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Universidad Abierta y a Distancia de México

Curso Propedéutico. Eje temático 4.

“EFECTOS EN LA SALUD CAUSADOS POR LA APLICACIÓN DE
PLAGUICIDAS EN EL CULTIVO DEL MAÍZ (Zea mays) DE LA REGIÓN
DEL MUNICIPIO DE CUAUHTÉMOC, CHIHUAHUA, MÉXICO”

Héctor Eduardo Ponce Quezada

Folio: AS15596469

Cd, Cuauhtémoc, Chih. Noviembre del 2014

i

I. ÍNDICE
I. ÍNDICE…………………………………………………………………………………………………...ii
1.1 índice de tablas……………………………………………………………………………………iii
II. INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………………….1
III. JUSTIFICACIÓN………………………………………………………………………………………3
IV. OBJETIVOS……………………………………………………………………………………………4
V. HIPÓTESIS……………………………………………………………………………………………..5
VI. ANTECEDENTES……………………………………………………………………………………..6
6.1 Tipos de plaguicidas………………………………………………………………………………6
6.1.1 Órgano-clorados…………………………………………………………………………….6
6.1.2 Órgano-fosforados………………………………………………………………………….7
6.2 Efectos en la salud por plaguicidas, y su mecanismo de acción Metabólica………………7
6.2.1 Mecanismo de Acción de los Plaguicidas inhibidores de la colinesterasa…………..7
6.2.2 Efectos de los Plaguicidas sobre el Sistema Inmunitario……………………….…..….8
6.2.3 Efectos Hormonales de los Plaguicidas…………………………….………….………..9
6.3 Manifestaciones Clínicas………………………………………………………………………10
6.3.1 Producidas por Organoclorados…………………………………………………………10
6.3.2 Producidas por Organofosforados………………………………………………………..11
6.4 Situación Actual por la Contaminación por Agroquímicos………………………………..…12
VII. MATERIALES Y MÉTODOS………………………………………………………………………15
7.1 Descripción del área de estudio………………………………………………………………..15
7.2 Descripción de la población…………………………………………………………………….15
VIII. RESULTADOS Y DISCUSIONES………………………………………………………………..16
IX. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES……………………………………………………..18
X. BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………………………….19
XI. ADJUNTOS…………………………………………………………………………………………..20

ii

ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1……………………………………………………………………………………………………14
Tabla 2……………………………………………………………………………………………………15
Tabla 3……………………………………………………………………………………………………15
Tabla 4……………………………………………………………………………………………………16

iii

II. INTRODUCCIÓN

El inicio de la agricultura se encuentra en el período Neolítico, cuando la
economía de las sociedades humanas evolucionó desde la recolección, la caza y
la pesca a la agricultura y la ganadería. Las primeras plantas cultivadas fueron el trigo y
la cebada. Sus orígenes se pierden en la prehistoria y su desarrollo se gestó en varias
culturas que la practicaron de forma independiente, como las que surgieron en el
denominado Creciente fértil (zona de Oriente Próximo desde Mesopotamia al Antiguo
Egipto), las culturas precolombinas de América Central, la cultura desarrollada por los
chinos al este de Asia, entre otros (Wikipedia, 2014).
A principios del siglo XX, en EE.UU. se necesitaba un granjero para alimentar de
2 a 5 personas, mientras que hoy, gracias a la tecnología, los agroquímicos y las
variedades actuales, un granjero puede alimentar a 130 personas. El costo de esta
productividad es un gran consumo energético, generalmente de combustibles fósiles
(Wikipedia, 2014).
Uno de los cultivos más importantes para la humanidad, y en especial para la
dieta básica de los mexicanos ha sido el maíz (zea mays). El centro geográfico de
origen y dispersión de la planta de maíz se ubica en el Municipio de Coxcatlán en el
valle de Tehuacán, Estado de Puebla, en la denominada Mesa Central de México a
2.500 m sobre el nivel del mar. En este lugar el antropólogo norteamericano Richard
Stockton MacNeish encontró restos arqueológicos de plantas de maíz que, se estima,
datan del 7.000 a. C. Teniendo en cuenta que ahí estuvo el centro de la civilización
Azteca es lógico concluir que el maíz constituyó para los primitivos habitantes una
fuente importante de alimentación. Aún se pueden observar en las galerías de las
pirámides (que todavía se conservan) pinturas, grabados y esculturas que representan
al maíz. Las grandes civilizaciones mesoamericanas no habrían surgido sin la
agricultura, y sin un sistema de medición del tiempo que organizaba sus actividades
cotidianas y rituales de los pueblos mesoamericanos (Wikipedia, 2014).

