cttia

*
E^cion de la mañana.

MADRID. -16 rs. al mes en la Administración, calle de Rebeque, 2, entresuelo. También se suscribe en los establecimientos de Matute y Cuesta, calle de Carretas, nums. 8 y 9; Duran,
Empecinado 6; Olamendi, Paz 6; Aguado, plaza de Pontejos, 8;
López, Carmen 20, y en las principales librerías de esta corte.

ESTERIOB.
, DESPACHOS TELEGRÁFICOS
P a r i a 9ft». La coalición de los obreros
.contra los dueTios de talleres y fábricas no presenta ningún carácter alarmante; y contrario á
Jp que aseguran varios periódicos, este incidente
no anticipará de ningnna manera la vuelta á PaJis dpi enjperador Kapoleon.
"]M[ost{i.gá:iiéiri S I » El emperador acaba
de llegar en ¡lei-fecto estado de salud, y ha sido
recibido ¿o'n las mismas manifes aciones de entusiasmo qué en las demás ciudades de Argelia.
Xil'TCDrpool 99»
Correspondencias autorizadas de Nev-York dan la prueba maniflesta
de que los agentes encargados de las oficinas de
emigración compran, en nombre do Suarez, todas las armas y municiones que han llegado á.
ser disponibles en los Estados-Unidos, en consecuencia de la reducción del ejérdto.
V i e i a a S 3 * Los condes de Eu salieron de
esta capital el 11; el 16 deben haberse embarcado
en Ostende y ya probablemente estarán en viaje
para España.
;
' P a r i s ) S 3 . El embajador M. de Penel sale
esta noch^ para Madrid, y el sábado por la laaSana llegar^.
. í d e m © * . El marqués de Boi^sy ha dicho
en eV Senado, accidentalmente, pues se trataba
'de otro asunto, lo siguiepte sobre el discurso pronunciado en Ajaccio por el príncipe Napoleón:
.. «¡Así. pues, para todos los estraiyeros una
grande hospitalidad! No esceptúo á é que algui)as veces he atacado, porque eran revolucionarios, los polacos, que tanto van á aplaudir el discurso deplorable, anti-religioso y revolucionario,
que á todos nos ha sorprendido esta mañana (agitación), acerca del cual es de esperar que el gobierno se dignará dar esplicaciones.
' Éljirincipe que ló ha pronunciado és el maudat i r i ó y el representante del Emperador. NecesaTio. es qué el Senado, que el país ejitero sepan si
ha hablado en su nombré ó en el del gobierno; en
otras palabras, debe saberse si las declaraciones
del gobierno han sido anuladas en Córcega; si el
gobierno desaprueba altamente esa teoría revolucionaria que acaba de proclamarse, y que en caso
de ser aceptada, con ello no se haria otra cosa
sino levantar el estandarte de la insurrección y
dfe la gueiTa civil por un pri»cipe de la casa imferial. (Rumores.)»
Él presidente.—«No os apartéis de la cuestión,
M. de Boissy.—«Estoy en ella, señor presideute.
No tengo nada mas que decir; pues ya he dicho
todo lo que quería. (Risas.)»
IPitf la 93.
Mostaganem, 22 (por la mañana).—El emperador Napoleón, al visitar á Relizane, se vio súbitamente cercado á la entrada de la
población por toda la tribu de-loa Hittas, pidiéndole calorosamente la libertad de «us parientes,
comprometidos en la última insurrección é internados en Francia,
El emperador, conmovido por las súplicas y
