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Naciste para ser un verdadero ganador II

Una de las cosas en que creo firmemente es que cada ser humano tiene un
propósito en la vida, un propósito que no tiene que crear sino descubrir.
Esto, si lo piensas bien, quiere decir que tú naciste para triunfar.
Como dije en otro post (“Naciste para ser un verdadero ganador”) lo que nos
toca revisar es qué entendemos por triunfar. Culturalmente se nos transmite
que ser un ganador es lograr lo que queremos a expensas de lo que sea,
tener la habilidad de vencer al otro tanto verbalmente como en acciones,
ostentar objetos que nos posicionen ante los demás, que nos den estatus.
Esto se transmite dentro de la familia, a nivel laboral y ni qué decir a través
de muchos mensajes publicitarios que – buscando a su vez ganar a expensas
de lo que sea- buscan persuadirte que no vales o no eres nadie si no posees
lo que ellos venden, o si no cumples ciertos parámetros que a ojos de los
demás te permiten transmitir el mensaje de que tú sí que estás bien.
Pero la realidad demuestra que esa búsqueda de estatus y poder no trae
consigo el verdadero triunfo, y las personas que la emprenden terminan
padeciendo las consecuencias en su salud física y psicológica, y sacrificando
lo que verdaderamente importa.
Entonces, ¿qué es triunfar? Triunfar es realizar el propósito para el cual fuiste
creado, es lograr dedicarte a aquello que es coherente con tus valores y que
te deja una inconfundible sensación de paz. Esto, en armonía con aquello que
realmente importa en la vida: principios eternos, tus seres queridos, tu
pasión, tus ideales.
James y Jongeward (1971) afirman que “cada ser humano nace como algo
nuevo, algo que nunca había existido antes”, y que nace con la “capacidad de
triunfar en la vida”. Asimismo plantean que cada persona tiene un potencial,
capacidades e incluso limitaciones que en cierta manera son únicas.
Dado que eres único no es buena idea compararte con otras personas para
saber si estás bien o no. He aprendido que a la única persona a quien tengo
que superar es a mí misma. Nadie es como tú, y nadie tiene el exacto

Aunque hoy no seas lo que sueñas ser. o cualquier otro calificativo. por decirlo de alguna manera. y aquí vamos otra vez a nadar contra la corriente de nuestra sociedad. siempre que estén en el centro de tu pasión (lo que amas hacer). no te rindas. Los logros personales son importantes. recibes dirección y ayuda y . John Maxwell (2001) plantea que necesitas tres actitudes o cualidades para salirte de ese “promedio”: (1) Tener un poco más de determinación que el promedio: determinación es seguir intentando. Trabaja para ser cada día mejor que ayer. nunca dejarás de encontrar a alguien a quien consideres mejor que tú en algún aspecto. (2) Un poco más de fe que el promedio: la fe hará la diferencia en tu vida. Una persona auténtica sabe distinguir entre lo que hace y lo que es. pero con la vista puesta en lo que es trascendente. no conectan con lo que los hace únicos y especiales y no descubren su propósito en la vida. Lo más importante es que seas auténtico. sabe que actuar de una manera tonta en determinada circunstancia no lo hace ser tonto. pero no son lo más importante. una de las “llaves para lograr un sueño es decidirse a no abandonar”. sin tener la valentía de defender sus principios y valores viviendo conforme a ellos. es decir. que contactes con las cosas que más valen en la vida. cuando tienes fe en tu creador. que vivas en el aquí y en el ahora. coherentes con principios y de acuerdo a tu propósito. porque si basas tu sentido de valía en compararte con los demás. El promedio de las personas. entonces en un sentido muy importante no eres comparable. Cuando logramos ser auténticos no necesitamos máscaras. vive sin ser auténticos.propósito que tú tienes en la vida. eso no lo niego. Ser auténtico es valorar lo único y especial que eres y valorar eso mismo en los demás. y eso te distraerá de enfocarte en tus cualidades únicas. tus metas y tu propia felicidad.

dar y darse es amar. (3) Un poquito más de amor que la persona promedio: creo que el propósito de cada uno de nosotros en la vida. Eres un ganador. sécate las lágrimas de la desilusión y vive la vida que te regalaron como merece ser vivida. . sacúdete el polvo de la derrota. todos hemos sido heridos en alguna medida. y el resultado de dar es recibir. a todos nos toca superar obstáculos algunos de los cuales los encontramos en nosotros mismos producto de esas heridas. y dado que el amor no es solo sentimientos sino decisiones.finalmente te conviertes en alguien que da aliento y esperanza a los que le rodean. a todos se nos extienden manos todopoderosas para recurrir a ellas y recibir ayuda. También a todos se nos da la oportunidad de encontrar nuestro propósito en la vida. tiene en alguna medida un sentido de servicio a los demás. Hay varias cosas en que no eres único: todos fracasamos en algo alguna vez. Levántate del piso del fracaso. eres especial y naciste con un propósito especial.