La lírica o género lírico es un género literario en el que

el autor transmite sentimientos, emociones o sensaciones respecto a una
persona u objeto de inspiración. La expresión habitual del género lírico es
el poema

GÉNERO LÍRICO
Características
1. Es subjetiva: expresa sentimientos íntimos
del yo poético
2. Comunica de la manera más íntima y
personal el mundo interior del yo poético.
3. Comunica por medio de imágenes o figuras
literarias.
4. Se expresa en el plano de las sensaciones
y del juego imaginativo.
5. Incita en el receptor la creación de
imágenes auditivas, táctiles, olfativas y
emotivas
6. para completar el ciclo de la creación
poética.
7. Generalmente se escribe en verso.
8. Es breve.
9. La forma (métrica, rima, ritmo, acentos) le
otorga equilibrio y armonía.
2- Elementos básicos constituyentes de la poesía
2.1- Hablante lírico
Es la voz del texto poético, es decir, es quien habla en el poema. Hay
que tener presente que esta es una voz ficticia, es decir, no es el poeta,
sino la voz creada por él.
Puede tener diversas actitudes, es decir, el modo de captar y mostrar la
realidad.

una animal. las que generan una determinada cadencia (armonía).4 Recursos estilísticos del texto poético Las obras del género lírico emplean varios recursos para lograr un efecto de sentido y cierta musicalidad en el mensaje que construyen. la emoción particular del poeta frente a un objeto.).. la muerte. Entre los que se destacan: .Carmínica .El tema o motivo Es el asunto tratado en el texto poético (la vida.Ritmo .Enunciativa .Figuras literarias Ritmo Es la disposición armoniosa de los sonidos y las pausas en el poema.Apostrófica o apelativa . . etc. . 2. . 2.Objeto lirico Es la realidad externa o interna (un paisaje.2.Enunciativa: Expresa la interioridad mientras describe o cuenta algo. una experiencia determinada) que inspira o provoca la expresión lírica (texto poético). el amor. es decir.Apostrófica: Se dirige a alguien específico para expresar su mindo interior. que lo mueve a escribir una obra lírica.3. 2.Carmínica: Predomina la expresión de sentimientos. una persona.

razón por la cual el “yo” designa estrictamente un . por el contrario. la lírica ha debido enfrentarse a una división de opiniones entre aquellos que argumentan a favor de la ficcionalidad del yo lírico y los que. etc. 2. a través del cual el lenguaje se transforma en una figura. ha sido objeto de una larga controversia para la teoría literaria. por definición. Mientras la narratología ha sabido aceptar y sacar provecho de la distinción entre autor y narrador. repetición. de la “ruina del yo” –como afirma Sucre– sino de un nuevo modo de experimentar y concebir la subjetividad. comparación. La despersonalización del yo no sólo es uno de los rasgos esenciales de la literatura moderna.Figuras literarias Recurso literario que emplea el hablante en las obras líricas. La problemática hoy podría parecer resuelta a la luz de una concepción del texto como estructura cerrada. es decir. Este recurso permite otorgar nuevos uso o significados a las palabras Ej. Algunas consideraciones La cuestión de la enunciación en el género lírico. todo discurso literario –poético o narrativo– margina al autor como persona. Uno de los elementos constitutivos del género lírico en el que se hace patente este cuestionamiento profundo del lenguaje es el sujeto poético. entre instancia real (situada al margen del relato) e instancia ficcional (fuente de enunciación narrativa). No se trata. sino también una de las formas que evidencian el fracaso del signo como medio de expresión y la búsqueda de un “nuevo lenguaje”. ya que. El “yo” ha dejado de ser así una entidad irreductible y homogénea para convertirse en una instancia múltiple y fragmentaria. metáforas. La enunciación lírica. que torna caduca la cuestión de saber si quien dice “yo” en un poema es ficticio o no. a diferencia de lo que ocurre en el terreno de la narrativa. sostienen que éste puede ser equiparado con el autor. El sujeto poético la "voz poética" que es la voz que habla en el poema y que expresa sus sentimientos más profundos. sin embargo.

