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E LCAM I NAN T E

CASA DE LABOR

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Junto a esta casa, me despido. Pasará mucho tiempo antes de que vuelva a ver una
casa semejante. Porque me estoy acercando al paso de los Alpes, y aquí se termina la
arquitectura septentrional alemana, así como la lengua alemana y el paisaje alemán.
¡Que hermoso es cruzar tales fronteras! El caminante es en muchos aspectos un
hombre primitivo, del mismo modo que el nómada es más primitivo que el campesino. Pero
vencer el sedentarismo y despreciar las fronteras convierte a la gente de mi clase en postes
indicadores del futuro. Si hubiera más personas que sintieran mi profundo desprecio por las
fronteras, no habría más guerras ni bloqueos. No existe nada más odioso que las fronteras,
nada más estúpido. Son como cañones, como generales: mientras reina el buen sentido, la
humanidad y la paz, no nos percatamos de su existencia y sonreímos ante ellas, pero en
cuanto estallan la guerra y la demencia, se convierten en importantes y sagradas. ¡Hasta qué
punto significan durante los años de guerra tortura y prisión para nosotros los caminantes!
¡Que el diablo se las lleve!
Dibujo la casa en mi libreta de apuntes, y mis ojos se despiden del tejado alemán, de
las viguerías y frontones alemanes, de muchas cosas íntimas y familiares. Una vez más
siento un amor intensificado por todo lo patrio, porque se trata de una despedida. Mañana
amaré otros tejados, otras cabañas. No dejaré aquí mi corazón, como se dice en las cartas de
amor. Oh, no, el corazón lo llevaré conmigo, también lo necesito en las montañas, y a todas
horas. Porque soy nómada, no campesino. Soy un amante de la infidelidad, del cambio, de
la fantasía. No me seduce encadenar mi amor a una franja de tierra. Todo cuanto amamos
sigue siendo sólo un símil para mí. Cuando nuestro amor se detiene y se convierte en
fidelidad y virtud, me resultaba sospechoso.
¡Dichoso el campesino! ¡Dichoso el propietario, el virtuoso, el sedentario, el fiel!
Puedo amarle, puedo respetarle, puedo envidiarle. Pero he perdido la mitad de la vida
intentando imitar su virtud. Quería ser lo que no era. Cierto que quería ser poeta
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pero, al mismo tiempo, un ciudadano. Quería ser artista y un hombre de
imaginación, pero también tener virtud y disfrutar de la patria. Tardé mucho tiempo en
saber que no se puede ser y tener las dos cosas a la vez, que soy nómada y no campesino,
pesquisidor y no guardián. Durante mucho tiempo me he mortificado ante dioses y leyes
que para mí eran solamente ídolos. Este fue mi error, mi tormento, mi complicidad en la
desgracia del mundo. Incrementé la culpa y el tormento del mundo empleando la violencia

contra mí mismo, no atreviéndome a seguir el camino de la redención. El camino de la
redención no me lleva ni a derecha ni a izquierda, me lleva al propio corazón, y sólo allí
está Dios, y sólo allí está la paz.
Desde las montañas sopla una húmeda ráfaga; al otro lado, azules y celestes islas
contemplan nuestras tierras. Bajo aquellos cielos seré feliz a menudo, y también a menudo
sentiré la nostalgia del hogar. El perfecto representante de mi especie, el vagabundo puro,
no debería conocer esta nostalgia. Yo la conozco, no soy perfecto, y tampoco pretendo
serlo. Quiero saborear mi nostalgia como saboreo a mis amigos.
Este viento hacia el que trepo tiene una maravillosa fragancia de lejanía y de otro
mundo, de aguas divisorias y fronteras lingüísticas, de sur y de montañas. Está lleno de
promesas.

¡Adiós, pequeña casa de labor y paisaje de la patria! Me despido de vosotros como
un adolescente de su madre: sabe que ya le ha llegado la hora de separarse de ella, y sabe
también que nunca podrá abandonarla del todo, aunque tal fuera su deseo.
Cementerio rural
Sobre cruces torcidas, hiedras en manto,
sol amable, fragancia, de abejas el canto.
Los que aquí yacéis, sed bienaventurados,
en el seno de la buena tierra abrigados.
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¡Dichosos, volvéis al dulce hogar,
al anónimo regazo materno, para descansar!
¡Mas, oíd, las abejas, zumbido y vuelo,
me cantan sed de vida y un existencial anhelo!
Del hondo sueño de las raíces mana
una urgencia de luz en la mañana,
ansias de vida, desde la oscuridad,
se transforman, pidiendo actualidad,
y la Madre Tierra, con regios alientos,
se estremece en imperiosos nacimientos.
Con sus tumbas, el camposanto entero
no es más que un sueño, nocturno y ligero.

pantanos y nieve. los campesinos no tienen heno ni madera en estas alturas. más serenos. Nadie tiene nada que buscar aquí. otras lenguas y otros hombres. más experimentados. En cambio. más bellos. sus aguas llegarán hasta mares lejanos y fríos. y ante mí sólo se abrirá el sur. Mi anhelo embriagado ya no pinta con colores de ensueño la lejanía misteriosa. el anhelo consume. PASO DE MONTAÑA El viento sopla sobre el valiente sendero. como un leño. porque han aprendido a ver. cuya frontera es Africa. ¡Cómo respira misteriosamente desde los valles azulados! ¡Cómo va a su encuentro el latido de mi corazón! Sopla desde él un presagio de lagos y jardines. la escucha vespertina de la patria lejana a través de pálidas montañas nevadas! ¡La primera oración ante las sacras columnas de la antigüedad! ¡La primera mirada abstraída hacia el mar espumoso tras rocas de color pardo! El vértigo ya no existe. otras casas. nadie posee nada. El camino desciende por ambos lados. este buen sendero que conduce a otros valles. Es verano. el minúsculo resto de nieve que hay a su lado gotea hacia el sur. Sonrío con el alma. y tampoco la urgencia de mostrar a todos mis amores la hermosa lejanía y mi propia felicidad. El pequeño charco que rozo con el za 123 pato fluye hacia el norte. Mis recuerdos de juventud tañen como campanadas de valles remotos: ¡el vértigo viajero de mi primera visita al sur. Me detengo en el punto más alto del paso. a través de rocas. más bellos. Mi mirada aún puede elegir. mis ojos se 124 contentan con lo que ven. Pero sonrío. un perfume de vino y almendra. y no sólo con los labios. y. y lo que aquí se encuentra próximo y va de la mano halla su derrotero hacia dos mundos. También para nosotros los caminantes todos los caminos conducen a casa. El saludo de los desconocidos tiene otro acento para mí. Árboles y arbustos han quedado atrás. Pero todas las aguas del mundo vuelven a encontrarse. y también más agradecidos. la ebria respiración del aire de exuberantes jardines junto al mar azul.El humo no es más que el sueño de la muerte. La antigua y hermosa parábola santifica mi hora. Ya no es primavera en mi corazón. El mundo es más hermoso que entonces. No lanzo el sombrero al aire. y mares helados y el Nilo se mezclarán en el húmedo vuelo de las nubes. No entono ninguna canción. Hoy todo esto me pertenece más que entonces. más agudos. y ofrezco al país que me envía su perfume unos sentidos diferentes de los de entonces. con toda la piel. el fuego de la vida crepita fuerte. le pertenecen todavía el norte y el sur. sagas antiguas y sagradas de anhelo y peregrinación romana. . me habla con matices más ricos y centuplicados. Cincuenta pasos más. con los ojos. sus aguas alcanzarán las costas ligures o adriáticas e irán a parar al mar. aquí sólo hay piedra y crece el musgo. y ellos son quienes han construido. hacia ambos lados fluye el agua. El eco que despierta en mi pecho es más tranquilo. Pero la lejanía atrae.

