ARTISTAS

Estas Navidades las he pasado en mi pueblo que es Vélez Málaga. Un día repasando el periódico, me llamó la atención una noticia. Juan Antonio Vega, un comerciante que trabaja en su propia tienda, tiene como hobbies: la lectura, colecciones de objetos, el bricolaje, los crucigramas, la pintura y la coral Amigos de la Música, de la que forma parte. Este artista tiene previsto poner en el mes de febrero una exposición de ciento cincuenta piezas de pinturas. Las pinturas son caricaturas de personalidades del pueblo y conocidas públicamente como: la Familia Real, políticos, deportivos, religiosos, cinematográfico, del mundo de la televisión y la radio, del toro y el folklore. Todo esto está pintado en piedras de la playa, después de pintadas las pone sobre un terciopelo y lo enmarca y se ve a través del cristal. Esta exposición se pondrá en un importante lugar que se llama: el Palacio del Marques de Biniel. Dice el concejal de cultura que le ha gustado mucho dicha obra y piensa tenerla mucho tiempo expuesta. Por si alguno pasa por esta zona y le interesa verla, le diré que el Palacio Marques de Biniel, está detrás del mercado y al pié del cerro de los Remedios, en Vélez Málaga. Maribel Guirado Abetxuko

Vitoria, 21 de Febrero de 2008 Querida Sonad: Antes que nada, espero que mi carta te encuentre con una buena salud. Te escribo esta carta desde España donde vivo desde el 2006, porque como sabes he venido aquí para vivir con mi marido en una ciudad que se llama Vitoria, es la capital del País Vasco. Es una ciudad pequeña, pero muy limpia y tiene unos monumentos muy bellos. Ahora es primavera, las plazas y jardines están llenos de flores. Hay muchas rosas de diversos colores. Son como vemos en las películas, pero aquí puedo oler su perfume. Cuando llegué me sentía muy sola a pesar de que mi marido estaba conmigo, después de algunos días empecé a acostumbrarme a esta nueva sociedad, pero lo más difícil era la lengua, no entendía nada, poco a poco he mejorado. La vida aquí es muy diferente de la de Argelia, las costumbres, la manera de vivir. Hay gente muy amable, pero otra muy cerrada. Hay muchas personas mayores, pocos niños y muy pocas mujeres embarazadas como estoy yo ahora. Toda mi vida ha cambiado, hay que adaptarse a esta nueva situación, pero te echo mucho de menos así como a mi familia y a mi país. Por el momento estudio castellano y después quiero hacer un curso de informática u otro diferente; pero lo que de verdad espero es volver a mi país y vivir con mi familia, aunque sé que voy a echar de menos esta nueva vida y a mis nuevos amigos españoles, pero la vida es así hay que volver a su tierra. Te envío algunas fotos para que conozcas Vitoria y para que nos eches de menos tú a nosotros también. Un abrazo muy fuerte. Suhila

En la Republica Mexicana y concretamente en el estado de Chiapas, lugar donde habita una importante población indígena descendiente de los Mayas, y donde el 1 de enero de 1994 comenzó la insurrección campesina bajo las siglas del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, se encuentra a 18 kms de su capital, Tuxtla Gutierrez, el Parque Nacional del Cañon del Sumidero. Esta impresionante falla tectónica es una de las obras más impresionantes creadas por la naturaleza. El cañón que esta formado por unas grandiosas paredes rocosas, que en algunos puntos llegan a tener hasta 1000 ms de altitud, dirigen el cauce del río Grijalva. Este espectacular cañón se puede ver desde los miradores ubicado en los cerros o recorrerlo en una lancha por el río, en cualquiera de las formas que lo vea es maravilloso. Les recomiendo el recorrido en lancha ( unos 35 kms en total) ya que es muy atractivo debido a los paisajes y a las sensaciones de las que pueden disfrutar. Durante el recorrido pueden ver las distintas especies de la fauna que se encuentra en esta zona, como el cocodrilo de río, el mono araña, la garza blanca, los cormoranes y el pelicano blanco entre otros. También les asombrara su

flora ya que disfrutaran de la selva baja media formada por un bosque tropical subcaducifolio, con planta de encino, sabino y orquídea. Las paredes que conforman el cañón son de roca caliza, cuyas paredes llegan a 1000 ms de altura. Fueron formadas por movimientos telúricos que levantaron las paredes, en cuyos estratos se pueden ver sedimentos marinos y las terrazas fluviales formadas por el ascenso y descenso del río. Continuamos el trayecto del río y nos detenemos en una formación rocosa denominada “árbol de navidad”, que se asemeja a un abeto de grandes dimensiones que sobresalen de la pared, cuyos salientes sirven como sustrato para algunas plantas pequeñas, lo que otorga su distintiva tonalidad verde sobre el resto de las paredes adyacentes. Durante el paseo el barquero les contara viejas leyendaza. La más conocida cuenta que los conquistadores españoles tuvieron ciertas dificultades para doblegar a los indígenas chiapanecos que habitaban la región. Cuando lo consiguieron los nativos, hombres, mujeres y niños, se lanzaron desde lo alto del cañón, pues prefirieron morir que someterse al dominio español. Alfredo Moreno

