You are on page 1of 3

hoy en día uno de los objetivos más buscados por el ser humano es el encontrar del equilibrio

entre cuerpo y mente el cual es posible lograr a través de las artes marciales, sin embargo las artes
marciales no solo ayudan a alcanzar dicho propósito sino que también, reducen el estrés, mejoran
la salud, mejoran las condiciones físicas, dan el fortalecimiento y desarrollo de cuerpo, además de
que potencian la estabilidad, el equilibrio, la coordinación, la elasticidad, la velocidad, y la
potencia, sin embargo la práctica de artes marciales, no solo mejora las condiciones físicas, sino
que también, ayudan a forjar el carácter, la autoconfianza, te enseñan a relajarte, concentrarte y
mantener el dominio sobre ti mismo ,y te ayuda

a encontrar el equilibrio mental. La edad mínima recomendada para empezar está entre los seis y
siete años, dependiendo de las condiciones del niño. Las que comienzan antes son las niñas,
porque por lo general son más dadas. La lucha tiene mucho rose, por lo que se aprende de
relaciones humanas y del contacto con amigos. Los niños que comienzan a los siete u ocho años, a
los once están haciendo cosas maravillosas y a los quince andan bárbaro. La alimentación es
esencial en la práctica de cualquier deporte. Los niños que se acostumbran a mantener una buena
alimentación desde pequeños, es muy probable que la mantengan. Es entonces que vemos un
niño que con menos de 10 años le das bebidas cola y te pide agua, le das un alfajor y prefiere una
barra de cereal. Por supuesto que esto no quiere decir que no coman esas cosas, ni que todos los
casos sean iguales. Las clases de Jitsu son de una hora y se dividen en 45 minutos de
entrenamiento y 15 de recreo. De esta forma se estimula la práctica de la actividad física. Está
prohibido enseñar a los niños las finalizaciones (para que no se lastimen), se trabaja en la lucha de
mejorar posiciones, de marcar posiciones. El maestro se asegura de que el niño tenga una
experiencia positiva del deporte. Para eso debe desarrollar la actividad empleando en todo
momento el equipo de protección necesario (el mismo que usan los adultos). El combate, si se
practica (no es recomendable antes de los 10 o 12 años), es parecido a un juego de ajedrez, es un
juego de táctica y estrategia. El maestro es el encargado de hacer notar al niño que el objetivo
principal no es quién gane, sino cómo va superándose cada cual día a día, adquiriendo más
capacidades, conocimientos y habilidades. Además de los beneficios físicos, la práctica regular de
esta, como de otras artes marciales, apoya la formación de la personalidad del niño, favoreciendo
el desarrollo de la fortaleza al seguir entrenando aunque se esté cansado, el saber esforzarse y ser
tenaz en la consecución

de metas, lo cual puede reflejarse en el cambio de grado, etc. La disciplina se adquiere al ir a
entrenar los días que corresponde, no faltar, ser puntuales, obedecer las instrucciones. Se busca
que el niño sea capaz. Que poco a poco tolere la frustración, que aprenda a perder y a saber
ganar. Uno de los aprendizajes más significativos que se pretende es el respeto a sí mismo y a los
demás, el autocontrol y la confianza al ver que puede lograr un manejo adecuado de su cuerpo, al
ir cumpliendo sus objetivos y al saberse capaz de defenderse por sí solo. Está comprobado que la
práctica del artes marciales aumenta la autoestima y la asertividad y disminuye la agresividad y la

disposición violenta. Además, no es una actividad exclusivamente para niños y adolescentes
extrovertidos, sino que se adapta a todo tipo de caracteres y personalidades. Muchos estudios han
demostrado los beneficios de la práctica de artes marciales en niños hiperactivos o con problemas
de psicomotricidad, especialmente el jiu jitsu y el judo. Es de especial interés destacar el beneficio
de este tipo de actividades deportivas en niños y adolescentes que proceden de familias
disfuncionales o que tiene problemas de conducta. A través de la práctica del judo, jiu jitsu y el
aikido las mejoras son evidentes en adolescentes en problemas de conducta, siendo los beneficios
superiores a los conseguidos mediante tratamiento psicológico convencional. Las artes marciales
aumentan la asertividad y disminuyen la agresividad; algunos jóvenes son agresivos por falta de
autoestima, por ello una persona con buena autoestima no tiene necesidad de ser agresiva. Las
artes marciales contribuyen decisivamente al aumento de la autoestima en niños y jóvenes. Los
niños que practican un arte marcial tienen una mayor capacidad para defenderse, lo que se
traduce en una forma de ser y comportarse más tranquila y decidida. El Jiu Jitsu en niños, no tiene
diferencias técnicas con el Jiu Jitsu que practican los mayores, es en la parte didáctica donde se
ven los cambios. Se trabaja desde lo lúdico, incorporando mucho material didáctico como pelotas
de aire y cuerdas, entre otros.
Beneficios de las artes marciales en niños:
- Aumento de la autoestima y la asertividad
- Disminución de la agresividad y la disposición violenta.
- Pueden ser practicadas por niños con los más diversos carácteres y personalidades.
- Mejora comprobada en niño con problemas de hiperactividad y/o psicomotricidad.
-Mejora en la condición física.
-Mejora en la coordinación
- Mejora en la orientación espacial.
- Aumento de la flexibilidad.
- Canalización de la energía positiva.
Es importante mencionar que cuando un niño practica artes marciales conjunto que fortalece la
forma física, también adquiere valores como el respeto, el compañerismo, y el honor.
Beneficios de la práctica de artes márcales:
*disminuye la ansiedad y la agresividad
*son utilices para defenderse y desarrollan el estado de alerta
*beneficios según el arte marcial:
Karate: tonifica y fortalece la parte superior del cuerpo, utiliza las manos, codos, y pies
Taekwondo: es eficaz para tonificar y Fortalecer las piernas, y se centra en las patadas

Judo: pone en fuego la fuerza y el tamaño se centra en el control de los opositores mediante el
movimiento
Kung fug: mejora la salud cardio vascular
*aumenta la autoconfianza: en las personas tímidas logran dejar de lado sus miedos y aumentan
su autoestima
* Serenidad: se combate el stress ya que durante el lapso que dura la clase, no hay tiempo para
pensar en otra cosa etc.
*Respeto: la relación Maestro-Alumno en el Kung Fu es fundamental, y el respeto mutuo y la
confianza son pilares de esa relación. Por lo tanto, el alumno ofrece su respeto al Maestro en
virtud de sus conocimientos, y a su vez, el Maestro se lo retribuye debido a la confianza que el
discípulo deposita en él.
*colaboración: al haber cinturones de mayor y menor categoría el de mayor estatus debe corregir
y ayuda al de menor rango indicándole como ejecutar las técnicas además de cómo superar sus
dificultades teniendo la autoridad de corregirlo
*paz interior: a causa de que canalizan todas las energías en el entrenamiento son pacíficas y
tranquilas porque no tienen cargas
*son indicadas para niños hiperactivos, personas procedentes de familias disfuncionales, o
problemas de conductas.