Las Puertas del Silencio

Dom Etienne Chenevière

Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière Prólogo A ti solamente. al que llena. las obsesiones. Una vez hecho esto. o mejor. como lo querubines. que lo has elegido a Él como al Único. a ti solamente. y tú no ser para Él más que luz y caridad? Acepta entonces olvidar al mundo. como los serafines. abrasado por su amor. que te arroje en el silencio en el que habita. evitarás estas cuatro cosas que son los mayores obstáculos del silencio interior. ser iluminado por su luz. y donde se manifiesta. alma bienaventurada. y que hacen imposible la contemplación habitual: - el ruido interior. Si estás dudando en perder tu vida en Él y por Él. al universo y a ti mismo. Si te tienta el abismo. suplica al Señor que te envuelva de soledad. la preocupación de ti mismo. las discusiones interiores. Lo que sigue no te dará ninguna luz. a la que el Señor lleva al desierto para hablarle de corazón a corazón. dentro de una obediencia exacta y una caridad perfecta. Y tú esfuérzate en vivir así: En cuanto sea posible. ya habrás franqueado las PUERTAS DE ORO DEL SILENCIO! 2 . no pases adelante. que te ha elegido como hostia de alabanza para siempre: ¿Quieres arder ante su faz adorable como un cirio purísimo? ¿Quieres.

por su amor. Mira. parientes y amigos. de añoranzas o de inquietud. tapando la dulce voz de Dios. Te basta estar delante de Dios como pecador que ha recibido el beneficio de su infinita misericordia. Reserva para Él un corazón filialmente contrito. te demoran. Deja que se esfumen y se desvanezcan estos recuerdos vanos. El ruido la invadió. No evoques.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière Apagar el ruido interior Dios creó tu alma silenciosa. "Haced todo lo que Él os diga". apartan tu espíritu de Dios. poco a poco. 3 . y a ésta la obtendremos en proporción a nuestra intimidad con Dios. Confía a Dios todos aquellos que tú quieres allí. en sus repercusiones eternas. te has refugiado en sus brazos? Todos los pensamiento e imaginaciones que tú les consagras no les sirven a ellos de nada. y te vuelven anémico para desear lo eterno. Tu imaginación no debe jamás fríamente traspasar la clausura. en un silencio inviolable. Él no colecciona "nadas". a Jesucristo. no hacia atrás sino hacia adelante. Fue más tarde que. Mira a María en Caná: no se mueve de su lugar. como san Pablo. No evoques. tu confianza en la Providencia y tu fe en la bondad de Dios. Él la llenó de sí mismo. pacífico y tierno: eso es la compunción. de nada más que Él. pero en cambio. Saborear en el espíritu placeres humanos de antaño es sensualidad y búsqueda de sí mismo. te atan a lo que debe perecer. En el bautismo. 1. Haz callar el ruido de los recuerdos. ni de lo que has dejado en el mundo. el mundo fue entrando. ¿No son acaso también hijos e hijas queridos de Dios?. ¡Vuelve al silencio bautismal. Tú paraliza su acción. No hay más que una felicidad que vale: Dios! Las felicidades temporales no valen más que por el amor que las engendró. La generosidad del amor presente repara el pasado. no reavives ningún recuerdo malo. Sólo la gracia ayuda eficazmente a los que amamos. la curiosidad y las preocupaciones. Es preferir una nube o un sueño a la alegría substancial presente y desconocida. y a menudo te turban el corazón. Después la algarabía se amplifica. ni de lo que has hecho. Los recuerdos del pasado mantenidos voluntariamente son fuente de vanidad. El mal es "nada". ¿para qué acordarse de él? Piensa solamente en la gracia que te ha salvado. Olvida los datos concretos. hermano! El ruido tiene tres causas: los recuerdos. ni de lo que has sido. Dios ha destruido todo. no reavives ningún recuerdo profano. Te distraen. ¿los va acaso a olvidar porque tú. La caridad que nos vivifica es la única causa de nuestras alegrías. El mal detestado está perdonado.

