía directamente al príncipe malvado. La había jodido. —¿Te llamo más tarde? —Extendió una mano sin esperanza y tocó la manga de su abrigo rojo cereza. Lucien —susurró—. No había nada que él pudiera ofrecer a modo de —Crece. —No puedo. pero cabeza con simplemente justificación. ¿Se supone que voy a trabajar el lunes como si nada hubiera sucedido? Ella miró por la ventana hacia la lluvia que salpicaba. Sus mejillas no tenían color y sus ojos se llenaron de un pesar tan profundo que le dolió mirarla. La vida no es así. Él también se bajó del coche. Lucien. Yo te estoy dejando. En todas las historias que había amado de niña. Él pasó sus dedos por su mejilla. —No quiero dejarte así. Lucien mirarlo. Habría dado cualquier cosa por volver atrás y cambiar las últimas horas. ¿En qué demonios había estado pensando? Nunca debería haberle mostrado esas fotografías. incapaz de contener el borde de urgencia de su voz.evidente en la mejilla apretada de Lucien—. —Intentó otra vez. No podía culparla. Lucien no intentó aferrarse a las manos de Sophie cuando ella las liberó de las suyas y abrió la puerta. solo para saber que se las había arreglado para atravesar lo que tuviera que afrontar ahora con Dan. Vio cómo los ojos de Sophie eran atraídos hacia la puerta principal. Sabes que no puedo. Ella negó con la cabeza. —Su voz se estabilizó mientras le cogía la bolsa y daba un paso atrás—. —Ven a trabajar mañana. Lucien se pasó las manos por el pelo mientras la veía irse. Estaba obviamente desesperada por alejarse de él. abrió la boca para responder cuando ella se volvió para luego pareció cambiar de opinión y simplemente sacudió la un medio encogimiento de hombros resignado. Él realmente no había pensado en esta cosa del cuento de hadas. Necesitaba verla pronto. Fue así. húmeda por las lágrimas y la lluvia. una fría llovizna humedeciéndole el rostro mientras sacaba su bolso del maletero. El dolor en los 196 . —No me estás dejando. pasándose el dorso de las manos por los ojos.

Golpeó los puños con fuerza sobre el volante mientras se subía de nuevo al asiento del conductor. 197 . Un pesado suspiro escapó de él mientras la observaba cerrar la puerta con decisión. Sophie había sido golpeada y rota antes incluso de dar un paso en el ring. Ahora sabía cómo debía de verse el rostro de su madre cuando encontró a su padre inclinado sobre su secretaria. Él había tenido la intención de enviarla a la batalla lista para despedazar al idiota de su marido. se había sentido como un bastardo viendo a Sophie derrumbarse.ojos de Sophie cuando había sido confrontada con la verdad tecnicolor casi había arrancado su corazón de su cuerpo. y era todo por su culpa. No estaba preparada para la batalla. pero su charla de energía había fracasado gravemente. Ella había cruzado de nuevo a su propio mundo.

Se detuvo en la sala de estar para estudiar la fotografía de ellos tomada el día de su boda. No era la mejor foto de Sophie. Mirándola ahora. siendo otorgada a otra mujer. dejó caer su bolsa al final de la cama pulcramente hecha y se sentó torpemente a su lado. Recordó la primera vez que ella y Dan habían visto la casa. Se enamoraron de ella en el momento que cruzaron la puerta. De todas las habitaciones de la casa. Había estado más allá de su modesto presupuesto. pero le había otorgado un lugar de honor porque había capturado una sonrisa de pura alegría en el rostro de Dan. ¿Había traído Dan a esa mujer aquí alguna vez? ¿Habían hecho el amor en su cama? Sophie se puso de pie ante la desagradable idea y desabotonó su abrigo color rojo cereza lentamente. esta se sentía con mucho la más premonitoria. la verdad. luego abrió la cremallera de su bolsa. pero podían convertirla en el nido perfecto para los dos —o tres. 198 . ¿En serio fue hace menos de veinticuatro horas? Se sentía como toda una vida. seguía usando su abrigo y cargando su bolso de fin de semana con el aire de un huésped de hotel. No era la más grande o la más llamativa. le había dicho Dan sonriendo al agente inmobiliario. llegado el momento—. todo lo que podía ver era la misma sonrisa en una foto diferente.34 Traducido por CrisCras Corregido por Melii S ophie caminó a través de las frías y silenciosas habitaciones de su casa. Necesitaba desempacar. seis meses antes de su boda. Sophie agarró el vestido sin aliento por el recuerdo de la última noche en el comedor de Lucien. La encimera de mármol negro en la cocina estaba fría bajo sus dedos. para quitar a Noruega y a Lucien Knight de su ropa y de su mente. Tenía que ser lavado en seco para quitar las manchas de color crema panacotta que destacaban crudamente contra la seda negra. pero Dan se lo gastó todo para conseguirla porque a Sophie le encantaba. En el dormitorio. Sacudió su mejor vestido y lo sostuvo contra ella.

