Edgar Allan Poe

EL GATO NEGRO

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723 de Propiedad Intelectual). Sin embargo. Este texto digital es de DOMINIO PÚBLICO en Argentina por cumplirse más de 30 años de la muerte de su autor (Ley 11. Infórmese de la situación de su país antes de la distribución pública de este texto.Texto de dominio público. no todas las leyes de Propiedad Intelectual son iguales en los diferentes países del mundo. 2 .

los animales. bastante grande. peces de colores. Pluto. No quiero decir que lo creyera en serio.pues así se llamaba el gato. mi mujer.infotematica. En el futuro. aludía con frecuencia a la antigua creencia popular de que todos los gatos negros eran brujas disfrazadas. Quienes han sentido alguna vez afecto por un perro fiel y sagaz no necesitan que me moleste en explicarles la naturaleza o la intensidad de la satisfacción que se recibe. Pasaba la mayor parte de mi tiempo con ellos y nunca me sentía tan feliz como cuando les daba de comer y los acariciaba. y sólo menciono el asunto porque acabo de recordarla. capaz de ver en las circunstancias que voy a describir con miedo una simple sucesión de causas y efectos naturales. no perdía ocasión para proporcionarme los más agradables. Desde la infancia sobresalí por docilidad y bondad de carácter.com.ar No espero ni pido que nadie crea el extraño aunque simple relato que voy a escribir. y sé perfectamente que esto no es un sueño. me han destruido. más lógica y mucho menos excitable que la mía. pues mis sentidos rechazan su evidencia. de forma singular. que en el fondo era bastante supersticiosa. Me gustaban. un hermoso perro. me proporcionó uno de los mayores placeres. una inteligencia más tranquila. Las consecuencias de estos episodios me han aterrorizado.era mi favorito y mi camarada. Pero no voy a explicarlos. Me casé joven y tuve la alegría de que mi mujer compartiera mis preferencias. y quiero de alguna forma aliviar mi alma. Cuando se refería a su inteligencia. un mono pequeño y un gato. y él en casa me seguía por todas partes. me han torturado y. por fin. Mi intención inmediata consiste en poner de manifiesto simple y llanamente y sin comentarios una serie de episodios domésticos. para otros resultarán menos espantosos que barroques. cuando llegué a la madurez. Mañana voy a morir.El Gato Negro www. quizá aparezca alguien cuya inteligencia reduzca mis fantasmas a lugares comunes. Pero no estoy loco. y mis padres me permitían tener una variedad muy amplia. completamente negro y de una sagacidad asombrosa. Cuando advirtió que me gustaban los animales domésticos. Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha probado la falsa amistad y frágil fidelidad del hombre. Estaría completamente loco si lo esperase. conejos. La ternura de corazón era tan grande que llegué a convertirme en objeto de burla para mis compañeros. Este rasgo de mi carácter crecía conmigo y. Este último era un hermoso animal. Teníamos pájaros. Si para mí han sido horribles. Incluso me resultaba difícil impedirle que siguiera mis 3 . Sólo yo le daba de comer.