y el adiós desgarró los corazones e hizo llorar los ojos. Y si no las miras ¿para qué conservarlas? Son un obstáculo. adorar. Jesús dejó a su madre para salvarnos. Si miras estas cosas. Conocer. ¿Porqué alimentar esta tentación continua de volver atrás? Alégrate de toda atadura desatada o cortada. Deja lo demás a los profanos. ten la delicadeza de olvidar. No hay nada más opuesto a la virginidad del alma que la curiosidad. nuestro espíritu limitado. Reprime la curiosidad. Cuanto más virgen sea tu espíritu de imágenes de hombres. nuestros placeres mezquinos. No tienes nada que recibir del mundo.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière No conserves ningún recuerdo material. De hecho.. Entierra tu ternura para con los tuyos en el corazón de Dios. es la totalidad de la vida. Tira por la borda lo accesorio... y nosotros somos tan imperfectos! Tu memoria es un terrible acumulador que almacena caudales de distracciones futuras. como podrían ser fotografías. fue separándose de ella que se unió a ella más estrechamente. Ámalos en Él. de "aquello" o de "aquellos" con quienes no deberías más soñar. si es que todavía no estropeas la estima que las almas de buena voluntad le tienen a la vida religiosa. prosternándose delante del trono de Dios: "¡Alabanza. No te informes de nada por el simple gusto de "saber". 4 . y no consientas en volver a reanudar ninguna. ay! le das a él tan poco.. solitarios y silenciosos. Todo acomodo impedirá que Dios se dé. lo único necesario. Excluye toda búsqueda de una ciencia que no tenga a Dios por fin. gloria. Todo esto daña el silencio del corazón y su libertad. alabar a Dios: para nosotros. flores. El fin de nuestra vida contemplativa y las necesidades de nuestra existencia terrestre delimitan aquello que nos es necesario saber. ellas reavivan los sentimientos e impresiones de otros tiempos. amar. refrescan en ti la imagen de un mundo que cuesta tanto apagar! Reduce en cuanto te lo permita la obediencia y la verdadera caridad (entendida en el espíritu mismo de la tradición monástica) las relaciones orales y epistolares con el exterior. cuyo único oficio es cantar. Si el deber lo impone. "reliquias" de seres queridos: no guardes nada. Y a menudo. Eso no lleva a Dios. Tú eres como los ángeles del Apocalipsis. Huye todo lo que puedas de los contactos vivos con los testigos del pasado: las visitas. Es infinitamente más profundo y más eficaz. Tu fidelidad a tu vocación contemplativa se lo obtendrá. ¡Era tan agradable el hogar de Nazareth!. más resplandecerá en ti la luz del rostro de Dios. Desea para tus amigos el amor de Dios: es el único y verdadero bien. La más pequeña mancha es visible en un traje inmaculado. el locutorio. Vuélvete habitualmente ajeno al mundo. cartas. No reanudes ninguna relación ya cortada. las cartas. Nuestra peregrinación es corta. concreto. 2. Acuérdate.

