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Y a conocer México...
+ Guadalajara, uno de mis pendientes + En el DF una torta en Don Camione
Y bueno, en tres semanas que llevo en México no había salido para nada de Tepa, y ahora en menos de una semana conocí tres ciudades muy lindas cada una de ellas. El viernes con la llegada de mi suegro desde Xalapa comenzó lo que podría decirse “un fin de semanas de locos”. Ya él me había prometido que lo primero que haría cuando viniera a Tepa sería llevarme a conocer Guadalajara. Cuando estaba en Argentina sólo por nombre conocía las ciudades más importantes turística o culturalmente; pero Guadalajara era una de mis cuentas pendientes porque en el año 2005 fue nombrada Capital Americana de la Cultura y coincidió que el siguiente año recibiera el mismo nombramiento mi ciudad natal, Córdoba; a partir de ese momento ya sentí que me encontraría con muchas particularidades pero también con muchas semejanzas. Y así fue, una semana antes ya le contaba a mi familia por internet que iría de paseo con mi familia política, y estaban ellos tan entusiasmados como yo. ¡Y llegó por fin el bendito día! Habíamos acordado que saldríamos de Tepa a las 8 de la mañana pero eso nunca sucedió, como siempre entre pitos y flautas salimos una hora más tarde. Algunos medio dormidos todavía porque se habían levantado temprano en domingo, y otros muy despiertos como mi sobrina Mariana y yo. Así salimos toda la prole rumbo a la capital de Jalisco mientras escuchábamos y cantábamos canciones del Buki, bueno, cantar es un decir, medio ladrábamos pero ahí la llevábamos. Mi esposo y mis cuñadas me iban diciendo por cuáles pueblitos y ciudades íbamos pasando, por Zapo donde una tras otra están las tiendas que venden ropa y donde muchos negocios van a proveerse y luego te la cobran al doble, también pasamos por la cárcel donde están varios mafiosos y hasta por un puente que dicen que en sólo una noche lo construyó el diablo o chamuco (qué nombre tan gracioso para mí). No creo en esas cosas pero de algo estoy segura: el diablo no es arquitecto, está medio feo ese puente y nomás tiene un solo carril para tantos vehículos que pasan evitando la carretera de cuota como nosotros; y es que es una estafa lo que cobran esos tipos, pero ese es otro tema. Ya en la entrada a Guadalajara me mostraron el lugar donde se hace la Expo Ganadera y donde sí llevan artistas de primer nivel como en otras épocas acá en Tepa. Entrando más en la ciudad quedé fascinada con la cantidad de edificios, autos, etc., y cómo no si tiene ¡más de cuatro millones de habitantes! Es una ciudad hermosa, con muchísimos árboles en sus veredas (banquetas), avenidas con tiendas de ropa de diseños exclusivos, muchos bares y restaurantes de comidas de todo tipo, incluido uno que decía “bistro” que es un nombre medio fino para decir que es un lugar donde venden comida a precios económicos. Esas cosas sólo se ven en las grandes ciudades. Como era domingo tuvimos algunos problemas para circular porque algunas calles del centro se cierran al tránsito vehicular para que la gente pueda andar en bicicleta o sólo caminar, algo curioso que yo nunca había visto, tal vez porque de donde vengo eso se hace en una plaza o en los parques. Pero llegamos por fin al centro, estacionamos los autos y fuimos a caminar por el centro histórico con su catedral y sus cuatro plazas que la rodean, entre ellas la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres; visitamos el Palacio de Gobierno más que nada