protestas de fidelidad que le hizo la citada tribu
le acordó la gracia que pedia. La tribu de los Hittas acogió el acto de clemencia del emperador
con aclamaciones las mas vitas, enérgicas y en-tusiftstaé.
f El emperador se einbarca para Argel.
V t e n a S 3 . M. de Mensdorff declara que
las negociaciones entre Roma é Italia respecto á
la piWíision de sedes episcopales entre este reino
tienen un carácter puramente eclesiástico.
• P a r í s W a . Las últimas noticias de los Estados-Unidbs, traídas á Europa por el vapor Perucien, alcanzan al día 13 por la mañana.
Los federales se han apoderado del senador separatista M. Sunter.
Ayiby, Someth y Schíemport se han unido para exhortará los soldados, á que permanezcan
fieles' á la causa del Sur, el cual cuenta aun con
recursos suficientes, y podrá seguir luchando.
Envista de la guerra civil, que continuará empeñada en varios Estados, el Norte conservará
sobre las armas un ejército de 150,000 hombres.
El periódico Heraid declara que el gabinete de
Washington permanecerá neutral en la lucha entre el emperador Maxiipiliano y Juárez.
El Correo de los Estados-Vnidos añade que el
ministro de Negocios éstranjeros, M. Sevvard, se
ha opuesto personalmente á toda violación de territorio: no habiendo, por tanto, que temer complicación alguna.
Bl general Johnston, contestando á un mensage que le han dirigido los negros, dice que si un
acuerdo y la buena armonía llegan á ser imposibles entre blancos y negros, espera que podrá
Ver reunida esta última raza en un país conveniente, en donde psdrá gozar de todos sus derechos.
T a r t a » • * . Se confirma que toda la escuadra italiana irá al encuentro del emperador Napoleón, k su vuelta de la Argelia, para saludarle.
P a r í s * * . La Patrie rectifica la noticia
dada ayer respecto á Mr. Dldelotl. Dice que este
mva á'Brest para reemplazar simplemente al altmirante Bosse, cuyo mando en aquel punto ha
erminado.
n í u e v a - Y o r k 1 3 . Be asegura que los
federales conservarán un ejército de 150,000 hombrea.
El Herald dice que el gobierno guardará la mas
estricta neutraUdad en la guerra de Méjico entre
juarlstas é imperialistas.
«Él correo de los Estados-Unidos» asegura que
el ^linistro de Keffocios éstranjeros Mr. Sevard,
si su estado de salud se lo permite, presentará
á Mr. Montholon, representáate Irancési-al presidente Johnson é inspirar4 á este la. contestación
que deberá dar a l ministro, dicicndole que el gobierno francés puede desechar todo temor respecto áooiapUeaei^oes en los asuntos de M^lco,
toda yes; que «1 goibiernode Washington se opondrá enérgicamente á cualquiera violación de la
nButralj(£»d r,que. KBp«cto á Méjico se propone
guardar.
.; . .
.--,,.
El general confederado Taylor se ha rendido
con las fuerzas de su -mando:
Klrby l?mith llama á J o s soldados confederados
á continuar la guerra.
; El'corfeéde ¡os j^s^OíZoí-^ííMfos dice que va aplacándose el entusiasmo en favor del proyecto de
emigración á Méjico. Continúan, no obstante, los
enganches.
.
El oro está á 30 ll4. .
. . .