sin embargo. en la penumbra de una capilla desierta. quizás la más perniciosa. ora por él sin volverte a él. Santo. Tu ocupación no consiste en darles una mano en sus ocupaciones. y por fin. no será ningún incentivo nuevo para tu oración ni para la generosidad de tu sacrificio. El amor de Dios (que comprende el del prójimo) es más poderoso que todo para arrastrar en pos de Jesús a ti y al mundo contigo. cuando esto es oportuno. todos los corazones del mundo. Mira el mundo en Dios. toda la tierra está llena de su gloria". o para hacer un bien. desde ningún punto de vista. y que ha derramado sobre ellos el fruto de los méritos de los santos. libres y silenciosos. acción de gracias. En tu amor por Dios y la pasión de su gloria están incluidas las tres primeras peticiones del "Pater". no en libros sabios. ¡Oh si pudieras ser como la cera virgen. Hermano de los serafines de Isaías que exclamaban el uno al otro: "Santo. luminosa y pura. no leas los diarios o las revistas profanas.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière sabiduría. por deber. reflexiones. Si puedes. Fija los ojos sobre lo eterno o sobre lo que es auténticamente reflejo de su belleza: la naturaleza y las almas en las que Él se mira. sin comprometerte. la curiosidad intelectual. sean a nuestro Dios por los siglos!". el conocimiento detallado de las necesidades concretas de los hombres. Santo es Yavéh de los ejércitos. ¿Qué hacen? Poco te importa. Pocas almas son capaces de comprender esto. despierta imágenes. que Él tiene su corazón en su mano. Si te es necesario.. hazlo superficialmente. no te informes de nada de lo que pasa en el mundo. si amas la trascendencia de Dios. Si no es por deber de estado. discusiones. Reprime sobre todo tres curiosidades: la de las "novedades". En pocas palabras: es el ruido que Dios detesta. Tú ocúpate exclusivamente de Él. ¡tienes mucha suerte!.! 5 . Sé "sacrificio de alabanza": la tierra será mejor y bendita. Fija sólo en Dios todas las fuerzas vitales de tu alma. Ignora de buen grado lo que pasa en el mundo. honor. la de la vida de los otros. Todo los que te digan de éste o de aquél. de sus idas y venidas. críticas interiores. Guarda así. pero no por tu propio gusto. Te basta saber cuánto ama Dios a los hombres. como los santos del cielo. Aparta tu atención de todo lo contingente. y de donde parten todas las gracias para toda la tierra . Si no te dan ninguna noticia de nada ni de nadie. no preguntes "noticias" sino por caridad. donde convergen. tu alma estará metida en el tumulto. en la oración. poder y fortaleza. A Él lo contemplarás en Él mismo. solitaria delante de la hostia. no la pidas. ya sea para dar gusto a alguien. y no a Dios a través del mundo. tu espíritu y tu corazón. sin interesarte. Si tienes un profundo espíritu de adoración. porque se disfraza con pretextos especiosos y nos endurece en el orgullo. conocer los sucesos del mundo. El pensamiento que le dedicaras al mundo no agregaría nada a esta acción eficaz. Si no. Las almas tienen allí su parte.

Tú permanece todo entero vuelto hacia Dios solo. Tú no reflexiones. Dios te ha establecido ahí para ser Él tu única preocupación. Proclama o indica a los Superiores. Toda curiosidad de ciencia. Es su voluntad: ser el único pan de tu alma. Si no te han encargado de conducir a otros. Con la mirada fija en la bondad de Dios. Únete a Dios vivo y personal. Ora por los que están encargados de esto. sobre todo en lo que concierne a sus defectos o faltas. Solamente ora por los que están en dificultad. No dejes que la creatura se mire en ella. Ora sólo para que Dios sea amado y servido por todos. Déjale a él el cuidado de corregir. Evita los comentarios interiores sobre las intenciones o sobre la manera con la que tu superior recibe o utiliza tu proclamación. Ten horror a meterte en la administración del monasterio. Todo pensamiento concedido a la creatura te lleva a ti. El ejemplo de tu serenidad. es con relación a ti que de ordinario la aprecias. Tú sé la paz. Tú acepta tu "estado