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Tratamiento del Hiperadrenorticismo (Síndrome de Cushing

)
Carlos Melián
Hospital Clínico Veterinario ULPGC • Clínica Veterinaria Atlántico
Las Palmas de Gran Canaria, España

Actualmente disponemos de varias opciones terapéuticas para el hiperadrenocorticismo (síndrome de
Cushing). Para realizar la elección del tratamiento más adecuado para cada paciente en particular
consideramos el estado general del paciente, las características de la opción terapéutica y el tipo de
hiperadrenocorticismo.
En general todos los pacientes con hiperadrenocorticismo necesitan tratamiento, si bien hay
situaciones en las que podemos optar por retrasar el tratamiento o por no utilizar ningún tratamiento
(animales prácticamente asintomáticos o en animales con edad muy avanzada y con enfermedades
no adrenales graves).
Elegiremos entre las opciones terapéuticas (Tabla 1) la que mejor se adapte a nuestro paciente y su
propietario. Un factor importante para decidir el tratamiento más adecuado es el tipo de
hiperadrenocorticismo. Mientras que para un paciente con hiperadrenocorticismo hipofisario
generalmente se utiliza un medicamento que suprima la secreción de cortisol, para el tratamiento del
un tumor adrenal se puede utilizar un tratamiento más definitivo (extirpación quirúrgica o un
medicamento que tenga capacidad de destrucción del tumor adrenal) o si bien también se puede
optar por un tratamiento médico conservador.
Tabla 1. Opciones de tratamiento del hiperadrenocorticismo.
Medicamentos que inhiben la síntesis de hormonas adrenales
Trilostano
Ketoconazol
Medicamentos que provocan necrosis de la corteza adrenal
Mitotano
Ocasionalmente trilostano
Medicamentos que inhiben la síntesis de ACTH
Selegilina
Cabergolina
Ácido Retinoico
Cirugía
Adrenalectomía
Hipofisectomía
Radioterapia
Radiación de Cobalto

Otros factores a considerar en la elección del tipo de tratamiento son la eficacia, los efectos
secundarios, el estado del paciente, la disponibilidad del tratamiento, la colaboración del propietario o
la experiencia del veterinario con el medicamento.
Actualmente la mayoría de los pacientes con hiperadrenocorticismo hipofisario se tratan con trilostano,
aunque algunos veterinarios con experiencia en el uso del mitotano utilizan éste como primera opción.
Otras opciones como la selegilina, la cabergolina o el ácido retinoico no se utilizan con frecuencia por
la falta de efectividad o porque no existen aún suficientes estudios que demuestren su eficacia y
seguridad. Existe también la posibilidad de tratamiento quirúrgico (hipofisectomía) pero su
disponibilidad es muy reducida. En algunos perros, en especial en aquellos con grandes tumores
pituitarios invasivos pueden también beneficiarse de un tratamiento de radiación con cobalto para
reducir el tamaño del tumor y los signos neurológicos asociados.