con acento cansino. 125 los paseos sin rumbo. Estoy solo. Andrea había dirigido una sinfonía de Mahler. nos encontrábamos en el restaurante de costumbre y yo volvía a alegrarme de ver el pálido rostro de fantasma de Busoni y sentir el espíritu alegre del antifilisteo más destacado que tenemos hoy día.El mundo es más hermoso. de noches de verano y azul relampaguear. Tiene usted un aspecto tan campesino. Estoy dispuesto a morir. entono una vez más. Aquí empieza de verdad la vida de peregrino que yo amo. El viento. dispuesto a nacer de nuevo. Tengo una gran tendencia a vivir de la mochila y llevar pantalones deshilachados. Siento avaricia de madurar. tormentas e incomodidades que apenan. me dijo el buen hombre con un dejo de ironía la última vez que nos vimos. El mundo es más hermoso. ALDEA La primera aldea de la vertiente meridional de las montañas. el libre vagabundeo. las sombras de los muros caen oblicuamente. en Zurich. y la soledad no me hace sufrir. los descansos soleados. y las sombras infinitas de lo que he viajado se cruzan e interponen en mi camino. se me ocurre de improviso pensar en Ferruccio Busoni. hasta que las sombras cubren mi sendero. Paseo al atardecer Camino tarde por senderos polvorientos. ¿De dónde sale este recuerdo? . Estoy dispuesto a dejarme cocer por el sol. Canciones que un día entonara en el pasado. Mientras me hago traer una pinta de vino al aire libre. No deseo otra cosa. y puedo vislumbrar a través de los sarmientos la luna sobre sendas y arroyos silentes. la nieve y el calor solar de muchos años tras de mí resuenan. siempre hacia delante me siento atraído. no hace mucho tiempo. Con la piel tostada y del todo invadido por el esplendor del universo entero.

Estaba locamente enamorado de ella. jugando. del mismo modo que no buscamos el destino en el peregrinaje. el buey de la pradera. tanto poder absoluto. con la que yo no hablé una sola palabra. y aquel amor que debería pertenecer a la mujer lo repartimos. los 126 mendigos del puente. el amor en sí es suficiente para nosotros. Estos son los habituales engaños de la memoria. La mitad del romanticismo del viaje no es otra cosa que una espera de la aventura. Por ella bebo vino y como pan. qué tonta. ¡Ay. en la callejuela soleada de un pueblo de montaña. entre pueblo y montaña. hermosa y alegre mujer! Ya no sé cómo te llamas. entonces le gusta colocar en primer plano imágenes inofensivas. Regalo este amor a las flores del camino. y para que pueda verla. . No quiero albergar ni cuidar mi amor por ti. Por ella doy gracias a Dios. Así pues. al destello de sol en un vaso de vino.¡Ya lo sé! No es un Busoni en quien pienso. en la cabaña del monte. erotismo. ni en Mahler. ¡Rubia. el pájaro. sino únicamente disfrutarlo. ni en Zurich. no quiero saber tu nombre. Pero estoy condenado a la infidelidad. ¡Ahora lo sé! En aquel restaurante se hallaba también una mujer joven. No eres el objeto de mi amor. De repente todo es diáfano. ¡Angel mío! ¡Mirarla era goce y tormento. lago y garganta. estar de camino. qué hechicera es esta pobre vida! Extravío Vagabundo nocturno por bosque y quebrada. Y pienso en ella todo el día de hoy. Te amé durante una hora y vuelvo a amarte hoy. Pero la otra mitad es una necesidad inconsciente de transformar y diluir lo erótico. Separamos el amor del objeto. Tú haces que esté enamorado del mundo. Mujer joven de rostro lozano. Nosotros los caminantes estamos acostumbrados a albergar deseos amorosos precisamente a causa de su carácter irrealizable. Por ella dibujo en mi libreta la aldea y el campanario. cuando tropieza con algo incómodo. estaba dispuesto que mi primer descanso en el alegre sur perteneciera al anhelo de una mujer rubia del otro lado de las montañas. porque vive. los niños del camino. Nunca te ha amado nadie como yo. muy rubia y de mejillas muy sonrosadas. sino su impulso. Para ella compondré una canción y me embriagaré con este vino rojo. Todos los vagabundos estamos hechos así. sino al amor. la mariposa. Nuestra ansia de errar y vagabundear es en gran parte amor. ¡Qué hermosos eran sus frescos labios! ¡Qué hermosa. al bulbo rojo del campanario. Hubiese dado el resto de mi vida y todas las alegrías del peregrinaje por tenerla a mi lado. durante otra hora. he soñado con la mujer rubia. nunca te ha concedido nadie tanto poder como yo. cuánto la amé durante aquella hora! Volví a tener dieciocho años. un fantástico cerco arde a mi alrededor. tonta palabrería! Esta noche. Soy uno de esos casquivanos que no aman a una mujer.

y la realidad era muy diferente y se llamaba guerra. ¡Oh. y de sacarme de mi refugio a fuerza de trompetas. 127 oh. y mi amor por las matas inclinadas y húmedas era sentimental. no me lo arrebatéis! Hacia él por mil esclusas tiene que manar mi ser. Pero existía. inverosímil. y la época era cada vez más grande. excelencias.acosado o maldito. en cuanto pude. a su lado! Despierto y temeroso en ella residí. matorrales y laderas. hasta que pronto. Guerra y trabajo. sueño de amor. esa en que vivís vosotros. Allí estaban prados y viñedos. sollozando. y yo tenía que correr. permiso y llamamiento. fríamente rosado. Fuentes secretas me guían con su cadencia. a mí. huí. con mucha frecuencia. Era durante la guerra y mi permiso había terminado. y todo era por doquier locura y confusión. aquel atardecer. Yo ya he pasado por este camino: con frecuencia. que quitarme queréis. cada uno a su arroyo y por su camino. ¡Cuán a menudo la realidad me ha llamado. Pero todo esto no era nada. el arroyo sollozaba en la oscuridad y se estremecían los matorrales húmedos. que no procediera directamente de las cámaras de Dios. patria cálida. y se había 128 iniciado una gran época. como las aguas fluyen al mar. a la materna presencia. suena de nuevo el canto de mi adolescencia y entre zumbidos y trenzas de oro radiante vuelvo. pronto sería la hora de las luciérnagas. yo continúo fiel a mi impulso interior. y trompeteaba por la boca de un general o un sargento mayor. Pero durante todo el viaje cantó en mi interior el agua que sollozaba bajo el puente. y resonó el dulce cansancio del frío cielo vespertino. pero especialmente una vez. pobres y buenos animalitos. y otros miles tenían que correr por todos los valles del mundo. Y nosotros. No había aquí ninguna piedra que yo no amara. y encima se extendía y apagaba un cielo vespertino. corríamos veloces. Ahora todos hemos vuelto. ministros. y vemos el mundo antiguo. el pequeño caminante y pintor de acuarelas. aves de ensueño agitan su plumaje brillante. Ninguna gota de la cascada a la que no estuviera agradecido. no me importa nada. oficinas: un mundo fantasmal. y tenía que hacer el viaje de vuelta y apresurarme por carreteras y trenes para llegar a su debido tiempo y reintegrarme a mi trabajo. fichas rojas y fichas verdes. y bajo el puente. con ojos más tranquilos y cansados. generales. Pensamos en los amigos . EL PUENTE El camino pasa junto a la cascada y cruza el arroyo de montaña a través de un puente. y tenía el poder de envenenar la tierra.

