You are on page 1of 23

Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal

Sistema de Información Científica

Juan Manuel Moreno Manso
Revisión de los principales modelos teóricos explicativos del maltrato infantil
Enseñanza e Investigación en Psicología, vol. 11, núm. 2, julio-diciembre, 2006, pp. 271-292,
Consejo Nacional para la Enseñanza en Investigación en Psicología
México
Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29211205

Enseñanza e Investigación en Psicología,
ISSN (Versión impresa): 0185-1594
rbulle@uv.mx
Consejo Nacional para la Enseñanza en
Investigación en Psicología
México

¿Cómo citar?

Fascículo completo

Más información del artículo

Página de la revista

www.redalyc.org
Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto

ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. 11, NUM. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE, 2006

REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS
TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL
Review of the main explanatory
theoretical models of child abuse
Juan Manuel Moreno Manso1

RESUMEN
En este artículo se describen las cinco formas de maltrato infantil y los principales modelos teóricos que a lo largo de los últimos treinta años han tratado
de proporcionar explicaciones sobre los fenómenos de abuso sexual, maltrato
físico, abandono físico, maltrato emocional y abandono emocional.
Indicadores: Maltrato infantil; Modelos teóricos del maltrato; Etiología del maltrato
infantil.

ABSTRACT
In this paper are described the five ways of child abuse and the main theoretical
models that have tried to give an explanation during the last thirty years to the
phenomena of sexual abuse, physical maltreatment, physical abandonment, emotional maltreatment, and emotional abandonment, as well as the etiology of them.
Key words: Child abuse; Theoretical models of the maltreatment; Child abuse etiology.

INTRODUCCIÓN
A continuación se exponen los principales modelos teóricos que a lo
largo de los últimos años han tratado de proporcionar una explicación
sobre los malos tratos a la infancia. Los primeros modelos intentaron
1

Departamento de Psicología y Sociología de la Educación, Universidad de Extremadura,
C/Díaz Brito, 14–2º B, 06005 Badajoz, España, tel. (924)26-13-23, correo electrónico:
althea@correo.cop.es. Artículo recibido el 30 de septiembre de 2004 y aceptado el 12 de
marzo de 2005.

Otro modelo explicativo del maltrato infantil de obligada referencia es el llamado ecosistémico. en cada caso concreto. de variables en diferentes niveles ecológicos (microsistema. Según estos autores. entre los déficits más significativos en los cuidadores destacan los siguientes: escasas habilidades para el manejo del estrés y para el cuidado de los niños. 1970) que proporcionan una explicación del maltrato infantil a partir de factores socioeconómicos. mayores tasas de activación fisiológica.). ante la evidencia de que ni las variables psicológicas ni las sociológicas son suficientes por sí solas para explicar el maltrato. del E. De acuerdo a esos autores. propuesto por Parke y Collmer (1975) y Wolfe (1987). Desde entonces. exosistema). se buscaron ahora características psicológicas que. explicasen disfunciones en la ejecución de dicho rol. que demuestra la asociación entre maltrato infantil y estrés socioeconómico. han surgido modelos sociológicos o socioambientales (Gil. escasas habilidades para el manejo de los conflictos maritales y conocimiento escaso de métodos alternativos de disciplina. Es de destacarse el estudio de Garbarino y Kostelny (1992). pobre comprensión de las formas apropiadas de manifestar afecto. Es a partir de este momento que aparecen los modelos psicosociales y sociointeraccionales. de Belsky (1993). salvo que se indique explícitamente de otra manera (N. atribuciones y expectativas inadecuadas de la conducta infantil. Este autor plantea la integración. Un modelo explicativo que ha alcanzado un consenso muy amplio es el sociointeraccional.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL 272 explicar el maltrato infantil a partir de la supuesta presencia de alteraciones psiquiátricas en los padres o cuidadores2. menor calidad de la red de soporte social y más alta frecuencia de maltrato y abandono infantil. se utilizará el término “cuidadores” para referirse tanto a los padres como a otros responsables de los menores. lo que les imposibilitaba ejercer adecuadamente el rol parental. 1985). a mayor empobrecimiento social. Estos modelos integran los aspectos psiquiátricos y psicológicos con los aspectos sociales. . menor acceso a recursos sociales. De esa manera. Desde este planteamiento teórico se analizan los procesos psicológicos que condicionan las interacciones entre padres e hijos y que median entre las variables individuales y los factores sociales. sin ser consideradas patológicas. insuficiente conocimiento de las etapas evolutivas por las que pasa un niño. macrosistema. culturales y ambientales (Wolfe. pero la existencia de numerosos casos en los que no se apreciaba ningún trastorno psicopatólogico hizo cuestionar tal hipótesis. Por ende. 2 En lo sucesivo.

La segunda es la perspectiva centrada en el abusador. es necesario precisar que durante varios años ha habido la tendencia a generalizar los resultados obtenidos en estudios específicos de maltrato físico al resto de los tipos de abuso. Belsky incluye variables socioeconómicas. 2006 muchos de los posibles factores de riesgo aparecidos hasta ahora en los distintos estudios realizados sobre el maltrato infantil se incluyen en los diversos niveles ecológicos. NUM. estructurales y culturales. o viceversa. Según este planteamiento teórico. En el macrosistema. en el exosistema engloba todos aquellos aspectos que rodean al individuo y a la familia y que les afectan de manera directa. puesto que el aspecto causal del abuso sexual infantil no se sitúa en la dinámica familiar. las relaciones sociales y el ámbito laboral. maltrato emocional y abandono emocional). la niña remplaza a la madre como compañera sexual del padre. abandono físico. 11. Las últimas investigaciones demuestran que los abusadores sexuales suelen iniciar sus actividades de victimización cuando son adolescentes y experimentan una activación sexual hacia los niños antes de ser padres. basado en las relaciones incestuosas entre padres e hijos. la raíz del abuso sexual se halla en una dinámica familiar distorsionada. en el microsistema ubica las variables referentes a comportamientos concretos de los miembros de la unidad familiar y las características de su composición. El estudio de abusadores sexuales internados en instituciones ha permitido establecer que la raíz del abuso sexual se encuentra en las características psicológicas y fisiológicas del perpetrador. En la familia. 273 . La primera es la perspectiva centrada en la familia. los esfuerzos en la actualidad se encaminan al estudio específico de cada una de las formas de maltrato. Antes de comenzar a describir los modelos explicativos más significativos de las cinco principales formas de maltrato infantil (abuso sexual. esto parece haber cambiado. sin tener en cuenta que la causalidad puede ser muy diferente. MODELOS EXPLICATIVOS DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL Desde un punto de vista histórico. puede hablarse de dos perspectivas en la investigación del abuso sexual infantil. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. y aunque la dificultad es grande cuando se trata de encontrar un tipo de maltrato en estado puro. Afortunadamente. por último.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. maltrato físico. Ello cuestiona la hipótesis planteada previamente. es decir.

