MODELOS PSICOLÓGICOS DE ANÁLISIS DEL RETRASO MENTAL

Alfredo Fierro
Históricamente, el primer modelo psicológico de análisis de la deficiencia mental
ha sido el psicométrico, un modelo desarrollado en categorías cuantitativamente
descriptivas de la capacidad o aptitud intelectual de las personas. La psicometría,
además, en sus propios orígenes, se halla estrechamente vinculada a la
identificación y medición de la deficiencia mental, puesto que, al menos en la rama
inaugurada por Binet, nació justo para proporcionar un modelo preciso del
fenómeno de la disminución o déficit en la capacidad de aprender de ciertos
individuos.
[ Imprimir ]
1. El modelo psicométrico
Históricamente, el primer modelo psicológico de análisis de la deficiencia mental
ha sido el psicométrico, un modelo desarrollado en categorías cuantitativamente
descriptivas de la capacidad o aptitud intelectual de las personas. La psicometría,
además, en sus propios orígenes, se halla estrechamente vinculada a la
identificación y medición de la deficiencia mental, puesto que, al menos en la rama
inaugurada por Binet, nació justo para proporcionar un modelo preciso del
fenómeno de la disminución o déficit en la capacidad de aprender de ciertos
individuos.
El modelo psicométrico, en principio, no pasa de ser instrumental y descriptivo.
Derivan de él instrumentos, tests o pruebas que, con economía de tiempo y de
recursos, permiten evaluar la inteligencia general y las aptitudes primarias de las
personas. A su vez, de los resultados de estas pruebas se siguen mediciones que
describen y compendian en cifras el grado de inteligencia o, respectivamente, de
deficiencia mental. Las más populares de estas cifras han sido, primero, la edad
mental, y, más tarde, el cociente intelectual, que, por otra parte, en la actualidad
responde no tanto a su originario sentido de un cociente, entre la edad mental y la
cronológica, cuanto a una construcción psicométrica elaborada a partir de una
postulada distribución normal de la inteligencia, con media en valor de 100 y
desviación típica 15. Aunque inicialmente se presumió fijo y estable a lo largo de la
vida, el cociente intelectual más bien ha mostrado no serio, lo que ha motivado a
los investigadores a identificar otros parámetros psicométricos más refinados, en
los que se ha creído o pretendido hallar una estabilidad mayor. Así, por ejemplo,
Fisher y Zeaman (1 970) han propuesto tres parámetros K, a los que suponen de
una gran fijeza, y que relacionarían la edad mental y la cronológica de acuerdo
con la ecuación:
e.m. = k1 In e.c. - k2 e-c - k3

El dato psicométrico confiere cierta unidad al síntoma común a las diversas oligofrenias. en particular. la insuficiencia más seria del análisis psicométrico está en que. y no a los 16 ó 18. de déficit en las aptitudes. que conducen a la madurez y plenitud de las aptitudes mentales y sociales. e. la inteligencia. Desde él. De hecho. en orden tanto cronológico cuanto de popularidad. rezagado. con el consiguiente pesimismo práctico. del cual. se limita a lo puramente instrumental y descriptivo de una situación de hecho. o no suele ser así. de las que se ocupa el análisis clínico. El modelo evolutivo Después del enfoque psicométrico. no implica deficiencia. conjuntamente. La concepción psicométrica. aunque no se den por satisfechos con él e intenten englobarlo en una teoría o concepción superior. y k diversos parámetros. Hablar de deficiencia mental. Cabría suponer entonces que el retrasado mental adquiriera la plenitud de las facultades mentales a los 25 ó 30 años. se corresponde bien con un enfoque psicométrico. en todas sus variedades. pese a la lentitud. llegando. no es así. más tarde que sus compañeros de edad a ciertos umbrales evolutivos y aptitudinales. en rigor. sus grados. no pueden prescindir del enfoque psicométrico. y exhibe buena validez predictiva para pronosticar el rendimiento escolar del que se ocupan los modelos didácticos. Aunque se hable . resulta bastante difícil prescindir en los demás enfoques. o bien considera a la deficiencia como fija e inalterable. de suyo. Podría imaginarse la situación de un niño que se desarrolla muy despacio. más que de deficiencia. el funcional y el cognitivo. psicológicos o no. por otro lado. es la edad mental del sujeto en un momento dado. sino de tres diferentes parámetros que. rezagamiento y disfunciones en tales procesos de desarrollo. In el logaritmo natural.donde e. supuestamente fijos para cada individuo. El mero retraso. es preciso mencionar el enfoque evolutivo. y nada dice sobre el posible tratamiento o intervención que pudiera contribuir a mejorar las aptitudes. como retrasados. mejor. En esta ecuación. Los sujetos que bajo otros puntos de vista aparecen corno deficientes o inferiores a la capacidad intelectual media. Los propios modelos psicológicos que restan por examinar. constituyen su definición psicométrica. primordialmente. propiamente explicativa. 