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EL HÖLDERLIN DE BLANCHOT
%ODQFKRW·V+|OGHUOLQ
.HYLQ+DUW
8QLYHUVLW\RI9LUJLQLD ((88

²$XVWUDOLDQ&DWKROLF8QLYHUVLW\
instantesyazares@yahoo.com.ar

Resumen: En este artículo se presenta una interpretación de la lectura
blanchotiana del tópico de lo “sagrado” en la poesía de Hölderlin,
relacionando la cuestión religiosa con la pregunta acerca del lugar de
lo sagrado en la poesía y el arte. Como lector de literatura, Blanchot
se pregunta algo que excede ampliamente el campo disciplinar de la
HVWpWLFD ¢TXp SRGUtD VLJQLÀFDU HO KHFKR GH TXH HO SRHPD H[LVWD" (V D
partir de esta interrogación que se reconstruyen aquí los diversos modos
en los que Blanchot recurre a Hölderlin a lo largo de su obra para pensar
HOVDFULÀFLRWUiJLFRGHOSRHWDVHxDODQGRVXFHUFDQtDOHMDQtDFRQODDFDVR
PiVFDQyQLFDLQWHUSUHWDFLyQÀORVyÀFDGH+|OGHUOLQODGH+HLGHJJHU
Palabras clave: Blanchot / Hölderlin / lo sagrado / poesía
Abstract: This essay offers an interpretation of the blanchotian reading
RIWKH´VDFUHGµLQ+|OGHUOLQ·V3RHWU\FRQQHFWLQJWKHUHOLJLRXVPDWWHUWR
WKDWRIWKHSODFHRIWKHVDFUHGLQ3RHWU\DQG$UW$VD/LWHUDWXUHUHDGHU
%ODQFKRWSRVHVDTXHVWLRQWKDWZLGHO\H[FHHGVWKH$HVWKHWLFGLVFLSOLQH
which could be the meaning of the fact that the Poem exists? Based on
this interrogation, this article reconstructs the different approaches to
Hölderlin that Blanchot displayed throughout his work in order to think
WKH3RHW·VWUDJLFVDFULÀFHLQGLFDWLQJWKHLUSUR[LPLW\DQGGLVWDQFHZLWK
perchance the most canonical philosophical reading of Hölderlin, the one
Heidegger put forth.
.H\ZRUGV: Blanchot / Hölderlin / the sacred / Poetry

Supongamos que tenemos un cuerpo de obras –poesía, drama, ensayos, cartas, una novela y traducciones– que llamamos “Hölderlin”,
\VXSRQJDPRVWDPELpQTXHSRGHPRVKDFHUORJLUDUHQQXHVWUDVPHQtes. Uno por uno sus aspectos aparecerían delante de nosotros y, con
HOWLHPSRSRGUtDPRVYHUPXFKRVSHUÀOHVGHHVWRVDVSHFWRV$OJXQRV
OHFWRUHVSRGUtDQGHFLUTXH+|OGHUOLQOHVHVGDGRÀQDOPHQWHHQXQD
PXOWLSOLFLGDGGHSHUÀOHV\HVIiFLOYHUORTXHTXHUUtDQGHFLU3RGUtDQ

Recibido 31-01-2012 – Instantes y Azares. Escrituras nietzscheanas, 11 (2012), ISSN: 1666-2849,
ISSN (en línea): 1853-2144, pp. 361-391 – Aceptado: 01-03-2012

Kevin Hart

entender las obras individuales de Hölderlin, por supuesto, pero tamELpQSRGUtDQFRPSUHQGHUODREUDFRPRXQDWRWDOLGDGHQWpUPLQRVGH
ORVJpQHURVTXHXVDDWUDYpVGHVXVWHPDVFDUDFWHUtVWLFRV\FRQUHVpecto a su idioma, sus ritmos y sus formas preferidas. Por asociación,
los lectores podrían ver la obra en relación con Píndaro y Sófocles o
.ORSVWRFN\6FKLOOHU\DVtWDPELpQHQUHODFLyQFRQ*HRUJH5LONH&HODQ\5HQp&KDURHQQXHVWURWLHPSRHQFRQYHUVDFLyQFRQ*HRIIUH\
Hill, Gustaf Sobin o, por sorprendente que pueda parecer, John
$VKEHU7DPELpQSRUDVRFLDFLyQSRGUtDQYHUD+|OGHUOLQHPHUJHUHQ
sus diferentes grados de maduración en una secuencia de superposición: la novela Hyperion (1792-99), sus odas y epigramas tempranos
(1797-99), las tres versiones de 'HU7RGGHV(PSHGRNOHV [La muerte de
Empédocles] (1798-99), las odas tardías (1798-1803), los himnos (17991805), las elegías (1800-01), 'LH7UDXHUVSLHOHGHV6RSKRNOHV [Las trageGLDVGH6yIRFOHV] (1804), los fragmentos de Píndaro y los comentarios
(1805), y los últimos poemas (1807-43). Del mismo modo, los lectores
podrían considerar a Hölderlin de manera temática, probablemente
HPSH]DQGRFRQ´3RHVtD\)LORVRItDµSRUTXHGHVSXpVGHWRGRHOSRHWD
está vinculado desde el comienzo y para siempre con el pensamiento
griego, con Kant, con Hegel y Schelling, y, desde los años treinta, con
Heidegger2. No hace falta decir que este último nombre llevaría a cuesWDVWDPELpQODVHULH´3RHVtD\3ROtWLFDµTXHHQSDUWHVHUtDO~JXEUH$
su vez, indudablemente, los admiradores del poeta lo verían en otra
FRQÀJXUDFLyQ´3RHVtD\5HOLJLyQµGDGRTXHHO+|OGHUOLQHVWXGLDQWH
del Stift de Tübingen ha sido considerado por mucho tiempo como un
poeta theologus e, incluso, un sacer vates. Los elementos griegos y judíos saldrían a la luz, así como las difíciles palabras de la “ausencia de
Dios” y muchas otras cosas.
0DXULFH%ODQFKRWHVXQSHQVDGRUQRHVXQFUtWLFRQLXQÀOyVRIRHQ
el sentido estricto de cualquiera de las dos palabras, cuya búsqueda
1. &IU * +LOO ´/LWWOH $SRFDO\SVH +|OGHUOLQ µ Selected Poems, London,
Penguin, 2006, p. 18. No hace falta decir que el impacto de Hölderlin en Hill va mucho
PiV DOOi GH HVWD OtULFD EUHYH &IU WDPELpQ * 6RELQ Collected Poems, editado por
E. Sobin et altLQWU$-RURQ\$=DZDFNL*UHHQÀHOG7DOLVPDQ+RXVH/RV
PRGRVHQTXH-RKQ$VKEHU\KDFHXVR\H[KLEHD+|OGHUOLQHQXQEXHQQ~PHURGHVXV
poemas todavía no han sido detallados. Dos poemas en particular que podrían ser
abordados con Hölderlin en mente son “Evening in the Country”, The Double Dream
of Spring, 1HZ<RUN(FFR3UHVVSS\´3RHPDWWKH1HZ<HDUµHotel
Lautréamont1HZ<RUN$OIUHG$.QRSIS
2. Sobre la relación de Hölderlin con Kant, menos conocida que sus otras relaciones
ÀORVyÀFDVFIU-/1DQF\´+\SHULRQ·V-R\µWUDGLQJCh. Laennec y M. Syrotinski,
en The Birth to Presence, trad. B. Holmes et alt., Stanford, Stanford University Press,
1993, pp. 58-81.

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exista”36HJ~QpOHVFODURTXHHVWRQRVLJQLÀFD QDGDSDUDODHVWpWLFD5HFXUULUDODHVWpWLFDFUHHRFXOWDHOPRYLPLHQto disruptivo de la escritura. su ateísmo no gira en torno al teísmo como una luna oscura sino que precede la distinción entre los dos y cuestiona ODSUHVXQWDXQLGDGHQWUHDPERVWpUPLQRV ´'LRVµ\´KRPEUHµ. En lugar de eso. como sí lo son otros admiradores de Hölderlin contemporáneos: Hans Urs von Balthasar y Jean-Luc Marion. el canto. desea hacernos ver a Hölderlin tanto dentro del campo GH´3RHVtD\5HOLJLyQµFRPRGHQWURGHOFDPSR´3RHVtD\)LORVRItDµ\ esto no porque sea un apologista de la religión. por ejemplo4. Por el contrario. Blanchot es un ateo radical y consecuente.El Hölderlin de Blanchot FRPROHFWRUGHOLWHUDWXUDHV´KDOODUTXpSRGUtDVLJQLÀFDUHOKHFKRGH que el poema. antes que revelar algo contándolo.

que ha sido siempre una forma privilegiada de hablar de Dios”. 6. no estamos hablando acerca de un argumento a favor de literatura menor (“poesía religiosa”) 0%ODQFKRW´/DSDUROH©VDFUpHªGH+|OGHUOLQµHQLa part du feu. París. von Balthasar. S9HUWDPELpQ´1RWHµHQ0%ODQFKRW/·(QWUHWLHQLQÀQL. pero HODWHtVPRTXHpOPLVPRDÀUPDQRHVVLPSOHPHQWHXQDQHJDFLyQGHOWHtVPRCfr. Clark. pp. trad. [Excepto cuando se HVSHFLÀFDORFRQWUDULRVHKDWUDGXFLGR\FRQVLJQDGRHQQRWDVODYHUVLyQRULJLQDOGHORV textos de Blanchot referidos por el autor. trad. Davies et al. e LQWURG7K$&DUOVRQ1HZ<RUN)RUGKDP8QLYHUVLW\3UHVV†† 5. corresponden a la traductora. Cfr. The Idol and Distance: Five Studies. seguido del número de página). 1980. Gallimard. Gallimard.5. and T. Marion. su L’Écriture du désastre. 1969. lo cual puede ser cierto de algunos ateísmos. O. 298-338. PF]. Por ello. En absoOXWRpOKDFHXQDDÀUPDFLyQH[WUHPDGHVSOD]DQGRHQFLHUWRPRGRDOD DÀUPDFLyQPRGHUDGDGHTXHWRGRVORVSRHPDVGH+|OGHUOLQVXSRQHQ ORVDJUDGR>VDFUHG@RORVDQWR>KRO\@ XVDUpDPEDVSDODEUDVLQGLVWLQtamente como traducciones de das Heilige)7. 4. Paris. argumenta Blanchot. pp. Gallimard. 363 . Edinburgh. VI-VII (citado como EI. La “religión” está entre SDUpQWHVLV7RGDOLWHUDWXUDKDFHXVRGHORVDJUDGRRGHORTXHVHDTXH haya quedado de lo sagrado. H.3DUDXQHVWXGLRTXHOHHD+|OGHUOLQGHHVWDPDQHUDFIU0)$6LPRQFriedrich +|OGHUOLQ The Theory and Practice of Religious Poetry: Studies in the Elegies.. U. Blanchot observa: “Discurrimos acerca del ateísmo. 1991. aunque Hölderlin lo hace de una manera ejemplar. TamSRFRGHVHDKDFHUODDÀUPDFLyQPRGHUDGDGHTXHDOJXQRVSRHPDVGH Hölderlin son religiosos en uno u otro sentido de la palabra6. 6WXWWJDUW+DQV'LHWHU+HQL]$NDGHPLVFKHU9HUODJ6WXWWJDUW 7. y J.-L. Paris. The Glory of the Lord: A Theological Aesthetics9The Realm of Metaphysics in the Modern Age. agradecemos a Noelia Billi las traducciones GLUHFWDV GHO IUDQFpV 7RGDV ORV FRPHQWDULRV TXH ÀJXUDQ HQWUH FRUFKHWHV WDQWR HQ HO cuerpo del artículo como en las notas. T. p. De más está decir que pueden hacerse numerosas distinciones entre “sagrado” [“sacred”] y “santo” [“holy”] pero para imponer uno de ellos aquí deberían desvirtuarse los poemas considerados. 145.

115).Kevin Hart VLQRDFHUFDGHODOLWHUDWXUDFRPRWDO\GHVXIXWXUR$OPLVPRWLHPpo. Por el contrario. Blanchot rechaza la idea misma de la existencia de una totalidad en Hölderlin. sin embargo. observa mordazmente que el crítico “tuvo el cuidado de arruinar su estudio desde el comienzo al recordar que un poema es una totalidad [un tout]” (p. para Blanchot. un poema no tiene una unidad en la que subsiste o a partir de la cual sobreviene DSURSLDGDPHQWH\VLUHFKD]DODLGHDGHODWRWDOLGDG\DWHPSUDQDPHQte en La part du feu . ya sea en todas sus obras o en un único poema. No bien nombra a Friedrich *XQGROI HQ VX HQVD\R WHPSUDQR ´/D SDUROH ©VDFUpHª GH +|OGHUOLQµ (1946). que pudiera dársenos por medio de una variación imaginativa como aquella que he considerado antes.

SDUDODpSRFDGH/·(QWUHWLHQLQÀQL (1969) llegará a impugnar. toda unidad. a veces. en el nombre de la “escritura”. que se hace eco del fraseo del pensador alemán en los ensayos reunidos en Erläuterungen zu Hölderlins Dichtung (1° edición de 1951) y en los cursos de los años treinta y cuarenta: ´+|OGHUOLQV+\PQHQ ¶'HU5KHLQ·XQG¶*HUPDQLHQ·. en su lenguaje. Blanchot se mantiene cercano a la lectura heideggeriana de Hölderlin tanto en la selección de poemas que discute como. GHO<R>0RL@GHO6XMHWROXHJRGHOD9HUGDG\GHOR8QROXHJRODLGHD del Libro y de la Obra”8. integridad y totalidad bajo cualquier disfraz que asuman: “la idea de Dios.

µ LQYLHUQRGH .

\´+|OGHUOLQV©$QGHQNHQªµ YHUDQRGH.

