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HELLINGER DE LA A LA Z

Recopilación de textos de Bert Hellinger por Carlos Córdoba Ruiz

Prologo
Querido lector, ¿Cómo estás? Yo bien, iniciando esta recopilación que espero
sea de utilidad como lo ha sido para mi.
Para mi Bert Hellinger es una de los seres humanos mas sabios que he
tenido el privilegio de conocer y de ahí mi entusiasmo en leerme todos sus
libros, de esa lectura nace esta síntesis para poder consultar diferentes
temas de una forma breve y rápida.
Agradezco que hayas comprado mi libro porque así me ayudas a seguir con
otros proyectos
Te deseo que la luz ilumine tu conciencia, que la paz llegue a tu alma y el
amor inunde tu corazón.
Madrid 29 de Julio de 2014.

INDICE
Aburrimiento
Abuso sexual
Aceptación
Actos malos
Adiós
Adopción
Agresividad
Alegraos por la muerte
Alegría
Alimentación
Alma
Amar
Amar con precaución

Aprecio
Arriesgar
Asentir
Asumir actos
Atar
Avanzar
Ayudar
Belleza
Benevolencia
Bondad
Bueno
Burro
Buscar
Cambiar el mundo
Cambio
Caminos errados
Cansancio
Castigar
Chiste
Compasión
Conciencia arcaica
Conciencia espiritual mala
Conflicto
Conocerte a ti mismo
Consejos
Constelador
Control
Crecer

Critica
Cruel
Culpa
Curiosidad
Dar demasiado
Debilidades
Decisión
Definición de terapia
Dejar atrás
Depresión
Derecho
Derrota
Deseo profundo
Deseos concretos
Desorden
Despedida
Destino
Detenerse
Dinero
Discutir
Divorcio
Dolor
Droga
Duelo
El hijo pródigo
Encarar
Enemigos
Enfado

Entendimiento
Entusiasmo
Errores
Escuelas
Esfuerzo
Estar aquí
Excluir
Exigencia
Éxito
Expectativa
Faltar al respeto
Felicidad
Fenomenología
Fiesta
Flaqueo de fuerzas
Fuerza
Fugaz
Futuro
Golpes del destino
Gracias
Grandeza
Gratis
Guerras
Guerrero
Hacia donde me tengo que dirigir
Herida
Hijos
Hitler

Honrar
Huésped
Humildad
Idealistas
Iguales
Imágenes interiores
Imágenes nuevas
Imperfecto
Importante
Impotencia
Incesto
Infancia difícil
Infierno
Inquietud
Inocencia
Instante
Intercambio
Juzgar
Laberinto
Levantarse
Libertad
Libre Albedrio
Lo que aleja
Lo que une
Los que van a morir
Lucha
Madres no tienen defectos
Maldecir

Mama
Me recuerdas
Meditación
Mejor versión de uno
Miedo
Mirar
Movimientos amorosos
Muerte consejera
Muertos presentes
Necio
Negar benevolencia
No cambio
No necesitar al otro
No libertad
Obstáculos
Obstáculos de pareja
Obstinación
Odio
Oración
Orden
Organización
Padre
Padres grandes
Padres idealizados
Paraíso
Paz
Paz de grupos
Pecados

Pedir
Pelea
Pensamientos
Perdida
Perdón arrogante
Perdón que une
Perfecto
Plena vida
Plenitud
Por que
Preguntas
Preocupación
Primer vinculo
Prioridad
Problema
Propiedad
Protegerse
Prudencia
Psicosomático
Psicoterapia
Quejarse
Rechazar parte
Redención
Regalar
Rencor
Renuncia
Reproche
Respeto

Responsabilidad
Retirada
Riqueza
Secretos para la pareja
Sentimiento
Ser hombre
Ser mujer
Serenidad
Sexo
Si
Simpatía
Sinceridad
Sueños
Sufrimiento
Telarañas mentales
Tener razón
Terapeuta
Todo
Tomar
Tormentas
Trabajo
Vacio
Vampiros
Verdad
Víctima
Vivo
Voluntad
Yo soy.

Aburrimiento
El aburrimiento nos puede hacer entrar en razón .Nos puede hacer sentir el
vacío y la sin razón de lo que estamos haciendo.
Entonces el aburrimiento, por ser desagradable nos obliga a cambiar y
poner las miras en algo distinto, mas acorde a nosotros.
Por cierto el que sabe lo que es y lo que aporta la concentración no se
aburre. No esta encerrado. Esta unido.
Abuso sexual
L a dinámica normal del abuso sexual es que la madre se quiere
ir(normalmente para seguir a un muerto) y para poder hacerlo le entrega
una hija a su esposo. Es un proceso totalmente inconsciente por eso no se
puede reprochar nada.
Aceptación
La aceptación es demasiado poco.
La aceptación no une se requiere mas.
Este mas es el asentimiento, se trata de asentir al otro tal como es de lo
contrario tan sólo aguantas.
Si asientes amas.
Actos Malos
Algunos piensan que solo los actos buenos traen resultados buenos sin
embargo también es posible que sea al revés, los actos malos pueden tener
resultados buenos.
Adiós
Decir adiós y luego mirar hacia adelante al servicio de la vida, eso revela el
amor.
Adopción
Una madre o un padre que da a su hijo en adopción pierde todos sus
derechos sobre él, y el niño lo sabe. Pero tal vez puede buscar a sus
abuelos.
Agresividad
Nuestra supervivencia tiene una gran deuda de gratitud hacia la agresividad
de nuestros ancestros.

La agresividad es una reacción de supervivencia frente a un abuso de la
vida.
Detrás de toda agresividad hay un inmenso dolor bloqueado a la espera de
ser reconocido.
Alegraos por la muerte
Alegraos por la vida resulta fácil decirlo pero decir alegraos por la muerte
inicialmente nos sobresalta.
Sin embargo a la vida plena pertenece también la muerte y tal vez podamos
encontrarnos con ella de otra forma si la incluimos en la alegría por la vida
De esa manera vivimos mas aliviados con menos peso y damos menos
importancia a los esfuerzos y a las preocupaciones.
Alegría
Veo todo lo que compone mi vida: personas, situaciones, eventos,
emociones, objetos…
Digo a cada uno:” gracias por ser como eres”
Miro a la vida , al mundo ,a la naturaleza ,a todos los acontecimientos..
Digo a cada uno:”Gracias por ser como eres”
Me miro a mi, como soy , exactamente como soy y me digo:
“Gracias por ser como soy”
La alegría atrae a los demás
La alegría esta cargada de futuro
Al recordar somos libres de acordarnos de lo bello o de lo grave.
La alegría es vida. Por tanto:”Alegraos de la vida mientras la lamparilla siga
ardiendo”
Alimentación
La alimentación más sana, la que previene una gran cantidad de
enfermedades e inhibe o sana su avance, es una alimentación
estrictamente vegetal que renuncia a todo lo que proviene de origen
animal(Carne, pescado ,lácteos, huevos)
Alma
El alma no necesita respuestas. Sabe exactamente como se mueve.
Frecuentemente pretendemos dirigir o controlar aquello que pasa en el alma
.Entonces el alma se retira de nuevo. El alma sabe más que la cabeza.

Amar
Amar significa decirle a alguien:”Si te quiero tal y como eres. Aunque no
respondas a mis sueños o a mis esperanzas, el hecho de que existas me
alegra más que mis sueños”
Únicamente podemos amar lo imperfecto.
El amor es sereno. Deja que el otro y yo mismo seamos como somos, no nos
desea diferentes.
Deja que lo que existe sea como es, que crezca y se desarrolle como
corresponde a su determinación.
El amor solo interviene cuando lo que existe está en sintonía con esa
determinación y su destino correlativo ,cuando esté lo exige y otorga.
Amar con precaución
Tratas a tu propio amor con cuidado y pones a la gente a prueba para ver si
se los muestras o no. Muestra siempre un poquito y resérvate la mayor
parte para que lo puedas sacar lentamente.Pon a prueba para ver si tiene
éxito y luego puedes dar un poquito más.
Aprecio
El aprecio implica reconocer que el otro tiene el mismo valor, aunque sea
diferente.
Ésta es la base del aprecio .El compañero es diferente pero es válido. Todo
intento de convertir al compañero en algo diferente de lo que es, de
asemejarlo a uno mismo, por así decirlo, estás abocado al fracaso y
destruye la relación.
Arriesgar
El mayor riesgo en la vida es una nueva relación , una nueva relación con
personas que antes esquivábamos porque nos daban miedo por ser
diferentes de nosotros. El encuentro con otras personas es la mayor
aventura. Es donde mas ponemos en juego. Pero sólo cuando son
encuentros de igual a igual, cuando nos arriesgamos a ponernos a su lado y
enfrente como seres equivalentes, seremos una ganancia para ellas y
viceversa. Si nos ponemos por debajo o por encima eludimos el encuentro y
evitamos el riesgo.
Asentir
Cuando asiento a alguien tal y como es, él se libera de mi y yo me libero de
él. Al mismo tiempo mi asentimiento me une a él. A través de mi
asentimiento viene a mi encuentro.

Ante mi no necesita esconder nada. No necesita ocultarse porque para mi
puede se tal como es. Mi asentimiento le permite mostrase ante mí. En mi
asentimiento hacia el otro también me asiento a mí tal como soy .Dado que
yo me asiento a mi mismo, me muestro tal como soy, porque mi
asentimiento a mí es independiente del asentimiento de los otros hacia mí.
Es cierto que mi asentimiento a mí, dado que gracias a él no necesito
ocultar nada frente a otros, también hace más fácil para los demás asentir a
mi. A través de mi asentimiento hacia mi en lo más intimo me vuelvo igual a
ellos y no me encuentro ni por encima ni por debajo de ellos.
Este asentimiento es amor, libre de intención y libre de temor. Está en
sintonía con aquel movimiento creador del cual todo aquello que existe
toma su existencia y que, asintiendo, lo mantiene en existencia tal y como
es.
Cuando miramos a las cosas que no han salido bien en nuestras vidas y
consentimos en la forma en que han salido, podemos sentir el efecto
sanador que tiene en nuestras almas consentir sin arrepentimiento
Si vivimos en un país donde hay violencia, guerra civil o un alto índice de
delincuencia, también podemos consentir esta situación tal como es y sentir
los efectos de este consentimiento en nuestras almas.
Podemos sentir que tenemos mucho espacio para emprender acciones
sensatas y mucha mas fuerza a nuestra disposición, que si nos la pasamos
lamentándonos y buscando a quién echarle la culpa.
Asumir Actos
El que asume sus actos no tiene culpabilidad, tiene fuerza y hace las cosas
inherentes a las consecuencias, lo que, al final, es positivo para los de más.
El sentimiento de culpabilidad es un sentimiento barato, mientras que
asumir los actos y sus consecuencias es grande y tiene fuerza.
Atar
¿Desde cuando se me puede atar con mis propias palabras?
Avanzar
Todo lo que ha permitido avanzar a la humanidad, al mundo, ha sido posible
gracias a que había algo incompleto, imperfecto .La creatividad sólo puede
existir cuando se reconoce algo incompleto y se inicia un movimiento para
colmarlo.
Ayudar
Quedarse quieto a veces resulta difícil. Ha de reconocer que sus fuerzas no
bastan o que su conocimiento no es suficiente para ayudar al otro.

La postura interior adecuada en este caso es: asiento a la situación tal y
como es, con todas sus consecuencias para él y para mí. En ese momento
entro en sintonía con algo más grande. Puede que al cabo de cierto tiempo
aparezca algo que solucione y sane. Pero a veces no parece nada .Entonces
lleva a la separación. Cada uno sigue en ese caso su destino, del modo que
le ha sido impuesto.
Beber
El alcoholismo aparece cuando el padre fue despreciado. No por le hijo sino,
por la esposa.
La adicción es provocada por la conducta de la madre, que desprecia al
esposo. Ella dice todo lo que venga de tu padre es malo. Toma sólo que
venga de mí. Entonces el niño se venga y toma tanto de la madre, que se
hace daño. Es un acto callado de amor al padre.
Entonces la curación de esta adicción comienza cuando se respeta al padre
y el hijo le exige a a su madre que ame y respete a su esposo. Si el padre es
tomado en cuenta y se le honra, se puede dejar de beber.
Benevolencia
(Simpatía y buena voluntad hacia las personas)
Se puede comprobar en uno mismo la benevolencia y renovarla. Yo la
compruebo a menudo. Porque me he dado cuenta de que, cuando me pongo
intranquilo o ansioso, ya no estoy en conexión con mi alma ni con mi
corazón. Entonces me siento por la noche y me pregunto ¿A quién le he
negado mi benevolencia? De repente esas personas se me presentan
interiormente. Vuelvo a abrirme a ellas con benevolencia, simplemente así,
con benevolencia y sin juicio. Entonces vuelvo a estar tranquilo. Este es otro
modo de ser feliz: feliz por benevolencia.
Bondad
Es bondadoso quien quiere el bien del otro, sin exigirle ni esperar nada de
él.
La bondad acepta al otro tal como es, pero sin decirlo. No quiere cambiar
nada.
No es extraño que encontremos esa bondad en personas mayores, personas
que hace tiempo dejaron atrás sus sueños y expectativas y que supieron
esperar a que desaparecieran solas muchas de las cosas que al principio
parecían amenazarlas; están agradecidas de que lo realmente amenazante
las dejara a salvo.
La bondad es sobre todo serenidad, sintonía con el pasado y el futuro. Es la
hermana de la sabiduría.

Bueno
Quien sólo es bueno es solo una mitad. Quien solo es malo solo es una
mitad. En nuestra propia alma están presentes ambos movimientos. Cuando
buscamos dentro de nosotros, por ejemplo en nuestras agresiones, en
nuestros sentimientos asesinos, también en nuestra fascinación por la
crueldad, vemos que todo ese sentido es malo. Si lo incorporo y lo acepto
como una parte de mi entonces estará al lado de mi bondad y apoyará lo
bueno.
Burro filosófico
Un filósofo famoso defendía la opinión de que un burro situado en medio de
dos montañas de heno que desprendían el mismo aroma y que ofrecían el
mismo aspecto apetitoso, seguramente tenía que morirse de hambre por no
poder decidirse por ninguna de ellas.
Un campesino que lo escucho dijo: “Eso únicamente le ocurro a un burro
filosófico. Un burro de verdad, en lugar de lo uno o lo otro, come lo uno y lo
otro”
Buscar
El que aspira a ser prefecto siente que algo le falta. Pero ¿que es lo que
falta? Son las personas que en su familia son excluidas. Por eso es
imperfecto está incompleto.
Si logramos llevar a nuestro corazón a todas las personas que pertenecen a
nuestra familia, de pronto nos sentimos completos. Entonces ya no
necesitamos buscar. Esa es la verdadera perfección.
Cambiar el mundo
¿Pero existe alguien que haya querido cambiar el mundo que lo haya
conseguido?
Cambio
La resistencia sirve al cambio,pues gracias a ella el movimiento que quiere
el cambio gana fuerza y resulta imparable en el momento oportuno.

