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Moral de la Persona

Equipo 1
LOS DEBERES DEL HOMBRE PARA CON DIOS

1. La Gloria de Dios
La moral teologal destaca en primer lugar del deber del hombre de “dar gloria a
Dios”: con ello se reconoce de modo explicito la “gloria” que distingue al ser mismo
de Dios. En el hebreo la palabra gloria (Kabod) entraña la idea de “peso”, en el
sentido de “importancia” o “dignidad” por lo que quien goza de tal atributo debe ser
reconocido y respetado.
a) La “gloria” atributo de Dios
El término “Kabod” se aplico en pleno sentido a Dios: Yahveh posee la gloria
en plenitud y a Él debe darse y rendirse todo honor y toda gloria. Dios posee una
riqueza profunda, incomunicable, y, al mismo tiempo, esa santidad se manifiesta
en la revelación.
Dios es su misma gloria en cuanto se manifiesta y se revele a los hombres. La
expresión “gloria de Dios” designa a Dios mismo, en cuanto se revela en su
majestad, su poder, el resplandor de su santidad, el dinamismo de su ser.
La identificación de la “gloria” con el mismo ser personal de Dios explica la
exigencia de exclusividad con que se presenta: Dios es celoso de su gloria. No la
cede a ningún otro, incluso el mismo Moisés no pudo verle jamás la cara.
b) La manifestación de la gloria de Dios
Kabod es la manifestación deslumbrante de Dios: Aparecía en el pueblo de
Israel en forma de nube, en la tienda del encuentro, finalmente su gloria lo llena
todo, según Eccl 42, 16 “la gloria de Dios llena toda su obra”
c) La gloria de Dios se manifiesta en los hombres
La gloria de Yahveh se comunica a los hombres de modo especial a los que
pertenecen al pueblo, o sea “a todos los que me llaman por mi nombre, a los que
para mi gloria creé, plasme e hice” (Is 43, 7), pero de modo eminente en su
pueblo: “en él se contendrá su gloria” (Zac 2, 9). Más aún si parte de un pueblo su
gloria se comunica a todos los pueblos por medio de Cristo, por eso se le llama
también “Gloria de Cristo”

no debe haber lugar para la soberbia. La gloria humana es uno de los pecados que de modo más directo ofenden la dignidad divina. Los salmos abundan en estrofas de alabanza a la gloria de Yahveh (Sal 57. la adoración y gloria debe ser solo para Dios. El culto cristiano reconoce también las dos realidades del “Kabod Yahveh” del antiguo testamento “poder” y “santidad”. incluso si un hombre lleva una conducta correcta. el fuego en el tabernáculo y en los hombres. ahora en la plenitud de los tiempos se manifiesta en un modo corporal en su Hijo Encarnado que “ha puesto su tienda entre nosotros” (Jn 1. La expresión “dar gloria” equivale a reconocerla. como lo podemos ver en Is 42. pues incluso el mismo Cristo dice “Yo no busco mi gloria… sino la gloria de que me ha enviado” (Jn 7. la encarnación es la manifestación más densa y potente de la gloria de Dios. 16 b) El hombre no puede apropiarse fraudulentamente de la gloria que le es debida a Dios. ósea. dar culto a la gloria.T. como significativo de la Persona de . con la del Nuevo: al modo como la “gloria de Dios” se manifestó en la nube. a) El culto a Yahveh en el Antiguo Testamento En el A. Dios. es con el fin de que los demás “vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en los cielos” (Mt 5. El culto a Dios La grandeza de la “gloria de Dios” debe ser reconocida y venerada por el hombre. 6).Moral de la Persona Equipo 1 d) La gloria de Dios y la gloria de Cristo Según san Juan. defender y exaltar la gloria de Dios Consecuencias morales La realidad de la gloria de Dios comporta al menos dos exigencias éticas: a) Su aceptación y alabanza por parte del hombre. La Iglesia asume en diversas circunstancias el reconocimiento laudatorio de la “gloria de Dios. 14). el texto de la encarnación (Jn 1. Cristo muestra la gloria de Dios a través de él. 8-12. Todo el culto es una alabanza continua a Dios. 14) une la teología del A. al revelar su “gloria” demandaba que fuese reconocida y adorada.T. 16-18) 2. la vida entera de Jesús será manifestar.

