You are on page 1of 3

TEXTOS PERIODÍSTICOS

1) Irán prueba un cohete capaz de alcanzar Israel
Las autoridades iraníes mantienen su reto a Occidente con el lanzamiento de otro misil con radio de acción de entre 1.300 y 2.000 kilómetros
en todas las prestaciones sanitarias a partir de los 16 años salvo en ésta, los ensayos clínicos y la reproducción asistida), pero recomiendan que se informe a los padres salvo en casos de grave conflicto. Pero, ¿quién determinará si la menor tiene un grave conflicto con la familia? La fórmula del Consejo de Estado es jurídicamente imprecisa. De todas formas, si en el trámite parlamentario de la ley se decide incluir la información a los padres, será necesario que se establezcan excepciones. El Estado no puede obviar la difícil situación de menores con familias que, por motivos religiosos o de otro tipo, no aceptarían su decisión. La cuestión de los 16 años, en cualquier caso, ha desviado la atención del punto central de la norma. Este proyecto de ley con sistema de plazos homologa al fin nuestra legislación con la de la mayoría de los países europeos, en los que desde hace décadas se respeta el derecho de la mujer a decidir sobre su maternidad dentro de unos límites, sin que los partidos de derecha lo cuestionen; a diferencia de lo que ocurre en España con el Partido Popular. Los grupos autodenominados provida están ya fletando autobuses para la manifestación que se celebrará el 17 de octubre en Madrid, y médicos y juristas conservadores sacan su artillería para denunciar que se vulneran los derechos del feto. El Consejo de Estado ha avalado la constitucionalidad del texto, aunque ésta es una cuestión que en su día tendrá que juzgar el Tribunal Constitucional. Se trata de una ley que sin duda terminará en sus manos. El debate sobre si el aborto debe permitirse no puede reabrirse cada 30 años. Ésta no es una ley avanzada. Es una ley necesaria que establece unas reglas de juego razonables y unas garantías para las mujeres, y para los médicos; e incluso para el feto, que con la aplicación de la normativa vigente no existen. Aunque hay un punto que queda sin resolver, la objeción de conciencia. En esta norma o en la futura Ley de Libertad Religiosa, el Gobierno debe atreverse a regular esta cuestión. Sin un registro o una delimitación clara se corre el peligro de que la sanidad pública siga desentendiéndose del aborto y continúe siendo una prestación al margen de la normalidad sanitaria.

Irán acaba de anunciar el lanzamiento de un misil de largo alcance Shahab 3. La cadena estatal PressTV ha mostrado imágenes del disparo de un cohete en una zona no identificada del centro del país, mientras de fondo se oían gritos de "Alá-u Akbar" (Dios es el más grande). "Estamos esperando confirmación de que ha llegado con éxito a su objetivo", ha declarado poco después el general Hosein Salamí, responsable de las maniobras. Según los analistas, el Shahab 3 tiene un radio de acción de entre 1.300 y 2.000 kilómetros, lo que le permitiría alcanzar Israel. Salamí, que es el comandante jefe de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria, también ha dicho que durante la madrugada se había completado con éxito la segunda fase de las maniobras Gran Profeta IV. Ese ejercicio consistió en el lanzamiento de sendos cohetes Shahab 1 y 2 (de alcance medio). "Los informes que hemos recibido indican que, como los misiles de corto alcance probados ayer, llegaron a sus destinos con precisión", ha señalado. El general ha subrayado que en todos los casos se trata de proyectiles manufacturados por el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, también conocidos como Guardia Revolucionaria o Pasdarán. Esta milicia de élite, creada por el ayatolá Jomeiní para defender la Revolución Islámica, constituye un verdadero ejército paralelo y está mucho mejor equipado y entrenado que el ejército convencional. Además del abastecimiento de misiles, también controlan el programa nuclear. El ministro español de Exteriores, Miguel Moratinos, se ha referido a este reto de Teherán en el actual clima de tensión con Occidente. En una entrevista en Radio Nacional de España, Moratinos ha asegurado que Irán va a estar en al agenda como el gran desafío "de todos". "No sólo por el ámbito nuclear, sino por su posición regional. Tiene una clara influencia en Palestina con Hamás, en Líbano con Hezbolá. En la región en todas partes hay una posición de Irán. A España, que estará próximamente al frente de la presidencia de la Unión Europea, nos llevará bastantes esfuerzos", ha dicho.

