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Elizzen y Kirara7

Parvatti

Kirara7

VGPA0300

ElyCasdel

Alexiacullen

CrissViz

Angie_kjn

Gabbii Rellez

Vafitv

Kathy92

Elizzen

Jess16

Eva MasenPattinson

Rebecarocio

kensha

Dracanea

Marce Doyle*
Caliope Cullen
La BoHeMiK
Anjhely

Marce Doyle*

Kirara7

Seth está obligado a pasar su vida cazando a los Shemihaza. no importa lo que cueste. pero como su acosador se vuelve más audaz. tiene al guapo amigo de su hermano Seth para mantenerla a salvo. Ha mantenido sus alas escondidas de Abby para no asustarla. . descendientes de los ángeles malos. un hijo de ángeles con alas propias. Alguien.. está acechando a Abby Marcheson. Un Nephilim. A medida que su coqueteo escala a una pasión completa. o Abby huirá de su ángel de la guarda y caerá presa de una fuerza siniestra que desea hacerle daño? Advertencia: Este libro contiene escenas de sexo explícito y lenguaje gráfico. con las alas y todo. ella acepta deseosa. con Seth constantemente a su lado. y cuando le pide salir en una cita. Por suerte. ¿Debería revelar su verdadera naturaleza a la hermosa y confiada Abby? ¿Ella lo aceptara.. Seth comienza a sospechar que un Shem tiene a Abby en la mira. Abby cae fácilmente en su vida protegida. o algo. Seth está dividido. Pero Seth es mucho más de lo que parece.Él la mantendrá a salvo.

La luz caía en cascada sobre su cuerpo en la ondulación. en su mayoría por la camiseta.Traducido por parvatti. Era el trabajo de los Nephilim atraparlos para mantener a la humanidad a salvo de sus depravaciones. uno de los Nephilim más raros. El viento agitó sus alas. Seth siempre se impresionaba de verlo trabajar. la luz desvaneciéndose a la nada. destacando su pelo negro. enviando un escalofrío por su columna vertebral. ―¿Eso es todo? ¿No hay más de ellos? ―El Shem o Shemyaza era un ángel nacido que se había entregado a sus deseos más bajos convirtiéndose en demonio. una seria ventaja cuando estaban cazando. Aquella sensación nunca dejaba de sorprenderlo. especialmente si sabían que un Nephilim como Seth se encontraba en la zona. con ondas iridiscentes. ellos tenían la capacidad de parecerse a un ser humano como lucía Seth normalmente. de vez en cuando. La espada corta y su vaina permanecían fuera de la vista. tanto en apariencia como en temperamento. completamente ocultas si llevaba una gabardina. algún Shem había sido conocido por conspirar contra alguna pobre alma. Los Shem casi siempre cazaban solos. no podían o no querían compartir territorios de caza con otros. Seth puso su espada en su funda especialmente diseñada sobre su hombro. considerando que sus alas estaban hechas de poder y luz. ese hermoso espectáculo de luces era lo que marcaba a su amigo como Malachi. Él abrió los ojos con una expresión serena. ―Yo creo que sí. Desafortunadamente. . ElyCasdel y Angie_kjn Corregido por Anjhely Seth limpió la sangre de su espada con un trozo de la camisa carbonizada del Shemyaza. No puedo sentir nada en millas. Pero al igual que el Nephilim. Uno de sus dones era la capacidad de sentir a un ángel nacido dentro de un par de kilómetros desde su ubicación. Damien levantó la cara al viento y cerró sus ojos azul oscuro.

―Tenemos que hacer una de esas y ver lo que nuestros nombres deberían ser. Él era el hermano de Piotr en todo menos de sangre. papá. ¿alguna idea de cuándo Piotr vendrá a la ciudad? ―De todos los Nephilim. ―¿Lo que nuestros nombres deberían ser? ―Damien hizo una mueca mientras caminaba alrededor de la ceniza del Shem. ―Así es. quitando la ceniza del Shem de su chaqueta y de su cabello rubio. ―Damien golpeó a Seth en la parte posterior de la cabeza. Incluso las cenizas estarían frías en cuestión de segundos. pero Damien sí. Seth era el más cercano a Piotr. tú podrías ser Damien la Ducha. aquí vamos ―murmuró Dante. . puedes sacarlo ahora. ―Hablando de diversión. ―Aw. ―La sonrisa feroz en el rostro de Dante estaba iluminada por las llamas del Shem quemándose a sus pies. Él no sería tocado por un palo de tres metros. ―Dante no mordió el anzuelo. Como Seris. Ellos compartían una historia que ninguno de los otros entenderían jamás. Él tenía todos los permisos de portación de armas necesarias. así que tenía sentido que Dante le preguntara. el poder de Dante sobre el fuego era aterrador. Dante hizo un gesto con la mano y el fuego azul caliente se extinguió. ―¿Alguna vez has hecho una de esas cosas generadoras de nombres al azar? ―Oh. Seth se alegró de que no tuviera los poderes de Dante. Damien enfundó el arma que había llevado en la lucha. ―En serio. algo que Dante había insistido a todo Neph que optara por utilizar armas de fuego. podríamos llamar a Dante… ―Dante golpeó a Seth en la parte posterior de la cabeza. Nunca me dejas divertirme. haciendo que se tambaleara. escondiéndola bajo su gabardina. ―Lo último que supe es que estaba en Moscú. pero venía con un temperamento igual de ardiente que a menudo lo hacía tener problemas con su jefe. más que con cualquiera de ellos.―Dante. quemando la figura hasta las cenizas antes de apagarse por completo. ―¿Por qué está en Moscú? ¿No es donde el líder Shemyaza se esconde? Seth sonrió.

Boy Scout. una réplica exacta de sus alas reales cuando estaban desplegadas. ―Seth se estremeció con fuerza. era fuerte el hijo de puta. imbécil. estarían cagando gatitos púrpuras cagados. Piotr o no. si Gabriel quería que Damien y Dante supieran lo que uno de sus Neph estaba haciendo. Agarró la camiseta que se había metido en el bolsillo de atrás y tiró de ella. el terrible. Joder. stronzo. ¿Tú sabes lo que está haciendo allí? ―Si piensas que te voy a decir lo que está haciendo Piotr en Moscú bajo las órdenes de Gabriel. ―Ya basta. 1 Va all'inferno. Damien hizo una mueca. es que estás loco. Como Piotr no quiere tener nada que ver con Ivan. los dos Nephilim quienes no gustaban de Piotr eran Dante y Damien. lo habría dicho en inglés. Seth quería que llegaran a entender la verdadera naturaleza del hombre. él les diría. stronzo: Vete a la mierda. Se olvidaba de cómo era de fuerte a veces. Si yo quería que él supiera. Tener que ir sin camisa en la noche era terrible. ―Va all'inferno. porque Dante nunca dañaba realmente a uno de sus hermanos Nephilim. El ser un Ángelus era un dolor en el trasero a veces. ―En serio. los apéndices azul brillante desaparecieron bajo su piel. hacía frío. ―Damien miró a Seth―. Ustedes necesitan relajarse como la mierda. agradecido por el toque de calidez. ―Hmm… suena sospechoso. Por desgracia. ―¿Quieres una traducción? Yo estaría más que feliz de dártela. La única marca que dejaron atrás eran los dos tatuajes de alas azules que lo cubrían desde los hombros hasta la mitad de sus muslos. en lugar de temer a la bestia que vivía en su interior. Maldita sea. Eso había dolido como el infierno.1 La sonrisa de Damien era de pura maldad. Si supieran lo poco que Piotr quería tener que ver con Ivan Ilyanovich Romanov.Maldita sea. pero la única vez que había tratado de dejarse la camisa. . sus alas se habían quedado atascadas. hacía frío ahora que el fuego de Dante se había apagado. ―Seth no era tan estúpido. Seth no les hizo caso y plegó sus alas.

imbécil. Él está un poco ocupado dirigiendo su imperio y enfrentando Shemyazas. ―Gabriel tiene sus propios puntos ciegos. ―Es un billonario.―¡Oh! ―El Boy Scout tiene un punto. Dios. Dante bajó la ventanilla. ¿Nos vemos mañana en lo de Gabriel? ―Voy a estar allí. Él no se presenta a Gabriel muy a menudo tampoco. a menos que Piotr se intensifique y realmente se convierta en uno de nosotros. ―Piotr está de nuestro lado. ¿De verdad crees que podría engañar a Gabriel. Trata de no quedar atrapado en el . ―Nos preocupamos por ti. Dante se alejó con un movimiento rápido. pero yo no. él nunca realmente será mi hermano. Yo podría confiar más en Piotr si asistiera a las comidas de trabajo ―dijo Dante. Su tranquilo sedán de policía color canela estaba en desajuste con el terrible hombre en el interior. algo peligroso. Es un juego peligroso el de Piotr. Él tocó la bocina dos veces más antes de doblar la esquina. dándoles luz verde para salir. Pero yo voy a decir esto otra vez. sin embargo. Y hay algo que Piotr esconde. Tú te preocupas por el hijo de la puta bruja de hielo. ―Dante subió a su coche. Damien negó con la cabeza a Seth. salió fuera del callejón y miró a su alrededor. ―¿Seth? Seth se pellizcó el puente de su nariz. Seth estaba tan sobre esto. ―Lo entiendo. ―Le palmeó el hombro de Seth―. ―Estoy de acuerdo con Dante. Uno de estos días va a caer. y entonces vamos a saber a ciencia cierta de qué lado de la cerca ha estado sentado desde el principio. quien siempre hacía el papel de policía. Él asintió con la cabeza a Seth y a Damián antes de reanudar su caminata a sus coches―. entre todas las personas? Damien cerró los ojos. y tengo la intención de averiguar qué es. Dale al chico un descanso. Damien.

Lástima que el bastardo testarudo nunca conduciría su feo coche de color masilla. pero había estado determinado en averiguar si el Shem que cazaban sabía acerca de Abby. mi hermano ―Seth murmuró cuando Damien se alejó. había sido una muerte difícil de tomar. Había sabido dónde vivía. ―Tú también. Maldijo en voz baja. no tenía nada que ver con su mundo. algo que hizo que un escalofrío recorriera su dura espalda. y Dios que olían increíble. ―Se dirigió a su propio coche. Él debería haber escuchado a Gabriel y dejar que Dante y Damien cazaran sin él esta noche. El Shem había sido contratado para dar caza a Abby. Si tuvieran alguna idea de los riesgos que Piotr estaba tomando para mantener al resto seguros. por lo que él consideraba que era una herida menor. Dante iba a estar adolorido mañana. estarían cantando una melodía diferente. agotado más allá de la conciencia. Ella no . ¿Por qué un Shem quiere a una humana como Abby Marcheson para nada más que como comida? Por lo que él sabía. Desafortunadamente. Seth se detuvo frente a su casa en la ciudad. la vida de su hermano estaría en peligro. saliendo a la calle tranquila. listo para caer del agotamiento. y el hambre era el único que lo mantenía en pie. un roadster negro metálico que costaba más de lo que Seth hacía en un año―. Sólo por eso. Ni siquiera estaba seguro de tener la energía para pedir una pizza.fuego cruzado. haciendo sonar dos veces la bocina al doblar la esquina hacia su propia casa―. esa no era su historia para contarla. Rafe estaría más que dispuesto a sanar a Dante. y echó un vistazo a su reloj. Seth lo habría matado. Damien tenía razón. Las ventanas de Abby estaban abiertas. Mantente a salvo. Pero por desgracia. Peor aún. Tú eres la única razón por la que Dante lo ha tolerado durante tanto tiempo. Pero el Shem que estaba muerto había sabido más con lo que Seth se sentía cómodo. El aroma de los burritos flotaba hasta afuera. inmediatamente su estómago estaba gruñendo. Arrastraba los pies pasando la puerta de Abby. pero no para hacerle daño. ella no debería haber tenido sus ventanas abiertas. Maldita sea. Si se liaban con la misión de Piotr. mi hermano. Sí. y menos de lo que esperaba. Tan bueno como los burritos olían. Seth soltó un bufido. clavando sus garras en el brazo de Dante y casi tomando la cabeza de Damien. Ahora tengo que conseguir que Gabriel mande lejos al equipo Doble-Problema. Seth se metió en su coche.

Había algo dulce e inocente sobre Abby. Seth ni siquiera habría sabido que estaba en problemas hasta que fuese demasiado tarde. ¿Me necesitas para proteger a tu chica por ti? ―La profunda y serena voz de Micah fluyó hasta él. que protegiera oficialmente a Abby mientras que el resto de los Neph hacían lo que hacían mejor. Alguien había hecho una búsqueda exhaustiva sobre ella. El nombre Marcheson se había presentado en una de las alarmas generadas por los informáticos de Damien. llegó a su dormitorio y se arrastró sobre la cama mientras sacaba el teléfono móvil del bolsillo. como un amigo de la familia. Pero le había prometido a Bill. Micah lo haría. No tenía ninguna razón para creer que debería quedarse a puertas y ventanas cerradas. vigilarían mientras Seth dormía. Suspiró. Gabriel había acordado permitirle a Seth. ―No hay problema. algo que no había oscurecido cuando ella pasó de adolescente desgarbada a mujer tímida. él estaba haciendo un excelente trabajo con ella. Cuando se dio cuenta de que era la hermana pequeña de Bill Marcheson. gracias. era Micah. compañero de trabajo y amigo de Seth. Terminó de trepar por las escaleras. Se pondría en contacto con uno de sus hermanos. Maldita sea. Seth no quería ni pensar en eso. Si alguien podía mantener a Abby segura. su amigo humano más cercano. . Seth sonrió. Hasta ahora. Se dirigió a su casa de la ciudad. ¿una noche dura? ―Sí. Seth. ―Te lo agradecería. Damien sintió una filtración llevándose a cabo. Él estaba tan jodidamente cansado. que velaría por la hermana pequeña del hombre. Se las arregló para entrar en su casa en la ciudad sin caer de bruces. ―Hey. Cazar Shemyaza. A Seth no le habría gustado ver que la luz en ella se apagada por un bastardo Shem. ―Sin las habilidades únicas de Damien. Dante había contactado inmediatamente a Seth. aunque sólo fuera porque Seth le debía una. la magia negra y la blanca mezclada con la tecnología moderna era algo que ningún ser humano podría haber realizado.sabía que estaba en la mira. No. El hijo de puta fue contratado para encontrar a Abby. usando caminos abiertos sólo para los Shem y los Nephilim. Estaba demasiado cansado esta noche para mantener un ojo en Abby.

.―Maldita sea. mi hermano. Él iba a dormir. Él era divertido. siempre tenía una sonrisa para ella. Le sorprendía que no hubiera sido arrebatado todavía. ―Trish sonreía mientras seguía a Abby a la cocina. Configuró la cafetera y presionó inicio. ―Las manos de Seth estaban empezando a temblar. y ya estaba lista para tener a sus bebés. mudas y ciegas? Dejó el bolso y extrajo las tazas de café. Estoy en camino. ―Mantenla a salvo. elocuente. ―Mantente a salvo. Abby nunca se sintió completamente segura. ella debería haber dejado fuera a los hombres en su vida. Hombre. ―¿Café está bien? . la hacía sentir segura. una mirada de esos ojos azul gris. Ella estaba completamente loca. invisible. con ganas de cambiar de tema. Él no había sabido nada más que alguien estaba detrás de ella. seguramente volaría hasta su casa. que alguien podría querer algo más que su sangre. Después de todo lo que había vivido. ¿Acaso las mujeres donde él trabajaba eran sordas. Ahora Gabriel los quería a todos en la mansión y el líder de los Nephilim estaba haciéndolo oficial. La dulce y pequeña Abby Marcheson estaba en la lista negra de un Shem. Por el amor de Dios. probablemente ya en camino. y ninguno de ellos sabía por qué. Era extraño. ni una sola vez. Algo sobre Seth solo. Había golpeado en el Waffle House esta mañana o algo así. apuesto y amable. Micah era un Ángelus como Seth. tenía que conseguir un poco de control. y la protegería hasta la mañana. pero eso era todo. El Shem que habían matado esta noche no sabía por qué había sido contratado. El problema era que Seth siempre era amable. Él no se había. ―Micah colgó.. pero no. lista para tirarse y postrarse a sus pies. Una sonrisa. ―Tú sabes. él es perfecto para ti. a la mierda la pizza. Estúpida. y ya comenzaba a actuar como una chica fan de Crepúsculo. ―Mmm hmm ―Abby murmuró. Pero Seth encontraba el sueño difícil de alcanzar. acercado a ella sin Bill o Trish marcando el paso detrás de él. ella lo tenía mal. Sólo tenía que captar un vistazo de Seth saludándola con la mano. mi hermano.

Abby se encogió de hombros. pero ella sirvió un montón de crema y azúcar en el suyo. Bill trató de tenderle una trampa con una chica que trabajaba en el área administrativa de la comisaría. Abby se quedó mirando su taza de café. Fiona. Ella sólo había sido la molesta hermana pequeña. Había pensado que. Ese había sido su nombre. no había cambiado. . pero aún estaban bien. ―No sé por qué él no lo ve. ―Quiero decir. Trish tomó un sorbo de su taza y agarró uno de los pasteles pan dulce que Abby había sacado del horno justo antes del viaje a comprar comestibles. y él no estaba interesado. ―Apenas la semana pasada. Había sido amigo de Bill. Pero. Finola. Alguna diosa islandesa buscando que se arrastraran a sus pies. ―Mmm hmm. Ni una pizca. Ya no estaban tan calientes.. ―Trish tomó su tasa con un gesto de agradecimiento. gimiendo en la primera prueba. ¿café? ¿Qué hay del té de manzanilla? Abby se volvió y miró a Trish. no es como si él tuviera muchas citas.―Ew. sentándose en la mesa de la cocina artísticamente manchada de oscuro. una vez que se encontrara con un hombre podría olvidarse de Seth. Bill le decía a la gente que sólo añadía el café para darle color. no de ella. pero ella había estado dedicada a Seth.. no. y Trish sonrió con agradecimiento alrededor de un bocado. pero se había equivocado en distintos niveles. ―¿Quién? ―Abby tomó un sorbo de su café lentamente. Apenas puso un toque de azúcar en la taza de Trish. Sus amigos y familiares a menudo se burlaban de ella acerca de sus hábitos de consumo de café. ¿Con quién había estado saliendo en aquel entonces? Flora. y Seth a ella. Ella había tenido un flechazo con Seth Licht desde sus días de escuela secundaria. ―Es curioso. cuando había estado en la universidad con Bill... ―Muy bien. Dame las cosas buenas. ―Abby sacudió la cabeza y preparó las dos tazas. me tienes. no te ves como una persona de té. y siguió adelante al oír sobre la boda de Seth después de los eventos. Abby sólo la había visto una vez. con el corazón desgarrado solo ligeramente. la que él dirigía únicamente a ella. su sonrisa.

porque ese es mi trabajo. Abby todavía estaba demasiado herida para hacer mucho. —Luego le dije que quería mirar mientras tragaba al pez dorado. ¿recuerdas? —Trish batió sus pestañas—. —Trish echó su cabeza entre sus brazos y pretendió sollozar. apenas lo hacía. Morir. tal correcto para creer de nuevo. intentando alejar su preocupación—. —Mmm. Abby se retorció en su silla a medio camino hacia la ventana antes de darse cuenta de que Trish estaba jalando su pierna. —Abby le sonrió a su cuñada tímidamente. ―Mmm hmm. debo añadir. Cáncer. Diablos. que es tiempo para que muestres interés en otro hombre. ¿qué voy a hacer? Simplemente moriré sin él. pero él no le había dicho de qué tipo. Ella agitó su café de una manera inconexa. —¡Oh. —Mentira. ¿Qué estabas diciendo? Trish chasqueó los dedos debajo de la nariz de Abby. Abby la golpeó en la cabeza con la revista de peinados que había hojeado durante el desayuno. La cabeza de Abby golpeó en la mesa. Doug.―Por cierto. —Pon atención. Ugh. le dije a Bill que dejara de tratar de arreglar su vida amorosa. y último. Estamos hablando del señor Hunka-hunka. Oh Trish. ¿qué? Oh. lo siento. Eso va a dejar una marca. Y. Su primero. pero luego. Bill había dicho. Abby no estaba tan segura. dije. Había oído hablar del funeral de Fiona después de los eventos. —No estoy tan mal. . pero había logrado enviar una tarjeta. sin apenas escuchar. La familia lo conocía. Abby! Seth está desnudo afuera de tu ventana. Doug no merece otro segundo de tus lágrimas o miedos. por Dios. Bill le dijo que Seth había sido apenas humano después de la muerte de Fiona. Ow. intento de romance. Por lo menos la interesada en otro vez era el momento incluso cuando ella terapeuta estaría complacida de que estuviera hombre. Él es el único en lo que piensas además de tu trabajo estos días. Abby asintió. también. Seth no había respondido.

Si se da cuenta de que estás interesada. pero ni siquiera sé si él está interesado. Seth es un buen hombre. Lo sé. —Esto es algo bueno. Abby sonrió. ¿Hablaste de esto con Bill? —Duh. No has salido para nada en cinco años. pero por las razones correctas. ¿Crees que no voy a decirle que no solo te gusta Seth. sino que no tienes miedo de Seth tampoco? Abby gimió. —Trish ríe mientras Abby la golpea en la cabeza con la revista de nuevo—. Abby miró mientras algunas de las cosas que Trish había dicho entraban a través de su “vi a Seth” bruma. —Excepto por Seth. —Nada de eso importa. qué quieres hacer sobre eso? Abby tomó un sorbo de su café y tomó una decisión. Si vas a empezar a salir con alguien. —No he querido salir con nadie en cinco años. Por lo menos ya no tiemblo cuando lo veo. —Y eso me está haciendo mucho bien. Trish agitó la mano impacientemente. —Lo haces. créeme. —Sí. —Estás muy mal. —Es un hombre. Abby sonrió. Bill piensa un mundo de él. Seth es uno de los pocos sobre lo que mi esposo no va a lanzar un ataque. cariño. —No puedo creer que hablaras con Bill de esto. . ¿Qué es. también lo estará. Tish le lanzó una mirada de conocimiento. —Espera un momento. —Estoy dispuesta a intentar.Trish suspiró. Levantó su cabeza y dejó que Trish viera todo el anhelo que usualmente mantiene dentro enterrado.

Abby. mi gusto en hombres apesta — suspiró ruidosamente. —Los ojos de Trish se levantaron—. Abby negó con la cabeza. —Trish se recargó en su silla. —Si iba a intentar y ganar el corazón de Seth. pero las tetas son el señuelo que usas para enganchar a tu hombre. —¿Chispeante ingenio? —La risa de Abby era amarga—. y es demasiado tarde. con un brillo especulativo en su ojo—. es gay. Si no lo hacía. no en mis tetas. Luego se va. . Doug ganaba. Si no está interesado. ¡Oh! ¿Qué hay de un equipo de etiqueta? Y espero que olviden el lubricante. Tenía que superarlo. me congelo. ¿Quieres saber si te quiere? Ve con él. Quiero gritar. Tenía que hacerlo. —Doug te lastimó mucho. Tal vez esa es la clave. Siempre era tímida y lengua atada con los chicos. —Trish puso su mano sobre la de Abby—. y espero que Dios esté teniendo su trasero escariado en una base diaria por un gran chico llamado Bluto o Bubba. Era un enfermo bastardo. Él lo hizo. Pero aún me congelo y no puedo pensar bien cuando Seth está cerca de mí. —Y eso había tomado un montón de terapia y tenerla para verlo—.—Lo sombres no están así de mal. ¿Qué si me equivoco de nuevo? Afrontémoslo. Doug solo lo empeoró. Me acuesto despierta en las noches y pienso en las cosas que debí haberle dicho. porque cada vez que lo veo. ¿en serio? —Abby se sonrojó ante el tono sabiondo de la voz de Trish—. necesitaba asegurarse de que quería a la mujer. —Odio decirte esto. ¿Qué tal si te digo que él está interesado en una amistad. Con nosotros eres la loca que conocemos y amamos. lo sabes. —Quiero que esté interesado en mí. —Y en lo cierto. No puedo hablarle. —No eres como esa gente. pero nada más? ¿Te sentirías más cómoda hablándole? Abby se levantó y comenzó a recoger los comestibles. —Estás loca. pero eso no fue tu culpa. Luego lo enrollas con tu chispeante ingenio y lo mantienes con tus habilidades en la cocina. —Sí. bate esos bebés marrones a él y quítate la camisa. no al cuerpo. Idiota. No hiciste nada mal. Yo no era exactamente la señorita popular en la escuela. —Oh. tengo un problema solo de mirarlo. Demonios. Trish.

¿Qué tengo que hacer? Tish golpeó el aire. Abby lanzó la toalla de los trastes a la cabeza de Trish. pero tenía que hacer algo sobre sus sentimientos por Seth pronto o se volvería una loca mierda de murciélago. Pero esto es diferente. —Si te hace sentir un poco mejor. —Sí. presionando una mano en su revuelto estómago. —Por supuesto. Adoraba a su pequeña y loca esposa. por su puesto. —Se detuvo. Abby negó con la cabeza. —¿El hermano mayor poniéndose todo protector otra vez? —Sí. . Trish tenía a Bill envuelto en su meñique. sonriendo. En serio le agrada Seth. cuando Bill se pone firme. ¿no? ¿Me harías el favor de pasarle una nota durante la hora de estudio? —Hmm. Abby tomó una repentina decisión.—No lo sé. —Trish cubrió su sonrisa con la taza—. —Es todo. también. Dios. esperó. —¿¡Es en serio!? Trish puso sus manos en el aire. a quien no parecía importarle un poco. Podría postear: “A Abby le gusta Seth” en su página de Facebook. Invítanos a cenar y te lo explicaré entonces. Estaba a punto de saltar en la profundidad. No con Trish involucrada. —Oye. su lata de cereal a la mitad del estante—. estoy de regreso en la preparatoria. no puedo discutir con él. Bill amenazó con cortar mi subsidio para carteras si arruino esto para ti. ya sabes. y la idea hacia ambos asustaba la mierda fuera de ella y la hacía sentirse extrañamente libre. Demonios. —¿Es todo? —No podía ser así de fácil. bueno. La obsesión de Trish con las bolsas de mano era bien conocida. No tenía idea de lo que Trish planeaba. pero de acuerdo. —Bien. También Bill. A menos que esté equivocado. —Abby sonrió a su cuñada. te dejaré asomarte. Abby sonrió. Trish lo haría. y lo sabía.

Tenía media hora antes de que tuviera que estar donde Gabriel para la junta obligatoria de Abby. —No de la apuesta. —Trish lo golpeó con el codo. chico grande. Esta era Trish. No. Ella no podía tener. chico grande. Pero te conseguí una entrada con cierta pelirroja. casi haciéndolo volar de su asiento. Pero en lugar del amistoso golpe en el pecho de hombre-a-hombre que había esperado del gran policía sobreprotector. Seth finalmente esperaba tener al menos un golpe en el brazo. —¿Estamos qué? —Pon atención. Mientras él y Bill tenían una buena relación y siempre la tuvieron. Espera.—De acuerdo. Mierda. no. ¿por qué estoy aquí afuera congelándome las pelotas? ¿Qué es todo lo del secreto y el soborno con panecillos? —Seth le dio a Trish la taza de Dunkin’ Donuts y una de las dos bolsas que traía. y no quería llegar tarde. estaba teniendo una cálida sonrisa y una leve advertencia: No lastimes a Abby. Seth parpadeó hacia la esposa de su mejor amigo y se preguntó si estaba escuchando bien. Había dejado escapar a Bill que estaba posiblemente interesado en Abby. consecuencias de pene amenazado. Seth. ¿cuánto tiempo tengo para empacar y salir de la ciudad? Trish lanzó su cabeza hacia atrás y rió. esperando que sonara a su amigo. Estamos dentro. tanto como si imaginaba a Abby desnuda antes de que el permiso fuera concedido. . estaban hablando de la hermanita del hombre. Se sentó en la banca del parque. Eso no sonaba bien. —Levantó su café y le sonrió—. ¿Cómo te sientes sobre la comida mexicana? La mandíbula de Seth cayó abierta. como un aspirante para espía. —Estamos dentro. tal vez una horrible advertencia. ¿A qué demonios se refería? —¿Bill sabe sobre esto? Y de ser así.

ver lo que Trish le diría. No estaba intimidada en lo más mínimo por su mirada asesina. O cuán molesto estaría Gabriel si sabía que era más que solo trabajo para él. Odiaría limpiar toda la sangre después de que Bill termine contigo. que nunca llegaron. Te tengo en la puerta de enfrente. así que no lo arruines. Él ya sabía lo que había pasado con Abby. de verdad lo hacía. Entrecerró los ojos y usó su voz más intimidante. Queda en ti venir a casa. Las simples investigaciones online que Seth había hecho le habían dado un descanso. Ahora la loca rubia esposa de Bill estaba incubando uno de sus locos esquemas.Pfft. Primero te cortarías la pelota derecha antes de lastimar a una mujer. Amaba a Trish. que estaba comenzando a ver el lado bueno de eso? —Es mi cuñada. Abby era probablemente la mujer más fuerte que había conocido jamás. —¿Qué hiciste? —Nos conseguí una invitación para cenar. —¿Estás segura de que me quiere? Porque tiene una extraña forma de demostrarlo. pero la mujer era una amenaza. Ausentemente le dio cinco. y ella es la anfitriona para tu mal. La única razón por la que seguí e hice esto. para haber sobre vivido . Ha sido herida mucho. —Chocó su taza de Styrofoam contra la de ella. Sé qué botones apretar. —Solo… sé amable con ella. demonios. —Confía en mí. es porque te conozco casi tan bien como Abby. pero decidió jugar aún con ello. Seth pronto se cortaría las alas. —Trish tomó un sorbo de su café con una sonrisa presumida—. —¿Cómo? —¿Y cuán loco estaba. —Levantó la palma de su mano hacia él y esperó sus pesados cinco. —Haré lo que pueda. Como así. —El tono usualmente serio de su voz tuvo toda su atención—. pero tal vez le tome algo de tiempo darse cuenta de ello. sabiendo que dejaría su mano ahí hasta el Día del Juicio Final si no lo hacía. saboreando el hecho de que Abby tal vez estaría interesada en más que sonrisas tímidas y risas suaves. Intentó no pensar en cuán complacido estaría Gabriel de que se estuviera acercando tanto con su encargo.

mora azul. ni siquiera el brillo de sus alas alumbrando las paredes del callejón. . Seth se dirigió a su reunión con Gabriel. y no solo por su asignación o por la amistad de Bill. sus alas brillando fuertemente antes de hacerse invisibles. Había obedecido. Su respeto por ella había crecido después de leer artículo tras artículo sobre el incendio y el número de víctimas que había tomado de su familia. regresa a trabajar. Seth había estado muy ocupado lidiando con las heridas de Fiona y las secuelas de pensar demasiado el ello. abriendo su bolsa de Dunkin’ Donuts—. se entendían bien. y para ese momento. Lo que sea que le tomara proteger a Abby de que los Shem la lastimen. Hay más para las historias de las noticias de lo que hay en ellas. Un Shem o un compañero Neph serían capaces de sentirlo si intentaban muy fuerte. pero había pedido a Damien que mirara dentro de las cosas para él en el lado supernatural de la ecuación. Estaba loca. lo haría. —¿Cuándo. Nadie hablaba de ello. dejarlo pasar. Oh. Fue solo cuando salió a la superficie del dolor que recordó que Abby había sido herida. la familia había sujetado sus labios cerrados. solo por si acaso. casa de Abby. por ahora. perezoso. pero era un buen tipo de loca. dónde y qué debería llevar? —Esta noche. y le habían pedido. por respeto a Bill.a lo que le pasó. y un par de vaqueros ajustados no dañarían a nadie —le sonrió y se levantó—. y tu inherentemente sexy ser. Se deslizó entre las sombras en medio de dos edificios y se quitó su abrigo y camisa. entonces definitivamente se abrirá a ti. pero estaba complemente enmascarado con sentidos humanos. Ahora. Confía en mí. Seth rió. —¿Qué le pasó? Cuando Abby había estado en el hospital recuperándose de sus heridas. pero no hacerle daño. Oh. Él se quedó en silencio. ¿Qué podría decir él ante eso? Trish y Abby eran unidas. —Déjala que te diga cuando esté lista. bien consciente de que tenían muy poco o nada que hacer con relación a la investigación de Damien y una de las admisiones del Shem que había sido pagado para mirar a Abigail Marcheson. Permitió a su verdadera naturaleza salir. Valdrá la pena la espera. Rico. Asintió. Seth. como amigo. No podía evitarlo. Nadie debería haber sufrido lo que ellos. sin más. Si te habla de ello. —Ella comenzó a alejarse.

Demien regresando a su computadora y Dante mirando fuera de la ventana. Gabriel Viator. Pero las payasadas distrajeron a Gabriel. Su madre decía su nombre en ese mismo tono cuando hacía algo malo. Los dos se calmaron. Hizo una mueca al líder de todos los Nephilim. —¿Sí. —Lo siento. Aterrizó en el jardín de Gabriel cinco minutos tarde.2 Damien miró a Dante. Estaba hablando con Trish. especialmente cuando Gabriel estaba molesto contigo.Extendió sus alas. —¿La esposa de Bill? Entonces eres afortunado de estar vivo. el placer de volar contaminado por el conocimiento de que alguien que conocía. quien sonrió y le mostró el dedo. A menos que estuvieran casando o el hombre estuviera en una cita caliente. —Seth. —Cabrón. —La expresión de Dante era una mueca—. señor? 2 Testa di cazzo: Imbécil. —¿Oh? Eso explica por qué la invitaste a salir en la universidad. sus extraños ojos violetas rebosantes con frustración. Ella es un petardo. tenía la nariz pegada a la pantalla de la computadora. . alguien que le importaba. giró hacia él. —Niños. era el objetivo de sus enemigos. Esa intensa mirada podía ser desconcertante. Damien resopló y dio un clic en el mouse. quien suspiró y apretó la punta de su nariz. Damien rodó los ojos. Gabriel odiaba cuando… —Llegas tarde. —Testa di cazzo. Rápidamente guardó sus alas y se puso su camisa mientras pasaba por la puerta. —Está loca. Hizo una mueca.

El Shem que cazamos la otra noche dijo que había sido pagado para encontrar a Abby.—¿Alguna noticia? El Equipo de Doble-Problema compartió una mirada. —Seth. Encuentra quién es el empleador. chicos. ambos son idiotas. Si hay algún tipo de pago rastreable. —Lo queríamos aquí antes de darle la actualización. También nos dijo que su trabajo era observar. —Dios nos ayude. pero somos tus idiotas. dinero. —Sí. y esos ojos violetas se volvieron a Damien. Dante rió. que ya sabían qué significaba. —Gracias. Y para que lo sepan. —¿Y ustedes no pudieron decirme esto? Dante se encogió de hombros. eres el primero en posición para cuidar a Abby. lo sabemos. El ángel no hacía bromas muy seguido. no lastimar. el enojo volviéndose hacia Dante y Damien. ¿Ir por qué? —Ah. . encuéntralo y síguelo. En serio. Enfócate en cuidarla de ser lastimada y deja que los otros investiguen. —Dante los había llamado testa di cazzo suficientes veces. luego Dante le dio pulgares arriba a Seth. y aparte de eso. pero Seth pudo ver un rastro culpable haciendo camino por sus mejillas. Gabriel asintió. —Damien ni siquiera levantó la mirada de la pantalla de su computadora. Seth rió ante el silencioso murmullo de Gabriel. pero re rehusó a dar el nombre de su empleador. Considera tu asignación. así que era sorprendente que lo hiciera. —Ve por ello. encuentra por qué el Shem estaría interesado en no alimentarse de humanos inmediatamente. almas. sangre. —Es la asignación de Seth. —Seth asintió. Estoy conmovido. quien de pronto perdió todo interés en la computadora—.

era extraño no tener a Rafe. Era como si ya estuviera hecho. Sasha. Su caza de los Shem era su trabajo a tiempo completo. Piotr. De acuerdo. Los Shem la devorarían.Shemyaza se alimentaban de humanos. —Sí. —Dante. La mitad de la celda de Gabriel. pero vale la pena revisarlo. Damien miró por encima de la pantalla de su computadora —¿Piensas que tiene algo que ver con su ex-novio psicópata? Seth hizo una mueca. —Gabriel. y no antes. y sus hermanos nunca habían entendido. —Afuera. Tenemos que averiguar si Douglas Finley es un Shem o no. Zeke o Micah bajo los pies. Si un Shem estaba cazando a Abby. La mansión estaba extrañamente tranquila. Dante asintió. Dante prácticamente saludó. los cazaban por sangre. en una asignación. por lo cual la están vigilando. emociones. Seth sabía mejor que presionar. Y el Neph existía para detenerlos. Almas. su trasero ya está en la cárcel. Solo Seth. —Averigua si alguien en la familia de Abby ha tenido tratos con los Shem. señor. Es posible que ella sea un peón en un juego grande. Seth levantó su cabeza. Si lo es. la destruirían. Damien y Dante habían decidido vivir separados. . —Estoy en eso. Damien asintió una vez. Damien puede ayudarte si va más lejos de una generación o dos. no era por sus grandes ojos color ámbar o su bonito cabello rojo. Eso podría ser por qué contrato a alguien para seguirla. Gabriel les diría lo que estaba pasando cuando estuviera listo. Tal vez haya una conexión que nos estamos saltando. vivía en el complejo de Gabriel. Solo pensar en lo que había sufrido Abby era suficiente para hacerlo querer gruñir. ¿dónde está todo el mundo? Gabriel se congeló por solo un momento. —No tengo idea. Aun así. el Neph que custodiaba el estado de Delaware.

Ella dirigió una pequeña mirada a Trish. Ella se las arregló para notar todo eso en un rápido vistazo. —Claro. Lo hizo entrar y esperó que no estuviera a punto de parecer una tonta. Abby abrió la puerta con un saludo que apenas paso por sus labios. su sentido de privilegio de hermano mayor llegando. lo recuerdo —No. muy aterrorizada de mantener sus ojos en él no más que por unos pocos segundos. con la esperanza de desalojar el padre de todas las ranas mugidoras actualmente sentado justo en el medio. Nuestra primera prioridad son los Shemyaza. Seth bajó su mirada para que Gabriel no pudiera ver la mentira en ellos. luciendo tan delicioso que ella casi babeaba. Haz lo que debas hacer. recuerdas que invité a Seth esta noche. la cual lucia como si estuviera conteniendo con fuerza su riza. Bill la extrañaría. —Bill paso a su lado. Abrió más la puerta —Pasen. La suave camisa gris abrazaba sus abdominales y su pecho. Ella consideró estrangular a su cuñada en ese sitio. —¿Qué hay de cenar? —pregunto Trish. pero recuerda. Seth estaba de pie detrás de Trish. ¿verdad? —Trish le dio un codazo en el estómago en un movimiento sutil. ten misericordia. —Mantenla a salvo.Esos ojos violetas se encontraron con los suyos. —Sí. Si sobrevivía esta noche. —Abby. pero decidió que no. no podría verse desde la órbita. Se aclaró la garganta. . —Ella le sonrió al grupo en general mientras entraban. Señor. —¿Vas a dejarnos entrar? Este helado aquí afuera. La cena estará lista pronto. resaltando el gris en sus ojos. señor. Seth llevaba puesto unos ajustados jeans azules diseñados exclusivamente para mostrar su increíble trasero. Ella dio a Abby un pulgar hacia arriba cuando Seth estaba de espaldas. decidiría si Trish viviría para ver la mañana.

Querido Dios. un poco de queso. La había metido en problemas más de una vez. Trish se rio mientras Bill enmudeció dramáticamente. Pollo y filete. . —Bill se rio mientras Abby le lanzó una frambuesa—. ¿Tú? ¿Haciendo comida mexicana? Di que no es así. y raramente hacia algo deliberado para herir a alguien. hígado. y se encogió de hombros. Ni siquiera lo pruebes. —¿Sería tan mala? —Sí. junto al hígado y las cebollas. pero concentrarse en molestar a su hermano en vez de babear por Seth estaba ayudando. —Ugh. sí. Camarón. —Fajitas.Abby hizo lo mejor para ignorar a la loca mujer. y creo que tengo una comida. —Dame algo de salsa. mirando como la luz lucía en el vino rojo. sonriendo mientras Seth tomó un sorbo con precaución. cebollas y tortillas para tacos. Abby agitó sus pestañas a su hermano. Sus cejas se levantaron en sorpresa placentera antes de que tomara otro sorbo más grande. Abby les entregó cuatro vasos de sangría. Abby jugó con su copa. ¿Qué fue lo que hiciste anoche? Abby levantó su vaso. —Te odio. —Estoy sorprendida. Bill miró a su esposa. Bill se estremeció. mujer. pero su corazón estaba en el lugar correcto. Esta vez no era una excepción. Trish era una de esas personas que tenían una idea en su cabeza e inmediatamente actuaban para hacerla. tomó un sorbo y le sonrió. ella esperó que sus mejillas no estuvieran tan rojas como se sentían. —Ahora tienes que hacerlos. Sus manos estaban temblando. Mi última comida favorita en el mundo. —Enchiladas de camarón —Oh.

Los sofás y sillones de gran tamaño de color crema se complementaban con la mesa de centro de madera de nogal. Se fue a la cocina. —Sí. Por encima de su pequeña chimenea había una pintura de una fiesta . —Seth sostuvo su copa. Las paredes estaban pintadas de color ámbar que reflejaba la luz de las lámparas de estaño perforadas que estaban colgadas por toda la habitación. Abby resopló. Huh. quien la tomó en sus brazos y puso una mano sobre su boca. y a le gustaba lo que veía. —Bill. Una sensación de cosquilleo la recorrió ante la calidez de su expresión. —Me haces hígado y cebollas y le diré a mamá acerca de esos Playgirls que escondiste cuando tenías quince. —Por favor. no los caóticos. la curiosidad de saber qué tipo de vinculación podría ocurrir con las fajitas. Esperaba que fuera fresco y sereno. mujer invitante que vivía ahí. Ahora estaba segura de que su cara estaba roja. Seth tosió. las ricas molduras de madera de nogal que acentúan los tonos dorados. colores ricos que dominaban la sala y la cocina de Abby. con su parte superior con rotos azulejos de mosaico de colores brillantes. y Abby chocó su copa contra la suya. Su casa mostraba una cálida. —Atrapado. y su casa no era nada de como se la había imaginado. pero bueno. no deberías chantajear a tu hermana. Nunca había imaginado que podría vincularse con el hombre de sus sueños a través de revistas de desnudos.Trish hizo caras de besos a su esposo. —Especialmente porque me contaste donde escondías tus Plaboys cuando tenías quince —Seth le guiñó a Abby por encima del borde de su copa. —Totalmente. no deberías chantajear a tu hermana. Trish se escabulló del agarre de su esposo. Como si mamá no supiera eso. —Abby rio disimuladamente detrás de su mano. lo que funcionara. Esta era la primera visita a su casa.

—¿Un grifo? —Abby dijo curiosa. abrazando sus curvas. los colores brillantes y relucientes farolillos. Su cocina era igual de cálida con oxidadas rayas de color ámbar tejidas en las sillas. . negocios normales. Aunque tengo que admitir que es la primera vez que me han pedido para diseñar en torno a un grifo. Estaba tan jodido. Todos los contratistas están a tiempo por un cambio. Por su estado como Nephilim. el fuego parecía acomodarse mucho mejor que el hielo a Abby. El azulejo de la pizarra mezclado a la perfección con la alfombra café. Incluso su cabello. —¿Seth? —¿Hmm? —Alguien le había preguntado algo que no estaba relacionado con jeans ajustados. Oh. No estoy seguro si yo lo entiendo. sus ojos brillando con humor. Sus jeans mostraban piernas delgadas y un trasero para morirse. Esa suave camisa verde que ella estaba usando. ¿Qué hay sobre ti. por la que él deseaba enterrar sus manos. Amaba diseñar. No era nada como la decoración azul y blanco pálido que había preferido Fiona. Los pequeños detalles de color turquesa y agua eran los únicos lugares frescos en toda la casa. Ella le sonrió. Todo en todo. las paredes de color ámbar y cerámica estilo mexicano en la parte superior de los armarios oscuros. la cual él estaba desesperado por conocer mejor. descubrió que no podía hacerlo. —No preguntes. tan fácil y relajada como no había estado cuando él llegó. Encontrar piedra con plumas en él me está dando la urticaria. El proyecto Benning. Él había visto la forma en las que sus manos temblaban. necesitaba un trabajo donde pudiera pasar sus propias horas. Mentalmente se devolvió. una masa de fuego. la forma en la que sus mejillas se encendían. Abby? ¿Cómo va el trabajo? —Abby trabaja en un salón llamado Mane Frame. así que se convirtió en un arquitecto independiente—.mexicana. Pero también podía ver una peculiar y bonita mujer dentro de un cascaron tímido. estaba suelto en sus hombros. Ella estaba iniciando un fuego en él. Sin desastres mayores. La que molestaba a su hermano acerca de tacos de hígado y cebolla. Por ahora bien. normalmente recogido en un moño descuidado o puesto atrás en una elegante cola de caballo. todas las sombras de la noche. muchos menores. Cuando trató de imaginar a Abby en su casa. está bien. esa era la mujer que él quería sacar. Era algo acerca de su trabajo como arquitecto.

pero ella se negó a escuchar. Sus brazos se agitaron. y con el corte. Cabello rubio hubiera ido horrible con su tono de piel. Hubiera parecido un Shar Pei con cabello de Barbie. Ella sobrevivió. . Ella también era buena cocinera. prosperó. Las quemaduras estaban fuera de límites. sus hermosos ojos color ámbar pinchando en él. casi golpeando su copa. Él vio las emociones en su rostro. no una maga. Tendría que asegurarse que Bill entendiera eso de Seth. esas cicatrices eran insignias de valentía. Ella estaba animada mientras describía su interacción con sus varios clientes y su temperamental jefa. emocionado cuando su cálida sonrisa se dirigía a él. Nancy. cuando había sido la pequeña e incómoda hermana de su amigo. quien sacudió su cabeza con un leve seño. su risa más libre mientras se relajaba en presencia de su familia. el arroz estaba bien. Él no la había visto en esa calma desde que estaba en la escuela. hubiera sido horrible. Las fajitas habían estado hechas a la perfección. Como sea. Por ahora. Había sido un tiempo desde que una sola mirada de una mujer le había quitado el aliento. hombre. Ella sonrió en disculpa y continúo hablando. el pollo picante. se supone que debemos dirigir los clientes lejos de cualquier cosa que les hace parecer extremadamente horribles.—Tuvimos esta mujer hoy. y Seth pudo ver a Abby en su mayor vibra. Era maravilloso verla ahora. El vino y la buena comida creaba una atmosfera relajada. Él intercambió una mirada con Bill. Sus sonrisas salían fáciles. y simplemente disfrutó el show. Incluso se las arregló para no congelarse al ver las cicatrices de quemadas en su brazo derecho. sin restar la de ella. y esta mujer era mayor. De todos modos. pero él se las arregló para agarrarlo antes de que se regara. Seth se mantenía callado. Rayos. Oh. y después de un tiempo ella comenzó a sonar como un perro ladrador… Hasta ahora todo bien. La sonrisa de Seth se volvía más grande a medida que Abby hablaba. Incluso se las arregló para hacer contacto visual. ¿conoces el tipo de personas que traen una foto de Paris Hilton y piden que los haga lucir justo como ella? Excepto que soy una estética. Se limitaban a mejorar su belleza.

Muy sútil. Ellos siempre tenían palomitas de maíz cuando jugaban cartas. El único sonido que rompía el silencio era “Mmm” calentando el corazón de Abby. porque olvidé el chocolate. ¿cuál es el postre? —preguntó Bill. sacudiendo sus manos locamente. —Abby se encogió de hombros—. tenía que hacer un movimiento. —Sopaipillas hechas en casa. Los Jokers son salvajes. añadió otro triangulo de masa. —Tenia que admitirlo.—Así que. Espero que no luzca como si tuviera gases. tienen suerte de que me haya acordado de que venían. pero para ganar necesitas hacer algo llamado funde de conjuntos de siete cartas. sabiendo que era una pálida imitación de sus sonrisas fáciles de antes. Seth levantó una ceja. Si iba a intentar y acercarse a él. Abby maniobró las sopaipillas calientes en un plato. ¿Cómo pudiste olvidar el chocolate. las salpicó ligeramente con azúcar glaseado. —Woof. Abby sacó las cartas y las palomitas de maíz. entre todas las cosas? —Después del ataque del Shar Pei Barbie. Y puedes hacer conjuntos con las cartas de tus compañeros. —Pagana —Trish sacó la miel y el puré de fresas. la . y todo el mundo se acercó. Las llevó a la mesa. Después de la cena. pero haces más puntos si el conjunto es puro y no los contiene. más que familiar con la cocina de Abby—.Voy a tener pesadillas por una semana. —¿Alguien quiere jugar canasta? Trish despejó la mesa de la cocina mientras Bill agarró una libreta y un lápiz. —Es casi como el rummy. Le sonrió a Seth. Trish. sobretodo porque Abby había prohibido las pistolas Nerf. Espero les guste la miel o las fresas. —¿Canasta? ¿Qué es eso? Trish estaba parada detrás de Seth. Abby sonrió sobre el aceite caliente. Sútil. Abby tomó la oportunidad.

—Le palmeó el hombro. Estaba bien. Bill le lanzó palomitas de maíz a la cabeza de ella. ¿Cómo podía un hombre tan masculino lucir tan… valioso para abrazar? Mientras Bill empezó a barajar las cartas se movió para estar sentada justo frente a Seth. realmente. —No soy tan malo. La confusión en su rostro era absolutamente adorable. y se sintió bien. Seth se rió cuando Trish devolvió el fuego.idea de Trish de traerlo a cenar con ellos había funcionado brillantemente. Nos darás lástima. Ellos iban a ser derrotados. . Bill río. Tal vez una relación con alguien como Seth era posible después de todo—. Su mano era delgada pero fuerte—. Se resistió a la urgencia de acariciar sus dedos. Te enseñaré como jugar. —No soy muy bueno en juegos de cartas. mucho mejor que bien. eso es lo suficientemente bueno para mí. Trish empezó a cantar —P es por perdedor. y a ella no le podía importar menos. —Eso está bien. De acuerdo. ¿Qué tan difícil puede ser? Ella sacudió su cabeza y procedió a enseñarle las reglas del juego. Soy mejor en juegos de mesa. sorprendida. Sus dedos en su frente con la forma de una P. Solo es un juego de cartas. y ella no tenía deseo de evadir su toque. Era la primera vez que voluntariamente tocaba a un hombre que no era parte de la familia. —El cual era probablemente plan delTrish. —Ella le palmeó la mano. sin ansiedad. —No pierdo tanto. —Trish tomó el asiento frente a Bill. Entonces cada hombre estará por sí mismo. Realmente pateo traseros en Clue. Sin temor. —Yup. sonriéndole a su esposo—. Él va a ser muy feliz al tener a alguien más uniéndose en su solitaria pérdida. —Está bien. —Espera hasta que rompamos el tablero de naipes. Había podido ser capaz de relajarse de una manera en la que no hubiera podido en una cita.

aún estaban lejos de ser fríos —Me gustaría eso. reconocieron la derrota ante Trish y Bill. Habían hecho más rondas con el vino. Ella podía sentir sus mejillas sonrojándose. —Infiernos que sí —Seth brindó a la otra pareja—. —Buenas noches. No estaba segura de cuánto tiempo estuvieron parados ahí antes de que Trish y Bill codearan su salida por la puerta. —La próxima vez vamos a patear sus traseros. Él se recostó en su silla y sonrío con tristeza. —Eres bienvenido para venir de nuevo. sentir la calidez de su mirada. Abby los ignoró. Ella tragó saliva. Él se giró hacia ella mientras se dirigía a su casa. Trish y Bill no muy atrás de ellos. —A mí también. y Abby decidió culpar el vino antes que admitir que ver a su compañero la estaba distrayendo. Podía escuchar el deseo en su voz. Porque la próxima vez estaremos jugando Clue. . Abby. Seth la deseaba. —¿Seth? —¿Hmm? —Él estaba sacudiendo su cabeza a algo que Bill o Trish estaban haciendo detrás de ella. si gustas. Abby estaba todavía riéndose mientras lo acompañaba a la puerta. La otra pareja había limpiado el piso con ellos. convirtiéndose en azul puro. Su mirada se dirigió a su rostro.Una hora y media después. el azul gris de sus ojos oscureciéndose. Estaba acostumbrada a las payasadas de su hermano y de su cuñada. Ahora todo lo que tenía que hacer era decidir si tenía el coraje para dejarlo tenerla. llevándose a Seth con ellos. Trish tenía razón.

Creo que mi estómago me va a vencer hasta la muerte y comerme. Demonios. La última vez que había estado así de agotado tenía a Sasha para culpar. estaba exhausto.Traducido por Kathy92 y Eva Masen-Pattinson Corregido por Anjhely —¿Seth? ¿Qué sucede? Seth suspiró. que había estado peleando con un Shem todo el día. pero acabo de gastar dieciséis horas en el trabajo. pero eso lo había ayudado a olvidarse de la perdida de Fiona. Habían pasado entre ellos unas pocas veces desde la cena con Trish y Bill. —¿Seth? Él se puso derecho de donde había estado inclinado en el marco de su puerta. extrañaba el sonido de su brillante risa y la forma en que sus mejillas se sonrojaban cuando la miraba. limpiando el desastre de los contratistas. y no pudo evitar el tratar de verla. incluso más de lo que él creía posible. en uno de sus sillones. ¿Serías tan amable de ordenarme una pizza o algo? Creo que la única razón por la que sigo de pie es que no he comido desde… —se rascó la cabeza. Estúpido cabrón yendo de bares por Edimburgo. Ella le trajo un vaso de cola y él dio un sorbo con gratitud. porque eso es lo que comerás esta noche. pero no era lo mismo. reticente a decirle que había sido ayer—. Sí. —Dios te bendiga mujer. Te ayudaré a volver a tu casa después de que te alimente. Él nunca había tenido una resaca tan mala en su maldita vida. y luego tomó su arrugada camiseta y lo haló dentro de su casa. y la había observado desde lejos. No podía creer que había tocado su puerta. La extrañaba. . deshuesado. y estoy muerto de cansancio. Colapsó. —No me quiero imponer. No podía decirle la verdad. Ella se le quedó mirando por un momento. —Espero que te gusten los burritos de pollo y arroz. pero demonios.

—Ella movió su mano torpemente—.—Tendrás que disculparme. y se la imagino desvistiéndose. Trish había estado en lo cierto. sí. embelesado. lo único que tengo es sangría. Sintió su cuerpo tensarse en respuesta. y parecía ser una señal del final de su rutina. y ni siquiera lo había mirado. Ahora que sabía que ella tenía una figura increíble. deslizándose fácilmente de una pose a otra. Solo… relájate. su respiración agitada. . —Bueno. los músculos de su estómago y piernas extendiéndose con esfuerzo. dolorido y muy despierto. Gracias. Ella lo estaba seduciendo. Él la afectaba. Él la miró a través de sus pestañas. La música cambió de nuevo. —Dios. creado por diferentes estilos cuyo objetivo es crear inspiración artística. Abby lo deseaba. —Podía escuchar el suave sonido de la ropa sobre la piel. mientras ella se movía con gracia a través de una serie de movimientos de yoga que lo dejaron duro. Mi terapista dice que es bueno para mí. Usualmente lo asociaba con música new age3. La única pregunta que lo perseguía ahora era de qué color serían sus pezones. ¿Está bien eso? 3New Age: es un género musical. Podría torturarse a sí mismo por días con ese pensamiento. Ella esperó hasta que él asintió antes de moverse dentro del espacio despejado por las puertas deslizantes de cristal que llevaban a su plataforma. porque sus ojos se abrieron y le sonrió. —¿Hambriento? —jadeó ella. Él nunca había visto a alguien hacer yoga con rock suave antes. —¿Quieres algo más fuerte que la soda? —su voz derivó desde las inmediaciones de la habitación. era sencillo llenar los espacios en blanco. Se encontró a si mismo embelesado por la forma en que su cuerpo se movía. Terminaré pronto. —Famélico —replico él. Un rubor subió por su rostro. relajación y optimismo. Las cicatrices en su espalda baja y brazo acentuando su fuerza tranquila. Lo observó esperando hasta que sus ojos se cerraron con cansancio antes de que ella reiniciara su música. y me atrapaste a medio camino. Había fuerza en sus movimientos. más rápida de lo que ella se había movido antes. y la comprensión envió un choque de adrenalina a través de su sistema. y su mirada se posó en la de él mientras se alejaba. Siempre me ejercito un poco antes de cenar.

Llevaré la cena a la mesa. entregándole la suya mientras lo hacía. Seth. De nuevo. —Eso suena fantástico. —Tengo el vino. —Él vio su sonrisa antes de que ella inclinara la cabeza. solo digamos que no obtendrías la portada de una revista justo ahora. a que confiara en él. y la imagen estaba grabada en su alma. Abby. Él gruñó una risa. —¿Seth? La cena esta lista —abrió sus ojos para verla inclinándose sobre él. probablemente rebuscando otra enorme camiseta escocesa. esperando que no estuviera a punto de llevarla de vuelta a su concha—. —Se volteó y la vio abrir la botella. haciendo gestos hacia las copas cuando hubo terminado. No que eso fuera a hacer ningún bien. —¿Me veo como el infierno. Ella agarró su copa y tomó un sorbo. el seductor aroma haciendo a su estómago rugir. —Encontró la energía para ponerse de pie. si eso está bien. ¿Cuándo se había quedado dormido? —Deberías comer algo antes de que te desmayes. Realmente te ves exhausto. —Eso está bien. —La preocupación en su mirada lo conmovió. Colocó la fruta dentro y sirvió el vino. Podía escucharla abriendo armarios y gavetas. Tenía puesta una enorme camiseta de cuadros roja con mallas grises. escondiéndola detrás de la caída de su cabello. el aroma de los burritos causando que su estómago gruñera alto. el calor del horno y la música suave lo tenían casi dormido para el momento en que la comida estaba en la mesa. Probablemente habría colapsado en el piso en lugar de comer si no hubiera venido aquí. —Apoyó la barbilla en las manos y la estudió.—¿El vino con la fruta en él? —Sí. Gracias. Él sabía lo que ella estaba escondiendo. —Gracias. —Ve a sentarte. —Bien. ¿Para qué están los vecinos? . huh? —sonrío con remordimiento. moviéndose de vuelta a la comodidad del sillón. Encontró las copas de vino y saco dos. dispuesto a que ella se abriera a él. su expresión preocupada. Tomo algo de fruta del refrigerador y comenzó a cortarla. Ese encantador rubor subió por sus mejillas de nuevo. La combinación del vino. La siguió a la mesa. Me gustaría compensártelo.

—Él tomo su mano y le besó el dorso. Seth nunca habría tenido la oportunidad de conocerla otra vez. disfrutando la forma en que ella se estremeció con su agarre. —Me gustaría eso. Ella mordió su labio. dirigiéndose a casa antes de que se diera cuenta. pero solo unas horas el domingo. Se encontró de nuevo en la carretera el domingo por la tarde. Todo en lo que podía pensar era el hecho de que Seth quería verla de nuevo. —Lo es. Él silenciosamente le agradeció a Gabriel por asignarlo a Abby. llamaría a Trish.Él hizo lo mejor para sonar casual. El resto del fin de semana pareció flotar para Abby. Su mentón inclinándose hacia arriba con valentía. Se imaginó que si ella fuera a entrar en pánico. —Si eso es lo que quieres. su excitación nerviosa prácticamente vibrando alrededor de ella. —Entonces es una cita. pero de verdad me gustaría tener la oportunidad de devolvértelo —sonrío—. tendría que llamar a Trish y pedirle que se hiciera cargo de cualquier ataque de nervios que Abby pudiera tener. —¿Cómo vecino? —Ese hermoso rubor intensificándose. Déjame llevarte a cenar. Trabajo todo el sábado. dándole tiempo a ella de acostumbrarse a la idea de que se estarían viendo de nuevo. Si su rostro se volvía algo oscuro tendría que llamar a Rafe por una sanación. —El domingo estaría mejor. pero su sonrisa era amplia y más allá de feliz. Lo prefiero más como una cita. —Aprecio eso. sus clientes solo un recuerdo confuso de permanentes y papel aluminio. pero quería que ella dijera si de la peor manera. . Esperaba que ella captara su deseo de ser más que vecinos. —¿El sábado está bien para ti? —Tendría tiempo para aclarar algunas cosas. Demonios. y él comprendió que esta podría ser la primera cita en la que había estado desde que estaba lesionada. Si no lo hubiera hecho.

Había pétalos de rosa por todo el cubrecama. Y en el espejo de su cómoda. y aun así quería salir con ella. apenas aguantando la urgencia de volver al lugar de Seth y ver lo que estaba haciendo.El Seth Van Licht quería llevarla a ella a una cita. Abby se estiró por el teléfono y marcó 911. —Novecientos once. Rojos pétalos de rosa. No tenía idea de qué ponerse para una primera cita con el hombre de sus sueños. Con dificultad apenas podía esperar para verlo. todo al mismo tiempo. Una cita. Mejor pensar en ojos de tormenta y caliente sonrisa. Entró en su casa en la cuidad. Dejo caer su bolso con un grito. —Estaba temblando tanto que se sorprendió de tener algún sentido. Encendió las luces…. había una nota escrita con labial rojo: “Para ti. No había estado en una desde… bueno. —Bien. Lo mejor era no pensar en eso. ¿Cuál es su emergencia? —La voz del operador era fresca y eficiente. Estaba así de cerca del tipo de chica fanática gritando. —¿Y su dirección? . Su cita era en unas pocas horas. impaciente y asustada. con sus manos temblando.” Lentamente. lista y entusiasta por salir con él. Prácticamente bailó por las escaleras hacia su habitación como una adolescente emocionada. pero ahora estaba dudando de sí misma. y demonios si este no era Seth haciéndole todo esto de nuevo. Necesitaba obtener control de Trish. —Mi… mi casa ha sido asaltada. mi amor. ¿Quizás debería ir con vaqueros y esa linda blusa campesina que Bill le había dado por su cumpleaños? Se balanceaba en sus pies. No se había sentido así desde que era una niña. y ella eligió la más pequeña linda enagua para vestir. No estaba segura de que hubiera alguna cosa en su armario digno para una primera cita con Seth “maldita furgoneta” Licht. Las almohadas ahogándose en ellos. ¿Cuál es su nombre? —Abigail Marcheson. Él había visto sus cicatrices.

Ella.” —¿Está relacionada con el oficial Bill Marcheson? —Él es mi hermano. Deja que se haya ido. —No. . ella esperaba que no. —¿Puede dejar la casa? No. No podía moverse. —Lo voy a poner a él en la llamada. —Necesito que no toque nada. malditamente no podía. ¿Puede hacer eso por mí? Como si ella quisiera tocar algo que ese maldito enfermo haya dejado atrás. —¿Hay alguien a quien pueda llamar para que esté con usted? Ella quería arrojar el teléfono a las condenadas palabras con labial en su espejo. escuchando por cualquier cosa que sonara fuera de lugar. Tenía miedo de hacerlo y caer o comenzar a gritar. Por favor apresúrese. deja que hace mucho se haya ido. —¿Dónde está usted ahora? —La habitación. —Está bien. “Para ti. Esta… dañada. porque no podía moverse. Dios.Abby recitó su dirección. Escuchó al remitente pedirle a alguien que llamara Bill y trató de respirar. Por favor. Yo no lo creo. —¿El intruso le hizo algo a su habitación? ¿Ella no acababa de decir eso? —Sí. mi amor. ¿Tiene alguna razón para creer que el intruso podría aún estar presente? Abby gimoteó. —Yo no…—tomó una respiración profunda y temblorosa—. Estiró sus oídos. Dios.

y está en su expediente el hacer eso si alguna vez escapa. —¿Está segura de que sigue en la cárcel? Ella hizo un mohín. y el salón está abierto medio día los domingos. casi me quemó viva. —Abby trató de poner su cerebro a trabajar—. —Nadie me contactó para decirme que él no lo estaba. ¿Cree que podría ser el mismo hombre? —No. —Ella podría querer sacudirse en pedazos. —Policía. Salí a trabajar alrededor de las ocho y siempre me aseguro de que las puertas están cerradas. señora. Alguien me hirió hace cinco años. —Esté calmada. Él está en la cárcel. —¿Por qué tantas preguntas? ¿Y dónde estaban los malditos policías?—. Tengo que hacer estas preguntas. —¿De qué color es su casa señora? Parpadeó. sirviendo cadena perpetua por asesinato. pero no colgaría. Señora Marcheson. . Quédese conmigo en la línea mientras ellos llegan. Sí.—Estoy usando mi teléfono para llamarle a usted. señora. Hemos enviado una patrulla a su casa. Sus rodillas se volvieron débiles. ¿está bien? —Claro. Abby saltó mientras alguien golpeó su puerta. —La voz del operador fue de calmada y profesional a simpática—. —¿Trabaja en domingo? —Soy esteticista. No habría entrado si así fuera. —Si Doug alguna vez salía. —Bien. yo cierro mis puertas. ella planeaba correr por su vida. —Ah. Beige. Algunas personas cambian el revestimiento de sus casas en los desarrollos mayores. —Es una casa adosada. Créame. como las otras. Sí. —Está bien. ¿Estaban todas las puertas cerradas? —Um. puedo hacer eso. ¿Algo pareció fuera de lugar cuando volvió a la casa? —No.

Ella. Abby le entrego el teléfono a Bill y se derrumbó rápidamente. Tomaron el labial como evidencia. —Muy bien. Y luego ellos se fueron. solo para estar seguros. diciendo que mantendrían los ojos abiertos. personas en las que confiaba. Se sentó con fuerza en el sillón. . Quédese en la línea hasta que esté con ellos. —¿Abby? Ven a casa conmigo. Alguien había estado en su casa. Bajar las escaleras. Familia. Una maldita llave. Alguien que sabía sobre Doug. Abrió la puerta del frente para encontrar a su hermano y un gran detective rubio allí —Mi hermano está aquí. tomando huellas y recolectando evidencia. —Finalmente desbloqueó sus rodillas lo suficiente para tropezar hacia la puerta del cuarto. pero lo hizo. para poder verificar que la policía está ahí. —Colóquelo al habla. maldita sea. tanto como los pétalos de rosa y las rosas. De ningún modo alguno de ellos la torturaría así. ¿Puede hacer eso? Ella podía hacer eso. resultó ser más difícil de lo que debería. Quienquiera que hubiera hecho esto había sido bueno. había tenido una llave. Observaron como halcones cuando el cerrajero que Bill llamó para que cambiara todas las puertas exteriores y le entregó a ella la nueva llave. Tomaron fotografías del espejo. Escuchó a algunos de los policías hablando. Abby conocía a todos los que tenían llaves de su casa. y cuando volvió en sí. Demonios. pero le dijeron que no había mucho que pudieran hacer. Se había desmayado. Bill estaba tan preocupado como molesto. Ellos eran sus amigos. Policías uniformados caminaron a través de su casa por horas. Allí no había huellas identificables que ellos pudieran encontrar. y todas sus puertas y ventanas habían estado cerradas. No había signos de que forzaran la entrada. no. rebotando un poco.—Ellos están aquí. o como uno de ellos implicaba. se desmayó de miedo. —Sí. Ninguno de ellos haría algo como esto.