pero siempre he huido. por la montaña parda. Un día llegará la paz con el último agotamiento. Espléndido mundo 129 Ya sea joven o viejo. y lo sobrellevamos con tristeza. No será el fin. y el paciente corazón del mundo continúa latiendo. donde reinan asesores. y escuchar una y otra vez los arroyos y contemplar una y otra vez el cielo vespertino. y sólo sabemos que así tenía que ser. Al pensar hoy en aquel atardecer en que me despedí de este camino. todos estos caminos. mundo de loco anhelo y poética llama! Espléndido mundo. tu voz me reclama! . ley. mujer blanca en el balcón. gitana morena. Pero las hermosas aguas siguen bajando. cuán amarga es vuestra decepción! Y aun así seguís siendo mi sueño dulce y vano. blancas y azules. pasa un tren lejano. ¡cómo mentís. ¡tu rayo me estremece. y el viejo arbusto está lleno de mirlos. Cuando nos tendemos sobre el prado. un camino blanco. mi sempiterna escena. mundo ardiente. Oh. y cantan la vieja canción. Ninguna trompeta resuena desde la lejanía. un perro ladra en el valle. hacia la dulce locura y el sueño hechicero. con otros pensamientos. oh. y en mañanas y tardes. Y un día no quedará nada de todo aquello que ha destrozado y atormentado mi vida y henchido mi ser de tan honda congoja. será el baño y el sueño en que desaparece lo viejo y marchito y empieza a respirar lo joven y nuevo. moda y dinero. La espantosa realidad con frecuencia he buscado. con el oído pegado a la tierra. o contemplamos largamente el cielo claro. podemos oír este corazón grande y tranquilo. siempre siento igual: un monte en la noche. el reflejo lunar me llenan de nostalgia y anhelo el corazón. mediodías y crepúsculos. y la material tierra me acogerá en sus brazos. una mujer callada en el balcón. Quiero volver a recorrer entonces. la angustia suena ya desde una lejanía cuyo azul y cuya fragancia no sabe nada de batallas y gritos. sino un renacimiento. y la gran época consiste de nuevo en días y noches llenos de encanto. ¡Aire nocturno y cálido. cuyos hijos somos nosotros. que es el corazón de la muerte. o nos asomamos al agua desde el puente.que están enterrados. libre y desengañado.

pero sólo espiritualmente. además de un estudio. después de ser grises y negras. ¡Precisamente para un hombre como yo! ¿No sería el hombre adecuado para pasearme por aquí con una sotana negra. de cosas amadas.LA RECTORÍA Pasar por delante de esta hermosa casa inspira un ansia y una nostalgia. amar con ternura. ya gandul y borracho. como yo. no tiene nada que ver con tonterías como metros y quintales. y nostalgia de buenas camas. uno que pasa las noches en su estudio con un generoso borgoña. ni con vilezas de la historia del mundo. demasiado perezoso para levantarme por la mañana. Demasiado perezoso para desnudarme por la noche. con un buen sermón en la cabeza. Quizá no sería un párroco semejante. sino más bien un teólogo fantástico. como constantes tiroteos. mi aldea o el mundo. les seguiría con pensamientos tiernos y bondadosos. sino el mismo vagabundo voluble e inofensivo de ahora. ya sabarita. caminar a paso lento hacia la iglesia por el embaldosado de piedra? Los días de mal tiempo calentaría mucho las estufas y me apoyaría en una de las chimeneas de azulejos verdes o azules. pues ellos habrían elegido la mejor parte al ser reales y verdaderos huéspedes peregrinos sobre la tierra. En cambio. y también con añoranza. de la gracia y la redención. acosado por el temor de cometer pecados secretos con sus penitentas. fina y tiernamente. ansia de quietud. un banco en el jardín y olores de una buena cocina. y sin preocuparme de mi oficio. o despertando sobresaltado por las pesadillas. en esta casa no sería ningún párroco. fumaría y holgazanearía insensatamente. de ángeles y sacramentos. los días de sol estaría mucho en el jardín. ya obsesionado por las muchachas jóvenes. Sería maravilloso para un hombre como yo ser párroco y 130 vivir aquí. y de vez en cuando me detendría junto a la ventana y menearía la cabeza ante semejante tiempo. los perales del jardín. en lugar de representar el papel de amos y sedentarios. ¡Y cuánto desprecié y me burlé de la teología en mi juventud! Se trata. leer viejos libros latinos. O mantendría cerrada la verja del jardín y dejaría que las campanas tocasen a misa. podaría y ataría en los espaldares o me colocaría ante la ventana abierta y contemplaría cómo las montañas. consolar a los moribundos de la aldea. dar órdenes suaves a la cocinera y el domingo. insultos y traiciones. ya con el pobre corazón enfermo de dolor y 131 miedo. ya poeta ya actor. jamás sería párroco. peleando con mil demonios. me tendería sobre el ancho canapé. sino que se ocupa. de una erudición llena de gracia y encanto. vuelven a ser rosadas y luminosas. . miraría con profunda comprensión a todos los caminantes que pasaran ante mi tranquila casa. ¡Ay!. En resumen. tabaco y libros viejos. Pero quizá fuese otro. íntimas y santas. tranquilidad y burguesía. como ahora sé.