Este modelo intenta responder a dos cuestiones: la de por qué algunas personas se interesan sexualmente en los niños. baja autoestima. por tanto. activación sexual ante los niños. para que ocurra el abuso sexual es necesaria la presencia de varios factores simultánea o sucesivamente: congruencia emocional (una importante inmadurez en el abusador que se experimenta a sí mismo como un niño. bloqueo de las relaciones sexuales normales (sentimientos de inutilidad personal. relaciones de poder/dependencia . características. reparto rígido de papeles. y la razón por la cual el interés sexual conduce al abuso. de abandono. señalando la presencia de características personales tales como inmadurez. sentimientos de inutilidad y otras (Finkelhor. desea relacionarse con niños). 1990). Por último. solitaria y con falta de apoyo social (Milner. En los que se basan en criterios familiares se enfatiza la presencia de conflictividad marital (violenta o no) y el alejamiento sexual de la pareja. El modelo teórico de Finkelhor continúa siendo la mejor fuente para la generación de hipótesis y organización de los datos existentes. En los modelos explicativos centrados en criterios individuales hay hipótesis que intentan superar la originaria suposición de que los abusadores sexuales muestran una cierta patología psíquica. A continuación se describen brevemente dos de los modelos más reveladores que explican el abuso sexual infantil: los de Finkelhor (1984) y Faller (1993). Como condiciones propiciatorias de abusos sexuales se encuentran las siguientes: factores que se refieren al sistema social vigente (educación específica para cada sexo. 1984). manifiesta necesidades emocionales infantiles y.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL 274 Desde hace algún tiempo ha habido un aumento de la investigación que se hace sobre la etiología del abuso sexual. significativas en numerosos abusadores. todas ellas. en los modelos explicativos centrados en criterios contextuales se argumenta que el abusador sexual es una persona introvertida. Este mismo autor incluye el haber crecido en un ambiente familiar no protector. de hecho. Según este autor. maltrato físico y abuso sexual. inadecuación interpersonal y distanciamiento sexual en sus relaciones de pareja) y desinhibición comportamental (de ello depende que el abuso sea estable o esporádico). autores como Crivillé (1987) trabajaron sobre la hipótesis de una confusión e inversión de roles entre los diferentes miembros de la familia. El modelo integrador de Faller (1993) diferencia entre las condiciones propiciatorias del abuso sexual y los factores que contribuyen a la aparición del abuso sexual pero no lo provocan.

Por último. factores familiares. rol de la mujer). Esto se debe. en relación a las víctimas: relaciones familiares difíciles y servidumbre frente a la autoridad. NUM. niño y contexto en una interacción dinámica. desarrollándose los denominados modelos de segunda generación (enfoque de la interacción social).ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. en determinadas circunstancias. en relación al abusador: antecedentes como víctima de abusos sexuales. fundamentalmente. infancia sin cuidados afectivos. Algunos de los factores que contribuyen a la aparición del abuso sexual son personales (activación sexual del adulto en presencia de un niño y tendencia a actuar de manera congruente con dicha activación fisiológica). Durante los años setenta aparecen modelos teóricos que integran los tres puntos de vista anteriores. malas relaciones sexuales. pueden favorecer la aparición de una situación de abuso sexual. niño “seductor”). sociológicas y personales). infravaloración personal y problemas para desenvolverse en la sociedad). 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. madre no protectora. 2006 y sexualización de relaciones). dada la frecuencia del abuso familiar intrafamiliar (incesto). acceso no vigilado al niño). escasas habilidades sociales) y biográficos (experiencia sexuales infantiles traumáticas. que critican a los segundos por ser meramente descriptivos y no explicativos del maltrato. factores biográficos (situaciones de la vida personal de víctimas y agresores que. consumo de sustancias tóxicas. familiares (conflictividad marital. MODELOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO FÍSICO INFANTIL El maltrato físico es el más estudiado de todos los tipos en los que puede clasificarse el fenómeno. al igual que las investigaciones. a que fue el primero en despertar el interés de la sociedad (médicos.) por ser la práctica de maltrato que puede identificarse mejor y que tiene consecuencias más evidentes. en los años noventa surgen los modelos de tercera generación. etc. 11. Han de tenerse en cuenta las tres variables: padres. 275 . Las aportaciones teóricas explicativas del maltrato físico son numerosas. de personalidad (baja autoestima. modelos sexuales afectivos). legisladores. Los primeros modelos se elaboran partiendo de teorías tradicionales (psiquiátrico-psicológicas. sexualidad del varón. culturales (dominio de los varones. ambientales (aislamiento social. desempleo.

Al proceder del ámbito de la clínica. como atribuciones internas y estables sobre la conducta negativa de los niños.. 1988. Milner. Kinscherff y Fenton. la escasa capacidad de empatía. 1991) hasta 67% (Famularo. Actualmente. Jellinek. 1995. 1995). Polansky. 1987) y pueden tener expectativas inadecuadas en cuanto a las capacidades de sus hijos. Algunas investigaciones señalan que una causa importante del maltrato son las expectativas irrealistas de los padres al esperar de sus hijos conductas maduras. 1994. Moreno. . y externas e inestables sobre el comportamiento positivo. 1992) en los casos de maltrato que implicaban a padres con problemas de consumo de drogas y alcohol. Kropp y Haynes.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL Modelos tradicionales 276 Las diferentes teorías que apoyan el modelo psiquiátrico-psicológico explican el maltrato físico a partir de la psicopatología parental. Kilpatrick y Shilton. 1995). las investigaciones se centran en determinadas particularidades y en el acervo psicológico de los progenitores. Reid y Fagot. Culp. Zuravin y Greif. Otras investigaciones se centran en la transmisión intergeneracional (Caliso y Milner. 1989). 1996. Otros estudios demuestran la correlación entre el consumo de sustancias tóxicas y el maltrato físico en general. Son varios los autores que han encontrado correlaciones significativas entre el maltrato físico y características de personalidad tales como la dificultad para controlar los impulsos y la baja autoestima (Culp. la depresión y ansiedad en los padres (Zuravin. Milner. Quinn y cols. Estos estudios ofrecen cifras que oscilan desde 43% (Murphy. Las teorías de la cognición social plantean que los padres maltratadores —generalmente las madres— muestran dificultad para expresar y reconocer emociones (Camras. Kavanagh. Hill y cols. Otros autores (Cerezo y D’Ocon. Ribordy. el síndrome o la alteración psicológica de los padres. 1988. Gaudin. con todas las formas de maltrato infantil. sostienen que existe una relación entre el maltrato físico y la enfermedad mental. aunque la relación no es directa. Soulis y Letts. Youngblade. 1988) y otras.. que son obviamente inapropiadas para la edad de estos (Oliva. Belsky (1993) habla de dos variables: la hiperreactividad negativa y el estilo atribucional. Palacios y Saldaña. En este sentido. 1989. 1988. Parece haber cierta tendencia en las víctimas de maltrato infantil a convertirse en padres maltratadores.