T á n g e r 85"!. Ha regresado la embajada
marroquí.

P a r í s S 3 . El Constitucional, en un artículo firmado por M. Limayrac recuerda las declaraciones pacíficas hedías pur ul gobierno federal,
probando en un resumen de hechos que las inquietudes ocasionadas por los últimos asuntos de
América están desprovistas de fundamento.

E n t r e Ins diferentes noticias q u e a y e r se
recibieron, concernientes á los a s u n t o s de
Améric I, h a y u n a m u y i m p o r t a n t e , y q u e
confirma lo que varias veces hemos dicho
respecto á las funestas consecuencias q u e
podría producir el ensañamiento del Norte,
vencedor con el Sur vencido.
Después de l a s capitulaciones de Lee y
Johnson, el g-óbierno federal h a debido ser
c i m e n t e , no solo porque en esta ocasión la
clemencia no será m a s que estricta justicia,
sino porque t r a s de u n a g-uerra civil l a política aconseja q u e se a l l a n e n b l a n d a m e n t e
los obstáculos q u e entorpezcan el r e a n u d a miento de la i n t e r r u m p ' d a unidad d(í intereses. No ha procedido así el N o r t e : m u y al
c o n t r a r i o ; bajo pretesto de castig-ar á los
asesinos de Lincoln h a i n a u g u r a d o uria persecución sistemática contra los jefes separatistas , recurriendo para el l o g r o de sus
propósitos á todo g é n e r o de m e d i o s , desde
la calumnia b a s t a el público p r e g ó n de las
cabezas de hombres indefensog.
Hoy toca el gobierno federal las consecuencias de su bárbaro error. Por u n a p a r t e
h a conseguido perder todo su prestigio, no
a n t e los s e p a r a t i s t a s , sino a n t e el p a r t i d o
demócrata americano, cuyos ó r g a n o s en la
prensa, de i g u a l suerte que la i n m e n s a m a y o r í a de los periódicos de E u r o p a , q u e h a n
defendido la causa del Norte, condenan k
u n a voz la conducta del nuevo presidente,
r e p r u e b a n las enormidades de. todo gé-iero
que se están cometiendo en el proceso secreto de los asesinos de Lincoln, y rechazan
con indignación la inc ¡lificable proclama de
Jühnson.
La crueldad del gobierno del Norte h a
dado o r i g e n á q u e eu las provincias confederadas se i n a u g u r e un n u e v o periodo de
resistencia de que son esclusivamente r e s ponsables l a s autoridades federales. Los
separatistas, abatidos por l a s ú l t i m a s derrotas y h a l a g a d o s por la esperanza de g o z a r de 1.JS beneficios de la p a z , no h u b i e r a n
vuelto á la l u c h a por s u propio impulso.
Pero se lian visto c a l u m n i í d o s en m a s a por
el gobierno de W a s h i n g t o n ; infamados con
la nota de conspiíadores y asesinos; perseg u i d o s en las personas de los q u e Jes g o b e r n a r o n dui-ante l a g u e r r a ó les g-uiaron
en los combates: m a l s e g u r o s en la posesión de s u s bienes y h a s t a en riesgo de perder sus vidas por u n capricho del n u e v o
presid m t e ó por la codicia de sus secuaces,
y esto no lo puede tolerar ú n pueblo, por
triste y a n g u s t i o s a que s e l su situación.
Hé aquí por qué c o n t i n u a r á la g u s r r á en
m a y o r ó menor escala. Ayer dijimos q u e
el estado de Tejas h a b í a resuelto no someterse al Norte. Después b a anunciado el t e légrafo q u e los g e n e r a l e s separatistas Aviby, S o m h o t h y Schremport se h a n unido p a r a
exortar á los soldados á que p e r m a n e z c a n
fieles á la causa del Sur, y q u e Kirby Smith,
otro caudillo d e la confederación, se propone t a m b i é n continuar la g u e r r a . No se d i g a
q u e s u s planes son descabellados, p o r q u e
es evidente q u e dadas las condiciones del
país, a u n puede prolongarse la lucha por
l a r g o t i e m p o . Convenimos en q u e en la n u e v a c a m p a ñ a de los separatistas no será m - s
que el postrer esfuerzo de h o m b r e s reducidos á la desesperación, pero por 11 mismo
será doblemente desastrosa p a r a his dos
bandos.
Los periódicos franceses no ocultan l a
a l a r m a que h a producido e n el vecino imperio la n o t i c i i del reclutamiento de g e n t e s q u e se está- verificando en el Norte de
America, con el fin de proporcionar auxiliares á los republicanos de Méjico.
E l telégrafo nos proporciona a l g u n o s datos sobre esta cuestión, pero de ellos, asi
como de los q u e c o n s i g n a n los periódicos
éstranjeros, solo se desprende q u e e l presidente Johnson no h a aprobado ni desaprobado h a s t a la fecha los e n g a n c h e s , y q u e el
gobierno francés, si b i e n conoce y siente el
peligro, no ha creído o p o r t u n o dictar n i n g u n a díspnsiciciqn estraardinaria sobre esta
a s u n t o , supuesto que la Palrie rectifica ant e r i o r m e n t e lo que habia manifestado en
sus columnas respecto al viaje á America
del a l m i r a n t e Didelol.
I g n o r a m o s cuál será la actitud en que se
presente Johnson a n t e el r e p r e s e n t a n t e de
F r a n c i a . Quizá no lleve h a s t a sus ú l t i m a s
consecuencias la especie de reto q u e h a lan
zado c o n t r a la democracia de su país, el
Sur, I n g l a t e r r a y el imperio francée. Esto
seria lo p r u d e n t e , pero no es lógico confiar
en la discreción y el tacto-político de u n
hombre que se entrega á la intempcranda.
Las noticias de Italia se limitan á dar
c u e n t a s de la ansiedad con q u e . a g u a r d a n t o dos los'partidos el éxito de la-; negociaciones e n t a b l a d a s entre la Santa Sede y el rey
Víctor Manuel, sobre las cuales se hablam u c h o , y en realidad solo por conjeturas
rtias ó menos g r a t u i t a s . En u n a correspondencia de R o m a h e m o s leído q u e es posible
que.en el próximo verano, celebren u n a
conferencia Í n Porto-Anzio, el Papa, Napoleón III y Víctor Manuel. Creemos que
esta es u n a de las m u c h a s cosas posibles
que n u n c a ll«gan á realizarse.
En el Senado francés h a pedido esp'icacíones al gobierno el m a r q u é s de Boissy sobre
el deplorable,áníi-religioso y revolucionario ihcursp q u e pronunció el príncipe Napoleón el