La dosificación inicial recomendada actualmente es de 2-5 mg/kg/día. polidipsia y nivel de actividad. a los 3 meses y posteriormente cada 3 meses. Trilostano administrado cada 24 horas.Independientemente del método de tratamiento elegido. ® Este medicamento se comercializa para el tratamiento del hiperadrencorticismo canino como vetoryl en cápsulas de 30. Algunos perros pueden empeorar ligeramente de los signos dermatológicos en las primeras semanas del tratamiento y que. Monitorización de los pacientes que reciben trilostano cada 24 horas. Imagen 1. Resolución progresiva de los síntomas a los 3 y a los 9 meses de la administración de trilostano cada 12 horas. El trilostano de se puede adminiastrar cada 24 horas o cada 12 horas. generalmente más oscuro de la misma forma que ocurre con el tratamiento con mitotano. el hiperadrenocorticismo canino es costoso y requiere una monitorización periódica de por vida y una buena colaboración de los propietarios. empezando en la parte baja de este rango. Con este protocolo esperamos una mejoría de los síntomas en los primeros 10 días de tratamiento. Esta inhibición es reversible y alcanza su nivel máximo entre las 2 y las 6 horas después de la administración oral. La dosis se adaptará posteriormente a cada individuo en las revisiones. en la mayoría de los pacientes se obtendrá una respuesta es satisfactoria. 60 y 120 mg. En los últimos años el trilostano se ha convertido en el tratamiento médico más utilizado para el hiperadrenocorticismo hipofisario debido a que su eficacia es buena (similar a la del mitotano) pero con menores efectos secundarios. el pelo puede crecer de un color diferente. El protocolo de una sóla toma diaria es el protocolo recomendado por el fabricante y tiene la ventaja de que es más cómodo para el propietario. Las revisiones se realizan a los 7-10 días. si esto es así. los problemas dermatológicos o la distensión abdominal generalmente requieren de 2 a 4 meses para resolverse completamente. Tratamiento del hiperadrenocorticismo pituitario Trilostano. entre ellas cortisol y aldosterona. Además. especialmente en la poliuria. Maltés hembra con hiperadrenocorticismo hipofisario mostarndo alopecia generaliza y distensión abdominal. pero tiene el inconveniente de que entre un 10 y un 30% de los perros no tienen un buena respuesta por la duración corta del efecto del trilostano. lo que da lugar una disminución de los niveles circulantes de hormonas esteroideas adrenales y gonadales. si bien nuevas presentaciones (cápsulas de 10 mg) pueden estar disponibles en el futuro. al mes. El trilostano es un análogo de hormonas esteroideas que inhibe competitivamente la enzima 3 betahidroxiesteroide deshidrogenasa. Las revisiones deben incluir . Otros síntomas como la polifagia pueden tardar más en resolverse. En un estudio de 78 perros con hiperadrenocorticismo hipofisario tratados con trilostano cada 24 horas se obtuvo un tiempo medio de supervivencia de 661 días. La duración de la acción es variable y en la mayoría de los perros el efecto empieza a desaparecer a partir de las 8 horas de la administración. posteriormente.

Nuevos estudios con dosis bajas de trilostano (1-3 mg/kg/día dividida en dos tomas) han demostrado una eficacia similar a la obtenida a dosis mayores. Realizaremos revisiones a los 7-10 días. Ajustes en la dosis. El test de estimulación con . La bioquímica es necesaria para comprobar que una buena respuesta clínica va acompañada de una reducción de la concentración de las enzimas hepáticas y que la glucosa se mantiene en los niveles normales. una vez alcanzado un buen control de la enfermedad se debe reevaluar cada 3 meses durante toda la vida. ya que estos pacientes suelen presentar azotemia e hiperkalemia. Las variaciones de la concentración de cortisol con el protocolo de administración del trilostano cada 12 horas son menores y esto puede ser útil no sólo para el control del hiperadrenocorticismo. sino también para obtener una mejor regulación en pacientes que también presenten diabetes mellitus. Monitorización de los pacientes que reciben trilostano cada 12 horas. A la hora