alegre. Aquí hay una granja donde viven unos campesinos pobres. sobre la hierba o la tierra. y haya exagerado un poco la altura del campanario. las casas y los tejados están hechos del mismo gris pardo. todo es como si no hubiera sido trabajado. esto es lo esencial. aunque sea pobre. los caminos. ¡Se preocupa uno tanto entre los . fui niño y feliz. o que experimente desde la ventana añoranza y envidia de la vida del caminante. Que en mí sienta palpitar la vida. Nada parece extraño. Dondequiera que uno tome asiento. fruta y verduras. Todo es completamente igual. que sólo vi por fuera y donde no conozco. con su puerta verde. y si algún día no pudiera ser así y me fuera asignada una vida en la llamada realidad. Porque también aquí. por doquier le rodea una imagen y poesía. esto es lo que quiero y necesito de la vida. durante un cuarto de hora. cuidado. todo es íntimo. almendras e higos. me producirá la misma nostalgia que siento de la verdadera patria y de los lugares donde fui un niño feliz. Pensamientos y congojas parecen haberse quedado al otro lado de las montañas cubiertas de nieve. maíz. entrañable. en niños y animales. tengo siempre la sensación de regresar al hogar después de un destierro. Lo principal es que durante un cuarto de hora he tenido una patria en este casa. las terrazas. ya sea en la lengua o en las plantas de los pies. a nadie. es igual que sienta en la calle nostalgia por ser como el sereno sacerdote. sobre un muro. y la gente es buena. no obstante. los muros. que de hecho es lo que más me gusta. un escalón tallado conduce al patio entre dos columnas de piedra. arrancado a la naturaleza. entre la vegetación y la piedra. aparece el azul del mar. incluidos los suelos y las escaleras. nada es nuevo ni viejo. y con el campanario a sus espaldas. aquí crecen castaños y viñas. tengo muy arraigada en mí.Por esto es igual que contemple la puerta verde y los árboles del espaldar. por doquier aparece el mundo circundante hermoso y feliz. GRANJA Cuando vuelvo a ver esta bendita comarca del sur de los Alpes. cortés y amis132 tosa. todo armoniza fraternalmente. Es completamente igual que sea párroco aquí o vagabundo en la calle. en cocineras y asesinos. Por doquier. Toda la casa está hecha de piedra. la vegetación. incluso en pájaros y también en árboles. Y todo cuanto hacen tiene un aspecto tan bueno. una roca o una cepa. los árboles y el musgo. sólo cerdos. tan correcto y amistoso como si hubiera sido obra de la naturaleza. las montañas son más rojas. a excepción de una sola insignificancia que. cabras y gallinas. en párrocos y caminantes. No tienen bueyes. Apoyado en el pozo he dibujado la rectoría. todo es como si hubiera surgido del mismo modo que las rocas. Aquí el sol brilla de modo más entrañable. Las casas. Es posible que haya pintado la puerta más verde de lo que es. plantan uvas. Los muros de las viñas. el bonito jardín y la hermosa rectoría desde dentro o desde fuera. preferiría morirme. como si por fin me encontrase en mi ladera preferida de las montañas. Algún día esta rectoría. los peldaños de los viñedos. que mi alma tenga libertad de movimientos y pueda introducirse con cien juegos de la fantasía en otras tantas formas. hostil y violento. ya sea en el bienestar o en el tormento.

casas y capillas. Cuando estornudase. moriría el mundo entero. rosas alpinas. Así yacería durante diez mil años. Cuando soplara. ¿Dónde dormiré esta noche? ¡Es lo mismo! ¿Qué hace el mundo? ¿Descubre nuevos dioses. salvo a dulces canciones infantiles. Estiro las piernas sobre la hierba y deseo tenerlas más largas. Cuando muriera. un pulmón de más. que entre mis ojos y el cielo flote y zumbe una abeja dorada. nuevas libertades? ¡Es lo mismo! Pero que aquí arriba florezca otra primavera de pétalos aterciopelados. pestañearía mirando el mar. ¡Corazón. habría una tempestad. que el viento cante entre los álamos. 134 . Nada ambiciono y a nada aspiro. en los Alpes. me admiro de ver realizados mis sueños pueriles. ya en el lugar. entre mis dedos crecerían las matas. entre 133 mis cabellos. De este modo jamás necesitaría ponerme en pie. mis rodillas serían estribaciones y en mi cuerpo habría viñedos. buscando un nuevo sol. tararea la canción de la eternidad. Al alma misma le resulta rara cualquier tendencia por otros dirigida. nuevas leyes. tan desesperadamente importante. sin pensar. dulce y apacible. soñar de nuevo hasta sentirme ahíto! Tras tanto tiempo en la intemperie clara. y. Su canción es mi historia del mundo. ¡esto sí que no es lo mismo! Su zumbido entona la canción de la felicidad. esta oleada me es desconocida. que susurra entre matas y arboleda. y qué bendito. si no? Ante la infelicidad. el hombre se vuelve melancólico. con tu osadía acostumbrada. No todos los deseos se conforman: yo querría tener otros dos ojos. agitándote al viento. sin saber nada. eres feliz. entonces tendría la cabeza cerca de la nieve. ¡qué bueno es. la existencia no necesita ninguna justificación.hombres atormentados y las cosas desagradables! ¡Es tan difícil allí. Querría ser un gigante. la nieve se derretiría y danzarían mil cascadas. lluvia templada. Pero aquí no hay ningún problema. Entonces viajaría por los océanos. Se descubre que el mundo es hermoso y la vida es corta. encontrar una justificación de la existencia! ¿Cómo vivir. pensar se convierte en un juego. pestañearía mirando el cielo. entre las cabras y los dedos de los pies chapotearían en alta mar. Lluvia Lluvia veraniega.

En sus copas susurra el mundo. Vivo. no sé nada de los miles de retoños que todos los años provienen de mí. sólo sintiendo! ÁRBOLES Los árboles han sido siempre para mí los predicadores más eficaces.sólo respirando. Y vivo de esta confianza. La patria no está aquí ni allí. sus raíces descansan en lo infinito. predican. Nada hay más ejemplar y más santo que un árbol hermoso y fuerte. un pensamiento. Confío en que Dios está en mí. en la clara circunferencia de su cepa y monumento puede leerse toda su historia: en los cercos y deformaciones están descritos con fidelidad todo el sufrimiento. sino como hombres grandes en su soledad. Un árbol dice: mi fuerza es la confianza. los años flacos y los años frondosos. Cuando estamos tristes y apenas podemos soportar la vida. un árbol puede hablarnos así: ¡Estáte quieto! ¡Estáte quieto! ¡Contémplame! La vida nos es fácil. Estás triste porque tu camino te aparta de la madre y de la patria. toda la lucha. ejemplares e indestructibles. representarse a sí mismos. Mi misión es dar forma y presentar lo eterno en mis marcas singulares. en bosques y florestas. Es única la tentativa y la creación que ha osado en mí la Madre eterna. como Beethoven y Nietzche. Los respeto cuando viven entre pueblos y familias. que reside en ellos. la vida no es difícil. Un árbol dice: en mí se oculta un núcleo. que en lo alto de las montañas y en peligro constante crecen los troncos más fuertes. el secreto de mi semilla. único el juego más insignificante de las hojas de mi copa y la más pequeña cicatriz de mi 135 corteza. la ley primitiva de la vida. desarrollar su propia forma. Confío en que mi tarea es sagrada. El ansia de vagabundear me acelera el corazón cuando oigo al atardecer el susurro . toda la dicha y prosperidad. No como ermitaños. Estos son pensamientos infantiles. única es mi forma y únicas las vetas de mi piel. quien sabe escucharles. Deja que Dios hable dentro de ti y en seguida enmudecerán. una chispa. hasta el fin. soy vida de la vida eterna. aprende la verdad. o en ninguna parte. Pero cada paso y cada día te acerca más a la madre. No sé nada de mis padres. no tengo otra preocupación. Cuando se ha talado un árbol y éste muestra al mundo su herida mortal. Y todavía los respeto más cuando están aislados. No predican doctrinas y recetas. Son los solitarios. todas las enfermedades. Quien sabe hablar con ellos. La patria está en tu interior. que se han aislado a causa de alguna debilidad. Y cualquier campesino joven sabe que la madera más dura y noble tiene los cercos más estrechos. indiferentes al detalle. los ataques superados y las tormentas sobrevividas. pero no se pierden en él. Los árboles son santuarios. sino que persiguen con toda la fuerza de su existencia una sola cosa: cumplir su propia ley.