2. a medir. en cuyo caso necesita ser completada con otras hipótesis sobre el origen de la deficiencia y sobre la posible rehabilitación de la capacidad intelectual. el evolutivo. cuya interacción o multiplicación con la edad cronológica genera el correspondiente resultado de una determinada edad mental o. diversos síndromes dependientes de etiologías varias.m. la edad cronológica. de cociente intelectual u otras. pero que. capacidad intelectual.c. Se supone la existencia y regularidad de ciertos procesos evolutivos. y se atribuye a estos sujetos atraso. por tanto. desarrolla y refina el juicio acaso prejuicio social por el que unos sujetos son declarados subnormales. ahora son vistos ante todo. su déficit son evaluados y medidos no ya en términos de un cociente intelectual. o bien. se limita a describir. llega a iguales metas y a partir de ese momento no se diferencia ya de los que se le adelantaron. es preciso hablar de retraso mental.

El análisis funcional El paradigma científico desde el cual se efectúa este análisis es el de una psicología objetiva. El sujeto no sólo alcanza más tarde los umbrales evolutivos. y diversas explicaciones teóricas e intervenciones prácticas son posibles dentro de marco tan amplio. una precisa teoría del retraso mental. De este género son el P. además. ciertos umbrales. y se le describa corno fenómeno evolutivo. y cuya característica común es la representación gráfica del progreso evolutivo -respectivamente. ambos difundidos en nuestro país. Una vez definida la progresión en cada área conductual. a las que juzga . habilidades y hábitos. algunos hechos que turban la limpia interpretación del caso como mero asunto evolutivo. Únicamente presupone que disfunciones en los procesos de maduración y/o de aprendizaje son responsables del retraso. de una deficiencia en sentido estricto. irregular. Hay. y la Grafomaduración de González Mas (1978). Lo que sí traza con rigor el modelo evolutivo. ampliamente establecido. corno sucesivos pasos en un continuo de aptitudes. será necesaria alguna intervención que facilite tales procesos. por desgracia. de suyo.C. Su problema.de retraso. Al enfoque evolutivo le cuadran instrumentos de descripción y evaluación cualitativas más que cuantitativas. sino más bien desigual. ciertos niveles de capacidad no los alcanza jamás. Pero esto permanece todavía muy genérico. 3. disarmónico. sino también. Uno de ellos. por consiguiente. extrañamente idiosincrásica. y se describe el nivel evolutivo sobre la concreta base de los comportamientos adquiridos. el de su envejecimiento prematuro. es el programa de las adquisiciones conductuales que en cada momento han de constituir objetivo psicopedagógico o de rehabilitación. Su retraso no consiste en seguir más despacio iguales pautas de desarrollo que la generalidad. etcétera. además de simplificadoras. ni siquiera de retraso o retrasado mental. además de retardo. obviamente. no es sólo de un retraso. La pauta misma suya suele ser diferente. este objetivo. ni tampoco una determinada propuesta de intervención psicopedagógica. habrá de ser el nivel inmediato superior al ya adquirido por el sujeto. del retraso. que empieza ahora a conocerse. El análisis funcional o conductual rehusa estas etiquetas meramente descriptivas. suele darse deficiencia. El modelo del desarrollo no implica.A. por tanto. es que el problema evolutivo de los retrasados mentales es un retraso no armónico o equilibrado en las distintas áreas conductuales. En él no se habla ya de deficiencia o deficiente. En cada una de las áreas se postula cierta progresión de unas conductas a otras. y que también puede considerarse establecido para ciertos grupos.en ciertas áreas determinadas: motricidad. comunicación. de Gunzburg. según el concepto de Zazzo (1965). de orientación experimental en cuanto a método y conductista en cuanto a teoría. y que. sobre todo cuando se dota de instrumentos evaluativos como los recién citados. como el del síndrome de Down. es el del rápido deterioro físico y mental de estos sujetos. (Progress Assessment Chart). en heterocronía. Un segundo hecho.

