“Y rehusó su padre y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él estará por pueblo, y también el será grande; y al contrario su hermano

menor será mayor de entre nosotros, y de su descendencia será la totalidad de las naciones.” Br (Gn) 48:19 Sh´liaj Yoshua Ben Efrayim
Bucaramanga 6944330, 300 2671295 kehilanetzer@hotmail.com kehilanetzer@Yahoo.com kehilanetzer@gmail.com http://www.yehudinetzer.com/ para ver/tv www.livestream.com/yehudinetzer Tevet 9 del 5770 / 26 de Diciembre del 2009

PARASHAT # 12
Vayeji

yjiyw" – Y vivió Ò

Lectura de la Torah Bereshit (Gn) 47:28-50:26 47:28-48:9 48:10-16 48:17-22 49:1-18 49:19-26 49:27-50:20 50:21-26 Lectura de la Haftarah (de los Neviim) a Malajim (R) 2:1-12 Es un antónimo del título de esta Parashat; lo que le sucedió a Yaaqóv después de estar en Mitzrayim por 17 años de vivir en la tierra de Goshén. Mut twm morir, matar. Este verbo se encuentra en todas las lenguas semíticas (incluyendo en arameo que se encuentra en la tanak) desde los tiempos más tempranos y también en Mitzrayim. Hay unos 850 casos del verbo en hebreo en el tanak. En esencia, mut significa perder la vida. El término se refiere a muerte física, tanto de hombres
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como de animales. En Br (Gn) 5:5 se relata que Adám vivió novecientos treinta años, y murió. Yaaqóv explica a Esav que los más tiernos de su ganado podrían morir si se les apuraban 33:13. En un caso este verbo se usa también para referirse a la cepa de un árbol Iy (Job) 14:8. De vez en cuando, mut se aplica metafóricamente a la tierra Br (Gn) 47:19) o a la sabiduría Iy (Job) 12:2. Además, tenemos una expresión única hiperbólica que dice que el corazón de Nabal había muerto dentro de él, como una manera de decir que se sentía sobrecogido por un gran temor a Shm (1 Sm) 25:37. En el radical intensivo del verbo, esta raíz se refiere al golpe que se imparte a alguien que está a punto de morir. Abimélek, cuando una piedra de molino destrozo su cabeza, pidió a su escudero que lo matara Shof (Jue) 9:54. Es más usual el radical causativo de este verbo que puede significar causar la muerte o matar. Elohim causa muerte y da vida Dev (Dt) 32:39. Por lo general, en estos casos el sujeto y el predicado de las acciones son personas, aunque hay excepciones como cuando los flistim personifican el arca del testimonio; quieren deshacerse de él para que no los mate a Shm (1 Sm) 5:11. Otra excepción: los animales pueden ser causantes de muerte Shem (Ex) 21:29. En fin, el término describe el acto de matar en su sentido más amplio, incluso durante conflictos bélicos y al cumplir sentencias de ejecución Yah (Jos) 10:26. Elohim sin duda es el árbitro final de la vida y la muerte Dev (Dt) 32:39. Esta idea se destaca con particular claridad en el relato de la creación, donde Elohim dice al hombre que de cierto morirá si come del árbol del cocimiento del bien y del mal prohibida Br (Gn) 2:17 primera mención del vocablo. Al parecer, la muerte no existía antes de esto. En el diálogo entre la serpiente y Javáh (Eva), esta asocia la desobediencia con la muerte Br (Gn) 3:3). La serpiente repitió las palabras divinas, contradiciéndolas Br (Gn) 3:4). Cuando Adám y Javáh comieron del árbol prohibido, les sobrevino, a ellos y a sus descendientes, la muerte física Ru (Ro) 5:12. Y como consecuencia sintieron vergüenza e intentaron cubrir su desnudez Br (Gn) 3:7). El errar y/o la presencia de muerte requiere que se cubra, pero la provisión humana no es suficiente; por tanto, Elohim ofrece su vestidura con la palabra de redención Br (Gn) 3:15) y en forma tipológica, les cubrió con pieles de animales Br (Gn) 3:21. Desde cierto punto de vista la muerte resulta algo muy natural: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez” Ib (He) 9:27. Puede ser aceptada sin rebeldía: “Vamos también nosotros, para que muramos con él” Yhj (Jn) 11:16. Desde otro punto de vista resulta algo sumamente antinatural. Es la paga del fallar Ru (Ro) 6.23), y en ese sentido debe ser tenido. Ambas perspectivas aparecen en la tanak, y ninguna de las dos debe ser pasada por alto. Muerte física