SAINETE
Cosas de un matrimonio
-DICE ELLA: ( al público) Hoy es nuestro aniversario de boda, espero que este año mi marido se acuerde, porque ningún año se acuerda o por lo menos eso dice él. El año pasado le dije: ¡Qué poco romántico eres marido! A las mujeres nos gustan los detalles. ELLA: ¿Es qué no sabes, que día es hoy? EL: Si claro que sé, es sábado ¿por qué? ELLA: Y no te dice nada. ¿No? ¿Y el mes? EL: Es marzo, ELLA: ¿Tampoco te dice nada? EL: —....... ELLA: ¿Qué día del mes es hoy? EL: -Espera que mire el calendario. Pues mira, estamos a diez ¿Me quieres decir por qué me haces tantas preguntas? ELLA: ¡Ya te vale! ¡Todos los años igual! Me dijiste que lo ibas a apuntar en la agenda para acordarte y, como todos los años, te has vuelto a olvidar de nuestro aniversario de boda. EL: ¡Qué tonto! Y eso que lo apunté, el caso es que se me ha perdido la agenda. Pero mira, tú cómprate lo que quieras, porque para mí, eso son tonterías. -DICE ELLA: (al público) ¡Qué hombre más despreocupado! ¡Con lo que nos gusta a las mujeres aunque no sea nada más que un ramito de flores y que nos inviten a cenar! Pero este hombre todos los años igual, dice que se le olvida, ya no sé que pensar, pero este año le espero. Cómo por la noche venga con ganas de fiesta, se va a ir a la porra, aunque me quede yo con las ganas, que, ¡ ya está bien! Avelina Cruz Muñoz Abetxuko

LEYENDAS TRADICIONALES DE QUITO
EL ATRIO DE SAN FRANCISCO

Corrían tiempos de la colonia. Un indio llamado Cantuño se comprometió a construir el atrio de San Francisco. A punto de ir a la cárcel por no haber cumplido su palabra, el pobre indígena pidió ayuda a Dios. ¿De qué medio se valió? De la oración. Rezó piadosamente. Luego salió de su casa envuelto en una ancha capa y tomó el camino de la construcción. En ese lugar, de entre un montón de piedras, vio que salía un hombre vestido de rojo. Era alto, de barbilla puntiaguda y nariz aguileña. -“Soy Luzbel” dijo “no temas, buen hombre. Te ofrezco entregar concluido el atrio antes de rayar el alba, pero como pago por mi obra quiero tu alma, ¿aceptas mi propuesta?” - “Aceptada” respondió Cantuño “pero al toque del Avemaría no debe faltar una sola piedra o el trato se anula”. - “De acuerdo” agregó Satanás. Firmando el pacto, miles de diablillos se pusieron a trabajar sin descanso. Cerca de las cuatro de la mañana el atrio estaba a punto de ser terminado. Pronto el alma de Cantuño pasaría a poder de Luzbel. Pero los diablillos no alcanzaron a colocar todas las piedras. Todavía faltaba una. Por eso Cantuño salvó su alma. Entonces Luzbel montó en cólera y desapareció con sus obreros del infierno. Desde entonces tenemos el hermoso atrio de San Francisco. Es tan grande y precioso que los quiteños se sienten orgullosos.
AUTORA: GABRIELA LOZA CARVAJAL

LA OLLA DEL PANECILLO Había una mujer que llevaba su vaquita al Panecillo. Allí la vaca pastaba siempre porque la mujer no tenía potrero propio. Un buen día, mientras recogía un poco de leña, dejó al animal cerca de la olla que todavía hay en la cima de la colina. A su regreso ya no la encontró en ese lugar. Muy asustada se puso a buscarla por los alrededores. Pasaron algunas horas y la vaquita no asomó. Bajó hasta el fondo de la enorme olla y dio con la entrada de un inmenso palacio encantado. Sentada en el trono estaba una bella princesa. Al ver a la humilde señora, la princesa le preguntó sonriendo acerca del motivo de su visita. Llorando, le contó lo sucedido esa tarde. También le dijo que de no hallar a su vaquita lechera, se quedaría en la mayor miseria del mundo. Para calmar el sufrimiento que padecía la pobre señora, la princesa le regaló un choclo y un ladrillo de oro y también le aseguró que su querida vaquita estaba sana y salva en el prado. La pobre mujer no tuvo sino lágrimas de agradecimiento por semejante generosidad y salió contenta del palacio, sujetando bien contra su pecho el maravilloso obsequio. Apenas llegó a la puerta de la olla mágica tuvo una gran sorpresa. La vaquita le lanzó un mugido y movió con cariño su cola. La dueña y su animal se dirigieron al hogar en donde vivieron felices por el resto de sus días.