la aceptación social de la violencia y la organización social de la comunidad. 1992). Se basan principalmente en cuatro aspectos: el estrés familiar. Los estudios transculturales aportan datos sobre la influencia de esta aceptación del castigo en la frecuencia de prácticas de maltrato (Corral. 2006 Trickett y Susman. Romero y Muñoz. Finalmente. aunque no existe un total acuerdo. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. Kelleher y Hollenberg. hacen 277 .ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. Fry. 1995. En lo que parece haber consenso entre los investigadores es que el aislamiento social es una de las causas que provocan el maltrato físico (Belsky. las teorías pertenecientes al modelo sociológico se centran en variables de tipo social. 1988. con una mayor concentración de población excluida. Whipple y Webster-Stratton. Otro aspecto causal a tener en cuenta es la relación entre la práctica del maltrato físico y la aceptación social del castigo físico como método de disciplina. Una variable estresante que aumenta la probabilidad del maltrato físico es la penuria económica (Hillson y Kuiper. el aislamiento social de la familia. El apoyo social influye en el bienestar físico y psicológico de los miembros de la familia. Las condiciones familiares y los valores y prácticas culturales son los determinantes del maltrato infantil (Chaffin. La falta de apoyo social y el estrés provocado por las condiciones económicas. 1993). NUM. Otro factor de estrés es el que viven las familias monoparentales. el modelo sociológico señala que las formas de organización de la comunidad.3% de los casos informados de maltrato se producen en familias monoparentales. hacen que se origine un aumento del maltrato físico en dichas zonas. 1994). Mason y Higgins. En efecto. siendo mayor la incidencia cuando la soledad del progenitor es consecuencia más de una separación que del fallecimiento de la pareja (Sack. incluso en las adyacentes. marginal. En este sentido. algunos estudios señalan que 40. tener un elevado número de hijos parece aumentar la probabilidad del maltrato físico. 1985). Jackson y Karlson. Cameron. En segundo lugar. parece que existe relación entre la pobreza y el maltrato físico debido a que aquélla influye en la calidad de las interacciones familiares (Zuravin. entre otros. Por último. 1990. y con problemas de delincuencia en determinados barrios y zonas. reduciendo así el estrés y mejorando el sentimiento de identidad y la autoestima. 1993. Tzeng. 1996). Frías. según Hashima y Amato (1994). 1989). 11. 1991) plantean que la conducta de maltrato es consecuencia del estilo interactivo y las prácticas de crianza de estas familias.

1993. no reforzante. Desde este planteamiento teórico. se considera que un niño maltratado muestra ciertos rasgos que provocan rechazo. la comunidad (exosistema) y la cultura (macrosistema). frustración y estrés en los cuidadores (Azar. De hecho. Belsky (1993) afirma que hay una mayor vulnerabilidad. Vietze y Altemeier. Coulton. si la conducta del niño es una causa o un efecto del maltrato (Whipple y Webster-Stratton. . el estado de salud y la edad son tres factores de riesgo. Lo que sí parece estar claro es la relación que hay entre discapacidad y mala salud física y maltrato físico (Flaherty y Weiss. Garbarino y Kostelny. Parten de la hipótesis de que cuando un cuidador mal preparado tiene que hacer frente a un niño aversivo. 1991). 1990. Tiene en cuenta la interacción entre el desarrollo ontogénico de los padres y una serie de sistemas cada vez más amplios: la familia (microsistema). El modelo ecológico de Belsky (1993) es un modelo integrativo basado en el de Bronfenbrenner (1979). pero no aclara si el trastorno debe ocurrir en un sistema o en más de uno. 278 El tercero de los modelos tradicionales es el centrado en el niño. No postula efectos aditivos de estos cuatro sistemas de influencia sino su interacción. La conducta del niño. sobre todo para las lesiones graves. es muy probable que recurra al maltrato físico. Modelos de segunda generación Las teorías basadas en este enfoque sostienen que para poder comprender el maltrato infantil se han de tener en cuenta las variables de los padres. del niño y las situacionales en una interacción dinámica. O’Connor. 1991). Korbin. Knutson. a partir de las investigaciones realizadas. Trickett y Kuczynski (1986) señalan que los niños maltratados físicamente exhiben más conductas disruptivas. o se halle bajo una situación de estrés o de frustración. En cuanto a la edad del niño. 1984). en los menores de 6 años ―especialmente en torno a los 2 ó 3 años― porque es cuando dan comienzo algunos intentos de asertividad. El nivel de complejidad de estas teorías es mayor debido a su perspectiva multicausal. sin embargo.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL que se produzca un empeoramiento generalizado de este problema (Bursik y Grasmick. 1995. Las transacciones familiares que se producen pueden dar lugar al maltrato. no está claro. Sherrod. 1992). Su y Chow. 1995.