Ir al compas del cambio significa tambien despedirse de lo que hemos
logrado.Significa abandonar una seguridad y encarar un futuro en el que lo
nuevo se pone a prueba y a menudo no puede conocerse y realizarse sino
despues de algunos rodeos y fracasos.
Caminos errados
Una persona que estuvo mucho tiempo por un camino errado ya no vuelve.
Somos libres de hacer lo que queramos pero no tenemos ninguna libertad
para determinar las consecuencias.Estas resultan de nuestros actos.Aqui
termina nuestra libertad.
Cansancio
La fatiga nos indica que debemos terminar con algo,que algo no puede
seguir asi,quizas porque no hemos extraviado,porque ya no vamos por buen
camino o porque nos hemos pasado con algo o nos hemos obstinado en
algo que no tiene futuro.
La fatiga vela por nosotros como una madre por un hijo.
Castigar
Cuando una madre o un padre castigan al hijo,no lo hacen porqur estuvieran
mirando al hijo.Miran hacia algo superior porque se dicen:hay que educar al
niño,hay que quebrar su voluntad,debe obedecer,ser amable,estudiar,eso es
moral.Los padres castigan al hijo con buena conciencia
Chiste mentira

Un ruso iba en un avion alguien le habla insistentemente y eso le causa
dolor de cabeza.Cuando ya no lo soportaba mas le dice al que habla: tengo
dolor de cabeza y el otro dejo de hablar.Tambien un americano en el avion.
Alguien le hablaba sin parar y el inmediatamente dijo:Tengo dolor de cabeza
a pesar de que no lo tenia.El otro dejo de hablar.
Compasión
Si siento compasión por alguien, sufro con él. Mi compasión hace más leve
el sufrimiento de otro.
Si lamento el sufrimiento del otro, en lugar de sufrir humanamente con él,
mi lamento hace su sufrimiento mas pesado. Con mi lamento también lo
dejo solo. Con mi lamento me cierro más bien ante su sufrimiento en lugar
de compartirlo con él.
Pero todavía es pero si su sufrimiento nos parece mal, como si algo no
estuviera en orden. En ese instante nos negamos a ver su sufrimiento en
relación con un movimiento espiritual que lo arrastra a través de su
sufrimiento hacia algo que lo perfección.
A veces se oculta tras el lamento y la compasión un reproche a ese poder
espiritual que todo lo rige. Entonces decimos, por ejemplo,:¡ Cómo pudo
Dios permitir eso!
Aún existe otra compasión. Porque no soportamos el sufrimiento de una
persona queremos hacer algo, a menudo sin verdadero sentimiento. Por
ejemplo consolándolo sin sufrir realmente con él. O nos ajetreamos e
intentamos cualquier cosa para ayudarle, a pesar de tener que admitir, si
somos honrados, que nos faltan las fuerzas y los conocimientos para ello.

Por ese modo de pretender ayudarle nos protegemos sobre todo de la
verdadera compasión, se sufrir realmente con él.
Este con-padecer se muestra en que nos quedamos con él, acaso sólo
callados a su lado. Estamos con él y para él. Tomamos en serio su
sufrimiento.
Este con-padecer nos une con las fuerzas mayores. En consonancia con
ellas sabemos a veces qué convendría hacer para ayudar realmente, nos
permite encontrar caminos y recorrerlos con el sufriente, que le den
esperanzas. Entonces él crece por encima de ese sufrimiento y puede
afrontarlo de una manera que lo haga más soportable y acaso también lo
vuelva mejor.
Quien no ha sufrido nada, ¿qué sabe?.
Conciencia Arcaica
Si damos prioridad a la conciencia arcaica,renunciando a la inocencia frente
a la conciencia moral alcanzamos la felicidad.
Esa otra conciencia exige mas porque estamos en conexion con mucha mas
gente.
Conciencia espiritual mala
Cuando yo tengo una conciencia espiritual mala me detengo y no hago
nada, luego reviso a quién rechace o me puse más alto o por encima de otra
persona o seguí una idea mía en lugar de permitir ser guiado…y
repentinamente, sé cuál es la pausa. Luego vuelvo a ese movimiento de
estar conectado hacia todo…tal como es y hacia mí tac como soy y vuelvo a
tener una conciencia espiritual buena y yo quedo tranquilo.

Conflicto
El desarrollo personal y el crecimiento son posibles cuando incluimos todo
aquello que previamente excluimos. Antes de poder dar entrada, no
obstante hay un conflicto.
La paz y la reconciliación surgen sólo después de un conflicto.
Heráclito lo expresa en una frase en griego: pantom pater polemos, que
literalmente significa:”la guerra es el padre de todas las cosas”.
La paz eterna, con la que muchas sueñan, podría compararse a una
parálisis. Sin embargo la paz concluye algo: aquello que anteriormente
agotó las fuerzas puede ahora retirarse ,apaciguado. Debemos permitir que
el conflicto se retire sino renacerá, incluso después de resolverse. Y ¿Qué es
lo que hace que resurja el conflicto?¡El recuerdo del mismo! Por lo tanto,
debemos permitir que lo que estás pasado esté en el pasado.
Conócete a ti mismo
Muchas veces el conocimiento de sí mismo y el deseo de alcanzarlos son
egocéntricos. Por eso mismo no desembocan en el conocimiento verdadero.
Pues el conocimiento verdadero se caracteriza por el olvido de uno mismo y
se vive como un regalo. Nos aleja de lo propio para conducirnos a algo mas
grande ante lo cual se detiene con asombro y se olvida de sí y de sus
deseos, en lo cual se sumerge y se deja llevar, sin preocuparse por el
destino del viaje.
Ese conocer une. Nos hace experimentar en lo más íntimo nuestra
dependencia múltiple e infinita que no comprendemos, de modo que en
cierta manera nos disolvemos en él y, esfumándonos, nos encontramos a
nosotros mismos. En ese conocer somos serenos, humildes, unidos por

todas las fibras a algo ajeno que nos compenetra, nos solicita y nos
obsequia, sin que al final nos experimentemos desligados o alienados de él.
En ese conocer estamos como derramados y, por eso mismo, involucrados
en una plenitud que va mucho más allá de nosotros y que nos limita sin
límites.
Sólo en ese conocer alcanzamos nuestro propio yo, por contradictorio que
parezca, y nos conocemos a nosotros mismos .¿Qué es pues el yo? Es la
totalidad en la que me olvido.
Consejos
Consejo tiene que ver con vaticinio. El que da buenos consejos al otro tiene
que adivinar lo que a él le parece importante para el otro, pero sin saberlo.
Con su consejo se sitúa por encima de nosotros como si fuese dueño de
nuestra felicidad.
Cuando uno da un buen consejo a un niño, ¿este lo sigue?, generalmente
no. Cuando un consejo viene desde arriba nadie, ni siquiera los adultos lo
siguen. Cuando se muestra a un niño como hacer ciertas cosas, él puede
comparar, hacer experiencia .Lo hace porque tiene el derecho a hacerlo, no
`para seguir

Es diferente en el caso de una experiencia personal. A través de ella
recibimos señales directas relativas a que algo funciona o no.
El mejor consejo proviene del alma misma, cuando desafiamos al caos de
las muchas voces que pujan por superarse para decirnos lo que es bueno
para nosotros, lo que está al servicio de nuestro bien y nuestra
supervivencia, y lo que su benevolencia nos brinda.

Nos retiramos de ellos y sus voces hasta que estas se pierden a lo lejos. Y
nos aquietamos. Luego de un tiempo nos sentimos en sintonía con otra
fuerza y con otro amor. ¿Cómo nos aconseja ella?
Nos transmite una comprensión repentina y una señal con referencia al
próximo actuar que es útil para nosotros y para otros. Si les seguimos,
permanecemos centrados. Logramos algo decisivo sin llamar la atención.
Queda en sintonía con algo esencial, con aquello que está al servicio de la
vida y el amor de muchos. Lo que hacemos de esta manera no requiere
explicación. Tiene un efecto como si fuera por si solo. Lleva a otros en ese
movimiento, sin inmiscuirse en el de ellos.
Constelador
Todo el mundo está capacitado para constelar, pues las constelaciones
están en mano de Algo mayor.
Control
A veces alguien ejerce control sobre los demás por motivos que no están
justificados por las circunstancias o por una causa común. Ese control se
vive como restrictivo.
¿Qué ocurre en el interior de las personas que buscan ese tipo de control, a
pesar de que genera menos respeto menos éxito, menos influencia y una
menor disposición a la colaboración?
Quizá actúen por un profundo temor a que se derrumbe algo que otorgaba
seguridad, a que al final se queden solas y abandonadas. Pero ese tipo de
control provoca justo lo que temen.

¿Qué les ayuda a superar ese miedo? La experiencia de que consiguen y
reciben mucho rogando a los demás, de manera que éstos puedan atender
su petición más por afecto y solidaridad humana, que intentándolo por
medio de ese control.
En este contexto el control es un sucedáneo del ruego. También es un
sucedáneo de la confianza y de la experiencia de que aquello que
profundamente añoramos escapa a nuestro control.
Crecer
El crecimiento significa: yo asumo en mi interior algo que hasta ahora me
era ajeno y lo interiorizo. Lo otro empieza a ser parte de mi. Así crezco.
Criticar
Si diferenciamos entre bien y mal, nos colocamos en lugar de Dios. Siempre
cuando alguien dice:”Esto está mal”; entonces dice:”Yo soy como Dios. Yo lo
hago mejor”
El que critica a alguien le niega a Dios su ser humano. Le quita a Dios su
humanidad. Si a todos creo tal y como son ¿puede ser algo mejor o algo
peor? Tan pronto como critico a alguien, me coloco en el lugar de Dios .Yo
soy como Dios.
Cruel
Lo cruel es a la vez potente, desafiante: es lo hace que el desarrollo sea
ineludible. Sólo porque lo mas fuerte, es decir lo cruel, trata de imponerse,
también lo más débil tiene que hacerse fuerte y cruel. Tiene que medirse
con lo fuerte y cruel, desafiándolo para que sea todavía mas fuerte y más

cruel, de modo que ambos tienen que desarrollarse y crecer en la lucha a
vida o muerte.
¿Pero no es eso contrario al amor? Sólo aquel que está en sintonía con el
lado cruel de la vida es lo suficientemente fuerte como para amara al otro,
de tal manera que pueda crecer con ese amor .El que ama débil y
cobardemente, porque no se atreve a afrontar la realidad total, también es
cruel. Cruel por el resultado. Tampoco él puede escapar a la ley de la vida
que le exige lo último a cada individuo. Al cabo de un tiempo, tanto él como
aquellos a los que pretende amar, serán víctimas de la vida más fuerte.
Culpa
¿Cuál es mi postura ante mi propia culpa? ¿Pretendo deshacerme de ella, o
me digo que la conservaré hasta el final de mi vida?
Si la conservo, bien no soy inocente, pero tengo una fuerza especial que sin
esa culpa no tendría. Además, soy más humano y humilde.
Al cabo de un tiempo, la culpa tiene que pasar. Y puede pasar si la persona
la asume.
Culpa no es equivalente a malo. Muchas veces es justamente al revés.
Muchas veces, lo bueno o lo correcto nos hace culpables, y lo malo nos da
una sensación de inocencia. Muchos que permanecen en el problema, o que
sufren en una mala relación se sienten inocentes. El paso de este tipo de
inocencia a la culpa, requiere de una fuerza interior. Y sólo aquél que
también encara la culpa, puede realizar este paso hacia la solución. Porque
en este nivel uno se encuentra más solo. La recaída en el patrón antiguo es
más cómoda.

¿Porque tenemos reservas interiores a merecer el regalo de la salud plena,
el éxito pleno o el amor pleno?
¿Qué se opone, pues, a nuestra disposición a dejarnos regalar de ese modo?
Nuestros pensamientos de ser culpables y de no merecer un regalo tan
grande, liberador, alegre y sorprendente. Esos pensamientos se cumplen
porque los pensamos.
¿Cómo manejar esos pensamientos para que pierdan su poder y podamos
librarnos de ellos?
Nos perdonamos nuestra culpa. También perdonamos a aquellos de los que
pensamos que nos tienen por culpables. Es decir nos desatamos
interiormente de cualquier culpa en nostros y en otros. Sobre todo nos
desatamos del pensamiento de que nosotros u otros tuviéramos que pagar
por una culpa.
Detrás de los sentimientos de culpa hay sentimientos de odio contra
nosotros y odio contra otros.
Proceden de pensamientos que quieren reducir o quitar algo , a nosotros y a
otros.
También estos pensamientos se cumplen porque los pensamos
¿Cómo superamos estos pensamientos?
Nos perdonamos estos pensamientos. También se los perdonamos a otros
¿Cómo logramos crecer más allá de estos pensamientos y volvernos amplios
para lo que en otro momento se nos regala en abundancia si estamos
abiertos a ello y lo agradecemos?

Pensamos pensamientos de amor. Pensamos sobre todo aquel pensamiento
de amor de que somos amados tal y como somos. Y que también todo otro
es amado así.
Donde tanto él como nosotros nos abrimos para todo el regalo, toda la vida,
todo le amor y toda la felicidad.
Curiosidad
¿Cuándo la curiosidad es dañina y cuando es útil?
La curiosidad nos permite conquistar el mundo. Detrás de ella actúa un afán
de conocimiento de conocer algo nuevo. Es un impulso muy importante en
los niños, que les incentiva a hacer preguntas de todo tipo.
Pero la curiosidad es totalmente distinta si con ella me inmiscuyo en los
asuntos de otro. Entonces lastimo su esfera íntima y gano poder sobre él.
Lo percibo desde el sentir: en que medida lo que uno dice o pregunta está al
servicio de la vida y de la evolución, en que medida es adecuado o se opone
al amor.
Dar demasiado
El que da demasiado amenaza la relación. No debo dar más de lo que el otro
puede devolver. Hay un límite a lo que se da y lo que se pide al otro. El que
da demasiado está en una posición de poder, obligando al otro. Si doy
demasiado actúo como una madre.
Debilidades
Sin nuestras deficiencias nos hacemos inhumanos. Con nuestras
deficiencias nos hacemos amables para otros.

Decisión
Decisión quiere decir ahora. Aquello que le precedía era la reflexión, la
espera de oportunidad y el momento propicios. Decisión quiere decir actuar
sin preguntas, sin respuestas y con todas las consecuencias. La decisión
termina con algo viejo y pone en marcha lo futuro. Algunas veces es un
vendaval que arranca la hojarasca marchita de los árboles, y que cesa
cuando haya cedido lo que se interponía en su camino. Entonces el sol
puede volver a lucir.
Definición de terapia
La terapia es una aventura. Siempre va uno hacia lo desconocido. Surgen
cosas extrañas. Al afrontarlas tenemos la oportunidad de crecer. Un
terapeuta crece afrontando nuevos retos, no actuando rápidamente, sino
permitiendo que se materialicen nuevas posibilidades y esperando el
momento adecuado.
Dejar atrás
¿Cómo dejamos atrás totalmente aquello que pasó?
Cuando ni pensamos en ello ni preguntamos por ello, cuando cerramos
nuestros oídos cuando otros quieren volver sobre ello. De ese regreso nos
liberamos en la quietud centrada, en aquella quietud que espera hasta que
la próxima puerta se abra desde adentro y nos conceda el acceso.
¿Cómo logramos la renuncia a la retrospección? Asintiendo internamente a
cada uno de ellos allí, sin importar de qué lado estaba, como si nosotros
fuésemos como él. Con esa renuncia dejamos atrás una parte nuestra.
También ella puede pertenecer al pasado.