LEYENDAS TRADICIONALES DE QUITO QQUITOQUITO

EL CRISTO ROTO
A mi Cristo roto, lo encontré en Sevilla. Dentro del arte me subyuga el tema de Cristo en la cruz. Se llevan mi preferencia los cristos barrocos españoles. La última vez, fui en compañía de un buen amigo mío. Al Cristo, ¡Qué elección! Se le puede encontrar entre tuercas y clavos, chatarra oxidada, ropa vieja, zapatos, libros, muñecas rotas o litografías románticas. La cosa, es saber buscarlo. Porque Cristo anda y está entre todas las cosas de este revuelto e inverosímil rastro que es la Vida. Pero aquella mañana nos aventuramos por la casa del artista, es más fácil encontrar ahí al Cristo, ¡Pero mucho más caro!, es zona ya de anticuarios. Es el Cristo con impuesto de lujo, el Cristo que han enriquecido los turistas, porque desde que se intensificó el turismo, también Cristo es más caro. Visitamos únicamente dos o tres tiendas y andábamos por la tercera o cuarta. - Ehhmm ¿Quiere algo padre? - Dar una vuelta nada más por la tienda, mirar, ver. De pronto… frente a mí, acostado sobre una mesa, vi un Cristo sin cruz, iba a lanzarme sobre él, pero frené mis ímpetus. Miré al Cristo de reojo, me conquistó desde el primer instante. Claro que no era precisamente lo que yo buscaba, era un Cristo roto. Pero esta misma circunstancia, me encadenó a Él, no sé por qué. Fingí interés primero por los objetos que me rodeaban hasta que mis manos se apoderaron del Cristo, ¡Dominé mis dedos para no acariciarlo! No me habían engañado los ojos… no. Debió ser un Cristo muy bello, era un impresionante despojo mutilado. Por supuesto, no tenía cruz, le faltaba media pierna, un brazo entero, y aunque conservaba la cabeza, había perdido la cara. Se acercó el anticuario, tomó el Cristo roto en sus manos y… - Ohhh, es una magnífica pieza, se ve que tiene usted gusto padre, fíjese que espléndida talla, qué buena factura… - ¡Pero… está tan rota, tan mutilada! - No tiene importancia padre, aquí al lado hay un magnífico restaurador, amigo mío y se lo va a dejar a usted, ¡Nuevo! Volvió a ponderarlo, a alabarlo, lo acariciaba entre sus manos, pero… no acariciaba al Cristo, acariciaba la mercancía que se le iba a convertir en dinero. Insistí, dudó, hizo una pausa, miró por última vez al Cristo fingiendo que le costaba separarse de Él y me lo alargó en un arranque de generosidad ficticia, diciéndome resignado y dolorido: - Tenga padre, lléveselo, por ser para usted y conste que no gano nada 3000 pesetas nada más, ¡Se lleva usted una joya! El vendedor exaltaba las cualidades para mantener el precio. Yo, sacerdote, le mermaba méritos para rebajarlo… Me estremecí de pronto. ¡Disputábamos el precio de Cristo, como si fuera una simple mercancía! Y me acordé de Judas… ¿No era aquella también una compraventa de Cristo? ¡Pero cuántas veces vendemos y compramos a Cristo, no de madera, de carne, en él y en nuestros prójimos! Nuestra vida es muchas veces una compraventa de cristos. Bien… cedimos los dos… lo rebajó a 800 pesetas. Antes de despedirme, le pregunté si sabía la procedencia del Cristo y la razón de aquellas terribles mutilaciones. En información vaga e incompleta me dijo que creía procedía de la sierra de Aracena y que las mutilaciones se debían a una profanación en tiempo de guerra. Apreté a mi Cristo con cariño… y salí con Él a la calle. Al fin, ya de noche, cerré la puerta de mi habitación y me encontré solo, cara a cara con mi Cristo. Qué ensangrentado despojo mutilado, viéndolo así me decidí a preguntarle: - Cristo, ¡¿Quién fue el que se atrevió contigo?! ¡¿No le temblaron las manos cuando astilló las tuyas arrancándote de la cruz?! ¿Vive todavía? ¿Dónde? ¿Qué haría hoy si te viera en mis manos? …¿Se arrepintió? ¡CÁLLATE!