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La muerte parece ser necesaria para cuerpos como los nuestros. El deterioro físico y la eventual disolución final son inevitables. No obstante, la Tanak habla de la muerte como consecuencia del Errar. Elohim le dijo a Adám: El día que de él comieres, ciertamente morirás Br (Gn) 2:17. Shaúl nos dice que el errar entró en el mundo por un hombre, y por el errar la muerte Ru (Ro) 5:12), y también que la paga del errar es la muerte Ru (Ro) 6:23. Pero cuando examinamos más detenidamente el asunto, vemos que Adám no murió físicamente el mismo día en que desobedeció a Elohim. En Ru (Ro) 5 y 6 Shaúl contrasta la muerte que sobrevino a consecuencia del pecado de Adám con la vida que Mashiaj ha traído a los hombres. Ahora bien, la posesión de la vida permanente no anula la muerte física. Lo que se infiere de todo esto es que la muerte que es consecuencia del errar va más allá de la muerte del cuerpo. Pero a este pensamiento debemos agregar el otro de que los pasajes de las Escrituras que vinculan al errar y la muerte no modifican el concepto de la muerte. Dichos pasajes no nos revelan otra cosa que no sea el significado usual de la palabra. Quizá debamos entender que la mortalidad es el resultado del errar de Adám, y que el castigo incluye tanto el aspecto físico como en el Ruaj. Parecería mejor considerar que la muerte es algo que comprende al hombre completo. El hombre no muere como cuerpo sino que muere como hombre, con la totalidad de su ser. Y la Tanak no hace una distinción neta entre los dos aspectos. Por lo tanto, la muerte física constituye tanto símbolo como expresión adecuados de aquella muerte más profunda que es consecuencia inevitable del errar, con la que forma una sola unidad. Muerte como la separación del alma del cuerpo y del hombre con Elohim. Esta muerte es un castigo de Elohim. Es la separación del alma del cuerpo y el Ruaj que está en el hombre que vuelve a Elohim; por lo tanto podemos afirmar que es una separación del cuerpo del alma, del hombre con Elohim. Ya hemos observado que Ru (Ro) 6:23 describe a la muerte como la paga del fallar. Es decir la recompensa que merece el que erra. Shaúl puede hablar de ciertos hombres que erraron; pues el dice que conocen el juicio de Elohim, que los que practican tales cosas son dignos de muerte Ru (Ro) 1:32. Es el juicio de Elohim lo que está a la base de la referencia que hace Yahujanan al pecado de muerte a Yah (1 Jn) 5:16. Esta constituye una verdad muy importante, pues nos permite apreciar cuán grande es el horror de la muerte. A la vez, paradójicamente, nos proporciona esperanza.
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El hombre no ha quedado atrapado en una red tejida por la ciega fatalidad, habiendo una vez cometido el errar, no hay nada que se pueda hacer para remediarlo. Elohim está por encima de todas las cosas, y si bien ha decretado que la muerte es la paga del errar, también ha resuelto dar vida permanente a los que erran la Torah, por medio de la puerta que es nuestro Mashiaj Yashua que nos lleva al Padre para que de esta manera guardemos su Torah. En la Brit Ha Dashah (N.T) a veces destaca las serias consecuencias del errar haciendo referencia a la segunda muerte Ya (Jud) 12; Jiz (Ap) 2:11, etc. Esta es una expresión rabínica que significa perdición eterna. Debe entenderse en el mismo sentido que los pasajes en los que Yashua habla del fuego permanente preparado para ha Satán y sus Malakim Mt 25:41, el castigo permanente en contraposición a la vida permanente, Mt 25:46, y otros pasajes similares. El estado final del hombre que es castigado se describe de varias maneras, tales como muerte, castigo, perdición, etc. Pero es igualmente obvio que, según describe la Tanak, se trata de un estado que debe mirarse con horror. A veces se objeta que esto no contradice con la descripción de Elohim como un Elohim de amor; cuando se mira el amor de una forma humana y con sentimientos por la forma de pensar, no se puede ver lo que el amor de Yahweh es; pero cuando se observa la palabra de Yahweh encontramos que el amor es un