por causa del demonio Intemperancia (y me pongo rojo al confesarlo). tiemblo mientras escribo tan reprochable atrocidad.com. huía aterrorizado al verme. ¿qué enfermedad se puede comparar con el alcohol?-. pero sólo era un sentimiento débil y equívoco. sentí que el horror se mezclaba con el remordimiento ante el crimen del que era culpable. Me pongo más rojo que un tomate. una de las facultades primarias indivisibles. alimentada por la ginebra.infotematica. mis favoritos sintieron también el cambio de mi carácter. cuando el sueño hubo disipado los vapores de la orgía nocturna. hacia Pluto sentía el suficiente respeto como para abstenerme de maltratarlo. asustado por mi violencia. estremeció cada fibra de mi ser. Otra vez me hundí en los excesos y pronto ahogué en vino los recuerdos de lo sucedido. Me quedaba bastante de mi antigua forma de ser para sentirme agraviado por la evidente antipatía de un animal que una vez me había querido tanto. Una noche en que volvía a casa completamente borracho. Nuestra amistad duró varios años. malhumorado e indiferente hacia los sentimientos ajenos. a usar palabras duras con mi mujer. Llegué. se habían alterado radicalmente. cuando. Se paseaba. me mordió ligeramente en la mano. Cuando me volvió la razón con la mañana.ar pasos por la calle. que ya empezaba a ser viejo y. sino que llegué a hacerles daño. como de costumbre. lo abrí mientras seguía sujetando al pobre animal por el pescuezo y deliberadamente le saqué un ojo. Fue como si la raíz de mi alma se separaba de un golpe del cuerpo. y al fin incluso Pluto.. Pero ese sentimiento pronto cedió paso a la irritación. estoy tan seguro de que mi alma existe como de que la perversidad es uno de los impulsos primordiales del corazón humano. No sólo los descuidaba. y terminé recurriendo a la violencia física. y una maldad más que diabólica. aunque. Sin embargo. y no llegó a tocar mi alma. Sin embargo. el mono y hasta el perro.El Gato Negro www. por tanto. La filosofía no tiene en cuenta a este espíritu. uno de los sentimientos que dirigen el carácter del 4 . cosa que hacía con los conejos. por casualidad o por afecto. Saqué del bolsillo del chaleco un cortaplumas. La cuenca del ojo perdido presentaba un horrible aspecto. en el transcurso de los cuales mi temperamento y mi carácter.. se cruzaban en mi camino. empezó a sufrir las consecuencias de mi mal humor. pero el animal parecía que ya no sufría. Lo agarré y. Día a día me fui volviendo más irritable. el espíritu de la PERVERSIDAD. incluso. Pero mi enfermedad empeoraba.pues. después de una de mis correrías por el centro de la ciudad. siento vergüenza. me pareció que el gato evitaba mi presencia. por la casa. irritable. como se puede imaginar. Al instante se apoderó de mí una furia de diablos y ya no supe lo que hacía. Por supuesto. para mi derrota final e irrevocable. Y entonces se presentó. El gato mientras tanto mejoraba lentamente.

en mi caída final. de violentar su naturaleza. lo ahorqué mientras las lágrimas me brotaban de los ojos y el más amargo remordimiento me retorcía el corazón. y contra el cual antes se apoyaba la cabecera de mi cama.ar hombre.ya que no podía considerarla otra cosa. a transgredir lo que constituye la Ley por el simple hecho de serlo (existir)? Este espíritu de perversidad se presentó.com. un pecado mortal que pondría en peligro mi alma hasta llevarla. situado en el centro de la casa. Una mañana. salvo una. la gente invadió inmediatamente el jardín: alguien debió cortar la soga y tirar al gato en mi habitación por la 5 . aparecía la figura de un gigantesco gato. Una apretada muchedumbre se había reunido alrededor de esta pared y varias personas parecían examinar parte de la misma atenta y minuciosamente. Simplemente me limito a detallar una cadena de hechos. lo ahorqué porque recordaba que me había querido y porque estaba seguro de que no me había dado motivos para matarlo. un criado y yo. Todas las paredes. como he dicho. lo ahorqué porque sabía que. El contorno tenía una nitidez verdaderamente extraordinaria. ¿Quién no se ha sorprendido a sí mismo cien veces en los momentos en que cometía una acción estúpida o malvada por la simple razón de que no debía cometerla? ¿No hay en nosotros una tendencia permanente. No caeré en la debilidad de establecer una relación de causa y efecto entre el desastre y la acción criminal que cometí. La que quedaba en pie era un tabique divisorio. y toda la casa estaba ardiendo. Al acercarme más vi que en la blanca superficie. Todo quedó destruido. a sangre fría.si esto fuera posible. Y ese insondable anhelo que tenía el alma de vejarse a sí misma. algo que atribuí a su reciente aplicación.el asombro y el terror me dominaron. Al descubrir esta aparición. La noche del día en que cometí ese acto cruel me despertaron gritos de «¡Fuego!» La ropa de mi cama era una llama. Había una cuerda alrededor del pescuezo del animal. Cuando se produjo la alarma del incendio. Con gran dificultad pudimos escapar del incendio mi mujer. grabada en bajorrelieve.más allá del alcance de la infinita misericordia del dios más misericordioso y más terrible. que nos enfrenta con el sentido común. Pero la reflexión vino en mi ayuda.El Gato Negro www.infotematica. me empujó a continuar y finalmente a consumar el suplicio que había infligido al inocente animal. El yeso del tabique había aguantado la acción del fuego. Las palabras «¡extraño!. le pasé un lazo por el pescuezo y lo ahorqué en la rama de un árbol. Mis bienes terrenales se perdieron y desde ese momento no me quedó más remedio que resignarme. ¡curioso!» y otras parecidas despertaron mi curiosidad. Recordé que había ahorcado al gato en un jardín colindante con la casa. cometía un pecado. de poco espesor. Al día siguiente del incendio visité las ruinas. se habían desplomado. y no quiero dejar suelto ningún eslabón. de hacer el mal por el mal mismo. al hacerlo.