Alguien sin hijos. pero era el único modo en que Bill se iría. —Abby Él estaba usando su voz de policía. Y cuando se atrevió a disentir… para decirle que eso era para él y no para ella… Tembló. ya marcando. Bill la abrazó en despedida y camino hacia la puerta frontal. cuando ellos se casaran. Ella asintió renuentemente. —Gracias. Nunca había estado tan asustada en su vida.” Las palabras la aterrorizaban más que los pétalos de rosa. . Doug las había usado frecuentemente cuando hablaba sobre sus asuntos de negocios. —No quería un extraño en su casa. —Entonces déjame llamar a alguien para que se quede contigo. “Para ti. Cómo todo lo que hacía era por ella. Él asintió una vez y siguió a Bill por la puerta. Bill. Si este era Doug… si él había salido… No. pero eso no funcionaba en ella. señora Marcheson. Ella nunca dejaría que ese idiota tomara a otro miembro de su familia. cerrándola en silencio detrás de ellos. Sabia de lo que Doug era capaz. —Cuídese. Abby escuchó el silencio en su casa adosada vacía y tirito. mi amor. —Está bien. esposa.—No voy a llevar esto a tu casa. y en quien confíes. —No voy a llevarle esto a Trish. —Se pasó los dedos por el cabello—. un policía que no conocía. El corpulento policía rubio le sonrió con cálidos ojos marrones. Bill se avergonzó. Que algún día. ella estaría agradecida. Ella no había sido la única que había sido marcada por el fuego. Alguien en quien confíe. ¿está bien? —Cuando ella comenzó a sacudir la cabeza él levanto su mano—.

Dios. pero estaba en el trabajo. Enterró el rostro en su pecho y respiró profundo. Vine tan pronto como pude. La había llamado perra y zorra. Alivió algo dentro suyo. relajándose contra él a pesar de sí misma. Se mordió el labio contra una repentina inundación de lágrimas. Ni siquiera la presencia de Bill la calmó de la forma que la sólida fuerza de Seth lo hizo.” Se enrosco en el sofá. se puso de pie. declarado culpable de asesinato en primer grado. todo porque le había dicho que lo estaba dejando. ¿Estás bien? Se echó a reír. mi amor. Con suerte era un policía de pie en la puerta. intento de asesinato e incendio. Seth la sentó en el sofá y la . Por primera vez esa noche se sentía segura. —Bill me llamó. En cambio la hizo sentir apreciada—. Habría estado aquí antes. Observó su reloj. estudiando su rostro con una intensidad que debería haberla asustado. Mierda. recordando la última vez que él la había golpeado. su única roca en un mar de locura. —Ella se aferró a él. Todo había estado tan silencioso hasta ese momento que sonó antinaturalmente alto. Él se quedó ahí. cerrando la puerta detrás de él. le dijo que ella no valía nada. Reptó hasta la puerta como una niña asustada y miró por la mirilla de la puerta. —Se apartó un poco. No había dicho una palabra mientras dejaba la sala de la corte esposado. Temblando. El inesperado golpe de la puerta la hizo gritar. horrorizada. —Puedo ver eso. Su calidez comenzó a alejar los escalofríos. La había golpeado casi hasta la muerte. Él acababa de mirarla. Seth. la mataría. Tuve que luchar para salir. Abrió la puerta y se encontró aplastada entre sus brazos. Pero. Había olvidado llamarlo y cancelar su cita. era tan bueno verlo. No creía que pudiera manejar mucho más esta noche. inhalando su esencia. escaneando el estacionamiento como si sintiera algo que ella no podía. Eso no fue lo peor que le había hecho. —No. un borde de histeria en su voz.“Para ti. La camiseta que vestía era suave como seda y cálida por su cuerpo. dejándola realmente respirar de nuevo. Si alguna vez salía libre. Él respondió su solicitud silenciosa y la llevó de vuelta a la casa.

La expresión determinada en su rostro hizo que su decisión fuera más fácil. no realmente. por eso. y se movió hacia la cocina. —Pensó que después de esta noche podría serlo. —¿Empacar? Ella lo oyó maldecir mientras él se acercaba a su habitación. ―Avanzó con ella hasta la puerta principal y sostuvo impacientemente su mano por la llave. ―Me escuchaste. ―Oh. —Bebe mientras empaco —se alejó hacia la escalera. Le trajo un vaso de vino. ―Um. y no sonaba halagador. asintiendo con la cabeza mientras él . No. Finalmente acababan de reconstruir sus vidas. Masculló algo acerca de sus camisas a cuadros. ¿Confiaba lo suficiente en él para darle la llave de su hogar. Le entregó las llaves. ―Porque no voy a poder dormir un poco sabiendo que estás sola aquí. o nunca lo hubiera dejado entrar en primer lugar. su santuario? Pero su santuario había sido violado. ―Ella podía oír las gavetas abriéndose mientras él buscaba su ropa. No arruinaría eso de nuevo. ¿pero a dónde podía ir? Este era su hogar. Podía oír la alacena siendo abierta y cerrada—. Ella se atragantó con el trago de vino. Además. ¿No tienes algo más fuerte que la sangría? —No. ―Mi casa. No soy una fuerte bebedora. ¿por qué necesito empacar? Estaba aterrorizada de quedarse aquí por la noche. ¿Por qué voy a tu casa? Caminó de regreso con su maleta re-empacada y prácticamente la levantó del sofá. ―Sacudió su cabeza rápidamente―. No había forma de que arrastrara este tipo de peligro al lugar de Bill. tenía que admitir que sí confiaba en él. si no te importa que pregunte. mucho menos a sus padres.cubrió con la manta de oro brillante que mantenía sobre este. Esto tiene mucho sentido.

―Gabriel. Tal vez Seth no era lo que parecía después de todo. aislado ángel. lo que hacía que el ángel pareciera intocable. Ella rogó no estar cometiendo el segundo error más grande de su vida. Cogió un delicado pájaro de vidrio e hizo una mueca. comenzó a inspeccionar pedazos y piezas de su hogar. Abrió la puerta y entró de primero. De alguna manera. y presuntamente lo había conocido mejor que Abby. Distraídamente. lo que sabía ella de Seth llenaría un dedal. Sus ojos fueron arrastrados una vez más al frío. no podía imaginar a Seth sentado en un banco con un par de binoculares. Fiona había sido su esposa. Gabriel estuvo en silencio un momento. Seth cerró la puerta y dejó bien claro que la estaba cuidando en la corta caminata a su casa. Sin embargo. ¿Era así como Fiona había visto a Seth? Arriesgó un rápido vistazo a la cocina antes de moverse de la pintura. Inhumano. Seth recordó el venenoso aire verdoso que había visto prolongarse por la habitación de Abby. ¿Quién diablos escogió esto? Esto no tiene nada que ver con él. El Shemyaza ha hecho contacto. Fiona debía de haber estado seriamente interesada en la observación de pájaros. Colocó su maleta abajo y se dirigió a la cocina a hacer café. Echó un vistazo rápido alrededor y. Estaba hecho en los mismos tonos azul congelado y blancos fríos como el resto de la casa. Era eso o Seth lo estaba. observando travesuras emplumadas del tipo aburrido.silenciosamente le agradecía por su muestra de confianza con una sonrisa que casi derritió sus entrañas. ―Dime. Empezó a rondar por la casa. Observó fijamente una hermosa pintura de un ángel con alas que tenía un notable parecido con Seth. Se dio cuenta que habían unas cuantas imágenes de pájaros alrededor de la habitación. aparentemente satisfecho. cerró y echó llave a la puerta detrás de ella. su mano sujetando su cintura. Seth sacó su celular mientras la jarilla de café burbujeaba. El mal que había sentido ya se había ido. todavía un poco adormecida. pero el .

y ellos harían de todo para encontrarlo. Estaba al tanto de que había otras cosas relacionadas con los Shem en su región. La habilidad de Sasha de pelear era legendaria. Si pudiera patearse su propio trasero. ¿Cómo pudo dejar a Abby sin protección? ―¿Alguna idea de por qué están tras ella? ―Todavía no. lo haría. Había confiado que ella estaría a salvo en el trabajo. Maldición. Piotr regresará a la ciudad pronto. No fue hasta que Bill llamó que se dio cuenta que era tarde. esa podría ser la atracción. ―La sangre de Seth hervía al pensar en eso. ―Gabriel estuvo callado un momento―. La Shem que había estado cazando había sido astuta. Estarán esperando tu llamada. . Llamaré a Dante y a Damien para decirles lo que ha estado pasando. y mantenme informado. Están en una misión. chequeando distintas actividades de los Shem. desapareciendo en las sombras sin casi ningún rastro. Mantengámosla cerca. ―¿Quién está buscándolo? ―Zeke. Qué tan equivocado había estado. ―¿Qué hay de Sasha? ―El Caballero sería más que capaz de ayudar a proteger a Abby. Ella es una mujer normal que va a trabajar y tiene familia y amigos. aunque estuviera apenas en los treinta. Ambos deberían de ser de mucha ayuda para ti. Y Rafe era especial para todos ellos. Si necesitas ayuda. palabras escritas en el espejo con pintalabios. No había nada que la policía hubiera podido hacer por Abby. ―Hicieron que pareciera un acosador. había calculado que estaría sola no más de unos minutos. Es inocente. su hermanito. Su casa había sido invadida mientras Seth estaba cazando a una Shem. ―Deberías saber que Rafe no se ha contactado recientemente. Ella había escapado de él. Muy bien. Era el más joven del grupo. Siguió buscando por otra hora. pero eso no quería decir que no se le estuviera dando prioridad al caso de Abby. pero no tuvo suerte. esperando encontrarla. y esta es una cacería para alimentarse. Pétalos de rosa en todo el lugar. ―Si estamos equivocados. Siempre le dolía perder a uno de los Nephilim a su cargo. ―La voz de Gabriel era solemne. ―Está con Micah.hedor en la habitación gritaba peligro.

―Ten cuidado. Fiona había comprado la pintura para él como regalo de navidad. una llama viva en un mundo de hielo. Seth. Hasta que sepamos por qué los Shemyaza están tan interesados en ella. Le daría cualquier cosa que quisiera con tal de ver ese horrible miedo irse de sus ojos. Fiona adoraba el ángel. con quien se había casado ella. mi hermano. pero todos lo hacían. ―De alguna manera. pero no se acercaba a lo fuerte que era Zeke. pero Fiona lo amaba. ―¿No? Colocó la pequeña escultura de cristal y volteó a ver la pintura encima de la chimenea. Se dio cuenta que la tensión en sus hombros comenzaba finalmente a aliviarse y silenciosamente le dio permiso de deambular a su antojo. Puso su teléfono lejos y sacó su cabeza por la cocina. Podría ser un ángel verdadero. una columna de vida. ni siquiera en . al menos que los Shem averiguaran su debilidad. ―¿Me mantendrás informado? Rafe era un guerrero. tocando gentilmente ahí y allá. Como Legionario. este lugar no va contigo. Si hubiera sabido cómo se sentía él por esa pintura… pero nunca le dijo lo que era. Sin hablar pidió permiso de recoger una figura de las modernas esculturas de hielo que Fiona había amado mucho. no había mucho que pudiera lastimar a Zeke. Marcheson. ―Siempre se sentía extraño decirle eso a Gabriel. Como si eso fuera difícil.Mierda. Había insistido que la colgara encima de la chimenea. ―Entendido. pero era el ángel de ellos. mi hermano. Abby flotaba alrededor de su sala azul y blanco. ―La calidez en la voz de Gabriel lo calmó. Si se metía en más de lo que podía manejar… ―Sé que te preocupas por todos nosotros. Nunca había pensado acerca de su estilo. ―Lo haré. Pausó mientras servía el café. necesitaras cuidar tu espalda. pero Seth se había sonrojado cuando lo vio por primera vez. ―Cuídate. Tenía que ser algo malo si Gabriel estaba enviando a la artillería pesada. pero por ahora necesito que te concentres en la Srita. Cuídate.

Tiempo de abrirse un poco. pero en lugar él estaba conmovido. No te me haces de esa forma. Vio cómo se sentaba alegremente en la orilla del sofá blanco. No había nada que se pudiera hacer por ella excepto aliviar su dolor. Después de todo lo que ella había pasado esa noche. Subió la vista para encontrarla estudiándolo con una compasión que lo hacía sentir humilde. ni siquiera Rafe podría haberla salvado. el ángel parecía estar esperando algo. y fue casi un alivio cuando murió. 4 . estaba tratando de hacerlo sentir mejor. se ganaría una chaqueta abrásate a ti mismo4. La tensión que la rodeaba no se había aliviado mucho. Abby. Hubo silencio.el final. El ángel solitario se había burlado de él más de una vez después de la muerte de Fiona. Vaya si no. Ella estuvo muy enferma al final. Si seguía así. él lo había intentado. pero ahora parecía distinto. Tenía miedo de herirlo por el hecho de haber mencionado a Fiona. Su expresión decía todo. Se sentó en un sillón azul hielo y le sonrió amablemente. En vez de verse solitario. ―Casi no recuerdo a Fiona. Él suspiró y terminó de servir el café. Pensaba en el ángel como él mismo. ―Parecía ser una mujer agradable. ―Volteó para examinarlo con una expresión seria en sus ojos―. ―Mi esposa amaba nuestro hogar. ―Todo está bien. Le dio una taza de café y dio un sorbo a su pocillo antes de responder. ―¿Todavía la extrañas? Pensó acerca de ello un momento. ―Ella escogió la decoración cuando acabábamos de casarnos. Para el tiempo que se dieron cuenta de lo enferma que realmente estaba. Lejano. ―Parece muy… frío. Chaqueta abrásate a ti mismo: se refiere a una camisa de fuerza. Seth sacudió su cabeza. ―Y él lo había intentado. Se preocupó por él en una de las peores noches de su vida. de las que se usan en los manicomios. talla mediana.

Especialmente Piotr. y nunca la olvidaré. ―¿Quieres hablar sobre eso? Su suave tono lo trajo de vuelta de sus memorias. cuando el enojo había sobrepasado el dolor. Sasha tomó el control. lo ayudaron a poner su vida en orden. La diversión forzada se convirtió en una ráfaga de una sonrisa a medio lado. ―Menos mal que te gusta el café negro. Y sé que ella también lo estaría.―Al principio fue como si ni siquiera pudiera respirar sin ella. ―Ella fue una parte importante de mi vida. pero mis amigos me ayudaron a salir de eso. ―Noche de fajitas. deprimido y listo a seguir a Fiona. Estuvieron conmigo en mi peor momento. Dante y Damien esperaron por él hasta que finalmente recuperó el sentido y aceptó que ella se había marchado. La amé muchísimo. Rafe y Zeke lo ayudaron a salir del hoyo al que se había metido a si mismo siendo los patanes agradables que conocía y amaba. No era una forma sutil de cambiar el tema. Sus hermanos eran los mejores hombres que él había conocido. ―Mmm. mantuvo las cosas funcionando sin problemas cuando todo lo que Seth quería era enrollarse en una bola mientras todo se alejaba. pero es tiempo de que siga adelante. Su hermano había silenciosa y competentemente logrado que se desmoronara. Fue Piotr quien hizo todos los arreglos funerarios. arrastrando a Seth a Europa por un mes bebiendo y explorando hasta estar exhausto. Estoy de acuerdo con eso. me sorprendió que hubiera crema y azúcar. pero apreciaba su esfuerzo. Francamente. ¿Cómo sabías que me gustaba un poco de café con crema y azúcar? Seth sonrió. Pero han pasado cinco años. . Tomó el súper dulce café. Cuando eso falló. y no los cambiaría por nada. No lo deseaba. Y cuando regresó a casa. Gabriel le dio sus condolencias y la oportunidad de transferirlo a otra célula si así lo deseaba.

Sabía cuál prefería ―. poniendo sus manos en ambos lados de su cabeza. Ya sea que pases la noche aquí. él había insistido en eso cuando Bill lo llamó. ya sea en su casa o en la de ella. Y tu hermano me pidió que lo hiciera. Tomó su café y le dio un sorbo. Se tomaba muy en serio el mantenerla a salvo. Voy a estar contigo en todo momento. se volvió mi incumbencia. o yo paso la noche allá. Poco sabía ella que había sido un ángel el que lo envió. porque Seth lo hubiera hecho de todas formas. ―¿Quién dijo que esto era algo de tu incumbencia? ¿Y quiénes son nosotros? Se inclinó. ¿está claro? ―De hecho. Casi suspiró de alivio. ―No sé si sea una buena idea. y no planees ir a ningún lugar a solas. Puso abajo su taza de café. ―En el minuto en que esa persona entró en tu habitación. Trató de bajar el tono al instinto cavernícola que quería encerrarla en una caja fuerte bien acolchada y se alejó de ella por un cabello―. . y no necesitaba al gran policía arrestándolo por acoso. ―Esperaba que ella pudiera ver su determinación y la entendiera. Lo dejaría entrar y él la protegería ahora con su vida. ―Casi se dobló de dolor por su tono triste. ―Puso su taza a la par de la de ella. Algo del temor dejó su rostro. ―Umm… ―Oh.―Vas a pasar la noche aquí. Es tu decisión. Asintió y regresó a su silla. Se paró y cruzo sus brazos. Seth. te quedas conmigo. Ella era suya para proteger y defender. ―Oh. ―Está bien. Gabriel tendría un día de campo si eso pasara―. la tensión regresó a sus hombros. La alegría de Abby se desvaneció. la tensión disminuyendo con el conocimiento de que Bill había enviado a Seth a cuidarla. estuvo de acuerdo. De cualquier manera. definitivamente creo que es una buena idea. pero era muy tarde ahora. Pero primero tenía que hacer que se relajara. soy tu sombra. No había forma de dejarla sola ahora. Gracias a Dios su hermano. Sus hombros se relajaron. Hasta que sepamos quién hizo esto y estés a salvo. Tal vez debió haber tratado ser un poco más diplomático.

―Un día. Cuando comenzamos a salir. el cabeza de trasero todavía estaba encerrado. Quería que renunciara a mi trabajo.―¿Tienes alguna idea de quién quería irrumpir en tu hogar y dejar un mensaje como ese? ―Si Seth agarraba al que lo había hecho. La taza quedo camino a su boca. ―Su sonrisa se torció hasta crisparse―. Pareció aceptar la explicación. que verme sonreírle a otro hombre lo hería. que me mudara con él. y le sonreí. para abrir la herida que había recibido esa noche. Suspiró. pensé que era encantador y romántico. pero por . Le expliqué que Judd había contado un chiste y que yo me reí de eso. Me dijo que estaba actuando como si él no me importara nada. un chiste que ni siquiera recuerdo. apuesto. Pero según todo lo que sabía. ―Necesitaba oír las palabras de sus labios. ―Douglas Finley. Podía vender lo que sea a cualquiera. Su psicópata ex. ―Cuéntame acerca de Douglas Finley. ―Doug fue un hombre con el que salí hace casi cinco años. pero está en la cárcel. ni siquiera Zeke sería capaz de detenerlo y Zeke era el Neph más fuerte en la célula de Gabriel. Comenzó a frotarlas distraídamente. A Doug no le gustó eso. me decía que todo lo que hacía era por mí. Al principio. Judd dijo algo chistoso. eso fue todo. todo iba bien para él. su mano dirigiéndose a las cicatrices en su brazo. »A medida que el tiempo pasaba. le sonreí a un chico con el que trabajaba justo cuando Doug pasó a recogerme para almorzar. Era un agente de bienes raíces. viendo su taza de café en vez de a él. cumpliendo una cadena perpetua. y ganaba mucho dinero por eso. La taza regresó a la mesa. ―Solo una persona. Me disculpé. Demonios. y una oscura ceja se elevó al preguntar: ―¿Oh? ¿Y quién se supone que es? Cerró sus ojos recordando el dolor. Doug se volvió más y más celoso. incluso con la caída en la economía. Después de un tiempo se volvió asfixiante. Para el futuro que él quería que nosotros tuviéramos juntos. Era inteligente. Ella tembló.

Si hubieras sido estúpida. unas cachetaditas al principio que casi no dolían. Doug podía ser uno de ellos. Le creí. Comenzó a golpearme. Después… de algunas cosas que preferiría no decir. Ya no lo podía soportar. ―Botó mi puerta y casi me golpeó a muerte. finalmente lo atraparon. estuviera muerta ahora. hubieras cedido. negándose a dejarlas ir hasta devorarlas completamente. Cuando me quejé. ―Frotó sus cicatrices más fuerte―. Cuando volví en sí en el hospital los policías estaban esperando. así que le dije que terminaba todo lo que había entre nosotros. ―Solo aumentó a partir de eso. Dios. ―Me comenzó a decir que ya no quería que trabajara con clientes masculinos. . Seth tuvo que empuñar sus manos para evitar halarla hacia su regazo y protegerla de los recuerdos―. Por como estaba. ―Angustia y menosprecio llenaban su expresión. Abby dio un sorbo a su café. No cuando él estaba muy consciente de la forma en que se las frotaba―. y mientras más me forzaba. ¿Era posible? ¿Podría Doug ser el Shemyaza que la estaba acechando? Explicaría mucho. humano o no. tuvieron que hacer una operación reconstructiva en mi rostro. Su temperamento empeoró. ―Se rió. Tal vez muy en el fondo sabía que algo estaba mal. y él solo puso su mano en mi brazo cuando me agradeció. y cerré la puerta en su cara. Seth. fui tan estúpida. pero sus manos estaban temblando mucho que casi bota la taza cuando intento ponerla sobre la mesa. Algunos de los Shem desarrollaban obsesiones por sus presas. y todavía tengo cicatrices ―señaló a las apenas visibles líneas bajo su quijada y cerca de su nariz. más le decía que no ―dijo ahogándose―. sus dedos hundiéndose en su brazo. gritando que había dormido con uno de sus compañeros de trabajo. el sonido bajo y amargado. Si uno de mis vecinos no hubiera llamado a la policía. Hacia sus cicatrices―. No necesitaba señalar las de su brazo. Felicité al hombre por la ensalada de papa de su esposa en el picnic de la empresa.alguna razón nunca intenté eso. me dijo que solo había estado bromeando y que no debía tomarlo en serio. Si llegaba a conocer a Doug Finley. Un día llegó a mi apartamento. No estaba seguro de que lo hubiera escuchado. Eso fue todo. Me tomo dos años terminar de sanar completamente. casi invisibles hasta que las señaló. Le creí. ―No. era hombre muerto.

Ella se sacudía como una hoja mientras él se acomodaba en el sofá junto a ella. Levantó su preciada carga y se dirigió a las escaleras. Algún día. Pero él era mejor que eso. La haló hacia su regazo. Cuando comenzó a frotar sus brazos. él infringiría justicia por lo que Finley le había hecho a Abby y a su familia. . La forma más fácil de averiguarlo era chequear con Dante. la tormenta de lágrimas terminó. La cárcel no era barrera para un Shem decidido. sorprendido cuando ella no protestó pero poco dispuesto a dejarla ir. palabras sin sentido. Él cantó suavemente. Era muy posible que ya se hubiera escapado y que estuviera cazando de nuevo. Él estaba ahí y la protegería. Nadie la lastimaría jamás. sus brazos alrededor de él tan fuerte que casi no podía respirar. sobando su cabello. su rostro presionando el lado de su cuello. se quedó dormida en sus brazos.Si así era. hasta que recuperó su respiración y comenzó a sollozar en su hombro. pálida y agitada. Seth la sostuvo. pero parecían calmarla. aunque sea por unos momentos. Ella estaba sentada. Seth miró a su empapado rostro por lágrimas y sintió algo apoderarse de él. Si era Finley… Cuando terminara con él. y le tomó cada onza de su auto control no envolverla en sus alas y volar lejos con ella. ―Le dieron cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Hubo silencio mientras Seth absorbía su historia. Nunca la dejaría arrepentirse de su decisión de abrirse a él. tendrían que matarlo. rezando para que todas las visiones infernales de Doug se desvanecieran. No había ganado toda su confianza. La sostuvo gentilmente. Ella se hundió más en él. el hombre iba a necesitar un poco más que cirugía reconstructiva facial y terapia. La confianza que ella le había dado sería devuelta diez veces. deseando ponerla en su habitación. Cansada y emocionalmente consumida. Se preparó para el rechazo que estaba seguro recibiría. Una vez que un Shem estaba al acecho de una presa específica. se dio cuenta que no iba a poder contenerse. repitiendo una y otra vez que todo estaba bien. y eventualmente. nada los detenía. Y yo obtuve una larga terapia y unas cuentas de hospital y un miedo a los hombres que todavía no supero. O eso pensaba.

tal vez Dante podría averiguarlo. Literalmente. Seth cogió el teléfono y llamó a Gabriel una vez más. removiendo sus zapatos y cubriéndola con el deslumbrante edredón blanco. o Damien. Así que la cargó hasta la habitación de visitas y la colocó en la cama. Le dio un suave beso en la frente y la dejó en su sueño reparador. . si lo tenía que hacer. Si había algo ahí. Los blancos puros y los azules hielosos de su casa no iban con ella. Tal vez el jefe de los Nephilim tendría algo más de información de cómo Douglas Finley estaba conectado con los Shemyaza. Comenzaba a extrañar la calidez de su hogar. llamaría a todos sus hermanos y todo el infierno se desataría.Lo haría. Demonios.

” Se estremeció. Seth había pospuesto la cita mientras ella se ocupaba de las consecuencias emocionales de la vuelta de Doug. Eran las seis y media de la mañana. Doug mataría a Seth solo por sonreírle. apartándose el pelo de la cara. Llevaba nada más que . Ella no podía quedarse allí. alexiacullen y Gabbii Rellez Corregido por Anjhely Abby se despertó confundida y desorientada. como si no se hubiera peinado todavía. Seth había sido tan dulce con ella. La noche anterior había pasado como un sueño. y sus ojos estaban encapuchados con los últimos restos de sueño. Tal vez podría coger un vuelo a Abu Dhabi como primer compromiso de la mañana. se acordó dónde estaba y por qué. De repente. No había máquinas con pitidos intermitentes. al igual que los pocos muebles en la habitación. Ella abrió un poco la puerta y echó un vistazo hacia él. mi amor. sosteniéndola mientras lloraba. “Para ti. escuchando mientras despotricaba. Las cortinas sí eran de un tono de azul pálido. que quería desenterrar sus gafas de sol. Necesitaba una afeitada. Lo único que se había negado a hacer era dejarla sola. Echó un vistazo a la Alarma en la mesita de noche. Tampoco era un hotel. Cruzó los dedos para que fuese capaz de escabullirse sin que Seth la viera. Kirara7. La ropa de cama también era toda blanca. ¿Quién demonios la buscaría allí? ―¿Abby? ¿Cómo quieres los huevos? Demasiada esperanza en esa idea. pero tan pálido que eran casi blancas. Ambos tenían que hacerlo. La habitación blanca no era del dorado alegre de su propio dormitorio.Traducido por parvatti. Su voz sonaba soñolienta. Todo era tan brillante. ElyCasdel. y ella tenía que ir a trabajar. o los chirriantes zapatos de las enfermeras. Ahora que era lunes. No estaba en un hospital. Se sentó y sacó las piernas a un lado de la cama. El pelo de Seth estaba desordenado.

al menos ella tenía una bonita vista. En el momento en que ella bajó las escaleras. Ella se encargó de sus negocios matutinos. tostadas. zumo y café. ―Y olía genial. Él parpadeó. Tuvo que contener el impulso de pasar y correr sus dedos por los vellos rizados únicamente para sentir su piel lisa y dorada. incluso en la televisión. Ya mostraba también gran parte de su cuerpo. Se miró en el espejo mientras se aplicaba un poco de máscara de pestañas. Eso se ve muy bien. también. salsa. su estómago gruñó lo suficientemente alto para ganar una risa de Seth. Me veo como un vampiro. ―Wow. Argh. Ella se inclinó y puso sus zapatillas negras altas. pero no todos los días tengo a alguien con quien compartir. Él tenía el pecho más agradable que cualquier otro hombre al que había visto en su vida. sí. De pronto. eso creo. era una camiseta de tirantes con espalda de nadador que ella utilizó en ocasiones solo de este lado del estrecho. Bostezó detrás de su puño. ella echó a correr hacia el cuarto de baño. Seguramente podía aterrorizar a un hámster. ¡quiero chupar tu sangre! Oh. Se sentía completamente incómoda al llevar ese top a trabajar.un par de pantalones de pijama rojo. y luego comenzó cepillarse el pelo largo. ―Por lo general como cereales y café para el desayuno. el desayuno estaba en la mesa. Una vez que ella sabía que estaba a salvo fuera en el pasillo. Mucho miedo. tratando de parecer amenazante. Cogí algunas salsas hace aproximadamente una semana atrás. Puso las manos como garras y miró su reflejo. pensó. con un puñado de vello oscuro y con un estómago de lavadero. Si tenía que quedarse. ―¿Tienes alguna salsa? ―dijo tratando de que su pulso se calmara. por favor ―ella sonrió suavemente y cerró la puerta mientras se giraba hacia la cocina. Ella decidió cambiar a la camiseta negra del día anterior en su lugar. . Ella hizo una mueca. melón. Delgado y musculoso. ―Sí. Seth había hecho huevos revueltos. Bueno. era obvio que ese gimnasio en casa se le daba un buen uso. ¿Revueltos están bien? ―Sí. y se apresuró en meterse en un par de pantalones vaqueros ajustados y el único top que había agarrado. reprimiendo una sonrisa.

o terminaría enviando a mis clientes a casa con un mohawk púrpura. ―Ah. necesitaba café si estaba hablando sobre el tamaño de su trasero antes del desayuno. ―No puedo leer en el trabajo. dejando los huevos apenas alterados en su plato. Cogió el pan tostado.―Gracias. ¿No deseas que todo se vuelva basura en mi trasero? ―Se sentó y puso una cucharada de huevos y salsa en su plato. ―Lo siento. Yo no leo nada deprimente a primera hora de la mañana. pan tostado y café. Tomaré huevos.. Dios. ―Nunca había puesto salsa en mis huevos antes. ―Me gusta tu basura. ¿tú eres una de esas personas que ven las noticias a las once y echan a perder su sueño? ―Pues no. puedo ver como eso alteraría la carrera de un peluquero. ¿Sería apropiado decirle que también le gustaba la suya? Antes de que pudiera responder. y Seth le entregó la jalea de uva. yo soy una de esas personas que leen en Internet cuando están en el trabajo.. ―Comió algunos de sus propios huevos con evidente placer. pero no tengo ninguna aptitud para el arte real. El sabor es. Ella casi rompió a reír al ver la expresión en su rostro cuando probó los huevos revueltos con salsa por primera vez. Me gustaba la idea de construir algo que alguien pudiese . él le dio un mordisco de los huevos. aunque había oído hablar de ello. así que esto es algo así como un regalo. Creo que tendré la versión normal la próxima vez. supongo que no puedo adquirir ese sabor particular. ―Es un gusto adquirido. Solo me deteriora el estómago. Sin embargo. ―¿Qué te hizo convertirte en un arquitecto? ―Me gusta diseñar cosas bonitas. Él sonrió. ―Sí. interesante ―dijo metiéndose una cucharada más de huevos y salsa en la boca. y sonrió mientras él dejaba el tenedor y tomaba el melón. tendré que tener cuidado con el almuerzo. ―¿Tienes un periódico? ―Pues no.

―Abrió la puerta para ella. así que ella podía entender su deseo. Voy a estar en la tienda a las seis. con el pelo peinado liso. Se puso la gabardina de cuero y cogió su maletín. Lo había conocido antes de Doug. ―Puede que no esté lista para salir entonces. Tenía la sensación que sus planes de Abu Dabi estaban a punto de convertirse en humo. ―Exactamente. Nunca salgo a tiempo. ¿A qué hora sales? ―Mi turno termina a las seis. ―Voy a estar allí a las seis. Él sonrió lentamente. tenemos que empezar a prepararnos para partir. éste es el trato. Seth. hacer un lugar donde la gente pudiese expresar su propio estilo o trabajar con la belleza de la naturaleza ―él se encogió de hombros―. Hablando de eso. y cuando ella salió.vivir. y ya era amigo de su hermano. ―Está bien. Cuando salió iba vestido con una camisa gris y pantalón negro. Abby le siguió hasta la puerta principal. Ella todavía no entendía por qué se sentía tan segura con él. él la siguió y cerró la puerta detrás de ellos. poniendo los ojos en su espalda. obviamente complacido con ella. ―Arte práctico. ―Ella había visto casas en revistas que le habían quitado el aliento. Ella lavó los platos del desayuno mientras él iba a vestirse. Seth se dio la vuelta. Te voy a dejar en el trabajo. ¿lo sabías? ―A pesar de su molestia por su actitud prepotente. no va a ser un problema. Te llamaré tan pronto como esté lista. Tendrías que esperar. pero yo siempre he querido hacer algo así. pero si tengo a clientes esperando puede que tarde más. ―Eres demasiado terco para mi bien. Estaré bien. Es difícil de explicar. ―No te preocupes por eso. Ella lo miró con recelo. un hombre que había . ―Echó un vistazo a su reloj―. terminó de bloquear la puerta y le sonrió suavemente. ―Ella tomó su propio abrigo y cogió el bolso. se sintió tranquilizada. ―Seth. voy a estar rodeada de gente. ―Muy bien.

a la vista de todo el barrio. ―El brillo de la batalla estaba en sus ojos―. No voy a ir a ningún lado sola. no lo haré. ―Hablo en serio. ―No. Me llamas si pasa algo. ―Ella podría estar renunciando a su paraíso desierto. ―¿Abby? ―Seth le dio una mirada de que no iba a dar marcha atrás. voy a estar bien. incluso un indicio de un mal presentimiento. ―Estoy seguro de que puedo llegar a una cosa o dos por noche. ―Dame tú celular. y he estado esperando a que llegara el día. Nancy va a ir. ―Y te quedarás en la tienda para el almuerzo. He estado pensando en ir a almorzar con algunos amigos durante toda la semana. Te veré a las seis.amenazado las bolas de su cita para el baile justo en el porche. y me refiero a cualquier cosa. ―Se detuvo. . En serio. pero no había manera en el infierno que la hiciera renunciar a su cita con su amiga―. Realmente no tenía ganas de visitar Abu Dhabi de todos modos. Prométemelo. ―Seth. sí. ―Está bien. Él no parecía muy convencido. ―Se lo entregó y vio cómo programaba su número en él. ¿entendido? Ella saludó. Ella casi se derretía ante la expresión de preocupación en su rostro. así que no voy a estar sola en ningún momento. Él se rió entre dientes mientras agarraba el brazo y la acompañaba hasta su coche. volviéndola hacia él. señor ―la exasperación guerreó con diversión―. ¿Algo más que deba hacer hoy mientras tú estás repartiendo órdenes? Él la miró por el rabillo del ojo y luego miró hacia el cielo azul. Todo el humor había salido de su expresión―. ―Ella vio que su caprichosa boca reprimió una sonrisa. No quiero que estés sola hasta que sepamos lo que está pasando. ―Señor. y ella aún quería vengarse de él por esa humillación. Abby puso los ojos en blanco. tanto en su celular como el número de su casa―. ¿de acuerdo? Él pareció pensar en ello por un momento.

Nunca había sentido algo tan poderoso en toda su vida. exigió. la exploración. Él gimió ante su toque. ―Ella lo usaría si por un segundo pensaba que Doug estaba cerca de ella. Un par de gatitos en la esquina de la calle los sobresaltó. Él sonrió. con una expresión sexy lleno de promesas. Se tambaleó hacia él. él era perfecto. y una de sus manos se movió hacia su nuca y la apretó más contra él. la sensación de tenerlo bajo su mano. flexionando los dedos. tan fuerte. Era demasiado pronto para pensar en esas cosas. dispuestos a hacer algunas exigencias propias.―Me llamarás. su tacto. Se inclinó más cerca. hasta que se encontraron alrededor de su cuello. Ella se sintió incapaz de apartar la mirada de sus ojos. Profundizó el beso y ella se ahogó en su olor. Quería oír ese tono cuando estaba en el interior de… No. y le encantó. su rostro a centímetros de la suya. sus ojos en los de ella hasta que se cerraron en el último minuto posible. pensó que le oyó decir: ―Bien. sondeando. desesperada por más. Cuando sus labios tocaron los de ella. ambos estaban respirando con dificultad. y algo se estremeció en su interior. Cuando alzó la boca de la de ella. ―Te lo prometo. Fue solo un toque de sus labios con los de ella. Ese beso estremeció sus pies. ―Prométemelo. Se sentía tan bien. pero él levantó la cabeza. Su lengua invadió su boca. sintiendo la suavidad de la tela y de la dureza de su carne debajo de ella. Abby. Comenzó su propia exploración de la boca que la dejó temblando y sin aliento. y la preocupación en su mirada se transformó en determinación caliente como el infierno. ―Su voz había caído. Ese beso llevó. Difícilmente se clasificó como un beso. . Pero la sensación de su boca le estremeció hasta los pies. Querido Dios. Se puso las manos sobre su pecho. la obligó a responder a él. Se habían puesto azules oscuros y misteriosos. Sus brazos se apretaron alrededor de ella. Él no sonrió. ―Tengo tu número de teléfono móvil. Bajó la cabeza. Movió sus manos por su pecho lentamente.

Ninguno de ellos escribió en él. Lo prometí. Se sentó al volante y arrancó el coche. en cada uno de los lados de la familia de Doug. No siempre una . Lo que significaba que… ―Podría ser una generación perdida. Hoy iba a ser un día realmente bueno. ¿recuerdas? ―Y ella realmente lo haría. No importó que ella pasara por delante de. Sabía que él la observaba mientras salía del coche y todo el camino hacia el salón. El beso no duró mucho tiempo. y se acercó a ella. pero tenía la capacidad de transmitírselo a los niños. Ella le oyó susurrar: ―Bien ―antes de que le diera un beso de despedida. Ni una palabra pasó entre ellos hasta que se detuvo delante de las puertas de Frame Mane.―Vamos. y Seth apretó los dientes―. Seth. ―Llámame si algo extraño sucede. Seth miró como Dante entró en la sala de estar de la casa de Gabriel. Cualquier cosa. Su cabello dorado brillaba a la luz del sol que entraba por las ventanas que iban desde el piso al techo. apoyando los brazos sobre las rodillas. o llegaremos tarde al trabajo. Él la miró a los ojos. pero hizo que sus terminaciones nerviosas hormiguearan. Los archivos celebran los nombres de todos los ángeles nacidos. con las manos entrelazadas. No he encontrado nada sobre los Finleys en los archivos. No tenía ningún deseo de convertirse en “todo lo que puedas comer” de un psicópata. ―Damien se inclinó hacia delante. Seth hizo una mueca. pero ella no podía parar. ―Gabriel se elevaba por encima de ellos. Una generación perdida no tenía poderes. Era su clásica pose “yo estoy preocupado”. tres de sus amigos más cercanos en su camino a la tienda. ¿Lo entiendes? ―Está bien. Neph o Shem. Ella puso su cinturón de seguridad también. pero solo un ángel nacido pudo haberle mostrado los poderes. ―¿Y bien? ―Es humano. luego se movió hacia el lado del conductor. El nombre apareció por arte de magia. ―Él la ayudó a subir a su auto. al menos. Ella estaba sonriendo como el gato de Cheshire. se deslizo el cinturón de seguridad antes de ponerlo en marcha. y él finalmente salió del estacionamiento.

y Seth casi se hundió. voy a llevarla a la propiedad de Piotr. Si ocurre cualquier otra cosa. no van a obtenerlo de ella. sus ojos brillando con una luz de otro mundo. Seth se puso rígido. Abby tiene un sabor exquisito. Tu padre será capaz de ayudarte a protegerla.generación perdida sabían lo que eran. a no ser de que sus padres les informaran. Estaba . era fácil poner una Coca-Cola Light en la mano de su peón para que le hiciera estos favores. habría podido arreglar las cosas de modo que él terminara trabajando voluntariamente con el Shem. Ambas partes habían sido conocidas por emplear este tipo de golpes. No bajo mi vigilancia. por lo que era un recurso útil. ―¿Qué has descubierto hasta ahora? ―preguntó Gabriel. La tengo en mi casa. ―No. Piotr tiene aún algunas cosas pendientes para mí y no está disponible. y nunca aparecían en los archivos. y el pago variaba de un empleador a otro. ―No importa para qué la quieren. Una generación perdida podía ser capaz de ir a lugares y hacer cosas que un ángel nacido no podía. Es la posición más defendible que yo conozco. ―Gabriel se volvió a Damien. Entregar Abby a Doug por su cooperación sería un pequeño precio a pagar a los ojos de un Shem. A veces el peso de la mirada de Gabriel era demasiado para soportar―. donde puedo mantener una estrecha vigilancia sobre ella. consciente de que Gabriel no le iba a gustar la decisión que había tomado sobre Abby mientras la veía entrar en el salón―. Cuando la vida humana significa menos que pedir una hamburguesa en un restaurante de comida rápida. ―Enderezó sus hombros. La forma en que había reaccionado a la certeza de que ella había estado en peligro lo acechaba. Tenía las manos temblando. ya que no tenían un aura que alertara a uno u otro lado de su presencia. Si él es una generación perdida. Si Finley fue una generación perdida y supo lo que era un ángel nacido. Solo llévala a Piotr si la seguridad de tu padre es violada. ―¿No la quieren para algo más que como pago a Finley? ―Damien se acarició la barbilla. ―Abby está empezando a confiar en mí. Quiero que encuentres a todos los asociados a Douglas Finley. tendrá vínculos con el Shem de las que no estamos conscientes. Llévala con tus padres primero.

Mujeres Nephilim eran custodiadas por todos. A lo cual todo eso lo llevó a una sola conclusión. no importaría las veces que Piotr había puesto su cuello en la línea para ellos. su hermano no la había encontrado. Seth hizo una mueca. Hasta el momento. Ella había estado vulnerable. Ivan Romanov. Él no va a ser utilizado de esa manera. una orden que su hermano había obedecido a regañadientes. pero era una de las mujeres más seguras del planeta. ella aprendería todo sobre el verdadero trabajo de Seth. y con quien trabajaba. ―¿Dónde está Abby ahora? ―Esa mirada violeta perforándolo una vez más. aunque sea por un segundo.absolutamente aterrorizado por ella. y el conocimiento casi lo mató. ―¿Cree que van a utilizar Abby para llegar hasta la Sra. Gabriel le había pedido a Piotr que se mantuviese oculto. Abby era suya. ―¿Sabías que Abby es amiga de la asistente personal de Piotr? Seth parpadeó y se volvió su mirada a Damien. Piotr sabe lo importante que es la misión. enojado consigo mismo por haberla dejado sola. Hancock. Seth no creía que Iván el Terrible utilizaría una inocente para obligar a su hijo salir de su escondite. Él sabía lo que significaba para Gabriel. Piotr actuaría para salvar a una mujer. Solo Gabriel y Seth sabían que Piotr era realmente el hijo del jefe de la Shemihaza. pero a Damien y Dante le sonaba como el condenatorio. . especialmente por una mujer. obligando así a Piotr a salir a la luz? Gabriel negó con la cabeza. Si conseguía que Abby le aceptase. Seth lo conocía mejor. ¿El Malachi descubrió una manera de leer la mente? ―¿Disculpa? ―Andrea Hancock es una de las mejores amigas de Abby Marcheson. Piotr para ellos era tan frío. ―Damien le disparó una expresión inocente que Seth no estaba comprando. Si los demás se enteraban. Fiona quizás no lo sabía. pero solo si era la mujer adecuada. dispuesto a echar a un lado la vida humana en aras de detener el Shemihaza. y Seth se estremeció. ―No.

—Seth compartió una mirada con Dante. Nancy. Sabemos que los Shem han estado en casa de Abby. Nunca sabrían cuán serio es hasta que esa mirada penetrante va contra ti. Hasta ahora tenemos muy poco para continuar. Gabriel usualmente tenía el angelómetro marcado en prácticamente cero—. pero no estará sola. El tipo de Shem que prolongaría su . y el jefe no creerá que sea raro que me ofrezca para ayudar a un amigo a salir. Los lleva a prácticamente sangrar miedo. Ella está pensando en comer con algunos amigos para el almuerzo. —Gracias. Eso hará las cosas más fáciles cuando tenga que preguntarle. rodeada de clientes y compañeros de trabajo. luego… —Ir a matar. y Bill conocía a Dante. Quién sea que le esté haciendo esto. su jefa. está usando la enfermedad de Doug Finlay para aterrorizarla. Revisa a ver qué puedes encontrar sobre Finley y sus socios. pero están usando el espectro de su ex-novio para forzarla a. no va a ser asignado al caso. Dante sonrió como respuesta. Fui con Bill cuando le llamaron. —Se pasó los dedos por el cabello—. Todo lo que Seth podía hacer era inclinar la cabeza. Y Seth entendió que a su alrededor. Damien asintió pensativo. —Teniendo a su hermano comprobando haría más sencillas las cosas en la mente de Seth considerablemente. —La expresión de Dante era furiosa. — La mirada intensa de Gabriel cayó en Seth. —Un patrón de alimentación Shem definido. Quiero saber sobre qué es lo que van. Bill no tendría problema con Dante tomando el control por él. y por qué la señorita Marcheson ha sido objetivada. pero porque es el hermano de Abby. así que ella ya me ha visto. Cuídala.―Está en el trabajo. —Mantenme informado. —Eso funciona para nuestro fin. Todo lo que tenemos son más preguntas que respuestas. y no me gusta. —Creo que puedo asignarme a mí mismo. —Gabriel giró hacia Damien una vez más—. ¿qué? ¿Correr? ¿Elevando gradualmente su miedo a alimentarse? Algo sobre esto no se siente como una caza normal de Shem. lo apreciaría. —Bill está revisando los viejos conocidos y los espacios en blanco de Finley. protectora. estará con ella. Gabriel asintió. Todos compartieron una mirada.

Se estremeció. Seth negó con la cabeza e ignoró sus payasadas. Estando cerca de su hermano siempre lo hacía sentir mejor. niñitos. Seth siguió a Dante y Damien fuera de la casa y se estremeció. —Permanece a salvo. Amaba volar con su propio poder. mi hermano. ¿o algo le picó Gabriel? Dante rió. Tengan buen día. Después. mi hermano. Me voy a trabajar. sus alas agitándose a su alrededor. —Seth extendió sus alas. —No es que lo admita. ¿Recuerdas ese enjambre de mosquitos? —Jódete mucho. —Mantén la boca cerrada esta vez —gritó Dante—. —Damien negó con la cabeza y entró en su auto—. Los bastardos eran malditos furtivos que dejaban detrás muy poca evidencia de su presencia. Levantó sus brazos al cielo. —Hora de volar. mi hermano. estremeciéndose de alegría. preparado para irse. —Dante golpeó el capó de Damien dos veces. chico lindo —Dante rió disimuladamente mientras Seth lo golpeaba con su ala—. —Descartado. —Seth negó con la cabeza. —Así que no es mi tipo. Su forma brilló en el aire tarde temprana y era casi invisible ante los ojos de los ojos de los mortales.alimentación era el tipo que más odiaban cazar. Solo nos pateará el trasero hasta que alcance nuestro cuello en su lugar. —Soy yo. mantener un ojo en Abby sin ella volviéndose loca o revelando demasiado pronto lo que era. —Gabriel giró su espalda para mirar una vez más afuera de las ventanas. riendo cuando Damien le mostró el dedo. —Iba a mantener un ojo en Abby aún si le gustaba o no. . pero no pudo contener su risa. —Permanece a salvo. Podía volar sin nadie viéndolo. Nadie ha sido capaz de encontrarlo. —Está preocupado por Rafe. Estaba frío en el césped frontal comparado con la calidez de la casa del comandante.

—Cuidado. Estaba famélica. Es solo el tipo sobre el que suele ir. Saben chicas que no tienen permitido ocultarme secretos. la mujer entró el tema realmente importante del día: Seth. por aquí. manteniéndolo lejos de sus oscuros ojos. Abby o Diana te lo robará justo bajo tus narices. Lo he visto por ahí antes. Nancy bajó su coca vainilla y sonrió. pero no recuerdo conocerlo. y Abby apostaba que su amiga espacial y brillante amiga había visto el beso. Iban tarde. —Saludaron hacia Sam y se sentaron a la mesa. con ojos azul fresco. —Nancy. —Se veía sabroso. Diana podría haber sido la hermana de Fiona. clip de joyería en la cima de su cabeza. Había estado esperando afuera de la tienda por su manicure semanal cuando Abby y Seth llegaron. pero le dijeron a la mesera que esperara hasta que Nancy y Abby llegaran. —Buen punto. por lo menos de acuerdo con su estómago retumbante. El desayuno parecía haber sido hace mucho tiempo. que Abby siempre temía que saliera volando en un buen ventarrón. Abby. rojo y dorado interior del Golden Lotus. mirando alrededor confundida—.Rezó mientras rechazaba que ella no lo aceptara. Peor. —Su largo cabello negro estaba agarrado atrás en un brillante. No era todos los días que a una mujer se le pidiera amar a un mitad ángel. Esperaba que las chicas no hubieran comido sin ellas. como siempre. Abby y Nancy caminaron en la negro. —¿Quién se veía sabroso? —preguntó Beth. Grace Akita era tan fina. sonriendo cuando les dijeron que la otra mujer que habían ordenado por ellas. alas y todo. Charla general llenó el aire mientras esperaban a que les trajeran la comida. . —Sam jugó con su cerdo y sus zetas. Una vez entregada. Llamaba la atención de muchos hombres en el salón. —¿Quién era ese absolutamente buenazo que te dejó esta mañana? — Grace jaló el pan moo goo gai más cerca y metió una orejita de maíz en su boca—. Era alta y rubia.

pero Quin siempre llegaba a casa empolvada. y probablemente la más llamativa. Piotr Rimanov. Andrea Hancock era un infierno de asistente personal. y Andi merecía cada centavo de ello. La mitad de sus amigas estaban trabajando. —Nancy ignoró la cara roja de Abby. Quinn estaba fuera en algún lugar haciendo sus presentaciones de Indiana Jones. Quitó su plato del medio y agarró su barbilla entre sus manos—. Pfft. por ejemplo. y casi siempre se hacía tiempo de encontrarlas para almorzar. —¿Finalmente encontraste el señor Perfecto? —Beth empujó sus lentes sobre su nariz con un gesto de impaciencia y soltó una risita. tenía la misma hora que su jefe. —Abby escondió su cabeza entre sus manos. mucho después de que se hubiera dormido. divagando entre el deseo de reír y el deseo de estrangular a sus amigas hasta la muerte. levantando las cejas hacia ellas. Última. Como si. —¿Se van a detener? Son peores que Trish. Cuenta. Sam puede ser caprichosa. No es que Andi no haya escuchado los rumores bastante rápido. Esos espectáculos de Discovery Chanel describían algo como el infierno de mucho más aburrido. Él le pagaba a su mi amiga un salario loco. era lo que siempre decía. Beth no trabajaba en un caso y había sido capaz de unírseles. como ahora. Meditations. Quienquiera que pensara en . Andi. a dos puertas de Mane Frame. Afortunadamente. Solo estaba agradecida de que Andi no estuviera ahí. pero las otras tenían horarios tan raros que era coger y coger la oportunidad de su desayuno mensual. —¿Abby tiene un nuevo novio? —chilló Sam. Metió una pieza de pollo agri-dulce a su boca. lamiendo lentamente la esquina de su boca para limpiar un poco de salsa. Abby seguía pensando que tenía una o dos llamadas telefónicas en algún punto de la noche. el señor Romanov lo sabía. pero era excesivamente leal.—El nuevo novio de Abby. y tenía todos los honores de un caballero en armadura brillante. Sam estaba actualmente desempleada gracias a algún bastardo que la acusó de robar. aun cuando no estuvieran todas juntas. pero Grace era propietaria de la librería. El chisme tendía a volar rápido y denso en su grupo. y era un hombre conocido por llamar al amanecer. Kaley estaba actualmente en alguna obra que la estaba volviendo loca. Por lo menos. magullada y extremadamente feliz. así que nadie la llamó para esto.

¿su nombre es Seth? ¿Qué más puedes decirnos. pero… no. su mirada afilándose mientras ese brillante intelecto iba a la mano del verdadero problema. Kaley estaba practicando si trasero todo el día y noche entre ensayos y pruebas de vestuario. Tomó otra mordida de su cerdo mein antes de responder—: Me estoy quedando temporalmente con Seth porque alguien irrumpió en mi casa este fin de semana. y por cómo se veían las cosas. hmm? Con muchas interrupciones. su mirada volviéndose soñadora—. Las dos preguntas más frecuentes fueron lanzadas ahí—: ¿Estás bien? ¿Fuiste herida? —Y—. ¿Qué podemos hacer para ayudar? Abby sonrió a la dulce Sam. hasta que Sam se los recordó a todas. las llenó de lo que había pasado. —Por supuesto que tiene algo que ver con Doug. —¿Es buen besador? —suspiró Sam. pero Kaley estaba determinada a hacerlo funcionar. como sea. El pandemonio estalló en la mesa. —Solo fue un beso. . Eso suena taaaaaan romántico. Había dejado fuera los besos. su barbilla en su mano. pero antes de que pudiera responder. su expresión de disgusto—. —Si es Doug. Se inclinó. Incluso cuando la obra aún no estaba siendo presentada. Grace interrumpió. su mirada parte confusa y asesina—. Sheesh. ¿Quién haría algo tan enfermo como eso? —Beth era investigador privado. —Al menos una de nosotras está teniendo algo. y el pandemonio irrumpió de nuevo entre las chicas. Primero quiero escuchar de la irrupción. Muy malo —mordió su labio—. ¿Crees que tuvo algo que ver con Doug? Incluso Sam que quedó quieta. —Abby rió mientras la mujer abucheaba y siseaba. es malo. estaba muriendo por meter sus narices en el caso de Abby. —¿Puede la chica comer su almuerzo en paz? —Beth empujó sus lentes hacia arriba. —Beth guiñó a Abby sobre sus lentes. de alguna forma. —¿No lo vi dándote un beso de despedida esta mañana? Abby se sonrojó. superior Kaley como ojos misteriosos de Blanca Nieves estaba completamente loco.la exuberante.

—Si Grace tiene visiones, eso es realmente malo. —Sam sacó su tablet
y comenzó a teclear furiosamente—. Voy a hacer algo de investigación
sobre sistemas de seguridad para casa y te mando ligas.
—Gracias, cariño.
Sam solo agitó la mano, su mirada en la tablet.
Todas sabían que Grace no hacía meditación como pasatiempo. Tenía
algunos raros signos que aún la pragmática Beth conocía y era
aterradoramente precisa. De hecho, Beth estaba mirando a Grace como
un espécimen de interés peculiar, una clara señal de que PI estaba a la
caza.
—¿Qué piensas que va a pasar, entonces?
—No estoy segura. Desearía poder decirles más, pero Doug
definitivamente está relacionado con esto de alguna forma. —Grace le
dio a Abby un encogimiento comprensivo—. Sabes que mis visiones no
siempre son claras.
—Está bien, Grace —se estremeció—. Es algo extraño pensar que Doug
está libre, sin embargo.
—Sí, lo sé, pero aquí viene el héroe, cabalgando al rescate de la
heroína. —Sam Suspiró, obviamente perdida en la fantasía mientras
ponía la tablet de vuelta en su bolsa. A penas había tocado su
almuerzo. Estaba muy delgada, y su usualmente inteligente mirada de
ojos miel estaba desenfocada.
Beth la miró con enfado.
—¿Esto luce como algo salido de una de esas novelas románticas que
lees todo el tiempo? Esto es la vida real, maldición —giró de nuevo
hacia Abby con obvia consternación—. ¿Qué precauciones estás
tomando?
—No tengo permitido estar sola nunca. Seth me recogerá esta noche a
las seis y me quedaré con él, en mi propia habitación —gritó hacia el
puño de Sam que se movía como “¡Booyah!”—. Los policías están
intentando averiguar qué está pasando. Hasta hora es solo un
incidente, y sin nada con qué continuar, no hay mucho que puedan
hacer. Bill está revisando también, pero hasta que algo más pase,
estamos estancados.
—Pero Seth lo está tomando seriamente, ¿cierto? —preguntó Beth,
quitando su cabello café oscuro de sus ojos.

Abby suspiró.
—Sí. Lo está tomando en serio. Va a escoltarme al y del trabajo.
—Necesitas contactarnos, a cualquiera de nosotras, si necesitas algo.
¿Me escuchas? —Beth podría hacer que aún las albóndigas fritas
lucieran como armas letales mientras apuntaba a Abby con sus
palillos—. Te conozco Abby. Vas a intentar salir de eso, y no puedes
escapar de alguien como Doug.
—Pero si me quedo en mi sitio, puede herir a alguien. —Justo como
había herido a su familia. La idea de Doug haciendo algo a Sam, o
Beth, o Dios no lo quiera, Seth, era como un cuchillo en la tripa.
—Y si no, puedes estar sola y muerta. —Beth le sostuvo la mano—.
Confía en mí. Tú y Bill conocen a Seth y yo confío en Bill. Nunca dejaría
que alguien como Doug se te acerque nunca, asó que si está
permitiendo que Seth viva contigo, entonces necesitas confiar en sus
instintos. ¿De acuerdo? Porque justo ahora los tuyos van a joderla, por
todos lados.
—Y he visto la forma en que te mira. —Nancy levantó las cejas mientras
sonreía—. Pudiste haber elegido alguien peor para despeinarte —rió
mientras Beth ponía los ojos en blanco.
—En serio. Ignora a estas idiotas. Si necesitas algo, llámame,
¿entendido? —Beth empujó a Nancy a un lado—. Todo lo que
Despeinada va a hacer es comprarte condones, y Sam te compraría un
boleto de avión. —No ayudó a su caso cuando ambas mujeres
asintieron—. No huyas a menos que Seth te lo diga, y luego por el amor
de Dios, llévalo contigo.
Abby hizo una mueca.
—Abu Shabi es lindo en esta época del año.
—Idiota. —Todas rieron, la tensión se desvanecía mientras Beth le daba
una palmada en la cabeza.
—Nos preocupamos por ti, ¿sí? —Sam sonrió dulcemente.
—Preocúpate por ti, Sam. ¿Algún prospecto laboral? —Beth se recargó
en el asiento. Su mirada era aún afilada, pero era obvio que estaba
haciendo un esfuerzo por cambiar el tema.
Abby estaba agradecida. Por solo una hora, quería que el asunto de
Doug estuviera fuera de los límites. Y Beth era justo la mujer para

hacerlo, mientras mantenía la conversación centrada alrededor de todo
excepto Abby.
Pero al final de la comida, Abby no pudo contener su estremecimiento.
Grace no había dejado de mirarla durante todo el rato, y su expresión
hacía sido… enervante.
Miedo.
Y si Grace tenía miedo, entonces Abby estaba en más problemas de lo
que pensó.

Acababan de dar las 6 en punto, y Seth se aseguró de estar a tiempo.
El breve momento que tuvo que volar de regreso a su auto y conducir al
salón había sido el infierno, sin saber si ella estaba a salvo o no. pero
ahí estaba, sonriendo y riendo con sus compañeros y su clienta,
dejando que Seth estudiara a todos en paz. Abby sonrió y lo saludó con
la mano cuando lo vio, pero además de eso, lo ignoró. Sonrió y asintió
como respuesta, y abrió su maletín.
Algo estaba mal en el salón. Ni si quiera pudo poner su dedo en él, pero
el persistente olor a demonio era fuerte, la indicación más débil de
Shem tocando sus sentidos. Tenía la urgencia de levantar a Abby y
llevársela, estuviera de acuerdo o no. Estudió a sus compañeros de
trabajo y sacó el archivo que Damien había impreso para él. Estudió
cada mujer y leyó sobre ellas mientras iba. Eran una potencial fuente
de problemas, así que Seth necesitaba saber todo de ellas, solo de vista.
Ninguna estaba en los archivos, lo sabía. Más vale prevenir que
lamentar, así que puso la primera imagen en su tablet.
Sonrió mientras veía quién estaba en la cima de la lista. Nancy
Braddock, la propietaria, era una animada pelirroja. Sus rizos bailaban
alrededor de su rostro en un motín indomable. Sus brillantes ojos
verdes brillaron y sus movimientos eran enérgicos. Rió audiblemente y
habló libremente con sus empleados y clientes. Si usaba maquillaje, era
un toque tan ligero que Seth no lo podía detectar. Ella le recordaba una
dríada salida de un cuento de hadas, pero había algo fuerte en ella que
dudó que muchos pudieran detectar. Si tenía que dejar sola a Abby con
un humano, Nancy era a la que elegiría.
Nada de ella picó en el radar de Seth, así que se movió al siguiente
trabajador.

Al lado de Nancy había una mujer llamada Lisa. Su cabello rubio era
liso hasta el mentón, y sus ojos brillantes miel eran serios. Sonrió
silenciosamente a la broma de Nancy, agitando la cabeza ante una
observación particularmente indignante. El anillo de bodas en su dedo
brillaba en la luz, y las imágenes de dos lindas niñas rubias estaban
pegadas en su espejo. No había sensación de problemas ahí, así que
Seth la descartó.
Abby tomó la tercera silla. Al lado de ella, otras dos estaciones estaban
ocupadas, pero la sexta estaba vacía.
Una silla estaba ocupad por una mujer a la que normalmente Seth
invitaría a salir. Mirando sus notas, vio que su nombre era Diana. Era
alta, rubia, impresionantemente hermosa en el sentido clásico. Tenía
curvas en todos los lugares correctos y se movía con una suave gracia
que lo debió haber intrigado. Sus ojos azul hielo sonrieron en su
dirección más de una vez, y pensó que había detectado un brillo de
interés en ellos. Su voz era baja y ronca, sus labios llenos y sensuales,
deliciosamente rojos, diseñados por un hombre para probarlos.
Su apariencia no lo movió. Ella sola picó en su radar de problemas,
pero no sabía por qué. No sintió nada sobrenatural en ella. No había
forma de que ella fuera Shemyaza. Muy pocos Shem podían esconderse
de él, y Damien ya había registrado para ver si alguno de los
compañeros de trabajo de Abby estaba en la lista de archivos. No había
una Diana Martin en la lista.
Aun así, no lastimaría a nadie mantener un ojo en ella.
Al lado de la princesa del hielo había una pequeña, de cabello café
llamada Mercy. Tenía dulces ojos cafés, y largo, cabello café oscuro
agarrado en una rizada cola de caballo. Su sonrisa era su mejor
atractivo, realzando su rostro y haciéndola más atractiva que Diana por
mucho. Tenía un aire de inocencia similar al de Abby, intrigándolo.
La sexta silla, vacía, de acuerdo con el reporte de Damien, estaba
usualmente ocupada por un hombre llamado Judd. Era probablemente
el mismo Judd que Finley había sacado. El informe del hombre estaba
limpio, pero hasta que Seth lo viera, no sabría si Judd era el Shemyaza
o no, tenía que ver cuál era el horario de Judd y asegurarse de que se
detuviera cuando Judd estuviera en el salón.
Era extraño que no pudiera ubicar de dónde provenía el hedor del
Shem. Era débil, casi indetectable. Tal vez un cliente, ¿uno que ya vino
y se fue? Estaba tentado a comenzar una búsqueda, pero sería difícil.
En su forma humana sería visible para todos.

Oliendo cada silla en el salón definitivamente se ganaría esa chaqueta
de “abrázame”.
El verde miasma que normalmente relacionaría con los Shem estaba
ahí, colgando ligeramente en el aire como una niebla disipándose. ¿Tal
vez el Shem se habría ido? Si el Shem seguía aquí, entonces Abby
estaba…
―Así que rompí con Bradley.
Hubo un coro de “aws” ante lo dicho por Nancy, distrayendo a Seth, él
parpadeo perdiendo de la vista la niebla y la leve esencia del Shem.
―¿Qué sucedió? ―Abby se volvió hacia su cliente por un segundo, la
preocupación se podía ver en su rostro.
―Me di cuenta que me engañaba ―Nancy sacudió la cabeza―. Una vez
un tramposo, siempre un traposo. Es innecesario decir que lo saqué
―Nancy hizo como si pateara algo, haciendo un sonido con su lengua―.
Trasero conoce bota.
Mercy mordió su labio.
―No sé si deberías haberlo hecho, ¿me refiero a que fue una cosa de
una vez o algo más? ―La otra mujer la miró como si estuviera loca―. En
serio, Dicen que debes intentarlo y arreglar las cosas.
―Hay algunas cosas que no deberían ser, todos tienen un punto de
quiebre en una relación, y engañar es el mío.
Mercy suspiró.
―¿Cómo te enteraste de que te engañaba?
Nancy hizo una mueca y cogió otro pedazo de papel aluminio.
―Llegué temprano a casa y él no me estaba esperando. ―Ella puso un
poco de gel blanco en el cabello de la mujer y lo envolvió con
aluminio―. ¿Qué es lo peor? La perra con la que estaba tenía horribles
iluminaciones.
Todas las mujeres se rieron un poco, excepto Mercy.
―Es una lástima Nancy, a ti te gustaba bastante y él hacia buen dinero

Nancy señaló a la mujer más joven.
―Yo gano mi propio dinero, muchas gracias, y esa no es razón
suficiente para estar con un hombre que ya no respetas.

y cogió unas cuantas camisas blancas cuando no estaba mirando. Cuando ella le lanzó otra mirada sensual con sus ojos azules. Ella intentó ocultar sus mejillas rojas de él. Abby murmuró algo y jaló rápidamente a Seth a su carro. Nancy comenzó hablar fuerte. pero no funcionó. Seth se volvió para encontrar a una pequeña y etérea mujer cerrando la puerta. les dijo adiós a las chicas y se fue con Seth. Ella no lo miró sino hasta que estuvieron a medio camino de la ciudad. lo sabrás ―ella sonrió secretamente. La suave risa de la mujer los siguió. Cada tarde él la recogía del trabajo y se detendría un momento en su casa para echarle agua a las plantas. Él esperaba que Abby terminara pronto o él podría encontrase en el club y arrastrado fuera del salón por el cabello. incluso Seth estuvo de acuerdo con eso. la fácil camaradería que establecieron el primer día duró toda una semana. ―Confía en mi cariño. La única frase que cogió fue: ―Vaya. . Ella movió la leche de su refrigerador al de él. El resto de la semana paso prácticamente igual.Todas asintieron de acuerdo. él se estremeció. limpió su lugar de trabajo. diablos. cuando encuentres al indicado. Le tomó a Abby otra media hora terminar con el último cliente del día. Seth hacia el desayuno y lavaba la loza de la cena. Seth se encorvó en su silla y fingió que leía los papeles en su maletín. Él ya no podía soportarlo. ―¿Quiero saber que discutiste con tus amigas hoy? Su rostro se puso tan rojo. Justo antes de que las puertas del salón se cerraran. Diana le retiró la capa de estilista a su cliente. ¿no es delicioso? ―Ve con cuidado Abby ―dijo una voz divertida arrastrando las palabras. que él estaba sorprendido de que no le sangrara la nariz.

