3.3.

-EL ARTE Y LA CUESTIÓN DE GÉNERO: PINTORAS Y ESCULTORAS DEL SIGLO XIX EN EUROPA
Y AMÉRICA.
(WHITNEY CHADWICK, Mujer, Arte y Sociedad, Barcelona, Destino, 1992, pp. 165-209).
Las modernas campañas feministas surgieron de un conjunto de movimientos de reforma en el siglo XIX en Europa
occidental y Norteamérica. El compromiso de la emancipación de la mujer era una característica de ciertos
reformadores, desde Charles Fourier y Saint-Simon en Francia, a John Stuart Mill, Harriet Taylor, Robert Owen y los
cartistas en Inglaterra, así como los fourieristas y trascendentalistas norteamericanos. En América, los movimientos en
pro del Abolicionismo, la Templanza y el Sufragio influyeron profundamente en las vidas de las mujeres de las clases
media y alta que aspiraban a carreras profesionales en las artes.
Los movimientos reformistas del siglo XIX formaron parte de la respuesta de una creciente clase media a los cambios
sociales y económicos de gran envergadura acarreados por la Revolución Industrial. Cuando el capitalismo aristocrático
y mercantil evolucionó hacia un capitalismo industrial, la clase media emergió como fuerza política y social dominante.
La novela, el teatro, la pintura, la escultura y las láminas populares contribuyeron a forjar una identidad de clase media,
con las diversas aportaciones de las ocupaciones y valores en los que en realidad se asentaba esa clase.
La anatomía, la fisiología y la autoridad de la Biblia fueron repetidamente invocadas para demostrar que el ideal de
recatada y pura feminidad que se desarrolló durante el reinado de la reina Victoria en Inglaterra (1837-1901) se basaba
en hondos principios fisiológicos. Aun después de paliadas las restricciones sobre enseñanza profesional, las mujeres
habían de afrontar formidables obstáculos para obtener un trato igual que el de los alumnos varones. No sólo estaba
muy difundida la creencia de que el mucho estudiar en libros disminuía la feminidad, sino que se pensaba que la
contemplación de los modelos desnudos excitaba las pasiones y perturbaba el dominio de la sexualidad femenina, que
era la columna vertebral de los preceptos victorianos.
El culto a la Verdadera Condición Femenina era un arma de doble filo. Se presentaba a la mujer como moral y
espiritualmente superior al hombre, e investida de la responsabilidad primordial del gobierno de la casa; pero para otros
aspectos vitales, los caminos le estaban fuertemente vetados. El ideal de feminidad de la clase media estigmatizaba a
muchos grupos de mujeres, tachándolos de descarriados: las solteronas, las que trabajaban, o las esclavas, las
inmigrantes o las radical sociales. Mientras muchos de los estudios feministas contemporáneos se han centrado en la
opresión de las mujeres de la era victoriana en una sociedad estratificada, las obras recientes de historia social también
han puesto de relieve los aspectos positivos de la separación de sexos: en especial, las hondas amistades y la comunidad
de objetivos que surgieron entre las mujeres.
Las artistas existieron en proporción inversa a los ideales predominantes de feminidad de la clase media. Se vieron
atrapadas entre una ideología social que prohibía la competición individual y la exhibición pública necesaria para el
éxito en las artes, y los movimientos de reforma educativa y social que hicieron del siglo XIX el período de mayor
progreso de la historia. Las cualidades que definían al artista -independencia, confianza en sí mismo, competitividadpertenecían a una esfera masculina de influencia y acción. Las mujeres que adoptaron esos rasgos, que abandonaron las
realizaciones artísticas de aficionadas aceptadas como meras ilustraciones embellecedoras o moralizantes, o que
rechazaron la pintura floral pintada a la acuarela, para pasar a composiciones históricas al óleo, corrieron el riesgo de
que se las tachase de descarriadas sexuales. Las revistas de arte de aquel período están repletas de alusiones a que las
que aspiraban a artistas se exponían a “asexuarse” ellas mismas. Mientras que los críticos ensalzaban a Rosa Bonheur y
a Elizabeth Thompson (lady Butler) como ejemplos para otras mujeres, precisamente porque no “pintaban como
mujeres”, pocas tuvieron acceso a la opulencia de la Thompson y a sus relaciones con la alta sociedad, ni al apoyo
femenino en su hogar.
Entre 1840 y 1900, varios centenares de mujeres expusieron en Liverpool, Manchester, Birmingham, Glasgow y otras
ciudades menores de las Islas Británicas. Otras, entre ellas la Thompson, Henrietta Ward, Sophie Anderson, Rebecca
Solomon, Joanna Boyce y Jessica y Edith Hayllar, expusieron en la Royal Academy e instituciones similares. Su obra se
sitúa en la intersección de la creciente demanda de mayor educación y empleo para las mujeres con el conservadurismo
de la pintura inglesa en aquel tiempo y la ideología social de esferas separadas.