Me cortó una voz tajante. ¡CÁLLATE, preguntas demasiado! ¡¿Crees que tengo un corazón tan pequeño y mezquino como el tuyo?! ¡CÁLLATE! No me preguntes ni pienses más en el que me mutiló, déjalo, ¿Qué sabes tú? ¡Respétalo!, Yo ya lo perdoné. Yo me olvidé instantáneamente y para siempre de sus pecados. Cuando un hombre se arrepiente, Yo perdono de una vez, no por mezquinas entregas como vosotros. ¡Cállate! ¿Por qué ante mis miembros rotos, no se te ocurre recordar a seres que ofenden, hieren, explotan y mutilan a sus hermanos los hombres? ¿Qué es mayor pecado? Mutilar una imagen de madera o mutilar una imagen mía viva, de carne, en la que palpito Yo por la gracia del bautismo. ¡Ohh hipócritas! Os rasgáis las vestiduras ante el recuerdo del que mutiló mi imagen de madera, mientras le estrecháis la mano o le rendís honores al que mutila física o moralmente a los cristos vivos que son sus hermanos. Yo contesté: - No puedo verte así, destrozado, aunque el restaurador me cobre lo que quiera ¡Todo te lo mereces! Me duele verte así. Mañana mismo te llevaré al taller. ¿Verdad que apruebas mi plan? ¿Verdad que te gusta? - ¡NO, NO ME GUSTA! Contestó el Cristo, seca y duramente. - ¡ERES IGUAL QUE TODOS Y HABLAS DEMASIADO! Hubo una pausa de silencio. Una orden, tajante como un rayo, vino a decapitar el silencio angustioso. - ¡NO ME RESTAURES, TE LO PROHIBO! ¡¿LO OYES?! - Si Señor, te lo prometo, no te restauraré. - Gracias. Me contestó el Cristo. Su tono volvió a darme confianza. - ¿Por qué no quieres que te restaure? No te comprendo. ¿No comprendes Señor, que va a ser para mí un continuo dolor cada vez que te mire roto y mutilado? ¿No comprendes que me duele? - Eso es lo que quiero, que al verme roto te acuerdes siempre de tantos hermanos tuyos que conviven contigo; rotos, aplastados, indigentes, mutilados. Sin brazos, porque no tienen posibilidades de trabajo. Sin pies, porque les han cerrado los caminos. Sin cara, porque les han quitado la honra. Todos los olvidan y les vuelven la espalda. ¡No me restaures, a ver si viéndome así, te acuerdas de ellos y te duele, a ver si así, roto y mutilado te sirvo de clave para el dolor de los demás! Muchos cristianos se vuelven en devoción, en besos, en luces, en flores sobre un Cristo bello, y se olvidan de sus hermanos los hombres, cristos feos, rotos y sufrientes. Hay muchos cristianos que tranquilizan su conciencia besando un Cristo bello, obra de arte, mientras ofenden al pequeño Cristo de carne, que es su hermano. ¡Esos besos me repugnan, me dan asco!, Los tolero forzado en mis pies de imagen tallada en madera, pero me hieren el corazón. ¡Tenéis demasiados cristos bellos! Demasiadas obras de arte de mi imagen crucificada. Y estáis en peligro de quedaros en la obra de arte. Un Cristo bello, puede ser un peligroso refugio donde esconderse en la huida del dolor ajeno, tranquilizando al mismo tiempo la conciencia, en un falso cristianismo. Por eso ¡Debieran tener más cristos rotos, uno a la entrada de cada iglesia, que gritara siempre con sus miembros partidos y su cara sin forma, el dolor y la tragedia de mi segunda pasión, en mis hermanos los hombres! Por eso te lo suplico, no me restaures, déjame roto junto a ti, aunque amargue un poco tu vida. - Si señor, te lo prometo. (Contesté) Y un beso sobre su único pie astillado, fue la firma de mi promesa. Desde hoy… viviré con un Cristo roto.
Autor: Ramón Cué Foto: padre Pedro García misionero Presentación: Rosa y Arantza (EPA c/ Francia)