de despreocupación". Las palabras que lo revelan. de cómo se los desempeña. Ayúdalos con tu docilidad sonriente. a menudo ineficaces. No seas propenso a hacer confidencias o a recibirlas. las faltas de las que hayas sido testigo. No pongas ningún interés en lo que llegaste a enterarte. ni siquiera atención. si es posible. pero sin buscarlo. y exhórtalos. No consientas en prestar oído. no te informes de su conducta. a los chismes de la comunidad. Los consuelos humanos no sirven de nada.. no hagas reflexiones interiores al caso. no hables. alimentarte de ideas "sobre" Dios o "a propósito" de Dios. no quieras saber por qué esto o aquello. ¿No te dicen nada? ¿No te comunican nada? ¡Bendice al Señor! Él te evita el estorbo interior y las complicaciones de los problemas. Lentamente.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière No te ocupes de nada ni de nadie del que no estés encargado. Otros han recibido el encargo para permitirte vacar únicamente a Dios. lo velan. de tu transparencia a los rayos de Dios que habita en ti. hará más bien que todos tus discursos y tus agresividades. e impide al alma encontrar al amado. Ama a todos tus hermanos con una amor igual. de cuáles son las relaciones de cada uno.. y a Dios el de juzgar. a amar la cruz de Cristo. aún sagrada. en el silencio interior más profundo que puedas atráelo a ti por la violencia de tu deseo. dile 6 . Ama con agradecimiento a los que cargan con las preocupaciones por ti. y debilitan las almas. tú conserva la paz. desprendido. Es muy poca cosa complacerte en la idea de Dios. Tu alma no debe reflejar sino a Dios. sobre todo si es falsa y disforme. Aunque todos los otros fueran lo que no deben ser. hace más espeso el "velo". No andes averiguando absolutamente los acontecimientos insólitos de la comunidad: ¿quién viene? ¿Qué pasa? ?¿Porqué tal iniciativa de los superiores?. Siéntete feliz de no saber lo que sucede en los empleos. según nuestros Usos. ¿Crees que hay alguien más comprensivo que Jesús? ¿Quieres mantener límpido el espejo de tu alma? No permitas que el pensamiento inútil del prójimo venga a turbarlo. y no con relación a Dios. Tu fidelidad silenciosa y pacífica hará mucho más por el progreso de tus hermanos que tu agitación y tus reproches. y en el fondo. en la libertad y en el silencio de espíritu.

con las manos puestas sobre las rodillas de Dios. de pura erudición. que te dilatará en oración. La Sagrada Escritura será tu libro de cabecera. de la Virgen. sin perfiles. Adóralo bajo la letra. como un niño junto a su madre. todo estudio de pura información. no vas a "amueblar" tu espíritu? Pero precisamente para encontrar a Dios ¿no es acaso necesario destruir todo el "mobiliario" y desembarazarse de él? Pasarás por inculto. al lado de la cual. con el mismo fin: encontrar a Dios. en nuestra vocación contemplativa. Elimina del empleo de tu tiempo toda lectura. No lances un anatema absoluto contra la ciencia: sabe solamente que. saboréala.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière como santa Catalina de Siena: "Yo quiero". pero radiante. 7 . a los ignorantes. de Jesús. sin imagen. Experimentarás la ebriedad de esta comunión con la luz y con el Verbo que Dios ha proferido en el tiempo. ella es de poco provecho. o de tu alma. a través de palabras de resonancia eternas. esquemas o silogismos. algún libro que hable de Él "ex corde". la otra es tan poca cosa. en un clima de oración. salvo que los deberes de tu cargo o la necesidad de descanso te lo exija. la palabra. Es en ella que serás iluminado por el Verbo. versículo por versículo. pero el Padre se revela a los humildes. el instante del encuentro. como cuando recibes la Comunión. Ama leer dulcemente. sino en una luz ardiente. Degústala. acechando la frase. no en las nomenclaturas. a los pequeños. Vendrá. Cada palabra dictada por Dios está llena de Él. ¿Entonces. El también quiere. Es allí que adquirirás la ciencia de los santos. Es el alimento principal. Léela con un corazón humilde. tal como está escrita.

