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LA LOCURA DE LA CRUZ Y EL DESAFÍO AL IMPERIO

Figura central de la lectura: San Pablo y su particular concepción de la cruz de
Cristo.
Método acertado para entenderla: situarla en relación al contexto grecorromano,
e intentar ponerla en diálogo únicamente con el tema del culto al emperador y la
teología imperial.
Aspectos:
1. Desenraizamiento y enraizamiento de la fe en Jesús
-

Pablo siempre viaja hacia occidente: quiere llevar hasta el centro de
Roma algo que ha descubierto  va realizando paradas estratégicas.
Seis puntos:
a. Predicación de Jesús en Galilea y la vuelta de sus seguidores aquí:
enraizamiento cada vez más grecorromano  muchas veces se culpa
a Pablo de haber helenizado a Cristo.
b. Del campo palestino a las ciudades grecorromanas: Pablo no pisa el
campo, se mueve exclusivamente por las ciudades  planteamiento
de misión muy diferente: Jesús, cultura rural; Pablo, cultura urbana.
c. De la escatología inminente a la negociación con el Imperio: al ver
que la parusía, la nueva llegada del Señor (el fin de los tiempos, el
Juicio Final), se retrasaba, la necesidad de negociar con el Imperio y
de tener puntos de contacto se hizo imperante.
d. De la religión política a la religión domestica: la primera era la de
Jesús, que planteaba el Reino de Dios, un nuevo modo de
relacionarse en todo el espacio público; la segunda es la de Pablo,
limitada a la casa, donde solo importaban las relaciones entre
hombres y mujeres, padres e hijos, amos y esclavos…
e. De la tradición oral a la escrita: tradición deja de ser algo vivo.
f. Del modelo de secta al modelo de culto: uno de los elementos de
mayor éxito misionero de Pablo es el de la inclusión, es decir, que ya
no cree en Jesús solamente aquellos dentro del judaísmo (esencia de
su misma identidad), sino cualquiera, inclusive los impíos.

En este proceso de desenraizamiento y enraizamiento, Pablo tuvo que
formular el evangelio en un lenguaje, no solo una lengua, verdaderamente
nuevo: supone negociar, pues al plantear las cosas de un modo distinto,
existe necesidad de adaptarse.

. de un “nuevo evangelio”. entonces. sino como una mezcla de ambas: un modo de propaganda imperial y un modo de control político religioso (forman una unidad) - Culto al emperador va a configurar el mundo. Creer en la divinidad del césar. tanto es así. va a permitir que todos los participantes de las celebraciones se sientan parte del mundo controlado.  “Augusto como el bien más perfecto. - El culto al emperador exige humillación y sometimiento para que este pueda acogerles. regulado por el césar y en paz gracias a él.  Augusto rodeado de militares: pax romana. control. El culto al Emperador - Elementos clave de la teología imperial observados autorepresentación del Imperio en imágenes y monumentos. ya que era como un padre de familia. es decir. La estrategia misionera de Pablo en el Imperio Romano - Pablo solo viaja por las ciudades más importantes del Imperio. en su poder regulador del mundo y del equilibrio del Cosmos era parte de la propia identidad. - Emperador gobernaba Roma bajo una reproducción del modelo patriarcal de la casa. que su fecha de nacimiento se impone como inicio del año nuevo.  Divinidades del Panteón grecorromano presentan a Augusto sus respetos y lo reconocen como señor del Cosmos. “una nueva paz”.  Augusto: poder + dominio + benevolencia + devoción (culto a las divinidades)  le confieren un carácter divino. por la facilidad de transmitir el evangelio de boca en boca. ya que garantiza la seguridad y la vida en armonía: se generaba una visión de un sometimiento que garantiza la paz. no judío…¿Qué entendían cuando este les hablaba de la “buena noticia”? 3. el Salvador del Imperio”. las más pobladas. Las primeras comunidades que Pablo funda son de origen pagano. en la  Dominación supone victoria. - Debemos entender el culto al emperador no como una religión ni como una política.2. “un nuevo Salvador” estaba incurriendo en una agresión cultural y política: un desafío al evangelio del emperador. - Al hablar Pablo. todos los emperadores van a sufrir un proceso de exaltación y de divinización que los va a colocar como señores del Cosmos. “un nuevo Señor”. pero no aniquilación  A partir de Augusto.

sino porque así es Dios: si el mismo Padre. pues Jesús es alguien de quien se resalta precisamente su humillación. vista desde Pablo - Pablo interpreta la cruz como una exhibición por parte de Dios: es en ese preciso momento y no en otro. nosotros debemos seguir su ejemplo. su acogida (tanto al bueno como al malo)… - La cruz se convierte en instrumento para descubrir el ser de Cristo. no guardándose nada. la identidad del que ha comprendido a Dios tan magníficamente que no puede sino imitarlo a la perfección. su solidaridad. no por obligación. - Cruz. El evangelio de la cruz y el Crucificado (figura central: Fiilipenses 2. se entregó con todo. por lo tanto. sino que ha renunciado a ella. porque es lo correcto: la cruz va a proponer un camino de actuación personal - La cruz es el punto de partida de la reflexión teológica de Pablo y del cristianismo primitivo: habla de Dios. en su infinita sabiduría. un Dios que se da todo.6. no tanto sobre ¿quién es Jesús? sino sobre ¿cómo es Mesías? - En el himno se describe el proceso de abajamiento y ensalzamiento para responder a la pregunta sobre la identidad de Jesús.11) - La figura de Jesús no encajaba en la categoría divina del césar. su debilidad. despojándose de todo aquello que le pueda alejar del hombre. así lleva su entrega hasta el final y así es como major refleja el rostro de Dios. cuando Dios decide revelar con toda claridad quién es. de su comprensión. Empieza relexión sobre la figura de la cruz.4. . - La figura de la persona pasa necesariamente por una nueva antropología: asumir el propio vaciamiento. - La cruz nos habla del modo de ser hombre de Jesús y de su modo de ser Dios: está hablando de cómo es Dios y cómo es el hombre que cree en Él. su esclavitud y su muerte vergonzosa en la cruz…¿Qué valor podía tener esto? - En “la llamada cristología del himno” se presenta la primera reflexión. es un acontecimiento teológicamente revelador de quién es Dios: un Dios que no ha retenido para sí su divinidad.