refieren el culto a Dios. 11. Su sacerdocios es superior al levítico (Heb 5. pero no un culto relativo como se da a las imágenes o a la cruz. que era patrimonio de Yahveh (1Cor 2. 11. la denominación a Jesús como “Señor de la gloria”. b) El culto en el Nuevo testamento Es aquí donde el culto toma su verdadero sentido. 12 -14. 1-28).T. . Así. 7. 27). los Patriarcas ofrecen de continuo sacrificios a Yahveh que expresan con la formula “levantar un altar” y “ofrecer sacrificios”. 3-4). Se les venera por respeto a su dignidad como acreedores a esa santidad que han alcanzado. c) El culto a Dios y a los santos La excelencia del honor de Dios fundamenta el culto. su muerte es el gran sacrificio que se ofrece al Padre de una vez y para siempre (Heb 10.T. La tesis de Carta a los hebreos es clara en este aspecto: Cristo es templo. el Deuteronomio señala con precisión como Israel se convierte en una sociedad esencialmente religiosa. 11-31) y Él es “un santuario mejor y más perfecto” (Hebr 9. sea por Jesucristo la gloria por los siglos de los siglos” (Rom 16. no son objeto de adoración pero como seres glorificados les corresponde una veneración especial. Es preciso hacer notar como diversos textos que en el A. También la “gloria” de la que goza Cristo demanda que se le dé culto. Caín y Abel ofrecen sacrificios a Dios (Gen 4. se aplican a Cristo. refiere a Dios por medio de la persona de Jesucristo está la que finaliza la carta a los Romanos: “Al Dios solo sabio. sacerdote y víctima. que es lo que hace que la religión sea una virtud distinta a las demás. En el N. lo podemos encontrar en Apoc 5. 8). sobresalen algunas doxologías que están en el Apocalipsis (Apoc 15.Veneración a los santos Los santos como criaturas humanas. por ejemplo. en el N. por ejemplo.T.T. . 16) Y Malaquías pone en boca de Yahveh este precepto (Mal 2. Entre las múltiples doxologías que el N.Moral de la Persona Equipo 1 Yahveh (Jer 13. 3-5). 2). 24) de aquí que su sangre selle la nueva alianza. abundan también los textos en los que se enseña que Cristo mismo inaugura un nuevo culto. El culto se debe en exclusiva a Dios y a Cristo que participa de la gloria del Padre.

Moral de la Persona Equipo 1 . . . Su veneración es inferior a la ofrecida a Dios pero superior a las de los santos.El culto a la virgen La santísima Virgen María es digna de una veneración especial. concebida sub pecado y ha sido ascendida en cuerpo y alma al cuelo. por su misión de ser madre de Dios. DH. Este derecho se encuentra recogido en la Declaración universal de los Derechos Humanos de la ONU. Juan Pablo II afirmó que los demás derechos personales presuponen la libertad de culto. comunicándose con otros en materia religiosa y profesando una religión comunitaria (cf. Las expresiones de culto público se fundamentan antropológicamente.3). Culto Privado y culto público Es doctrina constante de la tradición religiosa que el hombre puede dar culto a Dios en la intimidad de su propia vida o con prácticas públicas. La razón teológica es el concepto de Iglesia entendida como comunión. Al culto privado pertenecen también algunas manifestaciones externas que responden a la estructura corporal del hombre. Esa especial unión de los creyentes en Cristo avala a los cristianos la convicción universal de que entre los vivos y difuntos existe un vínculo especial 3.Fieles difuntos La Iglesia recomienda la oración por los muertos con el fin de ayudarles con nuestras oraciones. Siendo incluso lo que permite que las autoridades civiles puedan recibir los honores debidos. El sacerdote ha de ayudar a los fieles a que aprendan a dar culto a Dios con la oración silenciosa y de forma que se manifieste en signos que materialicen y completen la oración interior (aquí la importancia de signos tradicionales de culto cristiano). respondiendo a la naturaleza social de la persona que exige manifestar externamente los actos internos de religión.

