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1. Bonnie & Clyde.

Aitor

2. Suicide Girl. Adriana.

3. Azulado a Contra Luz. Aitor y Adriana.

4. Síndrome. Adriana.

5. Mi Casa. Aitor.

6. Seas quien seas te quiero. Adriana.

7. Necesito. Aitor.

8. Fría. Adriana.

9. Querida Bipolar. Aitor.

10. Biografías.
Bonnie & Clyde

(Para leer a dos veces: impares voz femenina, pares voz
masculina)

Si quiere puede ser mi John Travolta,
yo seré su Olivia Newton John,
seguir los pasos de Tristán e Isolda,
o de “Chispa” y el maestro Camarón. (1)

Si vos me deja, seré su Romeo
y treparé a su ventana Julieta,
vos la ninfa Eurídice, yo Orfeo,
vos musa imposible, yo el poeta. (2)

O los legendarios Satur y Arán
y quererle como nadie le quiso,
jugar al juego de Eva y Adán
y crear nuestro propio paraiso. (3)

Los besos de Calixto a Melibea
de Melibea los besos a Calixto,
seré su Don Quijote, vos mi Dulcinea,
vos la Magdalena, yo un tal Cristo. (4)

Si quiere puedo ser su Mesalina
vos será Claudio mi emperador,
o tal vez, Napoleón y Josefina,
y entre Imperios vivir nuestro amor. (5)
Puede convertirse en Marilyn
yo seré su tentador demonio.
vos Cleopatra sugiriéndome al fin
si ser Julio César o Marco Antonio. (6)

Pero amor ¿Qué quieres que te diga?
Ninguna de estas, ni Jeckill ni Hide…
quiero ser prófuga y enemiga
de las leyes ¡Seamos Bonnie & Clyde! (7)

¿ Bonnie & Clyde?

Bonnie & Clyde

Seré su Clyde Barrow señorita
mi fiel Bonnie Parker será vos,
una historia tan trágica y bonita
vivir juntos, morir juntos los dos. (8)

Aitor Cuervo Taboada
Suicide Girl

Sus medias están sobre esa moqueta
granate que al llegar te pareció elegante. Ahora es
parte de ese falso decorado, testigo de tantas
historias que jamás serán contadas. La vergüenza
nos arrastra hacia la mentira deliberadamente, ¿te
das cuenta? Ella tampoco quiere dirigirte la
palabra, imbécil. Estás en lo cierto: le das asco.
Pero qué más da, te preguntarás mientras te
enciendes un cigarrillo. Al fin y al cabo lo sabías
desde el primer contacto. Sólo le movía el interés.
Una muerta de hambre y el niño rico en periodo de
crisis... matrimonial. ¡Oh!

Otro gatillazo. Otra pérdida de tiempo. Otra
forma de disconformidad. La excusa perfecta para
salir corriendo. La excusa para dejar de ser un par
de don nadies. Porque ella no querrá volver a ser
jamás una simple camarera. Y tú no estás por la
labor de volver a casa.

Pensarás mientras te aprietas los ojos con la
mano izquierda, qué decir cuando ella se despierte.
Cómo sugerirle sin que parezca demasiado
descabellado salir del país y del sistema sin
necesidad de dar explicaciones. Lo que más miedo
te dará a fin de cuentas, calzonazos, será dejar a tu
mujer antes. Demasiados años, te repites. No es
tan fácil.
Cuando se despierte, cambiará de canción y
subirá el volumen para no escucharte. Tú mirarás
de reojo la mochila. Con la Reflex, el vino, la pistola
y los vinilos. Y murmurarás algún topicazo post
coital mientras la niña chapurrea algo de francés
para seguir la canción.

Non, je ne regrette rien.

Cuando se queje, apretarás con más fuerza
las sienes.

La sangre en su boca, entre restos de
semen. Bienvenido al bufete libre, querida. Hoy no
os hará falta servicio de habitaciones. Te mirará de
reojo con desprecio. Caminará desnuda hacia el
lavabo, limpiará la cuchilla y relamerá sus labios.

He pensado, dirás, que podríamos irnos de
aquí. Ya sabes, empezar de cero. Detendrá el
recorrido de sus medias en las rodillas, girará la
cabeza pero sin mirarte preguntará ¿juntos? Sí, no
habrá nada que nos ate. Tú eres distinta. Ella
contará los cortes en sus labios y las marcas de
cigarrillo en los antebrazos, coqueta en el espejo.