EL ENCUENTRO
Tiago fue a acostarse pero no conseguía dormir, pues pensaba quién le había llamado tantas veces. Después de algún tiempo consiguió dormir. - Tiago, Tiago – llamaba Vitoria, abriendo la puerta de su habitación. - ¿Dime, qué pasa? - Es el teléfono para ti. Pero no sé quién llama, pues no me dijo su nombre. Tiago, aunque soñoliento, saltó de la cama muy rápidamente. Cogió el teléfono. - Dime. - ¿Es Tiago? - Sí, soy yo. Contestó, pero su voz casi no se oía. Sí, era Amaya, pensó Tiago. Pero no se lo creía. Era imposible… - Tiago, soy yo, Amaya. Ya no creía que iba a encontrarte. - ¿Amaya, eres tú misma? - Sí soy yo. ¿Qué te pasa? ¿No conoces mi voz? - Si, pero estoy pasmado. No creía que iría a escuchar más tu voz o a verte. - Bueno, tengo muchas cosas para contarte, muchas cosas acontecieron. Pero, lo que importa es que estaremos juntos nuevamente. Esto es, si aún me quieres. ¿Podemos vernos ahora? - Sí, ahora. ¿Dónde? Quedaron a una hora y en un sitio. Tiago aún no se creía lo que le pasaba. Fue a ducharse, vestirse y no desayunó, pues no tenía hambre, sólo quería llegar rápidamente al sitio, ver a Amaya y saber qué había pasado. Llegó antes de la hora fijada. Cogió una mesa y luego se sentó. Un minuto le parecía una eternidad. Llamó al camarero y pidió un café con leche. - ¡Tiago! Tiago se levantó, se giró. Sí era realmente Amaya. Sus piernas temblaban, su corazón se disparó, sus manos quedaron heladas. No consiguió salir del local. Amaya se aproximó. - Tiago, cuánto tiempo. Te echaba de menos. Tiago, después de algunos minutos, consiguió moverse y hablar.

- Amaya, siéntate aquí. ¿Te apetece algo? - Sí, un café. Tiago llamó al camarero y pidió un café. - ¿Amaya, qué te ha pasado? Te llamé muchas veces. Te busqué en muchos sitios. Y nada. Me quedé muy mal. Pues dejé todo en Brasil para vivir aquí contigo y cuando llego, tú no me contestas. Me quedé solo. Mi suerte es que he encontrado amigos muy buenos, que me ayudaron mucho. - Tiago, perdona. Muchas cosas acontecieron. Algunos días antes de tu llegada, mi madre se puso muy mal. Entonces decidí viajar para poder verla. Me quedé con ella hasta que estuvo mejor. Cuando volvía, fui atracada. Se llevaran todas mis cosas, incluso mi móvil. - Entonces, por eso no contestabas tus llamadas y tampoco recibí el e-mail. - Llevaran mi portátil con todas las informaciones, incluso sus e-mails. - Pero, te he buscado en la calle Hospital, no te encontré. ¿Dónde estás viviendo? - Para darte una sorpresa, busqué un piso para que vivamos juntos. Es pequeño, tiene sólo una habitación, pero es muy confortable. Cada palabra de Amaya hacía que Tiago se quedase más contento. Su rostro cambiaba, sus ojos brillaban, una sonrisa empezaba en sus labios. - Cuando llegué aquí a Barcelona, empecé a buscar para ponerme en contacto con tu familia de Brasil, para conseguir tu teléfono y dirección. Pero fue muy difícil, pues hay muchas familias con el apellido Silva en Rio de Janeiro. - ¿Como has conseguido mi teléfono? - Después de mucho buscar, conseguí encontrar a tu hermano. El me pasó tu teléfono. Ayer te llamé muchas veces, pero no estabas en casa. - Pero no importa, lo que importa es que ahora estamos aquí juntos. - Vamos a buscar tus cosas y vamos para nuestra casa. Ahora estaremos siempre juntos. Los dos se besaran y empezaran su nueva vida en Barcelona.
Luciana Zanelato Mazoni
EPA – Calle Francia

SEGUNDA PARTE
La Tierra Nuestro mundo no es el único que hace el corro de la patata alrededor del Sol: encontramos a Mercurio, lleno de fuego, después a Venus, de cielo blanquísimo. Luego esta la Tierra con la luna a cuestas y posteriormente, Marte, el planeta rojo. Júpiter es el más grande y el más hermoso. Saturno esta orgulloso de su anillo. Los tres últimos están muy lejos, y son fríos, empezando por Urano, que junto con Neptuno y el pequeño Plutón, cierran el círculo y esta lección. El hombre ha creído durante siglos, que era el centro del universo y que por tanto, la Tierra era ese centro. Después ha descubierto que la Tierra daba vueltas alrededor del Sol (y no al revés) y ha pensado que era el Sol el centro del Universo. Finalmente, ha descubierto que también el Sol se desplaza en la galaxia, y el hombre se ha resignado a ser tan sólo un puntito en el espacio infinito. Sea como sea, podemos seguir pensando en el Sol como en el centro de un tiovivo sobre el cual están colocados como cochecitos los nueve planetas que giran a su alrededor. El Sol es una estrella, es decir un enorme amasijo de materia de fuego. Una estrella exactamente igual a esas estrellitas que brillan por la noche: el Sol es incluso más pequeño que la mayoría de las estrellas que vemos, lo que pasa es que lo tenemos cerca y por eso nos parece más grande y luminoso y caliente que las demás. La Tierra lleva a cabo una vuelta completa alrededor del Sol en 365 días aproximadamente. El día es el tiempo que necesita la Tierra para girar sobre sí misma, como una muñequita sobre el carillón. Este movimiento es la causa de que alternen la luz y la oscuridad (día y noche) y hace que todas las partes de la Tierra estén expuestas por turno, a la benéfica acción del Sol. La posición de los continentes, los océanos y las montañas, las lluvias y los vientos, crean sobre la Tierra ambientes muy distintos. Mira las blancas tierras heladas, mira las selvas invioladas, mira los grandes mares abiertos y los camellos en los desiertos...Este es tu mundo: es tan diverso... no hay otro igual en el universo.