Depresión
Muchas personas rechazan a sus padres o a uno de ellos, y al hacerlo la
frase que subyace a este vínculo es “yo soy mejor”. ¿Qué pasa en el alma
de esa persona? Están como constreñidos y con frecuencia sumidos en la
depresión. La depresión significa que alguien se siente vacío, que algo falta.
Cuando el padre o la madre faltante es tomado en el alma, la persona se
siente enriquecida.
Derecho a ser
Tienes tanto derecho a ser como eres, como yo tengo el derecho de ser al
como soy. Por favor quiéreme tal y como soy.
Derrota
Su crecimiento consiste en ser siempre el derrotado profundamente por algo
más grande.
Deseo profundo
Mi deseo más profundo para la relación de pareja es…
Cada uno lo escribe para si mismo. Una de las siguientes noches se lo lees a
tu mujer. Y no hay contestación de vuelta
Luego otra noche ella te lo lee a ti. Sin contestación.
Después nunca más se habla de ello.
Deseos concretos
Es importante decir concretamente los deseos de uno con respecto al otro.
De lo contrario, el otro se siente presionado por una expectativa que no
puede satisfacer. En consecuencia no da, porque le es demasiado.

Por ejemplo:”quiero que me ames más” eso no es concreto…”quiero ir a dar
un paso contigo de media hora” eso si.
Desorden
El desorden nace cuando alguien excluye a alguien, no le mira, por miedo a
su destino. El no ser mirado crea una fuerza nociva en el sistema. El yo de
otro se hace con el yo de la persona y le impide vivir su propio destino.
Despedida
¿Cómo manejamos cualquier despedida que nos toque enfrentar?
Nos ponemos en marcha, guiados por otras fuerzas, por aquellas fuerzas en
cuyas manos nuestra vida se encuentra desde el principio. Nos obligan a
partir y nos acompañan.
Lo bello no se pierde con la despedida. Al contrario, sólo gracias a la
despedida puede permanecer.
Destino
Salir airoso del destino significa afrontarlo y aceptarlo tal como es. Entonces
el destino nos regala una fuerza especial, precisamente porque hemos
establecido una sintonía con él. Nos une a algo más grande en cuyo seno
nos toca una misión especial, diferente quizás de la que deseábamos al
principio, pero que al final nos hará sentir felices y colmados.
Detenerse
A veces nos vemos detenidos por un movimiento y el brío con que
queríamos alcanzar algo se nos hace cuestionable y nos preguntamos ¿El
asunto aún merece la pena?

En algunos casos una pérdida, una despedida o una enfermedad, sobre todo
si amenaza nuestra vida nos obliga a detenernos. En lugar de mirar hacia
una meta lejana tenemos que fijarnos entonces en algo próximo, por le
breve rato que quizás aún nos quede. Entonces ese rato se llenará de
encuentros, de amor, de reconciliación.
Dinero
El dinero es amor que fluye
El dinero asiente al que lo tiene, siempre y cuando lo respete, lo respete
como algo espiritual
Discutir
¿De que sirve una discusión? Para la mayoría de las personas , la discusión
llevaría a convencer al otro de algo de lo que no está convencido. Eso es
siempre en vano. Déjale su opinión. La tuya no es mejor; sólo diferente.
Divorcio
A veces se nos rompe el corazón porque ya n puede latir en sintonía con el
corazón del otro, porque tiene que latir solo y pierde el compás¿Cómo recupera entonces nuestro corazón su compás y sosiego?
Latiendo en sintonía con un corazón más grande, con la vida en su plenitud,
en la que algo común nos une con todo, en la que la despedida se torna
recomienzo y el corazón late quietamente hacia su propio fin.
Dolor

Si uno encara el dolor , permitiendo que penetre en el corazón y en el
cuerpo y en el alma, con toda su amargura e intensidad, este dolor por regla
general es breve aunque en principio parezca interminable.
Un mecanismo muy común para escaparse de este dolor es el de buscar
culpables o también estar enfadado.
Otro intento de evitar el dolor es la autocompasión. En la autocompasión no
veo al otro, en absoluto; únicamente me veo a mi mismo.
Droga
¿Por qué se toman drogas?
Alguien toma drogas porque le falta algo. Pero cuando esa persona dice que
le falta algo no se da cuenta de lo que ya tiene.
Duelo
¿Qué significa aquí duelo? Recordamos lo que han significado para nuestra
vida. Recordamos lo que les debemos. Sobre todo significa que con nuestro
duelo reconocemos que honramos el bien que hemos recibido de ellos, de
modo que puedan seguir actuando en nuestra vida y ellos siguen así
presentes para nosotros. Entonces podemos despedirnos de ellos, y ellos de
nosotros.
Al duelo a menudo se opone el que queramos de los muertos algo que ya no
nos pueden dar.
También se opone el que les guardemos rencor por algo de lo que los
acusamos, como si hubieran podido ser diferentes a como eran. Con ese
rencor nos despedimos de alguna manera de nuestra vida aquí y
permanecemos entre los muertos. O los volvemos a traer con ello del reino

de los muertos, los ponemos ante un tribunal, los mantenemos presos
todavía aquí y les negamos poder hacia los muertos y a despedirlos libres
de nosotros.
Pero sobre todo al duelo se opone si todavía nos sentimos culpables frente a
los muertos. Por ejemplo, porque les hemos hecho daño. Sabemos que por
nuestra parte no podemos indemnizarlos. Permanecemos impotentes.
Al duelo y a la despedida de los muertos se opone igualmente si culpamos a
otros por su muerte. En lugar de mirar a los muertos miramos a los
culpables y excluimos con ellos también a los muertos.
Estas confusiones llegan tan lejos que algunos creen que pueden vengar a
los muertos, pero esa venganza ¿no se dirige contra Dios? ¿No pierden de
vista entonces que la muerte les ha aportado algo a los muertos?, ¿No
pierden justamente los vengadores su relación con esos muertos e impiden
la despedida, el que para ellos todo ha terminado?
Sin esa despedida nos faltan los muertos. Solo gracias a nuestra despedida
queda de ellos algo que sigue sirviendo a nuestra vida, y la paz. Sólo gracias
a la despedida de ellos con amor alcanza nuestro amor su plenitud.
El hijo pródigo
Un hombre tenia dos hijos. El menor le dijo a su padre:
Padre dame mi parte de la herencia. El padre se entristeció al ver lo que su
hijo tenía en mente, pero se la entregó. A los pocos días, el hijo menor lo
recogió todo, se fue a un país lejano y malgastó su bienes en una vida
licenciosa.

Una vez lo hubo consumido todo, empezó a sentir hambre y se puso al
servicio de un ciudadano de aquel país, cuidando cerdos. Con ganas habría
comido de lo que se echaba a los cerdos, pero nadie se lo daba.
En casa de aquel hombre rico encontró también a otro joven que había echo
lo mismo: pedio la herencia la gastó y acabo cuidando cerdos.
Finalmente, ambos recapacitaron y uno de ellos dio:
Los siervos de mi padre tienen pan en abundancia y yo su hijo, me estoy
muriendo aquí de hambre. Volveré con mi padre y le diré:”Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. Tenme
como a uno de tus siervos”
El otro dijo: “yo lo hago diferente. Mañana mismo me voy a la plaza del
mercado, me busco un trabajo mejor, ahorro una pequeña fortuna, me caso
con una de las hijas de esta tierra y vivo igual que la gente de aquí.
¿Quien de esos dos habrá cumplido mejor con la voluntad de Dios?
El momento oportuno
El momento oportuno es un regalo. Por eso hay que esperar a que llegue.
¿Cómo sabemos si ha llegado? Lo sabemos por la fuerza y la capacidad de
hacer y decidir por fin lo que desde hace tiempo venía perfilándose como
inaplazable, pero que por las circunstancias no pudo acometerse ni llevarse
a término. Pero a menudo le precede una crisis que impacienta a muchos.
En la impaciencia, la espera y esperanza de que finalmente suceda algo,
crece la fuerza necesaria para la acción.
Encarar

Viendo la vida en su conjunto, es algo provisional y pasajero. Detrás actúa
algo duradero, sea lo que sea este duradero. Pero el dolor indica lo que hay
detrás. Permite la mirada y el paso en dirección a ese algo duradero.
El encarar el dolor da fuerza, es algo activo, el mero dejar que ocurra no
tiene fuerza.
Ese dolor se apodera de nosotros y nos eleva a un nivel que va más allá de
nuestros deseos e ideas de una vida en plenitud. Cuando la persona encara
ese dolor y ese destino, se produce una purificación de esos deseos, de las
ideas e ilusiones que conllevan.
Enemigos
Lo primero es respetarlos. Reconozco que sirven al gran conjunto. Pues sin
resistencia exterior no puede desarrollarse ningún ente vivo ni tampoco
nada humano de importancia. Lo que no puede seguir expandiéndose tiene
que condensarse. En lugar de ganar en altura y amplitud, adquiere mayor
profundidad.
Lo segundo es que mis enemigos, al oponérseme, a menudo encuentran
más fácilmente lo suyo. Así fomentan el conjunto más de lo que harían si
me corroboraran o incluso siguiesen negando lo suyo propio. Pues es lo
específicamente propio lo que hace que el individuo prest su aportación
singular al conjunto. Para quien haya encontrado ese punto, la enemistad
terminará en el transcurso del tiempo, pues lo propio de los otros ya le
supondrá un peligro, ni él tendrá el afán de romperlo o torcerlo a su imagen
y semejanza.
¿En que se puede demostrar la fuerza mayor? Se muestra en lo que dura.
Pues sólo lo que dura fue y es esencial.

Los enemigos del conocimiento: el miedo, la claridad, poder y la paz.
Enfado
Es una sensación bonita el estar enfadado sobre todo cuando se tiene razón.
El obstáculo principal para la reconciliación siempre es aquel que piensa que
tiene razón
Entendimiento
El entendimiento es un regalo a diferencia del conocimiento que se puede
obtener con la experiencia y la lectura.
Pero la acción que se entiende difiere de la acción que se conoce.
La acción por entendimiento nos hace crecer interiormente. La acción por
cognición lleva sobre todo al éxito exterior.
Entusiasmo
El entusiasmo a veces despersonaliza, uno ya no está consigo. Se eleva y se
siente grande, aunque no haya hecho nada. Tal como en el fútbol. Todos los
fanáticos ganan, aunque no toquen ni una pelota. Tienen esa deliciosa
sensación de victoria. Esa es su identificación y es lo que lleva a salirse de sí
en esos campos.
Errores
Cualquiera que sean las consecuencias de nuestro error actual están al
servicio de otro éxito, aunque el precio a pagar por él parezca alto. Si
aprobamos nuestro error y sus consecuencias, crecemos humanamente, en
consonancia con otro amor. Con dolor y con sanación, con impotencia pero,

desde otra parte, con poder, serenamente, cualquiera que sea el resultado.
Nos hacemos unos con otras fuerzas y otra conducción en el corazón.
Escuelas terapéuticas
Las escuelas terapéuticas frecuentemente imponen una visión obligatoria,
excluyéndose y hasta prohibiéndose nuevas percepciones.
Por eso no pertenezco a ninguna escuela. Estoy pues liberado en gran
medida de reducir la apreciación al marco de un determinado sector.
Esfuerzo
Para mi todos los seres humanos son buenos. Cada uno sólo es, tal como
puede ser. Nadie puede ser distinto de lo que es en su situación. Por eso me
dirijo a todos con el mismo respeto. Esta postura y este proceder es un
esfuerzo del alma propia. Nadie puede dispensar al otro de este esfuerzo.
Muchos de los que buscan ayuda, quieren ayuda sin su esfuerzo. Pero
cuando a partir de sí mismos, cuánta alegría brinda ese esfuerzo, entonces
a través de ese nuevo conocimiento se les abre una nueva posibilidad de
moverse en la vida. Pero siempre serás a través de un conocimiento. La
emoción del amor presenta poco conocimiento y mientras permanezco
inmerso en la emoción del amor sucede poco y seguiré atado.
Estar aquí es maravilloso
Excluir
Si excluyo a alguien de mi corazón me vuelvo como él, exactamente como
él.

Más tarde, alguien del grupo ha de representar al excluido por
identificación, sin darse cuenta. Esto es el enredo. Viene de esa conciencia
arcaica.
Exigencia
En tierras de Aram tiempo atrás vivía un general; en un principio era
conocido por su fuerza y su valentía; después atormentado por una grave
enfermedad, no pudo tener contacto con nadie, ni si quiera con su mujer:
tenía lepra.
Un día una esclava le contó que en su país había un hombre que podía curar
su enfermedad.
Así pues reunió un gran séquito, cogió diez monedas de plata, seis mil
monedas de oro, diez vestidos de fiesta, además de una carta de
recomendación de su rey y se puso de camino.
Al cabo de una larga marcha y de algún extravío, llegó a casa del
curandero, y a voces pidió entrada. Allí estaba, pues, con todo su séquito y
todo su tesoro, esperando. Pero nadie le hacía caso. Ya empezó a ponerse
nervioso e impaciente, cuando se abrió la puerta y salió un criado,
dirigiéndose a él diciendo:
Mi amo te hace saber: lávate en el Jordán, entonces te curarás¿Qué?, dijo ¿Este quiere ser un curandero? ¡Al menos hubiera tenido que
salir personalmente, implorar a su Dios, iniciar un largo ritual y tocar con su
mano cada llaga de mi piel! Eso quizás hubiera ayudad0, ¿Ahora quiere que
simplemente me bañe en el Jordán?
Y se giró, furioso, para emprender el camino de vuelta.

En el fondo este es final de la historia, pero dado que se trata de un cuento,
acaba bien. Cuando el general ya llevaba unos días en el camino de vuelta,
una tarde se acercaron sus criados tratando de persuadirlo con buenas
palabras.
Querido padre-dijeron, si ese curandero te hubiera exigido algo
extraordinario por ejemplo que cogieras un barco, te fueras a países lejanos,
te sometieras a dioses desconocidos, durante años escrudiñaras tu propio
pensamiento y tu fortuna se hubiera gastado, seguramente lo habrías
hecho.

Pero tan solo te pidió algo muy sencillo.

Y se dejó convencer.
De mal humor y mala gana fue al Jordán, con repugnancia se lavó la cara en
sus aguas, y se hizo el milagro.
Al volver a casa su mujer quería saber como le había ido.
Ya ves, vuelvo a estar bien pero por lo demás no hubo nada
Éxito
El éxito es limitado. Nuestros logros ponen en marcha un movimiento que
los cuestiona o se propone desbaratarlos. Y los que menos duran suelen ser
aquellos éxitos que han sido fruto de nuestro planificar y vuestro esfuerzo
personal.
¿Debemos lamentarlo? Todo desarrollo necesita resistencia.
Gracias a la resistencia, el desarrollo y el éxito, encuentran un equilibrio
con muchas fuerzas, equilibrio que se alteraría con un desarrollo demasiado
rápido y unilateral.

La resistencia al éxito demasiado rápido hace necesario el reconocimiento y
la valoración de las fuerzas opuestas a nosotros. Así estarán más dispuestas
a aliarse con nosotros, en un plano superior, para emprender la acción
común que de esa manera gana influencia, fuerza y destreza duraderas.
Otra cosa sucede cuando un movimiento no parte de nosotros mismos,
cuando seguimos un movimiento que desde un principio emana de la
sintonía.
Expectativa
Mediante la expectativa me refiero a algo y lo atraigo hacia mí. Es como si
mediante mi expectativa lo aprisionara y ya no soltara más. Por ese motivo
lo que espero tampoco esta libre de mí.
Pero también es lo otro u otra persona quien me espera. Esperan algo de mí.
De es manera también yo soy atraído hacía ellos, me capturan y ya no me
sueltan.
Faltar al respeto
La falta de respeto en el fondo es fácil de solucionar.
Cada día le dices tres cosas de ella que le alegren. Es un ejercicio muy
sencillo.
Felicidad
Pierdes si pretendes sujetarla. La felicidad tiene una característica: va
aumentando constantemente, poco a poco.
Aquello que sujetamos huye. El secreto del camino es que avanzamos
dejando atrás lo anterior. También la felicidad anterior.