La pesada bellota de plata. vintage. Mientras suspiraba y doblaba de nuevo el tejido para devolverlos a su caja. Sophie respiró fuerte y volvió a sentarse. grabado en color gris plomo en la parte superior. Frunció el ceño y apartó la ropa hacia un lado. Debería esconderla en el fondo de su armario sin mirar dentro. Cogió la pequeña caja de terciopelo dorado. si la muy querida condición de la tela era un indicador. y estaba segura de que lo que fuera que contenía no la ayudaría a sacar a Lucien de su cabeza. Tus tres deseos.Cuando metió la mano en su bolso de nuevo. 9 am del lunes. despojado de sus arco iris y de su brillo por los opresivos cielos de Londres y el humor de Sophie. O incluso mejor. Tal vez Lucien había sido el mago cuyo toque los había traído a la vida. Era más pesada de lo que había esperado. aquí en su ordenada habitación. Un fragmento de encaje negro y seda. Todo parecía tan ordinario. 199 . tan mundano. cremosa e inscrita con la oscura letra de Lucien. yacía en el fondo de su bolsa. luego jadeó suavemente. Debes estar allí. tirarla directamente a la basura. de repente demasiado aburrida y de mal gusto. Sophie supo al instante que alguien había acariciado su contenido lo suficiente como para sostenerla a menudo. algo más ubicado en el fondo captó su atención. gruesa. ¿Qué había dentro? La sacó y la equilibró con cuidado sobre sus rodillas. El consolador de cristal amanecer. sus dedos se toparon contra algo que no había esperado encontrar allí. Algo duro. pero retiró los objetos uno a uno de todos modos. Había una tarjeta. de la longitud de una caja de zapatos. Lucien Sophie sabía exactamente lo que había entre los pliegues del papel de seda. Una caja con el familiar logo de Knight Inc. Una caja negra poco profunda. Abrió la caja. Sus dedos temblaron mientras desprendía el papel de seda negro de gran nitidez de su interior. Suave y gastada.

Sophie simplemente se sentó y recordó. Ella despegó sus dedos y levantó la tapa con bisagras lentamente. Justo cuando pensaba que había descifrado todo de Lucien Knight. minuto por minuto. Puede que siempre te recuerde lo grande que es el mundo. Sophie contuvo las lágrimas que amenazaban con empezar de nuevo mientras miraba la delicada y preciada joya. Cerró el broche de la pulsera alrededor de su muñeca. Cálido y táctil en su palma. Recuerda. Había estado alrededor de su muñeca en la fotografía que había sobre el escritorio de Lucien. pero no estaba sorprendida de encontrarlos allí. La madre de Lucien. segundo por segundo. Pero no era solo la belleza del brazalete lo que la hipnotizaba. Una hoja de papel doblada cayó revoloteando sobre su regazo. Y entonces. Se quedó sin aliento. viendo las pequeñas piedras emitir tonos del arco iris sobre su piel. y por qué Lucien había querido que ella lo tuviera. y que siempre tienes elección. Sophie lo reconoció. Ella dejó el brazalete cuidadosamente de nuevo en su caja y cogió la nota.Sus dedos se curvaron sobre los bordes y la agarró con fuerza. Otra fuerte y hermosa mujer amaba esto mucho. Era impresionante. Pero esto… ¿por qué? Debía de ser precioso para él. O más bien había visto una fotografía de alguien que lo llevaba. Lo había visto una vez antes. Lx Sophie leyó las palabras otra vez y sacudió la cabeza con suavidad. montañas cubiertas de nieve y brillantes fiordos. Recordó vastos cielos caleidoscopio. Los juguetes sexuales habían sido inesperados. como si alguien hubiera llegado y tomado pequeñas manchas del brillante cielo nocturno noruego. él cambiaba completamente y hacía algo tan desvergonzadamente romántico que deseaba que estuviera allí para que ella pudiera mirar en sus ojos y ver la verdad que él no habría sido capaz de ocultar. Princesa. Sophie solo podía preguntarse qué había dentro. 200 . luego vio que dentro de la caja había un delicado brazalete de oro. Cada diamante brillaba con la luz del amanecer mientras lo sostenía a contraluz para estudiarlo. sus eslabones intercalados de vez en cuando con la pequeña cuenta de una joya.

