You are on page 1of 6

"DIALOGOS CON EL ANIMUS: IMAGENES DE TRANSFORMACION EN GRUPOS DE

MUJERES"
MUJERES"

Silvana Parisi

Psicóloga y psicoterapeuta junguiana. M.S. en Psicología en el
Instituto de Psicología de la Universidad de São Paulo sobre el tema:
"Menopausia e Iniciación: vivencias de muerte y
renascimiento en el desarrollo de la mujer". Actualmente está
cursando el doctorado en el mismo Instituto de la USP. Su tema atual
de investigación es sobre el sufrimiento amoroso para la mujer.

Introducción
En una época de grandes cambios socio culturales que alteraron los modelos de
relación entre hombres y mujeres es natural que surjan algunas dificultades y
controversias cuando se busca definir masculino/ femenino y anima/animus.
Desde las primeras formulaciones de Jung acerca de anima/ animus, mucho fue
discutido y revisado por sus seguidores, principalmente en lo que concierne a la
figura del animus. Una crítica frecuentemente formulada por algunas analistas
(Young-Eisendrath,1994; Wehr,1994) es que el animus fue inicialmente descrito a
partir de la experiencia de los hombres acerca de las mujeres siendo fruto de
estereotipos de su época. Entre las varias cuestiones que surgen en esa discusión
una de ellas es si el animus negativo sería una voz despreciadora internalizada
de la propia cultura patriarcal. Otro punto que suscita discusiones es: ¿qué decir
de las imágenes arquetípícas de diosas, como Artemisa y Atenea que presentan
una asertividad tenida como “masculina”? ¿serían diosas poseídas por el animus?
Encontré en las conceptualizaciones de Whitmont (1990) acerca de lo masculino
y lo femenino algunas caracterizaciones que dan luz en ese debate. Whitmont
prefiere adoptar la terminología de Yin y Yang para describir las polaridades
masculino/femenino pues estos términos estarían menos contaminados con las
cuestiones de género y presentes tanto en hombres como mujeres. Además de
eso, ofrece una descripción de estas polaridades que incluye un aspecto
dinámico y estático en cada uno de los polos. Esta es una visión más amplia que
decir que lo femenino es regido exclusivamente por eros y lo masculino por
logos. Anima y animus como arquetipos de lo que es enteramente “otro” y
extraño al ego, serían constituidos por esos dinamismos Yin y Yang en una
composición de predominancias variadas y relativas a cada individualidad,
modelando así tipos diversos de expresión de masculino y femenino en hombres
y mujeres .
Pero esas discusiones sólo serán fecundas si sirven como orientación para ayudar
a la mujer a lidiar en la práctica con la cuestión del animus en su proceso de
individuación. Como la integración del animus es el opus mayor de la
individuación femenina es necesario traer a las cuestiones de la vida concreta de
la mujer una mirada que facilite un diálogo con esa figura que ocupa un papel tan
céntrico en su vivencia interior.
1