1

Algunas características particulares del Zea mays son las siguientes:
Es una planta monoica; sus inflorescencias masculinas y femeninas se encuentran en
la misma planta. Si bien la planta es anual, su rápido crecimiento le permite alcanzar
hasta los 2,5 m de altura. Este tipo de planta monoica, es absolutamente capaz de
reproducirse por sí sola, al poseer flores masculinas y femeninas en el mismo pie, no
obstante esta característica ha sido modificada con el tiempo para evitar que la planta
germine por si sola y esto lo han logrado gracias al grueso recubrimiento de brácteas de
su mazorca, la forma en que los granos se encuentran dispuestos y su fuerte sujeción
(Wikipedia, 2014).
Todos los cultivos se ven afectados por diversos factores que limitan su
producción, entre ellos se encuentran las plagas agrícolas que son todos aquellos
organismos (insectos, enfermedades y malezas) que al aumentar su población en forma
descontrolada causan daño al cultivo perjudicando su normal desarrollo, por lo que se
justifica tomar alguna medida para su control ya que los daños causados por las plagas
pueden originar una reducción del 40% de la producción, o hasta alcanzar una pérdida
total (Huici, 2007). Una de las formas más adoptadas por los productores para el control
de las plagas es el uso de agroquímicos tóxicos denominados plaguicidas o pesticidas.
Los plaguicidas o agroquímicos son sustancias químicas o mezclas de sustancias,
destinadas a matar, repeler, regular o interrumpir el crecimiento de seres vivos
considerados plagas. Dentro de la denominación plaga, se incluyen insectos, hierbas,
pájaros, mamíferos, moluscos, peces, nematodos, o microbios que compiten con los
humanos para conseguir alimento, destruyen la propiedad, propagan enfermedades o
son vectores de estas, o causan molestias. Los plaguicidas no son necesariamente
venenos, pero pueden ser tóxicos para los humanos u otros animales (Wikipedia,
2014).

2

III. JUSTIFICACIÓN
Diversos plaguicidas son tóxicos, dañinos para el medio ambiente y algunos de
ellos incluso para el ser humano. Organizaciones como la OMS, han realizado estudios
y clasificación de los plaguicidas de acuerdo a su composición química y nivel de
riesgo. Por lo tanto es importante conocer el tipo y la cantidad de plaguicidas utilizados
para conocer el riesgo a la salud que sufren los productores de maíz.

3

IV. OBJETIVOS
4.1 Objetivo General.

Analizar el riesgo a la salud existente en el manejo y la aplicación de pesticidas
utilizados en el cultivo del maíz de la región de Cuauhtémoc, Chihuahua, México.

4.2 Objetivos Específicos.

Conocer el tipo y la cantidad de plaguicidas utilizados en el periodo de cultivo del
2014.
Analizar el comportamiento de los productores con respecto a la aplicación de
plaguicidas pese al conocido riesgo a la salud causado por el uso de dichos
agroquímicos.

4

V. HIPÓTESIS
La cantidad utilizada de plaguicidas en 2014 ha ido acrecentándose respecto a años
anteriores, con lo cual aumenta el riesgo a la salud de productores.

5

VI. ANTECEDENTES
6.1 Tipos de plaguicidas.

Existen diversos tipos de plaguicidas de acuerdo a su composición química, y en
este documento trataremos a 2 de ellos, los organofosforados y organoclorados, puesto
que son los más utilizados actualmente en la región que se estudió. Enunciamos sus
características a continuación.

6.1.1 Órgano-clorados.
Son sustancias que presentan cloro en su composición y son activas porque
afectan el sistema nervioso. Agrupan a un considerable número de compuestos
sintéticos, cuya estructura química corresponde a los hidrocarburos clorados. Algunos
de los plaguicidas órgano-clorados son los compuestos que más persisten en el
ambiente. Son liposolubles con baja solubilidad en agua y elevada solubilidad en la
mayoría de los disolventes orgánicos. Tienen estructura cíclica, en general, poseen baja
presión de vapor, una alta estabilidad química, una notable resistencia al ataque de los
microorganismos y tienden a acumularse en el tejido graso de los organismos vivos,
acumulándose en el suelo y las capas subterráneas.

