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TEMA 7 SEMÁNTICA Y LÉXICO

Semántica:

es

la

disciplina

de

la

Lingüística

que

estudia

el

significado de las expresiones lingüísticas así como de las relaciones de significado que se establecen entre las diferentes palabras de una lengua 1 .

Antes de entrar en las relaciones semánticas, conviene recordar dos parejas de conceptos que debemos diferenciar:

Denotación y connotación Denotación → es el significado real, objetivo, que tiene una palabra. Se corresponde con su definición en el diccionario. Lluvia: gotas de agua que en determinadas condiciones caen de las nubes.

Connotación → significado subjetivo que suscita en nosotros una palabra. La connotación es muy frecuente en el lenguaje literario. Los significados connotativos no se recogen en el diccionario y dependen de cada individuo y del contexto de uso de la palabra.

Lluvia: tristeza, soledad, invierno, Santiago…

Los significados connotativos dependen mucho de cada cultura. Por ejemplo, para nosotros el color negro connota tristeza, muerte. Sin embargo, en otras culturas, como la belga, es el color blanco el que tiene esas connotaciones.

Significado y sentido: El significado es la noción puramente lingüística. Es, al igual que la denotación, la definición aséptica y neutral del diccionario. El sentido, por otra parte, abarca no solamente el significado lingüístico, sino también todos los factores que entran en juego en la

1 Recuerda que en el tema 1, al estudiar el funcionamiento del signo lingüístico, explicamos que la relación existente entre el significante y su referente en la realidad extralingüística se denomina “relación de designación”.

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conversación (importancia del contexto lingüístico y extralingüístico) 2 . Fíjate en los siguientes ejemplos:

1) Dos hermanos están discutiendo: ¡Eres un tonto, lárgate de aquí! 2) Dos enamorados están tonteando: Eres un tonto… ven aquí…

1) Eres un burro, fíjate en lo que lees. 2) Tu padre va cargado con un saco de cemento: eres como un burro, siempre cargando pesos.

Significado → denotación

Sentido → connotación

1. Estructura del significado de una palabra De igual manera que la expresión de una palabra se puede dividir en fonemas, su significado global puede dividirse en partes más pequeñas que se denominan semas. El conjunto de los semas de un término se denomina semema. Unos semas son generales, es decir, son compartidos por varios lexemas de la lengua. Otros semas son específicos, es decir, son propios del significado de un lexema y sirven para diferenciarla de todas las demás palabras de la lengua. Aquellas palabras que comparten ciertos semas forman lo que se llama un “campo semántico”. Por lo tanto, un campo semántico es un conjunto de palabras que comparten ciertas partes de su significado 3 . Tomemos una definición de diccionario:

Gato: animal (1), mamífero (2), carnívoro de la familia de los felinos (3), doméstico (4), que caza ratones (5). Vaca: animal (1), mamífero (2), rumiante (3), doméstico (4), hembra del toro

(5).

Niño: ser humano (1), de corta edad (2). Hombre: ser humano (1), de edad adulta (2). Ladrar: emisión de sonidos (1) del perro (2). Maullar: emisión de sonidos (1) del gato (2).

2 Una misma palabra tiene sentidos diferentes en función del contexto lingüístico en el que se encuentra y en función de las relaciones sintagmáticas que mantiene con las palabras que componen ese mismo enunciado. Pero por otra parte, el sentido de un término también está determinado por el contexto situacional y comunicativo. 3 No debemos confundir “campo semántico” con “familia léxica”.

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*Los semas cuyo número está en negrita son específicos, es decir, son propios de una palabra concreta y sirven para diferenciarla de otras palabras de su mismo campo semántico. El resto de los semas son generales y, en consecuencia, compartidos con otras palabras de su mismo campo semántico. Cadeira: s1. asiento; s2. individual; s3. de cuatro patas; s4. provisto o no de brazos. Sofá: s1. asiento; s2. acolchado y blando; s3. con respaldo y brazos; s.3. para varias personas. Banco: s1. asiento; s2. de madera, piedra u otro material duro; s3. con o sin respaldo; s4. donde se pueden sentar varias personas.

2. Las relaciones semánticas

MONOSEMIA / POLISEMIA La polisemia consiste en la asociación de varios significado

a

un

mismo significante. Se trata siempre de la misma palabra, pero con diferentes usos que ha ido adquiriendo a lo largo de la historia. En el caso de estas palabras el contexto desempeña un papel esencial ya que es él el que determina cuál de los significados le corresponde. En el diccionario las diferentes acepciones de una palabra polisémica se ubican en una misma entrada, ya que se corresponden con un mismo signo lingüístico. La monosemia consiste en la asociación única de un significante con un significado. Lo más habitual en la lengua es la polisemia y no la monosemia.

