MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES BANCO MUNDIAL-FONDO AMBIENTAL MUNDIAL (MARN-BM-GEF) Proyecto ECOSERVICIOS: Sumario

Ejecutivo Antecedentes La conservación de los recursos naturales en países con una importante participación del sector agroindustrial, es una impostergable necesidad, tomando en consideración las ventajas competitivas con que cuentan los países en vías de desarrollo. Una de las bondades del manejo sostenible de ecosistemas por medio de instrumentos de mercado, es la promoción de la diversificación de la producción agropecuaria que es menos vulnerable a los ciclos económicos y metereológicos. La experiencia acumulada internacionalmente en mejorar la gestión de los recursos naturales a través de instrumentos de mercado, refleja un importante cambio actitudinal por parte del sector productivo para: (1) mantener e incrementar las tasas de crecimiento económico, y (2) apoyar la lucha contra la pobreza, particularmente en las zonas rurales. La vulnerabilidad ambiental y la pobreza rural en El Salvador, incrementadas por los recientes y recurrentes fenómenos naturales (terremotos, inundaciones y sequías), está íntimamente relacionada con el deterioro de los suelos, de las cuencas hidrográficas y de las áreas naturales. Los sistemas de producción y de uso de la tierra actualmente utilizados en las laderas son de baja productividad (cerca del 70% del territorio nacional), contaminan el aire con las frecuentes quemas en el verano, degradan el suelo, disminuyen la calidad del agua para consumo humano, incrementan la escasez de agua en el verano, y las inundaciones en la época lluviosa. El crecimiento económico sostenible y con equidad del país, depende de un buen uso de sus recursos naturales y de asegurar que la población tenga acceso a los alimentos básicos y a agua de calidad y en la cantidad adecuada, lo cual depende que se adopten sistemas de producción sostenible en el campo salvadoreño. Objetivo El proyecto ECOSERVICIOS contribuirá a que El Salvador haga realidad el manejo sostenible de los ecosistemas de laderas mediante la utilización de instrumentos de mercado, con el fín último de apoyar el crecimiento económico sostenible del país, asegurar la conservación de los recursos naturales de los cuales éste depende, reducir la vulnerabilidad ambiental y promover medios de vida sostenibles en el área rural.

La estrategia propuesta El mecanismo de mercado a desarrollar se llama sistema de Cobro y Pago por Servicios Ambientales (CPSA). Esta es una iniciativa para facilitar la participación conjunta del sector público y privado en la gestión ambiental. El proyecto se enmarca dentro de la iniciativa del Corredor Biológico Mesoamericano, y coincide con propuestas nacionales tales como el Plan de Nación y el Encuentro Nacional de la Empresa Privada (ENADE, 2002). El proyecto será cofinanciado por el Banco Mundial y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), y contará con el apoyo técnico de FAO y PNUD. Servicios ambientales es el nombre genérico que se dan a los beneficios que recibe la sociedad cuando se adoptan sistemas de producción y de uso de la tierra amigable con el ambiente. Se incluyen como servicios ambientales: el mejoramiento de la calidad del agua, la regulación de caudales de agua que reduce la frecuencia de inundaciones y aumenta la disponibilidad de agua en la época seca, el control de erosión del suelo que incrementa la vida útil de canales de riego y represas, y que disminuye los costos de tratamiento de aguas para consumo humano; la conservación de hábitat y la biodiversidad, la belleza escénica y otros. Estos servicios tradicionalmente han sido altamente valorados por la sociedad, pero no se le reconocen como productos a los agricultores, quienes al no tener precio, prefieren la adopción de sistemas de producción de menor costo para ellos en el corto plazo, pero altamente costosos para la sociedad. Características del proyecto ECOSERVICIOS es diseñado bajo los principios de responsabilidad compartida, transparencia, equidad y sostenibilidad. Su enfoque principal es la creación de mercados, donde concurrirán proveedores y consumidores de servicios ambientales y realizarán sus transacciones de igual manera que cualquier otro servicio (a través de contratos). La cooperación reembolsable de hasta de US $ 10 millones por parte del Banco Mundial, será utilizada principalmente para apalancar el desarrollo de un mercado de servicios ambientales, y hacer concurrir a beneficiarios y productores bajo contratos de compra y venta de servicios ambientales. Estos fondos son complementados con una donación del GEF por US $5 millones, y servirán para crear el marco jurídico-institucional y la base técnica-operativa del CPSA, así como también para incrementar la sostenibilidad del sistema de áreas naturales protegidas. Los fondos del sistema de CPSA serán administrados por una entidad del sistema financiero nacional, a través de un fideicomiso establecido en el mismo convenio de préstamo. Es importante destacar que el CPSA favorecerá la creación de un mercado para certificados de participación fiduciaria, que al igual que otros títulos serán transados en el mercado. Por otra parte y dentro de la lógica de creación de mercados, el sistema de CPSA realizará sus actividades vía la tercerización de servicios, facilitando de esta manera la participación del sector privado a través de agentes especializados en la ejecución de proyectos ambientales generadores de servicios ambientales.