En la década de 1850, período de intensa agitación para la reforma de la enseñanza femenina, tuvo lugar la fundación de
The Society for the Promotion of Employment of Women, de la Victorian Printing Press y de la Society of Female
Artists. Esta última, constituida en 1856, sirvió a las mujeres de local alternativo de exposición. Con el cambio de
nombre en 1872 por el de Society of Lady Artists, la calidad de miembro fue restringida a las profesionales. Las
mayores facilidades de exponer fueron acompañadas de una educación artística más generalizada entre las mujeres,
pero no solucionaron los problemas del acceso a las instituciones oficiales ni de la igualdad de oportunidades.
Hasta la fundación durante el segundo cuarto del siglo de, escuelas de arte especializadas para mujeres en Gran Bretaña
y Norteamérica, la enseñanza del dibujo y la pintura a las mujeres se equiparaba a actividades como los bordados, los
encajes, la danza y la música. A comienzos de la década de 1840, se fundaron escuelas para procurar aprendizaje de
1

contrapone a la callada institutriz. la de otras revela una actitud más escéptica y un deseo de renegociar los términos de una dependencia femenina. Cuadros sobre la vida hogareña. Osborn. Emily Osborn y Rebecca Solomon. la Woman's Art School of Cooper Union. El ideal de la mansión victoriana limpia y bien ordenada se oponía a las representaciones de la labor física requerida para quitar la suciedad y mantener atendidas las comodidades de las familias de las clases media y alta. de Allice Walker. A la vez que las sirvientas evitaban a las mujeres pudientes las faenas penosas y el trabajo físico. y al marchar ha arrojado un guante y su abanico. Lady Hawarden era una aristócrata que utilizaba su aparato fotográfico para captar los aspectos íntimos de la vida femenina en escenarios domésticos. Otros cuadros de mujeres revelan los aspectos molestos de la condición femenina constituidos por la protección por parte del varón y el tener que recabar su permiso. que ellas mismas tenían que sufragar. así como a los miembros de sus familias. y retratándose mutuamente en sus cuadros. contribuyeron a configurar presentaciones de domesticidad que en nada desafiaban las convicciones firmemente asentadas. Una sexualidad más ambigua es el rasgo característico de las fotografías de Clementina. El encierro de la mujer en el hogar como en un santuario contribuyó a la aparición de representaciones femeninas a modo de madonnas. Después de 1841. El gobierno de la casa no era más que uno de los aspectos de la próspera vida victoriana que dependía de mano de obra abundante y barata con el fin de funcionar como sobre ruedas y de manera eficaz. Aunque las trabajadoras urbanas son casi inexistentes como tema en la pintura de aquel período (y comienzan a aparecer en la fotografía). con 2 . tal y como se afirmaba en la revista Englishwoman's Review en 1857. Detrás de ella. los noviazgos. El dulce romanticismo de sus encuadres y la lánguida gracia de sus personajes contrastan vivamente con la sensación de artificiosa encerrona producida por las paredes y los espejos. configuraron y difundieron los ideales que formaban el núcleo de la vida de la clase media. las virtudes cristianas y los peligros de su trasgresión confirmaron actitudes firmemente asentadas. Richard Redgrave y las hermanas Hayllar. eran el sostén de la economía británica. pero no en las escuelas de dibujo. La relegación de la mujer a la esfera privada de la familia acarreó el que unas escenas familiares fueran especialmente apropiadas para las mujeres artistas. las jóvenes miran animadamente a sus compañeros varones. de Charles Cope. Hacia 1851 había en Gran Bretaña unas 25000 institutrices. describe un grupo de jóvenes de ambos sexos en una reunión festiva. otras mujeres. la situación de las obreras de fábricas y talleres (sobre todo textiles) fue el objeto principal de un debate público. obra de Charles Cope. Los sentimientos heridos (1861). de E. John Everett Millais. sí existen algunas representaciones de institutrices. de George Elgar Hick. como ha demostrado Deborah Cherry. La asociación de la mujer con esos campos de producción. la Lowell School of Design de Massachussetts. Las muchas imágenes de mujeres en el escenario de sus labores domésticas. quienes rara vez le consultaban sus intenciones. La mujer podía recibir ciertas enseñanzas de bellas artes. compartiendo los modelos y la experiencia. En 1862 se fundó la Royal Female School of Art. Solomon. y Compañera del varón (1863). En primer plano. Las imágenes de mujeres de la clase media y de niños en el hogar plasmadas por Jane Bowkett. Lady Hawarden (1822-1865). Mientras que en la obra de algunas pintoras no cabe establecer diferencias respecto de la de sus contemporáneos varones. con su discreto atuendo oscuro. pero todos orientados a los terrenos “convenientes” como la decoración de cerámica o la labor de aguja. Pensando en el hogar (1856). un recinto oscuro. En Gran Bretaña. los rituales del cortejo y los convencionalismos del apareamiento varón/hembra son opuestos a la simpatía y la solidaridad femenina. Aficionada en la tradición de Lewis Carroll y Julia Margaret Cameron. a continuación se produjo la admisión de mujeres en la National Art Training School como fruto de la decisión de promover la formación de profesoras de arte. las visiones de la bienaventuranza hogareña por Henrietta Ward y los cuadros de interiores domésticos de las Hayllar. y la Cincinnati School of Design constituyeron una etapa importante en el camino hacia la infiltración de la mujer en los sistemas de educación artística predominantemente masculinos. así como sobre la domesticación y las delicias de la vida en familia. la mayoría de ellas mal pagadas y obligadas a trabajar en condiciones insalubres y peligrosas. son ejemplos de entre los muchos cuadros que muestran a la mujer como madre nutricia y dispensadora de cuidados. En 1848 se fundaron en Londres colegios para mujeres que deseaban recibir enseñanzas para maestras. y a resaltar las etapas de la vida de la mujer a través de las cuales la feminidad se define y se afirma. El hogar privado fue el foco de un incremento considerable del número de obras sobre el tema de la vida cotidiana entre 1830 y 1849. en una sala interior llena de parejas. las mujeres solían trabajar juntas. En ese cuadro. Las sirvientas aparecen por lo general en los cuadros y las fotografías como sumisas y obedientes mujeres relegadas a sus tareas del hogar. destaca el aislamiento de la institutriz que ha viajado lejos de su casa con sus amos. una de las pocas ocupaciones pagadas abiertas a las mujeres de la clase media. así como su perseverante segregación en el aprendizaje. En Norteamérica. una mujer consuela a otra que se ha apartado del grupo que dentro forma una animada escena. dio pábulo a acusaciones de que el arte de las mujeres era “mediocre”. y fueron motivo de obras de Richard Redgrave. La institutriz (1854). pero poca cosa hicieron para atraer la atención a otras cuestiones. Una vida bien empleada (1862).dibujo a mujeres. igual que en Norteamérica. de R.

y ella también logró un deslumbrante éxito durante un período relativamente breve. monárquica a machamartillo y en su pintura una realista cuya reputación quedó pronto eclipsada por los estilos más radicales del modernismo francés. acudió a una clase privada de modelo femenino sin ropaje. Pintó el mundo de la guerra y la vida de los soldados. Osborn. convencido de que la hija llegaría a ser una pintora que realizaría sus ideales radicales sansimonianos acerca de las mujeres. El cuadro fue expuesto en la Society of British Artists en 1854. Luego se matriculó en las clases elementales de la Female School of Art. Llegó a su apogeo de crítica y financiero en 1855. La fama de Bonheur entre la crítica fue creciendo. y en los cuadros de Paulus Potter. los cuadros de Elizabeth Thompson (1846-1933). El cuadro está cuidadosamente compuesto para poner de relieve la transformación de la mujer en mercancía en el comercio del arte. y una de las mejores pintoras de animales de toda la historia. artista de poca monta.la animada figura elegantemente vestida de la dama joven que toca el piano para su atento esposo. Los apuros de las solteras de la clase media y que. A pesar del estilo académico y conservador del cuadro. que falleció cuando ella sólo tenía once años. por tanto. Su padre. pero pronto las dejó porque no le convencía el programa de enseñanza del dibujo. evoca brillantemente la atroz campaña de Crimea con los soldados derrengados y el campo de batalla cubierto de nieve. De modo similar. pero en lo artístico y lo político fue conservadora. y la soledad y desamparo de una mujer soltera en la sociedad patriarcal. Entre otros cuadros que tuvieron en cuenta las condiciones reales del trabajo femenino agobiante y mal pagado. negra y gris. está La costurera (1854). desviando su atención de un grabado que muestra las piernas desnudas de una bailarina y una mujer agachada. El mensaje es claro: la mujer no tiene cabida en el comercio del arte. contrasta con la realidad de la dura labor de horas y horas de las menudísimas puntadas de una camisa de vestir de caballero. pintor holandés de vacas del siglo XVII. describe gráficamente la revista de los Granaderos