El cultivar la fe para encontrar personas para enseñar

Las doctrinas y los principios de este capítulo fortalecerán su fe en que el Señor está preparando
personas para recibirle a usted y para recibir el Evangelio restaurado, y Él lo conducirá a esas
personas o las conducirá a ellas hasta usted. La manera de encontrar personas para enseñar es
diferente en distintas partes del mundo y los misioneros y los presidentes de misión deben
adaptarse a las circunstancias; no obstante, a pesar de esas diferencias, los principios en los que
se basa el encontrar personas para enseñar son universales.
La familia de Dios. Todas las personas de la tierra fueron miembros de la familia de Dios en la
vida preterrenal (véase Hechos 17:26–29; Hebreos 12:9). En esta vida también somos parte de Su
familia y podremos disfrutar de bendiciones aún mayores como miembros de Su familia en la vida
venidera. Todos somos hermanos y hermanas en la familia de Dios. Ese conocimiento nos da un
sentido de identidad y de acogimiento y un motivo para abrigar la esperanza de la vida eterna en la
presencia de Dios. Es por motivo de la Restauración que entendemos esas verdades básicas.
Usted tiene la responsabilidad y la bendición de enseñar esas verdades restauradas a sus
hermanos y hermanas. Al igual que Alma, cuando quiso ayudar a los zoramitas apóstatas, usted
puede pedir en oración: “¡Oh Señor, concédenos lograr el éxito al traerlos nuevamente a ti en
Cristo! ¡He aquí, sus almas son preciosas, oh Señor... por tanto, danos, oh Señor, poder y
sabiduría para que podamos traer a éstos, nuestros hermanos, nuevamente a ti!” (Alma 31:34–35).
“[Hallar] a quienes os reciban”. Usted debe hallar “a quienes os reciban” (D. y C. 42:8) a fin de
edificar la Iglesia. Esas personas reconocerán que usted es un siervo del Señor y estarán
dispuestas a actuar de acuerdo con su mensaje. Muchas de esas personas no han llegado “a la
verdad sólo porque no saben dónde hallarla” (D. y C. 123:12). Por lo general, usted no sabrá
quiénes son esas personas. Es posible que ellas de inmediato no lo reconozcan a usted como
siervo del Señor ni entiendan que recibirán mayor paz, dirección y propósito en la vida a través del
Evangelio restaurado que por cualquier otro medio. A menudo no entienden que están buscando el
Evangelio restaurado sino hasta que ya lo han encontrado. Por ejemplo, un converso dijo: “Cuando
oí el Evangelio, éste llenó un vacío en mi corazón que yo no sabía que existía”. Otro dijo: “Ya
terminé la búsqueda que no sabía que había emprendido”. A dondequiera que se le asigne servir,
recuerde que el Señor le ha “permitido venir a este lugar; pues así... era conveniente [para Él] para
la salvación de almas”. Esfuércese en forma eficaz por “[alzar su] voz a este pueblo; [y por
expresar] los pensamientos que [el Señor pondrá] en [su] corazón”. Si lo hace, recibirá la promesa
de que “no [será] confundido[s] delante de los hombres”, y “[le] será dado... en el momento preciso,
lo que [habrá] de decir” (D. y C. 100:4–6). El encontrar por el Espíritu es tan importante como el
enseñar por el Espíritu. Al igual que en la enseñanza, sus esfuerzos por encontrar a personas
serán eficaces si se deja guiar por el Espíritu. Tenga fe en que sabrá qué enseñar y qué hacer para
encontrar a las personas que le recibirán.
Escrituras:
Alma 13:24 ->
24 Porque he aquí, ángeles las están declarando a muchos en nuestra tierra en este tiempo, y
esto con objeto de preparar el corazón de los hijos de los hombres para recibir su palabra al tiempo
de su venida en su gloria.
25 Y ahora solamente esperamos oír las alegres nuevas de su venida que nos serán declaradas
por la boca de ángeles; porque el tiempo viene, y no sabemos cuán pronto será. Quisiera Dios que
fuera en mis días; pero sea más tarde o más temprano, en ello me regocijaré.
26 Y por la boca de ángeles se hará saber a hombres justos y santos, al tiempo de su venida,
para que se cumplan las palabras de nuestros padres, de conformidad con lo que han hablado
concerniente a él, que fue de acuerdo con el espíritu de profecía que había en ellos.
Alma 16:16–17 ->

y C. 17 a fin de que no se endurecieran contra la palabra. no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro. ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus. palpando. fuesen injertados en la verdadera vid para que entraran en el reposo del Señor su Dios. 29 Siendo. y C. humillándose y suplicando al Señor su Dios. escultura de arte y de imaginación de hombres. y viviremos? . pues. D. y sean destapados sus oídos para que oiga. Hechos 17:26–29 26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres. D. como rama. y el Señor derramó su Espíritu sobre toda la faz de la tierra a fin de preparar la mente de los hijos de los hombres. Hebreos 12:9 9 Por otra parte. para que no fuesen incrédulos y procediesen a la destrucción. si en alguna manera. 29:7 -> 7 Y sois llamados para efectuar el recogimiento de mis escogidos. o a plata. tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban y los reverenciábamos. le hallasen. y que. 33:6 -> 6 Y así reuniré a mis escogidos de los cuatro extremos de la tierra. preparar sus corazones para recibir la palabra que se enseñaría entre ellos en el día de su venida. y les ha prefijado el orden de los tiempos y los límites de la habitación de ellos. como algunos de vuestros propios poetas también dijeron: Porque linaje suyo somos. 27 para que buscasen a Dios. 33 porque se envía mi Espíritu al mundo para iluminar a los humildes y contritos. porque éstos escuchan mi voz y no endurecen su corazón. a cuantos crean en mí y escuchen mi voz. 28 Porque en él vivimos.16 Y no había desigualdad entre ellos. y para la condenación de los impíos. y C. o a piedra. sino que recibieran la palabra con gozo. linaje de Dios. sí. D. a fin de que sean abiertos sus ojos para que él vea. o sea. aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. y nos movemos y somos. para que habitasen sobre toda la faz de la tierra. 136:32–33 -> 32 Aprenda sabiduría el ignorante.