junto con la acción de las llamas y el amoniaco del cadáver. cuando iba a irme a casa. Lentamente tales sentimientos de disgusto y molestia se transformaron en la amargura del odio. Sin duda habían tratado así de despertarse. medio borracho. y en todo ese tiempo dominó mi espíritu un sentimiento informe.infotematica. muy gradualmente. un resto de vergüenza y el recuerdo de mi acto de crueldad me frenaban de maltratarlo. cuya cal. Probablemente la caída de las paredes comprimió a la víctima de mi crueldad contra el yeso recién encalado. y que no lo había visto nunca antes ni sabía nada del gato. Había encontrado al animal que estaba buscando. Pluto no tenía ni un pelo blanco en el cuerpo. Durante algunas semanas no le pegué ni fue la víctima de mi violencia. en los sucios antros que habitualmente frecuentaba.su evidente afecto por mí me disgustaba y me irritaba. que pudiera ocupar su lugar. produjo la imagen que ahora veía. Seguí acariciando al gato y. Por mi parte. mientras este gato mostraba una mancha blanca. con estas explicaciones. pero. que se parecía. Era un gato negro. un gato muy grande. me encontraba en una taberna pestilente. pero me contestó que no era suyo. Era exactamente lo contrario de lo que yo había esperado.sin que pueda justificar cómo ni por qué. pero gradualmente. pero no mi conciencia. Aunque. otro animal de la misma especie y de apariencia parecida. Llegué incluso a lamentar la pérdida del gato y a buscar. y me llamó la atención algo negro posado en uno de los grandes toneles de ginebra. Cuando estuvo en casa.ar ventana abierta. parándome una y otra vez para agacharme y acariciarlo. Una noche. salvo en un detalle. llegué a sentir una inexpresable repugnancia por él y a huir en silencio de 6 . Le permití que lo hiciera. Inmediatamente propuse comprárselo al tabernero. pronto sentí que nacía en mí una antipatía hacia el animal.El Gato Negro www.com. al remordimiento. se restregó contra mi mano y pareció encantado de mis cuitas. se acostumbró en seguida y pronto se convirtió en el gran favorito de mi mujer. Durante unos minutos había estado mirando fijamente ese tonel y me sorprendió no haber advertido antes la presencia de la mancha negra de encima. el animal se mostró dispuesto a acompañarme. lo ocurrido impresionó profundamente mi imaginación. que constituían el principal mobiliario del lugar. tan grande como Pluto y exactamente igual a éste. empezó a ronronear con fuerza. Al acariciarlo. se levantó en seguida. quedó satisfecha mi razón. Durante meses no pude librarme del fantasma del gato. sin serlo. que le cubría casi todo el pecho. tan grande como indefinida. sobre el asombroso hecho que acabo de describir. Procuraba no encontrarme con el animal. Me acerqué a él y lo toqué con la mano.