de hacer los ajustes en la dosis. también se mantendrá la dosis. es decir. por lo que puede resultar más económico para el propietario. También es de gran utilidad para evaluar una posible sobredosis de trilostano. Por este motivo. Sin embargo. la mayor supervivencia se obtuvo en perros tratados con trilostano cada 12 horas y fue de 930 días. ya que tiene que medicar dos veces al día. Si se comienza con dosis muy bajas. los resultados de los análisis sanguíneos y los resultados del test de estimulación con ACTH. pero dividida en dos tomas y empezando por la parte baja de este rango. La principal ventaja de este protocolo es su eficacia en la práctica totalidad de los pacientes. debemos tener presente que el riesgo de sobretratamiento (addison) es muy superior al riesgo de tratamiento insuficiente (reaparición de síntomas de hiperadrenocorticismo). Realizaremos ajustes en la dosis de trilostano en base a la evolución de los signos clínicos. utilizando este protocolo el grado de supresión de cortisol es menor y se requiere una menor dosis total diaria de trilostano para el control del hiperadrenocorticismo. al mes. tras la primera revisión no aumentaremos la dosis inicial para prevenir sobredosificaciones posteriores. El test de estimulación con ACTH debe realizarse coincidiendo con el momento de máxima acción del trilostano por lo que debe comenzar de 2 a 4 horas después de haber tomado la cápsula. Este protocolo de administración cada 12 horas tiene el inconveniente de que requiere mayor dedicación por parte del propietario. La dosis inicial recomendada es también de 2-5 mg/kg/día. 200-250 nmol/l). a los 3 meses y posteriormente cada 3 meses. Estas revisiones deben incluir evolución clínica. aunque tiene otras ventajas como que la dosis diaria total es menor y el tiempo de supervivencia es ligeramente superior en comparación con el protocolo de una administración diaria. hemograma y bioquímica (incluyendo electrolitos) y test de estimulación con ACTH (cortisol antes y 1 hora después de la administración de ACTH sintética). Si hay mejoría clínica y los niveles de cortisol están ligeramente elevados (7-9 ug/dl. Se incrementará la dosis si el paciente continúa con la sintomatología de la enfermedad y la concentración de cortisol post ACTH es > 7 ug/dl (200 nmol/L) Se disminuirá la dosis si hay mejoría de la sintomatología relacionada con hiperadrenocorticismo pero la concentración de cortisol post ACTH es < 2 ug/dl (50 nmol/L) Se cambiará a dos tomas diarias a aquellos pacientes que no presenten una buena respuesta clínica a pesar de presentar unas concentracions de cortisol adecuadas (cortisol post ACTH entre 2-7 ug/dl (50-200 nmol/L) Después de cada cambio de dosis se recomienda reevaluar al paciente en 2-4 semanas y. Trilostano administrado cada 12 horas. es más probable que la dosis final al alcanzar un buen control de la enfermedad sea más baja que si se comenzamos con una dosis más altas. A partir de la segunda revisión realizamos los cambios necesarios según las siguientes indicaciones: • • • • Se mantendrá la dosis si hay mejoría clínica y la concentración de cortisol post ACTH está entre 2-7 ug/dl (50-200 nmol/L).evolución clínica. No se han encontrado diferencias estadísticamente significativas en los estudios que han comparado la supervivencia media de los dos protocolos de tratamiento con trilostano y los dos protocolos de tratamiento con mitotano. 1 mg/kg/12h. hemograma y bioquímica (incluyendo electrolitos) y test de estimulación con ACTH (cortisol antes y 1 hora después de la administración de ACTH sintética). Por otro lado.