HOMONIMIA: Es el fenomeno que se produce cuando signos de distinta procedencia etimológica confluyen en su significante. Las palabras homónimas son, pues, palabras diferentes que, por causa de la evolución histórica de la lengua, han llegado a coincidir con formas idénticas. Ejemplos:

Lat. piscis → pez (animal acuático) Lat. pix, picis → pez (sustancia resinosa, sólida e impermeable).

animales)

Lat.

cauda → cola (extremidad

posterior del cuerpo

de

los

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Lat. colla → cola (pasta fuerte y pegajosa)

Lat. rideo → río (reír) Lat. rivus → río (corriente de agua)

Los términos homónimos puede ser de dos tipos:

— la confluencia grafica es total (en tal caso tenemos palabras homógrafas):

vino (verbo VENIR)/ vino (la bebida). — la confluencia solo es sonora, no gráfica (en tal caso tenemos palabras homófonas):

hojear (pasar hojas)/ ojear (echar un vistazo). Asimismo, podemos diferenciar dos tipos de homonimia:

a) HOMONIMIA ABSOLUTA: se produce entre palabras homónimas que pertenecen la la misma categoría gramatical (pez (animal) / pez (sustancia resinosa)) b) HOMONIMIA PARCIAL: se produce entre homónimos que poseen diferente categoría gramatical (río (reír) / río (accidente geográfico)). Las palabras homónimas, ya que se trata elementos con origen diferente, presentan entradas independientes en el diccionario. Es importante insistir en la diferencia entre polisemia y homonimia, ya que pueden llegar a confundirse: en el caso de la polisemia tenemos una misma palabra con diferentes usos; en el caso de la polisemia tenemos palabras con orígenes muy diferentes que han confluído solo en su significante.

SINONIMIA: en el caso de la sinonimia encontramos diferentes significantes que se corresponden con un mismo significado (oscuro, sombrío, nocturno). Debemos diferenciar entre: sinonimia total (que se produce sobre todo en los contextos técnicos: ordenador/computadora) y la sinonimia parcial (las palabras son sinónimas pero solo en contextos determinados: cerebro; asno).

OPOSICIÓN:

dentro

de las relaciones de oposición debemos

diferenciar tres grandes tipos:

1) ANTONIMIA:

oposición

entre

términos

que

intermedios entre ellos (alto/bajo)

admiten grados

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2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone

3)

la negación del otro (vivo/muerto; legal/ilegal; masculino/femenino). RECIPROCIDAD: una palabra implica a la otra, son términos que se necesitan para poder existir (comprar/vender; abuelo/nieto).

HIPERONIMIA/HIPONIMIA/COHIPONIMIA: se trata de una relación de inclusión. Existen términos muy amplios (hiperónimos) que albergan en su significado otros de menor extensión (hipónimos), que a su ver mantienen entre ellos una relación de cohiponimia: mueble (silla, mesa, sofá, etc.). MERONIMIA: relación semántica que se produce entre las partes y el todo: cuerpo (cabeza, piernas, brazos, etc.). CAMPOS SEMÁNTICOS 4 : un campo semántico (o campo léxico) está formado por un conjunto de palabras que comparten un contenido común. Los campos léxicos están organizados puesto que los elementos que los componen comparten una serie de “semas” en su definición. Días de la semana: lunes, martes, etc. Calzado: zapatos, sandalias, bota, etc. Temperatura: frío, caliente, tibio, templado, tórrido, etc. Estatura: alto, bajo, mediano, enano.

3. EL LÉXICO Y SU FORMACIÓN

El léxico de una lengua es el conjunto de palabras que los hablantes

utilizan para comunicarse. El léxico está formado por palabras de diferentes tipos:

5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro

LÉXICO

5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro
5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro
5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro
5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro
5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro
5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro

Palabras

patrimoniales

Neologismos

Cultismos

Préstamos

Extranjerismos

5 2) COMPLEMENTARIEDAD: la afirmación de uno de los términos supone 3) la negación del otro

4 No debemos confundir campo semántico con familia léxica, puesto que una familia léxica está formada por palabras que comparten un mismo lexema, y este no es el caso de los términos que componen un campo semántico. Tampoco podemos confundir campo semántico con campo asociativo o campo de conocimiento. Un campo asociativo está formado por palabras que se refieren a una misma realidad y que, por lo tanto, acostumbran a ir asociadas. Por ejemplo, el campo de conocimiento de la televisión: presentadora, cámara, programa, pantalla, director, etc.