+ Deveras que sólo Veracruz es bello + Y en Xalapa el Agora de la Ciudad

Por Flavia M. Bustamante F.
para ver los murales que pintó Clemente Orozco mientras yo apenas iba por mi café. En fin, tanta y donde no se puede evitar tomar una foto a esas espera para que me lo acabara en cinco minutos, obras. También el Hospicio Cabañas al que mejor me hubiera comido la torta de milanesa... lamentablemente no pudimos tomarle fotos a su De ahí tomamos otro autobús hasta Veracruz. fachada porque no sé quién tuvo la “brillante” idea Dormí hasta Puebla y ya no pude pegar un ojo que poner ahí enfrente unas carpas para una porque el paisaje se fue poniendo cada vez más jornada de búsqueda de empleo o algo así. De todas interesante, por suerte me tocó el asiento del lado maneras esos espacios se veían hermosos con sus izquierdo y pude tomarle fotos al Pico de Orizaba monumentos, fuentes con cascadas y una de aguas que al principio estaba cubierto por nubes y no se danzarinas donde chicos, grandes y perros se ponían veía muy bien en las primeras fotos, pero por nomás para que la brisa los mojara y después suerte ya casi en la última parte del recorrido gritaban, no sé por qué si para eso se ponían, igual donde ya lo podía ver- tomé una donde se veía era muy divertido verlos. bien claro el Pico lleno de nieve. Cuando viajé en De ahí enfilamos directo hacia el Mercado avión pude verlo desde arriba, pero ahora Libertad o de San Juan de Dios. ¡Qué locura...! completaba las imágenes con una desde la tierra. Encuentra uno de todo en ese lugar que parece un El camión siguió por una ruta de subidas, palomar por fuera, pero por dentro hay desde frutas bajadas, túneles y curvas; de cuando en cuando se y verduras hasta sombreros, comidas, zapatos, me tapaban los oídos por la altura y la falta de recuerdos para los turistas, artesanías, pájaros, etc., costumbre, pero con un bostezo medio simulado yo me conformé con una paleta de piña que pensé se me pasaba rápido. que era sólo el jugo de la piña congelado pero no, La vegetación cambia totalmente al verde, vi era la misma pulpa y eso fue la envidia de mi mamá por primera vez los árboles de mango, los de que desde Argentina lo deseaba mientras le contaba. plátanos, de papayas, los cocoteros; no imaginaba Se le hizo agua la boca. que algunos fueran tan altos, ah y también vi Ya andábamos todos cansados de caminar árboles de almendras. por todo ese mercado y nos fuimos a comer a la ¡Por fin llegamos a Veracruz! Apenas casa de Estela, la hermana de mi suegro, que muy bajamos del autobús sentimos el calor y la humedad amablemente junto con su hija nos prepararon carne que nos obligó a desabrigarnos, si hubiera estado asada y cada uno armó sus mi cuñada Fabiola se hubiera tacos, bebimos cervezas y puesto de mal humor, pero descansamos en su patio yo amo ese clima porque soy En el acuario de Veracruz. enorme, lleno de árboles de friolenta y me sentí muy a distintas especies, pájaros gusto. cantando; como bien dijo mi Ahí nos separamos, mi suegro “un oasis en medio del suegro tuvo que viajar a asfalto”. Xalapa y con mi marido nos Ahí en medio de chistes quedamos hasta el otro día. y charlas mi marido recibió la No sólo es linda esa noticia de que debía estar al ciudad, su puerto, sus playas, día siguiente en Veracruz para sino la gente. ¡Qué linda unos trámites, así que no dudé gente!, hace que uno se sienta ni un segundo cuando me como en su casa. No importa preguntó mi suegro si quería si no te conocen, se brindan ir a conocer aquella ciudad y por completo y me costó que él me regalaría ese viaje. trabajo entender que hubiera Pronto volvimos a gente así, me sentía muy Tepa, algunos durmiendo y confianzuda si aceptaba tal o yo, aunque cansada, estaba cual cosa, pero así es su gente. recobrando fuerzas por la Tuvimos la suerte de emoción, y en cuestión de tres conocer a un amigo de mi horas estábamos mi suegro, suegro llamado Ismael, a sus mi esposo y yo nuevamente saliendo pero ahora papás y a su esposa e hijo. Fueron muy generosos rumbo al Golfo de México. La verdad es que hay con nosotros, nos invitaron a comer en lo que que tener mucho control mental para aguantar esperábamos para ir a hacer los trámites, también tantas horas de viaje. nos invitaron a cenar y ni siquiera nos conocían, La primera parada fue en la Terminal del sólo sabían que éramos parientes de Gustavo, mi Norte en el DF, llegamos en la madrugada y tuvimos suegro. que esperar un par de horas hasta que saliera el Después de cenar fuimos a caminar por el siguiente autobús a Veracruz. Ya a esas horas malecón, hacía catorce años que no escuchaba yo estábamos aullando de hambre, no sé qué tenían el sonido del mar, estaba muy emocionada. Mucha en mente comer ellos pero yo pensé en tomarme gente caminaba por ahí como nosotros, fuimos a un cafecito con algún pan que se pareciera aunque un mercado de esos donde venden desde llaveros fuera en la forma a las medialunas saladas que se y ceniceros hasta “medias tazas” con leyendas consiguen en cualquier bar de Argentina. muy chistosas como: “esta es una media taza para Como lo que elegí para comer parecía ser de los hijos de la chingada que siempre piden media mero trámite, algo rápido, ellos me acompañaron a taza de cualquier cosa”, ¡tienen cada ocurrencia...! una panadería que había ahí pero lo que creímos Como nos desocupamos tarde no pudimos que sería rápido a esas horas, con el hambre y el ir al famoso acuario, pero al día siguiente nos frío que tenía se hizo eterno; a eso le sumemos que levantamos temprano, fuimos a desayunar y para tuvimos que esperar a que las empleadas limpiaran no renegar por mi café y mis medialunas pedimos el piso, qué bronca con eso... estaban dale que dale un sándwich de lomo con queso y huevo, y una pasando el trapeador, mientras afuera esperábamos cosa que parecía una tortilla de papas, no sé lo que como diez personas y ellas sin prisa alguna seguían era pero estaba sabroso y con la panza llena limpiando sobre limpio mientras veían que la gente llegamos al acuario. esperaba. Tenía mucha curiosidad, porque antes de Ya mi suegro se estaba poniendo un venir a México vi en un canal de televisión por poco más loco de lo común y empezó a cable un programa donde pasaban imágenes de decir, con razón, que se notaba que no eran lugares turísticos de este país, entre ellos el acuario las dueñas, que si lo fueran ya estarían de Veracruz, y desde ese momento no pude vendiéndonos los panes, y que ellas sentían quitarme la idea de ir a conocerlo. el poder en ese momento, que si fueran La entrada costaba algo cara a mi parecer, políticas serían autoritarias y quién sabe pero bueno, los animales y los dueños también cuantas cosas más dijo; la cuestión fue que tienen que comer. No lo podía creer cuando entré, terminaron con el piso y empezaron a limpiar para empezar había tucanes, guacamayas y el montón de charolas con su paciencia de tortugas. Estaba fascinada porque nunca había Job; mi suegro se puso loco de plano y estado tan cerca de esos animalitos. Tuvimos que decidieron dejarme ahí sola mientras ellos tener cuidado de no usar flash cuando sacábamos iban a Don Camione por unas tortas de fotos pero de todas maneras de cada sector trajimos milanesa con quesillo. nuestro recuerdo. Había peces de todos los colores Por fin pude comprar mi pan y fui a y tamaños, pero lo que más me gustó fueron los donde ellos que ya estaban muy acomodados pejelagartos, las medusas, los tiburones, las en una mesa comiendo despreocupados mantarrayas, las tortugas y los manatíes; había