5-3.ACTH se puede realizar en la momento de máxima acción del trilostano (de 2-4 h post trilostano) o en el último tercio del intervalo entre dos dosis de trilostano. al mismo tiempo. incluso cuando el animal se encuentra . existe una gran superposición entre aniamles con buen control y animales con una dosis insuficiente. No es necesario realizar ecografías como parte de la monitorización rutinaria de pacientes con hiperadrenocorticismo hipofisario tratados con trilostano. no debemos olvidar que nuestro objetivo es controlar los signos de Cushing y. Sin embargo. diarrea y pérdida de peso si provocamos una disminución excesiva de los niveles de cortisol y aldosterona por sobredosificación de trilostano.5 ug/dl. Si el cortisol está en este rango pero el animal continúa presentando signos de Cushing. Ajustes en la dosis. Efectos Secundarios. La mayoría (90%) de los perros con un cortisol basal de 1.0 se considera adecuada y no se modificará la dosis si la respuesta clínica es buena. se recomienda disminuir la dosis de trilostano si el animal está bien clínicamente o interrumpir temporalmente la administración de trilostano si el animal presenta signos de hipocortisolemia (pérdida de apetito. para esto es necesario hacer un test de estimulación con ACTH. Monitorización ecográfica. Aún así. las glándulas adrenales no se destruyen ni disminuyen de tamaño. Si lo realizamos en el momento de máxima acción nuestro valor objetivo de cortisol post ACTH será de 2-7 ug/dl. Monitorización con cortisol basal (sin test de estimulación con ACTH). anorexia.5 ug/dl. El cortisol basal se puede usar como alternativa para la monitorización de la enfermedad cuando no se dispone de ACTH interpretándolo junto a la respuesta clínica.5 ug/dl. Sin embargo. pero no es eficaz para diferenciar entre dosis suficiente y dosis insuficiente.5-3. Para ajustar la dosis de trilostano consideramos la evolución de los signos clínicos. vómitos.0-7. de forma similar a los ajustes del protocolo de administración de trilostano una vez al día.0 es difícil diferenciar entre buen control y dosis insuficiente porque hay mucha superposición entre los grupos. por tanto. después de meses o años de tratamiento. sino que su tamaño tiende a aumentar ligeramente ya que la reducción de los niveles de cortisol estimula la secreción de ACTH y. el cortisol basal es útil para descartar sobredosificación de trilostano. debido a que el trilostano sólo produce un bloqueo enzimático. A la hora de hacer estos ajustes. La dosis ideal para un paciente determinado puede permanecer estable o variar en el transcurso del tiempo. evitar los signos hipocortisolismo. es conveniente aumentar la frecuencia de administración de trilostano de 1 a 2 veces al día. Un cortisol basal medido a las 46 horas después de la toma de trilostano se puede utilizar para descartar sobredosificación si la concentración es >1. En muchos perros. Cuando el cortisol basal es superior a 1. Después de cada cambio de dosis se recomienda reevaluar al paciente en 2-4 semanas y. los resultados de los análisis sanguíneos y los resultados del test de estimulación con ACTH. El grosor de las glándulas adrenales suele aumentar un 18-25% mientras que también se pueden apreciar una mayor heterogenicidad de las glándulas. Una de las principales ventajas del tratamiento con trilostano es que provoca menos efectos secundarios gastrointestinales que el mitotano. una vez alcanzado un buen control de la enfermedad se debe reevaluar cada 3 meses. Este riesgo de hipocortisolismo resalta la importancia de realizar las revisiones indicadas durante el tratamiento con trilostano (cada 3 meses durante toda la vida). el crecimiento de la corteza adrenal. debemos tener presente que pueden aparecer signos como depresión. Por tanto. en la mayoría de los casos. Una concentración basal de cortisol entre 1. si el cortisol basal está entre 3. la dosis necesaria para mantener un buen control de la enfermedad se van reduciendo. mientras que si lo hacemos en el último tercio nuestro valor objetivo será de 2-10 ug/dl. vómitos o debilidad) y si vuelve a presentar signos de hiperadrenocorticismo reanudar el tratamiento a una dosis más baja. es decir entre 8-12 horas después de la toma. Uno de los principales objetivos de la monitorización de la enfermedad de Cushing es la detección y prevención del hipocortisolismo por sobredosificación con trilostano. Si el cortisol basal es inferior a 1. si realizamos una ecografía de las adrenales en uno de estos perros debemos tener en cuenta que.0 tienen un buen control de la enfermedad según los resultados del test de estimulación con ACTH.