M. Cambridge 8QLYHUVLW\3UHVVSS7DPELpQFIUVXIntroduction to Metaphysics. aunque con la tinta de Heidegger ÁX\HQGRGHVGHVXSOXPD9$OPLVPRWLHPSR%ODQFKRWVHGHVSHJDGH Heidegger: está alerta frente al motivo del exilio en la poesía. citado como EL). 50DQKHLP1HZ+DYHQ<DOH8QLYHUVLW\3UHVVS 364 . cit. M. Blanchot. pertenecer al “afuera”.´/R6DJUDGRHVODSRtencia resplandeciente que abre a lo sagrado todo aquello que alcanza su resplandor”. Cambridge. 3DWKPDUNV. de XQDFRVDDODVLJXLHQWHµVLQRODSURSLDQDWXUDOH]DGHODFRQGLFLyQSRptica: escribir es estar exiliado. 9. Gallimard. ed. p. una noción que. /·(QWUHWLHQLQÀQL. 249-251 (en el cuerpo del texto. Cfr. 8. escribe Blanchot. M. pp. pero el extravío que lleva al exilio es de un orden distinto al que Heidegger discute11. No es un asunto de un vuelo “desde el misterio a lo que está fácilmente disponible. VII. por supuesto. más que a la poesía originándose desde el Heimat \DUUDLJiQGRQRVHQpO104XH+HLGHJJHUHVFULEHDFHUFDGHODQRYHUGDG como extravío es. cierto. “On the Essence of Truth”. Blanchot. 11. L’Espace littéraire. trad.0%ODQFKRW´/DSDUROH©VDFUpHªGH+|OGHUOLQµHGFLWS 10. Paris. Heidegger. 1955. Cfr.. a la poesía como exilio.

Usa un Op[LFRKHUHGDGR ´ORVGLRVHVµ´UHYHODFLyQµ´VDJUDGRµ´VDFULÀFLRµ. Tanto en VXGLVWDQFLDPLHQWRGH+HLGHJJHUFRPRHQVXFHUFDQtDFRQpO%ODQFKRW escribe sobre Hölderlin recurriendo a un vocabulario religioso.El Hölderlin de Blanchot FRPRYHUHPRVVRSRUWDXQDVLJQLÀFDWLYDFDUJDFRQFHSWXDO12.

pp. Luego. 5LYDQSS)+|OGHUOLQ´'L[OHWWHUVµWUDG'1DYLOOHSS\50 5LONH´$+|OGHUOLQµWUDG-:DKOSS 14. p. Cfr. Blanchot. “Le Tournant”. por ejemplo. Nouvelle Nouvelle Revue Française. L’Espace littéraire. cit. Paris. 2010.  (O WH[WR GH %ODQFKRW HV XQ HQVD\R ELEOLRJUiÀFR TXH VH UHÀHUH D FXDWUR SLH]DV publicadas en Fontaine Qž   ) +|OGHUOLQ ´7HO TX·HQ XQ MRXU GH IrWHµ WUDG -5LYDQSS0+HLGHJJHU´/·K\PQH©7HOTX·HQXQMRXUGHIrWHªµWUDGJ.TXH el propio Hölderlin toma del judaísmo.WLQHUDULHGH+|OGHUOLQµHQL’Espace littéraire.. 181-184. “Hölderlin”. Esta es la secuencia que va desde La part du feu (1949). ed. pasando por “La folie par excellence” (1951) y L’Espace littéraire (1955) hasta /·(QWUHWLHQLQÀQL (1969).. busca discernir “el misterio de la partida de Dios” en la poesía14<ÀQDOPHQWHFRQXQDPLUDGDKDFLDVXSULPHULQWHUpV%ODQFKRWLQWHQWDUHSHQVDUORTXH´VDJUDGRµSXHGHOOHJDUDVLJQLÀFDUSDUDOD literatura y para nosotros. ed. Ch. Es FLHUWRTXH5HQp&KDUVHYXHOYHFDGDYH]PiVHOSRHWDHMHPSODUSDUD %ODQFKRWVLQHPEDUJRQRHVPHQRVYHUGDGHURTXHXQRRPiVSHUÀOHV GH+|OGHUOLQUHVSDOGDQODÀJXUDGH&KDULQFOX\HQGRODÀJXUDGHOSRHWDFRPRSURIHWD<VLHVFLHUWRTXHSDUD%ODQFKRW+|OGHUOLQPDUFDXQ 12. Primero. pp. XQOp[LFRGHOTXH+HLGHJJHUVHDSURSLD\XVDSDUDVXVSURSLRVÀQHV \TXHHVUHRULHQWDGRSRU%ODQFKRWSDUDVXVSURSLRVÀQHVTXHVRQWDQ poco ortodoxos como los de Hölderlin y Heidegger pero de maneras muy distintas. M. L’ObservateurQžYRODR€W S5HHGLWDGRHQ/D&RQGLWLRQFULWLTXHDUWLFOHV. Bident.. 365 . M. en respuesta al Strindberg und van Gogh: Versuch einer pathographischen Analyse unter vergleichender Heranziehung von Swedenborg und Hölderlin (1949) de Karl Jaspers. 283-292. Estos ensayos no son ORV ~QLFRV OXJDUHV HQ ORV TXH %ODQFKRW VH UHÀHUH D +|OGHUOLQ QL ODV ~QLFDV RFDVLRQHV HQ TXH OD LQÁXHQFLD GHO SRHWD SXHGH VHQWLUVH15. Blanchot. se ocupa de la FXHVWLyQGHODORFXUDGH+|OGHUOLQ'HVSXpVHQXQHVWXGLRGHOLWLQHUDrio del poeta. 237. Blanchot. nº 25. el paganismo y el cristianismo. ed. cit. En cuatro ocasiones Blanchot escribe extensamente acerca de Hölderlin. Gallimard. en conversación con un entonces reciente número de la revista Fontaine dedicado a las traducciones francesas del poeta \FRQGRVGHVXVPiVHPLQHQWHVFUtWLFRVSURSRQHHVSHFLÀFDUODQDWXraleza del “habla sagrada” del poeta (las comillas indican su distancia prudencial de las convicciones tanto del poeta como del pensador)13. 15. 1955. Cfr. SS\´/·. M.

una lección que viene de otro lugar: que lo sagrado debe ser retenido si hay RKDGHKDEHUDUWHLQFOX\HQGRODSRHVtDFRPRDUWH<VLQHPEDUJR FRQWUD+|OGHUOLQWDPELpQVRVWXYRTXHQRHVSRVLEOHWUDQVLWDULQGLVtintamente entre “sagrado” y “totalidad”. $TXHOODVUHYHODFLRQHVVRQODFRQWUDSDUWLGDHQOLWHUDWXUDGHORTXH´OD oscura noche del alma” de San Juan de la Cruz es para la espirituaOLGDG FULVWLDQD %ODQFKRW DSUHQGLy GH 0DOODUPp TXH KD\ XQ YtQFXOR HQWUHHODXWRVDFULÀFLR\ODOLWHUDWXUDSDUDXQHVFULWRUWRFDUODQRFKH puede no ser lo mismo que para un místico perderse a sí mismo en una “Concepción divina”. una meditación que asocia la literatura y el movimiento interminable de morir que niega toda posibilidad GHTXHH[LVWDXQ\RXQLÀFDGR18. Sin embargo. pero sí es alcanzar “el punto extremo de una meditación enteramente consciente”. * Tomemos esta lección y esta contra-lección como punto de partida. “que Hölderlin vinculó profundamente a dios y al hombre. dice Blanchot. en efecto.Kevin Hart punto de fuga en poesía. con sólo la H[LVWHQFLDSRpWLFDJDUDQWL]DQGRODYHUGDGGHVXXQLyQµ 3)S. cada uno necesitado del otro. respecto de lo que la poesía puede y debe realPHQWHGHFLUQRVKR\HVLJXDOPHQWHFLHUWRTXH0DOODUPpPDUFDRWUR16. que lo sagrado –o mejor. y. “Es bien conocido”. lo “Sagrado”– es lo que interrumpe la totalidad. Blanchot aprende cosas levemente diferentes de +|OGHUOLQ\0DOODUPpDXQTXHDPEDVVHSURGXFHQHQHOGLItFLO\GRORURVRFDPSRGHODH[SHULHQFLDUHOLJLRVDPRGHUQD0DOODUPpOHHQVHxy mucho a Blanchot sobre cómo la sensible ausencia de Dios podría lleYDUQRVDOD´QRYHODSXUDµXQDREUDGHÀFFLyQTXHSRGUtDWHQHUOXJDU VyOR D WUDYpV GH ODV UHYHODFLRQHV GHO PLVWLFLVPR DWHR GH 0DOODUPp17. De Hölderlin aprendió otra cosa.

estos dioses. Paris. pp. ed. vol. 17. pp. En la visión cristiana. 16. Gallimard. Gallimard. 366 . &IU 0 %ODQFKRW ´/H 5RPDQ SXUµ HQ Chroniques littéraires du “Journal des GpEDWVµ$YULODR€W.&IUPLDUWtFXOR´%ODQFKRW·V0DOODUPpµSoutherly. 135-158. pp. aunque las relaciones de Dios con nosotros son irreales. relatio rationis tantum: nosotros dependemos ontológicamente del Creador. al menos de acuerdo con Santo 7RPiVGH$TXLQRQXHVWUDVUHODFLRQHVFRQ'LRVVRQUHDOHVrelatio realis. Paris. Ch. 2008. Este dios o. 2007. 125-138. 1943. no existen a se. como el Dios cristiano. 506-513. 3. 0%ODQFKRW´/HVLOHQFHGH0DOODUPpµHQ)DX[3DV. nº 68. Bident. más propiamente.

y entre los vivos nunca más se hallaría si la comunidad no tuviera para cantarlo un solo corazón. no obstante. iii. Denn wenn er schon der Zeichen genug 8QG)OXWKHQLQVHLQHU0DFKWXQG:HWWHUÁDPPHQ :LH*HGDQNHQKDWGHUKHLOLJH9DWHU unaussprechlich wär er wohl Und nirgend fänd er wahr sich unter den Lebenden wieder Wenn zum Gesange nicht hätt ein Herz die Gemeinde. languidecería sin los poetas y sin la gente que los lee. celebrado). Las líneas indican o bien un círculo virtuoso. q. q. On the Power of GodWUDG/6KDSFRWH USW(XJHQHR:LSIDQG6WRFN 2004). Poems and Fragments WUDG 0 +DPEXUJHU /RQGRQ $QYLO 3UHVV S>/DYHUVLyQHQLQJOpVTXHWUDQVFULEHHODXWRUGLFH´)RUWKRXJKKHKDV WRNHQV HQRXJK$QG ÁRRGV LQ WKH SRZHU DQG WKXQGHUÁDPHV/LNH WKRXJKWV WKH KRO\ )DWKHU\HW LW VHHPV KH ZRXOG EH XQXWWHUDEOH$QG QRZKHUH KH ZRXOG ÀQG KLPVHOI truly again among the living/If the community had no heart for singing”]. Todas las FLWDVGHORVSRHPDVGH+|OGHUOLQHQDOHPiQHLQJOpVVHUiQGHHVWDHGLFLyQH[FHSWR algunas líneas de la segunda versión de “Mnemosyne” y las traducciones de Der Tod GHV(PSHGRNOHV. 19.T art. una 9RONVUHOLJLRQserá fundada y elaborada. los dioVHVVRQVHFXQGDULRVUHVSHFWRGHODQDWXUDOH]DǗǞǔNJǓLQFOXVR´HOVDQWR [sacred] Padre”. de esta forma lo mantienen en relación FRQORVPRUWDOHV\VLQHPEDUJRHOSRHWDQHFHVLWDXQDFRPXQLGDGTXH lea y recite sus poemas.UHOO$OEDQ\6WDWH8QLYHUVLW\RI1HZ<RUN3UHVV >&RQUHVSHFWRDHVWHSRHPDODWUDGXFWRUDDJUDGHFHODVVXJHUHQFLDVGH5RPiQ Setton para la traducción de las primeras líneas]. 367 . En “Der Mutter Erde” Hölderlin escribe. y los dioses son uno con nosotros– el círculo bien puede conWLQXDULQGHÀQLGDPHQWHHQULTXHFLHQGRDWRGRVORVTXHSDUWLFLSDQGHpO y.TDUWDG. y Truth. el máximo de los dioses. o bien uno vicioso.El Hölderlin de Blanchot pero el Creador no necesita haber creado nada para gozar de todas las posibles perfecciones como Dios19. 3. 4 art. I. si es así. mudo y solitario. 5. I.&IU7K$TXLQRSumma theologiæ. >3XHVVLpO²TXHFUHHTXHHV´HOFRURGHOSXHEORµ²WLHQHSUHVDJLRV VXÀFLHQWHV <PDUHDVHQVXSRGHU\UD\RV Como pensamientos tiene el santo padre esperaría a oscuras. Para Hölderlin. iii. respuesta. F.]20 Son los poetas los que permiten que el Padre sea correctamente alabado (esto es.TDUWF. WUDGLQWURG\QRWDVGH')DUUHOO. 20. Sin embargo. Si todo está bien –si la comunidad canta las palabras del poeta. Hölderlin. que serán extraídas de The Death of Empedocles: A Mourning Play.