3) La fiebre de los badenes
Primero fueron las rotondas o glorietas. Ahora, los badenes. Las calles y carreteras de España se están llenando de badenes como antes de rotondas para la circulación. Los pueblos miden su importancia por la cantidad de rotondas que sus alcaldes colocan en las carreteras de acceso. Hay hoteles de cuatro estrellas y de cinco estrellas y hay pueblos de siete rotondas y de ocho rotondas. Cuando el atentado de las Torres Gemelas y el derribo de sus restos en la Zona Cero, vi en un periódico local, me parece que de Huelva, el dibujo de un humorista que ponía allí a dos lugareños que decían: - Qué pedazo de rotonda hacía aquí nuestro alcalde...

2) Ley con reglas claras
La nueva norma sobre el aborto homologa los derechos de las españolas con el resto
de Europa El proyecto de ley del aborto llega al Congreso con un debate social enconado sobre el artículo que permite que las menores de 16 y 17 años aborten sin necesidad del consentimiento de los padres. El Consejo de Estado ha apoyado que sean las menores las que decidan (como ocurre

Lengua Castellana y Literatura

3º ESO

TEXTOS PERIODÍSTICOS
Los ocho años de contención del gasto público desde el Gobierno no han impedido que se dispare la proliferación innecesaria de rotondas. ¿De qué sirve que con las autopistas lleguemos a la altura del pueblo en un plis, plas, si luego perdemos media hora en las dichosas rotondas y glorietas para llegar hasta el centro? Y por si fueran poco fastidio rotondas y glorietas, ahora vienen los badenes. No hay alcalde que no haya llenado de badenes las calles de su pueblo. No sólo donde hay salidas de escuelas o cruces peligrosos. En todas partes. El furor de los alcaldes por los badenes solamente es comparable al ardor badenero de los dueños de las urbanizaciones privadas. Estuve el otro día en Sotogrande y me extrañó que entre las atracciones de la Costa del Sol, como el Tívoli Park, no figuren los badenes de sus calles.Badenes monumentales, aprendices de cordilleras, que aguardan al acecho los amortiguadores, que te hacen saltar en el coche como en un tiovivo. El sentido de la propiedad no solamente se afirma en cancelas y rejas electrificadas, en vallas y en casetas de control con guardia dentro: los dueños de las urbanizaciones ponen badenes para decir que la Dirección General de Tráfico mandará en España, pero que allí mandan ellos. Un conductor ha demandado al Ayuntamiento de Majadahonda porque un dichoso badén le hizo pegar tal tantarantán con el coche que le descacharró el aire acondicionado. Ha reclamado al Tribunal Superior de Justicia de Madrid que le paguen los daños y le han denegado la indemnización que pedía por el badenazo que pegaron los bajos de su coche. Pero ha dicho el tribunal que «no pueden instalarse en la vía pública obstáculos que generen daños en vehículos, siendo notorio que aún circulando a 20 kilómetros por hora es susceptible de generar daños en el sistema de amortiguación de los vehículos». Estoy por pensar que la fiebre de los badenes está patrocinada por los fabricantes de amortiguadores. ha novelado la literatura hispánica de los dos últimos siglos sin dejar títere con cabeza) dice que leer a Dan Brown es como votar a Hamás: son cosas que la gente no debería hacer, pero les dan libertad y, claro, las hacen. La madrileña Noche de los Libros es la prueba viviente de que en España el libro goza de una mala salud de hierro, como uno de esos parientes millonarios y achacosos que nunca acaban de diñarla. En su segundo año, más de medio centenar de escritores deambularon por Madrid como fieras sueltas por el zoológico, para demostrar al personal que los libros no muerden. Pero eso ya lo sabíamos. Se celebraba el Día del Libro, es decir, la fecha en que encajamos las efemérides de Cervantes y Shakespeare, dos de los nombres más altos que ha dado la cosa ésta de literatura. La gente paseó, compró, leyó, entró en los cafés, participó en tertulias, se pasó por las librerías a tomar una copa, oyó música. Muchos ojearon algunos de esos extraños artefactos donde, desde tiempos de Gutenberg, almacenamos el saber, los sueños, la aventura, el amor, la vida, la muerte. Los libros son peligrosos, siempre lo han sido: ya lo sabíamos. Secan el seso, como decía el cura del Quijote, que un día se vistió la toga de censor y, prefigurando las hogueras nazis, convirtió en humo un montón de novelas de caballerías. Corrigiendo tanta imbecilidad, Cervantes también escribió que «no hay libro tan malo que no contenga algo bueno». En algunas tribus africanas, cuando muere un anciano es como si ardiera una biblioteca. Análogamente, quemar una biblioteca es pegarle de nuevo fuego al mundo. Miguel Servet subió a los cielos mezclado con las pavesas de sus obras completas. Alejandría, Pérgamo, Leipzig, Pekín, Sarajevo, Bagdad: por desgracia y por mucho que diga Manuel Rivas, los libros arden cojonudamente.