¿Cuál es el secreto de la felicidad?
Se sabe uno con muchas cosas, uno con cada vez más y, en definitiva, uno
con su comienzo y su fin-con amor.
La felicidad nos es obsequiada. La felicidad siempre proviene de una
relación y la pregunta es ¿De qué modo nos relacionamos para ser felices?
Somos felices si nos alegramos de una relación. Ninguna relación posterior
resultará, si la anterior no resultó. Toda relación comienza con la madre; es
la felicidad primaria. Lo sustancial es mirar a los ojos a m madre y decir:
”Sí, me alegra que seas mi madre. Es para mí lo más hermoso, que tú seas
mi madre”
Cuando incorporo a mi madre o a mi padre completamente en mí, sin
objeción alguna-“Tu eres mi padre, así te tomo”, ”Tu eres mi madre, así te
tomo” entonces se instala toda la plenitud de los padres en mi alma, yo no
incorporo algo de mis padres en mí, sino que incorporo a mis padres en mí,
con todo lo que con ellos viene. Y lo que yo pensaba que no era bueno,
queda fuera, es muy sorprendente. Con la persona entra solamente lo
bueno de ella, nada más.
¿Cómo seré feliz?
Abriendo el corazón a todo el mundo, a todos por igual. Abierto no significa
que los ame a todos emocionalmente. Sino que estoy abierto a ellos con
respeto y amor espiritual. Que estoy abierto a ellos yendo con un
movimiento creativo que actúa detrás de todo, que estás abierto por igual a
todo.
Los moralistas no son felices porque ellos deciden quienes pueden vivir y
quienes no.

La felicidad procede de la atención. Dicha atención es una prestación y un
ejercicio de por vida. Es el logro de la vida por sí. En el fondo no es más que
benevolencia hacia todos. Yo quiero bien a toda persona.
Podemos rastrear en nosotros que ocurre si lo ejercitamos. Puede que exista
uno u otro con quien estemos enfadados, entonces les miramos y le
decimos:”Te quiero bien, en todos los aspectos”
La benevolencia hace feliz.
La felicidad es un logro, nos exige algo, y nunca es personal.
La infelicidad viene sola sin que haya que hacer nada. Se nutre de la
fidelidad con otros seres infelices de la familia. Es una fidelidad infantil, por
eso esa infelicidad nos mantiene encerrados en la infancia.
La felicidad puede aprenderse. Se aprende con amor.
Fenomenología
La dialéctica y la fenomenología son conceptos filosóficos. En nuestra
cultura pensamos de manera dialéctica, es decir, nos basamos en la cabeza,
en la razón. La fenomenología quiere decir que nos basamos en la intuición.
En la dialéctica, los pasos del conocimiento parten de una tesis a una
antítesis. Con la antítesis se elimina la tesis con la pura posibilidad del
pensamiento, sin la intuición de la realidad.
Fiesta
Alguien se pone en camino y mientras mira hacia delante, a lo lejos
distingue la casa que le pertenece. Sigue caminando hacia ella. Al llegar
abre la puerta y entra en una habitación arreglada para una fiesta.

A esta fiesta llegan todos los que fueron importantes en su vida. Y todo el
que viene trae algo, se quedan un rato y luego se va.
Así como llegan pensamientos que traen algo, permanecen un rato y se van.
Así como llegan deseos o sufrimientos, traen algo, se quedan un rato y se
van. Y también de este modo llega la vida, nos trae algo, se queda un poco
y se va.
Así, pus, viene a la fiesta cada quien con un regalo especial, un regalo por
el que ya se ha pagado el precio completo, sea cual fuere: La madre, el
padre, los hermanos, un abuelo, una abuela, el otro abuelo, la otra abuela,
los tíos y las tías. Todos los que hicieron lugar para él, los que cuidaron,
incluso vecinos, amigos, maestros, parejas, hijos; todos los que fueron de
importancia en su vida y los que aún la tienen.
Después de la fiesta, la persona se halla colmada de regalos y sólo
permanecen a su lado aquellos a quienes aún les corresponde quedarse un
tiempo. Entonces la persona se acerca a la ventana y se asoma, ve otras
casas, llevará algo, se quedará un poco y se irá.
También nosotros estuvimos en una fiesta, llevamos y tomamos algo .Nos
quedamos un rato y luego nos fuimos ¿Cómo? Realizados y enriquecidos.
Flaqueo de fuerzas
Una crisis es siempre oportunidad de cambio.
El asentimiento a la noche oscura permite llegar a una compresión
radicalmente distinta.
Nos centramos hacemos una expiración larga y profunda. Nos sintonizamos
con nuestra conciencia familiar, nuestro destino esta delante de nosotros, a

un poco de distancia, lo miramos con respeto. Miramos ahora mas allá, más
lejos, a algo más grande Miramos con recogimiento, hasta poder decir
gracias.
Seguimos mirando a lo lejos con recogimiento, ahora podemos decir por
favor.
Volvemos a mirar a nuestro destino y le decimos Si, hasta poder abrazarlo.

Fuerza
Cuando incorporo lo que había rechazado o lo que es doloroso, lo que me
genera culpas o por lo que me siento injustamente tratado, lo que fuese, no
todo cabe en mí cuando lo incorporo. Hay algo que permanece fuera. Yo
consentí plenamente, pero lo que se internaliza en mí, es solo fuerza. Lo
demás simplemente queda fuera y no me infecta. Al contrario: me
desinfecta, purifica. La escoria queda fuera y las brasas penetran en el
corazón.
Fuerzas Sanadoras
Las fuerzas sanadoras están en manos de quienes tuvieron un destino
difícil. Ellos solo necesitan ser reconocidos, para que se les de un lugar y
puedan ser benevolentes. En eso hay que confiar ahora. Si retrocedemos y
preguntamos quien tiene la culpa, destruimos el efecto positivo. Siempre
hay que ir hacia delante.
Fugaz
Una relación se mantiene constante cuando impide que el pasado se vuelva
presente.

Futuro
¿Dónde se encuentra nuestro futuro? ¿Quién lo sostiene en sus manos?
¿Son personas? ¿Estamos a su merced?
Si les tememos, sí. Cuanto más les tememos, tanto más poder ganan sobre
nosotros. ¿Poder sobre qué, en especial? Poder sobre vuestros
pensamientos; poder sobre la forma en la cual queremos evadirlas con todo
tipo de medidas de prevención; poder sobre la manera en la cual
entregamos el mundo a su merced como si fueran los creadores del mismo
y tuvieran su curso y nuestra supervivencia en sus manos ¿Puede ser una
idea más equivocada, cuando también ellos mueren en su momento y su
poder se acaba junto ellos?
¿Cómo eludimos el poder y los poderes que aparentemente tienen a nuestro
futuro en sus manos?
Ya ahora fijamos la mirada en ese mundo en el que todo se vuelve igual a
todo, en el cual todo a cada instante se vuelve nuevo de una forma que
abarca a todo de la misma manera, todos igualmente impotentes, por estar
sostenidos desde otro lugar. Nos volvemos poderosos impotentemente,
porque somos tomados de la mano desde otro lugar, desde allí somos
guiados y llevados a otro mundo, y de allí regresamos, sernos, a este
mundo.
¿Cómo?
Completos de otra manera, poderosos de otra manera, intocables en lo más
profundo, habiendo superado a los poderosos de aquí, sustraídos a su poder
en lo más íntimo y libres de ellos.

En Venezuela las compañías petroleras les quitaron las tierras a los
aborígenes, donde ahora se realizan perforaciones petrolíferas.
Comprensiblemente esto genero resistencias no solo entre los indígenas,
sino también entre muchos otros.¿ Esta resistencia tiene futuro? ¿En las
actuales circunstancias puede salvarse le pasado para los indígenas? No,
solamente aquellos indígenas que saben dar por cerrado el pasado tienen
futuro, por ejemplo trabajando para las compañías petroleras. Solamente
ellos.
Podemos comprobar en nosotros qué efecto tiene si, en lugar de esperar la
curación en el futuro, le damos ya espacio en nosotros como si fuera
presente.
Golpes del destino
Mientras que el afectado siga preguntando por la culpa, no se podrá inclinar
ante el destino y aceptarlo.
Las preguntas ¿tenía que pasar esto? Y ¿Por qué precisamente yo?, las
tentativas de huir del golpe del destino mantienen al afectado en una zona
gris en la que no se puede tomar una decisión clara y en la que no existe
una fuente para la verdadera fuente vital.
Gracias
Dar las gracias quiere decir:
Tomar lo que me es dado,
sujetarlo cuidadosamente con las manos,
Llevarlo a mis adentros, a mi corazón hasta que yo sienta interiormente

que es una parte mía.
Dar las gracias también quiere decir:
Transformar lo que me ha sido regalado y
se ha convertido así en una parte mía
en una acción que deje también a otros ganar
en lo que a mí me ha enriquecido.
Sólo entonces lo que me ha sido regalado alcanza su perfección.
Dar las gracias me hace grande. Pues cuando doy las gracias tomo algo
como regalo de otros. Me enriquece porque lo tomo. Al mismo tiempo lo que
tomo agradecidamente se hace imperdible para mí. Las gracias me
permiten guardarlo y multiplicarlo. Actúan como el sol y la lluvia caliente
sobre una joven planta. La hace madurar
Grandeza
La grandeza llamativa, estridente y notoria, se derrumba pronto. No puede
durar y se disgrega. Todo triunfo es efímero.
La que no resulta aparente, en cambio, precisamente por no llamar la
atención se expande a ritmo continuo y poco a poco hace caer incluso lo
más grande. No porque s elo haya propuesto, sino por su mera presencia.
Quien se ve marginado y oprimido por la grandeza visible y sus
representantes sólo tiene que esperar el tiempo suficiente. Al esperar
debilita lo grande que, privado de su resistencia, no puede mantenerse.
La grandeza verdadera es oculta. Si, no obstante, sale a la luz, produce una
experiencia benéfica.

Gratis
Algunos quieren la felicidad gratis.
Renunciar a la venganza, a la superioridad y, además, a la inocencia y a la
culpa.
Guerras
La dificultad radica en que nosotros juzgamos moralmente un efecto. Sin
embargo se trata de poderes totalmente distintos. Estos poderes que
mueven al mundo son absolutamente inmorales y nosotros los reducimos a
nuestras ideas moralistas. ¿Qué cuenta entonces una vida? Absolutamente
nada ¡Esa autosuficiencia deja todo de lado!
Las grandes catástrofes, las grandes guerras, han provocado en el mundo
una evolución de la consciencia. No interesa si esto nos gusta o no, si lo
consideramos bueno o no. Por supuesto que estos grandes movimientos no
pueden ser desencadenados por un solo individuo. ¿Cómo alguien puede
entusiasmar a toda una nación, si tras él no hay un movimiento que recibe
su fuerza de algún lado?
Guerrero
¿Cómo nos volvemos guerreros?
Por extraño que suene, a través de l amor hacia todo tal como es, también
hacia aquello que parece estar en nuestra contra. Ese amor se despide del
fingimiento que nos lleva a considerar como bueno todo aquello que va en
contra del amor a todo tal y como es, porque se coloca por encima del lado
oscuro de nuestra realidad en lugar de encararla.

Únicamente aquel amor que también reconoce al otro como equivalente, es
puro. Ese amor es humilde.
Un guerrero avanza sin tener en cuenta el peligro. Sus flechas quedan
adheridas, por más que duelan, no es posible extraerlas. Pero no matan. Al
contrario, nos impulsan hacia adelante, nos alejan de lo que aprendimos a
querer, nos alejan de lo blando hacia la realidad que debemos enfrentar, por
más dura que se nos muestre.
Heráclito fue un guerrero de este tipo con su frase: “La guerra es el padre
de todas las cosas”. Jesús también fue un guerrero con su frase” Amad a
vuestros enemigos, haced el bien a aquellos que os odian”
Hacia donde me tengo que dirigir
Así empieza un canto de la misa alemana de Schubert. ¿Quién hace esa
pregunta? Sólo un ser humano, mejor dicho, sólo un niño desamparado
pregunta así. ¿Nos podemos imaginar a un animal haciendo esa pregunta, o
cualquier ser vivo? A este respecto , ¿no dependen todos ellos de sus
propios recursos?¿ No es así cómo cada uno de ellos, en cuanto acaba la
protección de la madre, sabe por sí solo adónde dirigirse?
¿Hacia donde me tengo que dirigir? Hacia la próxima acción conveniente,
instante tras instante.
Aquel que pregunta adónde, se queda parado. Su vida queda parada en vez
de seguir adelante. Su amor queda parado en vez de tener un efecto
inmediato.
¿Hacia donde me tengo que dirigir? Hacia la vida, la vida plena, ahora.
Herida

También la herida forma parte de la vida, y también la cicatriz, que indica
que la herida está curada, aunque el lugar sigue siendo vulnerable; nos
advierte de proceder con atención y cautela.
Hijos
Te daré un pequeño consejo cuando te dirijas al hijo, en el hijo dirígete a su
padre.
Los hijos agresivos quieren mantener vivos a alguien gracias a su
agresividad. Luchan contra la muerte, quieren vencer a la muerte.
Hitler
Yo soy un ser humano igual que tú. Si te respeto, me respeto también a mi
mismo Si te aborrezco también me aborrezco a mí mismo.
Entonces miro a algo que dispone de nosotros por igual, algo que es tanto
mi origen como el tuyo ( y nuestro fin)¿Cómo podría yo acusara ese origen y
ponerme por encima de él acusándote a ti?
Honrar
Yo honro a las madres a partir de un juicio filosófico. Yo reparo en lo que
significa ser madre. Todas las madres han hecho lo decisivo de manera
perfecta. No existe mujer alguna que haya sido madre y no lo hiciera con
perfección. De lo contrario no hubiese sido madre. Es decir que en lo
determinante todas ellas son perfectas. Lo que viene después juega un
papel subordinado.
Lo más grandioso que existe, es naturalmente la vida. En la práctica
terapéutica muchas veces esto se olvida. Tal vez el niño recibió una
bofetada y lo recuerda, y eso se elabora, pero se deja de lado que recibió la

vida en su plenitud de parte de la madre .Como madres, todas las madres
han sido prefectas. Es un bello pensamiento.
El huésped

En algún lugar lejos de aquí. Allá donde en su tiempo estaba el lejano oeste. Un hombre
iba caminando con su mochila acuestas, atravesando la tierra. El sol iba subiendo y su
sed se hacía cada vez más grande. Tardó mucho tiempo en divisar en el horizonte una
granja. ¡Gracias a Dios!, pensó: por fin un hombre en esta soledad, con el me quedaré,
le pediré algo para beber y quizá nos sentemos después en la terraza y charlemos antes
de que yo siga mi camino.
Pero cuando se acerca, ve como el granjero empieza a afanarse en su huerta, delante de
la casa. Y le invaden las primeras dudas. Probablemente tendrá mucho que hacer y si le
digo lo que quiero, le caeré pesado.
Así que al llegar a la puerta de la huerta, sólo le hizo una señal con la mano y continuó
su camino. El granjero, por su parte ya le había visto de lejos y pensó, gracias a Dios,
por fin otro hombre en esta soledad. Ojala venga conmigo así podremos tomar un trago
juntos y quizás después nos sentaremos en la terraza y charlemos antes de que siga su
camino. Pero cuando se va acercando el forastero, también el empieza a dudar, quizás
aun tenga muchos planes y si le digo lo que quiero, le caerá pesado y podría pensar que
le insisto, pero bueno, me pondré a faenar en mi huerto, porque el ahí tiene que verme
y si realmente quiere venir conmigo ya me lo dirá.
Cuando al final el forastero le saludó con la mano y después siguió su camino, el
granjero se dijo, qué pena.
El forastero siguió caminando, el sol cada vez subía más y su sed se hacía más
imperiosa, tardó horas en divisar en el horizonte otra granja. Y pensó, esta vez entraré
en su casa y le pediré un trago, tengo tanta sed que necesito beber. También el granjero
ya le vio de lejos y pensó, ojala no venga conmigo, tengo tanto que hacer que no puedo
ocuparme todavía de otras personas. Y así siguió con su trabajo, sin levantar la mirada.
El forastero sin embargo, se le acercó y le dijo, tengo mucha sed, por favor, ¿puede
darme de beber? y el granjero pensó, ahora no puedo rechazarlo, al fin y al cabo yo
también soy humano.