El animus negativo Anima y animus son figuras arquetípicas de la psique que funcionan como un puente hacia las profundidades de la psique. un psicopompo. en su faceta positiva el animus es el portador de la antorcha para la mujer. Es positivo cuando coloca luz en lo que es relevante y negativo cuando la luz se dirige hacia lo irrelevante. llevando la mujer a caer en lo convencional y colectivo. El problema es que él no siempre ilumina las cosas correctas. Se usa la expresión “posesión por el animus”. en la búsqueda de instrumentos que faciliten ese diálogo tan necesario con el animus. Su vida creativa queda paralizada. El trabajo interior parece no haber seguido al mismo ritmo que las conquistas exteriores. víctima de una autocrítica feroz que la inmoviliza y tiraniza. tanto positiva como negativa. Conocemos el efecto destructivo de su presencia en las 2 . Nos referimos al animus como una persona. la ayuda a expresarla en el mundo y por eso se dice que es un guía. cae en una trampa y asume lo que él le dice como una verdad absoluta. Como dice Castillejo (1973). en su faceta negativa. También el texto de Castillejo (1973) esclarece con precisión y sensibilidad la actuación del animus en la psique femenina. yo añadiría que esa tarea es urgente. de su experiencia como mujer y sin duda su descripción del animus es bastante fiel a lo que muchas mujeres sienten. Otra forma de manifestación negativa del animus es una identificación tan fuerte con él que quien habla no es la propia mujer. Este texto presenta algunas reflexiones a partir de vivencias e imágenes surgidas en trabajos con grupos de mujeres. A pesar de que seamos contemporáneas de una época de marcadas conquistas de las mujeres en la sociedad de un modo general. el animus tiene una naturaleza dual. El animus puede ser un gran villano en la vida de la mujer. con insigths preciosos que fueron fuente de inspiración en mi trabajo analítico con mujeres. Basada en mi experiencia. trayendo luz y foco. Siempre depende de cómo el ego se relaciona con él para vivenciar uno u otro aspecto. ¿Cómo conciliar las nuevas conquistas de las mujeres en el mundo masculino sin perder las raíces femeninas? ¿Como ser asertiva sin dejar de ser receptiva? ¿Cómo transformar la voz interna autoritaria y exigente en una voz de estimulo y confianza? ¿Cómo relacionarse con los hombres en un clima más cooperativo y no de lucha por el poder? ¿Cómo establecer una relación saludable con el animus? Como afirma Whitmont (1990) tal vez sea realmente una tarea pionera para la mujer en la actualidad encontrar su verdadera individualidad femenina debido a la herencia de nuestra cultura históricamente patriarcal que rechazó muchos de los valores femeninos. ella irá hacia cualquier lugar. pero él tiene múltiples facetas y cada una se manifiesta separadamente y debe ser lidiada separadamente. El animus potencialmente lleva la mujer hasta su alma. Si la mujer no le dice dónde dirigir su luz. sino la voz de las reglas generales. distante de sus sentimientos e incapaz de relaciones genuinas y personales. sus tesoros cerrados y sub-utilizados. muchas veces crítica y dura. Y si la mujer acepta esa situación sin cuestionar.Emma Jung (1995) nos ofreció una visión a partir de dentro. Como todo arquetipo. sin confrontarla con sus propios sentimientos. La mujer que está poseída por el animus tiene su alma femenina robada. principalmente cuando se trata del animus negativo. que nos garantizaron un lugar en el mundo exterior. es impresionante que aún se encuentre el efecto devastador que la voz autodespreciativa (sea denominada animus u “opresión internalizada”) puede tener en nuestro mundo interior.

gigantes. recorriendo la trayectoria de las figuras masculinas significativas en su vida comenzando por el padre personal. La fiera se vuelve príncipe. término que retrata el potencial devastador que su presencia puede tener en la vida de la mujer. Otros. encontrar y dar expresión a la identidad femenina. como Barba Azul y algunos gigantes. Estés (1994) llama al aspecto negativo del animus el predador natural de la psique. tanto en las sesiones individuales como en el trabajo grupal. críticas y opiniones basadas en el consenso general. no sólo en sus relaciones. Siempre utilizo recursos expresivos como medio de favorecer la expresión de contenidos inconscientes y la ampliación de la conciencia. En este momento es como si una alarma sonara y yo parto en búsqueda de las pistas dejadas por su destrucción. con el cual trabajo hace aproximadamente siete años nos encontramos muchas veces con la figura interna autodespreciativa y destructiva del animus negativo. pero no en lo que la mujer realmente es o cree. sino en la manera como lo masculino habla dentro de ella. pero que después se revelaban frías y distantes. son sumariamente destruidos. verdugos o jueces. propuse que cada mujer emprendiera un viaje a su pasado. marido. demonios. vemos que algunas de esas figuras se transforman. primero en su padre. Utilizando los cuentos como guiones de la vida psíquica. se garantiza un telón de fondo arquetípico a las dinámicas individuales. levantando el mapa de la constitución del animus. repitiendo el distanciamiento afectivo del padre. en un grupo con mujeres de diferentes edades.relaciones entre hombres y mujeres. tan nociva y amenazadora es su presencia para la heroína. Las heridas en esa relación padre-hija serán transportadas por la hija a lo largo de su vida. focalizamos directamente este personaje. Es inconfundible percibirlo siempre que oigo a alguna paciente desvalorizandose. El grupo Hace muchos años que vengo dirigiendo grupos vivenciales de mujeres con el objetivo de crear un espacio para cambios y vivencias sobre temas del universo femenino. en un entrecruce de los temas universales con la temática individual. Al reunir material de mitos y cuentos de hadas. fuente de malentendidos especialmente cuando el anima del hombre también está actuando en forma inadecuada. El padre como primera imagen masculina en la vida de la mujer suministra la base para futuras proyecciones. ladrones. pues la hija que no es alimentada por el sentimiento del padre. espacio seguro y protegido para la expresión creativa del alma femenina. queda víctima de su sombra (Von Franz. Algunos patrones pudieron ser identificados. sintiéndose incapaz o exigiéndose a punto de agotar sus fuerzas. El inicio de la diferenciación Como el animus comumente se presenta proyectado en hombres con los que se ha relacionado la mujer. O de otro padre autoritario y agresivo que se alejó de la 3 . novio. discutir patrones de funcionamiento. en que las mujeres puedan compartir anhelos y angustias. El animus negativo suele aparecer a la mujer como una voz llena de autoridad. se deshace el encantamiento. llena de "deberías" y de reglas. En los cuentos y en los sueños esas figuras suelen aparecer como villanos. después en el hermano. ¿Cómo la ayudarla a reconocer esas voces? ¿Como diferenciarla de la voz del ego? ¿Y cómo transformar este aspecto del animus de villano en compañero? Estas fueron cuestiones que me llevaron a desarrollar un abordaje más directo y práctico con el animus. como la imagen de un padre ausente que llevó a una mujer a la búsqueda de figuras masculinas aparentemente fuertes. monstruos semi-animales. En este trayecto. ogros. En algunos encuentros del grupo. hombre siniestro que habita en la psique de todas las mujeres. 1995).