todos nos parece podrido y negado. No es. del recuerdo de la madre. en los alrededores de mi pensión. de nuevas parábolas de la vida. no. ya no desea ser un árbol. se mecen y tiñen en oleadas felices. prolijos y serenos. Pero aquí en mis ojos vive e influye un orden de cosas muy diferente: el púrpura reina y el violeta fluye. Reina el espíritu que todo lo cura. gris y temeroso. Esto es la felicidad. gualda y rojo unidos. Esto es la patria. las alambradas delimitan el prado. en mil mundos fundidos. resuena el verde de una fresca fuente. y . Son más sabios que nosotros. No desea ser más que lo que es. La humedad baja y sube continuamente en el aire pegajoso. Pero hoy. como parece. necesidad y codicia son nuestro castigo. rapidez y apresuramiento infantil de nuestros pensamientos adquieren una alegría sin precedentes. cuando tenemos miedo de nuestros propios pensamientos infantiles. Conduce al hogar. Gualda con gualda. color y luz. Es nostalgia de la patria. Yo paseo por la playa. así como una vida más larga que la nuestra. frescos azules de rojos matices. una huida del sufrimiento. las nubes se descargan sin cesar. y yo entono su canción inocente. cada tumba es una madre. mientras no les escuchamos. Los árboles tienen pensamientos dilatados. cada paso es una muerte. El tiempo es lluvioso. TIEMPO LLUVIOSO Quiere empezar a llover. Quien ha aprendido a escuchar a los árboles. que es un tiempo refrescante y sereno. se aprende también la esencia y el sentido de esta necesidad del caminante. el viento lánguido flota sobre el lago. Esto susurra el árbol al atardecer. cada paso es un nacimiento.de los árboles. Todos los camino conducen al hogar. Si se escucha durante largo rato y con la quietud suficiente. el mundo se reparte con nueva cordura y en el corazón hay un gozo fulgente. Pero cuando aprendemos a escuchar a los árboles. 136 Gozos del pintor El campo cuesta dinero y nos da trigo. la brevedad.

Si quieres embriaguez. lo conseguiremos. de los cuentos. aburrido. podré conciliar el sueño. del destino de los colegiales. el tedio. El temor. el mundo. 137 En lugar de esto. has fingido ser el armonioso y sabio. no menos nervioso y destemplado. No se puede ser vagabundo y artista y al mismo tiempo un burgués sano y cuerdo. No es el vino que bebí ayer. volver a comer. sobre . la melancolía. Nada produce alegría o calor. tampoco eres un griego. qué simiesco y fanfarrón es el hombre. o demasiado poco. el miedo de las pesadillas infantiles. un viento fresco y húmedo sopla entre los árboles mojados. Fumo cigarros Brissago. Un demonio ha escupido en la sopa. ¡Déjala rugir! ¡Déjate llevar! ¡Cuánto has mentido! ¡Cuántos miles de veces. incluso en tus libros y poesías. el oro y el barro. Todas las cuerdas están desafinadas. buenos y largos. Esta noche me haré asar pescado y beberé mucho vino tinto del país. el acoso de lo inalterable. sobre todo el artista. falseados. sombrío. ¡acepta también la suciedad y el hastío! Todo 138 está dentro de ti. El ánimo es endiablado. Nada es como debe ser. mis ideas. Todos los colores. Devolveremos al mundo un poco de brillo y encontraremos la vida más soportable. plomizos. ni tampoco el tiempo lluvioso. Ha vuelto el temor. no te aflijas por nada. no eres armónico y dueño de ti mismo. Todo es triste. un cielo desconfiado y sombrío deja caer. baño en el lago y tal vez nadar a la luz de la luna. paseo por la playa. Dios sabe a qué se debe. nervioso y destemplado. ¡Qué insulso es el mundo! ¡Qué horrible tener que levantarse mañana. Sé por qué es así. o tal vez soñé cosas inquietantes. La velada pasará. y acerco el vaso de vino al fuego hasta que lanza destellos de sangre. mientras las entrañas temblaban! ¡Dios mío. Quizá bebí demasiado vino anoche. Nada suena bien. ¡Acéptalo todo. sin brillo. el aire. que centellean como peces muertos. Tenía planes mucho más bonitos para esta tarde: cena y alojamiento en la taberna de pescadores. Sobre el agua poco profunda de la playa caen gotas de lluvia. En el cielo reina la indecisión y el malhumor. ni que haya dormido en una mala cama. el iluminado! ¡Lo mismo han fingido ser los héroes al atacar en la guerra. no intentes rehuir nada! No eres un burgués. Han aparecido unos demonios y han desafinado una por una todas las cuerdas de mi ser.siempre llegan otras nuevas. ¡acepta también la resaca! Si quieres sol y bellas fantasías. taciturnas. En la taberna encendemos el fuego en la chimenea para no oír ni ver esta lluvia lánguida y antipática. eres un pájaro en plena tormenta. y yo. Al final. la risa infantil y la angustia moral. mañana todo será distinto. vago por el paisaje insólito. el feliz. volver a vivir! ¿Por qué hemos de vivir? ¿Por qué es el hombre tan tímido y bonachón? ¿Por qué no yacemos desde hace tiempo en el mar? Ni siquiera ha crecido la hierba. lánguido y desagradable. una llovizna caprichosa. el deleite y la pena.

pensaré en mi madre y trataré de exprimir algunas gotas de dulzura de mi temor y mi tristeza. ¡Oh. que no era sencillo ni inofensivo. puedo rezar en tu interior tan bien como en el encinar o el valle. No sabía que ser piadoso significa alegría y salud. por selvas de necedades. Todos estos esfuerzos van dirigidos a dioses que habitan fuera de nosotros. debe haber sido construida por hombres buenos y delicados y. Quien se niega a sí mismo. el niño. Sin embargo. En mi caso pasó por muchos errores y sufrimientos. y aun así amaré la vida. hasta que la desesperación se fatigue. querida e íntima capilla de esta región! Llevas los signos e inscripciones de un Dios que no es el mío. 139 Se me ha dicho a menudo que hoy día ya no quedan hombres piadosos. cuando tenía veinte años. escucharé el viento y la lluvia. ni con mortificación y sacrificios. Una y otra vez tendré que pagar con estos días mi vida hermosa y amada. por arrogantes tonterías. El Dios en quien debemos creer está en nuestro interior. no puede aceptar a Dios. inofensiva. el miedo. el salvaje. además. El principio es confianza en sí mismo. Hasta que pase todo. culpa y escrúpulos de conciencia. Yo mismo lo soy. Es lo mismo que decir que ya no hay música ni cielos azules. Una y otra vez volverán estos días y noches. La fe no se alcanza con cálculos. lucharé contra los latidos del corazón. desearé la muerte. Y aun así viviré. . El camino de la piedad puede ser diferente para cada uno. así es hoy y así seguirá siendo. Después me acostaré en una mala cama adosada a una pared delgada. A mí. Creo que hay mucha gente piadosa. imploraré a Dios.todo el poeta. muy piadosos. Floreces entre el verdor. sobre todo yo! Me haré asar unos pescados y beberé el Nostrano en un vaso de cristal grueso. sana. hasta que consiga algo parecido al sueño y al consuelo. el hastío. la desesperación. La piedad no es otra cosa que confianza. por muchos tormentos interiores. temeré a la muerte. Pero no lo he sido siempre. hasta que llegue el fin. con su pequeño sobradillo. ¡Qué sombrías y maliciosas son las nubes colgadas de las montañas! ¡Qué falso y plomizo es el reflejo de la tenue luz en el lago! ¡Qué tonto y desconsolado es todo cuanto me viene a la mente! CAPILLA La capilla rosada. la confianza tuvo que llegarme después de muchos rodeos. Tus fieles rezan oraciones cuyas palabras no conozco. Era asceta y me hundí muchos clavos en la carne. Así era entonces. y consumiré largos cigarros y escupiré al fuego de la chimenea. Tiene confianza la persona sencilla. Era librepensador y sabía que la piedad es una enfermedad del alma.

