El poder de lo escrito

José Manuel López García 2015-01-07 - 18:15:58
Aparentemente lo que se escribe no influye de forma decisiva en el curso de las cosas, y
en el estado o la orientación de las ideas y las opiniones. Tal vez porque vivimos en la era
de la imagen y la televisión, y lo que realmente es considerado es lo que aparece en la
pantalla del televisor. Aunque no se debe infravalorar la satisfactoria ocupación de las
personas que se dedican a escribir, porque es una actividad provechosa llena de
sensaciones positivas.
La fuerza de la palabra adquiere dimensiones especiales en su plasmación escrita. Porque
es la manifestación de su inmediatez, y a la vez de su perduración en el tiempo. El bello
arte de la escritura es apasionante puesto que abre posibilidades infinitas de creación.
Parece una actividad mágica, y no lo es, aunque la influencia de los vocablos escritos
trasciende el presente, y se extiende al futuro, desde una perspectiva que abarca el
pasado de la infinidad de lo escrito a lo largo de los siglos y de los milenios. Y este es, a
mi juicio, el verdadero poder de lo escrito, porque es extraordinario sentir que podemos
entender y pensar lo que han escrito los filósofos, literatos, científicos, etc, a lo largo del
tiempo.
Porque la cultura visual con ser importante me parece que al haber tal sobredosis de
imágenes se pierde la capacidad de juzgar y diferenciar lo esencial de lo inesencial, lo que
produce una sensación de superficialidad, que es superada, en cambio, por la cultura
escrita que requiere una profundidad de análisis considerable, y que potencia un mayor
uso de la imaginación.
La repercusión de las ideas y opiniones, quizás puede ser más efectiva a través de su
expresión escrita, porque el lenguaje hablado y las exposiciones orales son más efímeras,
y están más sujetas a la distorsión y tergiversación. En cualquier caso, el impacto de lo
escrito aunque parece menor a la larga puede acrecentarse, sobre todo, si llega a ser
leído por gran cantidad de personas.
Y, en mi opinión, uno de los ámbitos en los que puede ser más efectivo es en el campo de
la política, y de las cuestiones sociales. En este orden de cosas todo lo que se escriba es
poco, ya que la situación social de este país y del mundo no es, precisamente,
satisfactoria dadas las injustas desigualdades existentes, y las enormes bolsas de pobreza
que persisten todavía en el mundo por causa, principalmente, de la inacción y pasividad
de los estados, que no ponen los medios necesarios, fundamentalmente los países ricos.
De todas formas, según escriben diversos intelectuales y pensadores estamos entrando
en una nueva era que, con los acelerados avances tecnológicos, dará lugar a nuevos
modos de vida que apenas podemos vislumbrar. Si bien la construcción de este nuevo
mundo en el que estamos entrando depende de la voluntad de los ciudadanos, a través
del diálogo ciudadano, y de la acción cívica y política entendida como un ejercicio
cotidiano de responsabilidad, en la toma colectiva de decisiones. Las viejas formas de
hacer política pueden ser complementadas con una nueva praxis política que sea más
asamblearia y colectiva, y no tan individualista.
Y en este sentido el lenguaje escrito es una de las formas mejores de comunicación de las
ideas y las opiniones, de un modo claro y seguro, e inmediato, por medio de las
modernas tecnologías de la información.