entonces la comunidad no cantará las palabras del poeta. Esta es. así como a poemas todavía no escritos que puedan iluminar facetas de la elegía de modos absolutamente inesperados. argumenta Blanchot. la sola manera para Hölderlin de ser un poeta.  SS  &IU WDPELpQ ´/D %rWH GH /DVFDX[µ . es la de “existir como el presentimiento de sí PLVPRµHVWDUDGHODQWDGRDVtPLVPR\DVXpSRFD 'HPRGRTXHSRGUtDPRVWRPDUHVWDDÀUPDFLyQGHOSRHWDFRPRXQD GRFWULQDGHXQJHQLRSRpWLFRRLQFOXVRUHOLJLRVR£6yORHOSRHWDODSHUVRQDYHUGDGHUDPHQWHFUHDWLYDYLYHSURIpWLFDPHQWH+D\XQVHQWLGRHQ el cual Blanchot podría suscribir esta proposición. y el poeta no podrá alabar a los dioses. dado que considera TXHHOSRHWDKDEODSURIpWLFDPHQWHGHO$IXHUDHOQROXJDUGRQGHHOVHU pasa incesantemente a la imagen. la situación en la que Hölderlin se encontró a sí mismo: “in dürftige Zeit”. porque siempre es posible que puedan discernirse nuevas UHODFLRQHVHQWUHVXVÀJXUDV\WURSRVQXHYRVYtQFXORVHQWUHHVWDHOHJtD y otros poemas de Hölderlin. Puedo leer “Heimkunft” cada año de mi vida. Puede apuntarse al argumento platónico en el libro X de /D5HS~EOLFD (596b) y en Cratilo 389b. este tipo de explicación no es precisamente &IU0%ODQFKRW´/DSDUROHSURSKpWLTXHµHQLe livre à venir. por supuesto. ocultos caminos desde “Heimkunft” a las odas de Píndaro. una explicación que es enteramente paradójica. si el pueblo se encuentra a sí mismo sin dioses –los viejos devenidos increíbles y los nuevos todavía sin haberse revelado–. Si bien totalmente razonable. y completamente en sintonía con la crítica secular contemporánea. En ningún momento. Paris. sin embargo. y cada vez HVFULELUXQFRPHQWDULRVREUHpOTXHYD\DSURVSHUDQGRFDGDDxRFRQXQ relato más extenso de las sutilezas. las alturas y las profundidades de la elegía. Gallimard.Kevin Hart si el círculo se quiebra. puedo decir que he agotado el poema. que nos ocupará más adelante21. en un WLHPSRPHQHVWHURVRFRPRGLFHHQ´%URGXQG:HLQµ\OD~QLFDVDOLGD de este círculo vicioso. Sin HPEDUJR %ODQFKRW SUHÀHUH RWUD H[SOLFDFLyQ GH FyPR HO SRHWD SXHGH introducirse en el futuro. donde el artesano ve el İੇįȠȢ de lo que crea en VXDOPDRSXHGHUHIHULUVHODPX\WUDGLFLRQDOQRFLyQGHLQVSLUDFLyQHO SRHPDHVGDGRDOSRHWD\QRHVWiMXVWLÀFDGRSRUQLQJ~QSULQFLSLRGH UD]yQVXÀFLHQWH\GHVGHOXHJRQLQJ~QSULQFLSLRGHUD]yQVXÀFLHQWH KLVWyULFD$VXYH]HOSRHPDHVWiVLHPSUHDGHODQWDGRDVtPLVPRHQOD PHGLGDHQTXHVXVVLJQLÀFDGRVQXQFDKDQGHVHUGHVSOHJDGRVHQQLQgún presente. El poeta ya mora en el tiempo por venir porque el poema no VyOROOHJDDQWHVGHpOVLQRTXHORSUHFHGH\pOVHDYLHQHDOSRHPD6H puede deshacer esta paradoja apelando a diferentes fuentes griegas.

Gallimard. HQ 8QH YRL[ YHQXH d’ailleurs. 368 . p. París. 66. 2002.

pero aún así busca desenmascarar como engañosa la totalidad del Todo. aquello a lo que prestamos atención. p. PueGH UHFRQRFHU HO ´MRYLDO PRYLPLHQWRµ GH LQVSLUDFLyQ DÀUPDGR DOOt DVt como el “deseo de muerte” latente en las palabras de Hiperión. “da testimonio de la conciencia de un poder anterior que sobrepasa tanto a los dioses como a los hombres.El Hölderlin de Blanchot la que Blanchot nos ofrece. $Vt%ODQFKRWSRVLELOLWDTXHVHDHOFRPSURPLVRGH+|OGHUOLQFRQHO Todo. escribe Hiperión a Belarmino en la novela epistolar tempraQDSHURSRUVXSXHVWR%ODQFKRWQRSXHGHHVWDUGHDFXHUGRFRQpOR con ninguno de los románticos que añoran el Todo y el Uno22. sin embargo. y con la totalidad del Todo. Blanchot mira por encima del hombro a Heidegger quien determina que esta totalidad previa es “das Heilige”.Q/LHEOLFKHU%OlXH«µHLQFOXVRWDOYH]´'HU(LQ]LJHµ entre ellos– pero somos llevados a leer o a releer algunas líneas del KLPQRSLQGiULFRLQFRQFOXVR´:LH:HQQDP)HLHUWDJH«µ . el mismo poder que prepara el universo para ser «completamente todo» [tout entier]” (PF. \ODSRVLELOLGDGGHIXVLyQFRQpO23$QWHVGHRFXSDUVHFUtWLFDPHQWHGHO Todo. “Toda la obra de Hölderlin”. 122). lo santo o ORVDJUDGR9DULRVSRHPDVSRGUtDQKDEHUVHUYLGRFRPRWH[WRVSUXHED ²´3DWPRVµ´. nos dice. ´6HUXQRFRQWRGR²pVWDHVODYLGDGHODGLYLQLGDGpVWHHVHO&LHORGHO hombre”.

Denn sie. sie selbst. 1967. Hölderlin. testimonia Heidegger. ed. Gallimard. 369 . “el más puro poema sobre la esencia de la poesía”.HQHO contexto de la elucidación heideggeriana de ese poema. Hölderlin. Jaccottet. F. 290. F. p. “Hölderlin and the Essence of Poetry” en: Elucidations of Hölderlin’s PoetryWUDGLQJ.+RHOOHU1HZ<RUN+XPDQLW\%RRNVS>WUDGHVS0 Heidegger.WLQpUDLUHGH+|OGHUOLQµHQL’Espace littéraire. cit. Los versos VH KDQ YXHOWR IDPRVRV WDQWR HQ ODV GLVFXVLRQHV GH SRHVtD \ ÀORVRItD como de poesía y religión: -H]WDEHUWDJWV. Éste es. F. M. Œuvres.. y IXHWUDGXFLGRDOIUDQFpVMXVWRHQSRU-RVHSK5LYDQ24. Heidegger. 22. die älter denn die Zeiten 8QGEHUGLH*|WWHUGHV$EHQGVXQG2ULHQWVLVW Die Natur is jezt mit Waffenklang erwacht. trad. “Hölderlin y la esencia de la poesía” en: $UWH \ SRHVtD WUDG 6 5DPRV 0p[LFR )RQGR GH &XOWXUD (FRQyPLFD  SS @ 3DUD RWUDV WUDGXFFLRQHV francesas del poeta. cfr. +LSHULyQ0p[LFR3UHPLiS1GHOD7@ &IU0%ODQFKRW´/·. Ph. cfr. 24. Hölderlin. Paris. das Heilige sei mein Wort.FKKDUUWXQGVDKHVNRPPHQ Und was ich sah. Hyperion or The Hermit in Greece WUDG 5 %HQMDPLQ %URRNO\Q $UFKLSHODJR%RRNVS>/DYHUVLyQFDVWHOODQDGH$0ROLQD\55XGQDGLFH ´)RUPDUXQVRORVHUFRQWRGRORTXHYLYH¢QRHVYLYLUFRPRORVGLRVHV\SRVHHUHOFLHOR en la tierra?”.

1980. sólo la impugnación dentro de lo sagrado. por el sagrado Caos engendrada. no más  ) +|OGHUOLQ ´&RPR HQ HO GtD GH ÀHVWD«µ HQ +LPQRV WDUGtRV2WURV SRHPDV. aus heiligem Chaos gezeugt. siente de nuevo el entusiasmo creador de toda cosa. pues los dioses son. amenaza con convertir la esencia de lo sagrado en su opuesto. VDZ WKH KDOORZHG >6DFUHG@ P\ ZRUG VKDOO FRQYH\)RUVKHVKHKHUVHOIZKRLVROGHUWKDQWKHDJHV$QGKLJKHUWKDQWKHJRGV RI2ULHQWDQG2FFLGHQW1DWXUHKDVQRZDZRNHQDPLGWKHFODQJRIDUPV$QGIURP KLJK$HWKHUGRZQWRWKHORZDE\VV$FFRUGLQJWRÀ[HGODZEHJRWWHQDVLQWKHSDVW on holy Chaos. Lo inmediato. la Naturaleza. \1yWHVHTXH+HLGHJJHUREVHUYD´TXHORVDJUDGRVHDFRQÀDGRDODPHGLDFLyQ por los dioses y los poetas y que nazca en la canción. Blanchot QRFLWDODVHJXQGDRUDFLyQ&IU´/DSDUROH©VDFUpHªGH+|OGHUOLQµHGFLWS 27. Cfr. con el fragor de las armas. Blanchot no está en desacuerdo con Heidegger al leer el comentario de Hölderlin sobre Píndaro (“Das Höchste”) donde se nos dice que “Lo inmediato. Fühlt neu die Begeisterung sich. p. Ninguna impugnación de lo sagrado es considerada. 395 de la edición citada anteriormente. 370 . se vuelve algo mediato”. 639. lo sagrado.]25 ´¢4Xp HV OR 6DJUDGR"µ VH SUHJXQWD %ODQFKRW H LQPHGLDWDPHQWH da la respuesta de Heidegger: “lo inmediato que nunca es comunicado pero es el principio de toda posibilidad de comunicar” (p. )ULHGULFK+|OGHUOLQ3RHPVDQG)UDJPHQWVWUDG0+DPEXUJHU1HZ<RUN Cambridge University Press. p.] 26.&IU0+HLGHJJHU´$VRQD+ROLGD\µHQElucidations of Hölderlin’s Poetry. 123)26. pp. para los griegos. VHOWUDG\SURO16LOYHWWL3D]%XHQRV$LUHV6XGDPHULFDQDS>6HFLWD D FRQWLQXDFLyQ OD WUDGXFFLyQ DO LQJOpV XWLOL]DGD SRU HO DXWRU ´%XW QRZ GD\ EUHDNV . es imposible. ahora despierta. Lo Sagrado no es propiedad de los dioses sino que los precede. estrictamente hablando. los seres más elevados dentro del cosmos. p. y desde el alto Éter al abismo. ZDLWHG DQG VDZ LW FRPH $QG ZKDW ./ Delights in self-renewal”. wie einst. 'LH$OOHUVFKDIIHQGHZLHGHU >£$KRUDVLQHPEDUJRDSXQWDHOGtD$JXDUGp\YLYHQLU y lo que he visto. según rígida ley. 94. que sea mi palabra. Ella que es más antigua que los tiempos y está sobre los Dioses de Oriente y Occidente. como en lo antiguo./ Delight the all-creative.Kevin Hart 8QGKRFKYRP$HWKHUELV]XP$EJUXQGQLHGHU Nach vestem Geseze. tanto para los mortales como para los inmortales”27. así.

El Hölderlin de Blanchot DOOi GH pO28. Lo Sagrado no es el Caos. Blanchot marca claramente su desacuerdo con el pensador alemán dado que el Caos es nocturnal y no hay nada nocturno. nada del Hymnen an die Nacht . como supone Heidegger.

GH1RYDOLVHQ+|OGHUOLQDÀUPD3DUD %ODQFKRW0DOODUPpHVHOSRHWDGHODQRFKHHOSRHWDGHODVRVFXUDV noches de Tournon. y Hölderlin es el poeta de la mañana. (Podríamos preguntarnos cómo encuadrar la insistencia de Blanchot en que Hölderlin es un poeta de la mañana con las líneas alemanas acerca de la “heiliger Nacht” [“noche sagrada”] en “Brot und Wein” ROD´KHLO·JHU1DFKWµHQ´/HEHQVODXIµ\HQRWUDVSDUWHV.

. una muy importante para Blanchot. pp. los poetas pueden parecer tristes. 371 . ha estado esperando el amanecer de un día sagrado.GH/D5HS~EOLFDSHQVyDOÀOyVRfo como un șİȦȡȩȢFRPRXQDSHUVRQDTXHDWUDYpVGHODSUiFWLFDGH ODGLDOpFWLFDDOFDQ]DEDHOFRQRFLPLHQWRGHODVIRUPDVYHtDODYHUGDG del ser y retornaba para contárselas a sus compatriotas sólo para ser 28. pero el retorno lo SRGtDHQFRQWUDUFDPELDGRSRUDTXHOORTXHKDEtDYLVWR\KHFKR<DQR HUDFRPSOHWDPHQWHXQRFRQVXSXHEOR5HFRUGHPRVFyPR3ODWyQHQOD DOHJRUtDGHODFDYHUQDHQHOOLEUR9. y esta persona. que el problema HVWiHQFXDGUDGRHQXQDÀHVWDXQGtDVDQWRXQGtDGHÀHVWDRIHVtival29 $Vt FRPR HO FDPSHVLQR YH TXH VXV YLxHGRV HVWiQ D VDOYR OD PDxDQDGHVSXpVGHODWRUPHQWDDVtWDPELpQHOSRHWDHVDFRJLGRVXDvemente por la naturaleza.6REUHHVWHWHPDFIU56RNRORZVNLThe God of Faith and Reason: Foundations of Christian TheologyžHG:DVKLQJWRQ'&&DWKROLF8QLYHUVLW\RI$PHULFD3UHVV 1995. agrega Blanchot. en el invierno por ejemplo. pero antes de intentar darle sentido a esta paradoja. le contaba a su pueblo lo que había visto.. especialmente./R6DJUDGR “es el día”. Hölderlin. De este modo. 126128. el șİȦȡȩȢHUDWHVWLJRGHOHYHQWR\SDUWLFLSDEDHQpO$OYROYHU a casa. me gustaría explorar un camino alternativo que podría haberse recorrido explicando estas líneas de “Wie Wenn am Feiertage. “pero anterior al día y siempre anterior a sí mismo” (p.”. capítulo 2. Cuando la naturaleza parece estar dormida. 124). Es importante reconocer. incluso si es un día común considerado como sagrado en virtud de su SUHVHQFLD5HFRUGHPRVFyPRHQODDQWLJXD*UHFLDXQDʌȩȜȚȢ enviaba a un hombre como representante a un festival distante. 29. una que lo hace ser quien es.. como hace Heidegger.&IU0+HLGHJJHU´5HPHPEUDQFHµHQElucidations of Hölderlin’s Poetry. y sin embargo están adivinando la presencia del Todo. el “yo” del poema. tenemos otra paradoja.