Lo llevó a la casa y le fue a buscar bebida.
Cuando volvió el forastero le dijo: estuve mirando su huerto: se ve que aquí está
trabajando alguien que sabe y que conoce las necesidades de las plantas y que las
quiere. Si, dijo el granjero, eso es cierto. Se alegró y se sentó con el forastero y charlaron
durante mucho tiempo.
Después el forastero dijo: ahora tengo que marcharme, pero el granjero objetó: quédate
conmigo, el sol ya está muy bajo, nos sentaremos en la terraza y charlaremos, antes de
que mañana sigas tu camino.
Por la noche estaba en la terraza y la basta tierra estaba como transformada por la luz
tardía. Cuando cayó la noche el forastero empezó a contar cómo el mundo había
cambiado para él, desde que se había dado cuenta que a cada paso le estaba
acompañando otro.
En un principio no se quería creer que había alguien caminando a su lado y que cuando
el se paraba, el otro se paraba y cuando el se levantaba, el otro se levantaba también
con él.
Y tardó mucho tiempo en comprender, quien era su acompañante, su constante
acompañante.
Y el forastero dijo: mi constante acompañante era mi muerte. Ahora ya, es mi mejor
amiga. Cuando no se como seguir adelante, la pregunto, ¿Cuál deberá ser el siguiente
paso para mi? le pido una respuesta.
Me imagino que yo estoy aquí y ella allá y sin mirar muy concretamente, me expongo a
ella, con mi mejor superficie (por decirlo de alguna manera) y si tengo paciencia de
esperar, al cabo de un tiempo, de ella sale hacia mi, me llega una palabra, como un
relámpago que pone luz a lo que antes era oscuro y yo quedo en la claridad. Al granjero
le parecieron extrañas estas palabras.
Así también el se quedó largamente mirando hacia la noche, al rato vio a su propia
muerte y se inclinó ante ella.
Le pareció transformador aquello que aún le quedaba de su vida, precioso el amor que
conoce a Dios.

A la mañana siguiente estaban otra vez sentados y el granjero dijo: aunque tú te vayas
me queda una amiga, salieron de la casa, se estrecharon la mano, el forastero siguió su
camino y el granjero se fue a su huerto.
Humildad
La humildad es fuerza concentrada, porque no tiene fervor y porque queda en actitud
respetuosa ante fuerzas más grandes a las que se entrega. De esas fuerzas obtiene su
propia fuerza y con esas fuerzas y desde esa fuerza actúa en el momento adecuado,
guarda la medida y se retira cuando su obra está concluida. Permanece con lo que ha
logrado sólo durante el tiempo necesario y luego vuelve a soltar.
Por esa razón la persona humilde se libera: como su acción, una vez concluida, ya no la
retiene puede centrarse para una nueva acción, sin perderse en lo ya logrado.
Idealistas
Tengo una imagen de los idealistas y de aquellos quienes han abandonado sus ideales.
Los que pueden resistir internamente a los movimientos ideales, se comportan como
vacas dentro de una barda de alambre de púas. Mientras haya de comer, se mantienen
lejos de la barda. Luego buscan una brecha. No son héroes, pero sobreviven.
Iguales
No hay personas mejores o peores.
La psicoterapia lo dice de alguna manera: hay los autorrealizados y los no
autorrealizados , los analizados y los no analizados.
Para mí todas las descripciones se mueven en la superficie, ya que en lo más profundo,
todas las personas son iguales. Todos participan en el mismo ser: los sostiene, los saca a
la vida, para así decirlo, los recoge ,y , al final todos son iguales.
Únicamente con esta actitud fundamental puedo influir de manera sanadora sobre los
conflictos.
Imágenes interiores

¡Cuánto paralizan muchas angustias acerca del futuro! Por ejemplo el miedo a
enfermar. ¡Cómo paralizan las preocupaciones que nos creamos! ¡Cómo paralizan a
aquellos por los cuales nos preocupamos cuando la mañana que se presenta ante
nosotros promete un día pleno si lo esperamos con alegría tal y como viene y con lo que
trae!
O sea que sálvese quien pueda de esas imágenes y viva el día y el amor que promete.
Lo que más nos oprime y durante más tiempo es el pasado. Por ejemplo, una culpa que
nos echamos a nosotros y a otros. O si a través de las imágenes que nos hacemos de ella
nos ponemos en contra de nosotros y de otros y queremos dañarnos a nosotros y a
otros como para borrarla, como si de esa manera fuera posible lograr que nunca
hubiese ocurrido.
¿Cómo nos salvamos de ella?
Con la mirada hacia adelante y hacia el día de hoy. Renunciando a nuestras imágenes
que nos arrastran al abismo a nosotros y a otros, un abismo que nos devora a nosotros y
a ellos.
Imagen nueva
Cuando surge una imagen nueva, no hay que actuar inmediatamente, eso es de suma
importancia. No se deben tomar decisiones enseguida. Sino es la imagen misma la que
actúa, y al cabo de un tiempo está clarísimo qué hay que hacer. Si se hace deprisa, uno
se adelanta al alma. Así la imagen se retira de nuevo.
O se da un cambio sin que uno se de cuenta; sin ninguna presión por parte del propio
yo.
Imperfecto
Lo imperfecto es humano. Solo lo imperfecto tiene futuro. Tiene fuerza, quiere algo
todavía, aún necesita algo, depende del tomar y es por tanto la condición previa del
intercambio y de la relación.
Importante

Logramos sintonizarnos con un movimiento cuando no lo tomamos ni importante ni no
importante. De esa manera también logramos la sintonía en nosotros. A cada
movimiento que nos toma no lo consideramos ni importante ni no importante. Estamos
en él, tal como nos lleve, simplemente estamos.
¿Qué sucede entonces con nosotros? Permanecemos centrados en todo. Permanecemos
libres donde ya no hay libertad. ¿Para que serviría esa libertad, de todas formas?
Libertad significa dar importancia o no dar importancia a algo.
Cuando parece que tomamos algo como importante o no importante y somos
conscientes de que no puede ser ni lo uno ni lo otro. Jugamos con ello.
Algo se volvería importante para nosotros si su movimiento fuera limitado.
Impotencia
Asentir a la impotencia sin la esperanza de que jamás se nos haga justicia, instalarse en
un mundo en el que toda reclamación de derechos nos hace todavía más conscientes de
nuestros límites, es el colmo de la sabiduría.
¿Somos entonces más débiles? Cuando nuestra barreas caen, se abre algo ante lo que
permanecemos devotos, impotentes, concentrados, serenos. Y precisamente por ello,
abiertos y dispuestos para lo posible.
Incesto
Mirándolo bien, sin embargo, se ve que la persona se halla implicada en dinámicas que
la dominan y que ella no puede dominar.
Detrás de los peores comportamientos actúan fuerzas como la lealtad, la fidelidad y el
amor.
No obstante, esto no significa que el perpetrador sea inocente.
Hay un orden jurídico que tiene que velar por que esas cosas no pasen.

En el trabajo con Constelaciones no se trata de dispensar al perpetrador, como si
públicamente no se le pudiera pedir cuentas por las consecuencias de sus actos, o como
si no tuviera que expiarlos
Terapia y orden jurídico son dos niveles diferentes que no se deberían mezclar.
Infancia difícil
Todos los que han realizado algo grande han tenido una infancia difícil.
Infierno
Un rico murió, y al llegar a las puertas del cielo, llamó y pidió entrada. San Pedro le
abrió y le preguntó qué quería. El rico dijo:
-Quisiera una habitación de primera clase, con vistas a la tierra y, además, a diario mi
plato preferido y la prensa del día.
San Pedro en un principio se resistía, pero al impacientarse el rico, lo llevó a una
habitación de primera clase, le trajo su plato preferido y la prensa del día, le echó una
última mirada y le dijo:
-Dentro de mil años volveré- y cerró la puerta detrás de sí.
Al cabo de mil años volvió y miró por la ventanilla de la puerta.
-¡Por fin estás aquí!-exclamó el rico-.¡Este cielo es horrible! San Pedro sacudió la
cabeza:- Te equivocas-dijo-, éste es el infierno.
Inquietud
Sintiendo inquietud buscamos algo. Nos aparece de repente, porque necesitamos algo.
Cuando sabemos qué buscamos o qué nos falta, nos preparamos para traérnoslo o
alcanzarlo. No obstante, a menudo la inquietud es indefinida. Sentimos que nos falta
algo, pero no sabemos qué podría ser. O sentimos que algo debería tener lugar, algo
que deberíamos hacer. De todas maneras no sabemos qué es y por tanto estamos
inquietos.

O puede ser que sintamos que nos hemos ido demasiado lejos, que nos hemos perdido,
que hemos escogido un camino equivocado..Intentamos orientarnos de nuevo y
estamos ansiosos hasta de nuevo encontrar salida y de nuevo saber la dirección.
En el camino correcto quedamos interiormente tranquilos, incluso si estamos en
movimiento y totalmente en lo que es importante. Porque tranquilos nos volvemos
cuando estamos en armonía, sin importar qué dejamos o hacemos en esta sintonía y
hacia dónde ella nos guía.
San Agustín dijo unas palabras famosas: “Nuestro corazón está inquieto hasta que
descansa en Ti”
Podríamos decir , nuestro corazón está inquieto hasta que llegue a la concordancia con
lo más profundo en nosotros, con nuestro entorno, con la gente que nos rodea, con
nuestro destino y tal y como es y tal como se nos aparece repentinamente. Con nuestro
principio y nuestro fin, con la vida y la muerte.
Tal vez aquí se oculte ante nosotros lo divino, el último secreto, lo que no podemos
comprender ni abarcar.
Así entonces en el no-entender, en la detención interna, en quedarse quieto ante una
frontera insuperable, llegamos a una paz que tal vez no sea el objetivo, pero si de fiar.
Inocencia
Cuando descubrimos algo de nosotros que no está de acuerdo con nuestra
familia, lo rechazamos, aun cuando pudiese ser algo bueno, de esta manera
permanecemos inocentes por un lado, pero constreñidos por otro. Los
inocentes no pueden crecer, permanecen anclados en su lugar, se quedan
siendo infantes, permanecen atrapados en las cadenas de su propia
conciencia.
Si nosotros aceptamos como válido y bueno aquello que nuestra buena
conciencia rechaza-o sea, nuestra sombra- nos sentimos culpables. Un
ejemplo de esto es cuando en la religión cristiana abrazamos la sexualidad
tal y como ésta es dada. Si integramos nuestra sombra nos volvemos más

grandes, nos expandimos, nos volvemos más tolerantes, más humanos.
Pero la hacerlo perdemos nuestra inocencia y arriesgamos la pertenencia al
grupo.
Instante
Toda vida vive en el instante. Sólo en el instante logramos vivir realmente.
Si pienso en el futuro, desperdicio el instante. Si pienso en el pasado, dejo
escapar el instante. Por tanto, vivimos de instante en instante. En el
instante lo tenemos todo.
Si pienso en algo que podría tener en el futuro, no lo tengo, porque no lo
tengo en el instante. Por consiguiente, la felicidad siempre es momentánea.
No hay felicidad en el futuro, tampoco en el pasado. La felicidad es ahora
¡Oh, cómo podrían ser felices las parejas si vivieran en el instante!
Permanecer en el instante sin mirar hacia atrás o hacia delante exige de
nosotros lo último. Sin embargo en el instante se hace totalmente sencillo y
fácil. En él , todo se hace amplio y abierto.
Intercambio
El perdonar destruye el intercambio y la relación. Cuando el otro me hizo
daño, le digo: por el bien del amor, yo también te hago daño a ti, para que
nuestra relación no se pierda. Pero te perjudicaré un poco menos. Este
poquito menos abre nuevamente ell camino hacia el intercambio positivo.
Lo más grande que le puedo dar a mi pareja es reconocer y respetarla. Eso
es lo más importante. Y además, tal como es.
Juzgar
El juzgar hace que uno se quede solo y le hace mas pobre.

Lo contrario de juzgar es asentir.
Asentir a todo no significa que queramos tomarlo o incluso poseerlo.
Podemos elegir y decidirnos sin juzgar. Por eso, lo que elegimos y por lo que
nos decidimos prefiere quedarse con nosotros. No es secuestrado por
nosotros y sigue unido a lo que no hemos elegido y por lo que nos hemos
decidido. Es más: saca una fuerza particular de él y nos sirve más que si lo
hubiéramos separado de otras cosas por medio de un juicio.
Levantarse
Nos levantamos en contra de aquellos que buscaban ser nuestros tutores
como si ellos estuvieran más levantados y nosotros ante ellos inclinados o
incluso en el suelo. Los miramos frente a frente, mirándonos mutuamente a
los ojos y esperamos para ver si pueden aguantar la mirada de los que se
levantaron, o si de repente se levantan de otra manera también ellos más
allá de sí mismos.
Son fuerzas nuevas que se ubicaron en el lugar de las antiguas, esas
antiguas que se consideraban más levantadas de forma que otros debían
levantar la vista hacia ellas y debían someterse a su punto de vista.
Engañaban con las promesas que no podían ni querían cumplir. Ante ellas
nos levantamos sin estar en su contra.
Esa es la ilustración, nos defendemos contra pretensiones y amenazas que
nos someten a una obligación sin que sea justificada.
Libertad
Un discípulo se dirigió al maestro:
-Dime que es la libertad

-¿Qué libertad?, le pregunto el maestro.
La primera libertad es la necedad. Se asemeja al caballo que, relinchando,
derriba al jinete, pero tanto más fuerte siente su mano después.
La segunda libertad es el arrepentimiento. Se asemeja al timonel que se
queda en el barco que naufraga en vez de abandonarlo en un bote
salvavidas.
La tercera libertad es el entendimiento. Viene después de la necedad y del
arrepentimiento y se asemeja a la brizna que se balancea con el aire y,
porque cede donde es débil, se sostiene.
El discípulo preguntó: ¿Eso es todo?
El maestro replicó: “Algunos piensan que son ellos mismos los que buscan la
verdad de su alma. Pero es el Gran Alma la que piensa y busca a través de
ellos. Igual que la naturaleza, puede permitirse muchos errores, así
sustituye sin esfuerzo a los jugadores equivocados por otros nuevos. Sin
embargo, a quien permite que sea ella la que piense, a veces le concede
algún margen de movimiento y así como el río lleva al nadador que se
entrega a sus aguas, así ella lo lleva a la orilla, uniendo sus fuerzas a las de
él.
Libre es aquel que sabe transformarse. Y sólo sabe transformarse quien es
capaz de desprenderse y de seguir la próxima gran marcha hacia lo
descocido.
Libre albedrio
El libre albedrío es un mito. Con frecuencia él sirve para justificar el daño a
otros. Quien invoca su libre albedrío ¿qué es lo que hace? ¿Ayuda a otro o lo

perjudica? ¿Se comporta de modo egoísta y se mira a sí mismo o mira al
otro?
Tan pronto como los padres tienen hijos dejan de tener libre albedrío y sin
embargo son felices. En el compromiso, en el amor no se tiene libre albedrío
porque existe un vínculo.
Lo que aleja
Cuando miramos desde arriba hacia abajo a otros como si nosotros
fuésemos más grandes. Esa mirada aparenta ser condescendiente. Tiene el
efecto de que ellos se alejen de nosotros.
Lo que une
Lo que a los humanos nos une es lo que nos hace iguales: La misma
naturaleza, la misma añoranza, la misma felicidad.
Si reconocemos y aceptamos eso, accedemos a la serenidad. Abandonamos
nuestras exigencias hacia otros, la demanda de que sean diferentes de lo
que son, y abandonamos las mismas exigencias a nosotros mismos.
Abandonamos sobre todo, la moral, en el sentido del yo soy mejor y tú eres
peor o viceversa. Podemos abandonar esa moral tanto más fácilmente si
nos contemplamos no sólo como individuos sino como dependientes de
circunstancias exteriores e interiores, y si comprendemos que la vida, aun
siendo la misma en cada uno, se hace valer y se impone de forma distinta y
peculiar en cada individuo.
Los que van a morir te saludan
Es el misterio de la muerte el que les hace estremecerse por un instante, ya
que les hace sentir a flor de piel la seriedad extrema de la vida: la muerte.