abrió la puerta de la habitación y se dirigió a las escaleras. luego cerró la puerta silenciosamente. Sophie vaciló. su marido. ¿estás allí arriba? Ella fue hasta el armario y rápidamente metió la caja negra en un espacio en el fondo. Ella sabía quién estaba fuera. Dan. sorprendida de que su voz sonara tranquila y clara. sintiéndose expuesta y sola. Perdida en sus pensamientos. sus ojos sobre la familiar espalda del traje de su marido mientras él giraba el pestillo de la puerta. En la esquina roja. Y recordó el oscuro y complejo lobo solitario que dormitaba a través de los hermosos hombros del hombre que se había tomado el tiempo para enseñarle lo grande que es el mundo realmente. Dan abrió la puerta y miró al extraño recostado de brazos cruzados contra el marco de la puerta. —Ya voy —gritó. Era hora de ir a la batalla. Fugazmente. incluso aunque ella sabía que no había estado cerca de una reunión. Ella se quedó sin aliento y rápidamente guardó los tres deseos de Lucien en la caja negra. su amante. 201 . Y fue entonces cuando alguien golpeó la puerta principal con fuerza. Soph.Recordó piel caliente en su espalda y champán frío en la lengua. ella admiró su minuciosidad al recordar llevar traje de negocios. En la esquina azul. no lo necesitamos —dijo irritado. Muy convincente. El hombre al que no había planeado amar en absoluto. —Lo que sea que está vendiendo. Era inevitable. Con una última mirada hacia el brazalete en su muñeca. El hombre al que había planeado amar para siempre. El extraño le miró fijamente y no dijo nada. ¿Realmente amaba a cualquiera de ellos? ¿Cualquiera de ellos la amaba a ella? —¿Sophie? —La urgente voz de Dan llegó por las escaleras—. Sophie se congeló a medio camino bajando las escaleras. Pasos y una maleta arrastrada por el suelo de madera de la sala anunciaban el regreso de Dan. Sophie se estremeció al oír el sonido repentino de la puerta principal al cerrarse de golpe en la planta baja.

Lo sabía con tanta certeza como que el visitante lo impediría. Estuviera lista o no. parecía que los combatientes estaban saliendo de sus esquinas a pesar de todo. —Tragó saliva con fuerza. —Él es Lucien. mirando de un hombre a otro. —Es Lucien Knight.Pasó un largo momento. Rompió el silencio. ¿Se suponía que tenía que hacer de árbitro entre ellos? ¿Cómo podría? Su lealtad estaba dividida entre el hombre con el que se había casado para bien o para mal. Dan volvió sus inquisitivos ojos en su dirección. Segundos pasaron. y el hermoso vikingo que había puesto su mundo del revés. Sophie sintió que Dan estaba a punto de tratar de cerrar la puerta. —Sophie habló suavemente pero con claridad. 202 Fin . —Él no está vendiendo nada. Sophie casi pudo oír el sonido de la campana.

Es un atractivo mundo de placer sin límites y promesas. Lucien Knight. pero ¿puede el ya lastimado corazón de Sophie sobrevivir a sus estrictas reglas sin ataduras? Cuando su esposo regresa con el rabo entre las piernas. ¿Cómo puede escoger entre el hombre al que juró amar para siempre y el hombre al que no había planeado amar en absoluto? Knight #2 203 . Sophie se ve enfrentada a la decisión más difícil de su vida. Lucien es un Dios Vikingo del sexo andante.Próximo Libro Sophie Black le ha dado la espalda tanto a su infiel esposo como a su sexy y enigmático jefe. Cuando toca fondo. de alto riesgo e intensos encuentros eróticos de Lucien Audaz y hermoso. se encuentra a sí misma regresando al glamuroso mundo sin ataduras.

esposa desorganizada y mamá. bebedora de vino. 204 .Sobre el Autor Kitty French es escritora de romance erótico. También escribe comedias románticas bajo el seudónimo de Kat French.

net .librosdelcielo.Traducido. Corregido y Diseñado por: 205 www.

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