castigo al que recibe por hijo; lo que indica que el amor es corrección. En este sentido, hay aquí una revelación, el amor puede ser quitar la vida de alguien en medio de los impíos lo que manifiesta el amor. Pero al menos se puede decir que la objeción, en la forma en que se la presenta continuamente, pierde de vista el hecho de que la muerte es un estado a la vez que un hecho. El ocuparse de la carne es muerte, escribe Shaúl Ru (Ro) 8:6. No dice que el ocuparse de la carne ha de producir la muerte; dice que es muerte, y agrega que los pensamientos del carnal son enemistad contra Elohim, porque no se sujeta a la Torah de Elohim, ni tampoco puede. La misma verdad se expresa de una manera distinta cuando Yahujanan dice: El que no ama permanece en muerte a Yah (1 Jn) 3:14. Cuando entendemos la verdad de que la muerte es un estado, nos damos cuenta de la imposibilidad de que el impenitente se salve, pues para esa persona la salvación sería una contradicción. Para ser salvo, el hombre debe pasar de muerte a vida Yah (Jn) 5:24. Victoria sobre la muerte En las Escrituras se enfrenta a la muerte como se enfrenta toda la realidad, pero el interés principal gira en torno a la vida, y la muerte se trata en forma más o menos
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incidental, como aquello de lo cual se salva a los hombres. Mashiaj obedeció ser perfeccionado para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al adversario de nuestras almas Ib (He) 2:14. El poder de ha Satán siempre se considera como sujeto al dominio de Elohim Iy (Job) 2:6; Lq 12:5, etc. De ningún modo tiene a la muerte sujeta a su arbitrio en forma absoluta, aunque esta, que es la negación de la vida, es su esfera natural. Mashiaj vino para poner fin a la muerte. Como indica el pasaje de Ib (hebreos), fue por medio de la muerte que derrotó a Ha Satán. Fue por medio de la muerte que quitó nuestro pecado. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todos Ru (Ro) 6.10). Aparte de Mashiaj, la muerte es el enemigo supremo, el símbolo de nuestra separación de Elohim, el horror definitivo. Pero Mashiaj se ha valido de la muerte para librar a los hombres de ella. Murió a fin de que los hombres pudieran vivir. Llama la atención el hecho de que la Brit Ha Dashah (N.T) pueda decir que los creyentes duermen en lugar de decir que mueren por ejemplo 1 Ts 4:14. Yashua cargó con todo el horror de la muerte, por cuyo motivo para los que están en Mashiaj la muerte ha sido transformada de tal forma que no es más que un descanso. Hasta dónde alcanza la victoria que Mashiaj ganó sobre la muerte lo indica su resurrección. Mashiaj, siendo levantado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él Ru (Ro) 6:9. El levantamiento de entre los muertos es el gran acontecimiento triunfal, y la gran nota de victoria en todo la Brit Ha Dashah tiene su origen allí. Mashiaj es el Autor de la vida Mif (Hch) 3:15, Señor así de los muertos como de los que viven Ru (Ro) 14:9, La palabra de vida a Yhj (1 Jn) 1:1. Su victoria sobre la muerte es completa, y esa victoria está a disposición de su pueblo. La destrucción de la muerte es cosa segura 1 Co 15:26, 54; Jiz (Ap) 21:4. La segunda muerte no tiene ninguna potestad sobre el creyente Jiz (Ap) 2:11; 20:6. De acuerdo con a esto, la Brit Ha Dashah nos dice que la vida perpetua no es la inmortalidad del alma, sino espera la función del levantamiento del cuerpo de entre los muertos. (No hay forma más gráfica de ilustrar el carácter definitivo y completo de la derrota de la muerte). No solamente existe un futuro de esplendor, sino que hay un presente de esplendor. El creyente ya ha pasado de muerte a vida Yhj (Jn) 5:24; a Yhj (1 Jn) 3:14. Está libre de la torah del pecado y de la muerte Ru (Ro) 8:2. La muerte no lo puede separar de Elohim Ru (Ro) 8:38. Yashua dijo: El que guarda mi palabra, nunca verá muerte Yhj (Jn) 8:51. Tales palabras no niegan la realidad de la muerte biológica; más bien nos encaminan
