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PSI

Como motivar a un amigo a buscar a Dios

RESUMEN
En este mensaje el papa desea a todas las personas una vida llena de alegría y a no perder la
esperanza, de amarnos como hermanos haciendo posible la comunión sentada las bases de
una sociedad justa, sentando puntualmente a la familia en donde el ser humano aprende
inicialmente aquella fraternidad la cual debería esparcirse por todo el mundo. Todas las
naciones de la tierra forman unidad y comparten un similar destino, indiferente de la etnia,
cultura o sociedad que sea vemos la posición nata a formar parte de una comunidad
solidaria en la cual se puedan acoger los unos con los otros, pero a menudo debido a la
indiferencia metida entre la globalización que habitúa al sufrimiento contradiciendo aquellos
principios solidarios.
En muchas partes del mundo, continuamente se lesionan gravemente los derechos humanos
fundamentales, conflictos entre hermanos que dan origen a las guerras hechas de
enfrentamientos armados se suman otras guerras menos visibles, pero no menos crueles,
que se combaten en el campo económico y financiero con medios igualmente destructivos de
vidas, familias, empresas. La globalización, como ha declarado Benedito XVI, nos acerca a los
demás, Pero no nos hace hermanos, las numerosas situaciones de desigualdad, pobreza y de
injusticia revelan no sólo una profunda ausencia de una cultura de la solidaridad fomentando
esa mentalidad del (descarte), que lleva al desprecio y al abandono de los más débiles, de
cuantos son considerados inútiles.
Es fundamental dejarse guiar por el conocimiento del designio de Dios, todos los hombres
proceden de Adán y Eva, pareja creada por Dios a su imagen y semejanza, En el relato de
Caín y Abel nos enseña que la humanidad lleva en sí una vocación a la fraternidad, pero
también la dramática posibilidad de su traición. La fraternidad está enraizada en la
paternidad de Dios.
No se trata de una paternidad genérica, históricamente ineficaz, sino de un amor personal,
puntual y extraordinariamente concreto de Dios por cada ser humano, la fraternidad humana
ha sido regenerada en y por Jesucristo con su muerte y resurrección. Él es la paz, porque de
los dos pueblos ha hecho uno solo, derribando el muro de separación que los dividía, la
enemistad.
En muchas sociedades experimentamos una profunda pobreza relacional debida a la carencia
de sólidas relaciones familiares y comunitarias. Una pobreza como ésta sólo puede ser
superada redescubriendo y valorando las relaciones fraternas en las familias y de las
comunidades, compartiendo las alegrías y los sufrimientos, las dificultades y los logros que
forman parte de la vida de las personas.
Se necesitan también políticas eficaces que promuevan el principio dela fraternidad,
asegurando a las personas iguales en su dignidad y en sus derechos fundamentales el
acceso a los capitales, a los servicios, a los recursos educativos, sanitarios, tecnológicos, de
modo que todos tengan la oportunidad de expresar y realizar su proyecto de vida, y puedan
desarrollarse plenamente como personas. Se necesitan políticas dirigidas a disminuir una
excesiva desigualdad.
Las graves crisis económicas que tienen su origen en el gradual alejamiento del hombre de
Dios y del prójimo, en la búsqueda insaciable de bienes materiales.
Renuncien a la vía de las armas y vayan al encuentro del otro con el diálogo, el perdón y la
reconciliación para reconstruir a su alrededor la justicia, la confianza y la esperanza.
La fraternidad genera paz social, porque crea un equilibrio entre libertad y justicia, entre
responsabilidad personal y solidaridad, entre el bien de los individuos y el bien común. Y una
comunidad política debe favorecer todo esto con trasparencia y responsabilidad, la naturaleza
está a nuestra disposición, y nosotros estamos llamados a administrarla responsablemente.