el subrayado es mío). que sea mi palabra”]. Espera reverencialmente. incluyendo sus temas personales como poeta. tal vez ahí mismo donde está. ve venir lo sagrado.HQQHG\ HG. los ríos y ODSDWULD²HOSRHWDGHEHWDPELpQSHUPLWLUTXHORVDJUDGRVHFRPXQLTXH inmediatamente debajo. 31. Cambridge University Press.&IU*1DJ\´(DUO\*UHHN9LHZVRI3RHWVDQG3RHWU\µHQ*$. 2004. Como nota Heidegger. El poeta lleva la carga de una tarea pesada: no decir lo sagrado GLUHFWDPHQWH SRUTXH pVWH VH DQXODUtD DO SHUGHU VXLQPHGLDWH] VLQR preservar el indecible misterio de lo sagrado usando sus propias palaEUDVTXHKDEODQGHORVIHQyPHQRV$OKDEODUGHFRVDVFRQFUHWDV\FRWLdianas –las vides y las tormentas. Platón ha interiorizado el arduo viaje a otro OXJDUSDUDSDUWLFLSDUHQXQIHVWLYDO(Q´:LH:DQQDP)HLHUWDJH«µ +|OGHUOLQWDPELpQLQWHULRUL]DHOUROGHOșİȦȡȩȢ pero como poeta. no GHOÀOyVRIR31. preserve su inmediatez \ODFRPXQLTXHLQGLUHFWDPHQWHQRWUDGXFLpQGRODDRWURVWpUPLQRV 3DUD+|OGHUOLQODSRHVtDTXHGHEHVHUHVFULWDSRUpOSUHFHGHDOD composición. ya que es el misterio silencioso de la naturaleza el que GHEHVHUUHXQLGRFRQDUWHHQSRHPDVLQGLYLGXDOHV$OPLVPRWLHPSR el poeta vive adelantado a sí mismo por fuerza de aquello de lo que ha VLGRWHVWLJR9LYHDKRUDSDUDVHUHOKRPEUHTXHKDEUiHVFULWRDTXHOORV poemas testimoniando así el misterio silencioso que le fue revelado. puede dar a luz SRHPDVVLQÀQVLHOSRHWDHVORVXÀFLHQWHPHQWHIXHUWHFRPRSDUDHVFULbirlos. porque lo sagrado es el Todo. dentro y alrededor de esas mismas palabras. cap. &IU $ :LOVRQ 1LJKWLQJDOH 6SHFWDFOHV RI 7UXWK LQ &ODVVLFDO *UHHN 3KLORVRSK\ ´7KHRULDµLQLWV&XOWXUDO&RQWH[W. 3RGHPRVGHFLUWRPDQGRSRVLFLyQTXHHOSRHWDGHEHVDFULÀFDUVHDVt mismo. y se regocija en su advenimiento32$FHSWDHOUROGHWHVWLPRQLDUOR´GDV+HLOLJHVHLPHLQ:RUWµ [“Lo sagrado. esta poesía será el “himno de lo sagrado” (p. 98. para permitir TXHORVDJUDGRKDEOHVLOHQFLRVDPHQWHDWUDYpVGHVXVSRHPDV/DSRHVtDHQWRQFHVVHUiRULHQWDGDKDFLDODljdžǚǒǀǂODDEVRUWDFRQWHPSODFLyQ 30. 2. al adoptar el modo optativo. la luz que llega sobre el horizonte justo antes de que el sol aparezca.Kevin Hart rechazado por ellos30. Cambridge. reza por que la poesía preserve el misterio de la naturaleza como un misterio. y. La poesía que escribirá de ahora en adelante no dirá efectivamente lo sagrado en muchas palabras (no escribe “das Heilige ist mein Wort” [Lo sagrado es mi palabra]) pero. las montañas y los campos. a que amanezca.

28. I: Classical Criticism. Indiana University Press. 1989. 1996. McNeill y J. 6REUHHOPRWLYRGHODHVSHUDYpDVH0+HLGHJJHU+|OGHUOLQ·V+\PQ´7KH. ing. Cambridge.VWHUµ. Cambridge University Press. p. 372 . p. Bloomington. 55. W. trad. Davis. The Cambridge History of Literary Criticism.

Sin embargo no piensa abandonar el discurso ya que todavía tiene la intención de reunir y fundar el Ser por medio del lenguaje”35. rev. sus miembros cantaUiQ VXV FDQFLRQHV VL ODV UHFKD]D HQWRQFHV ODV ´UHODFLRQHV DPRURVDV HLQÀQLWDVµGHORVPRUWDOHV\ORVGLRVHVPHGLDGDVVLQPHGLDFLyQSRU el poeta. y luego agrega con un poco GHPDOLFLD´pOVDEHTXHQRWLHQHQDGDTXHGHFLUDFHUFDGHO6HUPiV allá del hecho de que se oculta. 34. HOSRHWDQRQHFHVDULDPHQWHKDEODGHORVGLRVHVSRUTXHORVDJUDGRHV lo que aparece. “Debe haber alguien”. 253. Heidegger. y será ofrecida a la comunidad a la que el poeta pertenece33. en todo caso.+|OGHUOLQ´2Q5HOLJLRQµEssays and Letters on TheoryHG7K3IDX$OEDQ\6WDWH 8QLYHUVLW\RI1HZ<RUN3UHVVS 35. M. Heidegger necesita un șİȦȡȩȢ TXHYXHOYDDFDVDD$OHPDQLDGHVGH*UHFLDSDUDGDUWHVWLPRQLRGH la llegada del Ser que ha experimentado allí. Como observa correctamente Paul de Man. 253). 3ODWR·V´6RSKLVWµWUDG55RMFHZLF]\$6FKXZHU%ORRPLQJWRQ . 1983.3GH0DQ´+HLGHJJHU·V([HJHVHVRI+|OGHUOLQµHQBlindness and Insight: Essays in the Rhetoric of Contemporary Criticism. Él. Methuen. Londres. 2º ed. Heidegger necesita que Hölderlin sea un testigo de la llegada del Ser. “de una pureza incuestionable. “no está tan seguro de haber visto el Ser y. en el curso del semestre de invierno GH  VyOR WUHV DxRV GHVSXpV GH HVFULELU VX FRPHQWDULR VREUH ´:LH :HQQ DP )HLHUWDJH«µ HQFRQWUDPRV XQD PDQHUD DOWHUQDWLYD GHSHQVDUODFXHVWLyQ$TXt+HLGHJJHUHVWiPHGLWDQGRDFHUFDGHXQ SHQVDPLHQWRGH3DUPpQLGHVGHOVLJXLHQWHPRGR 33. 373 . En otras palabras. podría DUJXPHQWDUVHTXHHVWHFDUiFWHUREOLFXRMXVWLÀFDHQSULQFLSLRORVSURFHGLPLHQWRVH[HJpWLFRVGH+HLGHJJHUDOOHHUD+|OGHUOLQ Es posible que de Man insista demasiado en que Heidegger debe hacer que Hölderlin declare que la poesía diceORVDJUDGR¢3RUTXp" Porque si miramos en otro lado. el pensador. p. ha entrado en el trabajo que es el lenguaje” (p. que es la presencia del presente. la poesía no dice ORVDJUDGRFRPR+HLGHJJHUGHVHDSXHGHFRPXQLFDUORVyORREOLFXD\ silenciosamente. continúa de Man.QGLDQD8QLYHUVLW\3UHVVS&IUWDPELpQ0+HLGHJJHUParmenides. Nótese que al hablar de lo sagrado [holiness]. Por supuesto. p. la verdad.El Hölderlin de Blanchot del Todo. Si la comunidad acepta las palabras del poeta. y no los dioses. a pesar de que de Man no sigue este camino. 3DUD+HLGHJJHU´:LH:HQQDP)HLHUWDJH«µHVXQSRHPDSXUR\D que habla claramente de la esencia de la poesía. y. que pueda decir que ha viajado por esta ruta y que ha visto el destello de iluminación. se romperán34.” dice de Man.. Cfr. 147. quienes permanecen distantes en este tiempo indigente. Con TXHKD\DXQDSHUVRQDDVtHVVXÀFLHQWHSHURGHEHKDEHUXQD3RUTXH entonces.

solamente en el dominio de la desocultación de la palabra y de la percepción decible. 1962. Indiana University Press. entonces nunca podría aparecer el dios que mira como vista de la estatua y de los rasgos de sus ÀJXUDV37 Es muy posible que Heidegger atribuya a Hölderlin la “palabra silenciosa” en su poema. García Fernández. 1992. p. reposa en un lenguaje –es un 36. Heráclito habría sido aquí la base del pensamiento de Heidegger: “El señor. 114]. M. Cambridge University Press. 37. [El autor cita la HGLFLyQHQLQJOpVThe Presocratic Philosophers: A Critical History with a Selection of 7H[WV. Sólo si reconocemos la relación originaria entre la esencia del ser y la palabra. El silencio. J. una elegía o un himno pueden indicar sin efectivamente pronunciar. la palabra que las palabras de una oda. Si la palabra silenciosa [schweigende Wort] no estuviera allí. Gredos. la palabra “co-rrespondencia” tomada esencial y literalmente. la idea de una poesía diciendo XQDSDODEUDVLOHQFLRVDVHKDYXHOWRIDPLOLDUHQODVSRpWLFDVFRQWHPSRUiQHDV&RQVLGpUHVHD2FWDYLR3D]TXLHQDÀUPDODLGHDVLQDSR\DUVH GHPDVLDGR HQ XQ OHQJXDMH ÀORVyÀFR QL HQ XQR UHOLJLRVR ´/D SDODEUD se apoya en un silencio anterior al habla –un presentimiento del lenguaje. p. Madrid. seremos capaces GHFRPSUHQGHUSRUTXpSDUDORVJULHJRV\VRODPHQWHSDUDHOORV a lo divino (IJઁșİ૙ȠȞ) debe “co-responder” lo legendario (੒ȝ૨șȠȢ).36 <DOJRPiVWDUGHKDEODQGRGHODVDUWHVSOiVWLFDVGLFHDVXVHVWXdiantes. 305. La estatua y el templo se hallan en diálogo silencioso con el hombre en lo desoculto. Este co-responder es indudablemente la esencia inicial de toda correspondencia (homología). p. después de la palabra. 211]. cuyo oráculo es el que está en Delfos. Por supuesto. La vista mira.LUN\-(5DYHQ/RVÀOyVRIRVSUHVRFUiWLFRV+LVWRULDFUtWLFDFRQVHOHFFLyQ GHWH[WRV. 374 . ni habla ni oculta nada.Kevin Hart La vista en lo desoculto se esencia primero y sólo en la palabra desocultadora. IbidS>SGHODYHUVLyQHQLQJOpV@HOVXEUD\DGRHVGH+HLGHJJHU *6. Heidegger. Cambridge. y es el mostrarse apareciente que ella es. Parménides WUDG & 0iVPHGD 0DGULG $NDO  S  >(O autor cita la siguiente traducción: ParmenidesWUDGLQJ55RMFHZLF]\$6FKXZHU Bloomington. trad. 1994. sino que se PDQLÀHVWDSRUVHxDOHVµ38.

S. das Herz doch fest. Longman and Todd. wenn er nahet. Desde luego. )DEHU DQG )DEHU  HVS S  \ . ing. p. T. 1974. trad. 357-67. incluso si en medio de nuestra tragedia. la poesía conservará lo sagrado [holiness] en este tiempo de angustia y lo sagrado >KROLQHVV@HVHOYHUGDGHURpWHUGHORVGLRVHV&XDQGRHVWRVVHUHYHOHQ una vez más. 5DKQHU ´3RHWU\ DQG WKH &KULVWLDQµ HQ Theological Investigations. 6LQ HPEDUJR ¢HV +|OGHUOLQ WDQ RSWLPLVWD LQFOXVR DO WHVWLPRQLDU ORVDJUDGR"(VVLJQLÀFDWLYRTXH+HLGHJJHUH[FOX\DGHOWH[WRGHODRGD ODVOtQHDVIUDJPHQWDULDV\HOÀQDOGHOSRHPDWDOFRPRORHVWDEOHFLHUD )ULHGULFK%HLǃQHU 'HV9DWHUV6WUDKOGHUUHLQHYHUVHQJWHVQLFKW Und tieferschüttert. bleibt in den hochherstürzenden Stürmen Des Gottes. * 8QDFRVDHVGHEDWLUFyPROHHUD+|OGHULQ\RWUDHVVRSHVDUTXpGHEH OHHUVHGH+|OGHUOLQTXpFXHQWDHQHIHFWRFRPR´+|OGHUOLQµ(OSRHWD de Heidegger es un hombre de conocimiento matinal.9More Recent Writings. como un cazador paciente que camina tras las huellas de su presa. Darton. De manera PiVPRGHVWDWDQWR76(OLRWFRPR. pp. Hölderlin habla de lo sagrado como una alegría.  >(O DXWRU FLWD OD WUDGXFFLyQ LQJOHVD ´5HFDSLWXODWLRQVµ HQ Alternating Current. 375 . Cfr. los poetas habrán conservado el medio de la revelación y el pueblo estará listo para recibir la revelación si se han cantado los poemas.DUO5DKQHURIUHFHQYHUVLRQHVGH la misma posición dentro de la Cristiandad ortodoxa40. no cuestiona esto. y de Man. Smyth. <KRQGDPHQWHFRQPRYLGR\SDUWLFLSDQGR 2FWDYLR3D]´5HFDSLWXODFLRQHVµHQCorriente alterna0p[LFR6LJOR XXI. London.El Hölderlin de Blanchot silencio cifrado. 'RFKZHKPLU:HQQYRQ :HKPLU [el rayo puro del Padre no nos consumirá. +5/DQH/RQGRQ:LOGZRRG+RXVHS@ 40. Sin embargo. quien persigue sigilosamente y paso a paso al pensador. el júbilo es a veces expresado a traYpVGHOGXHOR/DPHQWDPRVODPXHUWHGHORVGLRVHV\DQWLFLSDPRVFRQ esperanza y alegría aquellos que vendrán. Eliot. “The Social Function of Poetry” en: 2Q3RHWU\DQG3RHWV London. 1967. trad. K. tal vez de manera completamente inesperada. die Leiden des Stärkeren Mitleidend. El poema es el tránsito entre uno y otro silencio –entre el querer decir y el callar que funde querer y decir”39.