lo que ya fue apuntado por Emma Jung (1995). Doy instrucciones para que cada una argumente al máximo defendiendo su posición. Nombrar el patrón es despotenciarlo. Muchas de las auto-conversaciones se repetían. Otras son más hábiles. casi un lugarcomún: “usted ya debería saber esto”. es más fácil lidiar con él objetivamente. Enfrentamientos y diálogos En los grupos. en una infinita secuencia de censuras y comentarios extremadamente negativos. pues la mujer ya no permite que se insinúe sin al menos cuestionar si lo que la voz dice es o no verdadero. No fue difícil para cada participante llegar la una larga lista de cobros. ”usted no es capaz de”. Después intercambian de papeles. “usted no va a conseguir hacer eso correctamente”. De esa forma. El animus se manifiesta principalmente como palabra y no como forma. manteniéndose firmes en 4 . como en el cuento de Rumpelstilskin en que para librarse del enano con quien hizo un acuerdo nefasto. logrando con esto hasta reforzar el animus negativo. pues la interacción en las parejas da pistas sobre cuáles son los mecanismos frecuentemente usados. una de las mujeres hace el papel de su propio animus y otra de su ego. Algunas mujeres presentan dificultades en confrontar el animus de la compañera. exigencias. Una etapa importante en la identificación del animus negativo con ese grupo fue una actividad de levantamiento de las “voces” juzgadoras y críticas que operan dentro de cada mujer. juicios. Cuando consigue. la princesa debe descubrir su nombre. Al darle voz. Se da inicio al proceso de diferenciación entre lo que es el ego femenino y el no-yo. Comienzan a establecerse brechas e intervalos en los cuáles el dominio de la voz deja de ser tan poderoso. las trampas que el lado villano de la psique prepara para la mujer desprevenida. Dialogando en parejas. Permanecer en territorio de dominio del logos en sus aspectos de discriminación. Ese ejercicio es muy estimulante y esclarecedor. El ambiente plástico de materiales como arcilla y pintura conducen más a la dimensión fluida de lo femenino. Dar nombre al patrón es un proceso activo. abstracción y reflexión puede movilizar más el contacto con esa dimensión. Desarmar al atacante requiere que capturemos sus movimientos tan pronto como ellos se insinúen. pues los pensamientos nocivos tienen que ser combatidos antes que crezcan lo suficiente para que sean perjudiciales. Solicité que cada una escribiera las “conversaciones” que comienzan con “usted debería”. Para eso utilizo actividades vivenciales en que las emociones son movilizadas y la personalidad total es convocada a participar. usted tiene que ser la mejor”. suelo realizar otra actividad en secuencia a la identificación de los monólogos. separando lo que es genuino en la mujer de aquello que no es. en un juego de roles. La identificación de las charlas consigo misma se constituye en un primer paso en el proceso de discriminación y reconocimiento de los pensamientos autónomos que se infiltran en la conciencia de la mujer y que son característicos del animus actuando como villano.familia. exigiendo la participación de la conciencia del ego. “usted sólo dice bestialidades” y así sucesivamente. favoreciendo justamente la discriminación y la conciencia. manifiesto en esta voz siniestra y arrogante. posiblemente porque la voz interna dice cosas semejantes. opto por vivencias que enfaticen el ámbito verbal. cuya hija con cerca de treinta años tiene mucha dificultad en establecer vínculos amorosos. El objetivo en esa actividad es un entrenamiento para no ser subyugada por esa voz. El único cuidado es no caer en una racionalización estéril. cambiando sólo los nombres. el enano malvado desaparece. al trabajar directamente con el animus. al permanecer en discusiones y abstracciones distanciadas de la realidad de cada una. inmediatamente se sienten frenadas bajo su fuerte argumentación. “no basta ser buena.

