Quebrando Vasijas Que Impiden Participar De Las Misiones

“Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que
están en casa”. Mateo 5: 15 RV95

No cabe duda de que nadie, absolutamente nadie, enciende una lámpara para luego colocarla
debajo de una vasija. De hecho, si fuésemos testigos de una acción como esa, no vacilaríamos en
calificar de ridícula o con problemas mentales a tal persona. No obstante, lo incomprensible de
ocultar una lámpara debajo de una vasija, no deja de ser una buena representación de lo que ha
sido la historia del pueblo de Dios. Una y otra vez hemos escondido la luz del evangelio debajo
de vasijas que hemos creado, es por esta razón que hay una verdad que deseo dejar en sus
corazones, necesitamos quebrar nuestras vasijas para que la luz de Cristo brille en las naciones. Que
el Espíritu Santo provoque en nosotros un deseo vehemente por despedazar las vasijas que no

permiten que se vea la luz del evangelio en las naciones. Ante esta realidad, es necesario
identificar cuáles son las vasijas que más han impedido para que la luz del Señor brille con
intensidad en las naciones.
I. La Vasija De Un “Llamado Especial”.
En el ámbito de la iglesia se instalado una idea dura de combatir, algunas veces los mismos
promotores de las misiones la han perpetuado; esta vasija es el pensamiento de que se
requiere de un llamado especial para participar de las misiones. Muchos de nosotros quizás
nunca hemos sentido el llamado de ir como misioneros a alguna nación del mundo, pero está
no es una razón para no querer participar del quehacer misionero. No podemos permitir que
en la iglesia hayan personas que digan frases como estas: “Que vayan los demás, eso no es
para mi, a mi no involucren en esa labor, esa labor es del pastor y los lideres”. Es preciso
saber y enseñar que la Gran Comisión no es tarea solamente de los misioneros, no es
solamente para personas con llamados especiales, la Gran Comisión es el quehacer de todo el
cuerpo de Cristo, es la razón de nuestra existencia.
La Biblia nunca dice que vayan por todo el mundo los que tienen un llamado especial, la
Escritura en cambio enseña que toda la iglesia ha sido llamada a ser testigo de «las maravillas
de Aquel que nos llamó de tinieblas a luz» (I Ped. 2.9–10). Quizá muchos no tengamos un
llamado transcultural, pero si podemos anunciar el poder transformador del evangelio en
nuestra familia, amigos, vecinos, si podemos participar orando fervientemente y dando con
generosidad por las misiones. La primera vasija a quebrar es la idea de un llamado especial

para participar de las misiones. Es apremiante recordar que necesitamos quebrar nuestras vasijas para que la luz de Cristo brille en las naciones Tal vez pueden existir otras vasijas que han escondido la luz del evangelio. la comodidad. Esta vasija aún existe en muchos cristianos de América Central. y el desinterés. quizá no sea por la idea de la vasija de un llamado especifico. Es tiempo de romper de una vez. Al igual que todas las mentiras del enemigo. En más de alguna ocasión la indiferencia por los perdidos se ha apoderado de nosotros. es por eso que la tercera vasija que necesitamos quebrar para que la Luz de Cristo brille entre los perdidos es la indiferencia. estas vasijas . así es también con las misiones. muchos miembros de nuestra iglesia siguen convencidos de que no se puede tener plena participación en las misiones porque no tenemos los recursos necesarios para hacerlo. para muchos la mayor dificultad para rescatar las almas que se pierden sin Cristo es su propia apatía. En la iglesia se ha introducido discretamente la misma actitud de Jonás. todas tienen la trágica función. o de la escasez. esta también se basa en una media verdad. III. II. quien por las razones ya conocidas no quiso obedecer en primera instancia al mandato de Dios de ir a Nínive. La verdad es que no importa qué clase de vasija hayamos escogido para esconder la luz del evangelio. A través de la experiencia se ha comprobado que si esperamos reunir todo los recursos para iniciar un proyecto. La Vasija De La Indiferencia. En muchas de nuestras congregaciones existe un total desinterés y apatía por tocar las vidas de aquellos cuyo destino eterno es la muerte. La mayor razón por la cual muchos cristianos no están cumpliendo con la Gran Comisión. el paso de comprometerse en el quehacer misionero y luego Dios provee los medios para que su empresa de redención se lleve a cabo en las naciones. no olvidemos que necesitamos quebrar nuestras vasijas para que la luz de Cristo brille en las naciones. nunca será una realidad. que es la de neutralizar el evangelio de las buenas nuevas para los perdidos. Es urgente romper la vasija de la escasez. Algunas son comunes. pero nuestro Padre celestial sí tiene los tesoros del universo a su disposición. nunca esté se llevará a cabo. Quizás nosotros no tengamos los recursos. La Vasija De La Escasez. la iglesia toma por fe. y finamente muchas han sido decoradas con toda clase de sutiles argumentos. Amados hermanos (as) necesitamos quebrar nuestras vasijas para que la luz de Cristo brille en las naciones. su pereza. y mucho más cuando esta en juego el Plan Eterno de Redención para las Naciones. otras resultan más elaboradas.

16). .«para que alumbre nuestra luz delante de los hombres. para que vean nuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos» (Mt 5.