Abby no sabía si debía sentirse aliviada porque él enfrió un poco las cosas o enfadada. . y si Seth no estuviera sosteniendo su mano ella probablemente habría comenzado a temblar. Él amaba las novelas de misterio clásicas pero a ella la aburrían a muerte. tanto para la diversión de Seth como para su vergüenza. había estado con su hermano cuando investigaban el allanamiento de su casa. Era perfecto y no podría durar. Ambos amaban acurrucarse bajo las mantas y ver programas de miedo como Ghost Hunters y The Haunted bien tarde en la noche. Eventualmente. El detective Dante Zucco era grande. y éste no se sentía incómodo con ella cuando se ejercitaba en el gimnasio que instaló en el tercer piso. era aterrador todo lo que tenían en común. Él era como un enorme oso de peluche. A ambos les gustaba la ciencia ficción.Él no volvió a intentar besarla de nuevo. aunque ella prefería que fuese suave y él todo lo contrario. ella tendría que regresar a su vida y él a la suya. Ellos hablaban de todo y de nada. Ayudaba que Seth parecía conocer al detective a cargo de su caso e incluso lo invitó a que pasara a tomar una taza de café. Pero después de una hora en compañía de Dante se encontró comparando recetas con él. A ella le encantaba recostarse en el sofá y leer una buena novela romántica paranormal mientras él prefería frotar lana de acero en sus ojos antes que leer uno. ella lo había visto antes. mientras la de ella era mexicana. experto en cocina italiana. un poco gruñón. Ella no se sentía incomoda haciendo yoga frente a él. Seth optó por dejar el yoga después de eso. Cuando él se fue ella sintió que tal vez había otro hombre en el que pudiera confiar para protegerla. pero dulce y definitivamente protector. rubio e intimidante. parecía que él era un buen cocinero. aunque la observaba constantemente. incluso autores favoritos. cuando dijo: ―Le da un nuevo significado a la frase. Ella colapsó en el suelo llena de risitas. “agáchate y ábrete”. Ella incluso intentó enseñarle algunos de sus movimientos de yoga pero termino riéndose de sus comentarios sobre pretzels y de las posiciones en las cuales los hombres no deberían estar. los policías ya habían tocado la puerta de Seth. Tampoco entendía como él podía moverse tan libremente en su cómoda rutina. él le dijo que usara una de sus máquinas y ella se encontró ejercitando a su lado.

Beth había apostado 10 dólares que ella se rendiría y se quedaría en casa de Seth. Beth iba a perder. y ese viernes Abby decidió que mudarse a su casa sería buena idea. . Seth la llevó por comida mexicana. Abby pidió sangría. Ella daba saltos arriba y abajo en su asiento como una chiquilla demasiado entusiasta ante la señal familiar de su restaurante favorito. Ella se levantó. alegre porque hubiera elegido ir con su camiseta verde y sus pantalones vaqueros negros. pero debía hacerse. Mientras esperaban su comida. nachos y chimichangas. ―¿Así que a dónde vamos a cenar? Él cerró la puerta y puso su mano en la parte baja de la espalda de ella. Seth ordenó coca cola de cereza.Los no tan sutiles pulgares arriba que le había dado a Seth la habían molestado y divertido a la vez. y él soltó una risita mientras entraba en el estacionamiento. Bajó las escaleras llevando una radiante camiseta azul y unos pantalones vaqueros. Ningún incidente ocurrió. Él tenía una sonrisa de anticipación en su rostro. y luego sus cejas se unieron con el ceño fruncido. Primero dieron una vuelta por casa para cambiarse sus ropas de trabajo. Ella se sentía valiente y expuesta sin su habitual camiseta demasiado grande. ella no podía invadir su casa para siempre sin importar cuán dulce era el interludio. ―Es una sorpresa ―sonrió de nuevo mientras la acompañaba hacia el coche. No era la primera conversación sobre fechas que tenían. ella no quería sentirse más cómoda donde estaba o tal vez nunca se iría. Así que cuando él la recogió esa noche. Habían pasado cinco años. Ella reprimió el impulso de apremiarse a correr escaleras arriba y agarrar una camiseta grande para ponerse sobre la camiseta. ella ya tenía un plan en marcha. y a Seth no parecía importarle sus quemaduras. una sopa de tortilla y unas fajitas de carne. Abby decidió que era el momento. ―Voy a mudarme a casa mañana. Abby acarició la cicatriz en su brazo. Su expresión se quedó en blanco durante un momento. sus zapatillas deportivas blancas reluciendo.

―Beth dice lo mismo. . Yo podría hacerlo mucho peor. Se las arregló para mantener la conversación suave después de eso. hablando de su día y él con una vivacidad brillante que no pareció engañarle ni por un minuto. lamiéndose los labios ante el repentino calor de su mirada. Mierda. Abby hizo una mueca. Abby? Quiero decir. No agites las aguas. ―Arrojó una patata a su cabezota. tu amiga PI? ―Ella asintió. Se echó hacia atrás en su silla. Ahora le debía a Beth diez dólares. ―De acuerdo. Se había dado por vencida demasiado rápido. demonios! Ahí estaba de nuevo esa expresión. Ella tenía un gran problema. entonces quédate. con su boca llena de una buena salsa de tomate para responder―. El soltó una risa. Cocinas. ¡Oh. lo dudo. el sonido profundo resonando hacia su centro. ―Además. y muy francamente.―¿Estás segura de que esa es una buena idea. la que hacía que sus entrañas se derritieran como la mantequilla al sol. No sabemos si el incidente fue un hecho aislado. ―¿Nosotros…? ¿No crees que es hora de que me mude de vuelta? ―No. ―Cogió algo de salsa y se metió la patata cargada en su boca. ―¿Beth. Maldita sea. obviamente satisfecho de que ella nos se fuera a ninguna parte. limpias después de ti y no dejas tus pantys secarse en la ducha. Si te está diciendo que te quedes. ―Tal vez podría hacerlo mejor. Ella tragó saliva fuerte. eres una buena compañera de piso. Tendría que inscribirse en el segmento principal del club del mes. solo ha pasado una semana. Espera hasta que atrapemos a ese tipo antes de que regreses a tu casa en la ciudad.

Nuestro neumático fue rajado. amorcito? Pensé que estabas en una cita. Ella no iba a correr. Él había sabido que Abby estaba pensando en volar lejos. Por el tono de Dante. El neumático había sido rajado deliberadamente por un Shem. No le llevó mucho tiempo a Dante llegar. Nos encontraron. Seth dio un suspiro de alivio cuando la dirigió hacia el coche. Estaba en lo cierto. ―Crees que es la misma persona. de todas formas. Seth se imaginó que probablemente se daría prisa. Seth escoltó a Abby de vuelta fuera del restaurante cuando vio el feo sedán quemado detenerse. Estaban bien. Joder. ―¿Postre? ―¿Dairy Queen? ―Oh. ―Estoy en camino. Él se detuvo y miró fijamente hacia su coche. ―¿Problemas. ―Seth. chocolate. . helado y cacahuetes. Una polución verde merodeaba alrededor de su coche. ―Lo estoy. ―Voy a llamar a la policía. Suena bien. Ella no lo había formulado como una pregunta pero él respondió de todos modos. –Sí. Abby respondió a su tono sombrío agarrándose al brazo de él. pero habría esperado que hubiera tenido más que una semana para convencerla de quedarse. Chica inteligente. aún no.Estaba agotada. ¿Qué sucedió? Seth señaló hacia su coche. Abby. Llamó a Dante cuando dirigió a Abby de vuelta al interior del restaurante.

Vigilaré a tu chica ―miró de reojo hacia Abby con cordialidad―. ¿Cómo te sientes sobre un italiano? Abby rió y Seth decidió que Dante podía vivir otro día. quiero estar seguro que todo está a salvo. Las cejas de Dante se elevaron. Dante quería checar por Shem. ―La expresión de Dante se volvió triste―. dando el neumático cortado a Dante como evidencia. ―Déjame redactar un informe. Los hombres no eran compañeros. al pie de las . Seth. ―Vamos a llevarte. colega. Se giró hacia Abby y tendió su mano. Podemos añadir esto al incidente de la casa de Abby. Él acaricio su mejilla. Había captado el hedor del Shem. Pero su hermano no bajó las manos de su mujer. solo por si acaso. ―Mi cabeza está empezando a lastimar. Así que él siguió el carro de Dante. entonces. pero estaban en el mismo departamento y a menudo trabajaban juntos en casos. y Seth pudo ver sus hombros tensándose. su risa suave mientras Dante le contaba alguna historia sobre trabajar con Bill. ―Seth asintió. ellos iban a tener unas palabras. Seth se levantó y puso toda la herramienta a un lado.―Neumáticos rajados. Pero no podían decirle a Abby eso. ―Voy a seguirlos a los dos. Algo definitivamente no estaba bien. Esa contaminación verde estaba sobre toda su puerta principal. Quizás debería haber hecho que Dante cambiara el neumático. Si estas es la misma persona que entro en la casa de Abby. arrancando hacia arriba a su cuidad casa con el corazón encogido. pero no hizo ningún comentario. complacido de que inmediatamente la tomó. Seth cambió el neumático tan rápido como pudo. Dante ya estaba de pie. Sigue y cambia el neumático. Paseó a un ritmo tranquilo sobre el coche. dando a Seth como apoyo por si acaso. Mierda. escuchando el murmullo tranquilo de la conversación entre Dante y Abby. ―¿Estamos listos para volver a casa? Abby asintió. mantenerlo en el mismo archivo ―luego se acercó y le dio a Abby un abrazo breve―.

pero la mano que puso en el hombro de Abby mientras se paraba temblando del frío de la noche era suave―. Todas las delicadas esculturas de cristal de Fiona yacían en pedazos irreconocibles en el suelo. El cuadro sobre la chimenea había sido . No toques nada. y algunos Shem enfermos la había aterrorizado. maldiciendo mentalmente en la forma en que ella negó. ella no le hizo caso. ―Dante subió a través de la puerta.escaleras. ―Lo lamento tanto. Mierda. ―Está bien. por Dios. Abby. ―Tengo que llamar a esto. sacudiendo ligeramente la cabeza. Abby se quedó sin aliento. ―Letalmente. ―Está abierto –Abby se mordió si labio fuerte lo suficiente para que para sacar sangre. corriendo hasta Dante. subió los escalones. dejando a Seth para proteger a Abby mientras sacaba su arma y desapareció de la vista. Por supuesto. Seth salió. Seth asintió y entró por la puerta. con las manos en los bolsillos de su gabardina. Iba a haber unos Shem muertos tan pronto como Seth pusiera sus manos sobre él. Justo lo que Abby no necesitaba. ―Gracias. Abby aguardó Dante puso una mano en su hombro. Por fin había conseguido su calma. deteniéndola en seco. ―Dante. la puerta estaba abierta. Deja que Seth y yo veamos las cosas primero. con el ceño fruncido. Doble mierda. una vez más. Dante salió. ―Seth firmemente contra el costado. ¿me oyes? Esto es evidencia. Seth tiró de Abby a sus brazos. ―Quédate ―la voz de Dante puedo haber sido áspera. pero parece que está limpio. Seth ni siquiera lo notó. hermano. Nos encargaremos de esto. ―Es malo. Efectivamente. ―Oh. ―Sobre él. pero le hizo un gesto a Abby para permanecer en el coche.

recortado a la pared, la cara del ángel destrozado más allá del
reconocimiento. El olor de leche empezando a agriarse impregnaba la
alfombra. El refrigerador se quedó muy abierto, con la mitad de los
contenidos que tenía en el suelo de la cocina. Los huevos habían sido
arrojados en las paredes de la cocina, por lo que las pistas amarillas a
los contadores. La palabra “puta” se había escrito en rojo en varias de
las paredes. Habría apostado cualquier cosa a que era lápiz labial.
“Estás muerto” se había escrito sobre la pintura del ángel recortado.
Abby cayó de rodillas, con el rostro tan pálido que tenía miedo de
perder el conocimiento.
―¡Abby! ―La levantó y la colocó suavemente en el sofá. Obligó a su
cabeza ir hacia abajo entre sus rodillas.
―Lo lamento tanto, Seth. ―Su mano acarició la mejilla a modo de
disculpa en silencio.
Su mano se acercó de forma automática y se agarró de ella.
―¿Qué?
―Si tú no hubieras tratado de ayudarme, si no me hubiera quedado en
tu casa.
―Probablemente aun habría destrozado mi casa, Abby. ―Se puso de pie
y la levantó sobre sus pies con él, y puso sus brazos alrededor de ella.
No permitiría que ella piense ni por un segundo que era de alguna
manera su culpa.
Infierno, ya que se había mudado, había estado pensando en decorar
de todos modos.
―¿Por qué?
Dios, parecía tan asustada. Su agarre se apretó. No le hacía falta ver la
ira gestando en él. Su mirada se posó en la amenaza de muerte y se
enfrió.
―Porque Finley se ha dado cuenta de que eres más que una amiga para
mí.
―Pero…
Puso un dedo en sus labios.
―No hay peros. Quiero que te quedes aquí mientras hablo con Dante.

Un ceño feroz cruzó su rostro.
―No.
―Abby.
Ella pisó su pie.
―No, maldita sea. No vas a ocultar esto de mí. ¿Crees que me puedes
proteger de esto? ―Ella agitó sus brazos alrededor salvajemente―. Esto
es mi culpa.
―Cálmate, Abby. Tú ni siquiera destrozaste mi sala.
―Bien podría tener. ―Se pasó las manos por el pelo. Apostó que ella
hubiera estado caminando si no la hubiera estado conteniendo―. Tengo
derecho a estar allí para hablar con la policía.
Estudió el miedo en sus ojos. Ella no iba a dar marcha atrás.
―Quiero que te quedes cerca de mí.
Ella asintió con la cabeza. Dante entró en la habitación, con una
expresión sombría. Hizo una mueca algo sobre el hombro de Seth y
señaló.
―Seth. Mira esto.
Le tomó un momento para ver el mensaje escrito con lápiz labial rojo en
las puertas correderas de cristal.
―Mierda.
“No puedes tenerla.”
Un fuerte codazo en el estómago tenía a Seth liberando Abby.
―Abby. ―Él la persiguió mientras corría a su habitación.
Se deslizó hasta el suelo, con el rostro cubierto con las manos.
―Oh, Seth.
Se puso de pie en la puerta y se la llevó de la escena. Su cama estaba
cubierta de pétalos de rosas rojas, las almohadas se ahogan en las
rosas. El escrito en el espejo de la habitación eran las palabras que
había temido ver.
“Para ti, mi amor.”

Traducido por Elizzen, Kirara7, Rebecarocio
Corregido por Caliope Cullen

La policía advirtió a los dos que los incidentes probablemente
aumentarían. Los acosadores rara vez se echaban atrás, pero incluso si
le pillaba la policía, lo único que podían hacer sería endilgarle los dos
casos de vandalismo. Estaban buscando huellas, pero aunque esta vez
la puerta había sido forzada, no había ninguna huella dactilar en
ninguna parte. Ninguno de los vecinos había visto ni oído nada. Peor
aún, no tenían ninguna prueba de que Doug Finley había estado cerca
de la casa de Seth, y Abby no creía que nadie más podría haberlo
hecho.
Tenía que admitirlo, estaba de acuerdo con ella. Esto era demasiado
personal, demasiado cercano, para que no fuera Doug. Pero Damien
había declarado que Doug no era Shem, que era humano. Así que, ¿por
qué había allí esa peste a Shem? El nauseabundo miasma5 verde
estaba por toda su casa, espeso y repugnante. Tendría que ser
fumigada, y no sólo por la agria leche.
Bill estaba de acuerdo. Abby había contactado con él directamente con
el bate. Había llegado tan rápido, Seth estaba sorprendido de que no
fuera Malachi, capaz de teletransportarse en un instante. Estaba de pie
junto a Dante, con el ceño fruncido en la puerta delantera de Seth
como si se hubiera atrevido a atacarlo.
—Escucha —los ojos marrones oscuros de Dante se centraron en Abby
antes de pasar a Seth, con un mensaje silencioso en su rostro—.
¿Tienen algún sitio donde puedan esconderse por un tiempo? ¿Algún
lugar fuera del camino, donde a nadie se le ocurriría buscarlos
mientras yo trabajo en esta cosa?
—Nosotros, Dante, trabajamos en esta cosa. —Bill no se echaba para
atrás.
—¿Quieres atrapar a este hijo de puta para siempre? —Bill asintió a
regañadientes—. Entonces da un paso atrás y déjame encargarme de
Miasma: mal olor, sustancia o gas maloliente que se desprende de cuerpos
enfermos, de materias en descomposición o de aguas estancadas.
5

esto. El capitán dijo que eres demasiado cercano y sabes que tiene
razón.
—Es mi hermana.
—Y yo te doy mi palabra, la voy a cuidar.
Los dos policías se miraron antes de que Bill abrazase a su hermana,
después salió por la puerta.
—Está molesto —Abby estaba mirando como si Bill fuera a volver en
cualquier momento.
—El capitán tiene razón. Bill se haría daño a sí mismo, o a ti,
intentando protegerte. Déjame tratar con esto. Te doy mi palabra, voy a
mantenerlo informado.
Ella parpadeó a Dante con una expresión aturdida.
—Gracias ―Seth suspiró. Todo esto tenía que terminar y pronto.
—Creo que tengo un lugar para escondernos que es bastante seguro.
Dante asintió.
—Bien. Desaparezcan.
—Hecho.
Dante agarró el hombro de Seth y le habló en voz baja.
—Cuida de Abby, y déjame el resto a mí.
Seth le echó un vistazo a Abby, quien estaba sentada temblando en el
sofá.
—No te preocupes, tengo un plan.
Dante se volvió y sonrió a Abby.
—Cuídate. Haré lo que pueda por mi parte. Tu trabajo consiste en estar
alsalvo. ¿Capisce?
—Sí, señor. —Ella apenas miró a Dante.
Maldición. Ella iba a huir. Habían tenido esto resuelto durante la cena
y ahora el maldito enfermo había jodido los cuidadosos esfuerzos de
Seth para que Abby llegara a confiar en él.

Dante la miró por un momento, y Seth se preguntó qué estaba pasando
por la mente de su hermano.
—Si huyes, él te encontrará. Sólo que estarás sola, sin protección ―su
expresión se volvió sorprendida.
—Sí. Por un minuto has olvidado que soy policía, ¿no? —Cuando ella se
sonrojó, él chasqueó su lengua. Se arrodilló frente a Abby y puso las
manos sobre sus rodillas—. Necesito que confíes en Seth. Él te cuidará.
—Estoy más preocupada por él que por mí —Abby se estremeció—. Sé
de lo que es capaz Doug.
—Seth tiene… tiene recursos que puede usar si los necesita. Tienes que
confiar en él para hacer lo que es correcto para ti. —Ella se echó a reír
con tristeza.
—¿Qué recursos? ¿La Mafia?
—Algo por el estilo.
Ella levantó la mirada hacia Dante y Seth contuvo el aliento. Lo que sea
que vio allí hizo que se relajara. Tomó un profundo y estremecedor
aliento y lo dejó escapar lentamente.
—Está bien, no voy a huir.
—Bien. —Dante se levantó y se estiró—. Estaré en contacto —tocó la
nariz de Abby con una mano sorprendentemente suave—. Buona notte,
bella.
Con eso, reunió a todos los policías y les obligó a salir de la casa de
Seth. Le guiñó un ojo.
—Ten cuidado, hermano. —Y se había ido.
Seth entró en su dormitorio, listo para salir en ese momento. Ella
todavía estaba sentada en las ruinas de su salón, viéndose tan triste
que su corazón se rompió. Hizo la maleta rápidamente. Todavía tenía
algo de ropa y otras cosas en la cabaña de su padre. Sólo necesitaba
coger a Abby y podrían irse.
Casi terminaba de empacar su maleta, cuando lo sobresaltó el sonido
de la aspiradora. Se precipitó escaleras abajo, preguntándose qué
pensaba Abby que estaba haciendo.
—¿Qué estás haciendo? —Habló en voz baja, con tono controlado. No
quería asustarla más de lo que ya estaba.

No puedes dejar el cristal en el suelo así. sola. no huyas de mí. ¿limpiando el cristal para que nadie se corte? —Puedo llamar a mi servicio de limpieza. Vendrán a primera hora de la mañana. el terror que corría a través de él al pensar en ella por ahí. —Abby… Ella le dio una sonrisa brillante. Sus movimientos eran rápidos y erráticos. —No te preocupes. Sus manos rodearon su cara. —Es medianoche. A pesar de su promesa a Dante. —Abby —gritó por encima del aspirador. —Um. —¿Qué? —gritó ella. Vas a despertar a los vecinos. sé cómo usar una de estas cosas. —¿A qué te refieres? Mierda. Vio como ella sopló un mechón de pelo suelto de sus ojos. Tal vez será mejor… —Abby. Si huyes. sus brazos cruzados delante de él. —Bueno. —Se apoyó contra la pared. —Oh —se quedó mirando la aspiradora con los ojos en blanco. . aun así alguien podría cortarse.Ella saltó. Él hizo todo lo posible para calmar sus furiosas emociones. —Encendió la aspiradora y comenzó a barrer los fragmentos de vidrio roto. Era tan frágil como el cristal que estaba intentando limpiar. —Eso es lo que él quiere que hagas. Caminó hacia ella apagando la aspiradora. enderezándose en el mango de la aspiradora. una pierna cruzada sobre la otra. No lo engañó ni por un momento. sin comprender. perseguida por los Shem. La apagó mordiéndose el labio y mirando frenéticamente por la habitación como un niño pillado con las manos en la masa. serás vulnerable. Te quiere lejos de mí. —Ella parpadeó en estado de shock. Levantó esos ojos de nuevo hacia él. Sabe que puedo protegerte de él. y él apretó los dientes por el remolino de emociones en ellos—. ella seguía pensando en huir.

—Pero estarás a salvo —susurró. veía o conocía era ese momento. Seth tomó una respiración profunda. en su sabor. Ella no iría a ninguna parte. tan insoportable. ella no quería pararlo. marcándolo—. Él hundió las manos en su pelo. Permitió que algo de lo que estaba sintiendo se filtrarse en su voz. Tan preciosa —la besó con una mezcla de pasión y desesperación. Confía en mí. Ese beso que parecía no terminar nunca. y sintió que sus mejillas se ponían rojas. y ella empezó a ahogarse en él. Perdió la noción de dónde estaba.Ella se llevó la mano a su brazo herido y empezó a frotarse distraídamente. porque su beso cambió. y Abby no hizo nada para detenerlo. Trish. se suavizó. —Inclinó su cabeza y la besó. Empezó a desabrocharle la camisa. Se movió hacia el aparato. ¿no? ¿Hmm? No.. Se entregó a él. él gana —Seth la atrajo hacia él.. mirando la lenta sonrisa que cruzó la cara . Se mordió el labio inferior. —¿Si? Sip. Él profundizó el beso y sus rodillas se debilitaron. y de lo que acababa de pasar. Ella está bien — sus ojos ardieron hacia ella. Él debió haber sentido su rendición. todo está bien. —¿De verdad? ¿No sabes que iría por ti? —Seth. Si necesitaba hacerle el amor. Sonó el teléfono. ignorándola ambos cuando esta chocó contra el suelo. —Preciosa —la boca de Seth rozó su cuello y el hueco de su garganta antes de regresar a sus labios—. el suave toque quemándolo. Ella le devolvió el beso con igual fervor. ¿No puedes verlo? —Todo lo que veo es que si huyes de mí. Seth levantó la cabeza. Todo lo que sentía. pasando sus manos de sus brazos hasta sus caderas—. Me mataría si él te hace daño. Sus manos temblaban mientras las deslizó por sus brazos. ¿Qué? Ha llamado el detective Zucco. y ella leyó las emociones en conflicto en sus ojos justo antes de que se fuera. respiró hondo y contestó. Un rayo corrió por su cuerpo con el toque de su boca. La llevó lejos de la aspiradora. la desesperación ya no estaba ahí. en su olor. me tengo que ir —extendió la mano y le acarició la mejilla. Y no voy a permitir eso. todo va a estar bien. La caricia se volvió dulce.

Tenía que pensar en otra cosa o se llevaría a sí misma fuera la casa de Seth y sólo Dios sabía a dónde. Si pudieran plantar una duda razonable de que Doug no era el autor del crimen. El deseo de huir. Se estremeció. Haré que te llame mañana. Podía oír la voz de Trish gritando en el fondo. no. No quería pensar en Doug escondido en algún lugar. antes de volver a su conversación. .. cuando le había dicho que le llamara si se sentía incluso ligeramente preocupada. para mantener a Seth y a su familia a salvo. entonces.. este moriría gritando. en este momento está en el baño. Tal vez esa persona tenía la esperanza de que. Se movió obedeciendo. articulando la palabra empacar. Doug podría haber hecho el daño en cualquier momento durante el día. Seth hizo una mueca y de nuevo acercó el teléfono a su oreja. pero significaba que había tenido que esperar su momento. temblando un poco. Podría ser un amigo o un pariente quien estaba resentido por el hecho de que él estaba en la cárcel y quería vengarse de ella.. Observándolos. unos prismáticos fijos en ella en todo momento. Ella haría cualquier cosa para proteger a Seth de la locura de Doug. La despidió con la mano. La única razón por la que podía pensar por qué había esperado era que la oscuridad lo cubriría. se mordió el labio. saldría libre.de Seth mientras titubeaba con los botones de su camisa—. ocultándose en las sombras. Tal vez era eso. No sabía si esa idea era más o menos aterradora. al aterrorizar a Abby. Incluso podría haber visto el beso que le había dado Seth. y por lo que sabía. Aun había una pequeña posibilidad de que pudiera salir libre. —Se quedó sin aliento cuando Seth se estremeció y rápidamente apartó el teléfono. Pero si era así. Si no era Doug haciendo esto. todavía era malditamente fuerte. Lo cual tenía sentido. demostrarían que Doug no había provocado el incendio. no en este momento. ¿por qué esperar tanto tiempo? Doug había estado en la cárcel por más de tres años. aunque demasiado débil para entender exactamente lo que estaba diciendo. porque la persona tendría que haber conocido a Doug. Era mejor no pensar en ello. Si Doug pensaba que Seth era su amante. No.. Ugh. él no había agotado todas sus apelaciones. voy a llevarla lejos por un tiempo. quizás incluso ganaría un nuevo juicio.

Comenzó a recoger su ropa. Espera. —Te voy a comprar algo nuevo cuando lleguemos a donde vamos. Él se acercó dándola vuelta—. mi ropa —protestó débilmente. la dejaría rota y sangrando en el suelo mientras se iba a hacer algo indescriptible a su familia. y por qué el detective Zucco parecía estar bien con eso? Con suerte era algún lugar cercano. ¿qué? . Tenía que estar en el trabajo el lunes. Cada músculo de su cuerpo parecía estar apretado. Temblando ligeramente. Sólo Dios sabía lo que Doug le había hecho a su ropa. —Su tono era cortante cuando la agarró por el brazo y la condujo hacia la puerta de su habitación. me compraré algo yo mismo. mucho menos el pelo. Ella vio los músculos de sus hombros agruparse antes de que su mano se moviera hacia atrás y tirara el medallón lejos de él con violencia. —¿A dónde vamos? —Te llevaré a casa para que conozcas a mi madre. Ahora. y la asustaba muchísimo. Hijo de puta. Era el medallón que Doug le había dado hace tantos años. ¿A dónde la estaba llevando Seth. Demonios. así que tal vez eso era algo bueno. Él lo cogió y lo abrió. finalmente abrió la cremallera y su maleta. No necesitaba ver las palabras grabadas. Nos vamos. Se dio la vuelta para huir de la habitación y encontró a Seth ya en el umbral. Un relicario de oro en la forma de corazón estaba en el suelo. centrando su atención en conseguir que la terca cosa funcionara. Sus manos temblaban mientras abrió la cremallera de su bolso. Siempre le gustaba quedarse atascada justo en la mitad. la foto de ellos dos. Infiernos. No estaba segura de sí sus manos eran lo suficientemente estables como para cortar el papel. Abby gritó y tiró la maleta al suelo. Si Doug ponía sus manos sobre ella. Pero nos vamos. —Ya está bien. listo para la batalla. Otra vez. —Seth. Ahora. ¿A quién estaba engañando? La idea de dejar a Seth la aterraba hasta la médula. —Oh —Abby parpadeó cuando entendió lo que dijo—. —¿Qué pasa? —ella señaló hacia donde estaba la maleta. Ella no se atrevía a volver a esa habitación.

Seth había estado menos que satisfecho que estuviera llamando a nadie. Ellos intercambiaron abrazos.La llevó rápidamente fuera de la casa antes de que pudiera responder. Aterrizaron en Colorado antes del desayuno. tirándose pedos de arco iris por todas partes. Esperaba que entendieran lo cansada que estaba. Él tiró del edredón alrededor de sus hombros y la besó en la frente. hambrientos y todavía cansados. por lo que sólo había visto a sus padres de pasada. Apenas hablaron. Demonios. incluso si deseara que fuera bajo mejores circunstancias. pero la tendría en un avión muy temprano. completamente agotada. Seth. Había llamado a Nancy antes de embarcar en el avión y la puso al corriente de lo que había pasado la noche anterior. —Seth. —Habían pasado meses desde que había visto a mis padres. —Hola. Padre. —Descansa un poco. pero era eso o perder su trabajo. Había conseguido murmurar un saludo para los padres de Seth. —Buenas noches. Seth se las apañó para alquilar un coche. ¿Cómo está mamá? . Seth tenía que reservarles un hotel para pasar la noche. y ella no estaba dispuesta a hacer eso. —Ella bostezó. Cuando llegaron a la preciosa casa de cristal y madera de los Van Licht. es bueno verte. Estás a salvo aquí. sin importar lo grande que parecía que iba a ser su berrinche. —También pienso lo mismo. Abby. Entre su trabajo diurno y su trabajo con los Nephilim. y empezaron el viaje de dos horas a la casa de sus padres en Hidden Springs. Seth salió de puntillas de su habitación. hasta los pájaros pensaban que estaban locos. Seth había sido amigo de Bill. fue directamente a la habitación a la que la acompañaron sus padres y se metió en la cama. porque pronto estaría viendo pequeños ponis saltando en el techo. Seth se mantenía ocupado—. —Buenas noches. no se sorprendió al encontrar a su padre afuera. Seth la tendió en la cama y se quitó sus zapatos. no de ella. Todo el mundo tenía suerte de que todavía hablase inglés. gente a la que apenas conocía.

—¡Seth! Él se preparó cuando su madre se lanzó a sus brazos. —Ella es mía. Gabriel no tendría problema con ello. luego puso un plato de brownies calienten entre ellos—. él probablemente les daría su bendición. —¿Estás seguro? —Sí. —Él no le había informado a Gabriel que planeaba decirle de su verdadera naturaleza. —Joseph le había dado el mismo discurso antes de casarse con Fiona. esta no es la vida más segura para construir una familia. deteniéndolo. pero si las cosas salían como él esperaba que salieran. como ya puedes imaginar. —Joseph puso una mano en su hombro. Él se sintió en paz en el momento en que puso sus codos sobre la mesa. —Entonces.—De mal humor. lista para defender a su cachorro. —Anotación —ambos hombres ignoraron la mirada divertida de Marian Van Licht. ustedes dos —Marian sacudió su cabeza—. te ves hermosa. solo por su propia seguridad. —Los cumplidos te traerán Brownies. —Joseph Van Licht se rascó la parte de atrás de la cabeza ––Lo sé. ¿Qué sucede? Y ¿Cómo involucra a los Nephilim? . —Mamá. —Lo sé. ¿Bueno? Dime sobre Abby. —En serio. Diablos. protégela bien. —Ella posee poderosos zapatos Fu. Puede que fuera una casa diferente que en la que había crecido. pero aún seguía siendo la mesa de la cocina. Su padre lo guío a la cocina donde su mamá siempre administraba la justicia. —Dinos todo —Marian le entregó a su hijo y esposo una taza de café caliente. ¿Está ella bien? Seth se sentó en la mesa. —Seth rió. donde las reuniones de familia importantes se llevaban a cabo. Lo peor es que tendrá que saber de nosotros pronto. —Su padre sacudió la cabeza.

Ninguno de ellos estaba dispuesto a reírse. pero si él está en una misión. — Si a Eli le habían dado una misión. a la cabeza de la mesa. .Joseph le sonrió a su esposa mientras tomaba asiento. —Seth sonrió—. ninguna visión vendría sin importar con cuanta fuerza él lo deseara. —Bien. Juro que ese hombre se tira un pedo y culpa a los Shem. y sacó los huevos del refrigerador. ¿Qué sucedió? ¿Y qué necesitas que hagamos? ¿Deberíamos contactar a Eli? Mientras Seth había decidió quedarse en Delaware y unirse a la célula de Gabriel. pasarían días o semanas antes de que pudiera ayudar a Seth. Mientras sus hombres comían brownies para el desayuno Marian deseaba huevos con tostadas—. háblame sobre la pobre chica de arriba —Marian comenzó a romper los huevos con la eficiencia de una mujer que había criado dos hombres hambrientos—. pero sacó la lata de crema batida del refrigerador. su hermanito menor. déjalo. e incluso puede que no fuera capaz. Si el líder de su célula lo tenía encerrado por una misión. —Ugh —Marian rodó los ojos. Si se suponía que Eli ayudara a su hermano. solo dile que puede que haya problemas aquí. lo veré la próxima vez que esté en la ciudad. él no había lamentado ni una vez su decisión. uniéndose a la célula de allí. —Llamar a Eli puede que sea una buena idea. él estaba en una la última vez que lo vimos. —Gabriel Viator no sabría qué es ser afable aunque le golpeara con un pez muerto. —Marian resopló. Él extrañaba a Eli y al resto de la familia. déjalo. Eli. Él culparía de eso a los… —Los Shem —Joseph terminó por él. Eli era un Oráculo. un Ángel Nacido con el poder de la visión. pero lo llamaremos de cualquier forma —Joseph miró a Marian con una expresión de esperanza y giró su mano por encima del plato de brownies. Gabriel probablemente lo escucharía. Marian sacudió la cabeza a su esposo. —Seth y Joseph intercambiaron una rápida mirada cuando Marian les dio la espalda. está bien. pero había sentido correcto quedarse con Gabriel. —Gabriel no fue muy afable cuando nos llamó anoche. —Tu hermano estaría feliz de verte. sería muy probable que no viera a su hermano en este viaje. había decidido mudarse con su familia a Colorado. —No. porque con su suerte.

. Joseph rió. —Si —Marian gruñó y batió los huevos a una pulgada de la yema. Dios. pero él había salido más poderoso de lo que alguno de ellos había creído. Pero Seth no estaba aquí para visitar a Eli. —No importa. —Estás cansado. Eso fue incluso menos información de lo que Gabriel nos dio. su preocupación era obvia. —Creemos que Finley está trabajando con los obsesionado con la mujer con la que planeo casarme. era un increíble y aterrados don que Eli no le deseaba a nadie. le guiñó un ojo a su hijo y puso crema batida a su desayuno chocolatoso. tenía problemas más grandes. —¿Qué? —Marian fue la primera en hablar—. él cuidaría de Abby mientras ella dormía. Mordió un brownie y gimió. —¿Es eso siquiera posible? —Joseph se rió. —¡Oye! —Seth se lo quitó y se metió la mitad a su boca. cuídala por mí. —Si vas hacer eso. —Supongo que serán revueltos. —Puede que Joe que se haya retirado. —Lo haré.Los Oráculos no contralan sus visiones. Seth amaba a su familia. infórmanos después. aún era un Nephilim poderoso. al menos agrégales helado. su barbilla se movía dolorosamente. Había sufrido aprendiendo a controlar sus poderes. Seth bostezó. Shem. y está Sus dos padres lo miraron con horror. y no por sus futuros planes matrimoniales. ¿Por qué su padre querría poner crema batida a los brownies perfectos de su madre? Él nunca lo sabría. le entregó a su esposo la crema batida y se volvió para hacer el desayuno—. Joseph miró a su esposa. Joe tomó el brownie de su mano. mucho menos a alguien de su misma sangre. pero aún era un caballero. toma tu brownie y vete a dormir. infórmanos de todo y vete a la cama —Joe lo estaba mirando. —Te doy mi palabra. las visiones los controlan a ellos. Juro que Gabriel es una mala influencia para ti —ella sacudió la cabeza.

mirando alrededor alegre e incómodamente en su ropa prestada. Joe y Marian. pero él compartió una mirada con Seth que lo dijo todo.Marian colocó los hueves en un plato. termino el brownie y puso la alarma antes de caer profundamente dormido en un mundo sin sueños. Ellos le dieron la bienvenida. —Siéntate y toma algo con Seth. ignorando su ligero estremecimiento. Abby estos son mis padres. Se quitó los zapatos. Ella le sonrió dulcemente a Marian. —No. Ella sonrió ante la sala en general. no lo he hecho. y no se dejó engañar por un momento. colapsando en la cama con un cansado gruñido. ella aún estaba cansada poniendo una fachada de valentía. pero su mirada nunca dejó la de su padre. después de una larga siesta y una taza de café para despertarlo. ella estará bien. papá. sus ojos enormes mientras miraba a su padre. —Mamá. —Hola —Abby se colgó del brazo de Seth. su madre intentó hacerla sentir un poco más cómoda. —Mejor los llamas ahora. y él se movió a su lado para hacerla sentir mejor. estaba tan cansada cuando llegue que ni siquiera pensé en eso. ¿Has llamado a tus padres? —Abby se sonrojó. Podía ver las sombras persistentes bajo sus ojos. se cómo me sentiría si fuera mi hija. —Su padre tenía razón. confía en nosotros. . Joseph le entregó el teléfono. la hermana de Bill. pero la tensión en sus hombros no desaparecía. —Gracias —él abrazo a sus padres y se fue a su habitación. Más tarde esa noche. y él sintió que su aliento quedaba atrapado en su garganta. tal vez Abby se sentiría mejor si escuchaba las voces de su familia. Puso un brazo alrededor de su cintura y la jaló más cerca ignorando se jadeo de sorpresa. Abby sería protegida. Ella era tan hermosa. Seth miró a Abby entrar a la cocina de sus padres. esta es Abby Marcherson. —Tu padre tiene razón. él nos ha contado un poco lo que ha sucedió y parece que te vendría bien que te mimaran un poco.

ella aun desconfía de los hombres que no conoce. —Su primer instinto era decirle todo a Abby. Los Neph aun hablaban de los nombres con los que ella llamó a Gabriel por eso. especialmente si vas a hacerla tuya. ya sabes lo que pasó entre tu madre y yo cuando se enteró de nosotros. —Nunca le dije a Fiona. Él incluso había ido tan lejos como para presentársela a Gabriel. pero muchos se volvieron expertos en mantener su vida separada de sus obligaciones Nephilim. gracias. Aun no puedo creer que me mintieras por años. Joe. Pero él confiaba en sus padres. Como vez. Tienes tanta suerte de ser lindo. o de tú y yo. . —Joseph sostuvo la mano de Marian y ella le devolvió el apretón con un beso en la mejilla—. si ellos le decían que se mantuviera callado. —Ella se volvió a Seth con una mueca—. —Marian resopló. —¿Estará ella bien? Seth se encogió de los hombros.—Hare eso. quien le dijo que era una práctica común dejar a sus esposas a oscuras. algunos yendo tan lejos como tener una identidad secreta… como superhéroes. Marian se enteró de lo que realmente era él cuando las alas de Seth aparecieron. lo haría. Dile Seth. abrirse por completo. —O lo que no pasó por semanas. Joseph había sido forzado a decirle la verdad a su esposa y la tensión en su matrimonio fue grande. —Tal vez necesitemos decirle. —Abby se dirigió a la sala con el teléfono en la mano. —Fiona no era atormentada por los Shem —su padre le toco el hombro—. Él tenía seis años. Marian había ido tan lejos como para mudarse de la casa y le había tomado meses a Joe ganarla de regreso y mucho más para ganar su confianza. Dile. Desafortunadamente para Joseph. —Joseph maldijo bajo su aliento. —Ella no tiene idea de los Shem. y el dolor y la sangre que le habían dejado en la espalda traumatizó tanto a su madre como a él. Había sido tan feroz y abierta sobre como las mentiras habían lastimado a su familia que Gabriel había levantado la restricción. No todas las parejas de los Neph sabían de la otra vida de sus compañeros. ellos nos eran blancos. Era una creencia compartida de que si la esposo/a no sabía. Ese no era siempre el caso. su padre tenía una pregunta legítima.

él había mantenido su promesa. las enormes ventanas le mostraban la magnífica vista desde la terraza que rodeaba por completo el primer piso de la casa. era abrumador—. —Que gracioso que menciones eso. Ella había tenido demasiado últimamente. Acabamos de recibir una llamada de Bill. . Abby no hubiera podido detener la risa aun si hubiera querido. Al final. para no ser una intrusa en la sala. una alfombra de piel sintética blanca y un atrapa pesadillas. tenía un lugar de honor encima de la repisa de la chimenea.dándole el derecho a los Neph a decidir si le dirían sus compañeros humanos. ¿estás bien? ¿Doug salió? —No lo creo. preguntándose si Abby estaba bien. Ella apostaba cualquier cosa a que Seth lo había diseñado. La sala de los Van Licht era un área abierta. llenando a Abby de culpa. —¿Hola? Abby. Tu padre quiere llevarme y esconderme. ella debía haber llamado a su madre antes. gracias al cielo —el alivio en la voz de su madre. Ella asumió que el televisor y el sistema de estéreo estaban escondidos allí. El cálido color de miel en las paredes era complementado con un sofá con cojines bordó inspirados en los nativos americanos. Seth miró hacia la sala. Las dos sillas al lado de la chimenea era de una cálido verde. Joe había jurado por su vida nunca decirle a Marian una mentira de nuevo. lo estaba planeando. no he sido notificada ¿y tú? —No —Carol Marcheson suspiró profundamente—. el más grande que había visto. ¿eres tú? —Su madre sonaba frenética. —¿Mamá? —Abby. el señor Van Licht tenía razón. con una pequeña mesa de roble entre ellas para bebidas. —¿Dónde estás? Bill dijo algo de Seth Van Licht cuidándote. y hasta donde Seth sabía. dominada por una enorme chimenea de piedra con un hermoso revestimiento de roble. había un enorme armario cerrado frente al sofá. Abby miró alrededor mientras esperaba que uno de sus padres contestara.

—Él lo está haciendo. pero su corazón no quería escuchar. —Sí. bebé? ¿Estás siendo protegida? —Si mamá. jovencita. —Estoy segura de que él estará aterrado. Abby rió. Abby sabía que ese fruncimiento era de preocupación. Se había apresurado como un conejo enfrentando un lobo. yo me iré a Hawái sin él —su madre se detuvo—. lo es. —No. dijo que Bill le habló del condominio allí. Ella había pensado que tendría la misma sensación de seguridad de Joe que de Seth. —Déjame saber a dónde planea llevarte papá. él sugirió que nos fuéramos a Florida. ella se había enterrado en Seth usándolo como escudo. —Esa no es mala idea. —Ah. solo pregúntale a tu hermano. Bill había sido golpeado con la cuchara de su madre más de una vez. Joe Van Licht era enorme. —¿Te están cuidando. Seth es… él es un buen hombre. —Es probable que terminen en Hoboken6. —Deberíamos estar lo suficientemente seguros ahí. El detective Zucco llamó. estamos con sus padres ahora. el terminará en Hoboke. —Nadie más que la familia cercana sabía sobre ese lugar. En su lugar. —Sus padres habían comprado el lugar después de que su madre se hubiera recuperado de las quemaduras. aún tengo una poderosa cuchara del dolor. Carol Maecherson jamás sostendría un 6 Hoboken: ciudad ubicada en el condado de Hudson en el estado de Nueva Jersey. Dile que te cuide bien. yo pienso que será Hawái. o me tendrá que responder. calmó el miedo que tenía de no haber tomado la decisión correcta. —No te rías de mí. —Él piensa que Alaska puede que sea lo suficientemente lejos. Lógicamente. incluso más grande que el detective Zucco y el ceño fruncido en sus cejas no había aliviado ningún miedo en Abby. fuera del estado. . Que Bill confiara en Dante con eso. decía mucho de él. bueno —el alivio en la voz de su madre.

—Ella observó el sauvignon blanc que le llevo su padre con cierto recelo agradeciéndole con una suave sonrisa. Fue sugerencia de Dante. —Más te vale. Abby colgó el teléfono. pero la cirugía plástica que se había hecho en el rostro escondía las heridas que ella encontraba difíciles para vivir. Una vez que supieron que el bastardo no saldría. y el blanco es el único que guardan. El condominio en Florida había sido un regalo en el cielo mientras se recuperaba con la brisa suave y cálida del océano y los cielos azules. Debe haber interrogado a tus padres y haberles informado de nuestros planes de escape por un tiempo. . o te mandaré a tu padre para chequear como estás. —Yo también te quiero. Seth le susurró. hija. Me habría sorprendido sino lo hubiera hecho. —Hmm. Era bueno saber que su padre llevaría a su madre a un lugar seguro. Abby se sentó suspirando fuertemente. Regresó a la cocina con sentimientos encontrados. —¿Cómo estuvo la conversación? —Seth estaba sentado en la mesa de la cocina de sus padres. —Dante no hace nada sin ser cuidadoso. Te quiero. Solo lamentaba que todo fuera por ella otra vez. Me mantendré en contacto. —Ten cuidado. Les dije que te gustaba el vino. —Están pensando en irse a Florida. mamá. Cuando vayas de compras con mi madre puedes elegir alguna sangría. Sus padres lo amaban mucho. —Ve entonces. ellos hablaban de mudarse permanentemente. se mudaron. —Broma de ellos. —Seth sonrió tristemente. —Tomó un sorbo de vino. —¿Voy a ir de compras con tu madre? —¿Por qué no? Te apresuré. lo menos que puedo hacer es comprarte un par de cosas para que uses mientras estás aquí. pero decidieron esperar a que las apelaciones de Doug se acabaran.lapicero en su mano izquierda o caminaría sin una cojera. estás a salvo. —Sí.

—El mundo culinario no gira alrededor de la salsa. las cosas se mueven muy rápido y termino quemando todo. —¿No lo hace? . Ella había dejado que él explicara a sus padres por qué había chillado. —No. ¿Tú nunca comiste sushi? Abby se estremeció delicadamente. complacida por el cumplido. Seth puso su cabeza sobre sus brazos y gimió. —Nunca tuve el don de la cocina asiática. —¿Crees que eso es todo lo que una mujer necesita? —Se inclinó cerca de ella y rozó sus labios contra su oreja. arroz salvaje y una ensalada fresca con vinagreta. —Ella miró fijamente hacia atrás—. —Eso fue solo para parecerme a Bill. —Debes probar la comida japonesa algún día. no un Rockefeller. La señaló con el tenedor. Me puedo permitir unos pares de pantalones vaqueros y algunos suéteres para ti.—Seth. puedes comer el sushi. Además no se puede poner salsa al sushi. —Te lo comiste. en absoluto. Es una de las favoritas de Seth. —No te preocupes por eso. —Marian sonrió. Abby parecía impresionada. Y si puedes comer tacos de hígado y cebolla. ¿Aún no te ha invitado al sushi? —No. Solo era una broma. —Seth se atragantó con un bocado de pollo teriyaki. —Ella comenzó a reírse. —¿Repulsivo? ¿Y los tacos de hígado y cebolla no lo son? Ella se ruborizó elegantemente. —Es pegajoso. ¿cómo te puedes permitir algo así? Tú eres un arquitecto. La cena esa noche fue pollo teriyaki. no lo hizo. —Joseph arqueó una ceja—. es repulsivo y es pescado. Pero no lo hice. Nunca comí comida japonesa.

pero había dejado de . —Entonces. háblanos de tu trabajo. la diversión en ella se hacía ver. pero valió la pena ver a Abby relajarse una vez más. Por el sonido de la risa ahogada de sus padres. —No. Su padre probablemente tuviera razón. vas a comer algo que yo elija. agitando su tenedor hacia él— tienes que prometerme que si no me gusta.Él contuvo un poco su risa junto al asombro en los ojos de ella. dispuesto a desafiarla a probar algo diferente. ¿He oído que eres una peluquera? Su padre no podía haber elegido mejor tema para lograr que Abby se sintiera como en casa. Ella lo mató con la mirada y recogió su tenedor. Te va a crecer vello en el pecho. y cuando su madre le preguntó sobre las recetas que Abby sabía. no es así —hubo silencio por un momento. —No lo sé… Hizo ruido de cacareos hacia ella. —Prueba la sustancia verde. —Su padre estaba haciendo todo lo posible para parecer menos amenazador—. —Tonto —Joseph tosió en su puño. Su mirada permaneció sobre Seth. —Él levantó la cabeza y la miró. —Ya han hecho la nueva versión de El planeta de los simios. ella se relajó por completo. —Te propongo un trato. Él se inclinó hacia adelante. Cuando terminaron de comer. Lo intentaré. Levantó su copa en saludo. Ella no giró al oír el sonido de ahogo en el otro extremo de la mesa. —El sushi es desabrido. —Bien. —Trato hecho Ella levantó su copa y dieron un toque. ella tuvo éxito. Pero tú —ella le anunció. Solo esperaba que cualquier cosa que eligiera no uera tan asqueroso como huevos y salsa. ¿Trato hecho? Esta vez fue él quien la observó sigilosamente. aunque se estremeció cuando Joe se acercó a ella. sellando su acuerdo. no estaba tan a gusto con su padre.

Ahuecó su mano en la parte de atrás de su cabeza y la empujó hacia su pecho. tuvieron que separarse. —Sé que lo intentarás. Él sonrió y giró su mano. —Él apretó su mano. —En realidad. no. saboreando la dulce esencia salada de su piel hasta que ella . —¿No dormías bien antes? —Se apoyó en el marco de la puerta. se sintió como un rey. El solo quería meterse en la cama con ella y lograr un merecido descanso. —¿Seth? —jugó con uno de los botones de su camisa. doliendo. Abby. acariciándole el pelo. Ella se dio vuelta con una pequeña sonrisa. Algo de su tensión disminuyó. —Ella soltó un largo suspiro. la acompañó a la puerta de su dormitorio. —Yo no voy a dejar que te hagan daño. —Me gustan tus padres. Ella lo miró. como si perteneciera allí. Ella se sentía bien en sus brazos. como un pavo real que abanica sus plumas para su pareja potencial. Parecen personas agradables —bostezó detrás de su puño. Ambos estaban listos para dormir. y poco a poco la atrajo a sus brazos nuevamente. —¿Hmm? —Él tomó su mano y se la llevó a los labios. Continúo besando su muñeca y el brazo. besando sus nudillos. los labios húmedos y abiertos. y de una torta de cerezas que estaba para morirse. Finalmente. Él la tomo por los brazos. con su cara sonrojada. Él era un caso perdido. Sus alas picaban bajo su piel. Seth tuvo que marcar con tiza en la columna de la victoria. Seth llegó finalmente al lado de su cuello.estremecerse cada vez que él se movía. Cuando ella no solo se lo permitió sino que entrelazó sus dedos con los de él. tomando su mano. Después de más vino. —Siento como si pudiera dormir una semana —volvió a bostezar. mordisqueándola hasta que ella jadeó. Sigo soñando con ese relicario. —Él le acaricio la mejilla delicadamente. besando la palma. —A ellos le gustas también. tirando de ella suavemente. permitiéndole a él disfrutar de solo abrazarla. ansiosas por salir.

O daba el siguiente paso. excepto de las sensaciones que corrían a través de él. Abby intentó ocultar su decepción cuando finalmente terminó el beso. Muy pocos Ángeles nacido podían ocultar su aura de otro. Si alguien merecía tener un hombre que le mostrara lo especial que era. —Buenas noches. Algunos de los Neph ni siquiera estaban seguros de que todavía existieran. pero no tenía opción. No quería que el beso terminara. Exhaustos. Dulces sueños. esa era Abby. la sombra áspera de su barba raspó su delicada piel. Tenía todo el tiempo del mundo para enamorarla. Se veía tan necesitada. mantenerla sana y salva. Respiró fuerte cuando mordisqueó su oreja. Olvidó su cansancio. Seth esperó a que ella estuviera dormida antes de salir al balcón y extender sus alas.gimió. En cambio. Damien creía en ellos. cerrando su puño alrededor de su beso. Abby. de todos modos. esta noche no. pero Dante pensaba que . maldiciendo en silencio su altruismo. tan hambrienta. Se estremeció y cerró los ojos. Los Camaleones también podían ocultar sus auras. pero brevemente. lo que haría sería patrullar. Abby se merecía algo mejor que esto. prefirió esperar. También tendían a obsesionarse por sus gastos. —Le pasó la mano suavemente por su mejilla antes de darse vuelta y caminar en dirección de su dormitorio. se olvidó de todo. Seth utilizó esa capacidad una vez o dos en sí mismo. Dudaba dormir esa noche. Él se encargaría personalmente. y se lo iba a dar. como estaban. Ella le devolvió el beso lentamente dándole acceso a su boca cuando el silenciosamente lo pidió. o la dejaba ir. pero estaba por toda su cara. con las manos agarrándose a él. duro y dolorido como estaba. el beso fue lento y dulce. Cuando sus labios finalmente se encontraron con los suyos. que apenas podía dejar de tomar lo que ella le ofrecía. con la expresión todavía aturdida por el beso. Nada podría llegar a ella. Él iba a conquistarla. Ella abrió sus ojos. No había nada apresurado en sus movimientos. no conocía a ningún Neph personalmente que hubiera tenido que correr contra uno. Ella inclinó su cabeza para darle mejor acceso. Deseo que no estuviera en sus manos. y adictivo. pero los camaleones eran escasos. Tenía que ser cuidadoso. Esto significaba que Ángelus era una posibilidad. El levantó la mano a sus labios y la besó en la palma una vez más. pero le fue muy agotador. pero… no. El Shem que la cazaba era astuto. Ángelus pudo.

Mantuvo un ojo en Abby mientras vagaba por la habitación. Solo otro Ángel podía aspirar a enfrentar a un Caído y ganar.podrían estar extintos. Su padre lo había preparado. Algo faltaba. algún detalle que le hiciera saber por qué fue el blanco de ataques. El único otro Shem que podía ocultar su aura en la forma en que este lo hizo… No. y conocía los poderes del Ángel nacido por dentro y fuera. aunque fueran pocos. Ella tembló al oír el grito de un ave. Así que se la llevó a la confitería local para almorzar. Si alguien podía ayudarlo a entender con qué estaba tratando de una vez por todas. debía abrirse y contarle todo. Si algo atacaba a alguno de ellos. era él. Incluso si el Shem la seguía hasta ahí. conversó con su madre y logró hablar con su padre sin encogerse. Seth no era el único que protegía a su mujer esa noche. sopa de verduras y té helado. No le gustó nada tener que llevar todo eso a un alto. Damien podría ayudarle a resolverlo. Había reflexionado seriamente mientas patrullaba con su padre y todo derivo en una sola cosa. que todo el pueblo era un lugar para relajarse. Pero la tensión de su dura experiencia se comenzaba a notar. . El día siguiente amaneció claro y brillante. Intercambiaron gestos con la cabeza antes de ir en direcciones opuestas. Damien era bueno investigando. Los dos pidieron ensalada del chef. por lo tanto todavía debía haber alrededor. Miró por la ventana cuando pensó que nadie la veía. con sus puños brillando con poder. y saborearon su comida con gusto hasta el final. con expresión cansada y triste. Seth no estaba tan seguro. Vio movimiento por debajo de él y se abalanzó hacia abajo. la señal sería irse para arriba. no quería ni pensar en la posibilidad de que Abby estuviera siendo perseguida por un Caído. De ser así. Tenía que estar unido a la historia de lo sucedido hace cinco años atrás. y un Sehm menos en el mundo. Era el único modo en que sería capaz de mantenerla a salvo. La vio reír y charlar sobre la vista desde el balcón de su dormitorio. Ellos necesitarían más que el fuego de Dante o las defensas mortales de Piotr si fuera así. la enseñanza en los patrones de caza de un Camaleón. Gabriel lo incorporó en la información. sonriendo al ver a su padre acechando en la noche. Tenía que mostrarle que estaba a salvo allí. ¿Y si fuera un Caído? Abby se reuniría con Gabriel antes de lo planeado. Damien tal vez. tendría por lo menos un par de días antes de que los encontrara.

Dio una mirada a su actitud. —Creo que ya sabes qué —Seth puso su vaso en la mesa y metió la mano en su billetera. sintió una puñalada de inquietud. algo de color regreso a su tez. —Se inclinó hacia atrás en la silla y tomó un trago de su té helado. Podían oír a Abby y Marian intercambiar saludos a medida que avanzaban hacia la habitación de Abby. De regreso en el coche y en camino a la casa. —¿Podemos hablar de ello esta noche? No me siento cómoda hablando de esto con nadie más que contigo. Le sonrió a Abby. era algo malo. estaba tan tensa que creyó que iba a romperse. tenemos que hablar cuando estemos en casa. Juntos. —Sé que no quieres. —Estamos solos ahora. Puso el dinero sobre la mesa y la ayudó a ponerse de pie. Abby le permitió que la condujera a la salida de la cafetería. Todavía no. pero tenía que saber. Abby. El ambiente agradable y relajante desapareció por completo y la aprehensión regresó a su expresión. Cuando llegaron a la casa y vio a su padre esperándolos en el porche. su cara demacrada. —¿Qué pasa? —Ella empujó lo último de su ensalada a un lado de su plato. —¿Seth? —¿Hmm? —Mantuvo su vista en el camino. Esa sensación aumentó a medida que se acercaban a la casa. Por lo tanto asintió con la cabeza y vio cómo su cara se relajaba. pero el suicidio era un pecado. con su cara pálida.—Abby. ambos hombres vieron sus movimientos dentro de la casa. pero ella tenía su atención. —Ella tragó convulsivamente. Joseph esperó a que subieran las escaleras. pero necesito saber todo lo que paso hace cinco años. por respeto a los sentimientos de Abby. Si su madre distraía a Abby. . El resplandor desapareció abruptamente de su cara. Le estaba tomando demasiado tiempo a Damien encontrar cualquier cosa respecto a Finley para la paz mental de Seth. Quería matar a quien le puso esa expresión en su cara. Rezó para que no se molestara demasiado con él. y Seth se preguntó de repente si. no había dejado esa conversación para demasiado tarde. Con todo lo que había padecido recientemente no tenía corazón para presionarla. y ella le devolvió la sonrisa.

un error cometido en el maldito papeleo. O el Shemyaza hizo algo para hacerla desaparecer. —Lo creas o no. Finley hacía mucho tiempo que se había ido. y la información de alguna manera se borró durante el fax. Dante esta lívido. Es un enorme problema. . Joseph suspiró mientras Seth gemía de dolor. Algunas cosas que escribió les pareció bastante inocente a los guardias. Las alas de Seth salieron de su espalda. Hasta el momento en que todo el mundo lo descubrió. él pudo haberla vigilado por años. rasgando su camisa y resplandeciendo tan brillante que su padre apartó la vista. su hermana era un maldito policía. —Dante llamó. —Es oficial. —Los policías han estado vigilando su correo electrónico y sus documentos. Tienen a Dante al borde. Seth. Dante y un compañero están comenzando a aclararlo. Un experto Malaquías como Damien podría lograrlo fácilmente. ¿Hace tres putos meses? Las víctimas de delitos violentos a menudo se ponían en una lista en la hoja del delincuente para ser contactado en caso de fuga. —Hace tres meses. Joseph se pasó las manos por el pelo.—¿Qué pasa? —preguntó Seth. Su información de contacto nunca fue incluida en su expediente. —¿Por qué nadie le avisó a Abby y su familia? Diablos. Esta pequeña tragedia de errores era justo el tipo de trucos que lanzarían. —Voy por las tijeras. El bastardo escapó. Alguien debería haberle informado por lo menos a Bill. Seth no quitó la vista de la puerta por donde Abby había entrado. Los policías que tenían que haber notificado ni siquiera son del mismo estado.

pero Marian no hizo un escándalo sobre ello. Se sentía expuesta con sus cicatrices en exhibición. tú puedes estar segura de que lo sabría. Si se trata de trabajos relacionados. Abby no sabía lo que habría hecho. Si Marian se hubiera asustado. —Creo que él y su padre están tomando un paseo por el bosque.. . algo que ellos no estaban dispuestos a decirle. no parecían estar en la casa. —Marian se encogió de hombros— sería mejor decirte o se la verían conmigo. Pero. cuando estaba demasiado cansada para preocuparse. si está relacionado con tu situación. Debían haber escuchado de Dante. No se había molestado en su última noche. —Bueno. Cuando no habían aparecido una hora más tarde. ¿no? —Maldita sea. pero su expresión no cambió. Y. ella tenía cosas más importantes de las que preocuparse. —Me pregunto si Seth tenía malas noticias de algún tipo. ¿Por qué? —La mirada de Marian se desvió a las cicatrices. Pero cuando fue a buscarlos. —Marian.Traducido por Dracanea y VGPA0300 Corregido por Caliope Cullen Abby tenía una idea de por qué los hombres Van Licht se habían vuelto de repente tan serios. cerrando la puerta detrás de ellos. se lo haré saber. Ella había llegado a bajar las escaleras para ver a los dos saliendo del estudio con expresiones sombrías. —Seth es sobreprotector. había decidido enfrentarse a ellos justo antes de la cena. ahora que lo pienso. si eran noticias de la familia.. —Están ocultando algo. Habían echado un vistazo a ella y se metieron de nuevo en el estudio. ellos parecían un poco distraídos. —Ninguno de los dos mencionó nada. ¿has visto a Seth? —Marian se apartó de la sopa casera que había estado preparando. Allí pasó la idea de sacarle más información. Abby miró por la puerta de atrás para ver si podía echarles un vistazo. Hoy en día. Gracias a Dios.

Cuando Seth era un niño pequeño. —¿Alguna vez te he dicho lo obstinado que es Seth? —¿Seth? ¿Terco? Dime que no es así. ¿por qué no tomar el tiempo y mantener las manos ocupadas? —Abby sonrió. —Oh.estaba gritando. —¿Tú crees? —No se lo digas. y sólo decir las palabras en voz alta envió un rayo de miedo a través de donde la había agarrado en su brazo. Se frotó las cicatrices. Esta era la primera vez que ella había expresado lo que creía. Así que. —Marian se echó a reír. Creo que esa es la noticia que Seth consiguió hoy. —¿Sabes cómo hacer albóndigas? —Abby se volvió hacia Marian sorprendida de sus pensamientos oscuros. Así que cuando le dije que no enrollara un paño de cocina en torno a su cuello y fingiera que era Superman… . Yo lo sé. con la esperanza de que Marian no se diera cuenta—. La confirmación de nuestros peores temores. la última cosa que quería escuchar era que él no podía hacer algo. ¿Dónde diablos estaban?—. no sé. Si tiene que ver conmigo. deberían haberme invitado a su paseo. —Abby miró por la puerta. —¿Por qué no? —Marian mostró Abby cómo mezclar las bolas de masa y pellizcarlos en la forma apropiada. —Las probabilidades son buenas sobre que estén discutiendo cómo darte la noticia o decidiendo sobre la mejor manera de protegerte. Y conociendo a mi hijo y mi marido.Marian soltó una carcajada. Marian chasqueó la lengua. —Abby lo dijo de manera casual. pero en cierto modo me gusta mucho. apuesto a que es lo último. me caes bien —Abby se sonrojó. —No. pero por dentro. —Voy a asegurarme de que siga siendo nuestro secreto —Marian le guiñó un ojo y puso la cuchara hacia abajo. consciente de que sólo lo hacía cuando pensaba en Doug. —Doug está libre. —Gracias. de pie y melancólica no va a hacer ningún bien. Te lo agradezco. —¿Por qué no vienes aquí y aprendes? Allí.

—Déjame adivinar. Trató de volar.
Marian resopló
—Derecho a una planta en una maceta. El borde estaba astillado y se
cortó la frente, por lo que corrió hacia la cocina, sangrando como un
cerdo y llorando como si estuviera siendo asesinado. Me mató del susto
y se llevó tres puntos de sutura para cerrarla.
—Eso no es nada. Cuando Bill estaba en la universidad, saltó desde el
tejado.
—¿Qué? —Marian le lanzó una mirada de asombro.
—Sí, lo hizo —y Bill juró que Seth fue quien lo convenció de ello, pero
Abby no iba a entrar en eso—. ¿Recuerdas cuando se rompió la pierna?
—Eso fue a partir de... Oh, ese muchacho. Apuesto a que Seth lo
convenció. —La súbita risa de Abby sobresaltó a ambas.
—Usted conoce a su hijo bien. —La calidez de la mirada de Marian pasó
a un nivel superior.
—Sí. Lo hago. —Marian se lavó las manos—.Vamos a añadir aquello a
la sopa antes.
Marian deslizó la tarta de manzana que había preparado en el horno
para cocinar el postre. Abby la miró y se relajó por completo por
primera vez desde que los hombres habían desaparecido. Cocinar
siempre la hacía sentirse mejor. Ella apostaba que para Marian era
exactamente
del
mismo
modo.
—¿Marian? —Abby preguntó mientras ponía la harina fuera. Marian
puso las bolas de masa en la encimera junto a la olla de sopa.
—¿Sí, Abby?
—Gracias, —Marian no fingió no entender.
—De nada.
***
La conversación en la cena fue poco natural en el mejor caso. Ninguno
de los dos respondió a cualquier cosa con más de un “sí”, “no” o “tal
vez”. Seth estaba pendiente de cada movimiento de Abby. No tenía
ninguna duda de que ella iba a resistirse a lo que él necesitaba que
hiciera
a
continuación.

Iba a ser mucho pedir, pero su principal prioridad era mantener a Abby
segura.
Joseph y Marian se excusaron poco después de la cena. El padre de
Seth llevó a Marian arriba, dándole a Seth la intimidad que necesitaba
para hablar con Abby. No necesitaban público para esto.
Seth en silencio la acompañó al estudio y les sirvió a ambos un brandy.
Abby hizo una mueca, pero aceptó el vaso. Se sentó en el sofá, las
piernas debajo de ella, sosteniendo la copa con delicadeza en la mano.
Se sentó junto a ella, sosteniendo el vaso entre sus rodillas. No tenía
idea de cómo iniciar esta conversación.
—Doug está libre. Sí. Ha estado fuera durante tres meses —Ella
palideció, pero no dijo nada. Él tomó un sorbo de brandy, a
continuación puso el vaso en la mesa de café. Se enderezó y la miró.
—Está bien, Seth. Los dos lo sospechábamos —ella tomó un sorbo de
brandy, haciendo una mueca ante el sabor. Desplegó sus piernas y
puso el vaso sobre la mesa. Estaba ligeramente sorprendida de lo
estable tenía las manos. Se enfrentó a Seth y enderezó los hombros—.
¿Qué
tengo
que
hacer?
—Nunca ir sola a ninguna parte —asintió con la cabeza—. Mantener tu
teléfono móvil en todo momento—. Una vez más, ella asintió con la
cabeza—. Llevar este gas pimienta que recogí para ti en tu bolsillo.
Dejó la lata pequeña negra en sus manos. Ella asintió de nuevo. Seth
estaba empezando a preocuparse. Abby no era el tipo de permanecer en
silencio.
—Si ves o escuchas, o siquiera piensas algo fuera de lo común, avísame
a mí o a mi padre inmediatamente.
—Está bien —su voz era firme, pero él no se dejó engañar. Estaba
aterrorizada. Su rostro estaba blanco como el papel, sus ojos
debilitados por el estrés y la preocupación.
—Lo digo en serio, Abby. Acostúmbrate a tenerme a tu alrededor todo el
tiempo, porque no pienso dejarte fuera de mi vista.
—Sí, tengo esa impresión —sonrió, pero era un fantasma de su
expresión habitual. Suspiró profundamente y se frotó los ojos con las
palmas de las manos.