Con esa correspondencia yo pretendía dar inicio al diálogo con esa personificación del animus. Ese fue el marco inicial de un largo proceso de descubrimientos y aproximaciones con su lado más asertivo. Hubo un guerrero sucio y embrutecido. esos aspectos de la psique claman por un lugar. llorar. Algunos tramos de esas cartas: De una chica para su “guerrero”: ”No fue nada fácil encontrarme con usted. muy necesitada. trayendo. las varias facetas que el animus puede presentar. Percibí su mirada de enojo y me avergoncé. descuidado y bruto denuncia un aspecto descuidado en su psique. Otro momento de trabajo con el animus en este grupo fue propiciado a través de una actividad de imaginación dirigida con las figuras arquetípicas del rey. partiendo de imágenes colectivas. sensible.estoy pidiendo que usted se permita equivocarse. Comportándose como los antiguos dioses que castigaban a quienes no les prestara homenajes. pero también reyes benevolentes y poderosos. el diálogo entre ego e inconsciente comienza a establecerse.” Es interesante observar que los personajes que envenenan.. tan civilizada que me veo como un animal. interviene y con eso hay posibilidad de transformación. sin críticas. a asumir su potencial guerrero..después sin embargo. Usted era tan feo. en un entrenamiento de imaginación activa.sus creencias y valores.. saliendo de una postura siempre frágil y de agradar a los otros. que ganan cuerpo y materialidad.. al estilo de una amazona blindada: “. El problema tal vez sea el hecho de que usted quiera tanta perfección... dándole una forma y posibilitando la apropiación de lo que antes estaba mezclado y indiferenciado... 5 . se hicieron negativos porque no fueron atendidos. y del enojo pasé a tener algo de orgullo de tenerte.. y con esto consiguen silenciar la voz siniestra.sólo veía su cuerpo inmundo. más cerca de la conciencia la fuerza del guerrero para ser utilizada o denunciando la dureza de un rey que se manifiesta cuando la mujer en cuestión se ve en posición de liderazgo. en la imaginación activa.. pero al mismo tiempo. su energía no está siendo utilizada. De esta forma el ego queda fortalecido para lidiar con la energía presa en aquel patrón de funcionamiento: ahora hay un “otro” personificado a quién dirigirse. educada. otro guerrero estratega y perspicaz. se confronta.. guerrero... frágil..... Al hacer vivas las imágenes interiores. tan limpia. pero no se queda pasivo. Anotar ese diálogo contribuye a fortalecer el ego y da realidad a las imágenes. sus modos groseros. no se dejan convencer o atacar.. De la misma fortma. mujer. A continuación sugerí que escribieran una carta a la figura de imaginación con la cual tuvieron más dificultad y después escribieran la respuesta. Salir de la esfera personal y ampliar el tema facilita el acceso la diversas dimensiones del masculino para descubrir qué aspectos están más o menos activos. por ejemplo. y de otro lado te veo tan superior. cada una se revela con connotaciones personales.. tan sucio! No conseguí ni aproximarme.. Una respuesta del amante a una joven competente y exitosa profesionalmente.. oprimen o paralizan la vida de la mujer. pude ver lo solo y abandonado que te había dejado todos ese años. finalmente es aquí que yo vivo. La escritura debería ocurrir lo más fluída posible..te siento fría y distante. El trabajo con imágenes ayuda a personificar la energía. El contacto con cada una de esas figuras de imaginación trajo al grupo reyes duros y distantes.. sé que usted no perdió su lado romántico... mago y amante. te miro tan pequeñita y tan frágil que tengo miedo de quebrarte. sentir. El ego desiste del control.” El guerrero sucio.” La respuesta: “Quedé muy triste con nuestro encuentro. pero mi corazón estaba tan endurecido que no lo pude demostrar.

