Universal, S. R. L. y Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires y otra y Buenos Aires Visión S.A. c.

Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires LA LEY 1987-E, 475

SUMARIOS: 1. Es improcedente la acción de amparo cuando la lesión constitucional que se invoca -con referencia al agotamiento de la vía administrativa-, puede hallar reparación adecuada en sede administrativa o mediante la interposición de demanda jurisdiccional. Otro tanto, cuando es preciso efectuar estudio de cláusulas establecidas en el pliego de condiciones en una licitación, pues dichas circunstancias requieren mayor debate y no pueden ser valoradas en la vía excepcional mencionada. TEXTO COMPLETO: FALLO DE LA CORTE SUPREMA Buenos Aires, 11 de agosto de 1987. Vistos los autos: "Recurso de hecho deducido por las actoras en la causa Universal S.R.L. c/ SEGBA y Transportes Sita S.A.C. e I. y Buenos Aires Visión S.A. c/ SEGBA", para decidir sobre su procedencia. Considerando: 1°) Que la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal revocó la sentencia de primera instancia que, al hacer lugar al amparo promovido contra Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires, había declarado la nulidad de la exclusión de las actoras de la licitación pública y condenado a la sociedad a retrotraer los procedimientos hasta dicha exclusión para que resolviera fundadamente sobre la admisibilidad de aquéllas como oferentes. Contra este pronunciamiento, las actoras interpusieron el recurso extraordinario cuya denegación origina la presente queja. 2°) Que para así decidir, el a quo sostuvo que la falta de fundamentación del rechazo de las ofertas no comportaba una actitud manifiestamente arbitraria o ilegítima (arg. art. 1° de la ley 16.986 y 321 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación), pues en el pliego de condiciones se había previsto que la desestimación de las propuestas por no resultar satisfactorios los antecedentes de los oferentes -como ocurrió en autos-, no daría lugar a ningún tipo de impugnación, sin que a ello obstara el hecho de hallarse expresamente previstas las causales de rechazo. Dijo, además, que no se había demostrado la falta de aptitud de las vías procesales ordinarias para la debida tutela de los derechos invocados. 3°) Que la alegada existencia de agravio a derechos constitucionales no justifica la demanda de amparo en razón de que, en el ordenamiento jurídico vigente, existen acciones para su debida tutela que constituyen vía apta para la salvaguarda del interés comprometido (causa J.5.XXI. "Juan B. Justo S.A.I.C. e I. c/ Angueira, Guillermo Enrique y otros" del 9 de octubre de 1986). 4°) Que, en el caso, la lesión constitucional que se invoca con referencia al agotamiento de la vía administrativa frente al riesgo de una hipotética adjudicación del contrato a otro oferente, puede hallar reparación adecuada en dicha sede, o eventualmente, y para el supuesto de que así no fuera, por medio de la correspondiente demanda judicial, oportunidad en la cual las partes contarán con la amplitud propia del juicio ordinario y podrán obtener el dictado de las medidas cautelares pertinentes (causa H.36.XX. "Hughes Tool Company S.A.C.I.F.I. c/ Estado Nacional (Mrio. de Economía - Secretaría de Industria"), del 7 de marzo de 1985). 5°) Que, en este sentido, cabe destacar que no se advierte en el sub lite la inminencia de un daño de ilusoria reparación y que, conforme lo ha sostenido reiteradamente el Tribunal, el perjuicio que pueda ocasionar la dilación de los procedimientos corrientes, no importa otra cosa que la situación común de toda persona que peticiona mediante ellos el reconocimiento de sus derechos (causa C.987.XX. "Chemotécnica Syntyal S.A. c/ Estado Nacional -Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación-", del 12 de agosto de 1986).

6°) Que, por otra parte, los agravios propuestos hacen necesario el estudio de las cláusulas establecidas en el pliego de condiciones, la incidencia de disposiciones de derecho público sobre la actividad desplegada en el caso por la demandada y, eventualmente, la razonabilidad de los motivos dados para sustentar la medida cuestionada; circunstancias que requieren mayor debate y no pueden ser valoradas, por tanto, en la vía excepcional del amparo. Por ello, se desestima la queja. - Augusto César Belluscio. - Carlos S. Fayt. - Jorge Antonio Bacqué.