Hölderlin. edición bilingüe. cantar “la canción de advertencia”42. En la primera versión de la obra HVFXFKDPRVD+HUPyFUDWHVKDEODUFRQ(PSpGRFOHV Es haben ihn die Götter sehr geliebt. 333. dice. “Komm nun. DQGQRWWRRLPSDWLHQWO\<RXJROGHQGD\VSHHGRQWKHSHDNVRIKHDYHQµHGFLWS 78]. canta Hölderlin. que ha sido quemado por lo divino y que puede. 44.6REUHHVWHDVSHFWRGHVFXLGDGRGHOSRHPDFIU-$*RVHWWL)HUHQFHL+HLGHJJHU +|OGHUOLQDQGWKH6XEMHFWRI3RHWLF/DQJXDJH7RZDUGD1HZ3RHWLFVRI'DVHLQ. en la versión castellana. donde el acercamiento a los dioses se hace con total inocencia y sin el menor sentido de las cosas saliendo mal. el falso sacerdote. cit. Es esa sonrisa en “frohen übermüthigen” la que es negada en la última stanzaGH´:LH:HQQDP)HLHUWDJH«µ<VLQHPEDUJRQRKHPRVOOHJDGR lejos de 'HU 7RG GHV (PSHGRNOHV. [El autor cita la versión inglesa: “But at my happy arrogance now you smile. F./Du goldner Tag zum *LSIHOGHV+LPPHOVIRUWµ>´£9HQGRUDGRGtDYHQ\QRWHDSUHVXUHVHQ OOHJDU DO ]HQLW43]. [El traductor omite. Cuán lejos hemos llegado desde “Des Morgens”. Ediciones 29. QXHVWURFRUD]yQHWHUQRUHVLVWLUiFRQÀUPH]D 3HUR£D\GHPt6LGHVGH £D\GHPt@41 El poeta como șİȦȡȩȢ es transformado por lo que experimenta y. O come. y.. que se ve a sí mismo como “Den falschen Priester”. 376 . 1995. como máximo. Doch nicht is er der Erste./ That would be like you”]. luego. ed. 139. und eile mir nicht nicht zu schnell. las últimas dos líneas del poema. Idem. Barcelona. maravillosamente.Kevin Hart en los sufrimientos de un Dios. El autor cita la versión inglesa: “The )DWKHU·VUD\WKHSXUHZLOOQRWVHDURXUKHDUWV$QGGHHSO\FRQYXOVHGDQGVKDULQJKLV VXIIHULQJV:KRLVVWURQJHUWKDQZHDUH\HWLQWKHÁDUÁXQJGRZQUXVKLQJVWRUPVRI 7KH*RGZKHQKHGUDZVQHDUZLOOWKHKHDUWVWDQGIDVW%XWRKP\VKDPHZKHQRI 0\VKDPHµSGHODHGFLWDGD@ 42. trad. p. p. F. D YHFHV VH HQFXHQWUD GHVRODGRUDPHQWH LQDGHFXDGR D DTXHOOR TXH pO WHVWLPRQLD(QODV~OWLPDVOtQHDVGHOERUUDGRU+|OGHUOLQVHLGHQWLÀFD tanto con el papel de quien recibe lo sagrado y lo comunica en sus poemas. Gorbea. ´'HV IURKHQ hEHUPWKLJHQ GX GDǃ HU'LU JOHLFKHQ P|FKWHµ >$K WH hace sonreír/el gracioso atrevido que pretende igualarte”44]. [El autor cita la versión inglesa: “Now come. o komm. New <RUN)RUGKDP8QLYHUVLW\3UHVVSS 43. den sie drauf Hinab in sinnenlose Nacht verstoǃHn )+|OGHUOLQ´&RPRHQHOGtDGHÀHVWDµHQ3RHVtDFRPSOHWD.

5HYLVWD &DWDODQD GH 7HRORJtD.QHFKWVJHVWDOW – «En forma de siervo». Ich sei genaht. para que desde las noches el temeroso canto de advertencia a los no experimentados cante].. 'HU7RGGHV(PSHGRNOHV y “Des Morgens” LOXVWUDQ HO PRWLYR GH (PSpGRFOHV FRQ HO TXH +|OGHUOLQ VH LGHQWLÀFD estrechamente. (ODXWRUFLWDODYHUVLyQLQJOHVD´$QGOHWPHVD\DWRQFH7KDW 377 . sie werfen mich tief unter die Lebenden 'HQIDOVFKHQ3ULHVWHULQV'XQNHOGDǃLFK Das warnende Lied den Gelehrigen singe. Pero no es el primero al que han precipitado en la noche inconsciente. 19. Hölderlin. [El autor cita la edición inglesa: The Death of Empedocles.46 45. Dort ><DXQTXHGLJDTXH me he acercado a los celestiales. 184. 57-59.”]. pp. und sich allein Nur fühlte. amor y lucha. 46. [Citamos aquí la traducción que ofrece C. F. Llinás Puente en su artículo “In . p. feeling for/ Himself alone. (V GLItFLO LQWHUSUHWDU ODV OtQHDV ÀQDOHV GH ´:LH :HQQ DP )HLHUWDJH«µFRQFHUWH]DVLQVDEHUFyPRKDEUtDQHQFDMDGRHQHOSRHPD que completaban./Cast down from heights of their familiarity/ Because he proved forgetful of the difference/In his extravagant delight. vol. [Los dioses le han amado mucho. 1994. nº 1. Empédocles HGLFLyQ ELOLQJH WUDG $ )HUUHU 0DGULG +LSHULyQ 1997. GHVGHODFLPDGHVXLQGXOJHQWHFRQÀDQ]D porque había olvidado las diferencias en su excesiva dicha. Facultat de Teologia de Catalunya.45 Tomados en su conjunto. S´7KHJRGVRQFHORYHGKLPRYHUPXFK<HWKHLVQRWWKHÀUVWZKRPVRRQHQRXJK They thrust into the senseless night. die Himmlischen zu schauen. Sie selbst.El Hölderlin de Blanchot 9RP*LSIHOLKUHVJWLJHQ9HUWUDXQV Weil er des Unterschieds zu sehr vergaǃ Im übergroǃen Glück. ed. Consideraciones a propósito de algunos versos de Hölderlin”. ĭȚȜȓĮȞțĮ੿ȃİ૙țȠȢ. y sólo se sentía a sí mismo]. ellos mismos me arrojan a lo profundo entre los mortales todos cual falso sacerdote. cit. pero una vez que los ubicamos en contexto podemos tener cierta idea de lo que se está diciendo: Und sag ich gleich.

El papel propiamente religioso del poeta es el de la participación del șİȦȡȩȢ como un sacerdote autoproclamado. “descansa primariamente en nuestra habilidad para enfocar la escena donde Edipo interpreta los dichos del oráculo demasiado LQÀQLWDPHQWH y es tentado hacia el nefas”47<QRWD+|OGHUOLQ´MXVWRGHVSXpV>(GLSR@KDEODGHPRGR VDFHUGRWDOµ S. el poeta sólo puede ser un fracaso. escribe de Edipo Rey. y expulsan a Hölderlin como castigo por su atrevimiento al buscar verlos o siquiera nombrarlos. ¢3RUTXpVLTXLHUDVHOHRFXUUHD+|OGHUOLQTXHODLPDJHQGHOVDFHUGRWH HV DOJR TXH SRGUtD DGRSWDU SODXVLEOHPHQWH FRPR ÀJXUD GH SRHWD para sí mismo? Ello se deriva generalmente de su modo de comprender a Edipo. incluyendo los poetas.Kevin Hart El poeta testimonia lo sagrado y busca ir más allá. acercarse a los dioses mismos. pero el tiempo justo para su auto-revelación no ha llegado todavía y los seres divinos se mantienen lejos de todos los mortales. que media entre los mortales y los dioses. “La inteligibilidad del todo”.

supuestamente da a la pregunta “wosu Dichter in GUIWLJHU=HLW"µ ´¢\SDUDTXpSRHWDVHQHVWHWLHPSRPHQHVWHURVR"µ. a quien está dedicada “Brot und Wein”./DLGHDGHOSRHWDFRPRVDFHUGRWHWDPELpQVHGHULYD más particularmente. de la respuesta que Heinse.

102. 47. La negación del latín “fas” (expresión de la voluntad divina. [“nefas”. del latín “lo que es contrario a la voluntad divina”. to sing. semejantes a los sacerdotes del dios de las viñas. no son ellos mismos saFHUGRWHV'HPRGRD~QPiVDSUHPLDQWH+|OGHUOLQSLHQVDHQODÀJXUD . J. Cambridge. Cfr. 233. lo que está permitido por las leyes divinas y es justo)./There”. cit. por tanto. p. ed. ed. Ch. WDPELpQVREUHHVWHSXQWR3K/DFRXH/DEDUWKH´7KH&DHVXUDRIWKH6SHFXODWLYHµHQ 7\SRJUDSK\0LPHVLV3KLORVRSK\3ROLWLFV. que en la noche sagrada andaban de un lugar en otro]. Fynsk e intr. Derrida. DSSURDFKHG WR VHH WKH +HDYHQO\$QG WKH\ WKHPVHOYHV FDVW PH GRZQ GHHS GRZQ Below the living. nefas: contrario a las leyes GLYLQDVRGHODQDWXUDOH]DDOJRPDOGLWR GHDOOtHOWpUPLQR´QHIDVWRµ./For those who have ears to hear.48 Me detengo para hacer notar que Hölderlin dice “Wie” (“como”): los poetas son como los sacerdotes de Dioniso..)+|OGHUOLQ´5HPDUNVRQ©2HGLSXVªµEssays and Letters on Theory. me dices. Harvard University Press. p. p. the warning song. $EHUVLHVLQGVDJVWGXZLHGHV:HLQJRWWVKHLOLJH3ULHVWHU Welche von Lande zu Land zogen in heilige Nacht. 1989. [Pero son. into the dark cast down/The false priest that I am. 399].

p. 271]. cit. cit.1GHOD7@ 48. “Pan y vino” en: 3RHVtD FRPSOHWD. ed. Hölderlin. 378 .. [El autor cita la versión inglesa: “But they are. you say. ed. 321. priests of the wine god/ Who in holy night roamed from one place to the next”. F.. like those holy ones. p.

con su “brillante cetro tridente”. que aparezca tal cual es. Dionysos. F. trad. 51. Stuttgart. cit. /RTXH+|OGHUOLQRPLWHHVSUHFLVDPHQWHHOFRPSORWFRQWUD6pPHOHGH Juno. 6lPWOLFKH:HUNH. hier ins Thebanerland. Clarendon Press. >(O DXWRU FLWD OD YHUVLyQ HQ LQJOpV GH ' 379 . ਾțȦǻȚઁȢʌĮ૙ȢIJȒȞįİĬȘȕĮȓĮȞȤșȩȞĮ ǻȚȩȞȣıȠȢ੔ȞIJȓțIJİȚʌȠș¶ਲȀȐįȝȠȣțȩȡȘ ȈİȝȑȜȘȜȠȤİȣșİ૙ı¶ਕıIJȡĮʌȘijȩȡȦȚʌȣȡȓ En la interpretación de Hölderlin. 119.El Hölderlin de Blanchot GHOVDFHUGRWHHQODVOtQHDVGH´:LHZHQQDP)HLHUWDJH«µDFHUFDGH 6pPHOHODVDFHUGRWLVDGH=HXV 2YLGLRQDUUDEHOODPHQWHODKLVWRULDGH6pPHOHHQMetamorfosis III: 308-12. geschwängert von Gewitterfeuer. fruto de la tormenta”]49. alumbró con el fuego del rayo]. GLGKLVOLJKWQLQJIDOO2Q6HPHOH·VKRXVHDQGWKHGLYLQHO\VWUXFNJDYHELUWKWR7KH WKXQGHUVWRUP·VIUXLWWRKRO\%DFFKXVµHGFLWS@ 50. den heiligen Bacchus” [“cayó el rayo en casa GH 6pPHOHFXDQGR TXLVR YHU DO GLRV FRQ VXV SURSLRV RMRV\ HQWRQFHV divinamente herida. Ich komme. den gebahr vormals des Kadmos Tochter Semele. p. 339. Barcelona. leemos./ Die Frucht des Gewitters.52 )+|OGHUOLQ´&RPRHQXQGtDGHÀHVWDµHQ3RHVtD&RPSOHWD. D. Beissner. Constantine. 1991. 331. Las bacantes en: 7UDJHGLDV iWLFDV \ WHEDQDV. visible.. 1988. sein Bliz auf Semeles Haus/Und die göttlichgetroffne gebahr. quien ya le había prometido cualquier cosa. Hölderlin. “da sie sichtbar/Den Gott zu sehen begehrte. W. Como bien sabe Juno. [El autor cita la versión inglesa: “when she desired to see / The god in person. FernándezGaliano.. que se disfraza como una anciana y le dice a la joven que le pida a Júpiter. p. Eurípides. Cfr. Planeta. la VLPSOHYLVWDGH-~SLWHUPDWDUiD6pPHOHLQFOXVRVLpOWUDHVX´VHJXQGR FHWURµTXHWLHQH´PHQRVÀHUH]DPHQRUIXHU]Dµ6LQHPEDUJRHVPXFKR más probable que Hölderlin tuviera en mente las líneas de apertura del primer discurso de Dioniso en Las bacantes de Eurípides antes que la más completa y elegante narrativa de Ovidio50. M. +|OGHUOLQ Oxford. Jovis Sohn. Kohlhammer 9HUODJSS\ 52. F./parió al sagrado Baco. trad. Está fascinado con el ritmo de las líneas de Eurípides. En palabras de Hölderlin. p. Dioniso comienza.51 >$TXtHVWR\HQWLHUUDGHORVWHEDQRV\R 'LRQLVRKLMRGH=HXVDTXLHQDQWDxR6pPHOH la de Cadmo. 8 vols. ed. El borrador del poema sigue la traducción manuscrita de Hölderlin de la apertura de Las bacantes.