de la Guardia después de un encuentro en la guerra de Crimea (1854-1856). Pasando lista. La influencia de Meissonier y de la pintura de batallas de comienzos del siglo XIX es evidente en su gran formato y su meticuloso realismo. cuya obra admiraba nuestra pintora.. Crimea (1874) el cuadro que le valió un éxito inmediato cuando se expuso allí mismo. como lo hizo la exposición de cinco cuadros de Redgrave sobre el tema de las mujeres que se veían obligadas a ganarse el sustento. la Thompson había logrado un modesto éxito con sus primeras acuarelas de batallas. En él se plasma a las esclavas de la aguja que trabajaban con poca luz en viviendas reducidas para confeccionar a mano prendas de vestir lujosas para clientes de las clases alta y media. a lo largo de la década de 1840. que parece haber estado trabajando toda la noche. pero su gran éxito antes de La feria de los caballos le llegó en 1849 cuando envió Arada en el Nivernais al Salón. La Bonheur fue una de las artistas más famosas del siglo XIX. aunque catapultaron a su creadora a una efímera fama personal que superó las limitaciones puestas a su sexo. El tono casi religioso de la obra: la mujer. La Thompson era de orígenes opulentos y privilegiados. Mientras que el marchante estudia el cuadro con condescendencia apenas contenido. Nacida en Burdeos en 1822. así como en su largo estudio de animales al natural. le enseñó a leer. a dibujar y a tocar el piano. junto con unos versos de “La canción de la camisa” (1843). El tono 3 . en torno al tema de la vivisección. de Anna Blunden. además de la asignatura de dibujo de modelo masculino con ropaje. pertenece al arte como objeto. Su elección de la historia militar como tema (sin disponer de conexiones militares en su familia hasta que se casó. entrecruza las manos y mira al cielo al rayar el alba. no como creadora o proveedora. A comienzos de la década de 1870. Basó su obra en una descripción de bueyes por George Sand en su célebre novela pastoril de 1846. La Mare au Diable (La charca del diablo). pero fue Pasando lista después de un combate. Comenzó a tomar lecciones de pintura al óleo en 1862 con William Standish en Londres. Los temas y el estilo accesible de los cuadros de Rosa Bonheur concitaron las simpatías del público de clase media. y sin conocimiento de primera mano de lo que era una batalla) es un exponente tanto de su vocación como de haber comprobado que el tema estaba “sin explotar” en la pintura británica. la Bonheur subrayó la nobleza de los animales que tiran del arado ante un amplio espacio de cielo pintado con las luces y los claros de la pintura holandesa del siglo XVII. La madre de Rosa Bonheur. poema que había llamado la atención sobre las tribulaciones de las costureras. que muestra a una mujer joven acompañada de un muchacho que ha entrado en la tienda de un marchante con un cuadro y una carpeta de pintura o dibujos. Elizabeth Thompson se negó a restringirse a temas “femeninos”. Obtuvo una medalla de oro por Vacas y toros en la Cantal en 1848. La Royal Academy le aceptó Ausente (1872). la Thompson había visitado el Salón de París en 1870. supervisó su aprendizaje artístico. su paleta fría. es el tema del cuadro Sin fama ni amistades (1857). siempre fue alguien fuera de lo normal entre las artistas de su época. de hecho. las demás figuras masculinas en el recinto centran sus miradas en la mujer. pueden también ser contemplados como parte del esfuerzo de las clases medias y altas de consolidar el control. Acudió a Inglaterra de visita en 1856 a raíz del éxito de La feria de caballos (1855) en el Salón de París del año anterior. Al igual que Rosa Bonheur. un mundo que por supuesto “pertenecía” a los hombres. Su fama en Gran Bretaña también coincidió con un período de apasionado debate acerca de los derechos de los animales y de los abusos que con ellos se cometían. Ensalzando la vida rural dentro de la tradición de Courbet y de Millet. en este caso sobre el ejército británico. se veían obligadas a vender sus bienes para cubrir sus propias necesidades. Volvió a las clases más avanzadas en 1866 y. lenta pero segura.. El cuadro fue ejecutado en el contexto de una investigación acerca de la condición de la mujer trabajadora en el ramo del vestido y sobre el sistema de la “labor a domicilio” que se estilaba en las décadas de !840 y 1850. Fue la búsqueda de la expresión de sentimientos liberados de las trabas sociales lo que dio pie tanto a la adopción de la imaginería animal en la Gran Bretaña del siglo XIX como a la fama que logró Rosa Bonheur. Fue denominada “la primera pintora que ensalzó el valor y la fortaleza del soldado británico común”. de E.