me sentía completamente paralizado por el recuerdo de mi crimen anterior. a la mañana siguiente de haberlo traído a casa. y de noche. cubriéndome con sus repugnantes caricias. el horror que me causaba aquel animal. no tenía un ojo. pero sobre todo. una bestia era capaz de producir esa angustia tan insoportable sobre mí. ese animal no me dejaba ni un instante solo. digo. aunque era grande. y que constituía la única diferencia entre este extraño animal y el que yo había matado.com. El cariño del gato hacia mí parecía aumentar en la misma proporción que mi aversión hacia él. me despertaba sobresaltado por sueños horrorosos sintiendo el ardiente aliento de aquella cosa en mi rostro y su enorme pesoencarnada pesadilla que no podía quitarme de encima.y quiero confesarlo aquí. Más de una vez mi mujer me había llamado la atención sobre la forma de la mancha de pelo blanco.sí.El Gato Negro www. Lo que probablemente contribuyó a aumentar mi odio hacia el animal fue descubrir. quien. no sabría definirlo de otra manera. un hombre creado a imagen y semejanza de Dios! ¡Ay. poseía en alto grado esos sentimientos humanitarios que una vez fueron mi rasgo distintivo y la fuente de mis placeres más simples y puros. de la cual ya he hablado. Seguía mis pasos con una testarudez que me resultaría difícil hacer comprender al lector. representaba. gradualmente. se metía entre mis pies y así. sin embargo. siniestra. me hacía caer. ¡Pensar que una bestia.y por eso odiaba. igual que Pluto. Aquel temor no era exactamente miedo a un mal físico.ar su odiosa presencia. la mancha iba adquiriendo una rigurosa nitidez en sus contornos.apoyado eternamente sobre mi corazón. de la agonía y de la muerte! Y entonces me sentí más miserable que todas las miserias del mundo juntas. era alimentado por una de las más insensatas quimeras que fuera posible concebir. aun en esta celda de criminales me siento casi avergonzado de admitir que el terror. había sido al principio muy indefinida. Ahora ya representaba algo que me hace temblar cuando lo nombro. Me siento casi avergonzado de admitir. Sin embargo. temía y me habría librado del monstruo si me hubiese atrevido a hacerlo-. ni de día ni de noche pude ya gozar de la bendición del descanso! De día. El lector recordará que esta mancha. pero. y. casi. como ya dije.. Dondequiera que me sentara venía a agazaparse bajo mi silla o saltaba a mis rodillas.. la imagen de una cosa atroz. ¡la imagen del PATÍBULO! ¡Oh lúgubre y terrible máquina del horror y del crimen. que aquel gato. En esos momentos. o clavaba sus largas y afiladas garras en mi ropa y de esa forma trepaba hasta mi pecho. cuyo semejante yo había destruido desdeñosamente. de forma casi imperceptible mi razón tuvo que luchar durante largo tiempo para rechazarla como imaginaria. aunque deseaba hacerlo desaparecer de un golpe.infotematica.por un terrible temor al animal. como si fuera un brote de peste. Si me ponía a pasear. 7 . fue precisamente esta circunstancia la que le hizo más agradable a los ojos de mi mujer.

Después se me ocurrió cavar una tumba en el piso del sótano.El Gato Negro www. introducir el cadáver y tapar el agujero como antes. Además. en una de las paredes había un saliente. Consumado el horrible asesinato. una falsa chimenea. La tristeza habitual de mi mal humor terminó convirtiéndose en aborrecimiento de todo lo que estaba a mi alrededor y de toda la humanidad. Recogí del suelo los 8 . La pared no mostraba la menor señal de haber sido alterada. como si fueran mercancías.com. tal como se cuenta que los monjes de la Edad Media emparedaban a sus víctimas. que se había rellenado de forma que se pareciera al resto del sótano. lo mantuve en esa posición mientras colocaba de nuevo los ladrillos en su forma original Después de procurarme argamasa. Se me ocurrieron varias ideas. Pero la mano de mi mujer detuvo el golpe. los más perversos pensamientos. Con una palanca saqué fácilmente los ladrillos y. sin correr el riesgo de que los vecinos me vieran. los más retorcidos. Sin ningún género de dudas se podían quitar fácilmente los ladrillos de esa parte. Las paredes eran de un material poco resistente. Por un momento pensé descuartizar el cadáver y quemarlo a trozos.ar Bajo la opresión de estos tormentos. sucumbió todo lo poco que me quedaba de bueno. que no se quejaba de nada. me dediqué urgentemente y a sangre fría a la tarea de ocultar el cuerpo. di con lo que me pareció el mejor recurso. No me equivocaba en mis cálculos. Su intervención me llenó de una rabia más que demoníaca. Sólo los malos pensamientos disfrutaban de mi intimidad. Terminada la tarea. llegó a ser la más habitual y paciente víctima de las repentinas y frecuentes explosiones incontroladas de furia a las que me abandonaba. arena y cerda. y revoqué cuidadosamente el enladrillado. Sabía que no podía sacarlo de casa. o meterlo en una caja.infotematica. Alzando un hacha y olvidando en mi rabia los temores infantiles que hasta entonces habían detenido mi mano. con los trámites normales. por una tarea doméstica. después de colocar con cuidado el cuerpo contra la pared interior. Un día. El sótano se prestaba bien para este propósito. ni de día ni de noche. lancé un golpe que hubiera causado la muerte instantánea del animal si lo hubiera alcanzado. Decidí emparedar el cadáver en el sótano. El gato me siguió escaleras abajo y casi me hizo caer de cabeza. y. me solté de su abrazo y le hundí el hacha en la cabeza. me sentí satisfecho de que todo hubiera quedado bien. Luego consideré si no convenía arrojarlo al pozo del patio. Cayó muerta a mis pies. sin un quejido. y llamar a un mozo de cuerda para que lo retirase de la casa. me acompañó al sótano de la vieja casa donde nuestra pobreza nos obligaba a vivir. y estaban recién encaladas con una capa de yeso que la humedad del ambiente no había dejado endurecer. por lo que me desesperé casi hasta volverme loco. Por fin. preparé con precaución un yeso que no se distinguía del anterior. de forma que ninguna mirada pudiera descubrir nada sospechoso. y mi mujer.