). problemas de salud mental en el cuidador) y ecológicas (como elevados niveles de estrés o un vecindario caótico). que es un conjunto de microsistemas en el que el niño se desenvuelve.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. que incluye factores potenciadores y amortiguadores del maltrato... que incluye todos aquellos aspectos que rodean y afectan directamente al individuo. 11. El modelo transaccional de Cicchetti y Rizley (1981) es un modelo multicausal. históricas (como cuidadores con historial de maltrato). así como la interacción entre ellas (desajuste marital. capacidad empática. alteraciones de la personalidad. tales como las relaciones sociales (apoyo social o aislamiento con respecto a los sistemas de apoyo) y el ámbito laboral (desempleo). pues el tipo de cuidado y atención recibidos en la infancia condiciona o explica su capacidad para atender o cuidar adecuadamente a sus propios hijos. y se consideran como desencadenantes del maltrato. NUM.). y hacen referencia a las condiciones que disminuyen la pro- 279 . al igual que el de Belsky. Los factores amortiguadores también pueden tener un carácter transitorio o duradero. estructurales (referidas a los aspectos de organización y funcionamiento concreto de una sociedad o un colectivo que afectan a las posibilidades de cada individuo de acceder a recursos asistenciales y de protección) y las relacionadas con las actitudes y valores predominantes en cada grupo social y en cada momento histórico (forma de educar a los niños. psicológicas (por ejemplo. en estos modelos ecosistémicos se incluyen variables relativas a la propia historia de crianza de los padres. tasas de desempleo. El macrosistema incluye tres tipos de variables: socioeconómicas (recursos económicos de una sociedad y su distribución. Por último.. 2006 El microsistema incluye las variables que implican características psicológicas y comportamentales concretas de cada uno de los miembros de la familia nuclear.. etc. dentro del cual se integra la interacción entre la familia y la escuela y en cuyo contexto es posible llevar a cabo un importante trabajo de detección y prevención del maltrato infantil. violencia de pareja. Los factores potenciadores son aquellas condiciones de corta o larga duración que aumentan la probabilidad de maltrato. crisis económicas. Resulta sorprendente que en los estudios de Belsky y en las múltiples revisiones posteriores que se inspiran en ellos se omita el mesosistema. éstas pueden ser biológicas (por ejemplo. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. Belsky (1993) incluye dos conceptos más: el mesosistema. modos de satisfacer sus necesidades. anomalías físicas que hacen que la crianza resulte difícil y poco grata a los progenitores). y el ecosistema.).

apoyo conyugal. el modelo transicional de Wolfe (1987) se centra en cuatro aspectos: la secuencia de los malos tratos. periodos de armonía matrimonial. los malos tratos ocurren cuando los factores potenciadores superan a los amortiguadores. La teoría del procesamiento de la información social de Milner (1995) propone que el maltrato físico se produce a partir de errores en el procesamiento de la información específicamente referidos al comportamiento del niño. centrado en los procesos psicológicos que subyacen al maltrato. los de tercera generación intentan pasar de un plano meramente descriptivo a uno explicativo. etc. Para terminar.). Según este autor. Si en ocasiones el agresor golpea porque supone que logrará un beneficio (conducta operante). etc. 280 El modelo de los dos componentes de Vasta (1982) se desprende de la psicología conductista. y la hiperreactividad emocional de los padres. como pertenecer a una clase social desfavorecida. otras veces lo hace como respuesta impulsiva o involuntaria ante estímulos internos o externos (conducta respondiente). se necesitan dos condiciones desencadenantes: un comportamiento aversivo por parte del niño y un ambiente estresante. habitar en un entorno conflictivo y otros. historia paterna de crianza adecuada. Modelos de tercera generación Estos modelos pretenden dar un paso adelante en la búsqueda de las causas que generan el maltrato. los factores potenciadores (escasa preparación para la paternidad.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL babilidad de maltrato a los menores (ingresos extras. Según su autor. los procesos psicológicos relacionados con la activación y afrontamiento de la ira. y otros factores sociosituacionales. Para que la secuencia de maltrato continúe. bajo nivel de control. etc.). Describe las fases del procesamiento cognitivo y de . hasta su perpetuación. Según Cicchetti y Rizley (1981). Si los modelos de segunda generación ponían fin a la simplicidad de los modelos tradicionales al proponer la interacción de las variables que éstos describían. la secuencia del maltrato atraviesa por tres etapas. para que se produzca el maltrato físico son necesarios dos componentes: la tendencia a utilizar el castigo como estrategia de disciplina.) y los factores protectores (estabilidad económica. como la ausencia de habilidades sociales y de normas y un historial de malos tratos. tiene en cuenta ciertos factores predisponentes. Además. que van desde la deshinibición de la agresión.

negligente o abusiva. Los elementos que componen esta teoría son los posibles factores de estrés. del comportamiento de las personas con quienes interactúa y del ambiente en que se desarrolla. del niño y situacionales. 11. lo que puede explicar reacciones inmediatas y explosivas. las evaluaciones y estrategias de afrontamiento basadas en las emociones y su desahogo pueden ser desadaptativas y conducir al maltrato físico. la baja autoestima. el bajo apoyo social y el abuso de alcohol y drogas. y la conducta del cuidador: adaptativa.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. Los factores que median en el procesamiento de la información son el estrés real y percibido. Milner (1995) distingue entre procesamiento controlado y automático. El procesamiento automático puede llevar del primer estadio al cuarto sin pasar por las fases medias. 281 . la segunda corresponde a las interpretaciones. que determina la naturaleza estresante o no de los factores antecedentes. Estas fases están precedidas por los esquemas cognitivos preexistentes. el locus de control externo. 2006 un estadio cognitivo-conductual que corresponde al acto mismo del maltrato. poniendo especial énfasis en las formas en las que se enfrenta el estrés. la evaluación cognitiva primaria. las alteraciones neurofisiológicas. La teoría del estrés y del afrontamiento de Hillson y Kuiper (1994) parte de la premisa de que todo sujeto se enfrenta permanentemente a situaciones difíciles derivadas de su propio comportamiento. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. en la tercera fase tiene lugar la integración – asimismo inadecuada– de la información y selección de la respuesta. donde se integra la información sin tener en cuenta a los atenuantes. de los padres. Los padres que maltratan físicamente a sus hijos utilizan más el procesamiento automático. los componentes del afrontamiento –tendencias disposicionales y respuestas–. y la última alude a la ejecución y el control de la respuesta. La primera fase corresponde a la percepción –inadecuada– que tienen los padres de sus hijos y de su conducta. NUM. y secundaria. Según estos autores. evaluaciones y expectativas sobre la conducta del niño. la hiperreactividad fisiológica. las alteraciones emocionales. que establece los recursos internos y externos de que dispone el cuidador para afrontar el estrés.