sino debe establecerse en un proceso de tratamiento y experimentación. entre estímulos y respuestas.carentes de cualquier valor. Esta relación ha de ser estudiada y tratada por sí misma. qué precisas relaciones funcionales con ellos son responsables de la conducta retrasada. esto es. como cualquier conducta. y desentendiéndose incluso de la posible inadecuada historia previa de estímulos y de refuerzos del sujeto con conducta retrasada. y. Qué eventos estimularas. y se aplica a investigar y tratar sencillamente la conducta retrasada. es susceptible de un análisis funciona¡. Esta. es función. 1 980) ha abierto la oportunidad de una fructífera convergencia entre el trabajo clínico y la . Los determinantes biológicos y los ambientales o de aprendizaje en la pasada historia no son ya posible objeto de modificación. Ribes. Kratochwill. el análisis funcional se interesa primordialmente en las relaciones funcionales actuales estímulo/respuesta que rigen el retraso. conjuntamente. o. en el momento de auge de las teorías operantes. ya explicativo. Únicamente es posible intervenir en las condiciones ambientales o estimularas presentes. la conducta retrasada puede cambiar con tal de alterar convenientemente los acontecimientos de estímulo de los que ella en el presente sigue siendo función dependiente. Barret. principalmente mediante procedimientos de línea de base. 1976. también la conducta retrasada. aguarda el psicólogo conductista tanto el cambio cuanto el mantenimiento de las conductas indeseadas. de un análisis que examina los estímulos -antecedentes y consiguientes. Kieman. respectivamente. 1966. cuyo desarrollo implica a la vez evaluación de la conducta retrasada. El extraordinario desarrollo de los diseños experimentales o cuasiexperimentales de sujeto único. y no sólo teórica. ya práctico. sean reales factores genéticos o cerebrales que tampoco dan razón de la relación funcional. no puede decirse a prior¡. 1977). De la modificación de esas variables estimularas. Su primera posición es el rechazo de la explicación de la conducta retrasada por factores cuya hipotética influencia en ella no puede establecerse en el orden conductual estricto. 1972. Kazdin. en general. Puesto que las posibilidades reales de cambio de conducta. de ampliación del limitado repertorio comportamental del individuo retrasado. El análisis funcional o conductual irrumpió. de la intervención sobre el entorno estimular. dejando eso atrás. eventualmente disfuncional. con independencia de las bases orgánicas. 1973. la justificación de este interés es también práctica. como son los diseños de reversión. con mucho brío polémico frente al modelo médico y al psicométrico de la deficiencia (cf. y deseadas. de múltiple línea de base y de múltiple tratamiento (Hersen y Barlow. más bien. sea la presunta capacidad inferior de la psicometría. Obviamente.de los que la conducta. discriminativos y reforzadores. Pero. y una intervención sobre el entorno estimular que no se distingue del control de las variables independientes en las hipótesis experimentales. es en estas relaciones donde va a centrarse el análisis funciona¡ e igualmente la intervención clínica del psicólogo conductista. tanto las funciones de estimulación corno las de respuesta pueden hallarse adversamente afectadas por alguna incapacidad biológica. 1978. se dan en el ámbito de las relaciones funcionales con su actual entorno estimular. En tanto que conducta indeseada. Bijou.