—Muy bien, así que nunca estamos separados. ¿Seguro que puedes
aguantarme día tras día?
Le tomó la mano, girando ligeramente para que pudiera besar el interior
de su muñeca.
—Creo que lo puedo manejar —el calor corrió por sus mejillas, pero no
fue suficiente para calmar el miedo que era evidente en su mirada.
Estaba orgulloso de la forma en que había tomado la noticia. Ella había
permanecido en calma, no histérica, y no había signos externos de la
crisis que sabía debía estar destruyendo su calma duramente ganada.
—El detective Zucco está trabajando en seguir su rastro. —Vio cómo
arrugó el ceño y esperó a su pregunta.
—¿Saben cómo salió?
—Dante me envió un correo electrónico con los detalles. Creen que viajó
de polizón en un camión de lavandería. Él estaba trabajando en la
lavandería, por lo que no habría sido demasiado difícil de caer en uno
de los contenedores. Era un prisionero modelo y, a menudo trabajaba
sin supervisión. El alcalde está revisando el cronograma de lavandería,
incluso mientras hablamos.
—Espera, él estaba en la cárcel por asesinato. ¿Qué quiere decir que
trabajó sin supervisión?
—No estamos seguros de lo que pasó, pero Dante está furioso. Al
parecer una gran cantidad de sus papeles estaban mal. Tenemos suerte
de que su legajo no estaba en la lista como el secuestrador de gatitos.
Ella no se rió como él había esperado. En cambio, palideció y su
respiración se aceleró.
—Oh —las sombras volvieron a sus ojos. —Él no puede seguir aquí,
¿cierto?
Tenía que encontrar una manera de calmarla antes de que ella
decidiera de nuevo que tenía que correr.
—Donde hay voluntad, hay un camino. Sí, si lo intenta lo suficiente, va
a encontrarnos. Él sabe que te quedabas en mi casa, por lo que este es
el siguiente lugar lógico a seguir. Aquí o tus padres, de todos modos. —
Vio cómo sus ojos se abrieron como platos, y tenía una buena idea de lo
que iba a decir a continuación—. No te irás. Eso no va a suceder, así
que ni siquiera pienses en ello. Papá dice que te quedes. Le está
diciendo a mamá ahora. Él dice que si yo o Eli estuviéramos en tu

lugar, él querría a alguien de confianza que estuviera atento para
nosotros. Ya ha hablado con tu padre y le hizo saber lo que está
pasando, así que no te preocupes en ese aspecto.
—Pero… —había un filo en su voz, una que no le gustaba.
—No hay peros. Mi padre y yo te mantendremos a salvo, lo prometo.
¿Está bien, cariño?
Ella lo miró fijamente durante un momento, y por la vida de él, no podía
entender qué era lo que estaba pensando.
—Parece que tienes todo bajo control. —La miró con recelo. Sonaba
demasiado tranquila, pero estaba empezando a frotarse los brazos.
—Más o menos. Estás relativamente segura aquí, al menos por unos
días, y no hay nada de vuelta a casa que no pueda esperar para que nos
ocupemos. Nada vale la pena más que tu vida.
Vio cómo el pánico que había estado luchando por fin se apoderó de
ella.
—¿Qué pasa si se tarda más de unos pocos días? ¿Qué, pues? Vamos a
tener que volver a casa. Los dos tenemos trabajos Seth, y yo no quiero
perder el mío —se puso de pie y comenzó a pasearse nerviosamente por
la habitación—. Tengo amigos, una vida de vuelta en casa. No puedo
esconderme aquí para siempre. Tiene que haber algo que podamos
hacer, algo que salga a la luz pública.
Oh, no le gustaba la forma en que iba. La especulación en su mirada le
iba a dar palpitaciones.
—Abby —se dio la vuelta, sorprendido, y se dio cuenta de la nitidez de
su tono—, espera que Dante haga su trabajo. Siempre y cuando
necesite nuestra ayuda, va a ponerse en contacto con nosotros.
—No quiero ser un blanco fácil —lo miró con unos ojos que contenían
todo el infierno en ellos—. Y no voy a dejar que lo haga a tu familia lo
que le hizo a la mía. Yo no, Seth—. Se paseó por delante de la
chimenea, frotando con fiereza en sus cicatrices. Ella se negó a mirarlo
a
los
ojos.
Maldito Damien y su lenta investigación metódica. Seth debería haber
tenido esta información hacía días de, pero cuando se había registrado
la fuga de Finley en Google, no había habido mucha información más
allá de su número de prisionero. Las autoridades estaban poniendo

todo patas arriba, probablemente con la esperanza de salvar sus
propios traseros.
—¿Qué le hizo a tu familia, Abby? —Se encontró sentado en el borde del
sofá, con las manos en su regazo entrelazadas con tanta fuerza que sus
dedos empezaron a entumecerse.
Ella bajó la cabeza. Apenas podía oír su respuesta cuando ella
finalmente lo dijo.
—No soy la única que se lesionó. ¿No podemos dejarlo así?
—No, no creo que podamos. Yo ya sé sobre el fuego, sobre la muerte de
Kent, pero puedo decir que hay algo más. Si me estás diciendo que mi
familia está en peligro, necesito saber qué esperar para que yo pueda
prepararme para ello. Por favor—. Oyó las súplicas de su voz y se
preguntó si podría responder.
Su moño casi se deshizo en la fuerza de su negación.
—No, Seth. Por favor, no me empujes en esto. Hay cosas acerca de lo
que le pasó a mi familia que yo no puedo decir, cosas de las que no voy
alhablar.
Se levantó del sofá y la tomó en sus brazos, pero ella se negó a levantar
la cabeza. Inyectó una nota de autoridad en su voz, con la esperanza de
que ella respondiera, como no lo había hecho a la súplica.
—No te puedo ayudar si no confías en mí. —Apenas oyó su susurro.
—No, no puedo. No ahora. Tal vez no siempre.
Respiró profundamente. Haría bien en no romper la confianza que
había empezado a ganar poco a poco.
—Si mi familia está en peligro porque estás protegiendo a alguien o algo
que pudiera hacerles daño, necesito saber. No puedo permitir que
pongas ponga a mi familia en peligro. —Él quiso hacerle ver las cosas
alsulmanera.
—No —sacudió la cabeza de nuevo—. No puedo.
Ella se retorció en sus manos, poniendo a prueba la ligereza de su
abrazo, pero él se mantuvo firme.
—Él no puede hacerle daño a tu familia de la manera que lastimó a la
mía. Por lo menos, no creo que pueda.

Tendré que saber de esto tarde o temprano. ¿Por qué no confías en mí y me lo dices ahora? Ella bajó la cabeza. Se volvió de espaldas a él y se enfrentó a la chimenea de nuevo. pero decidió ignorarlo. —Levantó su rostro al de ella y la miró a los ojos. cariño. y el antiguo dolor había pasado a segundo plano—. Créeme. . ¿entiendes? No porque yo no confíe en ti —dijo en respuesta a una mueca de dolor—. el dolor y el miedo en su rostro casi le hizo dar un salto. Ella le acarició la mejilla en un gesto que era tanto para calmar como para pedir disculpas. —¡Deja de presionarme! —ella lo empujó con fuerza. esperando llegar a ella—. —¿Abby? —Simplemente deja de preguntarme. Mientras que su padre podía protegerse a sí mismo. Esto era demasiado importante como para ceder a ella. sino porque puedo necesitar saber para asegurarme de que estás a salvo. Si mi familia está en peligro. Él la miró y asintió en aceptación a regañadientes. tienes la obligación de decirme de qué peligro se trata. Por favor. —Te creo. —Te lo juro. Él parpadeó. no voy a dejar que nada les suceda a ellos. casi divertido por el hecho de que ella quería protegerlo. Pero tarde o temprano. Seth. —No puedo. Algunas de las sombras se habían ido. te juro que voy a decirte todo lo que pasó. Te creo. si realmente creo que hay peligro para tu familia. Él suspiró y se sentó en el sofá una vez más. —Él se permitió mostrar algo de frustración en su voz. su madre era humana. Sorprendido. negándose a mirarlo a los ojos.—Abby —gruñó en un tono de advertencia. vas a tener que decirme todo. Seth. —Eres la que sacó el tema. —Seth. Te estoy pidiendo que confíes en mí. él la dejó ir. —¿Cómo puedo protegerte si no lo haces? —La mezcla de tristeza. Oyó el ruego de ira en su voz.

y ella supo que estarían bien. Odiaba ir en contra de sus deseos. Abby —este no era el final de esto. Tenía que hablar con su familia antes de decirle todo a Seth. Escondió su rubor detrás del vaso. —Tomó la copa. Finalmente encontró el interruptor y se animó brevemente por la burbujeante y espumosa agua. Usaría lo que fuera para distraerse del pensamiento sobre Doug y lo que él le había hecho a su familia. Seth se deslizó en la bañera frente a ella y puso su Cola en el portavasos detrás suyo. casi suspirando de alivio cuando ella apoyó la cabeza en su hombro. Abby se quedó en el borde del jacuzzi y miró los controles. Es una cuestión de palabra. y ella se sentía como si fuera a congelarse hasta morir en el prestado traje de baño de dos piezas antes que él volviera a salir. No tenía idea de cómo encender la maldita cosa. Le debía a Seth algunas respuestas.—Lo sé. —Gracias. Ella estaba protegiendo a alguien. Accionó otro interruptor y sonrió cuando se encendieron las luces bajo el agua. pero nada lo detendría de averiguar a quién estaba protegiendo. Seth jamás los traicionaría. Seth estaba tratando de hacer que las cosas fueran fáciles de nuevo con la camaradería que tenían antes. Le sonrió. Ella quería tanto una distracción después de su discusión con Seth que había saltado ante la sugerencia de un chapuzón nocturno. Seth había vuelto a entrar para conseguir bebidas. Esperaba que ellos entendieran por qué lo estaba haciendo. Ni siquiera había pensado en tomar la manta que Marian le había dejado en su habitación. —Muy bien. pero había demasiadas cosas que considerar. alguien que significaba mucho para ella. Él asintió con la cabeza de mala gana y la atrajo hacia su regazo. Y no es una cuestión de confianza. Tomó . Apostaba su vida en ello. secretamente estudiándolo en su traje de baño rojo. Esto no es sólo acerca de mí. y ella saltó ante la oportunidad de hacer eso. Él era la perfección absoluta desde sus anchos hombros hasta sus pies masculinos y todo lo que ella podía ver entre ellos. Se deslizaba en el agua justo cuando Seth regresó con el té que le había pedido. Ella podía apostar que incluso las cosas que no veía eran bastante buenas también.

Seth no fingió no entender. —Bien. El pensamiento de que podía ser apartada de mi lado parecía no ser posible. sosteniéndola. Su pierna terminó deslizándose por su muslo. Seth mantenía los ojos cerrados mientras se relajaba en el calor del Spa. en nuestra habitación. prácticamente desnuda tomando un baño caliente con el hombre de sus sueños. Se lamió los labios. No podía creerlo cuando los doctores me dijeron que el cáncer era inoperable.una profunda respiración del frio aire de las montañas y estiró las piernas lo más lejos que pudo. no encerrada en un hospital cubierta de tubos. sus manos acariciando su espalda desnuda. y ella menciona a su esposa muerta. —¿Seth? —¿Hmm? —Debe haber sido devastador perderla. Abby obtuvo su atención al acariciar su pierna con la de ella. —¿Sabías que un par de días antes de irse me dijo que encontrara a alguien? . Ella siempre parecía tan invencible. Tuvo que resistir la tentación de poner la mano en su muslo. El la envolvió con sus brazos. —Lo fue. Ella se tensó ligeramente al sentir su pantorrilla deslizarse junto a la de ella. pero la burbujeante agua ocasionó que perdiera su rodilla. Era increíble lo rápido que podía distraerse de sus problemas solo con pensar en Seth. Seth —Abby se deslizó hacia él y lo abrazó. Ella se removió en su asiento mientras su cuerpo le hacía saber de manera inequívoca lo que pensaba acerca de eso. ocasionando que esos tormentosos ojos se abrieran repentinamente. tan fuerte. Hice todo lo que estaba en mi poder por asegurarme que ella pasara sus últimos días de la manera en la que ella quiso. preguntándose cómo sabría él. curiosa. Apostaba a que el vello seria áspero en lugar de suave y la piel sedosa. Él descansó la cabeza en el reposacabezas acolchado y cerró los ojos. Aquí estaba ella. para sentir los músculos contraerse y flexionarse bajo la palma de su mano. —Oh. Pero me aseguré que ella supiera cuánto la amaba antes de irse. Trish estaría golpeándola por su estupidez si escuchara esto. ofreciéndole simpatía. sino en nuestro hogar. No había ninguna esperanza en que fuera una sabia social. El simple traje de baño rojo hacía poco por ocultar el hecho de que le había gustado lo que vio cuando la vio a ella.

De hecho. tomando su boca en un beso que inicio despacio y dulce. Ella acarició su pecho. El gruñó y profundizó el beso. jugando con los pezones planos que se . encontraría la manera de volver y patearme el trasero. encendiéndolos a ambos. sus brazos rodeando su cuello. —Abby. —Abby. ella ofreciendo consuelo. No es natural. Me dijo que el dolor pasaría. ella lo necesitaba. Su corazón latía contra su mejilla. Ella sonrió. Para él. su lengua explorando y probando. su ritmo estable cobraba velocidad mientras continuaba acariciándole la espalda desnuda. Dios. —Fiona dijo lo mismo. me dijo que si no lo hacía. Ella ya no se sorprendía por la manera en que a él no parecían importarle sus cicatrices. —Su sonrisa se torció. Una parte de él siempre pertenecería a Fiona. —¿Un pequeño cambio de actitud espectral? —Exactamente. —Su voz era ronca mientras inclinaba la cabeza. Sus manos desacelerando. pero ella podía vivir con eso. Sus palmas se deslizaban sobre ellas sin siquiera hacer una pausa. eran solo otra parte de ella. Ella sintió un suave tirón cuando la atrajo cerca de él. Ella quería lamer el agua de su pecho. y que yo querría compartir mi vida con alguien algún día —se rió suavemente—. El contacto le dejo una sensación de hormigueo. hasta que la combinación de su cercanía y la calidez del agua los relajó. una que Abby hubiera disfrutado conocer.Fiona sonaba como que había sido una mujer generosa y cariñosa. la cabeza sobre su pecho. Ella se maravilló de lo bien que se sentía estar ahí. poniendo su pierna sobre su regazo sentándose a horcajadas. —¿Hmm? —Ella vio que sus ojos se habían vuelto de ese oscuro y misterioso azul que a ella tanto le fascinaba. Abby descansaba contra él. trazando su camino bajaron a lo largo de su espalda hasta descansar en la parte superior de su trasero. él tomándolo. Lo amaba por eso. Ella siguió su tirón. El abrazo lentamente comenzó a sentirse diferente. —Se abrazaron bajo las estrellas. Él respiró profundamente. —Nadie debería estar de luto por siempre.

ella se dio cuenta que no tenía la fuerza para pararlo. y fue rápidamente premiada con un profundo gruñido. marcándola. y estaba perdida. Ella escuchó su gruñido atenuarse mientras tomaba su boca de nuevo. ella no quería que él parara. Joder. Ella se apretó contra él en respuesta. El soltó su boca para succionarla y ella echó la cabeza hacia tras. sus dientes abrazándola. desplazándose hasta sus senos. la sensación corriendo a través de ella. Ella iba a tener a Seth. Oh. jamás. Su boca se movió del hueco de su garganta. perdida en la sensación de su barba raspando su piel. Te necesito. calor líquido recorriéndole el cuerpo. Se quedó sin aliento cuando sus dientes la mordieron. —Por favor. Él podía hacer lo que quisiera. Ella podía sentir la longitud de su miembro a través de sus mojados trajes de baño. tan dulce —sus labios se movieron hacia el otro pecho y mordisquearon. hizo que la deseara tanto que estaba dispuesto a devorarla en la parte trasera del pórtico de sus padres. —Él bajó su boca hasta su oreja. Cuando comenzó a bajar su traje de baño por sus caderas. su dura longitud acariciándola donde quería. Su agarre se deslizó hasta la curva de su trasero. Ella gritó ante la sensación de la áspera almohadilla de su pulgar burlando sus pezones ya sensibles. Sus padres. Querido Dios. consumiéndola con una avaricia que ella igualó. —¡Seth! —Dulce.endurecían con el helado aire nocturno. cariño. Los burlaba con sus uñas. Ella había hecho eso. Él la acaricio justo debajo de su pecho. te necesito tanto —rozó los duros picos de sus pezones y ella gimió. siempre y cuando no se detuviera. Sus caderas se movieron a un ritmo tan viejo como el tiempo. . besando y mordisqueando su camino hacia un lado de su cuello hasta que encontró un lugar que hizo que ella se arqueara contra él otra vez. empujándola aún más cerca de su erección. desapareció. el movió su cuerpo hacia arriba en respuesta. Ella lo había querido demasiado. Ella se quedó viendo a su cabeza inclinada. mierda. Ella casi se corrió solo por ese pensamiento. No se dio cuenta que él había movido los tirantes de su traje de baño de sus hombros hasta que sintió sus manos sobre su piel desnuda. por mucho tiempo y ahora finalmente lo tendría. —Haces que mi cabeza de vueltas. demandando que no parara. Tan pronto como el pensamiento llegó. su cuerpo necesitando su toque. tomándolo en sus manos y sosteniéndolo hacia ella. ahuecando su peso sin tocar el pezón hasta que ella se encontró arqueando la espalda.

Sus piernas eran largas y bien proporcionadas. Seth. Vio como el placer la inundaba. estremeciéndose bajo el . La tiro con fuerza contra él. enterrando sus dedos en la ardiente calidez. No había ayudado mucho que ella lo viera como si fuera el platillo principal en un buffet de chocolate de todo-lo-que-puedas-comer. su exuberante trasero encajaba tan bien que le había costado mucho obligarse a no tocarlo.*** Él había pensado que se iba a correr cuando ella bajó las escaleras en su traje de baño amarillo soleado. sintiendo su piel contra la suya con algo parecido a la admiración. El ahuecó su trasero bajo su traje y estableció un ritmo duro y rápido. él hubiera sido capaz de ver la curva superior de su trasero. mostrando las dulces curvas de sus pechos. sus pezones estaban duros. su rostro en el éxtasis era lo más bello que jamás había visto. Ella se quedó sin aliento y se estremeció en sus manos. El traje era evidentemente sin relleno. lo puso al borde. La besó profundamente. retorciéndose con el calor. moviendo su boca a ese punto en su cuello que la había hecho gritar antes. y no encontraba en sí mismo que le importara un carajo. una y otra vez. El rompió el beso. darle placer después de apenas tocarla. y cuando ella se paró en el frío aire nocturno. —Seth. Ella jadeaba contra él. mordisqueando y besando hasta que ella estaba temblando contra él. ansioso de probar su pasión. —Pensó que se correría justo ahí en la bañera si no entraba en ella ahora mismo. reclamando su boca mientras ella rozaba su erección. moviéndose bajo sus manos. su cuerpo temblando. sus caderas se movían más y más rápido mientras ambos buscaban el éxtasis. Gruñó contra su cuello y se corrió en el traje de baño. Ahora aquí estaba ella. dejándola sentir lo que ella le había causado. Dios. y la espalda del traje era prácticamente inexistente. su orgasmo tan cerca de la superficie. Se iba a correr en su traje de baño como un adolescente. por favor. Él podía hacerle lo que quisiera esta noche. Dejaba poco a la imaginación. Soltó el abundante cabello de ella a su alrededor. él también lo estaba. Bastante rápido. La dulce mordedura de sus uñas y el conocimiento que él le había hecho esto a ella. —Más. —Ella arañó su espalda y echó su cabeza hacia atrás en dulce abandono. Seth tiró de ella. El deseo que revelaban sus oscurecidos ojos era arrollador. que podía probarlo en su piel. frotándola contra él. Si el traje estuviera un poco más abajo en su espalda.

lo que significaba que Marian lo sabría pronto. Es Damien. —Seth se rió de la maldición sin aliento. —Tan pronto sus piernas pudieran sostenerlo. —Abby se apartó de él. Él aseguró una sobre sus caderas. Regresaré. Buenas noches. —Lo lamento. lánguida. Joseph probablemente sabía exactamente lo que su hijo estuvo haciendo en el jacuzzi. Solo un poco más y hubiera sido mucho más feliz—. Abby iba a enloquecer. —Dile que voy para allá. Dice que necesita hablar contigo sobre ese proyecto en el que han estado trabajando. . papá —su voz sonaba áspera. chicos. Maldita sea. medio desnuda y absolutamente maravillada. Pronto Él sujetó su rostro hacia el suyo y la besó suavemente. con la respiración entrecortada. Abby se congeló como una liebre asustada mirando la casa a oscuras con espanto. Mierda. —El tono de su padre fue demasiado conocedor y divertido. No te olvides de… ah… limpiar antes de entrar. Él estaba disfrutando la sensación de sus senos desnudos contra su pecho. Tengo algo de información sobre Doug Finley. —Joder. y se prometió a si mismo que revisitarían el jacuzzi tan seguido como pudieran. goteando. —Está bien. —¿Seth? Tienes una llamada telefónica. le sonrió con tristeza y entró en la cocina a través de las puertas corredizas de cristal. Demonios. hombre. Dejaré el teléfono en la mesa de la cocina. iba a cargarla hasta su cama y hacerle el amor lenta y dulcemente—. Suenas cabreado. Su piel lloró la perdida. —Abby se retorció en su regazo. papá. —Damien. Solo dame unos minutos para averiguar qué es lo que Damien quiere.toque de ella hasta que paró. ¿interrumpí algo? —Seth gruñó y Damien rió. —La voz de su padre era una intromisión no deseada. tirando su traje de baño de nuevo en su lugar. Ella cayó contra él. cariño. —Seth. su traje de baño otra vez en su lugar. —Buenas noches. a través del patio hacia las toallas. —Pronto. Cogió el teléfono. pensé que tal vez te interesaría. —Mierda. ¿está bien? Ella asintió con la cabeza y lo vio mientras se iba.

—Dios. sujetándola cuando casi se cae de bruces en el agua. La curva de sus senos apretados contra su pecho. Quizá capte algo que todos ustedes pasaron por alto. ya no puedo sentirlo para nada. ¿estás bien? —Se volvió a sentar en el jacuzzi. Tal vez yo pueda ir y verlo personalmente. Está jodido de la cabeza. El juez lo hizo. Tendría que llevarle otra. Pero escucha esto. mi hermano. Ninguno de ellos está en los archivos. —No te preocupes. también. pero no encuentro nada en los archivos de ningún lado de su familia.—Dámela. Mantente a salvo. El Shem. Eso no es bueno. Su hermana insiste en que Doug es inocente. que Abby es la que inició el fuego en un intento de incriminar a Doug cuando el trató de terminar con ella. te creo. Damien. Seth miró a través de las puertas corredizas Abby beberse su ron con Cola. —Abby. —Eso es mentira. Por el momento. —Tú también. Juro que averiguaremos quién está atacando a tu mujer. —Gracias. Doug perdió su más reciente apelación cuando trató de argumentar que Abby era la responsable. . Seguiré buscando. lo está. eso es todo lo que tengo. —Está pasando algo extraño. háblale a Dante de las escenas del crimen. —Mierda. Debe bebida. Sus padres están muertos. Haré un poco de investigación. Estaba justo fuera del restaurante mientras comíamos y yo no sentí nada en absoluto. ella se había terminado la de él también. —Seth se ajustó la toalla y trató acondicionado. Seth subió a la terraza para encontrar que Abby no solo se había terminado su bebida. —Seth apretó más el teléfono. Hum. Ya se le estaba poniendo la frio. de no temblar por el aire piel de gallina por el aire de vidrio y sonrió al ver a de haberse terminado su —Doug tiene una hermana y un hermano. mi hermano. —Sí. Seth se pasó los dedos por su pelo húmedo. Vio la cara de ella con cautela.

Solo. —¿Lo estoy? —Ella rió adorablemente y le hizo pucheros de nuevo —Para con eso.huh —ella agarró su cara y apretó sus mejillas. Sin importar cuánto su cuerpo lo llamara idiota. Sethy. estas ebria —y ahora completamente fuera de los limites. Seth no se aprovecharía de una mujer ebria. —¿Sí? —Ella acarició su mejilla. el otro medio cerrado mientras le daba una mirada tan llena de esperanza. casi sacándole un ojo en el proceso—. ¿Puedes darme algo de beber? . presionadora. Presionar.. un ojo abierto. —¿Sethy? —Su cabeza se balanceaba y hundía. —También te amo. lo tendría. Todo lo que quisiera. presionar —rió ella y le dio un beso en sus labios. —Le agarró las muñecas. que se preguntó qué tan importante era lo que le pediría. A la cama. —Eres adorable. Maldita sea. no queriendo que se apartara. Seth. pero tenía que llevarla fuera del jacuzzi hacia adentro. ¿lo sabías? Ella suspiró y se restregó sobre su pecho. —Te amo.—Uh. acariciando el vello de ahí como si fuera un gato. —Él se paralizó solo por un segundo. —Mi Dios. riéndose cuando hizo pucheros. luego presionó un beso sobre su cabeza. —Presionar —presionó sus mejillas juntas—. Abby..

Maldición Una eternidad después. pero casi cambia de parecer. El latido de su corazón era demasiado fuerte en sus oídos para escuchar algo más. No pasó nada—. tratando desesperadamente de apagar la luz y los sonidos de la familia Van Licht mientras se preparaban para otro día. Pensó que había respondido. Ella rogaba a Dios que no fuera tocino lo que estaba oliendo. Un brillante rayo de luz golpeó sus ojos.Traducido por CrissViz y Elizzen Corregido por Caliope Cullen Abby despertó e inmediatamente recordó por qué normalmente bebía sangría. Ser vampiro tenía una extraña atracción. Al menos no había entrado usando algún color chillón. —Mátame ahora mismo. Abby! ―gritó Marian desde el otro lado de la puerta. Y habría tenido la ventaja de brillar en la luz del sol. Al menos así la resaca se habría ido. No quería saber qué había en la bandeja. escuchó crujir la puerta abriéndose y se arriesgó a echar un ojo fuera de las cobijas. probablemente explotaría en una lluvia de polvo como en las novelas románticas de vampiros que tanto amaba. —¡Ay! —Se cubrió con la cobija. Abby presionó los lados de su cabeza y maldijo casi sollozando. —Sacó su mano fuera de las cobijas y la expuso a la tibieza de la luz solar. Seth entraba de puntitas con una bandeja. pero no estaba segura si aún hablaba inglés. Si salía a la luz. . Pensaba que no podía haber sobrevivido si él hubiera usado uno. Normalmente era un buen aroma el del tocino salado. Se veía asquerosamente alegre en su suéter de cuello de tortuga gris oscuro y su pantalón de mezclilla negro. —¡Desayuno. Tragó con fuerza mientras las náuseas removían su estómago y subían hacia su garganta. La sangría no hacía que su cerebro explotara. Incluso el azul de sus ojos era demasiado brillante. Se acurrucó más bajo las cobijas. Se acurrucó nuevamente bajo las cobijas con un gruñido. Hoy era un número en su habilidad para no ir a vomitar al baño.

La escena de la bañera con agua caliente fue a su mente. lo cual estaba bien con ella.Seth dejó la bandeja al lado de la cama. Empujó las cobijas a un lado. Todo lo que sintió fue una leve punzada en la parte de atrás de su cabeza y algo de náuseas. esperando una explosión de su cráneo para empezar todo de nuevo. No podía esperar para repetirla. Esto debió haber sido la experiencia más increíble y sensual de su vida. pero nada más. Se sentó con cuidado. Había un vaso grande de jugo de naranja. estaba muy segura que su aliento podía matar a alguien en el acto. Necesitaba ir al baño. Su mamá siempre le había dicho que cuando no te sentías bien. Se tomó la mitad del vaso y se dio cuenta que las náuseas eran más por el hambre que por los efectos de la resaca. Balanceó sus pies a un lado de la cama. así que lavarse los dientes era indispensable. No recordaba quitarse su traje de baño antes de meterse a la cama. ambos decidieron guardar silencio. un vaso de agua y un surtido de pastillas para el dolor. Se estiró. Suspiró de alivio y alcanzó el jugo de naranja. cerrando la puerta suavemente. Le guiñó solemnemente y después salió en silencio. una ducha podía hacer que los malestares se fueran. El cuarto se sacudió ligeramente. gruñendo y esperando morir. porque cuando verificó el reloj vio que era casi la hora del almuerzo. Escogió el ibuprofeno y decidió esperar un poco para ver si la medicina la ayudaba antes de arriesgarse con el jugo de naranja. ¿piel desnuda? Miró hacia abajo hacia su cuerpo entre las cobijas y se dio cuenta que estaba desnuda. Se escondió bajo las cobijas. cuidadosamente probando para ver cómo estaba su estómago y si su cabeza no protestaban con el movimiento. No quería nada ácido en su estómago justo ahora. Se sentía vulnerable mientras sus pezones cosquilleaban en respuesta a la escena erótica pasando por su cabeza. Caminó al lavabo y vio su traje de baño en el suelo. La fría brisa se sentía bien contra su piel desnuda. Debió haber dormido. Además. Ella se arriesgó a sentarse para ver que había en la bandeja. Aparentemente estaban tomando una actitud de esperar-y-ver. Espera. . Nunca sabía muy bien la segunda vez. Esos tragos debieron ser realmente fuertes si no podía recordar haberse desnudado. el recuerdo de sentir la boca de Seth sobre su cuerpo llenando sus sentidos.

Levantó su traje de baño y lo colgó en la regadera para que secara antes de ir al lavabo. Estás llena de mierda. si le preguntara de la forma correcta. Peinó su cabello húmedo. sí. tuvo bebes y murió de vejez. —Sí. Su boca sabía cómo si un zorrillo se hubiera metido. su madre había tenido razón. podría incluso estar dispuesta a bailar la Macarena. bañada y cambiada. —Abby notó que Marian solo estaba volteando dos sándwiches—. Abby. gracias. Creo que Seth quiere instalar algún tipo de nuevo sistema de seguridad. ellos han ido al centro a recoger algo. . decidió que. usualmente no se acostaba con alguien antes de la tercera cita. Llevó su vaso de jugo vacío a la cocina y sonrió con remordimiento a Ma-rian. El vino tinto nunca le daba resaca. Él había sido dulce. una vez más. Si Seth le tronara los dedos. querida. quedando descalza. Seth mencionó algo esta mañana sobre que preferías beber sangría. La ducha parecía haber quitado las últimas telarañas de su cerebro. ¿Te gustaría dar un paseo al centro para conseguir algo que vaya con la cena de esta noche? Querido Dios. Se paró dentro de la ducha y empezó a poner champú en su cabello. Diablos. Por cierto. Estaba muerta de hambre. ella podría bailar mambo en cualquier lugar que quisiera. Veinte minutos después. Habían estado viviendo juntos por un rato. Se metió en sus pantalones de mezclilla azul y en un suéter oro oscuro. pero ¿eso no era realmente una excusa para bailar mambo en su regazo? Entro a la regadera y dejó correr el agua. —Buenas tardes. ¿Dónde están Seth y Joseph? —Oh. ¿Que estaba mal con ella? Aunque Seth era muy caliente. Es bueno ver que te sientes mejor —Marian re-gresó su atención a los sándwiches. Pudo oler los sándwiches de queso fundido y su estómago rugió de hambre. Está bien. su traje de baño rojo había mostrado su figura agradablemente. —Se encogió de hombros con indiferencia. La mujer mayor le sonrió en respuesta. Sí. Como una experta comenzó a darles vuelta—. Había hablado sobre su vida y ella lo había consolado. dejando algunos rizos alrededor de su cara y se dirigió a la escalera.

—¿Continúa manejando la joyería por internet? —Sí. —Me encantaría arreglarte el cabello. Eso vuelve loca a Trish. Marian le sonrió en respuesta. ¿te importaría hacerme un favor? Mi estilista renunció repentinamente y se mudó a Arizona con su novio y… bueno… —Marian señaló su cabello y suspiró— me siento un poco encrespada en más de un sentido. Abby casi se carcajea. Abby estaba encantada con las tiendas en Hidden Springs. donde Abby compró su sangría. y Abby estaba sorprendida una vez más por el grado de comodidad que sentía en la presencia de esa mujer. Era fácil de ver a cuál de sus padres Seth había salido. Después de pagar. dice que la deja afrontar mejor el tener a Bill en un horario tan extraño. Abby sonrió. las dos decidieron ver algunos aparadores de las tiendas. pero sus mismos rasgos fueron estampados en su cara. Marian dejó los sándwiches en la mesa de la cocina y los sirvió con té helado. Quizás era porque Marian tenía los mismos ojos azul-gris que Seth. —Los ojos de Marian se iluminaron. ha pasado mucho tiempo desde que visité su sitio —Marian se ruborizó—. —Abby mordió su sándwich y gimió por el sabor y la viscosidad de tanto queso. una vez que entran a una tienda de herramientas o de electrónicos. Tuvieron un agradable almuerzo.—Lo que sea que haya sido. estoy segura que les tomará el resto del día elegirlo. Tiene más aparatos y artefactos de informática que muchos países pequeños. Adora tener su propio horario. Bill fue ascendido a detective no hace mucho y Trish…es Trish. y ama cada minuto. —Están bien. No había tenido una oportunidad real de ver el centro en su salida a . o la misma sonrisa. Conoces como son los hombres. Veras. —Bill es así. —¿Cómo están Bill y Trish? No los he visto desde hace mucho. —Voy a tener que buscarlo otra vez. Abby se sintió atraída hacia la calidez de sus ojos. Ella puede trabajar cuando quiere y estar disponible cuando él está de descanso. Su pelo era un tono más ligero que el de Seth.

Doug. La calle principal estaba llena de tiendas con fachada de ladrillo. Sonreía a la gente a su paso y estaba sorprendida de recibir sonrisas en respuesta. —Disculpe —murmuró. Las calles se movían perezosamente de una a otra y las montañas al fondo puestas como un majestuoso telón en la pequeña ciudad. Mirando a Marian. Ella había seguido a Doug con la mirada para estar segura que no trataría de hacer nada a Marian. Bien. tratando de moverse y pasar al hombre. Abby no podría dejar que la mamá de Seth saliera herida. pero Marian se tomó su tiempo. Su porte enviaba estremecimientos a su columna. pero se sorprendió al encontrarse con un brazo sosteniéndola en un firme agarre. Estaba en un gran problema. Estaba presionando su nariz sobre el vidrio de una tienda de antigüedades cuando notó al hombre alto. —¿A dónde diablos piensas que vas? —la voz de Seth era severamente controlada. rubio.almorzar con Seth. toldos a rayas y cafés pintorescos con sillas victorianas. pero cuando le sonrió en el reflejo del vidrio. se dio cuenta que la mujer estaba absorta en una conversación con otra mujer bajita de cabello oscuro. y encontró más reconfortante a la adorable ciudad. Había algo familiar en su estructura delgada. No lastimaría a la mamá de Seth de la misma forma en que la había lastimado a ella. apenas capaz de seguir la gabardina oscura con la mirada. con gabardina en la acera de enfrente. Poniendo su celular fuera de su bolsillo. Se había acostumbrado a la idea que gente extraña no sonríe a los otros en la calle. Rápidamente. se estremeció. mostrándole su ciudad con todo el orgullo de un alcalde. Abby siguió la familiar figura. . Su corazón latiendo a una milla por minuto. se detuvo cuando Doug se escabullo por un callejón. Ella vio la furia en sus ojos y tragó fuerte. No podía ver mucho de su cara por la distancia y la distorsión de la ventana. Ella giró lentamente. viendo como él se movía caminando en sentido contrario. el animado día parecía frio y sombrío. comenzó a seguirlo. solo para encontrarse con el camino bloqueado por un alto con musculosos hombre en una cazadora de piel.

Saludó brevemente a su madre. Abby si lo hizo. ceñudo. Oh. —¿Acaba de irse por ese callejón? —Seth la dejó parada ahí y se asomó a la vuelta de la esquina. *** Seth estaba malditamente cerca de estrangular el volante. —Pero yo lo vi. El duro tono en su voz la hizo desear haberse toma-do el tiempo para interrumpir a Marian. era débil. Estaba en más problemas de los que pensaba. pero estaba tan ocupado viendo algo imposible. Estaba viendo a alguien a quien le había dicho que nunca debería estar sola. ¿Qué diablos había estado pensando? Si había sido Doug el que vestía esa gabardina. No había forma de que se saliera de esta. —Tu mamá me trajo a dar un paseo al centro. Estaba usando una gabardina.—Yo… —soltó el aire que aguantaba. —¿Dónde? —Señaló con su barbilla a lo lejos. ¿sabes? —Lo sé. Regresó y tomo su brazo una vez más. que estaba empezando a lastimarla. Él debió haberse cruzado en tu camino—. aliviada al ver a Joseph de pie con su esposa. No. regresando por el mismo camino que ella había andado—. que solo ser asesinada. No hay nadie ahí. Incluso tú no eres tan estúpida. No podía ni siquiera considerar qué podría haberle pasado sin enfurecerse. metiéndose en el asiento del conductor. Mejor simplemente acabar con esto de una vez—. . Sus ojos se abrieron con incredulidad. No es como si estuviera aquí buscándolo. mierda. ¡Infiernos! Maldito miasma de Shem que había por el callejón. obviamente confundida. pudo haber sido asesinada. Estaba teniendo dificultades para mantener la distancia con su larga zancada y su agarre en el brazo. caminar calle abajo sin compañía—. quien le respondió salu-dando con su cabeza. —No. su mano apretando su brazo hasta el punto del dolor. El aceleró sin molestarse en comprobar si su padre se unía a Marian. pero seguía ahí. Pudo haber sido peor para ella. Él temblaba. —Ella lo miro con indignación mezclada con consternación mientras caminaba pasando a Marian y la subía a su carro. Era Doug.

¿Qué parte de nunca no entendiste. Desabrochó su cinturón de seguridad.Justo esta mañana había estado preguntándose cuándo podrían regresar a usar la tina caliente. Y ahora mismo estaba tomando toda su fuerza no atarla en su habitación. ¿cierto? Por lo tanto no lo entendiste —suspiró fuertemente y soltó . se inclinó dentro y desabrocho su cinturón. su expresión culpable como el infierno—. Ella se estremeció cuando la sacó. —Nunca debes de estar sola. de tal forma que no podían ver ningún edificio. no quería hacerle daño. ¿Al menos traes tu spray de pimienta contigo? —Ella bajó la cabeza y él casi gritó—. —¿Quieres decirme qué diablos pensaste que ibas hacer si eras atrapada por Doug? —Ella se mordió el labio. Abby! —Se alejó de ella para caminar de un lado a otro. pero no retrocedió. casi cegado por el miedo—. Ahora mismo. ¿Qué diablos pasa contigo? Este hombre te mandó al hospital. no respondas a eso. ¿Cómo había podido ponerse en peligro de esa manera? —¿Qué pensaste que ibas hacer? ¿Razonar con él? ¿Quizás invitarlo a tomar un té? ¿Hablar sobre nuevos tonos de labial? ¿Hacerle un corte de cabello? —Ella lo miraba con los ojos bien abiertos. ¡Dios. Debía de pensar en eso más tarde. incluso por accidente. Obviamente. La abrió. ¡Ya sé! Ibas a rociarlo con spray hasta que muriera. —No. Tan enojado como estaba. La agarró de nuevo. la tomó por los brazos y la sacudió ligeramente. ¿y piensas que tienes la oportunidad de perseguirlo con nada más que una botella de vino? Se detuvo para mirarla. No pensaste. su mundo aún se veía color rojo. enfatizando sus palabras con una ligera sacudida. Ella hizo una mueca y él aflojó su agarre. Abby? —Um… —parpadeó con sus ojos color ámbar aturdida. salió del carro y rodeó el capó hasta alcanzar su puerta. Sus manos estaban temblando demasiado para continuar. ¿o sí? Estabas sola. Cuando ellos habían conducido lo suficientemente lejos del centro. casi te mata. Sus alas amenazaban con explotar en su espalda. estacionó el auto a un costado del camino y lo apagó. ¿con tu encanto? —Se detuvo y tronó los dedos—. ¿Cómo estabas planeando defenderte? ¿Con tu buena apariencia? Tal vez. no lo entiendes. mientras el comenzaba a caminar de nuevo de un lado a otro—.

Iba a tenerlo girando alrededor de su dedo menique dentro de muy poco. Había algo realmente mal en ella. —Sacudió la cabeza hacia el sedán rojo atrás del Ford azul de Seth. me regañaste y no voy hacerlo de nuevo. recordarle que esto no era un juego. —¿Qué te hace pensar que he terminado contigo? —Diría que el hecho de que tus padres se acaban de estacionar atrás de nosotros. Desde ahora. Pero creo que es tiempo que pares de gritarme y empecemos a pensar sobre cómo Doug nos encontró. Abby. Mierda. y ella estaba acariciando su pecho. —No sirve. Tomó su brazo y la giró para tenerla de frente de nuevo. Sus alas dolían por querer extenderse. Miró el carro de sus padres y lentamente soltó su brazo. no iba a ir a ese callejón. ¿no crees? —Se giró y caminó de regreso al carro. —Ella se encogió de hombros. Le sonrió con picardía y algo de su neblina de temor se evaporó. De hecho. —No estoy bromeando. Seguía sonriendo. Sonaba demasiada serena. ¿puedes? No hagas más trucos como el que hiciste esta tarde. para encerrarla y mantenerla a salvo. te iba a llamar y decirte que lo había visto. —Mierda —sacudió su cabeza—. sonriendo como si acabara de ganar la lotería. pero tomaré lo que pueda. Debía de ser eso. —Si te sirve de consuelo. —Lo sé.sus brazos—. —¿Incluso al baño? Levantó una ceja ante su tono. no creo que mi corazón pueda soportarlo. —Si es necesario. —La ayudó a subirse al carro. Conseguirás que nos expulsen. yo voy. Solo el hecho de que no tenía miedo de él le impidió perder el control de sus poderes. Tendría que llegar a ella. —Supongo que es mejor no salir a comer. haciendo una seña con la mano a sus padres y sonriendo . casi divertida. chico grande. A donde tú vayas. Estaba más enojado de lo que jamás pudo recordar estar. —Cálmate. considérate atada a mí. Solo hazme un favor.

—¿Qué? Pensé que el cabrón era humano. Odio cuando haces eso —Dante suspiró—. abrochó su cinturón y arrancó el carro. —Esto se está poniendo complicado. La encontró sentada en la tarraza en una de las sillas Adirondack que su padre había lijado y barnizado el año pasado. y sus pies estaban apoyados en una hamaca. Solo… tú sabes que no confío en él. —Yo sí. nadie estaba ahí. ¿Estás seguro? —Abby jodidamente lo siguió. Realizaron el resto del viaje en silencio. —La llevaré a Piotr. Después de ese susto. —Bien. Ten cuidado mi hermano. Tan pronto como regresaron a la cabaña. Hecho. Estoy llamando a la oficina del comisario de ahí para dejarles saber qué pasó. pero era un silencio más fácil que lo que habían comenzado entre ellos. Un vaso de té helado . y el callejón por el que se escabullo tenía Shem apestando por todas partes. Y regáñala por seguir a Doug. solo el persistente olor que dejan en el plano psíquico. —Y Seth no había sentido un Shem cerca. De ninguna forma nuestro chico pudo haber tomado un vuelo. —Ya lo hice. ¿Piensas que llevaría a Abby a algún lugar más peligroso? —Mierda. —Ten cuidado mi hermano —colgó el teléfono y fue en busca de Abby. Tan pronto como Dante contestó le dijo lo que había pasado. —Dante suspiro—. —Podía escuchar papeles comenzar a revolverse—. Así que confía en mí.sombríamente. Debió descubrir dónde viven tus papás y manejar hasta allí casi inmediatamente. —Mierda. pero cuando verifiqué. —Quizás él se había citado con uno de sus empleados. pero estate preparado para huir de nuevo. Me imaginé. Él subió detrás del volante. —Doug está aquí. Estaba leyendo una de las novelas de ciencia-ficción que la había comprado en la ciudad ese día. dejó a Abby con sus padres mientras hacía una llamada. Quédate tranquilo por ahora. no la quería fuera de su vista.

por lo menos en privado. Todavía estaba considerando qué de malo tenía eso. tu madre y yo pasaremos la noche en la ciudad. se supone que pasará por aquí una gran tormenta. Si se vuelve demasiado fuerte. Había visto las miradas que intercambiaron Marian y Joseph. estaba preocupada por el hecho que le había molestado. cabreado de verdad. No había manera de que su enfermo ex novio volviera a ponerle un dedo encima. Abby no estaba sorprendida cuando Joe y Marian les dijeron que tenían planes para cenar e ir al cine con unos amigos. la pareja se había ido en un frenesí de buenas noches y buenos deseos. Abby sabía que la poca libertad que tenía se había acabado. pero tenía miedo de que hiriera a Marian. Seth pronto estaba trabajando duramente en la cocina. él metió una bandeja forrada con papel aluminio en el horno y se alejó de los . el jefe de Andi. lo golpeó con tanta fuerza que casi se tambalea bajo su peso. Por primera vez en días. No le importaba. No era difícil imaginarse que la pareja mayor estaba planeando algo. En todo caso. El único Piotr que conocía era Piotr Romanov. y no le había tenido miedo para nada. Justo antes de irse. Aunque tuviera que hacerle pedazos con sus propias manos. y la necesidad de protegerla para darle más tardes leyendo al sol. Abby escuchó por casualidad un poco de lo que dijo Seth cuando estaba hablando con Dante. Ella seguía apareciendo en la habitación y él no dejaba de echarla de ahí. —Seth había asentido e ido para comprobar el generador de repuesto. Estaba aterrado de que hubiera podida ser herida por su propia estupidez. negándose a decirle lo que estaba haciendo. Podía admitir. tanto que Seth estaba hablando de llevarla con alguien llamado Piotr. Después. Joseph les había advertido. La quinta vez que entró allí. Seth no iba a dejarla fuera de su vista en ningún momento. Lo importante era que estaba en la ciudad y todavía no sabían cómo los había encontrado. que había actuado un poco como un extra en una película de miedo cuando siguió a Doug al callejón. Todavía seguía flotando en el séptimo cielo.estaba apoyado en su codo y la luz de la tarde hacia arder su pelo. Por lo poco que había escuchado los dos hombres estaban preocupados. Seth se había cabreado con ella. Había visto el terror en su mirada. —Estén pendientes de afuera. parecía estar en paz.

sus piernas enroscadas debajo de ella. puedo ayudar con la cena. la hizo desfilar por la puerta. Lo miró impactada mientras se movía para contestarlo. —La besó en la frente. le dio una palmadita en el trasero y se dio la vuelta. . Esta noche yo cocino para ti. ya mascullando entre los dientes. —Seth. con las manos apoyadas a ambos lados de ella. firme pero suavemente. bien. Ve a sentarte y lee un libro o algo. La recorrió un estremecimiento mientras se inclinaba sobre ella. rompiendo el hechizo que tenía sobre ella. Sólo existían sus lentos e hipnotizantes besos. Sonrió como un niño culpable cuando lo pilló mirándola. Has tenido un día alborotado.fogones. Se estableció en el sofá y cogió un libro. Tengo que terminar de cocinar la cena. —Oh no. —Por fin solos —él comenzó a acariciar su cuello y ella se derritió contra el suyo. *** Ella estaba usando el último trozo del pan de ajo para rebañar su plato. Por el olor iba a merecer la pena. Justo cuando iba a besarla. Tuvo dificultades para mantener la sonrisa fuera de su cara mientras Seth pasaba el rato en la cocina. siento decirle que han salido a pasar la tarde fuera. La cogió por los hombros y. la miró. Creyó detectar el olor de la salsa de tomate y se le hizo la boca agua. Las palabrotas que dijo hicieron arder sus orejas. sonó el teléfono. —Intentó echar un vistazo por encima de su hombro para ver en lo que estaba trabajando. El tiempo perdió todo su significado. ángel. Tú ve a relajarte. La inmovilizó contra la encimera. Cuando intentó volver a la habitación. pero lo único que vio fueron las burbujeantes tapas de las cacerolas. blandiendo una cuchara que había cogido—. no vas a hacerlo. ¿De verdad pensaba que estaba escondiendo lo que estaba haciendo? Había pasado mucho tiempo desde que alguien se había molestado en prepárale lasaña. —¿Hola? No. ¿Quiere dejar algún mensaje? Ah. Adiós —colgó el teléfono y le dio un beso en la mejilla—. ¡Fuera! Abby miro atrás antes de marcharse de la estancia con un resoplido indignado.

Definitivamente el esfuerzo valía la pena solo para ver esa mirada otra vez. Lo miró por debajo de sus pestañas. Cogió otra del cuenco. Abby la cogió. poniéndolos más calientes que el fuego. —Pruébala. Abby tragó el bocado de fresa. tu secreto está a salvo conmigo. girándola en la nata montada. también me gusta la comida italiana. Había merecido la pena desenterrar la receta de Dante. Pero no se lo digas a Bill. Tenía esa expresión de la noche anterior en su cara cuando terminó viniéndose a sus brazos. Se la tendió. Abby. Solo estoy contento de que los disfrutaras. Solo relájate. Ella se echó hacia atrás con un suspiro de felicidad. colocó un cuenco con fresas frescas y otro con nata montada en la alfombra. —¿Qué hay para el postre? —Es una sorpresa. su plato casi limpio. Lo miró fijamente por un momento antes de hacer eso exactamente. —Le sirvió una copa de vino y se la entregó—. Eso arruinaría mi imagen. Todo lo que podía hacer en ese punto para no reclamar su boca era marcharse. Él iba a probar esa dulzura directamente de sus labios. El gemido de placer que había hecho con el primer mordisco lo tenía retorciéndose en su asiento. —Seth no podía recordar la última vez que había cocinado para una mujer. permitiéndole llevarla hacia la alfombra de color granate delante del rugiente fuego. —¿Quieres que te ayude a limpiar la mesa? —No. con los platos limpios. Sabía exactamente lo que hacía cuando dejó que sus labios . —Él rellenó su vaso de vino. la rebozó y se la tendió a él. Sus labios rozaron sus dedos. lamiendo sus labios como para degustar el sabor.—Bien. Se inclinó hacia delante y mordió. —Seth se levantó y le tendió la mano. fascinado por la manera en la que la luz del fuego jugaba en su piel. —Lo entiendo. Había tenido todas las intenciones de volver a ver esa mirada al menos una vez más esa noche. Espera aquí mientras lo traigo. —No te preocupes. Unos momentos más tarde. —Brindó con él y tomó un sorbo. La ayudó a sentarse—. contento de que le hubiera gustado tanto. Seth se sentó enfrente de ella y cogió una de las fresas.

Sonrió y le tendió otra fresa. Su único remordimiento sobre su vida con Fiona era que no habían tenido hijos. Exploró su boca. El vulnerable calor de su mirada le tenía incapaz de resistirse a su encanto mientras se inclinaba hacia ella y la besaba. Si seguía su camino. tengo buenos amigos que estarán a mi lado y me apoyarán. colarse en ella y establecer un hogar. Seth? ¿Qué es lo que quieres? Lo que vio en sus ojos hizo que se le parara el corazón. y ya no le estaba mirando a la cara—. escuchó el leve sonido de la lluvia sobre el techo. una mano apoyada ligeramente en su muslo. Casi había olvidado que le había hecho una pregunta cuando respondió. —Podía verla ruborizarse incluso a la luz del fuego. degustando cada sabor que podía encontrar. Ella se encogió de hombros. explorando. Estaba disfrutando este toma-y-da más de lo que había pensado que haría. Sintió el calor del fuego en su espalda. El sabor era intoxicante. pero no quería interrumpir el estado de ánimo que . Quiero sentirme segura. el vino y la calidez. sin importar lo que pase. Cogió la fresa. y Seth la abrió. buenos amigos y una profesión de la que disfrutas evidentemente. Ya tengo una profesión que amo y no quiero perderla. Quería estar más cerca. la otra manteniéndola erguido. —¿Qué hay de una familia? ¿Quieres tener una? —Eso esperaba. —Quiero un hogar feliz. —Eso suena como que ya tienes la mayoría de las cosas que quieres. Esta noche quería aprenderlo todo sobre ella. —Dime. pero ninguno de esos sonidos le entraba en la cabeza comparados con su beso. el único hijo que tendría jamás sería el suyo. pero paró antes de tomar la ofrecida exquisitez. algún día. Tienes una familia que te quiere. ¿cuál es tu sueño más grande? ¿Qué quieres de la vida? Ella hizo una pausa mordiendo la fresa. inconsciente de la imagen que hacía con sus labios envueltos a su alrededor. Rebozó una fresa y se la tendió. Con el hombre adecuado.rozaran sus dedos. Abby. provocando y haciendo lo mejor que podía para volverla loca. —¿Qué hay de ti. Abby saboreó las fresas y la nata. Eres una mujer con mucha suerte. Quiero saber que. Pero esta noche era más que la seducción. Se tomó su tiempo. —Sí.

incluso cuando le estaba gritando. Cogió la fresa empapada en nata y se la tendió. Había gritado. . Escuchó mientas el viento comenzó a aullar fuera de la cabaña y esperó pacientemente a que volviera Seth. una precaución que deberían haber tomado antes. Tenían toda la noche. velas y música suave de fondo. —¿Contesta eso a tu pregunta? Ella encontró sus ojos y asintió lentamente. sus dedos enroscando y desenroscándose mientras el placer los inundaba a los dos. La lluvia golpeando el techo de la cabaña ahogó el crepitar del fuego. Parecía que no podía apartar su mirada de él. Había ido a comprobar que todas las ventanas estuvieran cerradas. casi retorciéndose con regocijo. agitado sus brazos. acariciando sus bíceps. Ella se estaba apoyando en él. No solo la estaba seduciendo. Todavía no estaba listo para llevarlo al siguiente nivel. cariñoso y protector. ¿Quién hubiera imaginado que sería tan romántico? Una comida hecha en casa. Sus padres no habrían llegado a tiempo para detenerlo. y planeaba usar cada segundo para seducirla hacia sus brazos por el resto de sus vidas. Podía haberla golpeado en la carretera más temprano. Seth la estaba enamorando. Pero no lo había hecho. Tenía un ángel en sus brazos y no iba a dejarla… ¡Cra-boom! *** El sonido del trueno por encima de sus cabezas les había hecho saltar a los dos.estaba creando. Él rompió el beso. Era tierno. Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios cuando metió otra fresa en la boca. Abby se estremeció y se acercó a la chimenea. intentando no saltar cuando un segundo trueno sonó por encima. Se sentía a salvo a su alrededor. Seth la fascinaba. Observó mientras ella se estiraba hacia delante y cogía la fresa con su boca. pero no le había hecho daño. Cogió una fresa y se la metió en la boca. El asombro que vio reflejaba el suyo. incluso la había sacudido un poco. Era perfecto. fresas frescas y nata montada para el postre.

Pero había ido abajo. confirmó que Seth podría perder los estribos. ¿no? Estaba segura. Se puso de pie justo a tiempo para oír la ahogada maldición de Seth. Saltó. Otro trueno interrumpió sus pensamientos. Quédate aquí. esto no es una mala película de terror donde el asesino saltaba de las sombras con un cuchillo de carnicero. y aun así no le tenía miedo. el sonido de sus pies en las escaleras del sótano casi ahogado por la lluvia. No había ninguna escalera que uniera la cocina con las habitaciones de arriba. Seth. Quédate sentada. de las pocas velas que había encendido Seth y el ocasional destello de un rayo fuera de la ventana. la cabaña se hizo casi inquietantemente tranquila. Correcto en los momentos adecuados. La única luz provenía del fuego. Se dio cuenta de que se apagaron las luces de la cocina. No hay necesidad de que los dos estemos dando tumbos en la oscuridad. Se sentía terriblemente sola. Se había estado dando a sí misma desde entonces por ser tan estúpida como para seguir a Doug. Voy a ir a ver la caja de fusibles. Abby. . el cariño en su mirada. la forma en que la miraba. —¿Seth? —Está bien. su mirada nunca vacilando de la de ella—. después se encendieron y apagaron de nuevo. Ella había entendido por qué perdió los estribos. Mantén mi lugar cálido —después desapareció. Intentó parar el temblor de sus manos. No podía ser mejor. pero su instinto le había gritado que el peligro estaba cerca. pero en ese momento no se había parado a cuestionarlo. Allí estaba ella con su hombre de fantasía y que estaba haciendo todo tipo de cosas del Sr. Una puerta se cerró de golpe encima de su cabeza. ahogando un grito con su puño. su única compañía era el sonido de la lluvia golpeando en el techo y el crujido del viento azotando a través de las ramas de los árboles. y pronto vio un rayo de luz. —Suavemente quitó una pequeña mancha de nata montada de su labio con el dedo y lo lamió. — Él empezó a abrir cajones. Apenas podía oír el crepitar del fuego en su espalda. Tenía que ser Seth. Con su partida. En lugar de encontrar a Doug. Déjame encontrar una linterna. Seth.La mujer que había pasado por lo que hizo ella necesitaba saber cosas como esas de un hombre. Lo observó acercarse y luego Seth estaba en frente de ella—. Vamos.

Abby se movió lentamente de la chimenea. Seth había ido abajo. usando la luz de los relámpagos y la chimenea detrás de ella para evitar golpearse con los muebles. Se acercó a las escaleras. Saltó cuando la puerta mosquitera de atrás se cerró de golpe. aferrándose a las herramientas de la chimenea hasta que sus dedos se cerraron alrededor del mango del atizador. No había nadie más en la casa. Tenía que estar haciéndolo.. Seth está en la casa y no estoy sola.¿La había? Oyó un crujido. pero lo único que oyó después el trueno era el golpeteo de la lluvia en el techo. Tenía que estar segura. —Solía abrirse por sí misma y Marian no la había querido golpeando contra la casa en la tormenta. ni siquiera cuando la puerta mosquitera se abrió de golpe. temblando de miedo. mierda. Algo estaba muy mal. sólo ella y Seth y… ¡Cra-boom! …Una noche oscura y tormentosa. aferrando el atizador como una cuerda salvavidas. no estoy sola. Se movió lentamente a través de la habitación.. Si había alguien en la casa. Una corriente de aire frío cruzó la habitación y se estremeció. A la mierda con no estar sola. con los ojos pegados en la profunda sombra de la escalera y deseó que Seth se diera prisa y consiguiera encender de nuevo las luces. y recordó la chirriante tabla del suelo justo afuera de su habitación. Estaba oyendo cosas... podría llegar a Seth. Alargó una mano detrás de ella. —Oh. mierda. se acercó a la chimenea. Nadie. No estoy sola. Tal vez se había ido arriba y estaba en problemas mientras que ella estaba aquí como una cobarde. Sin embargo. Tenía que comprobarlo. Tal vez no se había ido abajo como ella pensaba. Lo blandió delante de ella como una espada. No le había oído hacer ni un ruido desde que desapareció. Tenía que. Abby se mordió el labio y agudizó el oído. Pero. Ella chilló de terror cuando un trueno agitó la casa una vez más. No había nadie más aquí. La escuchó golpear en el viento y se acordó de la madre de Seth cerrándola justo antes de irse. a la escucha de .

Seth me va a matar cuando se entere de que vine aquí arriba sola. Hizo su camino hacia abajo por las escaleras de la misma manera en la que había hecho su camino hacia arriba. pero sabía que era él. ni siquiera visible un parpadeo de la luz. imbécil? No estoy sola. Seth va a patear tu trasero de mierda por asustarnos. A la luz de un nuevo relámpago. Corrió hacia la puerta del sótano justo cuando Seth salía rápidamente de la cocina. el medallón apretado en su mano libre. ¿Había estado al acecho en las sombras observando a Seth seduciéndola con sus dulces besos? Levantó la vista justo cuando cayó un rayo y gritó. Doug sólo le regalaba rosas rojas. —De verdad. Se acercó a la cama. ¿Lo has oído. . Allí. fuera de la ventana escurridiza por la lluvia. Pero lo único que oía era el trueno y el estruendo de la puerta mosquitera.cualquier indicación de que hubiera alguien en la casa que no fuera ella misma y Seth. El chirrido de las escaleras era como unas mini grietas de la muerte. Tragó saliva con fuerza y se asomó a su terraza mientras otro relámpago iluminaba el cielo. pelo rubio pegado a su frente. los rayos su única fuente de iluminación. soy una idiota. Su corazón se aceleró a mil por hora cuando otro corte dentado iluminaba brevemente la habitación. Doug había estado en la cabaña. — Se volvió hacia su habitación. y lentamente abrió la puerta. —Aferró el atizador con más fuerza. Abby vio un destello de oro en su almohada. En su habitación. Pero ella lo sabía. — Gimoteó cuando la puerta mosquitera golpeó de nuevo—. lista para batearlo a la primera señal de movimiento—. estaba Doug. El pasillo de la planta de arriba estaba más oscuro que los abismos del infierno. Se quedó mirando el medallón como si fuera una cobra viva. Se acercó a la chimenea. La adornaban pétalos de rosa. Lo único que necesito para completar la maldita imagen es un traje de animadora. Sólo lo vio por uno o dos segundos mientras el relámpago iluminaba el cielo. Alargó una temblorosa mano y levantó el medallón que Seth había tirado en su casa en Delaware. No se movía nada. No podía dejar de temblar. cubriendo la manta en un profundo mar de color rojo que parecía negro en los destellos brillantes de luz. pero no había nadie allí. con el rostro distorsionado por los riachuelos de la lluvia corriendo por el cristal. temblando de miedo y puso el atizador de vuelta con el resto de herramientas.

Estaba entumecida. . Apoyó la cabeza contra su pecho y lloró hasta que no quedaron más lágrimas. —Seth. Las manos apoyadas en sus brazos se tensaron casi hasta el punto de dolor. temblando como una hoja. pero ella apenas lo sintió. Estaba en mi habitación. Estaba justo fuera de la ventana. Seth. —¿Qué ha pasado? Le tendió el medallón. con la mandíbula abriendo y cerrándose. castañeando los dientes con un frío glacial que provenía del interior. —Sollozando. Él la abrazó por un momento antes de alejarla. pero probablemente era sólo un truco de la luz del fuego y las lágrimas en sus ojos. —Lo vi. Seth se quedó mirándolo fijamente. se precipitó en sus brazos.Habría jurado que estaba brillando.

Preferiblemente a Doug. Suspirando. Su postura era agotada. Ella se encogió de hombros y rehusó mirarlo. él la llevo escaleras arriba y le hizo una taza de té caliente. decidió dejar un mensaje. Ella se estremeció. esto no es tu culpa. Ella estaba caminando por el frágil borde del pánico. La estoy llevando donde Romanov. Quería golpear algo. Pero seguía tiritando cada vez que un trueno sonaba. —Creo que Doug le hizo algo a esto. Vafitv y Jess16 Corregido por La BoHeMiK Seth no estaba dispuesto dejar a Abby fuera de su vista por un momento. así que él lo dejo ir. —Abby.Traducido por Kathy92. . La primera llamada de Seth fue a Dante. Dante debía estar afuera patrullando con Damien. La maldita cosa es un desastre. La llevo afuera mientras encendía el generador de repuesto y se negó a dejarla entrar en su habitación de nuevo. Voy a tener que traer a alguien que le dé un vistazo. —Él entró. —La masa de cables estaba enganchada en un tipo de temporizador—. la rabia lo lleno nuevamente. para asegurarse de que es seguro estar aquí. El mensaje era corto y dulce. Levantó el teléfono y comenzó a marcar. esperando que esto calmara sus fracturados nervios. ni siquiera cuando ella tuvo la necesidad de ir al baño. Estaba sosteniendo la parte de atrás de su camiseta en un fuerte agarre. Cuando cayó la maquina contestadora. su mirada nunca apartándose de Abby. los ojos vidriosos. Seth se la entrego. pero no tengo una maldita idea de qué. sus manos temblando. su rostro pálido. por lo menos por ahora. cuando vio la forma en que sus manos todavía se sacudían. O gritarle a ella por ir escaleras arriba y quitarle diez años de vida del susto. Trato de no demostrarle que tan molesto estaba cuando revisaron la caja de los fusibles y vio la forma en que estaban.

Colgó. El operador local dijo que debería enviar a alguien inmediatamente. La calidez de la risa de Piotr habría sorprendido a Damien y Dante. —Mantente a salvo. pero con esta tormenta no estaba teniendo muchas esperanzas de que “inmediatamente” pudiera ser rápido. un lenguaje que él nunca había dominado. Él decidió poner el problema en términos que el Ruso pudiera entender completamente. —Buenas noches para ti también. No se había dado cuenta de cuán tenso estaba hasta que Piotr dijo eso. ya que así podría ver a Abby pretendiendo comer fruta en lugar tener un colapso. 7 8 NT: Buenas noches. ¿Dante finalmente perdió ese famoso temperamento suyo? Seth observo mientras Abby mordisqueaba una fresa. —Dobryj vyechyer7. . Se sentó en su silla favorita y la volteo. —No me estarías llamando si no hubiera un problema. Si alguien podía ayudar mantener a Abby a salvo. Seth. —Tráela a casa. pero que ella no pudiera escucharlo. Rápidamente les informo de la situación y les dijo que llamaran a Dante para más información. —Los Shemyaza están tras mi mujer. Seth. Las familiares palabras lo aliviaron a pesar de ser en ruso. mi hermano. Ni siquiera Seth podía seguir la cadena de maldiciones guturales que siguieron.Su segunda llamada fue al departamento local de policía. era Piotr. mi hermano. moi Brat8. —Prebyvaniem bezopasny. La cocina. Caminó lo suficientemente lejos para que pudiera seguirla viendo. volviendo a la sala y entregándole el teléfono a Abby. —Gracias. En español: Mantente a salvo. Su tercera llamada fue a Piotr Romanov.

—Estaré escaleras arriba empacando. Nunca había visto algo así —Él saco un celular de su bolsillo—. Seth tenía la urgencia de maldecir nuevamente. Jake Turner. Jake le disparó una mirada preocupada. apretando la mano de Joe como una cuerda salvavidas. ¿Cómo demonios los Shem los habían encontrado tan rápido? Sus padres llegaron a casa al mismo tiempo que el comisario. Jake se volvió hacia él. abrazando con fuerza el teléfono contra su pecho. Ciertamente su padre podría proteger a Marian y Abby con su vida. Él tomó prestado algunas de las maletas de sus padres y básicamente tiro todo dentro de ellas. Mucha de la ropa aún tenía las etiquetas puestas. Si es alguien más. —Hombre. Si alguien llama. El hombre sacudió la cabeza por lo que había sido hecho a la caja de fusibles. el comisario. cuélgale. —¿Puedes enseñarme la caja de fusibles? Seth lideró el camino hacia el sótano. escuchaba con una creciente expresión de preocupación. —Mi padre es el electricista local. llevando a Marian hacia Abby y colocando juntas a las dos mujeres. Está en camino. queriendo todos los detalles. Quizás un ingeniero de algún tipo. —¿Seth? —Marian estaba pálida. No te muevas. Ella se lo prometió. —¿Qué quieres decir? —Seth se abrió camino para estudiar la caja de fusibles atentamente. Me pregunto donde alguien podría aprender a hacer algo así. Su padre estaba obviamente furioso. Marian se preocupó por Abby. Gracias a Dios no le tomaba mucho empacar. No sé si yo mismo habría manipulado esto solo. —Cerró el teléfono con un clic y lo guardó de nuevo—. aunque digan que es la policía. Debería ser Piotr o su asistente. quienquiera que haya hecho esto sabía lo que estaba haciendo. y puedo decirle que quien hizo esto es un experto. ¿Papá? Necesito que vengas a la casa de Van Litch y le des un vistazo a algo. . Era justo lo que ambos necesitaban. ve y contesta.

Iré a hablar con Marian y Joe sobre arreglar esto. No los quiero sin electricidad más de lo que deberían estar —sacudió la cabeza—. Ningún enfermizo humo verde rodeaba al comisario. Él empujo y pincho la caja de fusibles. tal vez usó algún tipo de temporizador. Estaba lo suficientemente seguro. . —Voy a hacer lo que pueda por mi parte. —Jake. tu padre está escaleras arriba tratando de seducir a las damas. No hay forma de que te diga qué fue lo que él hizo. ¿Es posible que alguien haya hecho el dispositivo para él con instrucciones de cómo usarlo? Jake estudio la caja de fusibles. —¿Qué lo hace pensar que nos estamos yendo? El comisario lo observó como si se acabara de bajar del tren de la estupidez. Abby me dijo que él vendía bienes raíces. Jake sacudió la cabeza tristemente. especialmente si ustedes se están yendo. Seth compartió una mirada con el comisario. —¿Usted dijo que estaban trabajando con la policía de New Castle en esto en Delaware? —Hemos estado trabajando con el detective Dante Zucco. Solo para que sepas. pero tal vez no sea mucho. Enviaré todo lo que encontremos al Detective Zucco. —El señor Turner se hizo camino hacia las escaleras del sótano—. —Seth le entregó el número de teléfono de Dante sin recelo.El señor Turner llego más rápido de lo que Seth pensó que lo haría. no estoy seguro de qué tan lejos puedo seguir con esto. —No creo que Doug Finley sea un electricista experto. Jake —Joseph palmeó el hombro de Seth. —Posiblemente. sorprendiéndolo—. así el fusible no volaría antes de que él lo quisiera. Todo lo que sé es que cruzo los cables. Jake sonrió brevemente. Sin embargo. Qué desastre. susurrándose a sí mismo. No mucho después estaba empacando su equipo. quien haya hecho esto fue un profesional. —Haga lo que pueda. no sin un meticuloso examen de que uso.