tu palabra omnipotente. Niégate a reflexionar sobre ellos en los momentos que le pertenecen a Dios: oración. sean cuales fueren tus responsabilidades materiales o espirituales. Cierra la puerta a las preocupaciones. pero solamente en el tiempo que corresponde. Dios viene cuando todo lo que es de la tierra. Los Apóstoles. ¿porqué agitarte con vanos temores? Pon por obra los medios. Las mismas obras temporales de los verdaderos contemplativos son tan asombrosas como lo es la estéril agitación de los negocios. gran silencio de Completas a Misa. Sea lo que fuere que tengas que hacer. nada pasa sin que Él lo permita. omnipotens sermo tuus. Pero ten la convicción de que nada tendrá éxito sino por Él. no comprometas tu alma. acepta el fracaso con todas sus consecuencias humillantes y desagradables. De lo contrario se pierde la serenidad del alma. aunque tengas mucho que hacer. Se opondrá a todo ruido capaz de ahogar o alterar su voz: "Dum medium silentium teneret omnia. de coelis a regalibus sedibus venit". sabiendo que el resultado depende de Él. sino también lo que no le sirve de alimento. Sé diligente y esfuérzate en buscar los medios: es la voluntad de Dios. duerme sobre la tierra. no el tener éxito. Confiaban todo a la Providencia.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière 3. 8 . Entonces serás libre. Él ilumina con pocas palabras: nos salva por la inmovilidad y el silencio de la cruz. Domine. Haz generosamente lo que puedas. Es falta de fe y de confianza en Dios. Jesús triunfa en el fracaso. Envenena la existencia. ¡Da tanta paz el pensar que el Padre tiene en su mano el mundo y el corazón de los hombres! Sucede todo lo que Él quiere. vivirás en una paz inalterable. y jamás dudaban de Él. no de tu habilidad. atraeré todo a Mí". La "preocupación" pesa sobre el espíritu. no han sacrificado jamás su coloquio con Dios al apuro. Los caminos de Dios no son los nuestros. lectura. Hacer lo que Dios quiere es lo que importa. et nox in suo cursu medium iter haberet. Una sola cosa hay que temer: el pecado. Señor. y no permita jamás que la inquietud la turbe. Toda la prudencia humana no invalidará su palabra: "Cuando yo haya sido elevado sobre la tierra. Nada ha cambiado después de veinte siglos. los grandes "convertidores". Todo lo que tienes que hacer en la vida religiosa es obra suya. "Cuando un profundo silencio reinaba sobre todo. El puro amor de Dios es un filtro que excluirá de tu alma no sólo lo que le es perjudicial. los santos. y sobre toda el alma. vino desde tu trono real". Contempla la calma admirable de Jesús frente a una empresa de las dimensiones de la tierra y de todo el género humano. Si no buscas tu gloria en nada. y la noche llegaba a la mitad de ssu carrera. Si no lo quiere. sobre el corazón.

injustos o demasiado estrechos. Cuando te tratan mal.. Es la mano amante y fuerte de Dios la que lo conduce. se pesan las razones. La opinión de los hombres no tiene valor ni interés: tú eres lo que Dios ve. y con una afirmación lastimosa de la que nos tenemos a nosotros mismos. Se exponen las faltas. En el de Jerusalén. raramente abogado a no ser para nuestra defensa. créelo. aunque no fuera más que un segundo. ya sea con relación a nosotros o con relación a otros "oprimidos". pero no te turbes nada si esa irradiación es todavía demasiado discreta. en realidad. la gloria. que no nos comprenden. Disgustos a causa de hermanos que no nos comprenden. y por medio de él. son brotes del amor propio. ¿No es acaso una alegría indecible que sólo Él sea quien goce de lo más hermoso y de lo más puro de ti mismo? ¡Oh mi hermano. ojalá puedas comprender y gustar la dulzura de no ser conocido más que de Dios solo! Alégrate de irradiar a Cristo. En el fondo. al Hijo y al Espíritu Santo". al menos con los que te rodean. que no nos estiman.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière Evita las discusiones interiores Observa durante un solo día el curso de tus pensamientos: te sorprenderá la asombrosa frecuencia y la vivacidad de tus discusiones interiores con interlocutores imaginarios. con una disminución de la estima que les tenemos a nuestros superiores y a nuestros hermanos. que son severos. del cual somos procurador. Jesús callaba. la alegría de las divinas Personas. Quizás se elaboran planes de desquite o de intrigas. repite con una dulzura llena de paz: "Gloria al Padre. que son tercos. para vengarse. ¿Cuál será su fuente habitual? Pensemos en nuestros disgustos respecto de los superiores que no nos quieren. Un tribunal se erige en nuestro espíritu. El hombre no es más que un instrumento. Nada turba la radiante e impasible felicidad de la Santísima Trinidad. Es amargo. Ama ser desconocido y despreciado.. desenvueltos. Cristo se calló ante el ultraje y la burla. salvo el amor de Dios. No se sigue nada útil de este pretorio clandestino. nadie te hace daño. Cuando se levante la tormenta de tu indignación. y rechaza toda mirada sobre ti mismo. se argumenta. No quieras deliberadamente rumiar en tu interior el mal que te han hecho. presidente. revoltosos o insultantes. trata de quebrar tu soberbia. se condena al ausente. Tiempo y fuerzas perdidas para quien cree que todo es nada. uno se justifica. agitación pasional que se paga con pérdida de la paz interior. Acepta con un alma dulce y silenciosa todo mal trato. sin duda. ¿No estás acaso suficientemente fatigado de 9 . Abísmate en el amor. juicios apresurados o temerarios. de doblegar tu cerviz. juez y juzgado.