Pueden ingresar al organismo

por ingestión, inhalación o por contacto con la piel. La absorción de grandes dosis se
facilita cuando estos plaguicidas se encuentran disueltos en grasa animal o vegetal. La
penetración dérmica de los plaguicidas órgano-clorados varía ampliamente, desde el
DDT que es poco absorbido por la piel intacta, aún en solución aceitosa, hasta aquellos
como Endrín, Aldrín, Dieldrín y Heptacloro, que penetran con mayor rapidez y
proporción. Los efectos tóxicos de los plaguicidas órgano-clorados se observan con
mayor rapidez después de su ingestión, que por exposición dérmica o inhalación
(Torregrosa, 2006).

6

6.1.2 Órgano-fosforados.
Son fundamentalmente ésteres del ácido fosfórico. Se descomponen con mayor
facilidad y son menos persistentes en el ambiente con relación a los órgano-clorados,
pero más peligrosos para el hombre debido a que tienen un alto grado de toxicidad.
Muchos de ellos son sistémicos, es decir, son absorbidos por las plantas e introducidos
en el sistema vascular de los vegetales, actuando tanto en los insectos chupadores
como también sobre las personas que ingieren el alimento, aunque éste sea
previamente lavado. Son ejemplos el

Dimetoato y

Fosfamidón. También hay

herbicidas derivados del ácido fosfórico, como por ejemplo el Glifosato. Ingresan al
organismo por vía dérmica, respiratoria, digestiva y conjuntiva. La vida media

es

relativamente corta (Torregrosa, 2006).

6.2 Efectos en la salud por plaguicidas, y su mecanismo de acción metabólica.

6.2.1 Mecanismo de Acción de los Plaguicidas inhibidores de la colinesterasa.
En el cambio de potencial de membrana la acetilcolina actúa como mediador del
impulso nervioso: es el transmisor químico del impulso nervioso en las terminales de las
fibras nerviosas postganglionares de simpático y parasimpático y ciertas sinapsis del
sistema nervioso central. En el citoplasma de la terminal nerviosa y antes de la
membrana sináptica, existen unas vesículas especiales conteniendo cierta cantidad de
acetilcolina. El impulso nervioso provoca una descarga de acetilcolina desde estas
vesícula al espacio sináptico; luego la acetilcolina se pone una molécula proteica con
alta afinidad por la acetilcolina nerviosa. Por acción de la acetilcolina se modifica la
conformación de esta molécula proteica, facilitando la formación de numerosos
espacios en la membrana postsináptica.Los cationes de sodio y potasio penetran a
través de estos espacios produciendo una despolarización de la membrana postsináptica, continuando así el impulso nervioso. En la función normal del sistema
nervioso, la acción de la acetilcolina debe ser muy corta, cerca de 1/ 5000 seg, para lo
cual la anzima acetilcolinesterasa hidroliza rápidamente la acetilcolina en colina y ácido
acético. La colina puede regresar a la membrana presináptica y ser reutilizada en la
síntesis de la acetilcolina. Se ha postulado que en la molécula de acetilcolinesterasa
7

existen unos 50 sitios activos de los cuales dos son de gran importancia: el aniónico
con carga negativa y el esteárico o catalítico. El primero atrae al nitrógeno cuaternario
de la cetilcolina cargado positivamente. El sitio esteárico cataliza el proceso hidrolítico
del sustrato y puede ser acetilado. Los organofosforados compiten con la acetilcolina
por la acetilcolinesterasa. El átomo central de fósforo muestra una deficiencia de
electrones y esta configuración electrónica es favorable para la atracción hacia el sitio
esteárico de la acetilcolinesterasa que posee un excedente de electrones. El fósforo
forma una unión covalente con el grupo nucleofílico de la enzima . En el proceso normal
la enzima fosforilada es relativamente estable lo cual impide la regeneración de la
enzima libre y activa a menos que sea administrado un antídoto tipo *oxima (antídoto
bioquímico de las sustancias inhibidoras de la colinisterasa). La fosforilación – inactiva
de la acetilcolinesterasa detiene la hidrólisis de la acetilcolina y produce acumulación en
cantidades excesivas de acetilcolina en las sinapsis ganglionares periféricas, sistema
nervioso central y órganos efectores. Los síntomas son, por lo tanto, principalmente de
naturaleza colinérgica. Algunos compuestos son capaces de reactivar la enzima
fosforilada, por una mayor atracción nucleófila hacia el centro activo de la enzima que la
de los organofosforados. Esto significa que los reactivadores compiten con los
organofosforados por el enlace en el centro activo de la enzima y los remueven
lentamente. Algunos ácidos, hidroximas, oximas y compuestos similares, son
reactivadores apropiados de la colinesterasa inhibida, dentro de las 36 horas siguientes
a la intoxicación. La estructura química de cada organofosforado tiene importancia en
su efecto sobre la enzima, al aumentar o disminuir la competencia con el sustrato, es
decir, influye sobre su toxicidad. Cuando la acetilcolinesterasa es inhibida en forma
irreversible por un organofosforado, la restauración de la actividad enzimática
dependerá exclusivamente de la síntesis de nuevas moléculas de enzima. La
regeneración de la enzima carbamilada es relativamente rápida si se compara con la
enzima que ha sido inhibida por un plaguicida organofosforado (Link , Ann y Buffin,
David, 1994).