aparte de Henrietta Ward. aunque la condición legal de las mujeres en las colonias era limitada. y los hombres desempeñaban el papel económico primordial. como el lugar de trabajo se desplazó fuera del hogar durante el siglo XIX. Su Fuga de lord Nithsdale de la Torre (1861) ensalzó a las activas y valerosas mujeres que rescataron a lord Nithsdale de la Torre de Londres. sustituye las representaciones convencionales masculinas de Medea como cruel tentadora y asesina de sus hijos por una imagen de una mujer versada en brujería. ellas no obstante ejecutaron muchas e importantes obras que propusieron nuevas lecturas de hechos históricos. como Eunice Pinney. Aun cuando fue rarísimo el encargo público que se hizo a pintoras de cuadros de historia. La identificación de esos movimientos de reforma social con una ideología del hogar como sede de la edificación y la instrucción ha llevado a las historiadoras feministas modernas a referirse a esa conjunción de la reforma social con los derechos de la mujer como el “feminismo doméstico”. las acciones de la asociación llevaron a la primera investigación gubernamental acerca de las condiciones de trabajo en Estados Unidos. signo alguno de debilidad femenina”. en respuesta a las deplorables condiciones en que trabajaban las obreras en las fábricas. Rechazando el momento dramático y la acción heroica asociada con la historia de la pintura de batallas.superficialmente caballeresco asumido por los críticos que alabaron la obra ocultó otros mensajes más derogatorios contenidos en el supuesto de que la pintora debería haber sido una enfermera para testimoniar esas heridas y enfermedades.. Balaclava (1876).. Los cubrecamas de retazos también empezaron a exhibir frases reformistas. de Evelyn Pickering de Morgan. Las iniciativas entrecruzadas de la reforma laboral. y su redefinición de la guerra como una tragedia. Cuadros como Pasando lista. La labor de aguja y la pintura fueron consideradas como los trabajos manuales apropiados para las mujeres. Al reforzar la brecha entre “trabajo” y “hogar”. La Medea (1889). más que un heroísmo ejemplar. observó The Times. La única mujer. gran número de mujeres de la clase media norteamericana fueron captadas por los movimientos reformistas evangélicos que propugnaban la abolición de la esclavitud. la templanza en la bebida y el sufragio universal. donde había sido encarcelado por su apoyo a la causa de los Estuardo. y durante la primera mitad del siglo. las mujeres están bien representadas entre los artistas populares norteamericanos. Las actividades artesanas tradicionales de la mujer como productora de tejidos fueron transferidas a la producción industrial. hubo otras muchas que se aplicaron a buscar en los libros de mujeres y en las mujeres heroicas de la historia temas que les permitieran penetrar en el campo de la pintura de historia. “No hay. mediante el cual los hombres de la clase alta obtenían rangos y privilegios en el ejército. mientras que The Spectator ensalzó el que fuera “una visión totalmente varonil”. donde patentizan una afinidad formal con la pintura geométrica abstracta. llegó a ser un foco de mujeres organizadas políticamente. Otras obras relataron la ayuda y la amistad femeninas. y al centrar la salvación en este último. En años recientes se han expuesto cubrecamas tradicionales en galerías de “arte” y museos. Elizabeth Thompson introdujo un realismo antiheroico y una afectuosa atención a los sufrimientos del soldado raso. Aparecieron entonces tapas de costureros con consignas populares abolicionistas y. las mujeres gozaban de derechos y privilegios que en Europa se les negaban. hacia 1834. e Inkermann (1877) ayudaron a configurar la percepción por la clase media de la ineptitud del ejército británico. y muchas mujeres. Con el fin de difundir la influencia de la vida doméstica.. las mujeres vendían prendas de labor de aguja a fin de recaudar fondos para la causa abolicionista. que suscitaron inmediatas simpatías por parte de una sociedad dispuesta a revalorizar el papel de Gran Bretaña en Crimea. fueron aficionadas autodidactas que realizaron su labor artística en sus ratos libres. Hacia la utopía: la reforma moral y el arte norteamericano en el siglo XIX. El hecho de que la Thompson destacase el sufrimiento del soldado de a pie. Aunque Elizabeth Thompson fue la pintora más conocida que ejecutó cuadros históricos de gran formato. también aquí una emergente ideología de la domesticidad vinculó a las mujeres con una serie de cometidos específicos de su sexo. Bien pronto utilizaron las mujeres sus habilidades con la aguja para conectar la esfera doméstica con la pública de la acción social colectiva. y como parámetro con el que se podían evaluar las producciones culturales de la mujer. el culto a la domesticidad también estableció el hogar norteamericano como refugio frente al carácter profano del mundo moderno de los negocios. cada vez más polarizadas en el siglo XIX entre una actividad que se les daba por supuesta a todas las mujeres y una ocupación productiva en una sociedad industrializada. reforzaron la decisión del gobierno de establecer nuevas normas que abolían el sistema de compra de grados y de ascensos. La organización social de la mujer se vertebró en torno a las manualidades inculcadas en el hogar. El esfuerzo de las mujeres era una contribución necesaria a la construcción de Norteamérica y. o su firmeza. en el que se recogía la carga de la Brigada Ligera. Sin embargo. si es que hubo alguno. La labor de aguja y la manufactura de tejidos. que recibió elogios por sus cuadros de historia durante ese período fue Emily Osborn. como lugar donde se podían cultivar los valores espirituales. el feminismo y el abolicionismo en Norteamérica hallaron su expresión común en la fundación de la Female Labor Reform Association en 1845. Existía escasa posibilidad de aprendizaje formal. Aunque no triunfaron en su cometido de agitación en pro de la jornada laborar de diez horas y la semana de seis días en las fábricas de Lowell. 4 .