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hacia la verdad de que la muerte de Yashua significa que el creyente ha salido completamente de aquel estado que es la muerte como la separación de la vida permanente que nos da Yahweh a través de su hijo Yashua, para descansar cuando muere en el lugar del seno de Abraham y espera el levantamiento de su cuerpo para ser como Mashiaj con un cuerpo completo lleno de esplendor. Ha sido introducido en un nuevo estado, que ha sido muy aptamente caracterizado como la vida. En su momento atravesará la puerta que llamamos la muerte, pero el aguijón ha sido extraído. La muerte de Yashua representa la victoria sobre la muerte para sus seguidores. Br (Gn) 47:27-31 Finalmente, llegó el tiempo en que YYisrael debía morir. YYisrael, príncipe de Elohim, tuvo poder sobre el Malak y prevaleció, pero de todos modos debía morir. Yoséf le dio Lejém para que no muriera de hambre pero eso no le garantizaba el no morir de viejo o por enfermedad. Murió gradualmente; su vela se fue quemando paulatinamente hasta el cabo, de modo que viera acercarse el tiempo. Ventajoso es ver que la muerte se acerca antes que la sintamos para ser impulsados a hacer, con todas nuestras fuerzas, lo que nuestras manos encuentren para hacer. Sin embargo, la muerte no está lejos de ninguno de nosotros. Al ver que se acercaba su día, la preocupación de Yaaqóv era su entierro; no la pompa de éste sino ser sepultado en Kenáan, porque era la tierra prometida. Era tipo del cielo, la patria mejor, que claramente dijo esperar, Ib (He) 11:14. Nada ayudará mejor a hacer más cómodo el lecho de muerte que la perspectiva cierta del reposo en la Yerushalayim de arriba. Hecho esto, YYisrael se apoyó en la cabecera de la cama, alabo a Elohim, como se explica, ver Ib (He) 11:21, y agradeció por todos sus favores; en debilidad se apoyó por sí mismo y expresó su disposición a dejar el mundo. Aun quienes vivieron de la provisión de Yoséf, y hasta Yaaqóv, que le era tan querido, debían morir. Pero Mashiaj Yashua nos da el Lejém verdadero para que podamos comer y vivir por siempre. Cuando nos acerquemos a la muerte vayamos a Él y rindámonos y quien nos sostuvo durante la vida, nos saldrá al encuentro y nos hará entrega de la salvación a la vida permanente con Yahweh en shamayim. Br (Gn) 48:1-7 El lecho de muerte del creyente con las oraciones y consejos de la persona moribunda es adecuado para impresionar seriamente a los jóvenes, a los dados a los placeres, y los prósperos: haremos bien en ir con los hijos en tales ocasiones, si puede hacerse apropiadamente. Si le place a Yahweh es muy deseable que nuestro testimonio de moribundo se refiera a su verdad, a su fidelidad y a lo placentero de sus caminos, una palabra de inspiración para el futuro de nuestras generaciones. Uno debiera desear vivir así, como para dar fuerza y peso a nuestras exhortaciones en el lecho de muerte. Todo Yehudi verdadero es bendecido en su muerte, pero no todos se van igualmente llenos de haber dado su bendición a su generación que es para el tiempo, la tarea que cumplirán.
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Yaaqóv adoptó a los dos hijos de Yoséf. Que ellos no sucedan a su padre en su poder y grandeza en Mitzrayim, sino que triunfen en el marco de la herencia de la palabra hecha a Abraham. Así, pues, el viejo padre moribundo enseña a estos jóvenes a que se unan como el pueblo de Elohim. Los nombra para que cada uno sea cabeza de una tribu. Yaaqóv hará que Efrayim y Menashéh sepan que ellos serán grandes y cumplirán en su tiempo lo que su padre les declara para la posteridad; que será el esplendor del surgimiento de Efrayim como el hermano mayor de entre las naciones. Br (Gn) 48:8-22 Los dos hijos de Yoséf ahora son parte del propósito de Elohim. Yoséf dice: Ellos son mis hijos, los que Elohim me ha dado. Yaaqóv dice: Elohim me ha mostrado tu simiente. Las palabras son doblemente para nosotros cuando las vemos venir de la mano de Elohim. Él no sólo evita nuestros temores sino que excede nuestras esperanzas. Yaaqóv menciona el cuidado que Elohim tuvo con él todos sus días. En su tiempo había tenido una buena cantidad de dificultades, pero Elohim le evitó el mal de sus problemas. Ahora que está muriendo se mira a sí mismo como redimido