el tardo Iluminismo. sería difícil para Heidegger incorporar estas líneas fragmentarias en su interpretación del himno. Incluso el segundo cetro de Zeus es GHPDVLDGRSDUD6pPHOH$UWKXU*ROGLQJWUDGXFHODVOtQHDVGH2YLGLR (OODVLHQGRPRUWDOHUDGHPDVLDGRGpELO\IUiJLOSDUDVRSRUWDU Tales tumultos angustiosos de los cielos. el poema que leímos. 3DUDpOHO´VHUHVDQWHULRUDWRGRVORVVHUHV\DTXHHOORVOHGHEHQOR TXHVRQDOVHU<ORVGLRVHVLJXDOPHQWHSRUHOKHFKRGHTXHson. Tiene sentido para Heidegger que el poeta se encargue de lo sagrado. junto con otros de sus poemas. el resultado es el mismo. y por lo tanto. Lo máximo que el poeta SXHGHKDFHUHVSUHVHUYDUORVDJUDGRHQVXFDQFLyQpVWDQRSXHGHVHU reproducida como ੒ȝ૨șȠȢ. 6LQ HPEDUJR QR KD\ WUDPSD SDUD +|OGHUOLQ VX SHUGLFLyQ WLHQH lugar exclusivamente por la hybris$KRUDWLHQHHOGHEHUGHDGYHUWLU al pueblo que en este tiempo menesteroso. Sólo el Dios cristiano está más alto o más *UHQH\5/DWWLPRUH HGV.Kevin Hart <SRUVXSXHVWRODDXGLHQFLDGH(XUtSLGHVKDEUtDVDELGRTXH6pPHle era la sacerdotisa de Zeus. Por supuesto. a la vez que su incompletitud es un signo del daño que puede hacer demasiada iluminación. no es SURSLFLRDFHUFDUVHDORVGLRVHVREXVFDUQRPEUDUORV/DFLWDGH6pPHOH \=HXVGDQDFLPLHQWRDOYLQROD´IUXWDµGHOPDOLQWHUSUHWDGRHQFXHQWUR de Hölderlin con los dioses es. y sin LPSRUWDUFyPRVHDQHOORVWDPELpQVHHQFXHQWUDQEDMRHO©VHUªµ54. fuera de control 53 Fue quemada en los brazos de su amante. Incluso si preferimos la más completa narración de Ovidio a la de Eurípides. pero VHUtDGLItFLOSDUDpOH[SOLFDUFyPRORVGLRVHVHQWHVVRQH[SHULPHQWDGRV como PiVDOWRV que el ser. propiamente.

trad.. MetamorfosisWUDG&ÉOYDUH]\5. $ Golding. p.DP'LRQ\VLXVWKHVRQ RI=HXVFRPHEDFNWR7KHEHVWKLVODQGZKHUH. 380 . Book III. 184. was too weak and feeble to withstand/ Such troublous tumults of the heavens. London. being mortal. cit. trad. ll. 1999. Ovidio. pp. M. 0 +HLGHJJHU ´2Q WKH (VVHQFH DQG &RQFHSW RI ǗǞǔNJǓµ 3DWKPDUNV. 291. La cita en la traducción de Golding dice: “She. Forey. ed. and therefore out of hand/Was burnèd in KHU ORYHU·V DUPVµ 'DGD OD GLIHUHQFLD HQWUH DPEDV YHUVLRQHV HQ HVWH FDVR HOHJLPRV WUDGXFLUODYHUVLyQHQLQJOpVTXHRIUHFHHODXWRU1GHOD7@ 54. 2001.ZDVERUQ0\PRWKHUZDV&DGPXV· GDXJKWHU6HPHOHE\QDPHPLGZLYHGE\ÀUHGHOLYHUHGE\WKHOLJKWQLQJ·VEODVWµ@ 53. Penguin.JOHVLDV0DGULG Cátedra.The Bacchæ en: 7KH&RPSOHWH*UHHN7UDJHGLHV(XULSLGHV 9&KLFDJR7KH8QLYHUVLW\RI&KLFDJR3UHVVS´. El autor cita la versión inglesa: Ovid. p. [La versión castellana dice: “el cuerpo mortal no resistió el celestial ataque y ardió con el regalo conyugal”. 387-89. Metamorphoses.

La tragedia griega honraba la liEHUWDGKXPDQDGHMDQGRTXHVXKpURHpeleara contra el poder superior GHOGHVWLQR$ÀQGHQRLUPiVDOOiGHORVOtPLWHVGHODUWHODWUDJHGLDWHQtDTXHGHMDUORVXFXPELU1RREVWDQWHFRQHOÀQGHFRPSHQVDUORSRUOD humillación de la libertad humana expropiada que el arte le arranca. tenía que dejarlo H[SLDU incluso el crimen cometido por destinación”55. (QORVSURSLRVWpUPLQRVGH+|OGHUOLQFXDQGRHVFULEHDFHUFDGH(GLSR “La tragedia reside en esto: en que el dios inmediato. ਫ਼ʌİȡȠȣıȓĮ\+|OGHUOLQ\+HLGHJJHUHVWiQGHDFXHUGRHQ que el dios cristiano ha abandonado la Tierra. está más cerca de Hölderlin.ULWL]LVPXV (1795). * (V GLItFLO YHU D 6pPHOH R D +|OGHUOLQ VDFULÀFiQGRVH D Vt PLVPRV GHDFXHUGRFRQORVPRGHORVFULVWLDQRVGHVDFULÀFLRUHGHQWRU3DUDHQtender lo que está en cuestión para Hölderlin y Blanchot.El Hölderlin de Blanchot allá del ser. debemos FRQVLGHUDU HO VDFULÀFLR WUiJLFR \ WHQHU HQ PHQWH TXH QL OD QRFLyQ GH WUDJHGLD DULVWRWpOLFD QL OD KHJHOLDQD VRQ DGHFXDGDV SDUD HO SRHWD (OFRQFHSWRGH6FKHOOLQJWDOFRPRHVWiHVER]DGRHQODGpFLPDGHODV 3KLORVRSKLVFKH%ULHIHEHU'RJPDWLVPXVXQG. totalmente uno con el hombre (ya que el dios de un apóstol es menos inmediato pero es HOPiVDOWRGHOTXHHOHQWHQGLPLHQWRHVFDSD]. “La tragedia griega honraba la libertad humaQDHUDHOhonor debido a la libertad.

está presente”56 /D WUDJHGLD DTXt HV UHOLJLRVD PiV TXH HVWpWLFD RpWLFD4XHHOVXIULHQWH+|OGHUOLQVHYHDVtPLVPRFRPRXQDÀJXUD de Edipo es claro en sus cartas a Casimir Ulrich Böhlendorff de diciembre de 1802 (“consumidos en llamas –expiamos las llamas que no SXGLPRVGRPDUµ´'HERGHFLUTXH$SRORPHKDJROSHDGRµ. en forma de muerte. se aprehende a sí misma.HQTXHLQÀQLWDPHQWH XQHQWXVLDVPRLQÀQLWRORTXHVLJQLÀFDHQDQWtWHVLVHQODFRQFLHQFLD que anula [aufhebt] la conciencia. y el dios. que apartándose sacramentalmente de sí misma.

ing. cit. Constantine. 1794-1796. trad.QRZOHGJH )RXU (DUO\ (VVD\V. trad. Bloodaxe Books. 57. al acercarse a la muerte. The 8QFRQGLWLRQDO LQ +XPDQ . Lewisburg. 150 y 152. Bucknell University Press. 55. D. J. p. F. F. Essays and Letters on Theory. F. ing. W. Tarset. p. Marti. 56. “Notes to Antigone” en: Hölderlin’s Sophocles: Oedipus and Antigone. Schelling.57. “Philosophical Letters on Dogmatism and Criticism”. 193. El poeta se comprende a sí mismo como poeta. Para la idea GHTXHHOVDFULÀFLRHVQDFLRQDOXQDPLUDGDTXHVHUHPRQWDD)ULHGULFK:ROWHUVFIU- Suglia. Hölderlin. trad.. +|OGHUOLQDQG%ODQFKRWRQ6HOI6DFULÀFH1HZ<RUN3HWHU/DQJS 381 . 116. Highgreen. pp. 2001. 1980. como verdaderamente inspirado.

tratará como enemigo a lo más entrañable. cit. the fantast”. ed. 98. p. 436-437]. refusing/ To bear with inequality..Kevin Hart (OPRWLYRGHHVWHWLSRGHVDFULÀFLRDÁRUDGHYH]HQFXDQGRHQORV propios poemas de Hölderlin. trad./ When one aspires to be like them. Hölderlin. su veredicto es que destruirá su propia casa.VXSSRVH9LFDULRXVO\IHHOLQWKHQDPHRI WKHJRGV$QGKLPWKH\QHHGEXWWKHLUUXOHLVWKDW+HVKDOOGHPROLVKKLV2ZQKRXVH and curse like an enemy/ Those dearest to him and under the rubble/ Shall bury his father and child. Tal es lo que requieren.LQG Begrabe unter den Trümmern. “Becoming in Dissolution” en: Essays and Letters on Theory. Cfr.. 'HU7RGGHV(PSHGRNOHV ofrece varias instancias donde se atestigua el mutuo compromiso de dolor y alegría58&RQVLGpUHVHVREUHWRGRHVWDVH[LJHQWHVOtQHDVGH´'HU5KHLQµ Denn weil Die Seeligsten nichts fühlen von selbst. [Porque los bienaventurados dioses QDGDVLHQWHQSRUVtPLVPRV es preciso si se puede decir eso que otro se halle ahí para sentir y apiadarse en nombre de los dioses. ed. in der Götter Nahmen 7KHLOQHKPHQGIKOHQHLQ$QGUHU 'HQEUDXFKHQVLHMHGRFKLKU*HULFKW .. “Theilnehmend fühlen”. pp. y sepultará bajo los escombros DVXSDGUH\DVXKLMR£pO que quiso ser como los dioses y no toleró TXHVHOHGLIHUHQFLDUDGHHOORV£. Sin embargo. Wenn einer. 0XǃZRKOZHQQVROFKHV]XVDJHQ Erlaubt ist. en el alemán original. )+|OGHUOLQ´(O5LQµHQ3RHVtDFRPSOHWD. N. “CompaVLyQµSRGUtDVHUXQDUHVSXHVWDSHUR¢SXHGHVHQWLUVHFRPSDVLyQSRUORV 58. cit.OXVR@59 %LHQ SRGHPRV SUHJXQWDUQRV TXp VLJQLÀFD ´TXH RWUR VH KDOOH DOOt para sentir” [“feel vicariously” en la traducción que lee el autor. [El autor cita la versión LQJOHVDTXHGLFH´)RUVLQFH7KHPRVW%OHVVHGLQWKHPVHOYHVIHHOQRWKLQJ$QRWKHU LIWRVD\VXFKDWKLQJLV3HUPLWWHGPXVW.VWGDǃVHLQHLJHQHV+DXV Zerbreche der und das Liebste :LHGHQ)HLQGVFKHOWXQGVLFK9DWHUXQG.]. 371. wie sie. seyn will und nicht Ungleiches dulden. F. de la T. der Schwärmer. 382 . p. cit.

el poeta trágico niega a la vez su individualidad. sino que el poeta debe HVWDU DUUXLQDGR D ÀQ GH TXH HQ \ D WUDYpV GH pO HO H[FHVR VLQ PHGLGDGHORGLYLQRSXHGDGHYHQLUPHGLGDPHGLGDFRP~QHVWD destrucción. lo inefable en metro. Debemos decirlo una vez más: no es el exceso lo que los dioses FDVWLJDQHQHOKRPEUHTXHGHYLHQHHOPHGLDGRUQRHVHOFDVWLJR por una ofensa lo que determina su ruina. Blanchot niega que haya un castigo por hybris y se conFHQWUDHQHOVDFULÀFLRGH+|OGHUOLQFRPRSRHWD$VtHQ´/DIROLHSDU excellence”. su VXEMHWLYLGDG \ HQ FRQVHFXHQFLD WDPELpQ HO REMHWR DQWH pO ORV OOHYD como a una personalidad extranjera. es más.61 (O VDFULÀFLR SDUD %ODQFKRW HV WUiJLFR SHUR QR SXQLWLYR HO SRHWD está en ruinas por tener que transformar lo inconmensurable en medida. ¢3RGUtDVHUTXHDTXHOVHQWLUYLFDULR´HQHOQRPEUHGHORVGLRVHVµIXHUD una verdadera interioridad? Esto al menos permitiría comprender lo que el șİȦȡȩȢ aleja del festejo. a una objetividad extranjera”60. Si se piensa (para Hölderlin) en la idea HVWpWLFDNDQWLDQDWDPELpQSXHGHSHQVDUVH SDUDQRVRWURV. +HPRVYLVWRTXHHQ´:LH:HQQDP)HLHUWDJH«µ+|OGHUOLQHVFDVWLJDGRSRUORVGLRVHVSRUEXVFDUVHUXQVDFHUGRWH\TXHODÀJXUDGHO VDFHUGRWHHVLQDSURSLDGDSDUDHOSRHWD$OQROHHUHOÀQDOIUDJPHQWDULR del himno.El Hölderlin de Blanchot GLRVHV"¢3RGtDQORVJULHJRV"(Q´'HU5KHLQµ+|OGHUOLQSDUHFHÀJXUDUVH el rol del poeta a modo de una empatía. este borramiento en el seno del lenguaje es lo que hace hablar al lenguaje. leemos. de un paso desde adentro hacia DIXHUD SHUR HQ VX HQVD\R VREUH HO IXQGDPHQWR GH (PSpGRFOHV GLFH algo bastante diferente: “Precisamente porque expresa la más profunda interioridad. lo que hace que este sea el signo SDUH[FHOOHQFH´$TXHOORTXHQRWLHQHOHQJXDMHHQpOGHYLHQH OHQJXDMHDTXHOORTXHHVJHQHUDO\SHUPDQHFHEDMRODIRUPDGHOR LQFRQFLHQWHHQpODGTXLHUHODIRUPDGHORFRQFLHQWH\ORFRQFUHWR SHURDTXHOORTXHHVWUDGXFLGRHQSDODEUDVHVSDUDpOORTXHQR podría ser enunciado (Empédocles)”.