1985). Se puede pensar que en los casos de abandono físico el niño. aunque mucho menos intensas. Herrenkohl y Egolf (1983). Pero los estudios al respecto sólo confirman esta hipótesis en los casos de retraso mental y no en otro tipo de síntomas psicopatológicos. Que los hijos se comporten de manera positiva o negativa. no estimula ni motiva ningún tipo de comportamiento en los padres. El comportamiento de los padres negligentes al momento de afrontar los problemas no es la irritabilidad ni la agresión sino la evitación (Wolfe. Factor y Wolfe (1990) consideran que en el abandono físico es muy importante el grado de psicopatología parental. 1984). Estos autores. dado que en los casos de abandono físico se evidencia una ausencia de habilidades en el cuidado de los niños y un desconocimiento de sus necesidades. se trata de atribuciones y distorsiones más crónicas que provocan un “único patrón de respuesta”. no afecta las atribuciones que los padres hacen de tales conductas.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL MODELOS EXPLICATIVOS DEL ABANDONO FÍSICO O NEGLIGENCIA INFANTIL 282 Tradicionalmente. independiente del tipo de comportamiento del niño. en la inadecuada supervisión de los niños y en la ausencia de cuidados médicos. que se centran en una percepción negativa del niño y en atribuciones internas y estables de sus comportamientos negativos. no “participa” en la interacción y. . entre otros. y. En el caso de las madres negligentes. Larrance y Twentyman (1983) detectan que las madres negligentes manifiestan distorsiones cognitivas similares a las de las madres que maltratan físicamente. Ello parece corroborar el hecho de que los padres negligentes no responden socialmente a las situaciones ambientales. Otra explicación al respecto ha sido la de Herrenkohl. se acercan a las puntuaciones del grupo comparable de la población general (Bauer y Twentyman. el modelo que se ha asociado con mayor frecuencia para explicar el abandono físico ha sido el sociológico. haga lo que haga. plantearon la hipótesis de un “síndrome de apatía” o de falta de motivación en los progenitores que se manifiesta en un rechazo por satisfacer las necesidades de la familia. que ha centrado su etiología en las situaciones de carencia económica en que se produce (Wolock y Horowitz. Según las hipótesis de tipo cognitivo. 1985). sin embargo. aunque actúe. los padres negligentes no manifiestan el mismo tipo de reacciones de irritación ante estímulos estresantes que los padres maltratadores físicos. con éxitos o fracasos.

existen cinco tipos de madres negligentes: apática. la negligencia podría atribuirse a la falta de habilidades en el cuidado de los hijos. 1985). Un aspecto importante que introducen estos autores es que plantean las estrategias que 283 . desde el punto de vista de las posibilidades de apoyo social objetivo. si bien es cierto que muchas madres negligentes tienen limitada capacidad intelectual y hacen una lectura inversa de los datos. no hallaron diferencias. para esas madres el ambiente era menos amistoso y propiciaba menos ayuda. Uno de los trabajos de investigación más relevantes y especializados en los casos de abandono físico por madres negligentes fue realizado por Polansky. Todas ellas están incapacitadas para el desempeño del rol parental y. un pobre desarrollo de las habilidades sociales o ciertos rasgos de personalidad que provocan rechazo. Se supone que dichas madres se hallan socialmente inmovilizadas y emocionalmente hundidas debido a una soledad crónica y severa.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. la apariencia externa de rechazo. con retraso mental. Una perspectiva más actual. a un desconocimiento de las etapas evolutivas y otros factores. vivían en una mayor soledad y tenían menos posibilidades de acercamiento para conseguir apoyo emocional e instrumental. como la movilidad geográfica. en las características del ambiente en el que vivían ambos grupos. o bien tratarse de aspectos situacionales. Lo importante es el análisis de las causas de tal soledad. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. La hipótesis esencial es que se trata de familias en las que las madres se encuentran objetivamente aisladas y subjetivamente solas (Polansky. la cual plantea explicaciones concretas y comprobables de las conductas negligentes. (1972) apoyan la importancia de los factores de personalidad. como el miedo a la cercanía o un sentimiento de inutilidad que disuaden a los otros de cualquier acercamiento. no todas las madres con retraso mental son negligentes. Comparando madres negligentes y un grupo control. Polansky y cols. Según este estudio. NUM. De Saix y Charlín (1972). es el modelo de afrontamiento del estrés de Hillson y Kuiper (1994). según Tymchuc y Andron (1990). Sin embargo. fracasan a la hora de satisfacer las necesidades básicas de los hijos. A pesar de vivir en ambientes similares. En ese mismo trabajo. 11. su ecología psicológica era muy diferente. no se sentían emocionalmente apoyadas y estaban solas. Puede tratarse de factores caracteriológicos. así. inmadura. con depresión reactiva y psicótica. 2006 En cuanto a la mayor incidencia de madres con CI limítrofe entre los casos de negligencia. por tanto. la maternidad adolescente o sin pareja y demás.

aparece un planteamiento desde la perspectiva del procesamiento de la información. o por creencias erróneas sobre las formas más o menos adecuadas de cuidar a los niños. Crittenden (1993) –al igual que Milner (1995) en el caso del maltrato físico– considera que es posible que el estilo de procesamiento de información contribuya a la capacidad para percibir aspectos esenciales de los diferentes estados de los niños. lo que se puede producir por la poca experiencia en el cuidado de otros niños o por no haber tenido modelos en los que aprender respuestas adecuadas. seleccionar las respuestas adaptativas y responder de forma que se satisfagan las necesidades de los menores.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL utilizan las personas con alto riesgo de llegar a ser negligentes al momento de resolver los problemas: falta de implicación conductual y psicológica. etc. .) a las que algunos padres no son capaces de responder dada su exclusión perceptiva. las demandas personales) sobre las necesidades del niño. Se supone que los padres experimentan la realidad e interpretan su significado de manera diferente. destacan los modelos de Crittenden (1993) y Milner (1995). y que ninguna respuesta será eficaz para satisfacer la necesidad del menor (“indefensión aprendida”). seleccionan diversas respuestas de distintos repertorios y las ponen en funcionamiento bajo condiciones diferentes. Desde el punto de vista de la selección de las respuestas. Y desde el punto de vista de la puesta en marcha de la conducta. 284 Y por último. pudiendo tratarse de señales de comunicación interpersonal (el llanto del niño) o de señales contextuales (el frío. eliminación de actividades y búsqueda de apoyo social inapropiado. desde el punto de vista de la psicología cognitiva. en los padres negligentes habría un sesgo sistemático que favorecería otras prioridades (por ejemplo. los padres negligentes tenderían a creer que no pueden cambiar de manera eficaz las situaciones de los demás. el tiempo que lleva el niño sin comer. se asignarían significados a las señales del niño que justifican la conducta de evitación o el pasar por alto tal señal. interpretar adecuadamente el significado de tales percepciones. desde el punto de vista interpretativo. Según este planteamiento. desde el punto de vista perceptivo habría un sesgo sistemático para no percibir señales indicativas de la necesidad de atención y cuidado del niño. en esta línea. Las interpretaciones inadecuadas pueden ocurrir por la tendencia de los padres negligentes a sobreestimar la capacidad del menor para cuidarse a sí mismo.