de sus errores y sus pesares para siempre. Al bendecir a los hijos de Yoséf, Yaaqóv intercambia sus manos. Yoséf está dispuesto a mantener a su primogénito, y pudo haber removido las manos de su padre. Pero Yaaqóv actuó no por error ni por afecto parcial a uno más que al otro; pero sí a través de una palabra de inspiración por el Ruaj de Elohim que estaba en él, y por el consejo de Elohim. Elohim, está bendiciendo a su pueblo, le da más a uno que a otro, más regalos y comodidades, y más de las cosas buenas de la vida. Usualmente le da más a aquellos con menos posibilidades de recibir y de quien tiene jesed (bondad). Él escoge las cosas débiles del mundo; levanta al pobre del polvo. ¡Qué pobres son aquellos que no tienen riquezas sino las de este mundo! ¡Qué miserable es el lecho de muerte para aquellos que no tienen un buen fundamento de esperanza, pero sí terribles aprensiones de maldad, y nada más que maldad para siempre! Br (Gn) 49:1-2 Todos los hijos de Yaaqóv estaban vivos en ese momento. Su llamado que los hizo reunirse fue un precepto para que ellos se unieran en amor y no se mezclaran con los de Mitzrayim; y predijo que no iban a separarse como lo hicieran los hijos de Abraham y de Yitzjaq, sino que todos debían formar un solo pueblo. No vamos a considerar este discurso como expresión de sentimientos particulares de afecto, resentimiento o parcialidad, sino como lenguaje del Ruaj Ha Qodesh que declara
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el propósito de Elohim respecto del carácter, las circunstancias y la situación de las tribus que descendían de los hijos de Yaaqóv y que puede identificarse en sus historias. Br (Gn) 49:8-12 El nombre de Yahudáh significa alabanza a Yahweh. Elohim era alabado por su causa, Perek 29:35, alabado por él y alabado en él; por tanto, sus hermanos le alabarán. Yahudáh será una tribu fuerte y valiente. Yahudáh es comparado, con un león enfurecido y rugiente, como el león que disfruta la satisfacción de su fuerza y éxito; esto es ser verdaderamente grande. Yahudáh será la tribu real, la tribu de la cual vendrá el Mashiaj Príncipe. Shiló que viene de la raíz shalah literalmente lo que hace que algo tenga éxito, o lo que hará prosperar una cosa, esa Simiente prometida en quien la tierra será bendecida, vendrá de Yahudáh. Así, pues, el moribundo Yaaqóv vio, de lejos, el día de Mashiaj y eso le fue consuelo y sostén en su lecho de muerte. Hasta la venida de Mashiaj, Yahudáh poseyó autoridad. Mucho de lo que aquí se dice de Yahudáh, debe aplicarse a nuestro Señor Yashua. En Él hay abundancia de todo lo que alimenta y refresca el alma y que mantiene y alegra la vida de Elohim. Él es la vid verdadera; el vino es el símbolo señalado por su sangre, derramada en favor de los que errar la torah y aplicada por la firmeza; y todas las bendiciones de su palabra son vida abundante, sin dinero y sin precio, a lo cual es bienvenida toda alma sedienta, Yesh (Is) 55:1. Br (Gn) 49:22-27 La bendición de Yoséf es más grande que la de los hermanos. Lo que dice Yaaqóv de él es historia y palabra de inspiración. Yoséf llegó a ser el pastor de YYisrael para cuidar de su padre y de su familia, y la roca de YYisrael, su fundamento y firme soporte. En esto, como en muchas otras cosas, Yoséf fue un notable tipo del Buen Pastor. Yaaqóv bendijo a todos sus hijos pero especialmente a Yoséf, “que fue apartado de sus hermanos”. No sólo separado en Mitzrayim sino, por poseer una eminente dignidad y por ser más apartado por Elohim. Se dice de Benjamín que arrebatará como lobo. Yaaqóv fue guiado por el Ruaj; de lo contrario, hubiera hablado más de su amado hijo Binyamín. Tocante a él solamente prevé y predice que su posteridad será una tribu guerrera, fuerte y osada, y que se enriquecerá con los despojos de sus enemigos; que serán activos. El rey Shaúl y el Sh’liaj Shaúl eran de esta tribu, Ru (Ro) 11:1; Fil 3:5; en el amanecer de su día, devoró la presa como perseguidor, pero en el repartió el botín como el hermano que sería cuidado por su hermano Yahudáh; él compartió las bendiciones del León de Yahudáh y participó en sus victorias.