Lo que necesites hay San Juan de Dios.
una nutria que no se cansaba de hacer sus gracias bajo el agua, se acercaba a nosotros, daban ganas de tocarla por lo buenita que parecía. Pero por las dudas no lo hice, ya me pasó una vez con un perro que parecía buenito y cuando quise acariciarlo me sacó zumbando el condenado. Les decía, cuando terminamos el recorrido y antes de salir del acuario está la tienda donde uno puede comprar algún recuerdito, y digo recuerdito porque los recuerdotes eran muy costosos, sólo por decir Plaza Acuario Veracruz ya te sacaban un ojo de la cara. Mejor no compramos nada y nos fuimos a la playa a tomar un poco de sol y a probar los mentados volovanes que no son más que una masa de hojaldre con algún relleno, nosotros compramos los de jamón, eran una delicia, me hubiera comido un par pero no quería salir del agua que tenía la temperatura ideal. Ya nos fue pegando el sol y me tenté a probar un raspado, que también lo venden en otros lados, pero con el calor que sentía se me antojó uno de piña. ¡Qué cosa más rica era morder los trocitos de hielo y los de piña! Mientras el señor los preparaba lo filmé para mostrarles a mi familia y también a ellos se les antojó tanto como a mí. Volvimos caminando hasta el hotel porque debíamos dejar la habitación antes de la una de la tarde, para que pasara a recogernos mi suegro en su auto y nos llevara a conocer otra hermosa ciudad: Xalapa. Es una ciudad muy particular, es una mezcla de gente de todo tipo, hasta emos tienen; hay un gran movimiento cultural, muchas universidades y colegios. Según mi suegro en Xalapa se sienten atenienses porque tienen hasta “El Ágora de la Ciudad”. Tiene él cada ocurrencia que es imposible no soltar una carcajada con cada cosa que dice, hasta cuando te habla en serio se ríe uno por las dudas. Aprovechamos que él estaba ocupado en su oficina para salir con mi esposo a recorrer por lo menos el centro de la ciudad, empezando por Los Lagos, lo que fue muy lindo porque todo era de bajada, pero al regresar nos tocó la subida y era muy empinada. Caminamos nomás como cinco cuadras, subimos unos cuantos escalones y ya nos dio hambre. Nos tomamos un descanso y comimos en el Parque Juárez unos hotdogs (que en mi tierra se llaman “panchos”) con salchichas de pavo, y aunque la verdad es que uno nunca sabe lo que tienen dentro las salchichas, éstas según eran de pavo y se lo creí a quien las vendía. De pavo o no, estaban buenísimas. Con Alejandro parecíamos dos niños allí, todo lo que veíamos queríamos comer. Le entramos a los churros y a los plátanos fritos, lo que fue una bomba para el hígado pero lo bailado quién nos lo quita... Y como para bajar un poco la comida nos metimos por una de sus callecitas angostas siguiendo el olor a café muy rico, y dimos con un lugar donde se reúnen los artesanos, muchos vendían cosas que se ven a menudo en otros mercados, pero otros tenían algunas curiosidades como figuras de pájaros hechos con semillas de toda clase. Me traje un gallito muy bonito por sólo treinta pesos, me pareció original y sobre todo muy barato. Se nos pasó rápido el tiempo, por suerte no nos tocó un día de lluvia en Xalapa que es, dicen, lo normal. Comenzó a obscurecer y se llegó la hora de volver a Tepa. Fue mi primera salida en México y no la podré olvidar fácilmente. Trajimos recuerdos, imágenes y nuevos amigos.

7 días Sábado 5 de abril de 2008

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