Madrid, miércoles 24 de Mayo de 1865.
dia 15 en las fiestas de Ajaccio. I g n o r a m o s
cómo calificará el gobierno esta p r e g u n t a ,
pero nos parece que no o b t e n d r á contestación, por mas que no creamos que el e m p e rador puede aprobar ni a p r u e b e los rancios
dislates de su a u g u s t o p r i m o . L a s m a s veces el principe Napoleón h a b l a por. su propia cuenta, y debiera oírsele como quien
oye llover.
En vista de la resolución adoptada por
A u s t r i a y Prusía p a r a q u e se r e ú n a n los
Estados provinciales del Schelswig Holstein,
el príncipe de A u g u s t e m b u r g o h a dirigido á
l a s dos potencias u n a memoria, reservando
sus propios derechos. El principal objeto de
este documento es c o n s i g n a r que los E s t a dos no son competentes p a r a resolver mient r a s no se instituya un d u q u e sobernao y
q u e el pueblo del Schleswig-Holstein deberá
considerar n u l a s todas l a s leyes de los E s tados que tiendan á m a n t e n e r l a o r g a n i z a ción provisional.

Es y a indudable que se h a n abierto oficin a s de e n g a n c h e en a l g u n a s ciudades de la
América del Norte. Los o r g a n i z v d o r e s d e est a empresa h a n elegido precisamente u n
periódico ministerial para a n u n c i a r s u espedicion. Este anuncio se halla r e d a c t a do asi:
u.{ MÉJICO.

