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Análisis mitológico en Amores Perros: La historia de Caín y Abel.

Por : Alma Celia Galindo Núñez.

Amores Perros es una de las películas Mexicanas más polémicas de los últimos
tiempos. Se trata de una historia dividida en tres grupos independientes de
personajes unidos mediante un accidente automovilístico, que aunque a simple
vista parece incidental, es punto estratégico para entender la película completa.

Amores perros se compone de una narrativa compleja que cuenta tres historias
reflejos de la sociedad, la cultura, las trasgresiones, el espacio urbano, la ideología
y la vida cotidiana en la metrópolis más grande de la Republica: la ciudad de
México.

A lo largo de la cinta es evidente la separación de las historias: (Octavio y Susana,


Daniel y Valeria y Chivo y Maru) pero además es clara ya que representa tres
distintas clases sociales. La clase baja, popular, la de la gente humilde, de bajos
recursos, poca educación. La segunda clase, una que goza de privilegios, de
pocas angustias económicas, una clase educada, una clase burguesa. Y la última
antitesis de la anterior representa a la clase izquierdista, amarillista, guerrillera,
rebelde. La clase oprimida ideológicamente.

Pero a pesar de las diferencias de clases, estas historias comparten muchos otros
elementos el dolor humano, el amor, el deseo, la pasión, la muerte, las ideas
políticas. Así es como finalmente se entretejen entre mitos y realidades.

El mito de Caín y Abel.

Otra de las principales características de esta película, es la presencia del mito


como recurso narrativo y discursivo entre los personajes. A pesar de crear un
ambiente netamente posmoderno, la mitología más antigua se hace presente,
aunque de manera mucho más compleja, para desarrollar la trama. En esta cinta
uno de los mitos más cruciales, es un famoso pasaje Bíblico: la leyenda de Caín y
Abel.
Caín y Abel fueron los primero hijos de Adán y Eva. Caín (el mayor), al crecer se
convirtió en labrador de la tierra y Abel en un pastor. Ambos fueron educados para
servir y amar sobretodo a Dios. Sin embargo Abel se llena de envidia pues Caín
en sus labores no necesitaba trabajar tan arduamente como su hermano. La furia
de Abel se desata cuando Dios rechaza su ofrenda y recibe del mejor modo la de
su hermano. Este hecho provoca que Caín asesine a su hermano con una quijada
de burro. Dios aparece ante Caín y le pregunta en dónde se encuentra su
hermano.

“Yavé dijo a Caín: ¿Dónde está tu hermano?. Y él respondió: <<No lo sé,


¿soy acaso el guardián de mi hermano?. Entonces Yavé le dijo: ¿Qué has
hecho? Habla la sangre de tu hermano y desde la tierra grita hacia mi>>”
(Génesis 4:8).
El odio y la rivalidad provocan que Dios destierre a Caín y que le deje una marca.
Misma que a lo largo de la tradición cristiana es un elemento simbólico que
representa la maldad, el odio, el castigo y el pecado.

A partir de esta historia se hace un análisis discursivo sobre el papel de los


personajes y los elementos identificables que permiten afirmar que en la
intertextualidad de la película aparecen elementos que sugieren una relación
directa con este mito tan antiguo.

Octavio y Susana.

La primera historia de Amores perros representa el mito de Caín y Abel. Octavio


es hermano de Ramiro que es esposo de Susana, madre de su hijo. Lo primero en
la secuencia es la presentación de estos tres personajes. Tanto Octavio como
Susana y Ramiro pertenecen a la clase baja de la ciudad. Viven en un barrio
peligroso, violento, de escasos recursos, donde la vida es difícil y palucha es
constante para sobrevivir.
Ramiro es un joven violento, conflictivo, agresivo y poco tolerante incluso con su
misma esposa. Es alguien que a falta de padre (ya que pertenece a una familia
incompleta) ha aprendido a defenderse frente a los demás prueba de ello es la
fama que tiene en el barrio donde vive. Ramiro se convierte en padre prematuro,
después de dejar a Susana embarazada, por lo que decide casarse con ella y
llevarla a vivir a casa de su madre. Ramiro es dueño de un perro (Cofi) por el que
nunca se preocupa, pero el que genera muchos de los conflictos en la historia. Los
problemas que enfrenta el personaje además de emocionales son económicos, a
pesar de trabajar en un supermercado se dedica a robar tiendas y farmacias.
Por otro lado, Octavio es un joven más despreocupado de la vida. Es soñador,
pasivo, miedoso. Es el que se encarga de cuidar a Cofi, es el que demanda peor
no aporta dinero. Es en ocasiones el intermediario entre Ramiro y su esposa. Es el
pequeño, por lo que su hermano ha sido siempre su sombra.