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Br (Gn) 49:28-33 Yaaqóv bendijo a cada uno conforme a las bendiciones que Elohim tenía como objetivo otorgarles en tiempos posteriores. Habló del lugar de su sepultura desde un principio de la identidad y firmeza en las palabras de Elohim, de que Kenáan sería la heredad de su simiente en el momento debido. Cuando hubo terminado sus bendiciones y sus encargos y, por tanto, su testimonio, se concentró en su tarea de morir. Encogió los pies en la cama, no sólo como uno que pacientemente se somete al golpe, sino como quien alegremente se acomoda para descansar, ahora que estaba agotado. Entregó libremente su Ruaj en la mano de Elohim, el Padre de los Ruajót. Si el pueblo de Elohim es nuestro pueblo, la muerte nos reunirá con ellos. Bajo el cuidado del Pastor de YYisrael, nada nos faltará para el cuerpo o el alma. Permaneceremos firmes hasta que esté terminada nuestra obra; entonces, expiraremos nuestras almas en las manos de Aquel cuya salvación hemos esperado, partiremos en shalom y dejaremos tras nosotros una bendición para nuestros hijos. Br (Gn) 50:1-6 Aunque los parientes y amistades justos que guardan la toráh y tiene el testimonio de Yashua hayan vivido hasta una edad bien avanzada y estemos confiados de que se han ido a shamayim, podemos sentir la pérdida y respetar su recuerdo llorándolos. El alma que se fue está fuera del alcance de toda muestra de nuestro afecto pero es apropiado mostrar respeto al cuerpo, del cual esperamos en el día señalado el levantamiento lleno de esplendor, pero que de acuerdo a la toráh debe ser sepultado. Así, pues, Yoséf mostró su firmeza en Elohim y su amor por su padre. Mandó que el cuerpo fuera embalsamado o envuelto con especias para preservarlo. Vea cuán viles son nuestros cuerpos cuando el alma los ha abandonado: se pone en muy poco tiempo fétido y desagradable. Br (Gn) 50:15-21 Diversos son los motivos que pudieron hacer que los hijos de Yaaqóv siguieran en Mitzrayim, a pesar de la visión que Abraham tuvo de su esclavitud allá. Juzgando a Yoséf con el temperamento general de la naturaleza humana, pensaron que ahora él se vengaría de los que lo habían odiado y dañado sin causa. No siendo capaces de resistir ni de huir, intentaron ablandarlo humillándose. Le suplicaron como siervos del Elohim de Yaaqóv. Yoséf se sintió muy afectado al ver el cumplimiento total de lo que vio mientras dormía. Les manda que no le teman a él sino a Elohim; que se humillen ante el Señor y busquen el perdón de Elohim. Les garantiza su propia bondad para con ellos. Véase que Ruaj tan excelente tenía Yoséf y aprendamos de él a devolver bien por mal. Él los consoló y, para disipar todos sus temores, les habló amablemente. Los Ruaj quebrantados deben ser curados y animados. No sólo debemos hacer el bien a quienes amamos y perdonamos; también debemos hablarles bondadosamente.

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Br (Gn) 50:22-26 Al honrar a su padre, Yoséf tuvo días largos en la tierra que, por el presente, Elohim le había dado. Cuando vio que se acercaba su muerte, consoló a sus hermanos con la seguridad del regreso de ellos a Kenáan en el debido momento. Debemos consolarnos unos a otros con las mismas consolaciones con que hemos sido consolados por Elohim y animarlos a descansar en las palabras que son nuestro apoyo. Como una confesión de su propia firmeza y una confirmación de la de ellos, les encarga que dejen sin enterrar sus restos hasta el día glorioso en que ellos se establezcan en la tierra prometida. Así, pues, Yoséf por emunah en la palabra sobre la tierra de Kenáan, dio mandamiento acerca de sus huesos. Esto iba a mantener viva la expectativa de ellos en cuanto a una pronta salida de Mitzrayim y a tener a Kenáan presente en forma continua. Además, esto uniría a la posteridad de Yoséf con sus hermanos. La muerte, como también la vida de este eminente varón de Elohim, hijo de Yaaqóv fue verdaderamente excelente; ambas nos dan una firme exhortación de perseverancia en el servicio de Elohim. ¡Cuán bendecido empezar temprano en la carrera y en el trabajo del reino de Shamayim para la restauración en el tiempo del fin, seguir firme y terminar la carrera con gozo! Esto que hizo Yoséf, nosotros también podemos hacer. Hasta cuando los dolores de la muerte estén sobre nosotros, si hemos confiado en quien confiaron nuestros padres, los Neviim y los Sh´liajim, no temamos decir:

Mi carne y mi corazón desfallecen, mas la roca de mi corazón y mi porción es Elohim para siempre.