La vida de la Tierra y su mismo aspecto dependen sobre todo del agua y del aire, que son las dos sustancias que más abundan sobre el planeta, cubierto en sus tres cuartas partes por los mares y completamente por la atmósfera, que es como un inmenso océano de aire. Calentadas por los rayos del Sol, las aguas y la atmósfera se mueven y condicionan tanto la vida de los animales como la de las plantas. Pero el hombre ha reaccionado desde siempre a estas influencias cambiando el ambiente que le rodea. Mira como las fábricas contaminan el aire, mira los depósitos de basura, mira los tubos de escape de los automóviles, mira hasta donde invade el cemento de las casas y carreteras. Este es tu mundo que están estropeando: si quieres salvarlo, recuerda como era antes. Hoy la Tierra está enferma. Es difícil encontrar agua que se pueda beber. La contaminación mancha el aire y a nuestros pulmones y a las plantas les es difícil respirar. Bolsas de plástico y desperdicios se amontonan por doquier. Antes la Tierra estaba cubierta de suficientes selvas vírgenes y de las necesarias aguas puras. Después en su afán de progresar, el hombre ha empezado ha destruir, los indispensables beneficios para dejar sitio a un ambiente artificial y nocivo. Hoy la Tierra está en peligro. No es demasiado tarde para salvarla y para salvarnos. Pero tenemos que actuar rápidamente. Mª Carmen García Abeijón Abetxuko

Llegaste a España un día asustado y desnutrido, y tus padres te esperaban con muchísimo cariño. En un grupito de niños al fin te encontraron tus padres con un cartelito colgado que decía Lidia y Pachi Te cogieron te besaron y te montaron en un coche y llegaste a casa las once de la noche. Encontraste una familia aunque muchos tampoco somos pero puedes orgullecerte (de que)todos te queremos. Tu ama lloraba en silencio cada vez que tu te ibas y estabas en su memoria hasta que otra vez .(volvías) Al fin con nosotros que trabajo les costo y ahora a olvidar el pasado a estudiar con afición. Sofia Coronado Ariznavarra

Llega navidad, Sentir las campanas, repicando en tu corazón, anuncian con su sonido la presencia del amor. Amor entregar a todos a tu alrededor, Sentir esa paz y entrega en tu corazón El compartir a los demás Llega la navidad Brinda con tu calor Llega la navidad Siente y comparte felicidad
Rafaela Jiménez C. Francía, 13- T

Te quiero no sólo por lo que eres. Sino por lo que soy cuando estoy cerca de ti. Te quiero porque has conseguido que el amor llegue hasta mí. Te quiero por perdonarme todos mis defectos y llenarme de felicidad. Te quiero porque tú me has dado todo lo que podía desear. Te quiero porque tú has entrado donde nadie pudo entrar. Te quiero, porque nadie como tú ha descubierto mi belleza.

Dolores Cantero C. Francia, 13- T

M

amita preciosa mi dulce embeleso, deja que en tu cara deposité un beso.

MAMITA

Deja que me siente sobre tu regazo, deja que te estreche con un fuerte abrazo. Mamita te quiero con cariño hondo, y con amor sincero.
Sole Pindado. Zaramaga 21

EDUARDO DATO IRADIER (1856-1921)
Nació en La Coruña el 12 de agosto de 1856. Desde muy joven se adscribió al Partido Conservador y fue diputado en todas las legislaciones. Abandonó la abogacía para dedicarse plenamente a la política, en la que destacó como político de la Restauración donde destacó algunos de los aspectos más interesantes del regeneracionismo. En 1895 pasó a formar parte de la minoría conservadora. Más tarde, ocupó la cartera de Gobernación, en la que desarrolló un plan de reformas sociales (Ley de Accidentes de Trabajo) que sirvieron de punto de arranque a la moderna legislación social. Fué alcalde de Madrid en 1907 y después, presidente del Congreso. Organizó su primer gobierno(1913-1915), por designación real. Más tarde, asumió la jefatura de la formación liberal-conservadora. Ello dió lugar a una escisión dentro de los Conservadores. Durante este gobierno los problemas básicos se centraron en la guerra africana y en la primera guerra mundial. Respecto a esta última consiguió declarar la neutralidad española lo cual beneficio en gran medida a la economía. En 1915 le sustituye el conde Romanones y en 1917 vuelve a ocupar el cargo de Presidente del Gobierno. Es una época de mucha agitación social donde los sindicatos llaman a la huelga general. Ante esta situación su primera medida fue declarar el estado de excepción, pero como no contaba con la mayoría parlamentaria opto por aceptar el reglamento de las Juntas militares; lo cual provocó agitaciones en ciertos sectores parlamentarios. En 1920, hubo un amplio desarrollo de la legislación social; se creó el Ministerio de Trabajo, hubo una revisión de alquileres para evitar los aumentos abusivos y se crearon las Juntas de Fomento y Casas Baratas. En enero de 1921 se dictó un Decreto para la aplicación del Seguro Obligatorio, se restableció la legalidad de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), aunque bajo fuertes medidas de vigilancia. Por último, Dato, pactó con la burguesía catalana industrial sentando las bases de lo que sería el arancel de 1922. El 8 de Marzo de 1921 fue asesinado, en la madrileña Plaza de la Independencia, por tres anarquistas: Mateu, Casanellas, y Nicolau.

