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Kant y la vinculación normativa como base del conocimiento, un

cuestionamiento al representacionalismo.

Cruz Maya Alejandro
No. de cuenta: 310191605

El representacionalismo clásico sostenía la idea de que nuestro conocimiento
debe tener un fundamento último, que ha manera de cimiento evitara el derrumbe
del increíble edifico de conocimiento que se empezaba a construir en los albores
de la modernidad. En su búsqueda de este fundamento se había encontrado con
la mente: un espacio privilegiado, indubitable, un sustrato ontológico que era
capaz de albergar las denominadas representaciones. Sin embargo, en el trayecto
de su búsqueda había corrido con la desgracia de generar una escisión entre el
mundo exterior, y este nuevo espacio de lo mental. Según esta postura las
representaciones estarían encargadas de mediar esta relación entre las mentes y
el mundo, sin embargo, al ser meros estados mentales, realmente no tenían
ninguna oportunidad de cumplir con su función. Nos dejaba atrapados en nuestro
espacio mental, sin la oportunidad de cotejar nuestras representaciones con ese
mundo exterior.
En este pequeño ensayo me propongo exponer brevemente como la concepción
kantiana del conocimiento nos permite salir de esos callejones sin salida en los
que la teoría del conocimiento clásica nos había introducido.
El análisis filosófico del conocimiento post-cartesianista se topo con el hecho de
que los profundos problemas en los que se encontraba sumergido el
conocimiento, eran más bien de índole lingüístico y, en algunos casos
generalizaciones ilegitimas, que verdaderos problemas intrínsecos a él. En primer
lugar, si se pretendía dar una nueva explicación más satisfactoria al conocimiento,
era necesario aclarar el uso que se le daba al concepto de representación. Ya que
este es un concepto equivoco que se había entendido de una manera confusa;
cuando nos referimos a una representación entendida como un estado mental, no
debemos confundir entre su significado de semejanza y el de cumplimiento de una
función. Si caemos en la equivocación de pensar que una representación debe

B30. McDowell nos dice al respecto: “Debemos entender lo 1 Immanuel Kant. básicamente se sostiene la idea de que nuestra sensibilidad y entendimiento. se había creado la imposibilidad de cotejar nuestros estados mentales con los objetos materiales. 2 . En Kant las cosas son muy diferentes. estático de cierta manera. y de esa manera. nuestro entendimiento era capaz de conceptualizar aquello que nos había sido entregado por la sensibilidad. la cuestión ahora es dar cuenta de las condiciones de posibilidad de nuestros juicios cognitivos. Es importante señal que lo que se está entendiendo por juicio es un predicado (formulado a través de conceptos) sobre cómo nos aparece cierto estado de cosas. terminaremos envueltos en los problemas ya antes mencionados. Lo correcto sería entender que una representación cumple una función. la conceptualización de las unidades de información entregadas por la sensibilidad no ocurre después de recibidas estas. que quizá broten de una raíz común. que de manera singular era capaz de almacenar las representaciones con contenido. no operan en dos momentos distintos. A partir de estas confusiones creadas por el mismo sistema conceptual que se había fijado el representacionalismo. La sensibilidad nos entrega intuiciones (inmediatas y singulares) al mismo tiempo en el que nuestro entendimiento ya se encuentra operando a través de conceptos (mediatos y universales) para de esta manera generar un juicio2. aclarando los problemas antes mencionados y proponiendo una nueva alternativa: el conocimiento no es un objeto por el cual debamos preguntarnos. que la causa promotora de nuestros estados mentales (representaciones) era un mundo externo que ejercía su impacto sobre nosotros. aunque desconocida para nosotros. Como nos advierte al final de la segunda introducción a la Crítica de la razón pura: “[…] hay dos troncos del conocimiento humano. también se hizo ver la manera en que el pensamiento cartesiano había generalizado ilegítimamente el “ego cogito” básicamente sin contenido a una substancia ontológica. Kant reformulo la pregunta por el conocimiento. Crítica de la razón pura. sobre nuestra capacidad sensitiva. La filosofía kantiana llegó a disolver el nudo en el que se encontraba amarrado el conocimiento. y en tanto que actividad. se daba por hecho. en un momento posterior. es más bien una actividad. además de que se había dado a creer que el conocimiento era un objeto. como significación dada por un isomorfismo universal. a saber: sensibilidad y entendimiento […]”1 La manera en la que operan estos dos troncos del entendimiento humano es lo que permite crear una salida a todos los problemas de la teoría del conocimiento clásica. Habitualmente. dentro de un entramado de otros signos. En segundo lugar.asemejarse a un objeto material. existen normas que se encuentran operando de manera universal y necesaria siempre que generamos un juicio con pretensión cognitiva.

Salamanca. las construcciones conceptuales de nuestro entendimiento no necesitaran un regulador extra-conceptual ya que se auto regulan a través del mismo uso de conceptos. no cumple con las condiciones de posibilidad mencionadas. la actividad libre de nuestro entendimiento es realmente una capacidad autorregulada por el mismo uso de conceptos. De este modo. de esta manera la autorregulación cae en el mismo lenguaje y es necesario recurrir a lo Dado. el conocer un objeto material determinado será el dar cuenta de la manera en la cual nuestro juicio sobre ese objeto se sujeta a las condiciones de posibilidad reales del conocimiento.que Kant llama <<intuición>> -lo que entra por la experiencia. Mente y Mundo. Un juicio sobre moral por ejemplo.no como una simple obtención de algo Dado y exterior a lo conceptual. . las relaciones entre razones son las que ahora tienen mayor importancia. p. sino como un tipo de suceso o estado que y posee contenido conceptual. 3 John McDowell. Ediciones Sígueme. además de salvaguardarnos de la imposibilidad de cotejar nuestros estados mentales con la exterioridad.45. para Kant el análisis filosófico del conocimiento ya no consiste en explicar la interacción entre el espacio de las razones y el espacio de las causas. la manera en que Kant entiende al conocimiento como una relación normativa. Resumiendo. nos sacude de las premisas básicas del representacionalismo. A su vez. En un reporte anterior se había hablado de las consecuencias de mal interpretar esta concepción kantiana cayendo nuevamente en la trampa del Mito de lo Dado. Bajo este nuevo esquema de la filosofía kantiana nos damos cuenta de que realmente no existe necesidad de recurrir a ese elemento extra-conceptual que nos permita poner límites y a la vez justificar las construcciones de nuestros movimientos conceptuales. ya que este uso de conceptos en juicios cognitivos involucra la articulación de intuiciones y conceptos. si nos comprometemos a determinado uso de lenguaje implícitamente nos atenemos a los usos correctos de dichos conceptos.” 3 De esta manera. ahora esta relación pasa a segundo plano y la prioridad se le otorga a la manera en la cual nosotros calificamos a un algo como conocimiento. en el que las intuiciones recibidas a partir de la sensibilidad funcionaban como un elemento en la justificación de las construcciones conceptuales. Ahora este análisis consiste en preguntarse por las condiciones de posibilidad del mismo. para Kant. 2003. estas condiciones de posibilidad se traducen una relación normativa entre sensibilidad y entendimiento que se encuentra trabajando simultáneamente siempre que tenemos alguna experiencia. ya que no tenemos experiencia sensible de la justicia o la libertad. ya que la mente ahora no es el fundamente con cierto cariz ontológico de que pende nuestro conocimiento.