ÁREA TEMÁTICA B.

El Patrimonio Territorial como base para un
nuevo Modelo de Desarrollo Territorial
La piedra en seco, una visión del territorio para preservar

Rita Monfort Salvador*
*(Arquitecta. Máster Oficial en Arquitectura Avanzada, Paisaje, Urbanismo y Diseño. Doctorando en la
Universidad Politécnica de Valencia)

RESUMEN
Las construcciones de piedra en seco han rediseñado el paisaje a su antojo, lo
han cambiado hasta que se les ha dejado, han creado cultivos donde antes no los
había, han aguantado tierras que antes no se aguantaban, y han puesto barreras
en mitad del extenso monte. Nos han dejado una extensa herencia cultural que
pasa desapercibida en muchas ocaciones, pero sin la cual parte de nuestro
paisaje sería irreconocible. El objetivo ahora es tenerlas en cuenta y que su
herencia forme parte de nuestro paisaje actual, antes de que sea eliminada.

SUMMARY
The constructions of dry stone have redesigned the landscape at will, have
changed it until it has left them, have created cultivations where there were none
before, have endured lands, and have put barriers in the middle of extensive
mount. They have left a vast cultural heritage that goes unnoticed in many
occasions, but without which part of our landscape would be unrecognizable. Now,
the goal is to take these constructions into account and that their heritage be part
of our current landscape, before it is removed.

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Cuando se habla de preservar el paisaje, se debe tener en cuenta no sólo el
paisaje natural y “virgen”, sino también el paisaje que durante siglos ha ido
transformando el hombre poco a poco para dar solución a sus necesidades.
Ejemplo de ello son todos los elementos que componen las construcciones de
piedra en seco, un rico legado de arquitectura popular que se extiende por
diferentes puntos de la geografía española como Cantabria, Castilla la Mancha,
Aragón, la Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña. Para interpretar el
paisaje y preservarlo hay que entender de donde viene y que lo ha llevado hasta
el punto en el que se encuentra actualmente. Es necesario saberlo para conocer
la importancia de sus elementos, de su transformación. Es posible que la
mutación que ha sufrido el paisaje debido a estas construcciones sea una de las
más intensas y extensas, a la par que sutiles y respetuosas con el entorno.

Fig. 1: diferentes elementos y detalles que forman parte del patrimonio de la piedra en seco de la zona del Maestrazgo
(Castellón)

No hay que olvidar que este paisaje (ya conocido como “paisaje de la piedra en
seco”, o “paisaje de la piedra seca”) viene de una época en la que la agricultura y
ganadería era la principal vía de subsistencia. Las características que dieron como
resultado este paisaje no fueron otras que la necesidad de ampliar los terrenos
cultivables y de mejorar la calidad de la tierra. Para solucionarlo se extrajeron
grandes cantidades de piedra que dificultaban el cultivo y se construyeron los
conocidos bancales, escalonando las montañas de nuestro paisaje. En
determinados puntos geográficos incluso sirvieron para aminorar las inclemencias
meteorológicas como el viento. Al encontrarnos en una época en la que la
agricultura era primordial, los muros de piedra de un municipio se encontraban con
los de otro creando una red de muros y bancales en los espacios naturales para
finalizar sólo cuando los accidentes geográficos no permitían su continuidad.
A los bancales y muros de piedra les siguen muchos más elementos relacionados
con esta actividad agrícola: casetas, balsas, pozos, bancales, artigas, azagadores…
Incluso dentro de la sencillez de los muros de piedra en seco, nos encontramos
detalles y elementos repetidos y característicos de este modelo arquitectónico, las
gateras y escaleras son un ejemplo, así como la “gorronera” una piedra de grandes
dimensiones y con un agujero en el que se introduce el eje de las grandes puertas
de madera. Además cada elemento tiene sus propias secciones y detalles
constructivos, propios de cada región, lo que aún consigue que esta herencia sea
más amplia culturalmente.
Según el Observatori de Paisatge de Cataluña “La piedra seca es el nombre que
toma un tipo de arquitectura tradicional popular donde la piedra se utiliza en seco, es
decir, sin ningún tipo de mortero, argamasa o material de unión entre las diferentes

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piezas”. La importancia de esta definición reside en lo que el propio nombre indica:
que es una unión seca, es decir, que el único material que se encuentra en las
construcciones de piedra en seco, es la piedra. Además esta piedra es autóctona del
lugar, ya que fue utilizada la misma que se extrajo de los campos de cultivo. No
existe un método constructivo más sostenible que éste, realizado con el mismo
material del terreno en el que se encuentra. Por ello estos elementos de piedra en
seco se encuentran tan integrados en el paisaje como si hubiesen estado allí desde
el principio, y sólo se nota la mano del hombre en la racionalización de la
construcción y en las líneas que se dibujan a lo largo y ancho del espacio natural,
incluso seccionando las montañas en forma de bancales.
El patrimonio de la “piedra en seco” ha ido disminuyendo y derrumbándose a lo
largo de los últimos tiempos. Las inclemencias del tiempo a las que se ven
sometidas estas construcciones, su difícil mantenimiento (más cuando están en
desuso) y el hecho de que se haya ido abandonando la actividad agrícola en estas
zonas, son los principales responsables de su deterioro. Sin embargo también en los
últimos tiempos se pueden ver corrientes en pro de la defensa de este patrimonio y
acciones culturales para la difusión de su conocimiento, como el Museo de la Piedra
en Seco de Villafranca del Cid (Castellón) o el dossier sobre Paisatges de la Pedra
Seca del Observatori del Paisatge de Cataluña. Esto, unido a la tendencia estética
de incluir la piedra tanto en proyectos arquitectónicos como de paisaje (en espacios
naturales y en urbanos), ha hecho que nazca un interés general por este patrimonio.
El problema nace cuando se intenta imitar o copiar estéticamente estas
construcciones, con mayor o menor acierto. Pocas veces entonces, cuando se habla
de una construcción de piedra en seco, realmente es “en seco”1, negando el propio
concepto. Más que un problema estético (que en ocasiones no existe) se trata de un
problema cultural, de confundir la imitación con el original, de que se extienda
popularmente que “todo” responde a lo que se llama “piedra en seco” y a que se
termine por olvidar la importancia de un patrimonio que forma parte de nuestros
paisajes. Las consecuencias de esto van desde la confusión de conceptos, el
desprestigio de una forma de construcción hasta la desvirtuación del patrimonio
cultural y una nueva transformación del paisaje
Ésta ha sido y es la forma más
natural y sostenible de adaptar
un paisaje a las necesidades
humanas. Estas líneas y cintas,
muros y casetas, ya forman
parte de nuestro paisaje,
herencia de un tiempo pasado.
Intentar imitarlo en la actualidad
carece de sentido.

1 MONFORT SALVADOR,

R. (2013): Las falsificaciones modernas de la piedra en seco. Publicación VI
Encuentro de estudio para la preservación del patrimonio de la piedra en seco.

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