Maider Mendia
12M-Zaramaga

Bajo un sombrero roto del cual colgaba una flor aparece la cara sonriente de un payaso soñador. Su pelo es naranja su nariz colorada Y una gran corbata De cuadros le colgaba. ¡Qué zapatos más grandes! ¿Qué pantalones más anchos? ¡Qué agujeros en los calcetines! ¡Qué gracioso este payaso !

Si pinto mi cara Con muchos colores Y adorno mi traje Con cintas y flores, si canto canciones y llevo antifaz , ríete conmigo porque es carnaval. Lourdes Gómez de A. 12M-Zaramaga

Porque prefiero los parques y jardines al cemento de la ciudad cuadriculada. porque prefiero las luces de las fuentes al resplandor de la autopista iluminada. Porque prefiero tu risa y tu mirada a cien mil joyas y pendientes . porque prefiero embriagarme de tu vientre que de cien alcoholes con limonada. Porque te quiero a ti entre las hadas y bulles, revuelves mi mente. Porque eres tan igual y tan diferente, porque lo eres todo y no eres nada.

Magdalena Martínez
12M-Zaramaga

El PATITO LUÍS
Había una vez una familia de patitos que vivía muy feliz en una ciénaga. Todos los habitantes de la ciénaga eran muy felices. Un día nuestro protagonista llamado Luís, el patito pequeño de la familia se extravió mirando a una mariposa que revoloteaba a su alrededor. Cuando se dio cuenta era de noche. - ¡Oh cielos me he perdido, no sé como volver a casa!- se dijo. La familia del patito Luís le buscó desesperada por todos los rincones de la ciénaga. Luís, como era muy listo, vio a lo lejos un fuego y se acercó para calentarse. Entre los setos se asomó un mono juguetón con ganas de conversación y le preguntó: - ¡Hola! ¿Cómo te llamas? - Me llamo Luís - ¿Y tú? - Yo me llamo Martín. - ¿Qué haces aquí? - Me he perdido. He visto el fuego y me he acercado a calentarme. .- ¡Ten cuidado! El fuego lo ha encendido el cocodrilo Fermín. Es muy malvado y peligroso. .- No lo creo, seguro que son habladurías de los habitantes de la zona. .- No, patito, es cruel y quiere comerse a los habitantes de la ciénaga. .- Yo vivo en la ciénaga y no lo voy ha permitir, mi familia y mis amigos están allí. Tengo que detenerle. .- No te preocupes amiguito, ven conmigo y te daré algo caliente y por la mañana, te acompañaré a tu ciénaga. A la mañana siguiente el patito Luís y el mono Martín emprendieron el camino e idearon un plan para acabar con el cocodrilo Fermín. - Cavaremos un hoyo profundo, lo taparemos con hojas para que caiga el cocodrilo y no salga jamás. - Buena idea amigo Martín. Cavaron el hoyo lo llenaron de hojas y esperaron detrás de un árbol. Al ratito apareció Fermín que iba a darse un festín. Salió el patito para hacerle burla y éste enojado se abalanzó sobre él, pero Luis era muy ágil, le esquivó y cayó al fondo del hoyo dándose muchos golpes. El cocodrilo Fermín lloraba desde el fondo del hoyo, tenía muchos dolores y gritaba pidiendo ayuda. - Socorro, socorro. Ayudarme, quiero salir, prometo que seré bueno y que ayudaré a todo el mundo- gritaba con desesperación. - Está bien, te ayudaremos con una condición: Tendrás que ayudar a los habitantes de la zona, hacer las labores, limpiar la ciénaga y sacar de paseo a los más pequeños. - Lo prometo. Tendréis que tener paciencia conmigo. Poco a poco iré aprendiendo. Finalmente fueron los tres personajes a la ciénaga y todos los habitantes los recibieron con mucha alegría y cariño. Luis contó a su familia lo sucedido y en honor a la valentía del mono Martín y del patito Luís les hicieron una fiesta a la que fueron invitados todos los habitantes. Bailaron, cantaron y comieron.