la necrosis adrenal provocada por el trilostano esté relacionada con el incremento de ACTH que provoca el trilostano. en algunos pacientes. durante el tratamiento con trilostano y esto puede ocurrir como consecuencia de una necrosis de la corteza adrenal (Imagen 2). Dos de estos 7 perros presentaban necrosis severas que podían explicar un hipocortisolismo y 3 de ellos presentaban además hemorragias en la corteza adrenal. más que con una toxicidad directa de este medicamento. El trilostano disminuye la concentración de cortisol y. Es un tratamiento efectivo para controlar la hipercortisolemia y existen dos protocolos de tratamiento: uno para obtener una necrosis selectiva o parcial de la corteza adrenal y otro para conseguir una necrosis no selectiva o completa de la corteza adrenal con la finalidad de convertir el hiperadrenocorticismo en hipoadrenocorticismo. A diferencia con mitotano. Es el protocolo más utilizado y consta de dos fases: la fase de inducción y la fase de mantenimiento. La dosis inicial de mitotano en la fase inducción es de 30 a 50 mg/kg/día divididos en dos tomas diarias durante 7 a 10 días. ya que la sintomatología asociada a la hipocortisolemia es muy variable entre diferentes perros y. Disminución del grosor de la corteza adrenal en un yorkshire terrier con hiperadrenocorticismo hipofisario que desarrolló una crisis addisoniana tras 8 meses de tratamiento con trilostano. no se han descrito casos de toxicidad hepática grave ni de efectos secundarios neurológicos asociados con trilostano. En algunos hay que ir reduciendo progresivamente la dosis hasta interrumpirla definitivamente por unos niveles bajos o indetectables de cortisol antes y después de ACTH. El mitotano (o’p-DDD) actúa produciendo una necrosis selectiva de la zona fascicular y la zona reticular de la corteza adrenal que conlleva una reducción de la capacidad de producción de cortisol. eleva de forma transitoria los niveles de ACTH. La histopatología confirmó una necrosis de la corteza adrenal. por lo que es posible que también en perros. de meses de duración. aunque también puede afectar a la zona glomerular donde se producen los mineralocorticoides. El protocolo de necrosis selectiva. como consecuencia de esto. En roedores. puede permanecer prácticamente asintomáticos. donde se producen los glucocorticoides. se ha demostrado que la necrosis adrenal ocurre en animales expuestos a altas concentraciones de ACTH y no en aquellos expuestos a altas concentraciones de trilostano.clínicamente bien. Un estudio reciente ha demostrado que 5 de 7 perros tratados con trilostano presentaban lesiones histológicas compatibles con necrosis de la corteza adrenal afectando principalmente a la zona fascicular y reticular. La fase de inducción termina a los 10 días de comenzar el tratamiento o termina antes en el momento en que disminuye el apetito . Se han descrito casos de hipocortisolismo prolongado. Mitotano. Es recomendable administrarlo con la comida porque la grasa del alimento favorece su absorción intestinal. Imagen 2. Una vez interrumpido el tratamiento estos perros pueden permanecer sin síntomas de hiperadrenocorticismo durante meses o incluso de forma permanente.

4 mg/kg/d durante 3 semanas y posteriormente 0. por tanto solo debe utilizarse con propietarios comprometidos. El protocolo de destrucción completa de la corteza adrenal consiste en administrar una dosis de 5075 mg/día durante 25 días para lograr la destrucción completa de la corteza adrenal. posteriormente. Evaluamos la efectividad del tratamiento mediante el test de estimulación con ACTH y nuestro objetivo es obtener unos valores de cortisol antes y después de ACTH dentro del valor basal normal de cortisol (1-5 µg/dl). L-deprenil (selegilina). diarrea o ataxia. Se recomienda un test de estimulación con ACTH cada 3-6 meses para detectar una posible recuperación de la corteza adrenal. No debemos confundir este valor objetivo con el rango de referencia de perros normales que usamos cuando utilizamos el test de estimulación con ACTH para el diagnóstico de hiperadrenocorticismo (cortisol post ACTH= 5-18 µg/dl) Si