2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. la respuesta de los cuidadores es ceder. la teoría del aprendizaje social de Youngblade y Belsky (1990) y la hipótesis de la continuidad social de Wahler (1990). en los que incluye tanto lo que puede esperar de los demás como de sí mismo. Así.) para obedecer. Si el cuidador responde con sensibilidad y consistencia a las demandas de atención del niño. ante la negativa del niño (lloros. Los padres carecen de criterios educativos adecuados para imponer normas de conducta. etc. le ayudará a desarrollar la confianza básica en su propia capacidad para influir en los demás con éxito. y de sí mismo como incapaz de lograr el contacto y la reciprocidad y no ser merecedor de atenciones. 11. pataleos. La teoría del aprendizaje social de Youngblade y Belsky (1990) se centra en las pautas de socialización inadecuadas desarrolladas por cuidadores que tienen dificultades graves para manejar situaciones conflictivas durante el período de crianza del niño. En el nivel cognitivo-emocional. 285 MODELOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO Y ABANDONO EMOCIONAL Los modelos teóricos más relevantes que intentan proporcionar una explicación al maltrato y abandono emocional son la teoría del apego de Bowlby (1983). Según la teoría del apego de Bowlby (1983). dando lugar a consecuencias a . Pero cuando el cuidador no es accesible. desarrolla modelos de funcionamiento interno que afectan su percepción de los demás como inaccesibles.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. el niño reclama mediante sus conductas la proximidad y el contacto de sus cuidadores. 2006 La gran aportación de este trabajo se halla en la propuesta de superación de las variables socioeconómicas. es insensible a sus demandas o lo rechaza. Como consecuencia de ello. lo que provocará relaciones adversas y sentimientos de poca autoestima e inseguridad a lo largo de su vida. e inclusive en la mera argumentación de una falta de habilidades para cuidar a los hijos. los efectos para el menor se convertirán posteriormente en incompetencia social para sus relaciones interpersonales y dificultad para establecer vínculos apropiados. el niño desarrolla un apego inseguro con efectos conductuales que le impiden explorar de forma adecuada el ambiente. y desarrolla a partir de sus experiencias de interacción un vínculo socio-afectivo y ciertos modelos de funcionamiento interno acerca de sí mismo y de sus relaciones sociales. al tiempo que le aporta información adecuada sobre cómo conseguirlo. NUM.

pues logra escapar de la demanda materna y paterna que le resulta aversiva. la oposición y agresividad del niño se vuelve funcional. Así pues. es un tiempo escaso como para que los teóricos puedan aportar conocimientos que puedan ser utilizados con precisión en los casos concretos de maltrato. el reforzamiento negativo aumenta la probabilidad de que vuelvan a surgir nuevos episodios de conflictos violentos que con frecuencia acaban en ataques físicos. lo consiguen a través de comportamientos perturbadores y coercitivos. pues el padre o los padres escapan de la situación negativa que plantea el niño (refuerzo negativo). con lo que su conducta se refuerza (refuerzo negativo). verbales o ambos. al ser predecible y positiva. mientras algunos niños aprenden a generar sincronía a través de conductas de cooperación con sus cuidadores. otros. y que esto lo aprende a través de las diferentes con-ductas que manifiesta dependiendo fundamentalmente del comportamiento de los adultos y de su propio temperamento. la interacción cooperativa entre padres e hijos.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL 286 corto. Otro modelo explicativo es la hipótesis de la continuidad social de Wahler (1990). es un requisito para que se produzcan en el menor experiencias de aprendizaje importantes en su contexto familiar y relevantes para su posterior adaptación al entorno. maltrato y abandono emocional. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES Aunque en los últimos años se ha trabajado intensamente en la investigación etiológica del maltrato infantil. Mientras que el comportamiento coercitivo sólo logra breves periodos de sincronía o relaciones predecibles aunque aversivas. Las dos estrategias cumplen la misma función a corto plazo. Los . abandono físico. en cuanto a las consecuencias a mediano plazo. en cambio. en referencia a las consecuencias a largo plazo: aparecen problemas de con-ducta y escasas habilidades prosociales en el niño. pero a largo plazo difieren en cuanto al resultado. La protección a la infancia debe orientar sus esfuerzos a eliminar las situaciones de maltrato físico. y la cesión materna y paterna también se vuelve funcional. abuso sexual y otros tipos de maltrato infantil. mediano y largo plazo. Este autor plantea que todo niño tiene la necesidad básica de que sus interacciones con el entorno sean lo más sincrónicas o predecibles posibles. en el primer caso.

Mientras algunos estudios en realidad se refieren al maltrato físico al hablar del maltrato infantil.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. Milner. Hillson y Kuiper. entorno social empobrecido. 1994. Hashima y Amato. para que desde aquí se pueda identificar cuáles de ellas predicen significativamente una tipología de maltrato determinada. 1994. desempleo y muchas más. Es hoy prioritario y deseable averiguar las correlaciones existentes entre dichos factores y las distintas formas de maltrato infantil. consumo de sustancias tóxicas. consideración del menor como propiedad. dificultad para controlar los impulsos. problemas de salud mental. expectativas inadecuadas respecto del niño. el maltrato físico. otros incluyen todo tipo de casos de maltrato en la infancia. baja tolerancia a la frustración. destaca como objetivo prioritario la necesidad de centrarse en los factores de riesgo implicados en cada tipo de maltrato. 2006 programas de protección a la infancia enfrentan la difícil e ingrata tarea de aportar soluciones a cada caso de maltrato sin que dispongan de un cuerpo teórico lo suficientemente potente como para apoyar tales soluciones con un conocimiento certero sobre las causas de cada una de las formas de maltrato. falta de ingresos económicos. a pesar de saber que en la práctica profesional es muy complicado –por no decir imposible– encontrar manifestaciones específicas y bien delimitadas. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE. ya sea el abandono emocional. problemas de pareja. falta de apoyo social. baja autoestima. Famularo y cols. 11. utilización del castigo físico como método de disciplina. escasas habilidades interpersonales en los cuidadores. 1992. entendiéndolo como un concepto global y sin tener en cuenta la existencia de sus diferentes tipos (Belsky.. NUM. Ello permitiría diseñar programas psicoeducativos que garanticen un éxito clínico y social. 1995). situaciones estresantes para la familia. según los estudios al respecto pueden ser muchas las circunstancias favorecedoras. padres demasiado jóvenes (adolescentes). el abandono físico o ciertos casos mixtos. Durante muchos años la investigación se ha basado en los factores que predisponen y mantienen el maltrato infantil. y que lo habitual es hallar indicadores de casos mixtos en los que prevalecen más manifestaciones de un tipo que de otro. 287 . En la actualidad. 1993. Como se ha podido comprobar a lo largo del artículo. predisponentes y precipitantes del maltrato infantil: una historia de malos tratos en la infancia del o los responsables del menor.