Esta afirmación tiene que ver no sólo con una “deshumanización” del sujeto construido por el texto –ya advertida por Friedrich en relación con los simbolistas franceses– sino con un cuestionamiento del “yo” como signo de una entidad irreductible y consciente de sí misma. el centro y contenido de la lírica es el sujeto empírico. por lo tanto. esto es. es posible observar una radicalización y sistematización . mientras los poemas se caracterizan por la dicción. En lo que respecta a la poesía de posvanguardia. el poeta. esto es. ello se debe en gran medida al postulado romántico según el cual las narraciones pertenecen al orden de la ficción. En este sentido. Esto querría decir entonces que quien habla en un poema es el autor. lo cual no ocurrirá sino hasta con el surgimiento de la poesía moderna. sólo es pertinente la distinción entre sujeto de la enunciación (el “yo” que habla) y sujeto del enunciado (el “yo” que actúa). no tiene cabida en el romanticismo.sujeto de enunciación. Por otra parte. por la enunciación efectiva. ya que la voz del poema expresa a la voz del autor. 3. en efecto. Walter Mignolo observa que una de las constantes de la poesía latinoamericana de vanguardia es la “evaporación” del sujeto poético hasta convertirse en una “pura voz”[5]. La noción de “sujeto poético” o “yo lírico” como instancia autónoma y específica. Para el romanticismo. la noción de un “yo lírico” ¿no sugiere por sí misma la constitución de un sujeto esencialmente distinto del autor? Si la distinción entre autor y sujeto de enunciación no ha tenido en poesía la resonancia que ha alcanzado en el ámbito del relato. El sujeto lírico en la poesía crítica latinoamericana En un trabajo donde analiza brevemente algunos de los procedimientos de construcción del yo lírico en autores como Oliverio Girondo u Octavio Paz. Para que emerja la problemática de su estatuto particular será necesario que el aspecto de la autenticidad resulte abordable.

como es el caso de la extensa novela de Marcel Proust. es necesario también delinear su identidad a fin de hacer efectiva su operatividad en el análisis. que tanto la teoría anglosajona como la francesa se han ocupado fundamentalmente del relato y sus técnicas de enunciación. sin embargo. la noción de “sujeto lírico” emerge como un concepto inestable. La poesía parece plantear así a la teoría la cuestión de que no basta con definir al sujeto lírico como sujeto de enunciación. Lo anterior.de dicho cuestionamiento. así como a la cuestión. de la referencia en el discurso poético. No habría que perder de vista. la problemática del sujeto lírico está estrechamente ligada a la relación entre poesía y ficción. por otra parte. no sólo porque todo discurso referencial implica una actividad de la imaginación y . se alimentan mutuamente. cuyo título por sí mismo es significativo. y como lo prueban numerosos textos autobiográficos que se han valido de cierta invención para ser escritos. por ejemplo. en este sentido. como ya observaba Goethe a propósito de su obra Poesía y verdad. según lo muestra el siguiente texto de la poeta uruguaya Idea Vilariño: 4. pero sin pertinencia alguna en el caso de las obras románticas. entre poesía y realidad. Convendría entonces. de modo tal que si hay un sujeto digno de interés es el que se enuncia en una novela y no en un poema. relativizar esa oposición tajante que la teoría ha establecido entre “sujeto lírico” y “sujeto empírico”. entre ficción y autobiografía. Es sabido. viable y hasta necesario en el caso de la lírica moderna –dentro de la cual se incluye la poesía latinoamericana de posvanguardia–. que ficción y realidad. lejos de excluirse. El sujeto poético como figura En la medida en que puede sugerir una instancia idéntica (autobiográfica) o distinta (¿ficcional?) a la del autor. Sujeto “ficcional” o sujeto “real”. siempre compleja.