La carrera de Lilly Spencer. destinado a un público con tiempo libre y cultura para las revistas. constituyó el hecho individual que más impulsó la causa de la abolición. está estrechamente ligada a la creciente demanda de estampas populares para decorar los hogares de clase media. La geografía y la clase social tuvieron un papel significativo en la configuración de las trayectorias de las artistas norteamericanas del siglo XIX. El primer éxito de consideración le llegó a la Spencer en 1849 cuando su cuadro La hora feliz del día fue seleccionado por la Western Art Union. en 1854 amplió el mercado de la Spencer a través de su publicación The Cosmopolitan Art Journal. Además de competir en los concursos para encargos públicos. en el diario de Marie Bashkirtseff. utilizando un término que tranquilizaba a las clases medias victorianas en el sentido de que. orientada a enderezar errores sociales. pagaban una suma y a cambio recibían un grabado de un “importante” cuadro de un artista norteamericano. La mayoría de las mujeres que tomaron parte en el fenómeno de expatriación de aquel siglo procedía de familias ricas y educadas de la Costa Este. entre las que estaban Louisa Lander. Margaret Foley. Spencer se trasladó con su familia a Nueva York. y de un entorno barato y simpático. Las estampas vuelven a Norteamérica donde se vendían. de colecciones históricas y esculturas clásicas. Hija de padres comunitarios fourieristas que proclamaba tener muy poco tiempo para dedicarse a la política o al feminismo. Al competir en los concursos públicos y al producir una obra que. Anne Whitney. una de las artistas norteamericanas más importantes de la pintura de interior a mediados del siglo. Al tener el acceso vedado a las academias oficiales. Lilly Martin Spencer (1822-1902) es una excepción entre las artistas norteamericanas del siglo XIX: mujer casada de Ohio que dependía de su arte para cubrir las necesidades de sus trece hijos y de su marido que se quedó en casa y le ayudaba en sus tareas profesionales y domésticas. Longworth le ofreció ayudarla para que fuera a Boston a aprender con Washington Allston o John Trumbull. La “hermandad” formó parte del primer grupo que cambió el matrimonio y la domesticidad por carreras profesionales.La esclavitud fue evitada como tema por la mayoría de los literatos norteamericanos. Emma Stebbins. Sus experiencias en el extranjero se detallan en el libro de May Alcott Studyitiq Art Abroad. En vez de eso. Harriet Hosmer fue una de las muchas escultoras neoclásicas que siguieron a Horatio Greenough a Roma después de 1825. Edmonia Lewis y Vinnie Ream Hoxie. era de estilo conservador. fundada en Cincinnati en 1847. ella se mudó con su padre a Cincinnati. y que solía tener intención y concepción monumentales. El talante desenfadado y el desgarbado dibujo de su obra pertenecen a la tradición norteamericana popular de humorismo exagerado y nostalgia sentimental. Vibert & Co. en busca de buen mármol y operarios diestros. joven rusa que estudió en París en la década de 1880. como hicieron otros muchos artistas americanos/as. Las estudiantes de arte cuyas familias podían costear sus aspiraciones acudieron en gran número a Europa. esas escultoras consiguieron más que todas las demás mujeres antes que ellas integrarse en un sistema masculino de producción artística. Después de la exposición de su obra en la National Academy of Design en 1848. que sirven de base para litrografías coloreadas por mujeres que trabajan en un proceso similar al industrial. buscaron enseñanza privada en los estudios de los pintores y escultores varones. con el fin de adquirir los conocimientos que le faltaban para poder satisfacer la demanda creciente de estampas de interiores domésticos felices y autosuficientes. y artista que rechazó la oportunidad de ir a Europa a formarse. y una opción a ganar una obra de arte original en un sorteo también anual. y en las cartas de Harriet Hosmer. en el estudio del arte europeo. y pugnaron por librarse del menoscabo que acompañaba a la identificación de su obra como “femenina”. La corriente principal del feminismo en Norteamérica en el siglo XIX era de esencia reformista. aunque algunas mujeres habían vuelto la espalda al matrimonio. Lilly M. y constantemente se refería a sus esculturas como sus “hijos”. Anne Whitney. La fundación de la Cosmopolitan Art Association. un rico filántropo de Cincinnati que ayudó a muchos artistas que entonces surgían en la frontera del Oeste. y fueron las mujeres las que más llamaron la atención a favor de la causa abolicionista. Entre 1850 y 1860 realiza obras para la firma francesa Goupil. muchos de ellos mujeres. solieron elegir para ello a hembras vigorosas y activas. y luego a Europa. se mantenían atadas 5 . Aunque se las criticó por explotar a los artistas y por vulgarizar el gusto del público. En el caso de la Hosmer la profesión pasó a ser su familia. pagando con frecuencia elevadas retribuciones. las art unions sirvieron de vehículo en la formación de los gustos estéticos del nuevo público comprador. Florence Freeman. desde luego. La clase y extensión de la enseñanza que recibió no nos son conocidas. la primera generación de escultoras profesionales dependieron de las amistades de sus familias y de un grupo que surgía de adinerados coleccionistas privados y filántropos. La pintura de la Spencer pertenece al período en que el arte norteamericano varió desde una expresión popular sin aprendizaje de estilos basados en las tradiciones académicas y. todas excepto Vinnie Ream Hoxie se mantuvieron solteras. La primera exposición de su obra en Ohio en 1841 llamó la atención de Nicholas Longworth. Fue la primera de un grupo de escultoras activas en Roma en las décadas de 1850 y 1860. Mary Cassatt y otras. Aunque en su obra se dan numerosas representaciones de mujeres. más que a reestructurar radicalmente las relaciones entre los sexos. Se ha dicho que La cabaña del tío Tom (1852) de Harriet Beecher Stowe. apenas distinguible de la de sus contemporáneos masculinos. donde estudió con el célebre retratista James Beard.