A todos los oficiales y soldados.
Aliora que ha concluido nuestra guerra, todos
los que deseeu emigrar á Méjico, se dirigirán... ó
al coronel A. J. M.
Serán abiertas oficinas semejantes en-NuevaYork, en Filadelüa, en Baitimore y en otras poblaciones.»
Cartas particulares hablan también de la llegada á Waslimgton del general juarista Ortega y
de su hijo, encargado, según se ase^^ura. de activar el embarque de voluntarios á bordo de muchos buques de comercio ya contratados.»
Muchia c a r g a es esta p a r a t a n débil imperio .
Parece que ha corrido en la Bolsa de París el
rumor de qne habia sido asesina'lo el archiduque
Maximiliano. Es lo mas probable que tal noticia
sea un solemne canard, pues ya se sabe que los
agiotistaD suelen acudir frecuentemente á estos
reprobados medios, con objeto de consagruir ciertos fines.
Pronto nos sacará de dudas el teló»raio.

Múico 18 de Ab'-il du 1S65.
{De nuestro corresponsal.)
Los asuntos de este país se van p-ai-eoiendo á las
capillas deshabitadas, en qne no tienen cura. Méjico está con aneurisma: es decir, enfermo del corazón. ¿H'ibrá quien lo sane? Eu nuestro concep
to no le está reservada e.sta gloria reservada al
archiduque de Maximiliano.
Diremos por qué:
Pero antes de continuar, permitas 'iios una observación. Hasta ahora, no sabemos por qué estraño entorpecimiento de los sentidos, no se ha presentado por ninguno de los corresponsales que
tienen en esta capital alj:unos periódicos de Europa, el cuadro verdadero, desnudo, tal cual es,
de laincalüicable situación del país. Se ha escrito
mucho, pero sin abordar la cuestión en sn terreno, tal como debj hacerse, sin miedo, sin ambajes, sin rodeos, sin consideración á gobernantess
ni gobernados. Justicia y nada mas que justicia:
pero noble, juiciosa, analítica, éimparciul. Nosotros vamos á emprender esta enojosa tarea, s¡
bien en distintas correspondencias, ¡por no permitir otra cosa los cortos Hmites de un periódico.
La .situación de Méjico, puede dividirse en tres
fases. La república, el imperio
y lo que venga
después. Pasado, presente y porvenir.
El pasado Méjico, empezándolo á contar desde la
declaración de su desgraciada independencia, es
la insensatez de un grupo compuesto de mercaderes poUticos, de mentecatos sin talento y de
victimas sin conciencia. Es el robo, el asesinato,
él incendio y la violación, elevados hasta la parodia de la epopeya. La república mejicana, representada por la imbecilidad, ha sido únicamente un
bazar de infamias.
Que nos desmientan si pueden los soñadores
perpetuos y los sonámbulos inocentes, que hablaTi desde fuera de este país sin conocerlo.
Mientras dominó en estas regiones el noble es
pirita español, encarnado en sus vireyes, el país
tuvo leyes, pohtica, religión, paz J prosperidad.
Ahí está la historia. El famoso cura Hidalgo que
era un bandido en regla y no un héroe ni mucho
menos, di j una noche en Dolores el grito de «mueran los gachupines» al que se siguió el degüello
instantáneo do todos los españoles residentes en
aquella poVacion. Este grito significaba la independencia de Méjico. ¿Lo aceptan los demócratas?
No pueden aceptar el robo, el incendio y el asesinato. Entonces no pueden tampoco sostener el recuerdo del cura Hidalgo ni menos su independencia. Pasemos por el efímero reinado del emperador
Iturbidesjcuyo hijo primogénito se pasea hoy por
las calles de Méjico, y entremos en la república.
Treinta y dos años ha estado constituida en
regla, tomando para si la rica herencia que le
legó el gobierno español. Pues bien: al bajar Juaroz de su solio, último presidente ciudadano, el
país quedaba eñ una situación muy parecida á
la de,' infierno del Dante. En i a s ciudades, pueblos, haciendas y rancherías, las huellas del incendio llevado hasta la ferocidad; recuerdos de
inicuos asesinatos, de robos, de violaciones y de
impunidades: manchas indelebles de sacrilegios
reglamentados en nombre de las leyes: en los