cómo nos embriagas! 141 Lo que hoy aún florece. En los cuadros de los buenos pintores. una gota de rocío. la piedad de los pródigos. Los de la fe antigua no quieren ser compañeros nuestros. Quien verdaderamente reza. ha de recorrer un largo camino hasta llegar a esta oración. cómo nos sacías. no suplica. y una única virtud: la confianza. Me siento en el pretil. como las canciones de primavera de la juventud. Pero los caminos de espinas no han sido inútiles. y una mariposa azul se detiene en él. . es confirmación. pronto se marchita. una virtud del hombre primitivo. es la pintura más hermosa del mundo. el tormento. los animales. El pródigo es diferente del que siempre ha permanecido en el hogar. aquí y allí. es solitaria. Caducidad Del árbol de mi vida se desprende hoja tras hoja. tal como cantan los niños. y las corrientes del mundo pasan muy lejos de nuestras islas. ¡Oh. blanca o rosada. Envidio a estas capillas por sus fieles. un tren. La oración es confianza. tréboles. Así rezaron los santos ermitaños que están pintados entre sus oasis y corzos en el cementerio de Pisa. ranúnculos. rezan cada árbol y cada montaña. 140 Quien procede de una devota familia protestante. Ama con más efusión y está más libre de justicia e ilusiones.amarilla. Hacia el final del camino descubre con asombro lo fácil. Conoce los infiernos de la conciencia. En tu interior todas las oraciones son santas y están permitidas. La justicia es la virtud del que se ha quedado en casa. fina y suavemente. infantil y natural que es la bienaventuranza que ha buscado por senderos tan espinosos. la desesperación de toda índole. conoce la punzada mortal de la división de sí mismo. primaveras. La oración es tan santa y tan redentora como el canto. mundo de delirios. Sólo conocemos una felicidad: el amor. sólo enumera sus circunstancias y necesidades. y tarareo un cántico piadoso en la quietud de la mañana. cien niños ponen coronas en sus puertas y les ofrecen sus velas. bajo el sobradillo. Cien fieles les exponen sus sufrimientos. por sus comunidades. En el valle lejano silba. Mi sombrero está sobre el muro de color pardo. nuestra fe. ha sentido la escisión. Nuestra generación no puede hacer uso de ella. En cambio. Arranco flores de la pradera contigua. cómo nos sacías y fatigas. y las deposito ante el altar de la capilla. Así rezan también los árboles. pronto sonará el viento sobre mi tumba parda. canta su sufrimiento y gratitud. una virtud antigua. En los arbustos aún centellea.

No se me ocurren muchas. Las canciones rebosan dulce melancolía. Quien quiere vagar por el ex-tranjero y Fiel y amado laúd son las más hermosas. la llama roja tiene un aspecto singular al sol del mediodía. todo muere gustoso. coge una nuez y un trozo de chocolate. mañana compraré más. Voy hacia allí. pero la melancolía es sólo una nube de verano. Aquí falta música y ambiente festivo. detrás de ella hay sol y confianza. Quiero ver sus ojos de nuevo. para asarlas al fuego! Después del almuerzo extiendo la chaqueta sobre la hierba. sobre todas las cosas danza una exuberancia de aire. Tarareo las canciones según las melodías de Hugo Wolf y Othmar Schoeck. Si mi madre aún viviera. pongo papel debajo y le prendo fuego. convertirla en mi camarada y sentarme a su lado. El humo delgado asciende alegre y ligero. Hoy mi lugar está bajo el árbol a orillas del lago. Recuerdo unas canciones de Eichendorff que me sé de memoria. recojo un buen montón de leña. En esto supera a Mörike y Lenau. pensaría en ella y trataría de decirle y confesarle todo aquello que debiera saber de mí. ha llevado la . He escrito una carta que no remito. En lugar de esto. Sólo permanece la Madre eterna de quien procedemos. descanso en ella la cabeza y contemplo cómo sube a las 142 alturas mi pequeño humo sacrificial. Me acomete el deseo de encender una pequeña hoguera. que me mira. HORA DE ALMORZAR El cielo vuelve a reír. se sienta junto a mí sobre la hierba y me habla de sus cabras y de su hermano mayor con la dignidad y la seriedad de los niños. y he visto muchas ramas secas en el suelo. todo muere. El salchichón es bueno. mira después mi hoguera. ¡Ojalá tuviera un par de castañas. sus dedos escriben juguetones nuestro nombre en el aire efímero. en algunas me salto versos.sobre el niño pequeño se inclina la madre. nueces y chocolate. Cerca hay un bosquecillo de abedules. El país lejano y extraño vuelve a pertenecerme. Ahora saco el almuerzo de mi mochila: pan. Así es Eichendorff. ¡Qué bufones somos los viejos! Entonces tiene que volver a casa. su mirada es mi estrella. todo lo demás puede dispersarse. lo extraño se ha convertido en patria. se me acerca una niña de diez años y cabellera negra. salchichón. he dibujado una cabaña con ganado y algunas nubes.

ARBOL Y MONTAÑA Erase una vez un lago. Se llama Annunziata. ¡Ven. querida hermana Muerte. . toda fuego. El fuego se ha apagado. Hoy quiero caminar todavía un largo trecho. Carece de dolor. contento. El sol se ha movido imperceptiblemente. Un sueño cayó del árbol amarillento y le envolvió. y me adentro en el día azul y silencioso. Un caminante se hallaba sentado a los pies del árbol. un árbol de primavera. y los canto de rodillas: Pronto. y se va con sus zuecos y sus medias de lana roja. permaneces como una estrella fría sobre mi triste suerte. Mientras guardo las cosas y cierro mi fardo.y también yo descansaré. Extraña y remota pareces todavía. paso junto al arroyo de un molino. llegará el tiempo sereno. Por encima del lago azul y del cielo azul se elevaba. se me ocurren otros versos de Eichendorff. ese día. Esta melancolía no es más que la música dulce de la caducidad. soy tuyo. verde y amarillo. amada mía! LAGO. y al final habrá el tormento y la cadena romperás. y encima de mí susurrará la hermosa soledad del bosque y tampoco aquí me conocerá nadie. Saluda. Me pongo en marcha con ella y trepo. Estaba cansado y había cerrado los ojos. Siento por primera vez que en estos amados versos la melancolía es también la sombra de una nube. un gru 143 po de castaños y una rueda dormida. Al otro lado el cielo descansaba serenamente sobre la bóveda de las montañas. Pétalos amarillos caían sobre sus hombros. formal y seria. el lago se queda muy abajo. estoy aquí. qué pronto. Pero un día te acercarás a mí. no me olvidarás. tómame. sin la cual lo bello no nos emociona. por el sendero de la montaña. El caminante a la muerte También por mí vendrás en su momento.comida a su padre. ah.