Joe. Él había investigado la habitación brevemente después de empacar. frotando las manos de Abby. Ella estaba pensando en huir de nuevo. maldiciendo en voz baja para que ella no lo oyera. —Y tú vas a tener que disuadirla de ello. Denme un minuto para tomar mi kit. Él está mostrándose a sí mismo. no soy de entrar en pánico innecesariamente.—Cuidado ahí. o instalar un sistema de seguridad. —Considerando que una vez fue monja. apostaría por ello. las mujeres nos necesitan primero. Ella estaba ignorando su segunda taza de té y estaba hablando seriamente con Marian. Tratando de hacerla huir de mí. Joe. El padre de Jake no estaba a la vista. —Los hombres compartieron una risa. —¿Quieres que patrulle? —La expresión de Joe era oscura. Escucha. No creo que necesite decirles que no toquen nada. —Esa mujer con la que ha estado saliendo podría tener algo que decir sobre eso. Me gustaría cambiar sus cerraduras al menos. escrito en ese maldito lápiz labial rojo. Incluso si él está ahí fuera ahora. perversa. Por lo que veo. Marian se sentaba frente a ella. Quizás desee poner algún tipo de barrera o algo ahí abajo. —No. justo en la pared del cuarto. probando que puede llegar a nosotros. pero la oscuridad los había prevenido a ambos de verlo hasta que Seth volvió a encender las luces. parece que el bastardo usó la puerta del sótano para entrar. —Sí. Seth suspiró. Se calló cuando los dos hombres abrieron la puerta. El acosador había dejado atrás más que solo las rosas y el relicario. Había dejado un mensaje. Les estrecho la mano y se dirigió a su coche patrulla. Algunas veces detestaba estar en lo correcto. pero estos chicos entraron en su casa. Joseph rio entre dientes. hacerla vulnerable. Seth siguió a su padre a la cocina. Su madre confirmó sus peores temores. Mi padre podría seducir a una monja fuera de su hábito. donde Abby se sentaba acurrucada bajo una manta. . así puedo buscar huellas digitales y tomar algunas fotografías. luego Jake se puso serio de nuevo—. —Los tres hombres hicieron su camino escaleras arriba—. Corre.

Realmente no le importaba cuál fuera el resultado final en su mente. Abby. piensas que están poniendo en peligro a Seth y a nosotros. Aquí vamos de nuevo. Y mi hermana… —Abby se sacudió violentamente. . Tú ganas. aterrorizada. —Te lo dije antes. y a Joe. Por lo menos sabía que no debía discutir con él. —Soy mucho más resistente de lo que parezco. y su cabeza se inclinó en señal de derrota. —La mirada de Abby estaba herida. Me agrada que estés de acuerdo. Estarías sorprendida de qué tan difícil sería para tu atacante herirlo. Se había vuelto su sombra. —Ella levantó la cabeza y dio una triste sonrisa—. Nadie va a lastimarte si estoy contigo. también. Sus hombros se relajaron. Un repentino incremento de ira se movía a través de él. Pero ya ves. Él tratará de protegerte tanto si quieres o no. lo sé.—Seth. Él probablemente podría seguirme a mí. siguiéndola y protegiéndola sin ser visto. —Sacó una silla y se sentó a la mesa con su familia—. Confía en Seth. lanzándole a su madre una mirada traicionada. Seth no dejará que eso pase. —Él lastimó a mi familia. un verdadero ángel guardián. —Muy bien. Mató a mi hermano pequeño. casi me mató a mí. debido a lo que Doug estaba tratando de hacer con ella. algo del brillo volvió a sus ojos. A los dos. No había forma de que ella se deshiciera de él así de fácil. y posiblemente dos pasos detrás de Doug? Él observó sombríamente mientras Abby luchaba consigo misma. —Marian puso una confortante mano en la rodilla de Abby—. —Le sonrió a Seth. —Estabas sola entonces. Él asintió hacia ella de nuevo mientras un destello de aceptación paso por su rostro—. y nada llegará a Marian sin pasar a través de mí primero. —Mis chicos son así de testarudos. Así que. Joe levantó una ceja. Seth podría solo ir y seguirte. trata de convéncela de que necesita estar contigo. ¿no es más seguro para él saber qué te está pasando en lugar de tenerlo un paso atrás de ti. —Sí. Abby saltó. —Él podría herirte. de la forma en que lo hacía en Delaware. —Los ojos de ella se ampliaron ante el duro tono de la voz de Seth.

Uno grande. Hijo. Estaba en casa sin importar donde fuera. —Mi amiga Andi trabaja para el señor Romanov.Llamé a Romanov. causaba que fuera querida y admirada por aquellos quienes la conocían. Estuvo de acuerdo en dejarme usar su lugar para escondernos por ahora. Él tendía a ver a sus empleados como activos. sensuales ojos azules y un cuerpo candente. Él no creía que ella tuviera un par de vaqueros y. él me debe uno a mí. apreciaba altamente. pero él no estaba dispuesto a entrar en detalles con su madre a la mesa. Era más como una Andrea. Él la usaba para asignaciones que normalmente habrían ameritado su propia atención. o en raros casos. sin importar lo que hiciera o dijera. Nunca la había visto en nada menos que un exquisito entallado traje de negocios y tacones asesinos que hacían parecer sus piernas de kilómetros de largo. Su maquillaje siempre perfecto. una mente que Piotr. —Me había olvidado de eso. y Seth había estado encantado de ver a su amigo finalmente poniendo su confianza en alguien más que sí mismo. Seth había ayudado a su hermano en más de un apuro. Nadie pensaría en buscarnos allí. Andrea Hancock era toda suave sofisticación. El pasado de Piotr no era todo dulzura y luz. —En realidad. discreto. Piotr alabó su eficiencia e ignoró completamente su aspecto. —Romanov. Su cabello siempre caía justo en sus hombros. Pero eso no era extraño en Piotr. Piotr tenía una forma de lidiar con los “pasivos”. ¿estás seguro de que es sabio deberle un favor a él? — La preocupación en la voz de Joseph era inconfundible. por su sofisticación y simplicidad con las personas. —Ella es probablemente quien hará los arreglos finales para nosotros. —Era la única mujer que Piotr permitía acercarse a él y con quien no . largo cabello café oscuro. ¿Abby la llamó Andi? Ella no se veía como una Andi. Seth cruzó las manos sobre la mesa y se preparó para una pelea. pasivos. Y la última extrañeza permaneció así por mucho tiempo. Seth sonrió tristemente. ¿Abby la llamaba Andi? Tenía un formidable cerebro detrás de esos asombrosos ojos turquesa. y se movía con una gracia y equilibrio que la mayoría de las mujeres podían solo envidiar.

cielo. ella debería estar exhausta. por lo menos por una semana. Podemos tener nosotros mismos un pequeño consejo de Guerra con él y Andi. Compartió una mirada con su padre. Hemos estado corriendo de adrenalina desde que inició esta cosa. — Abby estaría durmiendo en su cama por ahora. más que listo para ir a dormir. —¿Cuándo nos vamos? —Mañana. y la señora Hancock irá con él. de todos modos. si quieres. Él se puso de pie y llevó la taza de té al fregadero. lo sabe. Ella suspiró con cansancio. Se está dirigiendo a California para negociar algún tipo de acuerdo. Podemos dormir un poco y tomar el vuelo de la tarde. No estaremos allí por mucho tiempo. Una semana o dos donde él podría asegurarse de que ella estaba segura y que el bastardo no podría llegar a sus padres de nuevo. La única cosa que Andrea no sabía sobre Piotr. lejos de mensajes con lápiz labial y pétalos de rosa. Le tendió la mano. —Vamos a la cama. Oculto su triunfante sonrisa mientras ella colocaba su mano en la suya. haciéndolo incluso mejor. Y ella estará bajo estrictas órdenes de no decirle a nadie más. Debería estarla matando no hablar con ellos de manera diaria. —Sí. pero por su seguridad. y creo que necesitamos llegar a algún lugar donde nadie podría pensar encontrarnos. Él tenía a Damien para remendar esto. Era muy buen asistente personal. Así que tal vez tengamos el lugar para nosotros mismo. *** . La enjuagó y la puso en el escurridor de trastes. era el hecho de que él era un Nephilim. él no podía permitírselo.dormía. —¿Así que ella sabe que vamos hacía allá? El alivio en su mirada debería haberlo herido si no hubiera sabido lo cercana que era a sus amigos. El nuevo sistema de seguridad estaría funcionando tarde o temprano. pero él solo estará ahí por una noche. Quizás dos. La finca de Piotr es buena para eso. Si él estaba así de cansado. Solo el suficiente para que podamos actuar en conjunto.

Darle a Andi la versión abreviada de los acontecimientos llevó media hora. y desde allí deberían abordar un yate privado a la isla de Piotr. haciendo que Abby se sentara con ella. se sentó en el sofá de felpa. Abby había salido de la cama mientras Seth dormía. 9 .El viaje a la isla de Piotr llevó menos tiempo del que ella pensó que sería. Ella era enérgicamente eficiente. 10 Islas Bass: son tres islas pertenecientes a los Estados Unidos situadas en la mitad occidental del lago Erie. pero Andi le aseguró que el hombre era leal hasta la médula y un cercano amigo de Seth. Vestía su típico traje de negocios negro con una gabardina negra sobre este. ―Estaba muy preocupada por ti cuando Nancy me dijo lo que estaba pasando. Eso era suficiente. en Norteamérica. —Andi le entregó a Abby una taza de café. si gustas. Seth hizo un gesto con su mano. Seth tomó uno de los sillones frente a ellas. pero su mirada seguía lanzándose a Seth. El sacó uno de los libros que había traído para el viaje. La expresión de su rostro. Se sentía mejor sobre dónde estaban yendo y en quién estarían confiando. rehusando una taza de café. ella abrazo a Abby con toda la calidez de una vieja amiga. generosamente mezclada con azúcar y crema. Lago Erie: es un lago de Estados Unidos y Canadá que forma parte de los Grandes Lagos. Ella pareció aceptar sin rechistar. —¿Quieres echar un vistazo alrededor del barco. El corto viaje en primera clase de Colorado a Ohio los había llevado después a un viaje en auto al lago Erie9. Tienes que ponerme al tanto. decía que ella estaba mucho más interesada en lo que estaba pasando con Seth que lo que estaba pasando con Doug. pero Abby no estaba segura de sí le prestaba atención a la historia. Abby? Estoy segura de que a Seth no le importará. Allí habían tomado el ferry a la isla de South Bass10. Ve. —He estado aquí antes. una isla justo al sur de la frontera Canadiense. Piotr Romanov tenía una reputación nefasta. Sin embargo. haciendo el papel de una competente asistente ejecutiva. y debería ser lo suficientemente seguro. y llamó a Andi. una vez que bajaron a cubierta. Andi los encontró en el muelle del ferry de South Bass y los guio hacia el yate privado.

Y respuestas a algunas preguntas. cruzando sus piernas debajo de ella. se hicieron amigos. y uno de los tripulantes le lanzó una mirada de asombro. Abby se rio y siguió a su amiga por otra puerta. creo. No era tan bonita como el resto del barco. Los dos fueron a la misma escuela secundaria privada.A Abby le gustó. uno de los pocos que tiene Piotr. simplemente Andi dándole garantías de que Piotr no era un ogro y que Seth realmente era un buen amigo suyo. y agradezco que solo haya tenido que hablar con él dos veces. ¿Qué necesitas? —Ayuda. el comedor. Algo sobre los enemigos y de ser utilizado como un peón. El barco era más grande que su casa en la ciudad. Abby. Andi se sentó con cuidado en la cama después de cerrar la puerta. y pronto se encontró escoltada alrededor de una sala de estar. Llevaba la camiseta como un top. pero aun así es agradable. No sé . —Entiendo. pensativa. Primera pregunta. Abby afrontó a su amiga. y Abby se unió a ella. pero no estaba permitido para Piotr asociarse con otros niños debido a las prácticas de negocios de su padre. Andi inclinó su cabeza. —Eso es fácil. la cocina completamente equipada y tres dormitorios. De todos modos. ¿cómo se conocen Seth y Piotr? Esto era lo que le había estado molestando la mayor parte de la noche y todo el día. pero recuerda que hay algunas cosas de las que no se las respuestas o no puedo responder por mi posición. Su llamada de teléfono en la noche anterior había sido breve. En cualquier otra mujer hubiera sido de mal gusto como el infierno. —Está bien. revelando debajo una camiseta sin mangas de un blanco como la nieve. hacia una escalera de caracol. Ivan Romanov es un desgraciado que da miedo. —Dispara. Andi se quitó su chaqueta. pero en Andi era sexy e inteligente. —Creo que Dios le debe dinero. Andi sonrió. Tenía el toque personal de Andi por todos partes. Voy a responder a lo que pueda. Esta la llevó a una habitación privada. —Este hombre tiene más dinero que Dios.

—Está bien. es cuando Seth llama. ya sabes. Él se preocupa por las cosas y las personas. pero no estoy segura de qué. Ella no se había perdido la . —La sonrisa de Andi se volvió malvada—. pero por lo que he oído. —¿Le pasaste mi petición a él? —Abby preguntó nerviosamente. y por parte de Piotr lo dice en serio. Él solo me miró. parpadeó lentamente y sonrió con esa sonrisa frustrante. No estoy segura de que quiero estar en deuda con un hombre como él más de lo que tengo que estar. A veces incluso con clubes. Así que esperamos un excelente trato. Piotr era un niño salvaje. Y cuando Piotr le debe a alguien… —Él lo devuelve con creces. Seth es la única persona que he visto en mi vida con quién Piotr se abre. constantemente rebelándose contra su padre. Así que contraté a Beth de todos modos. Sé que Piotr siente que le debe a Seth.lo que sucedió en aquel entonces. Abby ignoró la referencia a la mujer de Seth y el brillo especulativo en los ojos de Andi cuando lo dijo. Ese es su método habitual de hacerme frente cuando piensa que yo he dicho algo obvio. Los únicos momentos en que he visto a Piotr exaltado. —La expresión de Andi era seria—. —¿Qué tan cercano es él para ser un amigo de Seth? —Se llaman el uno a otro hermano. Todavía no estaba segura de que la idea de Andi fuera buena. fue bastante grande. Él es un poco pasado de moda de esa manera. un peso fuera de su mente. ¿no? ¿En ese orden? —Abby se puso en pie y comenzó a pasear por la pequeña cabina. Abby respiró con alivio. Creo que él se metió en algo que no podía salir y Seth le ayudó. entonces esperaba que Piotr actuara en su solicitud. Estoy pensando que cualquier cosa de la que Seth lo salvé. pero si los dos eran tan cercanos como decía Andi. Parece que ellos han sido cercanos desde siempre. Me alegro de que fueras tú quien la contrato. Creo que ya ha hecho algo. Él va a tener especial cuidado con la “mujer” de Seth. —No es tan malo como todo el mundo lo hace creer. porque casi me despidió. —Las cosas y las personas. —Y diamantes. Solo mantiene sus golpes ocultos para no demostrarlos. —Sí —Andi sonrió con tristeza—.

habría estado más impresionada—. —Vamos a lograrlo. —¿En serio? Eso es genial. Si Seth era sobreprotector. y cuando lo haga… —Uno de nosotros le caerá abruptamente y se lo echará encima. —El detective Zucco ha sido amable conmigo. Abby no tenía ni idea de cómo ella se quedó a su lado. el detective Zucco le ordenó mantenerse fuera de su camino. Ahora que ella está en el caso será necesario un acto de Dios para sacarla de él. malo. No tengo miedo de él. —¿Chequeaste a Beth? —Sí. y también que era peligroso. y ya está en el caso. Abby gimió. —Hizo una pausa mientras trataba de encontrar la manera de expresarlo así Andi lo entendería—. Y una de sus amigas más cercanas lo amaba con cada fibra de su ser. Lo siento.mueca molesta de Andi—. Andi negó con la cabeza. Al menos. Es solo que todo esto de Doug me está volviendo loca. Esto tenía que matar algo dentro de Andi cada vez que alguien más estaba con el hombre que ella amaba. sofisticado. Eso estuvo fuera de lugar. —Andi parecía genuinamente encantada por ella. —De todos modos. esto es lo que esperamos. Corría por las mujeres como Abby corría por los calcetines. Abby detuvo su paseo y se mordió el labio. Si Andi viera cuán enorme era Dante. Bastardos enfermos como Doug cometen errores. no te preocupes por eso. Abby admiraba todo el infierno que la golpeaba por querer permanecer con Piotr durante tanto tiempo. Es solo cuestión de tiempo. Él fue quien sugirió que Seth y yo desapareciéramos. Ella tomaría el caso con ambos dientes y roería sobre el detective hasta que el la encerrara o consiguiera al tipo malo. . Todo lo que alguna vez había oído hablar de Piotr decía que el hombre era loco. Era despiadado. pero seguía siendo la misma mujer alegre y fuerte que siempre había sido. Beth era un bulldog cuando se trataba de sus amigos. Tú sabes que lo haremos. Pero tú conoces a Beth. Dijo que se topó con el detective Zucco y también le dio algunas de sus ideas. un sinvergüenza de alta sociedad y un mujeriego. Abby.

—No eres tan inocente. —Estás enamorada de él. —Sí. Ni qué decir. Él ha libre durante tres meses. —Abby se estremeció—. —Ella apostaría que también se acercó. . Andi sonrió con malicia. —¿Tú crees? Me mudé con Seth. —Eso podría ser el detonante. encontramos nuestros neumáticos cortados y la casa de Seth destrozada. La noche que Seth y yo fuimos a cenar. —Tenía una cita con Seth la noche en que entró mi casa. Abby se mordió el labio. Podría haber llegado a mí en cualquier momento. pero había distraído con éxito los temores de Abby. —Espero que no moleste demasiado a Dante. estaba realmente irritante. Al parecer. ¿Él actuó antes o después de que tú y Seth conectaron? Abby pensó en ello. ¿no es así? Abby bajó la mirada a sus manos. por ahora. Beth dijo que considera esto como un pro bono. Y ella decidió dejarlos ir. —¿Se sabe algo de qué demonios paso? ¿Cómo se liberó Doug? —En el carro de la lavandería o algo así. —Beth podría molestar a una mosca fuera de la mierda cuando estaba en lo cierto. Dios. Demonios. Andi le lanzó una mirada de complicidad. —Empújalo a la cama y móntalo como un pony por dos semanas. Tengo que mantener seguro a Seth.—Oh. —¿Qué? Solamente digo. —Oh. sus pensamientos corriendo a mil por hora—. Andi. He caído de golpe hasta el suelo y tengo los moretones para demostrarlo —suspiro—. por cierto. ¿Qué voy hacer con él? Andi se encogió de hombros. —Debe de tener una agenda. —¡Andi! El brillo en los ojos de Andi la delataba.

esperaba para enseñarles el camino en su propio carro rojo cereza. junto con jardines y fuentes. Las cortinas eran de un verde más oscuro. acostumbrada a los carros. No había ninguna pantalla. inesperados giros y vueltas en forma de T que indudablemente satisfacían la personalidad del propietario. hasta la seda moire11 verde que cubría las paredes y las cortinas toile12 en el dormitorio de su habitación eran todo un espectáculo para la vista. Seth cargó el equipaje en la parte trasera del carro negro y cromado y la acomodó en el asiento con calefacción antes de deslizarse detrás del volante. Se duchó rápidamente. o un tipo de decoración. un oscuro y mórbido camino. una prenda de prueba cosido del mismo material. 12 Toile: es un tejido. El lugar no era tan estéril como pensó que sería. y las ventanas parecían abiertas. Andi. y se puso el vestido verde que Seth había comprado para ella. Abby vio el paisaje fuera de la ventana. Andi una vez le habían dicho que había un laberinto de setos en la parte trasera. en la que dos caros carros brillantes de golf esperaban para conducirlos a la mansión. la mansión era todo lo que Abby había esperado. con miedo de romper algo. Se quitó la ropa y se fue al cuarto de baño. Le encantaba la forma en que la falda se agitaba alrededor de sus rodillas mientras se estremecía ante cómo se Moiré: es un patrón de interferencia que se forma cuando se superponen dos rejillas de líneas con un cierto ángulo. Luchó contra el impulso de sacarle la lengua a los querubines bailantes y se volteó hacia el armario. volteando los ojos con todo el glamour dorado y las florituras. Era un excelente ejemplo del estilo georgiano. todas las esquinas oscuras. de la palabra francesa que significa "lienzo". Ella era mucho más cómoda y ocasional que la elegancia refinada. Odiaba la vista. El techo alrededor de la lámpara de araña había sido pintado para parecer una escena de una pintura del renacimiento. 11 . Su cama era de caoba oscura. o cuando tales rejillas tienen tamaños ligeramente diferentes. Era aturdidor. Puede referirse a la propia tela. La mansión de Piotr era una estructura confusa de piedra que era difícil de describir. las paredes cubiertas con dibujos en verde y blanco. Dentro.—Lo sé. Los arboles tenían ese aspecto retorcido como si estuvieran diciendo que habían sido barridos por la tormenta y los altos acantilados. Como un castillo. El barco atracó en el puerto deportivo privado de Piotr una hora más tarde. hasta con los regordetes querubines.

Su mirada la recorrió de arriba a abajo sobre su cuerpo con una sonrisa de satisfacción. mientras que dos sillas de cuero de estilo Queen Anne flaqueaban la chimenea. una vez más. Andi los llevó a un conjunto de puertas dobles enormemente ornamentadas que se abrieron silenciosamente. Espeluznante. Realmente. Todo el lugar tenía a su favor una especia de sensación de vampiros. En el interior. Abby abrió la puerta de su dormitorio. la habitación era obviamente una biblioteca. con la esperanza de que alguien viniera pronto y le mostrara a dónde ir a reunirse con el Sr. Un sofá victoriano tapizado en color burdeos estaba situado junto a la pared. Seth le lanzó una mirada de desconcierto. O el Sr. Andi esperaba en la parte inferior para conducirlos al Sr. con la mano levantada para llamar a su puerta. —Es precioso. Abby no podía ver a nadie que pudiera haberles abierto. —Así que. pero no le preguntó nada mientras bajaban la escalera. Estantes cubrían las paredes.mostraban sus cicatrices. Ella esbozó una pequeña y falsa sonrisa. Los pisos de madera estaban cubiertos de burdeos y alfombras de oro finas. Romanov. Llevaba el mismo traje que había usado antes en el día. Romanov. Ella levantó sus inocentes ojos hacia los suyos. Él no debería de tener esto. Arregló su pelo y maquillaje. todo negocios cuando ella piso los pasillos del castillo del Sr. Se veía increíblemente sexy con una camisa azul marino y pantalones negros. . o los sirvientes tenían pasadizos secretos que utilizaban para seguirlos a cada uno. desde el suelo hasta el techo. Abby miró a los pocos sirvientes que se veía en el pasillo y llegó a la conclusión de que Andi estaba poniendo este hecho para su beneficio. satisfecha de que parecía estar bien cuando iba a cenar con uno de los hombres más ricos de la costa este. Abby se estremeció. los muebles oscuros y masculinos. ¿te gusta tu habitación? —Él colocó su mano en su brazo y la llevó a la gran escalera. Un libro abierto yacía en la mesa de café. Romanov. Romanov tenía las puertas establecidas con algún tipo de sensor de movimiento. Seth estaba de pie en el pasillo.

por lo que en la luz el color casi parecía incoloro. La mano de Seth en la parte baja de su espalda la sacudió de su preocupación por el demonio pulido de pie ante ella. Su voz era suave y rica como la miel. El suyo era el rostro de un malvado hechicero. Era una voz que podía imaginar ronroneando de satisfacción después de cortar brutalmente a sus enemigos en pedazos. y después saldría por canapés sin agitar su traje. añadiéndole su encanto. Las fotos del periódico no le hacían justicia. Si no fuera solo por la rápida mirada afectuosa que le envió a Seth. Su sonrisa era cruel y sus ojos brillaban como fragmentos individuales de hielo. Luego. Levantó su mano y. de manera casual. Se deslizó hacia ellos. Era delgado y elegante en su traje de Armani de color gris perla. le sentaba perfectamente.Hubo un movimiento cerca de la ventana. lleno de profana diversión. madeimoselle. burlón y absolutamente hermoso. Cuando Piotr se movió lo hizo con una gracia del viejo mundo que era tanto más alarmante si cabía con la expresión de su mirada. —Encantado. ligeramente seca y muy suave. . la aterrorizaba. delgado. la giró de modo que su beso de saludo fuese plantado en su muñeca. en el último momento. —Piotr. la destruiría si ella estaba de pie en su camino. En resumen. Tenía un ligero acento que hizo alusión a su ascendencia Rusa. y el aliento de Abby se atascó en su garganta en su primer vistazo al infame Piotr Romanov. Hollywood lo habría amado. Todos los rumores que había oído acerca de él llegaron corriendo rápidamente a su mente mientras estaba parado frente a ella. estudiándola con todo el interés de un científico que estudiaba una nueva especie de insecto. sus manos extendidas en señal de bienvenida. Ella se dio cuenta de que sus uñas habían pasado por la manicure. su piel caliente. Un clip de plata sostenía su largo cabello rubio pasado de moda. ella habría jurado que estaba viendo a un vampiro. Tenía la sensación de que él. esta es Abby. Se sentía como un ciervo encandilado por los faros. Su mirada se precipitó hacia Seth. suavemente cogió su mano. incapaz de contenerse de mirar fijamente su cara.

a pesar de que Seth era el más alto y ancho de los dos. Andi asintió con beneplácito. y ella se quedó inmóvil. Se había sentido cómoda con Joe van Licht y Dante Zucco. Seth le lanzó una mirada divertida. —Ha pasado un tiempo.Y aquí está el vampiro jefe. Seth se movió para estar junto a su silla. viejo amigo. —Él colocó su copa en la mesa entre las dos sillas Queen Anne. siéntate junto al fuego y caliéntate. Ven. La condujo hasta la chimenea y la ayudó a sentarse. Él sonrió mientras levantaba la cabeza. —Tienes que hacerme el honor de sentarte a mi lado en la cena. Abby sonrió débilmente aun cuando trató de liberar su mano. Tenía un reluciente anillo de diamantes y oro que brillaba a la luz del fuego cuando se volvió para mirar a su amigo. Seth. el destello de burla había desaparecido de sus ojos—. agradecida de que la abrumadora presencia de Piotr hubiera desaparecido. Él esbozó una sonrisa inquietante lenta. sin importar lo cercano que fuera de Seth. Cuando se enderezó. Piotr respondió con una ceja levantada. presa ante el último depredador—. Muy bien. y suspiró—. Abby respiró profundamente. Era demasiado… grande. pero había tensión en él que no estaba allí normalmente. . Piotr paseó nuevamente con una bebida en su elegante y delgada mano. permitiendo que el sabor fuerte y seco calamara sus sentidos. Abby se alisó la falda de su vestido cuando se sentó. Piotr estaba tramando algo. ¿Uno confiaría en que las cosas están bien contigo? —Hielo chocó contra el cristal mientras tomaba un sorbo de su vaso. Seth sonrió tranquilizadoramente a Abby antes de ser llevado fuera. Él le dio un vaso de vino tinto y ella tomó un sorbo. ¿Por qué no vamos a mi estudio por un momento antes de la cena? Estoy bastante seguro de que la Señorita Hancock puede entretener de manera adecuada a la Señorita Marcheson en nuestra ausencia. Seth le sonrió y le guiñó un ojo. pero ella no creía que alguna vez estaría cómoda en presencia de Piotr. Este no se movió. rezando para que no se diera cuenta de la forma en que sus manos temblaban. de espaldas a la chimenea. —Su mirada volvió a su cara. Basta de juegos.

Y Seth actuó como si Piotr fuera de la familia. Quizás Piotr no era tan malo como pensaba. El mismo afecto que prodigaba a Bill y Trish. ¿Qué vamos a hacer? Abby sonrió cuando la tensión que había experimentado en la presencia de Piotr se drenó. Cristal y porcelana brillaban a la luz de una lámpara de araña de cristal. lo defendería de todos aquellos quienes. —Agarró la copa y la levantó. *** Cuando los hombres se unieron a ellas. Pinky. como ella. Estaba demasiado ocupada tratando de controlar su miedo del hombre frente a ella. Eh. Piotr y Andi abrieron el camino a un comedor formal. dejando a las mujeres de la familia detrás para discutir de bordados. teniendo la comodidad de su presencia. Andi sonrió mientras ellas gritaban: —Tratar de dominar el mundo. los hombres se van a discutir sobre la guerra. Abby no estaba segura de qué. Se aferró a la mano de Seth. . moviendo una ceja—.Cuando la puerta se cerró detrás de ellos. —Lo mismo que hacemos todas las noches. Las mujeres brindaron y bebieron. La mesa Queen Anne y sillas fueron pulidas de manera muy meticulosa. la divertida voz de Andi flotó hacia ella. Papel pintado de rojo y marrón del damasco apareció en la mitad superior de las paredes mientras que la mitad inferior estaba decorada con un revestimiento de madera tallada. Se dejó caer de manera poco elegante en la silla junto a Abby y se quitó los zapatos. la postura de Seth completamente relajada mientras se reía de algo que Piotr había dicho. le fruncían el ceño a sus espaldas. dejándola extrañamente mareada. Captó a Seth viendo a Piotr con el mismo cariño que había tenido para con sus padres. Seth y Piotr estaban hablando. Andi creía en Piotr de todo corazón. —Y por eso. establecido para cuatro.

Abby miró su plato. Tendría que haber adivinado que a Piotr le gustaría el sushi. sonaba auténtica—. Diversión entrelazó la voz de Piotr. probablemente era la primera vez que se lo decían. Piotr se atragantó con su bebida. Tal vez el grande y aterrador Piotr. gimiendo ante la primera prueba. Piotr. —¿Por qué no pruebas el maguro? Está bastante bueno. tal vez ella podría creer que el hombre más temible que alguna vez había encontrado no era un tipo tan malo después de todo. —Gracias. darás en el clavo. y ella se moría de hambre. no era tan malo después de todo. —Gracias. Ella contempló la posibilidad de que Piotr tuviera más sentido del humor de lo que dejaba en… Se inclinó hacia él y le susurró: —Si tú vas para el papel de villano de Disney. Hábilmente cogió el sushi con los palillos y lo sumergió en la mezcla de soja y wasabi. El mayordomo trajo el segundo plato. Abby clavó su tenedor en un condimento. No he tenido esto en bastante tiempo. Esta vez. Debes relajarte y disfrutar de las cosas que más te gustan de vez en cuando. mi hermano. tan elegante que ni siquiera se escurrían en exceso de salsa de soja en el plato. Ella le devolvió la sonrisa. Había un pequeño montón de pasta llamada wasabi verde y otra pequeña pila de jengibre encurtido. Ellos se habían visto obligados a saltarse el almuerzo. . pero eso no significaba que ella dejaría de aferrarse a Seth en corto plazo. Gracias. incluso mientras se acurrucaba más cerca de Seth. le gustaba mucho el sushi. si su expresión de sorpresa era algo así por el estilo.Si Seth confiaba tanto en él. Al parecer. Se quedó mirando los trozos de pescado crudo sobre almohadas de arroz y se tragó un gemido. —Trabajas demasiado. La cena comenzó con una deliciosa ensalada verde con vinagreta balsámica. Señorita Marcheson. Andi también estaba usando los palillos. coloco el plato delante de ella. Piotr cogió un par de palillos e hizo un gesto en dirección a ella. Ella vio a Seth por el rabillo del ojo mientras tomaba un poco de la pasta y la mezclaba con la salsa de soja. —Ella levantó las cejas y él se echó a reír.

Bebió un poco de vino. Eso no le gustaba tanto. Se sintió como si su nariz estuviera siendo fumigada. Gracias a Dios que no había tratado de colocar el wasabi en la parte superior del sushi. lo recogió y se lo llevó rápidamente a la boca antes de que pudiera caer de nuevo. A continuación. Descubrió que le gustaba el sushi. Y pensé que el sushi era soso. La mayoría de las personas no tienen idea de cómo usar los palillos cuando los agarran por primera vez. Bueno. Era un plátano rebozado frito y dulce. Se retiraron los platos de sushi y el mayordomo trajo en el tercer plato. el primer pasó completado. Seth tuvo que mostrarle cómo comer el jengibre encurtido. Ella volvió la cabeza para sonreírle triunfante y rápidamente dejó caer el estúpido pez de nuevo en su plato. cogió un pedazo de sushi. Abby pensó que era deliciosa. Mezcló el wasabi en la salsa de soja. Podía ser que la mirada de muerte que ella le estaba lanzando haya tenido algo que ver con eso. rápidamente lo dejó caer. que ella se comió hasta el último bocado. una sopa muy suave. Agarró el trozo de sushi y rápidamente lo maniobró en su boca. y el impacto del wasabi fue un poco menor. —Bueno. el mayordomo puso algo llamado tempura delante de ella. . Podía sentir que se salía de los palillos. lo que rápidamente se trasladó a la salsa de acompañamiento. Mirando alrededor de la mesa para ver si alguien se había dado cuenta. Se aclaró la garganta. para aliviar algo del fuego que el wasabi había encendido. Tuviste un buen comienzo.Abby levantó sus palillos y se preparó para ser una completa tonta. Tenía la sensación de que Seth ocultaba una sonrisa detrás de su mano. Ella hizo una mueca. Para el tercer trozo. —No te preocupes. —¿Qué te parece tu primera experiencia con el sushi? La diversión en el rostro de Seth iba a ganarle una novia infeliz. así que ella lo ignoró en el último trozo. Con mucho cuidado. Ella respiró hondo y empezó a masticar. Tragó rápidamente y cogió su copa de vino. —Abby consiguió meter la segunda pieza sin hacer demasiado el idiota de sí misma. así que no te de vergüenza. si ya no lo estaba. Para el postre. no es suave. Esta vez no respiró.

Algo así como el propio Piotr. —¿Me pregunto lo difícil que es hacer sushi? Seth tomó su mano entre las suyas.Abby se sentó con un suspiro. —Me gustaría. Y también es un poco loco. . no iban a estar en habitaciones separadas. era más como él y el resto era sólo para aparentar. —¿Cómo es de peligroso? —Estaba en la cárcel por asesinato e intento de asesinato. Abby quería ir a casa con Seth. Quería volver a esa primera semana. Piotr le indicó a Andi que se controlara. —Espero con interés a lo mismo. con la mirada pegada a su cara. No estaba llena. Casa. cuando las cosas no eran tan aterradoras y Seth había sido el compañero de habitación perfecto. ¿Puedes decirme cómo es este hombre llamado Doug? —Malo. Él es peligroso. La comida había sido del tamaño perfecto. y se dejó caer con gracia en el sofá contra la pared. Querido Dios. entre otras cosas. Seth se sentó junto a ella. —Vamos a recoger un libro de cocina japonesa cuando lleguemos a casa. esto no podía ser bueno. Le dieron cadena perpetua sin libertad condicional. Después de la cena. Se sentó detrás de su escritorio y saludó a los otros en las sillas colocadas alrededor de la habitación. Mierda. pero tal vez fue diseñada para serlo. y Abby estaba empezando a preguntarse si el estilo oscuro y masculino. Su casa era un sitio de interés turístico. y Abby se encontró diciendo más detalles—. —Entonces. pero ya no tenía hambre. —Piotr levantó una ceja. Piotr los llevó a su estudio. Él cogió su mano y besó el lugar en el interior de su muñeca donde Piotr lo había hecho. señorita Marcheson. Tenía una apariencia similar a la biblioteca. Sólo que esta vez. Si Seth pensaba que necesitaba consuelo. su mano en la rodilla. Sólo… malo. Seth me ha dicho algo de su problema.

en el dormitorio de Lindsay. Me preguntaba lo mismo en Colorado. y luego planea terminar el trabajo una vez que esté bastante asustada. —Abby estaba orgullosa de sí misma. ¿Cualquier cosa que deba saber? Piotr sonrió. y Abby sintió que la sangre abandonaba su rostro—. ¿Sabes lo que encontré? —¿Qué? Abby comenzó a imaginar todo tipo de cosas: Doug en casa de sus padres. Piotr asintió. —Abby dejó que la confusión coloreara su voz—.Piotr se quedó en silencio por un momento. Dios no lo quiera. a menos que hubiera dejado Colorado justo después de que ellos estuvieron. —¿Acaso Seth te dijo que él me pidió echar un vistazo a un par de cosas para él? Abby captó la mirada de advertencia que Seth le disparó a su amigo por el rabillo del ojo. Seth y Piotr intercambiaron una mirada que desconcertó a Abby. como si hubiera estado esperando la historia. Eso no tenía sentido. —No. me matará. —No tengo ni idea. —Ya veo. —¿Alguna idea de por qué él no ha tratado de matarte aún? —Piotr tomó un sorbo de vino. La mano de Seth en su rodilla la mantuvo en calma. —Me di cuenta de que Doug Finley estaba en Delaware. no lo hizo. Creo que está tratando de asustarme casi hasta la muerte. —Él me pidió que encontrara el paradero de Doug por ti. como si supieran algo que no le decían. o la casa de los padres de Seth o. ¿Y él ha escapado ya de la cárcel? —Sí. Seth me dijo que escapó hace tres meses. Se las había arreglado para mantener sus ojos en el rostro de Piotr todo el tiempo. Doug suele hacer un contacto directo. —Piotr la estudió por un momento. . —¿Qué crees que es capaz de hacer? —Lo único que estoy segura es de que si llega a mí.

de treinta y tres años de edad. Señorita Marcheson. —Muerto. Abby parpadeó. Ella también se sentó y observó a Piotr. Se volvió hacia Seth. Podía sentir la palabra resonando en su cerebro. Abby sacudió la cabeza. Abby pensó que iba a morir por el suspenso. Yo creo que él murió en algún momento. reír. Ella quería bailar. haciendo girar la base suavemente entre los dedos antes de tomar un sorbo. El director de la funeraria aún no ha determinado la causa de la muerte. tratando una vez más aclarar algunas de las confusiones.—¿En qué parte de Delaware? Piotr agarro su copa de vino. La suave voz de Seth apenas penetraba la niebla a su alrededor. Douglas Finley. ¿Qué? —Está muerto. cantar. el brillo burlón de nuevo en sus ojos. murió violentamente hace tres semanas. y se sintió desfallecer de alivio. Señorita Marcheson. para ser reemplazado por un gesto de preocupación. Seth le tomó la mano con fuerza. Entonces la realidad comenzó a inmiscuirse en sí misma cuando se dio cuenta de que nadie más en la mesa compartió su sensación de alivio. Su cuerpo Christiana: es una localidad ubicada en el condado de Lancaster en el estado estadounidense de Pensilvania. Él estaba en Colorado. —¿El hospital? ¿Qué está haciendo en el hospital? —Haciéndose una autopsia. me imagino. creo. confundiéndola aún más. hace tres semanas. pero la expresión de su cara no era tranquilizadora. —En el hospital de Christiana13. Doug está muerto. Piotr se sentó allí. 13 . —¿Hace tres semanas? Pero eso no es posible. La sonrisa tonta que había cruzado su cara se apartó. —Me temo que es así. Sí. Doug está muerto. Muerto. y Andi apareció completamente en shock. pero asintió. Doug está muerto. Abby.

Seth dio unos golpecitos con los dedos sobre su muslo. Abby sacudió la cabeza ante la confusión. Él me quería lejos de sus amigos varones. Andrea. —Estoy en eso. Sólo sé que la están acosando. entonces. —¿Crees que Doug fue asesinado? Las cejas de Seth se levantaron. —Miró a Piotr. Pero si estaba muerto… —Si Doug está muerto. por los locales que pescan en los arroyos. en una de las muchas entradas de allí. —Andi sacó su teléfono celular del bolsillo. Piotr tomó otro sorbo de vino antes de colocar el vaso en la mesa con un tintineo. —Un pensamiento que de alguna deberíamos de decirle a Dante. pero no recuerdo que alguien fuera realmente cercano a él. —¿Qué nos puedes decir acerca de Doug. .fue descubierto hace unos días en un lugar oscuro llamado Agustín Wildlife Preserve. —¿Alguna amiga? —Piotr preguntó en voz baja. —La mirada de Piotr aterrizó en Andi—. Abby estaba absolutamente inmóvil. Definitivamente algo a considerar mientras estamos aquí. No compartía realmente esa parte de su vida conmigo. Él no podía hacerle daño de nuevo. Abby? ¿Con quién pasaba el tiempo? ¿Cuáles eran sus actividades favoritas? Ese tipo de cosas. y se preguntó brevemente si se iba a desmayar. —Le gustaba pasar el rato con algunos amigos de vez en cuando. —Esa es una idea interesante. —No lo sé. —Hablando de eso. Seth se puso de pie y empezó a caminar. Podía sentía el color de su cara. Pero vamos a averiguarlo. Doug estaba muerto. ¿quién me ha estado acechando? Seth negó con la cabeza. ¿por qué Dante no nos llamó para decirnos que Doug estaba muerto? —Esa es otra buena pregunta. con un brillo desafiante en los ojos—. Un pensamiento cruzó por la mente de Abby.

pero aparte de eso. Mencionó su cumpleaños una vez.—No que yo sepa. —Si no se me permitió juntarme con sus amigos. —La hermana cree que Abby tenía la culpa del fuego. También trató de ocultar las amigas de mí o las usaría para tratar de hacerme daño. —Seth la tomó de la mano y la acercó a su lado. Piotr asintió con la cabeza un poco. —Piotr. —Sé que su madre sigue viva. ¿no? —Sí. Incluso si se parece como la mansión de un villano de Disney. y luego se puso de pie. Mientras tanto… —se dirigía hacia el puerta y la mantuvo abierta para ellos—. ¿Por qué no intentas descansar un poco? Puedes luchar un poco más con este problema durante tu estancia aquí. Señorita Marcheson. Los ojos de Seth y Piotr se encontraron. Señor Romanov. pero estoy segura de que las tendría. por primera vez con apariencia humana y accesible—. —Piotr sonrió. no sé mucho. —Seth se detuvo junto a la chimenea—. Piotr se inclinó. Él tiene un hermano y una hermana. —¿Qué hay de la familia? Abby pensó en su breve relación con Doug. pero eso fue todo. —Le disparó a Seth una sonrisa de complicidad—. por favor toma ventaja de la hospitalidad de mi casa. . pero no antes de que Abby viera la forma en que sus labios se curvaron en una sonrisa de sorpresa. Incluso a sus oídos sonaba amarga. por favor. Me parece recordarlo diciendo algo acerca de estar conectado con la mafia. no Doug. Seth se cubrió la boca y tosió. Abby siguió a Seth hacia el pasillo. ¿Cualquier enemigo que conozcas? Abby se echó a reír. —Gracias. Creo que vamos a vernos a menudo en el futuro. ¿qué te hace pensar que sabría algo acerca de los enemigos? Aunque… —buscó en la sombría y esquiva memoria. —Creo que hemos descubierto tanto como nos sea posible en este momento. Nunca la conocí. pero en el momento yo sólo pensé que estaba alardeando. siendo finalmente capaz de decirlo—. pero nunca he tenido mucho que ver con ellos. —Espero que disfrutes de tu estancia.

Por su expresión complacida era algo bueno—. Piotr. malen’kaya sestra. —¿Qué dijo? —susurró mientras Seth la llevó a la gran escalera. Mantente a salvo. hermanita. . Buenas noches. se inclinó y le dio un beso en la mejilla a Piotr—.—Entonces tendrás que llamarme Abby. consciente de la expresión de asombro en el rostro de Piotr. —Dobryj vyechyer. Y gracias. Ella permitió que Seth la alejara. —En un impulso.

Dante y Damien debían saber a qué se enfrentaban. Si Doug estaba muerto. el Shem había tomado la forma de Doug para aterrorizar a Abby. imitando gente específica y pareciendo humanos a todos menos a aquellos Ángeles nacidos con sentidos agudos. En su lugar. Había esperado que tuviera un ataque en la oficina de Piotr. Él tenía que informar a Gabriel de inmediato. los Camaleones se alimentaran hasta que solo dejen un cascaron. ellos tendrían que estrechar su búsqueda. amontonándose hasta donde ni siquiera un Camaleón podía ocultarse. . lejos de los ojos de Ángeles nacidos. Los Camaleones estaban entre los más peligrosos Shem. ni siquiera los Caídos. capaces de esconderse a plena vista. Diablos. Él estaba sorprendido de que ella estuviera tranquila durante tanto tiempo. Seth abrió sus brazos y Abby se lanzó hacia estos. Ella estaba temblando.Traducido por Kirara7. concentrándose en donde el hedor de Shem parecía consistente. ni los Ángelus. Los Camaleones podían cambiar su forma a voluntad. entonces… sí. Mientras la mente de la esta se rompe. Nadie era tan experto para esconderse como los Camaleones. Todo tenía sentido ahora. Él entendía. Y los Camaleones Shem se alimentaban del miedo que generaban cuando encerraban y aterrorizaban a su víctima. Eran expertos escondiendo sus auras. si ellos tuvieran un Oráculo en su celda este no sería un gran problema. aun si no le gustaba. Su acosador usaba su miedo hacia Doug para aterrorizarla. incluso más que un Ángelus. las visiones de un Oráculo podrían a travesar la ilusión que los Camaleones usan para enmascarar su presencia. O cuerpo. Rebecarocio y Dracanea Corregido por La BoHeMiK Una vez en la habitación. Ellos tenían a un Camaleón en sus manos. el método usual para cazar no funcionaría aquí.

. Gradualmente se calmó. Satisfecho. tomando el pezón con la boca. con razón no habían podido atrapar al maldito. Ella cogió su cabeza y la mantuvo en su lugar. Él mordisqueó su cuello. una canción de sirena llena de necesidad que él tenía la intención de responder. ella levanto su cabeza de donde había estado descansando en su pecho. mientras lentamente la bajaba hacia la cama. no lo había dicho antes. Su piel color crema brillaba contra el satín. Él inclinó la cabeza y marcó su seno derecho. desabrochando su sostén para que ambos pechos estuvieran libres. y no quería. —Dios. Él la siguió lentamente envolviéndose alrededor de ella. Era el sonido más dulce que alguna vez había escuchado. mordiendo y succionado hasta que se volvió oscuro. Ella llevó su cabeza hacia atrás. cada instinto que tenía le decía que hiciera a esa mujer suya. ―Seth. él acepto su invitación silenciosa y sus labios. gritando. ahogándolo en una piel suave y una delicada esencia. Abby. Pero antes de contactar al equipo doble problema. perfecta. La quería desnuda debajo de él. más. él pensó que moriría de placer cuando sus manos sacaron su camisa de sus vaqueros y comenzaron una lenta exploración en su piel. debía calmar a Abby. deteniéndose para gentilmente morder su oreja hasta tenerla temblando y aferrándose a él. Él gruñó en respuesta. por favor. sus piernas se movían sin descanso. Él no podía detenerse. estaba drogando sus sentidos. sus piernas envueltas mientras la tomaba. Besó el lugar donde el vestido se alejaba de su hombro. Él podía ser literalmente cualquiera. disfrutando el estremecimiento que tuvo su cuerpo. él metió su mano bajo el material y sacó su pecho. Ella se agarró a él. Seth —Ella inclinó su cabeza. prácticamente llevando su boca a su otro pecho. Ella era adictiva. El tono de Abby era desesperado. Él casi se viene ahí mismo cuando vio que ella usaba la ropa interior roja que había comprado para ella. Él la sostuvo fuertemente y espero poder aliviar algo de esa tensión. era una demanda que él estaba feliz de cumplir. Él tiro y tiro de su vestido hasta que ella lo sacó por su cabeza y lo tiró al piso. Ella tembló debajo mientras el bajaba por su pecho. apretando y soltando sus manos en su cabello. él le dio lo que ella demandaba. en cualquier lugar. sus hermosos senos desnudos. pero gracias. —Gracias. Su cuerpo se arqueaba al de él.Seth maldijo en voz baja.

sus muslos se apretaron contra él. Él succionó su pezón hasta que todo su cuerpo temblaba con necesidad. mordiéndolo y succionándolo hasta que ella gritara de placer. amasándolo cuando finalmente tomó su pezón entre los dientes. sonriendo cuando él suspiro entre dientes.ofreciéndose a él. Sus caderas se movían contra su mano. Seth. ella quería acariciarlo. Él mordisqueó la carne tierna y ella se apretó contra él. probándola. y un clímax brutal estalló en ella. *** Ella pensó que sería un buen momento para decirle algo. moviéndose una vez más para rodear su pecho. pero no hoy. El tocó con sus dedos la suave y húmeda carne entre sus piernas. el placer aumentaba. Sus piernas se envolvieron alrededor de él. Los dedos de Seth se torcieron. algo importante. acunándolo entre sus piernas. ―Seth. ansiosa por sentir su peso en la mano. Ella tiró de sus pezones. sorprendiéndola. Más que nada. ansioso por sentir su clímax en su mano. quedose allí. Lamió la parte alrededor de su pequeño pezón. cegados a todo excepto a él. él se sentó y se quitó la camisa. hasta que ella pidió que se lo llevara a la boca. Ella buscó su cremallera. Sus dedos se movieron más rápido entre sus piernas. al lado de la cama. Cuando acabó. la fricción de sus vaqueros aumentaban la sensación. conocerlo. jalándolo más cerca. Hoy estaba tan duro que tenía miedo de partirse en dos cuando se liberara de sus vaqueros. besándola con una fiebre de necesidad. imitando el acto que ambos deseaban. entrando en ella. ―Oh. sintiendo su forma con sus labios. pero ella no podía recordar lo que era. probarlo con su lengua. lo necesitaba dentro de ella. Otro día él exploraría eso. sus manos vagando por su cuerpo para quitarle sus pantis. la necesidad de decirle se hizo más borrosa cuando su boca se movió al hueco en sus pechos. ¿Podía ella venirse por esto? El pensamiento lo intrigaba. lanzándola en el piso. y él gimió contra su pecho. Él levantó su boca a la de ella de nuevo. todo su cuerpo convulsionó. por favor. . Ella le apretó el trasero.

—Te lo diré después. Nada se había sentido tan correcto como Seth Van Licht entrando en su cuerpo. Sí. su erección pulsando contra su entrada. ¿Qué le sucedió? Entonces ella olvidó todo sobre cicatrices y el pasado. tan libre ―Justo aquí. Esta vez. incluso mientras lamía su pezón. Ella gimió y enterró sus uñas en su hombro. Se le acercó e hizo lo que él ya había hecho sobre ella. lo acarició en su propia audacia. Tan grande. Él era perfecto. Trazó sus dedos sobre sus planos pezones. haciéndola suya. Trazó una con su dedo. ya no había tela entre sus manos y su piel. Él se bajó sus vaqueros por las piernas. ―¿Dónde conseguiste esta? Él se detuvo con sus manos tranquilas. solo añadían más encanto. Ella tomó su pene y lo apretó. ―Abby. ―Besó un lado de su cuello. solo para asegurarse. Ella estaba sorprendida por la fuerza de su respuesta. era firme y redondo mientras entraba en ella. cuando ella agarró su trasero. Él se giró y sostuvo su cabeza contra él. Perfecto. él era tan grande. ―Ahora. Tal vez Seth tenía su propia historia. Oh. colocando sus pies en el colchón y la penetró como un loco. Lo prometo. Él se puso encima de ella. eso también era perfecto. lo succionó. Su pene tocó su entrada. raspando contra ella—.―¿Te gusta eso? El calor en su mirada debió haberla quemado. una que no conocía. incluso las cicatrices aquí y allá. ¿dónde estábamos? ―Su expresión estaba llena de una necesidad desnuda que la hizo temblar. Ella perdió su rastro cuando aún era un adolecente. . pateando su ropa interior y zapatos fuera de la cama. Ella apretó. amando su reacción cuando cerraba los ojos y gruñía. tan largo mientras entraba. Doug nunca la había hecho sentir tan valiente.

Ella se movió contra él determinada a tener su placer. ―Él mordió su cuello. Gracias a Dios. hasta que el la cogió y rodó con ella sobre su espalda con un gruñido bajo. ―Muy bien. Seth gruñó. Seth levantó su cabeza del hombro de Abby y la besó desesperadamente. su cuerpo moviéndose nuevamente. adelante y hacia atrás. Seth aceleró. Con todas sus fuerzas deseó que el mayordomo se fuera. ―Las pisadas del mayordomo se podían escuchar en el pasillo. su pene latiendo dentro de ella. moviéndose adelante y hacia atrás. Seth inhaló profundamente. Él se quedó quieto. ―¿Señor Van Licht? El golpe en la puerta la sorprendió. Su respuesta fue una pequeña sonrisa. algo que tenía que ver con el caso de la joven dama. ―Bajaré en un momento. sonriendo cuando él se quejó y se movió a su otro pezón.Ella levantó su cabeza de su pecho. Incapaz de detener el estremecimiento que la detuvo. Ella podía sentir como su pecho rozaba el de él. La agarró ferozmente. Ella cerró sus ojos con una silenciosa angustia cuando el golpeteo vino de nuevo. él iba a ser un mayordomo muerto. sus ojos nublados por la pasión. Seth se congeló debajo de ella. Seth tragó. ella estaba igualmente frustrada. Estaba claro que el mayordomo no iría a ningún lado. cortada por un beso cuando él comenzó a penetrarla de nuevo. Si ella no se venía en los siguientes dos segundos. determinado a venirse. ahora. señor. la frustración salía de cada parte de él. señor. ―Provocadora. y venirse ahora. ella estaba tan frustrada que deseaba golpear algo. ―Señor Van Licht. —Abby. hundiéndose dentro de ella. la sensación del vello de su pecho contra sus pezones era seductora y tentadora. Seth movió su mano hacia su clítoris. creo que el señor Romanov dijo que el asunto era urgente. Ella se detuvo. . ―¿Señor Van Licht? El señor Romanov quisiera hablar con usted.

y se mordió una maldición. Él gruñó y el líquido caliente entro en ella.Ella asintió. sosteniendo su peso fácilmente. ―¿Seth? ―¿Umm? ―Él sonaba satisfecho. Delicados dedos trazaron las alas en su espalda. ni el mayordomo. nada podría haberla detenido. ella tampoco podía. ―Me gusta tu tatuaje. Él se volvió y tomó esos dedos en su mano. que debía haber tenido suficiente para la noche. Se vino cuando ella regresaba de su adormecedor orgasmo. Abby pensó que verlo desnudo era perfecto. más rápido. su rostro torciéndose. Sonrió perezosa. Su pene. Ella se rio cuando él se quejó y la abrazó más fuerte. y él se estremeció. Él penetró más fuerte. Honestamente. Ella podía ver la satisfacción en sus ojos. Ella podía sentirlo relajarse. Lentamente su respiración regresó a la normalidad. ―Ve a ver lo que quiere Piotr. todo su cuerpo temblando mientras se venía. cálidamente y más feliz de lo que podía recordar haber sido. Si ella supiera que sus alas eran un punto de excitación. Estaba muy segura que sus uñas tendrían sangre mientras convulsionaba sobre sus bíceps. listo para dormir en sus brazos. se movió cuando ella se estiró. besándolos uno por uno. Él la convirtió en un flojo fideo. *** Él podía sentir su pulso latir ante su expresión. ni… ―¡Seth! ―Ella se ahogó. Seth gruñó. Se equivocó. sus ojos estaban mirándola. su cuerpo arqueándose contra ella. una hermosa agonía la abrazaba de adentro hacia afuera. pero rápidamente cambió a un bostezo. ni Piotr. Tenía que explicarle lo que significaba su tatuaje algún día. salió de su cuerpo y se sentó. pero ahora . mojado. justo donde lo quería. él se abalanzó sobre su ropa y comenzó a vestirse como si su vida dependiera de eso. buscando su propia liberación. y no podía estar más feliz.

Piotr no lo hubiera llamado por nada. Sus ojos ya estaba cerrados. ni siquiera su latente erección. Entonces ella bostezó de nuevo. Un cuerpo podía manejar tanto estrés hasta que se rendía. cada movimiento lleno de una vibrante energía. . Se veía tan inocente y sexy. Él le pertenecía a ella y ni siquiera lo sabía. Ella asintió hacia él de manera profesional. Deliberadamente había esperado a que Abby estuviera en la cama. —Duerme. la sábana amontonada bajo sus brazos. Él anhelaba volver a la cama con ella y quedase allí hasta el final. cariño. y Seth sabía por experiencia que cuando Andrea tenía una misión no tardaría demasiado para terminarla. mirando hacia atrás una vez más mientras apagaba la luz. cerrando la puerta detrás de él. él la amaba. Se sentó en uno de los cómodos sillones de cuero frente al escritorio. No podía imaginar que estaría interrumpiendo su relación sexual. Seth se preguntó si la historia de Doug era su misión. él de repente se sentía mejor sobre el futuro. su respiración tranquila. Ella ahogo otro bostezo y asintió. y hacia más que las duras expectativas de Piotr. ―Espera por mí. que él sintió que su corazón daba una vuelta en su pecho. Se alejó de la cama y salió de la habitación antes de rendirse a la tentación. volveré tan pronto pueda. y ella había llegado a su límite. yo iré a ver qué quiere Piotr. pero el guiño que le dio era amistoso. él solo podía imaginar cuán determinada sería por un amigo. Piotr hacia que sus empleados trabajaran duro si aún seguía aquí. El entró al estudio de Piotr. Seth caminó rápidamente al estudio de Piotr. Él sacudió la cabeza y cerró la puerta. Andrea era tenaz en los negocios. Si era así. Para cuando él había terminado de vestirse. Abby estaba acurrucada bajo las sabanas. su cabello enredado en la almohada. Sonrió con tristeza. Nada era más importante que la seguridad de Abby. Dios. Aparentemente le habían dado una misión. Abby. Se sorprendió al ver que Andrea se iba.tenía que ver que era lo que quería su hermano. y él sabía que estaría dormida antes de dejar la habitación. Lucía tan seductora acosada ahí. Ella se alejó. Él se acercó y le dio un suave beso en los labios.

pero inconfundible. Era la foto de Lindsay Marcheson esposada. —Esto. No tenía idea de dónde Damien la había sacado. Eso lo confirmaba. su madre con cara y brazos vendados. se presta para la teoría. Seth maldijo en voz baja con la vista pegada a la pantalla. Seth apretó sus dientes y se impulsó hacia adelante. ¿qué tan bien crees que conoces a la señorita Marcheson y su familia? . La imagen estaba distorsionada. con la cara magullada y vendada. el probablemente sabía lo que estaba interrumpiendo. sonriendo a la cámara. Después de mucha discusión de mi parte. con complexión delgada. Sus padres le seguían con ayuda. —Piotr dio vuelta al monitor para que ambos hombres pudieran ver lo que estaba escrito allí. o la habrían encontrado antes. —Eso no es todo. caminando lentamente hacia la corte. un hombre alto y rubio. Mierda. Nunca salió en los periódicos o en internet. El hombre se alimentaba de sexo. Dante me envió el archivo.Por otra parte. —Hijo de puta. que fue tomada poco antes del fatal incendio. después de todo. su padre en silla de ruedas. —Piotr se volvió hacia él—. con su muñeca en cabestrillo. Tengo la información que solicitaste. con los brazos entrelazados. con las habilidades cambiantes de Piotr. Damien está de acuerdo. los cuatro hermanos y sus padres. que lucía como ese Mudack pero nadie podía sentirlo. La última foto le hizo murmurar una maldición. El siguiente recorte mostró a una Abby irreconocible. —Creo que es un camaleón. y probablemente lo hacía hasta estar satisfecho. Tendría más sentido. Hubo algo en la voz de Piotr que hizo a Seth ponerse de pie. Una foto era de Abby con su familia. —¿Qué encontró? Los dedos de Piotr se movían con gracia sobre el teclado. sonriendo a las cámaras mientras era conducido a la sala de la corte. viejo amigo. —Piotr suspiró—. El hecho de que apenas podía sentirlo. guapo. ¿Qué demonios? —Dime. Había una foto de Doug.

Nada de esto era nuevo. —Dímelo todo. —Abby fue directamente a la escuela de belleza al salir de la escuela secundaria y logró llamar la atención de un salón muy prestigioso. Abby lo perdonaría. Esa era la primera vez que oía que Lindsay había estado presente también. Seth apretó los dientes. Por una parte. Kent murió antes de que llegaran a él. Tiene un hermano mayor. Kent todavía era un niño cuando Seth estuvo cerca. Las quemaduras que sus padres sufrieron dejaron marcas . El dueño la acogió y le dio capacitación. costillas rotas. podría demostrar confianza en Abby esperando a que revelara su secreto. —No tan bien como pensaba. Cuando finalmente había salido de la depresión por la pérdida de Fiona. Maldita sea. —Doug inició el fuego. quien la acosaba había entrado en la casa de su familia. Lindsay. una hermana menor. una muñeca quebrada y laringe dañada debido a que Douglas Finley intento estrangularla hasta la muerte. pero apenas recordaba a Kent. —Sus padres trataron de rescatarlos. Hace cinco años acabó en el hospital debido a las múltiples fracturas faciales. ella aun trabaja ahí. Por otra parte. Kent. Tendría dieciséis ahora. Él tenía que saber qué esperar. Con un poco de suerte. y podría volver a ella con intención de hacerles daño. nacida el 27 de julio. lo lograron con Abby y Lindsay. Seth frunció el ceño. es la hija del medio de Carol y Kevin Marcheson. pero desearía tener el poder de traer a Doug Finley vivo por el puro placer de matarlo. Bill. pero el chico… —Piotr hizo una mueca—. —Abby Marcheson. Seth tenía un grave problema. Él sabía todo esto.Seth levantó la vista y se quedó mirando la cara preocupada de su hermano y mejor amigo. y un hermano menor. Mane Fram. lamentó escuchar que el joven Marcheson había perdido la vida en el incendio que Doug inició. sabiendo que su hermano y hermana estaban en la casa con ella. Piotr asintió.

La señora Marcheson más que su marido. y no todos ellos habían sido eróticos. Estaba a salvo. siempre había sido así. pero aun así. Entendió por qué sentía la necesidad de proteger a su familia y a los suyos. Ella fue rescatada de la casa. Saltó de la cama y bailó desnuda alrededor de la cama. Entonces captó su imagen en el espejo y sacudió su cabeza ante su idiotez. Seth dejó salir un suspiro. ¿por qué no hablaba Bill de Lindsay? Admitió que Lindsay era diez años menor que Seth y Bill. Apenas sobrevivieron. se dio la vuelta y se abrazó a la almohada de Seth con una sonrisa de satisfacción. Nada en los recortes indicaba lo que Abby no quería que él supiera. Doug estaba muerto. Se dio una ducha mientas todo . hasta hace poco apenas recordaba a Abby. Seth podía ver que había algo más ahí. Le hacía sentir cosas que nunca antes había sentido. ¿por qué se sentía tan segura con él? Confió en el instintivamente desde el principio. Necesitaba más información. eso era raro. y ahora que lo pensaba. ¿Qué demonios estaba pasando? *** Abby despertó a la mañana siguiente con una sensación de bienestar que nunca había sentido… bueno. protegerlo de la forma en que él la protegía. Quería amarlo. ¿por qué no sabía que Lindsay estuvo en la casa también? ¿Y por qué fue fotografiada esposada? ¿Por qué Bill nunca hablaba de ella? ¿Ella fue en parte responsable del incendio? Pero eso no tenía ningún maldito sentido. Si no. Demonios. Sus sueños eran todos con Seth. Bill adoraba a Abby. Tal vez los recuerdos de Kent eran demasiados dolorosos pero. Pero Doug estaba muerto. La casa se quemó hasta los cimientos. No podía recordar haberse sentido así alguna vez. y era libre. Lo deseaba como nunca había deseado a otro hombre. Bill no hablaba mucho de su familia aparte de Abby. y una vez adoró a su hermano y otra hermana también. Se estiro placenteramente.en ellos mucho más que en Abby. Ella estaba enamorada. Se abrazó a si misma mientras se cepillaba los dientes. No le daba miedo admitirlo. Apenas recordaba al hermano y hermana menor de Bill. Ella debería sentirse lo bastante segura como para decírselo.

Su repentino cambio de actitud y su encuentro con Piotr la noche anterior sumaba una sola cosa. protegiéndose así del frío aire que mordisqueaba su húmeda piel. su tacto. —Buenos días. Ella se quedó helada. —No. Podía sentir sus ojos tras ella mientras cargaba su plato con un panecillo de arándano. Con los pies descalzos y sin hacer ruido. su sabor. podía contarle el secreto. Ya no tenía hambre. —Cuéntame lo del incendio. Salió de la ducha y se secó. tras haber tenido que parar dos veces para llegar en la sala de desayuno. él iba a encontrar la manera de descubrirlo. Tenían que hacerlo. Apartó el plato. pero esperaba que lo entendieran. Seth siguió triturando su panecillo y la sonrisa desapareció lentamente de su cara. se lamentaría. Si seguía ocultándolo por mucho tiempo. —Sí. Tal vez. Tenía que tener permiso de los demás. Abby encontró a Seth. Recogió lentamente un panecillo y fijó la mirada en su café sin tocar. Abby. Llevó el plato hasta la mesa y se sentó frente a él. regalándole una sonrisa radiante mientras se servía un poco de jugo.pensamiento sobre Seth bailaba en su cabeza. Eran el azul más humeante que había visto. una cucharada de huevos y algunas rodajas de melón. —¿Seth? ¿Te pasa algo? Sus movimientos se detuvieron. del modo que olía. —No tienes derecho… —¿A quién estas protegiendo? ¿Lindsay? . Pensó en su amabilidad. se abrió camino hacia abajo. Dios no lo quisiera. De la manera en que sus ojos cambiaban de color para reflejar su estado de ánimo. Sus ojos se fijaron en ella. su generosidad. No quería ver su cambio de la amabilidad a la ira. Se vistió rápidamente con unos vaqueros negros y un suéter azul zafiro. la sensación de su pelo bajo sus manos. solo tal vez.