6.2.2 Efectos de los Plaguicidas sobre el Sistema Inmunitario.
8

Se han realizado estudios clínicos donde se han determinado la posibilidad de
que los plaguicidas organosfosforados y los carbamatos se unan con las esterasas y
alteren esas proteínas vitales unidas a las membranas que ayudan a las células del
sistema inmunitario a interactúar con los organismos extraños y destruirlos. La
exposición a muchos plaguicidas produce cambios significativos en la estructura y
función del sistema inmunitario, incluidas la reducción y alteración de la actividad de
linfocitos T, reducción de la respuesta proliferativa de linfocitos, reducción de la
actividad de las células agesoras y alteración de los niveles de anticuerpos en la
circulación. Hay pruebas de que estos cambios pueden ir acompañados de mayores
riesgos de enfermedades infecciosas y cánceres asociados con la inmunosupresión,
aun en poblaciones que por lo demás son sanas. Los clínicos están de acuerdo en que
los grupos sensibles tienen mayor probabilidad de sufrir consecuencias adversas para
la salud a partir de cualquier supresión inmunitaria. La mayoría de los habitantes en los
países en desarrollo, incluidos los niños, los enfermos, y los que están malnutridos
pertenecen a esta categoría (Link , Ann y Buffin, David, 1994).

6.2.3 Efectos Hormonales de los Plaguicidas.
Muchos plaguicidas, así como otros químicos orgánicos sintéticos, pueden imitar
la acción de hormonas humanas y animales perturbando los procesos endocrinos, lo
cual puede resultar en malformaciones y cáncer. Los organoclorados como el DDT
pueden ser especialmente peligrosos a causa de su persistencia. Datos sobre efectos
de estrógenos ambientales en la salud humana son fragmentarios pero sugestivos e
inquietantes. Por ejemplo, los conteos de esperma han disminuído a la mitad en todas
las naciones industriales desde 1940, mientras ha habido aumentos preocupantes en
cáncer testicular, defectos en el sistema reproductivo masculino, cáncer de seno
femenino y endometriosis. También hay fuerte evidencia de que estrógenos
ambientales causan desarrollo sexual anormal y problemas de reproducción en
diversos animales silvestres. Además son comunes la madurez sexual precoz, baja
sobrevivencia de huevos y bajos contenidos de hormonas tiroideas en los mismos.
Igualmente se han encontrado muchas anormalidades reproductivas en aves. Hasta
ahora no se requiere de un tamizado para determinar el potencial de alteración
endocrina de los plaguicidas, pero científicos sugiere que se deben exigir estos estudios
9

usando células que respondan a hormonas, antes de aprobar los plaguicidas (Link ,
Ann y Buffin, David, 1994).
6.3 Manifestaciones Clínicas

Las manifestaciones clínicas incluyen el conjunto de signos y síntomas que
aparecen como respuesta del organismo a la acción tóxica de estos agentes químicos.
Una clasificación práctica de las intoxicaciones es la que se basa en la duración de la
exposición, distinguiéndose dos tipos fundamentales de ellas: agudas y crónicas. Los
efectos agudos se manifiestan rápidamente y evolucionan a formas graves de la
enfermedad; ocasionalmente pueden llegar a producir la muerte.