El niño voló hacia él. flotando alegre y ligero. volando feliz por el espacio azul. y todas las aves y animales y peces del mundo estaban allí. abstraído. canta la luz millares de poemas. y con las tenues corrientes de la sangre del corazón. Vio volar una mariposa. Allí estaba Dios con su manto marrón. Entonces la mariposa voló 144 alto sobre el agua clara. era como el aire y el vaivén de las olas. Corrió detrás de ella. como suena una campánula al viento de primavera y como una langosta hace música entre la hierba. y uno de los ángeles se parecía a la madre del niño y sostenía una regadera inclinada sobre un macizo de tulipanes. y que más allá pasaba el tren de Milán. Arrancó un tulipán y se lo puso en los cabellos. Cantó de modo infantil y divino. y abrazó a su madre. lenta y suavemente. o durante un año. y Dios se apoyaba en ella con su manto marrón y cantaba. que se mezclaba y sonaba al unísono con las tenues corrientes de energía del árbol. todavía cantando. pero el caminante. Entonces también él empezó a cantar. Oyó el susurro de las finas hojas del árbol y oyó la vida sutil y silenciosa que recorría el árbol de abajo arriba en corrientes doradas. se dejaba interrogar y se iba cuando le dejaban. Le rodeaban los ángeles. amarilla y delicada. El caminante se despertó y pensó en los ángeles. poco a poco dejó de percibir el tono. La montaña le contemplaba. cantó a la mariposa y a su madre. y cualquiera de ellos a quien llamara por su nombre volaba hasta la mano del niño y le obedecía. a la canción que fluía en su sangre. Corrió por los prados. cruzó el arroyo. cruzó el lago. 145 Cuando reanudó la marcha y se adentró corriendo. era sólo un murmullo y un zumbido de abejas. en la otra orilla del lago. Cantó durante una hora. El sol brillaba sobre sus alas. Su canción carecía de arte. . y allí estaba Dios. se dejaba acariciar. Magia de los colores Aliento divino en todos los temas. fue recordando poco a poco su camino. que oía cantar a su madre en el jardín de detrás de la casa. y que hoy era martes. cantó al tulipán y al lago. su meta y su propio nombre. La canción contestaba al Dios que cantaba en la lejanía.El caminante se empequeñeció y se convirtió en un niño. y el niño echó a volar detrás de ella. a la corriente que cantaba en el árbol. cantando encima de una nube. Su canción se oía a través de la extensión transparente del lago. Arrancó un tulipán rojo y se lo puso a su madre en el pecho. cantó a su sangre y a la sangre del árbol. de un amarillo alegre contra el azul del cielo. Era una canción sencilla. El caminante se frotó los ojos y volvió a cerrarlos. se convirtió en otro ángel. El caminante cantó durante mucho rato. para que pudieran beber. y con las corrientes tenues y doradas que fluían del sueño y recorrían su cuerpo. Ángeles y mariposas volaban. debajo otro cielo. en la cálida región. arriba cielo. Voló tras la mariposa amarilla y voló sobre el lago y sobre las altas montañas. En un lugar muy lejano todavía se oía un canto.

del mismo modo que las estaciones y las mareas se suceden a intervalos fijos. y cubre lentamente mi cielo de grandes nubarrones. y que tanto temo. contemplo el cielo del atardecer. ni quiero saber. como la sombra de una nube. o cualquier otro número. La música da dolor de cabeza. morir es mejor que vivir. Por allí arriba deben soplar vientos que aquí no se notan. El hecho de que los profesores alemanes se rían de ella. La alegría suena a falsa. con una sensación de miedo. Pero la ira. Se siente ira. Tendido. desafinada. probablemente con pesadillas nocturnas. Empieza con inquietud en el corazón. casas. Verse obligado a hablar con la gente durante estas horas es un tormento y acaba inevitablemente en escenas. colores y tonos que antes me gustaban se vuelven dudosos y adquieren un aspecto falso. Proyecta una sombra sobre el mundo. si el número 23 y el 27. la impaciencia. dice mucho en su favor.Dios se hace mundo de cromático velo. llega asimismo con cierta regularidad. Existe un tal profesor Fliess que ha calculado ciertas sucesiones numéricas para señalar el retorno periódico de los fenómenos vitales. la música. que desde hace horas va cubriéndose lentamente de unas nubecillas estáticas y desordenadas. Del mismo modo que la evaporación y la caída de la lluvia sobre la tierra sigue un determinado ritmo. en la pena o la dicha que sintamos. No sé. El blanco al negro. Todas las cartas parecen destempladas y contienen dardos ocultos. dolor y queja contra todo. ignoro con qué intervalos. surge al arco iris siempre repetido. Lo único que sé es: de vez en cuando. 146 también en nuestro interior todo se desarrolla de acuerdo con las leyes y el ritmo. Así por nuestras almas se pasea. la luz de Dios. del caótico ardor. Soy yo quien introduce en el mundo la fealdad y el tono falso. no he llevado nunca un diario cotidiano. Esta melancolía llega de vez en cuando como un ataque. Estas son las horas a causa de las cuales no se poseen armas de fuego. y eternamente. y es cuando más falta hacen. Personas. en mi alma se levanta la ola oscura. La oleada oscura que hay en mi vida. que crea. pero seguramente la cábala también es una ciencia. y que tejen los celajes de las nubes como si fueran hilos. CIELO NUBLADO Entre las peñas crecen hierbas enanas. y que nosotros como sol ensalzamos. Soy yo quien merece el odio. contra Dios. que decide. tienen algo que ver con ello. . contra el tiempo. lo cálido al frescor se siente siempre de nuevo atraído. sin causas exteriores. y todos se vuelven contra mí. Suena a cábala. Desconozco los datos y las cifras. La melancolía impera. contra el papel del libro que se está leyendo y contra la tela del traje que se lleva puesto. contra las personas. la queja y el odio no se refieren a las cosas. contra los animales.