de la ficción o la autobiografía. pone de relieve el mecanismo de la sinécdoque. . demasiado fijos. como ocurre con las narraciones. Este sujeto retórico puede considerarse “extraído” de un sujeto empírico. El sujeto lírico redescribe al sujeto empírico anclándose en su experiencia de lo real pero liberándolo de lo autobiográfico y personal. toda ficción. se han separado de lo singular abriéndose así a lo universal. perono autobiográfico. pero no ficticio. más general y menos anclada en la temporalidad. como ya lo ha ilustrado Paul Ricoeur en Tiempo y Narración. esto es. más que tratar de ajustar la noción de sujeto lírico a los esquemas. a partir de la cual es posible concebir el “Yo” de Las flores del mal. como una figura del “Yo” autobiográfico de Charles Baudelaire: ya no se trata de una voz singular. por esta razón.de distanciamiento respecto al mundo. Así. La inclusión de lo singular (el individuo) en lo general (el poeta). a la experiencia vivida como mera posibilidad de lo humano. pues los sentimientos desplegados en él. Poco importa entonces que el yo de un poema corresponda efectivamente al yo del escritor. recíprocamente. está anclada en la realidad y. como un sujeto retórico ofigural. sino de una voz inclusiva extensa que apunta a un nosotros. liberados de las contingencias de lo anecdótico. y anclado en la realidad. el sujeto lírico aparecería como un sujeto en vías de ficcionalización. ¿no sería más conveniente concebirlo como un proceso que se construye entre dos sentidos? De esta manera. pero su extensión lógica es más extensa. más bien éste se convierte en un “estado patético” universal compartido por el lector. no puede considerarse un mundo cerrado sobre sí mismo. Abstraído de la esfera de la “psicología personal”. por otra parte. sino también porque. no puede decirse que el yo lírico ignore el sentimiento. sino más bien mediador entre esos dos sentidos. en otras palabras. Esto quizás explique por qué en la lectura de un poema buscamos ocupar el lugar del “yo” que enuncia y no el de oyente. e incluso en lo universal (el hombre).

hacia lo universal. El sujeto lírico se crea y se renueva en y por el poema: fuera de él no existe. en una referencia desdoblada: la de un sujeto vuelto hacia sí mismo y. de lo biográfico a lo ficticio. de lo empírico a lo trascendental: es el espacio de la figura. La etapa del amor. una identidad del sujeto lírico más allá de la que el texto le otorga. Este sujeto alegórico “sobrepasa” al sujeto empírico en lo intemporalizante y en lo universalizante. en sentido estricto.Bajo tal perspectiva retórica. era de poco duracion. como la juventud. incluso. pero nunca deja de abrevar de su experiencia humana posible. simultáneamente. al mismo tiempo. El espacio en que se establece el sujeto lírico es un espacio dinámico que va de lo singular a lo universal. El libro de poesía más famosa de esta etapa de poesia es Viente poemas de amor una canción desesperada. se define más bien como una tensión entre dos sentidos que no se resuelve en una “síntesis superior”. Es decir que su propósito en crear su obra es simple. La crisis económica mundial en 1932 y otras observaciones sobre la vida humana lleva Neruda a embarcar en una nueva forma de escribir. Neruda no vuelve a pisar técnicas ya utilizadas sino crea su propio simbolismo que es nuevo y real al lector. . abrirse a lo universal por mediación de la figura. La poesía de amor escrita por Neruda expresa un tema sencillo pero a la vez complejo por el aspecto de emoción humana. Al utilizar el simbolismo. puede decirse entonces que no hay. Esto nos conduciría a pensar en una doble referencia o. Por lo tanto. Neruda escribió esta obra que expresa el amor joven de pasión y decepción a la edad de 20. Ni biografía ni ficción acabada. el sujeto lírico puede remitir a la voz del autor como individuo y. según la expresión de Paul Ricoeur.