los niveles de cortisol antes y después de la administración de ACTH caen por debajo del rango normal (<1 µg/dl) se debe interrumpir el tratamiento el mitotano y administrar glucocorticoides (prednisona 0.2 mg/kg/d posteriormente) y mineralocorticoide (fludrocortisona 0. Este protocolo de tratamiento puede resultar más económico que el mantenimiento a largo plazo con mitotano del protocolo anterior. mientras que si están muy aumentadas (>10 µg/dl) es necesario comenzar con un nuevo periodo de inducción y. recaen en el transcurso del primer año de tratamiento. debilidad. Aunque en la mayoría de los casos se logra un buen control inicial del hiperadrenocorticismo con mitotano. Estos perros generalmente requieren una administración de mineralocorticoides de por vida (fludrocortisona acetato o desoxicorticosterona pivalato). al igual que en la fase de inducción. Aproximadamente un 25% de los perros tratados puede tener uno o más de los siguientes efectos secundarios: letargia. Para efectuar un control continuo y prevenir recaídas durante el tratamiento. hemos de tener en cuenta que la mayoría de los perros tienen una mejoría clínica parcial relacionada . Aproximadamente un 5% de los perros desarrollan hipoadrenocorticismo iatrogénico con alteraciones electrolíticas (hiponatremia e hipekalemia). Aproximadamente un 50% de los perros tratados con mitotano. que restablece los niveles centrales de dopamina y esto puede resultar en una normalización de la liberación de ACTH y en la resolución del hiperadrenocorticismo. incrementar la dosis de mantenimiento.2-0. anorexia. el origen de la enfermedad es una secreción excesiva de ACTH en la parte intermedia de la hipófisis. Si las concentraciones de cortisol antes y después de la administración de ACTH están aumentadas de forma leve (5-10 µg/dl) se incrementa la dosis de mantenimiento un 25-50%. Sin embargo. A partir del tercer día de tratamiento se administra un tratamiento de glucocorticoide (prednisona 0. Aproximadamente en un 30% de los perros con hiperadrenocorticismo hipofisario. Una vez se obtienen concentraciones normales de cortisol en el test de estimulación con ACTH. El origen de este problema puede estar asociado a un déficit de dopamina. se continúa con una dosis de mantenimiento de 30 a 50 mg/kg semanalmente divididos en 2 o 3 tomas. Los efectos secundarios de este protocolo son similares a los que aparecen con el protocolo anterior de destrucción selectiva. Si al final de la fase de inducción las concentraciones de cortisol antes y después de la administración de ACTH están por encima del rango normal basal (cortisol >5 ug/dl) debe continuarse con el tratamiento diario de mitotane y repetirse el test de estimulación con ACTH en intervalos de 5 a 10 días hasta que las concentraciones de cortisol sérico vuelvan a situarse dentro del rango normal basal. si bien en la mayoría de los casos son leves y pueden estar relacionados con un descenso rápido de los niveles de cortisol. Sin embargo. vómitos. además de interrumpir el mitotano.5 mg/kg/día) que se irán reduciendo de forma progresiva durante varias semanas hasta parar el tratamiento y evaluar nuevamente con un test de estimulación con ACTH para valorar la recuperación de la corteza adrenal. administraremos un glucocorticoide hasta que el perro pueda ser evaluado.del animal o aparecen efectos secundarios a la medicación.01 mg/kg). Si ocurren estos efectos secundarios. el test de estimulación con ACTH debe repetirse al mes y a los 3 meses de iniciar el tratamiento de mantenimiento y posteriormente cada 6 meses. a largo plazo suelen aparecer recaídas de la enfermedad. tiene el inconveniente que supone la necesidad de administrar diariamente glucocorticoide y mineralocorticoide. el mitotano se debe interrumpir y debe administrarse un glucocorticoide. El L-deprenil es un inhibidor selectivo de la monoaminooxidasa B. Si se producen efectos secundarios adversos durante la terapia de mantenimiento. Los primeros estudios en perros con hiperadrenocorticismo hipofisario anunciaban una respuesta clínica favorable en más del 80% de los perros tratados.