Héspero o La Estrella Vespertina (1852). fue la única artista importante norteamericana de color en el siglo XIX. A. que solían requerir un tratamiento menos alegórico y más naturalista. La historia de Zenobia. atrajo hacia ella la atención de las lideres feministas de entonces. 1862) en el Central Park de Nueva York le fueron encargados por mediación de la artista. recabó la ayuda del padre de un compañero de colegio que vivía en St. En sus venas corría sangre negra. El Medical College de St. dio pasto a las críticas adoptando el aspecto externo de una moza retozona más que el de una mujer adulta. La Cushman ayudó constantemente a la Stebbins en su vida profesional. Whitney. Cushman en 1852. se educó en una escuela liberal. los rasgos faciales están tomados de una Moneda antigua. Hosmer. Van desde la Lady Godiva (1861) y la Roma (1869). que luego fue su más leal y constante mecenas. hoy en Brooklyn (Nueva York). Hosmer. 6 . y pronto decidió ser escultura. como testimonio de los ideales morales del siglo XIX. pasó a interesarse por la escultura a raíz de conocer a la Cushman en Roma en 1856. donde durante un tiempo tuvieron estudios en el mismo edificio. La figura drapeada está proporcionada con arreglo a los cánones clásicos. Las escultoras neoclásicas también ejecutaron cierto número de representaciones de mujeres que respondieron con fortaleza y coraje moral a las vicisitudes del destino y a la impotencia experimentada por el sexo débil bajo el patriarcado. y fue educada en el Oberlin College. mientras al resto de la clase se las daban en grupo. Harriet recibió sus enseñanzas de manera privada en el despacho del doctor. inspirada en el poema “In Memoriam”. Wayman Crow. y La mujer liberada y su hijo (1866). fusionando los ideales cristianos con una creencia feminista decimonónica en las facultades de la mujer. Hosmer. que había incluido un capítulo sobre Zenobia en su Celebrates Female Sovereigns (1831). Durante los años de la Guerra Civil. y las amistades de Harriet. Fue la Stebbins compañera de la actriz durante muchos años. como muchas artistas antes que ella. de H. animaron a la joven escultora a que fuera a Roma para ampliar estudios. Aunque el tema tiene muchas fuentes literarias del siglo XIX. Emma Stebbins (1815-1882). Sus inquietudes sociales fueron robustecidas mediante la asistencia a mítines de emancipación y asambleas antiesclavistas. sino que responde con fortaleza a su captura y humillación. fue popular durante todo el siglo. con sus propias manos en su estudio de Watertown. cuando Beatrice mediante el sueño se libra de su odioso e incestuoso padre. donde había doscientos cincuenta alumnos de color antes de la Guerra Civil. seguidos en 1867 de un Colón. La obra. Al negársele la matrícula en una clase de anatomía en Boston. de india chippewa y blanca. presenta a una reina que no sucumbe ante la derrota. McDowell. que empezó de pintora. entre las que figuraba la actriz Charlotte Cushman. basada en el personaje de Tennyson. fue bien recibida por la crítica. las representaciones visuales son escasas. N. Louis. Expuesta en Estados Unidos el año siguiente. en Una. La obra de Anne Whitney y la de Edmonia Lewis son las más estrechamente vinculadas a las reivindicaciones sobre derechos humanos de su época. aún así. Desligándose de sus fuentes literarias. de un mosaico de San Marco en Florencia. La Beatrice Cenci era una respuesta de la Hosmer al momento en el drama en verso de Shelley. H. de Edmonia Lewis. hasta la Beatrice Cenci (1857) y la Zenobia encadenada (1859). En 1863. Louis era uno de los pocos sitios donde se permitía a las mujeres estudiar el cuerpo humano. Nacida en Watertown (Massachusetts) en 1830. Anne Whitney (1821-1915) fue poetisa antes de hacerse escultora. escrito por Anne Whitney en 1857. Whitney ya había ejecutado su primera escultura a tamaño natural. La primera exposición de Zenobia encadenada en Inglaterra en 1862 suscitó una crítica adversa que desalentó a la Hosmer quien. una Lady Godiva (1861). de Tennyson. de Stefano Maderno. Edinonia Lewis (1845-después de 1909). de Hiram Power. la reina de Palmira del siglo III que fue derrotada y capturada por los romanos. igual que H. Su obra África (1863) retrató a una madre simbólica de una raza africana alzándose contra la esclavitud. Whitney. y la publicación de sus quince sonetos “To Night” (1855). y el ropaje y los adornos. entre otras obras. procedía de la colonia de Watertown (Massachussets). y antes de irse a Roma. A. Desmintiendo a muchos escritores que vincularon la decadencia de la Hosmer a fracasos personales. que desafió abiertamente las normas montando a horcajadas por las calles de Roma y juntándose con escultores del otro sexo para almorzar en los cafés. pasando a ocupar un lugar a la altura de la Esclava Griega (1847). se vio obligada a responder a las insinuaciones de que la escultura no era obra suya. y luego su biógrafa. trabajó temas históricos y religiosos. ambas escultoras trabajaron en Boston. y la de la Hosmer es única por su detalle arqueológico.por los viejos códigos de la feminidad respetable. Harriet Hosmer también consultó frecuentemente a Mrs. Jameson. de A. Las artistas siguieron yendo a Roma hasta bien entrada la década de 1860. que arrostró burlas y humillaciones por la causa de un campesinado oprimido. H. la primera revista de derechos de la mujer. Zenobia encadenada constituyó un clamoroso triunfo. La escultura responde a The Cenci's Dream: In the Night of the execution. consiguió que tomara clases de anatomía del doctor J. La versión de Harriet Hosmer bebe asimismo en fuentes del retrato de Guido Reni de la joven Beatriz y en la Santa Cecilia. Harriet en cambio eligió destacar su coraje intelectual. trabajando con frecuencia diez horas al día. Hosnier esculpió su primera figura de mármol de tamaño natural. la estatua del pedagogo Horace Mann para la State House de Boston y el Ángel de la Fuente de las Aguas (c. Allí se encaminó con su padre y Ch.

