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Principio de integración

Los jueces tienen la obligación procesal de resolver por ejemplo, l sentenciar la
causa, todos los puntos en controversia, esto es, lo relativo a la pretensión
procesal, a las pretensiones accesorias, a las tachas de testigos y documentos,
etc. La sentencia que omita resolver algún extremo de la controversia es nula.
En estos casos opera el principio de integración procesal, que implica subsanar
la omisión en que el juzgador haya incurrido, pronunciándose sobre el punto o
puntos que omitió resolver. La integración procesal de resoluciones importa un
modo de subsanación de las mismas y por lo tanto de una manera de
convalidarlos.
El juez puede integrar una resolución antes de su notificación (Art. 172° quinto
párrafo, CPC). Es decir, el juzgador que haya omitido pronunciarse sobre algún
punto

de

la

controversia,

puede

subsanar

su

sentencia

emitiendo

pronunciamiento, con la fundamentación correspondiente, de modo que la
nueva resolución que dicte forme parte de la sentencia originaria. No es
necesario que anule su sentencia y dicte una nueva resolviendo todos los
asuntos en controversia. Este es el caso en que todavía no se ha notificado a
las partes con la sentencia emitida en forma incompleta. En tanto no se
notifique a las partes con la resolución no se podrá hablar válidamente de
sentencia nula.
El tema se hace interesante y requiere de una explicación cuando la sentencia
incompleta y por tanto nula ha sido notificada a las partes. En estos supuestos
ocurre que el propio juez de oficio o a petición de parte, completa su sentencia,
emitiendo pronunciamiento sobre el punto omitido, caso en el cual debe
subsanarse dentro del plazo en que las partes deben apelar la resolución. En
estos casos el plazo para apelar se computa desde la notificación que completa
la sentencia (art. 172, quinto párrafo, CPC) las interrogantes que surgen son
las siguientes: ¿la sentencia que ha sido subsanada mediante otra resolución
fuera del plazo para apelar de ella será nula de modo absoluto? ¿Si nadie
objeta, no podría sostenerse que ha operado la convalidación? ¿Si proponen
su nulidad, el juez inexorablemente debe declararla así? Aquí debe operar las
reglas de la convalidación. En todo caso los jueces deben tener en
consideración si su nulidad traería o no beneficios para las partes.

El juez superior (por ejemplo, en las salas civiles) puede integrar la resolución
recurrida cuando concurran los supuestos del párrafo anterior (art. 172° último
párrafo del CPC), aquí la norma es confusa y consideramos errada, pues no
precisa cuales son esos supuestos y7 si se remite al quinto párrafo del artículo
172° del CPC se estaría refiriendo solo a la omisión de pronunciamiento del
juez inferior. El CPC, al tratar del recurso de apelación, establece que los
jueces superiores pueden integrar la resolución apelada a condición de que se
refiera a la omisión de pronunciamiento sobre algún punto controvertido en la
parte decisoria de la resolución, pero que contenga su fundamento en la parte
considerativa de ella. Son dos condicione que no pueden prescindirse. Si el
juez inferior no ha tratado en la parte considerativa sobre las razones y el
sentido de la omisión omitida en la parte decisoria, el juez superior no está
autorizado para integrar la resolución, dentro de ellas la sentencia. Si lo hiciera
no obstante la falta de fundamentación en la parte considerativa de las
resoluciones estaría atentando contra el principio de doble instancia (Art. X,
T.P., CPC)
Legitimidad para proponer la nulidad.
Quien formula una nulidad tiene que acreditar estar perjudicado con el acto
procesal viciado o errado y, en su caso, precisar la defensa que no pudo
realizar como consecuencia directa del acto procesal cuestionado. Así mismo,
deberá acreditar interés propio y especifico con relación a su pedido (Art. 174
CPC). En términos genéricos, tratándose de resoluciones, solo el agraviado
con ella es el que se encuentra legitimado para impugnarla. Ese mismo
principio rige en materia de nulidad de actos procesales. Es que la resolución
judicial es un acto procesal. El agravio que causa un acto procesal afecto de
nulidad a quien es parte en el proceso es el que lo legitima para proponer su
invalidación.. El agraviado, por tanto, tendrá interés para reclamar la nulidad del
acto. Quien ha contribuido para que el acto se halle afecto de nulidad, no podrá
solicitar su invalidación, que se sustenta en que nadie puede fundar la nulidad
en su propia conducta (Art. 175, inc. 1 CPC), pues, no tendría interés valido
para proponerlo.
Los jueces solo declararan de oficio las nulidades insubsanables, mediante
resolución motivada, reponiendo el proceso al estado en que corresponda (Art.

176, tercer párrafo, CPC). En efecto, la nulidad puede ser declarada de oficio,
pero debe proceder así en casos excepcionales, en supuestos en que de por
medio este el interés público o exista una disposición expresa. Conforme al
CPC citamos el siguiente ejemplo: el juez, al sentenciar la causa, puede
declarar la nulidad la nulidad de todo lo actuado al constatar en el proceso la
inexistencia de una relación jurídica procesal validad (Art. 121°, ultimo párrafo,
CPC). Es que si no hay una relación procesal valida, no hay proceso valido. Lo
que interesa es que los procesos no se hallen afectos de nulidad y, en todo
caso, sus vicios deben convalidarse conforme a las modalidades que señala el
ordenamiento.
Oportunidad para proponer y trámite de la nulidad
El pedido de nulidad se formula en la primera oportunidad en que el
perjudicado tuviera para hacerlo, antes de la sentencia de primera instancia. En
ese caso, el juez resolverá previo traslado en tres días (art. 176°, primer
párrafo, CPC). El hecho de no proponer la nulidad en la primera oportunidad en
que el agraviado tuviera para hacerlo dará lugar a la convalidación del acto
viciado (Art. 172° tercer párrafo, CPC), salvo que se trate de nulidades en los
que los organismos jurisdiccionales están facultados para declararlos de oficio,
especialmente cuando se trate de nulidades insubsanables o este de por medio
el interés público o exista una norma expresa. Si por ejemplo una sentencia ha
sido expedida por quien ya no es juez debe invalidarse de oficio, pues se trata
de un acto insubsanable.
Sentenciado el proceso en primera instancia la nulidad procesal solo puede ser
alegada expresamente en el escrito sustentatorio del recurso de apelación. En
este caso, la sala civil resolverá oyendo a la otra parte en auto de especial
pronunciamiento o al momento de absolver el agravio (Art. 176°, primer párrafo,
CPC) al sentenciar. El recurso de apelación, dice el CPC, contienen
intrínsecamente el de nulidad solo en los casos en que los vicios estén
referidos a la formalidad de la resolución impugnada (Art. 382°CPC). La
instancia revisora, al absolver el grado, tiene que examinar de primera
intención si lo actuado en un proceso o un acto de