65-66). $6PRFNThe Blanchot Reader. 124]. “The Ground for «Empedocles»” en: Essays and Letters on Theory. Holland. Basil Blackwell. 1973. [En este FDVRWUDGXFLPRVGHODYHUVLyQHQLQJOpVRIUHFLGDSRUHODXWRU0%ODQFKRW´0DGQHVV SDUH[FHOOHQFH”. cit. París. Gallimard. Jaspers. ed.. Critique.HQ0DULRQ 60. febrero de 1951.. 61. trad. Hölderlin. SSVHJXLGRHQGHXQD´1RWHSRXUXQHUppGLWLRQµibid. 1970. p. 383 . retomado a su vez parcialmente en Le pas au-delà. 6WULQGEHUJHW9DQ*RJK6ZHGHQERUJHW+|OGHUOLQMinuit [1953]. pp. p. 99-118 (retomado en: K. M. n° 45. Oxford. 1995. ed. p. 52. 30-32. “La Folie par excellence”. pp. F.

y es ese “comienzo. El poeta espera que llegue el amanecer y se dispone a recibir lo que no puede soportar.Kevin Hart instándonos a pensar la revelación. el origen”. (VWDPRVDFRVWXPEUDGRVDSHQVDUTXHHVHOVDFULÀFLRUHGHQWRUORTXH WUDQVIRUPDDOJRHQVDJUDGR$TXtVLQHPEDUJRHVHOVDFULÀFLRWUiJLFR el que produce lo sagrado. saturación de segundo grado. Sin HPEDUJR VREUH WRGR HO VDFULÀFLR SDUD %ODQFKRW QR HV UHGHQWRU (O SRHWDQRHVXQVDFHUGRWH\QRUHGLPHQDGDDWUDYpVGHVXVDFULÀFLR incluso su autoridad como poeta se expía en la escritura del poema. como siendo recibida bajo la forma de una contra-experiencia62. el “punto donde lo Sagrado se comunica y se funda a sí mismo en ODÀUPHUHVROXFLyQGHOOHQJXDMHµ 3)S.

(OKHFKRGHTXH%ODQFKRW pase por alto el castigo por la hybris. ´°XYUHVSRpWLTXHVµ . nos hace preguntar si toma de +|OGHUOLQVXWHRUtDGHOVDFULÀFLR <D HQ XQD GH VXV KDELWXDOHV FROXPQDV GHO Journal des débats.

No se WUDWDGHTXH%ODQFKRWWRPHHVWDWHRUtDGHOVDFULÀFLRGH5LPEDXGDQWHV que de Hölderlin.%ODQFKRWKDEtDHVFULWR´(OSRHWDSRUPX\ SUHRFXSDGRTXHHVWpSRUXQDWpFQLFDSDUDFX\RXVRVX\R>PRL@PiV FRQFLHQWHOHHVQHFHVDULRWLHQGHDVDFULÀFDUDTXHOORTXHHQHVH\R>PRL@ HVOtPLWHKLWRJRFHVLQULHVJRFRQFLHQFLD$OSRQHUHQMXHJRVXVGRQHV personales. Ésta se basa. antes bien. en las especulaciones de *HRUJHV%DWDLOOHHVSHFtÀFDPHQWHHQVXHOXFLGDFLyQGHOQH[RHQWUHFRPXQLFDFLyQ\VDFULÀFLR\IXHDGDSWDGDSRU%ODQFKRWFRPRXQSXQWRGH YLVWDJHQHUDOTXH\DKDEtDKHFKRVXÀFLHQWHPHQWHVX\RHQHOPRPHQWR en que prologa )DX[SDV (1943): “Su angustia le exige al escritor un UHDOVDFULÀFLRGHVtPLVPRµ S. se encamina a una existencia en que esa palabra [mot] SHUVRQDO\DQRWLHQHVHQWLGR©<R>-H@HVRWURªGLMR5LPEDXGµ63.

1970-88.  /D LQWHUSUHWDFLyQ GHO VDFULÀFLR GH %DWDLOOH VH GHVDUUROOy D OR ODUJR GH YDULDV GpFDGDV8QWH[WRTXHODHYLGHQFLDHVHOIDPRVRHQVD\R´+HJHOODPRUWHWOHVDFULÀFHµ (1955). Marion. pp. y J. 2002. Kant. cit. 12 vols. L. Œuvres complètes. trad. I.0%ODQFKRW´3RpVLHLQYRORQWDLUHµ)DX[3DV. J. 175-176./DWHRUtDGHOVDFULÀFLRTXHDYHQWXUD %ODQFKRWHVDUWLFXODGDHQWpUPLQRVGHWHRUtDVGHODLPSXJQDFLyQ\GH la comunicación64. 215-216. p.. Creed Meredith. 1969. p. El pasaje en cuestión DSDUHFLySULPHURHQ´°XYUHVSRpWLTXHVµJournal des débats. 62. Stanford. Oxford University Press. pp. 63. ed. Stanford University Press. nº 894.-L. ing. Kosky. ing. J. pp. Cfr. 326-45. Being Given: Toward a Phenomenology of Givenness. pero el WHPDGHOVDFULÀFLRHVDQXQFLDGR\DHQ´6DFULÀFHVµ . Oxford. Paris. 163. trad. 9 de diciembre de 1942. Critique of Judgement. XII. Gallimard. 3.

pp.. ed. 87-96. Œuvres complètes I.HOWH[WRTXHDFRPSDxDODV REUDVGHDUWHGH$QGUp0DVVRQCfr. 384 . cit.

FRPXQLFDFLyQVRQWpUPLQRVTXHVHH[LJHQHQWUHVt²SDUDQRGHFLUPiV La impugnación es la puesta en cuestión de un ser particular y limitaGRHVWDPELpQHQFRQVHFXHQFLDXQHVIXHU]RSRUURPSHUHVWDSDUWLFXlaridad y estos límites [. La comunicación. VHVDFULÀFDR²PiVH[DFWDPHQWH²VHimpugna a sí mismo al escribir el poema.. tratando de resolver una tensión intolerable. * (QODpSRFDGH´/DSDUROH©VDFUpHªGH+|OGHUOLQµ . Cualquiera sea la autoridad que le fuera otorgada por los dioses. La FRPXQLFDFLyQDTXtQRHVQLYHUEDOQLQRYHUEDOPiVELHQHVIXVLyQ FRQORTXHHVOOHJDQGRDODSpUGLGDGHVtPLVPRFRPRHQODPXHUWH y –siguiendo las especulaciones de Laure– se considera sagrada66. y el poema comunica lo sagrado sin recurrir a ੒ȝ૨șȠȢ<HVDVtFRPROOHJDPRVDOGLVFXUVR´VDJUDGRµHQODSRHVtDGH+|OGHUOLQXQGLVFXUVRTXHHVWiMXVWLÀFDGRQR por la autoridad del poeta o sus preocupaciones personales sino que VHPDQWLHQHSRUIXHUDGHWRGDSHUVRQDOLGDG\WRGRGLiORJRYLHQHGHOD anterioridad de lo sagrado y apunta a un tiempo por venir en el que ORV GLRVHV VH UHYHODUtDQ SRU Vt PLVPRV OR TXH VLJQLÀFD TXH QR WLHQH fundamento en el presente68. es expiada en la escritura del poema. comienza a ser DXWpQWLFDVyORFXDQGRODH[SHULHQFLDKDGHVQXGDGRODH[LVWHQFLDµ65. entonces. cuando se lee /·([SpULHQFH LQWpULHXUH. experiencia. De todos modos. para Blanchot.. vemos que el poeta. donde Bataille atribuye a su amigo el haber hecho notar que en la experiencia la autoridad debe expiarse a sí misma67.El Hölderlin de Blanchot Interrumpamos a Blanchot y meditemos sobre un aspecto de /·([SpULHQFHLQWpULHXUH (1943) de Bataille: “Impugnación. Es HYLGHQWHTXHODVLGHDVGH%DWDLOOHIXHURQUHÀQiQGRVHHQFRQYHUVDFLyQ con Blanchot.].

Herman (trad.0%ODQFKRW´/·([SpULHQFHLQWpULHXUHµ)DX[3DV. HVFXFKDPRVD%ODQFKRWKDEODUHQWpUPLQRVOLJHUDPHQWHGLIHUHQWHV 65. /DXUH7KH&ROOHFWHG:ULWLQJV San Francisco. 37-94. . No obstante. Bataille. cit. 1995. Cfr.. ed. p. pp.. 67.%ODQFKRW FLIUDHOGLVFXUVR´VDJUDGRµVyORDWUDYpVGHODLPSXJQDFLyQ\ODFRPXnicación. Cfr. City Lights Books. 54. pp. 385 . 66. si avanzamos hacia L’Espace littéraire (1955).QQHU ([SHULHQFH WUDG H LQWURG / $ %ROGW $OEDQ\ 6WDWH 8QLYHUVLW\RI1HZ<RUN3UHVVS %ODQFKRWKDEODGH5HQp&KDUHQORVPLVPRVWpUPLQRV&IUVX´/D%rWHGH/DVFDX[µ ed. J. cit. G. 66-67.).

el pensador de “El origen de la obra de arte” (1935) y del ´PXQGR VLOHQFLRVRµ \ HVFXFKDPRV OD SDODEUD ´VDJUDGRµ SURQXQFLDGD sin comillas porque Blanchot está hablando de los griegos. y no de Hölderlin. 1yWHVHTXHDTXtQRVHKDEODGHVDFULÀFLRVLQRVyORGHORVDJUDGR< VLQHPEDUJRFRPRYHUHPRVHOVDFULÀFLRQRKDDEDQGRQDGRODHVFHQD SRUFRPSOHWR1yWHVHWDPELpQTXHORVDJUDGR\DQRHVPDQWHQLGRHQ VXVSHQVR6LQRVSUHJXQWDPRVTXpVXFHGHHQHOSDVDMHGHOR´VDJUDGRµ a lo “«sagrado»” sólo tenemos que seguir leyendo algunas páginas más para que Blanchot se pregunte lo mismo a su manera: ¢$TXpVHGHEHHVDDOLDQ]DWDQtQWLPDHQWUHHODUWH\ORVDJUDGR" Sucede que en el movimiento en que el arte.. nos dice Blanchot. p. es lo sagrado aquello que los hombres escuchan. no el poema. L’Espace littéraire. aquello que se muestra. lo sagrado. M.Kevin Hart Cuando el arte es el lenguaje de los dioses. como obra. El poema nombra lo sagrado.] 386 . ed. siempre permaneciendo oculto. Blanchot... cit. El subrayado es mío). el espacio en que ella podría apoyarse y reservarse? (EL. cuando el templo es la estancia en que los dioses moran. desconocido. pp. la obra es invisible y el arte.].69 &XDQGR HVFXFKDPRV DTXt D %ODQFKRW WDPELpQ HVFXFKDPRV D Heidegger.] la obra halla la profunda reserva que necesita [.. aquello que se oculta. El poema se borra ante lo sagrado que nombra. es “la experiencia del origen” (EL.. [. 243-244. ¢4XpVHUiGHODREUDDKRUDTXHQRSXHde apoyarse sobre los dioses y ni siquiera sobre la ausencia de los GLRVHVDOQRSRGHUDSR\DUVHVREUHHOKRPEUHSUHVHQWHTXH\DQROH LQFXPEH>@"<¢GyQGHHQFRQWUDUiODREUDen otra parte que en lo divino. 240-241. de la T. (QHORULJLQDO%ODQFKRWHVFULEH´O·H[SpULHQFHGHVRQRULJLQHµHVGHFLU´ODH[SHULHQFLD de su origen”. es el silencio que lleva a la SDODEUDDOGLRVTXHKDEODHQpO²SHURDOVHUORGLYLQRORLQGHFLEOH \VLHPSUHVLQSDODEUDHOSRHPDDWUDYpVGHOVLOHQFLRGHOGLRV TXHHQFLHUUDHQHOOHQJXDMHHVDTXHOORTXHWDPELpQKDEODFRPR poema y que se muestra. La respuesta. [N. pp. Sólo que el poePDQRPEUDORVDJUDGRFRPRLQQRPEUDEOHHQpOGLFHORLQGHFLEOH >@>(OSRHPD@HQWRQFHVPXHVWUDDFODUDSHURSRUPHGLRGHOD disimulación y porque retiene en la oscuridad aquello que sólo SXHGH VHU DFODUDGR PHGLDQWH OR RVFXUR PDQWHQLpQGROR RVFXUR incluso en la claridad que la oscuridad hizo primera. en otra parte que en el mundo. de un mundo en el que IJઁ șİ૙ȠȞ está incluido en ੒ ȝ૨șȠȢ. 244)*HVWHRULJHQHVHO´HQRWUDSDUWHµSHURLUDOOtQRHVHQFRQWUDUOD 69.

nosotros. Como sabemos. esta pregunta está reservada en la obra. El poema per&LWRGHODWUDGXFFLyQGH$YLWDO5RQHOOWDOFRPRODFLWD-DFTXHV'HUULGDHQMemories: For Paul de Man. nula. No una imagen. p. p. una existencia neutra. y su tiempo es siempre el tiempo vacío donde aqueOORTXHpOGHEHYLYLUHVODGREOHLQÀGHOLGDGODGHORVKRPEUHV\OD GHORVGLRVHV\WDPELpQODGREOHDXVHQFLDGHORVGLRVHVTXH\D no están y que todavía no están. la palabra pura en que el vacío del pasado y el vacío por venir devienen verdadera presencia. 1. Estas son frases difíciles y requieren una interpretación que corre por dos caminos. 4. 1998. la repentina comunicación del amanecer que es lo Sagrado tal como se lo evoca en “La folie par excellence”. 387 .El Hölderlin de Blanchot plenitud. trad. en L’Espace littéraire. pero la pregunta acerFDGHVLHVWDPELpQHOy que une y liga. para empezar. sino imagen. Todo el tiempo. C. En el dolor. no como un error accidental sino como un error constitutivo de la escritura. 18]. condensación sofocante donde sin cesar el ser se perpetúa bajo la especie de la nada” (EL. Gardini. la separación en su instante más trágico. sin límite. el arte “indica la amenazante proximidad de un afuera vago y vacío. vive el tiempo del desamparo. El ser y la verdad son suspendidos y. El poeta. [Memorias para Paul de Man. y responde a su propia pregunta: (OSRHWDHVDTXHOTXHSRUPHGLRGHVXVDFULÀFLRPDQWLHQHOD pregunta abierta en su obra. El espacio del poema se halla por entero representado por este y que indica la doble ausencia. capta la imagen más que el ser. para Hölderlin los dioses se han alejado de los PRUWDOHVHVXQDGXUDOHFFLyQTXHDSUHQGHGHODWUDJHGLDGH6yIRFOHV Edipo Rey. 260). en efecto. ya que el ser se da a sí mismo en el arte sólo como imagen. ausencia sórdida. buscando el origen del poema. la deseada integridad del poema –si. trad. a saber. ORV PRUWDOHV GHEHPRV WDPELpQ DOHMDUQRV GH ORV GLRVHV ´1lPOLFK HV UHLFKHQ'LH6WHUEOLFKHQHK·DQGHQ$EJUXQGµVHQRVGLFHHQODVHJXQGDYHUVLyQGH´0QHPRV\QHµ´<DTXHORVPRUWDOHV(VWiQPiVFHUFDGHO abismo”701XHVWURWRFDUHODELVPRHVXQDFWRPLPpWLFRGHLQÀGHOLGDG y es lo que Hölderlin llama la “inversión categórica”. p. Lindsay et alt1HZ<RUN&ROXPELD8QLYHUVLW\3UHVV p. Por el contrario. el “ahora” del día que se alza. C. Cuando Blanchot vuelve a caracterizar esta situación. hubiera una– es destrozada por la experiencia de vacío más que por la plenitud. la enseñanza de la cesura. (EL. lo hace utili]DQGRWpUPLQRVWRPDGRVGLUHFWDPHQWHGH+|OGHUOLQ´¢7HQHPRVDUWH"µ pregunta. Barcelona. 255). Gedisa.