Cuando la gente va la guerra , esa fascinación viene de la idea de retorno a
la madre a la gran unidad. Es el movimiento primario de la conciencia, el
mas inhumano.
¿Cómo podemos desprendernos de esa fascinación que es incluso religiosa?
No por ese amor del que se dice que es mas grande porque sacrifica su vida
por los amigos, sino por esa reconciliación sin sacrificio en la que amamos
de tú a tú, y más allá de nuestro grupo, a todo ser humano en función de
algo más grande, algo ante lo cual todos somos iguales.
Lucha
Sólo puede vivir de verdad aquel que se abre a la vida toda y le sirve, por
ejemplo cuidándola y cobijándola.
Pero la vida también es violenta. Se desarrolla en el conflicto, como ocurre
en la lucha por la luz solar o el alimento, lucha que a su vez se cobra otras
vidas. Quien vive de verdad también se enfrenta a este lado de la vitalidad.
No lo sortea. Se crece en ese conflicto y quizá fracasa en él. Pero tanto su
crecimiento como su fracaso sirven a la vida de igual modo
Madres no tiene defectos
Es una oración maravillosa
Maldecir
Se a quien fuese que nosotros maldecimos incorporamos su energía. Eso es
válido para hijos e hijas, que de ningún momento quieres ser como sus
padres, al igual que para los indignados que luchan contra victimarios de
cualquier tipo.

Mama
Escríbele una carta a tu madre donde recorres tu infancia desde tu
nacimiento y miras todo lo que ella ha hecho por ti, todo el tiempo. Eso se lo
escribes, y lo tomas todo en tu corazón. Todo lo que te ha regalado.
Al final de la carta escribes: siempre que me necesites estaré contigo.
Y entonces digo: querida mamá, tal y como eres te tomo, tal ycomo eres
tomo la vida, yal como me la has dado.
Y así eres justa para mí, lo tomo todo de ti, yal y como viene de ti.
Abro todo mi corazón a lo que das, incluso a lo que fue duro o malo. Así eres
mi madre, así soy tu hijo.
Y ahora empezamos a tomar todo ello, empezamos por la concepción, el
embarazo, los nueves meses en su vientre, con sus expectativas y miedos,
tomamos su asentimiento a nuestra existencia tal y como fue.
Y luego el nacimiento con riesgos para su vida, y luego nos tomó, nos
alimentó, durante muchos años, y ahora le decimos querida mamá, lo tomo
todo de ti, ligero y pesado, y ahora hago algo con ello para que sepas que tu
amor no fue en vano, lo transmito.
Y podemos sentir lo que pasa en nuestra alma al decirlo y vuestro amor
como se transforma, y lo transmitimos.
Ejercicio de cerrar los ojos:
Miramos a nuestra madre y miramos a una expectativa que ella tiene
respecto a nosotros y le decimos: Finalmente “no”. Nos damos la vuelta y
nos enfocamos a papá y a nuestra vida.

Me recuerdas a alguien
Me recuerdas…,es un timo con el que uno obliga a otras personas a tomar
un papel que no es suyo.
Meditación: La entrega
Entramos en nuestro cuerpo y en los procesos que ocurren en él a todas
horas, encontramos una fuerza creadora de la cual se deriva todo lo que
existe.
De ella proviene nuestra vida, tal como es. Nos mantiene vivos con un
cariño y un amor que lo abarca todo. Cuando algo en nuestro se encuentra
en apuros, ella brinda ayuda. Cuando una herida sana, este movimiento
está actuando en nosotros
A través de nuestra enfermedad y nuestro dolor, esta fuerza nos guía hacia
una vida más plena, a una vida mas completa.
Ahora dirigimos la mirada hacia una persona cercana a nosotros, una
persona enferma, que nos preocupa. En ella vemos cómo igualmente actúa
esta fuerza y dirigimos nuestras preocupaciones por esta persona, hacia esa
fuerza. Ella se ocupa, sólo ella. Ayudamos a los demás entregando primero
nuestras preocupaciones a esta fuerza. Se la entregamos con fervor.
Mejor versión de uno
La mejor versión de uno mismo, es la que está aquí.
Miedo
Una vez un hombre fue a la guerra. Se presentó como voluntario, consiguió
una ametralladora y partió al frente como orgulloso guerreo. El enemigo

atacó y se acercaba cada más. Pero en el ejecito regía el principio de que
recién se podía comenzar a disparar cuando era posible distinguir el blanco
del ojo del enemigo. Tirar sin razón es cosa fácil. Pero esperar hasta poder
distinguir el blanco del ojo del enemigo requiere fortaleza.
De manera que el enemigo se acercaba y el hombre ya podía verle el blanco
del ojo. Quería disparar, pero no podía. Su ametralladora estaba trabada.
Comenzó a temblar y , cuando ya se había acercado mucho, reconoció en él
al amigo.
El temor paraliza. En lugar de caminar hacia delante, nos inmovilizamos. O
nos echamos atrás, escurrimos el bulto cedemos el campo a otros, nos
sometemos a ellos y les damos poder sobre nosotros.
A menudo también tememos saber, porque el saber exige que actuemos.
Hay temores justificados, pero en lugar de dejarnos paralizar por ellos,
podemos enfrentarlos actuando, por ejemplo retirándonos calculadoramente
y esperando a que lo que nos inspire temor se debilite, pos sus éxitos, lo
suficientemente como para volver a permitirnos el avance.
El temor superado da fuerza. Confiere y crea confianza.
El temor más grande es a la muerte. Quien ha superado este temor, ya no
se deja intimidar. Tiene la mayor fuerza.
Mirar
Cuando estéis en casa, tenéis que miraros a los ojos, sin decir nada. En vez
de hablar de la relación, os miráis a los ojos, ¿de acuerdo?
Movimiento

Experiencias tempranas de cuando un movimiento amoroso hacia la
añoranza fue interrumpido, sobre todo cuando de niños reclamábamos a
nuestra madre y ésta no podía atendernos, por determinadas
circunstancias, más tarde nos dificultan el acercarnos a otras personas sin
sentirnos cohibidos. Nos hemos vuelto desconfiados.
Por eso, al movimiento amoroso hacia otras personas tiene que precederle
en nuestro interior algo que lo facilite, tanto a nosotros como a ellos, para
que se convierta en un encuentro abierto y amigable.
Si nos acercamos curiosos y abiertos a lo que nos pueda decir, mostrar o
revelar, también a él se le despertará el deseo del encuentro, y nuestro
movimiento amoroso hacia él se convertirá en un regalo para ambos.
Cuando esos movimientos hacia algo nuevo prosperan, la experiencia
temprana de movimiento amoroso interrumpido pasa a segundo plano y nos
liberamos de ella.
Alumbrar como el sol que calienta y sienta bien a todos sin distinción.
Muerte consejera
Cuando no se que es lo correcto y cómo debería seguir, me detengo unos
momentos para pedirle una respuesta. Me expongo a ella por completa, con
mi superficie más grande, por así decirlo; se que está ahí y yo estoy aquí. Y
sin aferrarme a ningún deseo, espero que de ella a mí me llegue una señal.
Si estoy centrado y la encaro con valentía, al cabo de un tiempo, de ella a
mi llega una palabra-como un relámpago que ilumina lo que estaba oscuroy veo con claridad.
¿Cómo poner fin a los juegos de la muerte y encontrar el camino de retorno
a los juegos de la vida?

Cuando el alma encuentra el camino de la madre al padre.
Muertos presentes
Una de las cosas que hemos aprendido es que los muertos no se han ido,
están presentes, y tú puedes sentir los efectos de su presencia.
Necio
Una persona se vuelve necia cuando una puerta que le abriría la mirada y el
pasaje hacia otra forma de ver y hacia otra realidad, permanece oculta y
cerrada. Ella le da la espalda. Permanece girado hacia el otro lado y, por lo
tanto, sus posibilidades son limitadas.
A veces, también el sabio se comporta como un necio, pero sin serlo. Hace
como que no ve algo. Aparentemente lo paso por alto, a pesar de verlo.
Actúa como si fuera necio. En su interior permanece libre del juego y de sus
consecuencias ¿Que gana con eso? Apenas si llama la atención. Se sustrae a
preguntas y disputas en las cuales en definitiva sólo hay perdedores.
Secretamente, más allá delos juegos necios, él permanece en otra realidad
en la cual no hay diferencias entre unos y otros y entre su ganancia y
pérdida, porque no cuenta ni lo uno ni lo otro.
Negar benevolencia
Se puede comprobar en uno mismo la benevolencia y renovarla. Yo la
compruebo a menudo. Porque me he dado cuenta de que, cuando me pongo
intranquilo o ansioso, ya no estoy en conexión con mi alma ni con mi
corazón. Entonces me siento por la noche y me pregunto:
¿A quién le he negado mi benevolencia? De repente esas personas se
presentan interiormente. Vuelvo a abrirme a ellas con benevolencia,

simplemente así, con benevolencia y sin juicio. Entonces vuelvo a estar
tranquilo. Este es un modo de ser feliz: feliz por benevolencia.
No cambio
No tenemos permiso para avanzar si no respetamos a las personas que no
cambian, si deseamos e insistimos en que no cambien.
Cuando uno no cambia es por su fidelidad al pasado. No puede cambiar.
Siempre es por amor. Aunque sea amor arcaico.
Cada uno es como tiene que ser, exactamente como tiene que ser.
Yo no se quien para decidir como tienen que ser los demás. Curiosamente
tienen que ser como yo los necesito.
Gracias por ser como eres.
No libertad
Las implicaciones tienen algo de inapelable e inevitable, por lo que no
podemos considerarlas desde el nivel moral, en el sentido de decir: Este
hombre ya podrían actuar de otra forma, si sólo quisieran; ¡No pueden
hacerlo! Ninguno de nosotros lo puede hacer.
Una vez se llega a esta visión uno acaba siendo más suave e indulgente. Y
no sólo con lo s demás sino también con uno mismo. Se sabe que cada uno
es dirigido a su manera.
A pesar de todo se abren soluciones positivas en cuanto se descubren
implicaciones sistémicas.
Nombrar

Lo espiritual no tiene nombre. En cuanto le doy un nombre rehúyo su
esencia.
Lo mismo ocurre si nombro un movimiento en mí. Por ejemplo un dolor, una
preocupación, un deseo ¿Siguen siendo movimientos del espíritu? ¿O me
opongo, con el nombre, aun movimiento del espíritu en ellos?
¿Qué nombres se oponen sobre todo al amor del espíritu? ¿Qué nombres lo
detiene y lo convierten incluso en su contrario?
Yo y tú, tuyo y mío.
Objeción
Yo puedo objetarlo todo por bueno que sea, y de esa manera destruyo lo
percibido. Eso es muy peligroso. Esta forma de dialéctica le da al individuo
una impresión de libertad y poder sin riesgos. La objeción siempre sirve sólo
para destruir no para construir.
La objeción impide el actuar y viene de la cabeza y excluye totalmente la
experiencia y la precepción.
Obstáculos
Por una obstrucción se detiene un movimiento. Por una obstrucción se
manifiesta cuando queremos alcanzar una meta con excesiva premura o
porque esa meta no nos corresponde o porque nos faltan o se han acabado
nuestras fuerzas. Entonces la obstrucción nos obliga a parar y nos da la
posibilidad y el tiempo de:
Verificar la meta.
Concretar nuevas fuerzas

Encontrar quizá aliados
Esperar el momento propicio
Proceder en sintonía con otros
A veces también basta con esperar a que la obstrucción desaparezca por sí
misma, pues la espera del momento oportuno la debilita y le hace perder
fuerza.
El tiempo trabaja en contra de la obstrucción y a favor del movimiento
adecuado
Si reconocemos a la obstrucción, si incluso contemporizamos con ella, en
ocasiones se alía con nosotros y se convierte en centinela del éxito.
Con esta perspectiva, algunas veces incluso podemos saludarla desde el
mismo principio.
Obstáculos de la pareja
El primer obstáculo para una pareja es que la persona no reconozca que su
pareja tiene raíces distintas a las suyas y, por tanto, esta marcada por otras
experiencias distintas a las suyas. Que no se pueden unir las distintas raíces
en una única raíz, sino que siguen siendo distintas.
Se trata de un proceso que una lo diverso. La condición previa, sin embargo,
es que cada uno reconozca, valore y quiera la familia del otro.
Una ilusión que debemos abandonar en la relación de pareja es la idea de
que la propia familia es la ideal, y que la familia del otro debería ser como la
propia para acabar siendo ideal. Las familias se toman tal como son, es

decir imperfectas, y justamente lo imperfecto de cada familia es lo que
despliega y da fuerzas, animando a la pareja.
Entre dos compañeros es una patrón fatal la actitud de niño que espera algo
de la madre, la madre sabe lo que es bueno para mi, y yo no necesito hacer
nada.
Obstinación
Obstinación significa quiero y no quiero, las dos cosas a la vez. Por eso en el
fondo no se puede hacer nada con una persona obstinada. Ya que, si hago
algo, el otro no quiere , y si no hago nada, él quiere. Aunque no se puede
hacer nada con la obstinación, he encontrado una solución, a pesar de todo:
uno la aplaza cinco minutos.
Odio
Lo que dijo Jesús en referencia a los benditos:”Benditos sean los
pacificadores, porque ellos serán llamados los hijos de Dios”. Y dijo:”Ama a
tus enemigos, bendice a aquellos que te maldicen y haz el bien a los que te
odian”.
A veces los más grandes enemigos y el mayor odio surgen en las relaciones
más cercanas. ¿Por que? Porque es en las relaciones mas cercanas donde
mas dolor se causa. Esto no es tanto por lo que uno le hace al otro, sino
porque la lesión mas profunda es cuando alguien no satisface tus
esperanzas y sueños.
Oración
En sus orígenes la oración era una llamada de auxilio que el hombre lanzaba
al encontrarse en una situación de peligro y emergencia extrema. En la que