Con su insistencia en los determinantes actuales de la conducta. aún más importante. en los que está implicada la personalidad entera o. oportunidad inicialmente ligada al análisis funcional conductista. no primariamente intelectuales o cognitivas. es decir. un tanto castigada por dos hechos que restringen mucho su alcance más allá de las sesiones de intervención.investigación experimental en comportamientos como la conducta retrasada. en relativa independencia de los factores biológicos y aún de la pasada historia de aprendizaje. En ellas se postula que la deficiencia o retraso no es sino la expresión de un trastorno más global. El segundo. La taxonomía o clasificación nosográfica de un síndrome respecto a otro pasa entonces a un lugar secundario. es la dificultad del retrasado mental en generalizar. que no es contemplada ya como una deficiencia fija o rígida. aunque no restringida a él. Esta amplia confianza en el potencial de las técnicas de modificación de conducta para abordar los problemas del retraso se ha visto. son embargo. Otras teorías psicodinámicas más refinadas proceden a partir de hipótesis de psicoanálisis y también de una psicopatología de orientación fenomenológica. no en el aparente. Localizan. la sitúan en una trama de energías. de cierto fracaso radical en acceder a la simbolización y al yo. 1969). sin embargo. genera el déficit intelectual. y se reformula a la deficiencia como síndrome psicopatológico "de expresión deficitario". cuya dinámica. capacidad o aptitudes. En esta consideración. otras instancias que las convencionalmente descritas corno inteligencia. El primero es la dificultad de comportamientos adquiridos dentro de ellas. la deficiencia mental queda aproximada a la enfermedad mental. pero expresivos o manifestativos de un mismo género de trastorno psíquico temprano. la raíz en otro lugar. al menos. Su pobre rendimiento en diversos géneros de tareas se debería no tanto a una disminuida inteligencia. pues. sino como un patrón disfuncional. 4. Se les supone ser síndromes distintos. que afecta a la estructura completa de la personalidad y no sólo al desarrollo intelectual. y con sus tesis de que toda conducta puede ser cambiada a condición de acertar en la identificación y manejo de los estímulos que críticamente la controlan. Una de las versiones más sencillas de enfoque psicodinámico es la que ve a estos sujetos como deficientes motivacionales antes que deficientes mentales. pero casi ilimitadamente susceptible de cambio. principalmente a las psicosis de origen infantil. . el enfoque funcional conductista ha contribuido a despertar una enorme esperanza y optimismo en las posibilidades de tratamiento psicológico y también pedagógico de la conducta retrasada. de fuerzas. cuanto a una pobre o inadecuada motivación (Zigler. en transferir aprendizajes de una áreas conductuales a otras e incluso de unos comportamientos a otros. Modelos dinámicos Caracteriza a estos modelos considerar que la deficiencia o retraso mental es un fenómeno secundario respecto a estructuras y procesos más básicos.

Los procesos psicodinámicos. y su aproximación a los que subyacen a las psicosis infantiles. una estrategia de protección del yo en su trato con la realidad. en psicología. aquí también se reconoce. Esta emergencia puede producirse en el curso de un psicoanálisis. y en la experimentación. 1983). el último tipo de análisis. como el análisis funcional. altamente reacios a posteriores experiencias y tratamientos. en general. es el que genéricamente cabe calificar de cognitivo. Pero la naturaleza dinámica de los procesos que originan la deficiencia. como un destino ineluctable. desde la hegemonía conductista hacia la preponderancia de modelos cognitivos y de procesamiento de la información. la concepción tradicional de la fijeza de los valores psicométricos tendía a atribuirle. determinable específicamente como micrométrico y procesual (cf. 1981) interpretan el retraso como una estrategia de defensa.como trastorno cuya expresión fundamental consiste precisamente en el déficit (Lang. Lo de "micrométrico" refiere a¡ hecho de que los fenómenos psíquicos considerados y medidos son relativamente . de la formulación del deseo. pero no se le concede el papel de factor inmediatamente responsable del retraso. y no en la psicosis. a través de medios expresivos y creativos (musicoterapia. aunque diferente de éstas. Por qué se defiende el sujeto retrasado. qué incapacidad previa le lleva a defenderse de ese modo. Fierro. que han llegado a cristalizar en un estado deficitario. Son los fantasmas y el deseo de la madre los que. 5. enmudecido. Mannoni (1964) es la relación con la madre la que determina la dinámica del desarrollo retrasado. de una psicoterapia individual o en grupo. conducen al