P ROVINCIAS. 19 rs. al mes, 54 al trimestre; 106 al semestre;
20^, j l año; ponienio el importe en la Administración ó-remitiendo en libranzas á la orden del administrador, ó mandando en sellos del franqueo. Las suscriciones por conducto de los comisionados cuestan 20 rs. al mes 60 trimestre, 120 semestre y 240 año

campos, la mas espantosa desolación; en las conciencias la mas degradante cobardía: en todas
partes la mas aterradora miseria. Encerrad estos hechos en ese gran hueco que forma la proclamación de la república en 1828 y su caida en
1862... y ahí tenéis su historia. Es la historia del
vandalismo.
Durante el trascurso de este largo período,
¿qué podía suceder? Que los famosos republicanos... \y qué repuMicanosl se dividieron instantáneamente, quedando constituidos en estas tres
clases. En aspirantes á la presidencia; en republicanos contrrrios á todos los presidentes... y
en esclavos de los presidentes y de sus contrarios. Pero, ¿esto qué importa? ¿No eran libres...
con su esclavitud? Pues... \viva la repúdlical
Los escesos y los escándalos á que dio oi-igen
e.sta situación perturbadora, sobrepujan á todo
cálculo humano. Se defendía la libertad, y en
nombre de este sagrado símbolo se proclamaba
la esclavitud; se luchaba por la religión, y en
nombre de este augusto precepto, se saqueaban
los templos; se robaba, este es el nombre, á las
imágenes de los altares, para aprovechar sus
reliquias: se despojaba al hombre honrado y al
que no lo era, hasta de sus mas ínfimos medios
de subsistencia; se violaba el recinto doméstico
llevando la desolación al seno de las familias: se
asesinaba en las calles de las ciudades, en las de
los pueblos, en las de las aldeas, en las rancherías, en los caminos reales, en los vecinales, en
los campos,,en las encrucijadas, en los montes,
en los llanos, por donde quiera que hubiese un
sitio, un hueco, una grieta, en el que pudiera
posarse la planta humana, y esto al grito de religión y libertad. Detallar los acontecimientos
que aquí se han sucalido desde el advenimiento
de la república; pintar, ni aun á grandes rasgos
los desastrosos dias que este infortunado país
ha atravesado, obra fuera de fuerzas superiores
á las nuestras; baste saber, que esta pintura,
que parecerá á muchos europeos acaso vsn abuso
de nuestra imaginación, es tan exacta y verídica, que no habrá un solo mejicano de conciencia capaz de rechazarla y sí de creerla inferior á
lo que es en sí.
Y ¡oh desgracia .sin ejemplo! Hemos apelado á
los mejicanos de conciencia, porque no queremos,
al reclamar el voto de los españoles aquí residentes, que se nos acuse de abogar en causa
propia. Pero ellos, ellos son los que debían responder, porque ellos han sido el blanco perpetuo
do las perpetuas asechan/as de estos habitantes. Sus sufrimientos, su consecuencia patria;
sus hechos personales, que algunos pueden clasiflcarae de altamente heroicos; los desastres de
que han sido victimas en sus intoieses y en sus
haciendas: la intranquilidad en que han vivido,
viendo cada hora, cada dia destruido el trabajo
de inmensas vigilias y de muchos años de inteligencia y de trabajo, teniendo suspendida á cada
momento sobre sus cabezas la tt-a del incendiario y el puñal del asesino, todo esto, unido á una
grande abnegación y á un patriotismo ilimitado,
los pone á ana altura poco apreciada por desgracia en nuestro país.
Por nuestra parte, no vacilaríamos ni un momento en declararlos beneméritos de la patria!
Tan merecido lo tienen.
Ahora bien, conocidos estos hechos, bosquejo
imperfecto de la realidad, ¿osarán todavía los utopistas españoles defender á la república mejicana, ni mucho menos á su último presidente don
Benito Juárez, como han osado hacerlo?
D. Benito Juarsz, á quien esos se.üüres han admirado mas de una vez como á un Horacio Cocles, en cantidad de valor y en calidad de heroismo, es un pobre diablo con una inteligencia natural, pero exenta de todas las cualidades que
hacen de un ciudadano cualquiera otra cosa que
una oscura medianía. La inteligencia de Juárez
es un feto vulgar encerrado en una urna do barro. Hé aquí todo. ¡Vaya con los héroes! El dia
que se recibió en Méjico la noticia de la aproximación de los franceses, 20,000 hombres estaban
at.áncheradosdetrás de las murallas de la ciudad
santa de Motezuraa y Guatimocin.