—Abby. —Te dije que te lo diría todo si tus padres estaban en peligro. — Ella estaba orgullosa de que su voz fuera firme. Dio media vuelta y salió corriendo de la habitación. Considérese usted despedido. detente. —¿Por qué simplemente no me preguntas al respecto? —Yo te pregunté. —Bueno… —Tenía que pensar. No con el jodido remordimiento tan claro en su cara—. Seth. Abby se puso de pie. pero él la alcanzó a mitad del camino. —Tu acosador invadió su casa. Abby. —¿Qué? —Maldita sea. había estado a punto de darle su alma. Subió corriendo las escaleras. Él le devolvió la mirada con aire expectante y vigilante. Considero que eso es una amenaza. arruinó el cableado eléctrico y dejó mensajes escritos en las paredes. ¿Qué más habrá encontrado Piotr? Era cruel y aterrador como la mierda. . —Tú me diste ese derecho cuando me permitiste protegerte. Su expresión estaba llena de pesar y la misma determinación que hirvió a fuego lento cuando llegó a la casa de Piotr. A quien sea que estés protegiendo podría estar metido en medio de esto. Yo decidí que más tarde no estaba lo suficientemente bien. incrédula. Entraron a la casa de mis padres. Él también se puso de pie. Había confiado en él con su corazón y cuerpo. Tú me dijiste “más tarde”. ¿y él le hizo esto? —No tienes ningún derecho a pedirle a otra persona que vaya revolviendo así las cosas. y no lo podía hacer aquí. Lo oyó moverse detrás de ella y apresuró el paso. Abby se tragó un nudo de dolor. No podía dejarlo cerca de su familia. con sus manos sobre la mesa.La dejó impactada. —Déjame ir.

ya no importa. Había confiado en él y él fue tras ella a sus espaldas. —¿Quieres saber lo que paso hace cinco años. y fue recompensado con otra patada. mientras lo empujaba y pasaba a su lado. —Tú no confías en mí. Excelente. Subió corriendo las escaleras. y el la agarró más fuerte. Le dio una patada en la pierna. Él sabría y entonces la dejaría en paz. Seth? Él asintió la cabeza lentamente. ¿Sabes qué es lo peor de todo esto? —Abby… —Mi hermana le ayudo a hacerlo. Se acercó a ella. Se quedó quieta en sus brazos. Él gruñó de dolor. pero retiró su mano cuando Abby apartó su rostro. pasmado. Mutilo a mis padres. ¿Quería saber? Bien. observándolo con una expresión extraña. Ella no quería que él limpiara sus lágrimas. sus pensamientos estaban revueltos. —Ella lo fulminó con la mirada. El dolor en su expresión había sido… .Estaba tan furiosa que apenas veía. no ahora. —Tú tampoco confías en mí. obviamente esperando otra patada. casi tirándolos por la amplia escalera. Allí estaba nuevamente. —Él mató a mi hermano. lamentándose. ¿De qué diablos estaba hablando? Seth se pasó los dedos por el pelo y se dirigió a la sala de estar. Envolvió sus piernas con una de él y utilizó su peso corporal para mantenerla inmóvil. Ah. Abby. Le agarró las dos manos. Doug está muerto. —Maldita sea. Levantó su peso de encima de ella. Él maniobró ambas manos detrás de su espalda. sujetándola contra la pared. —Él le soltó las manos. *** Seth la miró. seguramente hacia su dormitorio.

Mierda. Se acomodó en la mesa y miro fijamente a la pared.
Está bien. Lo podía haber manejado mejor. Tenía que arreglarlo antes
de perderla. Necesitaba toda la verdad.
Seth tenía mucho por hacer. Si Lindsay le había ayudado a Doug a
comenzar el incendio, tenía que saber por qué no fue procesada. ¿Por
qué Abby la protegía? Debería haber sabido. Maldita sea, ella lo amaba.
Nada más que su familia podía hacerla mentirle a él.
—¿Por qué necesitas saberlo? ¿Es que no pueden dejar en paz a
Lindsay?
Abby estaba en la puerta, con una expresión cerrada, con los brazos
fuertemente cruzados sobre su pecho. Él suspiró y se puso de pie.
—¿Y si tu acosador trata de hacer lo mismo, ya sea con tu familia o la
mía? Necesito saber qué hacer para evitarlo y detener esto para
siempre, Abby, eso es todo.
Ella se movió más lejos en la habitación, frotándose los brazos con
fuerza. No lo había hecho desde que salieron de Delaware.
—Tú lo has dicho, Doug está muerto. No se puede repetir el pasado.
—El acosador se hace pasar por Doug, se viste como él. Podría decidir
imitar las acciones de Doug, hasta incluso quemar la casa de tu familia
y golpearlos hasta la muerte. ¿Cómo puedo evitarlo sino me dices lo que
paso?
Se sentó en el sillón más alejado de él.
—Lo único que vas a hacer es herir a Lindsay, Seth. Lo último que
quiero es desenterrar el pasado. Es doloroso para todos nosotros.
—Puedo imaginarlo pero, ¿qué pasa si el acosador va tras ella o tus
padres, o tu hermano y Trish? —Ella hizo una mueca de dolor, pero no
podía dar marcha atrás. No ahora, no cuando el tema había surgido—.
¿Podría alguien usar a tu hermana otra vez como lo hizo Doug? —Abby
lo miró profundamente desde el sillón, y sintió su final un poco más
cerca. Era un puñal torciéndose en su pecho, pero él continuo—: Si él
puede, tu familia está en peligro, tú lo sabes Abby.
—Confía en mí, nadie la usará de esa manera otra vez.
Mantuvo su voz tan suave como pudo.
—¿Estás segura?

Ella respiró profundo y asintió.
—Sí, estoy segura.
—No lo estoy.
Soltó un suspiro profundo.
—Bien. ¿Quieres saber lo grave que fue? Te lo diré.
—Lo siento. —No sabía si era correcto decirlo o no pero, ¿qué podía
hacer?
Ella siguió como si él no hubiera hablado.
—Fue hace cinco años. —Su voz estaba afectada—. Doug y yo
estábamos saliendo. Lindsay tenía catorce años, y estaba enamorada de
Doug. Todos pensábamos que era tan inteligente, tan agradable y tan
guapo. Ninguno de ellos pensó que me había estado golpeando. Nadie lo
hizo. El día del incendio, Doug intentaba encontrarme. Él fue a la casa
de mis padres. Mamá y papá no estaban en casa, y Lindsay lo dejó
entrar Ella no lo sabía. Confiaba en él. Nadie le dijo que no, ni siquiera
yo.
Ella estaba frotando nuevamente sus cicatrices, y su mirada estaba
fijada a él, rogándole porque de alguna manera detuviera esta pesadilla
y lo hiciera para siempre.
Eso fue todo. No podía soportar la separación por más tiempo. Seth la
atrajo hacia el sofá y se sentó, tirando de ella en su regazo. Se enroscó
alrededor de él con tanta fuerza que sus pies estaban casi en el cojín,
con la cabeza metida debajo de su barbilla.
—Él le preguntó si podían tener algunos refrescos en la terraza de atrás,
simplemente sentarse fuera y hablar. Yo estaba en la casa, pero Lindsay
no sabía que yo me escondía de él. Ella era muy joven, y yo no quería
que se preocupara por mí.
—Ella tendría que hacerlo, porque te quiere.
Eso lo sabía. La familia Marcheson era cercana, lo había sido siempre
así. ¿Por qué no se dio cuenta de que rara vez mencionaban a Lindsay?
Abby asintió.
—Le dijo que tenía algo importante que quería preguntarme, y él quería
su opinión sobre la manera en que debería de hacerlo. Lindsay pensó
que iba a pedirme que me casara con él, y estaba emocionada. Cuando

el teléfono sonó unos diez minutos más tarde, ella no sospechó nada al
dejarlo allí con sus bebidas. —El suspiro de Abby era casi un sollozo—.
Estaba tan halagada y feliz de que ella pudiera ayudar a hacernos
felices.
Seth cerró los ojos. Sabía a dónde iba esto. Abby tenía razón. Nadie
podía usar su hermana así de nuevo. Lindsay no había hecho nada
malo, y él los había arrastrado tanto a través de esto por nada.
—Doug… le hizo cosas a ella, la dejó mal herida. Casi tanto como él me
lastimó. —La voz de Abby se quebró, se rompió—. Su prueba de
violación dio positivo.
Mierda. Seth apretó los dientes. Después de que él resucitará a Doug y
lo mataría por Abby, tendría que hacerlo de nuevo sólo por Lindsay.
Ella había sido una niña, por el amor de Dios.
Abby se aclaró la garganta.
—La policía la llevó, pero tuvieron cuidado para asegurarse de que no
hubiera imágenes puestas en los periódicos. Todos sabíamos que era
una formalidad, pero uno de los policías la esposo. Estuvo con ellas
durante unos cinco minutos antes de que el detective a cargo se las
quitara. —Lo que explicaba esa rápida foto granulosa—. Cuando los
policías hablaron con ella, dijo que recordaba haber tenido la gasolina
puesta en sus manos, recordó hacer lo que él le dijo que hiciera. Era
como si la hubiera convertido en un zombie. No estoy segura, incluso
ahora, de qué fue exactamente lo que él le dio, pero hizo todo lo que
pidió. —Ella tragó pesadamente, y él rezaba que hubiera alguien en
quien Lindsay confiara en la universidad, alguien que pudiera cuidar de
ella—. Todo.
Tal vez hablaría con Gabriel, a ver si Rafe podía hacerle una visita. El
Azar no podía curar la violencia física que ella había sufrido. Había
pasado demasiado tiempo. Pero Rafe era una Azar excepcional. Si
alguien podía sanar el alma de Lindsay, sería él.
Ella tomó una respiración profunda y temblorosa.
—Él le dijo que encendiera el fosforo, y se rio cuando le ordenó que
derramara la gasolina. Entonces le dijo que se quedara quieta, y lo hizo.
Se las arregló para arrastrarse afuera antes de que el fuego se acercara
demasiado, pero Lindsay se desmayó antes de que pudiera pedir ayuda.
Nuestros padres vinieron para encontrar la casa en llamas y a Lindsay
inconsciente en el porche delantero, apenas con vida. La llevaron lejos
de la casa, y luego volvieron a entrar. Me sacaron y volvieron por Kent.

—Abby había estado frotándose los brazos para rascarse con tanta
fuerza que tenía miedo de sacar sangre—. Murió por inhalación de
humo antes de que pudieran salvarlo. Los bomberos los sacaron, pero
ya era demasiado tarde. Ellos se quemaron casi hasta la muerte, y
Kent… se habían ido.
Hubo un quebradizo y frágil silencio, luego continuó:
—Doug no admitió lo que había hecho. Él la acusó y dijo que lo hizo por
alguna angustia adolescente enfermiza, pero la policía fue capaz de
realizar un seguimiento de la venta de la bombona de gasolina que él
hizo. Si no hubieran encontrado la droga en su organismo, también la
habrían acusado de asesinato.
—Dios mío. —Seth olvidó que a veces había más mal allá del Shemyaza.
Doug debería haber sido purgado de la tierra hace mucho tiempo—. Lo
siento mucho.
—Sí. —Ella suspiró, un sonido cansado—. Sí. Lindsay estuvo en terapia
durante algunos años, por la violación y el asesinato. Ella sabe ahora
que no fue culpa suya. Todos fuimos víctimas. Tal vez en lugar de la
promesa de no hablar de ello, deberíamos haber prometido asegurarnos
de que no volviera a suceder. Pero estábamos todos tan dañados y con
miedo, Seth. ¿Cómo podríamos terminar con esto?
Seth se encontró igual de impresionado con Lindsay como estuvo con
Abby. Las dos eran mujeres fuertes que habían estado en el infierno.
—¿Tiene a alguien con quien pueda hablar?
—Sí.
—Bueno. ¿Por qué no habla Bill con ella? ¿Por qué no?
—Ella sabe que no fue su culpa, pero eso no significa que no se sienta
culpable. Hablamos por teléfono, pero no la hemos visto desde que se
fue a la universidad. Creo que parte de ella no sabe cómo enfrentarse a
nosotros, incluso después de todo este tiempo. Así que Bill no habla de
ella porque duele demasiado.
—Lo siento. —Él besó la parte superior de la cabeza de Abby—. Te
quiero, Abby.
Se quedó en silencio, luego con un suspiro suave notó como la tensión
disminuyó de ella, dejándola inerte en sus brazos.
—Lo sé.

Abby fue a nadar en la piscina climatizada. Hizo vueltas como una loca,
batiendo el agua detrás de ella mientras trataba desesperadamente de
trabajar fuera de los últimos restos de su ira en Seth. ¿Cómo se atrevía
a investigar a su familia? ¿Por qué no había confiado en el juicio de
Abby?
Nadó hasta que ella tembló de fatiga. Agotada, se salió fuera de la
piscina y tomo la toalla. Sacudiendo su pelo mojado, comenzó a secarlo
con una toalla, tendría que tomar una ducha para sacarle el cloro.
—Abby.
Se quedó helada. Ella no estaba segura de querer verlo. Todavía estaba
herida, añadiendo el dolor de sus recuerdos a la fresca herida que él le
había hecho al negarse en confiar en ella.
—Lo siento. Me equivoqué al dudar de ti.
Él se movió alrededor hasta que se enfrentó a ella. Abby envolvió su
toalla alrededor y lo miró desafiante. Suspiró con cansancio.
—Tenías razón. Nadie podría usar a tu hermana otra vez en la forma en
que Doug lo hizo. Es tan víctima de Doug como tú. —Abby asintió, sin
ceder un ápice—. ¿Encontraron su proveedor?
Abby parpadeó.
—¿Su vendedor de drogas? No que yo sepa.
Él la agarró por los brazos.
—¿Ayudaría si me disculpo otra vez? —Él tenía una expresión
preocupada en su rostro.
Abby sacudió la cabeza. Sus manos comenzaron a moverse de arriba
hacia abajo por sus brazos, y a pesar de sí misma, ella se tranquilizó
debido a él.
—Lo siento por no confiar en ti, Abby. Por favor, perdóname. —Su ronca
voz envió escalofríos por su espina dorsal.
Ella cerró los ojos, condenándose a sí misma por ser tan tonta.

pero no pudo entender lo que era. Están asignando a un nuevo hombre. Él se habría dado cuenta si alguien hubiera manipulado su coche. La abrazó. vamos a suponer que es un poco de mala suerte por parte de Dante. La soltó y ahuecó su mejilla.—Está bien. Sí. Seth suspiró de alivio y la atrajo a sus brazos. Seth. Se lo diré. El oficial responsable no me lo dijo. Vamos a esperar y ver si podemos obtener alguna información del nuevo detective cuando él llame. Estás bromeando. hermana. ¿Bill? ¿Cuál es el problema? —Él frunció el ceño—. Me gustaría enviar flores a Dante. —Seth negó con la cabeza antes de que Abby pudiera hablar—. . —Cálmate. —Mierda. sólo un movimiento suave que relajó los músculos tensos y alivió el dolor de su corazón. Cerró los ojos y saboreó su toque. por supuesto. Dante es un idiota paranoico. pero ella no era policía. haciendo caso omiso de su traje de baño mojado. y contestó. —Está bien. —A él le gustara eso. su expresión se tornó más preocupada—. —Lo miró—. —Dante ha tenido un accidente de coche —dijo Seth lentamente—. Seth sonrió. —Ella le arrebató el teléfono de la mano—. hazle saber que estamos pensando en él. ¿Bill? ¿Es malo? —No lo sé. Lo siento. y frotó las manos arriba y abajo de su espalda. No veía cómo. ¿Quieres hablar con ella? Seth le tendió el teléfono. pero podría pasar un día o dos antes de que se ponga en contacto con nosotros. ¿qué dijiste que pasó con Dante? —Escuchó durante un momento. Él es incapaz de continuar en nuestro caso. Su teléfono celular sonó. Es poco probable. Murmuró algo. —Le disparó una aguda mirada a Abby—. Haces algo como esto otra vez y todo habrá terminado. —Van Licht. No había nada sexual en su toque. —Hasta que no sepamos lo que pasó. ¿Estás bien? —¿No crees que…? —Abby se mordió el labio. Ella se apoyó en su toque y sintió que el dedo pulgar se trazaba en su mejilla.

Pero lo vamos a estar. Dante se rio entre dientes. Mierda. —Seth. Seth sacó el teléfono de su oreja y se quedó mirándolo. Damien. . —Su hermano sonaba cansado y adolorido. Él no quería que Abby supiera cómo estaba de agitado. —Su rostro se ensombreció. ¿Dante herido? Tenía que ser algo más que un simple accidente de coche. Esa no era la voz que esperaba oír. espera un segundo. Seth. Dante no era conocido por sus poderes psíquicos. Bill colgó con una promesa de darle a Trish un abrazo por parte de ella. —¿Hola? Bueno. y voy a averiguar quién está en el caso ahora. Dante tenía suerte de estar vivo. —Hola. El sonido fue débil. *** La dejó en la ducha. —Sí. ¿Está Dante allí? —Realmente Dante debía de estar herido si Damien estaba allí contestando su teléfono. Se había olvidado por completo de Rafael. Se puso el teléfono a la oreja. Seth le besó la punta de la nariz. lo tomaré y simplemente pueden besar mi trasero. y ella no podía dejar las cosas así—. —Sí. Marcó el número de Dante. —¿Crees que eres el primero en llamarme? Demonios. en este momento estoy esperando que Piotr llame. —Él oyó los sonidos torpes de una persona entregando un teléfono. —Hola a ti también. Te puedes quedar tranquilo. Yo ni siquiera estaría fuera de servicio si Rafael no hubiera desaparecido.—Eso es correcto. Si el Shem había llegado a su coche. Si las cosas empeoran. —Dante. —Voy a asegurarme de que Piotr te envié algo muy especial. —¿Estamos bien? —Todavía no. sorprendido de que él contestara al primer tono. realmente fue un accidente de coche.

. Sabes. —Rafe haría lo mejor en llegar pronto a casa. debes preguntarle a Damien quién está afuera. Mierda. A veces me gustaría que su hermano se hubiera quedado con nosotros como tú lo hiciste. nada que no haya tratado después de una buena y larga pelea con un Shem. ay. pero no está enviando a la caballería todavía. y él no ha estado buscando a Rafe por mucho tiempo. Por otra parte. Seth oyó a Damien gritarle algo a Dante que hizo que se rieran fuertemente a carcajadas. —Exactamente. —Tienes medicamentos de los buenos si piensas que Piotr va a renunciar a tan excelente mujer. —Lo que significa que aún está vivo. Gabriel está preocupado. —Un hombre puede soñar. y ahora Damien es mi culo sin lubricante. al menos. El médico dijo que tenía una conmoción cerebral. —Te duele la cabeza. —Dante suspiró—. ¿quieres decir? —Si lo dices de esa manera. —Seth pudo oír la respuesta de Damien en voz alta y clara. no estaba tan herido como Seth temía. —En tus sueños. Zeke no es del tipo hablador. —En lugar de su trasero en llamas. niño bonito. ¿no es así? —¿Alguna noticia sobre Rafael? Había estado desaparecido durante bastante tiempo que Seth estaba empezando a preocuparse seriamente. Si Dante bromeaba.—¿Puede incluir a esa sexy asistente personal suya? Seth resopló una carcajada. nos lo dejará saber. —Ay. Si encuentra algo. —Excepto que Rafe estaba allí para sanarlos. ¿no? ¿Seguro que estás bien? —Voy a estar bien. Sería útil tener un Oráculo. —Todavía no.

corre. —Lo mismo. —¿Qué puedo decir? Soy talentoso. mi hermano. —Descansa un poco. —Voy a llamarlo a primera hora de la mañana. —Mantente a salvo. —Ya te las arreglaste para molestar a tu señora. —Si empiezan a escoger muebles para bebés. Esta mierda duele. Te llamaré cuando sepa algo. Voy a averiguar quién es el nuevo detective. dejaré que este semental tenga su última cita para verme en caso de que vomite en un cubo. Creo que voy a estar seguro. ¿Debo empezar a recoger los anillos? Dios. lo visitaré y me pondré en contacto con él. Voy a tratar de estar al tanto de esto. —Si dicen que eso no es amor. Él va a querer saber lo que está pasando. Seth se rio. Quédate seguro. tengo que humillarme seriamente un poco. y los dos sabemos que no va a terminar bien. —Mierda. no sé lo que es. En dos segundos Damien va a tratar de quitarme el teléfono. déjeme saber y voy a ver qué puedo hacer. —Es mejor que me vaya.—Si todo sale bien aquí. mi hermano. o dos. Fue mi primer caso. —No me hagas reír. Y sabes que Bill no dejará que caiga en esa trampa. le encantaba hablar con sus hermanos. —Es mejor llamar a Gabriel mientras estás en ello. ¿eh? Seth se estremeció. Si tienes cualquier problema. En este momento. Dante soltó un bufido. —Básicamente estaré postrado aquí por la próxima semana. Dante se rio y luego gimió. —Descansa un poco. . Dile a Damien que me haga saber lo que está pasando con Rafael. Ellos siempre se las arreglaban para hacer que todo fuera mucho mejor.

Dante estaba en buenas manos. Tal vez había una manera de que pudiera hacer las cosas bien con Abby. Damien se aseguraría de hacerse cargo de su hermano por él mismo. 14 En español: idiota. Se quedó mirando la puerta del baño mientras la ducha se apagaba. Tal vez había llegado el momento de revelar el suyo. Dile a Damien que te de un beso de buenas noches de mi parte. —Stronzo14. Había excavado en sus secretos. . Seth se rio y colgó el teléfono.—Lo haré.

VGPA0300 y CrissViz Corregido por La BoHeMiK Gracias a Dios Piotr y Andrea los dejaron solos en la cena. ¿Está todo bien? Sonrió tristemente. Doug no está muerto. está muerto. ―No. pero toda la sangre y pruebas de ADN en los Nephilim resultaban como humanas. un Nephilim que se enamoró de una mujer humana solo para ser rechazado. Ninguno de los Neph sabía por qué. imaginando que era el bastardo de su ex. ―Estás muy callado esta noche. . Dios. ―¿Está mal que encuentre eso extrañamente reconfortante? ―Para nada. Estaba seguro que Piotr iba a tener algo que decir. No iba a ver nada que pudieran hacer para probar que el Nephilim no era humano. De verdad. y solo Gabriel entendía completamente el porqué. Era especialmente difícil si la mujer humana se declaraba demente o incompetente y era colocada en un hospital mental. Era ahora o nunca. especialmente si Abby lo rechazaba. Se mordió el labio. Sus ojos se ampliaron y su cara palideció. pero tengo miedo de que vayas a perder los estribos al respecto. no. ―Oh. Si tuviera el poder. Créeme. Ya sea que confiara en ella o no. ―Tengo algo que quiero decirte. Piotr no cometería ese tipo de error. ―Apuñaló brutalmente el postre. pero hacerlo con su hermano en la habitación no era la forma en que él quería hacer las cosas. Solo Gabriel. los Nephilim y los Shemyaza podían detectar otro Nephilim. Nunca se encontraron anomalías.Traducido por Eva Masen-Pattinson. lo hubiera revivido solo para poder matarlo nuevamente. Piotr se aseguraría de que lo estuviera solo porque odia estar equivocado. Seth no estaba seguro de cómo iba a decirle a Abby su secreto. Había pasado antes. El resultado nunca fue bonito. si Doug no estuviera muerto. por Dios.

Sé que no confié en ti y lo lamento. pero no iba a arriesgarse. Seth. Hasta donde sabía. pero espero que puedas confiar en mí. pero lo suficientemente cerca para pedir ayuda. ―Hay algo que necesitas saber sobre mí. Ya en el centro del laberinto volteó a verla. Maldición. Retiró su mano. No iba a delatar a Piotr. esperando que estuvieran lo suficientemente lejos de la casa para no ser visto. Soltó su cuchara y retumbó contra el borde del plato. Dejaron que los sirvientes de Piotr limpiaran los platos mientras que él la llevó al jardín de Piotr a la luz de la luna. ―¿Eres un asesino con hacha? ―No. La crème brûlée15 está muerta. ―Tengo muchas cosas que necesito decirte. Lo observó por tanto tiempo que su mano empezó a temblar. ―Tenía que enseñarle lo que era. Se paró y extendió su mano―. y su piel lamentaba no sentir su toque. Estaba temblando como una hoja. La guio a través del laberinto de vallas. no más riesgos de los necesarios. Abby. ―Está bien. Seth quería creer que ya había ganado la carrera.Abby colocó su mano en la de él. No le creería de otra manera. ―Ven conmigo afuera. Muchas cosas que no sabes. Cuando finalmente colocó su mano en la de él. ―Ahora me estás asustando. 15 . Puedes bajar la cuchara. Hasta el momento no había visto ese horrible vapor verde de los Shemyaza por ningún lado en la isla de Piotr. No se sentiría a salvo haciendo eso incluso en la privacidad de su habitación. Bueno. ninguno de los sirvientes de Piotr sabía lo que ellos eran. deteniendo el apuñalamiento. ¿Qué demonios? Crème brûlée: es un postre cremoso que consiste en una crema pastelera cuya superficie se ha espolvoreado de azúcar con el fin de quemarlo y obtener así una fina capa crujiente de caramelo. No podía liberar sus alas dentro de la casa. ni siquiera Andrea.

Supongo que puedo romper esa ley. . ―¿Estás ahora o has estado envuelto en actividades ilegales? Bueno. Dobló su camisa y la coloco encima de una de las bancas de piedra que rodeaban la estatua del Arcángel Miguel. Estaba bromeando. ¿Qué es lo que tienes que decirme. Después de todo. Lo había atrapado ahí. ―Dio un paso lejos de él. había conocido a Miguel. —Trata de no entrar en pánico. El Guardián del Cielo probablemente hubiera matado a Piotr a plena vista. ―¿Eres gay? ―No. —Necesito que observes y hagas dos cosas por mí. ¿de dónde sacaba esa idea? Por lo menos no estaba tan nervioso. Técnicamente. y Gabriel lo había confirmado. matar a los Shemyaza era asesinato. sin importar que los bastardos se lo merecieran. y créeme. Seth estaba inclinado a creerle. no es por eso que te traje acá afuera. Seth? Se sacó la camisa.―¿Estás casado? ―No. —Tan bueno como eso suene. Casi lloriqueó. —¿Te gusta el sexo al aire libre? ¿Ese es tu secreto? —Abby se lamió sus labios—. eso dejaba dos pasos de distancia entre ellos―. de verdad suena muy bien. Un poco de romance al aire libre sonaba maravilloso. A Seth siempre le había parecido irónico que Piotr hubiera seleccionado ese ángel en particular para colocar en su jardín. Tal vez ella estaría dispuesta a dejarse llevar después de que le enseñara sus alas. Se decía que a Miguel no le gustaban los Cambiadores. —De acuerdo. ―¿Un poco? ¿Tal vez? ―Demonios. Por favor.

que sobresalía desde donde se encontraban sus omoplatos formando plumas hechas de luz que se atenuaban en las puntas en un asombroso violeta. Seth tenía alas. sintiendo el viento empujar contra ella. puedes tocarlas. Con eso. —Extendió un ala hacia ella. el viento se deslizaba a través de ellos. yacían sobre su cabeza cerca de un metro. asustada de cuán sólidas eran. La única manera en que podía pensar para describir la sensación fue como tratar de sostener el viento. Si extendía sus dedos. Apenas podía respirar. La longitud de las alas de Seth tenía que ser de por lo menos cuatro metros. su mano afuera de la venta mientras su padre conducía en la carretera. Se puso más valiente cuando Seth asintió para darle ánimo. No podía serlo. Se recordó cuando era niña. ella acarició la punta. retirando su mano de regreso en el último momento. Se estiro para tocarlas. lanzando sombras sobre su cuerpo. Turquesa en la base. pero por lo menos no se hacía para atrás. rozando su mejilla con la punta. Pero si abría sus dedos. Cuando agitaba las alas y se plegaban como las alas de los pájaros. Sus alas eran muy pequeñas. —No corras y no grites. *** —Demonios —Abby miraba fijamente a las gigantes. como el tatuaje en su espalda… Tenía… Vaya. No era real. Abby estiró su mano y rozó la luz con su yema. Se miraban exactamente como luz viviente. pero leve. —Está bien Abby. Y brillaban. Todo lo que podía pensar era que las estatuas de ángeles estaban equivocadas.Nuevamente estaba siendo desconfiada. Las alas de Seth eran igual. la sensación todavía presente. Seth abrió sus alas. firmes bajo su palma pero hechas de nada más que pura luz azul. Pero lo era. coloridas y brillantes alas saliendo de la espalda de Seth. ¿se deslizarían a través de las alas? . consciente de que estaba temblando.

Acarició su ala nuevamente. Al principio todos los hijos fueron llamados Nephilim. Se enamoraron. —Tienes razón. —No. enfrentándose contra ellos mismos y casi se destruyeron. —Pero cuando Gabriel vio que no todos los Nephilim eran malos. Y tembló con el contacto. —Antes de ser aprisionado por el Arcángel Miguel. ¿Estaba soñando? ¿Se había desmayado boca abajo en la crème brûlée? Porque esto no podía ser real. —Solo que no lo eran. Envió a uno de sus Arcángeles para ver que todos los Nephilim fueran destruidos. —Soy un Nephilim. el primer ángel lujurioso tras un mortal. 16 . De una manera. ¿No había escuchado lo que estaba diciendo o no había escuchado acerca de un hombre llamado Gabriel en algún momento? Ya no estamos en Kansas. Descendiente de uno de los ángeles que vinieron a la tierra para educar a la humanidad. Toto: cita del Mago de Oz. se refiere a cuando se está en un lugar o situación que está fuera de su zona de confort o el alcance de la comprensión. —¿Miguel? —No. —Aparentemente. no lo eran. El corazón de Abby estaba acelerado. Seth no tenía unas malditas alas. Era imposible. tomo a algunos de ellos a quienes eligió para que lo siguieran bajo su Ya no estamos en Kansas. Gabriel. ambos eran reales. enseñaron más que el Abecedario. Algunos creían que eran los héroes de la antigüedad. Se ha dicho que el mismo Dios vio hacia abajo y vio el daño que le habían hecho a la humanidad. Vivieron casi vidas mortales. y estaba enojado por la arrogancia de los Nephilim.—¿Cómo… qué eres? Seth dobló sus alas para atrás y camino hacia ella. tuvieron hijos. hicieron más que eso. Uno de los fundadores era el Ángel Shemhazai. Otros pensaban que eran seres malvados intentando dominar la humanidad. Los Nephilim se separaron. Toto16. convenció a la mitad de sus hijos que eran mejores que los hijos de Adán y que deberían gobernar por encima de ellos.

—¿Sabes que nunca te lastimaría.protección. Que los aceptara—. Ella hizo la pregunta cuya respuesta temía: —¿Está uno de ellos tras de mí? Retiró su mano. Estaba temblando tanto que sus dientes estaban castañeando y no era por el frío. —Seth extendió su mano. su expresión rogando para que lo aceptara. Esos que escogieron seguir a su progenitor se hicieron conocer como los Shemyaza en su honor. Dio una profunda respiración y la soltó. ¿esto significa que el Gran Hombre… —señaló al cielo— es real? . —Apuesto que las reuniones familiares son un mar de risas. ¿qué? —Olvídalo. considerando que estoy soñando mientras me ahogo hasta la muerte en la crème brûlée. verdad? Le dirigió una mirada mortal. —Eh. Esos que se mantuvieron fieles al Arcángel mantienen el nombre de Nephilim. —No tienes idea. —Tomaré eso como un sí. Parpadeó. su cabeza se hizo a un lado. Trató de frenar la risa y bajó su mano. Creo que estoy tomándolo muy bien. ¿Abby? —¿Peleaste contra esos Shemyaza? Asintió con la cabeza. —Así que. —¿Eso es todo lo que tienes que decir? —Dame un descanso. —Que mierda. Esto no podía ser real. pero mantuvo su mano firme. —Sí.

pero tal vez no en la forma que… —¿Gabriel? ¿El Arcángel Gabriel? ¿No escuché mal. Tendrás muchos puntos en brownies. —De verdad me voy a ir al infierno. —Es mi jefe. Él tendría que lidiar con eso mientras ella comprendía todo esto. —Esto no es divertido. Digo. verdad? Seth asintió con la cabeza. —Mierda. sí. Seguimos siendo mortales. —¿Entonces cómo funciona? Se encogió de hombros. Vivimos y morimos. —Cuando ella le lanzó otra mirada mortal. ¿Tienes una idea de cuántos pecados he cometido en esta semana? —Ella se paralizó—. —Porque soy agnóstica17. Agnóstico: significa esencialmente “sin conocimiento”. —El Arcángel. Nos enamoramos. —Sí. como tú. Bien. no escuchaste mal. ¿Debo volverme católica? —No. Seth empezó a reírse nuevamente. —Ajá. 17 . —¿Tú mamá es un ángel? —Difícilmente. pero le diré que dijiste eso. —Abby. no funciona así. Las cejas de Seth se elevaron. —Su mirada se ablandó—. Trabajo con Gabriel Viator. El agnosticismo es una postura más intelectualmente honesta que la del ateísmo. no. —Los Neph son personas. estaba divagando. Abby dijo lloriqueando. con partes extras.—Según Gabriel. él sonrió de nuevo—.

—¿Célula? —Los Nephilim estamos divididos en organizaciones celulares. cada uno con una habilidad distinta. pero fue parte de la célula de Gabriel hasta hace unos años. un ángel nacido con alas. frotando su muslo—. Gabriel tiene a ocho de nosotros en su célula. En mi caso es Gabriel. Digo. Un caballero es un Ángel nacido que puede hacer armas de la nada y son muy difíciles de matar. mujer. —Seth. Hay diferentes tipos de Nephilim. —Exactamente. —¿Cómo tu padre? Seth negó con su cabeza. —Auch. Tosió mientras sus mejillas ardían. Soy lo que se conoce como un Ángelus. —¿Cómo las ocultas? —Agarro esas hermosas e imposibles alas nuevamente—. —Extendió su mano antes de que pudiera preguntar—. —Entonces eres un explorador. —Seth reapareció. gracias… a Dios. eres bonito y todo eso. pero tu papá puede hacer armas de la nada. cada uno con sus propios nombres y poderes. —Mi padre es Nephilim. Los temblores comenzaron a disminuir. musculoso y cubierto en algodón. un Caballero. pasando muy cerca de su pierna—. —¡Seth! —Abby sacudió sus manos alrededor y encontró algo sólido.Le gruñó. Por el momento. —Así que eres invisible. Tremendo golpe. Seth desapareció. Te presentaré a los miembros de mi célula cuando lleguemos a casa. ¿verdad? No necesitas hacer… —Agitó nuevamente su mano como si sostuviera una espada. —De esta manera. —Papá está jubilado. no intangible. cada una es responsable de un territorio y tienen un líder. . Alguien tiene que haberte visto volando.

Sacudió su cabeza. —Tengo una espada que sujeto a mi espalda cuando estoy cazando a los Shem. como mi padre. . pero tienes razón. ¿no es así? Te gusta la idea que yo castigue a los chicos malos. —Detente. exploró el área e informó la ubicación del enemigo a mis hermanos más inclinados a la pelea. ¿fuiste enviado aquí para capturar al Shem que está cazándome? —Fui enviado aquí para protegerte. —Pero… Seth levantó su mano. —¿Qué? —¿Significa esto que eres mi ángel guardián? Él sonrió y la estrechó entre sus brazos. No había manera en la que pudiera resistirse a su ángel personal. Ella parpadeó cuando una imagen de Seth con sus alas ardientes de fuego azul y con la espada oscilando hasta herir a sus enemigos. Totalmente podía ver a Seth como su… Ella rompió a reír. A este ritmo. Después de todo lo que había pasado. —Entonces. esa sonrisa iba a convertirse en parte permanente de su rostro. Su expresión estaba extrañamente aliviada. por lo que ella optó en ignorarla. Sabes que eres hermoso. —Oh. Ella arqueó una ceja. —Te gusta ese pensamiento. —Soy un guerrero. Ella no trató de huir. ante todo. las cosas locas eran las más fáciles de aceptar para ella. inmediatamente apareció en su mente.—Gracias —sonrió satisfecho. La mayor parte del tiempo. Era caliente como el infierno.

Seth tomó su boca en un abrazador beso. Para que pueda protegerte apropiadamente. y no había manera en la que ella fuera a detenerlo. piel deslizándose contra piel. —La inocencia no era una mirada que él pudiera lograr con éxito—. Sus ojos azules estaban oscuros y cargados de deseo. pero era Seth. No había manera en que ella le temiera. dos segundos antes que su jersey saliera volando. Y tú tienes que hacer todo lo que yo diga. cuatro brazos y dos pollas. sus manos deslizándose poco a poco bajo el jersey. Esa cosa del sexo al aire libre estaba a punto de suceder. Sus cejas se levantaron mientras sus manos se deslizaban hasta acariciarle el trasero. Tal vez. —Todo. piel verde. . —Ahora tú eres mía. Ella abrió sus ojos y se encontró con esa sexy mirada de determinación en su rostro. aterrizando en algún lugar cerca de la estatua del ángel. —Gracias. Mientras mantuviera sus dedos ahí. —Por no enloquecer. —Abby. si fuera un alienígena. ella sería lo que sea que él quisiera que fuese. no cuando su sostén lo siguió. —¿Todo? Se inclinó hasta que sus labios rozaron los suyos. —Sus labios se burlaban de ella impidiendo su inmediata respuesta—. Pasaron quizá. Ella no podía decirle que estaba un poco extrañada. El calor de sus manos la tranquilizaba tanto como la enardecía. —¿Por qué? El rozó sus labios contra los suyos y se desabrochó los vaqueros. con ojos de insecto.—Sí. Quizá. Por perdonarme. Está bien. Ella no se molestó en saber dónde estaba. Sonrió como si la entendiera y metió la mano bajo su ropa interior.

un halo pálido de luz lo rodeaba. Desnudo. pusieron todas sus fantasías en vergüenza. No tomó mucho para que sus vaqueros y zapatos terminaran en el viento junto con la ropa de ella. surrealista y la miraba con desenfrenado deseo. Ella lamió su clavícula. devastando su boca. Al menos no lo hacía hasta que su trasero bruscamente aterrizó sobre una piedra fría al caer en uno de los bancos. y se encontró a ella misma respondiendo de igual manera. Él dio un paso atrás y la despojó del resto de su ropa. pero a ella no le importaba. Él era hermoso. —Fuera. —¡Frío! Él se rio contra su cuello. Su polla estaba dura como una roca contra su estómago mientras la besaba de nuevo. y no estaba dispuesta a dejar que se fuera. su barba haciéndole cosquillas. Él le acaricio el clítoris y ella se retorció en su mano. —Más te vale. Incluso brillaban. Abby frotó suavemente sus manos contra su pecho. Ella merecía su ángel. Yacía de manera que sus piernas estaban a cada lado de la .—Sí. —Soy tuya. enroscándose alrededor de ella. pellizcando sus pezones. su erección sobresaliendo orgullosamente entre sus muslos. Su beso estaba lleno de hambre apenas contenida. Era suyo. —Ella hizo una mueca cuando su espalda golpeó la banca. sus alas extendidas. Todo su cuerpo se estremeció cuando desplegó sus alas. —Yo te calentaré. Abby se permitió ser reclamada. deleitándose cuando el tembló. gimiendo de deseo. burlándose de ella. envolviéndola en calidez. necesitándolo tanto como el parecía necesitarla. Seth comenzó a moverlos. riendo cuando el gruñía y la acercaba más. arrojándolos lejos como si lo ofendieran mortalmente. Había esperado un largo tiempo por su ángel. reclamándola en un nivel primitivo. Seth. —Dilo.

Levantó sus brazos en señal de invitación—. —No se dañaran. estaba contenta. Era un mentiroso. Abby. Hombre Ángel. tengo una mejor idea. él se arriesgaría a dañar sus hermosas alas. Ella sonrió. abriéndose ante su ardiente mirada.banca. no lo será. —Entonces quiero ver esto. Si significaba aliviarle cualquier incomodidad. definitivamente quiero que me folles. —Nunca nadie ha… yo nunca he… —¿Fiona no lo sabía? Negó con la cabeza. —No. Egoísta como era. Las alas de Seth se agitaron bajo sus manos. —No. justo aquí. —¿En serio? —¿Qué tal si mi espalda es la que está contra la roca? Ella frunció el ceño. Sus cejas se levantaron. sus alas por encima de ellos. su polla empujando contra su entrada. Ven aquí. —Quiero verlas sobre mí mientras me haces el amor. lo juro. —Tan bonita como es la vista. —Nunca le dije. y lo sabes. Él se estremeció. —Quiero probarte. —No será follar. así. me ames. Seth se dejó caer sobre ella. . pasando sus manos sobre las alas. Él la empujó en sus brazos. El ansioso deseo en su rostro era casi doloroso de mirar. Había al menos una parte de él que no tendría que compartir con Fiona. tal como ella había deseado.

—Te quiero en mi interior.Ella tragó. Él se rio entre dientes. en lugar de eso. besando un camino por su cuerpo. Fue increíble. Seth obedeció. volviéndola loca. exponiéndose completamente a él. más. Incluso sus brazos estaban uno contra el otro. Cuando su cálida y húmeda lengua lamió su coño por primera vez. Seth. su pecho contra sus senos. tomándose su tiempo con cada seno hasta que estaba temblando por algo más que el frio. Tomo sus senos en una silenciosa oferta. Se tumbó encima de ella. —Oh Dios. Él lamió con movimientos largos y lentos. bombeando dentro de ella hasta que el banco le raspaba la espalda. Seth gruñó. Ella envolvió sus piernas alrededor de sus caderas y se sostenía como si su vida dependiera de ello. Dame más. llenándola con su calidez. —Feliz de complacerte. con movimientos duros. ansiosa por correrse. Él miraba sus manos mientras ella se acariciaba. le besó la parte interna del muslo. —Ella le paso los dedos por el pelo—. Sus pezones se arrastraron por el pelo de su pecho. manteniendo su excitación tambaleándose sobre el límite. Sus muslos temblaron. Abby empezó a tirar y girar de sus pezones. esforzándose por abrirse tanto como pudieran. más agresivamente. tomó su clítoris entre los labios y succionó. Abby respondió agarrándose más fuertemente con sus muslos. mientras Seth se perdía dentro de ella. besándola como si su vida dependiera de ello. temblando y gritando cuando él. por sentir el exquisito placer que se estaba burlando de ella con explotar en su interior. Seth gimió penetrándola con un movimiento rápido. lamiéndola una y otra vez hasta que se estremeció bajo él una vez más. Estaba tan mojada que se deslizó fácilmente. Cuando había terminado. Sus alas revolotearon sobre ellos mientras él la follaba bruscamente. llevándola sobre el borde de la dicha. —Fóllame. ella casi se cae de la banca. Su lengua vibraba contra ella. Su polla frotándose una y otra vez contra su clítoris. sus . Su boca continuaba moviéndose sobre ella.

Jadeando. le sorprendía que él hubiera logrado llevarlos adentro. Él se removió en su sueño y ella se movió con él. y estaba tendido en un abandono sensual que tenía corriendo su pulso de nuevo. —Joder. Por la forma en la que sus piernas temblaban. su cara parecía más joven. Cuando Abby se despertó. Ella comenzó a acariciarlo ahí. sus alas desaparecieron antes de salir del laberinto de setos.manos sosteniendo las de ella sobre su cabeza. Miró por la ventana y vio que apenas había luz afuera. Sonriendo. sus brillantes ojos azules la recorrían. el placer construyéndose hasta que pensó que quedaría inconsciente. . su orgasmo segándola. arquitecto. Solo Seth. Seth sonrió y Abby cerró los ojos. dejándose caer sobre el banco. gritando en su boca mientras se corría. —Joder. El gimió su nombre. —La polla de Seth se movió dentro de ella. Su cabello castaño claro estaba esparcido por su frente. moviendo su pierna hasta que la tuvo más firmemente inmovilizada. Ella asintió con la cabeza. se movió hasta ponerse sobre él y empezó a morderle la oreja. el brillo disminuía mientras volvía a ser otra vez Seth Van Licht. Seth sonrió. le decía que esto no era un sueño. Su brazo estaba sobre sus senos. más saciada y feliz de lo que jamás recordaba haber estado. su pierna sobre las de ella. Él abrió sus ojos y la vio fijamente. Apenas recordaba a Seth llevándolos dentro de la casa. reclamándola tan profundamente como su cuerpo lo había hecho. se sentó. Su corazón dio un vuelco con la ternura de su mirada. besándole el hombro y pasando su mano por la curva de su trasero. lo hizo con una ligera sensación de desorientación. Algo pesado descansaba sobre sus piernas y no podía moverlas. Seth se veía adorablemente dormido. más pacífica. cuando los recuerdos de la noche anterior se hicieron camino por su mente consiente. brillando a la luz de la luna. Estaba sucediendo de nuevo. deslizando la mano de su cadera a la curva de su trasero y hacia la espalda baja.

cada hermoso y generoso centímetro de él.Ella lo amaba. Gabriel iba a resucitarlo y a matarlo una y otra vez. Abby besó su camino hacia el estómago. sus manos vagando por su cuerpo lentamente. Los malditos . su erección rozándose contra ella. Solo pensarlo hace que casi se corra en su boca. No se imaginaba lo ansiosa que estaba por poner sus manos sobre él. sintió el remolino de su lengua sobre la punta de su polla y decidió que valdría la pena. por favor. —Sí. —Él giró sus caderas. lo sé. ángel. Para probar su punto se arqueó contra ella de nuevo. Bill iba a matarlo. *** Seth se apoyó en sus codos para ver la increíble vista de Abby Marcheson con su polla en la boca. Ella se rio. Abby levantó la cabeza y fingió pensarlo. Seth vio la cabeza de Abby balancearse. en una exploración sensual que dejó a ambos sin aliento. —Es un duro trabajo. el gruñó. Cuando ella puso la polla en su boca. tirando de ella y poniéndola sobre él. y era todo suyo. Abby Marcheson estaba chupando su polla. —¿Debería decirle buenos días a tu pequeño amigo también? Sus ojos se abrieron y el asintió con la cabeza como si le ofrecieran un caramelo a un niño. Él se levantó sobre un codo y se puso sobre su espalda. La besó perezosamente. —Umm. Buenos días. haciéndole algunas cosas que él le había hecho. Dio un largo suspiro. Mierda. —Las cosas que hago por ti. —Buenos días. —Buenos días para mí.

Solo tomó dos lamidas antes que él se corriera en su mano. Estaba completamente desinhibida. Ven acá. nena. no había nada que la retuviera. Seth se rio. Se le quedó viendo a la mujer acunada en sus brazos y sonrió—. su rostro contra sus pelotas. su coño húmedo y apretado alrededor de su polla. Estaba volviéndolo loco. Abby se sonrojó y rodó los ojos. ¿Tienes hambre. —No. —Gracias. —Amo las mañanas. ella lo cabalgaría hasta que los dos quedaran ciegos. pero no soy tan grande. gimiendo alrededor de su erección. —Él se quedó quieto ante el retumbante gruñido que venia del estómago de ella. ¿Ella estaba…? Oh. —Yo también.ojos de Seth casi se salen de sus orbitas cuando vio el brazo de Abby moverse entre sus muslos. La boca de ella se separó de él y gritó. No se quería correr aun. no quería que el placer de detuviera. podía verla… mojada. Me tragué un oso anoche. Abby estaba acariciándose. su aliento entrecortándose. Él quería eso. Dios. Se negó. su semilla chorreándose sobre su pecho. Él apostaba que si la llevaba desnuda a un jacuzzi. cariño? Ella lo miró. su cuerpo frotándose contra su pierna. —Eso es todo. chupándolas. . la vibración era algo que casi no podía soportar. sus ojos con una luz azul brillante. mierda. Le tomó a Seth un momento o dos tener su risa bajo control. Abby succionó fuertemente y Seth apretó los dientes. —Yo no diría que un oso. Él acarició su polla. —Alce. Ella tomó sus bolas en su boca. lamiéndolas. Ahora que ya habían dicho todos sus secretos. los senos rebotando. si estaba. entonces. Él comenzó a reír. Abby sonrió mientras su estómago gruñía de nuevo. Él se rio de nuevo y la abrazó más fuerte. su boca chupando la cabeza de su polla.

El sonido de la puerta de la regadera abriéndose la hizo brincar. Amaba la manera en la que su cabello caía como una cascada por su espalda. —¿Cómo entraste aquí? Movió sus cejas. Él se tomó un momento para admirar su figura. Bostezó y se levantó. —El último en llegar a la ducha se queda sin agua caliente. Brazos húmedos se abrazaron a su alrededor desde atrás. con el pelo castaño ondeando tras ella. —Te tengo. Le encantaba la sonrisa burlona que ella le enviaba sobre su hombro. —¿Los ángeles son Peeping Toms18? —Por favor no digas eso en frente de Gabriel. —Magia de ángel. tal vez tengo un poco de hambre. apartándose el cabello de los ojos. Ella besó su pecho y se puso de pie. Peeping Toms: es un personaje de la leyenda de Lady Godiva que no pudo resistir la tentación de mirar a la mujer por un agujero. la anticipación apretándose dentro de él. El agua caliente embarró su pelo sobre su cabeza. 18 . ella gritó.—Está bien. Ella corrió hacia el baño. el consideró rodarla de espaldas sobre la cama. —Seth se agachó y mordisqueó un costado de su cuello. pero se imaginaba que también había disfrutado el momento sólo en su cama o regresando a su propio cuarto y su propio baño. Llegó antes que él y logró cerrar la puerta. pero no era lo suficientemente rápido. Se sentía un poco mal por dejar a Seth afuera. Ella pasó las piernas por el borde de la cama y se estiró lujosamente. En resumen. Las cosas que ella no sabía acerca de esta casa… Abby cepilló sus dientes antes de entrar al agua caliente. Vio como el movimiento destacó sus pechos y la estrechez de su cintura. antes de saltar de la cama y correr tras ella. Seth la miró con profunda y duradera satisfacción. Sonrió. Cerrándola detrás de ella. oscureciéndolo. ya que corrió a través de la habitación hacia el baño. oyó su risa mientras empezaba el agua.

pero su fuerza nunca falló. Ella se aferraba a él. haciendo círculos sobre sus pezones hasta que estuvieron fruncidos y ella jadeaba. Se ha convertido en un carismático icono y defensor de la revolución sexual y la libertad personal. Levanto su cabeza y le dio una sonrisa de pirata.Se giró en sus brazos. Abby mordió su hombro. ¿no? ¿O la de Hugh Hefner19? Se reía nuevamente. Ahora que había entendido qué es lo que realmente eran. acariciando con sus manos su espalda. golpeando contra ella cada vez más rápido y más rápido hasta que ambos gritaron su liberación. chupando su cuello de la misma forma que lo había hacho más de una vez. —De verdad. Esto realmente es la mansión de villanos de Disney. con un sonido satisfecho y feliz. la calidez se expandió por su cuerpo por la forma exigente en que reclamó su boca. Puso especial atención donde estaban los tatuajes de su espalda. —Vaya. Me tienes. sus piernas continuaban enredadas en su cintura. Estableció un ritmo lento. La sostuvo contra el azulejo. con su cabeza enterrada en su hombro. su flácido pene saliéndose de ella. ¿qué es lo que vas hacer conmigo? La besó. —Un pasadizo secreto. Temblaba entre sus brazos. —¿Dentro del baño? —Sí. Hugh Hefner: es el fundador y editor jefe de la revista Playboy. —Está bien. Ella estaba dispuesta a apostar que su espalda estaba a punto de ser presionada sobre algo frío de nuevo. riendo y presionando un húmedo cuerpo hacia él. ¿Cómo entraste aquí? Se reía. haciendo círculos y círculos en su clítoris con el jabón y la esponja hasta que sus rodillas no resistieron. —¿Qué piensas? Tomó el jabón y la esponja. y la cargó para sacarla de la ducha. quería que sintiera su toque ahí. ambos disfrutando el calor que había estado construyéndose. Gimió y la sostuvo. empujándola contra el frío azulejo y entrando en ella con un movimiento rápido. 19 . Ahora. Se movió hacia debajo de su cuerpo hasta que limpio su coño.

—Hay diferentes nombres de acuerdo a los diferentes poderes que tiene un Neph. —¿Está dentro de algo ilegal? —No. supongo que podrías llamarlo set de poderes. —Exactamente. Se detuvo y le sonrió. Él es… mierda. Sabe que no debe hacer eso contigo. —¿Un qué? Seth suspiró. de verdad. él es… —Abby agitó sus manos y casi se cae. pero no es igual a ti. Es… quiero decir. —Es un Neph. —Sí. —Seth la puso sobre el mostrador de mármol para alcanzar una toalla—. —Porque soy tuya. pero no es como yo. —Oh. sí. pero… —Le lanzó una mirada de asombro. ¿para qué lo hizo? —Como un rápido escape. pero ahora que sabía sobre el Neph. —Entonces.—Eso no fue para lo que había sido construido. ¿Por qué parecía como si estuviera preocupado? Piotr era aterrador. y algunas veces puede influenciarlas. entendía el por qué. no. Como un Ángelus tiene alas y se hace invisible. —No. . —Abby mordió su labio—. Bueno. y esto nos lleva a tener un nombre de acuerdo a los sets que tengamos. Tenemos la tendencia a conseguir. —Recuerdo que me dijiste algo sobre eso anoche. Es un Cambiador. ¿Cuáles son esos poderes? —Un Cambiador puede sentir emociones sobre lo que lo rodea. como tú. Seth comenzó a secarla. —¿Me ha influenciado? —No había notado nada extraño en su reunión con Piotr. —No.

Era uno de los más renombrados y poderosos Maestros Jedi. 20 . y son igual de poderosas que el resto de nosotros. Abby sacudió su cabeza. Ya te había dicho que papá es un Caballero. pero existen. Zeke es lo que llamamos un Legionario. el mejor amigo de Dante. —Esto le iba a tomar algo de tiempo para acostumbrarse. ¿Hay Neph femeninos? —Sí. —¿Yoda? —Siempre hablando de emociones y el futuro. La única cosa que la asustaba acerca de ellos había sido su género—. Ellos sanan. —Dante es un Seris. Los demás que no has conocido son Damien. —Bien.—¿Alguien más de las personas que conozco es un Nephilim? Comenzó a secar su cabello. —Eso explica cómo es que ustedes dos se conocen. ¿Bill lo sabe? —No. es un Oráculo. —Seth sonrió y la ayudó a levantarse del mostrador— . —Sí. Yoda: es un personaje ficticio del universo Star Wars. La mayoría de los humanos no lo saben. Sigue citándome a Yoda20. —Lo es. puede sentir a otro Ángel Nacido y puede tele transportarse en distancias cortas. alguien que es muy difícil de matar y quien es extremadamente fuerte. —Esa es la peor cita de Yoda que he escuchado. —¿Quién más? —¿Quién más es un Neph? —Ella asintió—. Puede hablar cualquier idioma que haya leído o escuchado. sin mencionar que es errónea. Sasha es un Caballero. pero el Neph que había conocido no la había asustado demasiado. —Eso suena muy útil. quién no es parte de la célula de Gabriel. —Él puede ver el futuro. es un Azar. Esta Rafe. y a Malachi. Ellos manejan el fuego. No hay nadie actualmente en mi célula. o eso dice siempre que le pido una respuesta directa. pero siempre es confuso. igual que mi papá y mi hermano Eli.

—¿Por qué a mí? De pronto parecía que se le venía todo encima de nuevo. libre para lastimarla. —Se estremeció. —Hay otros. —¿Cómo luchas contra eso? —Bajó el cepillo. Desayuno. Es un Camaleón. — Palmeó sus desnudas nalgas y señaló hacia la puerta—. pero no están en mi célula. “una vez que empiezas por un tonto camino. —O Doug. creo que deliberadamente lo cita mal. —¿Y los Shem? ¿También hay de diferentes tipos? —Los Shem son Ángeles Nacidos. Yo sí. igual que nosotros. Cuando éramos niños me dijo. Bill. en cualquier lugar. —O mueres. Se detuvo en cepillar su cabello. —¿Hay otros tipos de Nephilim? —Se dirigió a la habitación y se dio cuenta que ya había escogido ropa para ella.—Entonces deberías escucharlo. lo conocerías por sus alas oscuras. Pero en lugar de tratar de usar sus poderes para el bien. Puede parecer tu mamá. —¿El Shem que está detrás de mí? ¿Es un Ángelus? Seth suspiró y se subió sus pantalones. Esto no era un loco y real romance paranormal. Este se alimenta de tus lágrimas hasta que tu mente se rompe o… —¿O? La miró a través del espejo y casi podía ver sus alas. escogieron alimentarse de humanos y se convirtieron en monstruos en el proceso. eres un objetivo prioritario para el apetito de un Camaleón. uno real. Además. siempre dominará tu destino”. con sus manos temblando. —No. Era un monstruo. —Tú no lo harás. . —Sí. A veces es un idiota. Nancy o tu cliente favorito. Puede cambiar su aspecto. Después de lo que te pasó. Si te toparas con un Ángelus que es un Shem. —Tu miedo.

fuentes y jardines. con fachadas de yeso amarillo pálido. Amo cocinar y siempre he querido una cocina con isla. Cuatro recamaras para los niños que quiero tener algún día. Ellos pasearon por un rato. —Está bien. Tomaron el almuerzo a la orilla del lago. Seth silbó. Se esmeró en ser encantador con ella. con corrientes de brisa. —Le sonrió—. viendo las gaviotas bajar en picada sobre el agua y simplemente disfrutando el momento de paz. cuando Seth repentinamente se detuvo y vio sobre el agua. . un quiosco con vista hacia un lago con peces y narcisos. Después de comer. ¿no? —La observó con recelo—. Seth. Había botes en el lago. No vaciló ni un segundo. Quiero un solar para usarlo como comedor y así poder ver el jardín. tú dijiste la casa de mis sueños. sosteniendo sus manos y señalando los barcos. algunos kayaks. Muchos narcisos y rosas. por supuesto. Quiero una piscina. También quiero una estufa con horno. La sonrisa que tuvo en respuesta hizo poco para aliviar sus temores. Alimentándola con uvas y trozos de sándwich hasta que estuvo saciada. —Estás pidiendo demasiado.Miró sus ojos a través del espejo. Seth la llevo a una larga caminata por la playa. negándose a traer el tema de su acosador. señalando que partes había alterado Piotr y cuáles eran naturales. Cuatro hijos. —Es una hacienda. y ella se estremeció ante el pensamiento de nadar en esa agua fría. Y una cocina gourmet. un gran cuarto principal con tina para dos. —¿Cómo es la casa de tus sueños? Abby sonrió soñadora. —Bueno. ¿eh? Ella le sonrió. leyendo la determinación en ellos y asintiendo. con colores cálidos. Seth deliberadamente mantuvo la conversación ligera. Por dentro decorada como mi casa actual.

—Ella se encogió de hombros. Oh. —Es cálida y acogedora. Podía entender eso. Le sonrió en respuesta. Ella esperó a que continuara. —Me gustan los columpios de porche. ¿no? Nunca podría permitírmela. —También suena costosa. se detuvo y lo miró con diversión en sus ojos. Soy un aficionado a lo moderno. Sobre todo cuando pienso en la casa de mis sueños. Hecho su cabeza hacia atrás y con su mano libre lo peinó hacia atrás. pero puedo ser flexible sobre el tema. —¿Eso es todo? ¿Un porche en el frente? ¿No te dará frío. —Seth. si quieres una piscina y un quiosco. . Cuando no lo hizo. Ella valoraba la seguridad y la familia porque la había perdido. bueno.Dieron vuelta en la esquina y la brisa levantó el cabello de Abby y lo arrojó sobre su cara. pienso en la familia y en la seguridad. es su turno. yo estoy bastante contenta con mi casa. Si realmente era un guerrero místico luchando contra el mal. igual que tú. —Tuvo una rápida y vivida imagen de estar sentados en un columpio. señor arquitecto. No había pensado acerca de eso. viendo a sus hijos jugar en el jardín mientras ellos tomaban café y platicaban sobre lo ocurrido en su día—. Aparte de eso. ¿Cómo sería la casa de sus sueños? —Me gustaría un porche en la parte de enfrente. un buen lugar donde criar los hijos. —Suena genial. Continuaron su paseo tomados de la mano. —Muy bien. elevó su mano y la besó. seguridad para su familia vendría primero que cualquier cosa. —La expresión de Seth era sospechosamente insípida. A menos que me saque la lotería. —También necesitarías tierras. durmiendo ahí en invierno? ¿O construirás ese porche delantero en Florida? Le lanzó una rápida mirada mientras caminaba delante de ella. Todos tienen la casa de sus sueños y algunos lograban vivir en ella—. —Supongo. Ella se rio. Seth le ayudo con su broche y sostuvo su cabello en una cola de caballo en su nuca. me gustaría estar en un lugar lleno de risas y luz solar. Es mi hogar. —Se encogió de hombros—.

—Eh. —Oh. Eso es por lo que se volvió loco con lo que había pasado en el incendio. Dios mío. No lo puedo creer. ¿pronto? Lo miró a través de sus pestanas y esperó no tener que deletreárselo. —Lo intentamos. hacia su mano con guante entrelazada con la de ella. —Sí.Parpadeó. Él siguió caminando mientras decía en voz baja. y la última cosa en nuestra mente fueron los hijos. Oh. Sus ojos se entrecerraron y luego se ampliaron mientras le llegó el golpe de comprensión. lo lamento. Miró hacia abajo. Simplemente no pasó. pero trato de no pensar demasiado en eso. . el sentir su mano en la suya la reconfortaba y la llenaba de amor. Caminaron un poco más. La absoluta convicción en su voz fue tranquilizadora. El clima estaba enfriándose durante su paseo. Mordió el labio. Dios mío. y cualquier resentimiento que quedaba. Lo entendió. su corazón se aceleró al darse cuenta que habían olvidado ponerle un guante a algo más. Después fue cuando nos dimos cuenta que estaba enferma. Pasó sus manos peinando su cabello con un aire distraído. así que tratamos de ver a un especialista en fertilidad y hablamos sobre adopción. ¿Quieres hijos? —Sí. —Ella hizo una mueca cuando un ceño fruncido apareció en su frente—. —¿Seth? —¿Sí? —¿Por qué no tuviste hijos con Fiona? Se detuvo con una expresión seria. —¿Eso es algo de lo que te arrepientes? ¿Qué tú y Fiona nunca tuvieron hijos? Seth suspiró y cruzó sus brazos. oh. Después descubrimos que ella no podía tener hijos. Ahora todo tenía sentido. —Está bien. se desvaneció en la nada.

Estaba enojado conmigo mismo. —Antes no había ninguna razón. La jaló más cerca. —Está bien. Eres mía. siempre he sido regular como un reloj —Soltó una risita—. Yo sé que no has estado con alguien en mucho tiempo. Abby. Puedo hablar con mi doctor tan pronto como regresemos a casa. Seth la envolvió con sus brazos mientras caminaban. lidiaremos con eso. —Está bien. Seth nunca abandonaría a un niño. Trish me odia. Abby. Abby trató de sacar la imagen de ella embarazada de su hijo fuera de su mente. Su voz estaba llena de recuerdos sensuales mientras la acercaba por otro beso. Se tragó sus lágrimas. —La besó suavemente—. sin dejar de mirarlo a los ojos. —Se frotaba las manos contra la cara y tomó una respiración profunda—. —No me importa volver a usar la píldora.—Y prometí protegerte. pero el viento que soplaba desde el agua era demasiado helado para hacer algo más que eso. No había estado con nadie más excepto Doug. —Por supuesto. no contigo. . —Y esta mañana. Y de ahora en adelante nos protegeremos. la píldora que usaba podría causar derrame cerebral. Si algo pasa. ¿Deduzco que no tomas la píldora? Negó con la cabeza. y estaban preocupados por eso. bueno. —Se encogió de hombros—. No será el fin de nuestros mundos. Por los diluyentes de la sangre y cosas de esas. Paso sus manos suavemente en un movimiento de arriba a abajo por sus brazos. y por la medicación que me dieron para el dolor me quitaron la píldora. ¿lo recuerdas? Un embarazo solo me da una razón más para amarte. y debí haber recordado eso anoche. Además. —Y esta mañana. —Muy bien. sus manos gentilmente sosteniendo su trasero. pero era muy difícil.

.Esperaba que tuviera los ojos de él.

Ella suponía que tenía que acostumbrarse a eso. —De acuerdo. Tendría que reconsiderar toda la cosa esa de la tortilla de huevos blancos. Gabbii Rellez y SOS por Kirara7. y Abby hizo la llamada una vez que hubieron terminado. —¿Cómo sabes eso? —No podía dormir anoche. ¿De qué te enteraste? —Tienen a alguien asignado para eso. Se encogió de hombros. trabajando en su ordenador portátil. Le llamaré. así que no puedo decir mucho. Dijo que quiere asegurarse de que estás bien. No le dije dónde estamos. . Parecía estar ocupado con algún tipo de programa de diseño. — Guiño un ojo a Seth cuando él la miró fijamente—. —Abby. Seth estaba en la habitación con ella. ¿Seth está cuidando de ti? —Sí. Cogió su propio muffin de manzana y canela y le dio un mordisco antes de responder. Habían estado en la mansión durante una semana. Él era arquitecto. pero no le he comprobado aún. así que estuve revisando mi email. No quiero que nadie más lo sepa aún. Abby miraba mientras Seth devoraba un muffin de arándonos en dos bocados rápidos. Bill. en más de un sentido. Se pusieron cómodas en sus rutinas tranquilas de por la mañana. Tengo algo de información sobre el tipo asignado a tu caso —se detuvo durante un momento—.Traducido por Alexiacullen. Mierda. Por todo lo que ella sabía había leyes de privacidad que estaba rompiendo o algo así. él enfocaba con el zoom o se trasladaba a la vista anterior eso la confundía. y los muffins recientes diarios eran su parte favorita del día. Su nombre es Detective Jarvis. estos estaban buenos. Seth está cuidando muy bien de mí. Gabbii Rellez y kensha Corregido por Marce Doyle* —Bill quiere que contactes con él. pero cada vez que ella intentaba acercarse para mirar.

Una vez que Seth se metía en sus diseños. y aun así otros operaban sus propias empresas. Sherlock. Te quiero. Tendría que asegurarse de que tendría una cena con Bill y Trish tan pronto como todo esto estuviera terminado. —Lo haré. extrañamente animada. —Ella prácticamente podía escuchar sus ojos ponerse en blanco. ¿de acuerdo? Ella asintió con la cabeza. tomando la ventaja de tener un ángel cuidando de ellos. —Voy a ir a caminar. Abby. y recuérdale que sé varias formas diferentes de deshacerme de su cuerpo si no se porta bien contigo. Me aseguraré de que entiende lo importante que es éste caso. . Seth. y sabía que le perdería durante el siguiente par de horas. —Yo también te quiero. estaba en su propio mundo. Colgó. —Ummm —respondió—. La única diferencia era sobre la mitad de los Nephilim que vivían con Gabriel. Su seguridad parecía ser la única cosa que le empujaba de sus diseños. Lo olvidé por un momento. —Saluda a Seth por mí. como él y Dante. y cada uno de ellos tenía que sobrevivir en el mundo de los humanos. —Gracias. Algunos eran empresarios que podían establecer sus propios horarios. Vio cómo trabajaba Seth. hermano. No abandones las inmediaciones de la casa. los planos y ángulos de su rostro iluminados por la pantalla del ordenador. Había visto antes esa expresión. Era extrañamente caliente. Bill. —Se dirigió hacia la puerta. Había perdido esa conexión con su familia. creando donde la gente del arte viviría y trabajaría. —No te preocupes. Ten cuidado. Le daré caza.—¿Quieres decir que no conoces a nadie en el distrito policial? —Trabajo en homicidios. Bill debería haber tenido alguna respuesta ingeniosa ágil para eso. con sus ojos decididos y concentrados. Cazar a Shem no era un trabajo a tiempo completo. La había explicado que la mayoría de los Nephilim tenían carreras. —Perdóname.