Y decir con seguridad: No moriré, sino que viviré, y contare las obras de Yah Teh 118:17

La Bendición
barak; raíz primaria; por implicación. Bendecir a Elohim (como acto de alabanza), y (viceversa) al hombre (como beneficio); también (por eufemismo) maldecir (a Elohim, o al rey, como traición): bendecir con abundancia, dar bendición, loar, dichoso, proferir, saludar. También es desear un bien a otro, felicitarle por un bien, agradecerle un favor. Entre los hombres: Es el acto por el cual un hombre felicita a otro por un bien conseguido, éxito o por alcanzar un logro.
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De Elohim al hombre: Bendice al hombre dándole fecundidad, éxito, prosperidad, cambiando su naturaleza al otorgarle un nombre nuevo con destino; colmándolo de bendiciones, haciéndolo canal de bendición. A. La raíz de esta palabra se encuentra en otras lenguas semíticas, las cuales, como la hebrea, lo usan con mayor frecuencia con referencia a un Elohim. Existen también paralelos del vocablo en egipcio. Barak aparece unas 330 veces en la Tanak, comenzando por Br (Gn) 1:22 Y Elohim los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos. Las primeras palabras que Elohim dirige al hombre comienza de la misma manera: Y los bendijo Elohim, y les dijo: Fructificad y multiplicaos Br (Gn) 1:28. De esta manera se demuestra que toda la creación es bendecida por Elohim para su continua existencia y multiplicación Teh (Sal) 104:27-30 Todos ellos esperan en ti, para que les des la comida a su tiempo. 28 Tú les das y ellos recogen; abres tu mano y se sacian de bien. 29 Escondes tu rostro, se turban; les quitas el rúaj de ellos, dejan de ser y vuelven al polvo. 30 Envías tu Rúaj, son creados y renuevas la faz de la tierra. Barak se usa otra vez en relación al género humano, y a la pareja como tal varón y hembra en Br (Gn) 5:2, al principio de la historia de los hombres de emunah, y de nuevo después del diluvio para la multiplicación de la especia humana del hombre sobre la tierra solo es por la bendición de Yahweh en Br (Gn) 9:1 Bendijo Elohim a Nóaj y a sus hijos, y les dijo: Fructificad, multiplicaos y llenad la tierra. El elemento central del pacto de Elohim con Abram es: Te bendeciré… y serás

bendición. Bendeciré a los que te bendijeren… y a ti bendecirán todas las familias de la tierra
Br (Gn) 12:2-3 Y hare de ti una nación grande y te bendeciré y engrandeceré tu nombre y serás de bendición. Bendeciré al que te bendijere y al que te maldiga maldeciré y a ti bendecirán todas las familias de la tierra. Esta bendición sobre las naciones se repite en Br (Gn) 18:18; 22:18; y 28:14; Br (Gn) 26:4; Yir (Jer) 4:2. En todos estos casos, la bendición de Elohim se dirige a Abraham y a su descendencia. Elohim, ya sea en forma directa o a través de sus representantes, aparece más de 100 veces como el sujeto de este verbo.
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La bendición a la tribu de Leví está basada en esta orden:

Así bendeciréis a los hijos de Yisrael… Yahweh te bendiga… y pondrán mi nombre sobre los hijos de Yisrael, y yo los bendeciré Bem (Nm) 6:23-27.
Se usa la forma pasiva de barak cuando Malki-Tzedéq pronuncia la bendición de Elohim sobre Abram: Bendito sea Abram del Elohim Altísimo Br (Gn) 14:19. Bendito por Yahweh mi Elohim sea Shem Br (Gn) 9:26 es una expresión de alabanza. Bendito sea el Elohim Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano Br (Gn) 14:20 es alabanza con acción de gratitud. Tener o pedir bendición no es tan solo pedir por las riquezas materiales Yaaqóv le dijo al malak bendíceme y el malak le dio un nombre nuevo que indica la bendición para cambio de destino, su naturaleza, autoridad y servicio; todo es sucedió cuando el malak le dio su nombre Yisrael Br (Gn) 32:26-28 Una forma común de saludarse era: Bendito seas tú de Yahweh 1 Shm (S) 15:13; Rut 2:4. Shaúl salió a recibir [a Samuel], para bendecirle 1 Shm (S) 13:10. B. Nombre berakáh bendición. La forma del radical de esta palabra se encuentra en las lenguas semíticas del noroeste y del sur de la región semítica. Se usa conjuntamente con el verbo barak bendecir 71 veces en el Tanak. El término aparece con mayor frecuencia en Bereshit (Génesis) y en Devarim (Deuteronomio). La primera vez es el caso de la bendición de Elohim sobre Abram: Y haré de ti una nación grande y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición [berakáh] Br (Gn) 12:2). Cuando la expresa el hombre, «bendición» es un deseo o una súplica en pro de bendición futura: Y [Elohim] te dé la bendición de Abraham, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Elohim dio a Abraham Br (Gn) 28:4). Esto se refiere a la «bendición» que los padres antes de morir solían pronunciar sobre los hijos de Yisrael. La «bendición» de Yaaqóv a las tribus Br (Gn) 49) y la «bendición» de Moshéh Dev (Dt) 33:1 son otros ejemplos bien conocidos de este hecho. Bendición era lo contrario a maldición (qelalah): Quizá me palpará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición Br (Gn) 27:12).