AñoXVUI-Núm. 5791.

tenga por conveniente. Escusado es decir que la
tomaron los franceses.
El ciudadano Prudhom va á hacer de una sola
plumada el epitafio de los presidentes mejicanos.
Después de la proclamación de la repiibMca francesa , escribía el escéntrico autor de la famosa
frase: Lapropiedad es un robo, estas espirituales
definiciones de los corifeos del poder , amigos y
compañeros suyos en ideas políticas. «Vosotros
no sois mas que unos hipócritas mentí rosos.
Vuestras doctrinas son tan asquerosas como ridiculas. Ciudadano Luis Blanc, vos no sois mas
que un mascullador de tortas políticas. Ciudadano Pedro Leroux, vos no sois mas que un maltusiano ecléctico, patrón, ateo y propietario.
Cuando uno de vosotros dice ¡ matal el otro responde: ¡aplástalo
Pero ¿á qué espantarnos de los desatinos de
esta gente? Por ventura, ¿han sido mejores sus
amigos de Europa?
Mazzini nos va á responder pronta y categóri
camente en su reglamento para la organización
de la joven Italia:
«Articulo 30. Aquellos que no obedecieren las
órdenes de la sociedad secreta, ó qu« revelaren
sus misterios, serán muertos á puñaladas si?i remisión ninguna.
«Articulo 31. El tribunal secreta pronunciará
la sentencia , y designará i v,no de los afiliados
para s% inmediata ejecución.
«Artículo 32. El que rehuse ejecutar esta majídato , será matudo en el acto- como perjuro.
«Artículo 33. Si el culpable se salva, flerá perseguido sin tregua en todas partes , y muerto en
el acto de ser habido, aunque se refugie en el seno
d; su madre, ó en el tabernáculo de Cristo.
¿Se puede llevar mas adelante la hipérbole de]
asesinato ?
Y esto ¿ con qué objeto ?
Artículo 1." Esta sociedad se instituyo para
la indispensable destrucción de todos los goliier nos de la península, y para formar de toda la Italia un solo Estado, baioel RÉGIMEN REPUBLICANO.
Aquí se destruyó el gobierno de 1810 con el puñal por bandera y el asesinato por ley. Su motor,
el cura Hidalgo.
Pero volvamos la vista al entierro de esta gro
tesca farsa republicana, cuyo payaso fué D. Benito Juárez.
Hablen por nosotros los hechos. Ellos darán la
última mano al cuadro descriptivo que hemos
trazado de la situación del pais.
En la sesión de 17 de Diciembre de 1862—nótese la fecha,—decía en el Cougreso el diputado
ciudadano D. Ignacio liamirez, HEPÜBLICANO EIALlAOO, entre otras muchas cosas , las que si
guen:
«Kl ministerio de Gobernación nada tieae que
hacer porque por todas partes se establecen comandantes militares ^ue destruyen hasta el ré gimen municipal y en los Estados en que los gobernadores conservan este]titulo no hacen el menor caso del poder del centro, como sucede en Sinaloa donde D. Plácido Vega á nadie obedece; dispone de las rentas federales y cuando aparenta que
envía contingente de tropas, hace que los soldados griten ¡muera el hambre! quedando todo en
tal es:ado. (Risas.)»
La república se reía de su gangrena.
Sigua diciendo el orador:
"Ministerio de Justicia. No es menester detenerse ú examinar el estado que guardan los ramos de este departamento. Lo que ha pasado al
Sr. D. Jesús Teran, (era el ministro) no es para
que renunciase su puesto, sino para que se diera un balazo, y sin embargo, sigue impávido y
sereno, creyendo que sirve de algo al pais.
«Ministerio de Hacienda. Las atribuciones todas del gobierno eu materia de Hacienda, han sido abdicadas por un decreto en el señor general
en jefe del ejército del centro, quien queda autorizado para administrar las pocas rentas que quedaban al ejecutivo y para mandar lo que pueda,
al ejárcito de Oriente. El señor ministro do Hacienda, es pues, un ministro abdicatorio. Se asegura, que mientras el ejército de Oriente cuesta
100,000 pesos (duros), el del centro cuesta 400,000;
de modo, que comen cuatro veces mas los que
están haciendo'ganas dé batirse, que los que se
han batido, se baten y han vencido al invasor estranjero.»

