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TÉCNICA SENCILLA PARA SALIR TEMPORALMENTE DE LA DEPRESIÓN O LA TRISTEZA

El principal problema de nuestra cultura es que nos enseña un jueguito truculento que
consiste en depender de lo externo para decidir si "nos sentimos bien"; o "nos sentimos mal".
O sea para decidir qué estado de ánimo elegimos dependiendo de las circunstancias.

Sin entrar en muchos detalles psicoanalíticos, la solución es darnos cuenta de que no son las
circunstancias externas sino la decisión que tomamos la que define nuestro estado de ánimo.
Así como el niño a quien no le dan un juguete o le cumplen algún antojo decide llorar o
aislarse en protesta por la petición o deseo no cumplido, los adultos nos manejamos en forma
similar, no siempre hacia un papá o una mamá a quienes les exigimos cumplan nuestros
deseos por simples o complicados que estos se presenten; sino, hacia un imaginario mundo
exterior que no cumple lo que deseamos y nombramos como suerte, capacidad de éxito,
habilidad, circunstancias etc.

Así; vamos por la vida entrando y saliendo de estados de ánimo en los que creemos estar
indefensos ante las circunstancias, o los resultados de estas, según corresponda.
Una forma de manejarnos con mayor efectividad en nuestra vida y "sentirnos bien" la mayor
parte del tiempo (si es que conviene; pues también hay quienes obtienen buenas ganancias
cada vez que "se sienten mal", pero de eso hablaremos en otro momento), es el decidir en
todo momento manejar un estado de ánimo positivo y optimista. (¡No! no es que estés loco o
loca si: "te sientes bien" aunque no haya una razón para ello, a final de cuentas los bebés no
nacen enojándose si no les dan su alimento verdad? Lloran, la reciben, y una vez que están
satisfechos olvidan el llanto, cosa que los adultos aprendemos a dejar de hacer para ; en
cambio; hacernos los enojados o "sentirnos" cuando se nos contraría en nuestros deseos)

Bien: Si tú eres de los que tomaron la decisión de utilizar su energía en "sentirse bien" haz lo
siguiente:
Solo piensa en algún buen momento de tu vida en que hayas vivido una experiencia realmente
agradable y recuerda la mayor cantidad posible de detalles acerca del ambiente y de cómo te
sentías físicamente y emocionalmente.

Practica a traer este recuerdo a ti cada vez que puedas sin importar dónde te encuentres o lo
que está sucediendo; ya verás que conforme vas dejando de experimentar por decisión propia
y por costumbre el "sentirte mal", poco a poco irás acostumbrándote y valorando la enorme
diferencia de vivir tu día a día en una actitud física y anímica de bienestar.
¡Hasta la próxima!

Bolaños Domínguez Psicoterapeuta .Jorge S.