4) Los libros arden bien

Lo ha dicho Santiago Fisas, consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, al estilo del viejo refrán de Mahoma y la montaña: «En Cataluña por Sant Jordi sacan los libros a la calle, nosotros queremos meter a los ciudadanos en las librerías». Se dice, se repite, se vuelve a repetir que en España no se lee y en Madrid menos, que el del libro es un negocio maldito. Se quejan los editores, se quejan los libreros y nos quejamos los escritores para no perder comba. Pero el libro, en España, es como la novela en la historia de la literatura: siempre dicen que se está muriendo y siempre renace de sus cenizas. Lo que pasa es que la gente no lee lo que, supuestamente, tiene que leer. O sea, lo que dictan los suplementos culturales, los tochos filosóficos de gran calado, las obras completas de Kipling, mis novelas y las de mis amiguetes. El común de los mortales prefiere deleitarse con intrigas esotéricas y mamotretos históricos. La gente es cazurra y va a lo suyo. Rafael Reig (que

Lengua Castellana y Literatura

3º ESO

TEXTOS PERIODÍSTICOS
5) El nadador dolares del millón de 6) District 9: “In the ghetto”

Cuando Michael Phelps apareció en Pekín con su largo bigote de cuatrero, en un guiño a Mark Spitz, un escalofrío recorrió los despachos de los más importantes publicistas estadounidenses ¿tiene el chico de oro un contrato con alguna marca de cuchillas de afeitar?. Se preguntaron. Las marcas vieron en tanto pelo una oportunidad para venderse. Phelps es una máquina de hacer dinero. Si gana siete de los ocho oros que persigue – ya lleva cinco-, se embolsará por contrato un millón de dólares (unos 670.000 euros). Los publicistas hablan de un hombre capaz de trasmitir valores de altos vuelos: superación personal, éxito constante, y orgullo patriótico. Los sociólogos, además, describen a un deportista de rendimiento comercial incalculable, por su conexión con los más jóvenes. Phelps, de 23 años, es un genuino representante de los Millennials o Ecco Boomers, los jóvenes nacidos entre 1980 y 1994. Es la Generación Y, abanderada del e-mail y la ecología. El nadador de oro les vende, y por eso a él le compran las marcas. “Con Phelps llegamos a todo tipo de público”, explica Daniel Casas, director de Omega España. “No llegamos sólo a nadadores, varones, en ciudades de más de 100.000 habitantes.... no. Phelps es una leyenda, porque cuando llegan los Juegos bate récords. Es difícil, en cualquier caso, medir que impacto tiene”, añade.-“Hace años tuvimos como embajador a Ian Torpe, que era importante en todo el mundo pero sobre todo en Australia. Phelps, creo yo, tendrá un impacto más grande y global si finalmente gana los ocho oros que busca en Pekín”. La cláusula del millón de dólares está recogida en su contrato con la marca de bañadores Speedo, que ha hecho del Expreso de Baltimore su icono. Phelps nada para la historia, y sus brazadas son de oro. Cada medalla le reporta 25.000 dólares (unos 17.000 euros) del USOC, Comité Olímpico Estadounidense. Cada récord, otros tantos de la Federación Internacional de Natación. En total, una barbaridad: en cuatro días de natación Phelps ha ganado 250.000 dólares (unos 170.000 euros). “El bonus del millón de dólares”, explicó Speedo en un comunicado “ciertamente ayudará a mantener motivado a Phelps y a generar la atención de los medios”. Al chico le preguntan por lo que come, lo que duerme y lo que sueña bajo el agua. Lo hacen los periodistas y lo escuchan los estudiantes. Parte de sus ingresos llegan de las charlas que da en universidades y colegios. Es difícil imaginarse lo que cobra: Dara Torres, que a sus 41 años es la abuela de los Juegos, ingresa 25.000 dólares. Phelps ni se sabe. Por algo él y Herrrmann, su bulldog, protagonizan el anuncio que promociona los Juegos en la cadena NBC. Sus once oros olímpicos, sin embargo, no le acercan ni de lejos a los imperios económicos construidos entorno a Roger Federer o Tigre Woods. Es un problema de frecuencia. La natación, disciplina olímpica por definición, es un chispazo cuatrienal. “Para mí” explicó Federer, “es duro casi hasta decir qué ha estado haciendo Phelps los últimos años. Sólo sé que lo ha estado haciendo muy bien, que lo ha estado ganando todo, pero ni siquiera sé cuántas carreras nada al año. La natación está entre los deportes más famosos y los que en cierta manear sólo aparecen una vez cada cuatro años”. Phelps celebra cada medalla con la mano en el pecho, mientras escucha con gesto reconcetrado el himno estadounidense. El gesto y la situación, emoción contenida en el podio, hablan de su calidad como deportista. La posición de la mano, de su desprendimiento: cualquier otro la llevaría en el bolsillo, bien sujeta a la cartera.