Te pareces a mí. Fijarás la vista unos
segundos en la boquilla. No te conformas con
cualquier cosa. Y habrá un silencio incómodo
cuando ella emita un suspiro y tú recuerdes que
pese al dolor y las colillas, no lograste dejarla...
satisfecha. No quieres seguir siendo una camarera.
¿Y qué seré entonces? ¿Tu eterna modelo de
fotografía? No, no, no lo entiendes. Nos abriremos
camino – cogerás con convicción la pistola – las
normas no están hechas para nosotros, SG. Y
terminando de subirse la otra media aceptará
encantada.

Qué podría quedarle por perder a una
solitaria suicida.

Adriana Bañares
Azulado a contra a luz

Azulado a contra luz
con dos cervezas mediante
el capital ahora no es importante
por eso brindo a tu salud.

Aunque nos quieran pisotear los gigantes
le dijo Don Quijote a Rocinante
más vale seguir caminando
aunque el futuro nos venga demasiado grande
Esta noche seguiremos brindando
y mañana el que se levante, que ande.

Adriana Bañares y Aitor Cuervo Taboada
Síndrome

Los ojos se me han achicado hasta
convertirse en un par de puntos negros. Dentro de
las uñas, resquicios de las caricias de los primeros
días. Ahora sólo queda un rastro de angustia
latente en las entrañas.
Y en mis labios roídos por el frío, a duras
pena resiste algo del sabor que te comía la boca,
bajo las costras que cuentan los golpes, tu rabia y la
evidencia de haberme convertido en esclava, sierva
y fiel servidora de tu decrépita polla.
Desenredando con mis dedos la punta de
mis nervios, musito como si fuera una nana,
palabras que puedan darme la fuerza para salir de
aquí, pero cabrón, has entumecido a conciencia el
valor que me quedaba.
Cuántas veces me has dicho que me quieres.
Cuántas veces te han importado tan poco mis
gritos de dolor. Cuántas veces me has dicho que
siempre has querido lo mejor para los dos. Cuántas
veces has obviado mis sentimientos para tenerme
arrodillada pidiéndote clemencia con la dignidad
envuelta en lágrimas.
Y en la cama, apenas queda nada salvo
sudor y una almohada sobre la cual sólo reposan
las más terribles pesadillas. Y, entre las sábanas,
los restos de un placer ya extinto. Tus ronquidos de
vividor, la fiera exhausta tras una dosis de sexo no
consentido.
No puedo salir. No puedo quedarme. No
puedo quererte. No puedo, no puedo, no puedo
moverme. No puedo esperar que esto cambie. No
puedo esperar sin más, pero cariño, me has
quitado hasta las ganas de vivir si no es de esta
manera. Si no es a tu manera ya no sé. No puedo.

Adriana Bañares
Mi casa

(Declaración de principios e intereses)

Vivía en un cuarto minúsculo,
la luz siempre estaba encendida
hasta el matutino crepúsculo,
fumaba, escribía, pasaba mi vida.

Mi salón era la barra de un bar
a altas horas de la mañana
donde los que después de trasnochar
manteníamos la fiesta con ganas.

Mi cocina era sinónimo de suciedad
huelga de platos en el fregadero,
un alcohólico con su don de ebriedad
que comía ensaladilla de primero.

Mi casa siempre fue una biblioteca
un fumadero de opio, un zaguán
un prostíbulo, un estadio azteca
la morada perfecta de Peter Pan.

Era la República de mi cama
un lugar por donde desfilaron,
desde la más puta a la más dama
de todas las que me besaron.
En mis aposentos hasta que muera
reinará la ley de lo prohibido
lugar de perdedores, calaveras
que dan por gozado lo perdido,
frontera que se exilia de fronteras
catedral pagana, mucho ruido
de voces que se van por peteneras,
ven aquí mujer, sin tu marido.

Aitor Cuervo Taboada
Seas quien seas te quiero.