niño a la deficiencia. si hace falta. por ejemplo). no entraña en modo alguno su reversibilidad. a semejanza de la psicosis y la neurosis. refugiándose en el retraso mental. y no siempre respuestas claras o claramente fundamentadas. en la cual precisamente llegará a emerger corno sujeto. de todos modos. Desde premisas psicodinámicas. La intervención psicológica indicada. El enfoque cognitivo En la tradición de una psicología objetiva. de qué se defiende. el retraso mental pierde mucho de la inmutabilidad y fatalidad que el modelo médico y. de¡ retraso mental. la historia y avatares del deseo. o incluso merced a experiencias significativas cualificadas con personas que le reconozcan como sujeto de deseo y le permitan aflorar lo que estaba callado. son preguntas para las que hay diversas respuestas en las distintas escuelas del psicoanálisis. en el fondo de lo que en el orden manifiesto se muestra como retraso. y no mero objeto de los fantasmas y de los propósitos de los demás. A semejanza de lo que hace el análisis funciona¡ de la conducta retrasada. pueden ser o mostrarse irreversibles. habrá de ordenarse a permitir y propiciar en el sujeto la aparición de la demanda. 1973). En la interpretación psicoanalítico de M. de una terapia o tratamiento mediante juegos simbólicos. corno la psicometría. o en otros trastornos. y en estrecha dependencia de la reciente evolución. recién aparecido. la existencia de una eventual etiología orgánica. interesada a la vez en la medida. Otros psicoanalistas (Ober.

de procesamiento de la información. que. entonces. en el procesamiento cognitivo.microscópicos frente a la magnitud de los productos conductuales evaluados en las pruebas clásicas de inteligencia y en las líneas de base del análisis funciona¡. de Sterling y otros). constituyen también un claro antecedente de los programas que pueden desarrollarse -aunque apenas comienzan a existir. sino investigado a lo largo del entero proceso cognitivo -procesamiento de información. que operan sobre todo con las calidades elicitantes y discriminativas de los estímulos y no tanto con sus propiedades reforzadoras. hay esperanzas de mejora mediante tratamiento. se deba a déficits estructurales. percepción. los modelos cognitivos pueden. Una segunda dificultad se vincula con la distinción entre los aspectos estructurales. En conclusión . En este último caso el análisis micrométrico y procesual de la psicología cognitiva nos habría ayudado mucho a conocer el detalle de las dificultades de procesamiento en los deficientes mentales. diversos registros de memoria. Cierto análisis de la conducta en general y del retraso mental en particular en términos percepto-motores nunca se ha perdido del todo en psicología y constituye un antecedente del actual análisis en términos de procesos cognitivos o -más concretamente. etcétera). o de capacidad. Una de ellas tiene que ver con el hallazgo de que. tras la segmentación microanalítica del procesamiento cognitivo en sus diversos momentos (atención. y no sólo funcionales. a inadecuada programación cognitiva del sujeto. no es observado ya en los productos o resultados finales. en términos de una ejecución o rendimiento inferior en ciertos tipos de tareas. noviembre 1981) e incluso los programas genéricamente denominados de estimulación temprana.a partir de modelos cognitivos e informacionales. cuanto a un déficit generalizado. cuanto en la capacidad de transferir de unos aprendizajes a otros. nº 79. tanto en las estrategias globales del sujeto a lo largo del procesamiento entero. por otra parte. o de programación y uso. en los correspondientes modelos. tropezar con dos clases de serias dificultades. que. la formación de un concepto o la solución de un problema. anémica sensorial (así en la técnica de reporte parcial. Los programas percepto-motores de tratamiento del retraso mental (cf. por su naturaleza propia serían muy resistentes a cualquiera posible modificación. el retraso mental aparece ligado no tanto a específicos déficits en alguno o algunos de esos momentos. Pero es de temer que alguna parte de él. pero habría contribuido en poco a poder superarlas. quizá la mayor parte. sin embargo. Técnicas de medición reciente permite n una medida muy fina de momentos mínimos del proceso. como tiempos de reacción (así en la cronometría de Stemberg) o tiempo y capacidad de la huella.que lleva desde el reflejo de orientación y la conducta de atención hasta el razonamiento. La aplicación de estas técnicas psicométricas a la exploración del retraso mental está revolucionando nuestros conceptos acerca de este fenómeno. y los funcionales. aplicada al tratamiento del retraso mental. Mientras el retraso mental sea debido a disfunciones. En su vertiente práctica. el monográfico de Siglo Cero.