A Fermín le tocó hacer los trabajos en la ciénaga; llevaba a los más pequeños encima de su lomo y se divertían mucho con él. Todos muy contentos decidieron darle una oportunidad a Fermín y se quedó a vivir en la ciénaga con el mono Martín y el patito Luís. Y fueron muy felices y comieron: el mono bananas, el patito miguitas de pan y el cocodrilo... ¡verduras! Colorín colorado este cuento inventado se ha acabado. Teresa Moya. Fase II. Zaramaga

A

E.P.A.

Había una vez un matrimonio que vivía en una aldea pequeña. No tenía hijos pero era muy feliz, sólo que el marido tenía una gran preocupación porque su mujer no sabía leer ni escribir. Intentó con todo el cariño decirle que debía ir a aprender pues él se había enterado que en la ciudad existía un centro que se llamaba E.P.A. donde enseñaban a personas mayores y ella podía asistir. Pues no le parecía correcto que cuando recibía alguna carta u otra clase de papeles tenía que preguntar a la vecina. Por más que le insistía no podía convencerla. Decía que con sus años cómo iba a ponerse a estudiar pues se reirían de ella. Él le dijo que en esa escuela también estudiaban personas tan mayores o más que ella y que además los profesores eran muy simpáticos y les ayudaban mucho e incluso, algunas veces, eran graciosos; pero a ella no la convencía. Entonces se le ocurrió una idea; puesto que tenía que ir muchos días a la ciudad a hacer las compras, porque ella no sabía manejar el dinero, traería una carta e intencionadamente, se la dejaría caer al suelo. Así lo hizo un día y otro. Cuando ella le preguntaba de quien era la carta o que decía, él le contestaba que no tenía ninguna importancia. Pero ella desconfiaba y le entraron unas ganas terribles de ir a aprender. Así lo hizo. Su marido ya se enteró porque la observaba. En fiestas de Navidad siempre se hacían regalos y cuando terminaron de cenar ella le dijo: - Mi regalo este año no es material pero sé que te gustará mucho; ya sé leer y escribir. Él entonces le entregó la carta y le dijo con mucho cariño: - Ésta es la auténtica y verdadera carta; las otras eran todas falsas. En esa la carta le contaba lo mucho que la amaba. Y se fundieron en un abrazo. Moraleja: ¡cuánto se puede lograr con cariño y paciencia!

Fin

Pilar González. Fase II. Zaramaga.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA
Había una vez una rosa que vivía a la orilla de un río. A su lado, en un sauce, habitaba un ruiseñor que estaba enamorado de la rosa, y que todas las mañanas la despertaba con sus alegres trinos. El ruiseñor estaba preocupado, pues la veía pálida y triste, y preguntó a la rosa qué era lo que le estaba pasando. Ella contestó: -Querido amigo, si yo fuese como tú tendría alas y ojos, sería feliz, pero como ves yo no puedo moverme de aquí. El ruiseñor se quedó pensando y le dijo a la rosa: -Creo que tienes razón, yo te prestaré mis ojos y mis alas si eso te hace feliz. La rosa muy contenta aceptó y al instante empezó a dar pequeños gritos de alegría. El ruiseñor se desprendió de las alas y los ojos y se los puso a su amada. Ella casi sin despedirse de su amigo emprendió vuelo. Pasó un día y otro y otro y la rosa no da señales de vida. El pajarillo al ver que su amada no volvía murió de tristeza. Al poco tiempo regresó la rosa. Estaba feliz. Deseaba ver a su amigo. Cuando se disponía a contarle todo, lo vio acurrucado en el suelo, sin vida. Tal fue su tristeza que no tenía consuelo. Pensó en lo egoísta que había sido y que por su culpa el ruiseñor había muerto. Lloró tanto que el hada que vivía en las profundidades del río se despertó y muy enfadada preguntó a qué venía hacer tanto ruido. La rosa, entre sollozos, le contó todo lo que había sucedido y añadió que no quería vivir sin su amigo. El hada se compadeció de la rosa y le dijo: - Puesto que estás arrepentida, prométeme que nunca desearás ser lo que no puedes ser y que tendrás en cuenta a los demás. La roza así lo hizo. El hada del río tocó con su varita mágica a la rosa y ésta se durmió profundamente… A la mañana siguiente unos trinos maravillosos la despertaron, ¡que feliz! vio a su amigo en el sauce cantando para ella, se sintió la flor más bella del mundo.

Y COLORÍN COLORADO, ESTE CUENTO SE HA ACABADO.
Rosa Rodríguez. Fase II. Zaramaga