J. 2000. Gracia y Musitu (1999) y Moreno (2004a. al igual que De Paúl y Arruabarrena (1996). H. C. G. Etiology of child maltreatment: a developmental-ecological analysis. Ruiz y Gallardo. La ecología del desarrollo humano. tales como el abandono físico. el presente autor considera que la escasa delimitación de las diferentes formas de presentación del maltrato infantil es lo que dificulta extraer conclusiones y establecer comparaciones entre las distintas tipologías de maltrato infantil de cara a su prevención e intervención.): Child maltreatment: expanding our concept of helping (pp. Neighborhoods and crime. Models of child abuse: a metatheoretical analysis. W. neglectful and comparison mothers´ responses to child-related and non-child-related stressors. Por tanto. Journal of Interpersonal Violence. S. (1993). (1994). The potential of informal social support strategies in child welfare. Bowlby.T. Herruzo y Moza.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL 288 Es fundamental. (1983). Cameron (Eds. Journal of Consulting and Clinical Psychology. J. Criminal Justice and Behavior. J. Caliso. Rothery y G. averiguar la constelación familiar e identificar y aislar los diversos patrones interaccionales en función del tipo de maltrato. La pérdida afectiva. (1991). childhood social support. Barcelona: Paidós. New York: Lexington. (1985). La investigación futura debe encaminarse a un mayor conocimiento de los factores etiológicos de aquellas tipologías de maltrato infantil de las que se dispone de menor información. pues. Belsky. Cerezo. R. Dolz. De Paúl (1998). Bauer. Bursik. 2004b. Abusing. J. 2004c). y Grasmick. Pino.145-167). En M. . and adult child abuse potential. Barcelona: Paidós. 2002). Moreno.D. Hillsdale (NJ): Lawrence Erlbaum. (1990). Se ha podido comprobar en diferentes investigaciones que aunque se observan ciertas coincidencias entre las distintas formas de desprotección infantil. REFERENCIAS Azar. 2001. (1979). y Twentyman. 18. 413-434. Cameron. si se desea salvaguardar la salud y el bienestar de los más pequeños. 335-343. y Milner. Pons-Salvador y Cantero (1999). 53(3). Psychological Bulletin. 114. existen considerables y significativas diferencias. Bronfembrener. 30-46. (1993). Childhood history of abuse. 27-44. el abandono emocional y el maltrato emocional (Moreno. 9. V.

Culp.C. Child Abuse and Neglect. D. and nonmaltreating mothers. 11.. Martino. Su. A. Coulton.): Personalidades violentas (pp. J. Ammerman y M. Developmental perspectives on the etiology. Department of Health and Human Services/National Center on Child Abuse and Neglect.S. S. neglecting. Factor. M.. S. A. Cerezo. Onset of physical abuse and neglect: psychiatric. R. J. M. (1992). En E. 669-679. Crivillé. M. Maternal inconsistent socialization: an interactional pattern with maltreated children.. G. R.. 243-251.J. Manual de protección infantil. J.S. Ribordy. Criminal Justice and Behavior. Parents maltraitants. V. (1998). Government Printing Office/U. 66. 239-250. Corral V. Community level factors and child maltreatment rates. (1989). Características psicológicas de los agresores físicos infantiles intrafamiliares... y D´Ocon. y Fenton.169-186). M. 10.A. (1999). M.. 776-781. K. Finkelhor. D. Cicchetti. 20. M. Barcelona: Masson. Soulis. and social risk factors from prospective community data. R. Korbin. Child Abuse Review. Hill. (1995). substance abuse. (1984). D. 475-483. S. Crittenden. R. Spaccarelli. Infant Mental Health Journal. Romero. 289 . New York: The Free Press. L. intergenerational transmission. J.S. R. C. An evaluation of factors contributing to child abuse and neglect. Self-esteem and depression in abusive.. J.I. A. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE.F. D. Recognition and posing of emotional expressions by abused children and their mothers.C. 11. D. 2006 Camras. Dolz. Chaffin. New Directions for Child Development.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL.. Hersen (Eds. M...): Children at risk. J. Echeburúa (Dir.T. (1995).. (1987). Washington. Frías A.C. Parental psychopathology and high-risk children. Pons-Salvador. P.. Anales de Psicología. y Letts. En R. L. A. De Paúl. Enfants Meurtris. 24. New York: Plenum Press. De Paúl. Child Abuse and Neglect. (1981). Kelleher. y Stefani. M.. (1995).. 27-49. Madrid: Pirámide. Cerezo. Faller. (1996). (1990). 14-31. D. Child sexual abuse: intervention and treatment issues. y Rizley. Prevención de maltrato de infantes: evaluación del impacto de un programa en el desarrollo de los niños. and sequelae of child maltreatment. 191-203. y Muñoz. Child Development. Famularo. 19. (1988). 1262-1276.. 16. Parental substance abuse and the nature of child maltreatment. J. 31-55. y Wolfe. Culp.A. (1993). T. (1993). Kinscherff. y Arruabarrena. 15(2). Child sexual abuse: new theory and research. (1996). NUM. Developmental Psychology. y Hollenberg. Validity of a scale measuring beliefs regarding the “positive” effects of punishing children: a study of Mexican mothers. Child Abuse and Neglect. y Chow.A. K. y Cantero. An information processing perspective on the behavior of neglectful parents. 4.: U. Paris: E. 20.