6.3.1 Producidas por Organoclorados.
La intoxicación aguda, es el cuadro principal y el más grave pues se presentan
convulsiones, las cuales pueden determinar en secuelas permanentes. Se han descrito
el comienzo de los síntomas 30 minutos después de una exposición masiva pero, en
general, aparecen más lentamente. Sin embargo;, el cuadro clínico puede modificarse
debido a los efectos concurrentes de los disolventes orgánicos utilizados en la
formulación. Después de la ingestión de plaguicidas organoclorados, los primeros
síntomas son nauseas y vómitos seguidos de cefalea y excitación; estos síntomas van
acompañados por diversos signos neurológicos, incluso debilidad de los músculos,
temblores, desorientación mental, parestesia y convulsiones que, a menudo, son
epileptiformes. Sin embargo cuando la vía de penetración es la piel, pueden aparecer
solamente confusión mental y/o temblores, como únicos síntomas. La hiperexcitabilidad
progresiva del sistema nervioso central puede llegar a producir convulsiones y, al propio
tiempo, parestesias bucales y de la lengua, con hiperestesia facial y de las
extremidades. Los plaguicidas organoclorados más poderosos como convulsivantes
son: Lindano, endrín, dieldrín, clordano y heptacloro. También suelen aparecer
transtornos respiratorios y del ritmo cardíaco, de origen central; a menudo pueden
sobrevenir depresión y apnea; con frecuencia esto conduce a la inconsciencia y no
sobreviene hasta las etapas finales. Como elementos adicionales se puede ver
disminución en la hemoglobina, aumento en la urea, leucocitosis moderada y
alteraciones en el electrocardiograma. La intoxicación crónica, usualmente se produce
10

por exposición prolongada (a largo plazo) a concentraciones bajas de diversos
productos, en ocasiones los efectos se observan como dificultades respiratorias,
desórdenes nerviosos o tumores. En general el cuadro clínico de la intoxicación crónica
se caracteriza por anorexia, adelgazamiento, signos polineuríticos, alteraciones
hepáticas, trastornos del ritmo cardíaco, lesiones oftalmológicas tales como conjuntivitis
alérgica, blefaritis, angiopatía de la retina y otros. Este tipo de intoxicación produce
lesiones sobre el sistema nervioso central y periférico, además puede causar hepatitis,
gastritis y bronquitis. Trabajadores con más de dos años de exposición al endosulfán se
ha informado de alteraciones cognoscitivas y emocionales, pérdida grave de la
memoria, alteraciones de la coordinación visual motora e incapacidad para desarrollar
su actividad habitual (Torregrosa, 2006).

6.3.2 Producidas por Organofosforados.
Independientemente de la gravedad de los efectos anticolinesterásicos, luego de
un tiempo ( 3 a 4 semanas) pueden aparecer signos y síntomas de neurotoxicidad
retardada. En el sistema nervioso existe una proteína que tiene actividad enzimática
esteárica; ésta, cuando es fosforilada por el plaguicida, se convierte en lo que se
denomina estearasa neurotóxica, responsable de la neuropatía retardada: los primeros
síntomas son sensoriales (sensación de hormigueo y de quemadura) y luego debilidad
y ataxia en miembros inferiores, pudiendo progresar a parálisis y en casos graves
comprometer los miembros superiores. La recuperación es lenta y rara vez completa.
Los niños se afectan menos que los adultos. En los humanos se ha observado
neuropatía retardada con exposición a mipafox, leptofós, metamidofós, triclorfón y
tricornat. Los efectos de mutagenicidad, teratogenicidad y poder cancerígeno para el
hombre no han sido demostrados aún. Algunos productos pueden causar dermatosis.
También puede presentarse debilidad no habitual, náuseas, vómitos, diarreas,
contracción de la pupila o pupilas puntiformes, visión borrosa, rash cutáneo, en algunos
casos escozor o irritación del cuero cabelludo, calambres musculares, pérdida de la
coordinación muscular, confusión o depresión mental, respiración dificultosa o forzada,
mareo, somnolencia, aumento de la sudoración y de la secreción acuosa en boca u
ojos, pérdida del control intestinal o de la vejiga urinaria, contracción muscular en
párpados, cara y cuello, temblores, crisis convulsivas, latidos cardíacos lentos,
11

inconsciencia, estado de coma, paro respiratorio y muerte (Link , Ann y Buffin, David,
1994).
6.4 Situación Actual por la Contaminación por Agroquímicos.