El mito de Caín se incluye cuando como factor detonador, surge un triángulo


amoroso entre los hermanos y Susana. Todo comienza cuando Susana le
confiesa a Octavio que esta embarazada por segunda ocasión de Ramiro.
Asustada, confundida no sabe qué es lo que va hacer. Octavio le dice que se vaya
a vivir con él y que formen una familia lejos de Ramiro y de su cuidad. Le propone
un plan que parece distante.
Sin embargo a partir de esta charla y después de enterarse que Cofi mató a uno
de los perros del Jarocho (un pelador de perros) es que Octavio decide entrar en
el negocio de las peleas para obtener recursos y poder llevar a cabo sus planes
con Susana.
De cierta manera Octavio siempre sintió que la relación que él tenía con Susana
(pues a él el gustaba mucho antes de que conociera a Ramiro) se vio interrumpida
por su hermano y por ello siente una especie de culpa menor al saber que desea a
la mujer de su hermano. Esto lo vemos claramente cuando le cuenta esta
anécdota a su amigo Mike.
Las peleas comienzan a dar frutos, Cofi se convierte en un sujeto objeto que el
brinda poder (real e imaginario) a Octavio. La primera de estas pruebas es cuando
se atreve a retar a su hermano en público para demostrarle el poder. Aquí Octavio
se aparece al trabajo de su hermano y compra pañales y leche (que antes la
madre le había solicitado a Ramiro). El diálogo se da de la siguiente forma:

Ramiro: ¿Encontró lo que buscaba?


Octavio: sólo me faltaron unos condones, es que no había de mi talla.
R.: ¿Qué chingaos haces aquí?
O.: Pos comprando guey.
R.: ¿De dónde sacaste dinero cabrón?
O.: Si tú no tienes dinero yo sí!
R.: Pues clávatelo por el culo wey, las cosas de mi familia las pago yo!
O.: Yo no soy como Susana, tú a mí me la pelas cabrón. (Cinta amores
perros).

A partir de allí Octavio le da a Susana las ganancias de las peleas; justificando su


acción como un ahorro para poder irse a vivir juntos. El enfrentamiento comienza
entre los dos hermanos. Aquí el perro representa dos mundos para Octavio, el
primero donde su poder se traducen en la peleas, en las ganancias y el renombre
que como ganador le da Cofi a su “dueño”. Además del poder económico, por
ejemplo cuando compra el auto.
El otro rol de Cofi se justifica ante la libido que siente Octavio por Susana. Este
deseo casi carnal de poseer lo que por regla natural le pertenece a su hermano;
volvemos al mito de Caín, en este caso particular me parece que Octavio es Caín
y Ramiro Abel. Sin embargo me parece importante mencionar que a diferencia del
relato Bíblico, aquí ninguno de los dos personajes es enteramente bueno o malo.
No existe esta dualidad, es más bien una combinación de ambas. Incluyo por ello
los tintes posmodernistas que dicen que:

“La postmodernidad, por más polifácetica que parezca, no significa una


ética de carencia de valores en el sentido moral, pues precisamente su
mayor influencia se manifiesta en el actual relativismo cultural y en la
creencia de que nada es totalmente malo ni absolutamente bueno” (en
línea).

Susana es el premio de Caín en esta historia; pues más que la mujer de su


hermano, Susana es el reflejo de la lujuria, del pecado. Es el punto clave de este
triangulo que se refleja sin duda ante los celos que van alejando de la realidad a
Octavio, a tal punto que – igual como en el génesis- Octavio anhela la muerte de
su hermano, por ello le pide a su socio que lo golpeen al salir de su trabajo.
Esto finalmente lleva a la destrucción de los planes de Octavio, pues Ramiro huye
de la ciudad, llevándose a Susana y a su hijo lejos de la casa.
Mientras tanto en la última pelea del Cofi, Jarocho le dispara al perro y en
venganza Octavio lo apuñala y huye, provocando el accidente nudo de la historia.
El desenlace de este caos es inicia cuando Ramiro intenta asaltar un banco y lo
matan en el intento. En el funeral se encuentran Susana y Octavio. él le pide que
huya como lo tenían pensado, le insite que lo deje todo y ella le contesta diciendo
que el hijo que espera se llamará Ramiro. Y por si esto no fuera poco deja
plantado el día de la huía a Octavio. Allí finalmente Octavio O Caín, reciben su
castigo.
Interesante es que con el choque, Octavio recibe varios golpes y cicatrices, mismo
elemento que se cuenta en la historia.

Chivo Y Maru: Gustavo y Luis.

La tercera historia de la cinta se complejiza aun más pues cuenta una subhistoria
que compete al personaje principal. Chivo es un ex guerrillero que tiempo atrás fue
encarcelado y que ahora se dedica a matar a sueldo. Es además un hombre
descuidado, vagabundo, trastornado. Sus decisiones pasadas lo hicieron ser lo
que es el día de hoy, un pepenador que cuida perros callejeros y que además
anhela el poder acercarse a la hija que abandonó y que piensa está muerto.

Chivo es contratado por Gustavo para matar a Luis, el supuesto socio que lo está
“transando”. Aquí inicia la historia de Caín y Abel por segunda vez, aunque en
principio el espectador no lo sepa.

Resulta que Gustavo Miranda Garfias y Luis Miranda Solares son dos empresarios
que pertenecen a una clase social acomodada. Podría decirse que son Yuppies de
la ciudad y por ello son naturalmente personas avaras y codiciosas. Además Luis
y Gustavo son medios hermanos, por lo que la relación es evidente.