ya no sabía que hacer. Una situación similar a la del niño que grita pidiendo
socorro, cuando se ha extraviado en el camino y ha perdido la conexión con
sus padres.
Dios no es otra cosa que lo que el padre o la madre son para el niño. Por
eso ,esa oración presupone una imagen de Dios que se parece a la de los
padres y que es personal, de modo que podamos tratar de tú a tú con él.
Resulta, sin embargo, que ese Dios en la experiencia cotidiana actual, se ha
retirado de nosotros. Ya no responde guarda silencio. La imagen personal de
Dios ha dejado de funcionar.
¿Se ha acabado por tanto la oración? No. Solo se transforma. Porque la
experiencia de que somos finitos, de que a menudo somos milagrosamente
llevados y protegidos de múltiples maneras; es decir, de que obran poderes
que experimentamos sin poder captarlos ni comprenderlos, mas bien se ha
profundizado. Pero ya no intentamos influir en ellos mediante la oración. Lo
que podemos hacer es encomendarnos, confiarnos, someternos a ellos,
entrar en sintonía con el movimiento que parte de ellos, sin deseo propio,
también sin miedo, miedo al hundimiento y la muerte, y entonces
experimentamos que a través de nosotros actúa algo que es poderoso, al
tiempo que nos tranquiliza y llena profundamente. La entrega a ese
movimiento la percibimos como oración, sobre todo cuando es devota, llena
de asombro y agradecida.
En el pasado, y muchas veces también hoy día, la oración fue el rezo por
otros, en el sentido de desear el bien y el auxilio a otras personas, y,
efectivamente hemos visto como la oración obra milagros. Esa oración no se
pierde con el cambio de imágenes de Dios. Al contrario. Pero nos educa para
la solidaridad con el prójimo. Es el amor el que en cierto modo envuelve al

otro, queriéndolo tal y como es, encomendándolo a aquellas fuerzas que
determinan su destino y que están a su vez en sintonía con ese destino, de
manera que esa oración por el otro se iguala con la entrega al movimiento
que nos ha arrebatado y que crece convirtiéndose en un gran torrente.
Orden
Los órdenes de los que aquí hablamos no son leyes en el sentido de
prescripciones. El árbol que crece sigue un orden, pero no, una prescripción.
En cuanto pretende prescribirle algo, se deforma. Así actúo también aquí.
Miro cuáles son los órdenes que corresponden a la vida. Y después se
intenta seguirles, hasta donde se pueda, y si no se puede, uno se adapta al
entorno. Los principios rígidos ya no se mantienen en nuestra sociedad.
Todos nosotros tenemos alergia a esos órdenes exteriores; se han
derrumbado. Pero los órdenes fundamentales sí que existen y con ellos
trabaja el terapeuta. Si los reconoce, también se dan soluciones.
Los órdenes del amor como yo los describí son herramientas. Son
herramientas útiles para ciertas cosas y para otras no. Lo que si tuvo un
impacto en mi, la fuerza creadora que tiene su efecto detrás de todo, solo la
percibimos como vacía. Y si nosotros nos confrontamos con ese vacío y si
nos exponemos a él, se acaban los órdenes. Ya no tienen validez. Y aquí en
este trabajo esperamos que llegue algo desde otro lado. Los órdenes del
amor son un círculo bastante estrecho donde son de mucha importancia,
pero entre naciones no tienen validez.
Organizaciones

En una organización, el paso más importante para mejorar es que la gente
se respete una a la otra, eso es lo más importante. La gente que es
respetada da de sí lo mejor .
Y la persona que debe ser respetada en primer lugar es el gerente general,
el jefe o le dueño. Si es respetado, él da libertad y espacio a su
colaboradores para que tomen la iniciativa y hagan lo que sientan que es lo
mejor.
Padre
El padre no te puede faltar nunca ¿Sabes por qué?
Porque tú eres tu padre. Todo hijo lleva a ambos padres en su interior. Es
una idea bella, ¿verdad?
Padres grandes
B.H.: Los niños necesitan padres grandes, ¿lo sabías?
C: Si, lo que pasa es que a veces es difícil ser grande.
B.H.: Esos dicen los niños pequeños, te di un pequeño secreto, uno se debe
erguir internamente.
Padres ideales
Existe la idea de que nuestros problemas tienen relación con nuestros
padres. Si nuestros padres hubieran sido mejores, también nosotros
estaríamos mejor. Se trata de una idea extraña, pues imponerse a las
adversidades forma parte del crecimiento. Crecemos precisamente frente a
la contrariedad, y crecemos gracias a los errores de nuestros padres y
también gracias a las dificultades que tuvimos que soportar en la infancia.

Lejos de ser un daño, es la oportunidad gracias a la cuál crecemos y
adquirimos fuerza para la vida real.
A veces imagino a un niño que tuviera los así llamados padres ideales¿Puede vivir?¿Sabe algo de la vida real?
Imaginemos tres posibilidades:
¿Qué sería de nosotros si hubiéramos tenido los mejores padres, tal y como
siempre los hubiésemos deseado?
¿Qué pasaría si hubiéramos tenido los peores padres que uno se pueda
imaginar?
¿Qué pasaría su tuviéramos exactamente los padres que tenemos?
Para nuestra gran sorpresa nos dimos cuenta que no había ninguna
diferencia. ¡Toda persona puede actuar siempre que quiera¡
Hay un libro de Carlos Castaneda, Viaje a Ilxlán. En ese libro un chamán le
transmite a un alumno sus enseñanzas. La primera es:¡tienes que olvidarte
de tu historia¡
Eso tiene mucho de verdad. Al cabo de un tiempo nos olvidamos de nuestra
propia historia. La plenitud vivida se da en el momento en el que todos los
que forman parte de mi familia, todos mis antepasados tienen un lugar
honroso en mi corazón, de manera que los veamos como son realmente. En
cuanto tienen ese lugar la persona queda libre.
Paraíso
Siempre que comemos del mismo modo del árbol del conocimiento del bien
y del mal, es decir cuando nosotros juzgamos a otros y los colocamos a un

lado u otro y negamos su igualdad esencial con nosotros ante Dios,
perdemos tanto la conexión con ellos como con Dios.
Pero si hemos comido de ese fruto podemos volver a escupirlo enteramente
y volver al conocimiento paradisiaco de que Dios está entre los hombres, de
que está con ellos y ellos con é, todos iguales ante él, aceptados con el
mismo amor y todos uno con él.
La puerta se abre y nosotros volvemos.
¿Qué encontramos en el paraíso? El árbol de la vida. Probamos su fruto: vida
y amor para todos, todos mutuamente iguales ante Dios y en consonancia
con todo lo que es regalado a todos.
Paz
La paz profunda y duradera se escapa de nuestras intenciones y permanece
más allá de ellas. Allí donde llega sabemos que fue un regalo.
En la paz, el corazón encuentra su descanso, pues la lucha que precede a la
paz es primero una lucha en el corazón, en la propia alma. Lucha que se
produce porque el corazón quiere una cosa y combate la otra, porque añora
lo uno y teme lo otro, porque atiende lo uno y excluye y quiere deshacerse
de lo otro. Por eso, se enquista en el desasosiego y la estrechez.
Sólo el corazón ancho se aquieta. En él, también lo otro y ajeno tienen su
sitio y encuentran el descanso. Por ejemplo la culpa propia, el propio
fracaso, el temor e incluso el llamado mal.
Pero esa paz no se establece de forma inmediata entre las personas, eso
sería demasiado forzado. Se establece porque el corazón entra, junto con lo
otro, en un espacio interior que los acoge a ambos por igual.

Afín de cuentas, todo lo que es diferente está en dependencia recíproca. Su
diversidad es fruto de la voluntad y la dirección de algo de lo que depende y
lo limita en sus posibilidades. Quien acepta las cosas tal como son, está en
sintonía con lo grande y lo omnicomprensivo y, por tanto, con todos los
humano. Está en paz con todos.
Paz de grupos
Cuando ya no nos miramos como personas, sino como miembros de nuestro
propio grupo, nos cegamos al individuo. Como miembros del grupo somos
fácilmente conducidos en dirección contraria de nosotros mismos; es decir
perdemos la inteligencia, disolviendo nuestra individualidad y perdiéndonos
en lo colectivo.
La pregunta fundamental es entonces: ¿Cómo podemos traer la paz entre
grupos?
Como individuos nos encontramos esencialmente impotentes ante el poder
de lo colectivo, aun cuando nos mantenemos centrados y en resonancia con
nuestros valores. ¿Que caminos quedan abiertos para el individuo? Sólo
esperar el momento correcto, hasta que lo destructivo se haya desgastado.
Sin embargo los individuos pueden preparar los caminos hacia la paz
trabajando dentro de un círculo más pequeño y restringido. Entre tanto esto
significa tolerar el conflicto y hasta consentir lo inevitable.
Pecados
A lo largo de su vida, uno tiene el derecho de permitirse unos cuantos
pecados.
Donde pasó algo así, siempre hay también grandes miedos.

Pedir
Imaginamos que alguien dice:” No pido nada, en realidad lo he recibido todo
.Sólo tengo que utilizarlo.” Entonces esta persona actúa como adulta, en
sintonía con un movimiento mayor. Ofrece a Dios su respeto en la medida
que maneja su vida con lo tiene y en la medida que reconoce que todos son
amados de modo idéntico por ese poder.
Tal vez se encuentre tentado de dar gracias por ello. Pero el agradecimiento
también es una ofensa a Dios, como si Dios hubiera echo algo especial por
él, cuando en realidad lo hace naturalmente por todos, sin excluir a nadie de
su amor.
Pelea
Como tratar en una pelea se explica en un cuento de los Hermanos Grimm.
El sastrecillo valiente se vio atacado por un unicornio. ¿Sabes lo que hizo el
sastrecillo? Dio un paso al lado.
Pensamientos
¿Son realmente nuestros los pensamientos y nuestro pensar?¿De donde
vienen realmente los pensamientos? A lo mejor nos están marcados y no
hacemos otra cosa que re-pensar lo que mediante el pensamiento se
apodera y dispone de nuestros servicios, sean pensamientos buenos,
nuevos, viejos o malos. Es decir los pensamientos nos guían en una
determinada dirección y nosotros los seguimos quizá ciegamente. ¿Lo
sabemos cuando pensamos?
Algunos pensamientos vienen de la intelección. Son por regla general
pensamientos profundos. Nos unen a algo que está más allá de nuestros
pensamientos, los moderan y los ponen al servicio de la vida.

Otros pensamientos son livianos, arbitrarios, superficiales, están desligados
de la realidad experimentable y se convierten en opinión sin que medie
intelección, experiencia o conocimiento. Por eso son peligrosos y ajenos a la
vida. Pero incluso estos pensamientos están tal vez dirigidos y sirven de
polo opuesto que provoca el conflicto y hace posible el progreso y el
desarrollo.
¿Debo centrar mi pensamiento en esta cuestión? Es preferible que de rienda
suelta a unos y otros pensamientos, que me sustraiga a su fugacidad y
espere a que la comprensión me inspire quizá un nuevo pensamiento,
sencillo, amigable y capaz de iluminar el paso siguiente que tengo que dar
en mi camino.
Percibir
Lo realmente percibido se mueve acercándose mutuamente. ¿Por qué?
Porque sólo lo percibido con amor ha sido percibido realmente. De ahí que
ello pueda superar sin esfuerzo la distancia. Aunque con respeto.
Pérdida
La pérdida sirve para nuestra transición, nos hace más ricos, libera nuevas
fuerzas, continúa actuando y se convierte en ganancia.
Perdón con arrogancia
Cuando alguien dice te perdono se comporta como si fuera superior y
humilla al culpable. El culpable nunca podrá regresara una situación de
igualdad.
Implícito en el concepto de perdón, está que una persona pueda quitarle a
otra la culpabilidad.

Si el culpable admite la culpa y enfrenta las consecuencias de su culpa,
cobra más fuerza, dignidad y peso específico para hacer algo con esa culpa.
Obtiene mas fuerza para hacer el bien de una manera diferente que si solo
se hubiera mantenido inocente solo a través de ser perdonado. Las
personas inocentes tienen muy poco valor. Los culpables tienen mas valor.
Si yo digo te perdono, y la otra persona acepta el perdón, sacrifica la
fortaleza de la culpa personal y la fuerza de hacer algo mejor con ella.
Si yo he lastimado a alguien puedo decir:”Si yo hice eso y lo siento
enfrentaré las consecuencias, cualesquiera que sean”. Entonces estaremos
como iguales y posteriormente nuestra relación será entre iguales.
Al perdonar a una persona la hago peor, no mejor. Al pedir perdón traslado
las consecuencias de mis actos a la otra persona”
Lo mismo pasa cuando le confiesas algo a otra persona. Yo me alivio y me
quito la carga. Hay personas que son expertas en asumir los problemas y la
culpa de otros, por ejemplo los terapeutas.
Perdón que une
El perdón que une está escondido y es silencioso. Es algo de lo que se
ejecuta y de lo cuál no se habla.
Básicamente no es mas que una indulgencia lo que pasa por alto un error,
una injusticia o una falla y la olvida. De esta forma el error, la injusticia y la
falla no llevan consecuencias negativas a la relación. Cuando la indulgencia
es hablada no se profundiza en la relación. Cuando no es hablada, crece
una confianza mutua, especialmente para aquel que tiene la fortuna de ser
indulgente. Le permite a esta persona pasar por alto y olvidar errores,
injusticias y culpas de otros en el momento que esto ocurra.

Perfecto
El dar más sublime se manifiesta en la frase de: “Tal como eres, eres
perfecto para mí.”
La confirmación de que una persona, tal como es, sea el mejor ejemplar de
una misma aporta una satisfacción muy profunda en el alma.
Plena vida
¿Puede que sea engañosa la paz con la que algunos sueñan para después
de la danza de la vida?
¿Qué provoca esta idea en nosotros? Quizás un: “¡venga! Sigamos
bailando!”
Plenitud
La plenitud es caótica. La plenitud en su esencia lleva cambio, de manera
que sólo nos queda el cambio o el hundimiento.
La plenitud no distingue. Todo está recogido en ella.
El que sabe y reconoce que lo supuestamente bueno y correcto y lo
supuestamente malo y equivocado forman de igual modo parte de la
plenitud, lo comprende de repente como algo que da perfil y orden a lo
complejo.
¿Por qué?
La pregunta ¿Porqué? En el fondo es la peor de todas. La curiosidad viene
de la cabeza. El alma no es curiosa. El alma fluye.
A veces las preguntas pueden durarnos toda la vida, y si nos olvidamos de
las preguntas, ¿Qué harías?