Desde los años cuarenta, el uso de plaguicidas ha aumentado de una manera
continua, llegando a cinco millones de toneladas en 1995 a escala mundial. Se observa
una tendencia actual a la reducción en el uso de los mismos en los países
desarrollados; no obstante éstos se siguen aplicando en forma intensiva en los países
tropicales. Se ha establecido que sólo un 0.1 por ciento de la cantidad de plaguicidas
aplicado llega a la plaga, mientras que el restante circula por el medio ambiente,
contaminando posiblemente el suelo, agua y la biota; por lo tanto, se hace necesario
caracterizar el destino final y la toxicidad no prevista de estos plaguicidas para evaluar
con certeza el riesgo asociado a su uso (Carvalho et al, 1998).
Estudios en el ámbito internacional revelan la gravedad del problema. Un trabajo
realizado en Nueva Zelanda, arrojó que luego de un proceso de colmatación en un
estuario de la región de Mapua, los niveles de contaminación encontrados, estaban
ligados a liberaciones constantes de pesticidas organoclorados (Hendin et al, 1996).
Otras investigaciones en el área constatan la gravedad del problema. Por ejemplo, un
estudio realizado en la India reportó niveles de DDT de 2.26 ppm en suelo y 0.18 ppm
en el agua, en una zona aledaña a un centro poblado donde se controlaba malaria (Dua
et al, 1996).
Los estudios citados hasta ahora, revelan un grave daño en el área ambiental;
pero quizás lo más grave del asunto, es que estos niveles de contaminación han
ocasionado graves daños a la salud en zonas expuestas al impacto de estos productos.
Por ejemplo, en 1995, un estudio de mujeres embarazadas en Tailandia reveló que el
75% de ellas estaban contaminadas con pesticidas organoclorados, en valores en la
sangre que oscilaban de: 10.15, 1.21, 1.61, 0.80, 6.95, 3.56, 1.03 y 1.47 ppb; también
se reveló que los neonatos tenían niveles de 0.62, 5.05 y 1.24 ppb, siendo los
pesticidas detectados el p´p DDE, DDT, Lindano, HCH y Heptacloro (Atisook et al,
1995). De la misma manera, un estudio realizado en Veracruz, México demostró que
en jóvenes menores de 20 años de edad los niveles de contaminación con DDT eran
altísimos, encontrándose entre 9 y 20 ppm (Waliszewski et al, 1996).
12

En Nicaragua se examinaron trabajadores de campo para analizar los niveles de
actividad de la colinesterasa encontrándose niveles de menos de 50% y que se
incrementaban agudamente durante la temporada de aplicaciones, principalmente
aplicaciones aéreas, en adición encontró 6 muertes y 396 intoxicaciones relacionados
con pesticidas durante 1984, un organofosforado Parathion Metil, fue implicado en
aproximadamente la mitad de los casos 2/3 de ellos se debió a exposición dermal
(Cole et al, 1988)
Durante un período de estudio realizado en el 2001 donde se estudiaron los
casos de intoxicación suicida con plaguicidas en Sri Lanka, 9.302 pacientes fueron
admitidos después de ingestión intencional de un solo pesticida. El agrotóxico ingerido
pudo ser identificado por la historia en 7461 pacientes; otros 1.841 habían ingerido un
plaguicida desconocido. Dentro del grupo de desconocidos, en 497 se reconoció haber
tomado un inhibidor de la colinesterasa (ya sea una organofosforado o carbamato)
sobre la base de un síndrome clínico típico anticolinesterásico, la atropina como
medicamento importante, y / o medición de la inhibición de colinesterasa. La historia
clínica identificó correctamente el veneno ingerido en el 94,7% de estos suicidas.En un
subgrupo de la cohorte también hemos demostrado que

el análisis del

ensayo

confirmó la historia en el 92% de los pacientes sintomáticos con intoxicación por
organofosforados. Los pacientes eran predominantemente varones (67%) y jóvenes, la
edad media fue de 28 años (rango intercuartil [IQR] 21 hasta 40). El tiempo medio de
ingreso a los hospitales de estudio después de la ingestión fue de 4 h (IQR 3-7). La
mortalidad global para la auto-intoxicación por plaguicidas (incluidos los pacientes que
habían ingerido un plaguicida no identificado) fue de 10,1% (IC 9,5-10,8). Insecticidas
con acción anticolinesterasa y los herbicidas paraquat, MCPA propanol y glifosato
conformaron el 94% de los ingresos y el 98% de las muertes. Paraquat, dimetoato y
fentión fueron responsables por 17,6% del total de ingresos, pero el 47% del total de
muertes (Dawson et al, 2011).

A continuación se presentan los resultados correspondientes a los plaguicidas
órgano-fosforados y órgano-clorados que se encontraron en los pacientes intoxicados
durante el estudio.
13

Tabla 1. Resultados del estudio de pacientes con intoxicación por pesticidas en Sri
Lanka en el periodo del 2001.

14

VII. MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizaron entrevistas a diversos productores agrícolas acerca de los
plaguicidas utilizados en el cultivo del maíz de variedad Golden Harvest 9703 en la
región de Cuauhtémoc, Chihuahua.