Además, es importante destacar que los actores más importantes del CPSA son propietarios y/o usuarios de la tierra, en virtud de que ellos serán los proveedores de los servicios ambientales al realizar prácticas sostenibles de producción. De esta forma el CPSA cubrirá a que obtengan ingresos de tierras actualmente ociosas al hacerlas productivas mediante la siembra de especies consistentes con la vocación, topografía y aspectos metereológicos del suelo y con una considerable demanda en los mercados (nacionales e internacionales), lo cual contribuirá a la política pública de atenuar la crisis del sector agropecuario. Beneficios esperados Al recibirse un préstamo con una donación complementaria equivalente al 50 por ciento, se lograrán significativos beneficios económicos, sociales y ambientales. En este sentido, es importante destacar los beneficios generados al trabajar en áreas y con poblaciones de escasos recursos que son afectadas periódicamente por desastres naturales. La recuperación de dicha inversión la obtendrá el país en el mediano y largo plazo, mediante la disminución de los gastos públicos para hacerle frente a las frecuentes inundaciones, derrumbes y deslizamientos, así como también en la generación ingresos (impuestos directos e indirectos) provenientes de la actividad productiva rural. Este enfoque está en armonía con las exigencias ambientales globales del origen y métodos de producción agroindustrial, lo cual es congruente con la firma de tratados de libre comercio que nuestro país está negociando con países con exigentes regulaciones ambientales. Además, el Estado se verá beneficiado con una mejor proyección social, al impulsar proyectos que son intensivos en mano de obra en el área rural y que producen un cambio actitudinal en pro de la conservación de los patrimonios cultural y ecológico, reduciéndose de esta manera la elevada tasa de migración hacia las ciudades. Adicionalmente, al incrementarse la producción de servicios ambientales (eliminación de quemas, mejoras en el abastecimiento y calidad de agua) se reducirán los costos del Estado en términos de atención de enfermedades respiratorias y gastrointestinales. Es importante destacar que este proyecto no está basado en la entrega de subsidios o subvenciones estatales o de organismos internacionales, que de acuerdo a la experiencia del país, no han dejado resultados sostenibles ni replicables. El sistema CPSA es un instrumento de mercado, que induce pero no obliga, a la promoción de actividades económicas amigables con el medio ambiente. Esto es factible gracias a la aplicación del principio de cobrar a quien se beneficia de los servicios ambientales y pagar a quienes los producen. El rol del Estado es de facilitador y regulador, a través del ente rector del medio ambiente – Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales – que además de precisar los criterios y seleccionar las áreas más propicias para ejecutar los proyectos de servicios ambientales, los supervisa para garantizar que se cumplan los objetivos trazados y velar por la transparencia y efectividad del sistema CPSA.