Piort y Andi estaban haciendo una investigación profunda de los antecedentes de Doug. Era algo que Andrea Hancock destacó. Pero tan importante como era esa información. Mientras tanto Abby aún no estaba a salvo.—Lo prometo. Momento de llamar a Dante. Veinte minutos después. y sí. y a menos que él tuviera malas noticias. quería que tuviera un poco de paz. Quizás era mejor de esa forma. no tenía intención de reventar su burbuja calmada. Su tono fue desdeñoso a lo largo de toda la conversación y Seth estaba lívido. Llamó a Bill y descargó. Seth esperó hasta que Abby salió por la puerta antes de levantar el teléfono. . Ni si quiera había cerrado la puerta completamente antes de que el edificio estuviera tomando forma en la pantalla otra vez capturando la atención de él. Cogió su teléfono móvil y acertó en la marcación rápida para su hermano. No podía durar. Él sabía todo sobre el incidente en Hidden Spring y ya había hablado con el jefe de allí. Apoyó su espalda en la silla y dio vueltas sobre lo que necesitaba ser hecho. Te veré en la cena. y con los otros intentando encontrar al Rafe desaparecido… Parecía como si estuviera inmerso en capturar al captor de Abby. Ella era un genio en la búsqueda de información sobre casi cualquier persona o cosa y como resultado era muy valiosa para el asunto de Piort. Jarvis se estaba sobreestimando. Damien no era un guerrero solitario. A parte de eso. Al menos Dante podría manejar a un Shem. —Le lanzó un beso y él sonrió. pero por ahora. había poco que pudieran hacer hasta que Dante volviera al trabajo. Al final ella se había relajado de nuevo. el Detective Jarvis había hablado con el Detective Zucco. y Bill se comprometió a quejarse ante su capitán. y estaría tostado antes de que pudiera reaccionar. Sí. Jarvis era humano. Si era un Shem. una de las principales razones de que Piort la mantuviera tan cerca. Necesitaba registrarse en el departamento de policía y averiguar quién había tomado el caso de Abby. se tomaría un tiempo para reunirla. por supuesto que esas cosas tendían a intensificarse. Se vengaría de ellos tan pronto como tuviera algo. Seth estaba gruñendo y listo para patearle el trasero a la policía.

—Le dije que es un estúpido. Damien podría ser tan protector como cualquiera de ellos. —Gracias a Dios. Dante no pondría la vida de ninguna mujer en peligro. a pesar del hecho de que sus poderes particulares no eran tan útiles en un combate como los de Dante o Seth. pero él no quiso escucharme. Seth soltó una risita. . —Soy Seth. —Seth hizo una mueca. era una rotura peor de lo que había soltado prenda—. Sólo tengo que hablar con el hombre que tomó el caso de Abby. y planea mirarlo desde ese ángulo. especialmente alguien a quien Seth amaba. —Mierda. No te jodería sobre la seguridad de tu mujer así. —La estúpida medicina me tiene durmiendo durante la mayor parte del día. Lo siento por él. Tuve esa impresión cuando hablé con él. De todas formas. —¿Chicos? ¿Estás jodiéndome. —La voz profunda y calmada del detective estaba llena de cansancio. —Sí. ¿qué fue sobre la discusión con Jarvis? Seth se echó hacia atrás y apoyó sus pies sobre el escritorio de Piort. —No. No le causó ninguna impresión. Los pies de Seth cayeron al suelo con un ruido sordo. Si Dante tenía dolor aún con la medicina. —Sí. —No. No tenían ningún registro en cuanto a quién tenía el caso después del accidente. sería una hemorroide.—Aquí Dante Zucco. Incluso le hice llamar a tu gente y al sheriff allí en Hidden Springs. Parece que piensa que todo esto es una broma de algunos chicos. Detective Jarvis. Le mostré las fotos de ambas casas de la ciudad. No puedo esperar hasta que pueda terminarla. —Parece menos entusiasmado sobre continuar con el caso de Abby. Si estuviera más lejos de mi trasero. verdad? Dime que esto no es sobre la vez que bromeé con ustedes sobre los nombres de la Mafia. Hubo un suspiro largo. —¿Estás bien? Supongo que Damien se fue a casa.

—No tengo ni idea. No hay mucho donde elegir si alguno de nosotros quiere un trabajo al que volver. pero no va ser mucho al principio. Ella sabe sobre mí. . —Dime qué. —¿Decidió volver al trabajo? Seth suspiró. Eso la haría sentirse mucho mejor. Apartó las cortinas a un lado y vio a Abby caminando lentamente alrededor del jardín. —¿Han decidido cuál es su siguiente movimiento? Abby siguió avanzando. Lo siento. No hay mucho más que pueda hacer hasta que esté fuera de las malditas pastillas para el dolor. Haré lo que pueda una vez que esté de pie de nuevo. —Cuento con ello. Pero le encanta su trabajo y no quiere perderlo. Sonrió suavemente mientras ella giraba una hoja roja entre sus dedos. ¿Lo tienes? —Una buena idea. gracias. no lo haría. —Al final vamos a volver a la casa de Abby en la ciudad. —Seth tomó una respiración profunda—. sí.Seth se levantó y se dirigió hacia la ventana. —Sí. Seth. Gracias. ya está dándole vueltas a la forma de hablar con su jefe sin dejar que sepa dónde se encuentra. Dante maldijo casi atragantándose. Si fuera por mí. Si no lo tiene pronto. Si la conozco. —¿Cómo se lo tomó? Seth sonrió. —Desafortunadamente. ¿de acuerdo? Una inmensa oleada de alivio se movió a través de Seth. Seguiré la espalda de Jarvis hasta que le surja algo. Seth miró cómo Abby se inclinaba a coger algo. pero puedo hacer eso bastante bien. —Muy bien. con sus ojos vagando por el jardín. Haré una pequeña investigación discreta por mí mismo. —¿Cómo este hombre llegó a ser detective? Hubo una carcajada al otro extremo del teléfono. Llamaré a su jefa y le dejaré saber lo que está pasando. Haz que Abby esté tranquila y sin hacer nada.

Créeme. Te diré qué. esa Rand. —El disgusto en su voz cambió a diversión—. Solo quiero ver cómo de loco puede Rand volver a Jarvis. —Gracias. hermano. y dile al Conde Drácula que le mando saludos. —De acuerdo. Cuida de Abby. con una exasperación clara en su voz. quizás debería hablar con Abby. será apartada. ¿Quién es Rand? Dante gruñó. —Si está obstaculizando el caso. —Nunca escuché sobre ella. ¿qué necesitas? —Dile a Abby que cancele lo de Rand. —No me tientes. Espero que te sientas mejor. ¿No era ahora eso interesante? ¿Y desde cuando ella había pedido a la amiga que trabajara en su caso? —Si obstaculiza el caso. un dolor público en el trasero. ¿De acuerdo? —Lo haré. —Elizabeth Rand. ya que oficialmente no estoy más en el caso y Jarvis es… mmmm. . Seth parpadeó. —Dispara. veré lo que puedo hacer por mi parte. ¿puedes hacerme un favor? —Claro. hermano. porque se pone pesada.—Jodido afortunado. Puedes querer preguntarle entonces a tu novia. Después de todo esto tiene posibilidades. Mantente seguro. Zucco. Su amiga era investigadora privada. —Seth resopló divertido—. Escucha. tengo una pregunta. investigadora privada. Mantente seguro. —Lo estaré. En realidad ella podría hacer que moviera su culo en este caso para ti. tú haz lo que puedas por el tuyo. Por otra parte. —Colgó el teléfono y se preguntó si había algún otro secreto que ella le estuviera ocultando. —Uh. La expresión de su rostro era muy solemne. no hables con Abby. Oh. Se preguntaba en qué estaba pensando ella. —Abby estaba sentada en un banco de piedra mirando hacia el vacío. De cualquier forma. —Dante soltó una sonrisita—.

—Sí. Tomó su mano y juntos caminaron hacia el salón. Lo apuesto. —¿Cómo está? —Lo está haciendo bien. —¿Momento para cenar? Ella sintió con la cabeza y le tendió la mano. por cierto. Muy bien. La luz del exterior alcanzaba la pantalla y tenía que hacer difícil el trabajar. tendría que conseguir la receta para esta vinagreta del cocinero de Piotr. Me hubiera gustado hablar con él. como si se estuviera ocultando algo. siento escuchar eso. ¿Quién es Elizabeth Rand? Abby se atragantó con un sorbo de su agua helada.Abby cerró de golpe la puerta principal detrás de ella y cogió su abrigo del armario. El mayordomo de Piotr sirvió los plato de sopa y ensalada en silencio uno en frente de cada uno de ellos y abandonó la habitación. Era increíble. ¿Quién es? Ella le dio su sonrisa más brillante. Llamé a Dante. Beth. Seth inclinó su cabeza y la estudió. Es divertido. Él se levantó y caminó alrededor del escritorio. . Se dirigió hacia el estudio de Piotr y no se sorprendió de encontrar allí a Seth. Dios. Él levantó la mirada con una sonrisa. —¿Beth? —Uh-oh. Estaba sorprendida de ver las cortinas abiertas. de hecho —sonrió— . —Mm. Mejor de lo que esperaba. aun trabajando duro. Está de permiso durante seis semanas y está sumamente aburrido. —Oh. Dante pensó que tú podrías conocerla. —¿Cómo te fue hoy en el trabajo? —preguntó Abby con la boca llena de ensalada. —Estuvo bien. Había una nota extraña de diversión en la voz de Seth. Su mirada era sospechosamente inocente. —Una investigadora privada.

—Ya veo. La próxima vez. —En realidad debe estar haciendo una mala propaganda de ella misma. Hablé también hoy con él. ¿La contrataste? —Um. bueno. —¿Le está molestando? —Sólo déjame decirte que se ofreció a comprobar unas cuantas cosas si ella vuelve al caso. —Sí. Cuando sus ojos empezaron a brillar sabía que en realidad él no estaba enfadado con ella. Una ceja se alzó de golpe. Abby parpadeó conmocionada. Ella respiró aliviada rápidamente. . Me pongo un poco nervioso cuando la policía me dice que tu investigadora privada es un verdadero dolor en el trasero. Andi lo hizo. —¿Y? —No estoy impresionado. háblame sobre esas cosas. Ha decidido que todo esto es un montón de chicos haciendo un poco de B y E21.—Lo entendí bastante bien cuando Dante se quejó sobre ella. Colocó su tenedor otra vez en su plato y apoyó la barbilla sobre sus manos entrelazadas. Abby silbó. —La sonrisa de Seth se desvaneció en un ceño fruncido—. 21 B y E: allanamiento de morada. Ella pestañeó hacia él de forma escandalosa. no directamente. ¿Y cuándo ibas a dejarme saber sobre esto? Ella se mordió su labio. —Distraída. —Distraída. al menos Zucco dijo que ahora está molestando al otro detective. De acuerdo. —Iba a hablarte de ello. pero me distraje. —¿Distraerte? Ella le miró por debajo de sus pestañas. intentando verse sexy.

—Gracias a Dios.—¿Qué? ¿Dante piensa lo mismo? —No. O a Trish. Por supuesto que no. El nuevo detective está al cargo. —Dante seguirá trabajando porque eres tú. —El ceño fruncido de su cara era adorable solamente porque estaba aún entretenido—. —¿Estás bien? Ella tragó el malvado pepino antes de responder. antes de que nos interrumpieran con más símbolos fálicos de comestibles… ¿Más comestibles? . legalmente no hay mucho que pueda hacer. No quería explicarle eso a Bill —se rió—. Sería una sorpresa si ellos no podían ver su rubor desde la órbita. —Tú y Dante están bastante comprometidos. y veremos lo que desentierran. —Sólo porque le di mi receta de enchiladas. —Sip. —Recuérdame que le diga dónde puede empujar su pepino —murmuró. —Un Shem. siempre y cuando pueda. el pepino intentó matarla cuando resopló una Su espalda consiguió golpearse lo suficientemente fuerte que ella casi aterriza sobre la sopa. —¿Sí? Trabajamos en torno a él. —No le estaba engañando. —De todas formas. Pero debido a que está de baja por enfermedad. Inmediatamente carcajada. —Sip. Abby se desplomó en su silla. Ella solo podía imaginar lo que Trish tendría que decir cuando escuchara esta historia. ¿Algo sobre lo que debería estar preocupado? Empujó un enorme mordisco de pepino en su boca sólo para burlarse de él. Deja a Beth que haga su revelación y a Dante. Ya sabes lo que él piensa.

—Pero eso no tiene ningún sentido. Ella también checa en viejos amigos que podrían haberse resistido a ti o Doug. —Tomó sus manos y la guio de vuelta al estudio—. Rodeando su brazo alrededor de su cuello y se apoyó en él. —Solo te amo cuando hablas duro —le sonrió a él. Abby se unió a él en su camino al comedor. ese tipo de cosas. —Se sentó en la silla detrás del escritorio. Se estaba limpiando las lágrimas mientras él continuó. —Entonces ¿qué piensas que debemos hacer? —Correr sonaba como una gran opinión para ella. —Tal vez es momento de que tomemos la iniciativa. Abby se unió a él. Hemos estado corriendo en lugar de sostener nuestra tierra. quizás algún viejo enemigo que piense que tú tienes alguna información de algo. —Todo lo que hemos hecho hasta ahora está reaccionando con lo del acosador. ¿Por qué esperar cinco años para venir por mí si ellos pensaban que tenía algún tipo de información ilegal? —¿Quién sabe? Mejor checar todos los ángulos. Él tenía razón. subiéndose a su regazo. todavía no has visto nada. —Andi está investigando los antecedentes de Doug para ver si algo aparece. miembros de su familia. Seth se levantó. —¿Tal vez ninguno se los dos está relacionado? Tal vez alguien quería muerto a Doug y alguien más decidió acosarme. Lo que no entiendo es por qué alguien mataría a Doug y después iría por ti. Era demasiado para esperar pero había tenido que tirar la idea por ahí de todos modos. dejar de permitir que Damien y Dante sean los hombres por nosotros. Él la acomodó en su regazo y se quedó mirando la pantalla de la computadora. mejor. —Cariño. —¿Alguien que se parece a Doug o que ha cambiado para parecerse a él? ¿A Shem para arrancar? ¿Justo después de que Doug rompiera la prisión? No. Entre más información tengamos. Es demasiado para una coincidencia. .Tuvo que detenerse hasta que consiguió que la risa de ella volviera bajo control. Sonrió de vuelta.

—Por supuesto. —Está bien. Todavía están investigando. —¿Qué pasa? —Le dispararon con una pistola calibre 22. —No es mala idea. La noticia de la muerte de Doug estaba en todos los periódicos. Abby se estremeció delicadamente. —¿Andi? —Está simplemente llena de buenas ideas hoy —cogió el teléfono—. —Seth se inclinó a su alrededor y comenzó a escribir en el teclado. ¿Algo en particular? —¿Té helado? —En camino. . una especie de pantanos. Eh. Pero no dónde. Pronto tuvo los titulares Delaware. —Para el momento en que se dirigía de la increíblemente enorme cocina moderna. el estilo de la ejecución. Caminó hacia el escritorio y dejó los dos vasos.—Tal vez deberíamos ver los titulares en Delaware. —¿Por qué alguien lo volcaría allí? Seth se encogió de hombros. Así que ahora que sabemos cómo murió. Supongo que aún no hemos terminado. ya había terminado su llamada telefónica. —Es difícil de encontrarlo. —Sí. Seth asintió. Tal vez el asesino pensó que el agua podría borrar la evidencia del rastro. mucha agua. Nadie sabe todavía dónde lo mataron. Voy a hacer la llamada. —¿Qué? ¿Él no murió en la conservación? —Aparentemente no. La expresión de preocupación en su rostro la hizo detenerse. O no están liberando nada a la prensa. lo hacemos. ¿Por qué no traes algo de beber? Se levantó de su regazo. obviamente todavía preocupado. a ver si han llegado a nada en la autopsia de Doug. pero no había nada en la autopsia—.

—¿Me pregunto qué tuvo que hacer Andi para conseguir toda esta información? —Soltar un montón de dinero en efectivo. Abby se enderezó y lo miró fijamente. pero cuando lo hace. No te preocupes. Me gustaría saber dónde fue asesinado.—Marcar pruebas. —No te preocupes por eso. Puede responder a algunas preguntas. —Puede ser. — Abby se dejó caer en una silla al otro lado de la mesa. Piotr está pagando la cuenta. es leal más allá de cualquier cosa que hayas visto en tu vida. Por lo menos ellos tienen la bala. No quiero deberle nada. —No es tan malo como la gente lo hace ver. Mientras esté aburrido y dispuesto a ayudar. Ella sabe todo sobre este tipo de cosas. Creo que será mejor que llame a Beth. Pero no me gusta que él esté pagando a alguien para investigar esto. Si el agua no lo lavo. —¿El qué? —Está pagando la cuenta para la investigación. Andi va a hablar con Beth. Estaba tratando de resolver los detalles en su cabeza que simplemente no fueron sumando. —Tal vez los chicos forenses encontrarán fibras en la ropa o algo así. Seth le dio un apretón tranquilizador. —No te preocupes. Él no hace amigos con facilidad. . con los ojos pegados a la cara. —Bueno. No le vas a deber nada. voy a tomar su palabra. cariño. Está ayudando a que te proteja. —Seth rió suavemente—. ¿por qué no lo dejas? Abby trató de explicar su malestar. Suena tan espantoso. nos va a ayudar. Abby lo miró dudosa. está bien. —No estoy muy a gusto con él. Abby le entrecerró los ojos. También me dio la sensación de que está un poco intrigado. pero en realidad sin verlo. Lo está haciendo como un favor a mí. probablemente. —¿Por qué? —Él es mi mejor amigo.

Solo tengo que esperar y veré. Como dije. O puede que quiera algo algún día. Además. Que solo hayas tomado mi palabra para él… —suspiró—. Si Seht esta tan seguro de Piotr. ¿cuál es tu siguiente paso? ¿Esperar y ver con que viene Piotr? —No estoy seguro. Vamos a tener que darle un poco de pensamiento. —Está bien. se la doy. así que puede que sienta que no le bebo nada. —Gracias. ella también lo iba a esta. Abby se encogió de hombros con indiferencia. amigos ayudan a amigos. entonces también estoy dispuesta en confiar en él. Realmente no importa “deber” a alguien algo. él decidió ayudar. Seth levantó sus cejas con incredulidad.—¿Pero tú sí? Se encogió de hombros. —Múdate conmigo. —¿Estas segura? . Entonces. Le ayudaré porque es mi hermano. —¿Está bien? ¿Eso es todo? ¿No más argumentos? —Nop. pero dudar las respuestas pueden afectar el resultado. Seth solo se le quedo viendo con una extraña expresión en su rostro. Gracias. Tal vez no sea una mala idea discutir cuándo nos vamos a ir a casa y cómo podemos mantenerte segura. —Si Piotr es digno ese tipo de lealtad hacia ti. —¿Ninguna pregunta echa? —Pude haber preguntado una cosa o dos. —¿Te importaría decirme porque? Abby se encogió de hombros. —¿Eso es un sí o un tal vez? —Tal vez. Abby se relajó. Si pide ayuda. —De nada.

cerró su programa y se acercó a ella. pero que la determinación dura estaba de vuelta en su cara. una casa y una pareja amorosa encabezaban la lista. pero por ahora. Ella había parecido sorprendida por lo que quería de la vida. ¿cierto? Te vas a mudar si estaba o no de acuerdo. —No tiene un sentido. y ella disfrutaba su calor. —Todo lo que tenemos que hacer es encontrar a mi acosador y nuestras vidas pueden volver a la normalidad. ¿una semana? ¿Qué diferencia habría si te mudas a mi casa? Se acercó y la jaló a él. caminaban juntos en la playa. Abby pasó mucho tiempo en los jardines por los siguientes días. Le asombraba que nunca parecieron quedarse sin cosas que decir a los demás. Abby lo abrazó. A menudo haciendo picnic. . Una vez que se fuera a vivir con ella. Una familia. No estaba seguro si ibas a pelear conmigo por eso o no. —Seth le devolvió el abrazo. esto funciona. mirando a la cesta pesada en sus manos y la sonrisa en su rostro. Si Seth estaba disponible. —O lo más normal es que alguna vez será. —Estaba esperando que dijeras eso. pasaron horas hablando y caminando.Rio. supongo. estaba dispuesta a apostar que no tenía intención de dejarla. Seth no parecía entusiasmado con la parte de renegociación. Vivíamos juntos porque. Se puso de pie. —Funciona para mí. ella honestamente creía que todo iba a estar bien. compartiendo sus planes de vida. En los brazos de Seth. ya que se filtró en ella. ¿cómo podía decir que no? —Ya estás mudándote aquí. Él levanto su cabeza y le sonrió. Podríamos negociar una vez que mi acosador es capturado. Sonaba tan ansioso.

un gesto de preocupación cruzo su cara—. tienes que soltarme si quieres que lo lleve. te dejaré ver lo que hay dentro. Empezó a abrir la tapa. entonces. vámonos yendo. y su expresión se ablandó. . y él masajeo sus brazos ligeramente—. Le tendió su chamarra con una sonrisa. —¿No quieres que vea que hay dentro de la cesta? —Fácilmente pudo salir de su agarre. Tomo la pesada cesta. Tu solo tienes que llevarlo. —Por supuesto que no. Realmente no te lastimé. No cabria ahí. —Bueno. —De acuerdo. —Se detuvo cuando le estaba dando su chaqueta. —Por supuesto que no. —Bueno. alisándolo. —Alejó sus brazos lejos de la cesta antes de que pudiera abrir la tapa. Tienes un fuerte agarre. una vez que lleguemos allí. —Lo que pones en esta canasta de pan de gran tamaño más vale que valga la pena. ¿qué pusiste dentro. ¿verdad? Él toco su línea de entre los ojos. Si eres bueno. —Lo soltó de mala gana. la cocinera? Consiguió verse inocente pero mantener su sonrisa en la cara era difícil. Tomó las dos chamarras del closet. La vio sospechosamente y puso la cesta cerca de la mesa. —¿Qué hay aquí? —Oh. Nos tomó un tiempo para llegar a mi lugar favorito en la playa. —Uf. —Besaré tu heridita cuando lleguemos.—¿Otro picnic? ¿Qué no te cansas de comer sándwiches en la playa? Abby se encogió de hombros. pero no lo hizo. —Me gustan las playas. no lo harás. Ella amaba cuando jugaban juntos.

Él le dio un mordisco y gimió. una misteriosa sonrisa. Ignoró el pan. . Ella le dio un bocado. pero estaba marcada su localización. Se sentó en la manta con una lenta sonrisa. —¿Era eso lo que creo que era? Seth brilló y. —Seth cogió el cuchillo y cortó un pedazo de pan. una de color rojo y blanco a cuadros que habían estado utilizando para cada día de campo que habían tenido hasta el momento. —Este es mi tipo de picnic.Sacó primero la manta. moviendo su mano a un lado e inclinándose a ella. Se preguntó si estaba tratando de seducirlo. masticando suavemente. por un segundo. un extraño ruido rompió el silencio. Le tendió la rebanada de pan. uvas y naranjas. y se alegró cuando ella respondió inmediatamente. casi pierde el control con sus alas. con chispas y silbidos. Estaba dispuesto a ir en largo y averiguarlo. empujándola sobre su espalda. Puso su mano libre en la cadera y profundizó el beso. Siguió una botella de vino y algunos vasos de plástico. Justo cuando ella se inclinó hacia él. Levantó la cabeza. Sonaba vagamente como un petardo de apagarse. sintiéndose fuera su estado de ánimo con sus labios. La besó suavemente. y una barra de pan francés. Abby comenzó a servir el vino. junto con un pequeño contenedor de queso en vino de Oporto. y de repente la empujó hacia el suelo. y ella puso en marcha un CD de música suave. difundiendo algunos de los quesos en la parte superior. Le sonrió a él. El equipo de música portátil hizo un ruido graznando. —Abrió la boca y acepto la uva. Estaba destruida. Mierda. El radio estaba a centímetros de la cabeza de Abby. completamente destruida. chispas volaron fuera de ella. —¿Merecía la pena cargar todo? —Diría que sí. mirando el equipo de música en el horror. Luego sacó un pequeño equipo de música. como en secreto. todavía caliente. Extendió el queso en su propio pedazo de pan y se lo ofreció a él. Su aura los protegería un poco. Su mano se movió a su cazadora ligera y comenzó a soltar la misma. galletas. y sintió el endurecimiento familiar en su ingle.

El interior era húmedo y maloliente. y venir a la caza cuando no estuviera aterrorizado por su vida. no se quejó cuando su camino de regreso a la casa los condujo a través de un arroyo. Trató de resistirse a su mano en la cabeza. pero él no estaba siendo amable. un tronco de árbol de forma extraña. —No hay tiempo para explicar.Protegiéndola con su cuerpo. Ella debió de haber pensado que estaba loco. otro disparo sonó. Podía volar. Incluso tenía el olor característico de los excrementos animales que rezuma de la misma. Estamos sentados como patos aquí. Podría parecer una madriguera animal. No puedo creer esto. la empujó delante de él en la boca de la cueva. No podía ver nada. El sonido de otra bala lo había llevado suelo. Sacó su mapa mental de la isla y buscó el punto de referencia familiar. Se humedeció su aura. Tenía que proteger a Abby. su mano se cerró alrededor de su brazo. —¡Joder! —Su cabeza giró cuando él la empujó detrás de un arbusto—. Encontró lo que estaba buscando a la derecha de la misma. agachándose todo el rato. pero los árboles delante de él y de la playa detrás de él. solo muévete. Manchas. con la esperanza de lanzar el Shem fuera de pista. Oyó la botella de vino romperse y se asomó detrás de él. apenas lo suficientemente grande para un ser humano para meterse en él. Abby estaba pálida y temblorosa. —Él cautelosamente levantó la cabeza y miró a su alrededor. bajó la cabeza y se puso con cuidado a sus pies. y apenas había espacio para respirar. Efectivamente. Seth no era normalmente . empujándola hacia abajo. pero no era lo que parecía ser. Así como llegaron. pero al hacerlo la dejaría expuesta y vulnerable. Las raíces del árbol le agarraron el pelo. Él la obligó a meterse en tierra. Había que llevarla a la casa. Abby debajo de él. pero tenía que confiar en que él sabía lo que estaba haciendo. evitar las balas. —Su voz baja y áspera. tanto la música y el vino era ahora víctimas. Ella se resistió cuando empezó a empujarla en una pequeña boca de la cueva. a salvo en la fortaleza de Piotr. pero ella se mantuvo. bajo la tierra y cubierto de enredaderas. empezó a empujar de ella para entrar en la portada de la maleza. La ayudó a entrar en la misma posición y comenzó avanzando poco a poco. —¿Qué estás haciendo? —susurró con furia.

—Él puso su mano debajo de un afloramiento roca. Todo lo que tenemos que hacer es seguir túnel de la espalda de Piotr a la casa y llamar a la policía. estaban mucho más cerca de la seguridad. La puerta se movió en silencio de nuevo en su posición original. la luz cegadora por su intensidad. pero la electricidad había sido calculada hasta proporcionar un par de luces bajas laborales en el techo. Sonrió tristemente.claustrofóbico. Miró a su alrededor con expresión aturdida. pero más vale prevenir que lamentar. una sección de la pared se movió silenciosamente. —Debemos estar a salvo. Sus manos estaban rayadas. revelando un pasillo de cemento por el hombre. Las luces en la cueva de inmediato salieron y las luces en el túnel se encendieron. Seth la atrajo hacia él. Aun así. y se habían ido al infierno. y él asintió con la cabeza—. —Ella parpadeó. Abby. —Siente bajo esto. con el rostro pálido y manchado de suciedad—. Ya está. Se hizo más y más oscuro. empujándola delante de él. A su izquierda. Seth se dirigió rápidamente hacia el otro extremo de la cueva y le hizo señas. pero había botón de goma oculta bajo una. luego se volvió y tiró de una palanca. Se veía como varios otros afloramientos en la cueva. dejando que su aura iluminara el camino. Una vez que estuvieron fuera del túnel. Ellos estaban en una cueva natural. Su cuero cabelludo herido en el cabello de las raíces del árbol se había retirado. El túnel de repente se abrió ante ellos y se puso de pie. de un de No Pulsó el botón. —Sabía que algún día tendría Piotr que usar esto. Pulsa el botón. Encontró el interruptor y le dio la vuelta. —Wow. pero se imaginó que esto debía ser lo que era ser enterrado vivo. Cuanto antes estuvieran fuera de aquí. No pasaría mucho tiempo ahora. su pelo una maraña. mejor. y se vio obligado a usar sus manos para guiarse. —Genial. sé si él nos siguió. Seth empujó hacia adelante. . Ella levantó la cabeza en estado shock y sorpresa. Empezó a moverse.

y estaba aliviado de escucharla bromear. ella era un desastre. El sonido de las lágrimas aún estaba en la superficie y él tenía miedo de que tan pronto como estuvieran en la habitación ella colapsaría. Estaba tan orgulloso de ella. y su suéter estaba roto. . eso es lo que esperaba Seth. ¿Dónde encontró esas luces de cualquier forma? Parecían algo salido de una estantería de ventas de la muerte.—Sí. Cualquiera que entrara en la cueva que no estuviera familiarizado con ella. —Necesito bañarme. Seth necesitaba a sus hermanos. Cerró la puerta detrás de ellos y la sello con un rápido giro de su muñeca sobre una botella de vino especial. —Oh. ella estaba blanca y temblaba. Al menos. ¿verdad? —Así es como se supone que trabaje. —Diseñé la casa. no tendría idea de donde habían salido. pensó que estallaría. se había roto algunas uñas. las luces se apagan. al menos para alguien a quien le han disparado. y luego necesitaré Valium. También necesito saber cómo sabías todo eso allá atrás. Seth le abrazo más fuertemente. —Estoy bien. la comprobación sobre su hombro para ver si podía detectar la apertura de la puerta. que la han guiado por un túnel donde un topo se sentiría aplastado y por corredores de cementerios que me hace pensar en las prisiones y en el noventa y tres. Ambos temblaban. parecería sin problemas en ambos lados. —¿Estas bien? Su voz temblaba. —Si alguien viene. Se volvió hacia Abby. Esto se le salía de las manos. La guio hacia el sótano. —La condujo por el pasillo de cemento. él sabía que ella estaba al borde de las lágrimas. y bajo todo el mugre y la suciedad. A menos que supieras que era lo que buscabas. sus vaqueros necesitaban lavarse varias veces. Bien. Él la tomo en sus brazos. y pronto él estaba abriendo la puerta secreta hacia la bodega de vino. —Necesitamos llamar a la policía. Las luces permanecieron prendidas. además del cabello enredado y el rostro sucio.

Poco peso corporal. Se sentía tan seguro aquí. que le había permitido elegir a Abby el mismo lugar más de una vez. y él aprendió hace muchos años por Dante que los policías tenían un gran poder de observación. flotando sobre ellos y observando. mira esto. Él los volvió un blanco. ¿mujer? —Tal vez. Me pregunto si la señorita Marcheson y el Señor van Licht siempre tienen un picnic aquí. —Parece que había estado aquí desde hace un tiempo —El policía que había tomado su declaración se había agachado y señalado con su lapicero—. El policía guio a su compañero a un parche de tierra. —Los dos hombres intercambiaron una mirada—. ¿Cómo los había encontrado el maldito de nuevo? Los únicos que sabían dónde estaban. —Pequeños pies para un hombre. Por aquí. Los policías estaban ahí. Los policías no lo verían mientras escuchaba.Él volvió a salir una vez que ella estaba segura dentro de la mansión y los policías habían tomado su declaración inicial. ―Ed. Seth hizo una mueca. la puso en peligro. El que se llamaba Ed se acercó a su compañero. Él necesitaba saber todo sobre el tirador. No había manera de que los Neph le dirían a los Shem donde la víctima se escondía. Una simple mirada al rifle del Shem le habría permitido ver cómo Seth seducía a Abby. ¿Algo te parece raro? Seth se acercó. él les confiaba su vida. en un pequeño bosquecillo donde había estado con Abby. —Las hendiduras son ligeras. Seth voló por encima de la isla de Piotr buscando desesperadamente el hedor de Shem. Seth se mantuvo invisible. Maldición. Ellos podrían ver algo que él no había visto parar nada. mirando la escena. . El encontró el mismas verde distintivo. Miren el pasto —Él se volvió y miro alrededor—.

Porque Seth sabía como el infierno que no le había dicho. como si la hubiera visto antes. tenía que enterarse de cómo el Camaleón supo dónde estarían. Él la había dejado sola. Eso podría haber sido un interesante pensamiento para seguir si ese Shem no hubiera dicho que había sido contratado específicamente para vigilar a Abby. ¿El Camaleón había estado en la isla tanto tiempo? Seth no dudó y se devolvió hacia la mansión. ver qué esqueletos podemos sacudir. —Así que si fue una mujer. de acuerdo al detective Zucco. —Haremos que los forenses nos hagan un yeso. —Entonces es más seguro de que este detrás del Señor Van Licht. Pero más importante. —Los dos policías se miraron entre sí. vulnerable en un edificio en el cual el Camaleón se habría podido infiltrar.—Eso no significa nada. sorprendiendo a Seth. —Deberíamos investigarlo. asegurarnos de que no hay nada ahí —él miro en sus notas. Tenía que ordenar sus zapatos a la medida. Ed resopló. un ex celoso. ¿aún creerías que la señorita Marcheson es el blanco? Seth parpadeó. No me digas. —Tendremos que indagar en su pasado. Parece que hay marcas de que un bote estuvo en la arena por unos días. —¿Sí? —El miró la marca sobre el cuerpo—. . Seth tenía que hacer planes para sacarla de ahí. está bien. —Su ex novio loco está muerto. iré contigo —él colgó—. Salí con una mujer con un pie de unos cuatro metros. —Podría ser el chico. Desde antes del primer incidente. —Podría ser un hombre joven. —Él policía se rasco la cabeza. aunque la forma del zapato se ve familiar. tal vez. El teléfono sonó.

Él estaba de vuelta. Tal vez hizo que todo sea mejor. Ella rio. Abby.Demasiado para un día de campo romántico. el sonido afilado con histeria. —Toma un poco de chocolate. cariño. había una taza de chocolate caliente en la mesa al lado de su silla. Yum. —Dame la toalla. Se vistió. —Él la sacó de la ducha y la llevó a su toalla seca. crudo de fregar. Ya te tengo. —Abby. Chocolate y menta y suficiente para notarse que no era una bebida de niños. Seth le tendió la mano. y estaba atascada tratando de olvidar que sabía para qué era un día de campo. Estaba a salvo. Seth había ido a hacer su numerito de ángel de la guarda. Ella se la entregó. Se frotó con más fuerza la suciedad debajo de sus uñas. Se quedó sin aliento cuando vio sus manos. Alguien había intentado matarla. Cuando salieron del baño. murmurando tonterías con ella todo el tiempo. Ella tomó un sorbo y se estremeció. La sentó y la dejó tomar unos sorbos mientras sacaba la ropa de su armario para los dos. Oh. . Eran de color rojo. ¿Cuánto tiempo había estado tratando de limpiarlas? —¿Seth? —Ella estaba temblando. ¿Tal vez debería haber llevado lima? —Abby. Parecía asustado. se pasó el peine por el cabello húmedo antes de ayudarla a vestirse. pero estaba fuera haciendo cosas de ángeles. Ella podría haber jurado que oyó a Seth. —Shh. así que no podía estar en lo cierto. —¿Porque el chocolate hace todo mejor? —Cogió la taza. realmente lo era. el calor se filtraba en ella. temblaba tanto que casi la dejó caer.

Seth le ofreció la mano al oficial y se estrecharon. Deben haber estado siguiéndolos desde hace algún tiempo. —Parece que alguien se coló en la isla en un pequeño bote a motor. aunque aún estaban rojas. donde la policía estaba esperando. El primer oficial cerró su cuaderno de notas. Seth estaba empezando a caminar con la boca apretada de ira. Ella colocó su taza vacía con un suspiro y se dirigió después de Seth. Tenía que estar preguntándose lo mismo.Ella estaba más relajada. y luego la sentó una vez más con su chocolate caliente para poder peinar su cabello. pero me volvería a alojar en la casa por ahora. Seth asintió y le indicó a Abby que los seguiera. —Voy a contactar con usted una vez que tengamos más información. señor. ella estaba tan relajada que estaba a punto de dormirse. Por suerte para nosotros. y el campamento parece haber sido cuidadosamente empacado. y al Departamento de Policía y hacerles saber lo que pasó aquí. —Ed. Les haremos saber si hay alguien sospechoso. y Abby podía oírlos hablar en voz baja en su salida. No sé qué le hizo decidir cazar. el alcohol golpeando su sistema en una ola de vértigo. Delaware. Vamos a patrullar alrededor de la isla. Abby asintió. — El diputado negó con la cabeza—. Seth abrió la puerta del dormitorio. el policía. —Tengo que hablarle al Detective Dante Zucco y el detective Henry Jarvis del New Castle. Sus manos ya no temblaban. Ya habían pasado a la escena del crimen y se habían puesto en contacto Piotr. — El oficial fue conducido a la puerta por el mayordomo. Mierda. Siguieron el mayordomo a la planta baja a la oficina. . Él la ayudó a ponerse los jeans. va a ser muy interesado en saber que nuestro acosador estaba aquí. ¿Cómo demonios los había encontrado el chico malo? —El barco se ha ido. hacer escala en una bahía natural y acampó durante un par de días. —La policía está de vuelta. estrechó la mano de Seth—. un jersey negro y medias negras. Para el momento que la llamaron a la puerta de la habitación. el asesino dejó tras algunas pruebas que podemos utilizar para identificar a él o ella. consiguiendo una idea de lo que les gusta hacer y a dónde querías ir. Probablemente. y se preparaba para salir.

Había estado pasando por su propia mente toda la tarde. Estamos a salvo. Hizo una mueca de dolor. no intentó quitárselo. Seth brillaba. Sus manos se cerraban a sus costados. ya que desgarraron la camisa. —Piotr. Seth. ¿quién más sabe que estamos aquí? —preguntó Abby. —¿Cómo diablos hizo el acosador para saber dónde estábamos? —He estado pensando en lo mismo. Ella se agachó. Ni siquiera Bill. Voy a arder. Seth se volvió y la miró. —¿Crees que eso es de todo lo que se trata esto? —Él se inclinó y colocó ambas manos en los brazos de su silla y se cernía sobre ella—. levantándose para pasearse por la habitación. Seth lo hacía. sus alas casi derribando una mesa. —No. —Está bien. Seth. Había tan pocos que conocían su ubicación real. pareció satisfecho. Los que ella no. Después de unos momentos. —¿Nancy? —No he hablado con ella esta semana. —Está bien. para ser reemplazado por la perplejidad. —Bueno. sus ojos jamás dejándola. Él la miró fijamente. Abby tenía una idea bastante clara de lo que pasaba por su mente. y ella confiaba en la mayoría de ellos. Algo de su fuego salió de su mirada. . —Lanzó un vistazo hacia ella—. Su luz atenuada. preocupada porque sus poderes se deslizaran de su control. —¿Le dijiste a alguien en absoluto dónde estamos? Ella negó con la cabeza. No tenía ni idea de por qué estaba tan enojado. pero dudo que le diga a alguien. Andi. Se puso de pie y empezó a pasear de nuevo a la chimenea. Tengo una mejor razón para estar molesto. Ella puso mala cara. pero no se apartó de ella.Seth se quedó mirando el fuego.

solo que estábamos bien. encontrará algo en Internet. Diablos. el Shem sabe dónde estamos. Alguien había disparado hacia ella—. se dio la vuelta y salió corriendo de la habitación. Andi. tengo un expediente sobre ella —Él ignoró su jadeo—. fríamente furioso.—¿Has pedido que hablara con Nancy? —Sólo le pedí que le dejará saber a Nancy que estamos a salvo. No había venido a cenar. Abby. pero no sorprendido. Vio como ella dejo de pasearse y se volvió para enfrentarse a el—. y eso era inaceptable—. —Las lágrimas que habían estado tan peligrosamente cerca de la superficie antes casi se liberaron. —Dio la vuelta para hacerle frente. Lo había dejado fuera del dormitorio. y tú tenías que decirle a Andi que la llamara. No hizo ningún movimiento para seguirla. Porque tenías que pasar un mensaje a Nancy. —He conocido a Nancy. eso es todo. Andi no le diría a Nancy dónde. Ella jadeó. Tenía al mayordomo llevándole una bandeja y otra vez fue sorprendido al encontrar que no había contestado a su . Eso es como agitar una gran bandera roja. Si sabes lo que estás haciendo. —Maldita sea. Se ponía ella misma en peligro. ¿Quieres dejar una dirección de reenvió? ¿O deberíamos acabar de decirle a Andi que saque un anuncio? —Eso no es justo. pero supongo que eso es mucho pedir. Es una mujer inteligente. y había respetado eso. ¿Esperas que me aislé de la gente que me quiere? —Esperaba que ejercieras un poco de sentido común. ¿es esto una especie de juego para ti? —Su voz era baja. ya que pareces tan decidida a dejar que este tipo sepa dónde estamos. Él estaba molesto. Lo esperaba después de su arrebato. ¿Qué parte de “no le digas a nadie” no entendiste? ¿O es como la regla “no vayas a ir sola” la rompes fácilmente cuando es conveniente para ti? —No. —Le dio la espalda a ella. Tú sabes eso. sus manos apretadas en sus costados—. También podríamos ir a casa. totalmente controlada y fría.

La bandeja había regresado intacta. tres habían sido serias. La hermana estaba casada. y cada vez que no pudo seguir una de sus instrucciones ambos pagaron el precio.golpe. Arrancó la computadora y comenzó una vez más a pasar por los archivos que Andi le había enviado anteriormente en el día. Este no era un juego. Su último periodo de vacaciones se había tomado hace dos años. estuvo del lado de él. pero debió haber advertido a un puto Shemyaza en la isla. ¿Por qué lo no lo presintió? Su visión era casi tan buena como la de Damien. De sus muchas novias. Ambos murieron de causas naturales. Había culpado a Abby por el fuego y el encarcelamiento de su hermano. Douglas Michael Finley. trabajando en un prestigioso restaurante de Los Angeles. Sospechaba que había llorado hasta dormirse. Hasta que decidió matar a Abby. Seth se quedó mirando las estadísticas de cada una de las chicas y sentía su estómago . Si la policía tenía razón y el Shem había estado allí durante días… El pensamiento de su cuerpo sangrante en la manta-roja-y-blanca a cuadros lo llevo de nuevo de la mesa al estudio de Piotr. Había tenido poco contacto con su hermano. Doug había sido muy cuidadoso al golpear a sus mujeres donde nadie podía ver. El hermano era un chef. pero tenía que llegar a ella. con un niño y otro en camino. Texas. también. lo que significaba que Doug había mentido a Abby acerca de eso. Todos los cargos en su contra habían sido retirados debido a que los testigos habían dado un nuevo testimonio. edad treinta y siete. edad treinta y tres. un hermano. edad treinta. Doug tenía unas pocas denuncias de violencia doméstica en sus antecedentes. También se había confirmado su paradero desde hace dos días. no a ella. Esta vez fueron malditamente afortunados de que el Shem había aparentemente decidido solo disparar al picnic. El marido era un experto en informática de algún tipo. Confirmó la localización hace dos días: Austin. el padre cuando Doug tenía doce años y la madre el año que cumplió dieciocho. Su vida estaba en la línea. Sabía que había sido duro. De acuerdo a las notas de Andi. ambos padres eran fallecidos. enviado cartas y paquetes de ayuda. por lo que no había nada que el fiscal de distrito podía hacer para enjuiciar. Hermanos: una hermana. Apenas podía comer nada de su propia cena.

Suspiró cuando la perilla simplemente bailo en su mano. —¿Abby? Aun así. —Abby. como su maleta y estuche de viaje. una pequeña lancha que Piotr solía volar alrededor de la bahía. Un Shem la estaba cazando. extendió sus alas y voló. abrió las puertas del balcón. Ignorando su creciente sentimiento de terror. Si el Shem llegaba antes de que lo hiciera el… Recogió el teléfono. Faltaba su ropa. se trasladó al armario y abrió la puerta. la mataría si la encontraba sola. Como un sonámbulo. Sus cosas se habían ido. . —Necesito la llave de mi cuarto. El mayordomo no se inmutó. solo le entregó una llave maestra. Tengo algo importante que mostrarte. comprobando los botes de Piotr. —¿Abby? —Miró la cama vacía. No hay respuesta.apretarse. sin tener idea de cómo volver a la orilla. Seth corrió de regreso y abrió la puerta. corrió para la suite del mayordomo. abre la puerta. Seth se quitó la camisa. Se levantó con el informe impreso en su mano y hecho para el dormitorio. orando que la encontraría en el interior. el informe agarrado en sus manos. todo su cuerpo apretándose en el miedo. Ella estaba sola en la noche. no hay respuesta. faltaba uno. con los pocos amigos que invita a la isla. Lentamente camino hacia el baño. Efectivamente. Sin parar a pensar. Se sentó en el borde de la cama.

Abby caminó lentamente por la cubierta del pequeño barco. era tan estúpida. No soportaba pensar en eso. especialmente cuando los guardas costeros encontrasen su cuerpo terriblemente deshidratado. No quería que sus amigos supieran a dónde iba de verdad. De verdad era demasiado estúpida para vivir. Gabbii Rellez y Kirara7 Corregido por Marce Doyle* Dios. más allá de la esperanza de la redención. afirmando que Seth y ella iban a usarlo para ir a las islas. Seth también estaba en lo cierto con eso. Seth podía haber sido asesinado. Estaba exhausta y terriblemente perdida. Nunca debería haberle pedido a Andi que le hiciera saber a Nancy que estaban bien. así el Shem se centraría solamente en ella. y eso comería más y más de su tiempo. pero no sería capaz de hacerlo por mucho tiempo. Seth tenía razón y ella lo sabía. Se sentiría culpable. ¿no? . Tembló. y pensó en hacer un escape a Canadá… solo que no tenía pasaporte y no tenía tiempo para conseguir uno. tomar un avión a Colorado y quedarse otra vez con sus padres. era eso. Si no hubiera sido por túnel subterráneo. hasta que finalmente se olvidaría de su corta aventura con la mujer loca. Así que se enojó y gritó. y ella había entrado malditamente en pánico. Su prioridad había sido alejarse de Seth para sacarle de la línea de fuego. Había entrado en pánico y huyó. Había llamado a Andi y consiguió la ubicación del barco de Piotr. y era estúpida. pero en la tranquilidad de su habitación ella había decidido que eso era lo mejor. menos peligro que correría el.Traducido por Jess16 y SOS por Elizzen. y ahora iba a morir en esta estúpida barca y le ahorraría problemas al maldito Shem. Cuantas menos personas lo supieran. Seth la buscaría. Al final tendría que volver al trabajo. ¿Qué demonios había estado pensando dejando así a Seth? No lo había estado haciendo.

dándole la vuelta. gritó tan alto como podía. —Le dio la vuelta para enfrentarle y la sacudió. mierda. sé lo que estabas pensando. rígido y serio. pero todavía estaba demasiado cabreado. —De verdad te gusta ponerte una diana encima ¿no? —Sus alas revolotearon y con un suspiro las hizo desaparecer en su espalda. Y ella le vio. —Tenía un plan. con un escalofriante acosador o no. ¿Acaso sabes cómo dirigir uno de estos? Ella levantó sus manos y las movió como si estuviera conduciendo. Estaba resplandeciendo tan brillantemente.Cuando sus brazos fueros agarrados bruscamente. . Considéralo cambiado. una sonrisa completamente desprovista de humor—. los fuertes brazos. no importa. ¿Qué demonios estabas pensando? No. Ir a casa sonaba muy bien. relajándose un poquito y la sonrió. Arrancó el barco antes de hablarla de nuevo. Podía verlo en sus ojos y en su manera de sentarse. Antes de que pudiera hacer cualquier otra cosa. —¿Te vas a casa? —Sí. —Idiota. estaba encajada entre plumas y brillantes y fuertes brazos. Dios. Ella intentó hablarle un poco más. —Se echó hacia atrás. la sexi tableta de chocolate. Llegaron a la isla y Seth la llevó hacia la casa. Su gruñido era menos que entretenido pero se atenuó el brillo. Seth. —Por supuesto que tenías un plan. Quería tranquilizarlo. —La empujó a uno de los asientos de felpa cerca del volante de la barca—. —¿Seth? —¿Cómo demonios la había encontrado tan rápido? —Sí. parecía cansado. Mierda. sus rasgos estaban borrosos—. —Oh. No le sacó nada más que gruñidos hasta que finalmente llegaron al aeropuerto. Todavía estaba enojado. haciéndole más fácil de ver. pero nada de lo que pudiera decir o hacer podría arreglarlo. donde cogió y empacó sus maletas. Ella giró su cabeza y habló en voz baja. Círculos oscuros bajo sus ojos. Estando al lado de la ventanilla de billetes decidió ser valiente. Igual que tú.

Odiaba la idea de huir sola. mierda. . —Un poco. Estaba hambrienta—. habiendo decidido aparentemente que ambos podrían necesitar una comida de verdad. —Seth se inclinó hacia ella y gruño—. Puso los ojos en blanco. Es poderoso. y a la mierda si el alivio que sintió no era arrollador. Lo encontró mirándola de vuelta. Abby no iba a ir a ninguna parte. más fuerte que cualquiera que haya conocido. ¿Vas a intentar hacer algo como eso otra vez? Tenía que ponerse algo seria. —¿Gabriel? —Ah. negándose a retroceder. pero una pequeña. El frunció el ceño. —La llevó hacia un restaurante a la carta. Consideró zambullirse otra vez detrás del menú. ¿te ha visto alguien? —Agitó sus manos lo más discretamente que pudo. Lo miró encubiertamente por encima del menú. Dudaba de que fuera capaz de apaciguar a un jodido arcángel con su brillante humor y su encantadora idiotez. Porque la próxima vez que te salgas con una estúpida treta como esa voy a arrastrar tu trasero hacia Gabriel. Se encontró con sus ojos y mantuvo firmemente su mirada. —Su sonrisa estaba tensa y falsa como el infierno—.—¿Tienes hambre? Él agarró su brazo otra vez y la arrastró por el control de seguridad. —Otra mentira. Eso no sonaba bien. Una vez que habían terminado fue atraído hacia muchos de los restaurantes de la terminal. Nada te sacara de ahí sin que él lo diga. Él aterroriza a Piotr. —Si Gabriel decide que tienes que quedarte en su casa. ya que lo mencionas. —Bien. asique dejo el menú abajo. su expresión volviéndose a esa determinación sexy. Por cierto. pero decidió que eso era tan de adolescente. pero odiaba incluso más la idea de él siendo herido. —Soy más escurridizo que eso. —Debe haber sido estresante pilotar el barco de Piotr en medio de la noche. ahí es donde estarás hasta el final de los días. —Nop.

Los dos nos quedaron en silencio. Él no iba a discutir sobre esto. Si asustaba tanto a Piotr Romanov. por lo que tuvimos problemas para conseguir la puerta. la forma en que inconscientemente se quitó los zapatos y caminó descalza sobre la alfombra a hundirse en el sofá. Su equipaje ya había sido registrado. dejando espacio para sí mismo. —Seth sonrió mientras Abby se sonrojaba. y él estaría durmiendo en su cama. Seth cargó su equipaje por las escaleras a su dormitorio. Abby seguía pensando en su casa como su santuario. dejándola irse con una facilidad que pocas personas podrían conseguir. ambos mirando al otro con recelo. Por lo que podía decir. Tendría que acostumbrarse a él. suspirando de placer. Ella podía ver la tensión desaguándose fuera de él. Él viviría con ella. él terminó con la lucha. Fue maravilloso caminar de nuevo en el piso de Abby. Él puso su ropa fuera. Ella se relajó de una manera que no había visto en ningún momento que no fuera inmediatamente después de hacer el amor. esperaba no conocer a Gabriel nunca. —Nos vamos a casa. pero era un silencio fácil esta vez.Abby tragó. porque no la iba a abandonar. —Nada nuevo. pero Seth obviamente la amaba de todos modos. los dos volvemos al trabajo. vivimos en tu casa de la ciudad y tú no vas sola a ningún lado. —Así que. Era evidente en la sonrisa fácil. ¿cuál es nuestro siguiente paso? Seth cogió su café y tomó un sorbo. café y zumo. Cuando terminaron. A pesar de la intrusión. El silencio se prolongó. Abby terminó todo en su plato en un tiempo récord. Ella podría ser demasiado estúpida para vivir. La camarera puso su comida en frente de ellos y los dos metieron la mano con gusto. Los dos pidieron torrijas. —Aparte del hecho de que oficialmente estaremos viviendo juntos. una cosa sencilla. no. . aun cuando su mirada no la abandonó en ningún momento. Llegó la carrera y Seth lo dejo. Se quedó allí y la tensión abandonó visiblemente sus hombros. entonces. Seth los llevó de vuelta por la explanada.

recogiendo la segunda línea desde el dormitorio. ¿Cómo está Bill? —Preocupado hasta enfermarse. Definitivamente vamos a estar ahí. —Oh. Trish se echó a reír. Trish. No sé por qué di a luz. hombre. —Abby. ¿Seth está allí? —Sí. Cogió el teléfono y Seth escuchaba. Lo haremos. Seth. ¿en serio? Nosotros. pero me encanta. ¿eh? —Él podía oír la mezcla de frustración y diversión en la voz de Abby. —¿Supongo que quieres saber lo que pasó? Trish suspiró. —Trish sonaba emocionada de escuchar a su cuñada—. igual que yo. Ningún Shem se metería en su casa de nuevo.Afortunadamente había llamado a Trish antes de que abordaran el avión. ¿Está todo bien? —Todo está bien. Los pequeños demonios robaron la última de mis galletas. Te tendremos en la cena pronto. Había una nota pegada en la parte frontal de la nevera. —Hey. —Mmm. y una nota de Bill indicó que nada había sido perturbado cuando llegaron. Ella había abastecido la nevera con las cosas favoritas de Abby. —Seth podía oír la risa en la voz de Trish. pidiéndole a Abby llamar Trish tan pronto como dejaran caer sus maletas. Abby debió haber decidido a esquivar la pregunta. y sonrió. Él cerró el cajón de la cómoda. —Sí. El Shem no había vuelto a la casa. ¿de acuerdo? —Oh. ¿Cuándo llegaste? —Acabamos de entrar por la puerta. . —¿Cómo están los niños? —Monstruosos. —Seth no iba a fingir que no estaba allí.

—Así es. listo para hacer frente al baño. No le hagas caso. gracias a Dios. ella no vino de arriba. y Seth también lo hizo. cariño. totalmente a gusto en sus brazos. Ensalada de taco. La crisis había terminado. —Él acabó colgando sus camisas en el armario y cerró la puerta. él estaría cómodamente instalado plenamente en su vida. la oyó en la cocina. *** . por ahora. Seth lo hizo cuando nos pidió llenar el refrigerador. el sonido y el olor de la carne chisporroteando llenaba la casa. En el momento que ella colgara. —Una vez más. Nos vemos entonces. ¿Cuándo quieres venir y obtener tus chismes? —¿Qué tal el sábado? —Me parece bien. Solo quiero que acabe esto. —Adiós. —¿Cena? —preguntó. —Abby colgó el teléfono. Se dio cuenta de que había sido escuchada cuando Trish rió. ¿qué demonios estás haciendo ahí arriba? ¿Sabes qué. —Adiós. cariño. no importa. —Seth. Y no hay tacos de hígado y cebolla. —Ugh. Por extraño que pareciera. ella se relajó contra él. —Gracias a Dios —murmuró Seth. —Abby suspiró—. Entonces. y dile a Bill que lo veré el sábado. No puedo creer que alguien les disparara.—No tienes que decirme. En cambio. Trish. Trish. Por todo lo que ella se había quejado. Vete. Él salió de la cocina con una sonrisa. Seth. dale a los niños mi amor. Puso sus brazos alrededor de ella y la miró por encima de su hombro a la lechuga que estaba triturando. ¿por qué no a las seis? —Eso funciona para nosotros. hemos terminado de hablar. Te veré en un minuto. —Yo tampoco. cuando venía detrás de ella.

. iban a ir a la cama juntos. . y no le digas que soy yo. ¿Podrías poner a Nancy en el teléfono. que Abby apenas podía oírla. aun me están acosando. Vivir con él y saber que cuando cayera la noche. hablando Mercy. Abby se rio. déjame preguntarle a Seth.Abby se despertó a la mañana siguiente en los brazos de Seth. Quizás. ―¿Preguntarle a Seth? ¿Necesitas su permiso para venir a trabajar? — La indignación en la voz de Nancy era bienvenida. era como. habla Nancy. por favor? Ah. —Bueno. —Ella escuchó que Mercy bajaba el teléfono y luego bramó con una voz sorprendentemente fuerte—: ¡Nancy! ¡Teléfono! Nuevamente tomaron el teléfono: —Mane Frame. Ella quería casarse. —Estoy bien. Escondió su cara en sus manos. Si seguía ocupada. —Traeré a Nancy. Abby llamó a Nancy en el salón tan pronto como llegó abajo. El grito hizo que ella alejara el teléfono de su oído. —Gracias a Dios. entonces tal vez ella podría mantener visiones de anillos bailar en la cabeza. —Mane Frame. gracias. —Trae tu trasero aquí. mujer. Si no lo hacía. no queriendo despertar a Seth. —Bien. Tuvo que esperar con toda esperanza de que Seth se sintiera de la misma manera. —Estoy de vuelta —Abby cantó.. —Es Abby. Era increíble cómo se sentía tan bien. Se deslizó fuera de la cama y se vistió. Igual que una pareja casada. le rompería el corazón. ¿Estás bien? —Mercy estaba susurrando en voz tan baja.

—Sabes. así que pienso que tiene razón es ser un poco sobreprotector. —Ella casi podía ver cómo se movían las manos de Nancy. —¿Un picnic en la playa? ¿Necesito teñir tu cabello de rubio y ponerte un uniforme de porrista? —¿Qué? Nancy resopló. ¿Qué diablos sucedió? —El acosador nos encontró y nos disparó mientras teníamos un picnic en la playa. —No puede ser. —Está bien. solo está preocupado por mí. los que mueren en los primeros cinco minutos.—Entonces necesitas permiso de la policía. créeme. —¿Te dispararon? —Nancy chilló. La mujer realmente tenía una voz muy alta. así que ustedes lo hacen. ¿por qué has regresado si aún no atrapan al maldito? —Larga historia. Abby rodó sus ojos. —Estábamos en la isla de la cual Piotr Romanov es dueño. —Lo harás. —Al igual que las víctimas de esas estúpidas películas de terror. —Tomaré eso como un sí. y Seth no puede opinar en si voy o no. —Nancy se detuvo—. . —La cual yo escucharé. —Lo último lo dijo muy rápidamente y esperó el segundo grito. Seth no se parece nada a Doug. —Su tono escéptico se escuchaba fuerte y claro. haces eso una vez más y colgaré. Espera. si tú lo dices. porque estamos saliendo. ¿y ahora él te dice qué puedes o no puedes hacer? ―No es así. Nos dispararon en la isla. Deberíamos haber estado seguros. No se hizo esperar mucho: —¿Esta ahí? ¿Ambos lo hicieron? —Nancy.

. —De repente recordó la gran pelea que había hecho que ella dejara a Seth en la isla. No dolería preguntar. ya sabes cómo es Grace —Nancy se rio—. Sam y Mercy. Probablemente lo vio en su bola de cristal.—Enserio. cuando la llamé estaba en Bora-Bora ¿Sabes cómo será el recibo por llamar a Bora-Bora? Abby se rio. Pero las chicas de Mane Frame… Ella no sabía en quién confiaba ahí. Abby podía escucharla sentarse en su silla. —Abby casi podía escuchar cómo Nancy contaba a las personas con sus dedos—. —El silencio retumbó al otro lado de la línea. pero ella ya sabía. Eso significaba que Nancy estaba en su oficina. Kaley. Ellos le dispararon a la radio que había estado como a dos centímetros de mi cabeza. Grace ya sabía. —¿Cuáles chicas? ¿De la tienda o del almuerzo? —Si se trataba de sus amigas del almuerzo de Golden Lotus. Queen. y ya sabemos cómo resulto eso. —Le dije a las chicas. —¿Le dijiste a alguien más? —Abby miro la cafetera. —¿Dónde estaba Kaley? —Por favor. muy aliviada. era probable que estuviera bien. Andi sabía porque ella me dijo. —Tampoco lo era Gesghis Khan. ve y pregúntale si puedes venir. —Nancy maldijo bajo su aliento—. que no sea Kaley. Nancy suspiró pesadamente. exceptuando a Nancy. —¿Nancy? ¿Sabías donde estaba? —No. llamé a Kaley de la tienda porque ella no estaba con nosotras en el almuerzo la semana pasada. él no es tan malo. —Seth sabía el diseño de la isla y nos sacó de manera segura pero estuvo cerca. Mierda. Pero adiviné cuando Andi llamó. —Claro que no. está bien. pero sabes que ninguna diría nada. —Lo haré. —Ella está de viaje buscando uno de sus artefactos para el museo. Necesitaba café y lo necesitaba ya. —Oh. Bien. —Beth. mi maldito Dios. detrás de su escritorio.

Ninguno de los clientes podía escuchar algo desde el frente de la tienda. . y a Diana le importa un pepino ya que está obteniendo todos tus clientes. —Siempre existe esa posibilidad. el resto poda rescatarla. —¿Había alguien en la oficina cuando hiciste la llamada? —Diana y Mercy metieron sus cabezas a la oficina para preguntar sobre el almuerzo. así que localizarla era un asunto dudoso. Espero que no se lastime esta vez. —Pero es posible que alguien se deslizara por ellos. Debes odiar esto tanto como yo. ¿Dónde guardas la llave de repuesto de mi casa? — Todas sus amigas tenían las llaves de repuesto de las demás para cuando viajaran y en caso de emergencia. —Nancy sonaba pensativa—. ¿quién tenía acceso a tu llave? —Cierto. Interrogué a las chicas del spa y ninguna de ellas vio a ningún cliente dirigirse hacia aquí durante ese marco de tiempo. Un cliente no puede pasar sin que alguna de nosotras lo sepa.—Has que la señorita Indiana Jones pague por eso. Era una idea de Beth. Las llaves están en la parte de atrás de la tienda en mi oficina. Pero Mercy ya sabía. —Me hice la misma pregunta después de que tu amigo el Detective Zucco dijo lo mismo. Ella lo hacía. —Es la era del celular. en la primera gaveta. y una buena. Nancy resopló. —¿Odiar qué? —Pensar que tu acosador podría ser alguien cercano. Abby. Nancy volvió a suspirar. la primera gaveta. —En mi escritorio. No creerás… —Espero que no. Déjame adivinar. Si por alguna razón una de ellas no podía ser localizada cuando debía serlo. ¿Cómo lograste saber de ella? Kaley no siempre dejaba la dirección de su hotel. Incluso Timbuktú tiene torres para la señal. —Nancy suspiró—. Apuesto que quiere que te mantengas alejada.

Habían crecido juntas. Mercy fue creciendo poco a poco en ellas también. ella negó con la cabeza. —La tomó en su regazo. iba a destruir a todo el grupo. —Muy bien. no más de dos años que los separa en la edad. llámame después de hablar con Seth. ¿pero lo que si alguien la oyó? ¿Y si era uno de los amigos de Abby? Podía oír la pregunta no formulada en voz alta y clara. Confío en las chicas de forma implícita. Hemos tenido un par de personas de baja por enfermedad. Beth. Kaley. Esto la mataba. te quiero aquí mañana a primera hora. Él había estado descansando en el sofá. —Dime que no es una de ellas. —Nancy le dijo a las chicas. soñando con un futuro con ella cuando ella no estaba siendo torturada por un Shem. Ella los conocía bien. convirtiéndose en una de ellas con facilidad. Quinn. Adiós. Decirles a las chicas no debería haber sido un problema. Grace y Sam. Nancy tenía razón. —Ojala pudiera. y Abby se había planteado la idea de incluirla en sus fechas de almuerzo. —Ella levantó las manos—. Si no puedes venir hoy. Si se trataba de una de ellas. Mierda. —No puedo. pensando a uno de sus amigos más cercanos podría haber tratado de asesinarla. Cuando Abby colgó el teléfono. Y Nancy se había deslizado a la derecha en el grupo. y la tienda está saltando.—Bueno. —Voy a estar en el futuro. Él parpadeó. —Nos ocuparemos de eso. Nos vemos entonces. . Confiaba en todas ellas. ver si alguno de ellos actuaba sospechosamente. —Había que mantener una estrecha vigilancia a cabo. —¿Seth? —¿Hmm? Ella se frotaba los brazos de nuevo. —¿Me estás tomando el pelo? —Pues no.

excepto para el más agudo de los ojos del ángel nacido. Incluso ella misma se había dado una manicura y pintado sus uñas cortas clara. Seth la dejó en la puerta del salón y vio hasta que estuvo a salvo dentro antes de ir para el trabajo él mismo.—Si los vio. —Le besó el dorso de la mano—. —Nancy le hizo un gesto a su puesto. —Si uno de ellos era el Shem. Atrás quedaban las holgadas y demasiado grandes camisas a cuadros y pantalones elásticos. y todo el mundo se lo dijo. Pero tal vez pueda llevar a un amigo. ¿lo sabes? —¿Saber qué? —Él se apoderó de sus manos y le calmó. —Ella suspiró y apoyó la cabeza en su hombro—. ver si puede encontrar cualquier cosa. —Sería difícil. y Diana comenzó a ponerlo en orden. —Le besó la parte superior de la cabeza. Mierda. esconderse de un Malachi tan fuerte como Damien. —El golpe aterrizó boca abajo apenas herido. por favor? —Por supuesto. Diana se sorbió la nariz y se limpió la nariz con un pañuelo rojo. Su cabello caía sobre los hombros en lugar de en un moño descuidado. —Ya era hora. Kaley está en uno de sus paseos de la arqueología. te lo juro. Abby llevaba una camiseta cuello en V de color verde claro con vaqueros negros y sus zapatillas negras. —Hey. Ella se veía preciosa. —Lo sé. —Nos las arreglaremos. Abby asintió a Diana mientras entraba en el salón más tarde esa mañana. Me alegra de ver que te sientes mejor. Confío en ti. —Trató de no endurecerse. —¿En serio? —Y Nancy dijo que algunas de las chicas de la tienda han estado de baja por enfermedad. . Camaleones pueden ocultar su presencia de todos. —¿Puedes hacerlo. incluso para un camaleón. —Puede que no. Al día siguiente. Todas las chicas exclamaron sobre su aspecto cambiado. Diana.