ya no es víctima fácil. ya desarrolló antídotos. El animus negativo apareció en este grupo en varios otros momentos con otros ropajes. He constatado la riqueza de posibilidades que el espacio grupal proporciona a las mujeres. La imagen de un “regazo de la gran madre” retrata lo que observo funcionando en el grupo de mujeres. accionando aspectos del animus positivo.El animus puede transformarse. imágenes. muchas veces juntando delicadeza y una cierta dosis de experiencia. a la merced de una figura diabólica que distorsiona y falsifica la realidad. Así. es más fácil reconocer el propio funcionamiento. vivencias. paralelamente al problema del animus que se hacía agudo. Como manifestó una participante de este grupo: “La gente se ve en la historia de la otra”. La constatación de una de las participantes: “No sé cuidar de mí” movilizó el grupo y fue tema de otros encuentros en que pudimos fortalecer los lazos con lo femenino. espejos del alma femenina. Acompañar a la heroína en su largo recorrido de recuperación y cura. como el diablo del cuento. (p. nos detuvimos en el cuento “La doncella sin manos” (Estés. áreas hasta entonces desconocidas de la psique van siendo descubiertas. que están “sin las manos”. 6 . el ego se fortalece y tiene respaldo para operar la transformación. Palabras claves: animus. comenzaban a interesarse cada vez más por mujeres y sentían que la relación con mujeres se hacía una necesidad siempre creciente. a través de cuentos como “El gigante sin corazón” (Bonaventure. Tal vez este sea el comienzo de la solidaridad femenina. Pude observar cómo muchas mujeres. Sus demonios son exorcizados. confirmando lo que Emma Jung (1995) observó: Aquí la relación de mujer a mujer también asume gran significado.1994) que retrata la situación de muchas mujeres. Al testificar el patrón activo en las otras. El grupo denuncia las distorsiones provenientes de la voz negativa. restableciendo conexiones con aspectos heridos de la feminidad. Puede y debe ser entrenado. asumiendo varias formas. Los cuentos suministran indicaciones sobre cómo liberarse de esa fuerza que supera a la mujer. 1992). pues a cualquier descuido surgen nuevas trampas. pues al permanecer anclado en el Self femenino. Más recientemente fue trabajado en ese grupo el tema de los opuestos delicadeza/brutalidad. 2000) que retratan el animus negativo en la imagen del gigante que mantiene a la doncella como rehén. y que solamente se hará posible a través de la conscienciación de un peligro presente para todas. Eso exige una postura atenta. no se deja seducir. de las imágenes y símbolos movilizados. La propia agresividad es sentida como el gigante feroz detrás de las explosiones destructivas y de la irritabilidad que “poseen” las mujeres con tanta frecuencia en sus relaciones. trajo a la superficie las historias de esas mujeres regadas con lágrimas y confesiones. “Hainá y el ogro”(Bonaventure. cuya falta es tan sentida. Comentarios finales A través de las actividades expresivas. Se crean complicidades. mujeres. expresando la energía creativa del animus positivo.54) El grupo de mujeres da un soporte y un eje para la difícil tarea de identificar y confrontar los aspectos amenazadores del animus negativo. sus artimañas y trampas. mutiladas. Los cuentos de hadas están repletos de motivos sobre sus diversas posibilidades de manifestación. lazos delicados y profundos en el campo simbólico. ejercitado. de los cambios y testimonios. Pero una mujer que ya identificó la voz tiránica interna. grupo.