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1. PALABRAS PATRIMONIALES: son las más numerosas en una lengua. Son todas las palabras que existían ya en los orígenes de una lengua (en nuestro caso en el latín) y que han sufrido toda su evolución. Las palabras patrimoniales se transmitieron del latín al castellano por vía oral y sufrieron importantes transformaciones en su historia:

MULIEREM > mujer VETULUM > viejo OCULUM > ojo

GERMANUS > hermano PLATIA > plaza

2. CULTISMOS: son palabras tomadas directamente del latín y del griego, que no han sufrido la evolución histórica de la lengua, por lo que presentan casi el mismo aspecto que tenían en su lengua original. Mientras que las palabras patrimoniales proceden del latín y se transmitieron oralmente, en el caso de los cultismos su transmisión fue escrita:

FRUCTIFER > fructífero SIGNUM > signo CURRICULUM > currículum ASPECTUS > aspecto NOCTURNUS > nocturno En ocasiones un mismo étimo latino da lugar a una forma patrimonial y a una forma culta. Son los denominados dobletes:

CLAVIS: clave, llave ClAMARE: clamar, llamar MATERIA: materia, madera PLENUS: pleno, lleno INTEGRUM: íntegro, entero

3. NEOLOGISMOS: son palabras nuevas que creamos empleando los mecanismos propios del castellano: derivación, composición y acronimia:

cervecero, interprofesional, eurodiputado, PYME, sin papeles, etc.

4. PRÉSTAMOS: Son palabras que nuestro

idioma ha tomado

de otras

lenguas (que no sean el griego y el latín) a lo largo de su historia y que se

han aclimatado a la fonética y a la morfología propias del castellano (vid. P.

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de

tu

libro de texto).

Los

préstamos

son

admitidos por

la

RAE

y

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aparecen en el diccionario. La mayoría de los préstamos están tan asentados en nuestra lengua que resulta sorprendente descubrir su origen foránea. Palabras como tomate, patata o tiburón proceden de otras lenguas, a pesar de que ya las consideramos como propias. Muchos préstamos en realidad son calcos de otras lenguas, es decir, se trata de voces o expresiones que se calcan o traducen con palabras españolas:

RATÓN (informática) LIVING-ROOM = sala de estar WEEK-END = fin de semana ACID RAIN = lluvia ácida FAST FOOD = comida rápida

5. EXTRANJERISMOS (O XENISMOS): se trata de palabras que tomamos de otras lenguas (diferentes del latín o del griego) y que no se han adaptado a las normas fonológicas y morfológicas del castellano. No están admitidas por la RAE: spray, flash, zapping, bussiness, copyright, spot, sponsor. Generalmente se trata de términos que ya tienen un equivalente en nuestra lengua y que son, por lo tanto, innecesarios.

4. EL CAMBIO SEMÁNTICO

Los términos que componen el léxico de una lengua no solo cambian en su forma, sino también en su significado. Son múltiples las causas que producen estos cambios: causas sociales, históricas, psicológicas o lingüísticas. Especialmente han sido los avances técnicos y científicos los que han obligado a la lengua a modificar el significado de muchos términos. Existen diferentes tipos de cambios semánticos:

  • Ampliación de significado: “virus” o “búho” han ampliado su significado en la actualidad.

  • Restricción o especialización de significado: una palabra de uso general adquiere un uso específico dentro de un contexto concreto. Es el caso de la palabra “ratón” en el ámbito de la informática u “operación” en la medicina, o “sujeto” en la gramática.

  • Cambios de significado: en la edad media “azafata” significaba doncella de la reina. Del mismo modo “afeitarse” significaba

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acicalarse, echarse “afeites” cosméticos. Hoy en días estas dos palabras han cambiado su significado.

Los cambios semánticos se producen utilizando diferentes mecanismos:

  • Elipsis: una palabra adopta el significado de otra que se omite: (café) cortado; (teléfono) móvil.

  • Eufemismo: una palabra o expresión sustituye a otra que designa algo que se considera desagradable o que se prefiere no nombrar: invidente (por ciego); crecimiento negativo (en lugar de recesión); sobrepeso (gordura).

  • Metáfora: mecanismo que consiste en designar una cosa con el nombre de otra con la que tiene una relación de semejanza: a la lámpara se la denomina araña por su semejanza; el cuello de la botella por semejanza al cuello en el cuerpo humano.

  • Metonimia: se designa una cosa con el nombre de otra por proximidad (parte por el todo/todo por la parte): fuga de cerebros, defender la camiseta.