El espacio del poema. un entre-dos que es neutral precisamente porque no es el entre-dos ni de los dioses ni de los mortales. de la inmediatez al entre-dos. de la comunicación que permite que lo incomunicable tenga lugar a mantener separado y unido un espacio entre los dioses y los mortales. Lo Sagrado ha pasado. de acuerdo a la última exigencia: «Preservar a Dios mediante la pureza de aquello que distingue»” (EL. entonces. p. “Hölderlin [.Kevin Hart manece en un doble espacio: tanto entre mortales y dioses.. 258 n.] mantiene pura [. 1)71.. este puro vacío del entre-dos que es preciso mantener puro y vacío. como entre los viejos dioses y los dioses que podrían un día venir.. nos dice Blanchot. 2. dice Blanchot.. Con respecto al primer lugar.] la reJLyQGHORVDJUDGRTXHGHMDYDFtDODGREOHLQÀGHOLGDGGHORVKRPEUHV y los dioses. está representado por HO´\µHQWUHORVGLRVHVTXH\DQRHVWiQ\ORVGLRVHVSRUYHQLU¢(VpVWH “el yTXHXQH\OLJDµ"<VLHVDVtHVWH´\µHVWiHQOXJDUGH´UHOLJLyQµ OD FXDO FRPR QRV GLUi %ODQFKRW PXFKR GHVSXpV HQ L’Écriture du désastre . –ya que lo sagrado es este mismo vacío.

una relación que pudiera no ser religiosa de ningún modo: “el no-lazo que desune más allá de la unidad.HVFRPRGLFHVXDPLJR/pYLQDV´DTXHOORTXHOLJDTXH mantiene unido”72. romper toda relación o sin cesar –en esta ruptura o en esta ausencia de relación– de abrir aún una relación” (idem. lo que escapa a la sincronía del “mantenerse unido” sin. insinúa que es posible que haya una relación que no ligue. Sin embargo. no obstante.

el “instante más trágico”.6LHVWRHVDVtHOVDFULÀFLRGHOSRHWDDO escribir un poema. abriría un espacio que es sagrado pero no religioso y lo sagrado para nosotros (aunque no para ORVJULHJRV.

Blanchot. más que de la religión (incluso una religión del arte). 1978. pp. Seuil. Théorie de la littérature du romantisme allemand. ed. como las odas de Píndaro son arte. L’Absolu littéraire.-L. p. Nancy. 106. Lacoue-Labarthe y J. El arte. seJ~QFUHHTXHDQLGDHQODREUDGHDUWHPLVPD4XHXQSRHPDURPiQWLco o post-romántico pueda ser arte. Paris. cit. para hacer arte? Ésta es exactamente la pregunta que plantea Blanchot. 388 . ed.  &IU 0 %ODQFKRW ´/·$WKHQDHXPµ HQ /·(QWUHWLHQ LQÀQL. y la pregunta. M. pp.. 515-527. &IUWDPELpQ0%ODQFKRWL’Espace littéraire. para nosotros. cit. no es el “absoluto OLWHUDULRµGH-HQDGRQGHODÀORVRItDHVLQFRUSRUDGDDODOLWHUDWXUDVLQR que es la pregunta por lo sagrado que se plantea con todo rigor pero que espera una respuesta73.. cit.SRGUtDVHULQFOXLGRHQODWHUFHUDUHODFLyQ¢6HUtDFDSD]XQ artista de hacer uso de este sentido de lo que queda de lo sagrado. 72. DEUHODSUHJXQWDSRUORVDJUDGRTXHVHSODQWHDHQpO\TXHVLQGXGDV el poema mismo no contesta. L’Écriture du désastre. 289-290. ed. y Ph.

está disuelta a lo largo de la declaración existencial como un todo. piensa Marion. Hölderlin no es un cristiano ortodoxo: incorpora la revelación de Cristo a las teofanías griegas que le preocupan. “condensación sofocante”) no encuadra con el OHQJXDMHDFHUFDGHORWUR ´SXUH]Dµ. “La cristología de Hölderlin no será encontrada donde aquellos TXHH[SULPHQHOWH[WRODEXVFDQSHUFHSWLEOHVyORFRPRXQDPDUFDGH agua. tenemos un problema. ya que el lenguaje acerca de uno (“ausencia sórdida”. Leemos bien a Hölderlin. pero no tenemos el “ahora”. Se puede o no estar de acuerdo con Marion. entre los viejos dioses y los nuevos dioses. sino sólo el espacio neutral que el VDFULÀFLRWUiJLFRGHOSRHWDvuelveVDJUDGR¢(VHVWRVXÀFLHQWHSDUDHO DUWH"¢2QHFHVLWDPRVTXHORVDJUDGRVHDLQFRUSRUDGRDODUHOLJLyQSDUD WHQHUDUWH"1RORVDEHPRV3RUVXSXHVWRVLUHÁH[LRQDPRVHQORTXH %ODQFKRW GLMR VREUH HO $IXHUD \ GHVHDPRV DVLPLODUOR DO HVSDFLR QHXtro de lo Sagrado. 289). cuando vemos en sus poemas que el “retiro” es el “modo más radical de la presencia para Dios”75. p. Obviamente. manteniendo “el límite extremo del sufrimiento” (EL. seguramente hay recursos cristianos más ricos –aunque PiVHOXVLYRVWDPELpQ²HQORVSRHPDVGH+|OGHUOLQ(VHQODIDOWDGHOR GLYLQRSLHQVDHOIUDQFpVTXHHQFRQWUDPRVODSUHJXQWDPLVPDGHFyPR VH PDQLÀHVWD 'LRV (VD PDQLIHVWDFLyQ DEUH XQD GLVWDQFLD HO 3DGUH GHEH UHWLUDUVH SDUD TXH /R YHDPRV HQ \ D WUDYpV GH OD HQFDUQDFLyQ de Cristo. Sin embarJRHVFODURTXH%ODQFKRWHYLWD´'HU(LQ]LJHµ´. lo inmediato que es lo Sagrado.Q/LHEOLFKHU%OlXH«µ “Patmos” y otros poemas a los que Marion recurre para presentar su caso. Tenemos arte si podemos recurrir a lo Sagrado. En “Der Einzige” llama a Cristo ´0HLQ0HLVWHUXQG+HUUµ>´0L$PR\6HxRUµ@\´PHLQ/HKUHUµ>´£PL 0DHVWURµ@SHURDOÀQDOFRPRGLFHHQ´3DWPRVµ&ULVWRFRQWLQ~DVLHQGR ´'HV +DOEJRWWµ >´HO VHPLGLRVµ@ ¢&yPR QR DWULEXLUOH DUULDQLVPR" Para Marion.El Hölderlin de Blanchot /DDÀUPDFLyQGH%ODQFKRWVREUHORVDJUDGRHQ+|OGHUOLQFHQWUDGD HQHOVDFULÀFLRWUiJLFRQRKDFHUHIHUHQFLDDOUROTXH&ULVWRMXHJDHQOD poesía. (OVDFULÀFLRGHOSRHWDSDUD%ODQFKRWHVHODFWRGHPDQWHQHUVHHQtre los mortales y los dioses. La apreciación de von Balthasar es absolutamente correcta. y puede ser sentida más poderosamente cuando es directamente contradicha por el marco en el cual se despliega”74.

389 . cit. p. ed. 89. The Glory of the Lord9S 75. The Idol and Distance.-L. J..<VLQHPEDUJROD´H[SHULHQFLDGHO RULJHQµTXHJHQHUDHOOHQJXDMHRVFXURDFHUFDGHO$IXHUDSDUHFHVHUOD respuesta de Blanchot a la pregunta acuciante acerca de la relación 74. Hans Urs von Balthasar. Marion.

65). ni ella puede ser pensada a modo de una fusión mística. p. pero de una manera completamente diferente. quien. y responde diciendo que. Blanchot acepta la sentencia de Hölderlin de que “HQULJRUORLQPHGLDWRHVLPposible tanto para los mortales como para los inmortales”.S. valora la relación entre la poesía y el “ahora” en sus ensayos tempranos reunidos en L’Improbable (1959) y a lo largo de su poesía. como Hölderlin. como ausencia y neutralidad–.Kevin Hart entre el arte y lo sagrado. pasando sin cesar a la imagen. buscando convertir lo inmediato (y por lo tanto lo Sagrado) en lo que llama “la tercera relación” o “la UHODFLyQQHXWUDOµ/D~QLFDUHODFLyQTXHSXHGHWHQHUVHFRQHO$IXHUDHV QHXWUDOSHUR¢FyPRSRGHPRVGHVFXEULUHVWDRVFXUDUHJLyQFXDQGRHVWi más allá del reino de los fenómenos? Blanchot sugiere que estamos en FRQVRQDQFLDFRQHOORDWUDYpVGHOVXIULPLHQWR´>(@OSUHVHQWHGHOVXIULPLHQWRHVHODELVPRGHOSUHVHQWHLQGHÀQLGDPHQWHDKXHFDGR\HQHVWH DKXHFDPLHQWR LQGHÀQLGDPHQWH GLVWHQGLGR UDGLFDOPHQWH DMHQR D OD SRVLELOLGDGGHTXHHVWHPRVSUHVHQWHVSDUDpODWUDYpVGHOGRPLQLRGHOD presencia” (EI. “es tal vez porque la imposibilidad –una relación que escapa al poder– es la forma de la relación con lo inmediato”76 $TXt HQFRQWUDPRV D %ODQFKRW FDPELDQGR HO FHQWUR GH gravedad de la sentencia de Hölderlin. HQWRQFHVHVOD´SUHVHQFLDFRPR$IXHUDµ (. esto es. si esto es así. El “otra parte” que busca es el origen del poePD1LQJXQDVROXFLyQVDWLVIDFWRULDHVSRVLEOHHQORVWpUPLQRVRIUHFLGRV en L’Espace littéraire. 63). debemos pasar a la última discusión sobre Hölderlin en /·(QWUHWLHQLQÀQLeVWDDSDUHFHHQ´/H*UDQG5HIXVµ GRQGH%ODQFKRWVHRFXSDODUJD\SDFLHQWHPHQWHGHOJUDQSRHWD<YHV Bonnefoy. empezando por Du mouvement et de l’immobilité de Douve (1953). La presencia inmediata. En el sufrimiento “librados a un otro tiempo –al tiempo como otro. p. por ello. Si el/la poeta VHVDFULÀFDDVtPLVPRRDVtPLVPDHVHOVXIULPLHQWRTXHYLHQHGHHVH DFWRHOTXHORRODOOHYDDO$IXHUD\HOTXHQRVGHWLHQHDOOtIDVFLQDGRV en relación con “lo inasible de lo cual no es posible desasirse” (EI. 1RSXHGHKDEHUUHSODQWHRGLDOpFWLFRGHODLQPHGLDWH]LQVLVWH%ODQchot. que precisamente ya no puede redimirnos. no constituye un recurso” (idem.).

RGHDFXHUGRDVX glosa de la sentencia (que. para ser más precisos. torsiona o incluVR UHWURWUDH OD ´SUHVHQFLDµ D XQ RUGHQ TXH SDUD pO HV HO DGHFXDGR.

es decir.. 390 . cit. 54. ODSUHVHQFLDFRPR´SUHVHQFLDQHXWUDRYDFtDRLQÀQLWDµ´ORLQPHGLDWR como no-presencia. “Le Grand refus” en: /·(QWUHWLHQLQÀQL. M. 66. ed. lo inmediatamente otro” (EI. Blanchot. p. n. 2). p. 3RUVXSXHVWRHOVXIULPLHQWRQRHVHOGRPLQLRGHORVSRHWDVGHPRGR TXHFXDOTXLHUDSXHGHSDVDUGHVGHHOPXQGRIHQRPpQLFRDOQRPXQGR 76.

El Hölderlin de Blanchot GHO$IXHUD\´GHVFXEULUORRVFXURµ6LQHPEDUJRQRSRGHPRVQRPEUDU HVWD RVFXULGDG VyOR SRGHPRV UHVSRQGHU D HOOD (O DXWRVDFULÀFLR GHO SRHWDSXHGHVHUVDOYDGRVyORVLVXVDFULÀFLRVXUHVSXHVWDDO$IXHUD es considerado como ejemplar. FRPR ELHQ SRGUtDPRV KDEHU VXSXHVWR GHO PLVPR PRGR HQ TXH WDPSRFRWLHQHXQPRPHQWRUHOLJLRVR(OVDFULÀFLRSDUDpOHVHQWHUDPHQWH WUiJLFR OR TXH SDUD %ODQFKRW VLJQLÀFD TXH HV LPSXJQDFLyQ VLQ ÀQ sin redención en juego. y disuelve la unidad y la totalidad que la religión tradicionalmente ha ofrecido. El Hölderlin de Blanchot es el șİȦȡȩȢGHO$IXHUD 7UDGXFFLyQGH3DXOD)OHLVQHU 391 . una impugnación que hace añicos la multipliFLGDGGHSHUÀOHVTXHQRVPXHVWUDD´+|OGHUOLQµFRPRXQDXQLGDG(O Hölderlin de Heidegger es el șİȦȡȩȢ del Ser. Escribir poesía constituye el modelo de una experiencia semejante. El Hölderlin de Blanchot no tiene un momento cristiano. piensa Blanchot. Lo que queda de lo Sagrado existe sin religión.