A pesar de estos resultados inicialmente prometedores. Su principal ventaja es que su toxicidad es muy baja. La cabergolina puede actuar sobre la hipófisis reduciendo la liberación de ACTH. diarrea. en el que las concentraciones de cortisol antes y después de la administración de ACTH estén dentro del rango normal de cortisol basal (1-5 µ/dl o 25-150 nmol/L). pero el ácido retinoico podría convertirse en una buena opción de tratamiento pare el cushing canino. No se observaron efectos secundarios. En la actualidad es el único estudio publicado acerca de la cabergolina para el tratamiento del hiperadrenocorticismo canino Ácido Retinoico. Aún son necesarios más estudios clínicos en perros. La terapia de radiación puede se útil en aquellos casos de hiperadrenocorticismo causado por un macroadenoma pituitario. En el 42% de los perros se logro una disminución de la concentración de ACTH. puede incrementarse la dosis de ketoconazol hasta 15 mg/kg administrados dos veces al día.5 cm). Un estudio reciente ha evaluado la capacidad del ácido retinoico para disminuir la secreción de ACTH en perros con hiperadrenocorticismo hipofisario. sin embargo. . anorexia) que pueden verse como un resultado directo del medicamento o asociado a la hipocortisolemia. Estudios posteriores independienes han demostrado que la eficacia en la reducción del cortisol y en la resolución completa de los signos clínicos está en torno al 20%. la mortalidad perioperatoria de esta cirugía es alta (16-25%) y muchos propietarios optan por un tratamiento médico para no asumir este riesgo. así como una reducción de la concentración de ACTH. El ketoconazol es un fungicida que también inhibe un determinado número de sistemas enzimáticos en la glándula adrenal. llevando a una reducción en la biosíntesis de cortisol.07mg/kg/semana durante 4 años. Tratamiento quirúrgico. Si se advierte una respuesta exagerada al ACTH. La dosis inicial es de 5 mg/kg cada 12 horas durante 7 días. diabetes insípida e hipotiroidismo. del ratio urinario cortisol:creatinina y del tamaño del tumor. Aparecen recidivas en aproximadamente un 15% de los perros tratados. En general. En la actualidad su disponibilidad es limitada. La radiación de Cobalto 60. Los efectos secundarios más comunes del ketoconazol son síntomas gastrointestinales (vómitos. si no aparecen efectos secundarios se aumenta la dosis a 10 mg/kg cada 12 horas durante dos semanas.con los altos niveles circulantes de anfetamina derivados de la metabolización del L-deprenil.0 cm) tienen mejor pronóstico que los perros con déficits neurológicos severos y tumores grandes (>2. También se recomienda tratamiento médico en tumores adrenales con mestástasis o localmente muy invasivos. por lo que los animales continúan necesitando un tratamiento médico para el hiperadrenocorticismo. del ratio urinario cortisol: creatinina y del tamaño del adenoma hipofisario. Se evaluaron 22 perros tratados con ácido retinoico y se demostró una mejoría clínica en todos los pacientes. por lo que menos del 2% de los veterinarios optan por el ketoconazol como tratamiento del hiperadrencorticismo. En un estudio con 40 perros con hiperadrenocorticismo hipofisario se utilizó una dosis de cabergolina de 0. disminución transitoria de la producción de lágrimas. Radioterapia. La experiencia clínica ha demostrado que los resultados de este tratamiento a largo plazo no son satisfactorios. la eficacia del ketoconazol a largo plazo no ha sido corroborada por estudios posteriores y la mayoría de los animales inicialmente tratados con ketoconazol fueron tratados al final con mitotano. Cabergolina. Con este tratamiento se obtiene una respuesta favorable en más del 85% de los casos. la dosis total de radiación es repartida en fracciones durante 4 a 6 semanas. Los perro con signos neurológicos leves y tumores más pequeños (<2. especialmente en los que presentan sintomatología neurológica. La respuesta al tratamiento puede ser rápida o puede tarde semanas. Tratamiento del hiperadrenocorticismo adrenal La adrenalectomía puede ser un tratamiento curativo y por tanto es considerado como el tratamiento de elección. Las complicaciones asociadas a este tratamiento son hipernatremia transitoria. Ketoconazol. El objetivo del tratamiento es conseguir un hipoadrenocorticismo subclínico. es el tratamiento de radioterapia de elección para los tumores pituitarios. El hiperadrenocorticismo pituitario puede ser tratado mediante hipofisectomía. En la mayoría de los casos la radiación tiene un efecto mínimo sobre la capacidad de secreción del tumor.