K. (1987). 424-431. R. Infancia y Sociedad. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. y Amato. (1995). y Kuiper. Clinical Psychology Review. Child Abuse and Neglect. P. 58. Herrenkohl. 187-190. H. N.M. 290 Garbarino. 151-162. MA: Harvard University Press. Badajoz (España): Universidad de Extremadura. B.I. 71. Milner. Journal of Consulting and Clinical Psychology.F.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL Flaherty. J. Journal of Abnormal Psychology.S. Gracia. 261-285. 449-457. J. . J. Fry. 137-142. y Kostelny. y Shilton. Child Development. y Egolf.S. y Fagot. (2001). J. E. (1983). (1988). 363-377. 5-15. P. Hashima. Reid.B. 65. (1988). Polansky.. (1999). 401-431. Gil. Child Development. Variables que intervienen en el abandono físico o negligencia infantil comparativamente con otros tipos de maltrato infantil. Knutson.M. (1970). La aplicación de la teoría del procesamiento de la información social al problema del maltrato físico a niños. Los malos tratos a la infancia: lecturas técnicas. 3. American Journal Dis. Medical evaluation of abused and neglected children. Herrenkohl.A. E.A. Circunstances surrounding the occurrence of child maltreatment. Annual Review of Psychology. (1993). B. 176-185. D.S. y Haynes. 92(4). (1983). (1990). D. A stress and coping model of child maltreatment.. C. Larrance.P. Abusive and nonabusive mothers’ ability to identify general and specific emotion signals of infants.. y Musitu. The intergenerational transmission of disciplinary practices and approa-ches to conflict. J. Journal of Family Violence. (1994).M. D. O. y Twentyman. Youngblade. Child maltreatment as a community problem. 455-464. Kropp. Gaudin. Kavanagh. 394-403. P. 144. Interactions between children and abusive versus control parents. 16. 52.. Kilpatrick.T.G. Características familiares y del perpetrador en los casos de maltrato físico y abuso sexual infantil.C. Milner. Proverty. 14. N. 2.P. (1994).C. J. (1992). A. 125-134. L. G. 330-334. K. J. Violence against children. and parental behavior. 17. Journal of Clinical Child Psychology. Child Abuse and Neglect. (1995). y Weiss. An ego-strength scale for the Child Abuse Potential Inventory. Infancia y Aprendizaje. Human Organization.. Maternal attributions and child abuse. Family functioning in neglectful families. Moreno. Hillson. Psychological characteristics of maltreated children: putative risk factors and consequences.A. Milner. E. social support. 51(3). Children. J. Tesis doctoral. (1990). Cambridge. J.C. (1996). J.T. 20.M. 46.

J.D. N. Mothers with mental retardation who do or do not abuse or neglect their children. Jellinek. J. L. Maltrato infantil. y Kuczynski. O. 13(1). 509-590). En E.ENSEÑANZA E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA VOL. Chicago: University of Chicago Press. P. y Higgins. 55.A. M. (2004a). Developmental Psychology. NUM. y Gallardo.M. J. A.M. Estudio de las consecuencias del abandono físico en el desarrollo psicológico de niños de edad preescolar en España.C. P. J. Ciencia Psicológica.: Child Welfare League of America. Tzeng.. Child abuse: an interdisciplinary analysis. Trickett.H. E.A. y Karlson.M. Moreno. 24. Palacios. I. (1986). Substance abuse and serious child mistreatment: prevalence. y Sharlin.A. Pino. 1174-1183. 270-276. 45-61.K. y Susman. 15. Smith. Theories of child abuse and neglect: differential perspectives. summaries and evaluations. Ruiz. Vasta.B. y Altemeier. Herruzo. E. Determinants of loneliness among neglectful and other lowincome mothers. S. Sack. R. Child Abuse and Neglect.E. Physical child abuse: a dual-component analysis. A. risk. y Groshko.M. Maltrato infantil: análisis diferencial entre el abandono físico y el emocional. (2000). (1992). Parke. D. M. (1984). C.. G. M.. M.. 111-124. y Moza. N. Impacto psicológico de la negligencia familiar (leve versus grave) en un grupo de niños y niñas.. (1975). 18(2).J. J.A. 22. 14(2). 115-123. Moreno. 313-324. 2006 Moreno. Moreno.G. 125-149.J.. Psicología y Salud. (1985). Intervención Psicosocial.K. y Colmer. F. D. Hetherigton (Ed. J. 9. (1988). 215-227. Tymchuc. 2: 271-292 JULIO-DICIEMBRE... Un estudio comparativo sobre las distintas tipologías. C. 55. Child Development. W.C. Developmental Psychology. (2002). American Journal of Orthopsychiatry. 1-15. R. The single-parent family and abusive child punishment. Oliva. Child Abuse and Neglect. Developmental Review. 291 . (2004c). L. Jackson. J. Ideas sobre la infancia y predisposición hacia el maltrato infantil. Parental perceptions of child-rearing practices in physically abusive and nonabusive families. D. New York: Praeger. Child Abuse and Neglect. (1982). Polansky. (1995). Infancia y Aprendizaje.W. Vietze. Journal of Social Service Research. Anales de Psicología.. 252-259. 11. S. Washington. Quinn. J. W. Child health and maltreatment. (2004b).): Review of child development research (pp.. Sherrod. y Andron.A. O´Connor. P. H. Polansky. 14. Child neglect. 71. and outcome in a court sample. Mason. 99-115. 261-272. (1972). 911-924. Maltrato infantil: Características familiares asociadas a situaciones de desprotección al menor. y Saldaña. R. Understanding and reaching the parent. (1991). 2. De Saix. Trickett. 8. Children’s misbehaviors and parental discipline strategies in abusive and nonabusive families.M. (1990). (1985). Murphy. 197-211. Poitrast. J.. K. 24..

y Greif. S. London: Sage Publications. Zuravin. (1985). . E. 4. Social and emotional consequences of child maltreatment. Wolock. Psychological Bulletin. D. The ecology of child abuse and neglect: review of the literature and presentation of data. 109-146). 101-120. Child Abuse and Neglect. (1991). Zuravin. 54(4).): Children and risk: an evaluation of factors contributing to child abuse and neglect (pp. R.G. New York: Plenum Press. Zuravin. 74. Hersen (Comps. Violence and Victims. Child abusive parents: an empirical review and analysis. J.C. 97(3). and maternal depression: is there a connection? Research Symposium on Child Neglect. Child abuse. D. 292 Wolfe.S. 462-482. S. child neglect. Journal of Social and Clinical Psychology. Normative and child-maltreating mothers. S. y Horowitz. (1984). B.REVISIÓN DE LOS PRINCIPALES MODELOS TEÓRICOS EXPLICATIVOS DEL MALTRATO INFANTIL Wahler. Wolfe. (1987). (1990). L. Youngblade. D. Whipple. 76-84.: U. American Journal of Orthopsychiatry.M. G. Ammerman y M. (1988). 9. 43-53. (1989).L. y Belsky. 279-291. C. (1989). Child maltreatment as a social problem: the neglect of neglect. Department of Health and Human Services/National Center on Child Abuse and Neglect. Social Casework: The Journal of Contemporary Social Work. 15. The role of parental stress in physically abusive families. (1990). y Webbster-Stratton. Child abuse: implications for child development and psychopathology. Social networks and coercitive mother-child interactions. I. En R. 530-543. Washington.