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Una forma concreta de presentar una bendición es mediante un regalo. Por ejemplo: Acepta, te ruego, el regalo que te he traído, pues Elohim me ha favorecido y todo lo que hay aquí es mío. E insistió hasta que Esáv lo tomó (Br (Gn) 33:11. La bendición dirigida a Elohim es una expresión de alabanza y gratitud, como en el caso siguiente: Levantaos, bendecid a Yahweh vuestro Elohim desde la eternidad hasta la eternidad; y bendígase el nombre tuyo, esplendoroso y alto sobre toda bendición y alabanza Nej (Neh) 9:5. La bendición del Señor descansa sobre quienes le son fieles y oyen y guardan sus mandamientos: Dev (Dt) 11:27La bendición, si oyereis los mandamientos de Yahweh vuestro Elohim, que yo os prescribo hoy; Dev (Dt) 28:1 Acontecerá que si oyendo oyes la voz de Yahweh, tu Elohim, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Yahweh, tu Elohim, te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

Su bendición es el resultado de:
El limpio de manos y puro de corazón -Justicia (Teh (Sal) 24:5, Residir los hermanos juntos -Vida (Teh (Sal) 133:3, La orden de edificar casa para Yahweh -perpetuidad 2 Shm (Sm) 7:29. De estar a salvo de los enemigos -Liberación Teh (Sal) 3:8 De Yahweh es la liberación; sobre su pueblo sea tu bendición. La «bendición» es como lluvia o rocío en el tiempo futuro: Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán Yej (Ez) 34:26. El Señor envía su «bendición» en la comunión de los Qadosh: Como el rocío de Jermón, que desciende sobre los montes de Tzión; porque allí envía Yahweh bendición, y vida permanente Teh (Sal) 133:3. La bendición no vendrá solo por hacer una declaración de padres a hijos, de Yahweh a su pueblo o a los hombres; es en verdad el resultado a la obediencia a su palabra a sus órdenes a ser apartados del mundo de sus obras de todo lo que dice la toráh. Los millonarios, los hombres ricos de este siglo y durante todas las épocas de la historia de la humanidad han desechado la palabra, ellos no tienen necesidades económicas y esto se confunde con bendición.
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Cuando los hombres de Yahweh y que sirven se llenan de riquezas y no las usan todas para ser anunciada su toráh; la bendición que Yahweh da será para apartarlo del servicio y ser esclavo del dinero, en esto punto las riquezas ahogara la palabra y esta se hará infructuosa, sin fruto. Bendición es tener a Yahweh, caminar con él, escuchar su voz, tener temor para obedecer cada palabra y la dirección que nos da, tener bendición es tener a Yahweh y si lo tenemos a él lo tenemos todo; él es nuestro padre el dueño de shamayim y ha aretz. Bendición no es lo que perece sino lo que permanece, es lo inconmovible. Bendición no es un título universitario eso es un logro que Yahweh le permitió, bendición es conocer la toráh que permanece para siempre no se acaba no se extingue no pasa de modelo no es inadecuada es la misma ayer hoy y siempre Haleluyah Los hombres con títulos y los tengo, no los salvara el día de juicio y muchos de los que tienen títulos por no darlos a la obra y su servicio se perderán con todo y títulos y si el conocimiento que ellos tiene no lo utilizan para su obra será para ellos causa del juicio el día de Yahweh. Tener la bendición es poder ser de vida para muchos, que nuestras palabras sanen, levanten, amonesten e instruyan eso es ser de bendición.

Sh´liaj Yoshua Ben Efrayim Yoshua Ben Efrayim
Mi bandera Mi bandera

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