Aquello era el Pandernonium de la guerra. No
habia de quedar un solo soldado que no muriese en su puesto: si los reauctos y las trincheras caían pulverizados, allí estaban para sustituirlas los pechos de los nobles hijos de la hberEsto último es una paradoja repubhcana. Petud: si aun asi la fiereza del enemigo avasallaba ro, continuemos este saladísimo cuadro de la re-^
estos formid.ables obstáculos... ¡guay de los in- pública, pintado con tanta originalidad por este
sensatos nietos de San Luis; aquella noche se
artista á lo Goya.
ácostarianen brazos de la eternidad! Estaba de«En nada de esto deberá entender ya el miniscidido. Las compuertas de las lagunas serian tro de Hacienda, después de su abdicación. No
abiertas, y la ciudad de los Césares de gorro fri- puede, sin embargo, negarse que en este minisgio quedaría sepultada en las aguas, sirviendo de terio suele notarse alguna actividad, espidiéndotumba álos vencedores para escarmiento y á los se leyes que no surten efecto; leyes que no son
vencidos para eterna recordación. Y los vencedo- obra del Sr. Payno. Felicitando el orador á este
res llegaron y... ¡aquí fué ella! Apenas se les di- señor por su pasmosa fecundidad legislativa, le
visaba desde ¡los campanarios de Méjico, cuando | contestó quo muchos de sus proyectos de decreel tumulto mas febríl y disparatado .se declaruba to, suelen perdérsele al señor ministro y tal vez
entre los 20,000 defen.sores. El ciudadano presison estos 'os que t/ijorsuerte corten. {Risas.)»
dente, dando una de las pruebas de heroiáiuo que
El caso era para reir.
le eran tan .familiares, toma su partido, y mon«Ministerio de la Guerra. Lo que aqui pasa es
tando en uii carruaje parte á escape tendido... á deplorable y doloroso. Se camina sin plan y slu
donde el iiiiodo le condujera. A ejemplo de este programa. Se quiso al principio de la campaña sevaliente, ¿qué hacen los defensores de-la libertad? guir algim plan; se reunió una j u n t a de generaLanzarse por las calles como piedra despedida les que acordaron este plan, que fué aprobado por
por la honda; detener cuantos carruajes encuen- el gobierno, y desde el mismo instante se hizo
tran públicos y particulares; liacer bajar á sus todo lo contrario. Esto no es estrafio cuando el
dueñosporunapoi-tezuela, subir ellos por la otra... actual ministro de la Guerra, ciudaiiano por otros
y ¿pies de caballos ágenos, para qué os quiero? ahí títulos muy apreciable, tiene la noble franqueza
se queda la patria y las trincheras como terreno de declarar que m entiende una palabra en asuntos
baldío para que tome posesión de ellas quien lo de milicia; y cuando lo que !e falta es que liava