7.1 Descripción del área de estudio

Tabla 2. Parcelas estudiadas, localización y dimensión.
Parcela

Coordenadas

Superficie (Ha)

1

29°77´48.04” O

31°73´165.05” N

25-41-54.28

2

29°81´24.45” O

31°72´459.01” N

20-48-26.19

3

29°72´51.45” O

31°72´616.84” N

29-45-85.07

4

29°54´21.01” O

31°73´583.28” N

22-72-35.22

7.2 Descripción de la Población
Tabla 3. Características del Maíz Amarillo variedad GH 9703
Cruza
Grano
Ciclo
Días de floración
Días de cosecha
Altura de la mazorca
Altura de la planta promedio
Fortaleza en tallos

Simple
Amarillo dentado
Intermedio-Precoz
78
180
1.25 a 1.30 m
2.40 a 2.60 m
Muy tolerante
15

Tolerancia a enfermedades

Roya: Carbón: Fusarium

Fechas de siembra
Densidad de la población
Zonas donde se recomienda

15 de abril al 30 de mayo
85,000 plantas/Ha
Cd. Cuauhtémoc, Col. Del Valle, Suecos

Modalidad
Propósito
Potencial de rendimiento

Riego
Grano
Hasta más de 16.00 Tons/Ha
(Syngenta, 2014).

VIII. RESULTADOS Y DISCUSIONES
Tabla 4. Plaguicidas y cantidades utilizadas en el periodo de cultivo 2014 por los
productores entrevistados

Plaguicida

Cantidad

Toxicidad

Sevin

1 Lt/Ha [ 80% I.A]

III

Parathíon Metílico

1 Lt/Ha [ 63% I.A]

Ia

Dimetoato

1 Lt/Ha [ 40% I.A]

II

Kelthane

1 Lt/Ha [ 45% I.A]

III

AK20

½ Lt/Ha [ 185g I.A]

II

Herald

½ Lt/Ha [ 375 g I.A]

III

Monopol

1 Kg/Ha [ 90% I.A]

Ib

16

Cloripírifos

1 Lt/Ha [ 48% I.A]

II

La cantidad de plaguicidas utilizados en el 2014, fue mayor respecto a años
anteriores, comparando las formulaciones que los vendedores de plaguicidas otorgaron
a los productores de maíz. Esto es aseverado de acuerdo a las respuestas dadas por
los productores a los cuales se les realizo la entrevista. Una de las posibles causas por
las que la cantidad mínima eficiente de plaguicidas para alcanzar la dosis letal media en
insectos haya aumentado,

es la tolerancia que desarrollan los insectos a los

plaguicidas tras haber estado expuestos en varias ocasiones al mismo ingrediente
activo, lo cual hace necesario utilizar cada vez una mayor cantidad de ingrediente activo
en los plaguicidas para obtener el efecto deseado. Lo anterior implica que los
productores corran mayor riesgo pues están expuestos a cantidades y plaguicidas cada
vez más tóxicos.
Durante el avance de la investigación, la consulta de diversos documentos e
investigaciones previas respecto a los plaguicidas y su potencial riesgo para la salud en
humanos, nos percatamos de la ineficiente clasificación toxicológica

que se aplica

actualmente a los agroquímicos. Dicha clasificación fue desarrollada por la OMS en
base a la dosis letal media en ratas. No obstante la base científica para la extrapolación
de esta clasificación a la intoxicación humana por plaguicidas es débil, por ejemplo, es
destacable el hecho de que los roedores, tienen mayor capacidad para la
desintoxicación metabólica de los organofosforados; y mientras los humanos
intoxicados con estos agroquímicos requieren cuidados intensivos, los roedores
sobreviven sin ningún tratamiento en las investigaciones científicas. Por ello no es claro
que un plaguicida de baja toxicidad en roedores debe ser seguro en los seres humanos
y viceversa.
A pesar del conocido riesgo a la salud que implica el manejar y aplicar
plaguicidas en los cultivos, los productores no acatan las recomendaciones de
seguridad dadas por los fabricantes, las cuales pueden ser consultadas en las hojas de
seguridad o bien en la etiqueta del empaque del producto. Por ejemplo, en el caso del
Parathion Metílico, la etiqueta indica que deben utilizarse guantes y botas de hule,
17

mascarilla con cartucho, overol, ropa ligera, capucha, y lentes de seguridad; mientras
que la mayoría de los productores entrevistados dijeron utilizar solo cubrebocas, y en
otros casos la protección utilizada es nula, en ambos casos podemos ver que la
protección es inadecuada con lo que aumenta potencialmente el riesgo de intoxicación,
pues los plaguicidas pueden ingresar al organismo por inhalación de vapores, ingestión,
absorción vía oftálmica o bien vía dermal.