En nuestra vida en el claustro ¿cuáles son? Creerse menos amado. del saber actuar o de la virtud. contempla. Créeme: no discutas jamás con nadie: eso no sirve de nada. por su futuro o por el nuestro. de la estética. inquietarse por los suyos. pero ahora es la luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. 10 . Y si quieres permanecer en paz. Él te ama. Si te dieras cuenta cómo es bueno tener la cabeza vacía de toda creatura. y la disputa continúa por dentro. ciertas inclinaciones naturales al autoritarismo o al orgullo. con insistencia de moscas molestas. indignarse de la imperfección de los otros. Nuestras discusiones interiores a menudo no son más que la consecuencia de los altercados del día. No deberían jugar ningún papel en nuestra conducta. ni en su totalidad. Combate las obsesiones interiores No podrás destruir. Es tu rol de contemplativo. y pide dulcemente a Dios que haga triunfar la verdad en ti mismo y en los otros. para que todavía los evoques en tu espíritu para asestarle tus razones? ¡Solo con Dios solo! Él sabe todo. También un temperamento donde predominan la sensibilidad y la imaginación. y lo importa menos ser iluminado que ganar en una contienda de palabras. Serenamente confrontadas con pensamientos de fe. sino de perfumar con el aroma de tu amor. perseguido o incomprendido. ¿Los miembros no son. cada uno fijo en su posición. Tu alma no es un foro sino un santuario. Cada uno y cada una está seguro de tener razón. Él puede todo. el honor de la cabeza? No apartes tus ojos del rostro divino del Cuerpo Místico. detestado. luego pasa. Esto es en detrimento del silencio y de la paz. En ellos ves el mundo: todos los hombres son para ellos. Mira a Jesús en su proceso: se calló aceptando el "estar equivocado". o por lo menos. La verdad de tu vida testimoniará sobre la de tu doctrina. están en primer plano y exigen el timón. se imponen a tu atención y te persiguen sin descanso por todas partes. Sin embargo. Las palabras sirven poco: mira.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière conversar con los hombres. ni en todo momento. turbarse. pueden ser fuente abundante de obsesiones. no trates de convencer. un egoísmo no combatido o combatido perezosamente. Si tú no tienes el encargo de hacerlo. un papel muy modesto. dejarse impresionar por la preocupación de actuar sobre personas que no están bajo nuestra jurisdicción ni autoridad. Su valor humilla por la importancia ficticia que ellas usurpan. Acepta ser derribado en el primer encuentro. esas ideas o imágenes que. tener celos o rebelarse contra una superioridad real o imaginaria que nos hace sobra en el orden del espíritu. su inconsistencia salta a la vista. los más puros reflejos creados del Invisible! Conversa con ellos: esto se hace sin ruido de palabras. para no admitir más que la imagen de Jesucristo y de María. acaso. Se retiran molestos. observa. Para ti no se trata de tener razón. da vuelta hábilmente la página en cuanto aparezca la controversia.