Una vez que Chivo acepta el trabajo comienza a espiar a Luis, pues el objetivo es
matarlo sin testigos y de manera silenciosa, para no levantar sospechas; sin
embargo sucede que de manera paralela Chivo descubre que Luis tiene una
amante, por lo que se repite el patrón posmodernista de lo moral:

“La moral postmoderna es una moral que cuestiona el cinismo religioso


predominante en la cultura occidental y hace énfasis en una ética basada
en la intencionalidad de los actos y la comprensión inter y transcultural de
corte secular de los mismos”. (en línea).

Por otro lado, el día que Chivo planeaba la muerte de Luis es el instante en el que
sucede el accidente de Octavio y Valeria. Chivo recoge a Cofi y decide hacerlo
parte de uno de sus perros callejeros. Lo cuida, lo alimenta, lo trata como a los
demás, pero sucede que un buen día y por instinto del perro, Cofi mata a todos
sus otros perros. Ante al rabia Chivo pretende matarlo, pero es justo cuando idea
un mejor plan.

La secuencia siguiente es la que deja plasmada la historia de Caín y Abel. Chivo


no mata a Luis, simplemente lo secuestra y le confiesa que le han pagado para
matarlo. Tras varios intentos por descubrir el nombre de su asesino, descubre que
se trataba de su medio hermano y en ese momento le ofrece a Chivo pagarle más
si lo libera y mata al otro. Pero Chivo consigue con engaños que Gustavo vaya a
su casa y vea a Luis.

Chivo representa en esta historia a Dios. Pues es quien juzga y castiga los actos
de ambos. Es él quien decide que ellos tendrán que matarse con sus propias
manos si es lo que quieren.

Existen parte muy claras del discurso que lo hacen notar así; por ejemplo cuando
Chivo le dice a Luis:

“¡Ay Abel! Abel, Abel, pero qué hiciste para merecer algo así cabrón”.
(Película Amores Perros)

Aquí se juega con la intertextualidad, pues se asemeja a la pregunta que Dios le


hace a Abel después de que mató a su hermano.

O por el otro lado cuando le grita Gustavo: “Todo tuyo pinche Caín”. (Película
Amores Perros)

Finalmente la historia tiene sentido por su construcción y los elementos, como la


envidia, la codicia y el deseo de matar por ella, que hacen que esta historia sea
prácticamente imposible de negar su semejanzas con la original.

En mi entendido Gustavo es Caín pues es el que da el primer paso para matar a


su hermano, sin embargo la parte final es la que no concluye el conflicto y deja a
libre interpretación el rol de cada uno, pues Martin (el Chivo pero ya transformado
en una mejor persona) se va de su casa y los deja amarrados y solos, pero antes
les dice:

“Los dejo en su casa, ojala puedan resolver sus diferencias … aunque si


hablando no se entienden ahí les dejo esto (la pistola) para que se
comprendan mejor”. (Película Amores Perros)

Aquí concluye la historia de los hermanos y el espectador se queda con la duda de


cual mata a cual y por tanto cuál tomará el papel de Caín.

Las historias comentadas no son más que el eco de una historia antiquísima
(incluida además en la Biblia) donde el autor juega con los objetos y sujetos
cinematográficos para desarrollar una historia que además de compleja es
profunda y se basa en los principios de la posmodernidad. La película empieza
con ese accidente que luego reaparece y resulta la escena clave de todo.
Bibliorafía.

González. I. A. (2000). Amores Perros.

Diversos Autores. La Biblia Latinoamericana. (1989). Génesis. Redición XXVI.

Diversos Autores. La Biblia Infantil. (1995). Quinta Edición. México.

Arreguín A. (2004). Intertextualidad en Amores perros. E. U. A. University of


Arizona Obtenida en la red mundial el 2 de Marzo en:
http://www.coh.arizona.edu/spanish/symposium/archive/AnnualProceedings/2002a
ctas/qt-Arreguin.pdf

Filoofía posmodernista. Obtenido en la red el 1 de Marzo en


http://es.wikipedia.org/wiki/Postmodernidad#Filosof.C3.ADa_postmoderna
Ficha cinematográfica

Título: Amores perros


Tipología textual: drama
Género cinematográfico: largometraje
Dirección: Alejandro González Iñárritu
Guión: Guillermo Arriaga Jordán
Duración: 147 minutos
Año de producción: 2000
País: México
Distribuidora: Altavista Films
Intérpretes:
Emilio Echevarría: el Chivo
Goya Toledo: Valeria
Gael García: Octavio
Vanesa Bauche: Susana

p. 46
Nº 9, VERANO-OTOÑO 2002

MONOGRAFÍA GLOSAS:
CINE Y LITERATURA
ANDAMIAJE ENMARAÑADO EN EL CINE MEXICANO:
AMORES PERROS
Francisco González García
(Universitad de Sonora, México)
http://sedll.org/doc-es/publicaciones/glosas/n9/gaxiola.html