Seas quien seas te quiero. Te quiero lo más cerca
posible. Me matan las ganas y el insomnio, el
silencio, las palabras ajadas de quien dice
cualquier tiempo pasado fue mejor. Me imagino
tus manos – seas quien seas – curtidas por el dolor
y los quehaceres escabrosos. Las arrugas y el vello
que el agua de tantos años no ha podido terminar
de limpiar. Porque te faltaba yo. La parte de mí que
te estrujara desnuda envuelta en sudor.
Aferrándose a la inseguridad de tus cimientos para
dejarse llevar en esta sensación que me vacila
normalmente. Te faltaban mis lágrimas. Todas las
que he ido guardando desde que te inventé y que
derramaré en nuestro primer encuentro. Las
pestañas no tendrán un matiz ácido ni habrá nadie
que se pregunte por qué intento sujetarme si no
estoy cayendo. A mi lado estarás tú, seas quien
seas, aplastando mi caja torácica para curarme el
pecho. Alimentándome con tierra, flores y
crujientes insectos. Serás tú, quien harto de la vida
no te olvidarás de mí tan fácilmente. Harto de
mentir sabrás que sólo yo te amaré debidamente.
Así, acariciarás mi cara húmeda, dejando con tus
yemas en mi faz surcos de tristeza, que se irán
como las horas que pasemos juntos, a reposar
amontonados con la pasión descamisada que una
vez se intuyó en tu pantalón, y los problemas
anímicos que los días más fríos te mostrara yo.

Adriana Bañares
Necesito

Siento la necesidad de necesitar
los labios de alguien que me quiera,
siento la necesidad de volver a amar
como si fuera la vez primera.

Siento la necesidad de olvidar
el tiempo que estuviste a mi vera,
siento la necesidad de no esperar
ya que el que espera desespera.

Siento la necesidad y necesito
despertar al lado de una mujer
que me devuelva el apetito

en noches eternas de placer .
Siento la necesitad y necesito
que me quieran y volver a querer.

Aitor Cuervo Taboada
Fría

Entró a tientas en la habitación, que estaba en la
más completa oscuridad, y al llegar a la cama notó
humedad en las sábanas revueltas, pero no le dio
importancia, pensando que una noche más ella
habría estado bebiendo cervezas hasta caer
rendida, mientras él salía hasta tarde con quién
sabe quién. Pero aquella noche iba a ser la última,
murmuraba mientras besaba el ombligo de su
mujer. Ahora se había dado cuenta de muchas
cosas y no quería seguir haciéndole daño. Ahora
todo va a ser distinto, murmuraba mientras notaba
sobre sus labios la frialdad de su mujer. Y
deslizando sus labios por la línea alba, pensó en
todas las tonterías que había cometido, todo el
dinero que había perdido en prostíbulos de
carretera, en transexuales mal operadas que le
dieran por culo. Y le dijo, mientras bordeaba sus
pezones, que todo iba a cambiar. Pero sus pezones
no cambiaban, ni notaba el ritmo de su respiración.
La única respuesta que obtenía era el mórbido frío
de su piel, y la humedad metálica que descendía
por su cuello

Adriana Bañares
Querida Bipolar

De sobra sabes que moría por tus huesos, de hecho
sigo muriendo. ¿ Por qué ? No lo sé, será por
alguna puta reacción química que surca en mi
cerebro digo yo, mejor dicho decías tú, en tu afán
de demostrarme que todos los sentimientos del ser
humano van vinculados a la Ciencia.

Acabo de hablar contigo, ayer me colgaste, dijiste
que no volverías a saber de mi. ¿Y hoy me llamas?
Yo cojo el teléfono, deprisa al ver tu nombre en la
pantalla del celular, un saludo frío, un lo siento por
tu parte, quizá unas lágrimas en tu mejilla, un No
quiero que salgas de mi vida acompañado de un
Te echo de menos, dos frases que tanto me has
dicho, que tanto he escuchado de tus labios, pero
¿ Hasta cuándo va a durar esto? Ahora me quieres,
mañana o dentro de unas horas no lo harás, y al
rato volverás a quererme, volverás a decirme Adiós
y ¡ Qué te vaya bonito! y al paso de unas horas o
al amanecer siguiente oiré de nuevo que me echas
de menos, mi salud cardíaca se debilita, nunca me
gustaron las montañas rusas, y tus vaivenes
empiezan ya a cansarme, aún así espero esa
llamada después de que te despidas con un Adiós,
siempre llamas, vuelves a mi, no quieres irte,
realmente nunca te has ido…a veces pienso que
juegas conmigo, pero te conozco, intento
entenderte, una lástima que no vinieras con
manual de instrucciones (¡Qué bien me vendría!).
Ahora en este efímero periodo en que me quieres,
soy feliz, se que estás ahí, sé que me necesitas. Pero
sé que tardaré poco en perderte, y me hundiré,
descenderé a las aguas de Caronte, moriré diez
veces por minuto, y en una de esas muertes
resucitaré, oiré el móvil y tu voz al otro lado, de
nuevo un saludo frío, un lo siento en tu boca, quizá
lágrimas descendiendo de tus ojos, y el Te echo de
menos, ese no faltará, no faltará….