En cambio, a menudo nos dejamos llevar por la codicia, por la soberbia del dominar, del
tener, del manipular, del explotar
La fraternidad tiene necesidad de ser descubierta, amada, experimentada, anunciada y
testimoniada. Pero sólo el amor dado por Dios nos permite acoger y vivir plenamente la
fraternidad.

PENSAMIENTO
Cuando algo se quiere hacer se empieza por uno mismo, un dicho popular que esconde tras
de sí gran sabiduría, la iglesia y su corresponsal oficial nos hablan de una fraternidad, paz,
amor y toda clase de virtudes las cuales sus propia organización carece, si nos hablan de
fraternidad, de igualdad entre seres humanos con derechos equitativos aún no se ve eso, la
mujer no tiene la misma igualdad que el hombre para ejercer algún puesto de relevancia en
el Vaticano, simplemente tiene que conformarse en hacer una labor no reconocida.
Nos hablan de un amor mutuo entre hermanos, culturas, etnias si por sí mismo no respetan
la máxima que ellos mismo plantean, “guiándose” de una inspiración divina para hacer las
cosas, la cual esta inspiración únicamente está pensada para defender intereses particulares
de la iglesia, no hace nada significativo, nos habla de la igualdad y prudencia en el ámbito
social, económico, cultural, creencias pero no lo puede cumplir.
Porque si lo pudiera cumplir según las verdaderas enseñanzas de Cristo ayudaran a los
pobres no dándoles que comer o rezando por ellos, eso no soluciona nada solo aplaza las
cosas, porque una fe sin hechos es palabra muerta, trabajaran brindando plazas de trabajo,
repartiendo su opulencia a los pobres para beneficio de todos incluso sin importar si sean
específicamente católicos o no eso es un amor altruista, sin buscar ser el principal tema de
los medios de comunicación, porque un verdadero amor tal como Jesucristo enseñaba que
(…) ”si se lo hace en secreto se lo recompensará en público pero si lo hacen como los hipócritas q
buscan ser alabados por los hombres ninguna promesa tendréis.”

La iglesia habla de un respeto a la vida, de la libertad como tal pero dentro de sus preceptos
no la permite, se opone a la guerra descaradamente después de haber eliminado miles de
inocentes en diversas escalofriantes máquinas de tortura, se opone a los pecados, si bien es
cierto se conoce de muchas irregularidades que protagonizan muchas veces estos seres
pseudos enviados de Dios, hablamos del derecho total a la familia, muchas veces elementos
de esta participan en actividades obscenas que desintegran familias, destruyen y atentan
contra la paz de la cual tanto predican, irregularidades de las cuales la iglesia conoce pero se
hace de oídos sordos y ojos ciegos para evitar el escándalo. ¿Acaso a la Iglesia le importa
más quedar bien con los hombres ocultando muchos crímenes de lesa humanidad que con su
dios profano que tolera todo?
Crímenes de muchas clases que siempre se cometían desde siglos antes como ahora, no
podemos hablar que el espíritu de Dios exista en tales hombres y peor de una inspiración
divina que les “guie” a obrar si sus hechos son deplorables no se puede esperar nada bueno
de dicha organización, es mejor que el hombre por su cuenta busque a Dios sin ayuda de
intermediarios, ya que la propia espiritualidad el hombre la puede alcanzar solo se tiene que
obrar de acuerdo a las enseñanzas verdaderas del Mesías.
La paz verdadera se alcanzará cuando se desintegren todo tipo de monopolios económicos
organizados y sean únicamente funcionales para administrar positivamente de sus recursos y
sea el hombre que busque el reino de los cielos no en iglesias ni en altares sino en su propio
ser, que al niño en vez de enseñarle a rezar se le debe enseñar a pensar, que a los jóvenes
en vez de prohibirle cosas permitirle su propio descubrimiento, cuando se respete a la
naturaleza se lo haga por amor no por miedo a que se termine destruyendo, sobretodo que
exista un compromiso por parte de cada ser humano en hacer de este mundo un lugar mejor
para vivir.