La emoción turba la razón. Retírate. fatigado. o de nuestro escaso desprecio de nosotros mismos. Es buena: Primer caso: La obsesión no tiene fundamento real. de nuestra hipersensibilidad. Segundo caso: La obsesión tiene un fundamento real.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière Un cartujo propone esta terapéutica. ni amar a Dios en la paz. de nuestra falta de olvido de nosotros mismos. Sé humilde. sobre todo si es sacerdote: él tiene gracia de estado para discernir. 11 . ¿Quién no ha estado alguna vez enfermo. la pasión hace perder el juicio.tómate el tiempo para reflexionar. se libraría. En la fe y la humildad ofrécete a los golpes de Dios y ama los instrumentos. ten unos días de paciencia. Esto puede darse. cómo todas las cosas toman su verdadera proporción. tu orgullo se resiste. Con Jesucristo. de muchos escrúpulos. Mientras dura el tiempo de la agitación. Todo tu ser se rebela. Antes de razonar deja que se calmen tus nervios y la efervescencia de tu imaginación. La idea punzante y tiránica puede ser fundada y justa. Es de una precisión perfecta. dócil: he aquí los grandes remedios contra esas ideas falsas. por este mismo hecho. cincela. Permanecer modesto. "Un alma -concluye nuestro cartujo.poco dotada de lucidez natural. martilla a las almas sirviéndose de los que los rodean. abierto. cuya insistencia es capaz. o ha sufrido la incomprensión o persecución? Y esto con toda verdad. el amor propio lo vuelve injusto. guárdate de discutir. ni santificarnos con alegría. La obsesión es una quimera que nace de nuestra frondosa imaginación. Es el caso más frecuente. Los defectos. ¿Pero es posible una rectificación? De todos modos -escribe. decidir u obrar. No es verdad que no podamos más vivir felices. que a otra obsesionarían. gracias a la toma de distancia y al apaciguamiento. pule. Es poca cosa ceder y batirse en retirada cuando uno está equivocado. La persecución realizada por los buenos es también una de esas pruebas. las faltas e injusticias de los otros te purifican y te liberan del amor propio. Entonces verás. Pero por encima de la tormenta brilla la luz de Jesús: el servidor no es más que su Maestro. por lo menos lo bastante para hacer controlar tu juicio por otro que no tenga en juego ningún interés en lo que te preocupa. tu sensibilidad se estremece. las pasiones. pero la importancia que adquiere en nuestra vida se hace excesiva. que se supone falseado porque no ve las cosas como son en realidad.sería rectificar el propio juicio. acepta con un corazón pacífico y silencioso ser injustamente molestado. a la vez. pero que aceptara someterse a un director (aunque éste último no poseyera más que un juicio mediano). La vida de los santos abunda en estos ejemplos. La Providencia talla. de muchos pensamiento estúpidos. de hacer que la vida solitaria sea desgraciada y de quitarle su nobleza". El procedimiento de fondo -piensa este monje.

puede todo. quiere reflejarse en ti. Cada mañana. Vive en la cálida luz del salmo 22: "El Señor es mi pastor. la santa faz vuelta hacia ti. "Dios sabe todo. tomar la cruz y seguir a Jesús al Calvario ¿qué tiene de extraño que haya que luchar. ahora bien. que tome su cruz y que me siga".Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière No te preocupes de ti mismo Domina los elementos perturbados con lo que te dicta la fe y el amor: allí es donde está nuestra cruz. El hermoso rostro. Traza de una buena vez. herido y doloroso. pues. Haz lo que puedas y abandona el resto a la misericordia de Dios. el sudor. Tres cosas turban la limpidez: evítalas.. Si no. "Aquel que quiera venir en pos de Mí. en la oración. Ten confianza: Jamás te sucederá ningún mal! 2. Ofrécele. Cada noche te dormirás murmurando: "El te cubre con sus alas. de tus propias miserias físicas y morales. a la purísima belleza de Dios. No sopeses tus penas ni tus sacrificios. que renuncie a sí mismo. Cuando piensas en ti. la Iglesia te ofrece como una víctima pura. préstale tu cuerpo y tu corazón para que Él pueda "acabar en su cuerpo místico lo que comenzó en el Calvario". y me ama": he ahí la justificación del abandono.. No rumies las dificultades de tu vida. Señor. y bajo sus plumas te refugiarás". no mereces la elección que Él hizo de tu persona. sufrir. 