com. me alegro de haber disipado sus sospechas..atacó incluso la pared. imposible Hablar de lo describir.dije. pues un por fin me había aullido. Un quejido. el espantoso pude dormir terror. pero naturalmente no se descubrió nada. empujado por el frenesí de mis bravatas. se cuidaba de aparecer mientras no se me pasara mi mal humor. hombres y así.. por lo ahogado menos. Por unNo instante apareció el grupo aquelladenoche. profunda Luego. a matarla. en la Setumba! hicieron algunas investigaciones. Mi corazón latía tranquilamente como el de quien duerme en la inocencia. No dejaron ningún rincón ni escondrijo sin revisar. Los agentes me pidieron que los acompañara en su registro. no sentí la menor inquietud. Al final. sentimiento Presa de vértigo. ¡Que Dios me proteja y me libre de las garras del archidemonio! Apenas había cesado el eco 10 9 . (En mi rabioso deseo de decir algo con naturalidad. que completamente había causado anormal tanta desgracia. libre. por fin. Me paseaba de un lado a otro del sótano. en miElalma. como el sollozar de un niño. de mi¡Había negra acción emparedado me preocupaba al monstruo poco. de por la escalera primerase vez quedó desde su llegada a lapor paralizado casa. Incluso registraron la casa.. Seguro de que mi escondite era inescrutable. de lospero. pude brazos dormir. No me temblaba ni un solo músculo. cuando el grupo subía la escalera-. Es condenación. estas paredes son de gran solidez. y una vozYme triunfante contestómiré desde alrededor dentro de y me la tumba. cadáver. ya corrompido y cubierto de sangre coagulada. esta casa esta muy bien construida. Por cierto. y el tercer día Sobre y no volvía su cabeza.El Gato Negro www. no me daba cuenta de mis palabras. Ardía en deseos de decirles. dije: «Aquí. a mi pecho.. caballeros?. agudo en buscar y continuo a la bestia grito. apareció de pie Pasaron ante los ojos el segundo de los espectadores. Y entonces.infotematica. un alarido decidido quejumbroso. al menos.). e inhumano. que luego creció rápidamente hasta El paso siguiente convertirse en un consistió largo. con la roja boca Unaabierta vez más y el respiré únicocomo ojo deun hombreestaba fuego. a las que me costó mucho contestar. con elque peso del asesinato cayó de un golpe. por tercera o cuarta vez bajaron al sótano.enhabría el quedado de infierno sellado la garganta su destino. de aliviofui que tambaleándome la ausencia del odiadolaanimal hasta pared de trajo enfrente. en suelagonía astuto yanimal. caballeros. Si mezcla en aquel de horror momento y deeltriunfo. condenados por lo visto. Les deseo felicidad y un poco más de cortesía. una palabra como prueba de triunfo y de asegurar doblemente su certidumbre sobre mi inocencia. -Caballeros. El júbilo de mi corazón era demasiado fuerte para ser reprimido. agazapada ¡El monstruo la horrible aterrorizado bestiahabía cuyahuido astucia deme casa había parallevado siempre! al ¡No asesinato volvería y cuya a verlo! voz Grande era delatora memi entregaba felicidad. ahora y la al culpa verdugo. Al cuarto día. de los alarmado demonios por gozosos la violencia en la de mi primer acceso de cólera. Los policías quedaron totalmente satisfechos y se disponían a marcharse.ar cascotes de mis golpes. que pensé ni imaginar en ese momento el profundo es una y feliz locura. Consideraba que me había asegurado mi felicidad futura. después del asesinato. y tranquilamente. más pequeños. una docena de robustos sí. mi atormentador. Había cruzado los brazos sobre el pecho e iba tranquilamente de acá para allá. un grupo de policías entró en la casa intempestivamente y procedió otra vez a una rigurosa inspección. gato hubiera como sólo aparecido puedeante surgir mí. ¿ya se van ustedes.. no y he trabajado en vano» entrecortado al principio. golpeé fuertemente con el bastón que llevaba en la mano sobre la pared de ladrillo tras la cual estaba el cadáver de la esposa de mi alma.. Estas paredes. Repito que es una casa excelentemente construida.