Pero “amiga” mía aunque paciente y luchador,
acabaré cansándome, de hecho ya estoy cansado,
pero sigo necesitándote, llegará el día que no lo
haga, y será lo mejor para el bien de los dos, tu
sufrirás más de lo que ahora sufres, yo también
sufriré, pero lo mejor será la distancia, la distancia
o el amor, tú eliges… querida bipolar.

Aitor Cuervo Taboada
Aitor Cuervo Taboada

Nací en Astorga ( León) hace 22 Inviernos, tuve una
buena infancia, y una adolescencia rebelde y feliz, desde muy
joven sentí pasión por la pluma y también muy temprano
entraron en mi cabeza las ideas marxistas.
Pasaron los años y mi afición por los versos creció,
pasaba horas y horas escribiendo y desescribiendo lo escrito
ya, gané algún concurso, colaboré con diversas publicaciones
e incluso publiqué un libro.
Con la mayoría de edad vinieron años tumultuosos,
de aquí para allá, una ciudad, otra, vueltas a Logroño …
empecé pronto la vida laboral y desde aquella comprendí que
era un obrero y que la gran mayoría de la sociedad era obrera
al igual que yo, y tras varias experiencias en la multitud de
puestos laborales por los que pasé, comprendí que a los
obreros nos pertenece el mundo y que las fábricas que ahora
nos explotan , mañana serán nuestras. A medida que pasaba el
tiempo más correctos veía los planteamientos de la
Revolución Socialista.

Deambulé por León y Barcelona, ame y odié siempre
a Logroño, hice cosas muy raras, tuve aventuras
extravagantes, de poco de lo que he hecho me arrepiento,
disfrute de cada momento, conocí el dolor y la pena, el amor
y el cariño, el desenfreno y las noches grises, me doctoré en
juergas nocturnas, delinquí de manera reincidente, muchas
veces fui un canalla, nunca dejé de luchar, me acusaban de
abogado del diablo, algunos incluso me dijeron que era un
cobarde porque según ellos evadía mis problemas en mi labor
de resolver los problemas de los demás, a grandes rasgos ese
fui ( y sigo siendo, a excepción de los muchos excesos que ya
casi no cometo).
Ahora resido en el amado y odiado Logroño,
escribiendo y luchando a diario, formando parte de los CJC
( Colectivos de Jóvenes Comunistas) del PCPE ( Partido
Comunista de los Pueblos de España), preparando ese
amanecer rojo que vendrá y soñando despierto con el parnaso.

Sólo me queda decir:
Salud, Poesía y Revolución.

(http://aitorcuervotaboada.blogspot.com/)
Adriana Bañares Camacho (Logroño, 1988) estudia
filosofía en la Universidad de Valladolid.

Es editora, junto a Patricia Maestro, de la publicación
independiente La Fanzine, y de su versión digital
(http://lafanzine.blogspot.com), y miembro del colectivo
literario COLMO, coordinado por el escritor y profesor de
hermenéutica literaria y creación literaria Javier García
Rodríguez.

Ha publicado en diversas revistas literarias (Fedra, México;
Fábula y Portales...) fanzines (El Elefante Rosa,
Degeneración Espontánea, Bazar Trémulo...) y plaquettes
como Poemas de la chica de la Curva, editado por COLMO.
En formato digital, ha publicado en el blog Hankover
(Resaca), Atrocity Exhibition Ciberfanzine, Poe+, Hebe
Magazine, Las maneras de recogerse el pelo. Generación
blogger, 23 Pandoras y periódico digital chileno El
Rancahuaso.

Ha resultado premiada en varios certámenes literarios,
siempre en la modalidad de relato breve o microrrelato, de los
cuales han derivado libros como Microrrelatos /09 Bardeblás
(Burgos, 2009).

Tiene una novela publicada, La Soledad del Café (Ediciones
Emilianenses, 2005).

Desde 2007 publica en su blog La Niña de las Naranjas
(Http://awixumayita.blogspot.com)