IX. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Esta investigación, sumada a otras investigaciones previas plantea la necesidad
de crear una nueva clasificación toxicológica para plaguicidas de acuerdo a sus efectos
en la salud humana, puesto que los registros de pacientes que han ingresado a centros
de salud, para recibir atención médica principalmente debido a ingestión de plaguicidas
con intención suicida, han mostrado que plaguicidas con clasificación de levemente
tóxicos según la clasificación de la OMS, tuvieron un alto índice de fatalidad, mientras
otros plaguicidas, de clasificación altamente tóxicos según la OMS, presentaron un muy
bajo índice de fatalidad. Lo anterior nos comprueba en base a estadísticas que la
clasificación actual carece de certeza y por ende las medidas de seguridad que suelen
sugerirse pueden ser insuficientes o bien en caso contrario, un poco drásticas. Es muy
importante la realización de este estudio pues conllevará a conocer de mejor manera el
impacto que puede tener un agroquímico a nivel metabólico y poder desarrollar algún
antídoto o tratamiento sintomático más adecuado y así reducir considerablemente las
intoxicaciones y/o decesos causados por las mismas.
18

Es absolutamente necesaria una campaña de concientización acerca de la
correcta manipulación y aplicación de plaguicidas, no solo en el área estudiada, sino
que esta debe estar dirigida a los productores de todo el mundo que utilicen alguna
clase de plaguicidas para que conozcan la mayor cantidad de detalles posibles acerca
de estas peligrosas sustancias que inevitablemente forman parte de su vida cotidiana y
así puedan proteger su vida y la integridad de las personas que los rodean, y de ser
posible que los gobiernos den ayuda para la adquisición de equipo de protección, pues
al final de cuentas la salud de los productores es de suma importancia para el
desarrollo y sano crecimiento de la agricultura que es una de las actividades
económicas primarias más importantes.
De ser posible deben sustituirse aquellos plaguicidas que resulten más dañinos
para la salud y medio ambiente, y reemplazarlos por métodos menos agresivos de
control de plagas, como los controles biológicos con insectos benéficos o aplicación de
aceites naturales no tóxicos que impidan el desarrollo de los insectos sin necesidad
utilizar algún veneno como ingrediente activo, disminuyendo en gran medida la
contaminación por plaguicidas así como las intoxicaciones.

X. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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a prospective cohort study. Disponible en: http://www.reduas.fcm.unc.edu.ar/wpcontent/plugins/download-monitor/download.php?id=15 Accesado en: Noviembre del
2014
Adjunto #1
¿Por qué he elegido ese tema?
Particularmente me gusta la química, por ello inicié la carrera de Ingeniería
Química en la UACH, la cual es una de las 2 que he dejado inconclusas, y el presente
tema de intoxicación por plaguicidas es muy importante en mi entorno, ya que el
municipio donde vivo es uno de los mayores productores de maíz y manzana en el
mundo. Por ende hay muchísimos productores y trabajadores que están diariamente en
contacto con sustancias que fungen como plaguicidas, corriendo así el riesgo de que el
plaguicida se introduzca al organismo y cause daños moderados a fatales.
Cabe destacar que lo vivimos en un contexto familiar, dado que mi suegro es un
productor importante, y ha vivido enfermo a causa del mal manejo de los ya dichos
plaguicidas, y en cierto momento relativamente reciente (3 años) de su vida, sufrió
parálisis en la mitad del rostro por intoxicación de un plaguicida de manejo cotidiano,
que afectó su sistema nervioso.

Adjunto #2
¿De dónde partí para empezar a escribir?.
21

Previamente a desertar la carrera de Ingeniería Química, se me adjudicó la tarea
de realizar un escrito científico acerca de algo que me gustaría mostrar a la sociedad, y
por el que pudiera darme una idea acerca del tema de mi proyecto final en la
universidad (solo cursé 3 semestres de 10). Y una vez que elegí el tema solo tuve la
oportunidad de leer, leer y leer más acerca del mismo, pero nunca elaboré nada
concreto pues ya mi salida de la universidad era inminente, así que pensé en retomar el
tema que escogí en ese entonces, el cual desarrolle en el presente escrito, también
profundicé un poco más, tome las fuentes que revise con anterioridad y me puse manos
a la obra.

22