1. En verdad ¿conoces acaso otro camino? No hables de ti mismo a ti mismo. etc. nada me falta". Ofrécete como víctima. ¿No has aceptado todo en bloc en tu profesión? "Recibe. Imprégnate. Los monólogos alarmistas no sirven para nada. 12 . sangrar y llorar? Tus dificultades vienen de los que te rodean. las escupidas. para no despertar tu amor propio ni desalentarte. de las tres a la vez quizás. no te compadezcas a ti mismo. en la cruz reside la salvación. una clara línea de conducta para tu actitud de alma: en los encuentros rehúsate a discutir. con los ojos fijos en Cristo sangrante. Los momentos de examen son raros y breves: algunos minutos a mediodía y a la noche. con Jesús. tu imagen tan grosera se sustituye en el espejo de tu alma. Deja.. sufrir en ti. de tus ocupaciones. santa. ni bien ni mal. a Cristo. envilecido por las heridas. inmaculada. Dios ama al que da con alegría. Fuera de esto no pienses en ti. del espíritu de las Bienaventuranzas. Si comprendes el misterio de la cruz y el sentido de la vida monástica. Llegarás a juzgar de todo como tu maestro.. en la Eucaristía. La vida es un combate ¿no lo sabes? Si hay que renunciar a sí mismo. y tú aceptas esto. y toda pena se te volverá gozo." . para ti mismo. delante de Dios.

y déjate conducir a donde quiera. No tengas vanidad de tu alma. quizás. ni aún. El de la eternidad: Gloria al Padre. al Espíritu Santo. 13 . sin duda. Hasta el fin seremos pecadores. ante todo. No te aflijas de tus impotencias. Ama ofrecer a menudo a Dios la inimaginable santidad de Jesús. Tú eres un miembro. Sobre el tranquilo espejo de las aguas purificadas resplandecerá la imagen de la Santa Trinidad. ruega por mí. pobre pecador". de tus miserias morales. No se te pide más. Ofrece la santidad global del Cuerpo Místico de Cristo. Haz en todo momento la voluntad de Dios con las fuerzas y las gracias del momento. al Hijo. ¡Es tan hermoso un corazón puro y solitario bajo la mirada de Dios! No tiene más que un canto. y la tuya permanece en el secreto de Dios que. No pactes jamás con el mal. ¿A qué grado de santidad quiere llevarte Dios? No lo sabrás más que en el cielo. La paz descenderá en tu alma. carcomerse por la propia mediocridad. Esto es una quimera. Haz lo que esté en tu poder. La santidad es. en un sentido.Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière unificado y calmo. observa esto con toda paciencia y fidelidad. objeto de su infinita misericordia. No sondées sus misteriosos designios. Dí con convicción pero serenamente: "Santa María. a la cual Dios tanto aprecia. Conclusión Por la gracia de Dios. situarse en la escala de la perfección. no somos nosotros los que la fabricamos. Y luego vive en paz bajo el ala protectora de Dios que te ama. de orden teologal. Tu te querrías hermoso. no le rehuses nada deliberadamente. el espejo virgen de tu alma: en esta tierra. Hay santos de todas las medidas. es esta imagen reproducida en ti la que agrada a Dios. irreprochable. el silencio la envolverá. por sus caminos. no te la dirá. quizás orgullo. de María y de los santos muertos y vivos: todo esto te pertenece a ti. pero no sin utilidad. beneficiario de la Comunión de los Santos. sin apuro febril. 3. Acepta tus límites con todo el corazón. Compararse a los otros en materia de virtud. Trata de agradarlo lo que puedas actualmente. sé desprendido de tu perfección moral. todo esto estorba y hace ruido. y es el Espíritu Santo el que la derrama en nuestros corazones. Madre de Dios. Esto es lo que glorifica a Dios. el menos noble.

Las Puertas del Silencio Etienne Chenevière Amén. 14 .