revela la creencia subyacente de que la ambición femenina se salía de los límites de lo natural y los violentaba. le otorgaron el encargo a la Hoxie. nacida en Wisconsin en 1847. la Lewis se orientó hacia temas de negros y de indios. Garrison en honor a su obra de apoyo a su raza oprimida. Por otra parte. 7 . En muchos aspectos. La joven escultora conoció un instante de celebridad. reflejan la creciente confianza pública de que las mujeres gozaban en las décadas de 1870 y 1889. Su descripción del presidente cansado y algo inclinado fue recibida con entusiasmo. “su fuerte simpatía hacia todas las mujeres que han luchado y sufrido”. las ciencias. otros ensalzaron su belleza y su conducta. Chapman y de la Cushman para su profesión. y en 1875 perdió un concurso para una estatua de Charles Sumner. Anne Whitney regresó a Boston en 1871. según ella. Al final. fue presentada al concurso convocado en 1866 por el Congreso para el monumento conmemorativo del líder asesinado. Hoxie. Durante la segunda mitad del siglo. La imponente figura de Abraham Lincoln realizada por Vinnie Ream Hoxie fue inaugurada en el Hall de las Estatuas del Capitolio en 1871. la medicina. Vinnie Hoxie. Ll. conoció al presidente. Al mismo tiempo que la Whitney recibió el encargo de la estatua de Samuel Adams. que volvía a la carga insinuando que la escultura no era obra suya. según sus propias palabras. The New York Times acometió contra la destreza técnica de Vinnie R. los negocios y la labor social. cuando era sabido que había ganado una mujer. afirmando que su Lincoln era “un espantoso aborto” y que la artista era “una impostora”. estudió allí durante un tiempo. donde recibió enseñanzas de escultura. Una figura idealizada de Hagar (1871) ilustró. En 1876. obras ambas sobre el tema de la emancipación. era “de los que elevan la raza humana y ennoblecen la naturaleza del hombre”. y su profesión de fe en las facultades de la mujer. La estatua de bronce fue finalmente erigida en el Harvard Square en 1902. y se trasladó a Washington en 1862. cuando se inauguró la Exposición del Centenario de Filadelfia. Con el respaldo de Maria W. En las deliberaciones finales de los congresistas. la mujer también contribuyó a definir un nuevo arte. las circunstancias que rodearon la atribución del encargo resumen toda la ambivalencia expresada hacia esa primera generación de mujeres profesionales norteamericanas. La enfática respuesta de la Hosmer.La llegada de Anne Whitney a Roma en 1866 fue precedida por la de Edmonia Lewis. La mujer liberada y su hijo (hoy perdida) y Libre para siempre rememoraban los incitantes sentimientos de la Proclamación de la Emancipación en 1863. y su contribución al “siglo de progreso” ensalzado por el certamen era evidente en más de seiscientas concurrentes que exponían sus logros en el periodismo. Hoxie. Su figura del hombre que. el primer encargo federal ya había recaído en otra mujer. Hacia 1867 estaba trabajando en un “grupo” considerado como un obsequio a W. las mujeres representaban casi una quinta parte de la fuerza laboral. varios senadores arremetieron contra la juventud e inexperiencia de V. El lenguaje del crítico. Tras ejecutar un retrato en busto de Lincoln. y poco después obtuvo el encargo gubernamental de una estatua de mármol de Samuel Adams para el Capitolio de Washington. y durante su estancia en Roma terminó La mujer liberada y su hijo (1866) y Libre para siempre. La vida posterior de Edmonia Lewis sigue oscurecida por rumores y misterios. Poco duraron las alabanzas.