Seguramente te sentirás más ligera, o miras hacia delante o miras hacia
atrás.
De forma inexplicable nos vemos implicados en circunstancias felices y
circunstancias desfavorables. A ambas partes hay que asentir. Y renunciar la
pregunta ¿Por qué?, ya que cualquier respuesta es una huida ante aquello
que es y que actúa.
Preguntas
¿Qué harás?
¿Y cómo lo vas hacer?
¿En la práctica eso qué significa?
¿Y cómo puedo lograrlo?
¿Y cuál es la primera condición favorable?
Preocupación
Muchas veces la preocupación es una forma de ocuparse de alguien que no
puede valerse por si mismo. En este sentido los padres se ocupan de los
hijos mientras estos los necesitan. Esa preocupación une.
Pero también hay una preocupación soberbia, sobre todo cuando uno se
preocupa por alguien que es capaz de cuidarse de sí mismo y que puede y
debe determinar autónomamente lo que quiere y cómo actúa, sean cuales
fueran las consecuencias que de ello se deriven para él y los demás. Esa
preocupación desune; debilita a aquel por el que uno se preocupa. Lo priva
de libertad. Entonces a veces es él quien tiene que preocuparse por aquel

que se preocupa por él. Tal preocupación le impide al otro andar su camino y
enfrentarse con su destino.
Si esa preocupación se prolonga, el amor deja de unirlos. Lo suplantará el
disgusto, tanto en quien se preocupa en vano como en aquel que se ve en
cierto modo perseguido por esa preocupación.
En esos casos sólo hay una actitud que puede ayudar: que quien se
preocupa de esa manera libere al otro de su preocupación.
Primer vínculo
Para disolver el primer vinculo de una relación y poder vivir un segundo
vínculo con paz, hay que respetar a la primer mujer, por ejemplo con frases
como esta por parte del marido:” Fui injusto contigo. Lo siento. Reconozco
todo lo que me diste. Tu amor fue grande, el mío también, y de esta forma
puede perdurar”
Actuando así, se puede observar que la primera mujer se vuelve afable
porque es respetada.
Prioridad
¿Qué es lo que tiene prioridad?,¿ La relación de pareja o la paternidad?
Cuando la pareja tiene hijos, la paternidad a veces absorbe toda la energía y
queda muy poco para la pareja. Sin embargo, el amor de los padres para
sus hijos se nutre de la relación de pareja, es una continuación de ésta. Así,
pues, cuando la relación de pareja puede recuperar el primer lugar, también
ser padres resulta más fácil. Y, sobre todo: los hijos que experimentan que
sus padres se aman como pareja se sienten muy felices.
Problema

A través de su descripción, el problema se mantiene. Y ¿Cómo se le priva de
su poder? Renunciando a su descripción.
Propiedad
Cuando alguien en relación con un descubrimiento suyo o una opinión suya
se comporta como si le correspondiese en exclusiva, como si fuera de su
propiedad y los demás tuviesen que acatarla como tal. Es lo que llamamos
petulancia.
Esa actitud se puede comparar a la de un niño que ve con asombro el ancho
mar por primera vez. Toma su pequeño cubo va a la orilla, coge agua,
vuelve con el recipiente medio lleno hasta sus padres y dice:”Ahora es mío”
En cambio aquel que se detiene frente al mar con asombro y sin el deseo de
poseer nada de su inmensidad, es quien mas profundamente lo tiene en
propiedad; pero tampoco eso le afecta al mar.
Protegerse
¿Cómo nos protegemos frente al poder y las pretensiones de tales
comunidades y su credo?
A través del silencio. Nos mantenemos discretos, sin estar a favor ni en
contra, hacia afuera. Confiamos en otro mando a sabiendas que todas
nuestras suposiciones son temporales; esperando pacientemente hasta que
la próxima comprensión incluya a esas comunidades en ese amor que no
condena a nadie, porque cada quien tiene en ella su inicio y su
consumación. Su consumación transitoria, porque también ella continúa.
Prudencia

La prudencia disfrazada de desconfianza ha impedido o intoxicado muchas
relaciones humanas.
A veces nuestro cuerpo nos dice ¡se prudente!, y lo manifiesta a través de
un malestar, un dolor o una enfermedad.
Del mismo modo nuestra alma y nuestro espíritu necesitan prudencia.
Mucho de lo queremos saber o experimentar tiene para el alma y el espíritu
el mismo efecto que el exceso o la inadecuación de la comida, de la bebida
o de una acción para el cuerpo. También en este aspecto notamos cuando
nos sentimos bien o indispuestos y cuando es suficiente.
La prudencia es menester asimismo con otras personas, aunque en un
sentido diferente: debemos tratar con prudencia su salud, su vida, su alma y
su espíritu, debemos ser conscientes de lo que esperamos de ellas, de lo
que les exigimos y de lo que les damos. Debemos examinar si eso les
beneficia o perjudica, si es una bendición o una maldición para ellos. Por eso
debemos ser prudentes en lo que pensamos o decimos sobre ellos. Gracias
a esa prudencia, y contrariamente a lo que sucede con la desconfianza, nos
abrimos a ellos. Esa prudencia une. Es el fundamento del respeto y del
amor.
Psicosomático
Muchos creen que la enfermedad proviene del alma y que la enfermedad se
va si se compone el alma. Consideran al alma algo que se usa para curarse,
como cuando se toma un medicamento para curarse. Pero el alma no
permite que se la use para la salud. Sus objetivos van mucho más allá. Lo
importante es convencer al alma para que colabore. Por ejemplo,

respetándola y entregándose a su conducción y a su orden, aun cuando esa
conducción signifique pasar por una enfermedad.
La entrega al alma es muy humilde y esa humildad sana.
Psicoterapia
En la psicoterapia el 90% es juego; un juego sin seriedad y sin el valor de
mirarle a la muerte a los ojos. ¡Sólo frente a la muerte se acaban los juegos!
Pero no siempre.
Queja
La queja recuerda algo pasado y se lamenta por ello. En la queja, y más aún
en la acusación, deseamos que algo hubiera sido distinto, que hubiera
ocurrido de diferente manera. Rechazamos algo, rechazamos una realidad.
El resultado es que esa realidad no puede tener en nosotros el efecto
especial que podía tener. Ocurrió en vano. En la queja se compara lo que es,
con algo que hubiera podido ser, pero que en realidad no fue. Por eso, esa
realidad distinta, comparada con lo que es, no tiene fuerza. La queja
constriñe y debilita en lugar de llevar hacia adelante.
Muy diferente es el asentimiento a la realidad tal como fue. Nuestro
asentimiento convierte a la realidad en algo grande e importante. Ese
asentimiento actúa como una bendición que hace florecer la realidad. Con
nuestro asentimiento, la realidad se vuelve una fuerza vital que trae
oportunamente los frutos que nos consuelan con ella.
La queja y la acusación actúan como una maldición. Paralizan y hacen que
algo se seque en nosotros sobre todo el amor. Son enemigos de la realidad.

Son hostiles a otros seres humanos, a la vida tal como es e incluso a Dios.
La queja y la acusación separan, mientras que el amor une.
Incluso cuando nos quejamos del presente, cuando responsabilizamos a
otros y acusamos a otros de lo que sucede en él, el amor se atrofia y
nuestra fuerza vital se agota.
A veces cuando nos quejamos de algo, intentamos cambiarlo
combatiéndolo, ¿Mejoramos así la realidad? ¿O viene el impulso de la acción
simplemente del deseo de que algo sea diferente de lo que es? Entonces
nos extenuamos sin cambiar nada de verdad.
Si asentimos a la realidad sin quejarnos de ella y sin acusar a nadie, esa
realidad puede cambiar y nosotros ganamos influencia sobre ella por
haberla aceptado. Pero la fuerza de influirla no sale de nuestro interior. Sale
de la realidad a la que hemos aceptado.
Rechazar partes
La solución no depende de la conducta de tus padres. Puedes lograr ser
entero sin que ellos cambien de ninguna forma. Por ejemplo, si tu padre es
un rechazado, lo integras como una persona rechazada. Dices:” Tú eres mi
padre y te tomo tal como eres”. El efecto de esto es que los aspectos de su
personalidad que tú rechazas no se convierten en parte de ti. Cuando tomas
a tu padre en tu corazón, las partes de él que tú temías, quedan afuera.
Redención
Consideramos que accedemos a la redención, cuando somos liberados de
algo que nos pesa y oprime.

A menudo los hijos quieren redimir a sus padres de una enfermedad o
añoranza de muerte, incluso de la propia muerte. Entonces se imaginan que
los redimirán si ellos mismos asumen el destino, la enfermedad o la culpa o
la muerte de sus padres. En esa concepción subyace la idea de que
pagando con la misma moneda uno puede rescatar a los padres u otras
personas queridas y liberarlas de su peso y miedo.
¿Pero a quién se le va a pagar ese precio? ¿Quién se lo pide? ¿ A quién se
puede sobornar de esa manera?
El que paga de ese modo, se siente así mismo como un ser afectuoso,
sobre todo un niño bueno y la vez dueño de la vida y de la muerte. Detrás
de la idea de que es posible redimir a otros mediante la muerte propia y la
enfermedad propia, hay un delirio de omnipotencia en el que uno se siente
igual o incluso superior a Dios, puesto que Dios no sería capaz de ello, sin
previo pago, estaría dispuesto a hacerlo.

Regalar
El futuro también se puede regalar. Los padres regalan un futuro a sus hijos
al ocuparse de ellos y prepararlos para el porvenir, y los hijos regalan un
futuro a sus padres cuando éstos saben que puede contar con ellos en la
vejez. Regalarse un futuro es el objetivo intrínseco del amor y lo enriquece
en el presente.
Rencor
Uno de los trasfondos del rencor se resume en una simple frase:¿Qué te
habré echo para estar tan enojado contigo? El cambio comienza cuando la
persona ve el daño que hizo a otro, y cuando lo reconoce.

Renuncia
Renunciar es difícil se dice. Pero la renuncia también desata y libera. Resulta
difícil si uno mira atrás. Entonces parece una pérdida.
Pero cuando nos dedicamos a una misión que nos significa algo, cuando
queremos alcanzar una meta que es importante para nosotros, renunciamos
a muchas cosas que obstaculicen el cumplimiento de ello. La renuncia es
entonces el precio de la ganancia.
Hay algo más: con la renuncia nos crecemos y, por raro que suene,
ganamos en equilibrio anímico. Quien no ha renunciado puede poco y sigue
siendo un niño en muchos aspectos.
Existe también una renuncia especial, una renuncia que precede a la
intelección y al obrar especial. Esa renuncia es como una iniciación en algo
más complejo, algo más profundo, algo saludable. Es el caso, por ejemplo,
de la renuncia al saber superficial o prescindible, el dejar atrás lo hasta
ahora sabido o deseado, el ingreso en la noche del espíritu y de la voluntad,
la espera de un movimiento que carece de intención y que ha superado
todo temor y todo cálculo; un movimiento en el que somos guiados sin
resistirnos ya, en el que la libertad se ha convertido en entrega.
Esa renuncia purifica y toma posesión de nosotros al servicio de algo, que
más allá de nuestras capacidades y voluntad, instaura la paz, sin
premeditación y no obstante con eficacia, de modo discreto y duradero.
Reproche
Un médico, amiga mía, de joven estuvo en un campo de concentración.
Sobrevivió y salió con dieciséis años. Entonces un médico americano le dijo:
“Déjalo atrás y ve hacia delante”. Y así lo hizo.

Junto con ella hubo otra mujer en el campo de concentración. Hoy día esa
mujer vive en Sudáfrica y aún está promoviendo un pleito. Ella dice: “Por
culpa del campo de concentración todavía soy estéril, y por eso aún tienen
que reparar algo en mí”. Su vida está pérdida. Por el reproche.
Respetar
Significa en primer lugar, reconocer. Respetar a alguien quiere decir que
reconozco que esta ahí, que es como es y que es justo que sea como es. Eso
implica que me respeto a mí de igual modo: respeto que estoy ahí, que soy
como soy y que es justo el hecho de ser como soy.
Renuncio a formarme un imagen de cómo deberíamos ser, tanto yo como el
otro. Sin esa imagen previa no existe juicio sobre lo que sería mejor.
Ninguna imagen preconcebida se interpone entre mí mismo y la realidad, tal
cómo esta se manifiesta.
El segundo elemento del respeto es amar lo real, en tanto es precisamente
real. Eso significa sobre todo me amo a mí mismo tal como soy; amo al otro
tal como es; y amo la manera en que somos diferentes.
El otro elemento, quizás el más bello, que forma parte del respeto es: me
alegro de lo real tal como se manifiesta.
Ese respeto guara distancias. No penetra en el otro ni permite que el otro
penetre en mí, que me imponga algo o que disponga de mí según su propia
imagen. Por eso podemos respetarnos sin pretender nada el uno del otro.
Un cuarto aspecto del respeto es:¿Nos fomentamos mutuamente o
bloqueamos el desenvolvimiento de ambos?

Si tenemos que reconocer que lo obstaculizamos, entonces el respeto no
nos hará convergir sino divergir. Por lo que debemos de respetar que cada
uno pueda y deba seguir su camino. De este modo ,el amor y la alegría se
profundizan. Porque el amor y la alegría son entonces como el amor:
serenos.
Respeto también quiere decir me fijo en el entorno del otro, en lo que pueda
causarle miedo o resultarle ajeno. Voy a su encuentro con algo que le es
familiar y que le ayuda a mostrarse como es, porque se nota que le estimo.
El respeto une, es tolerante.
En el respeto retiro algo propio de mí: una idea de que es lo correcto, una
idea de mi propia importancia, un insistir en el camino e ideas propias.
Porque si quiero imponerlo lo propio resulta estrecho.
Responsabilidad
Los padres en relación a sus hijos no tienen libre albedrío. No obstante, ellos
cargan todo el tiempo con la responsabilidad.
Responsabilidad es amor. En esa responsabilidad no necesito invocar el libre
albedrío.
Con frecuencia uno se remite e invoca el libre albedrío y la responsabilidad
cuando quiere acusar al otro. Tú hiciste esto y tú tienes libre albedrío. Por
esa razón tu eres responsable y debes expiar por eso. La apelación a la
responsabilidad sirve con frecuencia para matar a alguien en lugar de
ayudarlo.
Retirada

¿Cuál es la retirada que cuenta para nosotros? La retirada del futuro,
alejándonos de él, hacia el instante y aquello que él nos ofrece. Lo esencial
para nosotros sucede en este instante ahora.¿ Cómo logramos el instante? A
través de la retirada de todos lo s pensamientos que pasaban más allá de
él, ya sea hacia adelante o hacia atrás. A través de esta retirada nuestro
instante se vuelve lleno.
Riqueza

La riqueza es el poder sobre lo que hace falta para vivir y sobrevivir.
La lucha por la riqueza es el fundamento de la vida y supervivencia en la
naturaleza. El animal o la planta que consiguen asegurarse, a costa de
otros, los medios para sobrevivir son ricos en comparación con sus
proveedores. Y se empobrecen, en cambio, los que se ven superados y
sojuzgados por ellos. En este sentido, la riqueza y la pobreza están
preestablecidas por la naturaleza y se hallan más del bien y del mal.
Trasladado al ser humano, esto significa que nadie, tampoco el pobre, puede
ser ajeno a esa lucha por la vida y la supervivencia. Incluso el mendigo
lucha para adueñarse de algo que otros no tienen, convirtiéndose así en rico
frente a lo más desposeídos. Con semejante telón de fondo, el elogio de la
pobreza que encontramos en el cristianismo resulta extravagante y a
menudo hipócrita, pues los pobres a su vez esperan que algún día Dios los
haga rico a ellos, y a los ricos, pobres.
No obstante, por la necesidad de compensación que trata de establecer u
equilibrio entre el dar y el tomar en nuestra relaciones, nos sentimos
obligados y en deuda con los que tienen menos que nosotros. Por eso nos

resulta difícil guardar la riqueza para nosotros, sin hacer participes a los
demás. Sobre todo, sin utilizar la riqueza para bien de muchos.
Cuesta asumir la riqueza y deleitarse con las posibilidades que ofrece. Eso,
a fin de cuentas, sólo se consigue con humildad.
¿Nos hace más grandes o más pequeños esa humildad? Nos hace más
grandes y mas humanos.
Secretos de pareja