Una de las mejores propuestas de género de los últimos años, capaz de sorprender al tiempo que carga con furor contra los abusos de poder de los gobiernos que actúan en base a intereses creados. De visión obligada. Hace veinte años se despejaron todas las dudas acerca de si estábamos o no solos en el Universo, cuando una gigantesca nave espacial se posó sobre Johannesburgo sin mostrar ningún signo de hostilidad o actividad de cualquier tipo. Cuando las autoridades de la Tierra decidieron acceder al interior, encontraron a una tripulación desvalida e indefensa, que fue realojada a las afueras de la ciudad sudafricana. “District 9” nace de “Alive in Joburg”, corto filmado en 2005 por Neill Blomkamp en una experiencia similar a la que tuviera Ellory Elkayem con “Larger tan life” (1997) y la posterior “Arac attack” (2002); ahora falta comprobar si el talento que ha demostrado Blomkamp con este espectacular debut cinematográfico perdura ─parece que va a ser así─, o acaba defenestrado como su colega, que poco ha logrado más allá de dos secuelas nefastas e innecesarias de la saga de “El retorno de los muertos vivientes”. Ciencia ficción, acción, drama, comedia y thriller se dan la mano en una propuesta que aprovecha al máximo los recursos a su alcance, un proyecto en el que el cineasta carga con fuerza contra nuestra convulsa realidad desde un prisma cáustico que arranca con disposiciones de tendencias documentalistas para derivar posteriormente en una aventura por la supervivencia de su protagonista (fantástico Sharlto Copey), en la que los poderes de facto terráqueos son peligrosamente similares a los que comandan nuestros destinos desde tiempos inmemoriales. El abuso de poder, los intereses económicos en torno a la investigación científica y militar, la utilización de grupúsculos mercenarios para defender inversiones privadas… todo ello contemplado desde la hiperrealista recreación de un verdadero gueto en el que los visitantes ─forzosos, otro bofetón a nuestras conciencias que convierte la nave espacial en una suerte de patera descomunal─ malviven hacinados en un vertedero social repleto de drogas, prostitución y demás lindezas regaladas por el progreso industrial. “District 9” consigue ser original y feroz a partes iguales, difuminando su mensaje a través de la aguda comicidad que regala la figura principal, en principio un perdedor histriónico y exagerado que va evolucionando por dentro y por fuera en una progresión que le llevará a replantearse los valores que mueven su existencia, reconociendo la igualdad en la diferencia y abriendo su percepción para aceptar al otro con el respeto que cualquier vida merece. Una proclama pacificadora vestida de divertimento palomitero inteligente y perspicaz, acertadamente situado en un punto neurálgico del Tercer Mundo que aporta un mayor interés por su “exotismo” de cara a la taquilla planetaria, hastiada de que toda aparición intergaláctica tenga lugar en las principales urbes norteamericanas. A pesar de que el guión abre múltiples interrogantes que no acaban de encontrar respuesta en ningún momento ─principalmente centrados en la extraña naturaleza de los caóticos alienígenas─, el dinamismo general y las referencias fácilmente identificables a infinidad de títulos de género recientes y pasados hacen de la cinta uno de los aciertos más frescos y agradables de los últimos años, destinada con total seguridad a convertirse en clásico de modo casi inmediato.

Lengua Castellana y Literatura

3º ESO