vol. S. por su generalidad misma. en un mismo caso. . sino en un análisis que reconoce que el fenómeno del retraso mental. Nueva York: Academic Press. N. Belmont. que necesitan de sendas explicaciones y apropiados análisis. J. A.) Mental retardation and developmental disabilities. naturaleza y pronóstico. vol. Brummer and Mazel. Press. 5 New York/LONDON: Academic.R. aparecen en cierto modo compatibles con cualesquiera de los otros. 141-302. no en un concordismo fácil. Págs. B. El acierto de su intervención dependerá de la correcta identificación de estos procesos y de la atinada elección y aplicación del tratamiento capaz de modificarlos en orden a ensanchar la reducida capacidad del sujeto. está implícita la sugerencia de que el psicólogo habrá de tratar cada caso de acuerdo con la naturaleza propia de los procesos que presumiblemente lo están determinando. Salamanca: Universidad de Salamanca. Por de pronto. En N. U.R. 1977. como todos los fenómenos humanos. 1980 Bijou. puede y suele hallarse sobre determinado.M. vol. International Review or research in mental retardation. pueden ser coordinados entre sí. hay casos y casos. En la idea de que diversos casos de deficiencia o incluso diversos aspectos o componentes de un mismo caso pueden deberse a factores diferentes. Por otro lado. Behavior analysis. el psicométrico y el evolutivo. La deficiencia mental continúa siendo una denominación convencional que agrupa fenómenos de varia etiología. 1966. 1981. Desde luego. en otros hace falta introducir factores psicodinámicos o de aprendizaje. La "personalidad" del subnormal. mientras en unos la explicación genética acaso resulta satisfactoria. International Review of research in mental retardation. Fierro.Los modelos sucesivamente presentados no son recíprocamente excluyentes. BIBLIOGRAFÍA Barrett. múltiplemente determinado.).: A functional analysis of retarded development. Pero incluso aquellos que dependen de premisas teóricas muy dispares. Medical-behavioral research in retardation. Wortis (ed. el hecho global de su deficiencia puede deberse a una combinación de factores que requieren de más de un género de explicación. New York. y también los que quedan fuera ya del ámbito de la psicología. 9.W. En la presentación de cada modelo de análisis ha quedado expuesto sucintamente el tipo de tratamiento que de él se deriva. Ellis (ed. en un mismo sujeto. como el psicodinámico y el cognitivo. En J. como el modelo médico y el sociológico.H. En Ellin.

M. Madrid: CientíficoMédica. Ellis (ed. IV Nueva York: Academic Press. Kazdin. Bersen. M. Research design in clinical Psychology. 48-57.R. International Review of Research in Mental Retardation. M.L. Mannoni. París. Psicólogie. Madrid: Fax 1971). Zazzo. Single subject research. 1976. D. 1978.). 1970. 86. J. Nueva York: Pergamon. Neuropsych Infant. vol. R. E. 536-556. 1973. Lang..E. Nueva York: Harper y Row. Madrid. López Melero.R. Single case experimental designs. Fisher. (ed. American Journal of Mental Deficiency. y Zeaman. González Mas. Narcea. La notion d'hétérochronic dans dans le diagnostique de la débilité mentale. Siglo Cero. Esquisse d'un abord estructural des états déficitaires. psychoanalyse et psychose. L'enfant arrieré et sa mere. Kratocwill. M. Zigler. Paris Seuil. Teoría práctica de la educación especial..). A. Nueva York: Academic Press. .H. R.A. A. Developmental versus difference theories of mental retardation and the problem of motivation. Oher. Growth and decline of retardate intelligence. D. 1981. 1978. 1965.L. 1983. 4-5. M. Confrontations psychiatriques.. 10. Rev. Adiestramiento y maduración mental. 1983. 241-246. 1964 (El niño retrasado y su madre.Fierro. 31-54. Inteligencia y retraso mental: el enfoque procesual y microanalítico. T. Fleurus. En N. 1980. y Barlow.. 1969.