el mitotano se administra a diario. hasta 100 y 200 mg/kg a la semana. del grado de invasión local y de la presencia de metástasis de la neoplasia adrenal. Si los signos reaparecen cuando se establece nuevamente el tratamiento con mitotano. Los ajustes de la dosis se basarán en tests de estimulación con ACTH periódicos. Trilostano. . la dosis de mantenimiento se incrementará un 50%. la administración de mitotano se interrumpe y se continúa el tratamiento de prednisona hasta que el animal es evaluado. si el tumor no es extraíble o si el dueño rechaza el tratamiento quirúrgico.Adrenalectomía. la dosis diaria de prednisona se incrementa a 0.4 mg/kg/día. El mitotano. Estas reacciones adversas. El tratamiento con mitotano está indicado antes de la cirugía cuando hay evidencia de metástasis. También se han descrito otros efectos secundario como hepatotoxicidad grave o signos neurológicos. se reanuda el tratamiento diario de mitotano (50-100 mg/kg/día) hasta que los niveles de cortisol se encuentren de nuevo por debajo de los niveles normales. se deduce que son consecuencia directa de la administración del mitotano. En algunos animales aparece toxicidad al medicamento. realizados a intervalos de entre 3 y 6 meses. si bien para neoplasias adrenales se recomiendan dosis más altas que para el hiperadrenocorticismo hipofiario (50-75 mg/kg/día durante 10-14 días. a pesar del incremento del tratamiento con glucocorticoide.4 µg/dl o 25-125 nmol/L). pero el cortisol es indetectable o bajo. Para alcanzar este objetivo. ya que si se realiza con éxito puede conseguirse la curación completa. se incrementa en un 50%. La supervivencia de los perros con Cushing adrenal tratados con trilostano (17. debido a su capacidad de destruir el tejido adrenal. La dosis diaria se divide en dos tomas y también se administra prednisona a una dosis de mantenimiento (0. normalmente resultan del efecto tóxico directo de las altas dosis de mitotano y no suelen ser debidas a bajas concentraciones de cortisol. Si las concentraciones han aumentado por encima del rango normal. Si las concentraciones de cortisol antes y tras la administración de ACTH permanecen en los niveles bajos en esta primera evaluación.4 meses). Sin embargo. mientras que el tratamiento de mantenimiento comenzará cuando el cortisol descienda hasta niveles bajos. entonces. En los pacientes que no toleren el protocolo de destrucción no selectiva. se mantendrá la dosis hasta ahora utilizada. También la dosis de mantenimiento puede ser muy superior a utilizada perros con hiperadrenocorticimso hipofisario.7 meses) es similar a la de perros tratados con mitotano (15. Si las concentraciones electrolíticas son normales. se necesitan dosis de mantenimiento de 300400 mg/kg. Si. se les puede cambiar al protocolo de destrucción selectiva. letargia y vómitos.0 ug/dl). El test de estimulación con ACTH se debe repetir entre 1 y 2 meses después de iniciar la terapia de mantenimiento. es el tratamiento médico de elección en los casos de hiperadrenocorticismo de origen adrenal. Inicialmente. Mitotano. El objetivo de este tratamiento es la disminución del las concentraciones séricas de cortisol antes y después de la administración de ACTH hasta niveles bajos o indetectables (<1. En este momento se realizará un test de estimulación con ACTH. Cuando estos efectos secundarios ocurren. para excluir la deficiencia de cortisol como causa de estos efectos adversos. El mitotano se utiliza en el tratamiento de la neoplasia adrenocortical como un agente quimioterápico con la finalidad de destruir todo tejido tumoral adrenal. pueden ser necesarias dosis altas por lo que generalmente seguimos el protocolo de destrucción no selectiva anteriormente descrito en el tratamiento del hiperadrenocorticismo hipofisario. las concentraciones de cortisol se han incrementado hasta situarse dentro del rango normal (1. El trilostano es también efectivo en la resolución de los signos clínicos relacionados con la hipercortisolemia crónica. para asegurarnos que la concentración de cortisol sérico permanece suprimida en los niveles deseados. por otra parte.2 mg/kg/día). la dosis de mantenimiento. Ocasionalmente. hemos de considerar que el trilostano no interfiere sobre la evolución de la neoplasia adrenal debido a que actúa mediante un bloqueo enzimático. Los efectos secundarios del tratamiento con mitotano incluyen anorexia. debilidad. por lo que el pronóstico de los perros con hiperadrenocorticismo adrenal continúa estando en función de la malignidad. La adrenalectomía es el tratamiento de elección para perros con adenoma o carcinoma adrenal de pequeño tamaño.

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