como se ha visto en las controversias respecto a las imágenes. por lo que es la “acción sagrada por excelencia. si va contra las instituciones de Dios y la Iglesia o se opone a las costumbres universalmente reconocidas. 3-Prácticas de las Iglesias particulares. . 5. El remedio es encaminar el culto a un terreno más razonable. puesto que en la liturgia “se ejerce la obra de nuestra redención” (SC. si no eleva nuestra mente a Él y no sirve para modular apetitos de la carne.Moral de la Persona Equipo 1 4. El triple criterio de Santo Tomás es: se trata de culto externo y supersticioso. 4-Reuniones de creyentes en la oración. los actos dejan de ser cultuales y se tornan supersticiosos. 5-Libros legítimamente aprobados. siempre que no se cumplan estos fines. También está en: 1-La oración en privado. 2-Sacramentos. 4-Costumbres aprobadas. Más. La religiosidad popular Muchas son las manifestaciones de culto. La Fe no puede atribuir influjo bueno a ninguna causa ajena a Dios y sus santos en la intervención de la vida humana. Cristo se hace presente en la acción litúrgica de la Iglesia. ninguna acción de la Iglesia iguala al culto litúrgico de la Iglesia. 2-Otros ejercicios piadosos del pueblo cristiano. que no penetra al culto interno a Dios. el culto católico no se agota en la acción litúrgica. cuya eficacia. 2). no se ordena de suyo a dar gloria a Dios. lo que se hace. con tal de que estén conformes a las leyes y a las normas de la Iglesia. pero el más elevado es el culto litúrgico que el Concilio Vaticano II señala como “Obra de Cristo y de su Cuerpo. si: uno. y tres. no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia” (SC. El culto verdadero y las supersticiones La superstición desvincula los elementos que integran el verdadero culto y desvincula el fin propio y específico del culto: dar gloria a Dios y someterse enteramente en cuerpo y alma. Por tanto. 3-Celebraciones de la Palabra. dos. que es la Iglesia”. Hay graduación de “modos de presencia” de Cristo: 1-Celebración Eucarística. con el mismo título y en el mismo grado. 7).

la catequesis debe tener en cuenta las formas de piedad de los fieles y la religiosidad popular”. Y anima a recuperar su auténtico valor: sed de Dios. devoción… Pablo VI anima a Pastores a ser sensibles. Supersticiones. según Santo Tomás de Aquino tiene dos suertes de actos: Los que se ordenan sólo a Dios y otros los actos imperados por la religión y obras de misericordia para honrar a Dios. exige la caridad con el prójimo. Simple manifestación cultural sin verdadera adhesión a la fe. Y finalmente. hondo sentido de los atributos de Dios. Pablo VI señala sus límites y riesgos: Deformaciones. se adquiere: paciencia. 48). educar interiormente a los creyentes. la veneración a Dios. Expresiones de búsqueda de Dios y de la fe (EN. A) El mundo no es sagrado El mundo físico representa el ámbito de lo profano. En consecuencia. Lo sacro y lo profano Intentaremos marcar unos ámbitos en los que tiene lugar lo sagrado. incluye el amor al prójimo. La virtud de la Religión tiene por objeto el culto divino. 7. La virtud de la religión. Jesús condena los actos en contra de la fraternidad de los hombres. Aunque en sentido amplio. el Catecismo de la Iglesia Católica prescribe que “además de la liturgia sacramental y los sacramentos. aceptación de los demás. desapego. C) Los sacramentos son sagrados . pero.Moral de la Persona Equipo 1 La exhortación Evangelii Nuntiandi quiso rescatar esa piedad popular. En el AT. en orden a los medios. 6. B) La sacralidad del hombre Lo sagrado en el hombre consiste en la participación sobrenatural de la naturaleza divina. Yahvé repudia los sacrificios de oferentes que repudien al hombre. El culto a Dios y la fraternidad con los hombres En la Biblia. cabe aplicar la categoría de sacro a la creación. En el NT. sentido de la cruz en la vida cotidiana.

E) Sacralidad del culto El grado sumo de lo sacro se lleva acabo en la acción litúrgica. sino más bien cabe inscribirlas como “actos interiores” de esa virtud.Moral de la Persona Equipo 1 Son sagrados en un doble ámbito: en cuanto son signos que representan a Cristo Y por cuanto son medios de comunicación de lo sagrado como es la gracia. si la piedad que rinde sumisión y reverencia al padre carnal es virtud. es un don. B) Piedad Puede entenderse como virtud o como don del Espíritu Santo. La devoción y la piedad Son dos disposiciones y actitudes religiosas que no son distintas de la virtud de la religión. A) Devoción La devoción no es otra cosa que una voluntad pronta para entregarse a todo lo que pertenece al servicio de Dios. . la piedad que ofrece esto a Dios como Padre. D) La consagración de objetos dedicados al culto Tal consagración connota cierta separación de lo profano para dedicarlo en exclusiva al culto. 8.