me resulta dudoso que haya sido alguna vez capaz de ver. gratitud sin deprecio de mí mismo. en el cuarto orientado hacia el sur. creo que he progresado. y. Lo que jamás deseo. Lo superaré otras veces. la piedad. . el vagabundeo. a cambio. Lo he superado. Con lentitud. el cielo vuelve a ser hermoso. que los colores tienen más dulzura. En el cuarto que da a Oriente. Existen buenos remedios contra la melancolía: el canto. la poesía. cuajado de hebras. un término medio soportable. prefiero una exageración de las curvas. la aldea. en anteriores épocas de viaje. estremecida. y ahora juego nuevamente con la vieja y tan conocida melodía. es un estado intermedio entre lo bueno y lo malo. sumisión sin amargura. la música. Sé que ahora puedo esperar una temporada de calma. quietud alrededor. y. Vuelvo a arrancar una flor. Sé que el mundo es hermoso. Muchas veces se me antoja que los platillos de la balanza se han desequilibrado. ciertas oscilaciones de fragancia y humedad. algo más abajo. ciertos cambios del aire y de las nubes. la vida vuelve a ser bella. ciertos matices de colores. por así decirlo. que a veces es infinitamente más hermoso para mí que para nadie. y dudo de que todo cuanto he 148 creído percibir no haya sido tan sólo la imagen. una casita en un jardín verde. las líneas vitales vuelven a subir. se refleja en mi alma o viceversa. provisto de mi viejo y nervioso sentido de poeta y vagabundo. y ya la primera vez mi afición de caminante se acordó. el vino.Hoy descanso de un día semejante. inmóvil en su movimiento. ¡Muchas veces es algo tan incierto! Hay días en que estoy convencido de que ningún habitante de la tierra puede observar con tanta exactitud y fidelidad como yo. CASA ROJA ¡Casa roja. el vagabundeo vuelve a tener sentido. de su polo opuesto. el malhumor se va extinguiendo. tener una patria. ni siquiera en los momentos peores. oler y oír. como el ermitaño de su breviario. mi mesa. nuevamente. proyectada hacia fuera. prefiero un tormento todavía peor. En estos días del retorno siento algo parecido a la convalecencia: cansancio sin ningún dolor. No. y también allí colgaría mi pequeña y antigua Madonna que un día compré en Brescia. desde cuyo pequeño jardín y viñedo me llega el perfume de todo el sur de los Alpes! Muchas veces he pasado por delante de ti. ¡un poco más de brillo para los momentos bienaventurados! Gradualmente. Vuelvo a jugar con el bastón. A veces. que las horas buenas han aumentado y las malas. quizá con frecuencia. Vuelvo a tatarear el verso de una canción. como hoy. la luz flota con más delicadeza. Y luego. disminuido. mi propia cama. que mis horas dulces son demasiado escasas y poco buenas para compensarme de las malas. Todavía vivo. mi cama. si no hago más que reflejar en este cielo la imagen de mi interior. Me resultaría totalmente imposible decir si este cielo nublado. de mi propia vida interior. por el contrario. el aire fluye con 147 más facilidad. De estos remedios vivo. Y sé que debo pagarlo con los días en que la vida es insoportable.

He respetado con convicción la vida como sustancia. por lo que ya no tendré necesidad de realizarlas. Todas las personas se sienten impulsadas a ello. La poesía me resultó sospechosa. Y cada cumplimiento se convirtió en una saciedad. y entonces ya no habrá flechazos con jardines y casitas rojas. que he podido realizarlo! Muchos de mis deseos se han cumplido en mi vida.Como transcurre el día entre Oriente y Occidente. Tal vez un día habré llegado tan lejos que los viajes y la lejanía formarán parte de mi alma. entre muchas hileras de polos y polos opuestos. Mi misión es flotar entre muchas alternativas tensas y estar dispuesto cuando el milagro corre hacia mí. Quería ser poeta y he sido poeta. los enamorados cruzan lentamente el campo. O tal vez llegaré al punto en que la patria estará dentro de mí. Urgencia de soledad y vida monacal aquí. Ninguna meta alcanzada era una meta. he medido las paredes y el tejado. se encuentra el nirvana. nostalgia de peregrinar allí. y sus imágenes estarán en mi interior. he trazado sendas en el jardín y he colgado mis propios cuadros en las paredes. Pero no es asunto mío hacerme diferente de lo que soy. ¡Casa roja entre el verdor! Ya te he tenido una vez. y lo he hecho. temblorosa. La casa se me antojó estrecha. y he llegado a no poder reconocerla y amarla más que como función. Quería tener mujer e hijos y los he tenido. Es asunto del milagro. ¡ansia de amor y solidaridad allí! He coleccionado libros y grabados y los he regalado a alguien. Mi misión es estar insatisfecho y sufrir desasosiego. ¡feliz yo. . Quería tener una casa y me construí una. sólo consigue alejarse de él. Pero mi vida carece de centro. quien quiere 149 atraerlo y ayudarlo. no puedo pretenderte de nuevo. Nostalgia del hogar aquí. He cultivado la voluptuosidad y el vicio. así transcurre mi vida entre el impulso de viajar y el deseo de la patria. Pero todavía quedan por quemar muchas amadas estrellas de la nostalgia. cada descanso engendró nuevas nostalgias. Atardecer Al atardecer. muchas realizaciones me decepcionarán. Quien busca el milagro. La saciedad era algo que yo no podía soportar. cada camino era un rodeo. Recorreré todavía muchos atajos. y del centro partirían todas las fuerzas. ¡Llevar a la patria dentro de sí! ¡Qué diferente sería entonces la vida! Tendría un centro. Todo acabará mostrándome su sentido. Quería hablar e influir sobre las personas. y flota. he construido una casa. Ya he tenido patria una vez. y los he abandonado para practicar el ascetismo y la mortificación. Allí donde terminan los contrastes.

parejas. siento que viajo con ellas: adónde. siento molestias de riñón. alabo a Dios y a mí mismo. estrellas y luna giran. los niños. jugando. ¿no he de hacerlo yo. tienen sentido profundo. entono canciones populares. de los que soy esclavo. con penas pasadas. 150 cumpliendo el deber que tiene. e.. ciudadanos. intuyendo su sentido. los negociantes cuentan dinero. no lo sé. y por ello salgo.las mujeres sueltan sus cabellos. una poesía. me paseo. urdo. 151 . los ciudadanos leen con angustia las últimas noticias impresas. digo que sí al corazón (no puedo por la mañana).. duermen tranquilos y saciados. con los puños cerrados. Cada uno hace lo que debe. sonrió y aún bebo más. acaso? ¡Claro! Al atardecer. bailo para mis adentros.. mis actos. no pueden sustraerse al mundo. niños. bebo vino y me imagino que tal vez soy un pachá.

....................... 118 Paseo al atardecer (poema) ............................................. 141 Casa roja ............................... 143 Atardecer .......................................... 129 Árboles ................................. 120 Extravío (poema) .............................................................................................................................. 136 El caminante a la muerte (poema) ........................................................................................................................ 145 152 HERMANN HESSE ...................................... 117 Paso de montaña ....... 138 Lago..............................................INDICE EL CAMINANTE Casa de labor ............................................................................................................................ 123 Espléndido mundo (poema) .. 125 La granja ......................................................................................................................................................... 131 Tiempo lluvioso ................... 140 Cielo nublado ...... 129 Gozos del pintor (poema) ................................................................................................... 115 Cementerio rural (poema) ............................ 127 Lluvia (poema) .. 132 Capilla ................................................. árbol y montaña ........................................................................................ 134 Caducidad (poema) ............................................. 139 Magia de colores (poema) ...................................................................................................................................................... 136 Hora de almorzar ............................................................................................................................................................................................................................................................................................ 124 La rectoría ....... 119 Aldea ....... 122 El puente ......................