Abby se volvió para decirle algo a su cliente y se dio cuenta de Diana. No quiero conseguir que la señora embarazada enferme. Lisa? —Un poco mejor. Bueno. —No me gusta la gripe de primavera. Ordenó comida china. Seth se comprometió a tener lista la cena antes de que se levantara. sonrió ligeramente—. Nancy. Al menos no estoy vomitando en este momento. también. y su mano se sostenía protectoramente sobre su vientre. Abby le hizo gracia cuando abrió su contenedor de carne de cerdo. Apenas había conseguido hacerse con una barra de energía para el almuerzo. —Los ojos de Lisa eran rojos. y lo cumplió. Hoy es el primer día me he sentido lo suficientemente bien para venir. sollozando en un pañuelo. —Tenía los ojos enrojecidos. y que se había mantenido en su puesto. sonándose la nariz ruidosamente en el tejido. Ella respondió a todas sus preguntas con una suave sonrisa en su rostro. Los ojos de Abby se fueron muy desviados. ¿Cómo te sientes. —Ella volvió a su puesto. —Se volvió hacia la puerta cuando Lisa entró—. Él debió haber preguntado Nancy cuál era su favorito. —Felicidades.—Gracias. así que eso es una mejora. Gracias por esto. Lisa se había visto de la misma manera la última vez que había estado… —¿Estás embarazada? —La feliz expresión de Lisa y su suave rubor lo decían todo. la tienda había estado llena. Cuando se dio cuenta de Abby mirando. y capturó una gota en su lengua justo antes de que se cayera. Recogió sus palillos y comenzó a comer. —Seth bajó a su pollo en la salsa dulce y agria. —Mmm. Lisa sonrió tímidamente mientras todos los que no estaban hasta los codos de productos químicos que la rodeaba le daban palmaditas en la espalda y la felicitaban por su tercer embarazo. —Sucede. Tenía más hambre de lo que pensaba. y ella estaba apretando algo alrededor de su cuello con fuerza. Lisa. parece que tengo a todas mis hijas pródigas hoy. —Me imaginé que así sería. su tez pálida y su pelo corto y rubio era débil y sin vida. Perdona que te haya dejado así. . —Su silla estaba vacía. Más o menos. —Nancy se encogió de hombros. Nancy no había mentido.

quien envió un correo electrónico a mí. y no estoy tan loco como para tratar de comer arroz frito con los palillos. ¿Y la cereza del pastel? —Déjame adivinar. —Se come con los palillos puntiagudos. Alta. Querrás verlo. . —¿Cómo qué? —Ella comenzó a hojear los periódicos. sin ver realmente lo que estaba allí.—Filisteo. es buena. —Poe medio de Piotr. justo el tipo del que Doug tenía fama de favorecer. —Está bien. ¿Cómo es que estás comiendo pollo dulce y amargo con un tenedor? —Abby tomó un sorbo de té helado y trató de ignorar la pila con almidón de fallo al lado de su plato—. Megan Carlisle. —¿En serio? Porque pensé que el sushi trató de saltar de los palillos y de sumergirse en la salsa de soja. rubia. Un nombre. —Doug estaba en una serie de relaciones que duró entre tres semanas a años. Ella puso sus palillos y tomó una respiración profunda. no importa lo que dice Dante. —Comiste sushi con los palillos. Tenía unas cuantas chicas constantes. —Él se rió entre dientes. Andi me envió alguna información. sin embargo. pero su expresión de felicidad no duró mucho. Se lo entregó a Abby. —Seth asintió. relució. —¿Qué? —Seth asintió. Por cierto. —Yup. Déjame verlo. Ella encontró cosas que nadie más sabía de Doug. Y ella era electricista. —Allá iba el apetito. —Seth cogió un poco de arroz y lo metió en su boca con una sonrisa triunfante. que comenzó a leer con avidez. magnífica. —Beth envío el email a Andi. Su expresión sólo se profundizó cuando ella dejó caer su propio arroz. —Abby puso el informe de abajo y cruzó las manos en la parte superior de la misma. Desapareció poco después de que Doug fuera a la cárcel. ¿No sabes que se supone que la comida china se come con palillos? —Abby preguntó con una sonrisa. Voy a comer como un ser humano civilizado. sintiéndose como un prisionero en el camino a la horca. Esto seguía siendo mejor y mejor—. —Seth se levantó y puso el informe de su maletín. Debido a que es más fácil comer el sushi con palillos que con un tenedor. pero él siempre tenía algo que hacer en el lateral.

—La voz de Damien comenzó a resonar con poder mientras leía los crímenes del Shem de su aura. Dante y Damien no podían seguir el ritmo. —La sonrisa de Abby era mala—. Llevaba el disfraz de un adolescente. El Shem había corrido a un callejón sin salida. Ellos se pegaban a las carreteras principales en busca de Seth. el hombre éste. con pantalones anchos. Pero Seth sabía la verdad. Gabriel había anunciado que él personalmente velaría por Abby cuando Seth cazara. y parecía que por fin lo habían acorralado. Bingo. —La voz del Shem era joven. Ya estaba. un . —Damien bajó del coche y sonaba bastante enfermo con sí mismo mientras miraba al Shem. El lechón fue rápido. —Él caza en las escuelas medias. —Damien rodeó el maletero del coche. Seth voló sobre el callejón. cuando hizo una sobrecargada apariencia. dejando a Seth sin razones para preocuparse por ella. —Mierda. por no hablar de uno malo. —Jodidamente enfermo. Seth aterrizó. Seth no querría los poderes de Damien en un buen día. pero no se lo iba a decir a Gabriel. parpadeaba fuera de vista cuando tenía una visual en el Shem. por lo que lo único que es la descripción que Beth fue capaz de improvisar. ¿no es así? —Mucho. El aura verde enfermizo que le rodeaba le provocó a Seth ganas de vomitar. —¿A los niños? —Sí. Dentro de ese chico aparentemente inocente estaba un monstruo que asolaba a los inocentes. No había volado tan duro en años. Tenemos un ganador. y sacó sus espadas. Conveniente. obligando a Seth a empujarse a sí mismo. Neph. mirando a su alrededor salvajemente. pensaría que el Shem tenía miedo. Sus ojos brillaban con tanta intensidad que hacian daño a la visión de Seth. Tenían el hijo de puta acorralado—. El Shem se apoyó contra la pared. ya iluminado con poder. sus alas raspando los lados del edificio en los estrechos callejones.—Beth no pudo encontrar una foto de ella. Lo quiero muerto. —Vete a la mierda. Él lo hizo de todos modos. Si Seth no lo conociera mejor. camiseta y pelo artísticamente desordenado.

La bala se desliza a través de la luz de su ala izquierda con sensación extraña pero difícilmente perjudicial. no sólo para él. utilizando toda su velocidad para permanecer fuera de la . blanco caliente. —¿Besas a tu madre con esa boca? —Seth salió del camino de las garras del Shem. Seth no sabía qué había hablado que había logrado que Gabriel le perimitiera salir. La maldita cosa estaba constantemente en movimiento. A algunos les gustaban los más viles de los viles. ocultar sus caras inhumanas. Sus manos se inclinaban con negras garras dentadas. Le gustan especialmente los niños con necesidades especiales. iluminando el cielo nocturno en más de un sentido. El Shem había sido alguna parte humana. Seth apenas logró esquivarlo a tiempo. o todos estarían viendo más de Dante que lo que siempre quisieron. No podía estar allí. Él gritó. podían disfrazarse. Seth enrolló sus alas. imbécil? El Shem sacó un arma y disparó. del mismo verde vil que llenaba el aura del Shem. sino para Damien y Dante. El disfraz humano cayó a favor de su apariencia real. cuando abandonaban ese disfraz. Gracias a Dios que su ropa era inmune a su fuego. Otros prefirieron la dulzura de la inocencia pura. a lo que los Neph se enfrentaban era a un horror de las peores imaginaciones. excepto que el Shem no tenía hambre de carne y sangre. —¿Quieres bailar. Las llamas bailaban a través de la piel del detective mientras se acercaba al Shem. —Mierda. —Dante maldijo rotundamente en italiano. dejando caer el arma ahora. De hecho. con colmillos llenan su boca a rebosar. al igual que Seth y sus hermanos. Y cada uno tenía diferentes gustos. pero ellos habían elegido un camino diferente. fueron nombrados por el Shem con hambre de almas. Era como mirar a la peor combinación de vampiros y zombies. y sus acciones monstruosas se reflejaron en su apariencia. los espacios reducidos serían un obstáculo. Tenía la piel manchada. Dante todavía se vio obstaculizado por el yeso en su brazo. Dientes podridos. como de la que se trataba de ahora. magullada y enfermizamente pálida. pero Seth no iba a discutir. —Las llamas de Dante pasaron junto a Seth. Cieno goteaba de sus labios negros. Al igual que Seth.regalo que sólo los más fuertes Malaquías sostenían—. Al igual que los Caídos. estirando su mandíbula obscenamente. que envolvió al Shem. todavía oscurecida de su propia maldad. Pero a diferencia de Seth.

es por lo que lleno mis balas hechas a mano en agua bendita. El Shem se quedó mirando a su brazo. Por supuesto. extrayendo sangre. —Y esto. Odio cuando explotan. . él no había hablado con ellos durante una semana. con el puño en llamas al rojo vivo. estampó al Shem en la cara. duchándolos con goo22. tratando de asestar un golpe contra él. En los confines del callejón. pero el Shem salió fuera del camino de la espada. El Shem chilló mientras se tambaleó hacia atrás. Eso fue asqueroso. Su cuerpo se expandió como el chico de la película a partir de chocolate. podría haber sido el estar jugando con eso en la TV de pantalla grande de Gabriel y un enorme tazón de palomitas que Damien pasaba alrededor de sus hermanos. Dante no podía utilizar su poder sin poner en riesgo las alas de Seth. Dante. Necesito una ducha durante unos tres años. Parecían que estaban haciendo la ola Muppet. Seth se lanzó. niños. —Damien tuvo una oportunidad más. mierda. La bala golpeó al Shem justo entre los ojos. 22 Goo: una materia líquida con las mismas cualidades como la miel o la pintura. su carne burbujeante por el calor del fuego de Dante. Fui un perfecto molde de lasaña para hacer frente a este idiota. —Oh. La última vez que había filmado a Dante parecer estúpido. Rezó para que Damien no estuviera filmando esto. pero sorprendieron al Shem al acercarse a Dante. Damien había sacado su arma y disparaba al Shem. —Deja de jugar y mátalo ya. horrorizado con cómo la carne se disolvía lentamente. lo que realmente le había enojado. —Bueno. Las balas perdidas sacaron trozos de ladrillo. —¿Es lo mejor que tienes. El Shem apenas se quemó por el fuego de Dante. el cual esquivó con facilidad. Hubo dos sonidos que estallaron en rápida sucesión. Con otro “pop”. la bala de Damien dio en el blanco. El Shem explotó.línea de fuego. Adiós. —Damien se limpió la cara con una mirada contrariada—. pero fue demasiado tarde. La cabeza del Shem voló de regreso. Dante y Seth estaban agitándose alrededor. su llama muriendo en la distancia—. —Damien sonrió—. —Seth trató de llevar sus alas hacia arriba a tiempo para protegerse a sí mismo. —Dante disparó un rayo de fuego del Shem. imbécil. Neph? —El Shem atacó a Dante con sus garras. —Dante sacudió sus manos.

tenía Shem sobre él. —Testa di cazzo. El sexo regular simplemente no vale la pena.—Voy a tener un tiempo difícil para explicarle esto a Abby. por lo que no contaba. pegote verde cayó al suelo—. Dante murmuró en voz baja mirando a Damien. —Seth hizo una mueca. en la nariz. efectivamente. chicos. incluso podía saborear al bastardo. la Princesa Guerrera era un personaje de ficción. Mierda. —Mierda si me enamoro. sin importar lo que dijera Dante. Había en su pelo. Damien puso los ojos. Damien lanzó un pegote a Dante y lo golpeó en el mentón. Seth se rió cuando salieron del callejón. Ugh. —Damien miró a los dos y frunció los labios—. —¿Qué puedo decir? Su trasero se ve muy bien en esos pantalones vaqueros. —Siempre podemos hacer lo que solíamos hacer. —Mejor tú que yo. pero no pudo encontrar uno. ¿Estabas con los chicos de nuevo? Movió el goo en la pared del callejón. No voy a ocultarle esto. —Dante se estremeció. Lo que solían hacer era ir con Gabriel para limpiarse. No hay suficiente enjuague bucal en el mundo. —Dice que otro hombre que está aquí está poniendo regularmente algunos. —Ya lo puedo escuchar. Seth escupió y. —Seth trató de encontrar un espacio limpio en su ropa para limpiar sus hojas de fuera. Ustedes dos se dan cuenta que no está consiguiendo mi coche así. Se necesitaría un infierno de mujer para empatar a Dante. Xena. Nadie se daría cuenta con lo sucio que estaba el callejón. —Ni que lo digas. “límpiate los pies. ¿verdad? Seth sonrió a Dante. —Seth se rió entre dientes. —Por lo menos ahora sabemos quién es la mujer en esta relación. . no llenes de sangre el piso. —Abby sabe lo que soy. Deja de traer el trabajo a casa. Damien le lanzó una mirada inescrutable.

Rafe era el menor de sus hermanos. Estoy mejor. —Maldita sea. Gah. y los zapatos no eran aptos para un Shem. —El ángel se encendió brillantemente antes de desaparecer. Reprimió un grito cuando el agua fría llevó a . —Más tarde. Rafe. No vale la pena. —Dante suspiró. sin duda. —No. Seth estaba dispuesto a llevar a Dante a casa. a ver si su hermano podía ayudarlos. Antes de que te vayas. No podría lastimar ver lo que un Oráculo tenía que decir sobre el paradero de Rafe. —Pues no. Seth. es mejor que estés bien. Él extendió sus alas. Ni siquiera el olor de un Shem cerca. ¿hay alguna noticia sobre Rafe? — Gabriel se estremeció. Se sintió mejor al ver que Gabriel se cernía sobre la casa. Gabriel le ofreció una sonrisa forzada. —Bueno. —A ver si es gracioso cuando tu trasero que ha cometido un error este tomando la línea de alta velocidad en casa. la mirada vigilante mientras cuidaba a la mujer de Seth. Saluda a Abby por mí. ya no sonreía. —Todo tranquilo. sobresaltándose cuando el puré de Shem cayó de ellos con un “plof” mojado. Él los echó en el cesto de basura de regreso antes de agarrar la manguera y girar el agua. Dante se fue. Esta ropa no era para eso. el hedor era terrible. —Miró a Seth. —Dante se metió las manos en los bolsillos—. Todos observaron a cabo por él. Seth aterrizó en la cubierta y suspiró mientras más mugre Shem se caía de él. —Gabriel comenzó a desaparecer de la vista— . —Espera. Con un gruñido de disgusto. mierda.—¿Acabas de llamarlo idiota otra vez? Dante sonrió. —Damien subió a su coche y cerró las puertas antes de que pudieran entrar. No era la primera vez que le había dado a uno de sus hermanos un vuelo. Tal vez él llamaría a Eli. Mejor que bien. Seth extendió sus alas y emprendió el largo vuelo a casa. hacer su camino a la línea de alta velocidad y con el tiempo en casa. —Seth asintió—. despojó su piel. —Mataría algo en todos ellos si el sanador suave resultaba herido en alguna parte. A los veintitrés años.

pero sólo después de que su polla decidiera que estaba una vez más lo suficientemente caliente para salir de su escondite. Bueno.raudales lejos la sustancia viscosa. él podría querer despertar a Abby. . La última cosa que quería hacer era despertar a Abby.

—Nada. —Hacía un maldito frío en la noche. Unos cuantos minutos más tarde. —La ropa al cubo. Hacía mucho frío fuera. Suspiró cansado. No pasó mucho tiempo antes de que la puerta de cristal de corredera se abriera.Traducido por Alexiacullen. él estaba empapado y temblando y ella estaba contenta por ello. Gabbii Rellez y SOS por Kirara7 Corregido por Marce Doyle* —¿Qué demonios te sucedió? Seth estaba de pie en la terraza. No quería que lo que fuera esa mierda apestosa estuviera dentro de su casa. vestido y limpiado el sudor y con una camiseta. Seth la pasó y subió las escaleras a la ducha. desnudo y mojándose con la manguera. . Esperó hasta que escuchó apagarse el agua antes de preparar el chocolate caliente. Ella había dejado un cubo en la puerta para que tirara su ropa dentro. sería un polo helado de ángel. con sus manos temblando y los labios de color azul. Si se quedaba ahí fuera más tiempo. Él bajó justo cuando ella terminó. Ella no estaba segura de si quería lavarlas o quemarlas. Estaba cubierto de pies a cabeza de una mierda verde que olía como el metro de Filadelfia en un tiempo de cuarenta grados y sus labios se habían vuelto azules. ¿Cuánto tiempo había estado ahí fuera antes de que el sonido de la manguera la despertara? Le dio una mirada inocente cuando algo cayó descuidado de su cabeza a la terraza. —Seth. —¡Bendita seas. cariño! —Cogió la taza y se la acercó. —¿Puedo avisarte cuando termine? —Te pondré chocolate caliente.

—Aja. Abby rió y le preparó algo más de chocolate caliente. Le acorralamos en un callejón y peleamos con él. Dudaba de que esa cosa repugnante fuera algo bueno para tener en su torrente sanguíneo. —Pobre chico. Explotó. Es una Legionaria. Creo que Gabriel la tiene algo de miedo. —No lo sé. Gabriel tenía una pista sobre un Shem que se había estado alimentando de niños y nos enviaron a detenerle. —¿Su madre italiana? —Abby se había encontrado a unos cuantos en su vida. Si Dante estaba herido. Si Damien no lo revisa. estaba en algún infierno. —Seth sujetó la taza y la dio sus mejores ojos de cachorrillo—. —Cuéntame lo que sucedió. pero a veces quiero encontrarle y golpearle con el palo del karma. . cogiendo algo de manta para ella. Consiguió un disparo en Dante antes de que pudiéramos atraparle. ¿Tiene a alguien que cuide de él? —Estaba preparada del todo para llamar a Dante y echarle un vistazo. —¿Cuál de ellos es Neph? —Su madre. —Así que. Abby se estremeció. ¿Más.Ella lo llevó hasta el sofá y lo envolvió en una manta. —¿Dante está bien? —Abby se sentó al lado de Seth con su propia taza—. —Estará bien. por favor? —¿Quién te supervisó y acunó y dijo “ojalá vivas tiempos interesantes”? —Cogió la taza de sus manos. Ella se acurrucó cerca. —Cazamos al Shemyaza. lo hará su madre. y ella apenas le llega a la barbilla. Mierda. ¿qué sucedió? Se bebió todo el chocolate caliente de una vez y se lamió los labios. y aun así una de las mujeres más dulces y más resistentes que nunca me he encontrado. Sus padres son italianos. —Eso fue prácticamente todo.

—No deberías estar sola. Mi gran y malvado guerrero necesita su descanso. —Soy especial. Él agitó su cabeza. No había habido nuevos incidentes en las dos semanas pasadas. —Tengo que enrollar primero la manguera. Si para entonces no subes las escaleras. Te prometo que gritaré como una chica si veo alguna sombra fuera de lugar. —De acuerdo. Abby. Buenas noches. Puedo encargarme de eso. —Bostezó lo suficientemente abierto como para partir su cara. —Como dije. —¿Estás preparado para ir a la cama? Asintió con la cabeza. —Yo puedo hacer eso. Dos minutos. Abby rara vez salía de la casa sola. —Qué va. hombreángel. ¿de acuerdo? —¿Estás segura? —Bostezó de nuevo. esta vez ella se le unió.Seth se rió y la abrazó. estará bien. La mirada de él fue tierna mientras se levantaba. —Te estás tomando esto mucho mejor de lo que nunca podría pensar de alguien. Abby volteó su cabello sobre sus hombros juguetonamente. —Estaré dentro de la casa. Bill no pudo . —La levantó y la besó en su nariz—. —Le dio una palmadita en el trasero mientras se alejaba de ella. ¿Qué puede suceder? La miró durante un momento antes de que un bostezo enorme crujiera en su mandíbula. voy a salir a por ti. Seth. Me uniré contigo cuando lo haya terminado. —Sí. riéndose ambos cuando ella terminó—. ganándose una sonrisa sorprendida—. lo eres. así que el Detective Jarvis creía que su teoría de vándalos juveniles había sido justificada. —Estaré bien. sus párpados cayendo. Ve arriba.

¿Qué era eso? Se enderezó. Era cariñosa y amable. La policía y los bomberos están justo ahí fuera. mirando en la línea de árboles detrás de su casa. —Bueno. Agarró la manguera y comenzó a enrollarla. Haces mi trabajo un poco más fácil. ¿Podía un detective de policía humano hacer algo contra un monstruo de cuento de hadas? Ella abrió la puerta de cristal. ¿Dónde está tu ángel guardián. y no era el persistente olor del metro. Cuánto inconveniente. Abby? Abby se congeló. Seth iría a buscarla y al menos podría darle el elemento sorpresa. . Corrió hacia el borde de la terraza. después de que desaparezcas. —Sin mencionar que el sonido de las sirenas debería despertar a tu ángel. un golpe de aire frío llegó hasta su cara. ¿Cómo se las había él arreglado para…? Abby olfateó. Esperaba más bien que el fuego no te hiciera salir.conseguir que el chico diera su brazo a torcer y tampoco pudo el capitán. Quizás. —Averiguará que fuiste tú. Intenta llevarme a punta de pistola y van a notar que algo está mal. pero apenas esperaba encontrarte sola. Alguien ya había llamado a los bomberos. Se giró para volver dentro y llegar a Seth cuando sintió un metal frío contra su nuca. El olor punzante del humo llenó el aire de la noche. Reconoció esa voz. pero sus ojos estaban todos llenos de rabia. —Ah. —Permíteme mostrártelo. —Abby se giró para encararse a Diana. —Durmiendo arriba —mintió. Las llamas salían disparadas detrás de la casa de Seth. No puedes escapar. —¿Por qué estás haciendo esto? Diana sonrió. Algo olía fuera. ¿Qué piensas de eso? ¿Debería robarte a tu hombre una vez que estés muerta? —El Shem sonaba brutalmente contento. tendré un juego para él. El sonido de las sirenas rompió la tranquila noche. ¿verdad? No querremos eso. Quizás eso era lo mejor.

Echó una mirada breve a la casa de la ciudad. Los escombros eran mucho menos agradables aquí que lo que habían sido en la hierba. La hierba en el fondo se sentía fría contra sus pies desnudos. Diana sacó el medallón y le mostró a Abby la parte de atrás. esperando que las sirenas. Justo ante los ojos de Abby. Actualmente estaba en poder del departamento de policía de New Castle. ella se transformó en Doug. —¿Cómo no te reconocí? Diana se rió en voz baja. Decidió ganar tiempo. Era sorprendente. Cambió de nuevo a Diana y empujó a Abby. . Abby lo reconoció inmediatamente. Abby se permitió ser empujada y espoleada al interior del bosque. No había señal de movimiento. Abby. Ella incluso tenía entonaciones perfectas de Doug. Abby volvió a mirar al rostro de Diana y leyó ahí la muerte. Es momento de terminar con esto. Abby se tomó su tiempo bajando las escaleras. todo lo que Abby veía era a su ex. —Creo que es el momento de que nos vayamos. y todo fue para que Abby no pudiera gritar. pero solamente podía ver las luces que ella misma había encendido. despertaran a Seth. Diana presionó el arma contra su espalda y Abby se movió tan lentamente como se atrevía. de verdad. mi amor”. ni su pelo. Diana agarró el brazo de Abby en un agarre tan fuerte que dolía. ¿no crees? No querríamos que nuestra pequeña fiesta sea interrumpida. Ella una vez había tenido uno parecido. intentando no pisar alguna botella rota o ramas que pudieran cortar sus pies descalzos. —Muévete. Con una creciente sensación de pavor. Abby mantuvo sus ojos en el suelo. Mirando a Diana. ni si quiera el pequeño lugar en la comisura de su labio superior. Soy un Shemyaza.Con mucho cuidado sacó un medallón de debajo de su camiseta. Nada estaba fuera de lugar. ni su voz. —¿Tu ángel no te lo explicó? —Diana se encogió de hombros—. Apenas legibles bajo la luz de la luna estaban las palabras: “Para ti.

Nada. Seth la encontraría. —Estás equivocada. él siempre regresaba. . Doug siempre volvía a mí. Excepto una vez. lo que podríamos hacer. pero ella siguió andando. ya sabes. Excepto tú. Había estado antes con otras mujeres. desmantelaría a Diana. pero no significaban nada para él. Su primera Shemyaza —inhaló—. Él fue una casualidad.—Yo fui su primera. pero Abby necesitaba sobrevivir hasta entonces. —Vino a casa con un pelo rojo en su camiseta y supe que se estaba viendo con alguien más. Mierda. De hecho. No importaba que más sucediera con otra mujer. Ninguna de ellas consiguió el medallón. Te pidió salir a ti. Abby tragó saliva fuerte. La voz de Diana la sobresaltó. en absoluto. Él era mío. siempre curioso sobre lo que éramos. La pistola empujó fuerte en la espalda de Abby. Abby tragó saliva. ¿Qué fue lo que le dijo la gente de autodefensa? ¿Nunca dejes que te lleven a un lugar secundario? Una vez en el coche. Debería intentar hacer un descanso para eso antes de que alcanzaran el coche de Diana. Abby estaría indefensa. Por qué nuestros poderes le habían saltado. —¿Su primera qué? —Su primera chica. Diana estaba loca. E incluso te dio mi colgante. Él te encontró a ti. Tenía que ganar tiempo. —Antes de ti. Diana empujó a Abby lo suficientemente fuerte para hacerla tropezar. —Diana estaba prácticamente gruñendo—. No me preocupaba si jugaba con juguetes. él me decía si una era particularmente deliciosa y me la daba para comer cuando él había terminado. —La rabia se filtró en su voz—. Abby desaparecería estando indefensa. Tenía que mantener a Diana hablando y buscando su oportunidad de hacer una escapada. —Abarcaste un montón de problemas para acosarme. —No sabía nada de ti. —Lo sé. —Él te utilizó.

Tuvo un accidente desafortunado hace unos cuatro años y medio. —¿Qué le sucedió a la verdadera Diana Martin? —Eres una chica inteligente. Tenía que convertirme en una esteticista. el sonido lleno de alegría y tan familiaridad que Abby quería vomitar. No se me permitió acercarme a ti. Y sabía. —Tú no fuiste uno de sus juguetes. Era bueno en eso. —La alegría se había ido de la voz de Diana. Se estaban moviendo a lo largo de la parte de atrás de la casa de Abby. No habría mucho más tiempo antes de que llegaran a una parte aislada de la plaza de aparcamiento. —Pero no lo hizo porque yo rompí con él. . han paso años desde que he estado con Doug. ¿Por qué hacer esto ahora? Diana rió de manera amenazante. hacer amigos.—Así que te ayudó a cazar. Abby escuchó a Diana tomar una respiración profunda. —Me tomó un poco de tiempo arreglar las cosas. —Arg. y ahora maldecía. sabía que iba a dejarme por ti. Odiaría pensar qué hubiera sucedido si él la entregara a Diana. ocultas de la vista por la hilera de árboles que le habían gustado por la privacidad. Él tenía tu nombre grabado en él. —Excepto tú. Gracias a Dios. conseguía algunas comidas maravillosas. Dios. Había sobrevivido a lo que Doug la hizo. —Lo hizo. Diana la empujó de nuevo. Diana se rió con nerviosismo. —Supo tan bien al final. —Aun así. Tú conseguiste el colgante. dejando solamente la rabia—. Conseguiste su pelo en el colgante. Y con sus ataduras con los inmuebles. Tenía que construir mi propia identidad como Diana Martin. —Eso parece como un montón de problemas por un juguete de Doug. Oh.

pero me amaba. ella no le sentía. y cómo tenía que volver contigo. Pero no lo tuvo. Dejó de caminar y se giró para encararse a Diana. Diana sacudió su mano de la sujeción de Abby. Estaba obsesionado contigo. Te quería muerta. Intentó matarte. Se estaban acercando a la autopista. Las luces se estaban haciendo más fuertes. ¡Lo prometiste. le enviaste a prisión. Dirigió un golpe a la derecha de su estómago y Diana se dobló con un gemido. y deseé que hubiera tenido éxito. Agarró la sujeción de la muñeca de Abby y la mordió tan fuerte como pudo.—Le hiciste enfadar. El coche de Diana no estaría muy lejos. Se estaban acercando al extremo del bosque. Diana gruño. Íbamos a casarnos. Era ahora o nunca. —Lo mataste porque me amaba a mí en lugar de a ti. Me lo quitaste. Algo brilló alrededor de Diana. En su lugar. Abby podía ver las luces. Dijo que le pertenecerías para siempre. Si Seth estaba viniendo. —Deberíamos habernos ido juntos. Ella estaba sola. y Abby era capaz de percibir más de lo que estaba a su alrededor. . —Abby miró mientras Diana echó la cabeza atrás y gritó. Abby no esperó a que Diana la apuntara con el arma. ¿Dónde diablos estaba Seth? Estaba segura de que sus dos minutos ahora se habían multiplicado. Abby la siguió con un gancho en la mandíbula y se estremeció cuando escuchó algo romperse. —¿Le ayudaste a escapar? —Ningún sonido de alas. —Él me amaba. —Ese es el motivo del porqué lo mataste. mierda. el sonido rasgando a través de ella como un golpe físico—. algo que parecía tan nauseabundo como la cosa que Seth se había lavado en la terraza. ni luz azul brillante. Pero todo de lo que él podía hablar era de ti. Quería terminar lo que había empezado. Me había amado desde la escuela elemental. demasiado cerca. ¿no? Porque él quería estar conmigo. maldito! ¡Me lo prometiste! Abby se lanzó por el arma.

y Abby optó por la mejor parte del valor. Diana. se dirigiría o bien a su coche para escaparse o volvería a la casa de la ciudad. Seth me encontrará. e instintivamente se agachó. Si Diana la perdía. Tenía que quitar el arma de las manos de Diana. perdiendo su agarre. haría el menor ruido posible. El brazo de Diana estaba libre. y observó lo que sucedía. Por lo que Abby no podía ir por ese camino. Abby se tambaleó. clavándole sus uñas lo suficientemente fuerte para hacerla sangrar. Sé que me encontrará. sin importar cuánto de seguro parecía. A este paso iba a conseguir enredarse en una rama y romperse el tobillo. y conseguiría un disparo limpio… Pero Abby podría ser capaz de parar y pedir ayuda… Siguió adelante. Se giró y corrió tan rápido como pudo sobre el suelo irregular. también ocultaran su progreso por los bosques. habiendo enmascarado su pelea. . pero estaba tan oscuro que apenas podía ver por dónde iba. empujando a Abby con una fuerza sobrenatural. presionando sus dedos en su muñeca. Corrió más rápido. pero si podía ver su paso. Tenía la esperanza de que las sirenas. corrió paralela a ella. Se mantuvo paralela a la luz. con su nariz sangrando de un color verde viscoso. Abby empezó a ver dónde colocaba sus pies. Apenas podía escuchar a Diana moverse alrededor o detrás de ella y rezó para que Diana no pudiera escucharla. empezaría bordeando alrededor de eso. Diana comenzó a pelear. Si parecía que se abría en un lugar bien iluminado.—¡Puta de mierda! Abby sabía que nadie escucharía a Diana sobre los sonidos de las sirenas. podría escapar. una zona vacía. Diana. ¿Ir hacia la luz? Diana podría verla si hacía eso. Comenzó a sacudir la mano de Diana. Escuchó el primer disparo echarse a perder. estrelló su frente en la de Abby. Jugaría al anillo alrededor de lo rosa toda la noche con ella si tenía que hacerlo. Era más de un riesgo. Si podía conseguir la ventaja suficiente. Las ramas y raíces enmoquetando el bosque la hacían ir más despacio. respirando duro. Abby casi perdió el equilibrio. sabiendo que Diana podría escuchar su avance. Pero en lugar de correr hacia luz. comenzó a coger el arma para cernirse sobre Abby una vez más. pero se las arregló para evitar caer en los brazos de Diana con todas sus fuerzas. quizás podía perder a Diana.

y cualquiera que hubiera provocado esto para ir detrás de Abby. ¿Qué piensas? . Seth bajó las escaleras corriendo en dirección a su casa. Era el grito de una mujer despechada con el poder de un Shemyaza detrás de él. Seth marcó al hermano que vivía más cerca de ellos. Rezó encontrarla antes de que el Shem lo hiciera. un destello de luz captó su mirada. Abby debería haber ido a comprobarlo pero. Abby. medio enrollada. Se quedó mirando. pasmado. —Dante no esperó una respuesta. Ella no habría ido a su casa. Abby debió lograr escapar. No había señal de su amante por ningún sitio. El Camaleón tiene a Abby. Sus alas brotaron de su espalda mientras sacaba su teléfono móvil. El Shem tenía una ventaja. ¿Pero cuánto puedes sobrevivir? ¿Cómo crees que se sentirá tu ángel cuando te encuentre fría. El Shem estaba listo para alimentar. Era una distracción. Si se hubieran adentrado en el bosque. —¿Abby? ¿Dónde estás. No podían haber ido lejos. fría y sola? ¿Piensas que va a sufrir? Tal vez pueda consolarlo. Alguien había encendido el fuego en su casa y tomado a Abby durante el escándalo. No era raro en los Camaleones. Agarró la espalda que había dejado detrás de la puerta y la sujetó a la correa en su espalda. su hermano sonaba enojado. no sin él. Seth se envolvió de la mirada humana y fue al aire. —Estoy en camino. —Dante. y él no tenía ni idea de qué poderes tenía. Abby? El dulce sonido de la voz del Shem empujó a Seth hasta el camino. había alcanzado su ápice. sería más difícil encontrarlos. El sonido de un grito de Shem casi sacudió a Seth desde el aire. ¿por qué no vino a por él primero? Se detuvo a medio camino entre sus casas y casi aulló. Obsesión. La manguera aún estaba ahí.—¿Abby? —Seth salió a la terraza con el ceño fruncido. Cuando salió a la escalera que dirigía hacia el patio de atrás. Llama a la caballería. un cadáver. —Has sido muy inteligente. Seth dio un paso en las sombras y se sacó la camiseta. ante su casa a la ciudad en llamas. y sabrá que no podía protegerte? ¿Sabiendo que moriste desnuda en la oscuridad.

Seth derrumbó a Diana. su piel pálida y enrojecida. Tenía que ser un sueño. Seth empezó a brillar. ¿cierto? Diana se había trasformado en un tipo de monstruo. Esta chica había luchado. pero Diana lo sacudió fuera. Lo único que quedaba era el mismo pelo rubio perfecto en la cabeza. Colmillos de gran tamaño llenaban su boca. Seth continuó volando sobre el bosque. Él estaba más cerca. Shem. Abby contuvo un grito. Neph. La pistola salió volando de su mano. Sus labios se habían convertido en color negro. En algún momento había abandonó su camiseta. —Buen trabajo escondiéndote de mí. —El agarre de Seth en la hoja fue apretada mientras tomaba algún tipo de postura de batalla. . Diana se encogió de hombros. escuchando el sonido de la voz del Shem. Seth voló a través de los árboles y golpeó a Diana en el suelo. vas a pagar por lo que me hiciste en mi brazo y mi nariz. perra. Justo cuando pensaba que tal vez una rama le había caído sobre su cabeza y estaba viendo cosas. —Cuando te encuentre. Ella no podía. no podía estar viendo esto.Me congelé como el infierno. Seth se puso de pie y extendió sus alas. deslizándose lejos en la maleza. Era la rara humana que había hecho sangrar a un Shem y salirse con la suya. goteando una especie de fango repulsivo que se extendía más allá de la boca de lo humanamente posible. Bien. una hermosa luz que brillaba en el horrible monstruo en el que Diana se había convertido. —Tiempo de morir. Incluso olía a eso con lo que Seth había sido cubierto. el sonido de la voz del Shem era más fuerte a medida que se burlaba de Abby. sus enrojecidos ojos lanzando alrededor. y sus alas se estiraban detrás de él. —Te tengo. con miedo de que si ella hacia un solo sonido. Entonces oyó algo que hizo que se le helara la sangre. No paso mucho tiempo antes de que llegara. la criatura frente a ella atacaría. sacando una espada de entre ellas. —Tú primero.

Diana gritó de nuevo. Oh. Brillaban en el resplandor de los poderes de Seth. no vas a hacerle daño al ala de mi hombre. No fue un grito común. Diana aterrizó con una ráfaga de aire. . Perra. Era más fuerte de lo que parecía. esta vez en su muñeca. Diana volvió a aullar.. El brillo de Seth se intensificó hasta que apenas podía verlo. bloqueando el golpe y sacando sangre del antebrazo de Diana. Abby lo oyó jadear. Le había dado en su ala. Él agarró la rodilla con la mano libre. No tenía lugar en esta lucha. pero Seth logró esquivarla. y vio una brillante caída de sangre de las garras de Diana.. La espada de Seth ni siquiera le hacía un rasguño. no. Él aterrizó otro golpe. Sus alas se encendieron hacia arriba. —Doug. con el brazo dibujando de nuevo para el golpe de muerte. convirtiéndose en su propia distracción. pero Seth estuvo allí antes que ella. y el Shem aprovechó la distracción momentánea de Seth para lanzarse hacia él. rastrillado demasiado cerca de sus plumas blancas. pero esta vez fue de dolor. Abby se tapó los oídos. Estaba lleno de rabia primitiva. y ella gritó en respuesta. Abby retrocedió. y las alas de Seth se doblaron a su alrededor. Su espada reflejaba su resplandor. Era un borrón de luz azul bailando alrededor de la oscuridad de Diana. y la hoja de Seth se lanzó hacia abajo.. cógeme. Lo único que podía hacer era mirar. bloqueando su camino. Los dos bailaron alrededor de la otro. El sonido metálico sordo de la espada contra ellos la hizo saltar.—Es un regalo. Diana rodó fuera del camino y se puso de pie al momento que Seth se preparaba de nuevo. Diana intentando golpes a Seth con. El Shem gritó y Seth se tambaleó hacia atrás. Seth levanto su espada en el último minuto. —Se lanzó hacia donde el arma había desaparecido. y rezar. ¿Eran garras? Eran de quince centímetros de largo y oscuras como la noche.. se acercó y la golpeó de nuevo en el suelo. sin poder detrás de él. Diana intentó para pelear levantando la rodilla con todas sus fuerzas.

Ella se volcó y quedó inmóvil. Tenía rasguños en su cara y los brazos. Caminó hacia Abby y la tomó de los hombros. . ¿Qué hay de la forma en que…? ¡Espera! —Las garras de Diana atravesaron la tela. con sus garras que cubriendo la pequeña herida mortal. La sacudió un poco. Él estaba brillando tan intensamente. Seth. y la herida en su pecho sangraba lentamente. Seth se volvió hacia Abby. Se giró hacia Abby con un gruñido. —¿Qué demonios ha pasado? —Escuché algo. y cuando fui a verlo olía a humo. —Uf. Caminé hasta el borde de la cubierta sin pensar y Diana fue hacia mí. —¿Recuerdas las cosas que hacía con su lengua? —Diana la golpeó. Abby la esquivó a duras penas—. —Saliva goteaba de los negros labios de Diana. —Sí. Podía oír el miedo grabado en su voz. jadeando ligeramente. que se sorprendió que no los hubiera encontrado un ser humano todavía. —Voy a matarte por tocar lo que era mío. Se dejó caer de rodillas. Eso es atractivo. Un humano. —No iba a mencionar que había estado en lo cierto en su interior. dejando rasguños atrás. y su voz comenzó a subir. Seth hundió su espada en el pecho de Diana. sus garras malvadas cerca de la conexión con el estómago fino cubierto de Abby. —¿Sabes lo que te pudo haber pasado esta noche? Abby se estremeció. —¡Megan! Diana giró. esperaba que Seth la perdonara. hasta que una vez más podía ver sus rasgos. Diana se quedó sin aliento. Dios.Eso captó la atención de Diana. —Seth había llegado rápido. sangre goteando de su boca en un torrente. y Abby vio donde Seth tenía su espada y empujó.

pero sonaba como que hablaba con los dientes apretados. haciendo de él un ser hecho de luz en lugar de una columna con alas. Su luz se atenuaba mientras se relajaba. sus rasgos visibles una vez más—. ella me dijo. —La llamaste Megan. Abby le mostró sus brazos y pies. —Hizo una pausa y miró a Abby. ¿Puedes escucharme un minuto? Te necesito para la limpieza en lugar del respaldo. los arañazos y los cortes que salpicaban en su cuerpo desde su huida por el bosque. La electricista. Estaba temblando. Abby se acurrucó contra él. pero eso es todo. —Dante. Estaba aterrorizado. —¿Estás herida? —Ella no podía mirarlo a la cara debido a su resplandor. —Ella se estremeció—. mirándola fijamente mientras su resplandor se intensificaba convirtiéndose en un eje de la luz azul. bien. —Seth rodó los ojos—. Está muerta. su mirada la rastrillaba de pies a cabeza. —La antigua novia de Doug. La abrazó con fuerza antes de alejarse. lo juro. Ella está a salvo. Su ángel. —Estoy bien. pero por lo demás. sí. Unos pocos arañazos aquí y allá. y funcionó. por lo que Diana podría haberle hecho. y entonces él la atrajo hacia sí con un juramento violento. . pero estaba dispuesta a apostar que ambos habían tendrían algunas pesadillas después de esto. su salvador. Él atenuó su toque. Se había acabado.. El enfermo de Doug estaba fuera de su vida para siempre. Le dio un beso en la frente. Ella realmente había aceptado su mundo por completo. Ella levantó la mano a la cara y le acarició la mejilla.Abby se mordió el labio. y. Casi cegada por tu luz. Tenías su atención. Tengo el Shem. Su control sobre sus hombros apretó convulsivamente.. Tomé la oportunidad que fuera realmente Megan. Se apartó de ella y sacó un teléfono celular que había sido sujetado a sus pantalones. aún estaba asustado por ella. —Lo hizo. Seth dio un beso suave en la frente y la dejó ir. dejándole sentir por sí mismo que ella estaba bien.

—Porque te amo. gracias al intenso dolor en su brazo. justo a tiempo para ver a Diana luchando para apuntar el arma a su espalda. Había tenido que mentir al personal del hospital. ¿Por qué hiciste eso? Ella siseó cuando un dolor punzante en el brazo se disparó bruscamente. Seth todavía no estaba seguro de que Bill fuera a perdonarlo por eso en algún momento. Ellos lo habían comprado cuando Bill llegó. ¿Por qué Rafe faltaba. Sabía que no iba a gritarle todavía. al parecer quería esperar hasta que viniera Dante. Oh. —Eres idiota. y lo confirmó. pero apenas se dio cuenta. Escuchó a alguien gritar su nombre mientras se estrelló contra el suelo. y se recostó contra él con gratitud. Se paseaba con sus alas revoloteando. Su hijo. —La voz de Seth temblaba. cansada y con frío y sangrando de un millar de pequeños cortes. Nunca había estado tan asustado en su vida como cuando Abby se desmayó en sus brazos. Estaba tan fría—. Las manos de Seth estaban resbaladizas por la sangre. Abby se levantó de un salto y logró empujarlo fuera del camino justo cuando Diana disparó. había tenido que decir que sí. Un movimiento por el rabillo del ojo le había apartado la mirada de él. Podía sentir sus brazos alrededor de ella. su mandíbula se apretaba. . sangrando como loca. Casi la había perdido. les dije que era su prometido. Maldita sea. y ella estaba embarazada de su hijo. ahora de todos los tiempos? Cuando le habían preguntado si había riesgo de que Abby estuviera embarazada. Cada vez que miraba en la dirección de Diana. Eso no podía ser bueno. Él estaba controlando rígidamente su temperamento. Se hizo un eco extraño. no estaba seguro de que Abby lo fuera a perdonar. demonios no. con una Trish llorosa. Miró la herida. pero había aprendido cómo leerlo.Cuando Seth terminó parecía más tranquilo. Lo observó. Cuando el test dio positivo. Abby se sentó en el suelo.

él realmente quería. pero el obstetra de guardia le había dicho que el bebé estaba bien. —¿Hacer qué? —Ponerte delante mí por una bala. apenas capaz de encadenar dos pensamientos juntos. —Tuve un sueño muy raro. —Trató de rodar sobre su lado. Debieron de haberle dado las drogas buenas. —Abby. sus ojos vidriosos. Estaba temblando mientras se sentaba junto a su cama. pero la mirada vidriosa aún persistía—. —¿Cómo lo sabes? Quería reírse por cómo su boca se abrió. . —Mmm. Su sonrisa era torcida. Era la madre la que los había tenía preocupados. No vuelvas a hacerme eso otra vez. —Más o menos. frunciendo el ceño adormilada cuando él la detuvo. —¿Me he quedado dormida? Echó un vistazo a la bolsa de suero. —Abby. —¿Recuerdas algo de lo de anoche? Ella parpadeó. ¿No fue un sueño? —Él negó con la cabeza. —¿Era Diana un monstruo? Su mirada se disparó a él. —¿Qué? —Ella parpadeó rápidamente. —Él la besó en la frente—. —Oh. Pero recordó la sensación de su cálida sangre en sus manos persiguiéndolo. —Seth. los párpados caídos.Mierda. Su mirada se a su cara. Ella había perdido mucha sangre.

dormilona. sabiendo que habías tomado esa bala. ¿cómo crees que me sentí? Abby cerró los ojos. pero no era la sensación ardiente y pulsante de agonía de la noche anterior. —¡Maldito sea. Había tantas cosas que quería decirle. Sonrió con alivio cuando vio que Abby estaba despierta. No puedo perderte. —Mejor. . —Lo siento. pero prefiría ver los ojos azules tormentosos que los turquesas brillantes en estos momentos. Pensé que mi mundo llegaría a su fin. realmente lo hacía. —¿Abby? Un suave ronquido fue su única respuesta. Por lo menos no duele tanto mal como ayer por la noche. Andi entró en la habitación llevando una hermosa cesta de orquídeas. Maldita sea. apretando su mano. Había un ramo de flores en la mesilla de noche. Su brazo le dolía. Tenía planes por terminar y sueños de construir. así debe ser! —Le besó la palma—. Recordó a Seth estar allí en la noche. Honestamente pensé que me iba a morir a los pocos meses después de ella. Ella suspiró. Estudió los tubos en el dorso de su mano que probablemente estaban bombeándole analgésicos maravillosos. —Hey. —Respiró hondo y se pasó los dedos por el pelo tratando de ordenar sus pensamientos—. se había ido. Seth se sentó en silencio y observó el sueño de su amante.Se sentó pesadamente en la silla y la miró fijamente. Ella amaba a Andi. preguntarle. casi me mató. se enfrentó con una amplia sonrisa en su rostro. Ella despertó a la mañana siguiente con el sol fluyendo a través de la ventana del hospital. Así que cuando la puerta de su habitación se abrió. pero cuando miró a su alrededor para buscarlo. Cuando te tuve en mis brazos. —Cuando perdí a Fiona. ¿Cómo está el brazo? La sonrisa de Abby se atenuó.

Seth tenía Diana sometida y estaba llamando 911. ¿no? . confundida. ¿Acaso Seth no le había dicho que algunos de ellos usaban el fuego como arma? —Lo curioso es que el fuego de la cuidad-casa hizo pocos daños a las casas de alrededor. uno de los Neph se había ocupado de ella a su propia manera única. pero te perdió en el bosque. y para hacer eso. Así que se sentó y observó. Ella no tenía intención de matarla. En el momento en que te encontró. Engañoso bastardo. el cuerpo de Diana fue atrapado en el. para mantener un ojo en ti y Seth. que esté muerta. —Andi negó con la cabeza—. Abby se puso pálida. Abby se sintió ligeramente enferma. pero se las arregló para disparar contra ella como Diana disparó contra Seth. ¿La había visto a Beth? ¿Cómo iba a explicarle a su amiga el muy práctico error resplandor angelical? —Cuando vio que Diana te llevava. Abby sacudió la cabeza. Cuando el fuego de la ciudad-casa de Seth se extendió hacia el bosque. —¿Qué? Andi alisó la sabana de Abby. pero en la oscuridad su tiro salió ligeramente de la realidad. —Parece que Beth estuvo aquí bajo las órdenes de Piotr. Esas brechas cortafuego fueron realmente trabajadas. ella las siguió. De alguna manera. tenía que asegurarse de que Diana estuviera fuera de combate. pero dejaría a Andi pensar lo que quisiera—. que esté muerta. O eso. por favor.Andi puso la canasta al lado del ramo y luego se sentó en el borde de la cama y frunció el ceño. Te dispararon en el camino. ella se perdió a Diana apoderándose de la pistola. Sabía que estaba haciendo algo. —¿Esta Diana en este hospital? —Por favor. Fue prácticamente destruido. nada menos. pero también a Diana. Diana murió instantáneamente. —Seth había llamado a Dante. —Beth disparó para salvarlos. Construcción de calidad que amar. Andi negó lentamente con la cabeza. pero no tenía ni idea de que había contratado a Beth antes que yo. —Empujaste Seth fuera del camino de la bala.

Andi asintió. las ojeras debajo de sus ojos inteligentes atestiguan el hecho de que ella no había dormido mucho. Otra cosa que probablemente debería apuntarse del manejo de incendios de los Neph. Se apoyó en las almohadas—. Abby estaba a la vez alegre y aterrorizada a verla.—Así es. Piotr quería asegurarse de que los dos estuvieran a salvo. Abby frunció el ceño. entonces. sin embargo. —¿Ha estado Seth aquí? —Estuvo aquí anoche. —¿Quieres decir que quería asegurarse de que Seth estuviera a salvo? Beth sonrió. —Beth. Beth vino a visitarla alrededor de una media hora después de que Andi se hubiese ido. —Beth se inclinó hacia delante y se frotó la mano con cansancio en su rostro—. Beth no le hizo caso a las gracias de Abby. Tenía que hacerle saber lo que estaba pasando. —¿Hablaste con él? Beth asintió. finalmente ha terminado. . Quiero darte las gracias por lo que hiciste. Una pequeña sonrisa se dibujó en los labios de Beth. Parecía encantada de alguna forma. Creo que se fue a casa a dormir un poco. Realmente acabó. Se veía agotado. sí. —¿Cómo te sientes? ¿Mejor? —Un poco. —Esta vez. Abby sintió alivio través de ella. lanzando un gran oso de peluche blanco sobre la cama y encorvándose en la silla de visitante junto a la cama. —Sí. —Sí. Tengo la esperanza de volver a casa en el próximo par de días. lo hizo.

Y tengo la sensación de que Seth está pateándose el trasero más de lo que va a patear el mío. esa era mi tarea principal. —Aw. ¡pero fue tan divertido! Pude volar en primera clase y ver el estado de Piotr. ¿Me haces un favor? —¿Qué? —No vuelvas hacer eso. realizado voluntariamente y sin retribución monetaria por el bien del interés público. Deberías haber sabido que no podías salir de la casa de la ciudad sin Seth. Sus palabras fueron cortadas por un gran ojo blanco que voló desde su cama hacia su boca. —Probablemente. ¿de acuerdo? Abby hizo mala cara. Ella se echó hacia atrás en su silla. estirando sus largas piernas delante de ella. Estaba viendo desde la parte trasera de las casas y no vi a Diana ir por la puerta principal. Abby. —Creo que puedo encontrar la manera de encajarlo en mi apretada agenda. —Beth le dio a Abby una mirada que podría haber cuajado huevos—. —¿Ahora estás dispuesta a tomar karate conmigo? Abby asintió. —La sonrisa desapareció de los labios de Beth—. Marqué al 911 y terminé viendo cómo Diana te arrastraba hacia el bosque. —Bien. y luego se inició el fuego. Eras pro bono23. No pasó nada durante semanas. Bet sonrió. pero bien puede ser de otra profesión u oficio. 23 . —Algo de la tensión parecía haber desaparecido de su rostro—. Pro bono: se utiliza para designar al trabajo generalmente jurídico. Él era el único que mantenía alejada a Diana. Beth puso su pie en el suelo de nuevo. lo sé.—Sí. —¿Ves los beneficios del karate? Abby escupió falso pelaje blanco de su boca. —Sí. sí. Todo lo que vi fueron las llamas.

no me digas. —Y Grace. —No le puedes decir a nadie. Abby tosió. —Él es mi ángel guardián. —Beth alzo una ceja—. —¿Le dijiste sobre…? —¿Seth? ¿Parezco loca? Tan pronto como Seth —ella hizo un movimiento de alas— despareció por completo. —Así que… sobre todo él. me movió de un lado a otro. te importaría explicar eso. ¿Si puedes? Abby sonrió. —¿Dante apareció? —Sip. Ella le alzó una ceja a Abby. ¿lo entiendes? . —Ella movió sus manos en su espalda como un ave. —¿Cuánto apuestas a que Grace ya lo sabe? —Terrible apuesta. —Buena suerte con eso. un idiota guapo. —Sip. inventó una historia sobre ser un alíen. Tu dile a tus ángeles que te cuiden. —¿Quién me creería? Aparte de ti. Le dije que era un mentiroso horrible y que lo averiguaría sola si tuviera que hacerlo—. Abby se relajó. o lo siguiente que haré será dispararles en el trasero. Beth no sabía sobre Dante. —Apestas. ahogándose en pedazos de falsa piel. Beth rodó los ojos. pero aun así. Me envió a casa rápido. tengo el presentimiento de que no quiero saber.Beth se aclaró la garganta. —Sí. Dijo que tomaría mi declaración después pero que tenía que “asegurar la escena”. —Bien. —Beth se puso de pie y enderezo sus gafas—. Como si no supiera que no que hay pisar evidencia si no está ya quemada. —Beth hizo comillas al aire—. El hombre es un idiota.

—Ella sabía que el embarazo era una gran posibilidad. era la madre de Seth. . —Abby asintió. —Oh. —Puedo darte algunas pastas una vez que hable con un obstetra. mejor prevenir que lamentar. ¿por cierto? —La sonrisa de la enfermera disminuyó mientras miraba a Abby—. —¿Qué? La enfermera pareció sorprendida por un momento antes de que la máscara profesional apareciera. —Ella tendría un bebé. —Sí. debería llamar a alguien. ellos estaban entendiblemente enfadados sobre lo que le había sucedido y extremadamente agradecidos de que Seth y Beth hubieran estado ahí para salvarla. pero tu prometido nos advirtió que era posible que estuvieras embarazada. así que Beth no tocaría un solo cabello en su cabeza. Esa tarde sus padres vinieron a visitarla. hicimos los exámenes y salieron positivos. Abby parpadeó. Él bebé de Seth. —Si alguien podía decirle qué esperar al criar un superhéroe. —¿Lo hicieron? —Abby puso una mano en su estómago ¿Un bebé? ¿Y Seth ya lo sabía? —Felicidades. Pareces pálida.La mirada que Abby recibió habría asustado a cualquiera que no conociera a Elizabeth Rant y su sentido sobreprotector. Seth pertenecía a Abby. —Lo siento. pero… —Necesito llamar a Marian. pero no sabía qué significaría tener el hijo de Seth. haga eso. —Lo entiendo. La enfermera sonrió. Ella lo amaría o la amaría sin importar que. Un bebé Nephilim. Beth se fue cuando la enfermera llegó. Dios. —¿Cómo te sientes esta tarde? —Adolorida.

preguntándose dónde estaba. alargando la mano para acariciar los narcisos. —Kevin le abrazo. —Seth. —Bueno. la puerta se abrió y Seth entró. —Realmente no estoy sorprendida. ¿Cómo te sientes? —Adolorida. —Seth nos llamaba cada noche para decirnos cómo estabas. debí haberla cuidado mejor. —Carol golpeó su brazo herido—¿No te enseñamos sobre los preservativos? Justo cuando Carol dijo eso. —Puedo imaginar. seguido por Carol—. y había un arañazo en su mejilla. luciendo tímido. Seth parpadeó. narcisos amarillos. Usualmente. sí. —Cúlpeme de eso. Su rostro parecía cansado. ¿sabías eso? Abby lo miró. nadie podría haberlo hecho mejor. no podía ver qué clase de planta era. pero del resto estoy bien. luego sonrió suavemente. Él puso la planta en la mesa de al lado de la cama entre las orquídeas y los narcisos.—Él parece un buen hombre —dijo Kevin. al lado de las orquídeas de Andi. —Carol se sentó en la esquina de la cama y abrazo a su hija con cuidado con su brazo enfermo—. Kevin se sentó en una silla cerca de la cama y tomó su brazo libre. él nos llamó para avisarnos lo que te sucedió. pero no dijo nada a eso. Kevin suspiró. no tienes idea de cuán preocupados estábamos tu madre y yo cuando nos llamó Seth anoche. Él vino hacia la cama y la miró. En su mano había una pequeña maceta. —Cariño. —Abby inconscientemente comenzó a tocar la manta. Hiciste todo lo humanamente posible. . pensó. Bill y Trish planean venir más tarde. hiciste un excelente trabajo. Seth es una persona muy atenta. —¿Hablaste con él? —Abby preguntó con tanta indiferencia como le era posible. poniendo un ramo de sus flores favoritas. pero ya que sus padres estaban entre ella y Seth. —Él también nos dijo sobre él bebé.

enigmáticas. él se recostó brevemente y la besó suavemente en los labios. Llamó a Seth para que la recogiera. El conocimiento de que el hijo de Seth crecía bajo su corazón. él se lo dijo sin palabras. Se relajó mientras les hablaba. pero las miradas que continuaba enviándole a Abby eran al menos. Todo estaría bien después de todo. Ella miraba la planta que él le había. Ella suponía que tampoco lucía feliz con ella. Él no le prestó atención a las cicatrices de Carol en su mejilla izquierda y cuello. —Duerme un poco.—Hola —dijo él calladamente. . de la clase que uno plantaría en un jardín. Ella acarició su estómago. Él ya no parecía estar enojado con ella. —Wow. ¿Había dicho algo mal? ¿Algo que lo molestara? Sus padres estuvieron ahí y lo saludaron como un viejo amigo. —La enfermera se movía cambiando las bolsas. —Sin otra palabra. —Él no sonrió. y no se sorprendió cuando él contestó al primer timbre. acariciándolo donde crecía el bebé—. Abby mordió su labio preocupadamente. Tú eres una chica con mucha. Ella vagamente recordó la conversación que tuvieron la noche anterior. cariño. mucha suerte. —Él puso su mano en el estómago de ella. Justo cuando sus padres se fueron. pero con sus padres presentes no parecía posible. Era un pequeño rosal. el parque en el ojo izquierdo que le faltaba o la forma en que se recostaba pesadamente en su bastón. de una forma que crecería con su hijo. Los capullos de rosa eran de color lavanda. lo que era bueno. Él habló del negocio y cómo estuvo ocupado ese día por un problema en uno de los lugares de trabajo. preguntándose lo que pasaba por su cabeza. Duermes por dos. sonrió y se sonrojó. la llenaba con la misma maravilla que ahora sabía que él también sentía. las rosas lavanda significan maravilla y encanto. —Hola. A ella le dieron de alta al día siguiente. No reaccionó a las leves cicatrices de su padre. salió de la habitación permitiendo que una enfermera entrara después de él. Él parecía querer decir algo. y sonrió—. Abby miró las rosas.

ella lo dejaría. ¿a dónde vamos? —preguntó ella. aún estaba cansada y adolorida. —Van Linch. te daré una mano. Se frotó la frente con cansancio mientras escuchaba a su compañero de negocios. desconcertada. si necesitas ir a lidiar con algo del trabajo. Ella sonrió cuando Seth encendió la radio. poniendo uno de sus cds en el reproductor. —Se sentó cansadamente en su asiento. Estaré bien. . puedes dejarme en la casa y yo me iré a la cama a descansar. apoyando la cabeza contra el reposacabezas. nos vemos mañana. Tomó más tiempo del que pensó llegar a casa.—El doctor dijo que ya me podía ir. se sentó sorprendida mientras viajaban por la ruta trece hacia Odessa. —Bien. —¿Estás lista? —Seth. entiendo. Abby se encogió de hombros. girando hacia la Norte 1. Ella cerró sus ojos y dejó que los suaves sonidos de la música la urgieran a dormir. Su teléfono sonó. sonriendo un poco ante la respuesta de Takeo—. Se deslizó fácilmente hacia el tráfico de la tarde. ¿vienes a recogerme. pronto estaba llevándola por los pasillos en la silla de ruedas. sonriendo cuando ella bromeó con que la llevara a caballito. —Ya verás. Como si ella fuera a ir a casa con alguien más. ¿cuál es el problema? Él parecía cansado. —Bien. —Hizo una mueca—. —Él escuchó de nuevo. el hizo una mueca de disculpa y contestó. no hay problema. ¿es algo que puedes manejar? Estoy recogiendo a Abby del hospital. Cuando ella abrió los ojos se dio cuenta que pasaban el canal. —Seth. Si Seth estaba dispuesto a mimarla. no te preocupes. —Takeo puede manejarlo. Seth la ayudó a sentarse cómodamente. Hola Takeo. por favor? —Quédate ahí. estoy en camino. Él terminó la llamada y lo puso de vuelta en sus vaqueros. Sí. Seth fue al tráfico de la ruta 58. él sabe lo que hace. Tan pronto como estuvieran en el auto. si estás seguro.

Ellos caminaron en medio del lote vacío. —Una casa. La fría brisa de la tarde azotaba su cabello alrededor de su rostro. Ella suspiró y volvió a mirar el agua. estaba en el camino con muy poco tráfico frente a un estanque. Él la miró intensamente. Él hizo unos cuantos giros en calles con las que ella no estaba familiarizada. imaginando los jardines que plantaría para aprovechar la vista—. Él fue muy cuidadoso con su brazo derecho. y por aquí el comedor. —También espero que lo haga. tramas algo. —¿Lo hago? Ella sonrió y observó los árboles mientras manejaba. todo rastro de diversión había desaparecido. No había mucho que mirar. Abby asintió soñadora. sorprendida por la mirada de sorpresa en el rostro de él. . pensé en poner la cocina y el solárium hacia esa dirección. Seth la miraba de cerca. con muchas ventanas y una chimenea aquí —ella señaló—. Él se bajó del auto y caminó hacia su lado abriendo su puerta y ayudándola. Lo que sea que él había planeado. caminando hacia adelante. —¿Qué construyes aquí? Él sonrió lentamente antes de responder. —Ella miró el estanque. Hecha de roca de río. Espero que adoren esta tierra. Ella alejó su cabello de su boca. —Había una extraña nota en su voz. desviándose hacia la derecha. —Lo sé. Oh.—Hmm. —¿Sabes qué pondría aquí? ―preguntó ella. —Quien tiene esta tierra es muy afortunado. Ella asintió y se volvió a ver el paisaje. ella estaba a salvo. —No. tomando su codo gentilmente para ayudarla. pero tenía una vaga idea de dónde estaban cuando él se detuvo frente a un lote vacío. ¿qué? —La sala. la vista es espectacular. —Tendrás que poner varias ventanas frente al agua.

Lamento no haber estado en el hospital para ti. Él suspiró y buscó en su bolsillo. Su mirada nunca dejó la suya mientras describía la casa que construiría. con una chimenea hecha de roca de río— . No podía escaparme. —Algo estaba mal. su mirada no dejaba la suya—. así que pensé que algo había salido mal. Tal vez otra pelea. pero estaba finalizando los papeles de la compra. Ella asentía o negaba cuando lo que él decía tomaba forma en su imaginación. alejándose de ella un poco. Ella interactuaba con él suavemente. no podía dormir. Moviéndose varios pasos. —Pensé que lucías cansado y preocupado cuando viniste a recogerme. él extendió sus brazos—. Pensé que este sería el comedor —. La casa de ellos. estuvo de pie. sus palabras cambiaban con los pequeños movimientos de ella. donde ella solía estar antes. —¿Qué pondrías aquí? —Ella susurró mientras él la tomaba en sus brazos. —¿Por qué no? —Ella quería ver si las heridas que Diana le había hecho habían sanado. ¿qué harías aquí? Él caminó lentamente hacia ella. Él caminó hacia las puertas imaginarias. —Pensé en poner la sala aquí. Caminando hacia atrás. Él sonrió. Ella frunció el ceño. —Los jardines por aquí. . para que puedas maximizar la vista del agua. La cocina con el solárium aquí. Ella levantó su mano hacia su cabello. ayudándolo a planear la casa que iba a construir. La esperanza comenzó a llenarla mientras él se acercaba a ella.Ella se volvió y le sonrió. sorprendida por la disculpa. Abby sentía que no podía respirar mientras lo miraba caminar de habitación imaginaria a habitación imaginaria. —Así que. —Un porche con un columpio. —Él se acercó y la besó con una inigualable ternura—.

Rápidamente maniobro con su brazo enyesado detrás de su espalda. Quiero que te cases conmigo. Ella sintió que él sostenía su cabeza más cerca y gimió cuando sus dientes rozaron sus labios. —Y si alguna vez me vuelves a asustar así. Él la miraba con sus serios ojos azul oscuro. Ella vio lágrimas en sus ojos antes de que le diera un beso que puso débiles sus rodillas. dejándome cuidarte. Él la sostuvo en ese beso por lo que pareció una eternidad. te pondré sobre mi rodilla y te nalguearé. quiero luchar contigo. y dándole a ella todo lo que era él. Te necesito a mi lado. cuidándome. abrazándolo tan fuerte como le era abrazada. Lenta y cuidadosamente. —Ella sentía que las lágrimas comenzaban a caer mientras su mano apretaba el anillo en su palma. Quiero hijos contigo. brillando como el sol. Eventualmente levantó su cabeza. Ella abrió su mano y se quedó sin aliento. eres todo lo que veo. el anillo brillando en su dedo. que vivas en la casa que construiré para nosotros. —Quiero estar contigo. y los de ella comenzaban a llenarse de lágrimas. quiero envejecer contigo. incluso si no te gusta. vivir contigo. de repente incapaz de hablar por el nudo en su garganta. Ahí en su palma. Tú llenas mi mundo. ¿me entiendes? Abby sintió que temblaba. levantó su mano. —Entendido.—Porque no sabía cómo reaccionarías a esto. hacerte el amor. . porque sé que aún seguirás a mi lado para gritarte. Él la tomó gentilmente de sus brazos. Sus sentidos nadaron bajo el ataque. respirando profundamente y dejando salir el aire lentamente. escucho o necesito. Ella vio como sus ojos se cerraban con alivio antes de ser arrastrada a un abrazo que casi no la dejaba respirar. había un solitario diamante en un círculo de oro. Él tomó su rostro y gentilmente quitó las lágrimas con sus pulgares—. ¿Serías mi esposa? Ella se alejó de él y se sorprendió al ver algo de dolor en sus ojos. Ella sonrió y. pero no de miedo. Quiero gritarte cuando hagas algo estúpido. —Te amo. Él enterró su rostro en su cabello. Él tomó su mano y puso algo duro y frío en ella. Él saqueó su boca exigiendo todo lo que era ella. —Él la tomó de los hombros y la sacudió lentamente.

oscuro azul. .dejándolo como si lo que hubieran encontrado juntos pudiera romperse si se movían muy rápido. aunque sus alas no habían aparecido. Había conseguido un ángel. sus propios ojos de un oscuro. —Donde tú quieras. Abby casi brillaba. y ella sonrió. —¿Seth? —Hmm —¿Dónde pondremos el cuarto del bebe? Él comenzó a brillar. y nunca lo dejaría ir. Puso una mano en su rostro y suspiró suavemente cuando él le dio un suave beso en la palma. Él miró sus ojos. Ambos respiraban rápidamente cuando él levanto su cabeza.

para investigar los asesinatos. . su vida es puesta en peligro. pero no en el amor. Él se ha quemado antes. Una de las familias de las victimas ha contratado a Elizabeth Rand. entonces mantener a un Nephilim cerca es muy lógico. pero tal vez en esta ocación encontrara una llama que iguale la suya. Beth sospecha que Dante es uno de los Nephilim. Como un Nephilim Seris. Ella acepta trabajar con el corpulento detective inconsiente de sus crecientes sentimientos por ella. forzando a Dante a protegerla de la única manera que sabe: Con fuego. su fuego interno es una ventaja en la batalla. PI. Una sola mirada de sus ojos grises y Dante arde en llamas. guerreros angelicales destinados a cazar a los malvados Shemyaza que cazan en la noche y se alimentan de los inocentes. El Detective Dante Zucco ha sido encargado de llevar a los Shemyaza a la justicia.Ella encenderá su mundo. Cuando Beth se acerca demasiado a la verdad sobre los asesinatos de los Shem. Si el asesino que rastrea es un Shem. Es todo lo que Dante puede hacer para mantener sus manos fuera de la fascinante y testaruda mujer.

Dana ha vivido principalmente el norte (Pennsylvania.Dana Marie Bell escribió su primeria historia a los trece años. un gato al que le gusta robar helado y un bull terrier que cree que es un Pekinés. pero las monjas nunca lo permitieron. . Vive con su alma gemela y esposo Dusty. Nueva Jerse y Delaware) con una pequeña estadía en la Isla de los Estados Unidos St. Asistió a la Preparatoria de Artes Creativas. donde la libertad de expresión estaba a la orden del día. y se graduó con honores a pesar de esto. Cuando sus padres se mudaron de la cuidad y la pusieron en una preparatoria católica en su último año. intentó desesperadamente salirse. sus dos maníacos hijos. Croix.